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<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las exportaciones mexicanas durante la primera globalización (1870-1929)]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de Antropología e Historia Dirección de Estudios Históricos ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sandra Kuntz Ficker, <i>Las exportaciones mexicanas durante la primera globalizaci&oacute;n (1870&#150;1929)</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>In&eacute;s Mar&iacute;a Herrera Canales*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Centro de Estudios Hist&oacute;ricos&#150;COLMEX, 2010, 645 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*Direcci&oacute;n de Estudios Hist&oacute;ricos, Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os de que saliera a la luz el libro sobre <i>El comercio exterior de M&eacute;xico en la era del capitalismo liberal, 1870&#150;1929 </i>y como continuaci&oacute;n del mismo, Sandra Kuntz publica tambi&eacute;n por El Colegio de M&eacute;xico <i>Las exportaciones mexicanas durante la primera globalizaci&oacute;n</i>, que comprende el mismo periodo que el anterior, es decir, las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX y casi la totalidad de las tres primeras del siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro se divide en dos partes m&aacute;s las conclusiones generales. En la primera se refiere a la era de las exportaciones y la econom&iacute;a mexicana y analiza el papel del Estado en relaci&oacute;n con las exportaciones, sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y las relaciones internacionales. En segundo t&eacute;rmino, en este mismo apartado, ve el desempe&ntilde;o del sector exportador, algunos indicadores del mismo y la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de las exportaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda parte, que ocupa m&aacute;s de 400 p&aacute;ginas (de la 157 a la 579), analiza las condiciones econ&oacute;micas de las actividades que hicieron posible el desempe&ntilde;o del sector exportador en su conjunto, las actividades exportadoras y el comportamiento de cada uno de los productos exportados durante este periodo, as&iacute; como la composici&oacute;n y la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica, con &eacute;nfasis en el comercio de las mercanc&iacute;as que, a juicio de la autora, "es el que mejor refleja el despliegue del sector exportador", aunque tambi&eacute;n ve las transferencias de met&aacute;lico. Se refiere en cap&iacute;tulos individuales a la miner&iacute;a, el henequ&eacute;n y las fibras duras, el caf&eacute;, otros productos agropecuarios (tradicionales como la vainilla, maderas tint&oacute;reas y finas, y de recolecci&oacute;n como el hule, el chicle y el guayule), el petr&oacute;leo, las manufacturas tradicionales agr&iacute;colas, artesanales, metal&uacute;rgicas y petroleras. Es en este &uacute;ltimo apartado donde la autora destaca los elementos que ayudar&aacute;n a comprender mejor el esquema exportador, sus v&iacute;nculos con la econom&iacute;a interna y algunas claves para evaluar los l&iacute;mites del crecimiento de la econom&iacute;a mexicana en la era de auge exportador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se agregan las conclusiones generales, un ap&eacute;ndice con las series de valor de las exportaciones mexicanas extra&iacute;das de su libro anterior, siglas y referencias (fuentes primarias y secundarias, hemerogr&aacute;ficas y de internet), adem&aacute;s de los &iacute;ndices de cuadros, gr&aacute;ficas y mapas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una obra de tal envergadura es dif&iacute;cil bosquejarla en unos pocos p&aacute;rrafos, por lo que he escogido aquellos aspectos del libro que a mi juicio resaltan su valor como obra hist&oacute;rica anal&iacute;tica e interpretativa: un trabajo exhaustivo de b&uacute;squeda documental, una reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica de los productos y de la actividad exportadora y la formulaci&oacute;n de un nuevo modelo interpretativo del crecimiento econ&oacute;mico mexicano desde el porfiriato hasta el primer tercio del siglo XX, basado en el auge exportador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra recoge frutos de m&aacute;s de una d&eacute;cada de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica rigurosa, profunda y exhaustiva, adem&aacute;s de larga y extensa, y de una reflexi&oacute;n acerca del comercio exterior mexicano y de las exportaciones y su reflejo en la econom&iacute;a nacional, en particular desde el auge de fines del siglo XIX a la crisis econ&oacute;mica de 1929&#150;1932.