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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Derechos sociales y prohibición de regresividad: el caso ISSSTE y su voto de minoría]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios jurisprudenciales</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Derechos sociales y prohibici&oacute;n de regresividad: el caso ISSSTE y su voto de minor&iacute;a</b><a href="#nota"><sup>1</sup></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Fernando Silva Garc&iacute;a y Emmanuel Rosales Guerrero</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. Introduccci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto la doctrina acad&eacute;mica<sup><a href="#nota">2</a></sup>  como la jurisprudencial<sup><a href="#nota">3</a></sup>  han reconocido la prohibici&oacute;n de regresividad de los derechos sociales. En t&eacute;rminos muy generales, dicha norma "constitucional" implica que las leyes no deben empeorar la situaci&oacute;n de regulaci&oacute;n del derecho vigente, desde el punto de vista del alcance y amplitud del goce de los derechos sociales. En todo caso, la regresividad de una norma legal en materia de seguridad social determina una presunci&oacute;n de invalidez o de inconstitucionalidad, transfiriendo al Estado la carga de argumentar a favor de su razonabilidad, idoneidad, necesidad y/o proporcionalidad (la existencia de un <i>inter&eacute;s imperioso</i> que justifique la medida adoptada), lo que supone la demostraci&oacute;n de: 1) la existencia de un inter&eacute;s estatal permisible; 2) el car&aacute;cter imperioso de la medida y 3) la inexistencia de cursos de acci&oacute;n alternativos menos restrictivos de los derechos sociales en cuesti&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 31 de marzo de 2007 se public&oacute; la "nueva" Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (LISSSTE), la cual modific&oacute; todo el r&eacute;gimen de derechos de seguridad social con la finalidad de lograr su "viabilidad financiera". Dicha legislaci&oacute;n produjo la disminuci&oacute;n de toda una serie de prestaciones sociales, sin dejar abierta la opci&oacute;n de permanecer en el sistema anterior, lo que gener&oacute; que decenas de miles de trabajadores cuestionaran la constitucionalidad de la Ley ante los tribunales de amparo. Como veremos, el Pleno de la SCJN, por mayor&iacute;a de votos, declar&oacute; la constitucionalidad de la ley. Frente a dicha decisi&oacute;n, la posici&oacute;n minoritaria desprendi&oacute; de la Constituci&oacute;n de 1917, en relaci&oacute;n con diversos instrumentos internacionales sobre derechos humanos, la existencia del principio de no regresividad de los derechos sociales en beneficio de los trabajadores. La importancia de dicho asunto radica en que la SCJN se enfrent&oacute; con el problema de determinar qu&eacute; l&iacute;mites tiene la pol&iacute;tica frente a los derechos sociales de los trabajadores y/o hasta qu&eacute; punto nuestro sistema jur&iacute;dico autoriza la existencia de leyes regresivas que disminuyen prestaciones de seguridad social. En las siguientes l&iacute;neas desarrollaremos con mayor precisi&oacute;n dichas cuestiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. Derechos fundamentales. Perspectiva social e igualitaria</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos generales, es posible afirmar que la prohibici&oacute;n de regresividad de los derechos sociales constituye una de las diversas manifestaciones de la perspectiva social e igualitaria de los derechos fundamentales. Parte de la doctrina ha apuntado que los derechos fundamentales son reactivos a las situaciones hist&oacute;ricas, pol&iacute;ticas, sociales, culturales y econ&oacute;micas en el que se desenvuelve su ejercicio.<sup><a href="#nota">4</a></sup>  A partir de esa premisa y considerando el manifiesto estado de crisis econ&oacute;mica en el mundo, se ha subrayado la necesidad de que la esencia de los derechos fundamentales se entienda como la tutela de los m&aacute;s d&eacute;biles,<sup><a href="#nota">5</a></sup>  lo cual tiende a referirse a la protecci&oacute;n de los m&aacute;s vulnerables, en un sentido <i>social, cultural y econ&oacute;mico</i>. Desde esa perspectiva, se ha afirmado que la fundamentalidad axiol&oacute;gica de todos los derechos remite al principio de igualdad.<sup><a href="#nota">6</a></sup>  Es decir, se ha afirmado que aquello que convierte en fundamental un derecho en t&eacute;rminos valorativos y te&oacute;ricos es su estructura igualitaria, o sea, el hecho de proteger intereses o necesidades generalizables o inclusivos, y por ello indisponibles e inalienables. Eso ser&iacute;a, precisamente lo que distinguir&iacute;a un derecho fundamental de un privilegio, cuya estructura es, por definici&oacute;n, tendencialmente selectiva, excluyente y alienable.<sup><a href="#nota">7</a></sup>  De all&iacute; que los derechos fundamentales sean, tanto l&iacute;mites al ejercicio del poder pol&iacute;tico, como fines directivos de acci&oacute;n positiva a cargo de los poderes p&uacute;blicos,<sup><a href="#nota">8</a></sup>  para remover los obst&aacute;culos de orden econ&oacute;mico, social y cultural, que impiden la plena libertad e igualdad entre los seres humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las dificultades econ&oacute;micas que trajo el Estado neoliberal han llevado a la doctrina acad&eacute;mica a intentar reformular algunos elementos de la teor&iacute;a de los derechos fundamentales.<sup><a href="#nota">9</a></sup>  En ese sentido, se ha apuntado que las nuevas formulaciones te&oacute;ricas requieren tomar en cuenta un entendimiento de los derechos fundamentales en una inescindible correlaci&oacute;n con los principios que consagran la forma de Estado y que definen el sistema econ&oacute;mico,<sup><a href="#nota">10</a></sup>  pues &uacute;nicamente de esa forma pueden suponer medios adecuados para los particulares frente a sus posibles amenazas, en raz&oacute;n a la existencia de grupos nacionales y multinacionales detentadores de una hegemon&iacute;a f&aacute;ctica sobre el resto de los individuos.<sup><a href="#nota">11</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esas aportaciones terminar&iacute;an por definir a los derechos fundamentales desde una idea equitativa y justa, como aquellos de los que deben gozar <i>todos</i> los individuos <i>sin discriminaciones</i> derivadas de la clase econ&oacute;mica y social, del sexo, de la religi&oacute;n, la raza, la condici&oacute;n de salud, etc&eacute;tera. A partir de ello, se pondr&iacute;a &eacute;nfasis en la llamada democracia social, que permite la toma de decisiones y el reconocimiento de una garant&iacute;a de condiciones m&iacute;nimas tambi&eacute;n en el &aacute;mbito econ&oacute;mico, que implica la apertura de nuevos espacios para el ejercicio de la soberan&iacute;a popular y que hace posible una m&aacute;s equitativa distribuci&oacute;n de la riqueza<sup><a href="#nota">12</a></sup>  y, en &uacute;ltima instancia, una mayor igualdad entre los hombres. Todo ello, principalmente, a trav&eacute;s del reconocimiento de la exigibilidad o justiciabilidad directa<sup><a href="#nota">13</a></sup>  y, por ende, una mayor eficacia, de los derechos fundamentales de tipo social, econ&oacute;mico y cultural.<sup><a href="#nota">14</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la jurisprudencia de los distintos tribunales constitucionales en el mundo est&aacute; presente, desde luego, esa perspectiva social de los derechos fundamentales.<sup><a href="#nota">15</a></sup>  Recientemente, la propia SCJN ha incorporado esa visi&oacute;n de los derechos fundamentales en su jurisprudencia constitucional.<sup><a href="#nota">16</a></sup>  Sin embargo, al parecer, en el asunto que es materia de nuestro comentario jurisprudencial, la expuesta dimensi&oacute;n social e igualitaria de los derechos sociales no tuvo la proyecci&oacute;n suficiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. El car&aacute;cter regresivo de la <i>nueva </i>Ley del ISSSTE</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al parecer, la nueva ley del ISSSTE es regresiva, con independencia de que dicho car&aacute;cter haya sido o no justificado constitucionalmente por el legislador.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De entrada, si bien es verdad que conforme al art&iacute;culo cuarto transitorio de la Ley, a los trabajadores que se encontraban cotizando al r&eacute;gimen del Instituto a la fecha de entrada en vigor de la Ley, se les reconocen los periodos cotizados con anterioridad, lo cierto es que, objetivamente es &eacute;ste el &uacute;nico derecho que se otorga a los trabajadores que al 1o. de abril est&aacute;n en trabajo activo cotizando al Instituto. En cambio, quienes tengan licencia sin goce de sueldo y no hubieran estado cotizando a partir de esa fecha, quedan colocados en una laguna legislativa y pueden perder &#151;adem&aacute;s de todo lo que pierden los trabajadores que s&iacute; est&aacute;n cotizando al 1o. de abril&#151; hasta las cotizaciones anteriores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, en el art&iacute;culo quinto transitorio de la Ley, se se&ntilde;ala que los trabajadores tienen derecho a optar por el r&eacute;gimen que se establece en el art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio, o por la acreditaci&oacute;n de bonos de pensi&oacute;n ISSSTE en sus cuentas individuales; siendo que ese cambio de sistema que se otorga a los trabajadores en activo no implica adoptar un nuevo regimen o conservarse en el anterior. Lo que en realidad se da a escoger a los trabajadores son dos reg&iacute;menes nuevos y distintos del anterior, pero no el derecho a continuar con el r&eacute;gimen al cual estaban sujetos durante su trayectoria laboral, con lo que se compromete seriamente la prohibici&oacute;n de regresividad, al menos respecto de los trabajadores que ya hab&iacute;an cotizado en cierta medida al r&eacute;gimen anterior. Pero adem&aacute;s ese derecho de elecci&oacute;n u opci&oacute;n se encuentra limitado con lo previsto en el &uacute;ltimo p&aacute;rrafo del art&iacute;culo s&eacute;ptimo transitorio que obliga al trabajador a manifestar por escrito, en un formato que se publicar&aacute; en el Diario Oficial de la Federaci&oacute;n en alguna fecha no especificada entre el 1o. de enero y el 30 de junio de 2008 (prorrogado al 30 de octubre de 2008), ya que de no manifestar expresamente su elecci&oacute;n, se entender&aacute; que t&aacute;citamente se opt&oacute; por la acreditaci&oacute;n de bonos de pensi&oacute;n del ISSSTE, con lo cual se afecta seriamente el aspecto del consentimiento pues el mismo no puede asegurarse que haya sido en t&eacute;rminos &oacute;ptimos, o sea, de manera, libre, consciente, querida y con ausencia de vicios de la voluntad (dolo, error, lesi&oacute;n, mala, fe o violencia).