<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1405-7425</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Papeles de población]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Pap. poblac]]></abbrev-journal-title>
<issn>1405-7425</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma del Estado de México, Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1405-74252001000300002</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Oportunidades y retos demográficos, económicos y políticos a principios del siglo XXI]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alba]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,El Colegio de México  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2001</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2001</year>
</pub-date>
<volume>7</volume>
<numero>29</numero>
<fpage>09</fpage>
<lpage>20</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-74252001000300002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1405-74252001000300002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1405-74252001000300002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[En este artículo se reflexiona sobre la naturaleza del desarrollo en el cambio de siglo, no porque las ideas ni las experiencias se ajusten al ritmo de las centurias, sino porque en la última parte del siglo XX se produjeron cambios que justifican sobradamente revisar las anteriores posturas sobre el desarrollo y las relaciones entre población y desarrollo. Los simplismos, incluyendo la ortodoxia económica actual, no son la solución para las tareas del desarrollo. Para alcanzarlo se requiere un "buen gobierno"; es decir, instituciones y políticas acertadas, balanceadas e incluyentes, que integren crecimiento económico estable y sostenido, equidad social, participación democrática y sustentabilidad ecológica, lo que implica reconocer la gran complejidad de las interrelaciones societales, donde también importan los valores, los arreglos y las tradiciones, al igual que las instituciones y las iniciativas individuales.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article reflects on the nature of development at the turn of the century, not because ideas or experiences adjust themselves to a century-long rhythm, but because in the last part of the XXth century changes were produced which amply justify revising prior propositions regarding development and the relation between population and development. Simple-minded notions, including the current economic orthodoxy, are not solutions for the tasks of development. In order to attain development, "good government" is required; that is, institutions and politics that are well-designed, balanced, and inclusive, which integrate stable, sustained economic growth with social equity, democratic participation, and sustainable ecology. This implies a recognition of the great complexity of societal interrelations, where values, rules, and traditions are also important as well as institutions and individual initiatives.]]></p></abstract>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Oportunidades y retos demogr&aacute;ficos, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos a principios del siglo XXI<a href="#notas">*</a></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Alba</b></font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Colegio de M&eacute;xico</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este art&iacute;culo se reflexiona sobre la naturaleza del desarrollo en el cambio de siglo, no porque las ideas ni las experiencias se ajusten al ritmo de las centurias, sino porque en la &uacute;ltima parte del siglo XX se produjeron cambios que justifican sobradamente revisar las anteriores posturas sobre el desarrollo y las relaciones entre poblaci&oacute;n y desarrollo. Los simplismos, incluyendo la ortodoxia econ&oacute;mica actual, no son la soluci&oacute;n para las tareas del desarrollo. Para alcanzarlo se requiere un "buen gobierno"; es decir, instituciones y pol&iacute;ticas acertadas, balanceadas e incluyentes, que integren crecimiento econ&oacute;mico estable y sostenido, equidad social, participaci&oacute;n democr&aacute;tica y sustentabilidad ecol&oacute;gica, lo que implica reconocer la gran complejidad de las interrelaciones societales, donde tambi&eacute;n importan los valores, los arreglos y las tradiciones, al igual que las instituciones y las iniciativas individuales.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">This article reflects on the nature of development at the turn of the century, not because ideas or experiences adjust themselves to a century&#45;long rhythm, but because in the last part of the XXth century changes were produced which amply justify revising prior propositions regarding development and the relation between population and development. Simple&#45;minded notions, including the current economic orthodoxy, are not solutions for the tasks of development. In order to attain development, "good government" is required; that is, institutions and politics that are well&#45;designed, balanced, and inclusive, which integrate stable, sustained economic growth with social equity, democratic participation, and sustainable ecology. This implies a recognition of the great complexity of societal interrelations, where values, rules, and traditions are also important as well as institutions and individual initiatives.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio de siglo es un acontecimiento propicio para reflexionar sobre la naturaleza del desarrollo, no tanto porque las ideas y las experiencias se ajusten al ritmo de las centurias, sino porque en la &uacute;ltima parte del siglo XX se han producido cambios que justifican sobradamente revisar posturas anteriores sobre el desarrollo y las relaciones entre poblaci&oacute;n y desarrollo. Uno de esos cambios respecto a esas relaciones es el descr&eacute;dito de las versiones simplistas malthusianas y antimalthusianas, de los pesimismos y optimismos, y el convencimiento de la necesidad de pol&iacute;ticas adecuadas para la conducci&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos.</font></p>        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas de las batallas ideol&oacute;gicas y anal&iacute;ticas de la segunda parte del siglo XX, sobre ambos t&oacute;picos, el del desarrollo y el de poblaci&oacute;n y desarrollo, han perdido cierto inter&eacute;s porque la realidad ha avanzado sin esperar el desenlace de esas batallas. En el inicio del siglo XXI, el debate sobre el cambio demogr&aacute;fico sigue vivo sin que ello haya impedido que una sociedad tras otra se encuentre de lleno en el proceso de "transici&oacute;n demogr&aacute;fica" enfrent&aacute;ndose a nuevas oportunidades y nuevos retos. En Am&eacute;rica Latina, la adopci&oacute;n de las nuevas pol&iacute;ticas de poblaci&oacute;n, en los a&ntilde;os setenta en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, traslad&oacute; la discusi&oacute;n sobre poblaci&oacute;n y desarrollo del campo confrontacional &#151;malthusiano y antimalthusiano&#151; al m&aacute;s pragm&aacute;tico del "para qu&eacute; prop&oacute;sito" se implantaban esas pol&iacute;ticas (Urz&uacute;a, 1979: 54) y al de "la naturaleza y caracter&iacute;sticas de una pol&iacute;tica de poblaci&oacute;n" (Mir&oacute;, 1994: 378).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que algo parecido ha acontecido en el &aacute;mbito del debate sobre el desarrollo. La aceleraci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n, la integraci&oacute;n de las econom&iacute;as y el progreso cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico no han esperado el desenlace de los debates te&oacute;ricos para ofrecer nuevas oportunidades y precipitar nuevos retos a las sociedades en su decisi&oacute;n por desarrollarse. 1989 ha sido visto simb&oacute;licamente como el fin del conflicto ideol&oacute;gico del debate entre capitalismo y socialismo, entre mercado e intervencionismo. Obviamente no hay tal, no obstante la versi&oacute;n vulgarizada "del fin de la historia"; sin embargo, en el pasado y en la actualidad, la globalizaci&oacute;n organizada por el mercado sigue profundiz&aacute;ndose y avanzando sin esperar una soluci&oacute;n de esos debates, y es considerada el punto de arranque de toda reflexi&oacute;n sobre las oportunidades y retos para el desarrollo en el contexto del actual orden internacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otras palabras, en la actualidad, ni las grandes concepciones te&oacute;ricas ni los voluntarismos (dudo en incluir las utop&iacute;as, ya que, como se ver&aacute; por las consideraciones de la parte final de esta presentaci&oacute;n, considero que sin utop&iacute;as no se puede vivir) est&aacute;n a la orden del d&iacute;a y la reflexi&oacute;n que se impone es ante todo de car&aacute;cter pragm&aacute;tico; sin embargo, esta orientaci&oacute;n no excluye necesariamente la perspectiva te&oacute;rico&#45;conceptual. Las oportunidades y retos de la globalizaci&oacute;n &#151;en s&iacute;ntesis: el progreso por un lado y la exclusi&oacute;n por el otro&#151; incentivan la b&uacute;squeda de anclajes anal&iacute;ticos para alcanzar balances y equilibrios consensuales sostenibles entre la eficiencia econ&oacute;mica, la equidad social, los comportamientos democr&aacute;ticos y la sustentabilidad ecol&oacute;gica (Emmerij, 1997: 11&#45;17).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Peter Drucker, uno de los gur&uacute;s del mundo de la administraci&oacute;n, hace una observaci&oacute;n &uacute;til para explicar la perspectiva que he adoptado y que pretendo transmitir: en asuntos humanos es in&uacute;til, dice &eacute;l, tratar de predecir el futuro; pero es posible, y fruct&iacute;fero, identificar acontecimientos importantes que ya sucedieron de manera irrevocable y que, por lo tanto, tendr&aacute;n efectos predecibles. Es decir, se pueden identificar acontecimientos y efectos en previsi&oacute;n del futuro que ya sucedi&oacute; (Drucker, 1999).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considero que la transici&oacute;n demogr&aacute;fica es parte de ese futuro que ya sucedi&oacute; y que la nueva etapa de la globalizaci&oacute;n tambi&eacute;n es parte de ese mismo futuro. Las consideraciones que siguen tienen en M&eacute;xico, inmerso de lleno en ambas realidades, un referente impl&iacute;cito en todo momento y expl&iacute;cito en ocasiones. En primer t&eacute;rmino, me referir&eacute; a la transici&oacute;n demogr&aacute;fica, tocando despu&eacute;s el tema del desarrollo y la democracia, para concluir con algunas consideraciones a ra&iacute;z del gran paso dado por este pa&iacute;s el 2 de julio de 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despejado el camino del dilema malthusiano simplista, las tendencias demogr&aacute;ficas en el inicio del siglo XXI enmarcan los t&eacute;rminos de la relaci&oacute;n poblaci&oacute;n&#45;desarrollo en un contexto m&aacute;s amplio y complejo, entre otras consideraciones, porque involucra la problem&aacute;tica de los pa&iacute;ses en transici&oacute;n y la de los que se encuentran en condiciones demogr&aacute;ficas avanzadas, ya que a unos y otros conciernen los efectos de los patrones y tendencias de la din&aacute;mica, el tama&ntilde;o, la estructura y la composici&oacute;n demogr&aacute;ficos, en los &aacute;mbitos de ingresos, mercados de trabajo, distribuci&oacute;n, envejecimiento, migraci&oacute;n interna e internacional, y sustentabilidad, s&oacute;lo para mencionar los temas m&aacute;s obvios.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mis breves comentarios se refieren &uacute;nicamente a los cambios de estructura de la poblaci&oacute;n mexicana. En mi opini&oacute;n, los cambios esperados en la primera parte del siglo XXI en el tama&ntilde;o y ritmo de crecimiento de esa poblaci&oacute;n, aunque sustantivos, empeque&ntilde;ecen comparados con los experimentados en la segunda parte del siglo XX. De acuerdo con las m&aacute;s recientes estimaciones del Conapo, en los pr&oacute;ximos 30 a&ntilde;os la poblaci&oacute;n total en M&eacute;xico (excluida una emigraci&oacute;n estimada de aproximadamente 10 millones de mexicanos) se incrementari&aacute; en alrededor de 30 millones &#151;30 por ciento&#151;; en cambio, en los 30 a&ntilde;os anteriores, a partir de 1970, la poblaci&oacute;n en M&eacute;xico se increment&oacute; (exclu&iacute;da tambi&eacute;n la emigraci&oacute;n de casi 10 millones de mexicanos) a 50 millones &#151;100 por ciento&#151;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por el contrario, los cambios en estructura y composici&oacute;n demogr&aacute;ficas ser&aacute;n todav&iacute;a muy significativos.