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<article-title xml:lang="es"><![CDATA["El referéndum constitucional como poder constitucional", Teoría de la Constitución. Estudios jurídicos en homenaje al Dr. Jorge Carpizo en Madrid]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Wong Meraz, Alejandro, "El refer&eacute;ndum constitucional como poder constitucional", <i>Teor&iacute;a de la Constituci&oacute;n. Estudios jur&iacute;dicos en homenaje al Dr. Jorge Carpizo en Madrid</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Beatriz Bernal G&oacute;mez</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 2010, pp. 977</b></font><font face="verdana" size="2">&#45;</font><font face="verdana" size="3"><b>1000.</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo parte de la iniciativa de reforma constitucional que el presidente de M&eacute;xico, Felipe Calder&oacute;n Hinojosa, present&oacute; ante el Congreso de la Uni&oacute;n; iniciativa que qued&oacute; reflejada en su discurso del 15 de diciembre de 2009 dirigido al pueblo de M&eacute;xico, con el fin de otorgar m&aacute;s poder a la ciudadan&iacute;a y fortalecer la democracia. Entre varios puntos de su propuesta, el presidente solicit&oacute; incorporar en la Constituci&oacute;n la "iniciativa ciudadana", con el fin de otorgar al pueblo, ampliando las garant&iacute;as pol&iacute;ticas de los ciudadanos, la facultad de proponer iniciativas de ley ante el Congreso, y la posibilidad de regular el refer&eacute;ndum constitucional, objeto de este estudio, con el objetivo de fortalecer la figura ciudadana como mecanismo de democracia semidirecta, propia de las democracias participativas, afines a la ideolog&iacute;a pol&iacute;tica del mandatario.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de explicar los distintos tipos de ese mecanismo (derecho de petici&oacute;n, refer&eacute;ndum en sus diversas formas, plebiscito e iniciativa popular), el autor plantea el problema que le interesa, y que consiste en determinar si la reforma constitucional, en caso de ser aprobado por las c&aacute;maras y dem&aacute;s instancias, debe ser sometida al pueblo para que este se pronuncie sobre si acepta o no la modificaci&oacute;n a la norma fundamental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s, expone las cr&iacute;ticas sobre la ratificaci&oacute;n popular por refer&eacute;ndum en la doctrina, tanto cl&aacute;sica como actual, y a reflexionar sobre la tensi&oacute;n entre legalidad y legitimidad y la diferencia entre Poder Constituyente y poderes constituidos, para llegar a la conclusi&oacute;n de que el refer&eacute;ndum no siempre es un instrumento democr&aacute;tico, sino que a veces sirve para darle un tinte de legitimidad a gobiernos autoritarios emanados de un l&iacute;der carism&aacute;tico, un partido &uacute;nico, un jefe o una Junta militar. Al respecto, cita los casos de Ch&aacute;vez en Venezuela, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador y otros en Latinoam&eacute;rica, aunque olvida, sorprendentemente, el de Fidel Castro en Cuba quien, en 2002, mediante la promulgaci&oacute;n de una Ley de Reforma Constitucional aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular, declar&oacute; "irrevocable" el sistema pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social en la isla. Esta reforma, reacci&oacute;n al Proyecto Varela de iniciativa ciudadana, que pretendi&oacute; una apertura democr&aacute;tica, fue ratificado por un refer&eacute;ndum que obtuvo casi 100% de la votaci&oacute;n popular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto me da pie a pasar al t&iacute;tulo siguiente sobre el Poder Constituyente donde el autor, bas&aacute;ndose en la doctrina m&aacute;s actualizada, nos explica que aunque el Estado constitucional se basa en dos pilares fundamentales: el principio jur&iacute;dico democr&aacute;tico y el principio de supremac&iacute;a constitucional, hay muchos casos en la historia en que el principio y el fin