<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1405-2253</journal-id>
<journal-title><![CDATA[América Latina en la historia económica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Am. Lat. Hist. Econ]]></abbrev-journal-title>
<issn>1405-2253</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1405-22532007000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Desarrollo de la economía mercantil y construcción de los caminos México-Veracruz en el siglo XVI]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[del Valle Pavón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermina]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Mora  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<numero>27</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>49</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-22532007000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1405-22532007000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1405-22532007000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Se expone cómo se construyeron los dos caminos que comunicaban a las ciudades de México y Puebla con el puerto de la Veracruz en el siglo XVI, así como sus respectivas funciones. La vía de la Veracruz, que se dirigía por el norte de la Sierra Madre Oriental, se concentró en el acarreo de larga distancia para realizar el comercio atlántico. Esta fue abierta para la arriería por iniciativa del Cabildo de México, y se construyó con trabajo indígena. A partir de la expansión comercial que generó el desarrollo de la minería y la disposición del servicio personal de los indios, dicho camino se reconstruyó para dar acceso a carretas de mulas que agilizaron el transporte. La vía de Orizaba, que iba por el sur de la Sierra Madre, además de enlazar a las ciudades de México y Puebla con el puerto de San Juan de Ulúa, se conectó con los caminos y veredas que articulaban el oriente, sur y sureste de Nueva España y Guatemala, en función de las necesidades del comercio regional. A fines del siglo XVI, la corona favoreció la transformación de esta vía, conocida como "el camino nuevo", a fin de hacerlo accesible a los carros de bueyes que mejoraron la comunicación con la nueva Veracruz.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[caminos México-Veracruz]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[economía siglo XVI]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[comercio regional]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[comercio atlántico]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[puertos]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Desarrollo de la econom&iacute;a mercantil y construcci&oacute;n de los caminos M&eacute;xico&#45;Veracruz en el siglo XVI</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Guillermina del Valle Pav&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: junio de 2006    <br> 	Fecha de aceptaci&oacute;n: agosto de 2006</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se expone c&oacute;mo se construyeron los dos caminos que comunicaban a las ciudades de M&eacute;xico y Puebla con el puerto de la Veracruz en el siglo XVI, as&iacute; como sus respectivas funciones. La v&iacute;a de la Veracruz, que se dirig&iacute;a por el norte de la Sierra Madre Oriental, se concentr&oacute; en el acarreo de larga distancia para realizar el comercio atl&aacute;ntico. Esta fue abierta para la arrier&iacute;a por iniciativa del Cabildo de M&eacute;xico, y se construy&oacute; con trabajo ind&iacute;gena. A partir de la expansi&oacute;n comercial que gener&oacute; el desarrollo de la miner&iacute;a y la disposici&oacute;n del servicio personal de los indios, dicho camino se reconstruy&oacute; para dar acceso a carretas de mulas que agilizaron el transporte. La v&iacute;a de Orizaba, que iba por el sur de la Sierra Madre, adem&aacute;s de enlazar a las ciudades de M&eacute;xico y Puebla con el puerto de San Juan de Ul&uacute;a, se conect&oacute; con los caminos y veredas que articulaban el oriente, sur y sureste de Nueva Espa&ntilde;a y Guatemala, en funci&oacute;n de las necesidades del comercio regional. A fines del siglo XVI, la corona favoreci&oacute; la transformaci&oacute;n de esta v&iacute;a, conocida como "el camino nuevo", a fin de hacerlo accesible a los carros de bueyes que mejoraron la comunicaci&oacute;n con la nueva Veracruz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> caminos M&eacute;xico&#45;Veracruz, econom&iacute;a siglo XVI, comercio regional, comercio atl&aacute;ntico, puertos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el siglo XVI la comunicaci&oacute;n entre la ciudad de M&eacute;xico y el puerto de la Veracruz se realiz&oacute; a trav&eacute;s de dos caminos. Las rutas que segu&iacute;an ambos caminos se definieron b&aacute;sicamente a partir del punto por el que cruzaban la Sierra Madre Oriental, que divide el Altiplano Central y las tierras bajas de la costa. Uno de los pasos para franquear la cordillera se sit&uacute;a al norte del Cofre de Perote y el otro al sur del Pico de Orizaba, en el paraje conocido como la Angostura, ubicado al poniente del poblado de Orizaba.