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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El mundo juvenil de los estudiantes de bachillerato</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Adri&aacute;n de Garay</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Weiss, Eduardo (coord.) (2012). <i>J&oacute;venes y bachillerato,</i> colecci&oacute;n Biblioteca de la Educaci&oacute;n Superior, Ciudad de M&eacute;xico: ANUIES.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Profesor&#45;investigador del Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Azcapotzalco. Avenida San Pablo 180, colonia Reynosa Tamaulipas, Azcapotzalco, 02200, M&eacute;xico, DF.</i> CE: <a href="mailto:ags@correo.azc.uam.mx">ags@correo.azc.uam.mx</a>.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rese&ntilde;a recibida: 11 de enero de 2013    <br> 	Aceptada: 20 de marzo de 2013</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro que presento contiene diez cap&iacute;tulos escritos por siete distintas y distintos autores, adem&aacute;s de la introducci&oacute;n suscrita por el coordinador del mismo, Eduardo Weiss, la cual nos ofrece un balance te&oacute;rico y anal&iacute;tico interesante que no puede uno ahorrarse su lectura. El libro presenta unas "reflexiones finales" suscritas por el conjunto de las y los autores, que apuntan algunos temas no abordados directamente en los cap&iacute;tulos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto es el resultado de las investigaciones de tesis de estudiantes de posgrado &#151;maestr&iacute;a y doctorado&#151;, del Departamento de Investigaci&oacute;n Educativa del Cinvestav, algunos de los cuales ya han sido publicados como libros o art&iacute;culos, pero que adquieren aqu&iacute; una dimensi&oacute;n distinta al formar parte de un <i>corpus</i> &uacute;nico, lo que permite una lectura que muestra en conjunto visiones te&oacute;ricas, metodol&oacute;gicas e inquietudes de investigaci&oacute;n compartidas, as&iacute; como los distintos hallazgos encontrados en el trabajo emp&iacute;rico de cada investigaci&oacute;n. Ese es un valor acad&eacute;mico y editorial que hay que resaltar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro muestra la manera en que un investigador con una larga trayectoria como es Eduardo Weiss, es capaz de formar a generaciones de investigadores en l&iacute;neas de trabajo comunes. Felicidades por ese esfuerzo personal e institucional, as&iacute; como por la entrega de los estudiantes para trabajar y comprometerse en la publicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aunque la Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES) tiene como prop&oacute;sito central la publicaci&oacute;n de investigaciones sobre este nivel educativo, abrir en su l&iacute;nea editorial la posibilidad de publicar resultados del medio superior me parece relevante, pues no podemos hacer caso omiso dado que es el antecedente inmediato de la educaci&oacute;n universitaria en cualquiera de sus modalidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un primer aspecto que quiero destacar, lo que le imprime otro sello propio al libro, es que al abordar el tema de los estudiantes de bachillerato, ponen especial atenci&oacute;n a la mirada de dicho sujeto social desde su condici&oacute;n de j&oacute;venes y no s&oacute;lo desde su condici&oacute;n de estudiantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Trazar puentes anal&iacute;ticos y de investigaci&oacute;n entre las miradas desde el campo de la educaci&oacute;n y la de quienes provienen del campo de los llamados juven&oacute;logos, me parece que abre terrenos de indagaci&oacute;n poco trabajados hasta la fecha. Puentes anal&iacute;ticos que varios investigadores tratamos de construir al estudiar a los j&oacute;venes universitarios.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Perspectiva de an&aacute;lisis que, evidentemente, lleva consigo una visi&oacute;n diferente de lo que puede y debe hacer la instituci&oacute;n escolar para formar a miles de j&oacute;venes bachilleres, pues se asume, de entrada, que la escuela no es un espacio social donde los sujetos s&oacute;lo la viven como estudiantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escuela tambi&eacute;n es un espacio de vida juvenil y tiene su importancia en la experiencia escolar y en la construcci&oacute;n de las varias identidades de los sujetos, tanto dentro como fuera del espacio escolar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo mismo, comparto lo que se&ntilde;alan las autoras y autores en el sentido, y cito: "&#91;...