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<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma del Estado de México, Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Experiencias y significados del contexto del hogar en la relación trabajo doméstico-extradoméstico]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The aim of this paper is to show that the particular characteristics of women's domestic and extra-domestic work are due to the social condition they experienced -specifically household and family relations. Their condition influences the meaning they attribute to their domestic and extra-domestic work. With this research is possible to study how women construct their "subjectivity" and how they revalue their work vis-à-vis their personal objectives in life.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Experiencias y significados del contexto del hogar en la relaci&oacute;n trabajo dom&eacute;stico&#45;extradom&eacute;stico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Norma Baca Tavira</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prop&oacute;sito de este art&iacute;culo    consiste en mostrar c&oacute;mo el trabajo de las mujeres tiene caracter&iacute;sticas    singulares debido a su condici&oacute;n social que las adscribe, fundamentalmente,    al hogar y a las relaciones de la familia, situaci&oacute;n que repercute en    el significado que ellas mismas le atribuyen a su trabajo dentro y fuera del    &aacute;mbito del hogar. A partir de ello, es posible indagar sobre el modo    en que estas mujeres construyen su subjetividad y el proyecto de vida personal    con el que resignifican su trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">The aim of this paper is to show that the particular characteristics of women's domestic and extra&#45;domestic work are due to the social condition they experienced &#151;specifically household and family relations. Their condition influences the meaning they attribute to their domestic and extra&#45;domestic work. With this research is possible to study how women construct their "subjectivity" and how they revalue their work vis&#45;&agrave;&#45;vis their personal objectives in life.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este trabajo se exponen algunos    de los resultados de la investigaci&oacute;n que se est&aacute; desarrollando    sobre trabajo femenino extradom&eacute;stico en la ciudad de Toluca, estado    de M&eacute;xico, la cual se fundamenta en una perspectiva de g&eacute;nero    que supone que en el estudio del trabajo femenino, en este caso referido a un    contexto urbano, es necesario indagar en torno a las relaciones familiares y    su vinculaci&oacute;n con el trabajo extradom&eacute;stico.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que destacar que, en el desempe&ntilde;o    de una actividad econ&oacute;mica, la mayor&iacute;a de las mujeres se han visto    en la necesidad de compaginar el trabajo dentro y fuera del hogar, en un modelo    de doble presencia que explica la multiplicidad de roles que hoy asume la mujer,    el cual le exige un desdoblamiento del tiempo, de la atenci&oacute;n, tos espacios    y las energ&iacute;as femeninas para hacer posible el funcionamiento del hogar    como si se dedicara a &eacute;l de tiempo completo, lo cual manifiesta una evidente    desigualdad en el uso del tiempo y en la realizaci&oacute;n del trabajo en las    relaciones de g&eacute;nero. As&iacute; pues, a pesar de los logros obtenidos    en cuanto a la condici&oacute;n de la mujer, es claro que persisten fuertes    desigualdades entre hombres y mujeres, as&iacute; como entre mujeres que han    tenido oportunidades diferenciales de acceso a recursos en el transcurso de    sus vidas; sin embargo, no se puede interpretar ingenuamente como el resultado    de una opresi&oacute;n masculina, sino que tiene que ver con los modos en que    se han ido modificando las formas de producci&oacute;n y reproducci&oacute;n    sociales. Es en este sentido que surgen m&uacute;ltiples interrogantes sobre    el significado de los cambios sociales en las vidas de las mujeres que realizan    trabajo extradom&eacute;stico, puesto que la manera en que ellas significan    su condici&oacute;n de mujer y sus actividades no es una simple representaci&oacute;n    individual, sino que adquiere sentido a la luz de un contexto hist&oacute;rico&#45;social    espec&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referentes te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gicos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la teor&iacute;a econ&oacute;mica se considera que el trabajo extradom&eacute;stico comprende las actividades remuneradas y no remuneradas que se diferencian de las tareas dom&eacute;sticas por contribuir a producir bienes y servicios para el mercado; en contraste, el trabajo dom&eacute;stico es aquel orientado a la elaboraci&oacute;n de bienes y servicios para el consumo privado de los integrantes de los hogares. La diferencia entre el trabajo dom&eacute;stico y extradom&eacute;stico radica en el destino que tienen los productos que se elaboran, sin embargo, desde una perspectiva de g&eacute;nero, esta consideraci&oacute;n del trabajo extradom&eacute;stico, que refiere exclusivamente al &aacute;mbito mercantil, resulta inadecuada e insuficiente para el estudio del trabajo femenino, en tanto que vuelve invisibles otros tipos de trabajo, como el que se realiza en la esfera de la reproducci&oacute;n y del cual se ocupan mayoritariamente las mujeres, lo que implica que se omita y excluya una de las actividades fundamentales que aquellas realizan, lo que impide analizar sus restricciones y situaciones espec&iacute;ficas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo el enfoque de g&eacute;nero se considera que el an&aacute;lisis del trabajo femenino extradom&eacute;stico involucra diferentes dimensiones e implica, en principio, una interacci&oacute;n de los espacios p&uacute;blico y privado; en tal sentido, tanto en el hogar como fuera de &eacute;l existen construcciones sociales diferenciadas por g&eacute;nero. Los sujetos conectan ambos espacios al reproducir relaciones y formas de producci&oacute;n de bienes y servicios, al mismo tiempo que desarrollan socialmente su vida cotidiana. A partir de esta consideraci&oacute;n, interesa indagaren torno al sentido que las propias mujeres atribuyen a su trabajo extradom&eacute;stico. Es decir, se trata de averiguar c&oacute;mo ellas justifican sus actividades extradom&eacute;sticas y qu&eacute; sentido tiene para las mujeres su trabajo tanto en el orden familiar como personal. Se trata de mostrar, a partir de su propia experiencia, c&oacute;mo el trabajo de las mujeres tiene caracter&iacute;sticas singulares debido a su condici&oacute;n social que las adscribe, fundamentalmente, al hogar y a las relaciones de la familia, situaci&oacute;n que repercute en el significado que ellas mismas le atribuyen a su trabajo dentro y fuera del &aacute;mbito del hogar. A partir de ello es posible indagar sobre el modo en que algunas mujeres construyen su subjetividad y el proyecto de vida personal con el que resignifican su trabajo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las diferencias de g&eacute;nero y sus correspondientes relaciones de dominio y subordinaci&oacute;n se producen y reproducen en los &aacute;mbitos del trabajo, pero estas mismas diferencias y relaciones presentan su contraparte en la unidad dom&eacute;stica y en otros espacios de interacci&oacute;n social, provocando el mantenimiento de una relaci&oacute;n de interdependencia y retroal&iexcl;mentaci&oacute;n con lo que sucede en el mercado de trabajo (Bener&iacute;a y Roldan, 1992), Con lo anterior, se entiende que las desigualdades entre hombres y mujeres en los diferentes &aacute;mbitos de interacci&oacute;n social se dan bajo un contexto de construcci&oacute;n social del g&eacute;nero, por lo que resulta muy complicado realizar un an&aacute;lisis satisfactorio de las condiciones en que se produce la inserci&oacute;n de la mujer en actividades econ&oacute;micas extradom&eacute;sticas sin tomar en cuenta esos condicionamientos o barreras que impone la relaci&oacute;n de g&eacute;nero en otras esferas de la vida social sobre el mundo del trabajo, particularmente las que se crean y recrean en el hogar.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal consideraci&oacute;n resulta de particular relevancia para el estudio del trabajo femenino en el contexto de nuestra sociedad, en donde "la familia constituye un n&uacute;cleo en funci&oacute;n del cual se procesan gran n&uacute;mero de decisiones que afectan la vida individual de sus miembros" (Welti y Rodr&iacute;guez, 1997:121). Si adem&aacute;s se consideran algunas caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas, demogr&aacute;ficas y culturales de la familia, se encontrar&aacute;n condicionamientos y oportunidades diferenciales que var&iacute;an de acuerdo con el &aacute;mbito socioecon&oacute;mico en el que se reproduce, por lo que al acercarse al an&aacute;lisis de la familia es posible lograr una mejor comprensi&oacute;n de las actividades desarrolladas por los diferentes miembros integrantes del hogar y de c&oacute;mo &eacute;stos enfrentan y dise&ntilde;an una serie de estrategias para satisfacer sus necesidades de reproducci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es de inter&eacute;s abordar algunos aspectos de la condici&oacute;n de g&eacute;nero que ejercen una presi&oacute;n significativa sobre las posibilidades y condiciones de inserci&oacute;n de la mujer en el trabajo extradom&eacute;stico. Para ello, se recupera la l&iacute;nea de an&aacute;lisis sobre producci&oacute;n y reproducci&oacute;n, enfoque que, considero, introduce una forma m&aacute;s amplia de estudiar el tema del trabajo; en &eacute;l se reconoce que las actividades econ&oacute;micas que realizan las mujeres se encuentran tanto en el campo de la reproducci&oacute;n como en el de la producci&oacute;n (Humphries y Rubery, 1994; Carrasco, 1999; Border&iacute;as y Carrasco, 1994, y Bianchi, 1994). De tal manera que el an&aacute;lisis bajo esta perspectiva implica las interrelaciones entre el trabajo dom&eacute;stico y el extradom&eacute;stico; asimismo significa la inclusi&oacute;n en la conceptualizaci&oacute;n del trabajo de las mujeres de las actividades relacionadas con la reproducci&oacute;n. De ello se deriva la importancia de distinguir el estudio del mercado de trabajo en general del de las mujeres en particular (Sollova y Baca, 1999).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se reconoce que la reflexi&oacute;n sobre la realidad del trabajo de las mujeres se est&aacute; enriqueciendo con la dimensi&oacute;n subjetiva de las experiencias femeninas. En tal sentido, la estrategia de investigaci&oacute;n supone el uso de determinadas t&eacute;cnicas que den cuenta de aspectos de orden no cuantitativo, como lo es la entrevista a profundidad. La entrevista bajo esta perspectiva origina relatos diversos en contenido y, por lo tanto, con mayor grado de dificultad en el an&aacute;lisis precisamente porque no hay respuestas sistem&aacute;ticas ni estandarizadas, y es justo por este aspecto que se puede decir que el art&iacute;culo tiene una gran riqueza de informaci&oacute;n en el sentido de que esta forma de trabajo "permite conocer el punto de vista de los respondientes sin predeterminarlo mediante una secci&oacute;n previa de las categor&iacute;as de un cuestionario, profundizar en algunos de los significados en el &aacute;mbito de la experiencia personal, obtener una comprensi&oacute;n del mundo m&aacute;s pr&oacute;xima a como lo ven los respondientes*' (Mart&iacute;nez, 1999: 46). En este sentido, se considera que la entrevista, aunada a la perspectiva de g&eacute;nero, posibilita aprender ciertas formas de interacci&oacute;n social en que se manifiestan determinadas relaciones de poder bajo la forma de violencia simb&oacute;lica que se hace valer materialmente creando jerarqu&iacute;as en que se expresan una discriminaci&oacute;n, una dependencia, diferencias de trabajo y sueldo de las mujeres respecto a los hombres y en relaci&oacute;n con otras mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva de g&eacute;nero se ha cuestionado el que una socializaci&oacute;n sexista heredada dio como resultado una incompatibilidad latente entre las esferas de la producci&oacute;n y de la reproducci&oacute;n que se sostuvo por la permanencia de estrategias de vida diferenciadas para hombres y mujeres (Barrio, 1996). As&iacute;, la intenci&oacute;n de realizar entrevistas personales se debe a que &eacute;stas se dirigen al aprendizaje sobre acontecimientos y actividades que no se pueden observar directamente &#151;y que los datos cuantitativos no contemplan y, por lo tanto no, explican&#151;; en este sentido, lo que me ha interesado &#151;desde el enfoque de g&eacute;nero&#151;es propiciar una aproximaci&oacute;n a la comprensi&oacute;n de los significados que las mujeres entrevistadas atribuyen a su trabajo tomando como base su experiencia en el desarrollo del trabajo extradom&eacute;stico, es decir, a partir de sus propios puntos de vista: de sus im&aacute;genes y representaciones, de las condiciones que afectan sus decisiones y conductas, y de los resultados tal como ellas los perciben. De tal manera que la intenci&oacute;n es establecer una conexi&oacute;n entre la vida cotidiana y lo personal para entender las ra&iacute;ces de la situaci&oacute;n de estas mujeres.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las entrevistadas se eligieron,    en un primer momento, entre mis conocidas y entre mujeres que pod&iacute;an    ser presentadas por las propias conocidas, tambi&eacute;n se propici&oacute;    un acercamiento con mujeres que en los recorridos cotidianos por el espacio    urbano de la ciudad de Toluca se identificaron como sujetos de inter&eacute;s    para la investigaci&oacute;n. La bondad de la proximidad social y la familiaridad    con las entrevistadas, como lo dice Bourdieu (2000), es que permite una comunicaci&oacute;n    "no violenta", en el sentido de que cuando se interact&uacute;a para conversar    a propuesta de una de las partes sobre un tema espec&iacute;fico y se est&aacute;    "socialmente pr&oacute;ximo" a quien se hace la propuesta, se asegura un acuerdo    basado en la confianza de que la interpretaci&oacute;n de sus palabras y de    sus expresiones en general sea adecuada, porque de alguna manera se conocen.    Las relaciones de familiaridad y la franqueza social al hablar claro respecto    a las inquietudes acad&eacute;micas e inter&eacute;s particular sobre su experiencia    aseguran lazos de solidaridad para la colaboraci&oacute;n de los sujetos. Tal    situaci&oacute;n posibilit&oacute; una r&aacute;pida aceptaci&oacute;n por parte    de las mujeres con quienes pretend&iacute;amos dialogar al exponerles nuestro    inter&eacute;s en conocer su experiencia, su caso, como parte de una investigaci&oacute;n    en que buscaba conocer c&oacute;mo ellas organizan cada d&iacute;a sus actividades    dentro y fuera del hogar, el porqu&eacute; de las estrategias que emplean para    cumplirlas, etc&eacute;tera.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La entrevista se estructur&oacute;    de manera semidirigida con final abierto, con la intenci&oacute;n de que las    mujeres expresaran lo m&aacute;s relevante para ellas; con las entrevistas abiertas    las entrevistadas pudieron abundar libremente a cerca del tema que se plante&oacute;.    Si bien la conversaci&oacute;n con las mujeres estuvo semidirigida, esto no    debe confundirse con una estructuraci&oacute;n predise&ntilde;ada de la misma,    a pesar de "la intenci&oacute;n directiva del investigador" (Lind&oacute;n,    1999: 299) al inicio de la narraci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo expresado hasta ahora es posible advertir que en la tarea de explorar los significados que algunas mujeres de la ciudad de Toluca atribuyen a sus experiencias de trabajo extradom&eacute;stico, identificando algunas de las principales determinaciones de orden social y cultural que influyen en la forma en que sus significados son construidos, se hace v&aacute;lido el principio epistemol&oacute;gico de que "los actores son agentes con capacidad de interpretar sus circunstancias y adaptarse a ellas acordemente, al mismo tiempo que est&aacute;n insertos en un orden social que los modela" (Castro, 2000: 147).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, es pertinente    se&ntilde;alar que la investigaci&oacute;n cualitativa privilegia la profundidad    sobre la extensi&oacute;n num&eacute;rica de los fen&oacute;menos, la comprensi&oacute;n    en lugar de la descripci&oacute;n, la ubicaci&oacute;n dentro de un contexto    en vez de la representatividad estad&iacute;stica, por lo que hay coincidencia    con Szasz y Amuch&aacute;stegui (1999: 22) en cuanto a que en la investigaci&oacute;n    cualitativa los criterios de validaci&oacute;n y representatividad que se aplican    deben construirse con base en el reconocimiento de que la perspectiva de la    realidad que se busca conocer es el punto de vista de los actores, es decir,    la interpretaci&oacute;n desde la experiencia vivida, que en este caso son mujeres    que realizan trabajo extradom&eacute;stico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El contexto del hogar y la relaci&oacute;n trabajo dom&eacute;stico&#45;extradom&eacute;stico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Explorando algunos significados a partir de la experiencia de las mujeres</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las entrevistas fueron realizadas a mujeres que ten&iacute;an entre los 25 y 47 a&ntilde;os de edad; se procur&oacute; recuperar la heterogeneidad de las experiencias de trabajo de las mujeres, tomando en cuenta la edad y el nivel de instrucci&oacute;n. Se cont&oacute; con la participaci&oacute;n de mujeres trabajadoras de diferentes estratos sociales de pertenencia, de estado civil, con y sin hijos, y que desarrollan, o han desarrollado, su actividad econ&oacute;mica tanto en el sector formal como en el informal. Se establecieron, de esta forma, diferencias y matices, as&iacute; como dimensiones relevantes que permiten comprender mejor el posible alcance de las transformaciones observadas en las unidades dom&eacute;sticas, as&iacute; como en otros &aacute;mbitos de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, para efectos de este trabajo s&oacute;lo se abordan los aspectos referidos a la manera en que las entrevistadas significan su trabajo extradom&eacute;stico y sus relaciones en el hogar. Lo que, desde nuestro punto de vista, se expresa&#151;en la narraci&oacute;n de las mujeres entrevistadas&#151;en el eje tem&aacute;tico que denominamos contexto del hogar y relaci&oacute;n trabajo dom&eacute;stico&#45;extradom&eacute;stico. Este permite advertir dos formas de significaci&oacute;n del hogar y el trabajo de las mujeres que se caracteriza por un mayor o menor grado de reflexi&oacute;n, entendido como una actividad consciente acerca de lo que son, de lo que hacen y de la manera de proyectar su futuro, a partir de sus experiencias de trabajo y personales, as&iacute; como de otros atributos, como la escolaridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las narraciones de las mujeres participantes se hace alusi&oacute;n al contexto del hogar, de las relaciones con sus parejas, hijos y/o con sus padres; no obstante, algunas narraciones toman como central el aspecto del hogar y particularmente su responsabilidad en el mismo, manifestando incluso que estas situaciones han condicionado directamente su trabajo extradom&eacute;stico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Relaciones familiares y construcciones de g&eacute;nero</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el significado que las mujeres entrevistadas atribuyen a su trabajo extradom&eacute;stico se manifiesta una dualidad entre lo interior, el hogar como un "adentro", y lo exterior, el trabajo como un "afuera" del hogar, donde lo interior al hogar es una carga, una obligaci&oacute;n y el "afuera" es un modo de liberarse. Esta situaci&oacute;n la ilustra el caso de Magali, quien asevera:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...trabajo tres veces por semana...los dem&aacute;s d&iacute;as me dedico con mis hijas en el d&iacute;a y en la tarde, tambi&eacute;n tomo cursos de cultura de belleza; estoy en un curso de decoraci&oacute;n para hacer art&iacute;culos navide&ntilde;os. El fin de semana vamos con mis hijas a jugar, a platicar.... Entonces, este, yo pienso que as&iacute; como estoy trabajando les doy un poquito m&aacute;s a mis ni&ntilde;as. O sea, mi esposo, &eacute;l tambi&eacute;n s&iacute; les compra, pero nada m&aacute;s un poquito de todo.