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<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora]]></publisher-name>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Eduardo Turrent D&iacute;az, <i>M&eacute;xico en Bretton Woods</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ricardo Sol&iacute;s*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Banco de M&eacute;xico, 2009</b>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*UAM&#150;Iztapalapa</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro contiene un relato pormenorizado de la preparaci&oacute;n y de la intervenci&oacute;n de la delegaci&oacute;n mexicana en la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas, celebrada en Bretton Woods en julio de 1944, y en las reuniones que le precedieron. Francisco Su&aacute;rez D&aacute;vila ofrece un amplio y bien documentado pr&oacute;logo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para escribir el pr&oacute;logo, Francisco Su&aacute;rez D&aacute;vila se apoy&oacute; en fuentes primarias, en este caso el archivo de su padre, Eduardo Su&aacute;rez, secretario de Hacienda de los presidentes C&aacute;rdenas y &Aacute;vila Camacho. Con ese car&aacute;cter encabez&oacute; don Eduardo la delegaci&oacute;n mexicana en la mencionada conferencia de Bretton Woods.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El periodo de preparaci&oacute;n de la participaci&oacute;n de M&eacute;xico en esa Conferencia comienza en junio de 1942, cuando V&iacute;ctor L. Urquidi, entonces joven economista egresado de la Escuela de Econom&iacute;a de Londres, recibi&oacute; de Harry White el primer borrador del documento que se discutir&iacute;a posteriormente. El grupo t&eacute;cnico de estudio del documento estuvo formado por Daniel Cos&iacute;o Villegas, Javier M&aacute;rquez, Ra&uacute;l Mart&iacute;nez Ostos y Jos&eacute; Medina Echavarr&iacute;a, adem&aacute;s del propio Urquidi. A las reuniones preparatorias de esa conferencia y a la previa de Atlantic City, asistieron Antonio Espinosa de los Monteros, director de Nacional Financiera, egresado de la Universidad de Harvard donde se hab&iacute;a encontrado con Harry White, y Rodrigo G&oacute;mez, responsable del &aacute;rea de cambios del Banco de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su&aacute;rez D&aacute;vila pone el contexto hist&oacute;rico y econ&oacute;mico en el que deben ubicarse los trabajos de este grupo t&eacute;cnico. Poco antes de que Estados Unidos entrara en la contienda mundial, se lleg&oacute; a acuerdos favorables con M&eacute;xico en la mayor&iacute;a de los grandes temas de la agenda bilateral: las reclamaciones por da&ntilde;os sufridos por ciudadanos de Estados Unidos durante la revoluci&oacute;n, la indemnizaci&oacute;n a las compa&ntilde;&iacute;as petroleras estadunidenses expropiadas y la deuda externa. En este &uacute;ltimo caso, el convenio lo firmaron Eduardo Su&aacute;rez, secretario de Hacienda de M&eacute;xico, y Henry Morgenthau, secretario del Tesoro de Estados Unidos. La cercan&iacute;a entre los dos funcionarios hizo que Morgenthau pidiera a Su&aacute;rez que lo propusiera para que fuese nombrado presidente de la Conferencia de Bretton Woods.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su&aacute;rez D&aacute;vila nos recuerda tambi&eacute;n que a esa conferencia asistieron 44 pa&iacute;ses, 28 de los cuales podr&iacute;an ser considerados como en v&iacute;as de desarrollo; 19 de ellos fueron de Am&eacute;rica Latina. Este grupo se comport&oacute; como un bloque. Gracias a eso lograron que la regi&oacute;n consiguiera dos asientos en la direcci&oacute;n ejecutiva del FMI aprobada en esa conferencia. En el primer periodo electivo Rodrigo G&oacute;mez ocup&oacute; por M&eacute;xico una de esas dos sillas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se refiere Su&aacute;rez a la importante propuesta de M&eacute;xico en el sentido de que el Banco