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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El Ateneo Fuente entre siglos. Itinerarios escolares, jóvenes profesionistas y escolarización superior]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El <i>Ateneo Fuente</i> entre siglos. <i>Itinerarios escolares, j&oacute;venes profesionistas y escolarizaci&oacute;n superior</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Antonio Padilla Arroyo</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Vald&eacute;s Silva, Mar&iacute;a Candelaria (2011). <i>La escolarizaci&oacute;n de abogados, m&eacute;dicos e ingenieros coahuilenses en el siglo XIX. Una promesa de futuro,</i> Ciudad de M&eacute;xico: Universidad Aut&oacute;noma de Coahuila/Plaza y Vald&eacute;s Editores.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Profesor/investigador titular en la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de Morelos, Av. Universidad 1001, colonia Chamilpa, 62209, Cuernavaca, Morelos, M&eacute;xico</i>. CE: <a href="mailto:antonin_19@yahoo.com.mx">antonin_19@yahoo.com.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rese&ntilde;a recibida: 13 de noviembre de 2011    <br>     Dictaminada: 24 de noviembre de 2011</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Diferentes generaciones de j&oacute;venes transitaron por una de las instituciones de educaci&oacute;n secundaria y profesional de mayor arraigo y prosapia intelectual y educativa del pa&iacute;s, el <i>Ateneo Fuente,</i> la cual puede considerarse como uno de los productos culturales m&aacute;s significativos del liberalismo mexicano del &uacute;ltimo tercio del siglo XIX, tanto por su origen, esto es, por el car&aacute;cter p&uacute;blico con el que se fund&oacute;, como por la gratuidad que mantuvo a lo largo de su existencia. Si bien con diversas modalidades, cuanto por las funciones y los objetivos que se le asignaron, a saber, la formaci&oacute;n y la renovaci&oacute;n de las &eacute;lites culturales en consonancia con la construcci&oacute;n del Estado moderno, en general, y de los poderes p&uacute;blicos en el estado de Coahuila, en particular; ya fuese por emprender el cultivo y dedicarse a profesar "bajo el signo de la ciencia", la abogac&iacute;a, la medicina o la ingenier&iacute;a o, dicho de otra manera, "los asuntos de las leyes, los servicios m&eacute;dicos y la t&eacute;cnica ingenieril", ya por herencia o deseo familiares, esos j&oacute;venes pasaron por las aulas, laboratorios, bibliotecas, museos y, no menos importante, por pasillos, refectorio, dormitorios, jardines, patios del Ateneo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos esos lugares y ambientes les dieron la oportunidad para abrevar y ellos mismos producir la cultura escolar que los cohesion&oacute; y los dot&oacute; de una visi&oacute;n del mundo y de unas pr&aacute;cticas culturales que les dieran identidad como generaciones estudiantiles y, m&aacute;s tarde, estirpes de profesionistas. Esa cultura escolar se despleg&oacute; mediante la graduaci&oacute;n de los contenidos, de "los c&oacute;digos de organizaci&oacute;n de corte moderno", de los planes y programas de estudio, de las reformas y las innovaciones que se formularon.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esa manera, el <i>Ateneo Fuente</i> se configur&oacute; como un mecanismo primordial de reclutamiento geogr&aacute;fico &#150;sus estudiantes provinieron pr&aacute;cticamente de todos los municipios del estado&#150; y social, lo que posibilit&oacute; diferenciar el tipo de alumnos que ingresaron, bien como internos o externos, de beca o con recursos propios, y que, como ha documentado Candelaria Vald&eacute;s en otros de sus trabajos, son aspectos fundamentales para comprender la evoluci&oacute;n que tuvo desde su creaci&oacute;n y hasta su transformaci&oacute;n en la actual Universidad Aut&oacute;noma de Coahuila.