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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La primacía en la aplicación de la jurisprudencia sobre inconstitucionalidad de leyes por las autoridades administrativas en México]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de Nuevo León Facultad de Derecho y Criminología ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios jurisprudenciales</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La primac&iacute;a en la aplicaci&oacute;n de la jurisprudencia sobre inconstitucionalidad de leyes por las autoridades administrativas en M&eacute;xico</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jaime Fernando Cienfuegos Sordo*</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Alumno del Programa de Doctorado en Derecho Constitucional y Gobernabilidad de la Facultad de Derecho y Criminolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma de Nuevo Le&oacute;n.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. Introducci&oacute;n</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Actualmente nos encontramos operando en un nuevo paradigma constitucional derivado de las modificaciones a la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos, reformada por decreto publicado en el <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i> el 10 de junio de 2011, en materia de derechos humanos.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicha reforma ha establecido en el texto constitucional, especialmente en su art&iacute;culo 1o., diversas obligaciones que deben ser observadas por todas las autoridades del pa&iacute;s, de cualquier nivel y dentro del &aacute;mbito de su competencia.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, como resultado de los atrasos y atavismos jur&iacute;dicos que han imperado en nuestro pa&iacute;s, principalmente en la jurisprudencia emitida por el Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, se obstaculiza la realizaci&oacute;n efectiva de algunos de los mandatos ah&iacute; establecidos, sobre todo en lo que respecta a la administraci&oacute;n p&uacute;blica, quienes al amparo del principio de legalidad se abstienen de proteger los derechos humanos consagrados tanto en la Constituci&oacute;n como en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano es parte.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente estudio comienza con la influencia del Estado liberal de derecho en la administraci&oacute;n p&uacute;blica y, en consecuencia, el sometimiento de este &uacute;ltimo al principio de legalidad; en el segundo apartado se realizar&aacute; un recorrido por las posturas expresadas por los juristas mexicanos del siglo XX en torno a la posibilidad de que las autoridades administrativas realicen un control de constitucionalidad, para finalmente expresar nuestra postura, la cual se encuentra fundamentada en el nuevo paradigma constitucional en el que nos encontramos operando.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. Estado <i>liberal</i> de derecho y la administraci&oacute;n p&uacute;blica</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea de que las autoridades administrativas deben someterse a lo que dice la ley, sin importar que &eacute;sta haya sido declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, es una consecuencia del paradigma positivista que ha subsistido en el orden jur&iacute;dico mexicano.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a lo anterior, es importante recordar la idea de "Estado <i>liberal</i> de derecho" en oposici&oacute;n al Estado constitucional de derecho. Como nos recuerda el jurista italiano Gustavo Zagrebelsky, al citar la exposici&oacute;n del derecho administrativo de Otto Mayer, el Estado liberal se caracteriza:</font></p>              <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...por la concepci&oacute;n de la ley como acto deliberado de un Parlamento representativo y se concreta en: <i>a)</i> la supremac&iacute;a de la ley sobre la administraci&oacute;n; <i>b)</i> la subordinaci&oacute;n a la ley, y s&oacute;lo a la ley, de los derechos de los ciudadanos, con exclusi&oacute;n, por tanto, de que poderes aut&oacute;nomos de la administraci&oacute;n puedan incidir sobre ellos; <i>c)</i> la presencia de jueces independientes con competencia exclusiva para aplicar la ley, y s&oacute;lo la ley, a las controversias surgidas entre los ciudadanos y entre &eacute;stos y la administraci&oacute;n del Estado.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se puede apreciar, en el Estado liberal de derecho nos encontramos ante una supremac&iacute;a de la ley, propia del paradigma positivista, donde las autoridades administrativas no podr&iacute;an, bajo ninguna circunstancia, cuestionar o rechazar la aplicaci&oacute;n de la misma.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, Estado liberal de derecho y Estado legislativo de derecho son expresiones intercambiables; este &uacute;ltimo "se afirmaba a s&iacute; mismo a trav&eacute;s del <i>principio de legalidad",</i><sup><a href="#notas">3</a></sup> mismo que expresa la idea de la ley como "acto normativo supremo e irresistible al que, en l&iacute;nea de principio, no es oponible ning&uacute;n derecho m&aacute;s fuerte, cualquiera que sea su forma y fundamento...".