de Reconstrucci&oacute;n y el Fomento, que estaba en el centro de la agenda de la conferencia, otorgara el mismo peso al desarrollo de las econom&iacute;as menos desarrolladas que a la reconstrucci&oacute;n de los pa&iacute;ses europeos que sal&iacute;an de la contienda. Keynes estuvo de acuerdo con esta propuesta. De hecho, de las presentadas por las distintas delegaciones, fue la &uacute;nica que mereci&oacute; su atenci&oacute;n. As&iacute;, la redacci&oacute;n final, propuesta por Keynes, qued&oacute; como sigue: "Los recursos y facilidades del banco se usar&aacute;n exclusivamente en beneficio de los asociados y se considerar&aacute;n equitativamente, tanto a los proyectos de desarrollo como de reconstrucci&oacute;n" (p. 18).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre las razones del &eacute;xito de la delegaci&oacute;n mexicana en la Conferencia de 1944, Su&aacute;rez D&aacute;vila considera las que propone Turrent y las que se derivan de su an&aacute;lisis. Entre ellas destacan: 1) la cuidadosa preparaci&oacute;n de la reuni&oacute;n por parte de un grupo de alto nivel formado por diversos especialistas; 2) las relaciones de amistad entre la delegaci&oacute;n mexicana y otras, especialmente la estadunidense, por los v&iacute;nculos entre los secretarios Morgenthau y Su&aacute;rez y entre Harry White y Espinosa de los Monteros; 3) la organizaci&oacute;n de los trabajos durante la reuni&oacute;n y la capacidad de los delegados mexicanos para presentar los temas, aun cuando no todos estaban previstos en la agenda propuesta por los pa&iacute;ses dominantes y en no pocos casos provocaron irritaci&oacute;n con algunos de sus representantes, y 4) la posici&oacute;n de liderazgo de M&eacute;xico en Am&eacute;rica Latina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sur&aacute;rez D&aacute;vila concluye diciendo que en los a&ntilde;os transcurridos desde la reuni&oacute;n de Bretton Woods es dif&iacute;cil encontrar un pa&iacute;s, fuera de las cinco grandes potencias, que haya logrado tener una trayectoria tan prominente en la agenda financiera internacional (p. 20).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya en el libro de Turrent, la lista de los protagonistas de los diferentes episodios de la historia narrada es muy amplia. Destacan, como ya se mencion&oacute;, el secretario de Hacienda Eduardo Su&aacute;rez, el que ser&iacute;a su sucesor, Antonio Carrillo Flores, que en el momento de los hechos era el director general de cr&eacute;dito de esa secretar&iacute;a, el historiador Daniel Cos&iacute;o Villegas, los economistas V&iacute;ctor Urquidi y Javier M&aacute;rquez, el director del Banco de M&eacute;xico durante la administraci&oacute;n del presidente &Aacute;vila Camacho, Eduardo Villase&ntilde;or, y el tambi&eacute;n director del Banco de M&eacute;xico de 1952 a 1970, que influy&oacute; de manera decisiva en las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de lo que se conoce como el periodo de desarrollo con estabilidad, don Rodrigo G&oacute;mez, entonces responsable de las operaciones de cambio; el director de Nacional Financiera, Antonio Espinosa de los Monteros, el embajador de M&eacute;xico en Washington, Francisco Castillo N&aacute;jera (negociador con el secretario de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico, Eduardo S&uacute;arez, de los convenios de 1941&#150;1942) y el entonces jefe del departamento de cr&eacute;dito del Banco de M&eacute;xico, Ra&uacute;l Mart&iacute;nez Ostos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En junio de 1942 el gobierno estadunidense convoc&oacute; a la Conferencia Interamericana sobre Control Financiero y Monetario del Enemigo, a celebrarse en la ciudad de Washington. En dicha reuni&oacute;n, Estados Unidos buscaba consensuar una pol&iacute;tica com&uacute;n entre los pa&iacute;ses miembros de la OEA respecto a los bienes y los negocios de los ciudadanos de los pa&iacute;ses enemigos que resid&iacute;an en los pa&iacute;ses convocados.