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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Área Académica de Ciencias de la Educación]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Competencias en educaci&oacute;n. Una mirada cr&iacute;tica</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Tiburcio Moreno Olivos</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Gimeno Sacrist&aacute;n, J. (comp.) (2008). <i>Educar por competencias, &iquest;qu&eacute; hay de nuevo?</i>, Madrid: Morata</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Profesor&#150;investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, &Aacute;rea Acad&eacute;mica de Ciencias de la Educaci&oacute;n, de la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de Hidalgo. Edif. CEDICSO XXI. Carretera Pachuca&#150;Actopan km. 4, 42160, Pachuca, Hidalgo, M&eacute;xico. CE:</i> <a href="mailto:morenoo@uaeh.edu.mx">morenoo@uaeh.edu.mx</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema de competencias en educaci&oacute;n ha resurgido con nuevos br&iacute;os y est&aacute; cobrando una relevancia inusitada en todo el mundo. Desde la d&eacute;cada pasada, pero sobre todo en lo que va del presente siglo, nuestro sistema educativo ha emprendido un conjunto de reformas que abarca desde la educaci&oacute;n b&aacute;sica, pasando por la educaci&oacute;n media superior, hasta alcanzar a la educaci&oacute;n superior. Todas ellas tienen en com&uacute;n el reemplazo de un curr&iacute;culum enciclop&eacute;dico, centrado en la ense&ntilde;anza y que prioriza contenidos disciplinares, por un modelo curricular "flexible", interdisciplinario, centrado en el aprendizaje y con un enfoque basado en competencias, entre otros rasgos o atributos distintivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta ola de reformas responde a demandas tanto externas como internas, pero sobre todo a exigencias de organismos internacionales que son quienes est&aacute;n promoviendo este nuevo modelo de formaci&oacute;n. Las dos propuestas m&aacute;s importantes en el mundo que enarbolan la educaci&oacute;n por competencias surgen en Europa, primero el proyecto Tuning, impulsado por la Uni&oacute;n Europea y posteriormente el proyecto DeSeCo (Definici&oacute;n y Selecci&oacute;n de Competencias) (DeSeCo, 2000 y 2005), que promueve la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como es sabido en 1994 M&eacute;xico ingresa a la OCDE, por tanto, a partir de ese momento el pa&iacute;s ha estado sujeto a las pol&iacute;ticas y directrices que en materia de educaci&oacute;n (por ejemplo, el Programa para la Evaluaci&oacute;n Internacional de Alumnos, PISA por sus siglas en ingl&eacute;s) este organismo internacional establece para sus pa&iacute;ses miembros, esto explica, en parte, el impulso del enfoque de educaci&oacute;n por competencias, m&aacute;s all&aacute; de los argumentos que buscan convencernos de la importancia que tiene el desarrollo de competencias en un sociedad globalizada y compleja que nos ha tocado vivir.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor parte de la literatura en castellano que circula en nuestro medio parece proclive a destacar las bondades de un curr&iacute;culum y de un aprendizaje basado en competencias, mostrando as&iacute; una postura acr&iacute;tica. Pero la verdad es que estamos ante un tema que se las trae, se trata de un asunto espinoso, pol&eacute;mico y complejo, en torno al cual reina la confusi&oacute;n m&aacute;s que la certidumbre. Podr&iacute;amos decir que es un tema del que se habla mucho pero del que se sabe poco: &iquest;qu&eacute; significa el concepto competencias?, &iquest;c&oacute;mo distinguirlo de otros cercanos como habilidad, conocimiento, destreza, capacidad, aptitud, est&aacute;ndar?, &iquest;c&oacute;mo dise&ntilde;ar e implementar un curr&iacute;culum por competencias?, &iquest;c&oacute;mo evaluarlas? Son algunas de las cuestiones pendientes de resolver, si bien existen algunas propuestas que han sido formuladas en el plano del discurso, en la pr&aacute;ctica el tema est&aacute; lejos de haber sido resuelto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ni siquiera en el plano conceptual existe una teor&iacute;a lo suficientemente robusta y articulada sobre la que pudiera asentarse el enfoque de competencias en educaci&oacute;n, tampoco existe consenso respecto del concepto de competencia (Boon y van der Klink, 2002), por ende, es posible suponer las dificultades que surgen cuando se quiere implementar en la pr&aacute;ctica un curr&iacute;culum por competencias (D&iacute;az Barriga, 2006).