<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo este contexto, es indudable que la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, al hacer prevalecer el principio de legalidad en la actuaci&oacute;n de las autoridades administrativas, se vio influida por el paradigma positivista, mismo que predomin&oacute; durante el Estado <i>liberal</i> de derecho y que resulta contrario al Estado constitucional de derecho, lo cual trae como consecuencia que las autoridades administrativas, escud&aacute;ndose en el principio de legalidad, se consideren facultadas para violar los derechos fundamentales de las personas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. El control de constitucionalidad por las autoridades administrativas</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debemos recordar que no es la primera vez que se plantea una cuesti&oacute;n de esta &iacute;ndole, ya que, como nos recuerda el tratadista Jorge Carpizo,<sup><a href="#notas">5</a></sup> este tema fue discutido ampliamente por la doctrina mexicana como resultado de una ponencia presentada por Gabino Fraga, quien en 1942 mantuvo su posici&oacute;n en el sentido de que el Poder Ejecutivo puede dejar de aplicar una ley si la considera inconstitucional. A continuaci&oacute;n presentamos algunas de las principales tesis para concluir con nuestra postura.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>Tesis Fraga</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fraga afirmaba que a pesar de que el Ejecutivo est&aacute; obligado a ejecutar las leyes que expida el Congreso, no es posible que esta obligaci&oacute;n se refiera a leyes inconstitucionales por los siguientes motivos:</font></p>              <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1) Porque ser&iacute;a absurdo pensar que la propia Constituci&oacute;n obliga a ejecutar leyes que la contradigan.</font></p>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">2) Porque para poder desobedecer la Constituci&oacute;n por una ley secundaria opuesta a ella ser&iacute;a necesario texto expreso en la norma fundamental que lo permitiera. Y esto ser&iacute;a tanto como afirmar que ese orden jur&iacute;dico no existe y que el &uacute;nico poder que est&aacute; obligado a respetar la Constituci&oacute;n es el Legislativo, en tal forma que si &eacute;ste no cumple, los otros poderes se encuentran exonerados de dicha obligaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Compartimos en lo general las propuestas de Gabino Fraga; sin embargo, no compartimos el criterio seg&uacute;n el cual las autoridades administrativas pueden desaplicar una norma que consideren inconstitucional, lo anterior es as&iacute; en virtud de que se estar&iacute;a contrariando el principio de divisi&oacute;n de poderes al facultar al Ejecutivo para revisar los actos emitidos por el Poder Legislativo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;<i>Tesis de Antonio Mart&iacute;nez B&aacute;ez</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contrario a dicha postura podemos encontrar la opini&oacute;n de Antonio Mart&iacute;nez B&aacute;ez, quien manifest&oacute; que "el Poder Ejecutivo, por su estructura particular y posici&oacute;n pol&iacute;tica, no est&aacute; capacitado para estimar inconstitucional una ley del Congreso, sino que debe necesariamente ejecutarla".<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este criterio es radicalmente contrario al expresado por el ministro Gabino Fraga; sin embargo, como m&aacute;s adelante expresaremos, tampoco compartimos dicha opini&oacute;n, ya que bajo ciertas condiciones es posible la desaplicaci&oacute;n de una norma inconstitucional por parte del Poder Ejecutivo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;<i>Tesis de Felipe Tena Ram&iacute;rez</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el tratadista Felipe Tena Ram&iacute;rez,<sup><a href="#notas">8</a></sup> frente al Poder Legislativo, la autoridad administrativa no puede rehusarse a ejecutar una decisi&oacute;n &#151;ley o decreto&#151; formalmente correcta, con apoyo en la supremac&iacute;a de la Constituci&oacute;n, por considerar inconstitucional aquella decisi&oacute;n, ya que se romper&iacute;a el equilibrio de poderes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Valga en contra de la presente postura expresada por el constitucionalista Tena Ram&iacute;rez lo antes expresado, en el sentido de que a partir de las reformas constitucionales de 2011 existen las condiciones id&oacute;neas en nuestro ordenamiento jur&iacute;dico para que el Poder Ejecutivo desaplique normas inconstitucionales bajo ciertas condiciones.