<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1405-2253</journal-id>
<journal-title><![CDATA[América Latina en la historia económica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Am. Lat. Hist. Econ]]></abbrev-journal-title>
<issn>1405-2253</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1405-22532014000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Guerra y fiscalidad en la Iberoamérica colonial (siglos XVII-XIX)]]></article-title>
<article-title xml:lang="gl"><![CDATA[Guerra e fiscalidade na Ibero-América colonial (séculos XVII-XIX)]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Becerril Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos de Jesús]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>208</fpage>
<lpage>214</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-22532014000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1405-22532014000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1405-22532014000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Angelo Alves Carrara y Ernest S&aacute;nchez Santir&oacute; (coords.), <i>Guerra y fiscalidad en la Iberoam&eacute;rica colonial (siglos XVII&#45;XIX) / Guerra e fiscalidade na Ibero&#45;Am&eacute;rica colonial (s&eacute;culos XVII&#45;XIX)</i>, M&eacute;xico y Juiz de Fora, Universidade Federal de Juiz de Fora/Instituto de Investigaciones Dr. Jos&eacute; Mar&iacute;a Luis Mora, 2012, 373 pp.</b></font>     <p>&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Concebida como el enfrentamiento organizado entre grupos humanos armados, la guerra representa uno de los fen&oacute;menos sociales m&aacute;s complejos. La diversidad de sus causas, as&iacute; como sus m&uacute;ltiples e insospechadas consecuencias requieren de un an&aacute;lisis profundo. Es durante los conflictos b&eacute;licos, asegura Hegel, cuando "el Estado se acerca m&aacute;s a su ideal porque es entonces cuando la vida y los bienes de los ciudadanos est&aacute;n m&aacute;s estrechamente subordinados a la conservaci&oacute;n de la entidad com&uacute;n". Los estudios sobre el impacto de dichos enfrentamientos en las finanzas p&uacute;blicas constituyen uno de los temas m&aacute;s socorridos en la historia fiscal. El binomio "guerra y fiscalidad" nos permite observar, contextualizar y ponderar las continuidades y cambios en las decisiones pol&iacute;tico&#45;fiscales; la resistencia de los contribuyentes; el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico, y el dise&ntilde;o institucional a trav&eacute;s del cual ha de ponerse en pr&aacute;ctica el sistema fiscal que permita el sostenimiento del conflicto armado, por mencionar algunos de los aspectos m&aacute;s importantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta obra colectiva constituye un novedoso acercamiento a los temas anteriormente enunciados. El libro tiene como objetivo aportar un panorama amplio sobre las transformaciones que experiment&oacute; la fiscalidad en los territorios pertenecientes a las monarqu&iacute;as espa&ntilde;ola y portuguesa dentro de dos grandes "ciclos b&eacute;licos" que atraviesan los siglos XVII&#45;XIX: las diversas guerras europeas y las guerras de independencia. Debe advertirse al lector que espera un an&aacute;lisis pormenorizado y equilibrado de la regi&oacute;n iberoamericana, que la balanza se inclina a favor del virreinato de Nueva Espa&ntilde;a; en t&eacute;rminos temporales, el protagonismo del siglo XVIII es evidente. Dividido en trece cap&iacute;tulos, dentro de los cuales siete se ocupan de la Am&eacute;rica espa&ntilde;ola y cuatro de ellos de la portuguesa, el libro tiene la virtud de agrupar arm&oacute;nicamente una serie de art&iacute;culos cuyo hilo conductor es el impacto de los conflictos b&eacute;licos, internos y externos, sobre las estructuras fiscales de los territorios coloniales iberoamericanos. Ingeniosamente editado en portugu&eacute;s y espa&ntilde;ol, el lector cuidadoso tambi&eacute;n encontrar&aacute; un minucioso an&aacute;lisis de las Haciendas coloniales iberoamericanas en estrecha relaci&oacute;n con los intereses locales, las pol&iacute;ticas metropolitanas, las relaciones entre los fen&oacute;menos b&eacute;licos y las estructuras hacendarias encargadas de financiarlos, mismas que, no sin contratiempos, permitieron el sostenimiento por m&aacute;s de 300 a&ntilde;os de dos de los imperios m&aacute;s extensos del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer cap&iacute;tulo del libro &#150;a cargo