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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font size="4" face="verdana">Miradas  retrospectivas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>A prop&oacute;sito de los quince a&ntilde;os de la <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mario Rueda Beltr&aacute;n</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Director de la Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa de enero de 1996 a diciembre de 1998. Investigador titular del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico.</i> CE: <a href="mailto:mariorb@unam.mx">mariorb@unam.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quince a&ntilde;os de funcionamiento regular de una publicaci&oacute;n peri&oacute;dica son muy significativos, sobre todo si se trata de una revista especializada en la que se dan a conocer los temas de inter&eacute;s de la educaci&oacute;n formal y los trabajos m&aacute;s recientes de la investigaci&oacute;n educativa, principalmente de M&eacute;xico y de otros pa&iacute;ses iberoamericanos. Me alegro, al igual que todos los asistentes a esta celebraci&oacute;n, y me congratulo con todos aquellos que por diversas causas no pudieron hacer hoy acto de presencia; ausentes por las m&uacute;ltiples ocupaciones sumadas al trabajo acad&eacute;mico cotidiano y a los obst&aacute;culos del desplazamiento en una ciudad compleja y de grandes magnitudes como en la que vivimos, en las que destacan las distancias y el crecimiento desmedido de su poblaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las celebraciones, adem&aacute;s del talante festivo, tambi&eacute;n pueden constituirse en un impulso para vigorizar la principal funci&oacute;n de las revistas cient&iacute;ficas: la difusi&oacute;n de los trabajos m&aacute;s recientes de la investigaci&oacute;n educativa adem&aacute;s de, simult&aacute;neamente, llamar la atenci&oacute;n para favorecer la consolidaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n que le dio origen y de la que es portavoz, el Consejo Mexicano de Investigaci&oacute;n Educativa (COMIE).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conmemoraci&oacute;n debe partir de un reconocimiento de todos y cada uno de los actores que han hecho posible el nacimiento, desarrollo y consolidaci&oacute;n de la <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa</i> (RMIE); todos ellos protagonistas indispensables en su surgimiento y progresi&oacute;n sostenida: los autores de forma destacada, los lectores, los directivos, los distintos comit&eacute;s acad&eacute;micos, el personal t&eacute;cnico (editores, revisores de estilo, formadores, impresores, encuadernadores, distribuidores, entre otros), las instituciones educativas que la han respaldado y un largo etc&eacute;tera que nos proporciona apenas una p&aacute;lida idea de todos los esfuerzos individuales y colectivos acumulados, n&uacute;mero a n&uacute;mero, para dar como consecuencia una revista con quince a&ntilde;os de existencia ininterrumpida y gran impacto en el medio acad&eacute;mico y en otros contextos nacionales e internacionales. As&iacute; que a todos ellos un merecido y amplio agradecimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A prop&oacute;sito de los quince a&ntilde;os de la RMIE, me gustar&iacute;a comentar algunas de las condiciones, desde mi muy personal punto de vista, en las que se dio origen a este proyecto editorial, ahora consolidado y con perspectivas de mantener su crecimiento por muchas d&eacute;cadas m&aacute;s. As&iacute; como remarcar algunas caracter&iacute;sticas sobresalientes por las que todos deber&iacute;amos seguir contribuyendo para garantizarle una larga y fructuosa existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El contexto nacional en el que se gest&oacute; este proyecto editorial tiene que ver con un conjunto de acciones encaminadas a fortalecer el &aacute;rea de la investigaci&oacute;n desarrollada en el campo educativo durante las d&eacute;cadas de los ochenta y noventa. La primera fue la realizaci&oacute;n, en 1993, del II Congreso Nacional de Investigaci&oacute;n Educativa (CNIE) que retom&oacute; la estafeta del primero, de 1981, en el que equipos de acad&eacute;micos trabajaron a lo largo de todo un a&ntilde;o para dar cuenta pormenorizada