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su obra, Mar&iacute;a Candelaria Vald&eacute;s realiza un puntual an&aacute;lisis de los itinerarios escolares que esas generaciones desplegaron y de las vicisitudes que afrontaron para cumplir con las expectativas personales y colectivas, que se sintetizan en lo que la autora define como escolarizaci&oacute;n, esto es, el proceso que conlleva la adquisici&oacute;n de saberes, de las habilidades intelectuales, morales, de las destrezas pr&aacute;cticas en su conjunto, de los aprendizajes culturales que exigen el dominio y el ejercicio de la disciplina y de la profesi&oacute;n. Para esa labor, Vald&eacute;s se apoya en un exhaustivo y amplio sost&eacute;n documental proveniente de archivos de su estado natal, Coahuila, y de la Ciudad de M&eacute;xico, en particular del archivo que resguarda el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n de la UNAM. Con este sost&eacute;n elabor&oacute; y fabric&oacute; una base de datos que, a su vez, le permiti&oacute; trazar una cartograf&iacute;a de los recorridos escolares de todos los integrantes de las generaciones de abogados, notarios, m&eacute;dicos, farmac&eacute;uticos e ingenieros, quienes cursaron y concluyeron con &eacute;xito tanto los estudios preparatorios como superiores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho esto sin ninguna pretensi&oacute;n ret&oacute;rica, bien en el propio <i>Ateneo Fuente</i> o en planteles escolares de otras entidades &#150;en particular en Nuevo Le&oacute;n, San Luis y la Ciudad de M&eacute;xico o en instituciones del extranjero&#150; se demuestra que pocos abandonaron sus afanes acad&eacute;micos y cuando esto ocurri&oacute; muchas veces fue por cuestiones ajenas a su voluntad. A este respecto, vale la pena apuntar que utilizo el masculino y el plural porque, como destaca Vald&eacute;s, s&oacute;lo se registr&oacute; una mujer que emprendi&oacute; estudios superiores en una de las profesiones m&aacute;s dif&iacute;ciles de incursionar por su condici&oacute;n de g&eacute;nero, la medicina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para hacer inteligible y dar significado al mapa educativo de los estudiantes y egresados del <i>Ateneo Fuente,</i> Mar&iacute;a Candelaria estableci&oacute; coordenadas y dimensiones fundamentales que se organizan con base en cuatro pilares conceptuales que, a la vez, se desgranan en niveles anal&iacute;ticos y metodol&oacute;gicos; estos son escolarizaci&oacute;n, biograf&iacute;a colectiva, "vincular de modo horizontal historias an&aacute;logas"; reclutamiento escolar y trayectorias escolares con cuyo entramado identifica e interpreta qu&eacute; perfil de profesionistas se deseaba, el futuro profesional que les esperaba y hasta d&oacute;nde era posible que esos j&oacute;venes estudiantes coahuilenses lo lograran tanto por sus relaciones personales y sociales como por sus m&eacute;ritos acad&eacute;micos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como lo ilustra la autora, el <i>Ateneo Fuente</i> mantuvo su condici&oacute;n de instituci&oacute;n de estudios preparatorios, lo que le vali&oacute; ser reconocida por la calidad en la formaci&oacute;n de sus estudiantes como la comprueba el hecho de que cuando solicitaban el ingreso a otros planteles de estudios superiores eran admitidos sin mayores objeciones, entre ellos las escuelas nacionales de Jurisprudencia, de Medicina o de Ingenieros, la de Agricultura y Veterinaria y el Colegio Militar, todas ellas ubicadas en la Ciudad de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vald&eacute;s Silva explica que el futuro que les deparaba su paso por el plantel escolar no s&oacute;lo era deseable sino posible a condici&oacute;n de la apertura, la permanencia o la clausura de las opciones educativas, situaci&oacute;n que estuvo sujeta a diversos vaivenes. En cualquier caso, las decisiones que se adoptaron no fueron fortuitas ni arbitrarias sino que respondieron