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra que a continuaci&oacute;n se rese&ntilde;a constituye una "bocanada de aire fresco" en pleno desierto, por dos razones: la primera, porque viene a cubrir un vac&iacute;o existente en la literatura en castellano en relaci&oacute;n con esta tem&aacute;tica, y la segunda, porque re&uacute;ne a un conjunto de autores, especialistas en educaci&oacute;n, reconocidos no s&oacute;lo en Espa&ntilde;a sino allende los mares, quienes, con una mirada cr&iacute;tica e incisiva ponen al descubierto las contradicciones, inconsistencias y omisiones &#150;generalmente interesadas&#150; del enfoque por competencias y de sus promotores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra est&aacute; conformada por seis cap&iacute;tulos que pueden leerse en el orden en que aparecen o cada uno por separado, sin que esto vaya en detrimento de la comprensi&oacute;n global del texto, porque hay un hilo conductor entre los distintos apartados. A continuaci&oacute;n destacamos algunas de las ideas principales de cada ensayo reunido en esta obra, para que el lector pueda tener un panorama general de su contenido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer cap&iacute;tulo, titulado "Diez tesis sobre la aparente utilidad de las competencias en educaci&oacute;n", de Jos&eacute; Gimeno Sacrist&aacute;n, se&ntilde;ala que los planteamientos que toman como base el constructo competencias suelen tener en com&uacute;n tres enfoques: <i>a) </i>reaccionan en contra de los aprendizajes academicistas tradicionales que no aportan capacitaci&oacute;n alguna al sujeto porque, una vez memorizados y evaluados, se erosionan en la memoria o se fijan como mera erudici&oacute;n; <i>b) </i>una orientaci&oacute;n m&aacute;s precisa de este enfoque utilitarista de la ense&ntilde;anza lo representan las experiencias de formaci&oacute;n profesional, en las que el dominio de determinadas destrezas, habilidades o competencias es la condici&oacute;n primordial del sentido de la formaci&oacute;n; y <i>c) </i>se trata de planteamientos que estiman que la funcionalidad es la meta de toda educaci&oacute;n, refiri&eacute;ndose a que lo aprendido pueda ser empleado como recurso o capacitaci&oacute;n adquirida en el desempe&ntilde;o de cualquier acci&oacute;n humana, no s&oacute;lo en las de car&aacute;cter manual, sino tambi&eacute;n en las conductuales (ejercer determinados comportamientos), intelectuales (utilizar una teor&iacute;a para interpretar un suceso o fen&oacute;meno), expresivas o de comunicaci&oacute;n (emitir mensajes), de relaci&oacute;n con los dem&aacute;s (dialogar). Pedir competencia en estos casos es reclamar, simplemente, efectividad de lo que se pretende en la educaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el autor plantea que el prop&oacute;sito de este enfoque tiene un mayor alcance, pues se pretende que las competencias act&uacute;en como gu&iacute;as para la confecci&oacute;n y desarrollo de los curr&iacute;cula, de las pol&iacute;ticas educativas; que sirvan de instrumento para la comparaci&oacute;n de sistemas educativos, constituyendo toda una visi&oacute;n general de la educaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante la pregunta de qu&eacute; hay de nuevo en todo esto, Gimeno contesta con un "solamente un nuevo lenguaje, una jerga", una t&eacute;cnica convertida en una ideolog&iacute;a f&aacute;cil de echar ra&iacute;ces en terrenos bald&iacute;os. Y antes de concluir lanza una advertencia: "No nos sorprenda que el profesorado, cansado de ver sucederse las modas expuestas por los mismos figurantes, se quede como espectador, mudo ante este frenes&iacute;" (p. 57).