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto a reflexionar, de naturaleza regresiva, lo es el art&iacute;culo noveno transitorio (&uacute;ltimo p&aacute;rrafo) donde se establece que para determinar el monto de los bonos de pensi&oacute;n del ISSSTE en cada caso particular, se deber&aacute; multiplicar el numeral que corresponda en la tabla a los a&ntilde;os de cotizaci&oacute;n y edad del trabajador, por el sueldo b&aacute;sico, elevado al a&ntilde;o y expresado en unidades de inversi&oacute;n, que estuviere percibiendo el trabajador al &uacute;ltimo d&iacute;a del a&ntilde;o anterior a que entre en vigor esta Ley. En este aspecto, adem&aacute;s de que por sus caracter&iacute;sticas puede llegar a ser subjetivo, quienes escogan la opci&oacute;n de los bonos de pensi&oacute;n del ISSSTE, deber&aacute;n tomar en consideraci&oacute;n, en primer lugar, que dicho bono ser&aacute; calculado tomando en cuenta el sueldo b&aacute;sico de la nueva Ley, que difiere mucho del sueldo b&aacute;sico de la Ley anterior. La Ley vigente con anterioridad, en su art&iacute;culo 15 define el sueldo b&aacute;sico como <i>"la suma del sueldo presupuestal, la compensaci&oacute;n y el sobresueldo"</i> , y la Ley nueva, en su art&iacute;culo 17, lo define como <i>"el sueldo del tabulador regional que para cada puesto se haya se&ntilde;alado"</i> , lo que significa que la base para determinar cuant&iacute;as de pensi&oacute;n y valor del bono de pensi&oacute;n del ISSSTE est&aacute; disminuida en la nueva Ley. Es pertinente adelantar que este aspecto del sueldo que se toma en cuenta para efectos del bono, fue objeto de una interpretaci&oacute;n conforme con la Constituci&oacute;n por parte de la SCJN en las sentencias donde se estudi&oacute; el caso que se comenta, y se adelanta que se dijo que lo razonable en este caso, congruentemente con la jurisprudencia 2a. /J 40/2004,<sup><a href="#nota">17</a></sup>  era tomar como referencia no el salario que se&ntilde;ala la nueva Ley, sino el b&aacute;sico o tabular que comprende, considerado en el art&iacute;culo 17 de la Ley del ISSSTE, al sueldo tabular regional establecido en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado que incluye los conceptos de sueldo, sobresueldo y compensaci&oacute;n, entendida esta &uacute;ltima como la cantidad adicional que se otorgaba discrecionalmente en cuanto a su monto y duraci&oacute;n por servicios especiales; y tambi&eacute;n cabe destacar que la anterior intepretaci&oacute;n matiza el contenido de la Ley, sin embargo, hay que recordar que lo que en este apartado se analiza es verificar si el contenido de la nueva Ley es regresivo o no, y desde esta perspectiva claramente s&iacute; es regresiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, tambi&eacute;n debe considerarse que el valor de los bonos de pensi&oacute;n del ISSSTE en unidades de inversi&oacute;n, no va a ser el valor de estas unidades a la fecha en que se defina el bono que se va a depositar en la cuenta individual de cada trabajador, sino el valor que tengan las unidades de inversi&oacute;n al 31 de diciembre del a&ntilde;o 2007, como tampoco ser&aacute; el &uacute;ltimo sueldo recibido por el trabajador, sino el que se ten&iacute;a al 31 de diciembre de 2006. Es decir, en ambos casos, se dejan de considerar los aumentos salariales de 2007 y 2008, as&iacute; como el aumento en el valor de la UDI en los mismos dos a&ntilde;os de 2007 y 2008, a pesar de que el plazo para escoger esta opci&oacute;n materialmente termina el 31 de diciembre de 2008.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto regresivo se encuentra en el art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio que se&ntilde;ala en esencia que, a partir de la entrada en vigor de la Ley y hasta el 31 de diciembre de 2009, los trabajadores que hubieran cotizado 30 a&ntilde;os o m&aacute;s y las trabajadoras que hubieren cotizado 28 a&ntilde;os o m&aacute;s, tendr&aacute;n derecho a pensi&oacute;n por jubilaci&oacute;n equivalente al 100% del promedio del sueldo b&aacute;sico de su &uacute;ltimo a&ntilde;o de servicio y su percepci&oacute;n comenzar&aacute; a partir del d&iacute;a siguiente a aquel en que el trabajador hubiese disfrutado el &uacute;ltimo sueldo antes de causar baja. El anterior precepto parece que es regresivo, en virtud que los trabajadores en activo al 1o. de abril de 2007 con 26 a&ntilde;os y tres meses de cotizaci&oacute;n o m&aacute;s y trabajadoras con 24 a&ntilde;os y tres meses de cotizaci&oacute;n o m&aacute;s; el 100% del promedio del sueldo b&aacute;sico de su &uacute;ltimo a&ntilde;o de servicio ser&aacute; sobre el sueldo b&aacute;sico definido en la nueva Ley, es decir sobre el sueldo del tabulador regional y no sobre el sueldo presupuestal, la compensaci&oacute;n y el sobresueldo como estaba en la Ley anterior (aun cuando en la sentencia de la SCJN se aclar&oacute; que se incluir&aacute;n esos aspectos de sueldo presupuestal, compensaci&oacute;n y sobresueldo, recordemos que simplemente se est&aacute; observando en esta parte, si la norma se muestra regresiva).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otra parte, el art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio, fracci&oacute;n I, inciso b); se refiere a la pensi&oacute;n de retiro por edad y tiempo de servicios, cuya tabla, en este caso es similar a la de la Ley anterior, pero la determinaci&oacute;n de la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n se determinar&aacute; con lo estipulado en la fracci&oacute;n IV del referido art&iacute;culo. De tal manera que para la pensi&oacute;n de retiro por edad y tiempo de servicios, la afectaci&oacute;n para los trabajadores en activo se presenta en la determinaci&oacute;n de la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n y en el promedio que hay que considerar para hacer el c&aacute;lculo, que en la Ley anterior era el promedio del &uacute;ltimo a&ntilde;o laborado, y ahora, con la nueva Ley, no es as&iacute;, pues si el trabajador ha cambiado de nivel y/o plaza en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, en cuyo caso, si no tiene m&aacute;s de tres a&ntilde;os, se tomar&aacute; en cuenta el promedio del &uacute;ltimo a&ntilde;o laborado con el anterior nivel y/o plaza; este aspecto finalmente fue tambi&eacute;n interpretado viendo lo m&aacute;s favorable a los trabajadores, pero esto no resta el car&aacute;cter regresivo de la norma en funci&oacute;n de la intencionalidad de su autor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio, fracci&oacute;n I, inciso c), se refiere a los trabajadores que se separen voluntariamente del servicio o que queden privados de trabajo despu&eacute;s de los 60 a&ntilde;os de edad y que hayan cotizado por un m&iacute;nimo de diez a&ntilde;os al Instituto, quienes tendr&aacute;n derecho a la pensi&oacute;n por cesant&iacute;a en edad avanzada, cuya tabla de aplicaci&oacute;n es la misma que la de la Ley anterior, pero, tambi&eacute;n con una cuant&iacute;a de pensi&oacute;n calculada sobre el sueldo del tabulador regional y no sobre el sueldo presupuestal, la compensaci&oacute;n y el sobresueldo como estaba en la Ley anterior. Al observar esto, queda en claro que fueron modificadas las condiciones bajo las cuales iniciaron su trabajo al servicio del gobierno federal o de entidades y dependencias del mismo gobierno federal, de los estados de la Federaci&oacute;n o de instituciones de educaci&oacute;n superior, y que cuando est&aacute;n pr&oacute;ximos a satisfacer los requisitos para obtener su pensi&oacute;n, renta vitalicia o jubilaci&oacute;n, se les cambia el tiempo que tienen que laborar o se les disminuye la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n que iban a alcanzar, o ambas cosas a la vez; el aspecto de a&ntilde;os de servicio se ver&aacute; a continuaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio, fracci&oacute;n II, se&ntilde;ala que a partir del 1o. de enero de 2010, los trabajadores que hubieren cotizado 30 a&ntilde;os o m&aacute;s y las trabajadoras que hubieran cotizado 28 a&ntilde;os o m&aacute;s, tendr&aacute;n derecho a pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n con el agregado del requisito de edad que no estaba contemplado en la Ley anterior, conforme a la siguiente tabla:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cconst/n20/a11cx1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, la pensi&oacute;n por jubilaci&oacute;n dar&aacute; derecho al pago de una cantidad equivalente al 100% del sueldo que se define en la fracci&oacute;n IV y su percepci&oacute;n comenzar&aacute; a partir del d&iacute;a siguiente a aquel en que el trabajador hubiese disfrutado el &uacute;ltimo sueldo antes de causar baja, esto significa que, seg&uacute;n la Ley, la edad m&iacute;nima para el retiro se ir&aacute; recorriendo paulatinamente. Esto &uacute;ltimo es relevante porque puede llegar a representar, en casos espec&iacute;ficos, una situaci&oacute;n notoriamente regresiva pues el interesado en lo individual, alcanzar&aacute; la edad para su retiro en fecha posterior a la que originalmente pudo haber tenido programada y en casos concretos, en funci&oacute;n de la edad y la salud, el derecho ser&aacute; diferido con perjucios para el trabajador.