<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1607-050X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Desacatos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Desacatos]]></abbrev-journal-title>
<issn>1607-050X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1607-050X1999000100012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nations, identities, cultures]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guggelberger]]></surname>
<given-names><![CDATA[George M.]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de Baja California  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ensenada Baja California]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>1999</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>1999</year>
</pub-date>
<numero>1</numero>
<fpage>1</fpage>
<lpage>5</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1607-050X1999000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1607-050X1999000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1607-050X1999000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>V. Y. Mudimbe <i>Nations, identities, cultures</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>George M. Guggelberger*</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad de California.</i></font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la naci&oacute;n ocurre un poco como con la literatura: ambas son como el f&oacute;sforo del cual Roland Barthes ha dicho que alumbra m&aacute;s cuando se ha extinguido. Las discusiones sobre el t&eacute;rmino naci&oacute;n florecen justo en el momento en el que la naci&oacute;n pierde su validez conceptual. Por un lado la globalizaci&oacute;n; por el otro lado la adherencia fuera de &eacute;poca al concepto de naci&oacute;n (v&eacute;ase por ejemplo la fundaci&oacute;n de nuevos estados&#45;naci&oacute;n en la ex Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, en la ex Yugoslavia, en &Aacute;frica, etc&eacute;tera). Los "cl&aacute;sicos" recientes como <i>Imagined Communities</i> (1983) de Benedict Anderson, <i>Nations and Nationalism</i> (1990) de Ernest Gellner, <i>Nations and Nationalism since 1780</i> (1990) de E.J. Hobsbawm, <i>In Theory: Classes, Nations, Literatures (1992)</i> de Aijaz Ahmed, <i>The Ethnic Origins of Nations</i> (1986) as&iacute; como <i>National Identity</i> (1991) de Anthony D. Smith, todos son citados de una manera u otra en uno o m&aacute;s de los 11 ensayos que constituyen la respetable colecci&oacute;n editada por V. J. Mudimbe, <i>Nations, Identities, Cultures</i> (1997). Sorprendentemente, no se mencion&oacute; otra colecci&oacute;n famosa de ensayos editada por Homi Bhabha, <i>Nation and Narration</i> (1990), la cual enfatiza la conexi&oacute;n entre los conceptos de naci&oacute;n y ficci&oacute;n (narraci&oacute;n).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los 11 ensayos incluidos en este volumen son el resultado de un seminario internacional en la Universidad de Duke en 1993&#45;94, el cual incluy&oacute; a 25 docentes y 23 estudiantes graduados bajo la direcci&oacute;n del profesor V. Y. Mudimbe. Los ensayos fueron publicados originalmente en el volumen 94, n&uacute;m. 4 de la prestigiada revista de la Universidad de Duke, <i>South Atlantic Quarterly,</i> antes de aparecer en la forma de libro en 1997 (con un &iacute;ndice adicional).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siendo &eacute;l mismo un exiliado de la antigua Zaire, V. Y. Mudimbe propuso la revisi&oacute;n de los conceptos de naci&oacute;n, identidad, cultura y la relaci&oacute;n de &eacute;stos con el exilio. Las contribuciones se enfocan en cuestiones te&oacute;ricas o son estudios de caso sobre la regi&oacute;n mediterr&aacute;nea, Israel, L&iacute;bano, Quebec, Europa del Este, Zaire&#45;Congo y la frontera sueco&#45;danesa. Vumbi Yoka Mudimbe, un acad&eacute;mico africano sobresaliente, fil&oacute;sofo y anteriormente novelista (Le <i>Bel immonde</i> y <i>L'&eacute;cart)</i> imparte c&aacute;tedra en Duke y Stanford, y es reconocido por sus estudios innovadores sobre &Aacute;frica y su relaci&oacute;n con el pensamiento occidental, <i>The Invention of Africa</i> (1988) y <i>The Idea of Africa</i> (1994). Aunque ya hab&iacute;a escrito en 1972 desde &Aacute;frica <i>Autour de la nation.