<sup><a href="#notas">2</a></sup> As&iacute;, en el a&ntilde;o 2030 los menores de 15 a&ntilde;os s&oacute;lo representar&aacute;n 19 por ciento de la poblaci&oacute;n total &#151;frente a 33 por ciento en 2000&#151;; en cambio, el grupo de 65 a&ntilde;os y m&aacute;s comprender&aacute; 13 por ciento &#151;frente a s&oacute;lo 5 por ciento en el 2000&#151;, mientras la poblaci&oacute;n entre 15 y 64 a&ntilde;os contar&aacute; por dos tercios (68 por ciento) del total &#151;frente a 62 por ciento en 2000&#151;. Estos cambios distributivos por edad son relativamente equivalentes a los experimentados en los 30 a&ntilde;os anteriores; en 1970 las proporciones correspondientes eran 47, 4 y 49 por ciento, respectivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De estos comentarios no se desprende que no sea importante reflexionar sobre todo tipo de efectos de los cambios demogr&aacute;ficos, tan s&oacute;lo se propone que difiere la importancia en el tiempo de algunos de ellos. Al respecto cito de un reciente "Pronunciamiento de pol&iacute;tica" de la IUSSP/UIESP, donde se considera que "The social, economic and environmental consequences of demographic trends remain important considerations in population policy."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La demograf&iacute;a no es destino, &eacute;se lo forjan quienes interpretan sus tendencias adecuada o inadecuadamente. Considero que en la actualidad existe una cierta propensi&oacute;n a volver a interpretar inadecuadamente la situaci&oacute;n demogr&aacute;fica y sus tendencias. Voy a hacer una ejemplificaci&oacute;n muy simple, tal vez hasta simplista, pero que espero ilustre mi posici&oacute;n. En los a&ntilde;os del debate malthusiano, uno de los indicadores respecto de la estructura demogr&aacute;fica m&aacute;s ideol&oacute;gicamente cargado es el "&iacute;ndice de dependencia demogr&aacute;fica", que compara los efectivos de poblaci&oacute;n activos y los inactivos: los segundos en el numerador y los primeros en el denominador. Son bien conocidas las implicaciones en materia de pol&iacute;tica demogr&aacute;fica &#151;tratar de disminuir la fecundidad para reducir el crecimiento de la poblaci&oacute;n y alcanzar una estructura et&aacute;rea menos extrema&#151; que se desprend&iacute;an de una trayectoria ascendente de dicho &iacute;ndice (Coale y Hoover, 1958).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; hubiera pasado si lo consuetudinario hubiera sido lo inverso; colocar los activos en el numerador y los inactivos en el denominador? Se habr&iacute;a observado que, efectivamente, la raz&oacute;n de activos disminu&iacute;a en la "fase inicial" de la transici&oacute;n demogr&aacute;fica, pero tambi&eacute;n se pudo reflexionar, con un poco de visi&oacute;n prospectiva, que conforme las pol&iacute;ticas malthusianas ten&iacute;an &eacute;xito la raz&oacute;n de activos comenzar&iacute;a a incrementarse, superando los niveles previos, y que en la "fase terminal" de la transici&oacute;n se presentar&iacute;a una situaci&oacute;n excepcional con aproximadamente dos o m&aacute;s activos por cada inactivo, antes de que se volviera a una relaci&oacute;n m&aacute;s baja. Se pudo haber percibido que ese patr&oacute;n ofrece una oportunidad &uacute;nica para crear riqueza, transformar las econom&iacute;as y sociedades si se aprovechan las regularidades de la inercia demogr&aacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia demogr&aacute;fica de M&eacute;xico de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os y la previsi&oacute;n para los pr&oacute;ximos 50 sugieren conjuntamente una interpretaci&oacute;n m&aacute;s balanceada en cuanto a las oportunidades y los retos asociados a la transici&oacute;n demogr&aacute;fica. A esa interpretaci&oacute;n m&aacute;s balanceada se puede llegar f&aacute;cilmente si se sigue la trayectoria de ese indicador que es "la otra cara del &iacute;ndice de dependencia", pues relaciona a la poblaci&oacute;n activa respecto de la inactiva. Ese indicador "el contrario del &iacute;ndice de dependencia" desciende de 1.2 a 1.0 entre 1950 y 1970 para comenzar a ascender gradualmente hasta 2.2 en 2020 y volver a descender en adelante.<sup><a href="#notas">3</a></sup> Si a este comportamiento se le llama "bono demogr&aacute;fico" o adquiere una denominaci&oacute;n neutra es materia de definici&oacute;n y discusi&oacute;n. La realidad demogr&aacute;fica est&aacute; ah&iacute; con sus oportunidades y retos. Hay sociedades &#151;algunas en el este asi&aacute;tico&#151; que han sabido enfrentar los retos y sacarle provecho a las oportunidades de condiciones demogr&aacute;ficas parecidas porque han tenido instituciones y pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sociales que desenvolvieron ese potencial; espec&iacute;ficamente, con pol&iacute;ticas de desarrollo econ&oacute;mico que descansaron en una acelerada elevaci&oacute;n de los niveles educativos y de inversi&oacute;n que permitieron aumentar los insumos laborales (Bloom y Williamson, 1998).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, los hombres y mujeres de &eacute;pocas pasadas en M&eacute;xico no leyeron adecuadamente esta parte de las tendencias demogr&aacute;ficas, ni tampoco las tendencias del entorno internacional. El mundo ha estado dividido, entre otras dimensiones, a lo largo de la dimensi&oacute;n cient&iacute;fico&#45;tecnol&oacute;gica, muy determinante para el desarrollo, en tres amplios grupos de pa&iacute;ses: por un primer grupo de pa&iacute;ses que crean y producen innovaci&oacute;n y avances cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos; por un segundo que absorben y adaptan esos avances, y por un tercero que ni siquiera son capaces de esto &uacute;ltimo. Las teor&iacute;as sobre el importante papel del capital humano en el desarrollo ya circulaban en los a&ntilde;os sesenta; perspectiva que posteriormente se desarrollar&iacute;a y se formalizar&iacute;a en el contexto de los v&iacute;nculos entre ciencia y desarrollo en las m&aacute;s recientes teor&iacute;as del crecimiento end&oacute;geno. De haberse hecho una lectura con el conocimiento <i>ex post</i> que ahora se tiene (aunque las experiencias europeas y asi&aacute;ticas de desarrollo que fueron exitosas descansaron en buena medida en el factor humano) se habr&iacute;a educado y preparado seriamente a los j&oacute;venes de ayer que ser&iacute;an los adultos de ma&ntilde;ana. Eso no fue as&iacute;, lo que se hizo fue insuficiente, meramente incremental y dispar.