&#93; estamos convencidos sobre la importancia de que las escuelas ofrezcan espacios para la vida juvenil... ya que la mayor&iacute;a de los programas de estudio y las pr&aacute;cticas escolares est&aacute;n muy distantes de este ideal"(p. 331).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, aunque las instituciones seleccionadas por cada uno de las y los investigadores son solamente de car&aacute;cter p&uacute;blico, resultan sumamente ilustrativas al mostrarnos la diversidad de contextos sociales, regionales y de modelo educativo imperante en cada una de ellas, lo que sin duda se manifiesta, al menos parcialmente, en las diferentes y heterog&eacute;neas formas en que los sujetos construyen sus identidades juveniles y escolares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cap&iacute;tulos reportan los resultados de estudios realizados desde los Colegios de Ciencias y Humanidades <b>(CCH)</b> de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico; un Centro de Bachillerato Tecnol&oacute;gico Industrial y de Servicios <b>(CBTIS)</b> de la Ciudad de M&eacute;xico; un bachillerato de Le&oacute;n, Guanajuato; una preparatoria de la Universidad Aut&oacute;noma de Sinaloa, ubicada en la ciudad de Mazatl&aacute;n, y otra de la Universidad Aut&oacute;noma de Aguascalientes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta l&iacute;nea, una aportaci&oacute;n importante del libro es que &#151;a diferencia de varias investigaciones que conozco sobre estudiantes universitarios que abordan sus condiciones y formas de vida juveniles, que dejan de lado el conocimiento de las formas en que se desenvuelven en el medio y espacio escolar&#151; plantea con claridad c&oacute;mo juegan las diferencias entre subsistemas de bachillerato: algunos castran la vida y el mundo juvenil en sus <i>campus</i> y otros permiten su desarrollo e incluso lo cultivan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es decir, la vida de los j&oacute;venes bachilleres se desarrolla en diferentes condiciones atendiendo a los modelos educativos, la infraestructura escolar y las normas y reglas que cada uno establece, as&iacute; como los contextos sociales y culturales regionales pues no es lo mismo vivir y estudiar en la ciudad de Mazatl&aacute;n que en una zona marginal de la ciudad de Le&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si, entre muchas otras cuestiones, algo distingue a los j&oacute;venes que logran acceder a la educaci&oacute;n media superior y a los que no lo logran, es que en quienes lo consiguen, buena parte del uso de su tiempo tiene que ver con la inversi&oacute;n que dedican a mantener una relaci&oacute;n con un espacio institucional perfectamente normado, establecido, como es la escuela. Es, sin duda, un espacio de socializaci&oacute;n relevante en sus vidas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo mismo, no se puede hacer caso omiso de ello cuando estudiamos a los j&oacute;venes que est&aacute;n en el bachillerato. En ello, el libro es muy importante porque no deja de lado que los sujetos &#151;aunque sean j&oacute;venes y tengan muchos procesos que rebasan el &aacute;mbito escolar&#151; viven en y para la escuela.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque, como lo muestran varios cap&iacute;tulos, est&eacute;n donde est&eacute;n el bachillerato constituye un proyecto de movilidad social, con todo y lo que los y las autoras llaman riesgos que viven en la escuela y en su entorno.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar, y m&aacute;s all&aacute; de lo que se pueda debatir con los autores sobre la diferencia conceptual entre hablar de trayectorias, recorridos o itinerarios, lo relevante es que se puede coincidir en apreciar que no existe una &uacute;nica manera de vivir la preparatoria y caminar por ella. No hay l&iacute;neas rectas. En este sentido, los cap&iacute;tulos del libro dan muestra clara de que no existe una ruta normal a seguir, y menos la trazada por la instituci&oacute;n escolar y el sistema educativo nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A los estudiantes hay que ubicarlos y conocer su mundo de vida juvenil, el cual es distinto y variable dependiendo de su edad, sus experiencias personales, familiares, culturales y educativas por las que transitan en cada ciclo escolar y en cada nivel educativo. Los j&oacute;venes viven procesos de transici&oacute;n m&uacute;ltiples y lo hacen con intensidad en su presente y en la forma en que vislumbran