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De conformidad con la tabla del inciso a) de la fracci&oacute;n II del art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio, todo trabajador en activo a esta fecha (abril de 2007) que haya ingresado al servicio del Estado con menos de 30 a&ntilde;os de edad (28 en el caso de mujeres), tiene que trabajar m&aacute;s a&ntilde;os de los que la Ley anterior se&ntilde;alaba y en todos estos casos, adem&aacute;s de aumentarse los a&ntilde;os de servicio, se disminuye la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n en relaci&oacute;n con la que tendr&iacute;an derecho con la Ley anterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo lo anterior demuestra que, al menos en la redacci&oacute;n e intencionalidad del legislador no existi&oacute; consideraci&oacute;n a algunos instrumentos internacionales de derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales mediante los cuales, los Estados signantes como M&eacute;xico, se obligaron a proteger la progresividad y no la regresividad de los derechos sociales, como los analizados, y especialmente es de tenerse presente el art&iacute;culo 26 de la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos, el art&iacute;culo 1o. del Protocolo del Salvador y el Art&iacute;culo 2.1 del Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales que comprometen a los Estados parte a adoptar medidas progresivas para lograr la plena efectividad de los referidos derechos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. Las sentencias</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <i>"nueva"</i> Ley del ISSSTE se combati&oacute; por estimarse lesiva, principalmente, de la garant&iacute;a de irretroactividad en perjuicio de los trabajadores al servicio del Estado que antes contaban con un <i>status</i> preciso, determinado y con grados de certeza acerca de su futuro, especialmente en el &aacute;mbito del seguro de retiro o "jubilaci&oacute;n". Ese planteamiento de inconstitucionalidad vino a significar, m&aacute;s bien, un argumento de violaci&oacute;n a la prohibici&oacute;n de regresividad en materia de derechos sociales, considerando que la legislaci&oacute;n impugnada se cuestion&oacute; porque introdujo un nuevo esquema (estimado menos ben&eacute;fico) en lo relativo a la pensi&oacute;n de retiro, es decir, en lo que ata&ntilde;e a la regulaci&oacute;n de la renta vitalicia del contrato del seguro de retiro de los trabajadores del Estado com&uacute;nmente llamado <i>jubilaci&oacute;n.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el objeto de no extendernos demasiado sobre el contenido de la sentencia, se explicitar&aacute;n de manera gen&eacute;rica las decisiones adoptadas por el Pleno al resolver los asuntos de m&eacute;rito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>1. <i>Pronunciamientos espec&iacute;ficos de la sentencia</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sentencia de amparo en revisi&oacute;n analiza los asuntos como un verdadero "amparo social" pues se realiza un estudio abstracto de la totalidad de la ley impugnada, sobre la base argumentativa de que el asunto tiene una naturaleza pr&oacute;xima a la materia laboral por tratarse de derechos derivados de las disposiciones contenidas en el art&iacute;culo 123, apartado B, fracci&oacute;n XI de la Constituci&oacute;n; y en estos casos de la materia de trabajo, la suplencia de la queja opera a favor del trabajador aun ante la ausencia de conceptos de violaci&oacute;n, de forma parecida a la suplencia en materia penal. Vale apuntar que los quejosos se&ntilde;alaron como acto reclamado la Ley del ISSSTE en su integridad y acreditaron estar sujetos a su r&eacute;gimen por ser trabajadores al servicio del Estado y reclamaron adem&aacute;s que desde el inicio de su vigencia, la Ley reclamada sujeta a los trabajadores a un nuevo r&eacute;gimen de seguridad social que es sustancialmente diverso al que regulaba la Ley anterior, espec&iacute;ficamente por lo que se refiere al sistema de pensiones, siendo &eacute;ste su principal motivo de queja; adem&aacute;s, los promoventes del amparo, casi por lo general solicitaron que al momento de resolver, en suplencia, se consideraran los argumentos expuestos en las diversas demandas y ello llev&oacute; al Pleno a determinar que se hiciera un an&aacute;lisis abstracto de la Ley, considerando en su conjunto las disposiciones que regulan cada uno de los sistemas o mecanismos que comprende el nuevo r&eacute;gimen de seguridad social, tomando como referente los argumentos esgrimidos por la parte quejosa en sus conceptos de violaci&oacute;n, as&iacute; como los hechos valer en diversas demandas de amparo, y no s&oacute;lo eso, sino que tambi&eacute;n se tomaron en consideraci&oacute;n las argumentaciones vertidas en las diferentes comparecencias de trabajadores que la propia Corte recibi&oacute; en fecha preprogramadas antes de la discusi&oacute;n de los casos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los temas generales analizados fueron: a) vicios en el proceso legislativo; b) retroactividad de la ley como sistema; c) delimitaci&oacute;n de la garant&iacute;a de seguridad social; d) estudio de validez constitucional del derecho de opci&oacute;n de los trabajadores; e) interpretaci&oacute;n del art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio; f) estudio sobre las modalidades al anterior sistema de pensiones; g) estudio del nuevo sistema de pensiones que comprende el calor del bono de pensi&oacute;n, el mecanismo del nuevo sistema de pensiones, el estudio sobre la inconstitucionalidad del art&iacute;culo 251 de la nueva Ley que establece el derecho de los trabajadores a disponer de los recursos acumulados en su cuenta individual a favor del ISSSTE a los diez a&ntilde;os de que sean exigibles; h) el estudio de la actuaci&oacute;n del Pensionissste; i) el an&aacute;lisis del tema de la posible inconstitucionalidad de lo que puede ser una privatizaci&oacute;n de la seguridad social en atenci&oacute;n a la nueva mec&aacute;nica de funcionamiento; j) el estudio sobre los seguros, prestaciones y servicios del nuevo r&eacute;gimen de seguridad social; k) la inconstitucionalidad del art&iacute;culo 25 de la nueva Ley que dispone que en caso de que alguna dependencia o entidad incumpla por m&aacute;s de 12 meses en el entero de las cuotas, aportaciones y descuentos el Instituto podr&aacute; suspender a los trabajadores los seguros, prestaciones y servicios que correspondan al adeudo, de manera total o parcial; l) el estudio de los seguros de riesgos de trabajo e invalidez.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2. <i>Efectos de las sentencias</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del an&aacute;lisis de los anteriores temas, se concluy&oacute; que los efectos de la concesi&oacute;n de amparo que se hizo respecto de diferentes art&iacute;culos de la Ley del ISSSTE, fueron los siguientes:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son inconstitucionales los art&iacute;culos 25, p&aacute;rrafos segundo y tercero, 60, &uacute;ltimo p&aacute;rrafo, 136, 251 y d&eacute;cimo transitorio, y esta declaraci&oacute;n tiene por efecto que las autoridades responsables al aplicar las disposiciones relativas al sistema de pensiones que elija el trabajador, consideren la interpretaci&oacute;n que de las mismas realiz&oacute; el Pleno de la SCJN, aun cuando a partir de dicha interpretaci&oacute;n se haya declarado su constitucionalidad, y no apliquen a los quejosos las disposiciones declaradas inconstitucionales, hasta en tanto no sean abrogadas o reformadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior se traduce, en lo siguiente:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>A. <i>Respecto de los quejosos que expresa o impl&iacute;citamente opten por mantenerse en el anterior sistema de pensiones modificado</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gozar&aacute;n de los beneficios relativos al seguro de jubilaci&oacute;n, de retiro por edad y tiempo de servicios, invalidez, muerte y cesant&iacute;a en edad avanzada e indemnizaci&oacute;n global que prev&eacute; el cap&iacute;tulo V del t&iacute;tulo segundo de la Ley del ISSSTE de 1983, con las modalidades previstas en los art&iacute;culos d&eacute;cimo, d&eacute;cimo primero y d&eacute;cimo segundo transitorios de la Ley reclamada, a saber: el otorgamiento de una pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n, de retiro por edad y tiempo de servicios, de cesant&iacute;a en edad avanzada, de invalidez o de muerte cuando se coloquen en el supuesto respectivo y satisfagan los requisitos que m&aacute;s adelante se precisan, conforme a lo siguiente: la cuant&iacute;a de las pensiones se calcular&aacute; considerando el promedio del sueldo b&aacute;sico percibido en el &uacute;ltimo a&ntilde;o anterior a la fecha de baja (sueldo regulador); el sueldo base de cotizaci&oacute;n que se tomar&aacute; en consideraci&oacute;n para el c&aacute;lculo de la pensi&oacute;n ser&aacute; el previsto en el art&iacute;culo 17 de la nueva Ley, en la inteligencia de que &eacute;ste se integra por los mismos conceptos que comprende el sueldo b&aacute;sico previsto en el art&iacute;culo 15 de la Ley anterior; la cuota mensual m&aacute;xima de la pensi&oacute;n no podr&aacute; exceder del equivalente a diez veces el salario m&iacute;nimo general mensual del Distrito Federal, misma que se incrementar&aacute; anualmente con efectos a partir del 1o. de enero de cada a&ntilde;o; para el reconocimiento de los periodos m&iacute;nimos de cotizaci&oacute;n