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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reflexiones en torno a la reelección de los senadores y diputados del Congreso de la Unión como consecuencia de la reforma política: Compromiso del Congreso de la Unión 2012-2018]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios legislativos</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Reflexiones en torno a la reelecci&oacute;n de los senadores y diputados del Congreso de la Uni&oacute;n como consecuencia de la reforma pol&iacute;tica. Compromiso del Congreso de la Uni&oacute;n 2012&#45;2018</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Armando Soto Flores<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>*  </i></sup><i>Doctor en derecho; profesor de tiempo completo en la Facultad de Derecho de la UNAM; miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel I.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, la transici&oacute;n a la democracia fue un proceso lento y paulatino, plagado de cambios pol&iacute;ticos mayoritariamente de car&aacute;cter electoral, pero que influyeron de manera relevante en el sistema pol&iacute;tico mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No cabe duda que los avances han sido de gran calado, pasamos de un sistema de partidos pol&iacute;ticos monocolor a un sistema pluripartidista; de un presidencialismo fuerte a uno acotado; de un Congreso subordinado al Ejecutivo a uno independiente de &eacute;l.<sup lang="en&#45;US"><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante pr&aacute;cticamente todo el siglo XX, la producci&oacute;n doctrinaria se refer&iacute;a exclusivamente a analizar el sistema presidencial.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Fue en la d&eacute;cada pasada cuando comenz&oacute; hablarse del Poder Legislativo, esto se explica por el papel trascendental que comenz&oacute; a jugar el Congreso federal dentro del sistema pol&iacute;tico, en donde ning&uacute;n partido pol&iacute;tico cont&oacute; con mayor&iacute;as parlamentarias para aprobar por s&iacute; mismo leyes y mucho menos reformas a la Constituci&oacute;n.<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en el marco de la Reforma del Estado donde se han planteado una serie de cambios a la Constituci&oacute;n para adecuarse a la nueva relaci&oacute;n de poderes, en donde los frenos y contrapesos son necesarios en el Estado constitucional. Uno de esos temas es la reelecci&oacute;n de legisladores, tanto a nivel federal como local, que en &uacute;ltimas fechas ha cobrado mayor relevancia en la opini&oacute;n p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el presente ensayo abordaremos el marco te&oacute;rico, donde precisaremos algunos conceptos b&aacute;sicos necesarios para una mejor comprensi&oacute;n del tema. Se enumera una breve rese&ntilde;a hist&oacute;rica de la reelecci&oacute;n en los diversos ordenamientos constitucionales de nuestro pa&iacute;s. Tambi&eacute;n se analizan las ventajas y desventajas de la reelecci&oacute;n consecutiva, con sus respectivas cr&iacute;ticas. De la misma forma se aborda el tema discutido actualmente en el Congreso, y finalmente proponiendo alternativas a los diversos planteamientos elaborados aprobados por el senado de la Rep&uacute;blica.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. Antecedentes hist&oacute;ricos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Revoluci&oacute;n mexicana fue la respuesta a la permanencia en el poder por parte del titular del Ejecutivo en turno, precisamente a trav&eacute;s de la reelecci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El general Porfirio D&iacute;az, quien parad&oacute;jicamente se pronunci&oacute; contra la reelecci&oacute;n de Sebasti&aacute;n Lerdo de Tejada, una vez que obtuvo el poder realiz&oacute; diversas reformas constitucionales con el fin exclusivo de preservarse en el poder indefinidamente. Para 1887, Porfirio D&iacute;az sugiri&oacute; la necesidad de reformar la Constituci&oacute;n federal para permitir que el presidente de la Rep&uacute;blica pudiera ser reelecto para el periodo inmediato, prohibiendo la reelecci&oacute;n para un tercer periodo, sin que antes hubiesen transcurrido cuatro a&ntilde;os. Luego en 1890, con una nueva reforma constitucional favorece la reelecci&oacute;n indefinida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio de no&#45;reelecci&oacute;n surge en nuestro pa&iacute;s como una respuesta a un estado de cosas en un momento determinado.