de Rafal Reichert, y buen ejemplo del contenido general de la obra&#150;, ubicado dentro del contexto de los gastos tendentes al fortalecimiento y protecci&oacute;n de cuatro de las plazas militares m&aacute;s importantes del virreinato novohispano durante el siglo XVII, a saber, San Agust&iacute;n de la Florida, La Habana, Santo Domingo y San Juan de Puerto Rico, constituye una h&aacute;bil reconstrucci&oacute;n documental de la l&oacute;gica de funcionamiento territorial de la Real Hacienda. En t&eacute;rminos generales, el sistema fiscal novohispano se conformaba de una serie de cajas reales o tesorer&iacute;as conectadas jer&aacute;rquicamente con la Caja Matriz de la ciudad de M&eacute;xico. Este sistema de administraci&oacute;n fiscal permiti&oacute;, a grandes rasgos, que las colonias fiscalmente m&aacute;s favorecidas financiasen la administraci&oacute;n civil y militar de las m&aacute;s pobres estrat&eacute;gicamente ubicadas, a trav&eacute;s de una serie de transferencias denominadas <i>situados</i>. Si bien el autor no hace expl&iacute;cito dicho sistema, tarea h&aacute;bilmente realizada por los coordinadores (p. 27), s&iacute; nos permite ver el funcionamiento de dicha figura fiscal en los territorios espa&ntilde;oles ya mencionados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, "las llaves del Nuevo Mundo" estar&iacute;an custodiadas por una serie de presidios directamente financiados por las transferencias provenientes de la Caja Matriz de M&eacute;xico. La gran aportaci&oacute;n de este primer ensayo es que nos permite analizar el desempe&ntilde;o de dichos traspasos en dos grandes momentos: uno correspondiente a los a&ntilde;os de paz (1609&#45;1621) y otro ubicado dentro de la guerra de los Treinta A&ntilde;os (1621&#45;1648). En el primer supuesto, los env&iacute;os de los gastos situados permanecieron relativamente fijos, a raz&oacute;n de 2 215 472 pesos destinados al pago de sueldos de oficiales y soldados. Los gastos aumentar&iacute;an 38.82% durante la segunda etapa, alcanzando un monto de 3 075 764 pesos, quedando demostrado as&iacute; que la corona espa&ntilde;ola efectivamente respondi&oacute; al gasto militar de la defensa del Gran Caribe frente a la amenaza holandesa. Por otro lado, los datos aportados por Reichert nos permiten observar la preeminencia, salvo en contadas ocasiones (1615&#45;1617 y 1625), de La Habana en los gastos destinados a los cuatro presidios grancaribe&ntilde;os remitidos por la Caja Real de M&eacute;xico entre 1609 y 1648.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estrecha relaci&oacute;n con el art&iacute;culo anterior, Johanna von Grafenstein realiza un excelente estudio comparativo de las erogaciones de la Caja Real destinadas a la defensa de los situados de La Habana, Santiago de Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, Cartagena, Cuman&aacute; y Luisiana durante dos guerras de Espa&ntilde;a contra Gran Breta&ntilde;a: la guerra de los Siete A&ntilde;os en 1756&#45;1763 y la de las Trece Colonias, 1776&#45;1783. De manera clara, la autora nos explica c&oacute;mo en tiempos de paz las transferencias de los gastos situados se llevaban a cabo mediante un presupuesto, en tanto que, en &eacute;pocas de conflicto b&eacute;lico, estos se enviaban en funci&oacute;n de las necesidades militares de cada plaza. Pero todav&iacute;a m&aacute;s importante, los datos aportados por Johanna von Grafenstein nos permiten advertir que del promedio total de lo remitido al Gran Caribe (2 084 387.94 pesos plata) entre los a&ntilde;os 1754&#45;1769, alrededor de 67.74% fue destinado a La Habana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La independencia de los territorios que formaron parte de Nueva Espa&ntilde;a signific&oacute; la interrupci&oacute;n del flujo regular de los caudales destinados, como ya se dijo, mayoritariamente a la defensa de La Habana. Sin embargo &#150;como nos lo deja ver el trabajo de In&eacute;s Rold&aacute;n de Montaud&#150; esto, m&aacute;s que perjudicar, de alguna manera benefici&oacute; el desarrollo de un sistema fiscal que en pocas d&eacute;cadas permiti&oacute; a la isla dejar de ser un territorio deficitario para convertirse en uno que aportaba recursos a la metr&oacute;poli, cuya cuant&iacute;a incluso posibilit&oacute; el financiamiento por diez a&ntilde;os (1868&#45;1878) de la defensa del dominio espa&ntilde;ol en Cuba.