se considerar&aacute; uno solo de los empleos, aun cuando el trabajador hubiese desempe&ntilde;ado simult&aacute;neamente varios cotizando al Instituto, cualesquiera que fuesen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En consecuencia, para dicho c&oacute;mputo se considerar&aacute;, por una sola vez, el tiempo durante el cual haya tenido o tenga el interesado el car&aacute;cter de trabajador; los pensionados recibir&aacute;n adem&aacute;s una gratificaci&oacute;n anual en igual n&uacute;mero de d&iacute;as a las concedidas a los trabajadores en activo seg&uacute;n la cuota diaria de su pensi&oacute;n; el otorgamiento de una indemnizaci&oacute;n global en caso de que el trabajador se separe definitivamente del servicio sin tener derecho a una pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n, de retiro por edad y tiempo de servicios, de cesant&iacute;a en edad avanzada o de invalidez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En caso de fallecimiento del trabajador, el importe de la referida indemnizaci&oacute;n se entregar&aacute; a sus beneficiarios; para tener derecho a una pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n, de retiro por edad y tiempo de servicios, de cesant&iacute;a en edad avanzada, de invalidez o de muerte, deber&aacute;n actualizarse los supuestos y satisfacerse los requisitos que se indican a continuaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1) Pensi&oacute;n por jubilaci&oacute;n. Se requiere un periodo m&iacute;nimo de cotizaci&oacute;n de 30 a&ntilde;os para los hombres y 28 a&ntilde;os para las mujeres. A partir del primero de enero de 2010, adem&aacute;s del referido periodo m&iacute;nimo de cotizaci&oacute;n, se requiere una edad m&iacute;nima de 51 a&ntilde;os para los hombres y 49 a&ntilde;os para las mujeres, misma que se incrementar&aacute; cada dos a&ntilde;os hasta el 2028 para llegar a una edad m&iacute;nima de 60 y 58 a&ntilde;os respectivamente. La jubilaci&oacute;n da derecho al otorgamiento de una pensi&oacute;n equivalente el 100% del sueldo regulador y su percepci&oacute;n comenzar&aacute; a partir del d&iacute;a siguiente a aquel en que el trabajador hubiese disfrutado el &uacute;ltimo sueldo antes de causar baja.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">2) Pensi&oacute;n de retiro por edad y tiempo de servicios. Se requiere un periodo m&iacute;nimo de cotizaci&oacute;n de 15 a&ntilde;os o m&aacute;s al Instituto y una edad m&iacute;nima de 55 a&ntilde;os, la que a partir del 1o. de enero de 2010 se incrementar&aacute; cada dos a&ntilde;o hasta el 2018 para llegar a una edad m&iacute;nima de 60 a&ntilde;os; el monto m&iacute;nimo de la pensi&oacute;n es equivalente al 50% del sueldo regulador, el cual se incrementa gradualmente hasta el 95% del mismo sueldo de acuerdo con los a&ntilde;os de servicio, la percepci&oacute;n de la pensi&oacute;n comenzar&aacute; a partir del d&iacute;a siguiente a aquel en que el trabajador hubiese disfrutado el &uacute;ltimo sueldo antes de causar baja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3) Pensi&oacute;n de cesant&iacute;a en edad avanzada. Se concede a los trabajadores que se separen voluntariamente del servicio o queden privados de un trabajo, siempre que hayan cotizado un m&iacute;nimo de 10 a&ntilde;os al Instituto y tengan una edad m&iacute;nima de 60 a&ntilde;os, la que a partir del 1o. de enero de 2010 se incrementar&aacute; cada dos a&ntilde;os hasta 2018 para llegar a una edad m&iacute;nima de 65 a&ntilde;os; el monto m&iacute;nimo de la pensi&oacute;n es equivalente al 40% del sueldo regulador, el cual se incrementa en 2% por cada a&ntilde;o de edad hasta llegar a la pensi&oacute;n m&aacute;xima del 50% del mismo sueldo; el pago de la pensi&oacute;n iniciar&aacute; al d&iacute;a siguiente en que el trabajador se separe voluntariamente del servicio o quede privado del trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4) Pensi&oacute;n por invalidez. Se concede a los trabajadores que se inhabiliten f&iacute;sica o mentalmente por causas ajenas al desempe&ntilde;o de su cargo o empleo, siempre que hayan cotizado cuando menos 15 a&ntilde;os al Instituto; el monto m&iacute;nimo de la pensi&oacute;n es equivalente al 50% del sueldo regulador, el cual se incrementa gradualmente hasta el 95% del mismo sueldo de acuerdo con los a&ntilde;os de servicio; la percepci&oacute;n de la pensi&oacute;n comenzar&aacute; a partir del d&iacute;a siguiente al de la fecha en que el trabajador cause baja motivada por la inhabilitaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5) Pensi&oacute;n por muerte del trabajador. Tienen derecho a ella los familiares derechohabientes del trabajador fallecido, en el orden establecido en la secci&oacute;n de pensi&oacute;n por causa de muerte del seguro de invalidez y vida que regula la nueva Ley del ISSSTE, siempre que el trabajador haya cotizado al Instituto por un periodo m&iacute;nimo de 15 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n tienen derecho a la referida pensi&oacute;n los familiares derechohabientes del pensionado por jubilaci&oacute;n, retiro por edad y tiempo de servicios, cesant&iacute; a en edad avanzada o invalidez; el monto de la pensi&oacute;n ser&aacute; equivalente al 100% del monto de la pensi&oacute;n que hubiere correspondido al trabajador, o en su caso, de la que gozaba el pensionado. La percepci&oacute;n de la pensi&oacute;n iniciar&aacute; al d&iacute;a siguiente al de la muerte del trabajador o pensionado; lo anterior sin perjuicio de observar las restantes disposiciones del cap&iacute;tulo V del t&iacute;tulo segundo de la Ley del ISSSTE de 1983.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>B. <i>Otorgamiento de beneficios relativos al seguro de jubilaci&oacute;n, de retiro por edad y tiempo de servicios, invalidez, muerte y cesant&iacute;a en edad avanzada e indemnizaci&oacute;n global</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajadores deber&aacute;n cubrir las cuotas relativas al seguro de retiro, cesant&iacute;a en edad avanzada y vejez (rcv) y al seguro de invalidez y vida (iv) que regula la nueva Ley. La cuota del seguro de retiro, cesant&iacute;a en edad avanzada y vejez, al entrar en vigor la Ley reclamada ser&aacute; del 3.5% del sueldo b&aacute;sico y se ir&aacute; incrementando paulatinamente hasta llegar al 6.125% en 2012; las cuotas y aportaciones del seguro de retiro, cesant&iacute;a en edad avanzada y vejez, se ingresar&aacute;n a la tesorer&iacute;a del ISSSTE, el que a su vez deber&aacute; transferir los recursos relativos a la Secretar&iacute;a de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico, en tanto corresponde a dicha dependencia pagar las pensiones de los trabajadores que opten por mantenerse en el anterior sistema de pensiones modificado. Lo anterior, con excepci&oacute;n de la aportaci&oacute;n de las dependencias y entidades del 2% de retiro, la que se destinar&aacute; a la subcuenta de ahorro para el retiro (SAR) de la cuenta individual del trabajador que deber&aacute; ser administrada exclusivamente por el Pensionissste.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>C. <i>Seguro de riesgo de trabajo</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tendr&aacute;n derecho a una pensi&oacute;n en t&eacute;rminos de lo dispuesto para el seguro de riesgos de trabajo que prev&eacute; la nueva Ley del ISSSTE, para lo cual, el gobierno federal deber&aacute; transferir al Instituto los recursos necesarios para la contrataci&oacute;n de un seguro de pensi&oacute;n a favor del trabajador, o en caso de fallecimiento, del seguro de sobrevivencia para sus familiares derechohabientes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por cuanto se refiere a las restantes prestaciones de seguridad social (seguro de salud, sistema integral de cr&eacute;dito y servicios sociales y culturales), as&iacute; como en lo relativo al financiamiento de todos los seguros y prestaciones, transferencia de derechos y dem&aacute;s aspectos generales del r&eacute;gimen de seguridad social, quedar&aacute;n sujetos a las disposiciones de la nueva Ley del ISSSTE.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>D. <i>Respecto de los quejosos que expresamente opten por migrar al nuevo sistema de cuentas individuales</i></b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto ellos como sus familiares derechohabientes tendr&aacute;n derecho a gozar de los beneficios del r&eacute;gimen de seguridad social en t&eacute;rminos de lo previsto en la nueva Ley del ISSSTE, con las siguientes salvedades: 1) No se les podr&aacute;n suspender los seguros, prestaciones y servicios por incumplimiento de las dependencias y entidades para las que laboran en el entero de las cuotas, aportaciones y descuentos. 2) Trat&aacute;ndose de riesgos de trabajo, la procedencia de la solicitud de su calificaci&oacute;n y su reconocimiento, no se condicionar&aacute; a que &eacute;ste se haya notificado al Instituto por la dependencia o entidad para la cual laboran los quejosos o por sus familiares dentro de los tres d&iacute;as siguientes al en que se haya tenido conocimiento del mismo. 