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<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma del Estado de México, Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La flexibilidad inflexible: estudios de caso de plantas maquiladoras electrónicas en el norte de México]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[One of the most controversial assumptions about «productive modernization» in the nineties is the presence of a new type of managerial-worker relationship -if this assumption is true, it will entail a radical change in the work place-. The objective of this article is to measure the effects of «productive modernization» in the «maquiladora» electronic industry. This sector was chosen because of its propensity to technological and organizational change due to its links with the international markets and corporations. With four case studies, it was possible to identify how complex the modernization and flexibility of the labor force can be for these industries. These processes, due in part to technological and organizational change, are the combination of manual dexterity versus the new conceptions of labor force usage, longer workdays with more responsibilities and renewed forms of control and subordination.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La flexibilidad inflexible: estudios de caso de plantas maquiladoras electr&oacute;nicas en el norte de M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Eugenia de la O</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Guadalajara</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><strong>Resumen</strong></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los supuestos m&aacute;s controvertidos sobre la modernizaci&oacute;n productiva en la d&eacute;cada de 1990 fue el aparente surgimiento de un nuevo tipo de relaci&oacute;n entre la gerencia y los trabajadores, lo que de ser cierto, significar&iacute;a un cambio radical en el &aacute;mbito del trabajo. Bajo este razonamiento en el presente art&iacute;culo se plante&oacute; dimensionar los efectos de la modernizaci&oacute;n productiva en la industria maquiladora de exportaci&oacute;n de tipo electr&oacute;nico, como uno de los sectores m&aacute;s propensos al cambio tecnol&oacute;gico y de organizaci&oacute;n debido a su v&iacute;nculo con los mercados internacionales y las firmas corporativas de clase mundial. A trav&eacute;s de cuatro estudios de caso fue posible identificar la complejidad que puede adquirir la modernizaci&oacute;n y la flexibilidad del trabajo en las empresas, al convertirse este proceso en una combinaci&oacute;n de destreza manual al lado de las nuevas concepciones de uso de la fuerza de trabajo, de intensificaci&oacute;n de la jornada laboral junto a nuevas presiones para el trabajador, as&iacute; como renovadas formas de control y subordinaci&oacute;n de los obreros, a la luz de los cambios tecnol&oacute;gicos y de organizaci&oacute;n en las empresas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">One of the most controversial assumptions about &laquo;productive modernization&raquo; in the nineties is the presence of a new type of managerial&#45;worker relationship &#151;if this assumption is true, it will entail a radical change in the work place&#151;. The objective of this article is to measure the effects of &laquo;productive modernization&raquo; in the &laquo;maquiladora&raquo; electronic industry. This sector was chosen because of its propensity to technological and organizational change due to its links with the international markets and corporations. With four case studies, it was possible to identify how complex the modernization and flexibility of the labor force can be for these industries. These processes, due in part to technological and organizational change, are the combination of manual dexterity versus the new conceptions of labor force usage, longer workdays with more responsibilities and renewed forms of control and subordination.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los puntos m&aacute;s controvertidos sobre la modernizaci&oacute;n productiva a fines de la d&eacute;cada de1990 fue el asociado con el surgimiento de nuevos tipos de relaciones entre la gerencia y los trabajadores. Esta relaci&oacute;n se interpret&oacute; como un ejemplo de cambio radical en el &aacute;mbito del trabajo, en un contexto de aparente agotamiento de los modelos fordistas de producci&oacute;n.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Para algunos (Coriat, 1991 y 1993), este nuevo orden signific&oacute; un consenso diferente en los procesos de trabajo bajo una nueva cultura laboral y de relaciones industriales, cuya consecuencia ser&iacute;a un mayor control obrero sobre el trabajo y el enriquecimiento de las tareas y de las relaciones obrero&#45;patronales. Para otros (Piore y Sabel, 1984; Hoffman y Kaplimsky, 1988), se trat&oacute; de una combinaci&oacute;n de elementos de la inform&aacute;tica y la computaci&oacute;n con nuevas formas de organizaci&oacute;n flexibles, cuyo impacto se reflejar&iacute;a en la recalificaci&oacute;n de la fuerza de trabajo y en el consenso en la producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraposici&oacute;n, en otros estudios se observ&oacute; a tales transformaciones de manera m&aacute;s esc&eacute;ptica, sugiriendo que los cambios en el &aacute;mbito del trabajo se dieron en un contexto de desconcierto, con diferentes respuestas gerenciales y en plena recomposici&oacute;n de las relaciones de clase (Pollert, 1989; Elger y Faibrother, 1992; Garrahan y Stewart, 1992; Burrows <i>et al.,</i> 1992).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo esta l&oacute;gica, autores como Wood y Kelly (1989) afirmaron que si bien las transformaciones del trabajo podr&iacute;an llegar a ocurrir en un contexto com&uacute;n, &eacute;stas pod&iacute;an tomar diversos caminos, por lo que no es posible apoyar la noci&oacute;n de una sola tendencia hacia un nuevo desarrollo productivo. Este planteamiento permite enmarcar el prop&oacute;sito general del presente art&iacute;culo, que es contribuir al debate de la flexibilidad en el centro de los cambios productivos, para la d&eacute;cada de 1990 en plantas maquiladoras<sup><a href="#nota">2</a></sup> de tipo electr&oacute;nico en el norte de M&eacute;xico. Es decir, se propone analizar las experiencias locales de los modelos de organizaci&oacute;n de trabajo flexibles, adoptados por corporaciones transnacionales y emulados en sus subsidiarias locales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos han argumentado que dichos modelos permitieron articular la eficiencia econ&oacute;mica y la integraci&oacute;n productiva entre pa&iacute;ses desiguales, aunque otros tantos, reconocen que dicha eficiencia signific&oacute; una mayor explotaci&oacute;n del trabajador. Adem&aacute;s de que tales innovaciones se caracterizaron por la adopci&oacute;n selectiva de fases "flexibilizables" en sus plantas productivas, sin lograr un verdadero tr&aacute;nsito hacia un nuevo modelo de organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un ejemplo lo constituye la industria maquiladora de exportaci&oacute;n en M&eacute;xico, la que ha atravesado por procesos de reorganizaci&oacute;n del trabajo a la luz de estos nuevos modelos. Espec&iacute;ficamente a fines de la d&eacute;cada de los ochenta estas industrias ensambladoras empezaron a adoptar una incipiente pol&iacute;tica de reestructuraci&oacute;n de las relaciones de trabajo, involucrando la reorganizaci&oacute;n parcial de los sistemas de manufactura e introduciendo m&eacute;todos de control y calidad en el trabajo, tales como el <i>Just in Time</i> y el <i>Total Quality Control,</i> entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para fines de la d&eacute;cada de 1990 el estilo de gesti&oacute;n gerencial era m&aacute;s integrado, m&aacute;s productivo y m&aacute;s flexible (Gonz&aacute;lez&#45;Ar&eacute;chiga y Ram&iacute;rez, 1989; God&iacute;nez y Mercado, 1994; Carrillo y Hualde, 1996; Carrillo 1996). Aunque para otros, se trataba de un proceso de modernizaci&oacute;n en un contexto industrial desarticulado del resto del pa&iacute;s, basado en el trabajo barato, y en un conjunto de relaciones industriales sustentadas en un r&eacute;gimen de subordinaci&oacute;n que data de la d&eacute;cada de 1970 (De la O, 1997).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cambios en estas plantas ensambladoras no s&oacute;lo afectaron las estrategias directivas sino se reflejaron en la intensificaci&oacute;n del trabajo y en una mayor complejidad del fen&oacute;meno productivo local. En este sentido, en el presente art&iacute;culo se subraya el papel de las pr&aacute;cticas gerenciales y el car&aacute;cter que han adquirido los cambios en el trabajo desde el punto de vista de los trabajadores. Ya que es indiscutible la necesidad de abordar el tema de la flexibilidad, sin abordar la reconstituci&oacute;n de la subordinaci&oacute;n del trabajo bajo nuevos t&eacute;rminos productivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, se plantea que tanto las empresas matrices como las plantas subsidiarias localizadas en la frontera norte mexicana han intentado reestructurarse en respuesta a los cambios en el mercado internacional y a las presiones de la competencia. Frente a lo cual las acciones de las gerencias han sido menos racionales de lo que usualmente sugieren los debates en el &aacute;mbito te&oacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, las consecuencias de los cambios en la organizaci&oacute;n del trabajo pueden variar, reflejando, en parte, las particularidades locales de la producci&oacute;n y las relaciones espec&iacute;ficas entre trabajadores y gerentes. El resultado ha sido la reconfiguraci&oacute;n de las fronteras de control, de la negociaci&oacute;n y del trabajo, m&aacute;s que la puesta en marcha de un nuevo tipo de relaciones cooperativas en el trabajo y de un supuesto empoderamiento de los trabajadores en t&eacute;rminos de autonom&iacute;a, enriquecimiento de tareas y potencial crecimiento en nuevos desarrollos industriales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este documento reportamos una experiencia pr&aacute;ctica de reestructuraci&oacute;n corporativa y del trabajo a trav&eacute;s de cuatro estudios de caso de plantas ensambladoras electr&oacute;nicas establecidas en Ciudad Ju&aacute;rez, Chihuahua, en la frontera norte de M&eacute;xico. El conjunto de informaci&oacute;n para el presente trabajo se basa en entrevistas realizadas a gerentes y obreros de la producci&oacute;n de las plantas estudiadas, respecto a la implementaci&oacute;n de formas flexibles del trabajo a partir de 1985. Asimismo, se utiliz&oacute; informaci&oacute;n complementaria, tales como documentos internos de la empresa, otros estudios emp&iacute;ricos realizados en la regi&oacute;n e informaci&oacute;n oficial. La primera fase de la investigaci&oacute;n inici&oacute; en 1991 y termin&oacute; en 1993, y la segunda finaliz&oacute; en 1996.