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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Germ&aacute;n Luis Andrade Mu&ntilde;oz, <i>Un mar de intereses, la producci&oacute;n de pertrechos navales en Nueva Espa&ntilde;a, siglo XVIII</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Eduardo Flores Clair*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Instituto Mora, 2006, 210 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* DEH&#150;INAH.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La encuesta realizada por la Compa&ntilde;&iacute;a Mitofsky, en octubre de 2003, revel&oacute; el enorme desconocimiento que tenemos los mexicanos sobre la Secretar&iacute;a de Marina. S&oacute;lo 4% de los entrevistados conoc&iacute;a el nombre del titular; cuando se les pregunt&oacute; sobre la funci&oacute;n de dicha instituci&oacute;n, poco m&aacute;s de 50% contest&oacute; que principalmente deb&iacute;a dedicarse a resguardar los l&iacute;mites nacionales, m&aacute;s de 25% no supo contestar nada al respecto y el resto de los encuestados mencion&oacute;, entre otras cosas, actividades de vigilancia, seguridad y desarrollo de los puertos. La secretar&iacute;a reprob&oacute; en el combate contra el narcotr&aacute;fico, la pesca ilegal y el tr&aacute;fico il&iacute;cito de personas; de hecho se consider&oacute; que este organismo era incapaz de defender el territorio nacional de un posible ataque. Sin embargo, los encuestados calificaron de manera positiva la actuaci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Marina respecto al apoyo que ha prestado a la poblaci&oacute;n en los casos de cat&aacute;strofes naturales.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Para ahondar en el abandono de nuestros mares, por los diarios nos hemos enterado de que las circunstancias de la Marina han deca&iacute;do a&uacute;n m&aacute;s. En abril de 2007, un reporte de la Armada de M&eacute;xico asegur&oacute; que 25% de las embarcaciones hab&iacute;a rebasado su vida &uacute;til, m&aacute;s de la mitad se encontraba a la mitad de su uso y muy pocas eran las embarcaciones nuevas.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Adem&aacute;s, desde hace varias d&eacute;cadas nuestra Marina ha sido la heredera de los despojos estadunidenses; por ejemplo "El Zamora es un buque armado en 1946, que fue utilizado por Estados Unidos en la segunda guerra mundial y que fue vendido a M&eacute;xico en '70. El buque genera gastos ocho veces mayores a los de un barco moderno y sus tareas se reducen a una quinta parte de uno de esta d&eacute;cada".<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el imaginario nacional, desconocimiento y equipos oxidados, han sido la vida de nuestra Marina en los &uacute;ltimos a&ntilde;os; por esta raz&oacute;n el libro de Germ&aacute;n Luis Andrade Mu&ntilde;oz reviste una enorme importancia: aborda la pol&iacute;tica de la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola sobre la construcci&oacute;n naval a lo largo del siglo XVIII. Resta decir que las embarcaciones espa&ntilde;olas ten&iacute;an una ra&iacute;z hist&oacute;rica trascendente y gozaban de un enorme prestigio internacional; los barcos espa&ntilde;oles ten&iacute;an la misi&oacute;n de realizar una buena parte del tr&aacute;fico comercial en el &aacute;mbito mundial y proteger las posesiones ultramarinas. El autor aborda dos temas poco atendidos en la historiograf&iacute;a mexicana, el abasto de pertrechos navales y su contraparte, el fomento de distintas ramas productivas, y, en segundo lugar, analiza la participaci&oacute;n que tuvieron los "individuos y corporaciones como proveedores de recursos materiales para la marina, as&iacute; como los m&oacute;viles e intereses que giraron alrededor de los proyectos de producci&oacute;n".