3) Para el otorgamiento de la pensi&oacute;n de viudez no resultan aplicables las limitaciones consistentes en que el trabajador fallezca antes de cumplir seis meses de matrimonio, o bien, que al contraer matrimonio tenga m&aacute;s de 55 a&ntilde;os de edad o estuviere percibiendo una pensi&oacute;n de riesgos de trabajo o invalidez y fallezca antes de que transcurra un a&ntilde;o a partir de su celebraci&oacute;n. 4) No opera la prescripci&oacute;n del derecho a disponer de los recursos acumulados en su cuenta individual a favor del Instituto. Las salvedades antes precisadas tambi&eacute;n deber&aacute;n observarse trat&aacute;ndose de los quejosos que opten por mantenerse en el anterior sistema de pensiones modificado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los efectos antes precisados, las autoridades responsables deber&aacute;n dictar las medidas que sean necesarias a efecto de que todas las autoridades que con motivo de sus funciones se encuentren vinculadas al cumplimiento del fallo protector, tengan conocimiento del alcance de sus efectos y de las personas amparadas por el mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. El voto de minor&iacute;a</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ministros Juan N. Silva Meza y Guillermo I. Ortiz Mayagoitia elaboraron un voto de minor&iacute;a en el que se reconoce de manera expresa, por primera vez, la prohibici&oacute;n constitucional de regresividad de los derechos sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los ministros de la minor&iacute;a, la nueva Ley del ISSSTE es regresiva cuando menos en tres aspectos esenciales: 1) hay un aumento de cuotas a los trabajadores en activo, y aumento de edad y de a&ntilde;os de servicio; 2) hay un cambio del sistema de pensiones por la cuenta individual para los trabajadores en activo, los cuales pueden optar entre la cuenta individual que establece la nueva Ley, o la reducci&oacute;n, es decir, someterse a un r&eacute;gimen que establece el art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio, que tiene como consecuencia la reducci&oacute;n de pensiones obligatorias a las que opcionalmente pueden acceder los actuales trabajadores en activo en dos aspectos: primero, el a&ntilde;o de pensiones es a&ntilde;o natural, est&aacute; calculado en doce meses, contra trece meses que da actualmente el ISSSTE, porque se paga un a&ntilde;o de aguinaldo, ya no aparece previsto el mes de aguinaldo, y segundo, no se incrementa la pensi&oacute;n que se obtiene en t&eacute;rminos del art&iacute;culo d&eacute;cimo transitorio de la Ley, la pensi&oacute;n que se alcance queda, por as&iacute; decirlo congelada, ya que no est&aacute; previsto ning&uacute;n mecanismo de actualizaci&oacute;n (adem&aacute;s, trat&aacute;ndose del r&eacute;gimen aplicable al seguro de riesgos de trabajo, tal como lo precisa la fracci&oacute;n V de ese precepto transitorio, los trabajadores necesariamente deber&aacute;n sujetarse al sistema de cuentas individuales, con la incertidumbre sobre la naturaleza de la relaci&oacute;n entre el asegurado y la aseguradora); 3) existe la intenci&oacute;n de poner l&iacute;mite a la responsabilidad del Estado en materia de pensiones.<sup><a href="#nota">18</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el voto de minor&iacute;a, se subraya que esos cambios al r&eacute;gimen de seguridad social son inconstitucionales, por afectar de manera retroactiva los derechos adquiridos por los trabajadores al r&eacute;gimen de seguridad social como tal.<sup><a href="#nota">19</a></sup>  A ese respecto, la minor&iacute;a opin&oacute; que los derechos sociales son indisponibles para el legislador, en tanto que est&aacute;n constituidos como garant&iacute;as y/o bases m&iacute;nimas de seguridad social por el art&iacute;culo 123, apartado B, fracci&oacute;n XI, de la norma suprema.<sup><a href="#nota">20</a></sup>  Se estima que, si bien el legislador tiene posibilidades de configuraci&oacute;n, restructuraci&oacute;n o actualizaci&oacute;n, ello nunca debe realizarse rebasando esas bases m&iacute;nimas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los ministros de la minor&iacute;a:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la base de los derechos p&uacute;blicos subjetivos m&iacute;nimos de seguridad social para los trabajadores del Estado, se deriva del art&iacute;culo 123 de la Constituci&oacute;n federal, en funci&oacute;n de la caracterizaci&oacute;n del salario y la vinculaci&oacute;n de &eacute;ste con las prestaciones sociales que le son inherentes, para determinar c&oacute;mo efectivamente constituyen un derecho adquirido, respecto de los cuales existe una barrera infranqueable como l&iacute;mite para que ni el legislador ordinario ni ninguna otra autoridad, puedan afectar esos derechos fundamentales a gozar de un salario y de las prestaciones que de &eacute;l deriven, sin que ello implique la transgresi&oacute;n flagrante a la protecci&oacute;n constitucional.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la minor&iacute;a, el hecho de que la Ley del ISSSTE imponga otras modalidades, otras cargas, otros tiempos, implica alterar esos derechos indiscutiblemente adquiridos, lo que genera que el nuevo sistema integral de seguridad social resulte inconstitucional, no s&oacute;lo bajo los est&aacute;ndares de los argumentos mencionados, sino que tambi&eacute;n es evidente su incompatibilidad con nuestro r&eacute;gimen constitucional a la luz de los principios de legalidad, seguridad jur&iacute;dica, no retroactividad, <i>"as&iacute; como del principio de no regresividad"</i> , m&aacute;xime que el art&iacute;culo 2o. del Pacto sobre Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales identifica la obligaci&oacute;n del Estado parte de asegurar el "logro progresivo" de ese tipo de derechos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ministros Ortiz y Silva explican que el Estado viola esa disposici&oacute;n internacional si tolera o causa "regresi&oacute;n" en el disfrute de uno o varios derechos sociales, de lo cual deriva que</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">aun en situaciones de escasos recursos, o un mal funcionamiento de las instituciones de seguridad social, el Estado debe hacer esfuerzos, inclusive a trav&eacute;s de la cooperaci&oacute;n internacional, para avanzar &#151;y no derogar o menguar c&oacute;mo ocurre en este caso&#151; el disfrute de derechos como las pensiones por jubilaci&oacute;n y vejez, incluyendo el arrendamiento de vivienda adecuada y sus elementos constitutivos as&iacute; como toda aquella disminuci&oacute;n de los derechos constitucionales en el marco organizativo del sistema de seguridad social.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la minor&iacute;a, la prohibici&oacute;n de regresi&oacute;n en materia de derechos sociales, a diferencia de la postura sostenida por la mayor&iacute;a de los ministros, genera derechos adquiridos, lo que ha sido reafirmado en los Principios sobre la Implementaci&oacute;n del Pacto Internacional sobre Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales (1986) y los Lineamientos Maastricht (1997), as&iacute; como m&uacute;ltiples casos de jurisprudencia internacional a trav&eacute;s de las funciones de monitoreo del Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos Sociales y Culturales. Con esa base, en el voto se considera que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">una vez alcanzado cierto nivel de protecci&oacute;n constitucional y legal &#151;como manifiestamente lo alcanza el art&iacute;culo 123, apartado B, de la Constituci&oacute;n federal y la anterior Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.&#151;, la libertad de configuraci&oacute;n del legislador en materia de derechos sociales se ve restringida.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese orden de ideas, en el voto se justifica la prohibici&oacute;n de regresividad mediante razones de eficiencia: en primer lugar, el respeto a los derechos adquiridos inhibe la deserci&oacute;n del sistema de pensiones. Al contrario, no respetarlos lleva necesariamente a problemas de elusi&oacute;n y evasi&oacute;n de las contribuciones a la seguridad social. En segundo lugar, el respeto a esta clase de derechos, incentiva la formalizaci&oacute;n del trabajo. Y en &uacute;ltimo lugar, el respeto a los derechos adquiridos, al inhibir la deserci&oacute;n, tambi&eacute;n minimiza el riesgo de indigencia de la poblaci&oacute;n protegida, destacando que los ejemplos de reformas en los sistemas de seguridad social de la era de la globalizaci&oacute;n demuestran c&oacute;mo el retiro del Estado de sus obligaciones de cumplir los derechos econ&oacute;micos sociales y culturales puede llevar a la privaci&oacute;n de los mismos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ministros de la minor&iacute;a terminan se&ntilde;alando que:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Somos partidarios de contar con un sistema de seguridad social moderno, de lo que no lo somos es de que desaparezcan o meng&uuml;en considerablemente los derechos de los trabajadores existentes previamente, m&aacute;xime que su consagraci&oacute;n deviene de la ley fundamental. En esa tesitura el art&iacute;culo 123 apartado B, fracci&oacute;n XI, inciso a), constitucional impone a los poderes p&uacute;blicos la obligaci&oacute;n indelegable de establecer y mantener un sistema protector que se corresponda con las caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas de los mecanismos de cobertura propios de un sistema organizacional de seguridad social, en otras palabras dicho art&iacute;culo consagra en forma de garant&iacute;a institucional un r&eacute;gimen p&uacute;blico cuya preservaci&oacute;n es indispensable para asegurar los principios constitucionales configurando, tal y como hemos mencionado, un n&uacute;cleo indisponible para el legislador.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VI. Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al parecer, la opini&oacute;n minoritaria resulta persuasiva. Es muy dudoso que la nueva Ley del ISSSTE sea constitucional en la parte que disminuye beneficios de seguridad social y/o establece mayores cargas a los trabajadores para obtenerlos en comparaci&oacute;n con la Ley anterior. Cualquier decisi&oacute;n (federal local o municipal, y por cualquier poder u &oacute;rgano aut&oacute;nomo) que incida sobre los derechos sociales deber&iacute;a ser adoptada en t&eacute;rminos &oacute;ptimos sobre una base de reflexiones necesariamente basadas en un sentido de responsabilidad estatal frente al grupo social protegido por la norma social, en obvio que las decisiones de una norma de progreso, v&aacute;lidamente no puede tener pasos regresivos, a menos que &eacute;stos representen la &uacute;nica alternativa consecuencial posible para conservar el mayor grado de protecci&oacute;n del derecho social y evitar con ello (y s&oacute;lo as&iacute;) situaciones extintivas. Es decir, un paso regresivo solamente puede encontrarse v&aacute;lidamente motivado a manera de una <i>ultima ratio</i> con caracter&iacute;sticas tales que represente la &uacute;nica alternativa real y materialmente posible para proteger al grupo identificado por la propia norma social; adem&aacute;s, por el alto contenido democr&aacute;tico que l&oacute;gicamente caracteriza a todos los derechos sociales, esas razones &uacute;ltimas, deben ser del conocimiento, al menos evidente o inobjetable por los sujetos destinatarios del derecho social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta tambi&eacute;n cuestionable que la Ley pueda justificarse, sin m&aacute;s, aduciendo la existencia de razones relacionadas con la viabilidad financiera del sistema de seguridad social, pues, como se ha dicho en este trabajo, una ley regresiva determina una presunci&oacute;n de invalidez, transfiriendo al Estado la carga de argumentar no s&oacute;lo la existencia de un inter&eacute;s estatal permisible e imperioso, sino tambi&eacute;n la ausencia de cursos de acci&oacute;n alternativos que sean menos restrictivos de los derechos sociales implicados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pensiones de los trabajadores no son "dadivas" ni "gracias" que el gobierno otorga discrecionalmente a los trabajadores, m&aacute;s bien se conforman de retenciones que se hacen al salario de los trabajadores (art&iacute;culos 6o. y 21 LISSSTE). Las prestaciones constitucionales <i>m&iacute;nimas</i> de seguridad social son producto del trabajo y, por regla general, forman parte del salario del trabajador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el goce del salario se considera un derecho humano inviolable que, por sus caracter&iacute;sticas y desde una perspectiva tanto material como formal, deber&iacute;a tener un mayor peso frente a cualquier determinaci&oacute;n de car&aacute;cter pol&iacute;tico. Teniendo en cuenta esta premisa, la conclusi&oacute;n ser&iacute;a que el Estado se encontrara imposibilitado para afectar injustificadamente, tanto el salario del trabajador como las prestaciones m&iacute;nimas de seguridad social que son derivadas del producto del trabajo; de esta manera, cuando el Estado afecta los derechos humanos de los trabajadores ello tiende a repercutir otras garant&iacute;as individuales, como la propiedad privada, la libertad contractual, la igualdad, la integridad f&iacute;sica y s&iacute;quica, la dignidad, la educaci&oacute;n, la salud, la vivienda, los alimentos, la familia, la participaci&oacute;n democr&aacute;tica efectiva e informada del trabajador, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pensiones, por las caracter&iacute;sticas que hist&oacute;ricamente han presentado y que se les han reconocido, parece que pueden llegar a ser consideradas una especie de salario diferido del trabajador, como algo que se parece a un fruto del ahorro forzoso que realiz&oacute; durante toda su vida laboral que, por esa concepci&oacute;n, lo l&oacute;gico ser&iacute;a que dichos ahorros se le devolvieran cuando ello fue legalmente pactado, pues lo contrario implicar&iacute;a una confiscaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como la nueva Ley del ISSSTE dispuso &#151;o al menos incidi&oacute;&#151; sobre todos esos derechos de los trabajadores, y como los mismos son base para sus proyectos de vida, es claro que dicha norma, por sus caracter&iacute;sticas restrictivas y unilaterales, afect&oacute; crucialmente a dichos individuos en su esfera de autonom&iacute;a personal que, por sus caracter&iacute;sticas personal&iacute;simas, liberales y hasta &iacute;ntimas, razonablemente s&oacute;lo podr&iacute;an ser de su propia incumbencia; siendo que, jur&iacute;dicamente, no puede aceptarse que la libertad decisoria de los trabajadores haya sido desplazada normativamente por una intrusi&oacute;n del Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, en relaci&oacute;n con la sostenibilidad financiera del sistema de seguridad social, podr&iacute;a pensarse que el Estado no debe tener la carga de soportar el financiamiento de un sistema previsto para un grupo espec&iacute;fico de ciudadanos con recursos p&uacute;blicos derivados de la recaudaci&oacute;n general; sin embargo, dicha cuesti&oacute;n en el caso de M&eacute;xico, parece debatible, pues la sostenibilidad financiera se pretendi&oacute; solucionar con un cambio de esquema y, con respecto a &eacute;ste, no existe certeza ni prueba contundente de que las medidas estaduales adoptadas en el contenido de la nueva Ley referida sean, no s&oacute;lo la &uacute;ltima, sino la &uacute;nica v&iacute;a de soluci&oacute;n a la problem&aacute;tica de sostenibilidad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La soluci&oacute;n que se contiene en la nueva normatividad, bajo las anteriores reflexiones parece que no resultar&iacute;a absolutamente aceptable; debiendo destacarse que la norma constitucional no ordena la autosostenibilidad del sistema de seguridad social, sino &uacute;nicamente su sostenibilidad, m&aacute;xime que aqu&eacute;l &#151;por disposici&oacute;n constitucional&#151; es de utilidad p&uacute;blica e implica la satisfacci&oacute;n efectiva de derechos fundamentales de los trabajadores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un sistema se vuelve insostenible cuando el aporte del Estado es inferior al que se necesitar&iacute;a para cubrir el d&eacute;ficit que se haya creado. La Constituci&oacute;n no se&ntilde;ala un l&iacute;mite al gasto social, ello implica que puede existir un cierto margen de libertad pol&iacute;tica del Congreso de la Rep&uacute;blica para determinar cu&aacute;l es el nivel de gasto apropiado; si el Congreso determinara que el presupuesto &oacute;ptimo a destinar al sistema fuera igual al saldo financiero, entonces, por definici&oacute;n, el sistema ser&iacute;a sostenible, de lo cual deriva que es la decisi&oacute;n pol&iacute;tica la que otorga o no la viabilidad financiera a los sistemas de seguridad social, lo cual se traduce en que el juego pol&iacute;tico determina si existe o no viabilidad financiera, con los riesgos o beneficios que ello conlleva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho de que el legislador, a trav&eacute;s de la nueva Ley del ISSSTE, materialmente y en cierto grado haya trasladado a los trabajadores el d&eacute;ficit financiero del sistema parece poco justificable, y m&aacute;s a&uacute;n si se toma en cuenta que esa inviabilidad es imputable al propio Estado (a trav&eacute;s del organismo descentralizado), al parecer debido a su inadecuada previsi&oacute;n, manejo y administraci&oacute;n; en otras palabras, la creaci&oacute;n de una ley regresiva supone generar un esfuerzo injustificado para los cotizantes de la actual generaci&oacute;n, dejando de lado los criterios de solidaridad que caracterizan a la seguridad social, pasando inadvertido que la generaci&oacute;n actual pr&aacute;cticamente estar&iacute;a pagando la deuda vinculada con situaciones del pasado, adem&aacute;s de los costos propios, cuando por virtud de esta transgeneracionalidad lo &oacute;ptimo fuera que la carga recayera en instituciones que se caracterizan por su permanencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, parece ser que no todo en la Ley ni en la sentencia es negativo, por el contrario, en ambos elementos objetivamente existen muchos aspectos positivos, como son los pronunciamientos sobre la protecci&oacute;n de los derechos sociales, principalmente, contenidos en el an&aacute;lisis abstracto de toda la legislaci&oacute;n impugnada con base en la suplencia de la queja, las interpretaciones conforme a la Constituci&oacute;n en beneficio de los trabajadores (enunciadas una a una en este estudio), los novedosos pronunciamientos jurisdiccionales contenidos no s&oacute;lo en las versiones taquigr&aacute;ficas, votos particulares e intervenciones de algunos ministros, sino incluso en las ejecutorias y que se refieren a la progresividad y no regresividad de los derechos sociales, lo cual constituye un avance en materia constitucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, contrariamente a la intenci&oacute;n de los creadores de la nueva Ley del ISSSTE, creemos que incluso las decisiones pol&iacute;ticas financieras y econ&oacute;micas de los poderes constituidos tienen como l&iacute;mite los derechos humanos de los individuos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 El 19 de junio de 2008, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n resolvi&oacute; los amparos en revisi&oacute;n 218/2008, 219/2008, 220/2008, 221/2008, 229/2008, 235/2008, 236/2008, 237/2008, 241/2008 y 252/2008 interpuestos en contra de las sentencias dictadas por el juez primero de distrito auxiliar con competencia y jurisdicci&oacute;n en toda la Rep&uacute;blica y residencia en el Distrito Federal, en que se impugn&oacute; la nueva Ley del ISSSTE y el art&iacute;culo 7o. de la Ley del <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i> y Gacetas Gubernamentales.