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Caso de la industria maquiladora</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En varias investigaciones sobre la industria maquiladora se ha planteado la existencia de un nuevo tipo de desarrollo industrial en &eacute;stas. A&uacute;n m&aacute;s, para varios autores esta industria es el modelo productivo exitoso digno de ser imitado por empresas mexicanas. Los cambios m&aacute;s difundidos en &eacute;stas han sido la introducci&oacute;n de equipos de trabajo, la reducci&oacute;n en la demarcaci&oacute;n de los puestos de trabajo, el involucramiento de la gerencia en el desarrollo del trabajo en la planta y la gradual marginaci&oacute;n del rol de los sindicatos. Estos elementos han sido presentados como resultado de una empresa integrada, a lo que cabe a&ntilde;adir los esfuerzos del Estado en continuar apoyando a este tipo de inversiones, con el fin de mantener una pol&iacute;tica permanente de creaci&oacute;n de empleos y de crecimiento basado en las exportaciones.<sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma la flexibilidad, el trabajo en equipo y la calidad ha sido una tr&iacute;ada publicitada por estas empresas para mostrarse a s&iacute; mismas como exitosas. Los viejos principios de reducci&oacute;n de costos, control del trabajo y producci&oacute;n confiable aparentemente desaparecieron, ahora la ideolog&iacute;a en estas empresas publicita a una corporaci&oacute;n con diferentes objetivos, sustentados en un consenso local, en un claro camino hacia la modernizaci&oacute;n y la eficiencia, tanto de las plantas matrices como de las ensambladoras locales. La vieja imagen de empresas ensambladoras, de baja tecnolog&iacute;a, con alta rotaci&oacute;n laboral, empleo femenino abundante y bajos salarios, se sustituye con el discurso de un nuevo sistema industrial. Y rasgos tales como el trabajo descalificado de operadores de producci&oacute;n, intensificaci&oacute;n del trabajo en l&iacute;neas de montaje, tareas repetitivas y mon&oacute;tonas, conflictos entre la gerencia y la fuerza de trabajo desaparecen en los discursos de los directivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchas plantas maquiladoras que atraviesan por procesos de reestructuraci&oacute;n alientan la imagen de una nueva empresa con relaciones armoniosas entre gerencia y trabajadores, como si se tratara de una gran familia en la que las relaciones cooperativas son la norma de trabajo. Asimismo, los acuerdos se establecen a trav&eacute;s de la persuasi&oacute;n m&aacute;s que sobre el conflicto y la coerci&oacute;n. Estas empresas afirman haber introducido la figura del obrero multicalificado y enriquecido en sus experiencias de trabajo, bajo principios de satisfacci&oacute;n e igualdad.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente a esta imagen optimista    de los cambios en la organizaci&oacute;n industrial de las maquiladoras, hay    esc&eacute;pticos que han tratado de mostrar c&oacute;mo &eacute;stas buscan    cambiar el viejo estilo de la producci&oacute;n sin generar rupturas radicales.    Es claro que la introducci&oacute;n de los nuevos arreglos productivos en estas    industrias han dependido de una configuraci&oacute;n particular de factores    sociales y pol&iacute;ticos. As&iacute;, la elecci&oacute;n de ciudades para    la localizaci&oacute;n de plantas maquiladoras no ha sido fortuita: pol&iacute;ticas    locales de consenso, participaci&oacute;n sindical controlada, fuerza de trabajo    joven y barata y un mercado de trabajo externo competitivo, terciarizado y dependiente    de sus operaciones con Estados Unidos se tornan en una arena interesante.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto se podr&iacute;a decir que la configuraci&oacute;n de fuerza laboral en la maquila se basa en una debilidad estructural, a lo que cabe a&ntilde;adir un panorama laboral con alta rotaci&oacute;n externa y bajo una disciplina interna r&iacute;gida y en proceso de cambio. A pesar de estos rasgos, los cambios en la organizaci&oacute;n del trabajo en las plantas maquiladoras han sido, por lo general, exitosos en cuanto a la satisfacci&oacute;n de los requerimientos de un mercado cambiante, ante lo cual se necesita profundizar en tal fen&oacute;meno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>De la l&iacute;nea de montaje al trabajo flexible</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Evidencia de los estudios de caso</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las cuatro plantas maquiladoras estudiadas &#151;Optos, Koyi, El&eacute;ctrica Mexicana y Contudel&#151; se establecieron en Ciudad Ju&aacute;rez entre 1971 y 1987, &eacute;stas se dedican al ensamble de exportaci&oacute;n para la electr&oacute;nica de consumo, especialmente en el &aacute;rea de subensambles electromec&aacute;nicos y electr&oacute;nicos.<sup><a href="#nota">4</a></sup> B&aacute;sicamente desarrollan actividades de ensamble de chasis para televisores, circuitos impresos, capacitores, resistencias y arneses, as&iacute; como inserci&oacute;n de chips y componentes electr&oacute;nicos en general.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata de plantas subsidiarias de multinacionales de origen estadunidense y japon&eacute;s, y el total de su producci&oacute;n se exporta hacia Estados Unidos, donde se encuentran las plantas matrices. Las firmas de las que dependen estas maquiladoras desempe&ntilde;an un papel importante en el mercado mundial de la electr&oacute;nica y se encuentran vinculadas con empresas tales como <i>General Electric, Honeywell y Toshiba,</i> entre otras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hist&oacute;ricamente su producci&oacute;n se ha basado en el trabajo intensivo, manual y bajo tareas espec&iacute;ficas, cada trabajador deb&iacute;a cumplir con niveles de productividad asociados al tiempo y a la cantidad. De tal forma que las tareas de trabajo se relacionaban con la cadena de producci&oacute;n. Estas plantas inicialmente emplearon a un n&uacute;mero considerable de mujeres j&oacute;venes, lo que se reflejaba en la divisi&oacute;n del trabajo, en donde los trabajadores varones realizaban las labores m&aacute;s calificadas y las mujeres ocupaban la mayor&iacute;a de los puestos frente a la l&iacute;nea de producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mercado tradicional de ganancias para las maquiladoras electr&oacute;nicas hasta fines de la d&eacute;cada de 1980 hab&iacute;a sido el de actividades de ensamble para corporaciones ubicadas en Estados Unidos. Sin embargo, esto cambi&oacute; debido a que muchas firmas electr&oacute;nicas ampliaron sus mercados de producci&oacute;n y de ventas, en un contexto de gran competencia y nuevos requerimientos productivos. En este sentido, no s&oacute;lo se trataba de operaciones transfronterizas, sino de un fen&oacute;meno de competencia mundial que supon&iacute;a lograr condiciones de ventaja en cuanto a calidad, precios y entrega puntual en el mercado de clientes y proveedores.<sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal din&aacute;mica gener&oacute; importantes consecuencias en las operaciones realizadas por las maquiladoras, reacondicionando sus plantas a nivel tecnol&oacute;gico y cambiando su estilo de organizaci&oacute;n frente a los nuevos modelos de competencia. Los cambios tecnol&oacute;gicos se restringieron a algunas herramientas de control num&eacute;rico computarizado y a maquinaria automatizada programable &#151;especialmente de insertadoras de componentes&#151;, as&iacute; como al uso de redes de telem&aacute;tica para vincular los departamentos de producci&oacute;n con las plantas gemelas establecidas en la frontera de Estados Unidos con M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este equipo se observ&oacute; especialmente en la planta Optos, y en menor medida en Koyi Internacional, aunque el grueso del equipo tecnol&oacute;gico<sup><a href="#nota">6</a></sup> de las plantas estaba asociado a la producci&oacute;n de ensamble tradicional intensivo y a la manufactura de serie fordista, tales como mesas para ensamble y l&iacute;neas de producci&oacute;n para manufactura. Adem&aacute;s, se pudo detectar una renovaci&oacute;n selectiva de aquellos aspectos de la producci&oacute;n que requer&iacute;an de mayor exactitud e involucraban microcomponentes (como la inserci&oacute;n de chips), as&iacute; como aquellos elementos relacionados con el control de calidad de los productos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, el conjunto de evidencias mostr&oacute; que ninguna de las plantas se encontraba totalmente automatizada, ni realizaba actividades de investigaci&oacute;n y desarrollo, y que sus decisiones de cambio respond&iacute;an a las pautas que marcan las f&aacute;bricas matrices. Casi todas las plantas mantienen ensamble tradicional intensivo junto a cadenas de montaje autom&aacute;ticas o semiautom&aacute;ticas, y en ocasiones, a equipo computarizado de &uacute;ltima generaci&oacute;n. En este sentido, no se trata de plantas que hayan atravesado por procesos de innovaci&oacute;n total o por la regeneraci&oacute;n de su equipo de producci&oacute;n, m&aacute;s bien se trata de la uni&oacute;n de viejos elementos del trabajo que prevalecen en las maquiladoras con los nuevos requerimientos productivos de las plantas matrices.