</font></p>  	  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el inicio del siglo XXI el pa&iacute;s se encuentra a la mitad de la transici&oacute;n demogr&aacute;fica con las abultadas generaciones producto de la fase del r&aacute;pido crecimiento demogr&aacute;fico &#151;en el a&ntilde;o 2000 los grupos quinquenales de poblaci&oacute;n entre 40&#45;44 y 15&#45;19 cuentan entre 5.5 y 10.5 millones de miembros, respectivamente&#151; carentes de potencial suficiente para hacer realidad "el bono demogr&aacute;fico", dada la escasa capacitaci&oacute;n de estas generaciones para responder a los retos de las transformaciones econ&oacute;micas que les toca y tocar&aacute; vivir, desprotegidas y muy limitadas para velar por su futuro una vez que ingresen a la categor&iacute;a de inactivos. Desde esta perspectiva, se perdi&oacute; en el pasado, en buena medida, y se est&aacute; perdiendo en la actualidad una oportunidad societal &uacute;nica para crear riqueza, acervos y "fondos" para la seguridad social de las actuales generaciones, pero tambi&eacute;n para generar riqueza para las futuras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, a&uacute;n se est&aacute; a tiempo de rectificar, de no dejar que las oportunidades hist&oacute;ricas pasen de lado, pues todav&iacute;a se atraviesa por circunstancias demogr&aacute;ficas favorables. Sin entrar en los detalles que requerir&iacute;a un tratamiento adecuado del tema, en la actualidad y el futuro inmediato las cohortes de j&oacute;venes (5&#45;14) y adultos j&oacute;venes (15&#45;24) se mantendr&aacute;n pr&aacute;cticamente estables, o ligeramente decrecientes, en sus vol&uacute;menes &#151;todos los grupos quinquenales anteriores contar&aacute;n entre 9.5 y 11 millones entre 2000 y 2010&#151; lo que facilitar&iacute;a romper algunos de los circuitos autoperpetuadores de la pobreza, la ignorancia y la marginaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto de las generaciones adultas, existe una deuda social que un conjunto de pol&iacute;ticas de acompa&ntilde;amiento bien dise&ntilde;adas podr&iacute;a cubrir, aunque fuera parcialmente. Dada la escasa calificaci&oacute;n de esa poblaci&oacute;n es imperativo promover la oferta de empleos, ya que no existe una cobertura institucional de seguridad social y el contexto es el de una econom&iacute;a de bajos salarios. Otra pol&iacute;tica complementaria o supletoria para resarcir las omisiones del pasado es establecer programas de educaci&oacute;n continua y calificaci&oacute;n en el trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para m&iacute; est&aacute; claro cu&aacute;l es la tarea prioritaria para el primer cuarto o el primer tercio de siglo &#151;integrar productivamente a las generaciones adultas&#151; antes que la poblaci&oacute;n mexicana comience a envejecer de manera significativa y acelerada, lo cual tendr&aacute; lugar asimilando el a&ntilde;o 2020 en adelante, proceso que el pa&iacute;s tendr&aacute; que ir aporximadamente desde ahora.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La teorizaci&oacute;n sobre el desarrollo ha seguido m&uacute;ltiples perspectivas y orientaciones. Parad&oacute;jicamente, dos de las orientaciones principales parecen haberse dirigido en sentidos opuestos, con caminos que se cruzan. Por un lado, el camino seguido por los objetivos del desarrollo que se expanden gradual pero sostenidamente: as&iacute;, del desarrollo como industrializaci&oacute;n, crecimiento econ&oacute;mico y acumulaci&oacute;n de capital, se pasa al desarrollo econ&oacute;mico y social, con tecnolog&iacute;as apropiadas y satisfacci&oacute;n de las necesidades b&aacute;sicas, con equidad; posteriormente, se ampl&iacute;a el concepto al de desarrollo sustentable, en armon&iacute;a con la naturaleza, con la tierra y generoso con las generaciones futuras; finalmente, el concepto se extiende a la vigencia de los derechos civiles y pol&iacute;ticos individuales. Por otro lado, el camino de la diversidad de estrategias y estilos de desarrollo &#151;de la heterogeneidad de capitalismos y socialismos&#151; se estrecha en el "consenso de Washington" como estrategia ineludible e inevitable. Estas orientaciones opuestas resultan parad&oacute;jicas, pues a la expansi&oacute;n de demandas y objetivos del desarrollo se contrapone un instrumento estrecho y limitado, lo que no parece ser de mucha ayuda para cumplir la "gran agenda del desarrollo".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que el llamado "consenso de Washington", frecuentemente asimilado al "neoliberalismo", ha sido sobredimensionado. En sus or&iacute;genes existe un fuerte componente reactivo e ideol&oacute;gico frente a lo que se consideraron las ineficiencias de la centralizaci&oacute;n y el intervencionismo, a las que se opone una desproporcionada confianza en la eficacia de una econom&iacute;a de mercado. La realidad es que las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de los a&ntilde;os ochenta y noventa han resultado "igualmente" insuficientes, o peores que las anteriores, para enfrentar los problemas del desarrollo. Sin embargo, no ser&iacute;a &uacute;til para la discusi&oacute;n sobre las oportunidades y retos futuros desconocer una distinci&oacute;n que ha ido emergiendo entre la importancia de la "ortodoxia econ&oacute;mica" para alcanzar y mantener los equilibrios macroecon&oacute;micos &#151;fiscales y monetarios&#151; y el credo o fundamentalismo de los Hayek, los Friedman y los consensos de Washington o como se le quiera llamar. En el inicio del siglo XXI las oportunidades y retos en materia de desarrollo tienen relaci&oacute;n con la manera de usar el mercado para alcanzar los m&uacute;ltiples objetivos incluidos en ese concepto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una explicaci&oacute;n de lo acontecido en el mundo en el &uacute;ltimo cuarto de siglo radica precisamente en la multiplicaci&oacute;n y profundizaci&oacute;n de interacciones e interdependencias entre Estados y otros agentes sociales; procesos impulsados por el cambio