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<journal-title><![CDATA[Economía, sociedad y territorio]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Causas y posibles soluciones de la desigualdad en la sociedad desde la percepción de Joseph E. Stiglitz]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="left"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Causas y posibles soluciones de la desigualdad en la sociedad desde la percepci&oacute;n de Joseph E. Stiglitz</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Causes and possible solutions to inequality in society from the perspective of Joseph E. Stiglitz</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Eduardo Morales</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Stiglitz, Joseph E. (2012), <i>The price of inequality,</i> Allen Lane the penguin press, London, 414 pp., ISBN: 978&#45;1&#45;846&#45;14693&#45;0.</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recibida: 4 de marzo de 2014.    <br> 	Aceptada: 12 de marzo de 2014.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha iniciado en el medio acad&eacute;mico de Estados Unidos un movimiento opuesto a la ortodoxia sobre el funcionamiento del sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Joseph E. Stiglitz (Premio Nobel de Econom&iacute;a, 2001) figura como un representante de ese movimiento a trav&eacute;s de sus investigaciones editadas, destacando su m&aacute;s reciente publicaci&oacute;n a la que se alude en el t&iacute;tulo de la presente rese&ntilde;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz deja entrever con claridad su rebeld&iacute;a acad&eacute;mica en contra del marco jur&iacute;dico, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico vigente en su pa&iacute;s. Las afirmaciones est&aacute;n fundamentadas con m&aacute;s de 650 citas de fuentes fidedignas, apoyadas con entrevistas a representantes de los movimientos sociales y pol&iacute;ticos de oposici&oacute;n del Norte de &Aacute;frica, Europa y en especial los Indignados de Espa&ntilde;a y Occupy Wall Street en el vecino pa&iacute;s del norte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos, afirma, ha dejado de ser el territorio de la igualdad de oportunidades, porque 1% de la sociedad con mayor poder adquisitivo ha moldeado el sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico conforme a sus intereses, propiciando con ello inestabilidad e incertidumbre. El autor responsabiliza al sector financiero de los problemas que aquejan a ese pa&iacute;s, pero reconoce que todav&iacute;a puede hacerse mucho para mejorar al sistema financiero, a fin de que se apoye a la econom&iacute;a sin someter a toda la sociedad a excesivos riesgos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis financiera de 2008&#45;2009, opina el autor, fue el momento apropiado para introducir reformas sustanciales, pero fueron truncadas por los intereses pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de quienes favorecen el status quo. Un sistema financiero sano y estable funciona mejor para la sociedad, pero se requiere que los pol&iacute;ticos y los reguladores financieros enfoquen su inter&eacute;s en ella, para lo cual se necesita voluntad pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este texto que se rese&ntilde;a, M&eacute;xico se cita en varias ocasiones, pero los comentarios al respecto no son muy afortunados; tambi&eacute;n se comenta sobre pa&iacute;ses que est&aacute;n logrando un desarrollo econ&oacute;mico y social. Se reconoce que el autor no pretende generalizar la problem&aacute;tica de Estados Unidos en el resto de la comunidad internacional donde prevalece el sistema de mercado, pero resulta evidente que numerosos problemas son comunes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo <i>El problema de Estados Unidos con el 1 por ciento,</i> el autor afirma que la crisis financiera de 2008&#45;2009 erosion&oacute; el sue&ntilde;o americano, <i>el de la tierra de las oportunidades,</i> al aumentar la concentraci&oacute;n del ingreso en el 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n, con respecto al periodo 2002&#45;2007. Los rasgos principales son: la p&eacute;rdida de patrimonio y el estancamiento de los sueldos y salarios, lo cual acrecienta la inestabilidad pol&iacute;tica y el surgimiento del populismo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La preocupaci&oacute;n dominante de Stiglitz es la desigualdad en Estados Unidos, atribuida a las distorsiones del mercado, porque los incentivos est&aacute;n dirigidos a apropiarse de la riqueza de otros, en vez de crear nueva riqueza. S&oacute;lo as&iacute; se explica por qu&eacute; la familia propietaria de Walmart detenta la riqueza equivalente a la del 30% m&aacute;s pobre de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Apoyado en datos de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) de 2011, Estados Unidos ha dejado de ser el territorio de <i>la igualdad de oportunidades.</i> La poblaci&oacute;n estadounidense ubicada en la l&iacute;nea de la pobreza representa 37%, formando parte del inc&oacute;modo grupo de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a (40%), M&eacute;xico (38.5%) y Corea (36%).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El deterioro en las oportunidades llega al campo de la educaci&oacute;n: los ni&ntilde;os exitosos escolarmente y que forman parte de los segmentos pobres de la poblaci&oacute;n tienen menos posibilidades de graduarse que los ni&ntilde;os de ingresos altos; a las instituciones acad&eacute;micas de prestigio s&oacute;lo acude 9% de estudiantes de familias de ingresos bajos, mientras que 74% provienen del 25% del segmento m&aacute;s alto de la sociedad (presumiblemente el restante 17% son estudiantes extranjeros).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n la <i>desigualdad de oportunidades</i> se puede apreciar a trav&eacute;s del origen &eacute;tnico; en el periodo 2005&#45;2009 las familias blancas perdieron en esos a&ntilde;os 16% de su patrimonio, mientras que las familias afroamericanas 53% y las familias hisp&aacute;nicas 66%.