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata de una tr&iacute;ada de modelos productivos &#151;manufactura intensiva de fuerza de trabajo, de serie y "flexible"&#151; en una misma estructura industrial, los que sintetizan el proceso hist&oacute;rico del sistema de fabricaci&oacute;n en las maquiladoras.<sup><a href="#nota">7</a></sup> La pr&aacute;ctica cotidiana de estos patrones de producci&oacute;n confirma que el proceso de reestructuraci&oacute;n en las plantas maquiladoras estudiadas es un fen&oacute;meno parcial y de convivencia de viejos y nuevos principios en la producci&oacute;n. Asimismo, las transformaciones productivas no se originan en la base tecnol&oacute;gica de las plantas sino en elementos vinculados con la organizaci&oacute;n del trabajo, en los que el factor humano en la producci&oacute;n est&aacute; permitiendo hacer frente a las exigencias de eficiencia productiva. Elementos tales como un sistema efectivo de proveedores, el incremento de la supervisi&oacute;n sobre el control de calidad<sup><a href="#nota">8</a></sup> y la intensificaci&oacute;n de pr&aacute;cticas tradicionales de control del trabajo en las maquiladoras, son algunos de los medios que han sido m&aacute;s efectivos que la propia renovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, estos elementos requieren de la formaci&oacute;n continua de los trabajadores, los cuales en su mayor&iacute;a no tiene claro qu&eacute; es la calidad ni su importancia para la producci&oacute;n. Una gran mayor&iacute;a desconoce la forma de operar bajo este sistema e incluso su funcionamiento, debido a la inestabilidad de la fuerza de trabajo y a las altas tasas de rotaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Reorganizaci&oacute;n del trabajo y estrategias gerenciales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la pr&aacute;ctica, el desarrollo de las formas flexibles del trabajo ha sido mucho m&aacute;s mundano y variado de lo que la bibliograf&iacute;a sugiere sobre procesos de reestructuraci&oacute;n. La reorganizaci&oacute;n del trabajo en estas plantas ha sido ejecutada por los gerentes como una moda bajo el aparente cuidado de seguir la concepci&oacute;n de la flexibilidad al pie de la letra, lo que ha generado variabilidad en la pr&aacute;ctica de la reorganizaci&oacute;n del trabajo y el surgimiento de tensiones respecto a dichas modificaciones entre los trabajadores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En introspectiva, el &uacute;nico denominador com&uacute;n de lo que ha sido etiquetado como "flexibilidad de la producci&oacute;n" aparece como un intento llano por reagrupar a los trabajadores con el fin de completar el proceso productivo en determinadas &aacute;reas. En particular existe poca evidencia sobre alg&uacute;n movimiento estructural que permita afirmar el uso flexible de la fuerza de trabajo en las plantas estudiadas. Aunque existen elementos sobre el incremento de actividades de monitoreo sobre el trabajo realizado por los obreros, as&iacute; como cambios constantes de su lugar de trabajo, lo que implica una continua adaptaci&oacute;n a nuevas actividades. Estas pr&aacute;cticas han generado inconformidad entre los trabajadores, as&iacute; como estados de ansiedad debido a que estos modelos se basan en la competici&oacute;n entre los obreros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, planteamos que el tipo de relaciones laborales que se generaron en las maquiladoras desde la d&eacute;cada de 1970 ha sido adaptado a las nuevas necesidades productivas. B&aacute;sicamente a trav&eacute;s de normas, de concesiones y de la inducci&oacute;n de ciertos comportamientos e identidades corporativas en los trabajadores, as&iacute; como a trav&eacute;s de la imposici&oacute;n de nuevas pol&iacute;ticas de personal y de sistemas sociot&eacute;cnicos. En este sentido, no se trat&oacute; de un proceso de ruptura radical respecto al anterior esquema de relaciones laborales, sino de la refuncionalizaci&oacute;n de a&ntilde;ejas relaciones de subordinaci&oacute;n de tipo autoritario&#45;paternalista con las nuevas metas productivas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es decir, al lado del trabajo rutinario y poco calificado de la l&iacute;nea de montaje, se observa la profusa aplicaci&oacute;n de medidas y de sistemas de control de calidad tanto para el proceso como para el producto. Para ello se pusieron en pr&aacute;ctica extensos programas de entrenamiento para obreros, t&eacute;cnicos, gerentes e ingenieros de producci&oacute;n orientados al manejo de tales sistemas. A los trabajadores se les entren&oacute; en centros de adiestramiento de las propias plantas, y a los jefes de grupo, supervisores, superintendentes y gerentes se les dieron cursos especiales. Al respecto un gerente declar&oacute;:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La organizaci&oacute;n del trabajo est&aacute; marcada por la producci&oacute;n, es decir, producimos en serie y por bandas. Esto marca un tipo de trabajo repetitivo y mon&oacute;tono, pero lo diferente es que requerimos de alta calidad y por eso estamos siempre capacitando a nuestra gente, involucr&aacute;ndola con la responsabilidad de lograrla y por eso utilizamos las juntas, el control estad&iacute;stico, los incentivos y un sistema de relaciones interpersonales para que las barreras sean menos (entrevista con gerente de personal, Ciudad Ju&aacute;rez, 1996).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, la introducci&oacute;n de los sistemas de control de calidad y las recientes variaciones en el uso del trabajo no han significado un cambio en las categor&iacute;as tradicionales de la maquila, al igual que en las d&eacute;cadas de la d&eacute;cada de 1970 y parte de la de 1980, contin&uacute;an predominando las mismas.<sup><a href="#nota">9</a></sup> Se trata de una estructura jer&aacute;rquica simple, con escasas probabilidades de movilidad ascendente, as&iacute; como una alta concentraci&oacute;n sobre la toma de decisiones en los puestos superiores. Bajo esta estructura subyace una fuerte divisi&oacute;n sexual del trabajo, donde los puestos directos de producci&oacute;n son cubiertos generalmente por mujeres y cuyo ascenso no va m&aacute;s all&aacute; del puesto de inspectora de calidad. En tanto los hombres ocupan cargos de mayor responsabilidad y su proceso de movilidad puede ser m&aacute;s r&aacute;pido.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, la movilidad    ascendente puede lograrse mediante la antig&uuml;edad como criterio de experiencia    pero tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la capacitaci&oacute;n y de la actualizaci&oacute;n,    aunque existen v&iacute;as informales manejadas por algunos directivos como    producto de cierto favoritismo. Desafortunadamente, el criterio de antig&uuml;edad    es poco efectivo debido a las condiciones de inestabilidad que predominan en    este tipo de industrias, as&iacute; como por el libre arbitrio de los supervisores    y jefes inmediatos sobre la asignaci&oacute;n de personal en determinados puestos.    De esta forma el progreso laboral pudo ser m&aacute;s efectivo a trav&eacute;s    de una relaci&oacute;n cercana con el jefe, el cual toma nota del desempe&ntilde;o    y del grado de sumisi&oacute;n del trabajador, al respecto algunos testimonios    ilustran:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues muchas veces con... suerte la suben a uno luego, luego. Es que tiene que ver el comportamiento que lleve uno, y cuando la pongan &#91;a trabajar&#93; no reniegue, que vean que usted se da en cada posici&oacute;n, que la pongan... y pues es mejor que la muevan a uno pa' todos lados y no renegar (entrevista grupal con trabajadoras, Ciudad Ju&aacute;rez, 1996).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... si eres la consentida... del supervisor, s&iacute; se da a veces, te suben m&aacute;s de sueldo o de puesto... (entrevista con trabajadora, Ciudad Ju&aacute;rez, 1996).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con frecuencia estos criterios penetran entre aquellas obreras que se encuentran en posiciones subordinadas y los hombres que sustentan puestos superiores, derivando en un interjuego de expectativas de ascenso por parte de las trabajadoras y de manipulaci&oacute;n paternalista por los gerentes. Lo que genera, en algunas ocasiones, fuertes fricciones entre las propias trabajadoras:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...ya son cosas personales que se porten as&iacute;, o sea, mi supervisor siempre me ha tenido por notar m&aacute;s que a las otras, y pues los jefes dicen que no debe ser as&iacute;, que no hay que hacer de menos &#91;a las otras&#93; por las envidillas. Porque el supervisor me prefiere por decir&#91;le&#93; &#91;las&#93; cosas que tiene que hacer... me las dan a m&iacute; &#91;el trabajo&#93; por ser m&aacute;s eficiente, me dan mejor entrenamiento.. (entrevista con jefa de grupo, Ciudad Ju&aacute;rez, 1996)</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...los hombres son m&aacute;s considerados que las mujeres...aunque algunas son lindas, seg&uacute;n la jefa de l&iacute;nea que tenga uno, pero si algunas son muy buenas, otras abusan...o sea &#91;deben&#93; darle su lugar a la gente que se lleva bien con ella y &#91;tambi&eacute;n&#93; con las que no, o sea, es que uno le dice va a hacer esto u lo otro, pero te pasas para ac&aacute;, y dice no a m&iacute; no me gusta.. (entrevista con jefa de grupo, Ciudad Ju&aacute;rez, 1996).