del estado de la investigaci&oacute;n educativa en todo el pa&iacute;s. El campo de la investigaci&oacute;n educativa, en este segundo ejercicio colectivo, manifest&oacute; un crecimiento considerable en los doce a&ntilde;os transcurridos entre estos dos significativos acontecimientos acad&eacute;micos de car&aacute;cter nacional. Afirmaci&oacute;n que se sostiene al identificar una mayor participaci&oacute;n de estudiosos con formaci&oacute;n profesional especializada y dedicaci&oacute;n prioritaria a esta actividad; as&iacute; como por el aumento evidente del n&uacute;mero de trabajos producidos durante ese lapso y la presencia creciente de un p&uacute;blico diverso que expresaba un inter&eacute;s por la investigaci&oacute;n orientada a cubrir los distintos &aacute;ngulos del campo educativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un segundo evento relevante, derivado del mismo congreso, fue la constituci&oacute;n formal, en 1993, del Consejo Mexicano de Investigaci&oacute;n Educativa, organizaci&oacute;n conformada por un n&uacute;mero considerable de investigadores de casi todos los estados del pa&iacute;s, con producci&oacute;n intelectual en el campo educativo. Con la realizaci&oacute;n del II Congreso se puso de manifiesto la conveniencia de fortalecer la comunicaci&oacute;n entre los acad&eacute;micos de distintas instituciones dedicados al estudio sistem&aacute;tico de los fen&oacute;menos educativos; en una primera direcci&oacute;n, entre quienes compart&iacute;an el inter&eacute;s en temas afines y, en una segunda vertiente, entre los que sustentaban posturas te&oacute;ricas, paradigmas o preferencias disciplinarias similares. En este contexto comenz&oacute; a surgir la idea de contar con un medio que adem&aacute;s de favorecer la comunicaci&oacute;n entre los investigadores, se constituyera en un foro de discusi&oacute;n que contribuyera al logro de los est&aacute;ndares m&aacute;s exigentes de la producci&oacute;n cient&iacute;fica, entendida en su acepci&oacute;n m&aacute;s amplia posible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro acontecimiento sobresaliente, como parte de las primeras iniciativas del COMIE ya formalmente constituido, fue la publicaci&oacute;n de una colecci&oacute;n de libros que acopiaron el conjunto de trabajos de investigaci&oacute;n educativa identificados como producidos en el pa&iacute;s entre 1982 y 1992, contribuyendo con la recopilaci&oacute;n, a la preservaci&oacute;n de la memoria del quehacer investigativo nacional y a la acumulaci&oacute;n de evidencias de una producci&oacute;n de investigaciones m&aacute;s abundantes y sistem&aacute;ticas. La recopilaci&oacute;n tambi&eacute;n respond&iacute;a a la intenci&oacute;n de facilitar la incorporaci&oacute;n de nuevos actores a esta primordial tarea. Paralelamente, se fortalec&iacute;a entre los miembros del COMIE la idea de complementar cada d&eacute;cada la elaboraci&oacute;n de los estados de conocimiento con la organizaci&oacute;n de congresos nacionales que captaran los trabajos de investigaci&oacute;n m&aacute;s recientes; tal fue el caso del III Congreso Nacional de Investigaci&oacute;n Educativa en 1995 que atrajo el inter&eacute;s nacional de m&aacute;s de un millar de interesados en la investigaci&oacute;n y que abonaba a la percepci&oacute;n de la necesidad de creaci&oacute;n de un nuevo medio que diera cabida a la diversidad de temas tratados y a la variedad de estilos de indagaci&oacute;n englobados bajo la denominaci&oacute;n com&uacute;n de investigaci&oacute;n educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una comisi&oacute;n de acad&eacute;micos del COMIE se dio a la tarea de dise&ntilde;ar, a lo largo de varios meses, el proyecto editorial de la <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa.</i> Las discusiones entre los miembros de esta comisi&oacute;n y del Comit&eacute; Directivo de la propia organizaci&oacute;n pon&iacute;an en evidencia una vez m&aacute;s la necesidad de contar con un foro que propiciara el conocimiento y discusi&oacute;n de los paradigmas y las preferencias te&oacute;ricas y metodol&oacute;gicas de los investigadores interesados en el estudio de los fen&oacute;menos educativos. Por supuesto, el debate no s&oacute;lo reflejaba la dificultad de elegir el formato de la revista, sino la situaci&oacute;n de la profunda y extendida discusi&oacute;n de la crisis de los paradigmas tradicionales y el surgimiento de nuevas opciones te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gicas en el campo de las ciencias sociales, particularmente, de las disciplinas vinculadas con el estudio de los fen&oacute;menos del &aacute;rea de la educaci&oacute;n. Una vez aprobado el proyecto por el conjunto de socios del COMIE, se constituy&oacute; el primer Comit&eacute; Editorial, que tuvo a su cargo la encomienda de precisar las pol&iacute;ticas editoriales y la estructura de la RMIE as&iacute; como dar cuerpo al primer ejemplar. Los materiales con los que se formaron los dos n&uacute;meros del primer volumen fueron seleccionados por los responsables de las distintas &aacute;reas tem&aacute;ticas del III CNIE del conjunto de trabajos presentados, bajo la premisa de que los estados de conocimiento hab&iacute;an captado lo hecho en la d&eacute;cada y que lo ah&iacute; expuesto representar&iacute;a la producci&oacute;n cient&iacute;fica m&aacute;s reciente. Tal situaci&oacute;n de arranque del proyecto editorial signific&oacute; una ruta un tanto extra&ntilde;a del proceso de dictaminaci&oacute;n. Se solicit&oacute; a los autores de los trabajos elegidos que los reelaboraran para su publicaci&oacute;n como art&iacute;culos en la nueva revista, por lo que ser&iacute;an sometidos a un doble dictamen de un comit&eacute; editorial multidisciplinario; todo ello en tiempos relativamente cortos, marcados por las exigencias de los procesos editoriales previamente definidos. A pesar de todas las dificultades, la experiencia dej&oacute; constancia de la posibilidad y conveniencia del entendimiento entre campos disciplinarios, teor&iacute;as y formas de desarrollar investigaciones apegadas a variadas tradiciones intelectuales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La RMIE comienza en 1996 con una periodicidad semestral, sostenida hasta el a&ntilde;o 2000, como un proyecto inicialmente controvertido que, poco a poco, fue logrando consenso entre los propios miembros del COMIE, en armon&iacute;a con la comunidad amplia de acad&eacute;micos interesados en el estudio de la educaci&oacute;n que respondieron enviando un n&uacute;mero creciente de trabajos para que fueran considerados en los procesos editoriales rutinarios. La cantidad de solicitudes de materiales para su publicaci&oacute;n posibilitaron el tr&aacute;nsito a una segunda etapa de la RMIE, de 2001 a 2003, con una periodicidad cuatrimestral, para posteriormente, en 2004 adoptar el actual formato trimestral. Adem&aacute;s de las modificaciones en su periodicidad hay que consignar la incorporaci&oacute;n de algunos n&uacute;meros que combinaban una secci&oacute;n sobre un tema especial y trabajos sobre t&oacute;picos diversos. De la misma manera resalta de forma significativa en el desarrollo de la RMIE su presencia en el sitio electr&oacute;nico del COMIE que ha permitido el acceso universal, libre y permanente a todos los n&uacute;meros publicados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde sus or&iacute;genes, la <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa</i> pretendi&oacute; constituirse en un foro acad&eacute;mico que reconoc&iacute;a la complejidad de los fen&oacute;menos educativos considerados como objetos de estudio, as&iacute; como la pluralidad del espectro de las producciones de los estudiosos nacionales y extranjeros, por lo que se dio cabida a las m&aacute;s diversas propuestas de investigaci&oacute;n que cubrieran los requerimientos de un conocimiento catalogado como cient&iacute;fico. La postura llevaba impl&iacute;cito el reconocimiento de que ninguna disciplina, ya se tratara de la psicolog&iacute;a, la sociolog&iacute;a o la antropolog&iacute;a entre otras, por s&iacute; misma pod&iacute;a agotar las explicaciones sobre el fen&oacute;meno estudiado y que, m&aacute;s bien, habr&iacute;a que propiciar la complementariedad de las explicaciones proporcionadas desde cada visi&oacute;n paradigm&aacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que parec&iacute;a estar en el fondo de las discusiones de ese momento era el desencuentro entre los investigadores educativos para, de manera colegiada, conceptualizar lo que se podr&iacute;a aceptar como investigaci&oacute;n