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cena de clausura de esa conferencia se convirti&oacute; en el acontecimiento inesperado por el cual el gobierno de M&eacute;xico tom&oacute; conocimiento de los planes de reorganizaci&oacute;n de la moneda y las finanzas internacionales que el gobierno estadunidense preparaba para cuando terminara la guerra. El subsecretario del Tesoro, que se convertir&aacute; en el principal protagonista de los acuerdos de Bretton Woods, Harry Dexter White, entreg&oacute; a V&iacute;ctor Urquidi la propuesta que se hab&iacute;a preparado como base para la eventual reorganizaci&oacute;n de la moneda y de las finanzas mundiales. En particular, esa propuesta contemplaba la creaci&oacute;n de un fondo de estabilizaci&oacute;n, un banco internacional y un mecanismo para estabilizar los precios de los bienes primarios. A partir de esta informaci&oacute;n se integr&oacute; en M&eacute;xico un grupo de estudio sobre los problemas econ&oacute;micos y la reorganizaci&oacute;n pol&iacute;tica de la posguerra, tanto en sus aspectos generales como en el impacto que podr&iacute;an tener en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y, en particular, en M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Turrent explica que los l&iacute;deres de las delegaciones estadunidense y brit&aacute;nica, White y Keynes, compart&iacute;an la preocupaci&oacute;n sobre la necesidad de buscar soluciones a los problemas econ&oacute;micos y monetarios que el mundo vivi&oacute; durante las dos d&eacute;cadas del periodo de entreguerras, en particular el proteccionismo comercial, la inestabilidad de los mercados financieros internacionales, las devaluaciones competitivas y, al menos para White, los controles al flujo internacional de capitales. Los planes de ambos personajes estuvieron orientados a la soluci&oacute;n de esos problemas, dando prioridad a la creaci&oacute;n de un r&eacute;gimen ordenado de tipos de cambio fijos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Probablemente en mayo de 1943, el gobierno mexicano recibi&oacute; formalmente el segundo borrador del documento sobre lo que ser&iacute;a la reorganizaci&oacute;n monetaria internacional. Con ese motivo, el director del Banco de M&eacute;xico, Eduardo Villase&ntilde;or, recomend&oacute; al grupo de trabajo cuya misi&oacute;n consist&iacute;a en analizar las propuestas, sugerir la posici&oacute;n que M&eacute;xico deb&iacute;a asumir en esa materia e identificar las medidas internas que el gobierno mexicano deb&iacute;a tomar para defender sus intereses. Turrent describe la seriedad con la que dicho grupo asumi&oacute; la tarea y los resultados de sus deliberaciones, seg&uacute;n consta en las minutas consultadas, cuidadosamente redactadas y guardadas en el archivo de Urquidi.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los temas de mayor preocupaci&oacute;n fue el relacionado con la estabilizaci&oacute;n de los tipos de cambio y el modo en que, dado un desequilibrio en la balanza de pagos, tendr&iacute;an que hacerse los ajustes en los pa&iacute;ses deficitarios y en los superavitarios, el volumen de cr&eacute;dito que deb&iacute;a autorizar el fondo a los pa&iacute;ses deficitarios y las condiciones en las cuales se otorgar&iacute;an esos apoyos. A los miembros del grupo les preocupaba en particular el margen de maniobra que tendr&iacute;a el fondo para intervenir en econom&iacute;as d&eacute;biles que le solicitaran financiamiento o para opinar sobre sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas. Adem&aacute;s, pensaban, la soluci&oacute;n que se diera a ese problema tendr&iacute;a que ubicarse en un contexto m&aacute;s amplio, es decir, en el marco de una reorganizaci&oacute;n de la econom&iacute;a mundial que otorgara la m&aacute;s alta prioridad al desarrollo econ&oacute;mico de todos los pa&iacute;ses. Turrent comenta