</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">...se te ponen al brinco...no te hacen caso, y dicen, porque le voy hacer caso, que quien sabe qu&eacute;, o sea, por eso uno mismo teme de que la suban, porque la gente no te va aceptar. Porque hay veces que tambi&eacute;n entra gente y tiene dos meses y las suben, y la gente que tiene m&aacute;s tiempo no la suben... (entrevista grupal, Ciudad Ju&aacute;rez, 1996).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo "el buen comportamiento", la lealtad hacia la empresa y la inducci&oacute;n de una identidad corporativa entre los trabajadores operan como criterios de promoci&oacute;n, aunque muchos trabajadores han interiorizado tales preceptos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...en Texca s&iacute; saben valorizar la calidad y a la gente, porque en Texca s&iacute; suben mucho a la gente, aunque no tenga estudios, o sea aunque usted tenga nom&aacute;s la primaria sube a supervisora, pero porque se sabe todas las posiciones de las dem&aacute;s y lo hace bien. Pero muchas que son jefas de l&iacute;nea ah&iacute; donde estoy, hay utilitis que se quedan en lugar de uno, y a veces dicen pues, es utility, ha de saber m&aacute;s que yo, &#91;no&#93; se le ha de pasar ning&uacute;n defecto, y no... que se le pasan componentes y luego va a uno y se lo anotan mal (entrevista grupal, Ciudad Ju&aacute;rez, 1992).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, las relaciones entre jefes y operarios pueden llegar a fungir como mecanismos informales de ascenso en favor de unos, y a veces en detrimento de otros. Este panorama muestra el grado de conocimiento que tienen los obreros sobre las reglas informales de promoci&oacute;n, que en ocasiones, tienen m&aacute;s difusi&oacute;n que las reglas formalizadas a trav&eacute;s del reglamento interior de trabajo. En gran medida debido a que &eacute;stos &uacute;ltimos son ambiguos y con frecuencia se "ajustan" a otros criterios como la escolaridad, el desempe&ntilde;o en el trabajo, las horas de entrenamiento o la experiencia como equivalencias del trabajo calificado, por ejemplo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro dato relevante son los criterios de asignaci&oacute;n del trabajo, los cuales se encuentran ligados a las necesidades inmediatas de la producci&oacute;n y dependen de las decisiones directas de los supervisores. Se trata de criterios poco formalizados y sin referencia a un escalaf&oacute;n o tipo de movilidad que regule esta situaci&oacute;n, aunque a partir de la d&eacute;cada de 1990 la asignaci&oacute;n de tareas se encontr&oacute; mediada por criterios sobre la productividad y nociones sobre la polivalencia, la calificaci&oacute;n y la necesidad de sustituir a un trabajador escaso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, el criterio de <i>calificaci&oacute;n</i> se encuentra relacionado con el tiempo de servicio, es decir, predomina el juicio del tiempo como un equivalente de experiencia<sup><a href="#nota">10</a></sup> en el trabajo, m&aacute;s que la definici&oacute;n formal de tipos de calificaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este criterio opera en determinados trabajadores a los que se les asigna tareas espec&iacute;ficas consideradas de importancia. Asimismo, existen pruebas de certificaci&oacute;n continuas para comprobar los conocimientos de los trabajadores y actualizarlos, de no acreditar dicha prueba, el operador tiene que presentar nuevamente un examen que garantice su "calificaci&oacute;n" para desempe&ntilde;ar determinado puesto. Adicionalmente, los trabajadores reciben un bono de compensaci&oacute;n que hace m&aacute;s atractivo su involucramiento en estas pruebas de certificaci&oacute;n, ya que son de car&aacute;cter voluntario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto el criterio de <i>polivalencia</i> act&uacute;a como un ejercicio de transferencia de trabajadores de un &aacute;rea a otra sin diferenciaci&oacute;n salarial ni de categor&iacute;a. Tradicionalmente los trabajadores van aprendiendo distintas tareas con sus compa&ntilde;eros de trabajo, con el jefe de grupo, y ocasionalmente, tomando cursos de actualizaci&oacute;n en la planta. Estos trabajadores con el tiempo aprenden a ser vers&aacute;tiles en el manejo de los criterios de calidad, lo que constituye la nueva caracter&iacute;stica de esta espec&iacute;fica forma de movilidad horizontal. Este proceso no ha requerido de negociaci&oacute;n entre los trabajadores, ni de un reconocimiento formal o de una mayor remuneraci&oacute;n aunque se trata de un evento poco formalizado, que en mucho depende de la iniciativa de los trabajadores. Al respecto una trabajadora narraba:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">... todav&iacute;a no me toca que me manden pa' todos lados, nom&aacute;s entrando me toc&oacute; soldar, pero como ya tengo pr&aacute;ctica en soldar r&aacute;pido me quitaron: "no, usted ya sabe mucho de soldar", ya para la noche terminaba 40 cajitas... y pa' las 9 me dec&iacute;an: "&iquest;quiere aprender en la computadora?", y le digo s&iacute;, por si renuncia la muchacha, y ya me pusieron en la computadora, y en la computadora entonces nos piden 2 800 bobinas... (entrevista grupal con trabajadoras, Ciudad Ju&aacute;rez, 1992).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...a operadora s&iacute; la bajan a uno, pero el sueldo ya no se lo bajan a uno. El sueldo no se lo pueden bajar, la pueden sentar, pero el sueldo no... (entrevista grupal con trabajadoras, Ciudad Ju&aacute;rez, 1992).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos concluir que un importante rasgo de este nuevo enfoque flexible del trabajo fue la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas gerenciales comunicadas a trav&eacute;s de estilos muy personales de los gerentes de las plantas. Esto involucr&oacute; una compleja combinaci&oacute;n de caracter&iacute;sticas tradicionales de organizaci&oacute;n en las maquiladoras, con fuertes intenciones de lograr el involucramiento de los trabajadores para el cambio mediante los reconocimientos a la calidad en su trabajo o con premios simb&oacute;licos. Asimismo, es evidente que el proceso de modernizaci&oacute;n de estas maquiladoras ha estado condicionado por algo m&aacute;s que la contingencia en la producci&oacute;n y en el mercado, ya que su operacionalizaci&oacute;n se ha basado en procedimientos que involucran negociaciones y la continuidad de viejas tradiciones de control.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Gesti&oacute;n del control, participaci&oacute;n de los trabajadores e incentivos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las maquiladoras estudiadas se detectaron varios tipos de control del trabajo, en primer lugar de tipo empresarial&#45;autoritario, cuyas negociaciones no van m&aacute;s all&aacute; de las condiciones de trabajo, por lo que se dan escasos intentos por las gerencias de atraer la cooperaci&oacute;n y la lealtad de los trabajadores a trav&eacute;s de la retribuci&oacute;n por m&eacute;ritos. La planta <i>El&eacute;ctrica Mexicana,</i> bajo esta definici&oacute;n, mostr&oacute; formas de sanci&oacute;n normadas por el reglamento interior de trabajo.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto el tipo de control paternalista&#45;autocr&aacute;tico    plantea escasas barreras para el ingreso de trabajadores a la empresa, por lo    general existe un alto grado de competencia entre &eacute;stos. El control de    la direcci&oacute;n sobre el proceso de trabajo es bastante considerable, y    los acuerdos sobre el trabajo y la asignaci&oacute;n de tareas no se consideran    negociables. Los tiempos de inicio y fin de la jornada se vigilan celosamente,    y los tiempos de descanso est&aacute;n sujetos a las condiciones de la producci&oacute;n.    Bajo este estilo de direcci&oacute;n se encontr&oacute; la planta Koyi Internacional,    donde las decisiones que se toman se consultan poco en los departamentos de    producci&oacute;n y tratando individualmente a los trabajadores. Adem&aacute;s,    se reconoce en la disciplina un elemento importante de control, tal y como lo    expres&oacute; un gerente: "somos duros, pero justos".