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo cap&iacute;tulo: "&iquest;Competencias o pensamiento pr&aacute;ctico? La construcci&oacute;n de los significados de representaci&oacute;n y de acci&oacute;n", de &Aacute;ngel P&eacute;rez G&oacute;mez, empieza por aludir a los retos educativos en la sociedad basada en la informaci&oacute;n, se menciona que la supervivencia de los individuos, las organizaciones y las naciones, en la era de la informaci&oacute;n depende, sustancialmente, de la adquisici&oacute;n, uso, an&aacute;lisis, creaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n de informaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las demandas formativas de los ciudadanos contempor&aacute;neos son de tal calibre que exigen reinventar la escuela de modo que sea capaz de estimular el desarrollo de los conocimientos, habilidades, actitudes, valores y emociones, pues los ciudadanos cada vez m&aacute;s requieren convivir en contextos sociales heterog&eacute;neos, cambiantes, inciertos y saturados de informaci&oacute;n, contextos caracterizados por la supercomplejidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este apartado se hace una interpretaci&oacute;n hol&iacute;stica del aprendizaje relevante, la construcci&oacute;n de significados y la formaci&oacute;n del conocimiento. Se se&ntilde;alan las finalidades de la escuela en t&eacute;rminos de competencias fundamentales, al tiempo que se aborda el concepto de competencias llave o fundamentales, sus caracter&iacute;sticas principales y c&oacute;mo seleccionar tales competencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una competencia es m&aacute;s que conocimientos y habilidades, es la capacidad de afrontar demandas complejas en un contexto particular, un saber hacer complejo, resultado de la integraci&oacute;n, movilizaci&oacute;n y adecuaci&oacute;n de capacidades, conocimientos, actitudes, valores, utilizados eficazmente en situaciones reales, afirma el autor. Tambi&eacute;n se apoya en el proyecto DeSeCo para definir competencia como "la capacidad de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de forma adecuada. Supone una combinaci&oacute;n de habilidades pr&aacute;cticas, conocimientos, motivaci&oacute;n, valores, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente para lograr una acci&oacute;n eficaz" (pp. 77&#150;78).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, para P&eacute;rez G&oacute;mez los rasgos diferenciales de las competencias o capacidades humanas fundamentales ser&iacute;an los siguientes: constituyen un "saber hacer" complejo y adaptativo, esto es, un saber que se aplica no de forma mec&aacute;nica sino reflexiva; es susceptible de adecuarse a una diversidad de contextos y tiene un car&aacute;cter integrador, abarcando conocimientos, habilidades, emociones, valores y actitudes. En definitiva, toda competencia incluye un "saber", un "saber hacer" y un "querer hacer" en contextos y situaciones concretos en funci&oacute;n de prop&oacute;sitos deseados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, se plantea la necesidad de introducir cambios en la concepci&oacute;n, dise&ntilde;o, desarrollo y concreci&oacute;n del curr&iacute;culum, as&iacute; como en las formas de ense&ntilde;ar y aprender, a partir de este enfoque. Esto implica crear nuevos ambientes de aprendizaje y nuevos modos de entender la evaluaci&oacute;n de esos aprendizajes, as&iacute; como nuevas formas de concebir la funci&oacute;n docente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer cap&iacute;tulo: "La ciudadan&iacute;a se convierte en competencia: avances y retrocesos", de la autor&iacute;a de Juan Bautista Mart&iacute;nez, refiere a una de las competencias m&aacute;s importantes en la actualidad, las necesarias para la ciudadan&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parece existir un inter&eacute;s m&aacute;s econ&oacute;mico que educativo al revisar la historia de la Educaci&oacute;n Basada en Normas de Competencias (EBNC), que se remonta a los a&ntilde;os treinta del siglo XX en Estados Unidos. Su renacimiento comenz&oacute; hace quince a&ntilde;os, con el fin de adecuar la educaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n a las necesidades de la industria. Desde entonces la EBNC ha sido un concepto muy controvertido entre representantes de los sectores industriales, gubernamentales, acad&eacute;micos y educativos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el citado autor, se ha generado cierto consenso injustificado en torno a qu&eacute; puede ser una base para elevar los niveles de competencias en un determinado pa&iacute;s, para aumentar los recursos que se invierten en programas de capacitaci&oacute;n y para hacer posible que otras instituciones no gubernamentales impartan capacitaci&oacute;n. Este planteamiento surge a partir de las preocupaciones de los grupos de inter&eacute;s propios del mundo del trabajo donde los cuerpos directivos necesitan trabajadores y deben identificar los est&aacute;ndares ocupacionales originados en las competencias necesarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema de este enfoque, es que descuida todo aquello que se refiere al contexto sociocultural como tambi&eacute;n a los avances de la teor&iacute;a del aprendizaje no exclusivamente psicol&oacute;gica, y asimila la preparaci&oacute;n de docentes a la de un trabajador o t&eacute;cnico en una industria de tipo fordista (Eraut, 1994).