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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Por una renovaci&oacute;n organizativa de los centros escolares</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Rosel Bol&iacute;var Ruano </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Gonz&aacute;lez, Mar&iacute;a Teresa (coord.); Escudero, Juan Manuel; Nieto, Jos&eacute; Miguel y P&oacute;rtela, Antonio (2011). Innovaciones en el gobierno y gesti&oacute;n de los centros escolares, Madrid: S&iacute;ntesis, 298 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <i>Posgraduada en Educaci&oacute;n y becada del Programa de Formaci&oacute;n de Personal Investigador (FPI) del Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n, Espa&ntilde;a,</i> CE: <a href="mailto:rosel_br@hotmail.com">rosel_br@hotmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Texto recibido: </b>6 de octubre de 2011 <b>    <br> Aceptado: </b>12 de octubre de 2011</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos enfrentamos, actualmente, a nuevos retos a los que los sistemas educativos deben dar respuesta. A pesar de tantas reformas y cambios escolares en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la organizaci&oacute;n de los centros &#151;al menos en Espa&ntilde;a&#151; ha permanecido, b&aacute;sicamente invariable, como parte de la "gram&aacute;tica b&aacute;sica", que no se debe tocar si no queremos que se derrumbe el edificio. As&iacute;, la organizaci&oacute;n parcelada del curriculum, los tiempos escolares, las condiciones del trabajo docente, el papel del alumnado, la autonom&iacute;a organizativa de los centros, el liderazgo pedag&oacute;gico, etc&eacute;tera, son nuestras invariantes pedag&oacute;gicas. En gran medida, parte del "fracaso" de los sucesivos nuevos marcos curriculares, se ha debido a introducirlos cual vino nuevo en odres viejos. El libro que rese&ntilde;amos expone y desarrolla algunos de los factores que han provocado dicho "fracaso" y c&oacute;mo podemos afrontar las nuevas necesidades que las instituciones educativas precisan. El equipo de Did&aacute;ctica y Organizaci&oacute;n Escolar de la Universidad de Murcia (Juan Manuel Escudero, Jos&eacute; Miguel Nieto y Antonio P&oacute;rtela), coordinados por Mar&iacute;a Teresa Gonz&aacute;lez, en este texto aporta una buena revisi&oacute;n sobre qu&eacute; cambios organizativos, m&aacute;s all&aacute; de escuelas alternativas, se pueden establecer en nuestras escuelas hoy, de acuerdo con las experiencias y literatura internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las escuelas creadas en el siglo XX bajo sistemas burocr&aacute;ticos no se ajustan a las demandas del entorno. En este sentido Collinson y Cook (2007:4) afirman: "los sistemas escolares, como subconjuntos de la sociedad, no son inmunes a los cambios paradigm&aacute;ticos. El paso de una sociedad industrial a una sociedad del conocimiento ejerce presi&oacute;n sobre los sistemas escolares a cambiar su paradigma de organizaci&oacute;n propia y el desarrollo de los individuos que son capaces de contribuir a nuevos tipos de organizaciones". En el cap&iacute;tulo 1 del libro se hace referencia, entre otros aspectos, a los ejes sobre los que vertebrar la renovaci&oacute;n pendiente del gobierno y la gesti&oacute;n de los centros escolares. Una renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica ha de ir unida a la renovaci&oacute;n organizativa si se quiere crear <i>y </i>sostener el tipo de organizaciones educativas que son reclamadas para asegurar el derecho esencial de la educaci&oacute;n. Los n&uacute;cleos que aglutinan los cambios organizativos (y cap&iacute;tulos del libro) son:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1) Los centros escolares y el aprendizaje de los alumnos. </i>Modos organizativos (ligados a la cultura y clima escolares) que condicionan nuevas relaciones de cuidado personal, social y acad&eacute;mico de los alumnos; de manera que se conviertan en entornos acogedores, cercanos y personalizados. Paralelamente, la participaci&oacute;n y la voz del alumnado, los