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">2 L&oacute;pez Guerra, Luis y Esteban, Jorge de, <i>El r&eacute;gimen constitucional espa&ntilde;ol</i>, Barcelona, Labor, 1980, t. I;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416039&pid=S1405-9193200900010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> v&eacute;ase, Cascajo Castro, Jos&eacute; Luis, <i>La tutela constitucional de los derechos sociales</i>, Madrid, CEC, 1988;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416040&pid=S1405-9193200900010001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Courtis, Christian, <i>Ni un paso atr&aacute;s. La prohibici&oacute;n de regresividad en materia de derechos sociales</i>, Ediciones Del Puerto, 2006;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416041&pid=S1405-9193200900010001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Pisarello, Gerardo, <i>Los derechos sociales y sus garant&iacute;as. Elementos para una reconstrucci&oacute;n</i>, Madrid, Trotta, 2007;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416042&pid=S1405-9193200900010001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Abramovich, V&iacute;ctor <i>et al</i>., <i>Los derechos sociales como derechos exigibles</i>, Madrid, Trotta, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416043&pid=S1405-9193200900010001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3 Por ejemplo, la Corte Constitucional de Colombia, en la sentencia C&#45;177/05 dictada con motivo de la presentaci&oacute;n de la demanda de inconstitucionalidad contra el art&iacute;culo 16 del c&oacute;digo sustantivo laboral, sent&oacute; una serie de pautas tendentes a desarrollar el contenido del principio de progresividad y no regresividad; asimismo, estableci&oacute; una serie de limitaciones al legislador. Sostuvo que: el mandato de progresividad implica que una vez alcanzado un determinado nivel de protecci&oacute;n, la amplia configuraci&oacute;n del legislador en materia de derechos sociales se ve restringida al menos en un aspecto. Todo retroceso frente al nivel de protecci&oacute;n alcanzado es constitucionalmente problem&aacute;tico puesto que contradice al mandato de progresividad. Ahora bien, como los Estados pueden enfrentar dificultades que pueden hacer imposible el mantenimiento de un grado de protecci&oacute;n alcanzado, es obvio que la prohibici&oacute;n no puede ser absoluta sino que debe ser entendida como una prohibici&oacute;n prima facie. Un retroceso debe presumirse en principio inconstitucional, pero puede ser justificable y por ello, estar sometido a un control judicial m&aacute;s severo. En tal sentido, en la causa Rosa Delia Pico Delgado c/ la Secretar&iacute;a Municipal de Salud de Barrancabermeja (T&#45;884/03), la Corte colombiana estableci&oacute; que: la exclusi&oacute;n de los derechos sociales del amparo constitucional no es de ning&uacute;n modo absoluta puesto que en eventos concretos es posible que de la satisfacci&oacute;n de aqu&eacute;llos dependa la protecci&oacute;n y el goce efectivo de los derechos fundamentales, relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n que se acredita a trav&eacute;s de la comprobaci&oacute;n de determinadas condiciones f&aacute;cticas en cada caso. Una vez realizada esa labor probatoria por el juez constitucional est&aacute; facultado para emitir &oacute;rdenes de amparo tendentes a restituir al afectado en el ejercicio del derecho a la prestaci&oacute;n y con ello proteger el derecho fundamental vulnerado.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">4 Los derechos son reactivos a las nuevas y distintas formas que los amenazan (Convenci&oacute;n sobre Bio&eacute;tica y el derecho al agua, por ejemplo). "Las pretensiones morales que fundamentan cada derecho, tienen un car&aacute;cter hist&oacute;rico que aparece cuando surge la necesidad, o cuando el progreso t&eacute;cnico lo permite...". Peces&#45;Barba Mart&iacute;nez, Gregorio, "La universalidad de los derechos humanos", en Nieto Navia, Rafael (ed.), <i>La Corte y el sistema interamericanos de derechos humanos</i>, San Jos&eacute;, Corte IDH, 1994, p. 410.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416046&pid=S1405-9193200900010001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Pi&eacute;nsese tambi&eacute;n en la respuesta jurisdiccional de la Corte Suprema de Estados Unidos de Am&eacute;rica a la pol&iacute;tica llamada <i>New Deal</i> de Roosvelt como reacci&oacute;n a la crisis econ&oacute;mica derivada del periodo entre guerras. Tambi&eacute;n podr&iacute;a se&ntilde;alarse como ejemplo el caso <i>Brown</i> de la Corte Suprema de los Estados Unidos de Am&eacute;rica, que termina con la "legalidad" de la segregaci&oacute;n racial en ese pa&iacute;s, entre otros factores, como respuesta congruente a la adopci&oacute;n de la bandera de la libertad e igualdad acogida por los Estados Unidos al intervenir en la segunda guerra mundial; Ackerman, Bruce, <i>We the People 1. Foundations</i>, Reino Unido, The Belknap Press of Harvard University Press, 1991, pp. 130&#45;137.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416047&pid=S1405-9193200900010001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Desde luego que es citable como ejemplo el emergente derecho al medio ambiente adecuado. V&eacute;ase Socorrer al planeta, n&uacute;mero 25, noviembre, 1997;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416048&pid=S1405-9193200900010001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> <i>Le Monde Diplomatique. Los 100 Editoriales</i>, edici&oacute;n espa&ntilde;ola, noviembre de 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416049&pid=S1405-9193200900010001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> De all&iacute; el surgimiento de nuevos retos en el &aacute;mbito de los derechos fundamentales trat&aacute;ndose de los riesgos para las libertades derivados de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, la contaminaci&oacute;n electromagn&eacute;tica, el cambio clim&aacute;tico, etc&eacute;tera. V&eacute;ase Dom&eacute;nech Pascual, Gabriel, <i>Derechos fundamentales y riesgos tecnol&oacute;gicos. El derecho del ciudadano a ser protegido por los poderes p&uacute;blicos</i>, Madrid, CEPC, 2006;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416050&pid=S1405-9193200900010001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Gonz&aacute;lez Valenzuela, Juliana (coord.), <i>Dilemas de bio&eacute;tica</i>, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416051&pid=S1405-9193200900010001100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">5 Entre los grupos vulnerables se suelen mencionar: la madre soltera, menores y adolescentes en situaci&oacute;n de riesgo social, menores trabajadores, personas de tercera edad, personas discapacitadas, poblaci&oacute;n rural, mujeres embarazadas y en estado de lactancia, desempleados, excluidos de la seguridad social, mujeres discriminadas, pueblos ind&iacute;genas. V&eacute;ase Gonz&aacute;lez Galv&aacute;n, Jorge Alberto <i>et al.</i> , "La pluralidad de los grupos vulnerables: un enfoque interdisciplinario" y Carmona Tinoco, Jorge Ulises, "Panorama y propuestas sobre la aplicabilidad de los derechos fundamentales de los grupos en situaci&oacute;n vulnerable", ambos en Valad&eacute;s, Diego y Guti&eacute;rrez Rivas, Rodrigo (coords.), Memoria del IV Congreso Nacional de Derecho Constitucional, M&eacute;xico, UNAM, Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas, 2001, t. III: <i>Derechos humanos</i>, pp. 225&#45;243 y 193&#45;207, respectivamente.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416053&pid=S1405-9193200900010001100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">6 Dworkin, Ronald, <i>Virtud soberana. La teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica de la igualdad</i>, Barcelona, Paid&oacute;s, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416055&pid=S1405-9193200900010001100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7 V&eacute;ase Pisarello, Gerardo, <i>Los derechos sociales..., op. cit.,</i> nota 2, pp. 37 y 38.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">8 P&eacute;rez Lu&ntilde;o, Antonio E., <i>Los derechos fundamentales</i>, 7a. ed., Madrid, Tecnos, 1998, p. 21.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416058&pid=S1405-9193200900010001100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Por ejemplo, la Corte Suprema de Estados Unidos, en la sentencia <i>Westvirginia State Board Of Education vs. Barnette</i>,1943, estableci&oacute; que no resultaba f&aacute;cil trasladar la Declaraci&oacute;n de Derechos, en tanto que elemento estructural de la sociedad del siglo XVIII, a las limitaciones de derechos en la Norteam&eacute;rica del siglo XX. Aquellos principios se originaron en un momento en el que se conceb&iacute;a al individuo como el centro de la sociedad, en el que se afirmaba que a su libertad se llegaba por la mera abstenci&oacute;n de los gobiernos, y en el que &eacute;stos ten&iacute;an poca capacidad de control o supervisi&oacute;n de los asuntos de los ciudadanos. Ahora debemos trasladar estos principios a una situaci&oacute;n en la que el laissez faire ya no se aplica &#151;por lo menos en lo econ&oacute;mico&#151; y en la que el progreso social se alcanza a costa de un mayor control gubernamental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">9 La mundializaci&oacute;n financiera ha creado de esta forma su propio Estado: un Estado supranacional, que dispone de sus aparatos, de redes de influencia y de sus propios medios de acci&oacute;n. Se trata de la constelaci&oacute;n formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) y la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC). Una vez que se propone intervenir, la OMC puede declarar a las legislaciones nacionales en materia de derecho laboral, de medio ambiente o de salud "contrarias a la libertad de comercio" y pedir su derogaci&oacute;n. Incluso se ha se&ntilde;alado que la libertad total de circulaci&oacute;n de capitales desestabiliza a la democracia. Por ello, se ha considerado sano poner en marcha mecanismos disuasorios. Uno de ellos es la tasa Tobin, que toma su nombre del Premio Nobel norteamericano de econom&iacute;a, que la propuso en 1972. Se trata de gravar, de forma m&oacute;dica, todas las transacciones sobre los mercados de cambios para estabilizarlos y, al mismo tiempo, para procurar ingresos a la comunidad internacional. Con un nivel del 0.1%, la tasa Tobin lograr&iacute;a anualmente unos 166 mil millones de d&oacute;lares, dos veces m&aacute;s que la suma anual necesaria para erradicar la pobreza extremada de aqu&iacute; al comienzo del pr&oacute;ximo siglo. Para impulsar la puesta en marcha efectiva de este impuesto mundial por la solidaridad. <i>Desarmar a los mercados</i>, n&uacute;mero 26&#45;noviembre, 1997; <i>Le Monde Diplomatique. Los 100 Editoriales</i>, <i>cit</i>., nota 4. Algunas empresas han alcanzado dimensiones tit&aacute;nicas. Su volumen de negocios es a veces, superior al Producto Nacional Bruto (PNB) de numerosos pa&iacute;ses desarrollados, empresas gigantes, Estados diminutos, n&uacute;mero 32&#45;junio y julio, 1998; <i>Le Monde Diplomatique. Los 100 Editoriales</i>, <i>cit</i>., nota 4.