a coyunturas en funci&oacute;n de los requerimientos pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y sociales de la entidad. La consolidaci&oacute;n del Estado moderno y el impulso a la modernizaci&oacute;n econ&oacute;mica y social trajeron consigo el aumento del n&uacute;mero de ciudades, los fen&oacute;menos migratorios del campo a la ciudad, la urbanizaci&oacute;n con todas las derivaciones en materia de obra p&uacute;blica, salud, vivienda y educaci&oacute;n. Este marco explica la necesidad de arraigar la instituci&oacute;n con el entorno, es decir, dar respuestas a las necesidades territoriales. As&iacute;, el <i>Ateneo Fuente</i> deb&iacute;a atender al mismo tiempo a la formaci&oacute;n de profesionistas y de profesiones que estuvieran en condiciones de responder a las demandas en los niveles estatal, regional y local y a aspirar a una formaci&oacute;n m&aacute;s general que los colocara en posibilidades de realizar o concluir sus estudios en una instituci&oacute;n distinta a la de su origen. Tal situaci&oacute;n instaur&oacute; un v&iacute;nculo universidad&#45;sociedad y, por a&ntilde;adidura, mecanismos de institucionalizaci&oacute;n y legitimaci&oacute;n de las profesiones que se expres&oacute; en modos y tendencias tanto de la formaci&oacute;n de profesionistas como del sistema universitario p&uacute;blico en Coahuila.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta suerte, se esperaba que los abogados edificaran gran parte del andamiaje jur&iacute;dico que diera certeza jur&iacute;dica y legitimidad pol&iacute;tica a las nacientes instituciones que habr&iacute;an de regular la vida personal y social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica por medio de la elaboraci&oacute;n de la legislaci&oacute;n pertinente y, al menos en su inicio, de administrar las principales instituciones del gobierno republicano. Por su parte, los profesionistas que se inclinaron o prefirieron el cultivo y la pr&aacute;ctica de las ciencias m&eacute;dicas deb&iacute;an ser educados en los paradigmas de la ciencia experimental, de las nuevas f&oacute;rmulas y preparaci&oacute;n de medicamentos, de las maneras in&eacute;ditas de regulaci&oacute;n y funcionamiento de la industria farmac&eacute;utica a partir no ya de las peque&ntilde;as boticas familiares sino de los incipientes laboratorios a fin de responder a los requerimientos graduales que exig&iacute;a el crecimiento y la concentraci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en determinadas regiones y localidades de la entidad para procurar la salud personal y social, as&iacute; como de las novedosas pr&aacute;cticas hospitalarias que fueron imponi&eacute;ndose y generaliz&aacute;ndose como modelo de atenci&oacute;n a los pacientes. En t&eacute;rminos similares, la demanda y la formaci&oacute;n de ingenieros se hizo presente; baste indicar la trascendencia de esta profesi&oacute;n y de estos profesionistas con las obras ingenieriles asociadas: a la prestaci&oacute;n y el abasto de agua potable, la edificaci&oacute;n de instalaciones hospitalarias, de vivienda y la construcci&oacute;n de planteles escolares, en suma, del equipamiento urbano. Tal vez una de las diferencias es que los ingenieros conservaron &#150;m&aacute;s que los m&eacute;dicos y los abogados&#150; su rasgo de profesi&oacute;n liberal pues, documenta Vald&eacute;s, la expansi&oacute;n y el crecimiento de la miner&iacute;a, la agricultura y la industria estuvieron estrechamente ligadas a los negocios familiares o individuales. Ahora bien, una caracter&iacute;stica com&uacute;n a estos profesionistas fue su desempe&ntilde;o en la docencia, compartiendo su experiencia y enriqueciendo la tradici&oacute;n y el prestigio del <i>Ateneo Fuente</i> en la formaci&oacute;n de las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como lo sugiere Vald&eacute;s, los servicios de una sociedad en pleno proceso de cambio, como lo era la