<sup><a name="n1b"></a><a href="#n1a">1</a></sup> En el siglo XVI, la v&iacute;a que cruza la Sierra por el norte fue conocida <i>como</i> el "camino de la Veracruz" y la del sur como el "camino nuevo", en relaci&oacute;n con el primero. En adelante llamaremos el camino de Orizaba a la v&iacute;a del sur, por ser dicha poblaci&oacute;n el punto de convergencia de las diversas veredas que lo integraban.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los primeros trabajos sobre los caminos que conectaron la ciudad de M&eacute;xico y el puerto de la Veracruz durante la &eacute;poca colonial se centraron en el estudio del transporte de las mercanc&iacute;as relacionadas con el comercio de ultramar y concedieron m&iacute;nima importancia a la circulaci&oacute;n interna de mercanc&iacute;as. Este enfoque se deriv&oacute; del modelo que atribuye la vinculaci&oacute;n entre la capital de Nueva Espa&ntilde;a y el puerto de acuerdo con las necesidades del tr&aacute;fico con la metr&oacute;poli,<sup><a name="n2b"></a><a href="#n2a">2</a></sup> el cual llev&oacute; a considerar las dos v&iacute;as como paralelas y redundantes.<sup><a name="n3b"></a><a href="#n3a">3</a></sup> M&aacute;s recientemente la supuesta duplicaci&oacute;n entre los caminos M&eacute;xico&#45;Veracruz fue matizada al explicar la construcci&oacute;n de la v&iacute;a de Orizaba como resultado del incentivo que gener&oacute; el comercio atl&aacute;ntico en los mercados regionales que se formaron en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XVI.<sup><a name="n4b"></a><a href="#n4a">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prop&oacute;sito del presente art&iacute;culo radica en mostrar c&oacute;mo los dos caminos que comunicaban el centro de M&eacute;xico con el puerto de la Veracruz cumplieron funciones diferentes, que estuvieron determinadas, en gran medida, por las caracter&iacute;sticas diferentes del poblamiento del M&eacute;xico antiguo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La v&iacute;a de la Veracruz fue empleada para establecer la comunicaci&oacute;n directa entre dicho puerto y las ciudades de M&eacute;xico y Puebla; en tanto que el camino de Orizaba hizo posible la circulaci&oacute;n entre los centros urbanos mencionados y San Juan de Ul&uacute;a, adem&aacute;s de conectar con los caminos y veredas que enlazaban las poblaciones y las regiones m&aacute;s importantes del oriente, el sur y el sureste de Nueva Espa&ntilde;a, as&iacute; como con Guatemala.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El monarca apoy&oacute; la construcci&oacute;n del camino de la Veracruz para que pudieran transitar carros de mulas que agilizaron el acarreo de los insumos para la miner&iacute;a y los metales preciosos destinados a la metr&oacute;poli, mientras que la v&iacute;a de Orizaba fue abierta a la arrier&iacute;a en funci&oacute;n de las necesidades del comercio local e interregional y con el exterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A fines del siglo XVI la corona favoreci&oacute; la transformaci&oacute;n del camino de Orizaba en una v&iacute;a accesible a carros de bueyes, con el prop&oacute;sito de brindar una mejor comunicaci&oacute;n con el puerto de San Juan de Ul&uacute;a, que desplaz&oacute; a la Veracruz como el &uacute;nico puerto habilitado en Nueva Espa&ntilde;a para el comercio atl&aacute;ntico. As&iacute;, a principios del siglo XVII hab&iacute;a dos caminos que enlazaban el puerto del Golfo con las ciudades de M&eacute;xico y Puebla.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La apertura de los primeros caminos a la Veracruz</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la llegada de los conquistadores, la Triple Alianza dominaba la provincia de Cotaxtla y la ruta que conduc&iacute;a a M&eacute;xico&#45;Tenochtitlan por el sur de la Sierra Madre,<sup><a name="n5b"></a><a href="#n5a">5</a></sup> la misma por donde se recibi&oacute; la noticia del arribo de los espa&ntilde;oles a las costas del Golfo.