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El concepto de competencia manejado en el proyecto Tuning pone el &eacute;nfasis en los resultados del aprendizaje, en lo que el alumno es capaz de hacer al t&eacute;rmino del proceso educativo y en los procedimientos que le permitir&aacute;n continuar aprendiendo de forma aut&oacute;noma a lo largo de su vida. En tanto que el proyecto DeSeCo, considerado como el trabajo de investigaci&oacute;n m&aacute;s relevante realizado en el marco de la OCDE, propone las siguientes competencias: comunicaci&oacute;n en la lengua materna, comunicaci&oacute;n en una lengua extranjera, competencia matem&aacute;tica y competencias b&aacute;sicas en ciencia y tecnolog&iacute;a, competencia digital, aprender a aprender, competencias interpersonales y c&iacute;vicas, esp&iacute;ritu emprendedor y expresi&oacute;n cultural.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este proyecto, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la OCDE, entre los cuales se encuentran los que conforman la Uni&oacute;n Europea, han comenzado a reformular el curr&iacute;culum escolar en torno al controvertido y poderoso concepto de competencias. Los rasgos diferenciales de las competencias fundamentales ser&iacute;an los siguientes: un "saber hacer" complejo y adaptativo, esto es, un saber que se aplica no de forma mec&aacute;nica sino reflexiva, susceptible de adecuarse a una diversidad de contextos y con un car&aacute;cter integrado, abarcando conocimientos, procedimientos, emociones, actitudes y valores, que evolucionan a lo largo de la vida. Adem&aacute;s, para que una competencia pueda ser seleccionada como clave o b&aacute;sica, DeSeCo considera que deber&iacute;an cumplir algunas condiciones como contribuir a obtener resultados de alto valor personal o social, poder aplicarse a un amplio abanico de contextos y &aacute;mbitos relevantes, y permitir a las personas que la adquieren superar con &eacute;xito exigencias complejas. Es decir, las competencias son b&aacute;sicas o clave cuando resultan valiosas para la totalidad de la poblaci&oacute;n, independientemente del sexo, la condici&oacute;n social y cultural y el entorno familiar, y se pueden aplicar a m&uacute;ltiples contextos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto cap&iacute;tulo: "Obviando el debate sobre la cultura en el sistema educativo: C&oacute;mo ser competentes sin conocimientos" es de la autor&iacute;a de Jurjo Torres; este soci&oacute;logo de la educaci&oacute;n se&ntilde;ala que la modernizaci&oacute;n psicologicista de las pol&iacute;ticas educativas ha propiciado que en educaci&oacute;n se deje al margen el an&aacute;lisis m&aacute;s cr&iacute;tico de los contenidos a ense&ntilde;ar y a aprender en las escuelas, centr&aacute;ndose prioritariamente en las capacidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La palabra "competencias" tiene un car&aacute;cter polis&eacute;mico y sus or&iacute;genes se sit&uacute;an en la psicolog&iacute;a conductista y en la teor&iacute;a del capital humano. Las reformas educativas basadas en competencias aparecen como el remedio a una pobreza detectada en las pr&aacute;cticas de aula, en los modelos did&aacute;cticos con los que se viene trabajando. Pero se olvida tomar en cuenta las condiciones en las que desempe&ntilde;a su trabajo un profesorado al que se le insta a cambiar, pero sin llegar seriamente a implicarlo. Se trata de tentativas que se promueven: <i>a) </i>sin tomar en cuenta sus culturas profesionales, las tradiciones en las que lleva a&ntilde;os socializ&aacute;ndose como profesional de la educaci&oacute;n; <i>b) </i>sin una aut&eacute;ntica carrera docente que sirva para estimular innovaciones; <i>c) </i>con una cada vez m&aacute;s empobrecedora pol&iacute;tica de