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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De golpes de timón, vueltas de tuerca y volteretas]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>De golpes de tim&oacute;n, vueltas de tuerca y volteretas</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Teresa Yur&eacute;n*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Da Porta, E. y Saur, D.G. (coords.) (2008). <i>Giros te&oacute;ricos en las Ciencias Sociales y Humanas,</i> C&oacute;rdoba, Argentina: Comunicarte.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesora&#45;investigadora del Instituto de Ciencias de la Educaci&oacute;n. CE:</i> <a href="mailto:yurent@intermor.net.mx">yurent@intermor.net.mx</a>.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Para empezar a girar</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra se organiza en siete cap&iacute;tulos que contienen 29 trabajos de investigadores(as) de M&eacute;xico y Argentina. Me permito abordar la obra desde una mirada interesada en la educaci&oacute;n y siguiendo el orden de las im&aacute;genes que me evocaron los trabajos presentados; im&aacute;genes que est&aacute;n ligadas a algunos de los m&uacute;ltiples significados del t&eacute;rmino "giro". La primera es la del "golpe de tim&oacute;n" que provoca un cambio en la direcci&oacute;n; visto as&iacute;, el giro tiene sabor de aventura; demanda creatividad y atenci&oacute;n para enfrentar el reto de no perderse. La segunda imagen es la de la vuelta de tuerca, es decir, el movimiento de un cuerpo sobre s&iacute; mismo. Es una suerte de insistencia para ir profundizando; el reto, en este caso, consiste en evitar que, en aras de la profundizaci&oacute;n, se cierre la comunicaci&oacute;n con otras v&iacute;as de acceso al punto alcanzado. Girar es tambi&eacute;n dar volteretas, hacer cabriolas, piruetas, movimientos en los que el cuerpo se mueve de lugar y se eleva por momentos, para tocar de nuevo el piso; es un tipo de giro que puede provocar v&eacute;rtigo; el reto que se enfrenta es el de aterrizar con los pies firmes, sin perder el equilibrio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Golpes de tim&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, uno de los trabajos que m&aacute;s recuerda un golpe de tim&oacute;n es el de Teresa Dalmasso. El t&iacute;tulo "&iquest;Del giro ling&uuml;&iacute;stico al giro semi&oacute;tico?" es comprensible cuando la autora afirma que la producci&oacute;n de sentido es indisociable del discurso y que, para que el segundo giro se complete, es menester considerar a la Semi&oacute;tica como metodolog&iacute;a, poni&eacute;ndola a operar interdisciplinariamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adriana de Miguel hace un recuento de varios giros. Alude al giro ling&uuml;&iacute;stico que focaliza los juegos de lenguaje, dejando en segundo plano el problema de su funci&oacute;n representativa. Se refiere despu&eacute;s al giro gramatol&oacute;gico que va del significado trascendental a la operaci&oacute;n deconstructiva. Remata con el giro espectogr&aacute;fico que conduce de la temporalidad lineal significante a la virtualidad hipertextual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una muestra del giro semi&oacute;tico lo constituye el trabajo de Alicia de Alba quien, frente al multiculturalismo y la interculturalidad, prefiere hablar de contacto cultural, entendido como el intercambio de universos semi&oacute;ticos, diferentes maneras de sensibilidad, inteligibilidad y relaciones entre distintos grupos. Se&ntilde;ala el papel nodal de los tropos y los cronotopos en la constituci&oacute;n ontol&oacute;gica de las culturas y las subjetividades, y sostiene que para analizar un proceso de contacto cultural es indispensable considerar la dimensi&oacute;n figural del lenguaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ana Beatriz Ammann, al reflexionar sobre los desaf&iacute;os metodol&oacute;gicos de una perspectiva semi&oacute;tica, nos recuerda que no hay que temer a la totalidad, sino a la solidificaci&oacute;n, y que el giro semi&oacute;tico obliga a considerar el cruce de diversos saberes respecto de las condiciones materiales y sociales de producci&oacute;n y circulaci&oacute;n de los productos discursivos que analizamos, as&iacute; como de las propiedades de la discursividad y las formas de reconocimiento, recepci&oacute;n y consumo de las significaciones. Alude al problema de los dispositivos medi&aacute;ticos que estabilizan el discurso articul&aacute;ndolo a las condiciones hist&oacute;rico&#45;pol&iacute;ticas de existencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Eva