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Varios personajes como Santa Anna, Ju&aacute;rez y Lerdo de Tejada llegaron a la presidencia en dos o m&aacute;s ocasiones, as&iacute; como Porfirio D&iacute;az, quien rompi&oacute; la delgada l&iacute;nea que separa la reelecci&oacute;n de la dictadura. De hecho, el general D&iacute;az tuvo que renunciar en 1911 ante una revoluci&oacute;n cuyo lema era "Sufragio Efectivo y No Reelecci&oacute;n", estos son ejemplos claros de porqu&eacute; en nuestro pa&iacute;s el principio de no reelecci&oacute;n es defendido tan encarecidamente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n maderista de 1910 hab&iacute;a mantenido como consigna principal la no reelecci&oacute;n. El &eacute;xito del maderismo provoca un s&uacute;bito renacimiento de la vida pol&iacute;tica en los medios m&aacute;s diversos. La movilizaci&oacute;n de los grupos sociales se opon&iacute;a a las estructuras pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas fundamentales del Porfiriato. Asimismo, hubo un ingreso masivo de una parte de la clase media urbana a la vida pol&iacute;tica legal, mediante el ejercicio de los derechos reconocidos por la Constituci&oacute;n: de asociaci&oacute;n, de libertad de opini&oacute;n, prensa y derecho al sufragio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, M&eacute;xico pasa, a partir de 1911, de una ausencia total de vida democr&aacute;tica, a una sucesi&oacute;n de elecciones: para presidentes municipales, para diputados a las legislaturas de los estados, para gobernadores. Las elecciones presidenciales de octubre de 1911 dan una victoria total a Madero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las caracter&iacute;sticas de las elecciones de 1912 fue la renovaci&oacute;n de diputados: en 1910, la regla general fue la reelecci&oacute;n, la permanencia de los diputados propietarios, donde el 83% estaba ya en la anterior legislatura; a diferencia de 1912, donde solo permaneci&oacute; el 11.8%, o sea, siete veces menos. Por su parte, la ca&iacute;da de los diputados suplentes: en 1910 fue reelecto el 45.9%, contra el 3.2% de 1912, es decir, once veces menos. La revoluci&oacute;n maderista se evidenci&oacute; en el aspecto parlamentario, y esto fue signo de un fen&oacute;meno m&aacute;s general que afect&oacute; otros cargos p&uacute;blicos, por la renovaci&oacute;n masiva de diputados.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior puso en evidencia la solidez de las estructuras pol&iacute;ticas: la red estable de clientes que giraron alrededor de los gobernadores que llevaban mucho tiempo en el puesto, o si no, el apego del diputado a su distrito electoral. En 1912, la situaci&oacute;n fue casi por completo la contraria: ning&uacute;n diputado propietario fue reelecto en el mismo distrito electoral, dos suplentes se volvieron propietarios en su distrito; hubo, &uacute;nicamente, tres propietarios en un distrito diferente del mismo estado, en tanto que 21 diputados se hicieron elegir en otros estados. La revoluci&oacute;n maderista tuvo como primera consecuencia, casi en todos lados, la disgregaci&oacute;n de la vieja concurrencia pol&iacute;tica (a consecuencia del cambio de gobernadores).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto original de la Constituci&oacute;n de 1917 no establec&iacute;a ninguna prohibici&oacute;n respecto de la reelecci&oacute;n inmediata para el cargo de diputado o senador, sino &uacute;nicamente para el de presidente de la Rep&uacute;blica en su art&iacute;culo 83, mismo que El&iacute;as Calles reform&oacute; en 1927 para eliminar la prohibici&oacute;n de reelecci&oacute;n presidencial absoluta, es decir, dejando pasar un periodo, esta era jur&iacute;dicamente factible, para as&iacute; allanarle el camino a Obreg&oacute;n, con lo cual se intent&oacute; que asumiera nuevamente el cargo de jefe del Ejecutivo federal, lo que casi logra de no haber sido porque fue asesinado el 17 de julio de 1928, ya en calidad de presidente reelecto, cuando al celebrar el triunfo de su campa&ntilde;a como "candidato &uacute;nico", se le ofreci&oacute; un banquete en el restaurante "La Bombilla", en San &Aacute;ngel, hoy delegaci&oacute;n &Aacute;lvaro Obreg&oacute;n, ah&iacute; se le acerc&oacute; un hombre con el pretexto de mostrarle al futuro presidente sus dibujos, y al momento de voltear recibe en pleno rostro tres balazos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El precepto constitucional aludido sufri&oacute; nuevamente una reforma en 1933, devolvi&eacute;ndolo a su estado original, es decir, previendo la prohibici&oacute;n absoluta de reelecci&oacute;n para el titular del Ejecutivo federal, y de paso se anul&oacute; la posibilidad de reelecci&oacute;n para los dem&aacute;s cargos de elecci&oacute;n popular como diputados, senadores y mun&iacute;cipes, pero estos &uacute;ltimos de forma relativa mediante las adiciones de los art&iacute;culos 59 y 115, respectivamente, para prohibir su reelecci&oacute;n consecutiva, situaci&oacute;n legal que hasta la fecha permanece vigente.<sup lang="en&#45;US"><a href="#notas">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta reforma neg&oacute; la reelecci&oacute;n para el periodo inmediato posterior a diputados, senadores y ayuntamientos, pero no era una negaci&oacute;n directa a la reelecci&oacute;n, sino su posposici&oacute;n, por lo que los detractores pensaron que tendr&iacute;a como consecuencia obstaculizar la posibilidad de fortalecer la carrera legislativa; los antirreeleccionistas cre&iacute;an que con la reforma se facilitar&iacute;a la rotaci&oacute;n, renovaci&oacute;n e inclusi&oacute;n de nuevos actores pol&iacute;ticos. Los prorreeleccionistas se&ntilde;alaban que la no reelecci&oacute;n, entre sus males podr&iacute;a traer graves consecuencias a la naci&oacute;n por la falta de experiencia de futuros legisladores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma de 1933 tuvo repercusiones negativas que prevalecen hasta nuestros d&iacute;as, en primer t&eacute;rmino condujo a la desvinculaci&oacute;n de los legisladores respecto de la defensa de los intereses ciudadanos que representaban, por otro lado, la base de la reforma de 1933 (la nominaci&oacute;n partidista de los candidatos) reflej&oacute; la mayor capacidad de disciplina y de recompensas que pod&iacute;a ejercer el partido oficial, lo que conllev&oacute; al unipartidismo avasallante &#151;fundado en el control del Estado&#151;. Las normas estatutarias del partido oficial y la imposibilidad de ser reelectos para periodos sucesivos desarrollaron mayor disciplina partidaria en el comportamiento de los diputados y senadores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reforma de 1933 sobre la no reelecci&oacute;n inmediata de los legisladores hab&iacute;a promovido mayor centralizaci&oacute;n de los mecanismos de selecci&oacute;n de los candidatos en el partido dominante, PNR, y en consecuencia mayor disciplina a las normas del partido y a las decisiones de sus l&iacute;deres. Asimismo, esta reforma implic&oacute; el quebranto no solo en contra del Congreso, sino que tambi&eacute;n en contra de los hombres que lo integraban, pues los cargos del Poder Legislativo quedaron a disposici&oacute;n total del presidente en turno.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con una historia pol&iacute;tica antirreeleccionista, podemos afirmar que el Congreso mexicano estuvo viciado de disciplina unipartidista y oposicionista, con este dise&ntilde;o pol&iacute;tico, los incentivos de los legisladores para ocupar un asiento en el Congreso estaban guiados por los intereses del partido y no por los intereses del electorado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta es c&oacute;mo incentivar a los legisladores para que verdaderamente representen a su electorado, y no, a los intereses de su partido. Con motivo de la reciente iniciativa aprobada por el senado, es preciso analizar esta problem&aacute;tica considerando los beneficios de una reelecci&oacute;n con l&iacute;mites, la cual finalmente no fue aprobada por el Congreso en lo general.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La credibilidad institucional del Poder Legislativo, as&iacute; como la de los partidos ante el electorado, se ha reducido enormemente.