y las caracter&iacute;sticas esenciales que este tipo de trabajos deber&iacute;an cubrir. Al interior de cada disciplina las reglas de la producci&oacute;n de conocimiento y los criterios para reconocer un trabajo de buena calidad parec&iacute;an estar claros, sin embargo al interactuar entre colegas con or&iacute;genes disciplinarios distintos dicha claridad se enturbiaba; m&aacute;s a&uacute;n porque en ese momento algunos de los autores m&aacute;s le&iacute;dos &#151;aunque contaran con una formaci&oacute;n disciplinaria particular&#45; al investigar adoptaban otra estrategia de indagaci&oacute;n identificada con una disciplina distinta a la suya, as&iacute; que la aplicaci&oacute;n de criterios para juzgar su trabajo no pod&iacute;a hacerse de manera mec&aacute;nica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La postura inicial adoptada por la RMIE se perfil&oacute; hacia plantear una pol&iacute;tica editorial de convergencia de investigaciones sobre diversos campos disciplinarios, niveles y modalidades educativos; el abordaje de temas con larga tradici&oacute;n y emergentes; la elaboraci&oacute;n de an&aacute;lisis de la producci&oacute;n para se&ntilde;alar lagunas y mostrar perspectivas; la discusi&oacute;n de las posturas te&oacute;ricas y metodol&oacute;gicas existentes, as&iacute; como el establecimiento de par&aacute;metros de calidad en los productos de la investigaci&oacute;n educativa. Todo ello sustentado en la participaci&oacute;n de acad&eacute;micos con formaciones disciplinarias m&uacute;ltiples y un proceso de arbitraje que preservaba el anonimato de los autores y los dictaminadores. La idea central apuntaba a construir un foro que favoreciera un clima para promover la explicitaci&oacute;n de las condiciones del origen del proyecto, las razones de adopci&oacute;n de alguna de las tradiciones investigativas, la justificaci&oacute;n de los aspectos te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos empleados, as&iacute; como la selecci&oacute;n de los recursos para la comunicaci&oacute;n de sus hallazgos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A quince a&ntilde;os de su advenimiento y presencia ininterrumpida en el campo de la educaci&oacute;n se pueden destacar algunos logros importantes. El primero de ellos, es el hecho de que la RMIE forma parte del &iacute;ndice de Revistas Mexicanas de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica y Tecnol&oacute;gica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a. Asimismo, resalta su inclusi&oacute;n en m&aacute;s de diez instancias que recopilan sistem&aacute;ticamente la informaci&oacute;n y con ello facilitan el acceso a m&uacute;ltiples producciones especializadas, lo que ha hecho posible ampliar considerablemente su presencia y contar con indicadores del n&uacute;mero de las personas que la consultan para tener elementos que de alguna manera testifican su impacto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un segundo logro significativo, sin lugar a dudas, ha sido la difusi&oacute;n de la RMIE promovida por el desarrollo tecnol&oacute;gico que ha permitido la posibilidad de su libre y permanente acceso a trav&eacute;s de Internet en el sitio del COMIE, respondiendo con mayor rapidez a las exigencias de los avances de estos medios de comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se observa la diversificaci&oacute;n de la participaci&oacute;n de autores, tanto de la propia organizaci&oacute;n como ajenos a ella, nacionales y de otros pa&iacute;ses. En la RMIE es evidente la presencia de m&uacute;ltiples estrategias de indagaci&oacute;n, el tratamiento de temas diversos y la promoci&oacute;n de cuestiones clave para ubicarlas en la agenda de investigaci&oacute;n. Un an&aacute;lisis somero de los n&uacute;meros correspondientes a 2000, 2005 y 2010 ofrecen un panorama en el que est&aacute;n presentes estudios de corte cualitativo, cuantitativo o mixtos; se incluyen trabajos de an&aacute;lisis de pol&iacute;tica p&uacute;blica, de evaluaci&oacute;n, y estudios sobre did&aacute;ctica. Asimismo se identifican el empleo de m&eacute;todos antropol&oacute;gicos, an&aacute;lisis discursivo e hist&oacute;rico, entrevistas a profundidad, etnogr&aacute;ficos, estudios de caso y psicometr&iacute;a; de igual forma se ha dado cabida a estados del conocimiento de diversos t&oacute;picos. De acuerdo con las caracter&iacute;sticas resaltadas de esta informaci&oacute;n, pareciera que la RMIE est&aacute; cumpliendo plenamente con algunos de sus principales prop&oacute;sitos esbozados desde su dise&ntilde;o original.