</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El control profesional&#45;institucionalizado    es aquel capaz de legitimar su propia posici&oacute;n frente a los trabajadores    a trav&eacute;s de cierto tipo de pol&iacute;ticas gerenciales que permiten    internalizar las metas de la empresa en los trabajadores. La planta Optos correspondi&oacute;    a este tipo de control, ya que su actual forma de organizaci&oacute;n del trabajo    representa un esfuerzo por racionalizar las relaciones entre el personal y la    gerencia. Seg&uacute;n declaraciones de algunos gerentes, se trataba de un proceso    que buscaba humanizar y madurar las relaciones entre los trabajadores y los    jefes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, en el control por consenso pasivo la direcci&oacute;n busca establecer cierto tipo de acuerdos con sus trabajadores. Parte de su filosof&iacute;a supone tratar a &eacute;stos como "personas responsables" y recurre a grupos de trabajo y c&iacute;rculos de control de calidad. Los gerentes de esta planta califican sus relaciones con los trabajadores como cooperativas, y a su organizaci&oacute;n del trabajo como cada vez m&aacute;s racional, con el fin de no tener p&eacute;rdidas y lograr mayor calidad. No obstante, m&aacute;s all&aacute; de los discursos gerenciales, las formas concretas de asignaci&oacute;n de personal, el tipo de movilidad interna y la importancia de la disciplina, son aspectos que contin&uacute;an siendo regulados directamente por las gerencias de las plantas, por lo que los campos de negociaci&oacute;n son escasos, sino nulos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos generales estos tipos de control han logrado un car&aacute;cter estructural y estatuario. En el primero, los intereses particulares de los trabajadores se subordinan a los de la corporaci&oacute;n a trav&eacute;s de estructuras como las arriba indicadas. En este sentido, el n&uacute;cleo del control de estas empresas se basa en criterios de tipo autoritario. El segundo tipo de pr&aacute;ctica, la empresa y los grupos que organizan el trabajo tienen papeles autorizados para regular la participaci&oacute;n, por lo que &eacute;sta se torna en una acci&oacute;n institucional. &Eacute;stas pueden asumir formas de arreglos monetarios en reconocimiento al trabajo; de consenso a trav&eacute;s de t&eacute;cnicas grupales; o de car&aacute;cter profesional en las que media una &eacute;tica del trabajo asociada a los atributos de la organizaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta medida, las formas de control y la regulaci&oacute;n de la participaci&oacute;n de los obreros mediante incentivos se encuentran estrechamente ligados, y pueden adquirir un car&aacute;cter meramente instrumental, ya que los trabajadores se involucrar&aacute;n en la medida en que su esfuerzo sea retribuido monetariamente. Asimismo, la participaci&oacute;n puede adquirir un car&aacute;cter consensual, s&oacute;lo si se logra que coincidan los intereses de los trabajadores sobre la producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Sistema de incentivos</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde un inicio, las pol&iacute;ticas empresariales que se utilizaron en las industrias maquiladoras marcaron cierto tipo de constre&ntilde;imientos en el uso del trabajo. Al principio se trat&oacute; de acciones orientadas a estimular el incremento de la productividad en la l&iacute;nea de montaje y, posteriormente, a tratar de disminuir los graves problemas de ausentismo y la rotaci&oacute;n laboral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma se implantaron pol&iacute;ticas gerenciales que buscaron penetrar en el &aacute;mbito de los valores sociales de los trabajadores, as&iacute; como un sistema de incentivos que respond&iacute;an a la l&oacute;gica del reconocimiento al esfuerzo. El fin de la d&eacute;cada de 1980 marc&oacute; la refuncionalizaci&oacute;n de estos sistemas de incentivos y de pol&iacute;ticas sociales, orient&aacute;ndolos hacia las nuevas metas productivas. De aqu&iacute; en adelante se trataron de introducir sistemas m&aacute;s din&aacute;micos de informaci&oacute;n entre gerencia y supervisores, y en el plano operativo se busc&oacute; promover una mayor responsabilidad y una nueva actitud respecto a la calidad en el trabajo entre los obreros. Asimismo, se foment&oacute; el trabajo competitivo entre los trabajadores y se promovieron est&iacute;mulos monetarios y simb&oacute;licos como elementos importantes para el enajenamiento individual.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que en el discurso    de la direcci&oacute;n se planteaba generar una nueva actitud hacia el trabajo,    los mecanismos de implantaci&oacute;n y de refuncionalizaci&oacute;n de los    incentivos y de las pol&iacute;ticas gerenciales se llevaron a cabo de manera    unilateral. Por ello, el sistema de incentivos y las pol&iacute;ticas sociales    son relevantes en el mundo del trabajo debido a que pueden llegar a inducir    formas culturales de identidad con la empresa, valores e involucramiento respecto    al trabajo, y sentimientos de compromiso y lealtad respecto a los jefes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Particularmente en las maquiladoras estudiadas se proporcionan incentivos que se otorgan durante la jornada de trabajo y se asocian a los logros en la producci&oacute;n, y aquellos que se otorgan en espacios de incertidumbre o de indeterminaci&oacute;n empresarial, como lo son en espacios de recreaci&oacute;n de los trabajadores. En los primeros prevalecen dos tipos de incentivos: instrumental&#45;pecunario y el empresarial&#45;autoritario, en el instrumental se recompensa monetariamente aquellas actividades relacionadas con el cumplimiento de ciertos requerimientos en la producci&oacute;n, como la calidad. As&iacute;, encontramos premios grupales e individuales a la "calidad en el trabajo" y "al mejor operador". En este sentido, el comportamiento del trabajador respond&iacute;a a un sentido instrumental de la recompensa y mucho menos al involucramiento consensual y profesional hacia la producci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo tipo de incentivo empresarial&#45;autoritario responde al cumplimiento de una regla establecida, &eacute;ste puede llegar a implicar una recompensa para el trabajador si se cumple, pero su incumplimiento implica una sanci&oacute;n. Este tipo de incentivos est&aacute; ligado al modelo m&aacute;s tradicional de empresas maquiladoras bajo la forma de bonos ligados a la "productividad", "puntualidad", "asistencia", "al menor n&uacute;mero de accidentes", "a limpieza en el lugar de trabajo", "a la antig&uuml;edad o permanencia en la planta".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, cada tipo de planta ha generado sus estrategias particulares, la planta El&eacute;ctrica Mexicana, por ejemplo, otorga numerosos incentivos dirigidos a cubrir aspectos generales del funcionamiento de la planta, y todos son de car&aacute;cter pecunario. Su sistema de incentivos inici&oacute; en la d&eacute;cada de 1980 y gradualmente se ha ido transformando, de tal forma que para la d&eacute;cada de 1990 se lleg&oacute; a incrementar el n&uacute;mero de bonos e incentivos. Esta fue una iniciativa del nuevo presidente de las plantas filiales en M&eacute;xico, aunque en opini&oacute;n de los gerentes locales este tipo de medidas s&oacute;lo ha propiciado en los trabajadores una conducta instrumental hacia sus obligaciones en el trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, se report&oacute; el mejoramiento de la calidad del producto, a pesar de que solamente existe un bono para remunerar esta caracter&iacute;stica. Asimismo, el sistema de incentivos en esta planta no ha contribuido de manera sustancial en la disminuci&oacute;n del problema de la rotaci&oacute;n laboral. Por su parte la planta Optos utiliza el sistema de incentivos desde 1988, y a diferencia de la planta El&eacute;ctrica Mexicana, la decisi&oacute;n de implementar este sistema fue del personal establecido en Ciudad Ju&aacute;rez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta planta la mitad de los bonos se utilizan en aspectos relacionados con la producci&oacute;n y el logro de calidad, y el resto en controlar la asistencia y la estabilidad del personal. Los beneficios que a corto plazo se han detectado son la disminuci&oacute;n de una actitud individualista en el trabajo y un mayor compromiso de los trabajadores, adem&aacute;s de un mayor n&uacute;mero de cursos de capacitaci&oacute;n, lo que ha incentivado las expectativas del personal sobre las posibilidades de hacer una carrera en la planta.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto la planta Contudel orienta su sistema de incentivos y premios hacia la regulaci&oacute;n de horarios, de funcionamiento de la jornada de trabajo, y en menor medida, hacia aspectos relacionados con la calidad en el trabajo. Sin embargo, este &uacute;ltimo dato fue dudoso debido a que &eacute;sta fue una de las plantas que mostr&oacute; mayor flexibilidad en la organizaci&oacute;n y metas de trabajo. El sistema de incentivos se implement&oacute; en 1988 en la planta, y fue resultado de una evaluaci&oacute;n de las jefas de grupo, de los supervisores y de los gerentes que buscaban formas de motivaci&oacute;n para el personal de operaci&oacute;n. Aqu&iacute; los premios y bonos no son de car&aacute;cter pecunario con el fin de prevenir relaciones clientelares con los trabajadores, tal y como lo expres&oacute; un gerente de esta planta:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...cuando a la gente se le empieza a dar mucho dinero, ya sea en bonos o en efectivo por hacer bien su trabajo se va formando la idea de "yo hago bien mi trabajo si me dan toda esta recompensa" y la idea de nosotros es haz bien tu trabajo porque es tu obligaci&oacute;n, t&uacute; recibes un salario a cambio de un trabajo bien hecho... (entrevista con gerente, Ciudad Ju&aacute;rez, 1995).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, la planta Koyi Internacional implant&oacute; el sistema de incentivos para reducir el ausentismo y la rotaci&oacute;n, as&iacute; como para instrumentar una pol&iacute;tica de relaciones interpersonales. Estas formas de motivaci&oacute;n no ten&iacute;an m&aacute;s de un a&ntilde;o en la planta y fue producto de una iniciativa del personal gerencial en Ciudad Ju&aacute;rez. De igual forma, la pr&aacute;ctica de determinadas pol&iacute;ticas gerenciales en estas plantas ha logrado inducir un criterio com&uacute;n sobre la producci&oacute;n entre los trabajadores, los que llegan a asumir la responsabilidad sobre la calidad y la producci&oacute;n como una meta personal, aunque como resultado de competir con otros trabajadores. Algunos testimonios al respecto ilustran:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...nosotras tratamos de no tener errores y cumplir con la calidad, porque as&iacute; se logra trabajo en equipo y respetar el trabajo de las otras... (Ciudad Ju&aacute;rez, septiembre 1994).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...todas somos importantes, porque de nuestro trabajo depende la calidad... (Ciudad Ju&aacute;rez, septiembre 1994).