<sup><a href="#notas">8</a></sup> En M&eacute;xico, el Congreso de la Uni&oacute;n junto con la polic&iacute;a, los partidos pol&iacute;ticos y los sindicatos son las instituciones con el nivel m&aacute;s bajo de confianza y aprobaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. De acuerdo con el Centro de Estudios Sociales y de Opini&oacute;n P&uacute;blica de la C&aacute;mara de Diputados, solo el 36% tiene "mucho" o "algo de confianza" en la C&aacute;mara de Diputados, y 37% para la C&aacute;mara de Senadores; destaca el estudio realizado por dicha instituci&oacute;n<sup><a href="#notas">9</a></sup> que, entre las autoridades electas, los diputados son los que menos confianza inspiran a los ciudadanos; el 60% est&aacute; en desacuerdo de la forma en c&oacute;mo trabajan los legisladores, mientras que solo el 20% lo aprueba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 27 de abril de 2011, la C&aacute;mara de Senadores aprob&oacute; un dictamen que tom&oacute; como base diversas iniciativas presentadas por los grupos parlamentarios representados en el senado y por algunos senadores en lo individual, as&iacute; como la iniciativa presentada el 15 de diciembre de 2009 por el Ejecutivo federal, en las que, en esencia, se propon&iacute;a reformar y adicionar diversas disposiciones de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica. En la parte que interesa para este an&aacute;lisis, &uacute;nicamente, se abordar&aacute; lo relativo a la limitaci&oacute;n en la reelecci&oacute;n para miembros del Congreso de la Uni&oacute;n, en la que se propone permitir la reelecci&oacute;n consecutiva de legisladores federales con un l&iacute;mite m&aacute;ximo de doce a&ntilde;os en el ejercicio del cargo para los senadores y a nueve a&ntilde;os consecutivos para los diputados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que la iniciativa de reforma constitucional que permite la reelecci&oacute;n de los legisladores s&iacute; ser&iacute;a una herramienta que permitir&aacute; en un futuro mediato percibir cambios significativos en los legisladores. Desde mi perspectiva, aquellos pol&iacute;ticos &#151;j&oacute;venes o no&#151; advertir&iacute;an en la reelecci&oacute;n una forma de hacer carrera pol&iacute;tica dentro del parlamento, precisamente, porque su motivaci&oacute;n principal ser&iacute;a la reelecci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n considero que es necesario permitirle a esta reforma nacer, a partir de la instalaci&oacute;n del nuevo Congreso que espero sea retomada; la propuesta en s&iacute; no es mala, desde mi punto de vista, con unas breves modificaciones; adem&aacute;s de que no viene sola, sino que se encuentra inserta dentro de un paquete de reformas de la llamada Reforma del Estado que toca otros temas de inter&eacute;s nacional como, candidaturas independientes, plebiscito, refer&eacute;ndum, sustituci&oacute;n del presidente en caso de falta absoluta, reconducci&oacute;n presupuestal, entre otras, las cuales afortunadamente ya fueron aprobadas y publicadas en el <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i>, para lo cual ser&iacute;a muy conveniente que en un futuro no muy lejano se discutiese y se aprobase en su caso, que los legisladores federales tuvieran la posibilidad de permanecer en el cargo al menos hasta dos periodos m&aacute;s, para el que fueron elegidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Claro est&aacute; que la reelecci&oacute;n no ser&iacute;a autom&aacute;tica, sino que ser&iacute;an los propios electores del distrito los que aprueben o desaprueben a su diputado o senador, hablando de las entidades federativas. Como sea, la llamada profesionalizaci&oacute;n de los legisladores, considero, debe pasar necesariamente por el desempe&ntilde;o del cargo por un periodo mayor al actual, y la reelecci&oacute;n consecutiva vislumbra una posibilidad de que as&iacute; sea, tener personas con mayor experiencia, capacidad y conocimientos en el congreso, en las funciones parlamentarias.