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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios jurisprudenciales </font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Recepci&oacute;n jurisprudencial del principio de proporcionalidad en M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rub&eacute;n S&aacute;nchez Gil*</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctor en derecho por la UNAM.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. El principio de proporcionalidad</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio de proporcionalidad o razonabilidad, como se sabe, es una de las herramientas metodol&oacute;gicas m&aacute;s importantes del constitucionalismo de nuestro tiempo; permite superar la aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos tradicionales, literalistas y estrechos en la interpretaci&oacute;n de la ley fundamental, apoyando la solidez de las conclusiones jurisdiccionales &#151;y al menos idealmente tambi&eacute;n la argumentaci&oacute;n de otros operadores jur&iacute;dicos: legislador, administraci&oacute;n p&uacute;blica y postulantes&#151;.<sup><a href="#notas">1</a></sup> La detallada elaboraci&oacute;n de sus diversos subprincipios (idoneidad, necesidad y proporcionalidad&nbsp;<i>stricto sensu</i>)<sup><a href="#notas">2</a></sup> ha permitido resolver, siquiera al brindarle par&aacute;metros objetivos, el problema de dar contenido a la vol&aacute;til idea de "razonabilidad", tan invocada en todos los &aacute;mbitos jur&iacute;dicos pero m&aacute;s en el constitucional por la indeterminaci&oacute;n de sus disposiciones; muy pocos impugnar&aacute;n que con su empleo "es posible establecer resultados o decisiones de manera racional que son bastante aceptables, lo que justifica totalmente el m&eacute;todo".<sup><a href="#notas">3</a></sup> Pero este principio no constituye una f&oacute;rmula absoluta para la aplicaci&oacute;n jur&iacute;dica; da criterios para ella y tiene un procedimiento bien establecido, pero no son fines en s&iacute; mismos sino que buscan, tendiendo naturalmente a ello, lograr la "igualdad proporcional" entre bienes jur&iacute;dicos tutelados o tutelables &#151;para el caso de su empleo legislativo&#151;, en la cual precisamente consiste la justicia.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La proporcionalidad no es una idea nueva, ni siquiera para el derecho que con diversas modalidades la usa desde mucho tiempo atr&aacute;s en varios de sus &aacute;mbitos: internacional, penal, civil, etc&eacute;tera,<sup><a href="#notas">5</a></sup> de manera que el principio respectivo&nbsp;<i>no impera s&oacute;lo en el constitucional</i>. Pero ciertamente en &eacute;ste adquiere gran relevancia por la necesidad de utilizarlo para resolver m&uacute;ltiples problemas, cuya soluci&oacute;n sin &eacute;l ser&iacute;a sencillamente dejada al decisionismo y la arbitrariedad: el control de las amplias facultades discrecionales que da la Constituci&oacute;n (sobre todo al legislador, pero tambi&eacute;n a la administraci&oacute;n y la judicatura), la aplicaci&oacute;n del principio de igualdad (y la relevancia de las diferencias para la razonabilidad de una distinci&oacute;n legislativa);<sup><a href="#notas">6</a></sup> el contenido esencial de los derechos fundamentales y los l&iacute;mites de sus posibles restricciones (sobre todo cuando las cl&aacute;usulas generales constitucionales dejan establecerlas a los " t&eacute;rminos que indique la ley"); y&nbsp;<i>last but not least</i>, los "conflictos" de los derechos fundamentales entre s&iacute; y con otros principios constitucionales &#151;e incluso entre reglas derivadas de un solo y mismo principio&#151;.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio de proporcionalidad es de car&aacute;cter&nbsp;<i>estructural</i>&nbsp;del ordenamiento jur&iacute;dico, como el de no contradicci&oacute;n y el de exclusi&oacute;n (lo que no est&aacute; prohibido, est&aacute; permitido), que constituyen "reglas de reconocimiento" para la pertenencia de una norma al sistema;<sup><a href="#notas">7</a></sup> quiz&aacute; por tal motivo se le atribuy&oacute; un car&aacute;cter jusnaturalista<sup><a href="#notas">8</a></sup> que nunca vio con buenos ojos el formalismo al que estamos acostumbrados. No hay salida: si queremos un ordenamiento "razonable" y materialmente "correcto", sus normas &#151;todas y cada una&#151; deber&aacute;n cumplir dicho principio y ser id&oacute;neas, necesarias y proporcionadas a un fin leg&iacute;timo; se trata de un "orden natural de las cosas" que no debe preterirse ni puede suprimirse.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como veremos en la siguiente secci&oacute;n, nuestro objeto general de estudio &#151;el espec&iacute;fico es su pleno reconocimiento jurisprudencial en nuestro pa&iacute;s&#151; se ha establecido en las jurisdicciones nacionales e internacionales m&aacute;s diversas, con diferentes nombres y modalidades, con &eacute;nfasis en todos o s&oacute;lo alguno(s) de sus aspectos, pero concurriendo en t&eacute;rminos generales a lo mismo. M&eacute;xico no participaba claramente en este concierto internacional hacia la razonabilidad<sup><a href="#notas">9</a></sup> del orden jur&iacute;dico; aunque su jurisprudencia del siglo XX dio algunos pasos en ese camino, &eacute;stos siempre fueron insuficientes y hasta apenas hace una d&eacute;cada que, con no pocos trabajos, el principio de proporcionalidad fue abri&eacute;ndose paso en las decisiones de nuestros tribunales. En este curso, la jurisprudencia 130/2007 del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n (SCJN)<sup><a href="#notas">10</a></sup> marca un hito al establecer, con pleno car&aacute;cter vinculante para todos los tribunales mexicanos, la obligaci&oacute;n de observar dicho principio y darle fundamento textual en el art&iacute;culo 16 de la Constituci&oacute;n &#151;lo que entre nosotros no es de poca monta&#151;, concretamente en su garant&iacute;a de motivaci&oacute;n material.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. Repaso Comparado E Internacional</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diversas jurisdicciones han usado este principio con varias denominaciones y caracterizaciones: entendiendo como un conjunto unitario a sus subprincipios (idoneidad, necesidad y proporcionalidad&nbsp;<i>stricto sensu</i>) o como elementos separados y ajenos entre s&iacute;, o bien fusionando algunos de sus subprincipios en uno solo (generalmente los de idoneidad y necesidad), o incluso agreg&aacute;ndole un "tercer elemento": la licitud de los fines que persiga la medida enjuiciada por este criterio.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Sin embargo, por el detalle de sus elementos que ayuda a un examen matizado y espec&iacute;fico, atendemos su formulaci&oacute;n cl&aacute;sica y m&aacute;s extendida como un solo principio (proporcionalidad&nbsp;<i>lato sensu</i>)<sup><a href="#notas">12</a></sup> que se subdivide en los tres subprincipios mencionados, cuya&nbsp;<i>satisfacci&oacute;n concurrente</i>&nbsp;indica la regularidad de un acto estatal porque unidos "expresan un conjunto de condiciones de racionalidad que toda medida estatal debe cumplir".<sup><a href="#notas">13</a></sup> A pesar de las diferencias hablamos pr&aacute;cticamente de lo mismo al referir la proporcionalidad, la razonabilidad, la idoneidad y la necesidad.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al tratar este tema es obligatorio acudir primeramente a la doctrina y jurisprudencia alemanas, pues precisamente en ese pa&iacute;s se llev&oacute; a cabo la elaboraci&oacute;n de los tres subprincipios de la proporcionalidad; el mismo Robert Alexy ha dicho que la garant&iacute;a del "contenido esencial" de los derechos fundamentales a que se refiere el art&iacute;culo 19.2 de la Constituci&oacute;n germana &#151;y las de otros pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a&#151; es precisamente el cumplimiento del principio de proporcionalidad.