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las referencias que da Magali desde el inicio de su narraci&oacute;n muestran una mezcla de dimensiones, comienza refiri&eacute;ndose al n&uacute;mero de d&iacute;as que trabaja, pero deja de referirse a su trabajo extradom&eacute;stico para abordar, casi inmediatamente, el tiempo que dedica a sus hijas y a otras actividades que realiza en la semana; posteriormente regresa al tema del trabajo, pero en el sentido de dar una raz&oacute;n del porqu&eacute; trabajar, involucrando para ello, tambi&eacute;n, la participaci&oacute;n de su esposo en los gastos del hogar, lo cual hace referencia a las relaciones que ella establece en torno a su familia y el trabajo, en donde la primera categor&iacute;a sobresale en importancia, siendo la segunda una estrategia para darles un poquito m&aacute;s a sus hijas, como ella lo dice. Se contin&uacute;o con la conversaci&oacute;n invit&aacute;ndola a referirse m&aacute;s espec&iacute;ficamente al trabajo, pero en el mismo sentido que ella ha establecido de interrelaci&oacute;n de los espacios dom&eacute;stico y extradom&eacute;stico:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... y c&oacute;mo es tu trabajo tanto afuera como en tu casa?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Magali: O sea, trabajar en casa me gusta porque cuando estoy en mi casa me siento aburrida y con las que estoy trabajando me siento m&aacute;s contenta, me relaja mucho.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo siento muy pesado estar en la casa. Estar trabajando es trabajo de casa, pero como que se me hace m&aacute;s f&aacute;cil, En mi casa como que se me hace m&aacute;s pesado y me da mucha flojera. No se por qu&eacute; pero en casas me gusta mucho trabajar, hago las cosas con cari&ntilde;o y en mi casa como que siento que es por obligaci&oacute;n. A la mejor uno se siente m&aacute;s presionado en la casa de uno que en el trabajo... en mi casa no anda nadie atr&aacute;s de m&iacute; pero me siento m&aacute;s presionada.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es ahora que especifica en qu&eacute; consiste su trabajo: servicio dom&eacute;stico; antes expresa c&oacute;mo se siente al trabajar, utilizando paradlo la comparaci&oacute;n respecto al trabajo de su casa, aunque su expresi&oacute;n va m&aacute;s all&aacute;, en t&eacute;rminos generales le parece pesado y aburrido estar en su casa, reconociendo a la vez que existe presi&oacute;n, incluso est&aacute; la expresi&oacute;n "obligaci&oacute;n", es decir, "debe hacerlo"; definitivamente ella establece distinciones entre un espacio y otro aun cuando las actividades que desempe&ntilde;a son trabajo dom&eacute;stico, pero en uno de ellos, en el extradom&eacute;stico, son remunerados; otra cuesti&oacute;n que resulta interesante rescatar es el hecho de que le relaja el interactuar con otras personas, es decir, socializar. Esta situaci&oacute;n, al parecer, denota una relaci&oacute;n de pareja deteriorada, lo cual se expresa cuando refiere c&oacute;mo se cas&oacute; a los 15 a&ntilde;os, de tal manera que establece una distinci&oacute;n entre un <i>antes</i> y un <i>ahora,</i> pues se&ntilde;ala:</font></p>  	    <blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Huy, yo me cas&eacute;      a los 15 a&ntilde;os! Y yo siento que tambi&eacute;n por eso con mi esposo      ahora si tengo diferencia. El es una persona, o sea, me da las cosas, pero      como le digo a &eacute;l, no me das cari&ntilde;o, amor y es lo que m&aacute;s      requiere una mujer. Mi esposo nada m&aacute;s me da dinero para la comida,      ropa..., pero no se est&aacute; mucho con nosotras aqu&iacute;. Por ejemplo,      le estoy platicando y me dice d&eacute;jame ver la tele. Y yo le digo lo que      quiero es que platiques conmigo. Y le digo: 10 a&ntilde;os y qu&eacute;...,      o sea, &eacute;l es as&iacute;. Ah, cuando me vine con &eacute;l, &eacute;l      tomaba mucho, entonces cada fin de semana era pleito, me golpeaba y eso. Ahora      s&iacute; toma, pero ya no es lo mismo como antes.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n de pareja da&ntilde;ada se expresa como una tensi&oacute;n entre la demanda de afectos &#151;concebidos como atributos de la mujer&#151; y la ausencia y silencio del esposo, es decir, como una carencia de "cari&ntilde;o, amor, pl&aacute;tica" que se suple con objetos materiales, con dinero; sin embargo, la misma Magali elabora una justificaci&oacute;n de la actitud de violencia f&iacute;sica del esposo al decir que "&eacute;l tomaba mucho", que, en t&eacute;rminos de la trayectoria de la relaci&oacute;n, no supera la carencia de afectos, s&oacute;lo aten&uacute;a la agresi&oacute;n, los "pleitos" y afirma las diferencias.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, Magali justifica las    ausencias en raz&oacute;n del trabajo que tiene el esposo dentro de la Cervecer&iacute;a    Modelo haciendo bares y cantinas, ligado a un taller propio de carpinter&iacute;a,    pues indica: "cuando tiene trabajo nos deja. A veces se va 15 d&iacute;as, a    veces se va un mes, seg&uacute;n... le gusta estar mucho en el trabajo..." En    eso que Magali dice se entiende que las ausencias del esposo n&oacute; son porque    no las quiera, sino porque "le gusta estar mucho en el trabajo", se esboza la    esperanza de tener alg&uacute;n d&iacute;a los afectos que "requiere una mujer".    De all&iacute; que se pueda inferir que, para Magali, el hogar es un espacio    constituido por afectos y di&aacute;logo, m&aacute;s que por una provisi&oacute;n    monetaria y material.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Relaciones de poder en la estructura familiar</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, la decisi&oacute;n de continuar trabajando o no estuvo atada a la anuencia (permiso) del marido, a pesar de los argumentos de Magali para mejorar los recursos del hogar, ante lo cual &#151;de acuerdo con Magali&#151; el esposo argumentaba en t&eacute;rminos de que esa situaci&oacute;n ser&iacute;a una verg&uuml;enza, como se muestra en las siguientes expresiones:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo desde que me cas&eacute; quer&iacute;a trabajar para que tuvi&eacute;ramos una casa, pues claro, que fuera de nosotros, de nuestro trabajo. Y primero me dec&iacute;a que no, que para &eacute;l era una verg&uuml;enza que yo trabajara. O sea que en su familia de &eacute;l ninguna de las mujeres trabaja, o sea, &eacute;l me dice que es una verg&uuml;enza, una humillaci&oacute;n para ellos que trabajen las mujeres. Entonces dice: pues entonces yo me voy a quedar en la casa y tu te vas a trabajar.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de polifon&iacute;as<a href="#nota"><sup>2</sup></a> Magali no s&oacute;lo introduce en la escena distintos lenguajes sociales relacionados con los trabajos dom&eacute;stico y extradom&eacute;stico, sino su posici&oacute;n ante ellos. Magali adopta la posici&oacute;n de definirse como una mujer en tanto considera saber c&oacute;mo llevar las actividades dom&eacute;sticas. Con ello acepta el papel asignado socialmente a los g&eacute;neros, lo que evidencia cuando expresa c&oacute;mo defini&oacute; su posici&oacute;n ante su marido: "t&uacute; c&uacute;mpleme con darme el dinero y yo te voy a cumplir con darte de comer". As&iacute;, la relaci&oacute;n de pareja, y el hogar como su espacio, se ampl&iacute;a de relaci&oacute;n basada en expectativas de afectos y di&aacute;logo, al cumplimiento de obligaciones rec&iacute;procas: "cumplir con dar dinero" y, en reciprocidad, "cumplir con dar de comer", de tal manera que la clave de la distinci&oacute;n de g&eacute;nero se ubica en ese cumplimiento y no en las expectativas de afectos.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en el relato de Magali    se trasluce una polifon&iacute;a y, al mismo tiempo, la manera en que el esposo    significa su posici&oacute;n en relaci&oacute;n con los roles de g&eacute;nero,    como cuando Magali manifiesta su intenci&oacute;n de trabajar y &eacute;l le    dice: "pues entonces yo me voy a quedar en la casa y tu te vas a trabajar";    da la impresi&oacute;n de que &eacute;l percibe en las intenciones de su esposa    un "cambio de roles", si ella quiere "salir" a trabajar, entonces &eacute;l    debe quedarse en casa, pero la expresi&oacute;n es conminatoria y se utiliza    para cancelar la decisi&oacute;n de Magali. Esta posici&oacute;n refiere a una    visi&oacute;n del mundo en donde se conceptualizan categor&iacute;as que significan    s&oacute;lo por su opuesto (Lamas, 1999), es decir, por la divisi&oacute;n de    lo existente en masculino y femenino, que llevan al sujeto a concebir cualidades    hist&oacute;ricas proyectadas a partir de los g&eacute;neros a todo lo circundante.    Por tal raz&oacute;n, la expresi&oacute;n del esposo conmina y cancela toda    posibilidad de cualquier otra argumentaci&oacute;n y se torna la raz&oacute;n    del poder que ejerce el hombre sobre la mujer, sobre la esposa, no en un poder    sobre su vida, sino sobre sus decisiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas apreciaciones resultan muy significativas desde la perspectiva de los g&eacute;neros y en la consideraci&oacute;n del contexto del hogar para el an&aacute;lisis del trabajo de las mujeres, porque es en la familia donde se reproducen, en primera instancia (aunque desde luego no en la &uacute;nica), los procesos de constituci&oacute;n de las identidades y las relaciones de g&eacute;nero (Gonz&aacute;lez y Tim&oacute;n, 1997). En tal sentido, se continu&oacute; indagando en la experiencia plasmada en las narraciones, intentando rescatar particularidades, similitudes y matices expresados por las mujeres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la experiencia de otras entrevistadas se encuentran rasgos muy evidentes en la asimilaci&oacute;n de roles por g&eacute;nero que repercuten en las estructuras de hogar y, evidentemente, en posiciones de poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de Ang&eacute;lica destaca el hecho de que ella es la que toma la iniciativa para organizar y hacer participar en las actividades que realiza&#151;de elaboraci&oacute;n y venta de alimentos&#151;a toda su familia, de tal modo que Ang&eacute;lica considera que en la organizaci&oacute;n del trabajo, tanto dentro como fuera del hogar, los tres miembros de su familia (ella, su esposo y su hijo adolescente) colaboran en todo, no obstante continuamente refiere que le ayudan, ayuda que est&aacute; condicionada a las actividades particulares de ellos; asimismo resulta significativa su expresi&oacute;n cuando hace referencia a su d&iacute;a de trabajo: "empiezo a realizar el trabajo m&iacute;o", y ese trabajo suyo es, por lo que describe, tanto el domestico como el extradom&eacute;stico, pero lo que llama m&aacute;s la atenci&oacute;n es c&oacute;mo Ang&eacute;lica, aun cuando inicia con la convicci&oacute;n de que los tres trabajan por igual y en todo, en la descripci&oacute;n que va haciendo de las diferentes tareas que se realizan durante el d&iacute;a, lo hace refiri&eacute;ndose como "el trabajo m&iacute;o". Actividades que, por cierto, le implican, por lo menos, 15 horas de trabajo cada d&iacute;a a partir del momento en que se levanta, a las 5:30 de la madrugada, y atiende su puesto hasta las 5:30 p.m., y todav&iacute;a llega a su casa a hacer labores dom&eacute;sticas y a preparar la venta del d&iacute;a siguiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A&uacute;n as&iacute;, Ang&eacute;lica explica la ayuda de su esposo e hijo no como un gesto de colaboraci&oacute;n sino como una especie de solidaridad ante la carga que significa su trabajo, pues indica:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tres en todo estamos, los tres, porque en realidad yo sola no podr&iacute;a, y, pues, ellos me ayudan en esto porque la verdad el trabajo es muy pesado, pero los tres nos ayudamos.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y, de manera particular, considera que aunque su esposo era reacio a participar finalmente los hizo, puesto que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... al principio era dif&iacute;cil para &eacute;l, era muy dif&iacute;cil, y como no estaba as&iacute; como que muy bien de acuerdo desde que yo empec&eacute; a trabajar, y que me empez&oacute; a ayudar &eacute;l como que no le parec&iacute;a muy bien que yo le dijera hazme esto, hazme el otro, entonces yo creo que &eacute;l vio el esfuerzo que estaba haciendo y todo eso, entonces para &eacute;l ya no fue dif&iacute;cil, como que se chiveava, pero ya despu&eacute;s ya no, pues &eacute;l me ayuda a todo. &Eacute;l tiene que tener un tiempo, se puede decir, para mi porque pues &eacute;l me dedica un tiempo, viene me deja y se va, se tiene que presentar en su trabajo, &eacute;l tiene que combinar las cosas, 'ora si que los dos trabajamos.</font></p> 	</blockquote>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; ratifica su percepci&oacute;n    e incluso apunta que sola no podr&iacute;a, pero tambi&eacute;n, y quiz&aacute;    la conversaci&oacute;n le hace reflexionar al respecto, reconoce que no ha sido    tan, digamos, espont&aacute;nea la participaci&oacute;n de su esposo, aunque    para Ang&eacute;lica esta ayuda que obtiene est&aacute; relacionada con el reconocimiento    a su esfuerzo por parte de &eacute;l. Adem&aacute;s hay otro reconocimiento,    e incluso deber, para con ella al dedicarle tiempo para traerla y llevarla de    su casa a su puesto de comida y de &eacute;ste a su casa, pero esa ayuda para    aligerar su propio trabajo, mezclada con el tiempo dedicado a ella, Ang&eacute;lica    la racionaliza, tambi&eacute;n, como un esfuerzo del esposo para combinar dos    trabajos, de ese modo las labores dom&eacute;sticas que ella realiza se anulan    como un trabajo; ella misma se ubica impl&iacute;citamente en una situaci&oacute;n    de "menor esfuerzo", a pesar de que indica que desde que se casaron ella ya    trabajaba, pues comenta: "&eacute;l me conoci&oacute; trabajando... y... decidimos    casarnos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consigna que sus estudios llegan hasta superior de comercio, pero al igual que con Magali aparece el discurso relativo a la dependencia respecto al esposo, ya que asevera que no trabaj&oacute; en la carrera que estudio porque:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Realmente porque mi esposo no me dej&oacute;, porque era lo que yo deseaba. Todav&iacute;a mi hijo me anda diciendo: &iquest;por qu&eacute; en lugar de que est&eacute;s vendiendo esto, mejor te metes a trabajar lo que estudiaste? Es que realmente, en primer lugar ya ni me van a dar trabajo tan f&aacute;cilmente; en segundo lugar, yo aqu&iacute; gano lo que yo quiero, pues ya no... y realmente tanto tiempo que pasa pierde uno la pr&aacute;ctica.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de ello declara que le hubiera gustado trabajar en el campo de su carrera: "S&iacute; claro, era mi anhelo", pero la raz&oacute;n por la que no trabaj&oacute; en su profesi&oacute;n emerge cuando se&ntilde;ala que, aunque lo platic&oacute; con su esposo, &eacute;l "...al principio s&iacute; estaba de acuerdo, pero ya despu&eacute;s le metieron ideas, entonces ya no. Lo que pasa es que &eacute;l es una persona muy estricta". Mas lo estricto lo acota indicando que:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;l es un poco celoso, entonces lo que a &eacute;l no le parec&iacute;a es que me fuera a trabajar a otro lado y como &eacute;l siempre trabaj&oacute; en oficinas, ve cosas y dice y piensa que uno es igual, es lo que a &eacute;l no le gusta... por eso no me met&iacute; a trabajar en eso.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por el relato de Ang&eacute;lica se advierte que existe una afectaci&oacute;n en el tipo de trabajo extradom&eacute;stico que muchas mujeres realizan en las diferentes etapas de su vida. El parteaguas en diversas ocasiones se presenta al establecer el compromiso del matrimonio. Desde la relaci&oacute;n de pareja se despliegan diferentes estrategias orientadas para mantener situaciones controlables desde una de las partes, frecuentemente la del var&oacute;n, la del esposo; por ejemplo, una acci&oacute;n para ejercer su posici&oacute;n es propiciar que la mujer, de alg&uacute;n modo, est&eacute; m&aacute;s ligada a la casa, al espacio dom&eacute;stico. En este caso dicha posici&oacute;n se significa al manifestarse en contra de que Ang&eacute;lica realice actividades que impliquen una separaci&oacute;n del hogar, porque es precisamente el que ella se fuera a "trabajar a otro lado" con lo que no se est&aacute; de acuerdo, esta situaci&oacute;n es claramente expresada, pero adem&aacute;s est&aacute; la referencia de que ella acepta que &eacute;l <i>no la dej&oacute; trabajar</i> en "otra cosa", sin embargo, ella prepara y vende alimentos, entonces</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"...