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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4"> En la mira</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Las diputadas taxi de la democracia mexicana<sup><a href="#nota">1</a></sup></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Lourdes C. Pacheco Ladr&oacute;n de Guevara*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>* </b> Doctora en ciencias sociales. Investigadora y directora del Programa de la Especialidad de Estudios de G&eacute;nero de la Universidad Aut&oacute;noma de Nayarit. Miembro del SNI nivel II. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:lpacheco_1@yahoo.com.mx">lpacheco_1@yahoo.com.mx</a>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"> Y nuestra obra ser&aacute; lenta, ser&aacute; larga,     <br> pero ir&aacute; horadando las conciencias,     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> abri&eacute;ndolas a la luz como el santo     <br> arado va horadando lentamente     <br> el vientre fecundo de la madre tierra.</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"> Y proseguiremos firmes en la brecha,     <br> aunque se nos arrojen piedras y     <br> burlas en el camino, hasta que volvamos     <br> a la vida esos cerebros adormecidos, amorfos.</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"> Persistentemente arrojaremos sobre     <br> los indiferentes nuestros gritos     <br> de rebeld&iacute;a y nuestra voz como airada     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> saeta atravesar&aacute; el ambiente para     <br> ir a derrocar el mal en su propio basamento.</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"> <i>Julia Ar&eacute;valo</i></font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Las mujeres act&uacute;an como taxis en la democracia mexicana cuando su funci&oacute;n se reduce a llevar a otros al cargo que a ellas les correspond&iacute;a. Este servicio se concreta cuando las mujeres son capaces de ganar candidaturas por sus propios m&eacute;ritos pero cuando arriban a los congresos locales o al Congreso Federal, dejan el cargo para que sea utilizado por otros. Si bien el hecho escandaliza a los fundadores de la democracia, debemos analizar qu&eacute; problem&aacute;ticas se encuentran detr&aacute;s de ello.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En primer lugar la subordinaci&oacute;n de las mujeres. La falta de poder las conduce a comportarse sin poder, a&uacute;n cuando tengan la posibilidad de tenerlo y ejercerlo. Se trata de una larga cultura en la sumisi&oacute;n y la subordinaci&oacute;n en la cual las mujeres han sido entrenadas para ser objeto del poder y no su sujeto, de ah&iacute; la incapacidad de construir un poder propio dentro de la democracia formal. La subordinaci&oacute;n de las mujeres las convierte en altamente vulnerables en la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica dise&ntilde;ada sin las mujeres, ya que se prioriza la competencia entre los varones. La pol&iacute;tica ha sido dise&ntilde;ada en ausencia de las mujeres, de ah&iacute; que las caracter&iacute;sticas varoniles de competencia, agresi&oacute;n y eliminaci&oacute;n del otro sean altamente valoradas en la pol&iacute;tica. Cuando las mujeres ingresan a ella tienen que adquirir esas capacidades so pena de registrar menores &eacute;xitos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En segundo lugar, la burocracia partidista de las candidaturas de las mujeres administra los lugares que deber&iacute;an corresponderles a las mujeres. Actualmente, la ley federal obliga a postular a candidaturas al 30% de un sexo diferente, disposici&oacute;n acatada por los partidos estableciendo candidaturas de mujeres en las suplencias y en aquellos lugares con pocas posibilidades de triunfo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Los lugares que corresponden a las mujeres (o que les deben corresponder) generalmente son cubiertos por las esposas, hermanas o amantes de los l&iacute;deres de los partidos, con tal de cubrir los requisitos de g&eacute;nero de la legislaci&oacute;n actual. Sin embargo, cuando las mujeres, por sus propios m&eacute;ritos, son capaces de ganar una candidatura (es decir, cuando ning&uacute;n hombre la puede ganar) s&oacute;lo en estos casos la administraci&oacute;n de los partidos permite la candidatura de las mujeres. En estos casos, es muy probable que ellas se vean impedidas a ser realmente las diputadas, ya que son pr&aacute;cticamente obligadas a renunciar para que asuman el puesto los suplentes. La burocracia partidaria constri&ntilde;e a las mujeres a ceder el lugar a los hombres del grupo, ya sea que estos hombres sean de su propia familia: esposos, hijos, hermanos o dirigentes de los partidos pol&iacute;ticos: dirigentes, l&iacute;deres o militantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En tercer lugar, la ideolog&iacute;a de la maternidad despoja a las mujeres de cualquier otro proyecto de vida para instaurarle s&oacute;lo el proyecto de la maternidad. La ideolog&iacute;a de la maternidad se funda en criterios biologicistas en los cuales se naturaliza la funci&oacute;n procreadora y la biolog&iacute;a se convierte en el destino de las mujeres. A partir de ello, la sociedad patriarcal establece las formas y los modos en que esa maternidad deber&aacute; ser realizada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> La ideolog&iacute;a de la maternidad sostiene que la pol&iacute;tica, entonces, no puede ser un asunto para las mujeres. Ellas est&aacute;n mejor en la casa, limpiando trastes, cuidando ni&ntilde;os y ancianos, total, para ello han sido largamente entrenadas. &iquest;Qu&eacute; tienen que decir en la pol&iacute;tica? o como dijo santo Tom&aacute;s: &iquest;qu&eacute; tienen que decir en la Iglesia? Nada, porque ni los varones quieren escucharlas y porque seguramente lo que dir&aacute;n tendr&aacute; que ver con la familia, el hogar, los ni&ntilde;os; el &aacute;mbito de los afectos y el cuidado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Las mujeres, al estar educadas y formadas para el mundo de los afectos, poco tienen que hacer en el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica signado por la competencia y la agresi&oacute;n. De ah&iacute; que la pol&iacute;tica varonil intenta "protegerlas" al dejarlas en su casa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> De ah&iacute; que la democracia mexicana convierta a las mujeres en taxis de la democracia: cumplen la funci&oacute;n de llevar a los varones a los esca&ntilde;os y dejarlos all&iacute;. Ellas regresan al anonimato de la vida familiar en que se encontraban, son devueltas al tr&aacute;fico inmenso de la vida cotidiana donde nadie las ve ni tienen ninguna influencia para cambiar el presente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> La pol&iacute;tica de la simulaci&oacute;n de la democracia mexicana pretende cumplir la ley al incorporar a mujeres candidatas, pero no a convertirlas realmente en pol&iacute;ticas partidarias. &iquest;Cu&aacute;ntas mujeres de las postuladas llegan a convertirse realmente en diputadas? A las mujeres propuestas por los partidos pol&iacute;ticos habr&iacute;a que restar las que son sustituidas en las listas definitivas. Despu&eacute;s, las que toman posesi&oacute;n de su cargo, para enseguida pedir licencia a fin de dejar en su lugar a su suplente... var&oacute;n. Tambi&eacute;n, tiene que descontarse a las mujeres que simplemente faltan a las sesiones y por esa v&iacute;a (es decir, sin pedir licencia), en la pr&aacute;ctica tambi&eacute;n abandonan el puesto para ser cubierto por un hombre.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Las mujeres llevan a los varones a puestos pol&iacute;ticos a los que ellos, por s&iacute; mismos, no podr&iacute;an llegar. Diputadas&#150;taxis podr&iacute;amos denominar a este fen&oacute;meno de la masculinicracia mexicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Nota</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <sup>1 </sup>Publicado en <i>Nayarit Opina Milenio</i>, Tepic, 4 de noviembre de 2009, p. 8.</font></p>      ]]></body>
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