<sup><a href="#notas">14</a></sup> El Tribunal Constitucional Federal alem&aacute;n defini&oacute; la proporcionalidad&nbsp;<i>lato sensu</i>&nbsp;como de "rango constitucional" y la deriv&oacute; "del principio de Estado de derecho y tambi&eacute;n de la esencia misma de los derechos fundamentales".<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puede decirse que de Alemania tom&oacute; el Tribunal Europeo de Derechos Humanos el principio de proporcionalidad, al que ha dado un frecuente uso y enriquecido con el concepto de "margen nacional de apreciaci&oacute;n"<sup><a href="#notas">16</a></sup> que permite cierta amplitud a los Estados &#151;aunque con diversos alcances, siempre hay tal "margen" en la aplicaci&oacute;n del principio de proporcionalidad&#151;. Enjuiciando el respeto al derecho de igualdad, este &oacute;rgano internacional habl&oacute; de que las medidas estatales distintivas deben tener una "justificaci&oacute;n objetiva y razonable" y una " relaci&oacute;n razonable de&nbsp;<i>proporcionalidad</i>&nbsp;entre los medios empleados y el fin perseguido".<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con expl&iacute;cita inspiraci&oacute;n en la anterior sentencia del Tribunal de Estrasburgo y haciendo suyos casi los mismos t&eacute;rminos, el Tribunal Constitucional Espa&ntilde;ol tambi&eacute;n adopt&oacute; el principio de proporcionalidad;<sup><a href="#notas">18</a></sup> y tambi&eacute;n le ha otorgado diversos perfiles elementales como ya vimos,<sup><a href="#notas">19</a></sup> aportando sus propias observaciones a su concepci&oacute;n gen&eacute;rica. La recepci&oacute;n hispana de este principio es sumamente importante; por la cercan&iacute;a de nuestra lengua y la formaci&oacute;n acad&eacute;mica de muchos juristas de estas latitudes, a trav&eacute;s de la doctrina y jurisprudencia espa&ntilde;olas, los pa&iacute;ses latinoamericanos han podido hospedar en sus decisiones jurisdiccionales &#151;las mexicanas inclusive&#151; el principio de proporcionalidad.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente en la jurisprudencia norteamericana encontramos (veladas) aplicaciones de los subprincipios de la proporcionalidad, aunque es mucho m&aacute;s conocido su enfoque del llamado&nbsp;<i>balancing test</i>&nbsp;o "ponderaci&oacute;n".<sup><a href="#notas">20</a></sup> Al respecto cabe notar que el principio de proporcionalidad abarca el&nbsp;<i>balancing</i>&nbsp;sin agotarse en &eacute;l, ya que &eacute;ste equivale s&oacute;lo a uno de sus subprincipios: el de proporcionalidad&nbsp;<i>stricto sensu</i>&nbsp;o ponderaci&oacute;n;<sup><a href="#notas">21</a></sup> de manera que no deben confundirse.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n Francia ha recurrido al principio de proporcionalidad, aunque con menor frecuencia &#151;dado el parco estilo de su Consejo Constitucional&#151;: este &oacute;rgano declar&oacute; la inconstitucionalidad del requerimiento de una autorizaci&oacute;n administrativa para el cambio de giro de locales mercantiles de algunas ciudades, por infligir un "perjuicio &#91;al derecho de propiedad y a la libertad de empresa&#93; desproporcionado al objetivo perseguido".<sup><a href="#notas">22</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dej&aacute;ndolo para lo &uacute;ltimo, por su relevancia en Latinoam&eacute;rica y en particular por la vinculaci&oacute;n que M&eacute;xico tiene a su jurisprudencia<sup><a href="#notas">23</a></sup> (entre otros por lo dispuesto en los art&iacute;culos 31.3 de la Convenci&oacute;n de Viena sobre el Derecho de los Tratados, y 62.3 de la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos); recordamos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos afirm&oacute; que el principio de proporcionalidad es "indispensable" en una "sociedad democr&aacute;tica", y por tanto las afectaciones a un derecho fundamental son l&iacute;citas &uacute;nicamente cuando</font></p>      <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... est&eacute;n orientadas a satisfacer un inter&eacute;s p&uacute;blico imperativo. Entre varias opciones para alcanzar ese objetivo, debe escogerse aquella que restrinja en menor escala el derecho protegido. Dado este est&aacute;ndar, no es suficiente que se demuestre, por ejemplo, que la ley cumple un prop&oacute;sito &uacute;til u oportuno la restricci&oacute;n debe ser proporcional al inter&eacute;s que la justifica y ajustarse estrechamente al logro de ese leg&iacute;timo objetivo, interfiriendo en la menor medida posible en el efectivo ejercicio del derecho &#91;fundamental&#93;.<sup><a href="#notas">24</a></sup></font></p>       <p align="justify">&nbsp;</p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. Las primeras tesis mexicanas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las primeras &eacute;pocas de la jurisprudencia mexicana posterior a 1917, ya hubo algunos pronunciamientos de la SCJN para evitar la arbitrariedad y excesos de las autoridades, aun las legislativas, en el uso de sus facultades.<sup><a href="#notas">25</a></sup> Pero dichos precedentes resultaban insuficientes por indeterminados, dando manga ancha al operador jur&iacute;dico por usar sin especificaci&oacute;n conceptos como "razonable" o prohibir gen&eacute;ricamente las actuaciones "caprichosas" de la autoridad.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alg&uacute;n avance hubo hasta 1996 cuando el Pleno intent&oacute; dar contenido a la garant&iacute;a de equidad tributaria &#151;que hasta hace unos a&ntilde;os pr&aacute;cticamente era lo &uacute;nico sobre lo que versaba la doctrina de igualdad de ese tribunal&#151; hablando de un "juicio de equilibrio en sede constitucional", que deb&iacute;a aprobar una distinci&oacute;n legislativa para satisfacer ese derecho fundamental.<sup><a href="#notas">26</a></sup> Este criterio en realidad fue la incompleta calca de una important&iacute;sima l&iacute;nea jurisprudencial del Tribunal Constitucional espa&ntilde;ol,<sup><a href="#notas">27</a></sup> que en su asimilaci&oacute;n en nuestro sistema perdi&oacute; mucho de su sentido original, lo cual ocasion&oacute; m&aacute;s confusi&oacute;n que certidumbre &#151;y tampoco elimin&oacute; la indeterminaci&oacute;n del examen de esa garant&iacute;a&#151;.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No expresamente y con timidez, la SCJN desde entonces aplic&oacute; el principio de proporcionalidad, o lo suger&iacute;a para el analizar la validez de restricciones a los derechos fundamentales, pero sin la claridad que se hubiera querido. Son ejemplos notables los casos relativos al acceso a la justicia, la proporcionalidad de las penas y las restricciones a la libertad de trabajo.<sup><a href="#notas">28</a></sup></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De gran importancia en el tema es el criterio de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, que data de 2002, por ser el primero que ve panor&aacute;micamente el principio de proporcionalidad y compuesto por sus tres mencionados subprincipios &#151;aunque consider&aacute;ndolos separada y no unitariamente&#151;; su relevancia no radica solamente en lo anterior, sino principalmente en haberle dado a dicho principio&nbsp;<i>fundamento textual</i>&nbsp;en los art&iacute;culos 14 y 16 constitucionales y comenzar a hablar de un " principio de prohibici&oacute;n de excesos o abusos en el ejercicio de facultades discrecionales".<sup><a href="#notas">29</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tampoco puede olvidarse, del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, el que lleva el principio de proporcionalidad al derecho procesal constitucional &#151;una aplicaci&oacute;n no sustantiva sino adjetiva&#151;, para analizar si procede o no otorgar la suspensi&oacute;n en el juicio de amparo.