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Un mar de intereses </i>investiga el proceso t&eacute;cnico de la construcci&oacute;n de las distintas embarcaciones, as&iacute; como todos los problemas que se relacionaban con la conocida Carrera de Indias y su pesadilla: los piratas, quienes saqueaban las ciudades costeras y se apoderaban de los barcos cargados con las riquezas americanas. El autor hace un largo recorrido, desde la derrota de la armada invencible, cuando Felipe II, en 1588, fracas&oacute; en su intento por apoderarse de la Inglaterra de Isabel I, hasta los discretos &eacute;xitos de las reformas borb&oacute;nicas, que ambicionaban renovar el centralismo espa&ntilde;ol en las posesiones americanas, de finales del siglo XVIII.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los dos primeros apartados, Germ&aacute;n Luis Andrade Mu&ntilde;oz describe el escenario donde las embarcaciones navegaban, la manera en que la corona espa&ntilde;ola dict&oacute; la pol&iacute;tica naval, el inter&eacute;s de mantener un tr&aacute;fico comercial de manera fluida, frenar el comercio ilegal y defenderse de los ataques de las potencias enemigas. De hecho, el sistema de defensa que se estableci&oacute; entre los puertos americanos y europeos fue insuficiente para cumplir con sus objetivos. De manera detallada se da cuenta de la construcci&oacute;n de las embarcaciones, los diferentes tipos, las modificaciones experimentadas, el aumento desmedido en sus dimensiones, la velocidad que alcanzaban y la manera en que la arquitectura naval aprovech&oacute; los adelantos cient&iacute;ficos. Respecto a este &uacute;ltimo asunto, cabe hacer menci&oacute;n de que, a lo largo de la historia de la navegaci&oacute;n, seg&uacute;n Jos&eacute; Ignacio Gonz&aacute;lez Aller Hierro, compilador de tratados de n&aacute;utica, "el problema m&aacute;s grave con el que se encontraron los antiguos navegantes fue la obtenci&oacute;n de longitud &#91;...&#93; Hay que esperar hasta el siglo XVIII para que surjan m&eacute;todos adecuados para el c&aacute;lculo de la longitud como el de las distancias lunares"<sup><a href="#notas">4</a></sup> y de manera paralela la utilizaci&oacute;n del cron&oacute;metro marino de precisi&oacute;n, inventado por Isaac Newton.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el siglo XVI la ruta comercial entre los puertos americanos y los espa&ntilde;oles tuvo una circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as de enorme trascendencia; una gran cantidad de productos manufacturados y alimenticios era abastecida por los talleres y los campos europeos, a cambio recib&iacute;an, principalmente, los metales preciosos americanos. La corona espa&ntilde;ola defendi&oacute; sus intereses a trav&eacute;s del monopolio comercial; sin embargo, la dependencia de los astilleros espa&ntilde;oles poco a poco se fue rompiendo, y hubo la necesidad de construir embarcaciones en los puertos americanos. La construcci&oacute;n de naves en Nueva Espa&ntilde;a fue muy exigua, en cambio, el Real Arsenal de La Habana reparaba y constru&iacute;a buques que hac&iacute;an la Carrera a Indias; durante el siglo XVIII alcanz&oacute; su punto culminante y se consolid&oacute; como el eje articulador de la llegada y tornaviaje de las flotas de la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola. Fue tal el &eacute;xito que de "los doce navios de tres puentes y gran porte que integraron la Real Armada en el siglo XVIII, siete fueron construidos en este arsenal, incluso el primero y m&aacute;s famoso, el Sant&iacute;sima Trinidad, a pesar de resultar con grandes defectos, lleg&oacute; a ser el mayor del mundo luego de transformaciones y enmiendas, ya que era el &uacute;nico navio dotado de cuatro bater&iacute;as &#91;140 ca&ntilde;ones y una tripulaci&oacute;n de 1 048 marineros&#93;".