actualizaci&oacute;n del profesorado; <i>d) </i>con un monopolio editorial que obtiene grandes ventajas, mediante las pol&iacute;ticas de gratuidad de los libros de texto y; <i>e) </i>ofreci&eacute;ndoles la ayuda de un grupo de profesionales dedicados a divulgar y a tratar de aclarar al profesorado el "verdadero" significado de las distintas modas terminol&oacute;gicas con las que las autoridades educativas acostumbran a querer condicionar la direcci&oacute;n del cambio educativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el quinto cap&iacute;tulo: "La voluntad de distracci&oacute;n: Las competencias en la universidad", J. F&eacute;lix Angulo &#150;su autor&#150; se&ntilde;ala que lo que le interesa es entender el papel del movimiento de competencias, dentro del m&aacute;s general proceso de reestructuraci&oacute;n de las ense&ntilde;anzas universitarias, centr&aacute;ndose espec&iacute;ficamente en las implicaciones que conlleva y los supuestos en los que se basa el informe Tuning que es, justamente, el que ha sido tomado como eje por dicho movimiento. Al final del cap&iacute;tulo, se exponen brevemente algunas ideas alternativas para quien quiera cambiar o comenzar a pensar otra manera de entender la ense&ntilde;anza universitaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sexto cap&iacute;tulo: "Evaluar el aprendizaje en una ense&ntilde;anza centrada en competencias", de Juan Manuel &Aacute;lvarez, es especialmente relevante porque precisamente uno de los escollos de un curr&iacute;culum por competencias es c&oacute;mo evaluar el aprendizaje de las competencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este autor empieza por dejar sentado que la expresi&oacute;n "ense&ntilde;anza centrada en competencias" encierra m&aacute;s una aspiraci&oacute;n que un concepto con significaci&oacute;n clara. Con ella se ha creado la necesidad de cambio y, ante la urgencia de mejorar los sistemas educativos, la primera tentaci&oacute;n es proponer reformas nuevas, antes de evaluar las anteriores o de conocer lo que funciona o no en el estado actual del sistema educativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea de competencias conlleva a saber y saber hacer, teor&iacute;a y pr&aacute;ctica, conocimiento y acci&oacute;n, reflexi&oacute;n y acci&oacute;n, esto representa un cambio en el enfoque del conocimiento: del saber qu&eacute; al saber c&oacute;mo. En la pr&aacute;ctica esto desplaza el peso del curr&iacute;culum de los principios, del marco conceptual, a los m&eacute;todos. Sin duda que el m&eacute;todo es importante, pero no deja de ser mera cuesti&oacute;n t&eacute;cnica, variable dependiente de los principios y del marco conceptual, que le dan, dentro de la estructura que representa el curr&iacute;culum como un todo, sentido y significado. Resulta dif&iacute;cil comprender que el alumno debe ser el responsable de su aprendizaje o que debe participar en su evaluaci&oacute;n y que aprenda no s&oacute;lo contenidos (aprende qu&eacute;) sino que aprenda adem&aacute;s a hacer algo con ellos (aprende c&oacute;mo hacer con ellos, aprende a utilizarlos) si no conocemos previamente aquel marco en el que la propuesta se hace comprensible y en el que adquiere sentido (p. 208).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la pr&aacute;ctica, el discurso de las competencias refuerza la importancia de los m&eacute;todos y omite los otros elementos del proceso educativo y, antes, pasa por alto el marco conceptual de referencia que d&eacute; luz a los distintos elementos que componen la estructura curricular, incluida la evaluaci&oacute;n. Sin m&aacute;s referencias a las formas de entender la ense&ntilde;anza y el aprendizaje, la evaluaci&oacute;n se reduce a mero ejercicio de control. Se busca el control de resultados entendidos como productos acabados, que se ofrecen bien para establecer comparaciones, independientemente de los contextos en los que se generan y ajenos a las personas que los producen y que le dan significados contextualizados. Y la evaluaci&oacute;n terminar&aacute; confundida y reducida a la calificaci&oacute;n, que suele terminar como recurso de clasificaci&oacute;n, de selecci&oacute;n de exclusi&oacute;n de unos grupos frente a otros. A falta de otro tipo de fundamentaci&oacute;n los est&aacute;ndares preestablecidos son la referencia para la fabricaci&oacute;n de los instrumentos de control.