<sup><a href="#notas">30</a></sup></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. Etapa de transici&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de los anteriores pronunciamientos, con mayor frecuencia hallamos en la jurisprudencia mexicana alusiones al principio de proporcionalidad. En el lapso de tiempo al que ahora nos referimos, pueden encontrarse criterios inspirados por los subprincipios de idoneidad,<sup><a href="#notas">31</a></sup> necesida<sup><a href="#notas">32</a></sup> y proporcionalidad&nbsp;<i>stricto sensu</i>&nbsp;o ponderaci&oacute;n;<sup><a href="#notas">33</a></sup> que son elaborados cada vez con mejor t&eacute;cnica.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De suma importancia son los criterios que la jurisprudencia de la SCJN estableci&oacute; en lo que respecta al principio gen&eacute;rico de igualdad y su manifestaci&oacute;n concreta en la equidad tributaria. El criterio inicial de esta importante l&iacute;nea, emitido por la Primera Sala, bien puede tenerse como&nbsp;<i>fundacional</i>&nbsp;de la recepci&oacute;n del principio de proporcionalidad en M&eacute;xico: en &eacute;l dicho &oacute;rgano se ocupa por primera vez de explicar a los tribunales y justiciables la obligatoriedad de calificar tales medidas legislativas de acuerdo con dicho principio, y exponer detalladamente en qu&eacute; consisten los criterios que lo integran.<sup><a href="#notas">34</a></sup> Para estudiar la satisfacci&oacute;n del referido principio de justicia fiscal &#151;&aacute;mbito natural de su competencia&#151;, la Segunda Sala hizo suyo el anterior criterio y lo perfeccion&oacute; para dejar muy claro que la aplicaci&oacute;n del principio de proporcionalidad&nbsp;<i>lato sensu&nbsp;</i>precisa de la valoraci&oacute;n de determinadas condiciones, de manera&nbsp;<i>escalonada</i>, generando que el incumplimiento de&nbsp;<i>cualquiera</i>&nbsp;de &eacute;stas sea suficiente para estimar que existe una violaci&oacute;n al indicado principio constitucional, haciendo innecesario el estudio de las dem&aacute;s.<sup><a href="#notas">35</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo menos para el examen de distinciones legislativas, en general o en materia tributaria, con los anteriores criterios qued&oacute; sentado que el "juicio de equilibrio" a trav&eacute;s del cual se deb&iacute;a analizar el cumplimiento de la garant&iacute;a de igualdad, no es otro sino la aplicaci&oacute;n del examen de proporcionalidad.<sup><a href="#notas">36</a></sup> Esta precisi&oacute;n la reiter&oacute; el Pleno en la opini&oacute;n&nbsp;<i>jurisprudencial</i>&nbsp;que estableci&oacute; al resolver el importante caso&nbsp;<i>Ley de Medios</i>, sentando que usar dicho principio resulta "&nbsp;<i>necesario</i>" para calificar las diferencias de trato y clasificaciones que haga el legislador.<sup><a href="#notas">37</a></sup> </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en este periodo no se aplicaron con constancia los par&aacute;metros del examen de proporcionalidad. El Pleno y las salas en ocasiones lo hicieron equivocada y precariamente: se dijo que era suficiente a una medida legislativa perseguir un fin leg&iacute;timo para cumplir con ellos, lo cual ya vimos que no es as&iacute;, pues tal legitimidad es apenas un presupuesto del principio de proporcionalidad.<sup><a href="#notas">38</a></sup> Igualmente, a pesar de su referido precedente, la Primera Sala opin&oacute; que buscar un objetivo leg&iacute;timo &#151;en tal caso, la imparcialidad de los &aacute;rbitros en materia de derechos de autor&#151; bastaba para hacer l&iacute;cita una restricci&oacute;n a la libertad de trabajo,<sup><a href="#notas">39</a></sup> sin "ir mucho m&aacute;s all&aacute;&nbsp;de la indudable legitimidad constitucional de que una norma sobre ejercicio de la funci&oacute;n arbitral persiga &#91;ese fin&#93;", y entrar al sutil y profundo estudio que requiere el principio de proporcionalidad, seg&uacute;n el voto particular del ministro Coss&iacute;o D&iacute;az.<sup><a href="#notas">40</a></sup> Y tambi&eacute;n se tuvo la opini&oacute;n de que el<i> "test</i>&nbsp;de razonabilidad" del referido principio, "no constituye propiamente una garant&iacute;a o derecho fundamental" de indefectible aplicaci&oacute;n sino "un m&eacute;todo bajo el cual, si el &oacute;rgano de control constitucional lo estima pertinente, puede emprender el an&aacute;lisis de un asunto".<sup><a href="#notas">41</a></sup></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. La jurisprudencia 130/2007 del Pleno</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este contexto de indeterminaci&oacute;n sobre el concepto que estudiamos permite ver la importancia de la jurisprudencia 130/2007 del Pleno de la SCJN, cuyo texto transcribimos.<sup><a href="#notas">42</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De los criterios emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n se advierte que el cumplimiento de los principios de razonabilidad y proporcionalidad implica que al fijar el alcance de una garant&iacute;a individual por parte del legislador debe:&nbsp;<i>a)</i>perseguir una&nbsp;<i>finalidad constitucionalmente leg&iacute;tima</i>;&nbsp;<i>b) </i>ser&nbsp;<i>adecuada, id&oacute;nea, apta y susceptible de alcanzar el fin perseguido</i>;<i>c) </i>ser&nbsp;<i>necesaria</i>, es decir, suficiente para lograr dicha finalidad, de tal forma que no implique una carga desmedida, excesiva o injustificada para el gobernado y,&nbsp;<i>d) </i>estar&nbsp;<i>justificada en razones constitucionales</i>. Lo anterior conforme al<i>&nbsp;principio de legalidad</i>, de acuerdo con el cual el legislador no puede actuar en exceso de poder ni arbitrariamente en perjuicio de los gobernados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer aspecto llamativo de esta tesis jurisprudencial es la denominaci&oacute;n que da la SCJN al principio que nos ocupa, m&aacute;xime que nunca le hab&iacute;a dado tan manifiestamente su nombre generalmente aceptado: "proporcionalidad"; en el caso&nbsp;<i>Ley de Medios</i>&nbsp;ya hab&iacute;a mencionado la doble nomenclatura que emplea la jurisprudencia que comentamos, aclarando que ese t&eacute;rmino es usado por "parte de la doctrina constitucional" y el de "razonabilidad" es de procedencia anglosajona.<sup><a href="#notas">43</a></sup> Quiz&aacute; sea conveniente emplear la &uacute;ltima denominaci&oacute;n para ser m&aacute;s claros al distinguir la proporcionalidad en los sentidos lato y estricto, como de hecho se estila en Argentina &#151;que siempre, por cierto, ha tenido gran influencia norteamericana&#151;;<sup><a href="#notas">44</a></sup> y para M&eacute;xico lo sea m&aacute;s todav&iacute;a con el fin de evitar perniciosas confusiones (que s&iacute; han ocurrido) con la garant&iacute;a de "proporcionalidad tributaria", que en nuestro sistema equivale a la "capacidad contributiva" &#151;pr&aacute;cticamente en la totalidad de los casos actuales&#151; y tambi&eacute;n a un l&iacute;mite (muy indeterminado, pero restrictivo al cabo) a la potestad impositiva del Estado que impide a las contribuciones ser "exorbitantes y ruinosas" para los contribuyentes.<sup><a href="#notas">45</a></sup></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las ejecutorias que originaron la jurisprudencia que comentamos,<sup><a href="#notas">46</a></sup> la SCJN reconoci&oacute; que el principio de proporcionalidad no es novedoso en nuestro medio, pues ya diversos tribunales mexicanos &#151;ella misma entre ellos&#151; se han ocupado de introducir ese concepto, "en orden a racionalizar y hacer transparente el m&eacute;todo de resoluci&oacute;n de conflictos entre principios constitucionales"<sup><a href="#notas">47</a></sup> y relaciona diversos criterios que ha dictado, algunos muy antiguos, en que alude conjunta o aisladamente a los subprincipios de idoneidad, necesidad y ponderaci&oacute;n, algunos de los cuales citamos en este trabajo. El esfuerzo de nuestro tribunal constitucional por dar "abolengo" al principio de proporcionalidad, se explica por el innegable hecho de que esta noci&oacute;n es demasiado elaborada para que sin m&aacute;s fuera aceptada en nuestro medio jur&iacute;dico tan conservador en ocasiones; era preciso establecer que no se trataba de un recurso empleado por mera ocurrencia o imitaci&oacute;n, sino efectivamente de un desarrollo judicial de muchos a&ntilde;os de reflexi&oacute;n y probada eficacia &#151;como realmente sucedi&oacute; fuera y dentro de M&eacute;xico&#151;, e incluso arraigado en la &eacute;poca "cl&aacute;sica" de nuestra jurisprudencia.