&eacute;l ha estado de acuerdo y &#91;han&#93;... llevado 'ora si que la fiesta en paz", pero tambi&eacute;n ha implicado que Ang&eacute;lica se haya reservado sus deseos de trabajar en lo que se capacit&oacute; formalmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto el caso de Ang&eacute;lica como en el de Magali se hace presente la posici&oacute;n de la pareja respecto a! tipo de trabajo con el que se est&aacute; de acuerdo que ellas realicen, me refiero particularmente a las frases:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ang&eacute;lica: lo que a &eacute;l no le parec&iacute;a es que me fuera a trabajar a otro lado, y como &eacute;l siempre trabaj&oacute; en oficinas, ve cosas y dice y piensa que uno es igual, y</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Magali: no me dej&oacute; trabajar hasta que las ni&ntilde;as estaban de dos a&ntilde;os &#91;entonces&#93; me dice: vamos a poner una tienda para que trabajes &#91;negocio que por cierto estaba f&iacute;sicamente en el mismo lugar que el hogar&#93;</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al parecer, la posici&oacute;n es que la mujer no se desligue del &aacute;mbito dom&eacute;stico, es decir, de su papel femenino, en donde &#151;en estos casos &#151; &eacute;ste es asimilado desde la perspectiva de sus esposos en el sentido de que las actividades que las mujeres desarrollen est&eacute;n lo m&aacute;s vinculadas con este espacio, Me refiero a la divisi&oacute;n del trabajo entre hombres y mujeres presente tanto dentro como fuera de las unidades dom&eacute;sticas y a las relaciones de poder que se gestan en el hogar y se ejercen en ambos espacios. Las explicaciones al respecto tienen que ver con la construcci&oacute;n social de los papeles masculinos y femeninos que consideran lo familiar y lo dom&eacute;stico como espacios propios de la mujer. Por un lado, las tradiciones, valores y normas culturales plantean como responsabilidad femenina los trabajos reproductivos: procreaci&oacute;n, cuidado y socializaci&oacute;n de los hijos, y las tareas dom&eacute;sticas de manutenci&oacute;n cotidiana (Garc&iacute;a y Oliveira, 1998); por otro lado, la participaci&oacute;n femenina en la actividad extradom&eacute;stica a&uacute;n tiene lugar, principalmente, en ocupaciones consideradas como una prolongaci&oacute;n de las actividades desempe&ntilde;adas en el hogar: desde enfermeras, profesoras, cocineras, costureras, el mismo servicio dom&eacute;stico y de limpieza en oficinas, entre otras, situaci&oacute;n que se observa para la gran mayor&iacute;a de las mujeres trabajadoras, es decir, que aplica para diferentes niveles de instrucci&oacute;n, edad y sector social de pertenencia, con diferentes matices, por supuesto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Del ideal del matrimonio</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque todos los miembros de la familia constituyan la familia y, en ese sentido puedan representarla, la familia es un atributo y un espacio femenino, por lo que no es s&oacute;lo una posibilidad de representaci&oacute;n para las mujeres, como ser&iacute;a para los dem&aacute;s, si accedieran a hacerlo (Lagarde, 1997: 330). La referencia del contexto del hogar y la percepci&oacute;n que las mujeres tienen del suyo es muy importante en la interpretaci&oacute;n de tos significados que &eacute;stas atribuyen a su trabajo; en este mismo sentido. Alma narr&oacute; tambi&eacute;n sus percepciones, ilusiones y preocupaciones;</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;c&oacute;mo era cuando te casaste, pensaste trabajar?</font></p>  		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alma: ...nosotros no tenemos      casa propia, tengo seis a&ntilde;os rentando all&iacute; y de casada tengo      nueve a&ntilde;os. Yo pens&eacute; que no era necesario trabajar y que mi      esposo nos podr&iacute;a dar todo, pero, pues, no. Realmente, &eacute;l lo      que gana no es suficiente. Cuando naci&oacute; mi hijo yo no trabaj&eacute;,      hasta que tuvo como tres a&ntilde;os volv&iacute; a trabajar &#91;entonces&#93;      si tengo otro hijo y sigo trabajando, pues no tengo qui&eacute;n me lo cuide;      este me lo cuida mi mam&aacute;, porque ya no es tan peque&ntilde;o. S&iacute;      me gustar&iacute;a tener otro hijo, pero luego; a veces, no se puede tener      todo. Si cuido al ni&ntilde;o, me tendr&iacute;a que salir de trabajar y ya      no nos alcanzar&iacute;a. Pues ahorita, que sea mejor as&iacute;, estamos      bien, aunque m&aacute;s adelante... yo creo que por la edad ya no, tengo 34      a&ntilde;os.... creo que debo escoger entre tener mi hijo o trabajar...mi      esposo est&aacute; de acuerdo que yo siga trabajando. S&iacute;, no me dice      pues ya no vayas, porque &eacute;l sabe que no, econ&oacute;micamente no,      porque sabe que es bueno para los tres...</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alma, &iquest;hasta qu&eacute; a&ntilde;o estudiaste?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alma: Hasta segundo de secundaria, Nosotros &eacute;ramos ocho hermanos y yo fui la mayor. A mis pap&aacute;s no les alcanzaba. Yo ve&iacute;a que econ&oacute;micamente no ten&iacute;an para todo, pues todos &iacute;bamos a la escuela. Entonces, fue all&iacute; donde se me empez&oacute; a meter a la cabeza ir a trabajar y empec&eacute; a trabajar a los 15 a&ntilde;os en lo que fuera.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contin&uacute;a estando presente el discurso social que se ha construido respecto al matrimonio y a los roles que corresponde desempe&ntilde;ar al hombre y a la mujer en la constituci&oacute;n del hogar; roles que, en t&eacute;rminos reales, han cambiado, la delimitaci&oacute;n de funciones y actividades de cada g&eacute;nero se redefine en la realidad; esto es quiz&aacute; lo m&aacute;s significativo en la narraci&oacute;n de Alma, porque ella dice tener considerado que al casarse no era necesario que ella trabajara porque su esposo podr&iacute;a solventar todo, consideraci&oacute;n que no resulta cierta. Es decir, hay una idea estereotipada respecto de la instituci&oacute;n familiar en nuestra sociedad y al papel de las mujeres y los hombres en su interior que ha permanecido a trav&eacute;s de las generaciones, particularmente entre las mujeres, aun cuando la situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica imperante revela muestras claras de que tal discurso ha sido rebasado. Alma, al casarse, manten&iacute;a una concepci&oacute;n tradicional, a pesar de que ten&iacute;a la experiencia del trabajo extradom&eacute;stico por la condici&oacute;n econ&oacute;mica de su familia de origen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al pasar el tiempo ella act&uacute;a sobre sus condiciones, y digo condiciones porque su realidad as&iacute; se lo exige ("no se puede tener todo"); tan es as&iacute; que pese a sus anhelos de tener otro hijo considera que de embarazarse nuevamente y tendr&iacute;a que salirse de trabajar con la consecuencia de que ya no les alcanzar&iacute;a para sobrellevar la situaci&oacute;n, como ella lo narra; adem&aacute;s est&aacute; su reflexi&oacute;n en torno a su edad para volver a ser madre. No obstante, parece ser que su ideal de familia va m&aacute;s all&aacute;, est&aacute; directamente relacionado con el n&uacute;mero de hijos, con la experiencia de la maternidad porque aun cuando ha reflexionado y concluido que "es mejor as&iacute;", permanece latente su concepci&oacute;n de que "una buena familia ser&iacute;a con m&aacute;s hijos, habr&iacute;a m&aacute;s ambiente", quiero leer m&aacute;s ambiente de hogar. De la posici&oacute;n de su pareja respecto al trabajo tambi&eacute;n se encuentran referencias de la existencia de las diferentes posiciones de decisi&oacute;n, pero en este caso hace la interpretaci&oacute;n desde la "conveniencia" o necesidad que hay de que ella trabaje, por lo que su esposo est&aacute; de acuerdo en que lo haga, pero tambi&eacute;n reconoce que de no ser as&iacute; &eacute;l le dir&iacute;a ya no vayas, entonces ella reconoce que su esposo tiene la posici&oacute;n de decisi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con todos estos deseos y reflexiones encontradas Alma define su d&iacute;a diciendo "yo tengo que hacer mis cosas y, pues, tengo medido mi tiempo; saliendo del trabajo llego a la casa y le doy de comer a mi hijo y despu&eacute;s tengo que hacer yo mis cosas. Si, para no dejar tan abandonado mi hogar". Con esto interpreto que si bien existe una valoraci&oacute;n de sus actividades fuera del hogar, porque le permiten resolver ciertas necesidades, tambi&eacute;n hay &#151;desde su construcci&oacute;n como esposa y madre&#151;, una inquietud por regresar y hacer sus cosas de la casa; as&iacute;, entonces, en la medida que hace sus cosas no abandona su hogar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La casa y el hogar, simbolog&iacute;as,    mitos y violencia</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las construcciones y significados en torno al hogar y las actividades en &eacute;l, as&iacute; como la percepci&oacute;n que manifiestan las mujeres en sus narraciones respecto a aquellos, refieren a una "sujeci&oacute;n de la mujer" como objeto de la maternidad y de su funci&oacute;n para con la familia. En este sentido, se considera que bajo el orden patriarcal las mujeres representan la casa: son la casa donde viven, pero tambi&eacute;n son la casa en sentido simb&oacute;lico, sitio de partida y de arribo, lugar privado para el recogimiento personal y las satisfacciones vitales (Lagarde, 1997:328). Para la mujer la casa es el lugar de trabajo, del amor, de la enfermedad y del cuidado de los dem&aacute;s, de la soledad y de la reclusi&oacute;n, y frecuentemente la casa es percibida por muchas mujeres como su espacio vital exclusivo.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ese espacio que es tan significativo    para las mujeres &iquest;lo es tambi&eacute;n para los dem&aacute;s?; la cuesti&oacute;n    va en el sentido de que aunque todos vivan en la casa y puedan hacerse cargo    de algunas actividades o, a la inversa, si la mujer no tiene tiempo para ocuparse    de algunos menesteres dom&eacute;sticos, no importa, los dem&aacute;s no se    ocupan, siempre esperan que lo haga la mujer, porque la responsabilidad directa    de la casa le es consustancial, es decir, a los dem&aacute;s les es ajena: como    madresposa debe preocuparse y resolver la problem&aacute;tica de la casa y de    lo dom&eacute;stico, de la familia y de los familiares. Pero no s&oacute;lo    eso, adem&aacute;s est&aacute; presente la evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o    de sus responsabilidades, de tal modo que si se preocupa suficiente y eficientemente    se acepta como natural, si no lo hace provoca un problema que va m&aacute;s    all&aacute; del hecho concreto. De tal manera que el mal funcionamiento de la    casa, incluso los problemas familiares, frecuentemente son tomados como agresiones    de la mujer al resto de la familia, atentados emocionales y sociales que se    ubican en la &oacute;rbita del poder: "son desobediencia pol&iacute;tica". Es    en este sentido que estas concepciones pueden ser interpretadas objetiva y subjetivamente;    por ejemplo, aunque todos sean aptos para preparar los alimentos y para adquirirlos,    ella debe comprar, cocinar, limpiar, lavar, eliminar los desechos: la mujer&#45;madre    es la comida y por su mediaci&oacute;n alimenta a los dem&aacute;s, o no lo    hace. Pero si no lo hace, nadie puede ocupar ese lugar, ese espacio, ese papel;    asimismo, dejar de alimentar o dejar de hacer significa, por parte de la mujer,    la transgresi&oacute;n de aquello que asigna a cada cual un lugar en la existencia    (Lagarde, 1997:328&#45;331). Se recupera entonces que el cumplimiento de todas    las funciones asignadas es aceptado como un deber y una cualidad natural, y    no como producto de un esfuerzo personal, pero a&uacute;n m&aacute;s, porque    la propia mujer aprecia, las m&aacute;s de las veces, sus acciones como invisibles.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n es cierto que    existen referencias a la familia como una organizaci&oacute;n eterna y natural    en los humanos, intr&iacute;nseca a sus necesidades de afecto y apoyo, inmutable    y con el mismo sentido para todos sus miembros. Es decir, se supone que los    hombres y las mujeres que constituyen las familias responden a su instinto natural;    sin embargo, contrariamente a este prejuicio, sus acciones no se califican desde    un c&oacute;digo de conducta acorde con la naturaleza, sino desde uno netamente    cultural: la consideraci&oacute;n hist&oacute;rica de lo que es moralmente aceptado    para cada g&eacute;nero (Tu&ntilde;&oacute;n, 1997), Es precisamente desde la    perspectiva de g&eacute;nero que se cuestiona la concepci&oacute;n de la convivencia    familiar caracterizada por la armon&iacute;a y solidaridad, y la no consideraci&oacute;n    expl&iacute;cita de las tensiones, conflictos y violencia existentes en el seno    del hogar, los cuales son inherentes a las estrategias propias de dicha instituci&oacute;n    (Gonz&aacute;les de la Rocha, 1990 y Oliveira <i>et al.,</i> 1999).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La experiencia de <i>Irma</i> muestra uno de estos casos:</font></p>  	    <blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo sal&iacute; de un pueblo      cerca de Toluca...me vine de all&aacute; a la edad de 12 a&ntilde;os, porque      mi mam&aacute; no quer&iacute;a que yo me casara con un ranchero. Me cas&eacute;      a los 15 a&ntilde;os y con una ilusi&oacute;n grande. &Eacute;l fue una persona      agresiva. Qued&eacute; inmediatamente embarazada, fue muy desobligado y yo      tuve que buscar la forma de salir adelante en ese aspecto...A veces cuando      yo me sal&iacute;a a vender y no me iba tan bien y ten&iacute;a que hacer      m&aacute;s tiempo... llegaba y encontraba la casa cerrada, &eacute;l ya no      me dejaba entrar... me golpeaba, me corr&iacute;a... fue una vida muy dif&iacute;cil.      Yo tuve que ver c&oacute;mo salir adelante, porque mi hija ten&iacute;a hambre,      en aquel entonces. Volv&iacute; a tomar estado y se lo dije, pero sigui&oacute;      en las mismas. Entonces yo ya me sent&iacute; m&aacute;s responsable por esa      criatura que ya ven&iacute;a. Tuve que seguir trabajando y en estado.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...Yo tuve cuatro hijas y dur&eacute; 20 a&ntilde;os casada con este mismo se&ntilde;or. Fue una vida pesad&iacute;sima para m&iacute;. Porque yo ten&iacute;a que trabajar no nada m&aacute;s para m&iacute; y para mis hijas, sino tambi&eacute;n para &eacute;l. Tambi&eacute;n ten&iacute;a que mantenerlo a &eacute;l, ten&iacute;a que lavarle, plancharle y darle de comer... &eacute;l empezaba a golpearme m&aacute;s fuerte, yo ya no pude ocult&aacute;rselo m&aacute;s a mi familia, porque ya me ve&iacute;an morada, empezaron a verme muy flaca... Recurr&iacute; a mis padres, y mi mam&aacute; me dijo "por qu&eacute; no lo dejas". Y le dije: bueno, tengo miedo, porque yo no estudi&eacute;, yo no se trabajar, yo nunca fui a la escuela. No tuve ni primaria, no tuve nada. Nos divorciamos totalmente, me ech&oacute; a la calle, me dej&oacute; sin nada...Ya despu&eacute;s...me encontr&eacute; a otra persona que me ha sabido responder bastante, me ha apoyado mucho con mis hijas y tengo un apoyo, porque no se crea, hace falta un apoyo.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se presenta de nuevo la idea del matrimonio como una situaci&oacute;n que se prev&eacute; como algo arm&oacute;nico, y dada la frecuencia de esta situaci&oacute;n en los narraciones de las entrevistadas, surge el cuestionamiento respecto de hasta d&oacute;nde permean los discursos o concepciones del matrimonio basados en la ilusi&oacute;n (tener un hogar libre de tensiones, de conflictos) sobre la decisi&oacute;n de unirse, es decir, cuando muchas de las mujeres deciden unirse en pareja, &iquest;siguen gui&aacute;ndose por un discurso del matrimonio feliz en donde ellas se realicen en su rol de g&eacute;nero?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto Cecilia Rodr&iacute;guez plantea que en la cultura judeocristiana en la que vivimos, se ha establecido un conjunto de normatividades sociales, culturales, ideol&oacute;gicas y pol&iacute;ticas en relaci&oacute;n con la pareja y la familia, en donde la parte fundamental la integran los "mitos creados y recreados en torno del amor, de los hombres, del matrimonio, y de la maternidad; mitos que son interiorizados por los sujetos como deseos personales" (Rodr&iacute;guez, 1997: 202). Adem&aacute;s se sostiene que aunque diversos y numerosos estudios han mostrado el peso hist&oacute;ricamente determinado que la sociedad tiene sobre la definici&oacute;n y normativizaci&oacute;n del amor, el matrimonio, y la familia, la normatividad cultural, expresada mediante mitos concretos, sigue predominando; de ello se pueden tomar como ejemplos la "promesa" del matrimonio como la fuente de la felicidad, principalmente para las mujeres, la idea de los hombres como proveedores de todo tipo de satisfacciones y la maternidad como deber ser del matrimonio y deseo natural de toda mujer, entre otros; sin embargo, como se ha visto en los relatos de las entrevistadas, la experiencia de su vida saca a flote las contradicciones de estos mitos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mismo sentido, desde la perspectiva de g&eacute;nero se ha puesto de relieve que la organizaci&oacute;n de los procesos de reproducci&oacute;n generacional y cotidiana tiene como base lazos de afecto y solidaridad, pero tambi&eacute;n genera tensiones y conflictos que pueden desencadenar diferentes formas de violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica, no s&oacute;lo entre los c&oacute;nyuges sino tambi&eacute;n entre padres e hijos, y entre otros miembros del hogar. De tal manera que las decisiones importantes que se toman en el seno de la unidad dom&eacute;stica no siempre son producto de una responsabilidad compartida, y que los derechos y obligaciones no necesariamente se asumen de igual forma por los integrantes de las familias (Oliveira <i>et al,</i> 1999).