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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sandra Kuntz Ficker, El comercio exterior de México en la era del capitalismo liberal, 1870-1929]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sandra Kuntz Ficker, <i>El comercio exterior de M&eacute;xico en la era del capitalismo liberal, 1870&#150;1929</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Marichal* </b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b> COLMEX, 2007</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* El Colegio de M&eacute;xico. 14 de abril, 2008.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro de Sandra Kuntz es una obra excepcional que hay que celebrar no s&oacute;lo por su rigor sino, adem&aacute;s, porque llena un gran hueco en la historiograf&iacute;a mexicana. Me refiero al an&aacute;lisis del comercio exterior en los decenios que los historiadores econ&oacute;micos han bautizado como "la era de la primera globalizaci&oacute;n", es decir, entre 1870 y 1914 e, inclusive, hasta la Gran Depresi&oacute;n que se inici&oacute; con la crisis de 1929. La autora lleva a cabo una gran tarea que consiste en reconstruir las series de exportaciones e importaciones en esta &eacute;poca &#150;que denomina del <i>capitalismo liberal </i>(1870&#150;1929)&#150; a partir de un impresionante conjunto de fuentes nacionales e internacionales, muchas de ellas nunca antes explotadas. A su vez, ilumina su trabajo con varias propuestas interpretativas que abren m&uacute;ltiples debates sobre el desempe&ntilde;o de la econom&iacute;a mexicana en el largo plazo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo comienza se&ntilde;alando la importancia y complejidad de la tarea de reconstrucci&oacute;n de las series del comercio exterior. A partir del cuidadoso estudio de estas, tanto nacionales como internacionales &#150;llevado a cabo a partir de fuentes primarias y archiv&iacute;sticas en M&eacute;xico, Estados Unidos y Europa&#150; demuestra que las estad&iacute;sticas oficiales mexicanas son bastante confiables para el periodo 1892&#150;1910, pero no para los periodos anterior o posterior. Siendo asilas cosas, para resolver este complejo problema a la profesora Kuntz se le ocurri&oacute; que ser&iacute;a &uacute;til construir series paralelas y confiables a partir de las series anuales del comercio exterior con M&eacute;xico publicadas por sus principales socios comerciales, especialmente Gran Breta&ntilde;a, Francia, Estados Unidos y Alemania, agregando las de otros pa&iacute;ses, hasta alcanzar m&aacute;s de 95% del valor total del comercio del pa&iacute;s. Como resultado de esta tit&aacute;nica labor, contamos por primera vez con series del comercio exterior confiables y comparables con las de otros pa&iacute;ses. En una &eacute;poca en la que la confiabilidad cuantitativa es esencial en la investigaci&oacute;n en las ciencias sociales, el logro es may&uacute;sculo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al revisar los cuadros y las series que proporciona el libro, se observa que el viejo r&eacute;gimen del comercio exterior mexicano &#150;que se hab&iacute;a mantenido durante m&aacute;s de tres siglos, en el que predominaban las exportaciones de plata en met&aacute;lico y barras, tintes como la cochinilla y una serie variada, pero limitada de materias primas&#150; se rompi&oacute; finalmente hacia 1885. Fue entonces cuando la plata pas&oacute; a un segundo plano, siendo superada de manera sistem&aacute;tica por la exportaci&oacute;n de otros metales y minerales y por diversos productos agr&iacute;colas, especialmente caf&eacute; y henequ&eacute;n, entre otros. Sandra Kuntz argumenta que, sin duda, el despegue de las exportaciones en el M&eacute;xico de fines del siglo XIX y principios del XX fue un elemento clave que contribuy&oacute; a un mayor crecimiento, pero, a&uacute;n m&aacute;s importante, demuestra que <i>durante y despu&eacute;s </i>de la revoluci&oacute;n d&eacute; 1910&#150;1920 las exportaciones fueron fundamentales para otorgar cierto dinamismo a la econom&iacute;a mexicana, lo que evit&oacute; que se estancase. La autora demuestra sus argumentos con gran precisi&oacute;n y diversidad estad&iacute;stica, anal&iacute;tica y narrativa llena de observaciones pertinentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro que rese&ntilde;amos, por ejemplo, demuestra claramente que el auge de las exportaciones de cobre, plomo y otros metales, no fue s&oacute;lo cosa del porfiriato, sino que continu&oacute; durante la revoluci&oacute;n y los a&ntilde;os de 1920 a 1929. Ello, por consiguiente, nos habla de la necesidad de que se realice un mayor n&uacute;mero de trabajos sobre la historia minera del pa&iacute;s durante todo el siglo XX y de situarlo en un contexto plenamente