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primordial funci&oacute;n del examen de proporcionalidad es bien definida por la SCJN en la jurisprudencia 130/2007, para el caso que resolvi&oacute; al emitirla: "fijar el alcance de una garant&iacute;a individual por parte del legislador". Con esta hip&oacute;tesis general, se abarcan pr&aacute;cticamente todos los usos que en la pr&aacute;ctica jusfundamental puede tener este principio: l&iacute;mites a restricciones legislativas autorizadas, conflictos de intereses constitucionalmente protegidos, as&iacute; como la licitud de distinciones y clasificaciones legislativas. Dicho principio puede tener muchos m&aacute;s, aun exclusivamente dentro del &aacute;mbito constitucional en el cual su empleo no se restringe al campo jusfundamental, pero reconocemos que es dif&iacute;cil dar una definici&oacute;n general a su respecto o una hip&oacute;tesis de empleo omnicomprensiva; y la SCJN no pas&oacute; por alto lo anterior: dedic&oacute; una abundante exposici&oacute;n acerca de las implicaciones funcionales del principio de proporcionalidad, estableciendo su &iacute;ntima relaci&oacute;n con la idea de "contenido esencial" en t&eacute;rminos generales y no limitado a los derechos fundamentales con los que normalmente se relaciona,<sup><a href="#notas">48</a></sup> al anotar con acierto en su ejecutoria que ambos conceptos "son relevantes para la soluci&oacute;n de conflictos entre bienes constitucionalmente protegidos", sin distinguir la naturaleza de &eacute;stos.<sup><a href="#notas">49</a></sup> Tal pasaje es sumamente trascendente porque finalmente consagra en nuestra jurisprudencia el concepto de "contenido esencial" el cual ya se tuvo por impl&iacute;cito en el ordenamiento mexicano pese a que nuestra Constituci&oacute;n no lo prev&eacute; expresamente,<sup><a href="#notas">50</a></sup> lo que llevar&aacute; a desterrar la arraigada pr&aacute;ctica en nuestro medio de que el legislador abuse de la potestad que le otorga la Constituci&oacute;n para regular un derecho fundamental u otra situaci&oacute;n jur&iacute;dica prevista en ella, para &#151;como dijo la SCJN en las ejecutorias analizadas&#151; "sobreponerse axiol&oacute;gica y materialmente" a ellos; por lo mismo no dejamos de lamentar la ausencia de una tesis sistematizada sobre este punto.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los criterios de este principio igualmente se encuentran claramente establecidos por la SCJN, con sencillez apartada del rigor te&oacute;rico y un sentido pr&aacute;ctico que conviene a su utilizaci&oacute;n efectiva por la comunidad jur&iacute;dica. Un punto importante: al exponer en la jurisprudencia 130/2007 el &uacute;ltimo elemento del an&aacute;lisis de proporcionalidad, la "ponderaci&oacute;n", nuestro tribunal constitucional expresa que la medida legislativa examinada debe "estar justificada en razones constitucionales", lo que resulta muy abstracto y puede inducir a confusi&oacute;n; hubiera sido preferible definir este subprincipio en t&eacute;rminos m&aacute;s claros y cercanos a la lapidaria f&oacute;rmula de Bernal Pulido,<sup><a href="#notas">51</a></sup> que s&iacute; utilizan las ejecutorias de que proviene dicha tesis al definir ese subprincipio en el sentido de que la medida interviniente en un derecho fundamental "debe ser razonable, de tal forma que cuanto m&aacute;s intenso sea el l&iacute;mite de la garant&iacute;a individual, mayor debe ser el peso o jerarqu&iacute;a de las razones constitucionales que justifiquen dicha intervenci&oacute;n".<sup><a href="#notas">52</a></sup> Por otra parte, aunque no de manera palmaria como la Segunda Sala, tambi&eacute;n dicha tesis habla de la indispensable superaci&oacute;n concurrente de los subprincipios de idoneidad, necesidad y proporcionalidad&nbsp;<i>stricto sensu</i>; eso se desprende de una elemental interpretaci&oacute;n gramatical de la tesis (tambi&eacute;n &eacute;stas tienen que ser objeto de labor hermen&eacute;utica): la SCJN habla de que la medida legislativa en cuesti&oacute;n "debe" superar los par&aacute;metros contenidos en sus incisos <i>a, b, c y d;</i> el sentido de tal conjunci&oacute;n es indiscutible y da a entender que no habla de uno o alguno de esos elementos, sino de&nbsp;<i>todos y cada uno</i>&nbsp;de ellos.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La jurisprudencia 130/2007 no dice con todas sus letras, pero s&iacute; las ejecutorias correspondientes, que la base constitucional textual del principio de proporcionalidad es el&nbsp;<i>art&iacute;culo 16 constitucional</i>, concretamente su prohibici&oacute;n de arbitrariedad que se relaciona con la motivaci&oacute;n material exigida por ese precepto.<sup><a href="#notas">53</a></sup> Esta disposici&oacute;n contiene, seg&uacute;n una de las pocas opiniones jur&iacute;dicas firmemente establecidas en M&eacute;xico, "el principio de legalidad &#91;que&#93; se extiende tambi&eacute;n al Poder Legislativo, ya que &eacute;ste se encuentra sujeto a normas de rango constitucional";<sup><a href="#notas">54</a></sup> as&iacute;, esta important&iacute;sima disposici&oacute;n constitucional en nuestro pa&iacute;s hace el principio de proporcionalidad taxativamente aplicable en todo caso, seg&uacute;n su int&eacute;rprete definitivo; lo anterior no es nada irrelevante: disipa muchas dudas sobre la aplicabilidad del examen de proporcionalidad y la manera en que la Constituci&oacute;n ordena su empleo. Si bien admitimos que no es f&aacute;cil sintetizar todas las bases te&oacute;ricas del principio de proporcionalidad en t&eacute;rminos llamados a una vida pr&aacute;ctica inmediata,<sup><a href="#notas">55</a></sup> creemos que habr&iacute;a sido muy conveniente que se estableciera con mayor precisi&oacute;n y claridad en las ejecutorias correspondientes y la tesis jurisprudencial comentada, que tambi&eacute;n lo apoyan la &oacute;ptima eficacia de los derechos fundamentales que manda el art&iacute;culo 1o. constitucional, relacionado con el principio&nbsp;<i>pro homine</i>&nbsp;que establece la Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos y la unidad del ordenamiento constitucional; pues todos estos elementos influyeron de distintas maneras en dichos actos jurisdiccionales.<sup><a href="#notas">56</a></sup> </font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VI. Perspectivas de aplicaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los usos que puede tener la jurisprudencia 130/2007 son m&uacute;ltiples y no podr&iacute;an ser relacionados&nbsp;<i>ex ante</i>&nbsp;dentro de un cat&aacute;logo cerrado, especialmente por su anclaje textual en el art&iacute;culo 16 de la Constituci&oacute;n. Pero indudablemente los m&aacute;s relevantes ser&aacute;n del &aacute;mbito de la ley fundamental.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la interpretaci&oacute;n constitucional resultar&aacute; una important&iacute;sima herramienta. La aplicaci&oacute;n sin reparos del principio de proporcionalidad en ella deber&aacute; de conducir a una verdadera&nbsp;<i>hermen&eacute;utica de la ley fundamental</i>: una actividad interpretativa que posea matices, precisi&oacute;n y busque la justicia en sentido no s&oacute;lo formal sino tambi&eacute;n material;<sup><a href="#notas">57</a></sup> una lectura de la Constituci&oacute;n que no sea un burdo tijeretazo sino una incisi&oacute;n quir&uacute;rgica.