tecnol&oacute;gico, uno de cuyos efectos es la integraci&oacute;n de mercados. Esta explicaci&oacute;n, t&eacute;cnica y as&eacute;ptica, debe vincularse con la resultante de procesos ideol&oacute;gicos profundos y enconadas rivalidades pol&iacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, lo factual de este consenso representa el alejamiento de una econom&iacute;a monop&oacute;lica, sobreprotegida y administrada por el Estado y el avance de una econom&iacute;a que descansa en los mercados. Esta evoluci&oacute;n ha sido vista por Przeworski de la manera siguiente: si bien el capitalismo y los mercados est&aacute;n llenos de irracionalidad, por lo que hay que regularlos, el socialismo &#151;entendido como la distribuci&oacute;n de recursos de manera centralizada&#151; no es factible porque descansa en supuestos insostenibles (Przeworski, 1991: xi). Parecer&iacute;a, pues, que en la regulaci&oacute;n de los mercados residen las oportunidades y retos para la acci&oacute;n del Estado y de la sociedad civil. De una acci&oacute;n atinada por parte de estos agentes depende que los resultados del mercado satisfagan los m&uacute;ltiples objetivos del desarrollo. En otras palabras, no s&oacute;lo sigue habiendo espacio para el Estado, sino que lo sigue habiendo sobre todo para lo que se suele llamar "un buen gobierno", bajo la mirada vigilante de "la sociedad civil".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para alcanzar un buen gobierno no existen recetas, pero se considera que el mejor "m&eacute;todo" para aproximarnos al mismo es la democracia. El sistema de mercado abre oportunidades a la eficiencia econ&oacute;mica y el m&eacute;todo democr&aacute;tico act&uacute;a como contrapeso en la b&uacute;squeda de un balance al dilema entre eficiencia y equidad. Amartya Sen, reflexionando sobre medio siglo de experiencias y teorizaci&oacute;n sobre el desarrollo, no considera positivo adoptar una actitud confrontacional entre el mercado y el Estado, y se&ntilde;ala, de una manera por dem&aacute;s elegante y concisa, el papel de complementariedad de la democracia frente al liberalismo econ&oacute;mico, ya que, y cito, "the corrective function of democracy can make a world of difference" para prevenir las fallas del mercado y de la gesti&oacute;n p&uacute;blica (Sen, 1997: 540).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente a lo anterior, sin embargo, lo que se observa son experiencias decepcionantes, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, no obstante que tanto los mercados como la democracia parecen haber ganado terreno en diversos pa&iacute;ses y sociedades de Am&eacute;rica Latina.<sup><a href="#notas">4</a></sup> Una respuesta simple a la situaci&oacute;n anterior es que ni los mercados ni la democracia son panacea ni equivalen a "un buen gobierno".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esa b&uacute;squeda de balances y equilibrios lo que debe estar claro, y es consensualmente aceptado, son los objetivos que se persiguen. En lo econ&oacute;mico: la creciente integraci&oacute;n de las econom&iacute;as requiere estabilidad macroecon&oacute;mica; en lo social: la cohesi&oacute;n, la equidad de oportunidades y la protecci&oacute;n contra la vulnerabilidad; en lo pol&iacute;tico: la paz social y la preservaci&oacute;n de las libertades c&iacute;vicas, y en lo ecol&oacute;gico: la sustentabilidad del sistema.</font></p>    	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva de esa b&uacute;squeda de balances y equilibrios la democracia tiene un importante papel que jugar, ya que posibilita la representaci&oacute;n de los diferentes intereses de la sociedad, lo que podr&aacute; darle contenido a una pol&iacute;tica social proigualitaria. En los casos exitosos de desarrollo en Europa y en el este y sudeste de Asia las pol&iacute;ticas sociales proigualitarias han dado un gran peso al "capital humano". Este reconocimiento al papel de la educaci&oacute;n, los conocimientos, las calificaciones y las habilidades ya nos habla, en palabras de Sen, de una iniciaci&oacute;n hacia "a more people&#45;friendly approach" del desarrollo; sin embargo, ese "estilo amigable" de desarrollo no debe quedarse en una glorificaci&oacute;n de los seres humanos como instrumentos productivos, sino que debe contemplarse como "the expansion of human freedom to live the kind of lives that people have reason to value". Es &eacute;sta la m&aacute;s reciente ampliaci&oacute;n del concepto de desarrollo, como expansi&oacute;n de la libertad humana. En esta concepci&oacute;n, la democracia tambi&eacute;n tiene su lugar, ya que la valuaci&oacute;n y los juicios sobre los objetivos del desarrollo deben hacerse transparentes y someterse al escrutinio cr&iacute;tico y la discusi&oacute;n p&uacute;blica como parte de un procedimiento de elecci&oacute;n social <i>(social choice).<sup><a href="#notas">5</a></sup></i> (Sen, 1997: 540&#45;542.)</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta &uacute;ltima reflexi&oacute;n extra&iacute;da de Sen me permite regresar a la demograf&iacute;a. La expansi&oacute;n de la libertad humana es el sentido &uacute;ltimo de la pol&iacute;tica de poblaci&oacute;n. La realidad de una "pausa demogr&aacute;fica" de las actuales tendencias de poblaci&oacute;n debe contribuir a que la gente lleve vidas m&aacute;s libres y de mejor calidad. Se trata de una oportunidad para atender los rezagos y las necesidades de la poblaci&oacute;n. Para m&iacute;, &eacute;se es el sentido que otorgo tambi&eacute;n al concepto de "bono demogr&aacute;fico"; se trata de las oportunidades que ofrecen las favorables tendencias demogr&aacute;ficas actuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, en el contexto de los actuales paradigmas econ&oacute;micos y sociales, los retos para las sociedades en el inicio del siglo XXI consisten en que las preferencias sociales se orienten a lograr los m&uacute;ltiples objetivos del desarrollo: prosperidad, equidad, participaci&oacute;n, sustentabilidad y libertad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo acaecido el 2 de julio en M&eacute;xico, obliga a una &uacute;ltima reflexi&oacute;n espec&iacute;fica y personal. Antes de esa fecha, uno de los retos principales era asumir las formas de la democracia, sin adjetivos. Despu&eacute;s de esa fecha los retos del pasado persisten, pero se abren oportunidades para consolidarla, ya que como escribe Przeworski, la consolidaci&oacute;n de la democracia es s&oacute;lo uno entre los resultados posibles del rompimiento de los reg&iacute;menes autoritarios, como lo son los de partido de Estado (Przeworski, 1991: 51). Sin embargo, la nueva realidad del pa&iacute;s, si bien ofrece oportunidades, no garantiza resultados ni por el lado de la prosperidad econ&oacute;mica ni por el de la democracia. El 2 de julio se dio un gran paso en la direcci&oacute;n de la democracia, no necesariamente por el triunfo del partido que result&oacute; ganador &#151;que es cuesti&oacute;n de preferencias&#151; sino ante todo y anal&iacute;ticamente por la derrota del partido perdedor; es decir, "el sistema": el partido y la cultura de partido de Estado, fueron derrotados.