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Enmarcado ya en la l&oacute;gica de una Hacienda p&uacute;blica perteneciente a un Estado&#45;naci&oacute;n, el ensayo da cuenta de los contratiempos a los que tendr&iacute;a que hacer frente a la reforma tributaria, de corte liberal, impuesta desde la metr&oacute;poli el 12 de febrero de 1867, frente a la cual los "representantes de la riqueza del pa&iacute;s" (constituidos en una Junta de Recursos o Junta de Arbitrios) no estaban dispuestos a ceder. Ni siquiera la sustituci&oacute;n de 16 rentas (como el diezmo, el derecho sobre el consumo de ganado, la alcabala de fincas, de esclavos y de remates), ni la supresi&oacute;n de los derechos de exportaci&oacute;n por una contribuci&oacute;n directa de 10% sobre la renta de la propiedad r&uacute;stica y urbana y sobre las utilidades de la industria, profesiones, artes y giros comerciales en conjunto con un nuevo arancel de aduanas (que reduc&iacute;a de 4 000 a 161 las partidas a gravar) fueron suficientes para lograr la total aprobaci&oacute;n de los contribuyentes, adem&aacute;s, la guerra civil fue otro de los factores que imposibilit&oacute; dicha reforma tributaria, pues una vez estallado el movimiento armado era urgente la obtenci&oacute;n de recursos. La resistencia de los sectores productivos cubanos frente a la contribuci&oacute;n directa, que gravaba objetos y actividades que hasta entonces no tributaban, nos permite cuestionar la interpretaci&oacute;n tradicional que nos leg&oacute; la historiograf&iacute;a, principalmente estadunidense, acerca del papel meramente extractivo de la metr&oacute;poli hacia sus territorios coloniales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Guillermina del Valle analiza dicho "espacio de negociaci&oacute;n" en el marco de la guerra contra Gran Breta&ntilde;a entre los a&ntilde;os 1779&#45;1783. La autora analiza el papel del Consulado de Comerciantes de la ciudad de M&eacute;xico en la obtenci&oacute;n de pr&eacute;stamos para la financiaci&oacute;n del conflicto armado. En este sentido, si bien no puede perderse de vista, como elemento esencial, que el sistema tributario de la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola era absoluto y coactivo, esto &uacute;ltimo no impidi&oacute; a dichos mercaderes invertir sus capitales a cambio de cuantiosos beneficios. Algunos de ellos otorgaron donativos y suplementos mediante la concesi&oacute;n de importantes nombramientos por parte de la corona dentro del aparato gubernamental novohispano, como fue el caso de Pedro Alonso de Alles, quien debido a sus generosos "servicios pecuniarios" fue designado ministro honorario del real Tribunal y Audiencia de cuentas de M&eacute;xico; otros m&aacute;s aportaron grandes sumas con el prop&oacute;sito de verse favorecidos por el rey a trav&eacute;s del otorgamiento del control de las principales rutas comerciales que favorecieran sus respectivos negocios. Como podemos observar, la Real Hacienda novohispana tambi&eacute;n tuvo la necesidad de negociar con los diversos cuerpos pol&iacute;ticos. Esta afirmaci&oacute;n, probada con creces en el trabajo de Guillermina del Valle, matiza a&uacute;n m&aacute;s la imagen extractiva de la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola en Am&eacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ensayos de Matilde Souto Mantec&oacute;n y Ernest S&aacute;nchez Santir&oacute; pueden considerarse complementarios. Mientras que el segundo autor se ocupa de la financiaci&oacute;n fiscal de la Armada de Barlovento, creada por real c&eacute;dula de 4 de mayo de 1635, encargada de la protecci&oacute;n del tr&aacute;fico mar&iacute;timo entre el Gran Caribe, la primera autora se dedica al estudio normativo del tratado del Asiento, mediante el cual Gran Breta&ntilde;a obtuvo el monopolio de la venta de esclavos negros en territorio novohispano. El trabajo de Souto Mantec&oacute;n muestra c&oacute;mo el poder militar brit&aacute;nico oblig&oacute; a la corona espa&ntilde;ola a autorizar el comercio ingl&eacute;s bajo ciertas restricciones. Si bien la legislaci&oacute;n de Indias prohib&iacute;a el comercio directo con extranjeros, en la pr&aacute;ctica estos lograron no s&oacute;lo intercambiar mercanc&iacute;as con los hispanoamericanos, a trav&eacute;s de diversas formas y mecanismos como el contrabando, sino que por medio del Asiento pudieron hacerlo peri&oacute;dicamente amparados por el mism&iacute;simo rey de Espa&ntilde;a. Por su parte, S&aacute;nchez Santir&oacute; pone &eacute;nfasis en el financiamiento de la Armada de