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre l&iacute;neas s&iacute; hay competencia, pero no es mala sino buena porque, pu's tienen pizarrones de quien trabaja m&aacute;s, y uno se motiva cuando se ve que est&aacute; trabajando bien y que no le sacan rechazos, y pues &#91;se&#93; trabaja con m&aacute;s ganas y con menos presi&oacute;n, porque realmente se est&aacute; viendo que no tiene rechazos &#91;y&#93; va a tratar de hacerlo m&aacute;s r&aacute;pido y mejor (entrevista con inspectora de calidad, Ciudad Ju&aacute;rez, 1994).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, se ha logrado introyectar cierto tipo de lealtad entre los obreros hacia la empresa, mediante ciertas pr&aacute;cticas de socializaci&oacute;n y reconocimiento p&uacute;blico sobre los logros en la producci&oacute;n. Por lo que su ausencia puede generar sentimientos contrarios entre los obreros, ya que &eacute;stos comparan continuamente sus condiciones de trabajo respecto a las que prevalecen en otras plantas. Al respecto algunos trabajadores mencionaron:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">...a la que sacara m&aacute;s calidad nos daban pastel, nieve y nos festejaban. All&aacute; en Taxca &#91;una maquiladora&#93; hasta me llevaron a comer al Tenampa &#91;con&#93; toda la l&iacute;nea cuando sac&aacute;bamos la mejor producci&oacute;n o rechazos, o sea 100 por ciento bien, &eacute;ramos 70 e iba la supervisora, la jefa de grupo, la utility y todas las operadoras... en Taxca s&iacute; saben valorizar la calidad y a la gente, porque en Taxca s&iacute; sube mucho la gente aunque no tenga estudios, o sea, aunque usted tenga nom&aacute;s la primaria sube a supervisora, pero porque saben todas las posiciones de las dem&aacute;s y lo hacen bien... (entrevista grupal con trabajadoras, Ciudad Ju&aacute;rez, 1992).</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...yo tengo 20 a&ntilde;os &#91;de trabajar en esta maquila&#93;, &iquest;y qu&eacute; me han dado? nada, ni un bono de despensa, quiz&aacute;s a lo mejor ni me lo cree pero es la verdad. Hay otras maquilas &#91;en donde&#93; cumplen cinco a&ntilde;os y les dan algo, al otro a&ntilde;o dos, pues si ya se quedo uno &#91;en la planta&#93; pero aunque fuera una cosa que le dieran a uno por muy chiquita que fuera ya ser&iacute;a algo verdad, y no lo dan...Hay mucha gente que trabaja muy bien porque no le dan una motivaci&oacute;n para que sigan as&iacute; porque mucha gente empieza &#91;a quejarse&#93;, ni me toman en cuenta y me van a pagar lo mismo, por eso muchas veces hacen las cosas mal, de todos modos bien o mal es la misma paga. Y Electrocomponentes es una de las plantas m&aacute;s viejitas, en la RCA tienen m&aacute;s cosas, que seg&uacute;n &#91;tambi&eacute;n&#93; de aqu&iacute; de Electrocomponentes porque viene siendo la General Electric... (entrevista a operadora de producci&oacute;n, Ciudad Ju&aacute;rez, 1994).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro elemento del sistema de incentivos es la disponibilidad de transporte, alimentos y retribuciones que satisfacen las expectativas locales concernientes a la sociabilidad de la empresa. &Eacute;stas incluyen fondos para becas, fiestas de cumplea&ntilde;os para los trabajadores, regalos en el D&iacute;a de las Madres, festivales, excursiones y concursos de belleza como el del "Rey Feo". A trav&eacute;s de este tipo de actividades se busca que el trabajador se sienta "como en familia", lo que expl&iacute;citamente se anuncia en las invitaciones que se dan a los trabajadores y a sus familias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este tipo de eventos est&aacute;n abiertos a todo el personal de las plantas y a sus familias, y seg&uacute;n algunos gerentes, la actitud de los trabajadores frente a estos est&iacute;mulos es de gran participaci&oacute;n debido a que significa el reconocimiento de su trabajo. Los gerentes esperan con este tipo de actividades estimular la lealtad de los trabajadores hacia la empresa y ampliar las redes de comunicaci&oacute;n. Aunque en el fondo continuaba la preocupaci&oacute;n por la tendencia de los trabajadores de cambiar continuamente de plantas. Al respecto se entrevist&oacute; a un conjunto de ochenta trabajadores sobre los eventos organizados por la planta, y se encontr&oacute; que un importante n&uacute;mero de &eacute;stos participaba con relativa frecuencia. De hecho, 25 por ciento expres&oacute; haber participado al menos una vez, 27.5 por ciento de tres a cuatro veces, y 31 por ciento m&aacute;s de cinco veces.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en cada tipo de planta hab&iacute;a variaciones, as&iacute; en la planta Koyi Internacional 100 por ciento de los entrevistados hab&iacute;an participado al menos en un evento, y 60 por ciento en m&aacute;s de cuatro ocasiones. En gran medida, esta alta participaci&oacute;n se debe al contexto que rodea a los trabajadores de esta planta, los que habitan en el Valle de Guadalupe, distrito de Bravo, la que fuera una importante zona algodonera ahora en declive. Por lo que los muchos de trabajadores de esta planta, a&uacute;n en la d&eacute;cada de 1970, eran agricultores de una zona algodonera en declive. Se trata de una poblaci&oacute;n alejada del centro de Ciudad Ju&aacute;rez y m&aacute;s cercana a la planta industrial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El relativo &eacute;xito de los sistemas de incentivos en las plantas maquiladoras no se basa en el logro de una mayor corresponsabilidad o involucramiento en el trabajo, sino a que &eacute;stos se han transformado en fuentes alternativas para complementar los bajos salarios que se pagan en este tipo de industrias. De esta forma es com&uacute;n que los trabajadores cambien de una planta a otra en busca de los mejores "premios" o "bonos", con el fin de complementar los salarios que ofrecen las maquiladoras de Ciudad Ju&aacute;rez. Adem&aacute;s, buscan "buenas" instalaciones, horarios y medios de transporte para mejorar sus condiciones de trabajo, y en especial, se busca un "ambiente &#91;social&#93; suave" en el que encuentren importantes satisfactores de convivencia sin gastos significativos para ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es decir, tanto el tipo de pol&iacute;ticas gerenciales como los incentivos y las condiciones generales de trabajo se han convertido en importantes puntos de referencia para que los trabajadores seleccionen una planta. As&iacute;, es com&uacute;n que los trabajadores tejan "redes de relaciones" con parientes<sup><a href="#nota">11</a></sup> y amistades que les proporcionen informaci&oacute;n para orientar su decisi&oacute;n en la selecci&oacute;n de una planta maquiladora.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parad&oacute;jicamente, los altos patrones de rotaci&oacute;n laboral <i>(turn over)</i> no ayudan a desarrollar una identidad colectiva como lo desear&iacute;an los gerentes de este tipo de plantas, aunque por su car&aacute;cter intersectorial podr&iacute;amos hablar de comunidades ocupacionales. De esta forma, la rotaci&oacute;n puede interpretarse como un conflicto de intereses no dirigido y que constituye un comportamiento concreto que puede relacionarse con el tipo de control y condiciones de trabajo, pero su significado dentro del orden social es muy limitado. No obstante, esta conducta muestra un compromiso organizacional limitado del trabajador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objeto de este documento ha sido escudri&ntilde;ar el significado de la flexibilidad a la luz de evidencias emp&iacute;ricas en plantas maquiladoras de tipo electr&oacute;nico. El cambio en la organizaci&oacute;n de la producci&oacute;n en estas industrias debe enfocarse en cuatro aspectos centrales: el proceso de trabajo, en donde la calificaci&oacute;n manual involucra destreza y las multitareas ocurren en una tendencia vertical. Segundo, la intensificaci&oacute;n del trabajo, en donde obst&aacute;culos de la producci&oacute;n ocurren c&iacute;clicamente y el trabajo se distribuye en una producci&oacute;n continua y genera nuevas presiones para el trabajador; el tercero se refiere a las forma de control y subordinaci&oacute;n a la luz de dichos cambios. Y, finalmente, el factor de la calidad relacionado con el principio del esfuerzo, en la rapidez de los ciclos de trabajo y su impacto en la variabilidad del producto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe se&ntilde;alar que la introducci&oacute;n de nuevas formas de organizaci&oacute;n del trabajo en cuatro plantas maquiladoras estudiadas muestra como esto fue parte de un proceso importante de reestructuraci&oacute;n de corporaciones l&iacute;deres en la rama de la electr&oacute;nica, lo cual alter&oacute; los modelos de trabajo y organizaci&oacute;n en las plantas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al mismo tiempo la variedad y, en ocasiones, la modestia de los cambios en las relaciones de trabajo no permiten diagnosticar el surgimiento de formas flexibles del trabajo flexible de manera contundente. Sin embargo, la evidencia muestra como consecuencia importante de estos cambios la reconfiguraci&oacute;n del significado del trabajo en las maquiladoras observadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, es claro que los cambios en las relaciones de trabajo en las plantas estudiadas surgieron de una crisis de ganancias, lo cual llev&oacute; a las corporaciones a reevaluar el desarrollo de sus negocios a trav&eacute;s del cambio de las condiciones de trabajo. Esta reevaluaci&oacute;n fue orquestada principalmente a trav&eacute;s de una mayor variedad y corridas cortas de producci&oacute;n, combinada con los esfuerzos de la gerencia para minimizar el trabajo indirecto y los costos de almacenaje. En este contexto, el desarrollo de estas empresas claramente ilustra un interjuego entre los l&iacute;mites de las estrategias corporativas, la supervisi&oacute;n, el trabajo de ensamble y los rasgos espec&iacute;ficos de la gerencia local.