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. <i>Tesis de Jorge Carpizo</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, el doctor Jorge Carpizo,<sup><a href="#notas">9</a></sup> al emitir su opini&oacute;n respecto al tema, manifiesta que la tesis Fraga tiene un gran fondo de verdad pero que a pesar de todas las restricciones puede resultar peligrosa. Dicho tratadista tampoco se encuentra de acuerdo con la tesis jurisprudencial de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, pues en los casos en que una ley es notoriamente anticonstitucional la autoridad administrativa no la debe ejecutar; asimismo, manifiesta el citado tratadista que dicho control de constitucionalidad de las leyes debe ser realizado por autoridades con facultades de decisi&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una postura m&aacute;s cercana a la que nosotros expondremos es la de don Jorge Carpizo, para quien la facultad de abstenerse de ejecutar una ley corresponde a las autoridades administrativas con facultades de decisi&oacute;n. Sin embargo, no compartimos el criterio seg&uacute;n el cual esa decisi&oacute;n se debe tomar en presencia de una "ley notoriamente inconstitucional", es decir, que as&iacute; sea considerada por la misma autoridad administrativa.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De las anteriores consideraciones podemos destacar que el debate sobre el papel que debe desempe&ntilde;ar la autoridad administrativa respecto de una norma que considera inconstitucional comenz&oacute; en M&eacute;xico a mediados del siglo XX con interesantes posturas a favor y en contra por parte de grandes constitucionalistas de la &eacute;poca, prevaleciendo de manera obligatoria la decisi&oacute;n de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n en el sentido de impedir el examen del control de constitucionalidad a las autoridades administrativas.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. Nuestra postura</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>La jurisprudencia como norma jur&iacute;dica y la primac&iacute;a</i><sup><a href="#notas">10</a></sup><i> en su aplicaci&oacute;n</i></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consideramos que el nuevo paradigma constitucional en el que opera el orden jur&iacute;dico mexicano establece la obligaci&oacute;n de todas las autoridades, incluyendo las administrativas, de proteger y garantizar los derechos humanos contenidos en nuestra carta magna, y por consiguiente, en caso de conflicto, preferir aquellas normas que ofrezcan una protecci&oacute;n m&aacute;s amplia a los particulares.</font></p>              <blockquote>           ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo 1o. de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos establece lo anterior en los siguientes t&eacute;rminos:</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozar&aacute;n de los derechos humanos reconocidos en esta Constituci&oacute;n y en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte, as&iacute; como de las garant&iacute;as para su protecci&oacute;n, cuyo ejercicio no podr&aacute; restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constituci&oacute;n establece.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las normas relativas a los derechos humanos se interpretar&aacute;n de conformidad con esta Constituci&oacute;n y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protecci&oacute;n m&aacute;s amplia.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Todas las autoridades, en el &aacute;mbito de sus competencias, tienen la obligaci&oacute;n de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.</i> En consecuencia, el Estado deber&aacute; prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los t&eacute;rminos que establezca la ley.</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del precepto antes transcrito se desprende el principio <i>pro persona;</i> entre los objetivos de dicho principio se encuentra el de "se&ntilde;alar la norma aplicable en caso de antinomias, y con independencia de su posici&oacute;n jer&aacute;rquica".<sup><a href="#notas">11</a></sup> De lo anterior se extrae que en caso de colisi&oacute;n entre dos normas jur&iacute;dicas se debe preferir aquella que ofrezca una protecci&oacute;n m&aacute;s amplia de los derechos humanos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, el p&aacute;rrafo segundo del art&iacute;culo 1o. constitucional hace referencia a normas, sin especificar si se trata de normas constitucionales, legales o incluso la jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, situaci&oacute;n por la cual le resulta aplicable el principio <i>pro persona.</i></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, es claro que en caso de una colisi&oacute;n entre un precepto legal y la jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n que declara inconstitucional una ley por violaci&oacute;n a los derechos humanos, todas las autoridades, inclusive las autoridades administrativas, en cumplimiento del principio <i>pro persona</i> deben aplicar aquella norma que ofrezca la protecci&oacute;n m&aacute;s amplia.