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estados Unidos, opina Stiglitz, ya no puede verse como el modelo a seguir para el resto del mundo, los niveles de desigualdad son los m&aacute;s altos entre los pa&iacute;ses industrializados de econom&iacute;a de mercado. Seg&uacute;n un dato contundente de Naciones Unidas, la tasa de desarrollo humano, que mide ingreso, salud y educaci&oacute;n en 2011, Estados Unidos figur&oacute; en la posici&oacute;n 23, detr&aacute;s de casi todos los pa&iacute;ses europeos. La explicaci&oacute;n es sencilla: los pa&iacute;ses europeos, especialmente los n&oacute;rdicos, ofrecen educaci&oacute;n universal y salud a sus ciudadanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ha sido un <i>mito el desregular la econom&iacute;a y reducir el tama&ntilde;o del Estado;</i> los hechos son contundentes. El sector financiero ha contribuido a la actual desigualdad de la sociedad, en particular durante la crisis 2008&#45;2009. Nadie en el sector financiero lo ha negado. Adem&aacute;s, el sistema fiscal en Estados Unidos es regresivo. Los sindicatos fuertes que hab&iacute;an desempe&ntilde;ado un papel importante en reducir las desigualdades han sido moldeados por la pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo cap&iacute;tulo <i>La b&uacute;squeda de la renta y haciendo una sociedad m&aacute;s desigual,</i> el autor se&ntilde;ala que la inequidad no s&oacute;lo sucedi&oacute;, sino fue creada. Las fuerzas del mercado hicieron su papel, pero no actuaron solas; las fuerzas y los intereses pol&iacute;ticos hicieron su labor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay dos formas de enriquecerse: crear riqueza o apropiarse de la riqueza de otros de manera abusiva. Esto equivale al juego suma cero, cuando unos pierden otros ganan. Los gobiernos no corrigen los fracasos del mercado porque est&aacute;n convencidos de que es infalible; no entienden que la <i>mano invisible</i> de Adam Smith tiene que ser ayudada para obtener mejores resultados para la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante esto, el sector financiero ha procurado con toda intenci&oacute;n que los errores del sistema de mercado no se corrijan puesto que no est&aacute;n interesados en que se establezcan mejores reglas para ser m&aacute;s competitivos el verdadero prop&oacute;sito est&aacute; orientado a que el sector sea m&aacute;s redituable. Esto explica que el sector financiero sea cada vez menos transparente, ya que le favorece mantenerse en la opacidad, pretextando el secreto bancario y la privacidad de la informaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los due&ntilde;os de los bancos tienen una enorme red de firmas consultoras dedicadas al cabildeo, a fin de persuadir a los legisladores para que no sean objeto de mayores regulaciones. Al referirse a los hombres de negocios, sostiene que en el fondo no quieren m&aacute;s competidores porque disminuye la rentabilidad; para ello promueven decisiones que favorecen la formaci&oacute;n de monopolios o cuasi monopolios. En otros t&eacute;rminos, no buscan ser m&aacute;s eficientes.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen m&uacute;ltiples formas para enriquecerse, entre ellas: recibir del Estado concesiones a precios excesivamente bajos. El ejemplo m&aacute;s com&uacute;n es otorgar a una empresa el monopolio de un invento por un periodo de tiempo. El autor sostiene que el verdadero objetivo del sistema es redistribuir el dinero de la sociedad a favor de los inmensamente ricos y las corporaciones. Cada vez que el gobierno otorga concesiones, derechos o facilidades a cambio de nada, no se necesita ser un genio para llegar a ser rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz sostiene una tesis controvertida al afirmar que los pa&iacute;ses m&aacute;s desiguales son los que tienen m&aacute;s recursos naturales (Estados Unidos, M&eacute;xico, Brasil, Venezuela, entre otros). Por el contrario, son m&aacute;s igualitarios los que carecen de recursos naturales (Noruega, Finlandia, Alemania, Lituania, entre otros). Sin embargo, Noruega tiene recursos naturales abundantes y es una de las sociedades m&aacute;s igualitarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, en el cap&iacute;tulo tercero <i>Los mercados y la desigualdad,</i> Stiglitz afirma que Estados Unidos es una sociedad desigual y esa inequidad va en aumento, a menos de que se haga algo para impedirlo, agregando que tarde o temprano quienes toman las decisiones m&aacute;s importantes en ese pa&iacute;s se dar&aacute;n cuenta de que una sociedad desigual no funciona eficientemente, por lo que no ser&aacute; estable ni sostenible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sistema de mercado est&aacute; enmarcado por leyes, regulaciones e instituciones, por lo que los mercados tienen diferentes consecuencias distributivas. Estados Unidos trabaja para favorecer al 1% de la sociedad con mayor poder adquisitivo y, en consecuencia, 99% trabaja con desventaja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n sin restricciones o una excesiva integraci&oacute;n a la econom&iacute;a mundial contribuyen a la creciente desigualdad. Se sostiene adem&aacute;s que las instituciones financieras de Estados Unidos favorecen la libre movilidad del capital, logrando que dicho pa&iacute;s sea el l&iacute;der de los derechos del capital sobre los derechos de los trabajadores. Los due&ntilde;os la riqueza demandan a&uacute;n m&aacute;s derechos a favor de la libre movilidad dentro y fuera del pa&iacute;s. Sin embargo, los due&ntilde;os del dinero se oponen a las leyes que exigen m&aacute;s transparencia y rendici&oacute;n de cuentas, lo cual permitir&iacute;a conocer los abusos que cometen en la prestaci&oacute;n de los servicios de cr&eacute;dito y la banca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al referirse al FMI, se destaca lo que ha sido vox populi: el Departamento del Tesoro de Estados Unidos orienta las pol&iacute;ticas