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un punto importante es la indispensable profundizaci&oacute;n en el bagaje te&oacute;rico y sobre todo&nbsp;<i>axiol&oacute;gico</i>&nbsp;que representa el principio de proporcionalidad. Dif&iacute;cilmente habr&aacute; una correcta aplicaci&oacute;n de la jurisprudencia que nos ocupa, tanto de un lado como del otro de la barandilla, si sus fundamentos &#151;los mismos del Estado constitucional democr&aacute;tico&#151;no son conocidos en suficiente medida para que se deriven sus implicaciones y puedan ser correctamente aplicados. El principio de proporcionalidad, finalmente, s&oacute;lo suministra algunos criterios que en &uacute;ltimo grado toca al operador jurisdiccional llevar a efecto, y para eso tiene que conocer de qu&eacute; trata ese concepto y su significado para el orden jur&iacute;dico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El examen de proporcionalidad tiene en M&eacute;xico una parcela de singular relevancia:&nbsp;<i>el efectivo control constitucional de las atribuciones legislativas</i>. La razonabilidad jur&iacute;dica lleva a que el legislador haya de esforzarse por ofrecer verdaderas justificaciones para sus actos, evitando la imposici&oacute;n arbitraria de medidas incidentes en el goce de los derechos de los ciudadanos, aun cuando el propio Constituyente le autorice a regularlos; una f&eacute;rrea aplicaci&oacute;n del principio de proporcionalidad obligar&aacute; al legislador a&nbsp;<i>tomar en serio la Constituci&oacute;n y los derechos fundamentales</i>.<sup><a href="#notas">58</a></sup> Es incre&iacute;ble la ligereza con que los &oacute;rganos legislativos pretenden justificar las normas generales que expiden, a la cual dan visto bueno los juzgadores; por no entrar &eacute;stos a un examen mucho m&aacute;s profundo al relativo a constatar que en el proceso legislativo&nbsp;<i>se dijo</i>&nbsp;que una ley determinada cumple tales y cuales fines, en las sentencias de control constitucional se tienen por justificadas muchas vulneraciones a derechos fundamentales "apoyadas" por los motivos m&aacute;s balad&iacute;es, sin que en realidad tiendan de manera imprescindible a la satisfacci&oacute;n de un fin leg&iacute;timo. En algo se ha avanzado &uacute;ltimamente al reconocerse la obligaci&oacute;n de las legislaturas, de ofrecer una "motivaci&oacute;n reforzada" a algunos de sus actos;<sup><a href="#notas">59</a></sup> pero de nada sirve una mera expresi&oacute;n formal de objetivos legislativos, si los tribunales no analizan detenidamente la "relaci&oacute;n de instrumentalidad"<sup><a href="#notas">60</a></sup> entre &eacute;stos y la medida a que supuestamente sirven, o sea la de "proporcionalidad entre los medios y los fines que &#91;&eacute;sta&#93; pretende alcanzar",<sup><a href="#notas">61</a></sup> porque significar&iacute;a un aval a decisiones autoritarias del legislador que contravienen el contenido esencial de la Constituci&oacute;n.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En general una de las m&aacute;s notables aplicaciones del principio de proporcionalidad se ha dado en el campo de la moderaci&oacute;n de las penas, pero &uacute;ltimamente en &eacute;l jug&oacute; un importante papel la jurisprudencia 130/2007 que comentamos. Bas&aacute;ndose expresamente en este precedente, en la acci&oacute;n de inconstitucionalidad 31/2006 que resolvi&oacute; el 19 de febrero de 2008, el Pleno sent&oacute; con meridiana claridad que el legislador penal no debe establecer penas cuya gravedad supere la del delito del que deriven o que por alg&uacute;n otro motivo carezcan de "razonabilidad",<sup><a href="#notas">62</a></sup> y en esta resoluci&oacute;n vemos cuatro aspectos poderosamente llamativos.<sup><a href="#notas">63</a></sup> &nbsp;El primero de ellos es que con dicho criterio se afianza la aplicabilidad del examen de "proporcionalidad de las penas",<sup><a href="#notas">64</a></sup> y no es que la idea fuera nueva, sino que la estableci&oacute; la ya citada tesis aislada de la Primera Sala<sup><a href="#notas">65</a></sup> y no una jurisprudencia plenaria como ahora; el segundo, que la misma decisi&oacute;n da claro contenido a ese poco entendido e indeterminado concepto: dicha proporcionalidad se establece al examinar la idoneidad, necesidad y ponderaci&oacute;n de la medida dictada por el legislador cuya libertad de configuraci&oacute;n, aunque amplia, no es ilimitada porque "debe respetar el contenido de diversos principios constitucionales, dentro de los cuales se encuentra el de proporcionalidad y razonabilidad jur&iacute;dica" que define la jurisprudencia 130/2007 invocada en esa opini&oacute;n; en tercer lugar,&nbsp;<i>obliga</i>&nbsp;al juez constitucional a analizar si en las leyes penales "exist&#91;e&#93; proporci&oacute;n y razonabilidad suficiente entre la cuant&iacute;a de la pena y la gravedad del delito", lo que aunado a la suplencia de la queja en el juicio de amparo, implica reconocer ampl&iacute;simas facultades a todos los juzgadores de control constitucional para el minucioso escrutinio de las leyes penales; y finalmente, su obligada trascendencia a otros &aacute;mbitos como el derecho administrativo sancionador,<sup><a href="#notas">66</a></sup> y por los alcances que la SCJN admite al art&iacute;culo 22 constitucional en general para<i>cualquier sanci&oacute;n jur&iacute;dica</i>&nbsp;sin importar la materia en que se hubiera establecido, como se indic&oacute; en la contradicci&oacute;n de tesis 21/2006&#45;PL.<sup><a href="#notas">67</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda y a pesar de su sencillez en abstracto, el juicio de proporcionalidad puede dar dificultades en la pr&aacute;ctica, especialmente cuando se trata de mantener el respeto judicial a la libertad de configuraci&oacute;n del legislador;<sup><a href="#notas">68</a></sup> su correcta aplicaci&oacute;n no es un juego de ni&ntilde;os, y requiere una buena dosis de sutileza del operador. Si bien dicho principio lleva a un control efectivo y m&aacute;s amplio sobre el Poder Legislativo, tambi&eacute;n los juzgadores deben actuar "proporcionadamente" para hallar el punto medio en el que consistir&aacute; la justicia del caso, y respetar los &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n de las autoridades justiciables. No obstante, los eventuales problemas de este principio no son nada, comparados a la total ausencia de criterios objetivos de "razonabilidad"; en todo caso, exigir&aacute;n de los juzgadores y postulantes un nivel m&aacute;s elevado de argumentaci&oacute;n que habr&aacute;n de estar preparados para dar, y esto es considerablemente preferible a una aplicaci&oacute;n subjetiva y caprichosa del derecho, m&aacute;xime trat&aacute;ndose del constitucional.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas:</b></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> <i>Cfr. </i>Bernal Pulido, Carlos,&nbsp;<i>El principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales</i>, 2a. ed., Madrid, CEPC, 2005, pp. 544 y 545.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424506&pid=S1405-9193200900020001600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Entendidas como:&nbsp;<i>idoneidad</i>, la aptitud de la medida examinada para lograr el fin que se proponga;&nbsp;<i>necesidad</i>, que sea la menos lesiva al derecho o principio que afecta; y&nbsp;<i>proporcionalidad en sentido estricto</i>, la existencia de un perjuicio a &eacute;ste menor o igual al beneficio que obtiene el fin perseguido por la medida en cuesti&oacute;n.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>  C&aacute;rdenas Gracia, Jaime,&nbsp;<i>La argumentaci&oacute;n como derecho</i>, M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, 2005, p. 150.