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. Ventajas de la reelecci&oacute;n consecutiva</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) La ventaja que de manera m&aacute;s recurrente es se&ntilde;alada, es que la reelecci&oacute;n de los legisladores les impone mantener un v&iacute;nculo m&aacute;s estrecho con sus electores de quienes depender&aacute;, en su momento, una eventual ratificaci&oacute;n electoral en el cargo. Lo anterior trae consigo un mejor y m&aacute;s intenso ejercicio de rendici&oacute;n de cuentas en el que el elector a trav&eacute;s de su voto manifiesta su aprobaci&oacute;n o rechazo a la actuaci&oacute;n, en general, de un partido por su desempe&ntilde;o pol&iacute;tico y, en particular, la de sus representantes. La reelecci&oacute;n legislativa puede constituirse, as&iacute;, en un mecanismo que fomente y fortalezca las relaciones de confianza que deben mediar entre diputados y senadores y los electores, al permitirles a estos &uacute;ltimos un mayor conocimiento y cercan&iacute;a con los integrantes de los &oacute;rganos del Congreso de la Uni&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) La posibilidad de la reelecci&oacute;n inmediata fomenta la responsabilidad de los representantes populares al imponerles, si aspiran a ser reelectos en el cargo, el mantener el v&iacute;nculo y contacto permanente con los ciudadanos de la demarcaci&oacute;n territorial por la que fueron electos, pues de la cercan&iacute;a con ellos depende, en buena medida, la base de respaldo que les permita volver a contender por el cargo que ocupan en una siguiente ronda electoral.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) En tercer t&eacute;rmino, la reelecci&oacute;n consecutiva permitir&aacute; la formaci&oacute;n de legisladores m&aacute;s profesionales, permitiendo que el conocimiento acumulado respecto de las funciones y las pr&aacute;cticas parlamentarias adquiera mayor importancia y se reduzca la curva de aprendizaje que se impone a los legisladores que ocupan el cargo por primera vez al permitir la coexistencia de legisladores que repiten en el encargo y acumulan el bagaje de la experiencia que su permanencia les proporciona. Lo anterior se traducir&aacute; en un mejor aprovechamiento del tiempo que, sin duda, redundar&aacute; en una mejor calidad del trabajo parlamentario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) Adicionalmente, la estabilidad en el encargo legislativo que podr&iacute;a generar la reelecci&oacute;n inmediata, probablemente traiga consigo mejores condiciones de gobernabilidad en los contextos de falta de mayor&iacute;as parlamentarias predefinidas y de "gobiernos divididos" que trajo consigo el fortalecimiento y la acentuaci&oacute;n del pluralismo y diversidad pol&iacute;tica que oper&oacute; en el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos tres lustros. En efecto, la posibilidad de que los legisladores sean reelectos de manera inmediata propiciar&iacute;a la existencia de interlocutores m&aacute;s ciertos y permanentes, y que los puentes de di&aacute;logo y comunicaci&oacute;n, que son indispensables para lograr una gobernabilidad democr&aacute;tica, sean m&aacute;s estables y no tengan que reconstruirse al inicio de cada legislatura.<sup lang="en&#45;US"><a href="#notas">10</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reelecci&oacute;n, con las debidas acotaciones, es una condici&oacute;n necesaria para la recuperaci&oacute;n del derecho ciudadano democr&aacute;tico, y podr&iacute;a ser un buen medio para profesionalizar a los integrantes del Congreso, lo que sin duda podr&iacute;a introducir cambios pertinentes a las instituciones del pa&iacute;s. A trav&eacute;s de un mecanismo de reelecci&oacute;n, el electorado estar&iacute;a en posibilidad de castigar o premiar de manera directa el desempe&ntilde;o de sus legisladores en la siguiente elecci&oacute;n, la reelecci&oacute;n podr&iacute;a constituir una buena herramienta para responsabilizar a los legisladores por su desempe&ntilde;o, de manera individual, y no, &uacute;nicamente, como integrantes de una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica impersonal.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. Acotaciones sobre la reelecci&oacute;n de los legisladores federales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La teor&iacute;a de la democracia electoral,<sup><a href="#notas">11</a></sup> altamente desarrollada en estudios pol&iacute;ticos de Estados Unidos, argumenta que las elecciones ofrecen a los ciudadanos la oportunidad de influir en el comportamiento de los legisladores, ya sea por la amenaza de removerlos por su mal desempe&ntilde;o (sancion&aacute;ndolos) o empoderar a los representantes que son competentes, honestos y sobre todo porque comparten los intereses p&uacute;blicos. Sobra decir que las elecciones condicionan el comportamiento de los ciudadanos y los pol&iacute;ticos; en