de esa importante instituci&oacute;n internacional al favorecer los recortes al presupuesto en naciones con problemas financieros. Estos lineamientos conducen a los problemas de recesi&oacute;n y depresi&oacute;n econ&oacute;micas. Por otra parte, enfatiza lo que ya hab&iacute;a expresado el autor en otro de sus libros, <i>Globalization and its Discontents,</i> al mencionar que la globalizaci&oacute;n sin l&iacute;mites l&aacute;stima a la poblaci&oacute;n ubicada en el segmento inferior de la sociedad, debido a los recortes presupuestarios, en especial, el gasto social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico es objeto de una afirmaci&oacute;n bochornosa, al aseverarse que los pa&iacute;ses asi&aacute;ticos se han beneficiado enormemente del sector exportador que les ha permitido disponer de recursos para la educaci&oacute;n p&uacute;blica y para reinvertirlo en la econom&iacute;a, generando m&aacute;s empleo. El autor a&ntilde;ade que existen grandes perdedores, citando el caso de los agricultores de ma&iacute;z en M&eacute;xico, quienes han visto reducir sus ingresos al tiempo que Estados Unidos subsidia a los productores del ma&iacute;z con el fin de bajar los precios en el mercado mundial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Han quedado atr&aacute;s los tiempos en que Franklin Roosevelt promovi&oacute; la sindicalizaci&oacute;n de los trabajadores. Ahora los grupos conservadores de Estados Unidos (republicanos), promueven el debilitamiento de la sindicalizaci&oacute;n porque perciben que los sindicatos son una fuente de rigidez e ineficiencia. Esta posici&oacute;n conservadora se abandera en el nombre de la flexibilidad y la libertad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los grupos m&aacute;s adinerados de la sociedad estadounidense tienen una tasa impositiva promedio mucho m&aacute;s baja que el resto de la poblaci&oacute;n. La tasa impositiva media en 2007 para las 400 familias m&aacute;s ricas de Estados Unidos fue solamente de 16%, en lugar de 20.4% para el resto de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra forma de visualizar lo injusto del sistema fiscal es el que se refiere al tratamiento de las empresas que invierten en el exterior a trav&eacute;s de subsidiarias. Las ganancias que obtienen estas empresas no son objeto de impuestos en Estados Unidos y s&oacute;lo se gravan cuando ese dinero es introducido al pa&iacute;s. De esta manera, se crean empleos en el exterior pero no en el pa&iacute;s donde se origina la inversi&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz afirma en el cap&iacute;tulo cuarto, <i>Por qu&eacute; es importante,</i> que Estados Unidos est&aacute; pagando un alto precio por la enorme y creciente desigualdad, pero se tiene que hacer algo. La clase media, especialmente la de bajos ingresos, pagar&aacute; el precio por la creciente desigualdad. Las sociedades muy desiguales no funcionan eficientemente porque no son estables ni sustentables en el largo plazo, en particular cuando un grupo de la sociedad detenta demasiado poder econ&oacute;mico e influye en las pol&iacute;ticas que adopta el gobierno que casi siempre le benefician.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor se opone con firmeza a la idea que sostiene que la desigualdad es buena para el crecimiento. Por el contrario, advierte que cualquier cosa que se haga en contra de la inequidad, como elevar los impuestos a los ricos, beneficiar&iacute;a a la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El FED (Sistema de la Reserva Federal), por razones ideol&oacute;gicas, parece desconocer las ventajas de reducir los impuestos al sector m&aacute;s pobre de la sociedad o el de realizar mayores gastos en infraestructura. Por esas mismas razones, en el FED se piensa que los mercados operan de manera eficiente y que no es posible una nueva burbuja financiera porque existen correctores autom&aacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para demostrar sus afirmaciones, el autor recuerda que varias decenas de millones de familias pensaron que estaban siendo m&aacute;s ricos de lo que hab&iacute;an sido. En un a&ntilde;o, cerca de un mill&oacute;n de millones de d&oacute;lares fueron tomados en pr&eacute;stamos hipotecarios, los cuales se orientaron al gasto en consumo, pero la burbuja hipotecaria fue destructiva al dejar a decenas de millones de familias casi en la ruina financiera; un n&uacute;mero considerable de estadounidenses perdieron sus casas y muchos m&aacute;s enfrentar&aacute;n una vida con problemas financieros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>Una democracia en peligro,</i> cap&iacute;tulo quinto, el autor opina que las modernas teor&iacute;as sobre pol&iacute;tica y econom&iacute;a consideran que los resultados de los procesos electorales tienen que reflejar los puntos de vista del promedio de los ciudadanos, y de ning&uacute;n modo el de las &eacute;lites; sin embargo, las urnas electorales muestran las discrepancias entre lo que quiere la mayor&iacute;a de los electores y lo que lleva a cabo el sistema pol&iacute;tico, el cual funciona sobre la base de <i>un d&oacute;lar un voto.