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La interdisciplinaridad no figura como parte sustantiva del razonamiento. Tampoco se aclara en los nuevos formatos de curr&iacute;culum qu&eacute; se entiende por conocimiento, por saber, por comprensi&oacute;n, conceptos que pr&aacute;cticamente no aparecen debidamente enmarcados y explicados. Tal vez este hecho sea la raz&oacute;n de tanta divergencia en las interpretaciones y usos que de ellas se hacen. Sin referentes de conocimiento todo cabe, incluidas las contradicciones, los contrasentidos, las lagunas, la falta de claridad. S&oacute;lo hay propuesta de car&aacute;cter program&aacute;tico y pragm&aacute;tico, con una tendencia marcadamente operacional, de fuerte connotaci&oacute;n eficientista, que apunta a exigencias de car&aacute;cter econ&oacute;mico&#150;productivo ante situaciones socioecon&oacute;micas muy competitivas. En este escenario cobran relevancia las palabras de Barnett (2001:32) "actualmente estamos abandonando una clase de cerraz&oacute;n para embarcarnos en otra. El cambio consiste, esencialmente, en pasar del conocimiento como contemplaci&oacute;n al conocimiento como operaci&oacute;n".</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, hay muy pocas alusiones a la formaci&oacute;n que van a necesitar los docentes para poner en pr&aacute;ctica la nueva propuesta pedag&oacute;gica, si exceptuamos el &eacute;nfasis puesto en la necesidad de la renovaci&oacute;n de los m&eacute;todos de ense&ntilde;anza. Y no aparecen referencias a su trabajo cotidiano en el aula y muy poco a los contextos de aplicaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles, en los que se mueven los profesores. Es cierto que "necesitamos aprender de y con la evaluaci&oacute;n", pero desde el enfoque de competencias parece poco probable, por la visi&oacute;n estrecha que esta propuesta presenta de la evaluaci&oacute;n. Todo esto, sin olvidar que "reformar las estructuras y mejorar al mismo tiempo las mentalidades, las pr&aacute;cticas y los resultados educativos son empe&ntilde;os extremadamente complejos y conflictivos" (Escudero Mu&ntilde;oz, 2006:70).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barnett, R. (2001). <i>Los l&iacute;mites de la competencia. El conocimiento, la educaci&oacute;n superior y la sociedad</i>, Barcelona: Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8661904&pid=S1405-6666201000010001700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Boon, J. y van der Klink, M. (2002). "Competencies: The triumph of a fuzzy concept", en Academy of Human Resource Development Annual Conference, Honolulu, HA, 27 de febrero&#150;3 de marzo, <i>Proceedings</i>, vol.1, 327&#150;334.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8661906&pid=S1405-6666201000010001700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DeSeCo (2000). <i>Definition and Selection of Competencies: Theoretical and Conceptual Foundations</i>, background paper, OCDE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8661908&pid=S1405-6666201000010001700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">DeSeCo (2005). <i>The definition and selection of key competencies</i>, resumen ejecutivo,OCDE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8661910&pid=S1405-6666201000010001700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">D&iacute;az Barriga, A. (2006). "El enfoque de competencias en la educaci&oacute;n. &iquest;Una alternativa o un disfraz de cambio?", en <i>Perfiles Educativos</i>, vol. XXVIII, n&uacute;m. 111, pp. 7&#150;36.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8661912&pid=S1405-6666201000010001700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Eraut, M. (1994). <i>Developing professional knowledge and competence</i>, Londres: Falmer Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8661914&pid=S1405-6666201000010001700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Escudero Mu&ntilde;oz, J. M. (2006). <i>El espacio europeo de educaci&oacute;n superior &iquest;Ser&aacute; la hora de la renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica de la universidad?</i>, Espa&ntilde;a: ICE&#150;Universidad de Murcia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8661916&pid=S1405-6666201000010001700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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