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La menci&oacute;n de algunos de los logros de la RMIE necesariamente tiene que combinarse con otros elementos para formular una visi&oacute;n m&aacute;s global de la misma. Se advierte que el crecimiento del n&uacute;mero de trabajos que incluye tambi&eacute;n puede estar afectado por las exigencias renovadas de publicaci&oacute;n en diversas iniciativas de las instituciones de educaci&oacute;n superior, as&iacute; como por criterios determinados por programas de posgrado que condicionan la titulaci&oacute;n de sus egresados a la publicaci&oacute;n de trabajos en revistas arbitradas. Ya sea que se trate de programas especiales que aumentan artificialmente la productividad al asociarla a compensaciones salariales o bien al prestigio social al considerar las publicaciones como indicadores para otorgar la acreditaci&oacute;n a los programas de formaci&oacute;n profesional, seguir&aacute; siendo un reto para la RMIE trascender a estas circunstancias y propiciar un ambiente acad&eacute;mico para hacer valer el gusto por el conocimiento, la contribuci&oacute;n a la ciencia, el placer del descubrimiento y el compromiso social, reflejado tanto en lo que se investiga como en la manera en c&oacute;mo se hace.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me parece necesario insistir, en el marco de esta celebraci&oacute;n, en reforzar la conciencia de que la RMIE forma parte del conjunto de acciones de una organizaci&oacute;n constituida para fortalecer la investigaci&oacute;n educativa; valdr&iacute;a la pena el an&aacute;lisis cuidadoso de cada una de estas acciones para vigorizar el v&iacute;nculo entre ellas, no perder de vista la conexi&oacute;n inicial de los estados de conocimiento y la producci&oacute;n reciente, as&iacute; como la presentaci&oacute;n de los avances de investigaci&oacute;n en los congresos nacionales. Otro punto a considerar es la idea inicial de la RMIE de contribuir al establecimiento de par&aacute;metros de calidad en las distintas formas de hacer investigaci&oacute;n, por lo que habr&iacute;a que insistir en la explicitaci&oacute;n de las posturas te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gicas de los investigadores y de quienes valoran los trabajos en el contexto de elaboraci&oacute;n del dictamen; llama la atenci&oacute;n que en algunos de los materiales publicados, en los n&uacute;meros correspondientes a los a&ntilde;os mencionados, no est&eacute;n claramente presentes algunos de los rubros se&ntilde;alados como claves en los trabajos cient&iacute;ficos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una caracter&iacute;stica fundamental, frecuentemente mencionada entre los estudiosos como elemento indispensable en el avance de la ciencia es la discusi&oacute;n, componente a&uacute;n poco presente de manera integral en la RMIE, siguen siendo excepciones los trabajos incluidos que polemizan alrededor de un tema o manera de abordarlo. Quiz&aacute;s este se&ntilde;alamiento puede convertirse en una posible oportunidad de crecimiento en sus pr&oacute;ximos n&uacute;meros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A&uacute;n se descansa principalmente en el arbitraje que preserva el anonimato de autores y dictaminadores, como el recurso garante de la objetividad del juicio de la calidad de lo publicado. Sin embargo, tal estrategia est&aacute; lejos de superar sus propias limitaciones; no es poco frecuente que el anonimato no se cumpla, cuando se trata finalmente de comunidades peque&ntilde;as, en las que parte del buen oficio consiste en estar atento a las producciones sobre el tema cultivado y en dar a conocer lo m&aacute;s ampliamente posible las propias contribuciones, as&iacute; que la identificaci&oacute;n de qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de un texto resulta natural o pr&aacute;cticamente inevitable. La aceptaci&oacute;n o rechazo de lo que se analiza, a partir de conocer de qui&eacute;n procede, es otro argumento a favor de omitir el nombre del autor, sin embargo, tambi&eacute;n