Barlovento como elemento catalizador que permiti&oacute; el reforzamiento de las contribuciones indirectas sobre el comercio, interno y externo, lo cual represent&oacute; un gran cambio, si consideramos que hasta la primera mitad del siglo XVIII la Real Hacienda dependi&oacute; en gran medida de los impuestos directos sobre la miner&iacute;a, la producci&oacute;n agr&iacute;cola o la capitaci&oacute;n (pp. 74&#45;80). Con sus ensayos, ambos autores aportan nuevas interpretaciones a la historiograf&iacute;a fiscal novohispana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, el libro no pierde de vista que la fiscalidad colonial era bic&eacute;fala, es decir, que paralela a la potestad impositiva del monarca se encontraba la potestad fiscal eclesi&aacute;stica, independiente a la de la corona espa&ntilde;ola, cuyo sistema tributario prev&iacute;a sus propios procesos administrativos, autoridades fiscalizadoras y contribuyentes. El trabajo de Carlos Alberto Gonz&aacute;lez Ortega da cuenta de uno de los momentos m&aacute;s azarosos de este tipo de fiscalidad en el arzobispado de M&eacute;xico, producto de la desarticulaci&oacute;n de sus mecanismos recaudatorios provocada por la guerra de Independencia (1810&#45;1821). La ocupaci&oacute;n de haciendas y ranchos por parte del ej&eacute;rcito realista, as&iacute; como tambi&eacute;n del insurgente, provocaron el dram&aacute;tico descenso en la recaudaci&oacute;n del diezmo. La resistencia fiscal de las unidades diezmantes contribuy&oacute; al paulatino deterioro de la fiscalidad eclesi&aacute;stica, anunciando as&iacute; el ocaso de este impuesto. La excelente caracterizaci&oacute;n de las unidades productoras declarantes no diezmantes por parte del autor nos permite advertir que estamos frente a un bien logrado trabajo de sociolog&iacute;a fiscal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;nico estudio incluido en la secci&oacute;n dedicada a la Am&eacute;rica espa&ntilde;ola que no se dedica directamente a la fiscalidad novohispana es el de Oscar Rodr&iacute;guez Salazar, quien ubica su trabajo, en un primer momento, en el virreinato de Nueva Granada. El autor expone el papel de la moneda como elemento cohesionador del movimiento mercantil dentro del imperio espa&ntilde;ol. El lector debe tener presente que, antes de la independencia de sus colonias, la monarqu&iacute;a hispana constitu&iacute;a la unidad monetaria m&aacute;s grande del mundo. En un segundo momento, Rodr&iacute;guez Salazar da cuenta del papel de las casas de Moneda en la construcci&oacute;n de la soberan&iacute;a monetaria del naciente estado granadino. El autor de este ensayo nos recuerda que no basta con saber en qu&eacute; se gasta, sino que adem&aacute;s debemos tener presente el con qu&eacute; se paga. De ah&iacute; la pertinencia de su estudio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajos sobre el impacto de la guerra en la fiscalidad de los territorios de la Am&eacute;rica portuguesa comienzan con el ensayo de Luiz Antonio Silva Araujo, quien nos advierte que el estudio de la colonizaci&oacute;n portuguesa en Am&eacute;rica puede ser divida en dos periodos distintos. El primero abarca los siglos XVI y XVII, caracterizado por la actividad azucarera como principal impulsora del proceso de colonizaci&oacute;n; el segundo momento se llev&oacute; a cabo principalmente en el siglo XVIII, marcado por un proceso de diversificaci&oacute;n de las actividades econ&oacute;micas estimuladas, principalmente, por la extracci&oacute;n de oro y diamantes. Precisamente en esta &uacute;ltima etapa tiene lugar la consolidaci&oacute;n de lo que ser&iacute;an los nervios financieros de la fiscalidad portuguesa: los contratos de arrendamiento de diversos rubros fiscales. Bajo la premisa de que las sociedades de antiguo r&eacute;gimen actuaban, o al menos deber&iacute;an actuar, como m&aacute;quinas construidas para el campo de batalla, la guerra defini&oacute; en mucho la din&aacute;mica de los contratos, tanto en la elaboraci&oacute;n de las condiciones del arrendamiento como en el &eacute;xito en su ejecuci&oacute;n. El conflicto b&eacute;lico que gir&oacute; en torno a Brasil ser&iacute;a el elemento decisivo en el proceso de modificaci&oacute;n de las estructuras fiscales regias, trayendo consigo una participaci&oacute;n m&aacute;s directa de las C&aacute;maras Municipais en la fiscalidad del siglo XVII, as&iacute; como en el establecimiento de condiciones m&aacute;s eficientes de defensa de la