</i> Entre los que contribuyen a esta colecci&oacute;n m&aacute;s reciente sobre el tema de la naci&oacute;n y otros conceptos relacionados, se encuentran algunos acad&eacute;micos muy famosos como Mart&iacute;n Bernal, conocido por su controvertido estudio <i>Black Athena; the Afroasiatic Roots of Classical Civilization</i> (1987); el te&oacute;rico de sistemas y polit&oacute;logo de &Aacute;frica Immanuel Wallerstein, quien ya hab&iacute;a contribuido a la discusi&oacute;n junto con Etienne Balibar en <i>Race, Nation, Class: Ambiguous Identities</i> (1991); y Miriam Cooke, conocida por su <i>War's Other Voices: Women Writers on the Lebanese Civil War</i> (1996) y su colecci&oacute;n de ensayos, editado junto con Margot Badran, <i>Opening the Gates: a Century of Arab Feminist Writing</i> (1990).</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/desacatos/n1/a12i1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El imaginario de la naci&oacute;n fue inventado hacia el final del siglo XVIII. &iquest;Qu&eacute; necesita una naci&oacute;n para ser una naci&oacute;n? Obviamente un idioma, un pasado y un destino comunes, h&eacute;roes (a quienes se les puedan construir monumentos) y villanos (el otro, el enemigo, el negro, el jud&iacute;o, el &aacute;rabe, etc&eacute;tera); una literatura nacional, una cultura nacional, una identidad (siempre construida y m&iacute;tica); un p&aacute;jaro nacional (&aacute;guila real, quetzal), un himno nacional, un equipo de <i>soccer,</i> fronteras nacionales, etc&eacute;tera; en breve "un paquete h&aacute;galo&#45;usted&#45;mismo nacional" como le ha llamado Orvar Lofgren (Anders Linde&#45;Lauren, 145). La etimolog&iacute;a refiere al hecho de haber nacido (&iquest;en un Estado&#45;naci&oacute;n?) y le confiere al concepto el aura de algo eterno, dado por hecho, originario, fundamental. Pero el aura siempre es el aura, siempre es construida en el imaginario. La naci&oacute;n siempre est&aacute; en la imaginaci&oacute;n. En otras palabras, la palabra <i>naci&oacute;n</i> es una palabra cargada &#151;como la mayor&iacute;a de las palabras&#151; con el problema de la <i>metaforicidad.</i> En este sentido, el concepto de la naci&oacute;n es similar a otros conceptos controvertidos como raza, cultura, civilizaci&oacute;n, identidad. Mart&iacute;n Bernal nos recuerda apropiadamente que "por lo que se refiere a la palabra misma de <i>naci&oacute;n,</i> los romanos usaron <i>natio, nationis,</i> tanto como los europeos usaron en Am&eacute;rica naciones para diferentes grupos de <i>ind&iacute;genas</i> (Bernal, 21). <i>Habeant su fati verbi.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su muy corta introducci&oacute;n, Mudimbe propone que los tres paradigmas <i>&#151;nacionalidad, clase</i> y <i>sociedad civil&#151;</i> son necesarios para la descripci&oacute;n y administraci&oacute;n del Estado y su sociedad secularizada. El observa tres etapas: <i>1) nacionalidad</i> que est&aacute; conectada con la Revoluci&oacute;n francesa de 1789; <i>2) clase</i> que est&aacute; relacionada con la Revoluci&oacute;n rusa de 1917, y <i>3) sociedad civil</i> que est&aacute; conectada con la implosi&oacute;n del comunismo europeo en 1989.