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es as&iacute; que en la narraci&oacute;n    de Irma sobresalen situaciones complejas desde sus propias caracter&iacute;sticas    individuales; el ser muy joven al contraer matrimonio, el nulo nivel de instrucci&oacute;n,    el experimentar la maternidad a muy temprana edad, sus propias expectativas    del matrimonio que manifiesta con la expresi&oacute;n &#151;entre otras&#151;    "fue muy desobligado", lo cual denota que ella concibe que &eacute;l no cumpl&iacute;a    con sus obligaciones: ser proveedor del hogar; pero la situaci&oacute;n no queda    all&iacute;, este se&ntilde;or ejerc&iacute;a diferentes formas de abuso, desde    controlar el acceso a la casa de la familia, pasando por desatender en todo    sentido su paternidad, hasta el extremo de golpearla (recordemos que este tipo    de abuso tambi&eacute;n fue expresado por Magali). En la angustia de Irma &#151;porque    no creo que fuera de otra manera&#151; est&aacute; tambi&eacute;n la conciencia    de condicionamientos que ella misma se planteaba cuando quer&iacute;a romper    con esa situaci&oacute;n "...tengo miedo, porque yo no estudi&eacute;, yo no    s&eacute; trabajar, yo nunca fui a la escuela", pero m&aacute;s que eso, el    enfrentar la situaci&oacute;n y tomar ella la iniciativa para romper con esas    situaciones, porque es &eacute;l quien la "echa a la calle", aunque creo que    en esta acci&oacute;n su ex esposo no consideraba realmente romper con esa situaci&oacute;n,    sino m&aacute;s bien significaba una acci&oacute;n m&aacute;s de abuso y de    ejercicio de poder para el control sobre la mujer; en tanto que para ella significa    el principio de una serie de decisiones que tiene que tomar, como trabajar para    un proyecto propio que ahora la situaba como jefa de hogar en todo sentido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Salud de las mujeres</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de los aspectos que afectan a las mujeres con relaciones tan adversas en sus hogares es el que tiene que ver con su salud; es importante resaltar que en los relatos donde las mujeres se refirieron al tema de su salud, se enfatiz&oacute; la relaci&oacute;n de &eacute;sta con la maternidad; para Irma la situaci&oacute;n fue la siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;Sus primeras tres hijas nacieron en el Seguro Social&#93;,., mi g&uuml;era ya naci&oacute; en el sanatorio particular porque ya mi parto se estaba pasando y no tuve dolores. El pap&aacute; de la ni&ntilde;a no hac&iacute;a nada y mi familia fue laque me meti&oacute; en el sanatorio. Tuve una hemorragia muy fuerte, la presi&oacute;n me subi&oacute; much&iacute;simo. Tambi&eacute;n mi ni&ntilde;a la tercera estuvo internada all&iacute;. Le daban ataques epil&eacute;pticos, porque &eacute;l me golpe&oacute; cuando yo estuve embarazada.,.. Durante 15 d&iacute;as estuve con el suero, ox&iacute;geno y con el hielo en el est&oacute;mago; estuve muy grave, ya no contaban conmigo.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun cuando el tema de la salud de la mujer ha sido referido en las narraciones m&aacute;s bien en relaci&oacute;n con la maternidad, deben rescatarse algunos de los factores socioculturales que influyen de manera negativa sobre su salud y el acceso a los servicios adecuados porque de lo contrario se estar&iacute;a reforzando la creencia de que el destino natural de la mujer se realiza mediante la procreaci&oacute;n, ya que, aunque su rol en la reproducci&oacute;n juega un papel muy importante, en gran parte de sus problemas de salud es necesario ver m&aacute;s all&aacute; de ese rol para identificarlos, as&iacute; como las necesidades de servicio de las mujeres (Alatorre <i>et al.,</i> 1997), pero sin restar importancia a otros riesgos significativos, como la pobreza, la discriminaci&oacute;n, la violencia e incluso las condiciones precarias en las que muchas mujeres realizan su trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Salud, maternidad y abuso</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se advierte que lo que tiene que ver con problemas de salud por motivos relacionados con la reproducci&oacute;n es preocupante porque significa una expresi&oacute;n de las desventajas de ciertos grupos sociales, en tanto se pueden prevenir; por ejemplo, el embarazo, el parto y el puerperio en s&iacute; mismos no deber&iacute;an ocasionar problemas de salud a las mujeres pero cuando suceden en un ambiente desfavorable, como son las condiciones de vida precarias o la falta de conocimientos sobre la reproducci&oacute;n, adem&aacute;s de patrones culturales que obstaculizan la atenci&oacute;n oportuna, aunados a la desnutrici&oacute;n materna, la reproducci&oacute;n se convierte en un evento de alto riesgo para las mujeres (Lozano y Langer, 1993).</font></p>  	     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las narraciones de Magali    e Irma se hace referencia a problemas de salud relacionados con la maternidad    por la edad temprana en la que se embarazaron; en estas circunstancias estuvieron    presentes factores socioecon&oacute;micos: precarias condiciones de vida y escasos    niveles de instrucci&oacute;n o de informaci&oacute;n respecto de la reproducci&oacute;n,    por lo que hay coincidencia con algunos estudios sobre uniones tempranas y de    embarazo en madres adolescentes (Welti, 1989 y 2000 y Atkin y Alatorre, 1993),    donde se ha encontrado que estas situaciones se presentan, sobre todo, en los    sectores de bajos recursos econ&oacute;micos &#151;sin atenci&oacute;n m&eacute;dica    adecuada y continua durante la gestaci&oacute;n&#151;y provenientes de hogares    "conflictivos" en donde la respuesta emocional ante el embarazo no siempre es    positiva. Tambi&eacute;n la desnutrici&oacute;n es un problema que afecta a    la mujer desde sus primeras etapas de desarrollo hasta la madurez, por la pobreza    y la discriminaci&oacute;n gen&eacute;rica en la distribuci&oacute;n desigual    de los recursos dentro de la familia; esta desigualdad por g&eacute;nero se    combina con jornadas prolongadas de trabajo, alta fecundidad y condiciones sanitarias    deficientes (Alatorre <i>et al.,</i> 1997). Asimismo, existe la preocupaci&oacute;n    de que la maternidad adolescente, especialmente aqu&eacute;lla que se enfrenta    sin un compa&ntilde;ero, redunde en consecuencias adversas para la madre y sus    hijos, y contribuya a la reproducci&oacute;n de la pobreza de una generaci&oacute;n    a la siguiente (Buvinik, 1990).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s est&aacute;n los factores de afectaci&oacute;n a la salud de las mujeres, como los resultantes por violencia intrafamiliar; sobresalen las consecuencias de la violencia masculina sobre la salud de las mujeres, por la frecuencia de los casos y por ser un factor determinante en muchos padecimientos femeninos, aun cuando en estos padecimientos no siempre se hacen expl&iacute;citas las causas que los originan; por ejemplo, abortos espont&aacute;neos cuando la mujer &#151;como en el caso de Magali e Irma&#151; sufre golpes, incluso durante el embarazo; embarazos no deseados o violaciones y lesiones que pueden provocar afectaciones f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas en la mujer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Maternidad, misticidad y cotidianidad</b></font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; mismo, en los relatos    de las mujeres entrevistadas se hace continuamente referencia al cuidado y responsabilidad    en todo sentido de los(las) hijos(as) como la parte m&aacute;s sensible, pero    a la vez en donde las mujeres dicen tener su fortaleza para el esfuerzo continuo    de seguir adelante aun en circunstancias adversas; en este sentido, Irma dijo    lo siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me sent&iacute;a con remordimiento,      de que yo dec&iacute;a pues mis hijas qu&eacute; necesidad tienen de todo,      de toda mi vida &iquest;no?, porque fue un fracaso mi matrimonio; entonces      dije yo: tengo que seguir adelante con ellas. Y m&aacute;s que nada los hijos      impulsan a uno a salir adelante.</font></p> 	</blockquote>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Com&uacute;nmente la referencia    a la maternidad se maneja desde un punto de vista m&iacute;stico tanto desde    las propias mujeres&#45;madres como desde la perspectiva social en general porque    la maternidad, quer&aacute;moslo o no, contin&uacute;a contempl&aacute;ndose    socialmente como la culminaci&oacute;n del hecho de ser mujer (S&aacute;enz,    1999); sin embargo, desde la cotidianidad de la vida de cada mujer&#45;madre    la realidad de esta experiencia implica el enfrentamiento con retos y conflictos    que las m&aacute;s de las veces permanecen invisibles o por lo menos a la sombra    del mito de lo divino de la maternidad, en donde la simbolog&iacute;a o est&eacute;tica    de la maternidad en el mundo cotidiano se manejan a trav&eacute;s de mediaciones    que procuran el ocultamiento de aspectos "negativos"; por ejemplo, respecto    de las embarazadas se maneja una imagen de madre joven, bella y feliz, producto    de una cultura de desarrollo, higiene y salud; madres que dan a luz, por supuesto,    a beb&eacute;s (rubios en su mayor&iacute;a) sonrientes y hermosos, pero, adem&aacute;s,    el hecho de cambiar pa&ntilde;ales, de amamantar o de los cuidados generales    a los reci&eacute;n nacidos se contextualiza y encuadra de tal manera que proporciona    una imagen m&iacute;stica; esta imagen no s&oacute;lo es manejada por medios    publicitarios, sino tambi&eacute;n por las cl&iacute;nicas de salud p&uacute;blica    donde se atienden mujeres&#45;madres de estratos sociales en su mayor&iacute;a    bajos y miserables, situaci&oacute;n que resulta no s&oacute;lo fuera de la    realidad, sino, francamente, ofensiva para las madres que aunque perciben c&oacute;mo    se empa&ntilde;a su rostro por las manchas de cloasma, c&oacute;mo su vientre    toma proporciones que no imaginaron, c&oacute;mo su caminar se vuelve lento    y fatigoso, a&uacute;n les preocupa m&aacute;s c&oacute;mo organizarse para    resolver sus responsabilidades tanto en el hogar como fuera de &eacute;ste.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, la maternidad, en t&eacute;rminos reales, mostrar&iacute;a a las madres intranquilas, las no risue&ntilde;as, las que no siempre est&aacute;n con sus criaturas en todos sus requerimientos, aunque quisieran, porque no siempre saben cu&aacute;les pueden ser &eacute;stos; se quedan al descubierto tambi&eacute;n las madres que no siempre tienen relaciones maravillosas con su pareja, con sus padres, con sus otros hijos o con sus jefes, las que no tienen horarios propios y tienen que hacer malabares para conjugar el cuidado del beb&eacute;, el quehacer de la casa, la comida y el trabajo extradom&eacute;stico. Estas madres no pueden tomarse la ''cuarentena" para recuperarse porque tienen que reincorporarse a su cotidianidad de trabajo con todas las tensiones, obligaciones y papeles que tienen que cumplir; en suma nos encontramos con las madres reales, de carne y hueso, que se sienten tanto m&aacute;s perplejas, m&aacute;s frustradas y m&aacute;s angustiadas cuanto m&aacute;s carencial ha sido su vida, pero que, sin embargo, dicen encontrar en la maternidad su realizaci&oacute;n como sujetos femeninos, tal y como lo expresan varias de las mujeres entrevistadas.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los casos particulares que    nos ocupan, la significaci&oacute;n de la maternidad, en tanto compromiso con    seres humanos, aun en situaciones materiales muy precarias, pero en donde muchas    mujeres encuentran un sentido, desde su construcci&oacute;n como mujeres&#45;madres.    Se encuentra que en la narraci&oacute;n de Irma hay algunos aspectos relacionados    con el porqu&eacute; de no haber asistido a la escuela, de c&oacute;mo a ella,    a pesar de no haber recibido instrucci&oacute;n formal, de haber vivido una    relaci&oacute;n de pareja conflictiva, etc., no se le cerraron las puertas para    procurarse un hogar que a fuerza de empe&ntilde;o y amor, valora y le significa    nuevas ilusiones y metas:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En aquel entonces en las rancher&iacute;as      no aceptaban que las mujeres estudi&aacute;ramos. Mis hermanos nada m&aacute;s      tienen la primar&iacute;a....La &uacute;nica que no estudi&oacute; fui yo,      pero lo pienso hacer. A los 30 a&ntilde;os yo me fui estudiar corte y confecci&oacute;n.      Entonces yo dejaba las ni&ntilde;as en la escuela y me iba estudiar; tengo      mi papel de corte y confecci&oacute;n. Lo poco, lo b&aacute;sico, que son      blusas, faldas, todas me las hago yo, y de eso viv&iacute; un tiempo.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y, a&ntilde;ade:</font></p>  	    <blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">F&iacute;jese que yo me siento      realmente realizada ya como madre, como mujer y como padre tambi&eacute;n      con mis hijas porque, gracias a Dios, en la casita que estamos con mi mam&aacute;      la tengo muy bien acondicionada... primera empec&eacute; a comprar mis trastes      y todo lo que fue chiquito para poder acondicionar poco a poco. Ya despu&eacute;s      empec&eacute; con la tele, ya despu&eacute;s el comedor, luego la cama y despu&eacute;s      la sala, al &uacute;ltimo compr&eacute; la estufa, porque antes ten&iacute;a      una estufa chiquita. Ya tenemos todo, hasta met&iacute; el tel&eacute;fono...      por eso le digo qu&eacute; m&aacute;s le puedo pedir a la vida, de no tener      yo nada, ten&iacute;a las manos vac&iacute;as. Dios es muy grande y si uno      le pone empe&ntilde;o al trabajo. Dios me ha dado mucho. Dios me ha dado bastante      y m&aacute;s de lo que yo merezco.</font></p> 	</blockquote>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su relato, Irma expresa c&oacute;mo    al deshacerse el v&iacute;nculo del matrimonio, cambia su situaci&oacute;n y    posici&oacute;n en la familia, porque &eacute;sta se reestructura provocando    que ella cambie su perspectiva de desempe&ntilde;ar su papel en el hogar; si    bien, en t&eacute;rminos reales, las reproducciones material y social de la    unidad dom&eacute;stica hab&iacute;an venido siendo responsabilidad asumida    por ella, en tanto su ex esposo fue "desobligado'', pero ciertamente su capacidad    de decisi&oacute;n estuvo condicionada por la presencia del marido; al ya no    existir &eacute;ste como "cabeza de familia"&#151;que lo era, por l&oacute;menos    en el plano del discurso tradicional&#151;, Irma cambia su posici&oacute;n en    el "nuevo" hogar, descubriendo con ello cualidades que antes estaban opacadas    por el rol dom&eacute;stico. Irma es consciente de sus logros y perspectivas,    m&aacute;s que por lo que desde sus circunstancias ha conseguido materialmente,    considero que el saber que es ella quien decide sus acciones es lo que m&aacute;s    valora, la percepci&oacute;n de que por ello ha mejorado su vida y la convicci&oacute;n    con que lo expresa es, quiz&aacute;, de lo m&aacute;s significativo en esta    parte de la conversaci&oacute;n con esta mujer.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con frecuencia, la forma en que    ocurren las uniones o el matrimonio y los rasgos del compa&ntilde;ero y del    padre de los hijos condicionan las vivencias de las mujeres (Garc&iacute;a y    Oliveira, 1998). En los casos referidos hasta el momento, el contexto del hogar    ha propiciado la b&uacute;squeda de alternativas para sobrellevar diversas necesidades    de las mujeres, aunque para ellas estas necesidades han sido manifestadas en    sus discursos anteponiendo la responsabilidad que sienten para con sus hijos/as.    Para mujeres con maridos que no cumplen con su rol de proveedores pero exigen    de sus compa&ntilde;eras el cumplimiento como mujeres&#45;madres&#45;esposas,    violentos y con victos, sus hijos/as han sido la recompensa de un matrimonio    insatisfecho. No obstante la importancia que le dan a su maternidad, las mujeres    reconocen, de alguna manera, el problema de tener muchos hijos por la situaci&oacute;n    econ&oacute;mica en la que viven, por no contar con el apoyo de los padres e    inclusive para realizar sus actividades extradom&eacute;sticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Jefas de hogar</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la medida en que sus compa&ntilde;eros no asumieron la responsabilidad, b&aacute;sicamente, de manutenci&oacute;n del hogar &#151;por tener trabajos en actividades escasamente remuneradas e inestables&#151;, por la carencia de afecto en la pareja y, peor a&uacute;n, por recibir malos tratos de sus esposos, estas mujeres buscaron y encontraron en actividades extradom&eacute;sticas remuneradas una forma para resolver o por lo menos sobrellevar sus situaciones. Tambi&eacute;n est&aacute; la situaci&oacute;n de mujeres abandonadas, Blanca narra su experiencia al respecto:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues yo empec&eacute; a trabajar      cuando estaba mi ni&ntilde;o muy peque&ntilde;ito y la verdad no alcanzaba      el dinero en la casa ... su pap&aacute; desapareci&oacute; en el temblor del      85; entonces yo fui, 'ora si, madre y padre para ellos, porque el primero,      el m&aacute;s chico de un a&ntilde;o me lo dej&oacute; y el otro de tres a&ntilde;os      &#91;entonces&#93; ...viv&iacute; con &eacute;l y todo, pues la verdad yo      lo que esperaba era un matrimonio feliz, todo me resulto al rev&eacute;s.      Pero en aquel temblor no s&eacute; si en verdad se muri&oacute;, o nada m&aacute;s      me dejo y se fue con otra, pera de todos modos yo no me arrepiento, ni nada.      ..tuve que luchar para sacar a mis hijos adelante y trabajar para hacerlos      crecer y todo....&#91;pero&#93; ...cuando me qued&eacute; sola con esos ni&ntilde;os,      entonces tuve que, a fuerzas, trabajar, y hab&iacute;a veces que la verdad      me las ve&iacute;a muy duras porque pues, no pod&iacute;a ni trabajar y ni      ver por ellos, ni nada, entonces tuve yo que pagar una persona para que me      los viera... despu&eacute;s ya fueron creciendo los ni&ntilde;os y pues ya      el m&aacute;s grandecito se hizo responsable del m&aacute;s chiquito y as&iacute;      ya, despu&eacute;s ya los llevaba a la escuela y ya empec&eacute; un poco      a desahogarme tantito de ellos.