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<journal-title><![CDATA[Revista mexicana de investigación educativa]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El papel de pares y publicaciones periódicas en la validación del conocimiento científico]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Role of Peers and Periodical Publications in the Validation of Scientific Knowledge]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b> El papel de pares y publicaciones peri&oacute;dicas en la validaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico</b> </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b> The Role of Peers and Periodical Publications in the Validation of Scientific Knowledge</b> </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de casi un a&ntilde;o al frente de lo que podr&iacute;amos llamar los bastidores del proceso editorial, acompa&ntilde;ada por quienes tienen muchos a&ntilde;os de estar a cargo de que se cumplan en la revista los lineamientos establecidos en nuestro reglamento y protocolo, Elsa Naccarella y Guadalupe Espinoza, que en todo momento buscan cumplir con calidad <i>y </i>en tiempos con los compromisos asumidos con autores, dictaminadores, colegas del comit&eacute; <i>y </i>el consejo editorial <i>y </i>nuestros lectores, he aprendido muchas cosas. Entre ellas quisiera compartir con nuestros lectores una reflexi&oacute;n desde otro &aacute;ngulo sobre algo que te&oacute;ricamente hab&iacute;a trabajado al analizar a la profesi&oacute;n acad&eacute;mica <i>y </i>la comunidad cient&iacute;fica: qu&eacute; significa <i>y </i>c&oacute;mo opera el proceso intersubjetivo de validaci&oacute;n del conocimiento dentro de la comunidad de referencia para que los nuevos hallazgos entren a formar parte del flujo de lo que se considera conocimiento v&aacute;lido dentro de los distintos campos del saber.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde sus or&iacute;genes, los peri&oacute;dicos cient&iacute;ficos, como se denomin&oacute; en el siglo XVII a <i>Philosophical Transactions y Journal des S&ccedil;avans, </i>sentaron las bases de lo que ser&iacute;an los procesos de evaluaci&oacute;n de pares en las publicaciones peri&oacute;dicas arbitradas. Por su concepci&oacute;n, impulsado por la Royal Society, <i>Transactions </i>podr&iacute;a considerarse como el origen de las actuales revistas arbitradas. Su primer n&uacute;mero apareci&oacute; en marzo de 1665 <i>y </i>cumpl&iacute;a con la doble tarea de someter al juicio de otros miembros de la comunidad cient&iacute;fica, expertos en los temas presentados por los autores para ser difundidos, la consistencia l&oacute;gica <i>y </i>la fundamentaci&oacute;n emp&iacute;rica de las contribuciones recibidas <i>y, </i>por ende, respaldaba la validez de los hallazgos; pero tambi&eacute;n garantizaba a los autores, v&iacute;a el registro de la fecha de recepci&oacute;n de las mismas, la prioridad del descubrimiento (Zuckerman y Merton, 1971). As&iacute;, contra los temores que predominaban hasta esa fecha entre los autores, que propiciaban la secrec&iacute;a respecto a los procesos y resultados en curso, hasta la publicaci&oacute;n definitiva de la obra para proteger el derecho de primac&iacute;a sobre sus descubrimientos, la aparici&oacute;n e institucionalizaci&oacute;n de este nuevo medio de difusi&oacute;n, controlado y regulado por una instituci&oacute;n respetada como autoridad acad&eacute;mica, propici&oacute; lo que hoy constituye uno de los pilares de la actividad y <i>ethos </i>de la comunidad cient&iacute;fica: La ciencia no es ciencia si los autores no hacen p&uacute;blicos (publican) y someten a cr&iacute;tica de los pares sus resultados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los procesos de institucionalizaci&oacute;n de este tipo de medios de divulgaci&oacute;n del conocimiento generado han sido largos y complejos. Dependen de m&uacute;ltiples factores, en el caso que tomamos como ejemplo, cabr&iacute;a destacar la acci&oacute;n entusiasta de Oldenburg (primer director de <i>Transactions); </i>la confianza que depositaron en el