que en el informe entregado por el grupo de estudio se percibe el sentimiento antiestadunidense de algunos de sus miembros y la insatisfacci&oacute;n respecto a un documento que consideraban inacabado, al punto que consideraron precipitada la decisi&oacute;n del gobierno estadunidense de divulgarlo a los cuatro vientos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre el 8 de mayo y el 10 de julio de 1943 se celebraron en Estados Unidos varias reuniones entre el gobierno estadunidense y los representantes de algunos pa&iacute;ses en las que se discuti&oacute; el documento de White. Por M&eacute;xico estuvieron presentes Antonio Espinosa de los Monteros y Rodrigo G&oacute;mez. Espinosa de los Monteros sugiri&oacute; que ante la eventualidad de que escaseara la disponibilidad de alguna divisa importante, se estableciera un mecanismo internacional que aportara el capital a largo plazo que requirieran algunos de sus pa&iacute;ses miembros para su desarrollo. White respondi&oacute; que esa ser&iacute;a la funci&oacute;n de una instituci&oacute;n distinta al FMI, que precisamente tendr&iacute;a como funci&oacute;n el suministro de los recursos requeridos para la reconstrucci&oacute;n y el desarrollo. El representante de M&eacute;xico tambi&eacute;n sugiri&oacute; que se concediera una mayor flexibilidad a los pa&iacute;ses asociados al fondo para modificar su tipo de cambio, a lo cual se respondi&oacute; que ese punto ser&iacute;a analizado con mayor profundidad en el futuro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, el plan Keynes fue dado a conocer a finales de abril de 1943. El grupo de trabajo mencionado consider&oacute; que en comparaci&oacute;n con el plan White, que era unilateral en favor de Estados Unidos, el plan Keynes (que en esencia consist&iacute;a en la creaci&oacute;n de un sistema de compensaci&oacute;n internacional), era m&aacute;s equilibrado en el tratamiento de las medidas a tomar por los pa&iacute;ses superavitarios y deficitarios. Las dudas sobre este plan estaban centradas en el funcionamiento de la unidad monetaria que propon&iacute;a Keynes, el bancor, cuya emisi&oacute;n y pr&eacute;stamo a los pa&iacute;ses deficitarios deb&iacute;a constituir una medida parcialmente compensatoria a la ca&iacute;da en la demanda agregada que resultara del pago de las obligaciones derivadas del d&eacute;ficit. Tampoco quedaba claro lo que har&iacute;an los pa&iacute;ses superavitarios para regresar al equilibrio. Para V&iacute;ctor Urquidi, formado en la Escuela de Econom&iacute;a de Londres, no hab&iacute;a ninguna garant&iacute;a de que la acumulaci&oacute;n de super&aacute;vit condujera a los pa&iacute;ses beneficiados a una reducci&oacute;n de aranceles, la apreciaci&oacute;n de su tipo de cambio, el aumento de sus inversiones en los pa&iacute;ses deficitarios o el ofrecimiento de cr&eacute;ditos especiales para aminorar los efectos recesivos de los ajustes resultantes de la resoluci&oacute;n de los desequilibrios, etc&eacute;tera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante estas opiniones y otros cuestionamientos, de los que existe el registro correspondiente, no hay evidencias de que se haya efectuado un estudio detallado del Plan Keynes equivalente al que el grupo hizo del plan White. Turrent piensa que eso se debi&oacute;, probablemente, a las limitaciones de tiempo o a la apreciaci&oacute;n pol&iacute;tica respecto al documento que ser&iacute;a finalmente aprobado, es decir, el de White.