sus escenarios de futuro conforme pasa el tiempo juvenil. Y el tiempo juvenil es distinto en muchos aspectos al de las instituciones, y su b&uacute;squeda desmedida por cumplir con indicadores de "calidad" m&aacute;s que formarlos como ciudadanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; significados tiene el bachillerato para los j&oacute;venes estudiantes? Cada uno de los cap&iacute;tulos muestra y entrecruza la gran diversidad de vivencias, formas de simbolizar, apropiarse y distinguirse en sus distintas condiciones como j&oacute;venes y como estudiantes. Temas como vivir la preparatoria como un pase a la universidad o al campo laboral; un medio para superar la condici&oacute;n de desigualdad de g&eacute;nero; una manera para conseguir prestigio y reconocimiento social o para la movilidad econ&oacute;mica y social; para adquirir autoestima y valoraci&oacute;n social; la forma en que se apropian del aula para introducir en sus intereses juveniles, a trav&eacute;s de las charlas que sostienen mientras est&aacute;n en clase, temas como las fiestas, el amor y el sexo, la televisi&oacute;n, las problem&aacute;ticas familiares, entre otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se presta particular atenci&oacute;n a la experiencia relatada por cierto tipo de j&oacute;venes que, por diversas razones, decidieron en el trayecto alejarse de la vida acad&eacute;mica (no de la escuela) y que m&aacute;s tarde resolvieron reincorporarse, j&oacute;venes que aprenden el ejercicio de la libertad con responsabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, se encuentran interesantes an&aacute;lisis sobre el valor que le otorgan a las relaciones de amistad y de noviazgo, los significados que tiene la sexualidad para los j&oacute;venes, y c&oacute;mo la participaci&oacute;n en la escuela contribuye a la formaci&oacute;n de la identidad; igualmente aparece una investigaci&oacute;n que abunda sobre las diferentes maneras de conformar tribus al interior de la escuela a partir de su vestimenta, por la m&uacute;sica que escuchan, por c&oacute;mo enfrentan los estudios y sus exigencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La instituci&oacute;n escolar procura conformar paulatinamente un <i>habitus</i> en torno al conocimiento, la ciencia, la racionalidad, la tecnolog&iacute;a y la cultura; se encuentra as&iacute; estructurada en un sistema jer&aacute;rquico y de prestigios en el que se reconoce como valor dominante el saber.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, existe el entramado mundo de los j&oacute;venes cargado de procesos y pr&aacute;cticas consistentes en romper las reglas, transgredir los l&iacute;mites impuestos por los adultos, ir contra lo convencional, cuestionar el sentido de responsabilidad y disciplina que les inculcan los padres y profesores, donde la socialidad juvenil que permite, al mismo tiempo, adaptarse a las condiciones existentes haciendo un uso estrat&eacute;gico de las reglas escolares para su propio beneficio, as&iacute; como la construcci&oacute;n de m&uacute;ltiples procesos de distinci&oacute;n cultural que se empe&ntilde;an en demarcar cotidianamente para erigir una identidad propia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De todo ello se habla en el libro, donde la estrategia metodol&oacute;gica predominantemente utilizada por las y los autores proviene de la etnograf&iacute;a, o de la sociolog&iacute;a cualitativa, porque todas procuran darles voz a los propios j&oacute;venes. En ello, los m&uacute;ltiples relatos y narrativas que contiene son extraordinarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En sus tiempos y espacios escolares se propicia una comunicaci&oacute;n especial entre los j&oacute;venes, y la escuela aparece como un espacio alternativo al n&uacute;cleo familiar, donde es posible el desahogo de problemas, la anulaci&oacute;n de la soledad, la construcci&oacute;n de un espacio de relaci&oacute;n afectiva y donde encuentran, adem&aacute;s, apoyo moral con su grupo de pares o de pertenencia. En el bachillerato se hace posible la vivencia y formaci&oacute;n de valores como la solidaridad, el compa&ntilde;erismo, la amistad y el respeto a la pluralidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se afirma en uno de los cap&iacute;tulos, para muchos bachilleres "la escuela funciona como centro de operaciones" (p. 114) donde, como se dice en otro cap&iacute;tulo "enfrentan el reto de tomar decisiones sobre la forma de relacionarse con la escuela: tienen la libertad para realizar sus actividades escolares, para disfrutar de las alternativas que despliega la vida juvenil y la opci&oacute;n de construir formas que permitan aprovechar las posibilidades que se abren en el horizonte de sus vidas" (p. 137), aunque tambi&eacute;n es interesante encontrar en los estudios reportados que &#151;a diferencia del panorama que se reporta en la mayor&iacute;a de los estudios sobre juventudes&#151; tambi&eacute;n hay grupos de j&oacute;venes que se acercan m&aacute;s a las culturas adultas y toman distancia de las culturas juveniles.