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sistema de mercado en Estados Unidos est&aacute; dise&ntilde;ado por la pol&iacute;tica, la cual determina las reglas econ&oacute;micas, mismas que, a su vez, est&aacute;n dise&ntilde;adas para favorecer a 1% de la sociedad con mayor poder adquisitivo. Cuando las relaciones dentro de la sociedad se colapsan, crece la desilusi&oacute;n y los ciudadanos pierden la confianza. Actualmente, Estados Unidos y, desde luego, numerosas sociedades enfrentan la desilusi&oacute;n y la desconfianza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz introduce en su an&aacute;lisis el concepto de capital social que incluye los factores que contribuyen a la <i>buena gobernanza</i> tanto del sector p&uacute;blico como del sector privado. El capital social descansa en la confianza, de manera que las personas pueden sentir certidumbre cuando son tratadas con dignidad y justicia. A partir de ese momento se devuelve esa confianza a la otra parte. La credulidad es el elemento que mantiene la cohesi&oacute;n de la sociedad; cuando &eacute;sta se pierde la sociedad es disfuncional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En a&ntilde;os recientes, Estados Unidos ha tenido una importante erosi&oacute;n de la confianza debido principalmente al sector bancario. Lo saben todos aquellos que fueron v&iacute;ctimas de la banca de inversi&oacute;n en la pasada crisis financiera y en las pr&aacute;cticas abusivas de los cr&eacute;ditos y las comisiones de las tarjetas de cr&eacute;dito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nadie duda de la importancia de un mercado de bienes y servicios competitivos, por lo que tambi&eacute;n debiera ser importante un mercado de ideas competitivas. Esto &uacute;ltimo ha sido deliberadamente distorsionado porque la sociedad no tiene acceso a la informaci&oacute;n que necesita para conformar un juicio, debido al sesgo que introducen los medios de comunicaci&oacute;n y a&uacute;n el gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra forma de visualizar los peligros que acechan a la democracia es el que se refiere a la pr&aacute;ctica ampliamente conocida de apoyar con dinero a un candidato para un puesto de elecci&oacute;n popular, lo cual representa una forma de orientar su opini&oacute;n en torno a un prop&oacute;sito determinado. La percepci&oacute;n ciudadana identifica estos actos como corrupci&oacute;n, lo cual propician que se pierda la fe en la democracia. En estas circunstancias, el sistema pol&iacute;tico basado en <i>una persona un voto</i> ha sido cambiado para favorecer los intereses del 1% de la poblaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La desilusi&oacute;n entonces se refleja en una menor participaci&oacute;n pol&iacute;tica, especialmente en los grupos de ingresos m&aacute;s bajos de la sociedad. El autor cita que en las elecciones presidenciales recientes en Estados Unidos la participaci&oacute;n ciudadana fue en promedio de 57%, pero en las elecciones para diputados en a&ntilde;os no relacionados con elecciones presidenciales ha sido en promedio de 37.5%. La desilusi&oacute;n es a&uacute;n mayor en el electorado joven, especialmente despu&eacute;s de la crisis financiera 2008&#45;2009, con 20%, lo cual explica el movimiento conocido como Occupy Wall Street.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de la sociedad estadounidense percibe ahora que es esencial reformar el sistema pol&iacute;tico, partiendo de la reforma del sector financiero a fin de que responda a los deseos de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, reduciendo la influencia del poder pol&iacute;tico del dinero. El autor refuerza sus apreciaciones retomando una afirmaci&oacute;n de Paul Krugman la cual refiere que "la extrema concentraci&oacute;n del ingreso es incompatible con una verdadera democracia" .</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva del autor, la <i>globalizaci&oacute;n</i> es conducida por 1%, a trav&eacute;s del cual se evaden impuestos y se erigen en personalidades distinguidas a los titulares de los corporativos. En la <i>globalizaci&oacute;n</i> los pa&iacute;ses excesivamente endeudados han perdido el control de su destino, habi&eacute;ndolo cedido a los acreedores, due&ntilde;os del dinero y, en ocasiones, a pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El FMI representa a los acreedores, como ocurri&oacute; recientemente con Grecia, donde el Banco Central Europeo y la Comisi&oacute;n Europea est&aacute;n dictando los par&aacute;metros de su pol&iacute;tica econ&oacute;mica y la designaci&oacute;n de gobernantes tecnocr&aacute;ticos, no elegidos por la sociedad. Si el pa&iacute;s no trabaja en la direcci&oacute;n que dictan los mercados financieros, entonces las agencias de calificaci&oacute;n crediticia rebajan el nivel de su solvencia. Los mercados financieros logran entonces su prop&oacute;sito.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Stiglitz la tesis de la libre movilidad de los capitales entre pa&iacute;ses s&oacute;lo beneficia al sector financiero. Dicha liberalizaci&oacute;n no promueve el crecimiento econ&oacute;mico, pero acrecienta la inestabilidad y la desigualdad. Al no contar con la total simpat&iacute;a de algunos gobiernos sobre la propuesta de la libre movilidad de los capitales, el sector financiero no se ha frenado y ha llegado a instancias como la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio para forzar la liberalizaci&oacute;n de los mercados financieros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El poder de las ideas es el poder suave de Estados Unidos, basado en un sistema educacional que forma l&iacute;deres de otros pa&iacute;ses, con el prop&oacute;sito de que implementen esa forma de pensar. As&iacute;, Estados Unidos ha ejercido por largo tiempo su influencia. Sin embargo, el autor reconoce que el modelo estadounidense est&aacute; perdiendo su prestigio. La credibilidad est&aacute; declinando porque se percibe que el dinero compra a los pol&iacute;ticos y &eacute;stos instrumentan pol&iacute;ticas que acrecientan la desigualdad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inicia el autor, en el cap&iacute;tulo sexto <i>1984 est&aacute; con nosotros,</i> con el planteamiento: &iquest;C&oacute;mo una democracia basada en una persona es igual a un voto, 1% fue capaz de moldear las pol&iacute;ticas a su favor? Entre las explicaciones figura el limitado conocimiento del problema de la desigualdad. La mayor&iacute;a desconoce que 20% de la sociedad estadounidense con el m&aacute;s alto ingreso tiene 85% de la riqueza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se desconoce que la desigualdad ha aumentado en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Igualmente, se reconoce que las percepciones y las creencias de la sociedad son moldeables y muestran la facilidad en que se pueden cambiar nuestras opiniones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la sociedad estadounidense ha permeado la idea de que mercado es el camino hacia un mayor bienestar, sin considerar que &eacute;ste es tambi&eacute;n la ruta para expoliar al consumidor a trav&eacute;s del poder monop&oacute;lico, o para explotar al prestatario carente de informaci&oacute;n financiera por medio de pr&aacute;cticas que si no son ilegales, lo deber&iacute;an ser.