muchas ocasiones ofrecen la mejor alternativa para hacer a los legisladores responsables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de M&eacute;xico, existen vicios de dise&ntilde;o institucional que han hecho imposible que los legisladores electos sean posteriormente enjuiciados y responsabilizados por su mal desempe&ntilde;o, nos referimos al m&aacute;s grande obst&aacute;culo de dise&ntilde;o institucional, la prohibici&oacute;n para la reelecci&oacute;n consecutiva, lo que inhibe al electorado para castigar o premiar a los legisladores electos. Adem&aacute;s, el t&eacute;rmino para el caso de los diputados dura tres a&ntilde;os, en ese tiempo es dif&iacute;cil lograr experiencia o familiaridad con las instituciones y el trabajo legislativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el an&aacute;lisis de la reelecci&oacute;n de los miembros del Congreso, se hace necesario distinguir entre los legisladores por mayor&iacute;a y representaci&oacute;n proporcional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo 52 de nuestra Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica se&ntilde;ala que la C&aacute;mara de Diputados estar&aacute; integrada por 300 diputados electos seg&uacute;n el principio de votaci&oacute;n mayoritaria relativa, mediante el sistema de distritos electorales uninominales, y 200 diputados que ser&aacute;n electos seg&uacute;n el principio de representaci&oacute;n proporcional, mediante el sistema de lista regionales, votadas en circunscripciones plurinominales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, mediante el sistema de mayor&iacute;a relativa, los nombres de los candidatos aparecen en las boletas electorales, es decir, el electorado al momento de votar conoce al candidato por el que est&aacute; votando; sin embargo, mediante el sistema de representaci&oacute;n proporcional, al estar caracterizado por ser un sistema en el que el porcentaje de votos que reciben los partidos determina el n&uacute;mero de esca&ntilde;os que le son asignados en las asambleas legislativas,<sup><a href="#notas">12</a></sup> los ciudadanos no conocen al candidato por este principio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, el argumento relativo a que la reelecci&oacute;n brindar&aacute; a los ciudadanos un instrumento para castigar o premiar a los legisladores federales, a trav&eacute;s del otorgamiento del voto para la siguiente elecci&oacute;n, no es tan cre&iacute;ble, ya que los ciudadanos dif&iacute;cilmente podr&aacute;n identificar a los candidatos electos por este principio en las pr&oacute;ximas elecciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la reelecci&oacute;n con acotaciones presenta ventajas en los sistemas democr&aacute;ticos, por ejemplo, a trav&eacute;s de la reelecci&oacute;n, los miembros del Congreso pueden adquirir mayor experiencia legislativa, lo que implica un fortalecimiento de esta instituci&oacute;n; por otra parte, si los legisladores tienen en mente postularse para otros cargos de elecci&oacute;n popular, aun cuando la reelecci&oacute;n no est&eacute; permitida para el mismo cargo, quiz&aacute; ellos tengan incentivos para comportarse responsablemente con el fin de crear una buena reputaci&oacute;n, lo que significa un plataforma para cualquier pol&iacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los modelos racionales de comportamiento legislativo se caracterizan por asumir que el legislador estar&aacute; sometido a su distrito y constre&ntilde;ido a buscar beneficios para su electorado, de tal forma que se maximice el soporte electoral o apoyo para su reelecci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, la carrera de un legislador ser&aacute; perpetuada &uacute;nicamente por el deseo de ganar popularidad en el partido al que pertenece, para poder postularse a otro cargo de elecci&oacute;n popular; pero cuando realmente desee extraer todas las rentas derivadas de su popularidad ganada durante su estancia en el Congreso, tendr&aacute; que dejar la oficina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las reformas aprobadas recientemente por el Senado de la Rep&uacute;blica, no as&iacute; por el Congreso General, en las que se propone establecer como m&aacute;ximo el de doce a&ntilde;os para el ejercicio de las funciones de senador, y de nueve a&ntilde;os a miembros de la