</font></p> 	</blockquote>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Blanca asume la responsabilidad    de ser la &uacute;nica que resuelva las necesidades de su familia. Por lo que    cuenta, infiero que no es s&oacute;lo porque el padre de sus dos primeros hijos    desapareci&oacute;, situaci&oacute;n que por lo menos en apariencia ha superado&#151;y    despu&eacute;s de todo han pasado 17 a&ntilde;os de aquel hecho&#151;; lo cierto    es que&#151;viuda o abandonada&#151;ella qued&oacute; sola, con dos hijos y    en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica muy precaria; adem&aacute;s, sin apoyo    familiar que en estos casos resulta ser sumamente &uacute;til, por lo menos    para cuidar a los hijos mientras la mujer trabaja fuera de la casa; en su caso    la opci&oacute;n fue pagar y, posteriormente, a trav&eacute;s de una instituci&oacute;n:    la escuela, para dejar con alguien a los ni&ntilde;os, para que ella pueda realizar    su trabajo fuera de casa. Al respecto, resulta interesante c&oacute;mo para    muchas mujeres "la escuela" significa un apoyo importante en el cuidado de los    hijos/as, por lo menos significa que durante un buen n&uacute;mero de hora ellas    se "despreocupan" de qui&eacute;n los cuide o, como dice Blanca, les permite    "desahogarse tantito de ellos". Esta apreciaci&oacute;n, creo, va en el sentido    de la complejidad que significa ser "jefas de hogar", no s&oacute;lo en cuanto    a que son las proveedoras y cuidadoras de la familia, sino que adem&aacute;s    deben enfrentarse al estigma social de ser mujeres solas o abandonadas, situaciones    que afectan al grupo en su conjunto porque somete a estas mujeres y a sus hogares    a situaciones de aislamiento social en el que se dificulta la construcci&oacute;n    y mantenimiento de redes de relaciones sociales, lo que resulta parad&oacute;jico,    pues son estos hogares los que tienen mayor necesidad de este tipo de apoyos    (Acosta, 1997).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este momento se requiere de un par&eacute;ntesis para hacer algunas referencias en tomo a la utilizaci&oacute;n del concepto <i>jefa de hogar.</i> Existen diferentes criterios para la asignaci&oacute;n de la "jefatura"; estos criterios pueden depender de las caracter&iacute;sticas de los individuos o los hogares, por ejemplo; edad y nivel de ingresos (Buvinic, 1990, y G&oacute;mez de Le&oacute;n y Parker, 2000). Pero quiz&aacute; los problemas m&aacute;s serios asociados con el concepto jefatura de hogar se refieren a los contenidos culturales y sociales del concepto, pues &eacute;ste supone una serie de atributos del jefe y del hogar que forman parte de una cultura patriarcal, con profundas ra&iacute;ces hist&oacute;ricas y que pueden no coincidir con la realidad de la din&aacute;mica familiar (Folbre, 1991). En el uso del concepto <i>jefe de hogar</i> se supone generalmente que "al interior del hogar existe una relaci&oacute;n jer&aacute;rquica entre los miembros, que el jefe es la persona m&aacute;s importante de la familia y que est&aacute; regularmente presente en el hogar, que es el miembro con mayor autoridad en la toma de decisiones para la familia y que es el principal soporte econ&oacute;mico del hogar" (Acosta, 1997: 95).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, el concepto de <i>jefe de hogar</i> no es entendido y aplicado en forma paralela entre hombres y mujeres, porque hablar de hogares con jefes mujeres implica generalmente la ausencia de pareja masculina, en tanto que cuando se habla de jefatura de hogar masculina se supone que la pareja femenina est&aacute; presente. Por lo anterior, en este trabajo se utiliza el concepto <i>de jefa de hogar</i> en tanto es la mujer quien asume las responsabilidades de producci&oacute;n y reproducci&oacute;n del hogar, como son los casos de algunas de las mujeres entrevistadas, entre ellas Blanca, quien toma decisiones y realiza acciones para la reproducci&oacute;n de su hogar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Ser madre y padre</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de las muchas decisiones que ha debido tomar. Blanca decide cambiar su situaci&oacute;n de mujer sola &#151;viuda o abandonada&#151;; ella narra sus reflexiones en los siguientes segmentos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con lo que trabaj&eacute; de soltera, me compr&eacute; un terrenito por aqu&iacute;... lo bueno es que mis hijos estaban chicos, ten&iacute;an donde vivir, no rentaba, ya nada m&aacute;s me apuraba por trabajar, hacerlos crecer y darles estudio, lo poquito que me alcanzara tambi&eacute;n, porque ser madre y padre, la verdad es muy dif&iacute;cil, y no todas lo sabemos cumplir... yo lo que quisiera es que ellos aprovecharan el estudio, porque la verdad en esta vida se sufre mucho... y que sepan valorar lo que hice por ellos...Despu&eacute;s... conoc&iacute; a este se&ntilde;or que era como un respeto para m&iacute;, porque la verdad, una mujer sola pues, hay veces que hasta el mismo, propio familiar habla mal de uno...tengo pues el beb&eacute; chiquito porque me junt&eacute; con este hombre para un respeto &iquest;verdad?, porque 'pus, una mujer sola siempre necesita alguien quien la apoye y todo, entonces...tuve este beb&eacute; y la verdad el dinero que me daba este se&ntilde;or no me alcanzaba para nosotros, tuve que trabajar y mientras que el ni&ntilde;o crec&iacute;a lo tra&iacute;a aqu&iacute; chiquito, y mientras lavaba carros, porque yo empec&eacute; lavando carros &#91;ahora tiene un puesto de dulces&#93;.</font></p> 	</blockquote>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, Blanca decidi&oacute;    cambiar su situaci&oacute;n de mujer "sola" y con hijos, en la que estuvo cerca    de 10 a&ntilde;os, en los que se dedic&oacute; a trabajar y a sacar a sus hijos    adelante; ella es absolutamente consciente de este esfuerzo. Es frecuente en    los casos de mujeres que han quedado solas por viudez o por la ruptura de las    uniones y aceptan conformar un hogar con una nueva pareja que se ven involucrados    en esta decisi&oacute;n aspectos de car&aacute;cter demogr&aacute;fico, socioecon&oacute;mico    y cultural que aparecen entremezclados (Oliveira <i>et al.,</i> 1999): se considera    el periodo f&eacute;rtil para la reproducci&oacute;n en caso de considerar tener    hijos con sus nuevas parejas, el pasar un buen n&uacute;mero de a&ntilde;os    solas, sin c&oacute;nyuge y como jefas del hogar y, adem&aacute;s, est&aacute;    siempre latente la presi&oacute;n social de ser una mujer sola, sin un hombre.    En el caso de Blanca, de los factores mencionados sobresale el cultural, porque    desde su apreciaci&oacute;n deb&iacute;a dejar de ser una mujer sola, es decir,    juntarse con un hombre para un respeto y un apoyo; desde mi punto de vista es    m&aacute;s que nada esa situaci&oacute;n la que la lleva a vivir en pareja nuevamente,    porque sabe de antemano que, de acuerdo con las caracter&iacute;sticas de "este    se&ntilde;or" &#151;de edad madura, analfabeta y con oficio de alba&ntilde;il&#151;    no podr&iacute;a esperar un cambio significativo en la condici&oacute;n socioecon&oacute;mica    de ella y sus hijos, Blanca tiene claro, adem&aacute;s, que sus dos primeros    hijos son su responsabilidad, de tal manera que toma la decisi&oacute;n de unirse    y tener un hijo m&aacute;s sabiendo que continuar&aacute; encabezando su grupo    dom&eacute;stico en tanto la organizaci&oacute;n de la familia y la mayor proporci&oacute;n    del gasto para la reproducci&oacute;n material de aquella recaen sobre su persona.</font></p>  	     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al respecto, Blanca contin&uacute;a    con su relato, y cuenta c&oacute;mo se organiza y percibe sus actividades cotidianas:</font></p>  	    <blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay veces que por trabajar      no alcanza el tiempo para estar en la casa y como se pueda hay que hacer el      quehacer, pero por lo menos ya tiene m&aacute;s lo suficiente, aunque no mucho,      pero ya para comprar lo que hace falta en la casa, entonces ya en los d&iacute;as      de descanso en lugar de salir tengo que...hacer limpieza en la casa... lo      que pasa que el d&iacute;a domingo, como no se trabaja aqu&iacute;, me pongo      a lavar toda la ropa, y hacer el quehacer, la comida, me levanto, pues, temprano...y      ya entre semana, 'pus m&aacute;s que nada aqu&iacute;, ya para venirme aqu&iacute;,      'pus medio recojo, por estar all&aacute;, descuido aqu&iacute; y por estar      aqu&iacute; descuido all&aacute;, s&iacute;, porque la verdad uno, estando      en la casa, 'pus yo me sentir&iacute;a muy feliz en mi casita pero no alcanza      el dinero que da el esposo y la verdad ya no rinde, que para la comida, para      el jab&oacute;n y para el aceite y para todo, y luego todav&iacute;a para      los hijos y para todo lo dem&aacute;s, la verdad no alcanza, y uno sufre m&aacute;s,      la limpieza, 'pus, en un rato se organiza uno y hay que hacerlo, pero &iquest;y      el dinero?, ah&iacute; la verdad no se puede, entonces tenemos que salir a      trabajar los dos para poder sobrellevar la casa, y as&iacute;, s&iacute; sale      uno adelante, menos no.,.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se denota que es ella en quien recaen las responsabilidades del hogar y que el hecho de tener una pareja no le ha significado descarga de trabajo y responsabilidad; no obstante me parece que Blanca considera que si bien hay que hacer cosas en la casa, es m&aacute;s importante procurarse el sustento diario. Sin embargo, ese "descuido" de la casa, en cuanto a hacer la limpieza, lo resuelve el d&iacute;a domingo que no sale de su casa para ir a vender&#151;Blanca tienen un puesto de dulces en la "v&iacute;a p&uacute;blica" ubicado en el estacionamiento de una dependencia p&uacute;blica estatal&#151;; de tal manera que las labores dom&eacute;sticas que no realiza en el transcurso de la semana, por trabajo extradom&eacute;stico para el sustento del hogar, las lleva a cabo en lo que deber&iacute;a ser su tiempo libre, entonces, no hay tiempo de descanso; lo que marcar&iacute;a la diferencia entre la rutina semanal y el tiempo libre es la prioridad de trabajo, el dom&eacute;stico en este caso. Y ni pensar en vacaciones o realizar algunas visitas a lugares recreativos, en todo caso y en estas condiciones socioecon&oacute;micas, lo que se me ocurre &#151;porque ella no lo manifest&oacute;&#151; es la visita a parientes o a la iglesia. La no existencia del tiempo libre para el descanso llega a afectar la salud de las mujeres, particularmente las de sectores populares, si se considera que el contexto en el que desarrollan su vida cotidiana no contribuye al mejoramiento de la misma: la escasez de recursos implica limitar o suprimir actividades de ocio, deportes y/o vacaciones, en tanto el trabajo que realizan requiere un gran n&uacute;mero de horas diarias, aunando a ello la inexistencia de alg&uacute;n lugar o instituci&oacute;n en el barrio que ofrezca, incluso a los ni&ntilde;os, actividades de esparcimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Subjetividad, entre unas y otras</b></font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta aqu&iacute; se ha hecho    referencia a segmentos de conversaciones en lo que las mujeres narran el contexto    de su hogar y algunos aspectos de la relaci&oacute;n trabajo dom&eacute;stico&#45;extradomestico.    Las primeras tres referencias de las entrevistas han sido con mujeres casadas,    las siguientes dos son mujeres, que por diferentes causas, han vivido la experiencia    de la disoluci&oacute;n de una primera uni&oacute;n. Todas ellas (Magali, Ang&eacute;lica,    Alma, Irma y Blanca) son madres, tienen baja o nula escolaridad &#151;excepto    Ang&eacute;lica quien tiene un nivel de instrucci&oacute;n medio superior&#151;,    el tipo y las condiciones de trabajo extradom&eacute;stico que real izan, as&iacute;    como la remuneraci&oacute;n econ&oacute;mica que perciben por ello son precarias,    las condiciones de vida que ellas mismas han expresado refieren a una pertenencia    social del sector popular urbano. Ahora bien, la pertenencia o no a un estrato    social por ciertas caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas o algunos referentes    demogr&aacute;ficos, si bien influye muy significativamente, no ha sido el determinante    &uacute;nico para la conformaci&oacute;n de grupos con fines de an&aacute;lisis,    sino m&aacute;s bien por el contenido de las narraciones en torno a la experiencia    del trabajo extradom&eacute;stico, y dentro de ello el contexto de sus hogares.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha hecho referencia a algunos    aspectos de la cotidianidad de estas mujeres, poniendo &eacute;nfasis en lo    que tiene que ver con el contexto de sus hogares. Se continua con el an&aacute;lisis    de las conversaciones en lo que toca al contexto del hogar y de la relaci&oacute;n    trabajo dom&eacute;stico&#45;extradom&eacute;stico y en el mismo sentido que    se abordaron las experiencias de Irma y Blanca como mujeres&#45;madres que encabezan    sus grupos dom&eacute;sticos, ahora se retoma la experiencia de mujeres (de    un segundo grupo) con caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas y con circunstancias    en que se desarrolla su vida un tanto distintas, pero que ciertamente&#151;como    se ver&aacute;&#151;comparten situaciones muy similares con el resto de las    mujeres por ser precisamente mujeres en un mundo de hombres, lo cual refiere    a que la sociedad est&aacute; definida de tal manera que se encauza y se estimula    a las mujeres en torno a un n&uacute;mero reducido de opciones culturales dominantes,    que conforman modos de v ida particulares, de tal manera que los grados y las    formas particulares de los espacios en que las mujeres se desenvuelven var&iacute;a,    de acuerdo con la situaci&oacute;n de &eacute;stas, es decir, con los espacios    sociales y culturales en que se desenvuelven, con mayor o menos cantidad y calidad    de bienes reales y simb&oacute;licos que poseen, y con su capacidad creadora    para elaborar su vida y sobrevivir en su "cautiverio"; as&iacute;, cada mujer    es &uacute;nica en su complejidad, pero "todas las mujeres aun las que se ven    a s&iacute; mismas alejadas de los estereotipos, cumplen parcialmente con algunas    de las caracter&iacute;sticas de: dependencia vital, subalternidad, cautiverio    o transgresi&oacute;n" (Lagarde, 1997: 38, 41), aunque a veces se les nombre    diferente.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el g&eacute;nero como    categor&iacute;a de an&aacute;lisis nos permite ver c&oacute;mo, sobre una base    de diferencia biol&oacute;gica, se construyen desigualdades sociales entre hombres    y mujeres que se reflejan en la asignaci&oacute;n de identidades y actividades    y en la separaci&oacute;n de &aacute;mbitos de acci&oacute;n, con una correspondencia    de "designaci&oacute;n de valor simb&oacute;lico distinto, donde lo masculino    cobra preeminencia sobre lo femenino, lo que se traduce como un acceso desigual    al poder: &#91;y que&#93; no s&oacute;lo ordena, sino que jerarquiza las relaciones    entre hombres y mujeres en la sociedad" (Barquet, 1997:75), tambi&eacute;n es    importante mencionar que como toda construcci&oacute;n cultural, las relaciones    de g&eacute;nero adquieren un car&aacute;cter hist&oacute;rico din&aacute;mico    y, en consecuencia, son factibles de transformaciones, en tanto el g&eacute;nero    se construye simult&aacute;neamente con otros sistemas de diferenciaci&oacute;n    social &#151;clase, raza y etnicidad&#151;y, por lo tanto, puede ser percibido    de manera diferente por hombres y mujeres con distintas experiencias de vida    (Garc&iacute;a y Oliveira, 1998). Es decir, no se trata de una categor&iacute;a    individual, sino de una relaci&oacute;n social que moldea la identidad personal    (Bener&iacute;a y Rold&aacute;n, 1992; Lamas, 1999; Ojeda 1999, Garc&iacute;a    y Oliveira, 1998, y Oliveira y Ariza, 1996).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Buscando independencia</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo ha pretendido mostrarlas diferentes percepciones de las mujeres en torno al trabajo extradom&eacute;stico y la relaci&oacute;n con el contexto de sus hogares de acuerdo con su experiencia de vida; es decir, hacer visible la creaci&oacute;n de espacios de participaci&oacute;n que est&aacute;n logrando las mujeres y que posibilitan respuestas colectivas o individuales, mediante la reorganizaci&oacute;n de sus proyectos de vida; asimismo, dentro de la perspectiva de g&eacute;nero, se busca profundizar en los cambios que est&aacute;n teniendo tugaren las relaciones entre hombres y mujeres en el interior de las unidades dom&eacute;sticas (Garc&iacute;a y Oliveira, 1998: 33). Dentro de esos cambios est&aacute; lo relacionado con la contribuci&oacute;n econ&oacute;mica de las mujeres y el grado de autonom&iacute;a femenina en el hogar. Tambi&eacute;n est&aacute;n tas formas y condiciones en que las mujeres enfrentan la separaci&oacute;n conyugal, en donde diferentes motivos y factores se conjugan en cada caso, pero quiz&aacute; dos de las causas m&aacute;s recurrentes son los problemas econ&oacute;micos y una situaci&oacute;n de conflicto que lleva al deseo de terminar una relaci&oacute;n insostenible; es importante se&ntilde;alar que en las causas y formas de la separaci&oacute;n de las mujeres de sus parejas influyen de manera significativa el estrato social de pertenencia, as&iacute; como el nivel de instrucci&oacute;n.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los siguientes p&aacute;rrafos    corresponden a la conversaci&oacute;n con Nora:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para empezar yo llevo... se puede decir de vida de familia nueve a&ntilde;os y ya con eso de las ventas llevo siete a&ntilde;os y entre m&aacute;s ando en eso, pues me sigue gustando, m&aacute;s me voy metiendo y de dejarlo pues no, no pienso que lo dejar&iacute;a porque de all&iacute; he sacado a mi familia. Ahorita no me exigen, no me piden, est&aacute;n chiquitos, pero pienso ahora que ya que est&eacute;n adolescentes van a ser gastos m&aacute;s grandes, entonces d&iacute;a a d&iacute;a me voy proponiendo metas...echarle ganas y m&aacute;s que nada sacarlos adelante, este es el prop&oacute;sito porque uno se levanta todos los d&iacute;as a trabajar, aunque uno se sienta mal, tenga uno sus problemas, como que los deja uno a un lado y pues yo me propuse esto y lo tengo que sacar adelante.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...empec&eacute; medio tiempo, me iba dos tres horas y ya en la tarde ya me estaba dedicando yo a mi casa. Luego ya fui viendo dinero, no depender de tu pareja, de no estarle pidiendo que dame para esto, dame para lo otro; empec&eacute; a comprar mis propias cosas y me di cuenta que mientras m&aacute;s trabajaba m&aacute;s ten&iacute;a y m&aacute;s me pod&iacute;a comprar lo que yo quisiera....cuando me di cuenta, ya estaba yo de plano metida en esto todo el d&iacute;a.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;En la casa trabajan t&uacute; y tu esposo?