de las constituciones tienen lugar por v&iacute;a revolucionaria o violenta, que al cambiar el orden jur&iacute;dico establecido le otorga legitimidad. Esto sucedi&oacute; en M&eacute;xico, cuyas constituciones del siglo XIX fueron resultado de cambios, casi siempre violentos, de reg&iacute;menes de gobierno, y que en el XX, pari&oacute; la constituci&oacute;n todav&iacute;a vigente de 1917, producto de la primera revoluci&oacute;n del siglo en 1910, y que fue aceptada por amplios sectores de la sociedad mexicana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como bien dice el maestro H&eacute;ctor Fix&#45;Zamudio, citado por el autor, la carta fundamental vigente en M&eacute;xico es el resultado de un movimiento revolucionario, en que la sociedad mexicana se qued&oacute; sin derecho y surgi&oacute; la necesidad de una nueva Constituci&oacute;n. En consecuencia, nos dice Wong siguiendo a Carpizo, en su ya cl&aacute;sico libro <i>La Constituci&oacute;n Mexicana de 1917,</i> la fuente del nuevo Constituyente no fue el r&eacute;gimen anterior que perec&iacute;a, sino el movimiento social inmerso en la revoluci&oacute;n que conmovi&oacute; al pa&iacute;s. Y a&ntilde;ade, como causa de la legitimidad de nuestra Carta Magna, su extensi&oacute;n en el tiempo. "Uno de los motivos por los cuales nuestra constituci&oacute;n ha sido tan longeva &#151;dice&#151;, es por su capacidad de reformarse para adecuarse a la realidad cambiante (...) del pueblo mexicano". Y termina el apartado, despu&eacute;s de explicar con claridad la diferencia entre Poder Constituyente y Poder Constituido (nueva Constituci&oacute;n <i>vs.</i> reforma constitucional), haci&eacute;ndose la siguiente pregunta: "&iquest;Si el pueblo titular del Poder Constituyente es llamado a modificar su c&oacute;digo pol&iacute;tico, acude como Constituyente o Constituido? Lo que le permite explicar minuciosamente la problem&aacute;tica del Poder Constituyente y los conceptos de Constituci&oacute;n y de reforma constitucional en los dos apartados siguientes, bas&aacute;ndose en la doctrina m&aacute;s moderna (Arag&oacute;n, Bryce, Buerdeau, Friederich, Garc&iacute;a Pelayo, Loewenstein, Noriati, Negri, P&eacute;rez Royo y Ruip&eacute;rez, Hesse, S&eacute;ller, Ross, Smed, Schmitt, Vega Garc&iacute;a entre los extranjeros y Fix Zamudio, Carpizo y Valad&eacute;s, entre los mexicanos, por citar s&oacute;lo algunos).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En dichos apartados, deja claro los conceptos que tiene de Constituci&oacute;n y de reforma constitucional, que considera Poder Constituido, como mecanismo que logra que la primera se adapte a la realidad del pa&iacute;s en que se aplica, lo que se logrado, seg&uacute;n &eacute;l, en nuestra longeva Constituci&oacute;n de 1917, que ha estado sujeta, como todos sabemos, a muchas modificaciones. En esto se apoya en Valad&eacute;s, quien considera que la carta magna de M&eacute;xico, es reformada porque se cree en ella, ya que se presume que la respetan, no s&oacute;lo los destinatarios del poder, sino los detentadores del mismo, y porque se supone que al agotar casu&iacute;sticamente todas las posibles incidencias de la vida del Estado, se obtiene la garant&iacute;a de que esa vida transcurrir&aacute; conforme a los preceptos legales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s adelante, Wong establece y explica los l&iacute;mites a la reforma constitucional, tanto los expresos o textuales (cl&aacute;usulas de intangibilidad o cl&aacute;usulas p&eacute;treas) como los no expresos que clasifica en impl&iacute;citos y l&oacute;gicos. Los primeros (impl&iacute;citos) son el objeto del siguiente apartado. En &eacute;l se precisan los elementos esenciales y los principios de la idea liberal y democr&aacute;tica de Constituci&oacute;n que deviene en el Estado liberal de derecho y, m&aacute;s tarde, en el Estado social de derecho, cuando se les integran los derechos sociales como en el caso de la Constituci&oacute;n de 