<sup><a href="#notas">6</a></sup> Al respecto, empleo nuevamente la autoridad de Przeworski, quien define la democracia como un sistema en el cual los partidos pierden elecciones (Przeworski, 1991: 10).<sup><a href="#notas">7</a></sup> Obviamente el 2 de julio ni se instaura la democracia, ni se da el primer paso, pero s&iacute; se da uno grande, fundamental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Releer a Przeworski en las circunstancias actuales del pa&iacute;s resulta esclarecedor respecto de los retos y oportunidades que existen en el camino hacia el desarrollo, ya que la orientaci&oacute;n del mercado tiene proclividades por las soluciones o estilos tecnocr&aacute;ticos de gobierno &#151;de ello han dado prueba y hecho gala las &uacute;ltimas administraciones mexicanas&#151;, actitud que tiene que ser sustituida por la orientaci&oacute;n hacia un estilo de democracia participativa, con estructuras de decisi&oacute;n ampliamente extendidas y compartidas horizontalmente entre los m&aacute;s diversos actores sociales &#151;el llamado "empoderamiento"&#151;<sup><a href="#notas">8</a></sup> y verticalmente, entre los distintos niveles de gobierno, &#151;el llamado principio de subsidiaridad&#151;. Si ello es as&iacute;, entonces la democracia pol&iacute;tica podr&aacute; realizar tambi&eacute;n en este pa&iacute;s la funci&oacute;n hist&oacute;rica que cumpli&oacute; en la modernizaci&oacute;n europea: acercarnos a la equidad y la cohesi&oacute;n sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A manera de resumen y conclusi&oacute;n. Los simplismos &#151;incluyendo la ortodoxia econ&oacute;mica actual&#151; no son soluci&oacute;n para las tareas del desarrollo. Para alcanzarlo se requiere un "buen gobierno", es decir, instituciones y pol&iacute;ticas acertadas, balanceadas e incluyentes, que integren crecimiento econ&oacute;mico estable y sostenido, equidad social, participaci&oacute;n democr&aacute;tica y sustentabilidad ecol&oacute;gica. Si ese equilibrio es dif&iacute;cil de alcanzar en circunstancias nacionales no sujetas a presiones del exterior, la tarea se ha vuelto m&aacute;s compleja y dif&iacute;cil cuando los fen&oacute;menos de globalizaci&oacute;n e integraci&oacute;n de mercados y de tecnolog&iacute;as mundiales obligan pr&aacute;cticamente a todas las econom&iacute;as a un permanente proceso de reestructuraci&oacute;n a fin de alcanzar a las que van en la avanzada <i>(catch&#45;up).<sup><a href="#notas">9</a></sup></i> En este contexto y circunstancias, reconozco que es ilusorio ser optimista, ya que, como afirma David Ibarra, refiri&eacute;ndose a Am&eacute;rica Latina y M&eacute;xico, en su libro reciente sobre <i>El nuevo orden internacional,</i> "Estas cuestiones plantean exigencias in&eacute;ditas de democratizaci&oacute;n, buen gobierno y gobernabilidad, frente a las cuales hay limitados conocimientos y experiencia" (Ibarra, 2000: 17). El buen gobierno puede ser producto "fortuito", como pudo ser el caso <i>ex post</i> de los "despotismos ilustrados". En las sociedades contempor&aacute;neas ese "buen gobierno" es responsabilidad de todos. Tal es la tarea y la oportunidad del sistema democr&aacute;tico para elevar los niveles de vida de la poblaci&oacute;n. En cualquier caso, los resultados no ser&aacute;n r&aacute;pidos ni a corto plazo.<sup><a href="#notas">10</a></sup> El nuevo contexto, sin embargo, abre la posibilidad de pensar de manera diferente el tema de las interacciones entre poblaci&oacute;n, econom&iacute;a, sociedad y pol&iacute;tica en M&eacute;xico. La cancelaci&oacute;n de las simplificaciones del pasado implica reconocer la gran complejidad de las interrelaciones societales &#151;interacciones donde tambi&eacute;n importan los valores, los arreglos y las tradiciones, al igual que las instituciones y las iniciativas individuales&#151;. Al revalorarse el papel de las instituciones y de las respuestas microsociales se ampl&iacute;a el horizonte intelectual para entender la diversidad de mecanismos de acomodo y adaptaci&oacute;n ante la transici&oacute;n demogr&aacute;fica, las transformaciones econ&oacute;micas, el cambio tecnol&oacute;gico y la acci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BANCO MUNDIAL, 2000, <i>Informe sobre el desarrollo mundial,</i> Washington, D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635890&pid=S1405-7425200100030000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BLOOM, David E. y Jeffrey G. Williamson, 1998, "Demographic Transitions and Economic Miracles in Emerging Asia", in <i>The World Bank Economic Review,</i> vol. 12, n&uacute;m. 3, septiembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635892&pid=S1405-7425200100030000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">COALE, Ansley J. y Edgar M. Hoover, 1958, <i>Population Growth and Economic Development in Low&#45;income Countries: A Case Study of India's Prospects,</i> Princeton University, Princeton, N.J.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635894&pid=S1405-7425200100030000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">COS&Iacute;O Villegas, Daniel, 1947, "La crisis de M&eacute;xico", en <i>Cuadernos Americanos,</i> vol. 37, n&uacute;m. 2, marzo&#45;abril.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635896&pid=S1405-7425200100030000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DRUCKER, Peter F., 1999, <i>Los desaf&iacute;os de la administraci&oacute;n en el siglo XXI,</i> Editorial Sudamericana, Buenos Aires.