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es apropiado que la colecci&oacute;n empiece con un ensayo hecho por Mart&iacute;n Bernal, "Race, Class and Gender in the Formation of the Aryan Model of Greek Origins". En vez de discutir &#151;como en su famoso estudio&#151; los or&iacute;genes reales de la civilizaci&oacute;n griega, Bernal provee aqu&iacute; de una historiograf&iacute;a que muestra c&oacute;mo el "modelo antiguo" (con Egipto como fuente) fue reemplazado hacia el final del siglo XVIII y principios del XIX por lo que ha sido llamado el "modelo ario", que est&aacute; basado en una construcci&oacute;n racializada, aunque toda racionalidad hable en contra de &eacute;sta (pero el romanticismo, el resurgimiento del cristianismo y la noci&oacute;n de progreso hicieron dicha racionalidad a un lado a favor de imaginar una comunidad aria). Se decidi&oacute; la elecci&oacute;n de Grecia o Egipto como fuentes de la "civilizaci&oacute;n" occidental sobre la base de una raza fabricada para Grecia. El "modelo ario" mantuvo su dominio de 1850 hasta 1950. La manipulaci&oacute;n de palabras y conceptos pudo entonces comenzar. <i>Raza</i> entr&oacute; como concepto en esta etapa, y la satanizaci&oacute;n empez&oacute; a hacer sus estragos. El nacionalismo y el racismo tienen ra&iacute;ces comunes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dominique Colas nos ofrece una historia detallada de la "sociedad civil" desde Arist&oacute;teles &#151;v&iacute;a Agust&iacute;n y Aquino&#151; hasta Lutero, Rousseau, Hegel, Marx y Durkheim en su ensayo "Civil Society: From Utopia to Management, from Marxism to Anti&#45;Marxism". Arist&oacute;teles diferenciaba entre sociedad civil <i>(polis)</i> y las dem&aacute;s formas de asociaci&oacute;n <i>(ethne).</i> El origen de "etnia" es la unidad dom&eacute;stica, familia, ej&eacute;rcito, gremio, y no tiene conexi&oacute;n con el concepto moderno de "depuraci&oacute;n &eacute;tnica", "estudios &eacute;tnicos" o "etnolog&iacute;a".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Wyatt MacGaffey examina los conceptos de <i>primitivo</i> y <i>tribu</i> enfoc&aacute;ndose en el Congo. No hay una entidad congolesa esencial, de hecho m&aacute;s bien encontramos un flujo constante de identidades. La palabra significa a un espacio organizado socialmente. MacGaffey sostiene que "podr&iacute;a ser una peculiaridad del pensamiento moderno occidental esperar que todos pertenezcan a un grupo original y primitivo" (MacGaffey, 55). Llega a la conclusi&oacute;n de que, como la palabra <i>raza,</i> los t&eacute;rminos <i>tribu, naci&oacute;n</i> y <i>grupos &eacute;tnicos</i> son fabricaciones y carecen de condiciones verdaderas verificables. Y, aun cuando ambos, <i>tribu</i> y <i>grupos &eacute;tnicos</i> son comunidades imaginadas, "la diferencia entre ellas puede ser que, mientras que el grupo &eacute;tnico se imagina a s&iacute; mismo, una tribu ha sido imaginada por otros" (MacGaffey, 57).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jocelyn L&eacute;tourneau, en "The Current Great Narrative of Qu&eacute;becois Identity" se enfoca en el papel fundamental de la historiograf&iacute;a en la fundaci&oacute;n de la identidad. Retomando a Habermas, define a la identidad como "la narrativa en la que una comunidad de comunicaci&oacute;n se reconoce a s&iacute; misma" (L&eacute;tourneau, 61). Enfoc&aacute;ndose en el Quebec francoparlante, apunta que "la identidad se realiza en gran medida a trav&eacute;s de una relaci&oacute;n dial&eacute;ctica con uno o m&aacute;s 'otros' que son frecuentemente construidos como enemigos... " (L&eacute;torneau, 75). En el caso de Quebec, este "otro" era el ingl&eacute;s (que reemplaz&oacute; al ind&iacute;gena).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Enfoc&aacute;ndose en otra identidad problem&aacute;tica, Daphne Golon examina la importancia de la frontera, las fronteras en continua expansi&oacute;n del Estado&#45;tierra de Israel. En "Between Universalism and Particularism: The Border in Israeli Discourse", apunta que Israel puede ser entendido no tanto como una naci&oacute;n, sino que "la identidad colectiva de los israel&iacute;es puede ser vista en t&eacute;rminos de una continuidad Estado&#45;tierra (Golon, 79). Para ella, "la sociedad israel&iacute; presenta la mayor&iacute;a de las caracter&iacute;sticas de una sociedad fronteriza" (Golon, 80) y "la cultura dominante es de hombres que saben c&oacute;mo pelear en las guerras", con "poca tolerancia por la diferencia del otro" <i>(ibid.).