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424509&pid=S1405-9193200900020001600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Recas&eacute;ns Siches, Luis,&nbsp;<i>Tratado general de filosof&iacute;a del derecho</i>, 14a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 1999, p. 481.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424511&pid=S1405-9193200900020001600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Matscher, Franz, "Les contraintes de l'interpr&eacute;tation juridictionelle. Les m&eacute;thodes d'interpr&eacute;tation de la Convention Europ&eacute;enne", en Sudre, Fr&eacute;d&eacute;ric (dir.),&nbsp;<i>L'interpr&eacute;tation de la Convention Europ&eacute;enne des Droits de l'Homme</i>, Bruselas, Nemesis&#45;Bruylant, 1998, p. 37.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424513&pid=S1405-9193200900020001600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> La aplicaci&oacute;n del principio de proporcionalidad a este tema es de lo m&aacute;s complicada, debido a la construcci&oacute;n &#151;inspiradas en la "<i>heightened equal protection</i>" norteamericana&#151; de diferentes "intensidades" del examen judicial, seg&uacute;n la distinci&oacute;n de trato analizada incida o no en derechos fundamentales o prohibiciones constitucionales expresas de discriminaci&oacute;n. V&eacute;ase "IGUALDAD. CASOS EN LOS QUE EL JUEZ CONSTITUCIONAL DEBE HACER UN ESCRUTINIO ESTRICTO DE LAS CLASIFICACIONES LEGISLATIVAS (INTERPRETACI&Oacute;N DEL ART&Iacute;CULO 1O. DE LA CONSTITUCI&Oacute;N POL&Iacute;TICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS) ", tesis 1a./J. 37/2008,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, abril de 2008, t. XXVII, p. 175; e "IGUALDAD. CASOS EN LOS QUE EL JUZGADOR CONSTITUCIONAL DEBE ANALIZAR EL RESPETO A DICHA GARANT&Iacute;A CON MAYOR INTENSIDAD", tesis 2a. LXXXV/2008,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n</i>, novena &eacute;poca, junio de 2008, t. XXVII, p. 439.</font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup>  V&eacute;ase Atienza, Manuel y Ruiz Manero, Juan, "La regla de reconocimiento", en Laporta, Francisco J. (ed.),&nbsp;<i>Constituci&oacute;n: problemas filos&oacute;ficos</i>, Madrid, Ministerio de la Presidencia&#45;CEPC, 2003, pp. 131 y 132.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424516&pid=S1405-9193200900020001600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> <i>Cfr. </i>Hotz, Werner Friedrich,&nbsp;<i>Zur Notwendigkeit und Verh&auml;ltnism&auml;ssigkeit von Grundrechtseingriffen</i>, Zurich, Schulthess Polygraphischer, 1977, p. 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424518&pid=S1405-9193200900020001600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Entendiendo como "razonabilidad" la mejor adecuaci&oacute;n entre fines y medios, dando "cuenta de las circunstancias y limitaciones que implican, con la renuncia a una actitud de absolutismo". V&eacute;aseAbbagnano, Nicola,&nbsp;<i>Diccionario de filosof&iacute;a</i>, 4a. ed., actualizada y aumentada por Giovanni Fornero, trad. de Jos&eacute; Esteban Calder&oacute;n&nbsp;<i>et al. </i>, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2004, voz: "Razonable". </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> En lo sucesivo, usaremos esta abreviatura para referirnos gen&eacute;ricamente a la SCJN; de hacerlo espec&iacute;ficamente, indicaremos s&oacute;lo los &oacute;rganos de la misma a que aludiremos: Pleno, Primera y Segunda Salas. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Que m&aacute;s bien es un presupuesto del examen de proporcionalidad, un "<i>prius</i>&nbsp;l&oacute;gico" y no uno de sus elementos, como ha dicho el Tribunal Constitucional espa&ntilde;ol (STC 55/1996, F. J. 7). </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Bernal Pulido,&nbsp;<i>op. cit. </i>, nota 1, p. 38. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>Ibidem</i>, p. 537. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> <i>BVerfGE</i>&nbsp;30, 292 (316 y 317); y Alexy, Robert,&nbsp;<i>Theorie der Grundrechte</i>, 4a. ed., Fr&aacute;ncfort del Meno, Suhrkamp, 2001, pp. 100&#45;104 y 269. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> <i>BVerfGE&nbsp;</i>19, 342, pp. 348 y 349. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> <i>Handyside c. Royaume&#45;Uni</i>, n&uacute;m. 5493/72, fondo, 7 de diciembre de 1976, &sect;&sect; 47 y 48. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> <i>Affaire&nbsp;</i>"<i>relative &agrave; certains aspects du r&eacute;gime linguistique de l'enseignement en Belgique</i>"<i>&nbsp;c. Belgique</i>, n&uacute;ms. 1474/62<i>&nbsp;et al. </i>, fondo, 23 de julio de 1968, cons. jurs., &sect; B.10. Este pasaje recuerda una de las primeras sentencias alemanas que habl&oacute; de la regularidad de las distinciones legislativas bajo justificaciones "razonables" y "objetivas", resultantes de "la naturaleza de las cosas":&nbsp;<i>BVerfGE</i>&nbsp;1, 14, p. 52. </font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> STC 22/1981, F.J. 3. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> <i>Supra</i>, nota 2. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> <i>United States vs. O'Brien</i>, 391 U.S. 367, 377 (1968); y&nbsp;<i>Pickering vs. Board of Education</i>, 391 U.S. 563, 568, 1968. </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Alexy, Robert, "Constitutional Rights, Balancing, and Rationality",&nbsp;<i>Ratio Juris</i>, Oxford, vol. 16, n&uacute;m. 2, junio de 2003, p. 135.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424532&pid=S1405-9193200900020001600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Decisi&oacute;n 2000&#45;436 DC, &sect;&sect; 12, 15 y 20. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> Como acertadamente reconoci&oacute; el ministro G&oacute;ngora Pimentel en su voto particular de la acci&oacute;n de inconstitucionalidad 26/2006 (<i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i>, 20 de agosto de 2007, 3a. secci&oacute;n, pp. 80 y 93). V&eacute;ase "Decreto Promulgatorio de la Declaraci&oacute;n para el Reconocimiento de la Competencia Contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos",&nbsp;<i>ibidem</i>, 24 de febrero de 1999, 1a. secci&oacute;n, p. 2 (aclaraci&oacute;n en&nbsp;<i>idem</i>, 25 de febrero de 1999, 1a. secci&oacute;n, p. 7). </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> Ricardo Canese, fondo y reparaciones, 31 de agosto de 2004, serie C, n&uacute;m. 111, &sect;&sect; 96 y 129. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> "FACULTADES DISCRECIONALES. APRECIACI&Oacute;N DEL USO INDEBIDO DE ELLAS EN EL JUICIO DE AMPARO", tesis 38,&nbsp;<i>Ap&eacute;ndice al Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n 1917&#45;2000</i>, t. I, p. 45; y "Libertad de trabajo",&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n</i>, quinta &eacute;poca, t. LXI, p. 4025. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26 </sup>"EQUIDAD TRIBUTARIA. SUS ELEMENTOS", tesis 198,<i>&nbsp;Ap&eacute;ndice al Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n 1917&#45;2000,&nbsp;</i>t. I, p. 240.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> Por todas, v&eacute;ase STC 76/1990, F.J. 9, inciso&nbsp;<i>A</i>: "&#91;P&#93;ara que la diferenciaci&oacute;n resulte constitucionalmente l&iacute;cita&nbsp;<i>no basta con que lo sea el fin que con ella se persigue</i>, sino que es indispensable adem&aacute;s que las consecuencias jur&iacute;dicas que resultan de tal distinci&oacute;n sean&nbsp;<i>adecuadas y proporcionadas a dicho fin</i>, de manera que la relaci&oacute;n entre la medida adoptada, el resultado que se produce y el fin pretendido por el legislador superen un&nbsp;<i>juicio de proporcionalidad en sede constitucional</i>, evitando resultados especialmente gravosos o desmedidos" (cursivas a&ntilde;adidas).