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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los orígenes: De los cazadores y recolectoras a las sociedades tributarias, 22000 a.C.-1519 d.C.]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="left"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Enrique Semo, <i>    <br> 	Los or&iacute;genes. De los candores y recolectoras a las sociedades tributarias, 22000 a.C.&#45;1519 d.C</i>.,    <br> 	M&eacute;xico, UNAM/Oc&eacute;ano, 2006</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es este un libro que la mayor&iacute;a leeremos con ojos de "reci&eacute;n llegados" al tema. Por tal motivo, a continuaci&oacute;n apuntar&eacute; algunas de las caracter&iacute;sticas del que es el primer volumen de la ya completa colecci&oacute;n Historia Econ&oacute;mica de M&eacute;xico, coordinada por el propio Enrique Semo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de un cap&iacute;tulo sobre el m&eacute;todo de estudio y las fuentes para el an&aacute;lisis de aquellos a&ntilde;os, Semo procede a mostrar una serie de caracter&iacute;sticas de las sociedades cazadoras&#45;recolectoras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De manera inicial, mujeres y hombres llegan a M&eacute;xico en una fase muy avanzada de su evoluci&oacute;n como <i>homo sapiens.</i> En segundo lugar, estaban organizados en comunidades de cazadores&#45;recolectoras que no conoc&iacute;an la agricultura. Estos grupos se mov&iacute;an frecuentemente de lugar, seg&uacute;n fuentes de abastecimiento y ciclos naturales. Las comunidades eran muy peque&ntilde;as y estaban integradas con base en unidades reproductivas (familiares). Hac&iacute;an uso de utensilios diversos que serv&iacute;an para una gama de actividades productivas, de transporte y consumo. En tercer lugar, a lo largo de milenios la tecnolog&iacute;a evolucion&oacute;, particularmente en lo referente a la domesticaci&oacute;n de plantas, fabricaci&oacute;n de herramientas y construcci&oacute;n de viviendas. El autor concluye que, como se requer&iacute;a baja densidad poblacional, exist&iacute;an factores, conscientes y no, que limitaban el crecimiento de la poblaci&oacute;n. Por &uacute;ltimo, este tipo de vida se sostiene aun despu&eacute;s del desarrollo de civilizaciones mesoamericanas. A pesar de su nomadismo, se crean formas de organizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica relativamente avanzadas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que en algunos casos el estudio de la econom&iacute;a de aquellos milenios se basa en evidencias del presente, un aspecto que destaca del segundo cap&iacute;tulo es la atenci&oacute;n que el autor pone a aspectos como la participaci&oacute;n e importancia de la mujer en la supervivencia de los grupos n&oacute;madas, toda vez que &#45;como queda bien claro por el peculiar t&iacute;tulo del cap&iacute;tulo&#45; aquellas comunidades se alimentaban m&aacute;s de la recolecci&oacute;n que de la caza. Llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n el recurso de una serie de nuevos descubrimientos sobre el relativamente elevado nivel de vida de los grupos n&oacute;madas, lo que contradice la leyenda negra que sobre ellos desat&oacute; el pensamiento europeo de nuestros siglos pasados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De igual modo interesante es la caracterizaci&oacute;n que Enrique Semo hace de la visi&oacute;n que tienen los grupos n&oacute;madas respecto al territorio, sus fuentes de subsistencia, la naturaleza y en general el mundo material que los rodea. En este segundo cap&iacute;tulo Semo presenta las evidencias de los antrop&oacute;logos, etn&oacute;grafos, etn&oacute;logos, etc., para luego pasar a los testimonios de la arqueolog&iacute;a. Esto permite concluir que para el periodo estudiado la interdisciplinariedad es fundamental, A nosotros los historiadores de los periodos moderno y contempor&aacute;neo nos queda mucho por aprender de quienes estudian el mundo antiguo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n agr&iacute;cola, a mi parecer m&aacute;s importante que la revoluci&oacute;n industrial, es abordada por Enrique Semo a trav&eacute;s de los m&aacute;s actuales testimonios arqueol&oacute;gicos. De esta manera nos narra c&oacute;mo los cazadores&#45;recolectoras fueron adoptando patrones de sedentarismo, evidentes en la domesticaci&oacute;n de diversas plantas y la elaboraci&oacute;n de implementos que bien indican que el trabajo no s&oacute;lo ten&iacute;a como fin la subsistencia, sino que tambi&eacute;n se aplicaba de forma incipiente a la inversi&oacute;n/formaci&oacute;n de capital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El proceso del recolector absoluto al agricultor absoluto fue muy largo. As&iacute;, observamos una forma de agricultura en el caso de los cazadores&#45;recolectoras que tard&oacute; mucho en convertirse en la agricultura que veremos milenios despu&eacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El advenimiento de la agricultura (ya como tal fue hacia los a&ntilde;os 1300 a. C.