niveles y estrategias de participaci&oacute;n son un n&uacute;cleo potente de renovaci&oacute;n. Como en la investigaci&oacute;n de Rudduck y Flutter (2007), dar la voz al alumnado puede ser el mejor aliado para la mejora. Tambi&eacute;n, c&oacute;mo los centros pueden responder a la creciente diversidad (y desigualdad) del alumnado para la inclusi&oacute;n educativa y el tipo de liderazgo que comportan. Se trata de ver, pues, desde la <i>cara humana de los centros y el profesorado, </i>&iquest;de qu&eacute; manera, c&oacute;mo y por qu&eacute; han de ser dise&ntilde;ados como espacios sociales y culturales humanos, acogedores de las diversidades e intereses de los que los habitan?</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2) Centros escolares, condiciones de trabajo y desarrollo profesional de los docentes. </i>Los dos cap&iacute;tulos de esta segunda parte, realizados por Escudero, de un lado apuntan a las condiciones laborales de los centros, dependientes de condiciones externas, pero tambi&eacute;n a las propiamente organizativas (clima, liderazgo, relaciones de colaboraci&oacute;n, responsabilidad por los resultados) y, de otro, c&oacute;mo configurar los centros escolares como espacios de aprendizaje y desarrollo profesional de los docentes, reexaminando la propuesta de "comunidades profesionales de aprendizaje" a la luz de nuestras condiciones y posibilidades. &iquest;C&oacute;mo afrontar la reconstrucci&oacute;n del gobierno, direcci&oacute;n y trabajo en los centros escolares para responder a las demandas y a los nuevos contextos de fuera? Proveer una buena educaci&oacute;n para todos supone funcionar de modo conjunto y no como suma de partes aisladas e independientes. Aqu&iacute; se resit&uacute;a el liderazgo educativo y la escuela, entendida y construida como "comunidad profesional de aprendizaje".</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>3) Gobierno, gesti&oacute;n y liderazgo en los centros escolares. </i>Se precisa una reconstrucci&oacute;n en la gesti&oacute;n y gobiernos de los centros que d&eacute; respuesta a las nuevas demandas y necesidades del entorno, donde el liderazgo y direcci&oacute;n deben ser la clave para propiciar la mejora. De un gobierno a una "gobernanza", entendida en un sentido m&aacute;s horizontal, con m&uacute;ltiples agentes, instancias y relaciones. La direcci&oacute;n de los centros, en lugar de una funci&oacute;n burocr&aacute;tica, debe incidir en los procesos de ense&ntilde;anza&#150;aprendizaje. Eso reclama un liderazgo entendido ahora de modo compartido o distribuido en toda la organizaci&oacute;n y en los modos de trabajo y relaci&oacute;n profesional de los miembros, sin dejar de vertebrar y cohesionar de estos otros modos el discurrir educativo del centro. Se presta atenci&oacute;n a aspectos destacados en los &uacute;ltimos tiempos como decisivos para mejorar los centros: la autonom&iacute;a organizativa y pedag&oacute;gica de las instituciones escolares, la descentralizaci&oacute;n de poder, liderazgo distribuido, las escuelas como comunidad profesional de aprendizaje. Igualmente debiera formar parte de la din&aacute;mica interna la autoevaluaci&oacute;n como revisi&oacute;n interna orientada a la mejora, a la que Jos&eacute; Miguel Nieto dedica un cap&iacute;tulo.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>4) Los contextos y relaciones de los centros escolares. </i>En esta sociedad compleja la educaci&oacute;n es, cada vez m&aacute;s, una tarea comunitaria; por eso un &aacute;mbito de renovaci&oacute;n es la relaci&oacute;n que los centros escolares mantienen con su entorno. La soledad y aislamiento de la escuela no propicia la alianza que hoy d&iacute;a las escuelas necesitan para crear sinergias que faciliten su mejora, crear y reforzar v&iacute;nculos con las familias, barrios, comunidad. Es de suma importancia promover el trabajo en colaboraci&oacute;n con las familias, en primer lugar, pasando de una representaci&oacute;n a una implicaci&oacute;n y participaci&oacute;n activa. La integraci&oacute;n de servicios comunitarios en torno al centro educativo es otro de los retos pendientes. En el plano de las relaciones es preciso replantear las que, hasta ahora, han mantenido con la Administraci&oacute;n educativa, como hace Juan M. Escudero. Por &uacute;ltimo, en una sociedad de la informaci&oacute;n los centros han de funcionar en redes de escuelas y de escuelas como comunidades de aprendizaje.