</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Volvi&eacute;ndonos hacia uno de los "otros" de Israel, L&iacute;bano, Miriam Cook en uno de los pocos ensayos literarios de esta colecci&oacute;n, examina a cuatro mujeres escritoras: Huda Barakat, Emily Nasrallah, Nazik Yarid, y Nur Salman. En su ensayo "Reimagining Lebanon" subraya la necesidad de un nuevo acercamiento para la definici&oacute;n de naci&oacute;n. Dado que seis veces m&aacute;s libaneses viven fuera de L&iacute;bano que dentro de sus fronteras, el t&eacute;rmino naci&oacute;n es usado "para denotar un espacio ps&iacute;quico en el que los individuos se sienten enraizados y al cual sienten que pertenecen" (Cook, 96). Para Cook, L&iacute;bano encierra una situaci&oacute;n postcolonial global, a la que ella se acerca a trav&eacute;s de la cita del poeta Rashid al&#45;Daif: "El mundo entero es Beirut&#45;L&iacute;bano" <i>(ibid.).</i> El poema o la historia se transforman en naciones substitutas. "&iquest;Qu&eacute; es para un liban&eacute;s la naci&oacute;n? La aflicci&oacute;n de la gente que se qued&oacute; y sobrevivi&oacute;." (Cook, 116).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo ensayo que se apoya en la literatura es el trabajo de Thomas Lahussen "The Ethnicization of Nations: Russia, the Soviet Union, and the People". Examinando el decrecimiento de la literatura campesina (literatura anticiudad), incluyendo los diarios campesinos en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y la revisi&oacute;n y purga de los conceptos locales y dialectos en varios trabajos literarios &#151;desde la publicaci&oacute;n del famoso (infame) ensayo "Marxismo y los problemas de la ling&uuml;&iacute;stica" (1950)&#151;, ahora vemos otra vez el resurgimiento de estos escritos, y / o la restauraci&oacute;n de material purgado (re&#45;etnificaci&oacute;n). Mientras que en el pasado la "nacionalizaci&oacute;n" conduc&iacute;a hacia la des&#45;etnificaci&oacute;n del "narodnost" (esp&iacute;ritu popular, entre otros significados), ahora podemos ser testigos de una nueva etnificaci&oacute;n. Lahussen apunta que, por ejemplo, Fyodor Gladkow reescribi&oacute; su novela <i>Cement</i> m&aacute;s de 40 veces para agradar a varias autoridades. Al examinar la cuesti&oacute;n campesina nuevamente, as&iacute; como las nociones cambiantes de "pueblo", y "naci&oacute;n", este profesor de literatura rusa de Duke prev&eacute; que lo que una vez fue el "oc&eacute;ano muzhik" resurgir&aacute; ahora con venganza (Lahussen, 140).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En uno de las contribuciones m&aacute;s claras e ingeniosas de esta colecci&oacute;n, Anders Linde&#45;Laursen examina las diferencias entre daneses y suecos quienes, vistos desde lejos, comparten ciertas similitudes. En "Small Differences and Large Issues: The Making and Remaking of a National Border", Linde&#45;Laursen se enfoca en los hechos de la vida cotidiana, en los aspectos dom&eacute;sticos. Su estudio sobre la nacionalizaci&oacute;n de la vida cotidiana &#151;&eacute;l habla de los ojos nacionalizadores&#151; est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con los estudios culturales y con el estudio de las identidades culturales. Linde&#45;Laursen observa a los daneses y suecos lavando platos &#151;hab&iacute;a, y hay aparentemente todav&iacute;a, un momento en el que en que los ni&ntilde;os del quinto grado deben pasar un examen que eval&uacute;a su habilidad para lavar platos apropiadamente&#151;. Lavar los platos parece ser diferente en los dos pa&iacute;ses en consideraci&oacute;n. Y en un momento cuando el autor de este ensayo estaba con amigos suecos y se ofreci&oacute; para lavar los platos, se le pidi&oacute; que lo hiciese de modo diferente y no a la manera danesa (los suecos dejan escurrir los trastos, los daneses los secan). Linde&#45;Laursen se&ntilde;ala que "la experiencia nacional sucede en los lugares menos esperados y bajo las circunstancias menos esperadas, a saber, en la rutina de nuestras vidas cotidianas. Las peque&ntilde;as diferencias pueden transformarse en asuntos importantes. El yo se transforma en el yo a trav&eacute;s de experimentar a los otros" (Linde&#45;Laursen, 160).