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">10 Sobre el problema de la vinculaci&oacute;n de los derechos prestacionales a aspectos financieros y la intervenci&oacute;n de jueces en ese &aacute;mbito. Alexy, Robert. <i>Teor&iacute;a de los derechos fundamentales</i>, trad. de Ernesto Garz&oacute;n Vald&eacute;s Madrid, CEC, 1987, pp. 425&#45;435.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416061&pid=S1405-9193200900010001100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">11 Los tres primeros fondos de pensiones americanos &#151;los Big Three de hoy&#151;, Fidelity Investments, Vanguard Group y Capital Researche and Management controlan 500 mil millones de d&oacute;lares. Los nuevos amos del mundo. N&uacute;mero 2&#45;diciembre, 1995. <i>Le Monde Diplomatique. Los 100 Editoriales</i>, <i>cit</i>., nota 4. En relaci&oacute;n con la enorme influencia del sector privado sobre el Estado mexicano, v&eacute;ase Cos&iacute;o Villegas, Daniel, <i>El sistema pol&iacute;tico mexicano. Las posibilidades del cambio</i>, M&eacute;xico, Joaqu&iacute;n Mortiz, 1975, pp. 34, 72 y 73.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416063&pid=S1405-9193200900010001100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">12 Seg&uacute;n Naciones Unidas, alcanzar la satisfacci&oacute;n universal de las necesidades en materia sanitaria no costar&iacute;a m&aacute;s de 13 mil millones de d&oacute;lares, es decir, apenas lo que los habitantes de Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea invierten cada a&ntilde;o en el consumo de perfumes. Estrategias sobre el hambre. N&uacute;mero 37&#45;noviembre, 1998. <i>Le Monde Diplomatique. Los 100 Editoriales</i>, <i>cit</i>., nota 4. En la era del neoliberalismo, ejercer como superpotencia no garantiza en absoluto a todos los ciudadanos un nivel satisfactorio de desarrollo humano. En Estados Unidos hay 32 millones de personas cuya esperanza de vida es inferior a los sesenta a&ntilde;os, 40 millones sin cobertura m&eacute;dica, 45 millones que viven por debajo del umbral de la pobreza y 52 millones de analfabetos. En el seno de la opulenta Uni&oacute;n Europea, en el momento del nacimiento del euro, hay 50 millones de pobres y 18 millones de parados. Nuevo siglo. n&uacute;mero 39&#45;enero, 1999; <i>Le Monde Diplomatique. Los 100 Editoriales</i>, <i>cit</i>., nota 4.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">13 Las razones de la justiciabilidad de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales, Abramovich, V&iacute;ctor <i>et al</i>., <i>Los derechos sociales..., op. cit</i>., nota 2.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">14 Algunas propuestas de justiciabilidad, que apuntan hacia un di&aacute;logo entre los jueces y el Parlamento, en Tushnet, Mark, <i>Weak Courts, Strong Rights. Judicial Review and Social Welfare Rights in Comparative Constitucional Law</i>, Estados Unidos de Am&eacute;rica, Princeton University Press, 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416067&pid=S1405-9193200900010001100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">15 Tribunal Europeo de Derechos Humanos <i>Plattform Arzte F&uuml;r das Leben c. Austria</i> 21&#45;junio&#45;1988. Corte Suprema de Estados Unidos de Am&eacute;rica, <i>Westvirginia State Board of Education c. 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Einwohrnergemeine X und Regiesrunsgrat des Kantons Bern</i>, 2005;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416071&pid=S1405-9193200900010001100020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Corte Constitucional Colombiana CCC T&#45;1150, 2000;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2416072&pid=S1405-9193200900010001100021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> C&aacute;mara de Lores en Reino Unido <i>R. vsSecretary of State for Home Department ex parte Adam</i>, 2005. La Constituci&oacute;n de Costa Rica establece en su art&iacute;culo 78 que el gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n estatal, incluida la superior, no ser&aacute; inferior al 6% anual del PIB.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">16 DERECHO AL M&Iacute;NIMO VITAL EN EL ORDEN CONSTITUCIONAL MEXICANO, registro 172,545, tesis aislada, constitucional, novena &eacute;poca, primera sala, <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta,</i> XXV, mayo de 2007, tesis 1a. XCVII/2007, p. 793, amparo en revisi&oacute;n 1780/2006; Lempira Omar S&aacute;nchez Vizuet. 31 de enero de 2007. Cinco votos, ponente: Jos&eacute; Ram&oacute;n Coss&iacute;o D&iacute;az. Secretario: Juan Carlos Roa Jacobo. V&eacute;ase Comercio, derecho del Estado para establecer limitaciones a la libre concurrencia, registro 335,243, tesis aislada, administrativa, quinta &eacute;poca, segunda sala, <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n</i>, XLV, tesis, p. 1978, t. XLV, p. 6284. TRABAJO, LIBERTAD DE, registro 381,543, tesis aislada, laboral, quinta &eacute;poca, cuarta sala, <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n,</i> t. XLVIII, tesis, p. 274. SALUD. EL DERECHO A SU PROTECCI&Oacute;N, QUE COMO GARANT&Iacute;A INDIVIDUAL CONSAGRA EL ART&Iacute;CULO 4o. CONSTITUCIONAL, COMPRENDE LA RECEPCI&Oacute;N DE MEDICAMENTOS B&Aacute;SICOS PARA EL TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES Y SU SUMINISTRO POR LAS DEPENDENCIAS Y ENTIDADES QUE PRESTAN LOS SERVICIOS RESPECTIVOS, registro, 192,160, tesis aislada, constitucional, novena &eacute;poca, pleno, <i>Semanario Judicial de la Federaci&oacute;n y su Gaceta</i>, XI, marzo de 2000, tesis P. XIX/2000, p. 112.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">17 AGUINALDO DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO. SE CALCULA CON BASE EN EL SALARIO TABULAR. De los art&iacute;culos 32, 33, 35, 36 (actualmente derogado) y 42 bis de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, se desprende que el salario base para calcular el aguinaldo anual que debe pagarse en dos exhibiciones a los bur&oacute;cratas en un monto de cuarenta d&iacute;as de salario es el tabular, donde se compactaron el salario nominal, el sobresueldo y las "compensaciones adicionales por servicios especiales" que eran otorgadas discrecionalmente por el Estado, pues a partir de la reforma de 1984 a dicha Ley se redujeron las prestaciones que integran el salario o sueldo de los bur&oacute;cratas, que antes comprend&iacute;a cualquier prestaci&oacute;n entregada con motivo del servicio prestado. En consecuencia, si el referido art&iacute;culo 42 bis no se&ntilde;ala un salario distinto para el c&aacute;lculo del aguinaldo, debe estarse al que la propia ley de la materia define en el art&iacute;culo 32, que es el tabular, conforme al Cat&aacute;logo General de Puestos del Gobierno Federal, considerado en el Presupuesto de Egresos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">18 As&iacute;, conforme al nuevo sistema al que se sujeta a los trabajadores que lo elijan, cuando est&eacute;n en condiciones de retirarse, se les entregar&aacute;n fondos para que compren/adquieran de una empresa del sistema financiero nacional, de una aseguradora, adquieran la pensi&oacute;n de retiro, y a diferencia de lo que sucede con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, respecto al que se prev&eacute; que cuando sus fondos sean insuficientes, el Estado har&aacute; las aportaciones conducentes; en el nuevo r&eacute;gimen de cuentas individuales, la Ley no establece ese supuesto, esto es, ante la insuficiencia de los fondos necesarios para cubrir las pensiones, qui&eacute;n deber&aacute; hacerse cargo de la contingencia financiera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">19 "La nueva Ley del ISSSTE adolece del vicio de retroactividad para los trabajadores en activo, &iquest;por qu&eacute;?, porque se les saca de &eacute;l aunque se establece una opci&oacute;n, la opci&oacute;n no es que se quedaran como estaban o ir a nuevo r&eacute;gimen sino ir a dos nuevas posibilidades que son diferentes: una, contrastantemente diferente con el r&eacute;gimen actual, otra se dice, se asemeja mucho al r&eacute;gimen actual, pero aun asemej&aacute;ndose mucho al r&eacute;gimen actual imprime modalidades muy importantes que desde nuestro punto de vista afectan derechos adquiridos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">20 Para mayor claridad, es pertinente precisar que al establecer el art&iacute;culo 123, apartado B, fracci&oacute;n XI, de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos, que: <i>"La seguridad social se organizar&aacute; conforme a las siguientes bases m&iacute;nimas..."</i> , se est&aacute;n otorgando a favor de los trabajadores una serie de derechos, que son definitivamente adquiridos, y no meras expectativas de derecho, hacemos notar tal situaci&oacute;n, porque el Constituyente estableci&oacute; "bases m&iacute;nimas" dentro del marco organizativo de la seguridad social, por lo tanto, es claro que la misma hace referencia a un conjunto integrado por derechos constitucionales adquiridos e indisponibles para el legislador ordinario.</font></p>      ]]></body><back>
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