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera parte (Los centros escolares y el aprendizaje de los alumnos), concretamente en el cap&iacute;tulo segundo, se analizan las relaciones con los estudiantes en el marco escolar y los ambientes de aprendizaje, destac&aacute;ndose la importancia que tienen las relaciones en la escuela y se formulan algunas propuestas para la mejora de las condiciones que propicien ambientes m&aacute;s personalizados para los alumnos <i>y </i>sus aprendizajes. Los centros escolares son un contexto fundamental para que los estudiantes se relacionen <i>y </i>aprendan, pero su experiencia escolar no s&oacute;lo se ve influenciada por las relaciones con otros compa&ntilde;eros o por los profesores, sino tambi&eacute;n las que el propio centro genera <i>y </i>propicia, unas condiciones organizativas que influyen en el aprendizaje acad&eacute;mico y social de los estudiantes. En la &uacute;ltima parte de este cap&iacute;tulo se se&ntilde;alan algunas propuestas de mejora que, <i>grosso modo, </i>podemos sintetizar en la necesidad de construir contextos organizativos descentralizados y m&aacute;s personalizados, son tres apartados en los que se agrupan las principales propuestas de actuaci&oacute;n: aspectos estructurales, clima relacional y curr&iacute;culo en el centro educativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tercer cap&iacute;tulo ("La participaci&oacute;n y la voz del alumno en el centro escolar") se describe de la necesidad de que los alumnos participen en su educaci&oacute;n de una forma activa y que ellos mismos sean protagonistas; es necesario que los agentes educativos escuchen activamente y aprendan de los estudiantes, que sean tenidos en cuenta. &iquest;Por qu&eacute;?, Jos&eacute; Miguel Nieto aporta diferentes argumentos para que la voz del alumno sea tenida en cuenta e, incluso, se proponen modalidades y estrategias que permiten la inclusi&oacute;n de los estudiantes en la vida de la escuela fundamentadas en una amplia revisi&oacute;n de literatura. "Diversidad del alumnado y respuestas de los centros escolares" es el cuarto cap&iacute;tulo que pone broche a la primera parte, un fen&oacute;meno nuevo hace unos a&ntilde;os y cotidiano actualmente. La diversidad es un reto al que se enfrentan las escuelas y que, en ocasiones, no saben c&oacute;mo dar respuesta. En el cap&iacute;tulo se tratan dos factores b&aacute;sicos: c&oacute;mo son representadas las diferencias y la diversidad en los centros escolares y c&oacute;mo se puede dar respuesta a esta realidad desde una perspectiva de escuela inclusiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte, como se se&ntilde;alaba antes, la configuran dos cap&iacute;tulos con una cierta unidad, debida a su realizaci&oacute;n conjunta por el profesor Juan Manuel Escudero. El cap&iacute;tulo quinto ("Condiciones del trabajo docente, organizaci&oacute;n de los centros escolares y mejora de la situaci&oacute;n") analiza las condiciones de la labor docente, dado que hoy en d&iacute;a es complicado establecer entornos y condiciones de trabajo que les permitan realizar bien su labor y asumir las responsabilidades pertinentes. En primer lugar se establece cu&aacute;l es el estado de la cuesti&oacute;n para, posteriormente, tratar el concepto y las distintas categor&iacute;as de las condiciones del trabajo docente. "Los centros escolares, en gran medida, conforman el puesto de trabajo docente, adem&aacute;s de actuar como mediadores entre las pol&iacute;ticas educativas y el ejercicio de la docencia. Adem&aacute;s, operan como creadores de estructuras, tareas y relaciones, clima y din&aacute;micas de trabajo que conforman significativamente tanto la vivencia y la implicaci&oacute;n del profesorado en la profesi&oacute;n, como su desempe&ntilde;o cotidiano", se&ntilde;ala el autor.