<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la construcci&oacute;n de los galeones, lo que primero salta a la vista es la descomunal cantidad de madera que se consum&iacute;a. Podr&iacute;amos decir que dicha actividad compet&iacute;a fuertemente con la industria minera por la apropiaci&oacute;n de los recursos forestales. El autor analiza las dificultades que enfrent&oacute; la administraci&oacute;n colonial para el corte de madera en el sotavento veracruzano; de hecho, las maderas m&aacute;s apreciadas en Europa eran el guayac&aacute;n, el zapote, la caoba, el "chicharr&oacute;n" y la "quiebra de hacha". En general, se sabe que el trabajo del corte y transporte de la madera era muy especializado. Por ejemplo, para las arboladuras se requer&iacute;an pinos o abedules excepcionales por sus dimensiones, llegaban a tener m&aacute;s de 45 metros de altura y m&aacute;s de metro y medio de grosor; se requer&iacute;an los m&aacute;s grandes, los m&aacute;s rectos y los m&aacute;s saludables. Era indispensable utilizar una gran cantidad de hombres y bestias para evitar que despu&eacute;s del corte se da&ntilde;aran o sufrieran alg&uacute;n deterioro en el proceso de sacarlos del bosque y transportarlos hasta los astilleros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta ahora, en la construcci&oacute;n de barcos han llamado m&aacute;s la atenci&oacute;n de los historiadores aquellas embarcaciones m&aacute;s grandes, que requieren de una arquitectura m&aacute;s complicada o las que desplegaban un enorme poder de artiller&iacute;a. Pero tambi&eacute;n es cierto que se siguieron construyendo peque&ntilde;as embarcaciones, e incluso muchas de ellas eran movidas por remos y no s&oacute;lo con velas, que requer&iacute;an del abasto de los pertrechos tradicionales. A este respecto Jos&eacute; Quintero Gonz&aacute;lez hace un estudio sobre los motones, los remos y las bombas, instrumentos que requer&iacute;an las embarcaciones y que eran construidos, principalmente, con maderas americanas o de las "Indias" como los historiadores espa&ntilde;oles dicen.<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros de los pertrechos navales que tuvieron gran demanda fueron el c&aacute;&ntilde;amo, el lino, la brea y el alquitr&aacute;n; los primeros serv&iacute;an para la fabricaci&oacute;n de velas, toldos y cuerdas entre otros; los segundos se utilizaban como lubricantes de ca&ntilde;ones, pegamento de la madera, impermeabilizantes de las embarcaciones y las velas. Desde el siglo XVI la corona espa&ntilde;ola fue deficitaria de este tipo de insumos. Como escribi&oacute; Fernando Serrano Mangas, "nunca las armadas y flotas de la plata contaron con los pertrechos suficientes para mantener en &oacute;ptimas condiciones sus unidades".<sup><a href="#notas">7</a></sup> Los productores holandeses, ingleses, franceses y belgas eran los que abastec&iacute;an la demanda espa&ntilde;ola. En el caso de la brea, Finlandia fue el principal fabricante desde el siglo XVII hasta el XX, cuando se dejaron de construir barcos de madera. Con el fin de eliminar esta dependencia ancestral, la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola volte&oacute; a mirar a sus colonias americanas muy tarde, y por m&aacute;s intentos que realiz&oacute; para el fomento y cultivo de estos insumos, no consigui&oacute; jam&aacute;s buenos resultados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los novohispanos corrieron con mejor suerte en la producci&oacute;n y abasto de alimentos y bebidas para las tripulaciones de los buques. La carne, el jam&oacute;n, el queso, pero sobre todo las galletas y los bizcochos generaron una cadena fecunda y muy lucrativa, la cual eslabonaba desde campesinos que cultivaban el trigo, pasando por los molineros, hasta los panaderos. Las familias Rojas, Lebrija y Lasso de la Vega son algunas que administraron el asiento de las galletas y los bizcochos y amasaron cuantiosa fortuna. El monopolio les permit&iacute;a acaparar los insumos, controlar el mercado y eliminar a sus competidores. El autor pone al descubierto un importante negocio que realizaban los capitanes de las embarcaciones, nos referimos a los sobrantes de v&iacute;veres, entre los que se sol&iacute;an encontrar alimentos que se "corromp&iacute;an durante la navegaci&oacute;n", y un contrabando disfrazado de "bebidas alcoh&oacute;licas, como el aguardiente de ca&ntilde;a y vinos de la pen&iacute;nsula".