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comparto plenamente algunas de las reflexiones finales que nos ofrecen las y los autores al sostener que la escuela, en especial el bachillerato, no se limita a ser una instancia de aprendizaje. Los j&oacute;venes que acuden a ella experimentan una intensa vida de sociabilidad con sus pares m&aacute;s all&aacute; de la vida acad&eacute;mica. La vida juvenil significa, sobre todo, convivir con compa&ntilde;eros que provienen de diferentes lugares, conocer diversas formas de ser joven, compartir con los amigos y novios, alternar con quienes son diferentes y explorar nuevas maneras de hacer y de ser.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La condici&oacute;n de ser joven y la de ser estudiante no necesariamente se oponen, pero como se&ntilde;alan las y los autores, las escuelas no son, ni pueden ser, el &uacute;nico espacio formativo. Por ello insisten en que habr&aacute; que pugnar para que el entorno entero se convierta en una "ciudad educativa", porque la escuela ha perdido centralidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y los y las autoras proponen nuevos horizontes de futuro y preocupaciones de investigaci&oacute;n, y de generaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. En particular, vale la pena reflexionar en una de ellas, relativa al mundo de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n. Estamos ante una nueva generaci&oacute;n de j&oacute;venes estudiantes, muy distinta, radicalmente distinta a las generaciones que apenas hace 25 o 30 a&ntilde;os transitaba por la escuela. La diferencia entre las generaciones de j&oacute;venes de hoy y los docentes actuales es la presencia de una profunda brecha, la digital, unos son nativos digitales: los estudiantes; los otros, los docentes, somos analfabetas digitales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los j&oacute;venes de hoy est&aacute;n creciendo en la cultura digital, una cultura caracterizada por la fragmentaci&oacute;n; la experiencia de la gratificaci&oacute;n sensorial, no exige mucha concentraci&oacute;n, se vive el momento de manera m&uacute;ltiple, din&aacute;mica, porque pueden estar y desenvolverse en varios planos al mismo tiempo: la televisi&oacute;n encendida viendo o escuchando MTV, <i>mensajean</i> o <i>tuitean</i> por su celular, hablan por el mismo con sus amigas y amigos, est&aacute;n en <i>facebook</i> posteando, avalando con me gusta lo que reciben de su amplia comunidad de amigos, o chateando, o en <i>youtube</i> explorando videos comerciales o de sus pares, a la vez que en su computadora buscan y bajan por Internet informaci&oacute;n para hacer sus trabajos escolares, donde las posibilidades de acceso son infinitas. Y todo ello sin perder la atenci&oacute;n para escuchar y participar en una conversaci&oacute;n <i>off line</i> con los amigos o la familia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tensi&oacute;n entre los c&oacute;digos de la academia, generalmente r&iacute;gidos, fr&iacute;os, est&aacute;ticos y los c&oacute;digos flexibles, veloces, desestructurados con los que se desenvuelven los medios de comunicaci&oacute;n como la televisi&oacute;n, el cine, el video, Internet o los celulares, es una realidad en la que se encuentran miles de j&oacute;venes y ante la cual no se han construido alternativas educativas suficientemente eficaces en muchos pa&iacute;ses e instituciones de educaci&oacute;n superior. Pero ese es un tema, como otros, que seguramente est&aacute; siendo abordado por las nuevas generaciones de estudiantes comandados por Eduardo Weiss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los invito pues a la lectura de este importante libro, el cual no s&oacute;lo debemos leer y aprender de &eacute;l quienes nos dedicamos a la investigaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n deber&iacute;an de leerlo los docentes y las autoridades educativas.</font></p>      ]]></body>
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