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tratadista Miguel Carbonell se&ntilde;ala que de dicho precepto queda claro que "las obligaciones de promoci&oacute;n, respeto, protecci&oacute;n y garant&iacute;a de los derechos corren a cargo de todos los poderes, incluso considerando que alg&uacute;n nivel de gobierno tenga obligaciones reforzadas hacia esos derechos".<sup><a href="#notas">12</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez establecidas las obligaciones que se desprenden del art&iacute;culo 1o. de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos, procedemos al estudio del criterio que prevalece en la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n en torno a la obligatoriedad de su jurisprudencia para las autoridades administrativas. Dicho criterio establece que en el caso de las autoridades administrativas, &eacute;stas deben aplicar la ley aun y cuando la misma haya sido declarada inconstitucional por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, lo cual consideramos provoca una sistematizada violaci&oacute;n al Estado constitucional de derecho en perjuicio de todos los gobernados.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ejemplo de este criterio lo podemos observar en la tesis jurisprudencial 2a./J. 38/2002, visible en la novena &eacute;poca del <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> de mayo de 2002, t. XV, p. 175, que establece que:</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">JURISPRUDENCIA SOBRE LA INCONSTITUCIONALIDAD DE LEYES. LAS AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS NO EST&Aacute;N OBLIGADAS A APLICARLA AL CUMPLIR CON LA GARANT&Iacute;A DE FUNDAR Y MOTIVAR SUS ACTOS. La obligaci&oacute;n de las autoridades administrativas de fundar y motivar sus actos consiste en citar de manera espec&iacute;fica la ley exactamente aplicable al caso, as&iacute; como en expresar las circunstancias especiales, razones particulares o causas inmediatas que se hayan tenido en consideraci&oacute;n para la emisi&oacute;n del acto y la adecuaci&oacute;n entre los motivos aducidos y las normas aplicables, y no en citar tambi&eacute;n la jurisprudencia respectiva, esto es, la obligaci&oacute;n de fundar los actos en la ley, no implica hacerlo en la forma en que haya sido interpretada por los &oacute;rganos competentes del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, dado que la jurisprudencia tiene notables diferencias con la ley y no puede ser equiparable a &eacute;sta, principalmente porque la jurisprudencia es obra de los &oacute;rganos jurisdiccionales y la ley del &oacute;rgano legislativo, es decir, la jurisprudencia no es una norma general y s&oacute;lo se aplica a casos particulares, conforme al principio de relatividad de las sentencias que rige al juicio de garant&iacute;as, por lo que resulta err&oacute;neo sostener que los actos de las autoridades administrativas sean violatorios del art&iacute;culo 16 constitucional por no apoyarse en la jurisprudencia que declare la inconstitucionalidad de una ley, habida cuenta que por remisi&oacute;n del octavo p&aacute;rrafo del art&iacute;culo 94 de la Constituci&oacute;n federal, los preceptos 192 y 193 de la Ley de Amparo establecen con precisi&oacute;n que la jurisprudencia obliga solamente a los &oacute;rganos jurisdiccionales.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contradicci&oacute;n de tesis 40/2001&#45;PL. Entre las sustentadas por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Sexto Circuito y el Primer Tribunal Colegiado del D&eacute;cimo Cuarto Circuito. 26 de abril de 2002. Cinco votos. Ponente: Mariano Azuela G&uuml;itr&oacute;n. Secretario: Jos&eacute; Antonio Abel Aguilar.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tesis de jurisprudencia 38/2002. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesi&oacute;n privada del tres de mayo de dos mil dos.</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para llegar a la conclusi&oacute;n de que las autoridades administrativas no se encuentran obligadas por la jurisprudencia de los &oacute;rganos del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n se toman en cuenta las siguientes consideraciones:</font></p>              <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; La obligaci&oacute;n de fundar los actos en la ley no implica hacerlo en la forma en que haya sido interpretada por los &oacute;rganos competentes del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; La jurisprudencia tiene notables diferencias con la ley y no puede ser equiparable a &eacute;sta, principalmente porque la jurisprudencia no es una norma general y s&oacute;lo se aplica a casos particulares, conforme al principio de relatividad de las sentencias que rige al juicio de garant&iacute;as.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#151; Que por remisi&oacute;n del octavo p&aacute;rrafo (ahora d&eacute;cimo) del art&iacute;culo 94 de la Constituci&oacute;n federal, los preceptos 192 y 193 de la Ley de Amparo establecen con precisi&oacute;n que la jurisprudencia obliga solamente a los &oacute;rganos jurisdiccionales.