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Los centros escolares como espacios de aprendizaje y de desarrollo profesional de los docentes" constituye el sexto cap&iacute;tulo donde se hace un buen an&aacute;lisis, apoyado por una revisi&oacute;n de las experiencias y literatura internacionales m&aacute;s recientes, sobre c&oacute;mo la cultura de cada centro escolar condiciona de forma decisiva como el profesorado vive el ejercicio cotidiano de la profesi&oacute;n y su impacto en la vivencia y aprendizaje del alumnado. Configurar la escuela como una "comunidad profesional de aprendizaje", aparte de no estar exenta de limitaciones, puede proporcionar las bases para el aprendizaje de los docentes. En otro trabajo paralelo Escudero (2009: 9) afirma: "tampoco se presume que la creaci&oacute;n de comunidades de aprendizaje en las organizaciones educativas sea un empe&ntilde;o f&aacute;cil ni libre de problemas, pues sus presupuestos e implicaciones est&aacute;n distantes de las regularidades vigentes en la mayor&iacute;a de los casos. Hay motivos suficientes, con todo, para sostener que se trata de una hip&oacute;tesis de trabajo que vale la pena y que, por tanto, merece ser explorada". Hoy en d&iacute;a existen evidencias que constatan que realmente los centros no llegan a ser comunidades profesionales de aprendizaje. En este sentido Richard Elmore (2003) afirma "Las escuelas, como organizaciones, no est&aacute;n dise&ntilde;adas como lugares de aprendizaje. &#91;...&#93; La brutal iron&iacute;a de nuestra circunstancia actual es que las escuelas son lugares hostiles e inh&oacute;spitos para el aprendizaje. Son hostiles para el aprendizaje de los adultos y, por esta causa, son necesariamente hostiles para el aprendizaje de los estudiantes. En realidad han sido as&iacute; durante bastante tiempo" (pp. 10 y 12). En el cap&iacute;tulo se exponen las caracter&iacute;sticas para sostener comunidades profesionales de aprendizaje, fundamentadas en una amplia revisi&oacute;n de literatura; adem&aacute;s se formulan orientaciones para crear y mantener comunidades docentes de aprendizaje en los centros escolares no como un modelo predeterminado que haya que seguir, sino que se necesita redise&ntilde;ar el trabajo y roles de los docentes para que su labor se desarrolle en equipo y colaboraci&oacute;n. Como dice DuFour (2004: 11) "el modelo de comunidad de aprendizaje profesional es un gran dise&ntilde;o de una nueva y poderosa forma de trabajar juntos que afecta profundamente a las pr&aacute;cticas de ense&ntilde;anza. Sin embargo, iniciar y mantener el concepto requiere mucho trabajo".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera parte, dedicada al gobierno y liderazgo en los centros escolares, se abre con un cap&iacute;tulo dedicado a "El gobierno del centro", con un an&aacute;lisis de la noci&oacute;n de gobierno, su diferenciaci&oacute;n con "gobernanza", as&iacute; como las limitaciones y desaf&iacute;os de cada uno de los t&eacute;rminos. "Direcci&oacute;n y liderazgo educativo en los centros" es un extenso y excelente cap&iacute;tulo realizado por la coordinadora del libro, donde destaca la importancia de la direcci&oacute;n escolar y del liderazgo distribuido como la clave para un adecuado funcionamiento del centro escolar. Sin embargo, gran parte del trabajo de los directores no se ha centrado en el desarrollo y crecimiento del centro como organizaci&oacute;n educativa, sino en las tareas de gesti&oacute;n que vienen a consumir gran parte de su trabajo cotidiano. Se formula un buen an&aacute;lisis sobre la direcci&oacute;n escolar <i>(de la gesti&oacute;n al liderazgo), </i>sobre c&oacute;mo se ha cambiado de rumbo desde una concepci&oacute;n puramente gerencial hacia la necesidad de un liderazgo pedag&oacute;gico o educativo, no limitado a la acci&oacute;n de la direcci&oacute;n. Actualmente se aboga, si queremos que el centro crezca como organizaci&oacute;n, por un "liderazgo distribuido" que cree unas condiciones para que los dem&aacute;s docentes participen