peri&oacute;dico grandes figuras de la ciencia de la &eacute;poca como Boyle, Helvetius y otros; la legitimidad de la Royal Society dentro de la comunidad cient&iacute;fica, que era la que respaldaba el proyecto; los recursos y el flujo de contribuciones necesarios que garantizaban su aparici&oacute;n el primer lunes de cada mes, de los que depend&iacute;a su regularidad y previsibilidad que lo convertir&iacute;a en un referente de lectura obligado; as&iacute; como la buena disposici&oacute;n y seriedad de los propios miembros de la asociaci&oacute;n, a quienes se solicitaba el arbitraje seg&uacute;n el campo disciplinario involucrado de las contribuciones recibidas para ser publicadas (Hall y Hall, 1966).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de ese momento los cient&iacute;ficos cumplen en las publicaciones peri&oacute;dicas un triple rol. En el caso que se relata: de miembros de la Royal Society (actualmente de distintas asociaciones), de colaboradores de <i>Transactions </i>(tanto en la calidad de autores, como a trav&eacute;s de formar parte de comit&eacute;s editoriales o arbitrar la validez de las contribuciones) y de lectores de las contribuciones realizadas por otros (en la calidad de p&uacute;blico especializado para mantenerse al tanto de la frontera del conocimiento en sus campos o p&uacute;blico general interesado en el desarrollo del conocimiento). De ah&iacute; que la ciencia sea una actividad colectiva, pues su evoluci&oacute;n no s&oacute;lo depende de la genialidad de los autores y sus resultados, sino de los mecanismos e instituciones que permiten su validaci&oacute;n, difusi&oacute;n, acumulaci&oacute;n y la apropiaci&oacute;n por parte de la comunidad de los avances logrados (Barber, 1952).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La legitimidad de las publicaciones depender&aacute; entonces tanto del reconocimiento social y recursos de las asociaciones que las avalan, como de la composici&oacute;n y prestigio de sus &oacute;rganos colegiados <i>y </i>&aacute;rbitros. Pero esta cuesti&oacute;n no s&oacute;lo compete a cada revista, ya que hay importantes variaciones en el grado de aceptaci&oacute;n o rechazo de trabajos y en el consenso entre los &aacute;rbitros de las distintas comunidades disciplinarias, lo que muestra la influencia de la cosmovisi&oacute;n de la &eacute;poca, las tradiciones de los distintos campos y la acumulaci&oacute;n de conocimiento lograda en determinado momento. Como dec&iacute;an Zuckerman y Merton (1971), los &iacute;ndices de rechazo y el consenso dentro de una comunidad disciplinaria espec&iacute;fica no dependen &uacute;nicamente de los grados de formalizaci&oacute;n o acuerdos sobre los enfoques y m&eacute;todos en las distintas disciplinas (lo que sin duda influye), sino tambi&eacute;n de la evoluci&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica, la consolidaci&oacute;n de sus organizaciones profesionales y disciplinarias y de los recursos disponibles en las publicaciones que permiten dar cabida en cada volumen s&oacute;lo a un determinado n&uacute;mero de las contribuciones que reciben y han sido consideradas por los pares como s&oacute;lidamente fundadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de las diferencias en las comunidades disciplinarias, documentadas por ellos, despu&eacute;s de m&aacute;s de tres siglos de operaci&oacute;n del mecanismo de evaluaci&oacute;n de pares, existen importantes coincidencias respecto de los atributos personales y profesionales de los &aacute;rbitros que permiten garantizar la imparcialidad e independencia de criterio necesarias para que una pieza del rompecabezas del conocimiento cient&iacute;fico ingrese al flujo del conocimiento v&aacute;lido en un campo. Los rasgos principales son su car&aacute;cter de expertos en la materia que eval&uacute;an, el anonimato del juicio que les permita expresar libremente y de manera fundamentada su opini&oacute;n, la adecuada distancia respecto de la persona e instituci&oacute;n en que labora el autor, as&iacute; como <i>un ethos </i>de responsabilidad, compromiso y deseo de avance del conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un problema central de la participaci&oacute;n de pares en procesos de evaluaci&oacute;n es encontrar el equilibrio adecuado en la designaci&oacute;n de evaluadores que permita por un lado, tomar decisiones al obtener el consenso u opini&oacute;n &uacute;nica entre los diversos &aacute;rbitros (que basan sus opiniones en su conocimiento y experiencia previa), que rescate en cada producto evaluado la riqueza que s&oacute;lo una mirada de este tipo puede lograr sin que, por el otro lado, esta mirada est&eacute; sesgada por preconceptos u otras subjetividades producto de situaciones e intereses particulares ajenos al rol asignado, pero que no puede evitarse por completo, ya que est&aacute;n &iacute;ntimamente asociadas a su pertenencia y ubicaci&oacute;n dentro de la comunidad acad&eacute;mica de referencia (Marquina, 2006). De ah&iacute; la importancia del anonimato (del principio doble ciego, desconocimiento de la persona espec&iacute;fica con quien se dialoga tanto por parte de los autores, como de los &aacute;rbitros) y de integrar en estos procesos a miembros externos a la comunidad acad&eacute;mica inmediata a que pertenecen los autores (el mismo grupo, instituci&oacute;n de adscripci&oacute;n <i>y </i>en algunos casos pa&iacute;s de residencia), que obedece a la preocupaci&oacute;n por lograr la mayor objetividad posible en los juicios acad&eacute;micos, reconocer la val&iacute;a de las contribuciones y ayudar a su mejora antes de su publicaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello, otro tema relevante es que el editor busque garantizar la imparcialidad en el arbitraje de los trabajos, lo que le exige contar con la participaci&oacute;n de m&aacute;s de un &aacute;rbitro para cada caso, que en su calidad de par y experto en el tema emita su juicio con arreglo a gu&iacute;as que orientan dimensiones m&aacute;s o menos generales de observaci&oacute;n sobre: la relevancia social y disciplinaria del tema, la pertinencia de enfoques te&oacute;ricos y estrategias metodol&oacute;gicas seg&uacute;n las preguntas u objetos de investigaci&oacute;n propuestos, el conocimiento de lo producido en el campo de referencia (pertinencia y actualidad de fuentes y bibliograf&iacute;a empleadas), la calidad expresiva y el cumplimiento de las reglas formales para reconocer los aportes de otros al pensamiento propio (citas y referencias). Esta participaci&oacute;n de los pares los coloca en una situaci&oacute;n de autoridad para identificar problemas y elaborar recomendaciones para el mejoramiento de los trabajos. Sus juicios, resultantes de interpretaciones propias con grados amplios de libertad, se realizan entonces orientados por est&aacute;ndares reconocidos por las distintas comunidades disciplinarias o multidisciplinarias de referencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n de resultados de los procesos de investigaci&oacute;n&#150;desarrollo, es decir de las contribuciones presentadas a las publicaciones peri&oacute;dicas para su difusi&oacute;n, tiende a poner &eacute;nfasis en el control de la calidad m&aacute;s que en la b&uacute;squeda del mejoramiento de la contribuci&oacute;n presentada. No obstante, una buena gu&iacute;a de dictamen, que logre un equilibrio adecuado entre criterios abiertos pero orientadores y pares libres para emitir y fundamentar sus juicios considerando como base esos criterios, permite retroalimentar a los autores a trav&eacute;s de la comunicaci&oacute;n a los mismos de la opini&oacute;n an&oacute;nima de los &aacute;rbitros y mejorar la calidad de los trabajos aceptados con alguna sugerencia o recomendaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el doble proceso de evaluaci&oacute;n de las contribuciones recibidas por la RMIE hemos buscado para la primera etapa conformar &oacute;rganos colegiados (Comit&eacute; y Consejo editoriales) comprensivos y representativos de las distintas tem&aacute;ticas y disciplinas que conforman el estudio del campo educativo; en la segunda, a trav&eacute;s de las sugerencias del Comit&eacute; Editorial y la buena voluntad de los colegas para