</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en este sentido que la anterior jurisprudencia ha servido de justificaci&oacute;n para que las autoridades administrativas apliquen de manera sistematizada preceptos declarados inconstitucionales por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, pero sobre todo violatorios de los derechos fundamentales que contempla la Constituci&oacute;n federal y los tratados internacionales firmados por M&eacute;xico.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consideramos que actualmente dicho criterio resulta insostenible, ya que contrario a lo expresado por el precedente emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n la jurisprudencia establecida por dicho tribunal, si bien no tiene el car&aacute;cter de ley, s&iacute; tiene la calidad de norma jur&iacute;dica y de fuente del derecho en el orden jur&iacute;dico mexicano y su aplicaci&oacute;n s&iacute; debe ser preferente en tanto establezca un beneficio mayor para las personas. As&iacute;, el tratadista Hans Kelsen,<sup><a href="#notas">13</a></sup> en su <i>Teor&iacute;a pura del derecho,</i> ha establecido que "un tribunal, en especial un tribunal de &uacute;ltima instancia, puede estar facultado no s&oacute;lo para producir con sus sentencias normas obligatorias individuales, v&aacute;lidas para el caso presente, sino tambi&eacute;n normas generales. As&iacute; pasa cuando la sentencia judicial crea un llamado precedente".</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, en lo que respecta al efecto <i>inter partes</i> de las sentencias de amparo, dicho argumento resulta irrelevante, ya que al aplicar la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n no se le estar&aacute; negando validez al precepto legal en conflicto, sino que se estar&aacute; prefiriendo otra norma jur&iacute;dica cuya protecci&oacute;n resulta m&aacute;s amplia para las personas. Es decir que se trata de un conflicto normativo que se resolver&aacute; conforme al principio <i>pro persona,</i> en el que entre dos normas se va a preferir aquella que otorgue un mayor beneficio, acatando lo establecido en el art&iacute;culo 1o. constitucional.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con el argumento de la tesis, que radica en la idea de que por remisi&oacute;n del octavo p&aacute;rrafo del art&iacute;culo 94 de la Constituci&oacute;n federal, los preceptos 192 y 193 de la Ley de Amparo establecen con precisi&oacute;n que la jurisprudencia obliga solamente a los &oacute;rganos jurisdiccionales, a nuestro parecer, del primer precepto constitucional no se desprende de ninguna forma que &uacute;nicamente la Ley de Amparo deba definir los t&eacute;rminos en que sea obligatoria la jurisprudencia, ya que el mismo sostiene lo siguiente:</font></p>              <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 94. Se deposita el ejercicio del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n en una Suprema Corte de Justicia, en un Tribunal Electoral, en Tribunales Colegiados y Unitarios de Circuito y en Juzgados de Distrito.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ley fijar&aacute; los t&eacute;rminos en que sea obligatoria la jurisprudencia que establezcan los Tribunales del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n y los Plenos de Circuito sobre la interpretaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n y normas generales, as&iacute; como los requisitos para su interrupci&oacute;n y sustituci&oacute;n.</font></p>     </blockquote>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evidentemente, de la transcripci&oacute;n hecha podemos constatar que remite al legislador secundario la obligaci&oacute;n de definir los t&eacute;rminos en que la jurisprudencia ser&aacute; obligatoria; sin embargo, es importante resaltar que no hay limitaci&oacute;n constitucional para que la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n sobre inconstitucionalidad de leyes sea obligatoria para las autoridades administrativas, ya que dicha limitaci&oacute;n s&oacute;lo se puede dar de forma expresa.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto, el tratadista Hans Kelsen expres&oacute; claramente que "...la teor&iacute;a no puede llegar a otro resultado que &eacute;ste: aquel que ha de ejecutar la norma, ha de examinar y decidir tambi&eacute;n si es o no regular y, por tanto, ejecutable. Si se estima que esta situaci&oacute;n es socialmente da&ntilde;osa, al legislador corresponde limitarla o suprimirla por completo, si ello es posible".<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, no es obst&aacute;culo que de los art&iacute;culos 192 y 193 de la Ley Reglamentaria de los Art&iacute;culos 103 y 107 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos no se desprenda la obligaci&oacute;n de las autoridades administrativas para acatar la jurisprudencia del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, ya que no existe una contradicci&oacute;n entre dichos preceptos y el art&iacute;culo 1o. constitucional, sino una ampliaci&oacute;n a la protecci&oacute;n de los derechos humanos reconocidos por la ley fundamental, ya que si bien la Ley de Amparo s&oacute;lo contempla &oacute;rganos jurisdiccionales, una interpretaci&oacute;n <i>pro persona</i> debe admitir que las autoridades administrativas prefieran la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n que declara inconstitucional un precepto por violaci&oacute;n a derechos humanos.