internacional. De hecho, nos lleva a preguntarnos acerca de una problem&aacute;tica m&aacute;s amplia: por qu&eacute; desde finales del siglo XIX la econom&iacute;a estadunidense &#150;en particular&#150; ten&iacute;a una demanda tan fuerte de estos metales, la cual estaba vinculada no s&oacute;lo con la expansi&oacute;n industrial, sino tambi&eacute;n con el enorme crecimiento de las ciudades grandes y chicas del despegue urbano de Estados Unidos. De all&iacute; que los lazos entre la miner&iacute;a mexicana y la din&aacute;mica econom&iacute;a del pa&iacute;s del norte, se ofrecen como un gran tema de investigaci&oacute;n a futuro, como hace tiempo apunt&oacute; Paul David en diversos ensayos muy sugerentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al hacer su an&aacute;lisis de las importaciones, Sandra Kuntz tambi&eacute;n plantea una hip&oacute;tesis de trabajo muy sugerente. El estudio minucioso de las tendencias de las distintas mercanc&iacute;as permite conocer la composici&oacute;n de las importaciones y distinguir entre los porcentajes de productos de consumo, alimentos, insumos productivos, combustibles y maquinaria que fueron adquiridos a trav&eacute;s de los decenios. Como resultado, se llega a una conclusi&oacute;n novedosa para la historia econ&oacute;mica mexicana, pues demuestra que el aumento de las importaciones de maquinaria, insumos productivos y combustibles nos proporciona <i>indicadores fundamentales </i>para observar el proceso de industrializaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n de la econom&iacute;a desde principios del siglo XX. He aqu&iacute; un ejemplo de c&oacute;mo la utilizaci&oacute;n inteligente de una nueva t&eacute;cnica metodol&oacute;gica aplicada a nuevas fuentes, de manera muy cuidadosa y precisa, permite formular hip&oacute;tesis fundamentales sobre el desarrollo econ&oacute;mico general en diferentes periodos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el trabajo de Sandra Kuntz nos ofrece una serie de cap&iacute;tulos complementarios de gran importancia. En primer t&eacute;rmino, hay que destacar un gran cap&iacute;tulo sobre los cauces del comercio exterior, los puertos de entrada, el transporte &#150;especialmente ferrocarriles y vapores&#150; y los costos de este, que nunca antes hab&iacute;an sido calculados con tanta precisi&oacute;n. Luego viene otro igualmente esencial sobre la geograf&iacute;a del, comercio exterior, donde se analizan tanto los destinos geogr&aacute;ficos de las exportaciones como el origen por pa&iacute;ses de las importaciones. Esto da pie a la construcci&oacute;n de indicadores de la concentraci&oacute;n geogr&aacute;fica del comercio por pa&iacute;ses y productos, lo que tiene gran importancia, pues demuestra la trayectoria a veces zigzagueante que ha desembocado en un fuerte predominio del comercio con Estados Unidos a lo largo del siglo XX, sin menoscabo de que pueden identificarse ciertas tendencias de mayor diversificaci&oacute;n en algunos periodos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En seguida, la autora nos ofrece un sugerente cap&iacute;tulo sobre la pol&iacute;tica comercial, con &eacute;nfasis especial en los aranceles y las pol&iacute;ticas de impuestos sobre diferentes tipos de bienes importados. Este an&aacute;lisis permite entender mejor no s&oacute;lo cu&aacute;les fueron las pol&iacute;ticas aduanales, tambi&eacute;n las pol&iacute;ticas industriales de cada periodo. Se observa que el proteccionismo no fue una pol&iacute;tica instrumentada exclusivamente desde 1929 en adelante, sino que en &eacute;pocas anteriores se aplic&oacute; para determinados productos manufacturados en el pa&iacute;s. Sandra Kuntz ofrece aqu&iacute; un an&aacute;lisis minucioso de los aranceles aplicados por diferentes categor&iacute;as de productos y permite establecer una serie de comparaciones esenciales para hacer historia econ&oacute;mica internacional a partir de la experiencia mexicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego siguen dos cap&iacute;tulos sobre la relaci&oacute;n m&aacute;s amplia entre las trayectorias de las exportaciones y las importaciones en el desempe&ntilde;o general y sectorial de la econom&iacute;a mexicana durante los seis decenios estudiados. Las lecciones y problemas son innumerables. En el caso de este lector, se nos ocurre que un debate futuro se plantea a partir de evaluar la importancia relativa del petr&oacute;leo y su peso en las exportaciones, especialmente entre 1910 y 1930. Me parece que si bien la trayectoria es bastante err&aacute;tica, especialmente despu&eacute;s de la crisis de 1921, habr&iacute;a que darle mayor importancia, pues el primer auge petrolero mexicano fue extraordinario y contribuy&oacute; no s&oacute;lo a sostener las exportaciones, sino a cambiar muchos aspectos de la econom&iacute;a que, de manera bastante temprana, comenzaba su transici&oacute;n del ferrocarril al cami&oacute;n y el autom&oacute;vil. El libro de Sandra Kuntz contiene gran cantidad de informaci&oacute;n sobre el sector petrolero y ofrece una gama muy amplia y detallada de argumentos que tienden a matizar esta observaci&oacute;n cr&iacute;tica. En pocas palabras, su libro abre debates.