participar en la empresa, se ha buscado garantizar que los &aacute;rbitros designados cumplan con el criterio de estar fuertemente vinculados con las caracter&iacute;sticas del trabajo a evaluar, pero suficientemente distantes del autor y la instituci&oacute;n de adscripci&oacute;n del mismo para promover la imparcialidad, lo que resulta un reto particularmente dif&iacute;cil en la evaluaci&oacute;n de resultados de investigaci&oacute;n inter o multidisciplinarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si pensamos en las caracter&iacute;sticas y tendencias de la evoluci&oacute;n de los acad&eacute;micos en el pa&iacute;s, encontramos que existen muy distintos niveles de habilitaci&oacute;n, profesionalizaci&oacute;n y participaci&oacute;n en las tareas de investigaci&oacute;n de los distintos campos de conocimiento. Esto tiene una asociaci&oacute;n importante con la medida en que los integrantes de las mismas se han orientado hacia los estudios de doctorado y en consecuencia han tenido condiciones para integrarse, por ejemplo, al sistema nacional de investigadores (SNI), el acceso a fondos de apoyo a la investigaci&oacute;n y el reconocimiento de programas e instituciones. En nuestro pa&iacute;s, la matr&iacute;cula total de doctorado en las &aacute;reas relacionadas con este campo (Ciencias Sociales, Humanidades y Educaci&oacute;n) en el &uacute;ltimo ciclo para el que contamos con informaci&oacute;n desglosada por &aacute;rea y nivel de estudios (2008&#150;2009) no alcanzaba nueve mil estudiantes, la matr&iacute;cula total de este nivel es menor a 17 mil estudiantes y no obtienen el grado ni nueve mil doctores cada a&ntilde;o, adem&aacute;s los miembros totales del SNI hab&iacute;an alcanzado 16 mil 598 en 2010, de los cuales 26.9% pertenec&iacute;a a las &aacute;reas V, Ciencias Sociales, y VI, Humanidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el conjunto del SNI los investigadores con niveles 2 y 3, no representan ni la tercera parte del total de los miembros vigentes en 2010, pero tambi&eacute;n en este sentido var&iacute;a el comportamiento entre las &aacute;reas. A guisa de ejemplo, mientras que en 2007 en F&iacute;sica (&aacute;rea I) estas dos categor&iacute;as agregan al 35.8% de sus integrantes y m&aacute;s de 1 de cada 5 miembros del SNI (22.59%) con estas categor&iacute;as est&aacute; en el &aacute;rea I, tomando en conjunto ambas categor&iacute;as en el &aacute;rea V (Ciencias sociales) representan 27.5% y en la VI (Humanidades), 21.3%. Si consideramos ahora en conjunto a los que tienen estas categor&iacute;as en ambas &aacute;reas s&oacute;lo representan 24.6% del total de los integrantes del SNI con esos niveles. Si como aproximaci&oacute;n m&aacute;s fina al campo espec&iacute;fico de la educaci&oacute;n, tomamos la composici&oacute;n actual del COMIE en este sentido, tenemos que de los 345 miembros vigentes &#151;sin olvidar que existe un proceso de admisi&oacute;n de pares al COMIE que sanciona como un criterio importante la producci&oacute;n en el campo&#151; 137 (39.71%) no forman parte del SNI, 9 (2.61%) tienen la categor&iacute;a de candidatos, 108 (31.3%) son investigadores nacionales nivel 1, 71 (20.78%) nivel 2 y &uacute;nicamente 20 (5.8%) tiene nivel 3, que corresponder&iacute;a aproximadamente a la media de las &aacute;reas V y VI antes mencionada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de la diversidad en el reconocimiento externo a los integrantes de nuestra organizaci&oacute;n, es importante destacar la seriedad, exigencia y nivel de consenso que se ha ido logrando en los procesos de arbitraje de los trabajos recibidos por nuestra revista a lo largo de sus 15 a&ntilde;os de existencia. En la historia reciente de la RMIE (si consideramos los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os 2005&#150;2010), la tasa de rechazo ha fluctuado entre 40 y poco m&aacute;s de 50% de las contribuciones recibidas, pero &uacute;nicamente se ha presentado la necesidad de enviar un trabajo a un tercer dictamen en 13 de los casi seiscientos trabajos recibidos, de los cuales &uacute;nicamente cuatro fueron finalmente