en la toma de decisiones y se comprometan, cada uno en su parcela, en la mejora de la acci&oacute;n educativa. El papel del director es crucial para crear la cohesi&oacute;n de la organizaci&oacute;n y una cultura com&uacute;n. Que la mejora escolar no es asunto s&oacute;lo de la direcci&oacute;n educativa sino de todos los que trabajan en la escuela, no significa quitar protagonismo y menospreciar el rol del director sino redise&ntilde;ar sus funciones y modos de hacer para crear una red de relaciones interpersonales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para poner fin a la tercera parte del libro en el cap&iacute;tulo noveno "Evaluar hoy para mejorar ma&ntilde;ana. La revisi&oacute;n interna del centro escolar", plantea la evaluaci&oacute;n como fuente de conocimiento a utilizar en la toma de decisiones para la mejora del centro escolar, calificando qu&eacute; se entiende por mejora y c&oacute;mo se puede aprender de una evaluaci&oacute;n; los centros se est&aacute;n afrentando continuamente a valoraciones internas y externas que est&aacute;n evidenciando las carencias del sistema, sin olvidar la falta de recursos, compromiso y condiciones de trabajo que impiden la realizaci&oacute;n de tareas de revisi&oacute;n interna. Si las evaluaciones externas son necesarias, para diagnosticar el estado y ejercer una cierta presi&oacute;n externa, el mecanismo prioritario de mejora ha de ser interno, por medio de procesos de autorrevisi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;ltima parte del libro (Los centros escolares en contexto y en relaci&oacute;n), con cuatro cap&iacute;tulos, es novedosa por cuanto responde a din&aacute;micas actuales de las escuelas y las demandas sociales. El primero de ellos ("Implicaci&oacute;n de las familias en la educaci&oacute;n escolar de sus hijos") comienza con una breve s&iacute;ntesis de lo que se entiende por "implicaci&oacute;n parental" para, posteriormente, incidir en tres ejes: la <i>implicaci&oacute;n centrada en la familia </i>donde se exponen algunas de las actitudes de los padres ante la educaci&oacute;n de sus hijos y se pone de manifiesto la limitaci&oacute;n de la intervenci&oacute;n familiar, por otro lado se hace referencia a la <i>implicaci&oacute;n centrada en la escuela </i>donde se habla de los d&eacute;ficits de las familias en la educaci&oacute;n de sus hijos y c&oacute;mo se puede favorecer esta implicaci&oacute;n, como tercer y &uacute;ltimo eje se trata la <i>implicaci&oacute;n centrada en la comunidad </i>en cuanto a la intervenci&oacute;n parental en los centros educativos. &iquest;Qu&eacute; se puede hacer para implicar y comprometer a las familias? Hay un conjunto de buenas pr&aacute;cticas, de las que se formula una descripci&oacute;n en la &uacute;ltima parte del cap&iacute;tulo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal y como est&aacute;n evolucionando las estructuras familiares y sociales, especialmente en contextos desfavorecidos, fuerzan que las instituciones escolares se configuren como <i>centros para la integraci&oacute;n de servicios, </i>con una coordinaci&oacute;n entre organizaciones e instancias sociales. A su vez, el an&aacute;lisis de las organizaciones educativas en contexto exige prestar atenci&oacute;n al tipo de conexiones sostenidas entre los centros escolares y las pol&iacute;ticas de gobierno realizadas por la administraci&oacute;n educativa, que tiene responsabilidades en lo que ata&ntilde;e a la ordenaci&oacute;n, redistribuci&oacute;n y provisi&oacute;n justa de la educaci&oacute;n a toda la ciudadan&iacute;a. Juan Manuel Escudero se adentra as&iacute; en el vasto territorio de las relaciones entre escuelas y administraciones, escrudi&ntilde;ando mecanismos que posibilitan o impiden una buena educaci&oacute;n para todos. Por &uacute;ltimo, las redes que conectan personas y organizaciones han ido cobrando relevancia, por lo que se dedica el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo a los diversos tipos de redes entre centros escolares, especialmente como contextos para el aprendizaje profesional en red y la mejora