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo se encontr&oacute; poca evidencia del cambio en las relaciones de trabajo que involucren alg&uacute;n cambio sustancial hacia el trabajo multicalificados o relaciones m&aacute;s armoniosas entre trabajadores y gerencia, sobre todo, se dio una gran presi&oacute;n sobre el trabajo asociada con el incremento de responsabilidades para el trabajador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente que tales din&aacute;micas y direcciones de cambio est&aacute;n condicionadas por las anteriores relaciones entre capital y trabajo, lo cual no s&oacute;lo implica las relaciones generales entre gerentes y trabajadores, sino en t&eacute;rminos m&aacute;s amplios de una organizaci&oacute;n interna fabril e institucionalizada cercana a los sindicatos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AGLIETTA, M., 1979, <i>A Theory of Capitalist Regulation: The U.S. Experience,</i> New left books, London.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729892&pid=S1405-7425200200030000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BOYER, R., 1988, <i>The Search for labour Market Flexibility: the European Economies in Transition,</i> Clarendon Press, Oxford.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729894&pid=S1405-7425200200030000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BURROWS, Roger <i>et al.,</i> 1992, "Introduction: Fordism, Post&#45;Fordism and Economic Flexibility", in <i>Fordism and Flexibility, Divisions and Change,</i> MacMillan Press, London.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729896&pid=S1405-7425200200030000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CARRILLO, Jorge y Alfredo Hualde, 1996, <i>&iquest;Delphi&#45;General Motors: centro de investigaci&oacute;n y desarrollo o maquiladora de alta tecnolog&iacute;a?,</i> El Colegio de la Frontera Norte (mimeo), Tijuana, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729898&pid=S1405-7425200200030000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CEPAL, 1992, <i>Reestructuraci&oacute;n y desarrollo de la industria automotriz mexicana en los a&ntilde;os ochenta: evoluci&oacute;n y perspectivas,</i> en <i>Estudios e informes de la CEPAL,</i> n&uacute;m. 83, Santiago de Chile.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729900&pid=S1405-7425200200030000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CORIAT, Benjam&iacute;n, 1993, <i>Pensar al rev&eacute;s,</i> Siglo XXI, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729902&pid=S1405-7425200200030000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CORIAT, Benjam&iacute;n, 1991, "Desindustrialization and tertiarization: Towards a new economic regimen" in A. Amin y M. Dietrich, in <i>Toward a new Europe?,</i> Adershot, London.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729904&pid=S1405-7425200200030000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DE LA GARZA, Enrique, 1993, "Reestructuraci&oacute;n productiva y respuesta sindical en Am&eacute;rica Latina (1982&#45;1992)", en <i>Sociolog&iacute;a del Trabajo,</i> n&uacute;m. 19, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729906&pid=S1405-7425200200030000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DE LA O, Mar&iacute;a E., 1997, <i>Y por eso se llaman maquilas. La configuraci&oacute;n de las relaciones laborales en la modernizaci&oacute;n. Cuatro estudios de plantas electr&oacute;nicas en Ciudad Ju&aacute;rez, Chihuahua,</i> en tesis doctoral, Programa de Doctorado en Ciencia Social con especialidad en Sociolog&iacute;a, Centro de Estudios Sociol&oacute;gicos, El Colegio de M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729908&pid=S1405-7425200200030000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DOSI G., 1988, <i>Technical change and Economia Theory,</i> Printer London, London.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729910&pid=S1405-7425200200030000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FREEMAN, C. <i>et al.,</i> 1982, <i>Unemployment and technical innovation. A study of long waves in economic development,</i> Frances Printer, London.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729912&pid=S1405-7425200200030000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GARRAHAN, P. and Stewart P., 1992, <i>Working for Nissan,</i> Science as Culture, Forthcoming.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729914&pid=S1405-7425200200030000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GOD&Iacute;NEZ, Jos&eacute; Alberto y Alfonso Mercado, 1994, <i>Fuentes de la eficiencia y competitividad en la industria maquiladora de exportaci&oacute;n en M&eacute;xico,</i> Reporte de investigaci&oacute;n, Departamentos de Estudios Econ&oacute;micos&#45;El Colegio de la Frontera Norte y El Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, Tijuana, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729916&pid=S1405-7425200200030000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GONZ&Aacute;LEZ&#45;AR&Eacute;CHIGA, Bernardo y Jos&eacute; Carlos Ram&iacute;rez, 1989, "Productividad sin distribuci&oacute;n: cambio tecnol&oacute;gico en la industria maquiladora mexicana 1980&#45;1986", en <i>Frontera Norte,</i> n&uacute;m. 1, enero&#45;junio, El Colegio de la Frontera Norte, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729918&pid=S1405-7425200200030000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HOFFMAN, Kurt y Raphael Kaplimsky, 1988, <i>The Global Restructuring of technology, Labour, and Investment in the Automobile and Components Industries,</i> United Nations Centre on Transnational Corporations y Westview Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729920&pid=S1405-7425200200030000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LIPIETZ, Alain, 1986, "New tendencies in the International Division of Labor: Regimes of Accumulation and Modes of Regulation" in A. Scott, y M. Storper, <i>Production, Work, Territory,</i> Universidad de California, Los Angeles.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729922&pid=S1405-7425200200030000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PEDRERO, Mercedes y Norma Saavedra, 1985, "La industria maquiladora en M&eacute;xico", <i>Documento de trabajo,</i> n&uacute;m. 49, Programa de Empresas Multinacionales, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, Suiza.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729924&pid=S1405-7425200200030000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">P&Eacute;REZ, Carlota, 1986, "Las nuevas tecnolog&iacute;as: una visi&oacute;n de conjunto", en <i>La Tercera Revoluci&oacute;n Industrial,</i> GEL, Argentina.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729926&pid=S1405-7425200200030000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PIORE, Michel y Charles Sabel, 1984, <i>The second industrial divide. Possiblilites of popertiy,</i> Basic Books, New York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729928&pid=S1405-7425200200030000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TUELI, Guillermo, 1978, "Las industrias maquiladoras: progreso y retroceso en el progreso mexicano de desarrollo", en <i>El economista mexicano,</i> vol. XI, n&uacute;m. 1, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729930&pid=S1405-7425200200030000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">WOMACK, J. P. <i>et al.,</i> 1991, <i>The Machine that changed the world,</i> Haper Collins Publishers, New York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729932&pid=S1405-7425200200030000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">WOOD, Stephen y John Kelly, 1989, "Taylorismo, autonom&iacute;a responsable y estrategia gerencial", in R. E. Pahl, <i>On Work. Historical, Comparative and Theoretical Approaches,</i> Basic Blackwell, London.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5729934&pid=S1405-7425200200030000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Algunas interpretaciones derivadas de la crisis de la d&eacute;cada de 1970 aluden al agotamiento de los procesos productivos dominantes, principalmente desde la vertiente posfordista. Bajo esta perspectiva teor&iacute;as como el regulacionismo franc&eacute;s (Aglietta, 1979; Coriat, 1993; Lipietz, 1986 y Boyer, 1988), el neoschumpeterianismo (Dosi, 1988, y Freeman, 1982) y la especializaci&oacute;n flexible (Piore y Sabel, 1984) surgieron como algunas de las l&iacute;neas de an&aacute;lisis m&aacute;s importantes, y su centro de discusi&oacute;n se orient&oacute; hacia la b&uacute;squeda de una explicaci&oacute;n a la aparente crisis del fordismo y del r&eacute;gimen de acumulaci&oacute;n. En este contexto hubo varios enfoques, unos se&ntilde;alaron la importancia del avance tecnol&oacute;gico y la innovaci&oacute;n en los procesos productivos como posibles explicaciones e incluso llegaron a plantear el surgimiento de un nuevo paradigma tecnol&oacute;gico (P&eacute;rez, 1986); otros destacaron el factor organizacional de estrategias como el toyotismo y la Lean Production (Womack, 1991), y otros tantos, sustentaron su explicaci&oacute;n en la naturaleza de las relaciones laborales e industriales, que corresponden a la pol&eacute;mica de la flexibilidad y las nuevas culturas laborales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> La industria maquiladora se origin&oacute; en 1965 como parte de un proyecto alternativo de industrializaci&oacute;n para la frontera norte de M&eacute;xico, cuya funci&oacute;n era la de proveer empleo para cientos de trabajadores tras finalizar el Programa de Braceros. Su existencia legal se concret&oacute; en el Programa de Industrializaci&oacute;n Fronteriza (PIF) de 1966 (Tueli, 1978) en el que se ofrec&iacute;an facilidades administrativas a estas industrias para la importaci&oacute;n