Da Porta toma como pretexto el campo poco formalizado de la comunicaci&oacute;n para insistir en que un campo como &eacute;ste obliga el giro hacia la transdisciplina, entendida como un estado de permanente intervenci&oacute;n de marcos, modelos y conceptos provenientes de distintos, variados y hasta incompatibles espacios de producci&oacute;n te&oacute;rica. Se trata, entonces, de una (in)disciplina que permite perseguir el objeto de estudio, revisarlo y redefinirlo creativa y reflexivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ileana Rojas gira hacia el an&aacute;lisis conceptual al buscar sus derivaciones metodol&oacute;gicas. Practica el rastreo de las formas de producci&oacute;n discursiva en el contexto de las problematizaciones y jerarquizaciones del campo educativo; busca pistas que le permiten entretejer redes de relaciones y significaciones, desmontar y rastrear trayectorias, ubicar distinciones clave y encontrar los cruces y anudamientos de l&iacute;neas de argumentaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El giro de Mercedes Ruiz da lugar a un nuevo campo problem&aacute;tico, pues ve la calle como un espacio de formaci&oacute;n y constituci&oacute;n de identidades pol&iacute;ticas. Alarga la mirada al contexto urbano y a movimientos sociales contempor&aacute;neos sin dejar de ver lo educativo. Entreteje la problematizaci&oacute;n de lo urbano, lo educativo y lo pol&iacute;tico para reconstruir un proceso imbricado que produce, fuera de los espacios escolares, m&uacute;ltiples sentidos de la formaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Sandra Carli se refiere al debate modernidad&#45;posmodernidad en educaci&oacute;n y a los giros te&oacute;ricos que se dan en Latinoam&eacute;rica gracias a la vinculaci&oacute;n de ciertos grupos de investigadores con el pensamiento cr&iacute;tico posmoderno. Se refiere al giro ling&uuml;&iacute;stico, al giro cultural, y al uso de la teor&iacute;a como caja de herramientas que permiti&oacute; analizar el sistema educativo moderno como dispositivo de homogeneizaci&oacute;n cultural, al tiempo que se gestaba un pensamiento posmoderno interesado en la diferencia. Con agudeza, nos previene de los peligros que hay en algunas formas de dar el giro: uno consiste en la tendencia al vaciamiento de referencias emp&iacute;ricas; otro radica en cierta estetizaci&oacute;n que va en detrimento de los argumentos cr&iacute;ticos en la lectura de lo real; otro m&aacute;s se traduce en hermetismo que dificulta la comunicaci&oacute;n con el saber. Nos recuerda que la postura posmoderna no garantiza un pensamiento progresivo y que el peso de las perspectivas filos&oacute;ficas, ling&uuml;&iacute;sticas o literarias puede des&#45;especificar lo educativo al ampliar el objeto de an&aacute;lisis.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Vueltas de tuerca</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo imaginario es una noci&oacute;n ambigua. Ra&uacute;l Anzald&uacute;a da una vuelta de tuerca sobre esta noci&oacute;n rastre&aacute;ndola en diversas disciplinas, &eacute;pocas y autores. Pone el acento en las paradojas a las que nos conduce trabajar lo imaginario: es in&#45;definido e in&#45;definible porque es fuente de todas las formas y figuraciones, y s&oacute;lo se puede hablar de lo imaginario partiendo de la lengua; podemos aproximarnos a lo imaginario a trav&eacute;s de met&aacute;foras y analog&iacute;as, pero sin perder de vista que no es sustantivo, sino verbo, esfuerzo, creaci&oacute;n de sentido; es el lugar de la creatividad, pero tambi&eacute;n es lo que marca el l&iacute;mite de lo pensable y decible en una &eacute;poca y sociedad determinadas. Se encuentra en el lugar de la autonom&iacute;a, pero tambi&eacute;n es el espacio de la heteronom&iacute;a del implacable sometimiento a un poder ajeno. Para investigar el imaginario &#45;nos dice&#45; hay que trabajarlo en las formas metaf&oacute;ricas en las que se presenta, en las producciones de sentido instituidas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marco Jim&eacute;nez tambi&eacute;n da una vuelta de tuerca sobre las identidades imaginarias. Poniendo en orden las nociones, se&ntilde;ala que las significaciones sociales imaginarias crean determinados mundos, modos econ&oacute;micos de organizaci&oacute;n y producci&oacute;n, instituciones pol&iacute;ticas, grupos sociales, nacionales o &eacute;tnicos, todo lo cual conforma identidades que se expresan a trav&eacute;s de representaciones, afectos, deseos y acciones propios de cada uno. M&aacute;s all&aacute; de la homogenizaci&oacute;n, el discurso se&ntilde;ala hacia un sentido que puede ser percibido. A &eacute;ste hay que atender para reconocer esa forma de actuaci&oacute;n sint&eacute;tica que es lo imaginario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La vuelta de tuerca que da Pilar Padierna va en torno a la interpelaci&oacute;n. La modificaci&oacute;n de identidades locales se da a partir de la adhesi&oacute;n o rechazo a diversos sistemas de interpelaci&oacute;n. Vislumbrar la interpelaci&oacute;n es posible rastreando en las enunciaciones de los sujetos las autorrepresentaciones que elaboran para hacer legible su participaci&oacute;n y dar sentido a sus acciones, pero sin perder de vista que ning&uacute;n discurso de interpelaci&oacute;n abarca de manera plena un espacio social, y que los sujetos interpelados se inclinan s&oacute;lo por los elementos que llenan su falta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vuelta de tuerca sobre el sujeto social se la debemos a Rosa Nidia Buenfil quien analiza los trabajos de Laclau y Mouffe para distinguir, en la constelaci&oacute;n conceptual que han construido, cuatro momentos en el tratamiento del sujeto. El primero alude al sujeto que se constituye en las pr&aacute;cticas hegem&oacute;nicas mediante actos de identificaci&oacute;n siempre contingentes; en el segundo, se subraya la libertad e indeterminaci&oacute;n en raz&oacute;n de la falta constitutiva; en el tercero, se trata del sujeto de la decisi&oacute;n que se constituye en la tensi&oacute;n entre la alienaci&oacute;n ante el mandato y la posibilidad abierta por la dislocaci&oacute;n. El &uacute;ltimo destaca al sujeto popular que emerge en la progresiva renegociaci&oacute;n entre homogeneizaci&oacute;n y diferenciaci&oacute;n social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Fabiena Mart&iacute;nez y Sandra Savoni es otra vuelta de tuerca sobre el sujeto que se centra en los trabajos de P&ecirc;cheux y Foucault, coincidiendo con ellos en la cr&iacute;tica que hacen a la figura del sujeto como punto soberano instituyente del sentido y fuente de la autonom&iacute;a de la pr&aacute;ctica discursiva. As&iacute;, a la pregunta &iquest;qui&eacute;n habla? responde con P&ecirc;cheux: la formaci&oacute;n ideol&oacute;gica que atraviesa al sujeto y se adue&ntilde;a de &eacute;l a trav&eacute;s del lenguaje. Con Foucault, la respuesta es: "se habla" como efecto de dispositivos de poder/saber; la sujeci&oacute;n es inevitable y la liberaci&oacute;n no trabaja hacia un exterior del poder sino hacia la transformaci&oacute;n de las relaciones localizadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adriana Borja invita a efectuar una vuelta de tuerca en torno al g&eacute;nero, vi&eacute;ndolo como marca cultural que delimita identidades privadas y p&uacute;blicas a partir de conductas relacionadas con una organizaci&oacute;n social de la sexualidad. Al reconocer el signo como un sistema de intercambio social entre sujetos cuya utilizaci&oacute;n est&aacute; impregnada de las evaluaciones sociales del momento, y al considerar el andamiaje s&iacute;gnico como factor de poder, se entiende que el c&oacute;digo gen&eacute;rico posea como caracter&iacute;stica diferencial una especial relaci&oacute;n de poder.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jos&eacute; Carbajal insiste en el tratamiento de lo tecnol&oacute;gico, argumentando que se trata de algo que hoy est&aacute; modulando con mayor fuerza que en el pasado el universo simb&oacute;lico de nuestras sociedades. Las Tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y de la comunicaci&oacute;n constituyen un objeto emergente que demanda transformaciones en los cuerpos de intelecci&oacute;n y an&aacute;lisis. Al articularse con lo educativo, entendido como el tejido simb&oacute;lico estructurante de la subjetividad, este &uacute;ltimo se complejiza, representando un reto para la reflexi&oacute;n te&oacute;rica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vuelta de tuerca sobre los saberes socialmente productivos es la que da Lidia Mercedes Rodr&iacute;guez tomando como eje la educaci&oacute;n de j&oacute;venes y adultos, en una sociedad donde la escolarizaci&oacute;n se ve como la v&iacute;a leg&iacute;tima para la inclusi&oacute;n que pasa por la certificaci&oacute;n y el acceso al mundo productivo. Pensar esta problem&aacute;tica, dice, hace necesaria una mirada que explore opciones viables posibles al nivel de la coyuntura y la microsituaci&oacute;n, que es el lugar de la <i>praxis</i> de los agentes sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Invitando a pensar desde Latinoam&eacute;rica, Silvia Roitenburd retoma el tema de la hegemon&iacute;a en clave gramsciana, que fue replanteado y enriquecido