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la multicitada crisis econ&oacute;mica, el sector financiero estadounidense molde&oacute; las percepciones de la sociedad con el objetivo de salvar a los bancos, pretextando que as&iacute; tambi&eacute;n se salvar&iacute;an la econom&iacute;a y los empleos. Los rescates financieros ejercidos por el Estado con recursos provenientes de la sociedad redimieron tanto a los bancos como a los banqueros, los accionistas y los tenedores de los bonos de los bancos. El autor afirma que nunca en la historia de la humanidad muchos hab&iacute;an dado mucho por tan pocos, que ya fueron demasiado ricos, sin pedir nada a cambio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los rescates financieros que supuestamente estaban dirigidos a la recapitalizaci&oacute;n de los bancos, que hubiera significado m&aacute;s financiamiento para la sociedad, desafortunadamente no sucedieron. El dinero de los rescates se fue para pagar los bonos a los banqueros, dejando a un lado la recapitalizaron de los bancos. La percepci&oacute;n de la sociedad ha sido que el comportamiento de los banqueros fue desleal e injustificado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una situaci&oacute;n similar ocurri&oacute; con el estallido de la burbuja hipotecaria, en la cual millones de propietarios de viviendas se encontraron con severas dificultades al adeudar m&aacute;s por sus casas que el valor de las mismas. Por ello, la percepci&oacute;n de la mayor&iacute;a de la sociedad sigue siendo que los rescates financieros fueron indeseables. La percepci&oacute;n generalizada consiste en que el gobierno y los bancos no hicieron lo suficiente a favor de los propietarios de las casas; millones de esos propietarios las perdieron.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sostiene Stiglitz que existe una batalla ideol&oacute;gica dentro de Estados Unidos que afecta el papel del gobierno. Por un lado, est&aacute;n los que piensan que los mercados funcionan bien y que la mayor&iacute;a de los fracasos son del gobierno. Los grupos conservadores exigen <i>reglas de juego correctas</i> que son aquellas que dan ventajas o favorecen a los grupos ricos, pero que perjudican al resto de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra manera de visualizar la posici&oacute;n conservadora es la siguiente: los mercados siempre funcionan y los gobiernos siempre fracasan. El sesgo ideol&oacute;gico de los grupos conservadores pasa por alto que los bancos da&ntilde;aron severamente a la econom&iacute;a global con hipotecas riesgosas y t&oacute;xicas, que a su vez afectaron a la sociedad, especialmente a los grupos vulnerables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gobiernos son instituciones creadas por humanos, y todos ellos, como las instituciones que crean, son falibles. Los gobiernos fracasan del mismo modo que los mercados. Los grupos conservadores intencionalmente omiten que los &eacute;xitos de China obedecen en buena medida al papel sobresaliente del gobierno. En pa&iacute;ses de alto nivel de ingreso y bienestar como los n&oacute;rdicos, los gobiernos han tenido un rol sobresaliente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El binomio liberalizaci&oacute;n/desregulaci&oacute;n, clave en las exigencias del sector financiero, no va acompa&ntilde;ado con la exigencia a favor de la transparencia y rendici&oacute;n de cuentas. La opacidad se hizo evidente con los fracasos y esc&aacute;ndalos de empresas como la petrolera ENRON en 2001. Los grupos conservadores se oponen a las regulaciones en campos como la contaminaci&oacute;n ambiental, el trabajo infantil, el soborno de empresas para conseguir favores comerciales, abusos a los derechos humanos, por citar algunos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz sostiene, en el cap&iacute;tulo s&eacute;ptimo <i>&iquest;Justicia para todos? C&oacute;mo la desigualdad erosiona el Estado de Derecho,</i> que la percepci&oacute;n cada vez m&aacute;s generalizada en la sociedad de Estados Unidos es que se necesita un <i>Estado de derecho</i> m&aacute;s fuerte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; se necesita un Estado de derecho? Porque en cualquier sociedad una persona que puede lastimar a otros tiene que enfrentar las consecuencias de sus acciones, a fin de evitar el riesgo de crear un incentivo perverso en la sociedad. A este respecto, el autor presenta el episodio de la burbuja hipotecaria de 2008, ocasi&oacute;n en que los bancos realizaron operaciones financieras imprudentes y abusivas, donde prevaleci&oacute; la opacidad y el fraude que pusieron al sistema econ&oacute;mico al borde del colapso. Los bancos hicieron uso de su enorme poder pol&iacute;tico para neutralizar cualquier acci&oacute;n orientada a introducir medidas regulatorias para proteger al usuario del cr&eacute;dito de las pr&aacute;cticas abusivas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz una vez m&aacute;s arremete contra los bancos al referirse a la Ley de Quiebras de Estados Unidos (Bankruptcy Law), afirmando que dicha legislaci&oacute;n involucra, por un lado, al acreedor (el banco) y, por otro, al deudor (persona o empresa). En una situaci&oacute;n en que el deudor no puede pagar lo que adeuda, las nuevas disposiciones de la ley de quiebras favorecen invariablemente a los acreedores (durante la crisis financiera reciente ocho millones de familias perdieron sus casas).