C&aacute;mara de Diputados, tiene como objeto hacer responsables a los legisladores federales por el desempe&ntilde;o de sus funciones, a trav&eacute;s de la calificaci&oacute;n de los ciudadanos por el desempe&ntilde;o de estos, y aunque establece l&iacute;mites m&aacute;ximos para el ejercicio de las funciones, consideramos que este proyecto de reforma carece de algunas restricciones que fortalecer&iacute;an al Congreso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si la intenci&oacute;n de los constituyentes fue que el Congreso de la Uni&oacute;n fuese un &oacute;rgano de representaci&oacute;n est&aacute;tico con miembros vitalicios en el encargo, as&iacute; lo hubiese establecido en el texto constitucional; sin embargo, dado que la verdadera intenci&oacute;n fue un Congreso din&aacute;mico, con miembros renovables cada cierto periodo de tiempo, se hace necesario invocar esta intenci&oacute;n al momento de considerar las reformas propuestas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Actualmente, el marco jur&iacute;dico constitucional permite a los legisladores federales perpetuarse en su carrera pol&iacute;tica, saltando de c&aacute;mara en c&aacute;mara, o, incluso, cambiando al Poder Ejecutivo local; es muy com&uacute;n que los diputados, al terminar su mandato como tal, busquen una candidatura en la C&aacute;mara de Senadores y viceversa, para despu&eacute;s buscar otros cargos, ya sea en las legislaturas locales o como gobernadores u otros cargos de elecci&oacute;n popular, impidiendo con ello que nuevas generaciones ingresen a estos cargos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior ha corrompido el sistema pol&iacute;tico, pues los ciudadanos comunes han perdido el derecho de participar en estos cargos; por ello, consideramos que la reforma, recientemente aprobada adem&aacute;s de establecer tiempos m&aacute;ximos en el cargo de senadores y diputados, deber&iacute;a contener una limitaci&oacute;n m&aacute;s, la cual consiste en prohibir a los legisladores federales que ya han terminado sus periodos m&aacute;ximos en alguna de las c&aacute;maras, postularse nuevamente a nuevos cargos de elecci&oacute;n popular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, los ciudadanos interesados en hacer una carrera legislativa estar&iacute;an prevenidos para no tener expectativas de establecerse infinitamente. En contra de esta idea, existe el argumento de que la calidad del trabajo legislativo se ver&iacute;a afectado por la falta de experiencia legislativa, pues al permanecer poco tiempo en el cargo no tendr&iacute;an tiempo suficiente para adquirir la experiencia y conocimientos necesarios; en contra de este argumento podemos decir que el tiempo de nueve a&ntilde;os para el caso de diputados y el de doce a&ntilde;os para el de senadores es un tiempo suficiente para conocer el trabajo parlamentario; adem&aacute;s, si consideramos que en un pa&iacute;s, como en M&eacute;xico, donde los &iacute;ndices de desigualdad y de corrupci&oacute;n son muy altos y en los que las instituciones p&uacute;blicas, m&aacute;s que estar dedicadas a satisfacer los intereses de los ciudadanos, est&aacute;n dedicadas a beneficiar a los funcionarios p&uacute;blicos, se hace necesario modificar los instrumentos jur&iacute;dicos para limitar el abuso de poder.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. Una nueva propuesta para la Legislatura LXII</b></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 59. Los senadores y diputados del Congreso de la Uni&oacute;n podr&aacute;n ser reelectos en forma inmediata; en cada ocasi&oacute;n, los primeros hasta por un periodo adicional y los segundos hasta por dos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta reelecci&oacute;n solo se aplicar&aacute; para los diputados y senadores de mayor&iacute;a. Posteriormente de haber concluido su cargo, no podr&aacute;n postularse a cargos de elecci&oacute;n popular en el Congreso de la Uni&oacute;n o en los congresos de las entidades federativas, hasta no haber transcurrido un periodo de 6 a&ntilde;os para los senadores y 3 a&ntilde;os para los diputados.