</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">hmm... m&aacute;s es lo m&iacute;o se puede decir. Pues pr&aacute;cticamente soy separada, entonces s&oacute;lo cuento con lo poco que &eacute;l quiera apoyar y, pues....lo fuerte lo llevo yo.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la experiencia de Nora las circunstancias en que se convierte en jefa de familia tienen como referente principal el procurarse una independencia econ&oacute;mica, aunque desde mi punto de vista esta b&uacute;squeda significa m&aacute;s que eso, tambi&eacute;n por satisfacci&oacute;n, porque ha ido cumpliendo sus propias metas, econ&oacute;micas y de independencia. En este proceso se fueron sucediendo circunstancias que finalmente llevaron a la separaci&oacute;n del padre de sus hijos; como ella cuenta, inicialmente toma s&oacute;lo algunas horas para realizar trabajo extradom&eacute;stico, posteriormente, Nora ya divid&iacute;a su d&iacute;a; en la ma&ntilde;ana vender y por la tarde dedicarse a su casa, pero en la medida que ella se va involucrando cada vez m&aacute;s en sus ventas y va viendo resultados concretos en cuanto a ir resolviendo sus necesidades materiales, sus actividades cotidianas van orient&aacute;ndose b&aacute;sicamente al trabajo remunerado. Pero qu&eacute; hay de la relaci&oacute;n con el padre de los ni&ntilde;os y c&oacute;mo ha resuelto la organizaci&oacute;n del hogar y el cuidado de sus tres hijos(as), al respecto comenta:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo creo que pr&aacute;cticamente nuestra falta de comunicaci&oacute;n fue nuestro problema. Pienso que los dos tuvimos la culpa porque, pues, &eacute;l se hizo a su manera, yo me hice a mi manera y entonces nunca dijimos: t&uacute; qu&eacute; piensas, c&oacute;mo ves nuestras vidas, as&iacute; la llevamos, no la llevamos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qui&eacute;n te ayuda en la casa?</font></p>  		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45; Siempre he tenido muchachas.      Familiares no, no cuento con ning&uacute;n familiar que me eche la mano. Mis      hermanas tienen su vida, su familia. O sea, siempre he dependido de alguien      que me ayude y le pago. Yo siento que es lo que me ha ayudado para tener tiempo.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nora se casa siendo muy joven &#151;a los 18 a&ntilde;os&#151; se mantuvo en un matrimonio que dur&oacute; nueve a&ntilde;os y donde la relaci&oacute;n con su ex esposo careci&oacute; de comunicaci&oacute;n. Aun cuando no particulariza en su relaci&oacute;n de pareja o de los motivos concretos que los llevaron a la ruptura, en su narraci&oacute;n plantea la consideraci&oacute;n de un hombre y una mujer con intereses y perspectivas distintas en la vida. Nora tiene actualmente 27 a&ntilde;os, tres hijos y ha tomado la decisi&oacute;n de no tener m&aacute;s embarazos, y de separarse y de ser jefa de familia; estas decisiones, sin duda, tienen como base el trabajo extradom&eacute;stico que ella empez&oacute; a realizar, porque desempe&ntilde;arse s&oacute;lo en el &aacute;mbito dom&eacute;stico y aceptar un papel de dependencia en el matrimonio no correspond&iacute;a con las expectativas que se ha construido como mujer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero ciertamente, en el proceso de involucramiento cada vez mayor en el trabajo fuera de casa, y en la situaci&oacute;n actual de jefa de familia, ha debido adoptar estrategias para la organizaci&oacute;n del hogar, porque el hecho de realizar trabajo extradom&eacute;stico no exenta a las mujeres de su papel de principales organizadoras/responsables de la unidad dom&eacute;stica. Por lo general, las mujeres desarrollan m&uacute;ltiples estrategias para combinar la maternidad, las labores de la casa y el trabajo, dentro de &eacute;stas est&aacute;n buscar trabajos compatibles que presenten flexibilidad de horario, a corta distancia del hogar o trabajo a domicilio para no descuidar su funci&oacute;n socialmente definida como responsables de los trabajos de reproducci&oacute;n; la utilizaci&oacute;n de las redes de apoyo familiares, amigas o vecinas; cuando eso no es posible o cuando se tienen las posibilidades econ&oacute;micas, se contrata el servicio dom&eacute;stico remunerado y, en algunos sectores, hacen uso de las facilidades de guarder&iacute;as, mientras que en sectores sociales bajos las mujeres llevan consigo a sus hijos al trabajo (Garc&iacute;a y Oliveira, 1998:32). Las estrategias adoptadas dependen del tipo de trabajo que realiza la mujer, las caracter&iacute;sticas del hogar y del apoyo que reciben por parte de su pareja (Bener&iacute;a y Roldan, 1987, y Oliveira, 1992).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas mujeres piden apoyo o    pagan a otras mujeres para que las releven en ciertas responsabilidades y actividades    dom&eacute;sticas y en el cuidado de los hijos. Si bien adoptar una estrategia    de organizaci&oacute;n del hogar resuelve m&aacute;s o menos la situaci&oacute;n    cotidiana, siguen siendo las mujeres quienes deben instrumentar dichas estrategias,    lo cual conlleva, otra vez, al cuestionamiento de la divisi&oacute;n del trabajo    existente como natural. Es a las mujeres a quienes en la mayor&iacute;a de los    casos se les plantea la necesidad de elecci&oacute;n entre trabajo y familia,    como si fueran actividades incompatibles, y se ha demostrado que son compatibles    en tanto recae sobre de ellas una carga de trabajo "total", muchas veces extenuante;    pero no s&oacute;lo eso sino tambi&eacute;n est&aacute; el c&oacute;mo asimilan    las mujeres hecho de no cumplir con el papel que socialmente se les ha asignado    de mujeres&#45;madres, mujeres&#45;esposas o mujeres, porque ciertamente la    gran mayor&iacute;a de mujeres no se cuestiona, por ejemplo, la visi&oacute;n    de la maternidad como rasgo definitorio de ser mujer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Trabajo&#45;independencia, &iquest;y la familia?</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada vez m&aacute;s las mujeres adquieren nuevas y variadas responsabilidades, con diversos conflictos pero tambi&eacute;n con nuevas expectativas. La narraci&oacute;n de Nora toca algunos de estos aspectos en el siguiente extracto de la conversaci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; importancia, aparte del dinero, tiene para ti el trabajo?</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es por el dinero, como necesidad. Si tuviera suficiente dinero me quedar&iacute;a en mi casa, la verdad s&iacute; porque pr&aacute;cticamente no he disfrutado la ni&ntilde;ez de mis hijos. No he tenido la satisfacci&oacute;n de decir: vamos a comer, me voy a quedar aqu&iacute; toda la tarde con ustedes, los voy a llevar ac&aacute; o all&aacute;, no me da tiempo; a&ntilde;oro llegar a mi casa y descansar sin tener ninguna preocupaci&oacute;n. Sue&ntilde;o con poder descansar en mi casa y disfrutar a mis hijos. Esto s&iacute; me duele. Simplemente el ni&ntilde;o m&aacute;s chiquito ya tiene cuatro a&ntilde;os, pero se me ha ido tan r&aacute;pido el tiempo, ahorita ya no me acuerdo cuando era beb&eacute;. Luego tengo que buscar fotos para poder recordar...porque... pues, lo dej&eacute; de ver, a los dos meses yo ya estaba trabajando.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero no voy estar sentada en mi casa c&oacute;modamente sabiendo que tengo gastos, sabiendo que tengo que trabajar, que tengo que pagar esto o lo otro y pues s&iacute;, ellos me dicen: mam&aacute; hoy no vas a ir a trabajar; es all&iacute; donde se me parte el coraz&oacute;n. Sin embargo, como mujer me siento realizada por mis hijos, esa es mi satisfacci&oacute;n haber tenido mis tres hijos y ahora tener un motivo para la vida, para sacarlos adelante...porque muchas veces uno anhela muchas cosas y ya ve a sus hijos y como que las deja un poquito atr&aacute;s. Entonces, mi satisfacci&oacute;n ha sido estar luchando por ellos, d&iacute;a con d&iacute;a...</font></p> 	</blockquote>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las conversaciones estas mujeres    han planteado diversas situaciones, preocupaciones y expectativas. Situaciones    de la vida de los hombres y las mujeres en la intimidad y fuera de ella o de    las relaciones con sus hijos, y, a trav&eacute;s de ello, han expresado sus    sentimientos y prejuicios, sus ilusiones y condiciones, pero tambi&eacute;n,    sus pecados y algunos de sus secretos, han reconocido sus fortalezas y debilidades;    algunas cuestionan la naturalidad y mantenimiento de algunas situaciones que    perciben como complejas y conflictivas en sus vidas.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El caso de Sonia ilustra una    experiencia distinta en la medida en que ella establece una diferencia n&iacute;tida    entre &aacute;mbitos dom&eacute;stico y extradom&eacute;stico. Indica c&oacute;mo    empez&oacute; a trabajar, se cas&oacute;, tuvo dos hijos y, ante el cambio de    trabajo de su esposo, tuvo que dejar su trabajo durante a&ntilde;o y medio,    tiempo en el que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">... me dediqu&eacute; b&aacute;sicamente a mis hijos, pero como que no, a mi siempre... como que me hace falta el trabajo, me gusta mi trabajo, adem&aacute;s &#91;con su ex esposo&#93; difer&iacute;amos en los puntos a los que quer&iacute;amos llegar, entonces yo decid&iacute; divorciarme, regres&eacute; a empezar de nuevo mi trabajo &#91;como contadora&#93; y de ah&iacute; hasta ahorita no he tenido muchos trabajos sino he sido consistente en ellos, pero s&iacute; siempre encaminados al crecimiento tanto de mi carrera como de m&iacute; misma...</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La misma Sonia indica que sus jornadas de trabajo diarias son de casi 17 horas situaci&oacute;n que no te deja "tiempo para otras cosas y yo creo que ahorita ya estoy en un punto en que debo de decidir en tener tiempo para m&iacute; y para mi familia, porque tambi&eacute;n ya como que me llen&eacute; mucho de trabajo y he dejado otras cosas que tambi&eacute;n son importantes". Por supuesto, las "cosas importantes" son, en palabras de Sonia:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">B&aacute;sicamente m&aacute;s tiempo a mis hijos, como yo estoy divorciada, mis hijos viven con su pap&aacute;, yo me volv&iacute; a casar y ahora vivo con mi marido aqu&iacute;, mis hijos me visitan, los fines de semana de cada 15 d&iacute;as es cuando est&aacute;n conmigo, pero pr&aacute;cticamente yo no los he visto, pues desarrollarse todo &iquest;no?, ya perd&iacute; todo ese tiempo y ahora, sobretodo porque est&aacute;n en la adolescencia si necesito un poco m&aacute;s de tiempo para ellos, y porque tambi&eacute;n tengo el proyecto de tener un hijo m&aacute;s y pues necesito darle ese espacio. Yo este tiempo me lo di para trabajar y poder tener un poco de solvencia econ&oacute;mica que en determinado momento me permita tener ese espacio de no trabajo, de no remuneraci&oacute;n, a lo mejor como lo ten&iacute;a hasta ahora., no voy a dejar de trabajar completamente, lo &uacute;nico que voy a hacer es reorganizar mi trabajo en la empresa y el trabajo por mi cuenta, lo que quiero es asociarme con otra persona, que compartamos la responsabilidad con mis clientes por fuera y ajustar mi horario en la empresa.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de Sonia se advierten algunos elementos que refieren a un grado de autonom&iacute;a en las decisiones que ha debido tomar en la construcci&oacute;n de su proyecto de vida. La estructura de su discurso denota, desde mi punto de vista, una mayor claridad en cuanto a lo que ha querido llegar y c&oacute;mo lo ha manejado, y porque expresa una mayor reflexi&oacute;n sobre las acciones que ha realizado; tambi&eacute;n se encuentran presentes en la narraci&oacute;n de su experiencia elementos respecto a la construcci&oacute;n de la subjetividad femenina en nuestra sociedad, en donde la maternidad tienen un papel central en la vida de las mujeres, aunque en el caso de Sonia el desarrollo de este papel ha adoptado caracter&iacute;sticas un tanto "diferentes", dado que significa que "ha perdido un tiempo" con sus hijos, pero compensatoriamente tiene en mente un hijo(a) m&aacute;s con su nueva pareja, al cual dedicarle m&aacute;s tiempo en una situaci&oacute;n de solvencia econ&oacute;mica. Se plantea de nuevo la situaci&oacute;n para la mujer de c&oacute;mo compaginar el trabajo con sus responsabilidades de madre y esposa; en correspondencia, se plantean estrategias para resolver esta situaci&oacute;n; Sonia ya ha planeado y realizado acciones para poder destinar mayor tiempo a su familia y poder solventar econ&oacute;micamente ese tiempo de "menos trabajo", porque no pretende dejar de trabajar. De tal manera que ella considera que requiere de m&aacute;s tiempo para ella y su familia y en funci&oacute;n de ello debe reorganizar sus actividades.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, resulta de particular significaci&oacute;n el hecho &#151;aunado a la decisi&oacute;n que ella toma en la disoluci&oacute;n del matrimonio&#151; de estar de acuerdo con que los ni&ntilde;os se queden con su padre; al respecto refiri&oacute; lo siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo lo decid&iacute;, hasta      ahorita las decisiones que he tomado siempre han sido personales... fue una      decisi&oacute;n en la que pens&eacute;, si no lo hago as&iacute;... ni voy      a desarrollar en uno ni en otro, entonces yo lo decid&iacute; as&iacute; y      s&iacute;, de arrepentirme s&iacute;, nada m&aacute;s en el estricto sentido      de haberse quedado &#91;los ni&ntilde;os&#93; all&aacute;, pero, pues, lo      tengo que afrontar ahora, porque en el momento que digo fue un error el que      comet&iacute;, pero ya no puedo echar marcha atr&aacute;s, &iquest;por qu&eacute;?,      porque a lo mejor lo bien que han estado ellos yo lo voy a trastornar y creo      que ya no, eso lo deb&iacute; haber pensado cuando lo decid&iacute;, entonces      ahora me siento culpable...</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Identidad de g&eacute;nero</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el discurso de Sonia aparece constantemente la referencia de que las acciones que ha realizado han sido producto de una decisi&oacute;n personal, reiterando la responsabilidad directa en su experiencia, a diferencia de los otros dos casos. Sonia manifiesta de una manera particular su autonom&iacute;a frente a su c&oacute;nyuge, lo cual expresa sus propias posibilidades de romper con las relaciones de subordinaci&oacute;n. Las decisiones y acciones que Sonia ha desarrollado refieren a una conciencia m&aacute;s clara de c&oacute;mo ha querido vivir su proyecto personal de vida, situaci&oacute;n en la que las caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas &#151;nivel de instrucci&oacute;n e ingresos, por ejemplo&#151; tienen una influencia directa y positiva para sus expectativas. Al mismo tiempo, est&aacute;n presentes en su discurso construcciones de tipo sociocultural respecto a su responsabilidad ante la familia y como madre&#45;esposa. As&iacute;, por ejemplo, se&ntilde;ala que;</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para m&iacute; la instituci&oacute;n del matrimonio como tal siempre me ha parecido bien, yo dir&iacute;a que pues es algo que le da a uno seguridad en todo, no necesariamente econ&oacute;mica, sino que uno se integra con la otra persona, participa, comparte y adem&aacute;s se vienen tos hijos y la satisfacci&oacute;n en general del matrimonio a mi me gusta, tan es as&iacute; que ya llevo dos matrimonios (ja, ja); o sea, el haberme divorciado nunca ved&oacute; en mi la posibilidad de que me volviera a casar, adem&aacute;s... yo nunca me he casado por la iglesia, m&aacute;s bien... el estar en pareja... creo que es lo mejor para m&iacute;; entonces desde el principio yo dije: voy a formar una familia voy a tener mis hijos, pero tambi&eacute;n quer&iacute;a desarrollarme yo, poder hacer cosas, poder pues...tener satisfacciones m&iacute;as y compartir esas satisfacciones y viceversa, pero... en el caso de mi primer matrimonio... pues en un principio lo pens&eacute;, como todos pensamos y no se dio, entonces tuve que decidir, seguir as&iacute; o alcanzar lo que yo quiero, entonces decid&iacute; lo &uacute;ltimo y creo que no me ha ido tan mal.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La gran tensi&oacute;n que expresa Sonia est&aacute; entre la manera de asumir su responsabilidad ante la familia y su papel como madre&#45;esposa, y sus deseos de realizaci&oacute;n personal profesional, de all&iacute; que explique su intenci&oacute;n de tener otro hijo:</font></p>  	    <blockquote> 		       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque tengo otra familia y      la persona con la que yo estoy casada tiene ese deseo y...lo comparto con      &eacute;l; s&iacute; me ha costado trabajo decir: &iexcl;h&iacute;jole tengo      dos hijos y no han estado conmigo y el otro s&iacute; va estar m&aacute;s      tiempo! Entonces... he hablado con mis hijos y ellos lo han aceptado, est&aacute;n      consientes de eso, pero a m&iacute; personalmente no me ha dejado finalmente      tranquila esa situaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n tengo que pensar que ya      tengo 36 a&ntilde;os y no puedo esperar m&aacute;s, y s&iacute; quiero compartir      esa parte con &eacute;l, &#91;su esposo&#93;... es algo que a &eacute;l le      llenar&iacute;a mucho y yo quiero compartirlo, no quiere decir que a m&iacute;      no, yo lo he pensado y a mi tambi&eacute;n me gusta &#91;la idea de&#93; tener      otro hijo, porque pues todo lo que perd&iacute; con mis otros hijos... pues...      si lo pensamos en fr&iacute;o, con ellos no compart&iacute; mucho, desde que      ten&iacute;a uno de ellos cuatro a&ntilde;os a 12, pues son muchos a&ntilde;os      y me he perdido de muchas cosas, y a lo mejor, como dicen, quiero lavar mis      culpas en este nuevo hijo.</font></p> 	</blockquote>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la experiencia de Sonia    el significado que expresa respecto del matrimonio est&aacute; en el sentido    de satisfacci&oacute;n personal y de compartir logros personales y de pareja.    