coahuilense, supuso profundas mutaciones en el ejercicio de las "tradicionales" profesiones liberales, hecho que puede constatarse en los mecanismos de incorporaci&oacute;n de los j&oacute;venes estudiantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; por eso la l&oacute;gica del reclutamiento de las &eacute;lites intelectuales fue uno de los aspectos m&aacute;s notables del liberalismo, como ideolog&iacute;a y pr&aacute;ctica pol&iacute;tica. De ah&iacute; que una de las contribuciones m&aacute;s relevantes del trabajo de Vald&eacute;s sea precisamente desvelar la trama de relaciones que conform&oacute; la educaci&oacute;n secundaria, en particular, y el sistema educativo coahuilense, en general, a finales del siglo XIX y principios del siguiente al buscar incluir a diferentes sectores sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vale advertir que la intenci&oacute;n formal del dispositivo institucional que encarnaba el <i>Ateneo Fuente</i> era uniformar un pensamiento y una pr&aacute;ctica cultural, es decir, inculcar en los j&oacute;venes una visi&oacute;n del mundo, o un mundo como representaci&oacute;n, conform&aacute;ndolos como una generaci&oacute;n seg&uacute;n Roger Chartier, y por ende, hacer plausible la biograf&iacute;a colectiva y el itinerario escolar como recurso te&oacute;rico y la experiencia personal y colectiva, m&aacute;s o menos homog&eacute;nea, esto es, como <i>habitus</i> cultural. No obstante, tal y como ha puesto de manifiesto la reciente historiograf&iacute;a de la educaci&oacute;n, cada individuo proveniente de grupos sociales diversos se apropi&oacute; de manera diferencial de las posibilidades que otorgaba la pol&iacute;tica educativa de la &eacute;poca, en particular de la forma de acceso y de vivencia que obtuvieron durante su recorrido escolar. Desde esta perspectiva no es exagerado sostener que los miembros procedentes de las "familias tradicionales", de las emergentes clases medias y de las clases populares negociaron, de acuerdo con sus estilos de vida y sus pr&aacute;cticas formativas previas, su articulaci&oacute;n con la pol&iacute;tica educativa oficial y su alistamiento en el sistema educativo que comenzaba a estructurarse como tal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una mirada atenta a las formas de apropiaci&oacute;n que hicieron las clases sociales respecto de estos procesos &#150;y a las tradiciones desde las cuales se hicieron&#150; posibilita una comprensi&oacute;n m&aacute;s acabada de la escolarizaci&oacute;n de los estudiantes, as&iacute; como de la configuraci&oacute;n de la educaci&oacute;n preparatoria y superior tanto en el pa&iacute;s como en el estado de Coahuila. Por ejemplo, seg&uacute;n insin&uacute;a Vald&eacute;s Silva, el capital cultural as&iacute; como la red de relaciones sociales y econ&oacute;micas constituyeron factores primordiales para que los j&oacute;venes atene&iacute;stas concluyeran o alargaran su itinerario escolar en correspondencia con los plazos estipulados en los planes y programas de estudio. As&iacute;, los hijos de las clases altas y medias estuvieron en mejores condiciones para cerrar su ciclo formativo lo m&aacute;s pronto posible, mientras que los de las clases bajas depend&iacute;an de los apoyos que pudieran ofrecerles las autoridades municipales o las estatales por medio del otorgamiento de las becas de gracia, o bien sus propias familias, lo que prolong&oacute; su estancia en los planteles escolares.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Con todo, esta din&aacute;mica del reclutamiento escolar exhibe lo que Francois Dubet define como "elitismo democr&aacute;tico", el cual permite explicar los procesos de recepci&oacute;n acad&eacute;mica espec&iacute;fica que instauraron en las instituciones educativas creadas y sostenidas con recursos p&uacute;blicos, ente ellas los institutos cient&iacute;ficos y literarios, las escuelas nacionales y los colegios que funcionaron en distintas entidades de la rep&uacute;blica.