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. <i>Los recursos administrativos</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta que debe ser planteada es la siguiente: &iquest;c&oacute;mo y en qu&eacute; momento debe proceder la autoridad administrativa para cumplir con el mandato que establece el art&iacute;culo 1o. constitucional de garantizar y proteger dentro del &aacute;mbito de su competencia los derechos humanos que consagra nuestra ley fundamental, cuando le corresponde aplicar un precepto declarado inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n?</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como hab&iacute;amos establecido en el apartado anterior, consideramos que para dotar de contenido el art&iacute;culo 1o. de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos se debe obligar a la autoridad administrativa, bajo ciertas condiciones, a preferir la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n en materia de inconstitucionalidad de leyes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; debemos precisar que de ninguna forma estamos de acuerdo con que una autoridad administrativa ejerza un control ilimitado de constitucionalidad, en virtud de que no le corresponde al Poder Ejecutivo revisar la constitucionalidad de las leyes emitidas por el Legislativo, en tanto que no hay referente constitucional para ejercer dicha atribuci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, debemos recordar lo que establece el art&iacute;culo 128 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos al determinar que: "Todo funcionario p&uacute;blico, sin excepci&oacute;n alguna, antes de tomar posesi&oacute;n de su encargo, prestar&aacute; la protesta de guardar la Constituci&oacute;n y las leyes que de ella emanen".</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, aqu&iacute; compartimos la interpretaci&oacute;n que del precepto transcrito hace el tratadista Tena Ram&iacute;rez al establecer que el mismo consagra la defensa subsidiaria de la Constituci&oacute;n respecto a los actos propios, no as&iacute; en cuanto a los actos de otros poderes.<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido revisten especial importancia los recursos administrativos de los cuales conoce la misma autoridad que emiti&oacute; el acto o su superior jer&aacute;rquico y cuya funci&oacute;n es controlar los actos de la administraci&oacute;n (es decir, sus propios actos), ya sea revoc&aacute;ndolos o confirm&aacute;ndolos.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por consiguiente, una autoridad administrativa que conoce de un recurso administrativo que permite la subsistencia de un acto fundado en una ley declarada inconstitucional por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n en materia de derechos humanos, estar&iacute;a a todas luces incumpliendo con el mandato que establece el art&iacute;culo 1o. de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos y su actuaci&oacute;n constituir&iacute;a una inconstitucionalidad por omisi&oacute;n.<sup><a href="#notas">16</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre lo anterior, Miguel Carbonell<sup><a href="#notas">17</a></sup> nos recuerda que el Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales de la ONU, en su Observaci&oacute;n General (OG) 9, se&ntilde;al&oacute; que una medida apropiada para proteger los derechos fundamentales consiste en el ofrecimiento de recursos judiciales para proteger esos derechos, pero dentro de dicho t&eacute;rmino debemos comprender los recursos administrativos, ya que "quienes viven bajo la jurisdicci&oacute;n de un Estado parte tienen la expectativa leg&iacute;tima de que, sobre la base del principio de buena fe, todas las autoridades administrativas, al adoptar decisiones, tendr&aacute;n en cuenta las disposiciones del Pacto".</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado debemos aclarar que el principio de separaci&oacute;n de poderes queda a salvo en el sentido de que la autoridad administrativa de ninguna manera estar&aacute; haciendo un examen de la constitucionalidad de la ley, por lo tanto no estar&aacute; examinando la constitucionalidad de los actos del Poder Legislativo y tampoco se estar&aacute;n usurpando atribuciones propias del Poder Judicial, ya que lo &uacute;nico que realizar&aacute; ser&aacute; la aplicaci&oacute;n de una norma jur&iacute;dica (en este caso una jurisprudencia) que garantiza una protecci&oacute;n m&aacute;s amplia a los derechos fundamentales.