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En realidad, lo que Sandra Kuntz ha hecho es sentar las bases hist&oacute;ricas Cuantitativas y metodol&oacute;gicas&#150; para ahondar en un universo impresionante de problemas nuevos que convocan a los historiadores mexicanos a trabajar en ellos, aplicando su tes&oacute;n y su imaginaci&oacute;n anal&iacute;tica. De hecho, su estudio proporciona tanta luz sobre el desempe&ntilde;o de la econom&iacute;a mexicana durante el <i>capitalismo liberal </i>(1870&#150;1929) que sugiere la urgencia de contar con mayor n&uacute;mero de estudios igualmente precisos sobre la econom&iacute;a y, m&aacute;s particularmente, sobre el comercio exterior del M&eacute;xico independiente en los decenios precedentes de 1820 a 1870. Un reciente ensayo de Ernest S&aacute;nchez Santir&oacute; argumenta que en realidad el crecimiento entre 1820 y 1850 fue lento pero sustancial, mientras que entre 1850 y 1870 se dio un fuerte baj&oacute;n. Sandra Kuntz parece sugerir lo mismo al principio de su libro, pero no sabemos suficiente a&uacute;n para determinar con precisi&oacute;n qu&eacute; ocurri&oacute; en ese largo medio siglo que sigui&oacute; a las guerras de independencia. A su vez, el trabajo de Sandra Kuntz, hace ver la necesidad de intensificar las investigaciones sobre la trayectoria del comercio exterior despu&eacute;s de 1929, en la &eacute;poca que podr&iacute;amos llamar del <i>capitalismo protegido.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, conviene hacer hincapi&eacute; en las conclusiones generales, ya que me parece que sugieren la madurez y el marco "hol&iacute;stico" o integrador de la investigaci&oacute;n de Sandra Kuntz en este libro. Argumenta la autora:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La econom&iacute;a no es un conjunto desarticulado de actividades sin relaci&oacute;n entre s&iacute;, pese a la impresi&oacute;n que pueden dejar los indicadores sectoriales de desempe&ntilde;o econ&oacute;mico o los an&aacute;lisis, a veces obligatoriamente fragmentarios, de la vida econ&oacute;mica de un pa&iacute;s. Todo lo contrario, la econom&iacute;a es un sistema conformado por dimensiones estrechamente interrelacionadas, dentro del cual el comportamiento de una variable incide de m&uacute;ltiples formas y con una intensidad diversa sobre todos los dem&aacute;s.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y sigue, notando que: "Las distinciones entre sectores productivos, entre actividades orientadas al mercado interno o internacional, entre ahorro e inversi&oacute;n extranjera, e inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada &#91;...&#93; no son m&aacute;s que abstracciones anal&iacute;ticas que intentan profundizar en alg&uacute;n aspecto de la vida econ&oacute;mica, pero que al hacerlo sacrifican su conexi&oacute;n con otras y con el conjunto."</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rara vez se encuentran expresiones tan perceptivas y sint&eacute;ticas en los trabajos de historia econ&oacute;mica mexicana que nos hablen con tal claridad de la necesidad de establecer los puentes entre estudios puntuales e hip&oacute;tesis o visiones generales de la realidad. Sandra Kuntz sostiene que al analizar los distintos elementos y la forma en que se vinculan entre s&iacute;, pueden identificarse elementos clave de por qu&eacute; se da un crecimiento acelerado o lento en distintas &eacute;pocas. Es m&aacute;s, hoy en d&iacute;a bien valdr&iacute;a la pena aplicar este tipo de an&aacute;lisis para entender cu&aacute;les factores est&aacute;n contribuyendo al crecimiento de las econom&iacute;as mexicanas y cu&aacute;les no.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dada la cantidad de informaci&oacute;n que proporciona y la aplicaci&oacute;n de una metodolog&iacute;a novedosa que abre un campo f&eacute;rtil para una amplia gama de investigaciones y debates nuevos, este libro est&aacute; destinado a ser muy pronto un punto de referencia indispensable para la comunidad de investigadores de historia econ&oacute;mica interesados en el periodo y en los estudios comparados. Sandra Kuntz ha ofrecido un primer eslab&oacute;n muy s&oacute;lido para estas comparaciones y para situar la historia econ&oacute;mica de M&eacute;xico de fines del siglo XIX y principios del XX en un contexto global.</font></p>      ]]></body>
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