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto de Mar&iacute;a Candelaria Vald&eacute;s Silva es un claro ejemplo de las complejas relaciones entre las instituciones educativas y la sociedad, de la importancia que las instituciones educativas p&uacute;blicas adquieren en condici&oacute;n de patrimonio cultural, tanto en su sentido simb&oacute;lico como material, esto es, dispositivo de reclutamiento y de formaci&oacute;n de grupos intelectuales, productores de ideas y de capacidad de innovaci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica inscritas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vale recordar que la fundaci&oacute;n del <i>Ateneo Fuente</i> fue una respuesta a lo que se consideraba una necesidad para atender las expectativas de autoridades, profesores, padres de familia y, sobre todo, de los j&oacute;venes coahuilenses que pretend&iacute;an comprender y explicar las preocupaciones derivadas de los problemas sociales, econ&oacute;micos o pol&iacute;ticos que derivaban de un nuevo orden cultural, en su sentido m&aacute;s amplio, como lo era la sociedad coahuilense entre dos luces, en el ocaso del siglo XIX y el amanecer del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De igual modo, las sucesivas reformas a los planes y programas de estudio de cada una de las carreras, la clausura o la interrupci&oacute;n de todas o alguna de ellas, as&iacute; como las alternativas que se les brindaban a los atene&iacute;stas a fin de proseguir en sus empe&ntilde;os educativos son otras tantas expresiones de los modos en que las instituciones escolares se conciben y son concebidas, de los objetivos y metas que se imponen y se les imponen, de c&oacute;mo estas se adecuan a las requerimientos sociales, pol&iacute;ticos, econ&oacute;micas y culturales. A la par, estas transformaciones institucionales dan cuenta de la importancia que la sociedad les confiere a sus j&oacute;venes y a sus estudiantes y c&oacute;mo ellos est&aacute;n dispuestos a reformar lo que es necesario reformar y a conservar lo que es primordial para no perder su identidad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, la obra de Vald&eacute;s Silva es valiosa porque nos ense&ntilde;a que las soluciones a los problemas sociales, en particular los que enfrentan las instituciones educativas p&uacute;blicas, es tambi&eacute;n un lance para ir en pos del futuro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este texto fue le&iacute;do en la presentaci&oacute;n del libro, realizada en el marco del XI Congreso Nacional de Investigaci&oacute;n Educativa, celebrado en la Ciudad de M&eacute;xico en noviembre de 2011. El autor agradece a David Sandoval Cedillo su lectura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Por ejemplo, para el caso del Instituto Cient&iacute;fico y Literario del Estado de M&eacute;xico, el reclutamiento escolar presenta datos muy interesantes. Mediante las listas de inscripciones provenientes del Archivo Hist&oacute;rico de la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico, es posible identificar la diversidad social y geogr&aacute;fica de los j&oacute;venes y los procesos de selecci&oacute;n para la formaci&oacute;n de las &eacute;lites intelectuales. Un r&aacute;pido recuento a las mismas permite dar una idea de esta diversidad. En los registros de inscripci&oacute;n de 1910 y 1911 pueden identificarse varios aspectos cuantitativos y cualitativos de los procesos de selecci&oacute;n, incorporaci&oacute;n y acceso a la &eacute;lite cultural. La lista de solicitudes de inscripci&oacute;n proporciona informaci&oacute;n sobre los or&iacute;genes sociales y las relaciones que cultivaban los j&oacute;venes estudiantes con algunos individuos de relevancia cultural, quienes fungieron como tutores en m&uacute;ltiples oportunidades. En 1911, se reportaron 119 alumnos para cursar los estudios preparatorios