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se entiende que todo Estado de derecho es perfectible; sin embargo, los bancos han sabido encontrar los huecos jur&iacute;dicos de esta situaci&oacute;n. Se cita la tesis de los bancos denominada " <i>Too big to fail"</i> (demasiado grande para fracasar), en la cual los grandes bancos saben que si sus pol&iacute;ticas operativas y financieras son excesivamente riesgosas, tienen la certeza de que ser&aacute;n rescatados por el Estado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n saben esos bancos que, por sus dimensiones, si alguno de ellos incurre en delitos financieros, las autoridades competentes no les exigen trasparentar sus operaciones por el peligro de crear una atm&oacute;sfera de desconfianza en la sociedad que perjudique al sistema econ&oacute;mico. Los delitos financieros, seg&uacute;n el autor, no son sancionados; basta se&ntilde;alar que ning&uacute;n alto funcionario de esas instituciones se encuentra en la c&aacute;rcel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo anterior, la desigualdad en la sociedad no se resuelve a trav&eacute;s de un Estado de derecho m&aacute;s fuerte. Ahora, la demanda generalizada de la sociedad es la de <i>Libertad y justicia para todos,</i> donde est&aacute;n los dos valores supremos de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo octavo, <i>La batalla por el presupuesto,</i> se menciona una vez m&aacute;s la multicitada crisis del 2008&#45;2009, que, entre otros aspectos, provoc&oacute; una ca&iacute;da sin precedente de los ingresos gubernamentales y el aumento del d&eacute;ficit de las finanzas y la deuda del gobierno. Se opt&oacute; por el camino f&aacute;cil, el de la austeridad, pasando por alto que el presupuesto y las pol&iacute;ticas fiscales y de gasto tambi&eacute;n pueden conducir a promover el crecimiento y mantener bajo control las posiciones deficitarias de las finanzas gubernamentales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, el autor considera que el Congreso estadounidense no ha dado la debida ponderaci&oacute;n a las intervenciones militares en Iraq y Afganist&aacute;n ni a las reducciones de impuestos a los grupos de altos ingresos, a los gastos controvertidos para desarrollar nuevas armas, as&iacute; como la costosa renta que represent&oacute; el programa gubernamental de compra de f&aacute;rmacos a empresas farmac&eacute;uticas, sin la debida negociaci&oacute;n de precios, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, Stiglitz sostiene que el sistema fiscal en Estados Unidos est&aacute; dise&ntilde;ado para favorecer a los due&ntilde;os del capital. En 2003, el presidente George W. Bush redujo la tasa impositiva a los dividendos para situarla en un m&aacute;ximo de 15%, menos de la mitad de la tasa que se aplica a los ingresos por sueldos y salarios. Si de verdad fuera seria la decisi&oacute;n de reducir el d&eacute;ficit de las finanzas gubernamentales, simplemente ser&iacute;a a trav&eacute;s del aumento de las tasas impositivas a los sectores de la poblaci&oacute;n de altos ingresos, porque son ellos los que se llevan la tajada m&aacute;s grande.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente, existen otros caminos para corregir las finanzas gubernamentales como la eliminaci&oacute;n de los tratamientos especiales, as&iacute; como los subsidios a las grandes corporaciones. Asimismo, otra posibilidad es la introducci&oacute;n de impuestos m&aacute;s altos a las rentas, a los que contaminan el medio ambiente y los que explotan los recursos naturales que les pertenecen a la sociedad. Para el autor, las tasas fiscales para el sector financiero tienen que reflejar, en parte, los costos que repetidamente han impuesto al resto de la sociedad. Se advierte entonces que para Stiglitz es una falacia la tesis que aboga por recortes en los salarios y los presupuestos, mismas que no podr&aacute;n restablecer la prosperidad de la econom&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La austeridad es uno de los peores mitos que enfrenta la sociedad. La historia ha demostrado que casi nunca ha funcionado, porque las recesiones econ&oacute;micas son causadas por <i>la falta de demanda,</i> de manera que cuando los gobiernos llevan a cabo recortes en el gasto p&uacute;blico, &eacute;stos reducen a&uacute;n m&aacute;s la demanda global y aumenta el desempleo. Otro de los mitos con respecto a la austeridad es que conduce de manera autom&aacute;tica la confianza en la sociedad, pero, como es bien sabido, la credibilidad no se puede construir sobre mayor desempleo y m&aacute;s pobreza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n es un mito equiparar la administraci&oacute;n del presupuesto de una familia con el presupuesto de un gobierno. Las familias no pueden reformar la macroeconom&iacute;a al gastar m&aacute;s de los ingresos que reciben; en cambio el gobierno s&iacute; lo puede hacer. Adem&aacute;s, los recortes al gasto gubernamental disminuyen la demanda global y destruyen empleos, lo que no sucede con los recortes en las finanzas de un hogar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor arremete una vez m&aacute;s contra los grupos conservadores de su pa&iacute;s, quienes cometieron errores durante la crisis financiera, entre los que se mencionan: subestimar la profundidad y la duraci&oacute;n de la crisis; pensar que el problema fundamental fue solamente financiero, sin considerar que las dimensiones del problema requer&iacute;a de cambios estructurales; e ignorar la creciente desigualdad y su impacto sobre lo que hab&iacute;a sucedido antes de la crisis. La tasa de ahorros familiares promedio lleg&oacute; a cerca de cero, llevando a las familias a un proceso de desahorro, inclusive ahorros negativos, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo noveno, <i>Una pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica y un Banco Central por y para el 1% de la sociedad,</i> el autor destaca que la responsabilidad m&aacute;s importante del gobierno es mantener la estabilidad global de la econom&iacute;a; sin embargo, no es suficiente con se&ntilde;alar de manera repetitiva que se encuentran bajo control la inflaci&oacute;n, el precio de la moneda con respecto a otras monedas, los flujos comerciales y la