temporal de maquinaria, equipo y componentes y la exenci&oacute;n del pago de derechos de importaci&oacute;n, como incentivos para fomentar la localizaci&oacute;n de m&aacute;s empresas ensambladoras que satisfacieran las enormes demandas del mercado estadunidense. De este instrumento de fomento result&oacute; el establecimiento de varias plantas maquiladoras en la frontera norte del pa&iacute;s, y a partir de 1972 se present&oacute; una expansi&oacute;n masiva de &eacute;stas. Durante estos a&ntilde;os se establecieron empresas como General Electric, Sylvania, General Instrument, American Hospital Supply, Ampex, Allen Bradley, AMF Corporation y Globe Union, entre otras. Inicialmente la legislaci&oacute;n restringi&oacute; la localizaci&oacute;n de estas industrias en la zona fronteriza, pero a partir de marzo de 1971 se autoriz&oacute; el establecimiento de maquiladoras a lo largo de las costas y en ciudades del interior (Pedrero y Saavedra, 1985), aunque &eacute;stas han tendido a concentrarse en el &aacute;rea fronteriza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Durante el decenio de 1980 se vivi&oacute; un fuerte proceso de devaluaci&oacute;n del peso y el deterioro de los salarios reales, junto con la puesta en marcha de programas de modernizaci&oacute;n y de actividades de exportaci&oacute;n. En una primera etapa, 1983&#45;1984, se busc&oacute; promover selectivamente la inversi&oacute;n extranjera en aquellas &aacute;reas donde pudiera contribuir al aumento del empleo, al desarrollo regional, a la incorporaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a y, en particular, al incremento de las exportaciones. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, las disposiciones para la inversi&oacute;n eran m&aacute;s flexibles, hasta el punto de desaparecer el requisito de coinversi&oacute;n y de posibilitar la utilizaci&oacute;n de bonos de la deuda externa <i>(swaps)</i> para realizar inversiones en M&eacute;xico. Como consecuencia, durante el periodo 1983&#45;1988 la inversi&oacute;n extranjera tuvo una evoluci&oacute;n ascendente, as&iacute; como un exportador propiciado por el Programa Nacional de Fomento a la Industria y el Comercio Exterior (Pronafice) que otorg&oacute; prioridad a la estrategia de fomento a las exportaciones manufactureras. A partir de abril de 1985 se puso en operaci&oacute;n el Programa de Fomento Integral de las Exportaciones (Profiex), el cual conten&iacute;a una pol&iacute;tica m&aacute;s din&aacute;mica para impulsar las ventas externas y otorgar a los exportadores y a sus proveedores nacionales beneficios similares a los de sus competidores for&aacute;neos, adem&aacute;s de un sistema de devoluci&oacute;n de impuestos de importaci&oacute;n a exportadores. Igualmente, con el Programa de Importaci&oacute;n Temporal para producir Art&iacute;culos de Exportaci&oacute;n (PITEX) se pusieron en vigor 446 programas entre 1985 y 1988, con lo que se gener&oacute; un valor de dos mil millones de d&oacute;lares anuales a las empresas acogidas en este programa. En este contexto se estableci&oacute; el apoyo a Empresas Altamente Exportadoras (Altex), en el que se acogieron 360 empresas que hab&iacute;an demostrado continuidad y solidez en el comercio internacional. La utilizaci&oacute;n de todos estos instrumentos de fomento cambiaron la fisonom&iacute;a del sector externo (CEPAL, 1992). Desafortunadamente, el aumento de las exportaciones no se tradujo en un incremento importante de la inversi&oacute;n, de la productividad o del desarrollo tecnol&oacute;gico, salvo en &aacute;reas como las industrias maquiladoras. Por ello, la reestructuraci&oacute;n en la industria maquiladora se ha visto beneficiada por m&uacute;ltiples instrumentos y condiciones econ&oacute;micas prevalecientes en este periodo, y condicionada por las estrategias internacionales del capital y los mercados. En este contexto, muchas empresas transnacionales que al principio se hab&iacute;an localizado en el mercado interno comenzaron a adherirse a los programas de exportaci&oacute;n, operando en adelante como segmentos productivos del proceso internacional del trabajo. De esta manera, las primeras plantas automotrices de exportaci&oacute;n se localizaron en el norte del pa&iacute;s en Ramos Arizpe (General Motors, Chyrsler), en Hermosillo y en Chihuahua, as&iacute; como en la zona fronteriza propiamente. Esta nueva forma de integraci&oacute;n entre filiales se llev&oacute; a cabo mediante las llamadas <i>alianzas estrat&eacute;gicas,</i> que impactaron al sector exportador y la forma de asumir la reestructuraci&oacute;n (De la Garza, 1993). Estas alianzas, para hacer competitivas a las empresas en el mercado internacional, buscaban reducir los costos y mejorar la calidad y variedad de los productos, como caracter&iacute;sticas adicionales a las tradicionales ventajas comparativas de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> La industria electr&oacute;nica de consumo se divide en dos &aacute;reas fundamentales: la de subensambles, que comprende actividades de fabricaci&oacute;n de electromec&aacute;nicos (como gabinetes para televisores) y actividades de fabricaci&oacute;n de electr&oacute;nicos (inserci&oacute;n de chips y de circuitos impresos en tarjetas, por ejemplo). La otra &aacute;rea comprende el ensamble final, la terminaci&oacute;n y el acabado total del producto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> En este contexto, las firmas con mayor posibilidad de &eacute;xito ser&iacute;an aquellas que lograran menores almacenamientos, innovaci&oacute;n en la producci&oacute;n, respuestas r&aacute;pidas frente a un mercado cambiante y competir m&aacute;s sobre la calidad que sobre la cantidad. En teor&iacute;a, se estar&iacute;a hablando de estrategias flexibles de la producci&oacute;n que permitir&iacute;an la transici&oacute;n de una f&aacute;brica tradicional a una f&aacute;brica continua o flexible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> La principal variable que se estableci&oacute; para identificar las caracter&iacute;sticas productivas de las plantas fue el tipo de tecnolog&iacute;a utilizada y algunos componentes del sistema de fabricaci&oacute;n, como el tipo de proceso productivo y las estrategias de control de calidad. Para ello se distinguieron tres posibles tipos ideales de plantas maquiladoras: las de ensamble tradicional intensivo, cuya estructura productiva es m&aacute;s cercana al taller taylorista o a la peque&ntilde;a empresa; las de manufactura de serie o fordistas, y las plantas maquiladoras de manufactura flexible, que en teor&iacute;a responden a una serie de tecnolog&iacute;as de dise&ntilde;o, fabricaci&oacute;n y gesti&oacute;n, y cuyo grado de flexibilidad depende del equipo, de programas de control y de la gesti&oacute;n adecuada de materiales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> B&aacute;sicamente existen cuatro patrones de acci&oacute;n en estas empresas: el ensamble tradicional e intensivo de fuerza de trabajo, con una estructura cercana al taller taylorista, como la empresa Contudel; la estructura tradicional combinada con la cadena de montaje, como la planta El&eacute;ctrica Mexicana; la coexistencia de principios de producci&oacute;n flexible con las estructuras tradicionales y fordistas, como la planta Koyi Internacional, y por &uacute;ltimo, la combinaci&oacute;n de principios fordistas con flexibles, como lo muestra la f&aacute;brica Optos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> El factor "calidad" en estas plantas es un eje de diferenciaci&oacute;n importante respecto a las plantas de la d&eacute;cada de 1970. En la actualidad las maquiladoras est&aacute;n sometidas a una fuerte competencia debido a la cantidad de alternativas que pueden encontrar los fabricantes transnacionales respecto a proveedores dispuestos a cumplir con sus disposiciones. Este fen&oacute;meno ha transformado los t&eacute;rminos de la subcontrataci&oacute;n tradicional de estas empresas, remarcando m&aacute;s sus caracter&iacute;sticas como abastecedoras &#91;de alta calidad&#93;, asimismo las plantas maquiladoras han tenido que modificar sus fuentes de competitividad a lo largo del proceso productivo. Para ello han establecido internamente tres niveles de manejo de la calidad: la inspecci&oacute;n y control de la calidad de las materias primas reci&eacute;n adquiridas, la inspecci&oacute;n de los productos y el control de los procesos, y la inspecci&oacute;n y verificaci&oacute;n del correcto funcionamiento de los productos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Operador de l&iacute;nea, jefe(a) de grupo, asistente de jefe (a) de grupo <i>utility,</i> asistente de supervisor, inspector de calidad, supervisor, superintendente o jefe de piso, gerente (de producci&oacute;n, de personal, de calidad, entre otros).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> En las plantas maquiladoras que se analizaron hab&iacute;a obreros de reciente ingreso con un promedio de antig&uuml;edad menor a un a&ntilde;o, los que constituyen 52 por ciento del total de entrevistados. El segundo grupo estaba conformado por los obreros con m&aacute;s de dos a&ntilde;os de antig&uuml;edad (31 por ciento). Y, seg&uacute;n el tipo de planta, El&eacute;ctrica Mexicana present&oacute; los mayores &iacute;ndices de antig&uuml;edad laboral &#45;39 por ciento, en tanto en Koyi Internacional aproximadamente 50 por ciento de obreros era de reciente ingreso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> En un estudio realizado recientemente en Ciudad Ju&aacute;rez, se encontr&oacute; que en una muestra de 80 obreras entrevistadas (45 por ciento) ten&iacute;a alg&uacute;n familiar trabajando en maquilas y 8 por ciento declar&oacute; tener incluso m&aacute;s de tres familiares trabajando en &eacute;stas.</font></p>      ]]></body><back>
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