&#45;500 a. C. o sea, hace 2 500 o 3 000 a&ntilde;os) produce asentamientos humanos mayores, toda vez que la actividad econ&oacute;mica y los nuevos cambios tecnol&oacute;gicos pueden sostener una concentraci&oacute;n mayor de personas. As&iacute;, en aquellos a&ntilde;os aparecen t&eacute;cnicas para sembrar, almacenar agua, el intercambio entre zonas ecol&oacute;gicamente complementarias, la construcci&oacute;n de casas y almacenes. En otras palabras, hacia el a&ntilde;o 1000 a. C. aparece el ahorro, la inversi&oacute;n/formaci&oacute;n de capital, la desigualdad en la comunidad y la aparici&oacute;n del gobernante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inscrito en el cambio tecnol&oacute;gico que signific&oacute; la agricultura se halla la domesticaci&oacute;n del ma&iacute;z y sus complementos para una dieta casi balanceada (chile y frijol). Estas innovaciones, que implicaron muchos cientos de a&ntilde;os, fueron las que permitieron que Mesoam&eacute;rica sostuviera una de las grandes civilizaciones de la humanidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un planteamiento muy did&aacute;ctico, Enrique Semo se pregunta cu&aacute;les son las explicaciones m&aacute;s profundas (menos reduccionistas) de la aparici&oacute;n de la agricultura. La explicaci&oacute;n que nos da se basa en factores ecol&oacute;gicos, demogr&aacute;ficos, de adaptabilidad a los distintos ecosistemas, aspectos propios de la cultura de aquellas mujeres y hombres, la plena l&oacute;gica que dice que una persona y un animal tienden a quedarse en donde se encuentran m&aacute;s a gusto y las posibilidades de producir alimentos son mayores, e incluso en una teor&iacute;a cercana a la planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica con fundamento en la selecci&oacute;n natural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo cierto es que aquellas primeras sociedades agr&iacute;colas eran menos desiguales que las que se ver&iacute;an posteriormente. De manera sencilla, Semo explica que esto era as&iacute; porque se trataba de una sociedad (basada en la familia) que produc&iacute;a para el autoconsumo; cuando esto se cumpl&iacute;a, se dejaba de producir, se dejaba de trabajar; no se continuaba trabajando para acumular (quiz&aacute; un resabio de la vida n&oacute;mada).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El advenimiento de la tribu (a diferencia de la banda) durante la era de la agricultura marca un cambio en las relaciones sociales de individuos y familias, relaciones que se fundan en la reciprocidad, que en cierta forma mitiga la anarqu&iacute;a y hace innecesaria la presencia del cacique o del Estado como monopolio de la violencia. Esta, por cierto, aparece cuando se hacen presentes una serie de necesidades comunes a la tribu (guerra, irrigaci&oacute;n, construcciones y redistribuci&oacute;n de la producci&oacute;n).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque no fue f&aacute;cil, de ah&iacute; s&oacute;lo qued&oacute; un paso para el establecimiento de las sociedades tributarias, aspecto que Semo relata en su cuarto cap&iacute;tulo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los a&ntilde;os 1200 y 1000 a. C. se comienza a desarrollar en Mesoam&eacute;rica la sociedad compleja que conocieron los conquistadores espa&ntilde;oles. Este tipo de sociedades (tard&iacute;as respecto a Egipto, Sumeria, China e India) revisten una serie de caracter&iacute;sticas; de entre ellas, las relacionadas con los cambios econ&oacute;micos y tecnol&oacute;gicos, as&iacute; como con la estratificaci&oacute;n social. Una de sus consecuencias fue la transici&oacute;n de la aldea a la ciudad ceremonial, cambio que se dio en un tiempo relativamente corto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En aquella &eacute;poca aparecen los olmecas y sus centros ceremoniales, que muestran la existencia de un Estado que no s&oacute;lo ejerce la violencia, sino que tambi&eacute;n es producto de la hegemon&iacute;a y la ideolog&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los primeros 1 000 a&ntilde;os de nuestra era corresponden a lo que llamamos el periodo cl&aacute;sico. Todos conocemos las caracter&iacute;sticas de aquellos a&ntilde;os, sobre todo en materia de construcci&oacute;n de templos y pir&aacute;mides, jerogl&iacute;ficos, calendarios. En el &aacute;mbito social, se agudizan las diferencias y se hace presente una clase dominante poderosa y controlada por sacerdotes. El ejemplo m&aacute;s grande e importante fue sin duda Teotihuacan, imperio que sostiene un esplendor cl&aacute;sico gracias a su sistema tributario, comercial y, consecuentemente, de dominio militar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente grandioso fue el asentamiento maya, con sus sabios cient&iacute;ficos. Ahora sabemos que se sostuvo de complejos sistemas de sembrad&iacute;o m&aacute;s all&aacute; de la agricultura maicera de roza. En esta misma categor&iacute;a debemos incorporar la cultura zapoteca de Monte Alb&aacute;n, Oaxaca y otras del hoy estado de Veracruz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mediante la revisi&oacute;n de estudios recientes, Enrique Semo da cuenta de lo que se conoce (o conjetura) alrededor del esplendor cl&aacute;sico mesoamericano, que se puede resumir en cambios tecnol&oacute;gicos y aparici&oacute;n de