por los aportes de Laclau. Se trata, dice, de problematizar los lugares comunes que proliferan en el an&aacute;lisis hist&oacute;rico, no para sumar nueva informaci&oacute;n, sino para abrir interrogantes acerca de las condiciones de posibilidad para un discurso alternativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La profesionalizaci&oacute;n docente es el significante que Myriam Southwell se propone explorar en relaci&oacute;n con las nuevas regulaciones del trabajo docente. Su an&aacute;lisis la lleva a advertir que la descentralizaci&oacute;n no ha sido sino relocalizaci&oacute;n de la centralidad, pues la emergencia de un orden fragmentado no contradice la existencia de un centro regulador y, tambi&eacute;n, que la conformaci&oacute;n de cuasi mercados educativos no ha alcanzado a producir una desregulaci&oacute;n del campo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pensamiento sarmientino es vuelto a analizar por Juliana Enrico, pero con un giro que permite ver su efecto de articulaci&oacute;n de los principales significantes de la pedagog&iacute;a normalista en los or&iacute;genes del sistema educativo argentino. Revela c&oacute;mo ese ideario se orienta a sustentar que la instrucci&oacute;n nacional es el pasaje de la inculturalidad natural del pueblo al estado de cultura, y que la escuela es civilizadora y normalizadora de diferencias sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Las volteretas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las vueltas de tuerca conducen, en suma, a ver de otro modo algo que ya se hab&iacute;a visto, a usar las tuercas de otro modo o a sustituir las herramientas. De ah&iacute; su potencia epist&eacute;mica. Las piruetas la tienen en otro sentido: son giros que empiezan en un punto y acaban en otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La posibilidad del v&eacute;rtigo parece advertirla Pampa Ar&aacute;n cuando dice, con respecto a la literatura, que cada giro te&oacute;rico vuelve a se&ntilde;alar el lugar exot&oacute;pico de &eacute;sta. Su an&aacute;lisis le permite afirmar que la teor&iacute;a en el campo de las ciencias humanas vale la pena si, m&aacute;s que descubrir la verdad, se propone mostrar un r&eacute;gimen colectivo de producci&oacute;n de la verdad mostrando los v&iacute;nculos entre los cambios hist&oacute;ricos, sociales y pol&iacute;ticos y los cambios est&eacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un conjunto de piruetas son las disgresiones acerca de la interdisciplina, a cargo de Facundo Ortega. Denuncia que la desaparici&oacute;n de las fronteras entre ciencia, filosof&iacute;a y literatura conduce a la proliferaci&oacute;n del uso salvaje de los conceptos, sin respetar su origen, el contexto en que han sido elaborados y la meta perseguida por quienes lo han introducido, al tiempo que argumenta que el c&iacute;rculo vicioso de las disciplinas que se autoanalizan s&oacute;lo puede transformarse si se buscan los or&iacute;genes y las transformaciones del orden simb&oacute;lico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n Guillermo Saur parte de un reclamo cuando acusa la proliferaci&oacute;n de trabajos sobre la realidad social, pol&iacute;tica y cultural que acaban o en la simple descripci&oacute;n y/o narrativizaci&oacute;n del referente emp&iacute;rico, o bien, en una aplicaci&oacute;n de la perspectiva te&oacute;rica adoptada con la finalidad de dar cuenta de dicho referente. Advierte una grave dificultad para resolver la tensi&oacute;n entre el posicionamiento te&oacute;rico y el referente emp&iacute;rico de la investigaci&oacute;n y argumenta en favor de la producci&oacute;n de categor&iacute;as intermedias que pueden o no estar inscritas en una teor&iacute;a mayor, pero siempre delimitan y focalizan alg&uacute;n aspecto emp&iacute;rico para hacerlo inteligible. Esto, advierte, requiere de un posicionamiento ontoepist&eacute;mico, que se traduce en un horizonte de intelecci&oacute;n. Desde esta perspectiva, la categor&iacute;a intermedia es una abstracci&oacute;n que brinda claves de lectura y permite focalizar, ordenando la mara&ntilde;a de acontecimientos menores y ca&oacute;ticos, pues captura a modo de s&iacute;ntesis; requiere de creatividad y extra&ntilde;amiento, y opera como met&aacute;fora que ayuda a ver y organizar las regularidades de la dispersi&oacute;n presente en los procesos sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gabriela Simon ve en el malestar que produce hoy en d&iacute;a la relaci&oacute;n entre universidad y democracia los indicios de una crisis de significaciones imaginarias sociales y de la p&eacute;rdida del potencial de intervenci&oacute;n &eacute;tico social de la universidad sobre la sociedad civil. Su texto llama a desnaturalizar los discursos y las pr&aacute;cticas universitarias, asumiendo los indicios como elementos reveladores. Desde esta perspectiva, valen la pena los giros te&oacute;ricos que atienden al &iacute;ntimo entrecruzamiento de la vida universitaria con lo pol&iacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adela Coria ve un problema complejo &#45;el de la institucionalizaci&oacute;n de la pedagog&iacute;a en una universidad&#45; en un periodo de 20 a&ntilde;os en el que hubo tres golpes de Estado y estaba en juego la autonom&iacute;a universitaria y revela las acrobacias metodol&oacute;gicas para analizar la intersecci&oacute;n de tres campos de problem&aacute;ticas: la configuraci&oacute;n de la disciplina, la conformaci&oacute;n de los sujetos universitarios y el campo institucional universitario, todo ello atravesado por la conflictividad del campo pol&iacute;tico. Su revelaci&oacute;n muestra, sin lugar a dudas, la necesidad de construir el m&eacute;todo para cada problema que se estudia, sin temer a los giros, pero cuidando el equilibrio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una pirueta con aire de desvelo es la de Gustavo Bl&aacute;zquez, quien reconoce que la noche se ha hecho joven y la juventud se ha (re)ligado meton&iacute;micamente con la noche. En la noche, el sujeto hace el ambiente que lo hace ambientero, se destaca la forma de comunicaci&oacute;n prox&eacute;mica y se montan las escenas a partir de las cuales se construye una imaginer&iacute;a y modos de subjetivaci&oacute;n peculiares. El discurso narrativo pierde inter&eacute;s en favor de otras modalidades de comunicaci&oacute;n situacional, performativa e interactiva y ello conduce a la pregunta por la metodolog&iacute;a y a la necesidad de construcci&oacute;n del m&eacute;todo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Silvia Fuentes apuntala su propuesta de utilizar la noci&oacute;n de identidad marginal, que ella aplica a las identidades emergentes en la educaci&oacute;n ambiental. Apoyada en la idea de que la constituci&oacute;n de identidades, al no estar anclada en principios absolutos, involucra ordenaciones que se constituyen sobre la base de la relaci&oacute;n entre necesidad y contingencia, se&ntilde;ala que la marginalidad, por su car&aacute;cter ambiguo, opera como fisura, pero tambi&eacute;n como oferta de sutura que puede tener una fuerte carga de utop&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como una voltereta, Cristina Mata propone la noci&oacute;n de "ciudadan&iacute;a comunicativa". Advierte que no se trata de asimilar las nociones de "ciudadan&iacute;a" y "p&uacute;blicos", sino partir de la tensi&oacute;n constitutiva del orden pol&iacute;tico cultural de nuestro tiempo y encontrar v&iacute;as para entender las condiciones que permitir&iacute;an superar la condici&oacute;n de impotencia o de indefensi&oacute;n de quienes se asumen como p&uacute;blico, al tiempo que se piensa la ciudadan&iacute;a en el marco de sociedades mediatizadas. Esa noci&oacute;n, dice Mata, es el reconocimiento de la capacidad de ser sujeto de derecho y demanda en el terreno de la comunicaci&oacute;n p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo ensayo de esta obra &#45;el de Ofelia Cruz&#45; invita a una reflexi&oacute;n sobre los usos conceptuales. La autora nos recuerda que se trata de una labor de artesano imaginativo, que m&aacute;s que exactitud, busca rigor. Es una invitaci&oacute;n a leer deconstructivamente el campo de la pedagog&iacute;a, entendiendo que los conceptos generan y participan en juegos y marcan rumbos. Tambi&eacute;n nos recuerda que hoy en d&iacute;a en el tratamiento te&oacute;rico de la pedagog&iacute;a es ineludible partir de diferentes perspectivas anal&iacute;ticas y campos disciplinarios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Para terminar</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay sin duda un aire de familia en los trabajos, pero se pueden apreciar posiciones distintas y a veces encontradas. El lector atento podr&aacute; establecer el di&aacute;logo con cada uno de los autores y ponerlos a ellos mismos en un di&aacute;logo productivo y enriquecedor. La obra en su conjunto es una caja de herramientas, un espacio con m&uacute;ltiples pistas por transitar, un motivo de estudio y reflexi&oacute;n y, especialmente, una invitaci&oacute;n permanente a atreverse a dar vueltas de tim&oacute;n, a procurar siempre otra vuelta de tuerca y a hacer cabriolas sin perder el equilibrio.</font></p>     ]]></body>
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