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el otro lado del espectro se encuentra el ensayo de John McCumber "Dialectical Identity in a 'Post&#45;Critical' Era: A Hegelian Reading" el cual, pese a su refinamiento te&oacute;rico, contribuye menos que los dem&aacute;s al debate sobre el concepto de "naci&oacute;n", aunque clarifica diferentes aspectos de la identidad (esencialmente identidad como identidad dial&eacute;ctica).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Immanuel Wallerstein discute "The Insurmountable Contradictions of Liberalism; Human Rights and the Rights of Peoples in the Geoculture of the Modern World&#45;System". Mientras que los Derechos Humanos, los Derechos del Hombre y del Ciudadano provienen de la Revoluci&oacute;n francesa, los derechos de los pueblos no se afianzaron sino hasta el fin del colonialismo. La geo&#45;cultura del sistema mundial moderno surgi&oacute; con la Revoluci&oacute;n francesa y empez&oacute; a perder su aceptaci&oacute;n con la revoluci&oacute;n mundial de 1968. La elaboraci&oacute;n de esta geo&#45;cultura mayor se transform&oacute; en un debate acerca de las ideolog&iacute;as, especialmente una triada de ideolog&iacute;as: conservadurismo, liberalismo y socialismo. Los liberales buscan perfeccionar el sistema, no transformarlo. Con el tiempo, ambos, los conservadores y los socialistas, movieron sus programas hacia el centro liberal. De acuerdo con el famoso te&oacute;rico de sistemas: "El proyecto pol&iacute;tico del liberalismo decimon&oacute;nico en los pa&iacute;ses centrales de la econom&iacute;a mundial capitalista era domar a las 'clases peligrosas' ofreci&eacute;ndoles un triple programa de reformas: sufragio, el estado de beneficencia, y la identidad nacional" (Wallerstein, 188). Para Wallerstein, la propagaci&oacute;n de esl&oacute;&#45;ganes como "derechos humanos" o "libertad" o "democracia" fue en s&iacute; misma parte del proceso de domesticaci&oacute;n. De acuerdo con este cr&iacute;tico, desde 1967&#45;73 estamos en un periodo de estagnaci&oacute;n (Kondratieff B&#45;phase): "La recuperaci&oacute;n continua y ordenada que se esperaba de los prospectos vitales sostenida por las fuerzas liberales mundiales (y su aliado <i>de facto,</i> el movimiento comunista) no se han realizado" (Wallerstein, 194). Para Wallerstein, hoy en d&iacute;a el liberalismo est&aacute; acorralado. Se sostienen los derechos para evitar la plena instauraci&oacute;n del liberalismo. Para Wallerstein "la autocontradicci&oacute;n de la ideolog&iacute;a liberal es total... la crisis es total; el dilema es total" (Wallerstein, 197&#45;198).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los ensayos te&oacute;ricamente m&aacute;s desafiantes es el que cierra este volumen, escrito por el comparativista Kenneth Durin de la Universidad de Duke. Su estudio de orientaci&oacute;n deleuziana "On Producing the Concept of the Global Culture" va al centro de la situaci&oacute;n actual, un nuevo "r&eacute;gimen de acumulaci&oacute;n", una nueva versi&oacute;n del capitalismo que reemplaza el concepto y la realidad de la naci&oacute;n. El Estado ahora sirve al capital. Todo est&aacute; ah&iacute; para incrementar el capital. El capital es el algoritmo transnacional. S&oacute;lo el capital es capitalista. La formaci&oacute;n&#45;estado no es y nunca podr&aacute; ser "esencialmente" capitalista. El capital produce capital sin que la naci&oacute;n sea imprescindible para ello. El capital como "mega&#45;maquinaria, sobrepasa a la naci&oacute;n&#45;estado" (Durin, 207).</font></p>      ]]></body>
</article>