aceptados. Esto nos habla de un baj&iacute;simo promedio de disenso de opini&oacute;n entre nuestros dictaminadores de poco m&aacute;s de dos trabajos de los alrededor de cien anuales recibidos en ese lapso. Lo que habr&iacute;a que destacar como importante dada la diversidad de perspectivas te&oacute;ricas, estrategias metodol&oacute;gicas y miradas disciplinarias desde las cuales se trabaja en las ciencias sociales y humanidades y en particular el tema de la educaci&oacute;n. Como puede observarse en los diversos informes anuales que se presentan en nuestras p&aacute;ginas, hay una participaci&oacute;n importante de un amplio n&uacute;mero de colegas nacionales y extranjeros, tanto como autores como en el rol de &aacute;rbitros en ambas etapas, dentro de la que no ha sido menor la contribuci&oacute;n de todos los miembros del COMIE en el logro de los objetivos de nuestra publicaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son entonces comprensibles y compartimos el esp&iacute;ritu de las demandas de los &iacute;ndices y agencias gubernamentales sobre la importancia de la regularidad de aparici&oacute;n de una revista, la preocupaci&oacute;n sobre composici&oacute;n de comit&eacute;s editoriales y &aacute;rbitros que garanticen un juicio experto y objetivo respecto de las contribuciones recibidas y el &eacute;nfasis en los indicadores de consulta y citaci&oacute;n que tienen las distintas publicaciones peri&oacute;dicas. Sin embargo, por razones pedag&oacute;gicas y de consolidaci&oacute;n de nuestro campo, aun cuando se reconozca la importancia del SNI, como instancia de evaluaci&oacute;n de las trayectorias y resultados de los cient&iacute;ficos del pa&iacute;s &#151;en la medida en que constituye un programa al que los individuos se presentan voluntariamente y que por brindar un ingreso adicional asociado a dicho reconocimiento podr&iacute;amos considerar que impulsa a los cient&iacute;ficos a buscar su inclusi&oacute;n&#151; ni todos los expertos en distintos temas forman parte del mismo, ni todas las comunidades tienen el mismo grado de consolidaci&oacute;n en cuanto al cumplimiento de las exigencias del mismo para que sus miembros obtengan el reconocimiento necesario para ser calificados en los m&aacute;s altos niveles.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principal problema radica entonces en la pertinencia de cumplir con la exigencia de procurar concentrar el arbitraje entre quienes tienen niveles 2 y 3 en el SNI, pues la RMIE recibe alrededor de 100 contribuciones que deben ser evaluadas, primero por el comit&eacute; editorial y luego por al menos dos &aacute;rbitros cada una (en promedio 200 dict&aacute;menes anualmente en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os). A ello habr&iacute;a que agregar que no somos la &uacute;nica revista del campo reconocida en el padr&oacute;n de revistas de CONACyT, tenemos al menos otras cuatro publicaciones hermanas que tambi&eacute;n requieren evaluar las contribuciones que se reciben, cuyos &aacute;rbitros en su mayor parte provienen tambi&eacute;n del COMIE, en la medida en que esta asociaci&oacute;n integra a la mayor&iacute;a de los investigadores m&aacute;s reconocidos en este campo. Por ello se hace patente la necesidad de ir integrando y formando a m&aacute;s gente en las tareas de evaluaci&oacute;n de pares, pues si los 91 miembros del COMIE con esas categor&iacute;as &#151;incluso con la ayuda de los colegas de otros pa&iacute;ses&#151;se hicieran cargo de ella dif&iacute;cilmente podr&iacute;an cumplir con el cuidado y calidad requeridos, para no s&oacute;lo sancionar, sino orientar en el mejoramiento de los resultados presentados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No quisiera concluir esta reflexi&oacute;n sin se&ntilde;alar, aunque sea brevemente, que este edificio institucional enfrenta nuevos retos y tensiones. Es importante tomar conciencia de que estos principios que han orientado la actividad cient&iacute;fica desde hace m&aacute;s de 300 a&ntilde;os, hoy se ponen en cuesti&oacute;n por diversas razones. La primera ser&iacute;a que el avance tecnol&oacute;gico, la