escolar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su momento, Richard Elmore, dentro del movimiento de reestructuraci&oacute;n escolar, plante&oacute; que el asunto no es tanto c&oacute;mo la gente act&uacute;a en una organizaci&oacute;n, sino que la investigaci&oacute;n "debe dirigirse a crear los roles y estructuras que apoyen y promuevan las pr&aacute;cticas educativas que deseamos". En lugar de "predicar" lo que la gente deba hacer, la cuesti&oacute;n se torna, pues, en qu&eacute; din&aacute;micas y condiciones organizativas puedan promover los procesos educativos que deseamos. Nuevos modos de hacer exigen la emergencia de nuevos roles y patrones de relaciones entre los profesores, redise&ntilde;ando los entornos laborales, las estructuras organizativas y los modos de pensar <i>y </i>hacer la ense&ntilde;anza. La "gram&aacute;tica b&aacute;sica" (su estructura organizativa, curricular <i>y </i>profesional), por ejemplo, que gobierna la vida de los centros de secundaria es incompatible para atender las necesidades de las nuevas masas de adolescentes. Conscientes de estos problemas sabemos en qu&eacute; direcci&oacute;n hay que ir pero, el problema no es de imaginaci&oacute;n sino de lo arduo de la empresa para llegar hasta all&iacute;, partiendo de nuestro presente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis de la modernidad ha llevado aparejada la crisis de las instituciones modernas, como las escuelas, particularmente los institutos de secundaria. Francois Dubet (2006) ha analizado l&uacute;cidamente el <i>ocaso de las instituciones </i>que est&aacute; provocando malestar y crisis de identidad a sus profesionales. Pero si esta mutaci&oacute;n procede de la modernidad misma, no debiera conducir a quejas por un pasado idealizado, ya fenecido, sino a imaginar nuevas formas y figuras institucionales, m&aacute;s democr&aacute;ticas, diversificadas y humanas. En esta l&iacute;nea apuesta el libro que sirve de base a nuestro comentario.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Collinson, V. y Cook, T. F. (2007) <i>. Organizational Learning: Improving Learning, Teaching, and Leading in School Systems </i>, Thousand Oaks: Sage Publications.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8708824&pid=S1405-6666201200010001400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dubet, F. (2006). <i>El declive de la instituci&oacute;n (profesiones, sujetos e individuos en la modernidad), </i>Barcelona: Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8708826&pid=S1405-6666201200010001400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dufour, Rick (2004). "What is a "professional learning community"?", <i>Educational Leadership, </i>61 (8), 6&#150;11.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8708828&pid=S1405-6666201200010001400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Elmore, R. E. (2003). "Salvar la brecha entre est&aacute;ndares y resultados. El imperativo para el desarrollo profesional en educaci&oacute;n. Profesorado", <i>Revista de Curriculum y Formaci&oacute;n del Profesorado, </i>7 (1&#150;2), 9&#150;48. Disponible en: <a href="http://www.ugr.es/~recfpro/" target="_blank">http://www.ugr.es/~recfpro/</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8708830&pid=S1405-6666201200010001400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Escudero, J. M. (2009). "Comunidades docentes de aprendizaje, formaci&oacute;n del profesorado y mejora de la educaci&oacute;n", <i>&Aacute;gora para la EF y el Deporte, </i>n&uacute;m. 10, 7&#150;31. Disponible en: <a href="http://www5.uva.es/agora/" target="_blank">http://www5.uva.es/agora/</a> </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8708831&pid=S1405-6666201200010001400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rudduck, J. y Flutter, J. (2007). <i>C&oacute;mo mejorar tu centro escolar. Dar la voz al alumnado, </i>Madrid: Morata.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8708832&pid=S1405-6666201200010001400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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