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que estar&iacute;a haciendo la autoridad administrativa ser&iacute;a revisar sus propios actos y preferir la jurisprudencia que establece el tribunal constitucional en materia de derechos humanos, a fin de proteger y garantizar los derechos fundamentales de los ciudadanos dentro del &aacute;mbito de su competencia, cumpliendo de esta forma con los mandatos contenidos en los p&aacute;rrafos segundo y tercero del art&iacute;culo 1o. de nuestra carta magna.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, se estar&iacute;a cumpliendo con el principio de supremac&iacute;a constitucional en virtud del cual no deben prevalecer aquellos actos fundados (indebidamente) en preceptos inconstitucionales, y m&aacute;s teniendo en cuenta que as&iacute; fue determinado por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior es as&iacute; porque de otra forma se le estar&iacute;a permitiendo a las autoridades administrativas que subsistan su actos aun y cuando sean contrarios a la Constituci&oacute;n, fund&aacute;ndose en preceptos ya declarados inconstitucionales jurisprudencialmente por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n, y peor a&uacute;n, en detrimento de los derechos fundamentales consagrados en el texto constitucional.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. Conclusiones</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Primera.</i> El nuevo paradigma constitucional, y espec&iacute;ficamente el art&iacute;culo 1o. constitucional, obliga a todas las autoridades del pa&iacute;s, inclusive las administrativas, a proteger y garantizar los derechos fundamentales contenidos en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Segunda.</i> La jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n es una norma jur&iacute;dica y una fuente de derecho en el orden jur&iacute;dico mexicano, por consiguiente es susceptible de entrar en conflicto con otras normas jur&iacute;dicas, como son las leyes.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Tercera.</i> Las autoridades administrativas se encuentran facultadas por el art&iacute;culo 1o. de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica a preferir aquellas normas jur&iacute;dicas que ofrezcan una mayor protecci&oacute;n a las personas, cumpliendo de esta forma con el principio <i>pro persona.</i> En este caso, cuando una autoridad administrativa debe aplicar un precepto legal que fue declarado inconstitucional por la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n por violar derechos fundamentales, se encuentra en presencia de un conflicto normativo y debe aplicar el principio <i>pro persona.</i></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Cuarta.</i> &Uacute;nicamente las autoridades administrativas que conozcan de los recursos encargados de controlar su propia actuaci&oacute;n o la de sus inferiores jer&aacute;rquicos se encuentran obligadas a aplicar la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia sobre inconstitucionalidad de leyes en materia de derechos humanos para controlar sus propios actos, ya que dichos recursos constituyen una medida apropiada para garantizar los derechos fundamentales de las personas.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VI. Bibliograf&iacute;a</b></font></p>         <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Caballero Ochoa, Jos&eacute; Luis, "La cl&aacute;usula de interpretaci&oacute;n conforme y el principio <i>pro persona</i> (art&iacute;culo 1o., segundo p&aacute;rrafo, de la Constituci&oacute;n)", en Carbonell, Miguel y Salazar, Pedro (coords.), <i>La reforma constitucional de derechos humanos. Un nuevo paradigma,</i> 2a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a&#45;UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, 2012.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455527&pid=S1405-9193201400010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carpizo, Jorge, <i>Estudios constitucionales,</i> 8a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455529&pid=S1405-9193201400010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ferrer Mac&#45;Gregor, Eduardo, "La inconstitucionalidad por omisi&oacute;n", en Manili, Pablo Luis (coord.), <i>"Marbury vs. Madison". Reflexiones sobre una sentencia bicentenaria,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455531&pid=S1405-9193201400010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gudi&ntilde;o Pelayo, Jos&eacute; de Jes&uacute;s, "Lo confuso del control difuso de la Constituci&oacute;n", en Castro y Castro, Juventino V. (coord.), <i>Estudios en honor de Humberto Rom&aacute;n Palacios,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455533&pid=S1405-9193201400010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kelsen, Hans, <i>Teor&iacute;a general del Estado,</i> trad. de Luis Legaz Lacambra, M&eacute;xico, Ediciones Coyoac&aacute;n, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455535&pid=S1405-9193201400010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Teor&iacute;a pura del derecho,</i> 16a. ed., trad. de Roberto J. Vernego, M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455537&pid=S1405-9193201400010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mart&iacute;nez B&aacute;ez, Antonio, "El indebido monopolio del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n para conocer de la inconstitucionalidad de leyes", <i>Revista Nacional de Jurisprudencia,</i> n&uacute;m. 13&#45;14, disponible en: <i><a href="http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/facdermx/cont/237/60a/60al6.pdf" target="_blank">http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/facdermx/cont/237/60a/60al6.