est&aacute; bastante difundida la idea de que la reputaci&oacute;n o credibilidad de los autores se construye a lo largo de m&uacute;ltiples acontecimientos de su trayectoria profesional, as&iacute; que resulta razonable la idea de que la ponderaci&oacute;n de un escrito tambi&eacute;n se construya a partir de la identificaci&oacute;n de su fuente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra circunstancia tambi&eacute;n favorecida por el tama&ntilde;o reducido de la comunidad y atendida parcialmente con el doble anonimato es el hecho de que cada vez es m&aacute;s limitado el acceso a recursos econ&oacute;micos y a situaciones de prestigio social, lo que puede propiciar en el momento del arbitraje, la competencia desleal o la negociaci&oacute;n tribal que acumula favores a canjear en las otras arenas de reconocimiento social del trabajo desarrollado. Tan s&oacute;lo la menci&oacute;n de estos ejemplos alertar&iacute;a sobre la permanente vigilancia que se debe tener sobre los medios disponibles para garantizar la calidad de los trabajos que difunde la RMIE, y quiz&aacute;s a revalorar las funciones de quienes se desempe&ntilde;an en la direcci&oacute;n y la edici&oacute;n para tener una intervenci&oacute;n m&aacute;s decidida en la resoluci&oacute;n de estas tensiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como corolario del tema anterior, habr&iacute;a que decir que tengo la impresi&oacute;n que como comunidad hemos avanzado, y ya es rutinario el proceso de someter el propio trabajo al examen de otros colegas, a sabiendas de que los resultados puedan ser desfavorables. Quiz&aacute;s un escrutinio peri&oacute;dico del cuerpo de dictaminadores podr&iacute;a ayudar a identificar a aquellos colegas que hicieron bien su tarea, en el sentido de ofrecer comentarios para mejorar el texto, o bien claridad argumentativa para rechazarlo, de quienes desde el anonimato pretendieron descalificar al otro por no coincidir con sus propias preferencias te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gicas, o cobrar alguna factura de otros asuntos ajenos al tema abordado, derivados de la compleja interacci&oacute;n humana entre actores del mismo campo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La RMIE ha cumplido con un rol importante, al constituirse como una plataforma que presta atenci&oacute;n sistem&aacute;tica a la complejidad de los fen&oacute;menos educativos y da cabida a los muy variados niveles posibles para su estudio y comprensi&oacute;n, lo que puede ayudar a identificar elementos iluminativos para su desarrollo y perfeccionamiento permanente. La presencia de un n&uacute;mero considerable de miembros del magisterio en los congresos nacionales puede interpretarse como un aliciente que deber&aacute; redoblar los esfuerzos para que la RMIE contin&uacute;e llegando a los maestros y a los estudiantes de todos los posgrados en educaci&oacute;n, ya que ellos podr&aacute;n convertirse en los futuros protagonistas de la investigaci&oacute;n educativa del pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, me gustar&iacute;a destacar la importancia social de la RMIE, ya que es el testimonio mismo de un n&uacute;mero considerable de personas que trabajan voluntaria y desinteresadamente para lograr una meta com&uacute;n, a favor del conocimiento sistem&aacute;tico de lo educativo y, con ello, contribuyen a iluminar a todos los actores sociales vinculados con la formaci&oacute;n de las nuevas generaciones. Por otra parte, pese a no tener un respaldo permanente de las instituciones relacionadas con la educaci&oacute;n, la propia RMIE ofrece la demostraci&oacute;n de la fortaleza de nuestra organizaci&oacute;n que, simb&oacute;licamente hablando, sigue siendo extraordinaria su existencia en un contexto en el que cada d&iacute;a el &uacute;nico valor aceptado universalmente es la posesi&oacute;n de dinero en grandes cantidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Enhorabuena a todos los miembros del COMIE por los primeros quince a&ntilde;os de la <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa</i> y los mejores augurios para una larga y fruct&iacute;fera presencia en el campo de la educaci&oacute;n en M&eacute;xico e Iberoam&eacute;rica.</font></p>      ]]></body>
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