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup>  "GARANT&Iacute;A A LA TUTELA JURISDICCIONAL PREVISTA EN EL ART&Iacute;CULO 17 DE LA CONSTITUCI&Oacute;N POL&Iacute;TICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. SUS ALCANCES", tesis 1a./J. 42/2007,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXV, abril de 2007, p. 124; y "PRISI&Oacute;N VITALICIA. CONSTITUYE UNA PENA INUSITADA DE LAS PROHIBIDAS POR EL ART&Iacute;CULO 22 CONSTITUCIONAL", tesis P./J. 127/2001,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XIV, octubre de 2001, p. 15 &#151;aunque luego se revirti&oacute; este criterio&#151; y "LIBERTAD DE TRABAJO. NO ES ABSOLUTA DE ACUERDO CON LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES QUE LA RIGEN (ART&Iacute;CULO 5O., P&Aacute;RRAFO PRIMERO, DE LA CONSTITUCI&Oacute;N POL&Iacute;TICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS)", tesis 162,&nbsp;<i>Ap&eacute;ndice al Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n 1917&#45; 2000</i>, t. I, p. 143.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup>  "PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO SANCIONADOR ELECTORAL. DEBE REALIZARSE CONFORME A LOS CRITERIOS DE IDONEIDAD, NECESIDAD Y PROPORCIONALIDAD", tesis S3ELJ 62/2002,&nbsp;<i>Compilaci&oacute;n Oficial de Jurisprudencia y Tesis Relevantes 1997&#45;2005</i>, p. 235.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> "TEOR&Iacute;A DE LOS PRINCIPIOS. SUS ELEMENTOS", tesis I.4o.A.60 K,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXII, septiembre de 2005, p. 1579. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> Por ejemplo: "RENTA. EL ART&Iacute;CULO 31, FRACCI&Oacute;N XII, DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, ES INCONSTITUCIONAL AL LIMITAR LA DEDUCCI&Oacute;N DE LOS GASTOS DE PREVISI&Oacute;N SOCIAL (LEGISLACI&Oacute;N VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE ENERO DE 2003)", tesis P./J. 128/2006,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXIV, noviembre de 2006, p. 7.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> d Asimismo: "TRASPLANTE DE &Oacute;RGANOS ENTRE VIVOS. EL ART&Iacute;CULO 333, FRACCI&Oacute;N VI, DE LA LEY GENERAL DE SALUD, QUE LO PERMITE &Uacute;NICAMENTE ENTRE PERSONAS RELACIONADAS POR PARENTESCO, MATRIMONIO O CONCUBINATO, TRANSGREDE LOS DERECHOS A LA SALUD Y A LA VIDA CONSAGRADOS EN EL ART&Iacute;CULO 4O. DE LA CONSTITUCIÃ“N FEDERAL", tesis P. IX/2003,<i>&nbsp;Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XVIII, agosto de 2003, p. 54.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> V&eacute;ase asimismo: "DERECHOS CONSTITUCIONALES. LA VINCULACI&Oacute;N DE SUS L&Iacute;MITES EN EL AN&Aacute;LISIS DE LA CONSTITUCIONALIDAD DE UNA NORMA SECUNDARIA", Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, tesis I.1o.A.100 A,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca,, t. XVIII, noviembre de 2003, p. 955; "DA&Ntilde;O MORAL Y DERECHO A LA INFORMACI&Oacute;N", Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, tesis I.4o.C.57 C,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XVII, marzo de 2003, p. 1709 &#151;siguiendo una muy influyente l&iacute;nea espa&ntilde;ola (STC 171/1990, FF.JJ. 4&#45;5)&#151;; y en el mismo derrotero: "LIBERTAD DE EXPRESI&Oacute;N E IMPRENTA. LAS LIMITACIONES ESTABLECIDAS POR EL LEGISLADOR RELACIONADAS CON LA VERACIDAD Y CLARIDAD DE LA PUBLICIDAD COMERCIAL SON CONSTITUCIONALES CUANDO INCIDAN EN SU DIMENSI&Oacute;N PURAMENTE INFORMATIVA", tesis 1a. CLXV/2004,<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXI, enero de 2005, p. 421.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup> "IGUALDAD. CRITERIOS PARA DETERMINAR SI EL LEGISLADOR RESPETA ESE PRINCIPIO CONSTITUCIONAL", tesis 1a./J. 55/2006,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXIV, septiembre de 2006, p. 75.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> "EQUIDAD TRIBUTARIA. CRITERIOS PARA DETERMINAR SI EL LEGISLADOR RESPETA DICHO PRINCIPIO CONSTITUCIONAL", tesis 2a./J. 31/2007,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXV, marzo de 2007, p. 334. Del mismo &oacute;rgano tambi&eacute;n v&eacute;ase "IGUALDAD. CRITERIOS QUE DEBEN OBSERVARSE EN EL CONTROL DE LA CONSTITUCIONALIDAD DE NORMAS QUE SE ESTIMAN VIOLATORIAS DE DICHA GARANT&Iacute;A", tesis 2a. LXXXIV/2008,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXVII, junio de 2008, p. 440.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup>  V&eacute;ase&nbsp;<i>supra</i>, nota 27; Carbonell, Miguel,&nbsp;<i>Los derechos fundamentales en M&eacute;xico</i>, 2a. ed., M&eacute;xico, Porr&uacute;a, CNDH, UNAM, 2006, p. 179; P&eacute;rez Portilla, Karla,&nbsp;<i>Principio de igualdad: alcances y perspectivas</i>, M&eacute;xico, CONAPRED&#45;UNAM, 2005, p. 97. </font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup> Acci&oacute;n de inconstitucionalidad 26/2006,&nbsp;<i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i>, 20 de agosto de 2007, 2a. secci&oacute;n, p. 64.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>38</sup>  "PRODUCCI&Oacute;N Y SERVICIOS. LOS FINES QUE JUSTIFICAN LA EXENCI&Oacute;N ESTABLECIDA EN EL ART&Iacute;CULO 8O., FRACCI&Oacute;N I, INCISO <i>F</i>, DE LA LEY DEL IMPUESTO ESPECIAL RELATIVO, SE SUSTENTAN EN EL INTER&Eacute;S DE PROTEGER A LA INDUSTRIA AZUCARERA (LEGISLACI&Oacute;N VIGENTE EN 2004) ", tesis 2a. XXIV/2006,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXIII, marzo de 2006, p. 534. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>39</sup> Primera Sala, amparo en revisi&oacute;n 1110/2005, 7 de diciembre de 2005. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>40</sup> 7 de diciembre de 2005, p. 1. Esta opini&oacute;n disidente, con elocuente t&iacute;tulo, se public&oacute; acad&eacute;micamente: "La intenci&oacute;n no basta. Objetivos legislativos y discriminaci&oacute;n normativa",&nbsp;<i>Cuestiones Constitucionales. Revista Mexicana de Derecho Constitucional</i>, M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, n&uacute;m. 15, julio&#45;diciembre de 2006, pp. 320&#45;330. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>41</sup> Segunda Sala, amparo en revisi&oacute;n 143/2007, 13 de junio de 2007. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>42</sup>  "GARANT&Iacute;AS INDIVIDUALES. EL DESARROLLO DE SUS L&Iacute;MITES Y LA REGULACI&Oacute;N DE SUS POSIBLES CONFLICTOS POR PARTE DEL LEGISLADOR DEBE RESPETAR LOS PRINCIPIOS DE RAZONABILIDAD Y PROPORCIONALIDAD JUR&Iacute;DICA",&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXVI, diciembre de 2007, p. 8 (cursivas a&ntilde;adidas). No est&aacute; de m&aacute;s recordar que este criterio es de&nbsp;<i>aplicaci&oacute;n obligatoria</i>&nbsp;para todos los tribunales mexicanos, incluyendo las Salas de la SCJN, conforme a los art&iacute;culos 192 de la Ley de Amparo y 235 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>43</sup> <i>Supra</i>, nota 35.</font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>44</sup>  V&eacute;ase Cianciardo, Juan,&nbsp;<i>El principio de razonabilidad. Del debido proceso sustantivo al moderno juicio de proporcionalidad</i>, Buenos Aires, &Aacute;baco&#45;Universidad Austral, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2424556&pid=S1405-9193200900020001600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>45</sup>  "IMPUESTOS, EQUIDAD Y PROPORCIONALIDAD DE LOS", tesis 244, Ap&eacute;ndice al Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n 1917&#45;2000, t. I, p. 290; y "CAPACIDAD CONTRIBUTIVA. CONSISTE EN LA POTENCIALIDAD REAL DE CONTRIBUIR A LOS GASTOS P&Uacute;BLICOS",&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta, </i>novena &eacute;poca, t. I, tesis 129, p. 163. </font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>46</sup> <i>Se citar&aacute; la relativa al amparo en revisi&oacute;n 307/2007, publicada en el&nbsp;Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, paradigma de los dem&aacute;s asuntos que constituyeron la jurisprudencia 130/2007 y que se resolvieron en sus mismos t&eacute;rminos (novena &eacute;poca, t. XXVII, abril de 2008, p. 848). </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>47</sup> <i>Ibidem</i>, pp. 831&#45;837.