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635898&pid=S1405-7425200100030000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">EMMERIJ, Louis, 1997, <i>Economic and social development into the XXI century,</i> InterAmerican Development Bank, Washington, D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635900&pid=S1405-7425200100030000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">IBARRA, David, 2000, <i>El nuevo orden internacional. Esperanzas democr&aacute;ticas, soberan&iacute;as marchitas, crisis financieras,</i> Aguilar, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635902&pid=S1405-7425200100030000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">McNICOLL, Geoffrey, 1984, "Consequences of rapid population growth: an overview and assessment", in <i>Population and Development Review,</i> vol. 10.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635904&pid=S1405-7425200100030000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">MIR&Oacute;, Carmen A., 1994, "El debate latinoamericano sobre poblaci&oacute;n y desarrollo", en Francisco Alba y Gustavo Cabrera (comps.) <i>La poblaci&oacute;n en el desarrollo contempor&aacute;neo de M&eacute;xico,</i> El Colegio de M&eacute;xico, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635906&pid=S1405-7425200100030000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PRZEWORSKI, Adam, 1991, <i>Democracy and the Market. Political and Economic Reforms in Eastern Europe and Latin America,</i> Cambridge University Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635908&pid=S1405-7425200100030000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ROSS, Stanley Robert, 1966, <i>Is the Mexican Revolution dead?,</i> editado por Alfred A. Knopf, Nueva York, Temple University Press, Philadelphia, Pa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635910&pid=S1405-7425200100030000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SEN, Amartya, 1997, "Development Thinking at the Beginning of the XXI Century, in Louis Emmerij, <i>Economic and social development into the XXI century,</i> Inter&#45;American Development Bank, Washington, D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635912&pid=S1405-7425200100030000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">URZ&Uacute;A, Ra&uacute;l, 1979, <i>El desarrollo y la poblaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina,</i> Siglo XXI, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5635914&pid=S1405-7425200100030000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>     	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Trabajo presentado en la sesi&oacute;n plenaria "Los nuevos paradigmas del desarrollo y la din&aacute;mica demogr&aacute;fica para el siglo XXI", <i>VI Reuni&oacute;n Nacional de Investigaci&oacute;n Demogr&aacute;fica en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Distrito Federal, 31 de julio al 4 de agosto de 2000.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Ejemplos interesantes se encuentran en McNicoll (1984).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> En los cambios de composici&oacute;n incluyo la distribuci&oacute;n interna e internacional de la poblaci&oacute;n mexicana.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> El c&aacute;lculo puede estar subestimado si se toma en cuenta que la emigraci&oacute;n de mexicanos es selectiva por edad. Tambi&eacute;n se puede desagretar "el &iacute;ndice" de manera que se enriquezca su potencial anal&iacute;tico.</font></p>     	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> A manera de ejemplo, en el informe reciente de la CEPAL, <i>The Equity Gap: A Second Look,</i> preparado para la reuni&oacute;n de Copenhagen Plus Five para revisar los avances despu&eacute;s de la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social de 1995, se menciona que "the informal sector accounted for 69 of every 100 new jobs created in the region from 1990 to 1997" y que "in 13 of18 countries on which such statistics were available, real minimum wages stood below those of 1980, while the difference between the salaries of professionals and skilled workers and low&#45;skilled or unskilled workers increase 28 percent on average from 1990 to 1997."</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Se supone que la prosperidad econ&oacute;mica y material es lo que la gente m&aacute;s aprecia.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> La Revoluci&oacute;n Mexicana hac&iacute;a tiempo que hab&iacute;a muerto, derrotada por sus propios v&aacute;stagos (Cos&iacute;o Villegas, 1947 y Ross, 1966).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Juan Linz, en el mismo sentido, acu&ntilde;a la siguiente definici&oacute;n: <i>"Democracy is government pro tempore"</i> (un gobierno temporal). Citado en Przeworski (1991: 10).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Este acercamiento democr&aacute;tico participativo tambi&eacute;n est&aacute; presente en El Cairo, 1994, con el concepto de empoderamiento de los derechos individuales y en la estrategia del Banco Mundial contra la pobreza. En el <i>Informe sobre el Desarrollo Mundial</i> del a&ntilde;o 2000 la pobreza se define &#151;adem&aacute;s de por las cl&aacute;sicas carencias e inadecuaciones de salud, nutrici&oacute;n, educaci&oacute;n e ingreso&#151; por las condiciones de "voicelessness, vulnerability and powerlessness. As a result, anti&#45;proverty strategies must emphasise 'empowerment' (increasing poor people's capacity to influence state institutions and social norms) and security (minimising the consequences of economic shocks for the poorest) as well as opportunity <i>(access to assets)".</i></font></p>     	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> El acercamiento de <i>catch&#45;up</i> es muy sugerente y se ha plasmado anal&iacute;tica y pr&aacute;cticamente alrededor de la discusi&oacute;n sobre las medidas para alcanzar la convergencia econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Los resultados de los cambios paradigm&aacute;ticos dependen de las condiciones heredadas hist&oacute;ricamente, de la buena voluntad, de la inteligencia y de la suerte (Przeworski, 1991: xii).          </font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor </b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Alba. </b>Fil&oacute;sofo por la Universidad Gregoriana de Roma y economista por la Universidad de San Luis Potos&iacute;, con estudios de Maestr&iacute;a en Demograf&iacute;a en El Colegio de M&eacute;xico, adem&aacute;s de otros estudios de posgrado en el Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos de Par&iacute;s y en la Universidad de Texas. Actualmente es profesor&#45;investigador El Colegio de M&eacute;xico. Es miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, de la Somede y de otras asociaciones profesionales nacionales e internacionales, as&iacute; como investigador nacional; obtuvo el Premio Nacional de Demograf&iacute;a en 1991.  Entre 1995 y 1997 fue miembro del Estudio Binacional sobre Migraci&oacute;n M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. Desde 1996 es miembro de Board of Trustees del population References Bureau. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre sus publicaciones m&aacute;s recientes se encuentran "Integraci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica de migraci&oacute;n: un consenso en revisi&oacute;n", en Rodolfo Tuir&aacute;n (coord.). <i>Migraci&oacute;n M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. Opciones de Pol&iacute;tica</i>, Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n, M&eacute;xico, 2000, y "Comercio, migraci&oacute;n y esquemas de integraci&oacute;n econ&oacute;mica", en <i>Foro Internacional</i>, n&uacute;m. 1,abril&#45;junio, 2001, vol. XLI, n&uacute;m. 2. </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:falba@colmex.mx">falba@colmex.mx</a></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>BANCO MUNDIAL</collab>
<source><![CDATA[Informe sobre el desarrollo mundial]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington^eD.C. D.C.]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[BLOOM]]></surname>
<given-names><![CDATA[David E.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Williamson]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jeffrey G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Demographic Transitions and Economic Miracles in Emerging Asia]]></article-title>
<source><![CDATA[The World Bank Economic Review]]></source>
<year>1998</year>
<volume>12</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[COALE]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ansley J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoover]]></surname>
<given-names><![CDATA[Edgar M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Population Growth and Economic Development in Low-income Countries: A Case Study of India's Prospects]]></source>
<year>1958</year>
<publisher-loc><![CDATA[Princeton^eN.J. N.J.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Princeton University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[COSÍO Villegas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Daniel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La crisis de México]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuadernos Americanos]]></source>
<year>1947</year>
<volume>37</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[DRUCKER]]></surname>
<given-names><![CDATA[Peter F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los desafíos de la administración en el siglo XXI]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Sudamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[EMMERIJ]]></surname>
<given-names><![CDATA[Louis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Economic and social development into the XXI century]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington^eD.C. D.C.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[InterAmerican Development Bank]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[IBARRA]]></surname>
<given-names><![CDATA[David]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El nuevo orden internacional. Esperanzas democráticas, soberanías marchitas, crisis financieras]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Aguilar]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[McNICOLL]]></surname>
<given-names><![CDATA[Geoffrey]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Consequences of rapid population growth: an overview and assessment]]></article-title>
<source><![CDATA[Population and Development Review]]></source>
<year>1984</year>
<volume>10</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MIRÓ]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carmen A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El debate latinoamericano sobre población y desarrollo]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Alba]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gustavo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La población en el desarrollo contemporáneo de México]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[PRZEWORSKI]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adam]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Democracy and the Market. Political and Economic Reforms in Eastern Europe and Latin America]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ROSS]]></surname>
<given-names><![CDATA[Stanley Robert]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Knopf]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfred A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Is the Mexican Revolution dead?]]></source>
<year>1966</year>
<publisher-loc><![CDATA[Nueva York^ePaPhiladelphia Pa]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Temple University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[SEN]]></surname>
<given-names><![CDATA[Amartya]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Development Thinking at the Beginning of the XXI Century]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Emmerij]]></surname>
<given-names><![CDATA[Louis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Economic and social development into the XXI century]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington^eD.C. D.C.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Inter-American Development Bank]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[URZÚA]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El desarrollo y la población en América Latina]]></source>
<year>1979</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