instituciones poderosas (el Estado) capaces de organizar el trabajo de grandes grupos poblacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por razones a&uacute;n no muy claras, las culturas del cl&aacute;sico se colapsan. Se tiende a explicar la aparici&oacute;n del poscl&aacute;sico (del a&ntilde;o 1000 d. C. a la llegada de los espa&ntilde;oles) como consecuencia de "invasiones b&aacute;rbaras" (i. e. chichimecas). Viendo c&oacute;mo act&uacute;an en la actualidad los imperios, resulta bastante sugerente el proceso que va del esplendor econ&oacute;mico del imperio a la invasi&oacute;n b&aacute;rbara provocada por hambre y de ah&iacute; a la paranoia del imperio, que se refleja en una militarizaci&oacute;n excesiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Probablemente a consecuencia de un fundamentalismo religioso exacerbado, los mexicas fueron tanto estos "invasores b&aacute;rbaros" del poscl&aacute;sico como los creadores del Estado militar m&aacute;s poderoso que haya conocido Mesoam&eacute;rica desde entonces.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los &uacute;ltimos dos cap&iacute;tulos del libro se concentran en la actividad econ&oacute;mica mesoamericana del poscl&aacute;sico, espec&iacute;ficamente de los mexicas. Como es de suponer, la mayor ponderaci&oacute;n se da en el &aacute;mbito de la agricultura, cuyos cambios tecnol&oacute;gicos, ante la carencia de bestias de carga y el no uso de la rueda, fueron en cuestiones de irrigaci&oacute;n, abono, organizaci&oacute;n del trabajo y adaptaci&oacute;n a la biodiversidad. En este sentido, Semo describe los dos sistemas de sembrad&iacute;o de los campesinos prehisp&aacute;nicos: la roza y el labrado. En lo que respecta al abono, este permiti&oacute; el uso m&aacute;s intensivo de la tierra, lo cual elev&oacute; su productividad. Tambi&eacute;n se describen los instrumentos de labranza, las t&eacute;cnicas de irrigaci&oacute;n, las muy productivas chinampas y las pr&aacute;cticas de recolecci&oacute;n/caza, elementos todos que, como el <i>m&eacute;todo de</i> cultivo, denotan ya una forma de estratificaci&oacute;n social y presencia de un Estado regulador del trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y es precisamente la presencia de un grupo dominante lo que lleva a la existencia del tributo y a la necesidad del campesino de producir m&aacute;s all&aacute; de su propia subsistencia. De ah&iacute; la presencia del ahorro (privado y p&uacute;blico), la inversi&oacute;n (templos y palacios) y la producci&oacute;n para el mercado. De esta &uacute;ltima destaca, por supuesto, la manufactura (en concreto los trabajos en obsidiana, la cer&aacute;mica, los textiles, una incipiente metalurgia y la fabricaci&oacute;n de armas y art&iacute;culos suntuarios). Todo esto es descrito por el autor en los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un elemento distintivo de la complejidad que adquiere la civilizaci&oacute;n de Mesoam&eacute;rica en el poscl&aacute;sico es la actividad comercial. Semo dedica varias p&aacute;ginas a la descripci&oacute;n y an&aacute;lisis del trabajo y la posici&oacute;n social de los <i>tlahuecuilos</i> y <i>pochtecas.</i> Tambi&eacute;n relata la importancia del muy antiguo y muy mexicano <i>tianquitzli</i> El desarrollo de la actividad comercial prehisp&aacute;nica, sobre todo la mexica, muestra el elevado grado de sofisticaci&oacute;n adquirido por las sociedades mesoamericanas, en el sentido de que, sin medios de transporte eficientes, se logr&oacute; la construcci&oacute;n de mercados espec&iacute;ficos en zonas alejadas. Ello requiri&oacute; de la presencia de alg&uacute;n tipo de moneda o de una forma muy compleja de trueque, inscrita en una econom&iacute;a natural que a&uacute;n espera de estudios basados en evidencias emp&iacute;ricas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su ep&iacute;logo, Semo plantea las posibilidades de aplicar un esquema de an&aacute;lisis sobre los modos de producci&oacute;n (espec&iacute;ficamente feudal y asi&aacute;tico o tributario) al estudio de la econom&iacute;a mexica. M&aacute;s y mejores an&aacute;lisis basados en la evidencia y la aplicaci&oacute;n de m&uacute;ltiples disciplinas podr&aacute;n constatar si estos modelos pueden explicar con mayor certitud el comportamiento de una econom&iacute;a precapitalista como la de los antiguos mexicanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Enrique Semo se lee con gusto y es una aportaci&oacute;n importante al conjunto de libros de historia econ&oacute;mica, aportaci&oacute;n que ser&aacute; apreciada tanto por profesores como por estudiantes. Para un p&uacute;blico m&aacute;s especializado, estoy seguro de que abre nuevas v&iacute;as de investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para m&iacute;, m&aacute;s que nada, signific&oacute; el redescubrimiento de un tema que hac&iacute;a muchos a&ntilde;os hab&iacute;a abandonado. Agradezco a Enrique Semo la publicaci&oacute;n de este volumen y lo felicito por tan interesante trabajo.</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>Luis J&aacute;uregui</b><i>    <br> 	Instituto Mora</i></font></p>      ]]></body>
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