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En general, Germ&aacute;n Luis Andrade Mu&ntilde;oz concluye de manera parcial, que</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">todos los intentos de la marina por obtener pertrechos en Nueva Espa&ntilde;a terminaron en fracasos. Creemos que el motivo principal fue la falta de transporte, como sucedi&oacute; en el caso de la madera, las arboladuras, el lino y el c&aacute;&ntilde;amo, circunstancia que cre&oacute; un c&iacute;rculo vicioso donde la falta de unidades de transporte suficiente cre&oacute; una carencia constante de materiales para abastecer a los departamentos y astilleros navales, provocando que la construcci&oacute;n de buques se limitara s&oacute;lo a los de uso militar. A este problema se sum&oacute; la negligencia y la poca flexibilidad del personal que dirigi&oacute; la producci&oacute;n, adem&aacute;s de ciertos niveles de corrupci&oacute;n. Todo ello tuvo consecuencias negativas en la realizaci&oacute;n de las labores y en los planes de la corona.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, a partir de los datos proporcionados, podemos intuir que exist&iacute;a un ciclo econ&oacute;mico en torno al comercio de la madera que abarcaba una geograf&iacute;a muy extensa, en la cual se circunscrib&iacute;an los bosques europeos y americanos; buena parte de los recursos forestales de ambos continentes estuvo involucrada en el desarrollo de la construcci&oacute;n naval y de otras actividades econ&oacute;micas que demandaban dichos insumos. Los vaivenes de los precios respond&iacute;an al ciclo agr&iacute;cola, la calidad y las distintas clases de madera que ten&iacute;an m&aacute;s demanda en este mercado internacional. Es posible que futuras investigaciones vengan a dar luz sobre la rentabilidad, articulaci&oacute;n y protagonistas que participaron en este importante y vital mercado, subordinado a la producci&oacute;n de metales preciosos de la econom&iacute;a global.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> &lt;<a href="http://www.consultas.com.mx/" target="_blank">www.consultas.com.mx</a>&gt;.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=681919&pid=S1405-2253200900010001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> &lt;<a href="http://www.elpueblo.com/" target="_blank">www.elpueblo.com/</a>25 abr 2007&gt;.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=681920&pid=S1405-2253200900010001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> <i>Reforma, </i>Nacional, 8 de abril de 2007, p. 6</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=681921&pid=S1405-2253200900010001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4 </sup>Jos&eacute; Ignacio Gonz&aacute;lez Aller Hierro (comp.), <i>Obras cl&aacute;sicas de n&aacute;utica y navegaci&oacute;n, </i>CD (Clasicos Tavera, 17).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=681922&pid=S1405-2253200900010001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Ovidio Ortega Pereyra, <i>El Real Arsenal de La Habana, </i>La Habana, Letras Cubanas, 1998, p. 61.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=681923&pid=S1405-2253200900010001200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Jos&eacute; Quintero Gonz&aacute;lez "La madera en los pertrechos navales, provisi&oacute;n de motones, remos y bombas al arsenal de la Carraca", <i>Tiempos Modernos, Revista Electr&oacute;nica, </i>n&uacute;m. 10, 2004, pp. 1&#150;12. El mot&oacute;n es una garrucha de madera de distintos tama&ntilde;os.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=681924&pid=S1405-2253200900010001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7 </sup>Fernando Serrano Mangas, <i>Funci&oacute;n y evoluci&oacute;n del gale&oacute;n en la Carrera de Indias, </i>Madrid, MAPFRE, 1992, p. 128.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=681925&pid=S1405-2253200900010001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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