Tambi&eacute;n se encuentra que el trabajo extradom&eacute;stico significa un    aspecto central en su proyecto de vida. Aunque tambi&eacute;n reconoce que el    no haber estado m&aacute;s cerca de sus hijos es una situaci&oacute;n que le    conflict&uacute;a como mujer&#45;madre y en este sentido tambi&eacute;n tiene    considerado tener un hijo(a) m&aacute;s porque tiene otra familia. Ambas situaciones    refieren a su construcci&oacute;n identitaria como mujer&#45;madre&#45;esposa,    que ha tenido transformaciones por la experiencia de su primer matrimonio, su    interacci&oacute;n con diferentes contextos sociales&#151;vividos b&aacute;sicamente    por la experiencia del trabajo extradom&eacute;stico&#151; y espec&iacute;ficamente    por lo que para ella ha significado en su vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Identidad y relaciones de g&eacute;nero</i></font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde mi punto de vista, se percibe    en la actitud de Sonia, y espec&iacute;ficamente, en las acciones&#45;decisiones    concretas que ha realizado, una mayor claridad de lo que significa construir    un proyecto de vida individual, aun cuando algunas de estas acciones le provoquen,    como ella dice, conflicto, el cual se puede ubicar en el sentido de la relaci&oacute;n    de los &aacute;mbitos familiar y p&uacute;blico; esta dualidad se manifiesta    en escenarios diferenciados, lo de adentro &#151;la casa, la familia&#151;como    el espacio cultural de ser mujer, y lo exterior como la vida de ser "persona",    ambos espacios est&aacute;n interconectados, se determinan mutuamente, por lo    que la vivencia de esta dualidad como conflicto puede ser un indicador de la    percepci&oacute;n de las mujeres de su propio cambio, en la medida en que el    papel de las mujeres estaba definido &uacute;nicamente por su posici&oacute;n    en la familia y, por lo tanto, no entraba en contradicci&oacute;n con otros    posibles roles alternativos (Barrio, 19%). Actualmente hay que considerar la    existencia de ambos espacios como parte de la vida de las mujeres. Al respecto,    &iquest;c&oacute;mo resuelve Sonia la organizaci&oacute;n de su hogar en combinaci&oacute;n    con su trabajo extradom&eacute;stico?, &iquest;qu&eacute; estrategias adopta    y qu&eacute; hay de la relaci&oacute;n de g&eacute;nero?; en su caso particular    ella coment&oacute; lo siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yo generalmente siempre he trabajado desde que tuve m&iacute; primer hijo y nunca se me ha dificultado, soy partidaria de las guarder&iacute;as cien por ciento; creo que un ni&ntilde;o si no est&aacute; con uno no hay como la guarder&iacute;a, porque los ni&ntilde;os est&aacute;n m&aacute;s seguros, desarrollan otras actividades, socializan m&aacute;s, hay un m&eacute;dico, cualquier cosa te llaman o est&aacute;n al pendiente en ese sentido; si yo lo tuviera con una persona aqu&iacute; al cuidado o se dedica al ni&ntilde;o o se dedica a hacer el quehacer y descuida al ni&ntilde;o y a veces viene y a veces no viene, entonces en una guarder&iacute;a siempre est&aacute; abierto; yo creo que adem&aacute;s de pr&aacute;ctico creo que cuando las mujeres trabajamos, porque aunque digamos: tengo a mis padres o tengo familiares que lo pueden cuidar, no, principalmente porque la responsabilidad es de uno...</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, en cuanto a su responsabilidad en el hogar, es decir, a las actividades dom&eacute;sticas, indica:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siempre he sido partidaria de tener una persona para que me ayude; a m&iacute; me gusta estar involucrada en mi casa, aunque yo no lo haga f&iacute;sicamente...s&iacute; decirle a la persona c&oacute;mo lo tiene que hacer, c&oacute;mo me gusta, todo lo que son mis compras, por ejemplo, del s&uacute;per, todo, todo; aunque yo no est&eacute; muchas horas en mi casa s&eacute; perfectamente bien si tengo agua, si me falta el gas, si tengo papel higi&eacute;nico, todo lo tengo en la cabeza...yo tengo que estar al pendiente de qu&eacute; hace falta y a veces me desespera cuando la otra parte, mi pareja, no tenga esa visi&oacute;n de que aunque uno no est&aacute; aqu&iacute;, t&uacute; lo debes de saber porque uno est&aacute; aqu&iacute;, vive aqu&iacute;, tan simple como que necesitas las cosas &iquest;no?</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El control y manejo de las tareas dom&eacute;sticas para Sonia son su responsabilidad, dado que para el esposo no son prioritarias, pues nos dice:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me siento responsable del manejo de mi casa tanto administrativa, financiera y todo... ahora, por otro lado, tengo un marido que es... que s&iacute; le gusta hacer las cosas, participa y todo, pero que no le da prioridad a eso.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ese modo, el control sobre el espacio dom&eacute;stico se erige en un punto de autonom&iacute;a personal para Sonia, lo cual se auna al monto de sus ingresos en relaci&oacute;n con los del esposo, pues se&ntilde;ala orgullosa:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bueno, pues mi esposo... aporta lo que &eacute;l puede aportar dado el sueldo que tiene, mi sueldo es mucho mayor que el de &eacute;l, entonces la mayor parte obviamente la aporto yo, y &iquest;en qu&eacute; lo invertimos? Yo lo invierto m&aacute;s en cosas materiales, pues a mi me gusta mucho salir, pasear, entonces, yo absorbo eso, pero casi todo en mi casa, y me gusta compartirlo con ellos, yo si estoy segura que si mi esposo tuviera mayores ingresos, &iexcl;pues con m&aacute;s ingreso colaborar&iacute;a! Ahora la parte de &eacute;l se invierte b&aacute;sicamente en la despensa, todo lo dem&aacute;s lo pongo yo... nunca he sido... &iexcl;nunca me han mantenido pues!</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La experiencia de vida de Sonia no se ajusta a los esquemas tradicionales de g&eacute;nero, pues como lo se&ntilde;ala Soper (1992), la construcci&oacute;n de identidades de g&eacute;nero se sustenta en la variedad de experiencias de vida de muchos hombres y mujeres que no s&oacute;lo no se ajustan a los esquemas tradicionales de g&eacute;nero, sino que adem&aacute;s se sienten violentados en su propia identidad y subjetividad por los c&oacute;digos culturales y por los estereotipos de g&eacute;nero existentes. Mujeres como Sonia rompen estereotipos, reflejan nuevos modos de ser mujer, principalmente debido a que, por un lado, en su experiencia de vida no hay correspondencia entre el &aacute;mbito extradom&eacute;stico en que se desenvuelven con la concepci&oacute;n del ser mujer, tradicionalmente hablando, para quienes su espacio "natural" se encuentra en el &aacute;mbito dom&eacute;stico; adem&aacute;s, las formas en que se relacionan en sus actividades extradom&eacute;sticas no siempre son de subordinaci&oacute;n, en muchos de los casos, particularmente las mujeres ejecutivas, tienen posiciones en sus trabajos que significan el ejercicio del poder; por otro lado, las mujeres que ejercen poder cuestionan las supuestas limitaciones "naturales" y estereotipos adjudicados al g&eacute;nero femenino. De esta forma, como se&ntilde;ala Mart&iacute;nez (1997: 241) "los referentes en torno a los cuales se construye la identidad femenina se multiplican y complejizan", lo cual se expresa en las maneras en que las mujeres significan el hogar y el trabajo extradom&eacute;stico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, las condiciones socioecon&oacute;micas en la situaci&oacute;n de Sonia son "desahogadas" y en ese sentido considero que el control de recursos econ&oacute;micos conlleva, en buena medida, a una mayor participaci&oacute;n de ella en la toma de decisiones en el hogar y una distribuci&oacute;n m&aacute;s igualitaria de las actividades dom&eacute;sticas, y, en este contexto, tambi&eacute;n est&aacute; la posici&oacute;n que tiene y asume en el hogar; no obstante, tambi&eacute;n se reconoce que permanecen en ella remanentes de su construcci&oacute;n como mujer&#45;madre&#45;esposa, en donde ella es la responsable del funcionamiento del hogar, de all&iacute; su reiteraci&oacute;n en su "culpa" respecto a sus hijos. Porque las transformaciones de las representaciones de g&eacute;nero no necesariamente se dan en forma conjunta con los cambios en las pr&aacute;cticas de hombres y mujeres (Oliveira, 2000).</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, tambi&eacute;n    se reconoce, con la experiencia de Noray Sonia, y en comparaci&oacute;n con    las experiencias de Magali, Ang&eacute;lica, Alma e Irma, que la influencia    de los rasgos sociodemogr&aacute;ficos de los hogares, y m&aacute;s espec&iacute;ficamente    la de estos rasgos sobre la condici&oacute;n femenina vista en su varios aspectos    (acceso a recursos, actividades aceptadas socialmente y relaciones de g&eacute;nero    y generacionales), puede actuar como mediaci&oacute;n al contrarrestar o intensificar    las consecuencias de los cambios socioecon&oacute;micos sobre los individuos,    y particularmente de la condici&oacute;n femenina vista a trav&eacute;s del    modo en que asumen su papel en el hogar y el significado que atribuyen a su    trabajo fuera del mismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una experiencia m&aacute;s se tiene con <i>Olga,</i> una mujer que ha conformado una familia, de la cual se siente muy orgullosa, compaginando el trabajo dentro y fuera del hogar.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Olga, sus hijos, su marido,    su vida es algo que le otorgado una entidad externa: Dios, a pesar de que reconoce    que tanto ella como su marido han "hecho un gran esfuerzo". Su mundo son su    familia y su trabajo; de la primera refiere que se compone de cinco personas    y para hablar de su trabajo, al igual que las otras entrevistadas, primero refiere    c&oacute;mo est&aacute; compuesta su familia y lo que hacen :</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las labores de la casa las hacemos todos en conjunto. Todos aportamos para que se me haga m&aacute;s f&aacute;cil a mi la tarea de trabajar fuera de la casa y dentro de la casa. Trabajando tengo, pues, m&aacute;s o menos unos 18 a&ntilde;os, &iexcl;trabajando fuera de casa y en casa! Trabaj&eacute; como unos cuatro a&ntilde;os en una panificadora como cajera. Despu&eacute;s de ah&iacute;, sal&iacute; y empec&eacute; en el comercio. Ahora me dedico a la venta del queso. Vendo queso en varias oficinas y escuelas.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su "preocupaci&oacute;n" s&oacute;lo se ubica en su hija m&aacute;s peque&ntilde;a, pues comenta:</font></p> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de terminar el quehacer, comemos y me pongo hacer la tarea con mi hija; terminando de hacer la tarea preparamos las cositas que son para el uniforme, porque en realidad ya nada m&aacute;s de ocuparme tengo de ella. S&iacute;, porque los dos m&aacute;s grandes son independientes. El marido tambi&eacute;n se atiende el s&oacute;lito.... ya nos acostumbramos a esas labores.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se advierte, entonces, que la "ayuda que recibe" para el trabajo dom&eacute;stico se afirma en la independencia de los hijos m&aacute;s grandes y en que el esposo se "atiende s&oacute;lito", y a&uacute;n m&aacute;s, cuenta con "una ni&ntilde;ita que me est&aacute; ayudando ahorita".</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conversaci&oacute;n con Olga    muestra otra forma de recuperar situaciones que refieren distintas percepciones    de los sujetos&#151;mujeres&#151;en tomo al contexto del hogar y de la relaci&oacute;n    trabajo dom&eacute;stico&#45;extradom&eacute;stico. Si bien Olga inicia su narraci&oacute;n    con la referencia de su familia, en lo que coincide con los otros relatos, tambi&eacute;n    deja ver que en su caso (quiz&aacute; por su personalidad o, m&aacute;s bien,    por sus expectativas y visi&oacute;n de su contexto) se ha propiciado un equilibrio    entre su hogar y las actividades que ha debido desarrollar fuera de &eacute;ste,    seguramente con la colaboraci&oacute;n de los miembros del hogar. Sus actividades    son concebidas como una experiencia satisfactoria, aun cuando no han estado    exentas de un gran esfuerzo para ver, ahora, los beneficios que sus perspectivas    en la vida y sus estrategias para construirlas le proporcionan, as&iacute; lo    ha expresado. Supongo que en su caso, ella ha sabido negociar y propiciar arreglos    familiares para el beneficio del hogar; sin embargo, en su argumentaci&oacute;n    emerge ese sentido de que ella "recibe ayuda" de los miembros de su familia    para que pueda llevar su trabajo y la responsabilidad de su hogar; semejante    al caso que ya se advert&iacute;a con Ang&eacute;lica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los recursos econ&oacute;micos, que frecuentemente son tema de conflicto, Olga coment&oacute; lo siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;El ingreso que entra aqu&iacute;? Por ejemplo, mi esposo es el encargado de pagar los gastos fuertes, porque con lo que yo gano, pues no podr&iacute;a pagar un gasto muy fuerte... yo ayudo, por ejemplo, en vestir a mis hijos, me visto yo, nos damos uno que otro detallito. Entonces, por eso buscamos la manera de poder obtener, pues, otra entradita. La alimentaci&oacute;n diaria la paga mi esposo... Por ejemplo, a los ni&ntilde;os les piden tal cosa y &eacute;l no tiene, entonces yo lo aporto, porque es lo mismo... nos apoyamos como pareja, como familia.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este caso la significaci&oacute;n que da Oiga a la familia descansa en la idea del apoyo mutuo y el compartir los recursos y responsabilidades por parte de todos los integrantes del hogar, en ello funda su idea de orgullo y felicidad familiar.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, hasta ahora se han expuesto las experiencias de vida de mujeres entrevistadas, con el inter&eacute;s de rescatar los significados que ellas atribuyen a la relaci&oacute;n trabajo dom&eacute;stico&#45;extradom&eacute;stico desde el contexto del hogar. Se ha encontrado que en la vida de las mujeres con las que se convers&oacute;, en donde el modelo tradicional familiar ha sido la referencia estructurante de su identidad, estas mujeres tienden a subordinar sus intereses particulares a los de otros miembros del hogar, aun cuando han manifestado, de una u otra forma, inquietudes por realizar actividades que les proporcionen satisfacciones como sujetos&#45;mujeres con un proyecto de vida propio. No obstante, la mayor&iacute;a de ellas, al pregunt&aacute;rseles por su trabajo extradom&eacute;stico, refieren que el objetivo de &eacute;ste es en primer lugar el hogar, es decir, trabajar para sus hijos y por el bienestar de la familia en general, incluso en los casos de las que comparten los gastos con sus parejas, consideran que su aportaci&oacute;n es s&oacute;lo una ayuda y en los casos en los que son ellas jefas de hogar manejan el discurso de que lo hacen por el beneficio de sus hijos. Al respecto, tambi&eacute;n se debe reconocer que las mujeres que consideran a su trabajo remunerado como parte de un proyecto de vida individual, y en este sentido perciben sus logros como satisfacci&oacute;n personal, coinciden con aquellas mujeres en el discurso en cuanto al beneficio, en t&eacute;rminos de satisfactores materiales, que ha proporcionado su trabajo, particularmente a los hijos.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n est&aacute;n las    mujeres que aun cuando fueron educadas bajo el peso de un modelo de familia    tradicional, con referentes de lo que debe ser una mujer&#45;madre&#45;esposa,    han transgredido estas normas, realizando acciones concretas que les han llevado    a tener acceso a otros recursos y a cambiar, en mayor o menor medida, sus relaciones    de g&eacute;nero y en particular su condici&oacute;n femenina; ciertamente mediaciones    como los contextos familiares y las representaciones sociales son, sin duda,    aspectos que impactan de forma diferencial en la vida de las mujeres y deben    de tenerse siempre presentes en el an&aacute;lisis de los discursos en torno    a la experiencia de trabajo extradom&eacute;stico de cada mujer.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Reflexiones finales</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es pertinente recordar que los estudios de corte cualitativo, como el presente, no generalizan sus resultados a una poblaci&oacute;n, por lo que los resultados presentados en este art&iacute;culo son m&aacute;s bien de tipo anal&iacute;tico y se conciben como avances en el estudio del trabajo femenino que permiten interpretaciones de la realidad social a partir de la vida cotidiana de algunas mujeres en un contexto espec&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, se ha encontrado que por su car&aacute;cter relacional la noci&oacute;n de condici&oacute;n femenina permite diferenciar a las mujeres entre s&iacute; y respecto a los varones. Asimismo, se advierten significativas diferencias en las interrelaciones de g&eacute;nero en las experiencias de mujeres que pertenecen a sectores sociales populares respecto de las de sectores medios, por ejemplo, diferencias en el acceso y control a diversos tipos de recursos (f&iacute;sicos, econ&oacute;micos y culturales) por parte de los individuos o de sus familias (Oliveira y Ariza, 1996). En este sentido, coincido con quienes plantean considerar la pertinencia de profundizar en distintos ejes de desigualdad en el an&aacute;lisis de la heterogeneidad de la poblaci&oacute;n femenina, porque como se ha encontrado en el caso de las mujeres entrevistadas, las que tienen condiciones de vida precarias son m&aacute;s propensas a ocupar una posici&oacute;n de mayor subordinaci&oacute;n respecto a los varones; por su parte, las mujeres que viven en mejores condiciones materiales que las anteriores muestran la tendencia de gozar de una mayor autonom&iacute;a (Garc&iacute;a y Oliveira, 1998, y Oliveira, 2000). Tambi&eacute;n se han encontrado diferencias entre generaciones de mujeres: las m&aacute;s j&oacute;venes y las de mayor nivel de instrucci&oacute;n adoptan una postura m&aacute;s cr&iacute;tica respecto de las desigualdades de g&eacute;nero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior tiene que ver con un conjunto de cambios sociales, en donde las mujeres han podido construirse nuevas identidades basadas en sus distintos &aacute;mbitos de interacci&oacute;n, tanto en la vida privada como en la p&uacute;blica. Es decir, la posibilidad de que las mujeres vivan experiencias en &aacute;mbitos de interacci&oacute;n diversos provoca el enriquecimiento de su identidad y, en consecuencia, las distingue de aqu&eacute;llas cuya vida transcurre en el &aacute;mbito familiar y para quienes la realizaci&oacute;n personal se da a partir del esposo y los hijos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto que es importante resaltar en el contexto del hogar es lo que tiene que ver con los recursos que las mujeres aportan a la unidad dom&eacute;stica; es fundamental el control que las mujeres ejercen sobre sus ingresos, porque en este sentido tienen mayores posibilidades de negociaci&oacute;n en el &aacute;mbito del hogar, aunque sin duda el control de los ingresos no est&aacute; exento de conflictos, particularmente, con el esposo; hay diferencias tambi&eacute;n en las situaciones que se presentan respecto al sector social de pertenencia. Por lo expresado en las entrevistas en tomo a este asunto, considero que la aportaci&oacute;n de las mujeres al ingreso del hogar ha propiciado una mayor estabilidad material del hogar; asimismo, las mujeres refirieron continuamente que con sus ingresos pueden darle m&aacute;s satisfactores a sus hijos/as, como ropa, calzado e incluso educaci&oacute;n, este &uacute;ltimo aspecto lo consideran de gran importancia y lo ubican como una de sus preocupaciones fundamentales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, se advierte en sus narraciones que las entrevistadas establecieron expl&iacute;citamente una relaci&oacute;n entre el trabajo del hogar y el extradom&eacute;stico, en donde sobresalen respecto al primero, sus responsabilidades como madre&#45;esposas y que en la significaci&oacute;n atribuida al trabajo est&aacute; presente, indiscutiblemente, su construcci&oacute;n de g&eacute;nero femenino, de tal manera que las relaciones con sus hijos y compa&ntilde;eros y las actividades dom&eacute;sticas que deben realizar influye, de manera directa en las actividades econ&oacute;micas que desempe&ntilde;an. Sin duda tambi&eacute;n, las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas individuales son un factor de gran importancia en el tipo de trabajo que realizan, pero es notoria la presencia de esa ideolog&iacute;a tradicional que designa a la mujer como responsable del &aacute;mbito dom&eacute;stico. As&iacute;, en lo que se ha planteado sobresale la importancia del contexto del hogar en interacci&oacute;n con el &aacute;mbito extradom&eacute;stico. En este sentido, el an&aacute;lisis del trabajo extradom&eacute;stico de las mujeres no puede separarse de su entorno, por lo que hacer estudios sobre la mujer implica reconocer, en principio, sus especificidades de g&eacute;nero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ACOSTA, F&eacute;lix, 1997, "Los estudios sobre jefatura de hogar femenina y pobreza en M&eacute;xico y Am&eacute;rica Latina", en <i>Las mujeres en la pobreza,</i> Grupo Interdisciplinario sobre Mujer, Trabajo y Pobreza&#45;El Colegio de M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665672&pid=S1405-7425200200020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ALATORRE, Rico Javier <i>et al,</i> 1997, "Mujer y salud", en <i>Las mujeres en la pobreza.