1917, primera en el mundo en hacerlo. Por tanto, el primer l&iacute;mite de una reforma constitucional es no subvertir estos principios (reconocimiento de la dignidad humana como criterio vinculante a todo poder estatal, los derechos fundamentales, individuales y sociales, limitaci&oacute;n y control del poder pol&iacute;tico, as&iacute; como una amplia protecci&oacute;n judicial) todos ellos caracter&iacute;sticos de los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos. Ninguna reforma constitucional, pues, puede aniquilar las decisiones jur&iacute;dico&#45;pol&iacute;ticas fundamentales de un pa&iacute;s democr&aacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para explicar el otro l&iacute;mite, se refiere al caso espec&iacute;fico de la Rep&uacute;blica federal que es M&eacute;xico, y que en 1917 se dict&oacute; su Constituci&oacute;n. Atentar contra el Poder Constituyente u Originario que la cre&oacute;, dice, reformando el art&iacute;culo 135 constitucional no es adecuado. Dicho art&iacute;culo que regula el procedimiento de revisi&oacute;n y modificaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n mexicana, no puede ser objeto de modificaci&oacute;n. Primero, porque la facultad de reforma es Poder Constituido y segundo, porque al estar al mismo nivel que los principios pol&iacute;ticos&#45;jur&iacute;dicos y los valores fundamentales de la Constituci&oacute;n, dictado por el Poder Constituyente, es inmodificable. O dicho en otras palabras, los principios jur&iacute;dico&#45;pol&iacute;ticos fundamentales no pueden ser reformados por un poder revisor, ya que son la esencia del orden jur&iacute;dico establecido por la Constituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo apartado del estudio se centra en la explicaci&oacute;n del refer&eacute;ndum constitucional. Para lograrlo, bas&aacute;ndose en la doctrina antes citada, as&iacute; como en los cl&aacute;sicos (Rousseau en <i>El contrato social</i> y Montesquieu en <i>El esp&iacute;ritu de las leyes,</i> Hobbes, Locke y Jellineck), dedica varias p&aacute;ginas a definir la idea del pacto con el pueblo, los conceptos de constituciones r&iacute;gidas, semir&iacute;gidas y flexibles, de democracia, directa, semidirecta y representativa, as&iacute; como el pol&eacute;mico y espinoso de la soberan&iacute;a popular, sobre todo en tiempos como el nuestro de globalizaci&oacute;n, para llegar a la conclusi&oacute;n, despu&eacute;s de resumir lo antes explicado, que: "el introducir el refer&eacute;ndum en el procedimiento de reforma constitucional, tal como lo solicit&oacute; el presidente Calder&oacute;n en su iniciativa pol&iacute;tica, es ir contra los l&iacute;mites impl&iacute;citos formales ya que: "las normas de producci&oacute;n jam&aacute;s podr&aacute;n ser normas producidas", adem&aacute;s, atenta "contra la voluntad del Poder Constituyente", ya que afecta sustancialmente el proceso de revisi&oacute;n constitucional y confronta por un lado la idea del pacto, y por otro la de institucionalizaci&oacute;n del poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como jurista en ciernes de la teor&iacute;a y pr&aacute;ctica del derecho constitucional debo decir que, por medio de este exhaustivo y minucioso art&iacute;culo, Wong, no s&oacute;lo me ha ense&ntilde;ando mucho, sino que tambi&eacute;n me ha convencido de la imposibilidad, por el momento y de acuerdo con nuestro marco jur&iacute;dico vigente, de incluir la figura del refer&eacute;ndum en el texto constitucional mexicano. Sin embargo, como historiadora del derecho, acostumbrada en la revisi&oacute;n de los textos hist&oacute;rico&#45;jur&iacute;dicos a encontrarme con esta figura de intervenci&oacute;n del pueblo, desde los tiempos m&aacute;s remotos, me gustar&iacute;a encontrar una forma, como se ha hecho en las constituciones estatales de Chihuahua y Jalisco, de insertar el refer&eacute;ndum en nuestra carta magna federal.</font></p>      ]]></body>
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