aparici&oacute;n de Internet, la velocidad y el bajo costo con que pueden a darse a conocer resultados por este medio, facilita a los autores la publicaci&oacute;n en l&iacute;nea, pero este mismo hecho dificulta a los usuarios cibernautas la discriminaci&oacute;n y validaci&oacute;n de los resultados en funci&oacute;n de criterios compartidos por los otros. Podr&iacute;a decirse que en consecuencia la cr&iacute;tica es tambi&eacute;n m&aacute;s f&aacute;cil y directa, pero es importante se&ntilde;alar que a&uacute;n no se han institucionalizado nuevas formas de validaci&oacute;n de lo que se "sube" a la WEB, ni todos los usuarios de la misma tienen el dominio del campo <i>y </i>el conocimiento experto para poder discriminarlas <i>y </i>jerarquizar su relevancia en el flujo de desarrollo del conocimiento de un campo, por lo que resulta fundamental continuar con el esfuerzo sostenido del trabajo de validaci&oacute;n de conocimiento en los distintos campos <i>y </i>en ello, considero que COMIE&#150;RMIE <i>y </i>las revistas hermanas han jugado <i>y </i>jugar&aacute;n un papel central. El otro reto se asocia con los cambios en los procesos de producci&oacute;n de conocimiento, donde hoy intervienen simult&aacute;neamente en la soluci&oacute;n de problemas, no s&oacute;lo expertos de diversas &aacute;reas disciplinarias, sino tambi&eacute;n otros actores involucrados en la producci&oacute;n y el consumo de bienes y servicios. Esto nuevamente, como muestra la pol&eacute;mica alrededor del art&iacute;culo publicado por <i>Science </i>el a&ntilde;o pasado, que como se&ntilde;ala Paul Jump en su art&iacute;culo "Too complex for the jury?" representa nuevos retos para los procesos editoriales y de evaluaci&oacute;n de pares que debemos enfrentar como comunidad comprometida en el avance s&oacute;lido del conocimiento de los distintos campos.</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">Roc&iacute;o Grediaga Kuri, Directora </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b> Bibliograf&iacute;a</b> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barber, Bernard (1952). <i>Science and the Social Order. </i>NY: Free Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8687232&pid=S1405-6666201100010000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hall, Rupert A. y Marie Boss Hall (eds.) (1966), "Introduction", en Henry Oldenburg, <i>Correspondence of Henry Oldenburg </i>(6 vols.). Winsconsin: Madisson University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8687234&pid=S1405-6666201100010000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jump, Paul (2010) "Too complex for the Jury?" &lt;<a href="https://mail.google.com/mail/html/compose/static_files/biography.asp?contact=74" target="_blank">https://mail.google.com/mail/html/compose/static_files/biography.asp?contact=74</a>, consultado el 2 de diciembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8687236&pid=S1405-6666201100010000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marquina, M&oacute;nica (2006). <i>La evaluaci&oacute;n por pares en el escenario actual de aseguramiento de la calidad de la educaci&oacute;n superior. Un estudio comparativo de seis casos nacionales. </i>Buenos Aires: CONEAU.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8687238&pid=S1405-6666201100010000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SNI (2007) <i>Estad&iacute;sticas b&aacute;sicas. Evaluaci&oacute;n 2007. </i>M&eacute;xico: Conacyt.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8687240&pid=S1405-6666201100010000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zuckerman, Harriet y Robert K. Merton (1971). "Patterns of Evaluation in Science: Institutionalization, Structure and Functions of the Referee System", <i>Minerva </i>9, n&uacute;m. 1, pp. 66&#150;100. Traducido en Merton, R. (1985) La sociolog&iacute;a de la ciencia 2. Madrid: Alianza Editorial, pp. 579&#150;621.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8687242&pid=S1405-6666201100010000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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