</i> Grupo Interdisciplinario sobre Mujer, Trabajo y Pobreza (GIMTRAP), El Colegio de M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665674&pid=S1405-7425200200020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ALCOFF, Linda, 1989, "Feminismo cultural <i>vs</i> pos&#45;estructuralismo: la crisis de la identidad en la teor&iacute;a feminista", en <i>Feminaria,</i> n&uacute;m. 4, Buenos Aires.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665676&pid=S1405-7425200200020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AMUCH&Aacute;STEGUI, Ana, 2001, <i>Virginidad e iniciaci&oacute;n sexual en M&eacute;xico, Experiencias y significados,</i> EDAMEX/Population Council, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665678&pid=S1405-7425200200020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ATKIN, L. y Javier Alatorre, 1993, <i>Madres adolescentes tres a&ntilde;os despu&eacute;s,</i> Congreso Nacional de Salud P&uacute;blica, Cuernavaca, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665680&pid=S1405-7425200200020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">BARQUET, Mercedes, 1997, "Condicionantes de g&eacute;nero sobre la pobreza de las mujeres", en <i>Las mujeres en la pobreza,</i> Grupo Interdisciplinario sobre Mujer, Trabajo y Pobreza&#45;EI Colegio de M&eacute;xico.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BARRIO, Emilia, 1996, <i>Historia de las transgresoras. La transici&oacute;n de las mujeres,</i> Icaria Antrazyt, Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665683&pid=S1405-7425200200020000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BENER&Iacute;A, Lourdes y Marta Rold&aacute;n, 1992, <i>Las encrucijadas de clase y g&eacute;nero. Trabajo a domicilio, subcontrataci&oacute;n y din&aacute;mica de la unidad dom&eacute;stica en la ciudad de M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico&#45;FCE, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665685&pid=S1405-7425200200020000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BIANCHI, Marina, 1994, "M&aacute;s all&aacute; del 'doble trabajo'", en Cristina Border&iacute;as <i>et al.,</i> (comps.) <i>Las mujeres y el trabajo Rupturas conceptuales,</i> Serie Econom&iacute;a Cr&iacute;tica, Universidad de Barcelona, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665687&pid=S1405-7425200200020000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BORDER&Iacute;AS, Cristina y Cristina Carrasco, 1994, "Las mujeres y el trabajo: aproximaciones hist&oacute;ricas, sociol&oacute;gicas y econ&oacute;micas", en Cristina Borderias <i>et al.</i> (comps.), <i>Las mujeres y el trabajo. Rupturas conceptuales.</i> Serie Econom&iacute;a Cr&iacute;tica, Universidad de Barcelona, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665689&pid=S1405-7425200200020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BOURDIEU, Pierre, 2000, <i>La miseria del mundo,</i> FCE, Buenos Aires.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665691&pid=S1405-7425200200020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BUVINIK, Mayra, 1990, <i>La vulnerabilidad de los hogares con jefatura femenina: preguntas y opciones de pol&iacute;tica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe,</i> Serie Mujer y Desarrollo 8, CEPAL</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665693&pid=S1405-7425200200020000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CARRASCO, Cristina, 1999, "Introducci&oacute;n: Hacia una econom&iacute;a feminista", en Cristina Carrasco (ed.) <i>Mujeres y econom&iacute;a. Nuevas perspectivas para viejos y nuevos problemas,</i> Icaria Antrazyt, Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665694&pid=S1405-7425200200020000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CASTRO, Roberto, 2000, <i>La vida en la adversidad: el significado de la salud y la preproducci&oacute;n en la pobreza,</i> CRIM&#45;UNAM, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665696&pid=S1405-7425200200020000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FOLBRE, Nancy, 1991, <i>Women on their Own Global Patterns on Female Headship,</i> The Population Council (mimiografiado).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665698&pid=S1405-7425200200020000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GARC&Iacute;A, Br&iacute;gida y O. de Oliveira, 1998, <i>Trabajo femenino y vida familiar en M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665700&pid=S1405-7425200200020000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&Oacute;MEZ DE LE&Oacute;N, Jos&eacute; y Susan Parker, 2000, "Bienestar y jefatura femenina en los hogares mexicanos", en Mar&iacute;a de la Paz L&oacute;pez y Vania Salles (comps) <i>Familia, g&eacute;nero y pobreza.</i> Grupo Interdisciplinario sobre Mujer, Trabajo y Pobreza (GIMTRAP)&#45;Porr&uacute;a, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665702&pid=S1405-7425200200020000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GONZ&Aacute;LEZ, de la Rocha, Mercedes <i>et al.,</i> 1990, "Estrategias <i>versus</i> conflicto: reflexiones sobre el grupo dom&eacute;stico en &eacute;poca de crisis", en Guillermo de la Pe&ntilde;a <i>et al.</i> (comps.), <i>Crisis, conflicto y sobrevivencia. Estudios de la sociedad urbana en M&eacute;xico,</i> Universidad de Guadalajara&#45;CIESAS, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665704&pid=S1405-7425200200020000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GONZ&Aacute;LEZ, Montes, Soledad, 1994, "La maternidad en la construcci&oacute;n de la identidad femenina. Una experiencia de investigaci&oacute;n participativa con mujeres rurales", en Vania Salles y Elsie Mcphail (coords.), <i>Nuevos textos y renovados pretextos,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665706&pid=S1405-7425200200020000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GONZ&Aacute;LEZ, Montes, Soledad y Julia Tu&ntilde;&oacute;n, 1997, <i>Familias y mujeres en M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665708&pid=S1405-7425200200020000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HUMPHRIES, Jane y Jill Rubery, 1994, "La autonom&iacute;a relativa de la reproducci&oacute;n social: su relaci&oacute;n con el sistema de producci&oacute;n", en Cristina Border&iacute;as <i>et al</i> (comps.) <i>Las mujeres y el trabajo. Rupturas conceptuales,</i> Serie Econom&iacute;a Cr&iacute;tica, Universidad de Barcelona, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665710&pid=S1405-7425200200020000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LAGARDE, Marcela, 1997, <i>Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas,</i> Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665712&pid=S1405-7425200200020000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LAMAS, Marta, 1997, "La antropolog&iacute;a feminista y la categor&iacute;a g&eacute;nero", en Marta Lamas (comp.), <i>El g&eacute;nero: la construcci&oacute;n cultural de la diferencia sexual,</i> Programa Universitario de Estudios de G&eacute;nero&#45;UNAM/Porr&uacute;a editores, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665714&pid=S1405-7425200200020000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LINDON, Alicia, 1999, "Narrativas autobiogr&aacute;ficas, memoria y mitos: una aproximaci&oacute;n a la acci&oacute;n social", en <i>Econom&iacute;a, Sociedad y Territorio,</i> vol. II, n&uacute;m. 6, El Colegio Mexiquense, A.C., Zinacantepec, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665716&pid=S1405-7425200200020000900024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LOZANO, Hern&aacute;ndez y Langer, 1993, <i>Factores sociales y econ&oacute;micos de la mortalidad materna. Conferencia Nacional sobre Maternidad sin Riegos,</i> Cocoyoc, 8 al 11 de febrero, M&eacute;xico (mimeo).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665718&pid=S1405-7425200200020000900025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MART&Iacute;NEZ, Carolina, 1999, "Introducci&oacute;n al trabajo cualitativo de investigaci&oacute;n", en Ivonne Szasz y Susana Lerner (comps.), Para com<i>prender la subjetividad. Investigaci&oacute;n cualitativa en salud reproductiva y sexualidad,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665720&pid=S1405-7425200200020000900026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MART&Iacute;NEZ V&aacute;zquez, Griselda, 1997, "Mujeres ejecutivas. En la b&uacute;squeda del equilibrio entre trabajo y familia", en Soledad Gonz&aacute;lez Montes y Julia Tu&ntilde;&oacute;n (comps.), <i>Familias y mujeres en M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665722&pid=S1405-7425200200020000900027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MASSOLO, Alejandra, 2001, <i>Testimonio autobiogr&aacute;fico femenino: un camino de conocimiento de las mujeres y los movimientos urbanos en M&eacute;xico,</i> Departamento de Sociolog&iacute;a, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Iztapalapa, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665724&pid=S1405-7425200200020000900028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OJEDA de la Pe&ntilde;a, Norma, 1999, "Acerca del g&eacute;nero en la demograf&iacute;a mexicana", en <i>Papeles de Poblaci&oacute;n,</i> a&ntilde;o 5, n&uacute;m. 21, Centro de Investigaci&oacute;n y Estudios Avanzados de la Poblaci&oacute;n/UAEM, Toluca, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665726&pid=S1405-7425200200020000900029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OLIVEIRA, Orlandina, 2000, "Transformaciones socioecon&oacute;micas, familia y condici&oacute;n femenina", en Mar&iacute;a de la Paz L&oacute;pez y Vania Salles (comps.), <i>Familia, g&eacute;nero y pobreza,</i> Grupo Interdisciplinario sobre Mujer, Trabajo y Pobreza (GIMTRAP)&#45;Porr&uacute;a, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665728&pid=S1405-7425200200020000900030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">OLIVEIRA, Orlandina y Marina Ar&iuml;za, 1996, "Trabajo e inequidad de g&eacute;nero", en Orlandina de Oliveira <i>et al., La condici&oacute;n femenina: una propuesta de indicadores, informe final,</i> Somede&#45;Conapo, M&eacute;xico,</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OLIVEIRA, Orlandina <i>et al.,</i> 1999, "Familia y g&eacute;nero en el an&aacute;lisis sociodemogr&aacute;f&iacute;co", en Br&iacute;gida Garc&iacute;a (coord.), <i>Mujer, g&eacute;nero y poblaci&oacute;n en M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico&#45;Sociedad Mexicana de Demograf&iacute;a, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665731&pid=S1405-7425200200020000900032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RIQUER, Florinda, 1997, "La identidad femenina en la frontera entre la conciencia y la interacci&oacute;n social", en Mar&iacute;a Luisa Tarr&eacute;s (comp.) <i>La voluntad de ser mujeres en los noventa,</i> El Colegio de Mexico, Mexico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665733&pid=S1405-7425200200020000900033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">RODR&Iacute;GUEZ Dorantes, Cecilia. 1997, "Entre el mito y la experiencia vivida: las jefas de familia", en Soledad Gonzales y Julia Tu&ntilde;&oacute;n (comps.), <i>Familias y mujeres en M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665735&pid=S1405-7425200200020000900034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SAENZ, Carmen, 1999, "El hecho maternal: la m&iacute;stica, el mito y la realidad" en Ma. Asunci&oacute;n Gonz&aacute;lez (comp.), <i>Subjetividad y ciclos vitales de las mujeres,</i> Siglo XXI, Espa&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665737&pid=S1405-7425200200020000900035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SOLLOVA, Vera, 2001, "Mujeres, trabajo y familia: viejas y nuevas contradicciones", ponencia presentada en el <i>Foro de Consulta Estatal de Especialistas en Poblaci&oacute;n,</i> organizado por Conapo&#45;Consejo Estatal de Poblaci&oacute;n del Estado de M&eacute;xico, Toluca, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665739&pid=S1405-7425200200020000900036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SOLLOVA, Vera y Norma Baca, 1999, "Enfoques te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gicos sobre el trabajo femenino", en <i>Papeles de Poblaci&oacute;n,</i> n&uacute;m. 20, CIEAP/UAEM, Toluca.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665741&pid=S1405-7425200200020000900037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SOPER, Kate, 1992, "El posmodernismo y sus malestares", en <i>Debate Feminista, n&uacute;m.</i> 5, marzo, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665743&pid=S1405-7425200200020000900038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SZASZ, Ivonne y Ana Amuch&aacute;stegui, 1999, "Un encuentro con la investigaci&oacute;n cualitativa en M&eacute;xico", en Ivonne Szasz y Susana Lerner (comps.), <i>Para comprender la subjetividad, Investigaci&oacute;n cualitativa en salud reproductiva y sexualidad,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665745&pid=S1405-7425200200020000900039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TARR&Eacute;S, Mar&iacute;a Luisa, 1997, "Introducci&oacute;n, La voluntad de ser", en Mar&iacute;a Luisa Tarr&eacute;s (comp.), <i>La voluntad de ser mujeres en los noventa,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665747&pid=S1405-7425200200020000900040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">TU&Ntilde;ON, Julia, 1997, "Del modelo a la diversidad: mujeres y familias en la historia mexicana", en Soledad Gonz&aacute;les y Julia Tu&ntilde;&oacute;n (comps.), <i>Familias y mujeres en M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665749&pid=S1405-7425200200020000900041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">WELTI, Carlos, 1989, "La fecundidad de las adolescentes mexicanas", en <i>Demos. Carta Demogr&aacute;fica sobre M&eacute;xico,</i> n&uacute;m. 2, Sociedad Mexicana de Demograf&iacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665751&pid=S1405-7425200200020000900042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">WELTI, Carlos, 2000, "Las uniones tempranas y el celibato permanente", en <i>Demos. Carta Demogr&aacute;fica sobre M&eacute;xico,</i> n&uacute;m. 13, Sociedad Mexicana de Demograf&iacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665753&pid=S1405-7425200200020000900043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">WELTI, Carlos y Beatriz Rodr&iacute;guez, 1997, "La investigaci&oacute;n en M&eacute;xico sobre participaci&oacute;n de la mujer en la actividad econ&oacute;mica en &aacute;reas urbanas y los efectos en su condici&oacute;n social", en <i>Las mujeres en la pobreza,</i> Grupo Interdisciplinario sobre Mujer, Trabajo y Pobreza, El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5665755&pid=S1405-7425200200020000900044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Para el desarrollo de esta dimensi&oacute;n tem&aacute;tica, en este trabajo, al igual que en diversos estudios de corte sociodemogr&aacute;fico, se utilizar&aacute;n los conceptos de familia, unidad dom&eacute;stica y hogar para referirse a las "unidades residenciales conformadas por un conjunto de personas &#151;ligadas o no por lazos de parentesco&#151;que comparten una vivienda y un gasto, principalmente destinado a la alimentaci&oacute;n, aun cuando se reconoce que familia, unidad dom&eacute;stica y hogar son conceptos diferentes. Adem&aacute;s tambi&eacute;n se tienen presentes las redes de relaciones familiares que rebasan la unidad dom&eacute;stica" (Oliveira <i>et al.,</i> 1999:211).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Com&uacute;nmente nuestra habla constituye una polifon&iacute;a en la que muchas voces son citadas a fin de construir un cierto significado. Esto resulta muy importante en la estrategia de an&aacute;lisis porque nos refiere los contextos en que son construidas las narraciones, y porque al ser utilizados en el leguaje, quien las utiliza las considera importantes para narrar su experiencia porque han influido en &eacute;sta (Amuch&aacute;stegui, 2001: 220).</font></p>     ]]></body>
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