inversi&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen otros datos igualmente importantes como el desempleo, la deserci&oacute;n escolar en cualquiera de sus niveles, el grado de morbilidad de la sociedad, la proporci&oacute;n de la sociedad por debajo de la l&iacute;nea de pobreza y la desigualdad econ&oacute;mica y social de la poblaci&oacute;n, entre otras. El autor enfatiza que la crisis es la evidencia irrefutable del colosal fracaso del enfoque conservador que tiene un enorme costo para la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Stiglitz, la autoridad monetaria de Estados Unidos, la FED, pudo haber evitado los factores que llevaron a la crisis financiera 2008&#45;2009, pero no lo hizo, permitiendo al sector financiero ser una vez m&aacute;s el ganador, acrecentando la desigualdad en la sociedad. La negligencia (o intencionalidad) de la FED ha derrumbado dos mitos: la lucha contra la inflaci&oacute;n en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os ha sido la clave en la prosperidad econ&oacute;mica, y la estabilidad econ&oacute;mica de esos a&ntilde;os se ha logrado por la independencia del Banco Central (FED).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La banca central tiene, igualmente, un nuevo enfoque basado en la tesis de la <i>flexibilidad del mercado laboral,</i> eufemismo para expresar que los salarios y prestaciones tienen que reducirse al m&iacute;nimo para el trabajador. La pol&iacute;tica monetaria basada en tasas de inter&eacute;s bajas no ha conducido a la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica como se esperaba; por el contrario, ha estimulado la absorci&oacute;n de capital barato en detrimento del empleo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los rescates financieros promovidos por el gobierno para ayudar a las instituciones financieras se otorgaron sin la obligaci&oacute;n de no interrumpir el flujo del cr&eacute;dito y capitalizar a los bancos. Los due&ntilde;os de los bancos y los banqueros se asignaron bonos y acciones de los rescates, recursos que se otorgaron a tasas cercanas a cero, con los cuales compraron bonos del gobierno que rinden 3%, para despu&eacute;s financiar al mismo gobierno con tasas superiores. En otros t&eacute;rminos, un negocio redondo para los bancos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las autoridades monetarias de Estados Unidos contaron con los instrumentos jur&iacute;dicos para instrumentar regulaciones al sector financiero, como la ley Dodd&#45;Frank, que entr&oacute; en vigor en julio de 2010, pero no tuvieron la intenci&oacute;n de implementarla. El Comit&eacute; del Senado, a su vez, fue el encargado de supervisar el mercado de los derivados (los productos financieros m&aacute;s riesgosos), emitidos por bancos con garant&iacute;as del gobierno, pero tampoco fueron supervisados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a la tesis de la independencia de los bancos centrales, el autor sostiene que &eacute;sta se ha erosionado por los mismos bancos centrales de Estados Unidos y Europa, al ser acorralados ideol&oacute;gicamente por el sector financiero. Por esta raz&oacute;n, el rescate de dicho sector no cumpli&oacute; con la rendici&oacute;n de cuentas y la transparencia. Stiglitz reconoce que algunos gobernadores de la FED advirtieron oportunamente sobre las irregularidades del financiamiento al sector de la vivienda, pero fueron ignorados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque parece una insensatez, el autor afirma que el desempleo, y no la inflaci&oacute;n, deber&iacute;a ser el objetivo central de la pol&iacute;tica monetaria. La inflaci&oacute;n como objetivo central es una hip&oacute;tesis cuestionable porque en el caso de Estados Unidos y Europa no ha sido &eacute;ste el problema, sino la elevada tasa de desempleo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La inflaci&oacute;n no es una maldici&oacute;n a la que hay que combatir con todos los medios al alcance; es m&aacute;s bien un impuesto que perjudica m&aacute;s a los sectores de bajos ingresos, pero pregunta Stiglitz &iquest;qu&eacute; prefiere un desempleado, un a&ntilde;o m&aacute;s sin encontrar trabajo o tener uno o dos puntos de porcentaje m&aacute;s de inflaci&oacute;n? Tambi&eacute;n se pregunta &iquest;qu&eacute; preferir&aacute;n los millones de trabajadores que est&aacute;n contratados por medio tiempo o por horas? En cualquier democracia una instituci&oacute;n p&uacute;blica, como se pretende es un banco central, debe rendir cuentas a la sociedad, especialmente cuando se toman decisiones fundamentales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay una inquietante revelaci&oacute;n sobre el rescate financiero de la AIG (compa&ntilde;&iacute;a aseguradora m&aacute;s importante de ese pa&iacute;s) que benefici&oacute; principalmente a Goldman Sachs y a importantes bancos extranjeros, dejando al descubierto la falta de supervisi&oacute;n y de regulaci&oacute;n de la FED, instituci&oacute;n que rescat&oacute; tanto a la banca estadounidense como a la extranjera. No debe sorprender entonces que la independencia de un banco central haya sido capturada por el sector financiero y, en consecuencia, adopte decisiones que representen los intereses de ese sector.