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 19 de agosto de 1943 se hizo p&uacute;blico el Plan White a discutirse en la reuni&oacute;n de Bretton Woods que se celebrar&iacute;a en julio del a&ntilde;o siguiente. El grupo de estudio lament&oacute; que se hubiese eliminado del documento lo relativo al establecimiento de una instituci&oacute;n encargada del abastecimiento mundial de materias primas y la creaci&oacute;n de una entidad que tendr&iacute;a como misi&oacute;n la estabilizaci&oacute;n de los precios de las materias primas. Por otra parte, consideraron que, con todo y sus imperfecciones, de la idea de crear un Banco de Reconstrucci&oacute;n y Fomento podr&iacute;a surgir una instituci&oacute;n muy importante y &uacute;til. Por &uacute;ltimo, encontraron que en el documento hab&iacute;a un cambio positivo en un asunto sustantivo: que los pa&iacute;ses tuvieran cierta flexibilidad para la fijaci&oacute;n de su tipo de cambio. Rodrigo G&oacute;mez calific&oacute; ese cambio como una joya de sensatez cambiaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De agosto de 1943 y durante los primeros meses de 1944 se llevaron a cabo las negociaciones entre brit&aacute;nicos y estadunidenses en relaci&oacute;n con lo que ser&iacute;a el documento base de la discusi&oacute;n de la Conferencia. Ese documento se conoci&oacute; bajo la forma de una "declaraci&oacute;n conjunta" que esas dos delegaciones hicieron p&uacute;blica el 22 de abril de 1944. Diez d&iacute;as antes de su publicaci&oacute;n, el documento mencionado fue enviado oficialmente al secretario Su&aacute;rez y a Antonio Espinosa de los Monteros y Rodrigo G&oacute;mez. El grupo de trabajo mexicano estudi&oacute; este nuevo documento y en su reporte final, probablemente redactado por Daniel Cos&iacute;o Villegas, aparecen observaciones importantes, sobre todo en el sentido de que, en comparaci&oacute;n con los borradores previos, el documento recibido era mejor, y que, puesto que no hab&iacute;a cambios en la mayor parte de los puntos tratados, el balance y los comentarios que se hab&iacute;an hecho de aquellos pod&iacute;an extenderse al documento final.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La delegaci&oacute;n mexicana que asisti&oacute; a la Conferencia de Bretton Woods estuvo integrada por el secretario Eduardo Su&aacute;rez (que la encabezaba), Daniel Cos&iacute;o Villegas, V&iacute;ctor Urquidi, Antonio Espinosa de los Monteros y Rodrigo G&oacute;mez. Su&aacute;rez propuso y logr&oacute;, como se hab&iacute;a convenido, que Morgenthau presidiera la conferencia. El ministro del Tesoro correspondi&oacute; invitando al secretario de Hacienda de M&eacute;xico para que presidiera la Comisi&oacute;n III de la conferencia, en cuyo seno se discutir&iacute;an los asuntos generales. Su&aacute;rez aprovech&oacute; su posici&oacute;n para proponer, entre otras medidas, que se considerase la plata como parte de las reservas internacionales dentro del esquema que se aprobara en la conferencia y de que se creara un mecanismo que asegurara la estabilidad de su precio. Al final no se consider&oacute; esta propuesta como parte de la agenda a discutir porque, entre otras razones, la delegaci&oacute;n brit&aacute;nica consider&oacute; imposible introducir un esquema bimet&aacute;lico como parte del nuevo organismo. Tampoco White se mostr&oacute; favorable a esa iniciativa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hubo otras intervenciones sobre temas muy diversos en las tres mesas que se formaron para los debates. Turrent hace un recuento detallado de las mismas y del resultado final en las minutas y los acuerdos. En su balance, sostiene que la participaci&oacute;n de M&eacute;xico fue destacada tanto por la cantidad de propuestas como por la calidad de los argumentos esgrimidos. De esas iniciativas el autor ofrece un listado en la parte final de su libro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante decir que la edici&oacute;n del libro no pudo ser m&aacute;s bella. Al final del ensayo, el autor ofrece unas notas biogr&aacute;ficas de los integrantes de la delegaci&oacute;n mexicana, que son importantes para poner en contexto a los protagonistas de un cap&iacute;tulo importante de la historia de las participaciones de M&eacute;xico en los foros financieros internacionales.</font></p>      ]]></body>
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