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455539&pid=S1405-9193201400010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tena Ram&iacute;rez, Felipe, <i>Derecho constitucional mexicano,</i> 40a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455541&pid=S1405-9193201400010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zagrebelsky, Gustavo, <i>El derecho d&uacute;ctil. Ley derechos, justicia,</i> 9a. ed., trad. de Marina Gasc&oacute;n, Madrid, Trotta, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2455543&pid=S1405-9193201400010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Algunos de los principales cambios que trae consigo el art&iacute;culo 1o. constitucional son la incorporaci&oacute;n del principio de interpretaci&oacute;n conforme, as&iacute; como el principio <i>pro persona,</i> mismos que se encuentran establecidos en el segundo p&aacute;rrafo de dicho precepto constitucional.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Zagrebelsky, Gustavo, <i>El derecho d&uacute;ctil. Ley, derechos, justicia,</i> 9a. ed., trad. de Marina Gasc&oacute;n, Madrid, Trotta, 2009, p. 23.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> <i>Ibidem,</i> p. 24.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Idem.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> V&eacute;ase, al respecto, Carpizo, Jorge, <i>Estudios constitucionales,</i> 8a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2003, p. 27.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> <i>Idem.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Mart&iacute;nez B&aacute;ez, Antonio, "El indebido monopolio del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n para conocer de la inconstitucionalidad de leyes", <i>Revista Nacional de Jurisprudencia,</i> n&uacute;m. 13&#45;14, p. 258 disponible en: <a href="http://www.juridicas.unam.mx" target="_blank"><i>http://www.juridicas.unam.mx</i></a><i>.</i></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Tena Ram&iacute;rez, Felipe, <i>Derecho constitucional mexicano,</i> 40a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2004, p. 539.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Carpizo, Jorge, <i>op. cit.,</i> pp. 30 y 31.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Para Jos&eacute; de Jes&uacute;s Gudi&ntilde;o Pelayo, primac&iacute;a significa preferencia y no jerarqu&iacute;a, como lo consideran otros autores. V&eacute;ase Gudi&ntilde;o Pelayo, Jos&eacute; de Jes&uacute;s, "Lo confuso del control difuso de la Constituci&oacute;n", en Castro y Castro, Juventino V. (coord.), <i>Estudios en honor de Humberto Rom&aacute;n Palacios,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2005.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Caballero Ochoa, Jos&eacute; Luis, "La cl&aacute;usula de interpretaci&oacute;n conforme y el principio <i>pro persona</i> (art&iacute;culo 1o., segundo p&aacute;rrafo, de la Constituci&oacute;n)", en Carbonell, Miguel y Salazar, Pedro (coords.), <i>La reforma constitucional de derechos humanos. Un nuevo paradigma,</i> 2a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a&#45;UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, 2012, p. 130.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Carbonell, Miguel, "Las obligaciones del Estado en el art&iacute;culo 1o. de la Constituci&oacute;n mexicana", en Carbonell, Miguel y Salazar, Pedro (coords.), <i>La reforma constitucional de derechos humanos..., cit.,</i> p. 68.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Kelsen, Hans, <i>Teor&iacute;a pura del derecho,</i> 16a. ed., trad. de Roberto J. Vernego, M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2009, p. 258.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Kelsen, Hans, <i>Teor&iacute;a general del Estado,</i> trad. de Luis Legaz Lacambra, M&eacute;xico, Ediciones Coyoac&aacute;n, 2004, p. 375.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Tena Ram&iacute;rez, Felipe, <i>op. cit.,</i> p. 551.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Sobre inconstitucionalidad por omisi&oacute;n v&eacute;ase Ferrer Mac&#45;Gregor, Eduardo, "La inconstitucionalidad por omisi&oacute;n", en Manili, Pablo Luis (coord.), <i>"Marbury vs. Madison ". Reflexiones sobre una sentencia bicentenaria,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2011, p. 88.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> Carbonell, Miguel, <i>op. cit.,</i> p. 81.</font></p>      ]]></body><back>
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