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de acopio de informaci&oacute;n es tambi&eacute;n de gran envergadura y acertada elecci&oacute;n. En esta reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica se utilizaron fuentes archiv&iacute;sticas nacionales y extranjeras para elaborar las series estad&iacute;sticas comerciales mexicanas (muchas ya construidas por la misma autora en su anterior trabajo), la de los seis socios comerciales principales de M&eacute;xico (Alemania, B&eacute;lgica, Espa&ntilde;a, Estados Unidos, Francia y Gran Breta&ntilde;a) y numerosas fuentes de archivos estatales, municipales y particulares de la rep&uacute;blica mexicana (Aguascalientes, Coahuila, Chiapas, Hidalgo, Veracruz, Yucat&aacute;n, Zacatecas y de la ciudad de M&eacute;xico), adem&aacute;s de materiales de bibliotecas mexicanas y del extranjero, especialmente de Estados Unidos, Inglaterra y Espa&ntilde;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si quisi&eacute;ramos resumir en breves palabras cu&aacute;l es el objetivo fundamental del libro, dir&iacute;amos que es dar una nueva valoraci&oacute;n a las exportaciones mexicanas desde 1870 a 1929 en el crecimiento de la econom&iacute;a nacional (p. 6) y mostrar c&oacute;mo cada una de las actividades exportadoras y el sector en su conjunto contribuyeron positivamente al desarrollo econ&oacute;mico, sus alcances y l&iacute;mites.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta visi&oacute;n echa por tierra modelos interpretativos cl&aacute;sicos de la historiograf&iacute;a mexicana y de Am&eacute;rica Latina de los a&ntilde;os sesenta y setenta que le atribuyeron al crecimiento sustentado en las exportaciones el origen de la distorsi&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico al relacionarse en forma subordinada y desventajosa con el exterior. En s&iacute;ntesis, estos autores afirmaban, con ligeras variantes, que el modelo exportador arroj&oacute; escasos beneficios internos y favoreci&oacute; s&oacute;lo a las potencias econ&oacute;micas de la &eacute;poca.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Trabajos hist&oacute;ricos de los a&ntilde;os setenta y ochenta que estudian la econom&iacute;a mexicana en general, los ferrocarriles, la miner&iacute;a, el desarrollo de la agricultura comercial, la industria mexicana del porfiriato y de comienzos del siglo XX y otros de interpretaci&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico mexicano permitieron, entre otros resultados, criticar sobre nuevas bases a estos modelos al demostrar el desarrollo de un proceso de industrializaci&oacute;n y sustituci&oacute;n de importaciones temprano, y el impacto del ferrocarril en el mercado interno.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un precursor de la corriente interpretativa a la que se adhiere Sandra Kuntz es Sempat Assadourian, quien ya desde mediados de los a&ntilde;os sesenta del siglo XX comprob&oacute; los efectos econ&oacute;micos que la exportaci&oacute;n de la plata del Alto Per&uacute; ejerci&oacute; en los espacios mineros y en las &aacute;reas agr&iacute;colas, ganaderas, comunidades ind&iacute;genas y &aacute;reas urbanas vinculadas a su producci&oacute;n. Esta tesis ha sido utilizada por otros historiadores de Am&eacute;rica Latina que han investigado la miner&iacute;a colonial y decimon&oacute;nica. En M&eacute;xico desde fines de los a&ntilde;os cuarenta del siglo XX autores como Eric Wolf (1949), Angel Palerm (1955), David Brading, Peter Bakewell, Richard Hudley y otros (d&eacute;cada del setenta) destacaron la articulaci&oacute;n econ&oacute;mica que crearon los centros mineros con otros espacios econ&oacute;micos circundantes y lejanos creando un verdadero "complejo agrominero&#150;ganadero" o una regi&oacute;n surgida del dinamismo de la miner&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el esquema interpretativo que nos propone la autora, la aportaci&oacute;n del sector exportador al crecimiento y sus vinculaciones con el resto de la econom&iacute;a es un problema dif&iacute;cil de dilucidar. Para valorarlo, se&ntilde;ala, hay que considerar de base que el financiamiento de las actividades exportadoras se hizo con capital extranjero, que estos inversionistas ofrecieron empleo y buenos salarios a gente desocupada o subempleada y que explotaron recursos ociosos o poco explotados; y que por otra parte otorgaron ingresos superiores a los internos y crearon enlaces productivos o eslabonamientos (o efecto de arrastre) fuera del &aacute;mbito exportador generalmente (hacia atr&aacute;s) insumos o alimentos, lo cual se traduc&iacute;a en aportaciones de las exportaciones al crecimiento econ&oacute;mico. El gran obst&aacute;culo para que estos elementos tuvieran efecto de arrastre en el &aacute;mbito local fue el atraso de la econom&iacute;a mexicana que se manifestaba en escasez de ahorro interno y limitada capacidad de respuesta a los est&iacute;mulos. Sin embargo, a comienzos del siglo XX ya hay algunos visos de cambio en la econom&iacute;a nacional: la demanda interna hab&iacute;a crecido, algunos insumos importados se hab&iacute;an sustituido por locales y se hab&iacute;a empezado a fabricar internamente bienes intermedios (cemento, dinamita, glicerina, art&iacute;culos de hierro y acero) aunque a&uacute;n se manten&iacute;a la importaci&oacute;n de bienes de producci&oacute;n y con ello la fuga de recursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El otro gran l&iacute;mite, y quiz&aacute;s el mayor, fue la incapacidad interna de transformaci&oacute;n de las materias primas para la exportaci&oacute;n que impidi&oacute; eslabonamientos "hacia delante", o sea, el desarrollo de procesos industriales. Aqu&iacute; podemos se&ntilde;alar diferencias seg&uacute;n productos: en las exportaciones agr&iacute;colas los cambios fueron lentos hasta el final del periodo; en cambio, en la metalurgia, que estaba en manos de extranjeros que introdujeron tecnolog&iacute;a de punta, se elaboraron y exportaron productos derivados de los minerales con diferentes grados de refinaci&oacute;n, un proceso semejante se dio en el petr&oacute;leo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aparentemente, explica la autora, coexistieron dos esferas econ&oacute;micas desconectadas, una de agricultura tradicional que pesaba mucho sobre el conjunto de la econom&iacute;a y que cambi&oacute; muy lentamente al influjo de las transformaciones de fuera del sector y otra radicalmente opuesta. El sector orientado en el interior recibi&oacute; en forma lenta y desigual muchos de los cambios generados al influjo de las exportaciones. En cambio, aquellas actividades como la agricultura comercial, la industria metal&uacute;rgica y algunas &aacute;reas urbanas ligadas directamente a la exportaci&oacute;n crecieron gracias a su influjo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actividad minera mexicana orientada b&aacute;sicamente a la exportaci&oacute;n gener&oacute; beneficios internos como salarios e impuestos y dio aliento a la producci&oacute;n de insumos nacionales. Algunas compa&ntilde;&iacute;as grandes favorecieron tambi&eacute;n a sus empleados con electricidad, agua entubada o ramales ferroviarios, como una derivaci&oacute;n de los servicios de su propia empresa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La miner&iacute;a exportadora tuvo tambi&eacute;n efectos indirectos en la econom&iacute;a, dinamizando mercados y articulando actividades productivas demandadas por la miner&iacute;a, como lo hab&iacute;a sido durante todo el siglo, pero incrementado por el crecimiento de las exportaciones de metales preciosos e industriales. Su influencia fue mayor a la de otras actividades exportadoras por la extensi&oacute;n de sus actividades y ocupaci&oacute;n de importantes espacios territoriales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El surgimiento de las grandes fundidoras de metales en el centro&#150;norte y norte de M&eacute;xico a fines del siglo XIX financiadas por capitales extranjeros &#151;que separ&oacute; parcialmente los procesos extractivos de los de refinaci&oacute;n de minerales e introdujo modernas plantas de beneficio, con producci&oacute;n en gran escala, tecnolog&iacute;a renovada, compleja organizaci&oacute;n del trabajo, salarios elevados, capacitaci&oacute;n del personal, etc.&#151; increment&oacute; la influencia e impacto de este sector en la econom&iacute;a al extender sus actividades a muchos espacios territoriales. Sin embargo, la contribuci&oacute;n a la econom&iacute;a local estuvo restringida a insumos, impuestos y salarios, porque el pago de las utilidades de la empresa se fue al extranjero como pago de dividendos a los propietarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay muchos aspectos para reflexionar sobre este rubro &#151;y en muchos otros&#151;, pero es imposible hacerlo en forma tan breve. Esta obra amerita un an&aacute;lisis detenido, por su extensi&oacute;n, profundidad y sugerencias. Sus resultados y reflexiones orientar&aacute;n nuevas investigaciones, avaladas por el excelente apoyo bibliogr&aacute;fico documental que nos proporciona la autora. Igualmente para quienes quieran tener una visi&oacute;n de la historia econ&oacute;mica mexicana del porfiriato a la crisis del '29 y su relaci&oacute;n con coyunturas b&eacute;licas y sucesos de posguerra de comienzos del siglo XX, esta obra ser&aacute; imprescindible.</font></p>      ]]></body>
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