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>48</sup> V&eacute;ase S&aacute;nchez Gil, Rub&eacute;n,&nbsp;<i>El principio de proporcionalidad</i>, M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, 2007, pp. 111&#45;115. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>49</sup> <i>Op. cit. </i>, nota 46, pp. 830 y 831. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>50</sup> Acci&oacute;n de inconstitucionalidad 2/2004 (voto particular del ministro G&oacute;ngora Pimentel),&nbsp;<i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i>, 5 de abril de 2004, 2a. secci&oacute;n, pp. 92&#45;95; y Acci&oacute;n de inconstitucionalidad 14/2004 (voto particular del ministro G&oacute;ngora Pimentel),&nbsp;<i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i>, 4 de octubre de 2004, 2a. secci&oacute;n, pp. 120&#45;122.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>51</sup>  V&eacute;ase&nbsp;<i>supra</i>, notas 1 y 2. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>52</sup> <i>Op. cit. </i>, nota 46, p. 834. V&eacute;ase tambi&eacute;n "RANSPARENCIA Y ACCESO A LA INFORMACI&Oacute;N P&Uacute;BLICA GUBERNAMENTAL. EL ART&Iacute;CULO 14, FRACCI&Oacute;N I, DE LA LEY FEDERAL RELATIVA, NO VIOLA LA GARANT&Iacute;A DE ACCESO A LA INFORMACI&Oacute;N", tesis 2a. XLIII/ 2008,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, Novena &Eacute;poca, t. XXVII, abril de 2008, p. 733. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>53</sup> <i>Op. cit. </i>, nota 46, p. 831; y S&aacute;nchez Gil,&nbsp;<i>op. cit. </i>, nota 48, pp. 63 y ss. Se&ntilde;alando que ese precepto constitucional impone "l&iacute;mites de razonabilidad" al legislador, v&eacute;ase "AHORRO Y CR&Eacute;DITO POPULAR. EL ART&Iacute;CULO CUARTO TRANSITORIO DEL DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN Y ADICIONAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY RELATIVA, PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACI&Oacute;N EL 27 DE MAYO DE 2005, NO VIOLA EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD", tesis 1a. CCXXIX/2007,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, Novena &Eacute;poca, t. XXVI, octubre de 2007, p. 181. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>54</sup> Pleno, acci&oacute;n de inconstitucionalidad 36/2001,&nbsp;<i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i>, 13 de mayo de 2003, 1a. secci&oacute;n, con. V, p. 60.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>55</sup>  V&eacute;ase S&aacute;nchez Gil,&nbsp;<i>op. cit. </i>, nota 48, pp. 23 y ss. </font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>56</sup> <i>Op. cit. </i>, nota 46, pp. 821&#45;822 y 828&#45;829. V&eacute;ase "IGUALDAD. CASOS EN LOS QUE EL JUEZ...",&nbsp;<i>cit. </i>, nota 6.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>57</sup>  V&eacute;ase Beuchot, Mauricio,&nbsp;<i>Hermen&eacute;utica anal&oacute;gica y filosof&iacute;a del derecho</i>, San Luis Potos&iacute;, UASLP, Facultad de Derecho, 2007, pp. 129 y 142&#45;146. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>58</sup> Como sugiri&oacute; la Primera Sala en reciente criterio: "RESTRICCIONES A LOS DERECHOS FUNDAMENTALES. ELEMENTOS QUE EL JUEZ CONSTITUCIONAL DEBE TOMAR EN CUENTA PARA CONSIDERARLAS V&Aacute;LIDAS", tesis 1a. LXVI/2008,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, Novena &Eacute;poca, t. XXVIII, julio de 2008, p. 462.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>59</sup> "FINES EXTRAFISCALES. CORRESPONDE AL &Oacute;RGANO LEGISLATIVO JUSTIFICARLOS EXPRESAMENTE EN EL PROCESO DE CREACI&Oacute;N DE LAS CONTRIBUCIONES", tesis 1a./J. 46/2005,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXI, mayo de 2005, p. 157; "PENAS Y SISTEMA PARA SU APLICACI&Oacute;N. CORRESPONDE AL PODER LEGISLATIVO JUSTIFICAR EN TODOS LOS CASOS Y EN FORMA EXPRESA, LAS RAZONES DE SU ESTABLECIMIENTO EN LA LEY", tesis 1a. LXIX/2006,<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXIII, abril de 2006, p. 158; "EXENCIONES TRIBUTARIAS. LAS RAZONES PARA JUSTIFICARLAS DEBEN ADVERTIRSE CLARAMENTE DE LA LEY O EXPRESARSE EN EL PROCESO LEGISLATIVO EN QUE SE SUSTENTAN",tesis 2a./J. 70/2006,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXIV, julio de 2006, p. 353; y "COLEGIOS DE PROFESIONISTAS. EL ART&Iacute;CULO 44 DE LA LEY REGLAMENTARIA DEL ART&Iacute;CULO 5O. CONSTITUCIONAL, RELATIVO AL EJERCICIO DE LAS PROFESIONES EN EL DISTRITO FEDERAL, AL LIMITAR A CINCO EL N&Uacute;MERO M&Aacute;XIMO DE COLEGIOS SUSCEPTIBLES DE CONSTITUIRSE POR CADA RAMA, VULNERA LA GARANT&Iacute;A DE IGUALDAD, EN RELACI&Oacute;N CON LAS DE LIBERTAD DE TRABAJO Y ASOCIACI&Oacute;N", tesis 1a. CCXXXVII/2007,<i> Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXVI, octubre de 2007, p. 184. V&eacute;ase tambi&eacute;n " EQUIDAD TRIBUTARIA. LA OMISI&Oacute;N DEL &Oacute;RGANO LEGISLATIVO DE JUSTIFICAR LAS RAZONES QUE SUSTENTAN UN TRATO DIFERENCIADO EN EL PROPIO PROCESO DE REFORMAS A UN ORDENAMIENTO LEGAL, POR S&Iacute; MISMA, NO CONLLEVA LA INCONSTITUCIONALIDAD DE LA NORMA", tesis 1a. CLXXIX/2007,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXVI, septiembre de 2007, p. 384. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>60</sup> <i>Supra</i>, nota 33. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>61</sup> <i>Op. cit. </i>, nota 46, p. 831. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>62</sup> El estudio de este tema excede por supuesto los l&iacute;mites de este trabajo, pero no dejamos de recomendar la lectura de la ejecutoria que referimos junto con la de Islas de Gonz&aacute;lez Mariscal, Olga, y Carbonell, Miguel,&nbsp;<i>El art&iacute;culo 22 constitucional y las penas en el Estado de derecho</i>, M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, 2007. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>63</sup> <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, junio de 2008, t. XXVII, p. 675. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>64</sup> Muy al margen de la reforma constitucional publicada el 18 de junio de 2008, que "nada m&aacute;s" explicita la faceta penal sustantiva del principio que estudiamos y ya conten&iacute;a el primer p&aacute;rrafo art&iacute;culo 16 de la ley fundamental.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>65</sup>  "PRISI&Oacute;N VITALICIA...",&nbsp;<i>op. cit. </i>, nota 28; y "PENAS...",&nbsp;<i>op. cit. </i>, nota 59.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>66</sup>  "DERECHO ADMINISTRATIVO SANCIONADOR. PARA LA CONSTRUCCI&Oacute;N DE SUS PROPIOS PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES ES VÃLIDO ACUDIR DE MANERA PRUDENTE A LAS T&Eacute;CNICAS GARANTISTAS DEL DERECHO PENAL, EN TANTO AMBOS SON MANIFESTACIONES DE LA POTESTAD PUNITIVA DEL ESTADO", tesis P./J. 99/2006,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, t. XXIV, agosto de 2006, p. 1565. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>67</sup> Al aplicar el subprincipio de necesidad: "PATRIA POTESTAD. EL SUPUESTO NORMATIVO QUE IMPONE SU P&Eacute;RDIDA POR ABANDONO INJUSTIFICADO DEL HOGAR CONYUGAL POR M&Aacute;S DE 6 MESES, VIOLA EL ART&Iacute;CULO 4O. DE LA CONSTITUCI&Oacute;N POL&Iacute;TICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS", tesis P./J. 62/2008,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, Novena &Eacute;poca, junio de 2008, t. XXVII, p. 8. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>68</sup>V&eacute;ase "AN&Aacute;LISIS CONSTITUCIONAL. SU INTENSIDAD A LA LUZ DE LOS PRINCIPIOS DEMOCR&Aacute;TICO Y DE DIVISI&Oacute;N DE PODERES", tesis 1a./J. 84/2006,&nbsp;<i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, novena &eacute;poca, noviembre de 2006, t. XXIV, p. 29. </font></p>      ]]></body><back>
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