colonia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Pedro Puntoni resalta la debilidad de la monarqu&iacute;a portuguesa en Europa, misma que oblig&oacute; a tejer costosas alianzas en dicho continente, como fue el matrimonio de la princesa Catarina de Braganza con Carlos II de Inglaterra, as&iacute; como el fortalecimiento del puerto de Bah&iacute;a del Salvador, por aquel entonces capital del virreinato de Brasil, amenazado por las incursiones holandesas. Por otro lado, la falta de numerario hac&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil la organizaci&oacute;n de la defensa militar. Aunado a lo anterior, la diversidad de moneda entre Portugal y Brasil causaba grandes da&ntilde;os a la econom&iacute;a colonial. De ah&iacute; que la petici&oacute;n de la "azucarocracia" por la unificaci&oacute;n monetaria resultara una exigencia leg&iacute;tima elevada al monarca lusitano. Demanda que ser&iacute;a atendida hasta 1694, cuando el rey Pedro II decret&oacute; el establecimiento de una primera Casa de Moneda en Bah&iacute;a del Salvador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, el ensayo de Brudo Aidar analiza las sucesivas transformaciones fiscales de la capitan&iacute;a paulista, apremiada por gastos militares intermitentes, los cuales ayudaron a forjar un campo de poder entre los gobernadores, las milicias y las c&aacute;maras municipales, dejando ver un "espacio de negociaci&oacute;n" mucho m&aacute;s amplio, que matiza el excesivo peso que la historiograf&iacute;a brasile&ntilde;a le hab&iacute;a conferido a dichas C&aacute;maras Municipais como instituciones estabilizadoras de la fiscalidad imperial portuguesa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Completando el panorama trazado por los trabajos de Silva Araujo, Pedro Puntoni y Bruno Aidar, Rita Martins de Sousa examina los conflictos por el dominio de espacios geoestrat&eacute;gicos entre Espa&ntilde;a y Portugal, como fue la disputa por el dominio de la colonia de Sacramento a lo largo del siglo XVIII. Entre 1717 y 1777 se dio una serie de enfrentamientos &#150;guerra de 1735&#45;1737, la guerra Guaran&iacute; de 1753&#45;1756 derivada del Tratado de Madrid, la guerra de 1761&#45;1763, y la de 1774&#45;1777&#150; que culminaron con la p&eacute;rdida de Sacramento por parte de Portugal a cambio de que Espa&ntilde;a le devolviese la isla de Santa Catalina. Evidentemente, el enorme costo de dichos conflictos requer&iacute;a el dise&ntilde;o de una Real Hacienda que permitiera sostener el gasto militar. A ello se enfocar&iacute;a el gobierno colonial por medio de una mayor tributaci&oacute;n sobre el oro, la creaci&oacute;n de nuevos impuestos, subsidios voluntarios, y un mayor control de la evasi&oacute;n fiscal. Estas medidas formar&iacute;an parte de las pol&iacute;ticas fiscales implementadas en Brasil a partir de 1750.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede observarse, los ensayos contenidos en este libro se encuentran en estrecha relaci&oacute;n los unos con los otros, de tal forma que se vuelven complementarios. Si bien los trabajos dedicados a la Am&eacute;rica portuguesa son los menos, esto es as&iacute; debido a que, en comparaci&oacute;n con los trabajos sobre la fiscalidad novohispana, el inter&eacute;s de la historiograf&iacute;a brasile&ntilde;a por sus finanzas coloniales es muy reciente. Consideramos que los autores brasile&ntilde;os podr&iacute;an haber profundizado en el contexto hist&oacute;rico de su regi&oacute;n, sobre todo para el lector no familiarizado con la historia del imperio portugu&eacute;s en Am&eacute;rica. Con todo, creemos estar frente a una obra pionera que r&aacute;pidamente ser&aacute; considerada como el punto de partida de los estudios hist&oacute;rico&#45;fiscales iberoamericanos de naturaleza multilateral. Esperamos que este libro sea le&iacute;do extensamente, pues posibilitar&aacute; la realizaci&oacute;n de nuevos trabajos que profundicen a&uacute;n m&aacute;s en la problem&aacute;tica aqu&iacute; planteada.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos de Jes&uacute;s Becerril Hern&aacute;ndez    <br> </b></font><font face="verdana" size="2"><i>Estudiante de doctorado en Historia Moderna y Contempor&aacute;nea    <br> </i></font><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Dr. Jos&eacute; Mar&iacute;a Luis Mora    <br> </i></font><font face="verdana" size="2"><i>Ciudad de M&eacute;xico, M&eacute;xico</i></font></p>      ]]></body>

</article>