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz concluye, en el cap&iacute;tulo d&eacute;cimo <i>El camino a seguir. Otro mundo es posible,</i> que se han erosionado los sue&ntilde;os de prosperidad y de mejores niveles de vida para nuestros hijos, pero no por el sistema de mercado, porque hay pa&iacute;ses que est&aacute;n en peores condiciones, como tambi&eacute;n pa&iacute;ses que han sabido administrar adecuadamente sus retos. Estos &uacute;ltimos se caracterizan por tener econom&iacute;as m&aacute;s eficientes y sociedades m&aacute;s justas, donde los mercados son m&aacute;s competitivos, menos expoliadores y que atemperan los excesos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Invertir m&aacute;s en la sociedad por medio de la educaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a y la infraestructura, proporcionando adem&aacute;s seguridad a los ciudadanos, conducir&aacute; a una econom&iacute;a m&aacute;s eficiente y din&aacute;mica. En este escenario, ese 1% tambi&eacute;n se beneficia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el punto de vista del autor, una reforma econ&oacute;mica sustancial aumenta la eficiencia, la justicia y las oportunidades: una buena parte del incremento de la desigualdad, como lo ha reiterado el autor a lo largo del libro, ha provenido del sector financiero, el cual toma demasiados y grandes riesgos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los bancos tienen que ser m&aacute;s transparentes en innovaci&oacute;n financiera; las compa&ntilde;&iacute;as emisoras de tarjetas de cr&eacute;dito y los bancos ya no deben implantar comisiones y recargos a su antojo, y se tiene que dificultar a los bancos imponer a la sociedad pr&aacute;cticas depredadoras de financiamiento. Igualmente, se propone frenar hasta donde sea posible el uso de bonos que incentiven a los banqueros a tomar excesivos riesgos, as&iacute; como apresurar el cierre de los centros financieros conocidos como <i>offshore</i> o para&iacute;sos financieros, as&iacute; como fortalecer y hacer m&aacute;s eficientes las leyes de la competencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se propone reformar las leyes de las quiebras bancarias, procurando que dichas normas sean m&aacute;s amigables con los deudores. Otra de las preocupaciones del autor es finalizar con la pr&aacute;ctica de los gobiernos de poner poca atenci&oacute;n a los activos p&uacute;blicos porque son patrimonio de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stiglitz identifica otras &aacute;reas donde es necesario realizar reformas fundamentales como las siguientes: finalizar con la carrera armamentista y democratizar el acceso a la justicia; crear un sistema fiscal m&aacute;s progresivo sin excepciones, procurando que la tasa impositiva para los especuladores sea al menos igual a la de los trabajadores que crean la riqueza; mejorar el acceso a la educaci&oacute;n, especialmente a los grupos m&aacute;s desfavorecidos; fomentar el ahorro en la sociedad; otorgar sin excepci&oacute;n los servicios de salud; restablecer y mantener el pleno empleo; corregir los desequilibrios comerciales, intentando <i>no vivir m&aacute;s all&aacute; de sus medios;</i> la pol&iacute;tica cambiaria tiene que estar determinada por los flujos de entrada y de salida de capitales y, del mismo modo, los sistemas de pago con el exterior tienen que corregirse para no perjudicar a los exportadores e incentivar a los exportadores. Aboga el autor por una redefinici&oacute;n de las reglas de la globalizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Hay esperanza?, se pregunta Stiglitz. Las reglas del juego han favorecido por largo tiempo a los bancos en detrimento de la sociedad. La cuesti&oacute;n es &iquest;se puede cambiar? Ese 1% m&aacute;s rico de la sociedad ha trabajado intensamente para convencer al resto que un mundo alternativo no es posible. Este mito ha sido destruido, ya que se puede tener una econom&iacute;a m&aacute;s din&aacute;mica y eficiente y una sociedad m&aacute;s justa. Estados Unidos es una democracia, pero no est&aacute; reflejando el inter&eacute;s de las mayor&iacute;as lo cual se traduce en el escaso apoyo al Congreso y la baja participaci&oacute;n ciudadana en los procesos electorales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre la poblaci&oacute;n, el 1% tiene las mejores casas, la mejor educaci&oacute;n, los mejores m&eacute;dicos y los mejores est&aacute;ndares de vida, pero hay algo que el dinero parece no ha comprado, la fe. Las reformas en el sistema pol&iacute;tico son impostergables; el sistema no puede trabajar si se est&aacute; perdiendo el sentido de solidaridad comunitaria, cuesti&oacute;n que est&aacute; dividiendo a la sociedad entre los que tienen y los que no tienen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor destaca que la sociedad estadounidense no tiene el sentimiento de un destino compartido, de compromiso com&uacute;n con la justicia, sino que comparte la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos, pero s&oacute;lo en lo que se refiere a los derechos civiles, cuando debiera serlo tambi&eacute;n en cuanto a los derechos econ&oacute;micos.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor:</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Eduardo Morales.</b> Mexicano. Maestro en econom&iacute;a por el Colegio de M&eacute;xico y licenciado en econom&iacute;a por la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Profesor&#45;investigador de El Colegio Mexiquense, A.C. Sus l&iacute;neas de investigaci&oacute;n son econom&iacute;a y cooperaci&oacute;n internacional, integraci&oacute;n europea, finanzas internacionales y asuntos monetarios. Entre sus publicaciones m&aacute;s recientes destacan, en coautor&iacute;a: "La cooperaci&oacute;n internacional para el desarrollo: camino dif&iacute;cil e inconcluso" en Carlos Garrocho&#45;Rangel (coord.), El Colegio Mexiquense, A.C., Zinacantepec, pp. 241&#45;278 (2010). "El euro y sus implicaciones internacionales", en Eduardo Morales (coord.), <i>Las relaciones de M&eacute;xico con la Uni&oacute;n Europea: retos y oportunidades,</i> El Colegio Mexiquense, A.C., Zinacantepec, pp. 317&#45;335 (2003); "La econom&iacute;a del Estado de M&eacute;xico en el contexto del siglo XXI", en Eduardo Morales (coord.), <i>La econom&iacute;a del Estado de M&eacute;xico: hacia una agenda de investigaci&oacute;n,</i> El Colegio Mexiquense, A.C.&#45;Gobierno del Estado de M&eacute;xico, Zinacantepec, 501 pp. (2004); <i>Una nueva visi&oacute;n de la pol&iacute;tica internacional de M&eacute;xico. Relaciones con la Uni&oacute;n Europea,</i> Universidad Iberoamericana&#45;Plaza y Vald&eacute;s, M&eacute;xico, 200 pp. (1997); <i>M&eacute;xico hacia la Globalizaci&oacute;n,</i> Diana, M&eacute;xico, 491 pp. (1992).</font></p>      ]]></body>
</article>