</font></p> 	</blockquote>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VI. Ventajas de nuestra propuesta</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Con esta modificaci&oacute;n se le dar&iacute;a oportunidad a las nuevas generaciones de pol&iacute;ticos que aspiran ocupar puestos de elecci&oacute;n popular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Con esto, se lograr&iacute;a una mayor profesionalizaci&oacute;n de los integrantes del poder legislativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Se logra una mayor gobernabilidad entre el Poder Ejecutivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Se logra una mayor comunicaci&oacute;n entre los diputados y senadores, y el electorado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Un mayor compromiso del legislador con los ciudadanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Por &uacute;ltimo, con el precepto de que la reelecci&oacute;n sea aplicada solo para los diputados y senadores de mayor&iacute;a, aprovechamos para proponer la desaparici&oacute;n de los 32 senadores de representaci&oacute;n proporcional, y de 100 diputados de representaci&oacute;n popular, con lo cual se fortalecer&aacute; el sistema federal mexicano.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1  </sup>Para abordar el tema, Becerra, R. <i>et al., La mec&aacute;nica del cambio pol&iacute;tico en M&eacute;xico. Elecciones, partidos y reformas</i>, 3a. ed., M&eacute;xico, Cal y Arena, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2456011&pid=S1405-9193201400020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2  </sup>Algunas obras son <i>El presidencialismo mexicano</i> de Jorge Carpizo, <i>La Constituci&oacute;n y la dictadura</i> de Emilio Rabasa, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3  </sup>Desde 1997 en la C&aacute;mara de Diputados y desde 2000 en la C&aacute;mara de Senadores.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4  </sup>Fuentes Cerda, Eloy, "Reflexiones sobre la reelecci&oacute;n", en <i>id. (coord.), Temas electorales</i>, M&eacute;xico, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, 2004, p. 226.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2456015&pid=S1405-9193201400020001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5  </sup><i>Ibidem</i>, p. 265.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6  </sup>Verduzco Hern&aacute;ndez, Alfonso, "Reelecci&oacute;n legislativa, historia y futuro", en <i>&Aacute;gora</i>, Hidalgo, Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo, a&ntilde;o 11, n&uacute;m. 27, febrero&#45;abril de 2007, pp. 53 y 54.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2456018&pid=S1405-9193201400020001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7  </sup>Christlieb Ibarrola, Adolfo, <i>Cr&oacute;nicas de la no&#45;reelecci&oacute;n</i>, M&eacute;xico, Ediciones de Acci&oacute;n Nacional, 1965.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2456020&pid=S1405-9193201400020001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8  </sup>"Opini&oacute;n p&uacute;blica y C&aacute;mara de Diputados", en varios autores, <i>La C&aacute;mara de Diputados y la opini&oacute;n p&uacute;blica. An&aacute;lisis</i>, M&eacute;xico, C&aacute;mara de Diputados, Centro de Estudios Sociales y de Opini&oacute;n P&uacute;blica, 2003, pp. 1&#45;7.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2456022&pid=S1405-9193201400020001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9  </sup><i>Ibidem</i>, pp. 12 y 13.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10  </sup>Dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, de Reforma del Estado y de Estudios Legislativos con Proyecto de Decreto que Reforma y Adiciona Diversos Art&iacute;culos de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos en Materia de Reforma Pol&iacute;tica, pp. 54 y 55.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2456025&pid=S1405-9193201400020001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11  </sup>Clearly, Matthew R., "Electoral Competition, Participation and Government Responsiveness in Mexico", <i>American Journal of Political Science</i>, vol. 51, n&uacute;m. 2, abril de 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2456027&pid=S1405-9193201400020001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12  </sup>Los partidos presentan una lista de candidatos a los cuales se les asignan esca&ntilde;os de acuerdo al porcentaje de votos que obtengan.</font></p>      ]]></body><back>
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