y profesionales y se anotaba la siguiente informaci&oacute;n: nombre del padre o tutor, ocupaci&oacute;n de &eacute;ste, fecha de nacimiento del joven institutense, edad cumplida, lugar de origen, instituci&oacute;n de procedencia y a&ntilde;o a cursar. Como puede apreciarse estos datos son sumamente interesantes e importantes para analizar los procesos de acceso, incorporaci&oacute;n y ascenso a la &eacute;lite intelectual. Aqu&iacute; s&oacute;lo nos referimos a dos de ellos: la ocupaci&oacute;n de los padres o tutores y las escuelas de instrucci&oacute;n superior de donde proced&iacute;an. Vale la pena advertir que existe una peque&ntilde;a diferencia entre la lista de solicitudes de inscripci&oacute;n y las listas de inscripci&oacute;n. La primera es la que en este momento interesa porque es la que registra dicha noticias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En dicha lista se anotaban 22 ocupaciones de los padres/madres o tutores seg&uacute;n declararon los 93 estudiantes acerca de la ocupaci&oacute;n/oficio/ profesi&oacute;n, es decir, 78.15%, lo que puede considerarse representativo del universo de j&oacute;venes estudiantes que asist&iacute;an al establecimiento educativo. De este n&uacute;mero encontramos, para nuestra sorpresa, que 23 ten&iacute;an la ocupaci&oacute;n de labrador (24.73%), detr&aacute;s de ellos la de comerciante con 21, (22.58%), y a una distancia relativamente significativa la de empleado, con 11 casos (11.82%). Muy debajo de ellos los que declararon ser licenciados o abogados con 5 casos (5.4%) y con igual porcentaje los jornaleros, lo que sin duda es otro dato significativo. Finalmente, 4.3% eran doctores en medicina y con el mismo n&uacute;mero absoluto, 3 casos, artesanos y viudas o madres, que representan 3.33%. En conjunto, estas categor&iacute;as concentran 75 registros, lo que equivale a 63% de las ocupaciones que se declararon, mientras que 37% se distribuye entre empleados de f&aacute;brica (2), telegrafistas (2), tejedor, farmac&eacute;uticos (2), tenientes del ej&eacute;rcito (2), traficante, ingeniero, sastre, agricultor, escribano p&uacute;blico, pasante jurista, industrial, profesor de medicina y agente de negocios con un registro, respectivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Dubet, Fran&ccedil;ois (2005), "Exclusi&oacute;n social, exclusi&oacute;n escolar", en Juli&aacute;n J. Luengo (comp.), <i>Paradigmas de gobernaci&oacute;n y de exclusi&oacute;n social en la educaci&oacute;n. Fundamentos para el an&aacute;lisis de la discriminaci&oacute;n escolar contempor&aacute;nea</i>, Ciudad de M&eacute;xico; Ediciones Pomares, pp. 96&#45;106. Dubet sugiere diversos niveles metodol&oacute;gicos y anal&iacute;ticos: en primer lugar, se&ntilde;ala que este proceso se produce en las organizaciones sociales que posibilitan cierta movilidad social y una ampliaci&oacute;n y renovaci&oacute;n de las &eacute;lites. En segundo, indica que el sistema social tiene entre sus rasgos mantener un sistema escolar relativamente cerrado que se abre para facilitar el ingreso de los mejores alumnos de los grupos sociales subalternos a fin de unirse a la &eacute;lite. Para ello, en tercer lugar, identifica los procedimientos de selecci&oacute;n mediante los cuales incorpora a los individuos de estos grupos: concursos y sistema de becas que seleccionan a los mejores alumnos, generalmente en la adolescencia, para permitirles el acceso a los mejores centros educativos. Tal condici&oacute;n se da en cuarto lugar, aclara que cuando se brinda educaci&oacute;n elemental para todos los sectores sociales con el objetivo de garantizar la misma cultura, los mejores alumnos ir&aacute;n a las grandes escuelas y la universidad. Naturalmente, en este mecanismo de reclutamiento acad&eacute;mico subyace un proceso de exclusi&oacute;n social y exclusi&oacute;n escolar.</font></p>      ]]></body>
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