<sup><a name="n6b"></a><a href="#n6a">6</a></sup> Al parecer, por razones de estrategia militar, Hern&aacute;n Cort&eacute;s y su ej&eacute;rcito se dirigieron al centro de M&eacute;xico por el paso del norte. As&iacute; establecieron la ruta que en adelante ser&iacute;a utilizada por los europeos para desplazarse entre la ciudad de M&eacute;xico y el puerto de la Veracruz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el objeto de facilitar el tr&aacute;nsito por el camino que conduc&iacute;a al puerto del Golfo, Hern&aacute;n Cort&eacute;s mand&oacute; constituir ventas a intervalos m&aacute;s o menos regulares, y estableci&oacute; un arancel sobre los precios que deb&iacute;an cobrar los mesoneros.<sup><a name="n7b"></a><a href="#n7a">7</a></sup> En 1525 se abri&oacute; la hospeder&iacute;a de Quiahuixtlan, en donde se ubicaba la Veracruz,<sup><a name="n8b"></a><a href="#n8a">8</a></sup> sin embargo, ante los problemas que se presentaban para el desembarco, poco despu&eacute;s el puerto y su posada se trasladaron cerca de la desembocadura del r&iacute;o Huitzilapan.<sup><a name="n9b"></a><a href="#n9a">9</a></sup> Tambi&eacute;n se instalaron ventas en Jalapa y hacia el poniente, las de Aguilar y Perote. En el mismo a&ntilde;o el Cabildo de la ciudad de M&eacute;xico reglament&oacute; con detalle el funcionamiento de las ventas.<sup><a name="n10b"></a><a href="#n10a">10</a></sup> En 1526 se establecieron mesones en Texcoco, Calpulalpan, Tlaxcala y Tecoac,<sup><a name="n11b"></a><a href="#n11a">11</a></sup> en los que el Cabildo determin&oacute; los precios que deb&iacute;an cobrarse por los consumos y la fanega de ma&iacute;z, as&iacute; como las penas por no pagarlos.<sup><a name="n12b"></a><a href="#n12a">12</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el M&eacute;xico antiguo, para transitar entre M&eacute;xico&#45;Tenochtitlan y la costa del Golfo, se utilizaban senderos poco definidos y brechas que hab&iacute;an sido abiertas por los caminantes y tamemes. De modo que el primer camino colonial debi&oacute; haber seguido veredas diversas que converg&iacute;an en las poblaciones y ventas mencionadas,<sup><a name="n13b"></a><a href="#n13a">13</a></sup> cuyo uso variaba de acuerdo con la temporada de seca o de lluvia. La ubicaci&oacute;n de las primeras posadas permite conocer el derrotero que segu&iacute;a la v&iacute;a que enlazaba la ciudad de M&eacute;xico y el puerto de la Veracruz (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/alhe/n27/a1m1.jpg" target="_blank">mapa 1</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1530 el Cabildo de la ciudad de M&eacute;xico propuso reconstruir el camino a la Veracruz,<sup><a name="n14b"></a><a href="#n14a">14</a></sup> proyecto que apoy&oacute; la segunda Audiencia por la necesidad de introducir al tr&aacute;nsito la arrier&iacute;a y carretas jaladas por bueyes.<sup><a name="n15b"></a><a href="#n15a">15</a></sup> Seg&uacute;n el oidor Juan de Salmer&oacute;n, los caminos que utilizaban los indios eran "angostos y echados por las cuestas y sierras, tan derechos y medidos por regla y nivel, que aunque para seguir la derechura del camino fuese a dar por lo m&aacute;s alto de la sierra &#91;...&#93; no lo torc&iacute;an un punto".<sup><a name="n16b"></a><a href="#n16a">16</a></sup> El virrey Antonio de Mendoza consider&oacute; que la construcci&oacute;n del camino permitir&iacute;a eliminar el uso de tamemes, ya que en 1528 el monarca hab&iacute;a mandado "que <i>ninguno</i> indios se cargasen",<sup><a name="n17b"></a><a href="#n17a">17</a></sup> a causa de los da&ntilde;os que les hab&iacute;a ocasionado el abuso de dicha pr&aacute;ctica.<sup><a name="n18b"></a><a href="#n18a">18</a></sup> Aun cuando el presidente de la Audiencia, Sebasti&aacute;n Ram&iacute;rez de Fuenleal, en 1532 se manifest&oacute; en contra del uso de tamemes, la primera Audiencia s&iacute; lo autoriz&oacute; en el camino que enlazaba la ciudad de M&eacute;xico y el puerto de la Veracruz.<sup><a name="n19b"></a><a href="#n19a">19</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las autoridades aprovecharon la actitud positiva que ten&iacute;an los ind&iacute;genas hacia el trabajo colectivo para disponer de grandes masas de trabajadores, con el prop&oacute;sito de abrir el camino a la Veracruz.<sup><a name="n20b"></a><a href="#n20a">20</a></sup> El Cabildo de M&eacute;xico pretendi&oacute; que los costos de la obra fueran pagados por quienes hac&iacute;an uso del camino. En 1532, una vez concluidos los trabajos, mand&oacute; hacer una lista de los due&ntilde;os de carretas y recuas para repartir entre ellos el dinero gastado. Sin embargo, parece que la medida tuvo poco &eacute;xito, ya que tiempo despu&eacute;s el Cabildo propuso que el dinero gastado se pagara "por rata" entre las ciudades de M&eacute;xico y la Veracruz.<sup><a name="n21b"></a><a href="#n21a">21</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El licenciado Juan de Salmer&oacute;n, quien fue comisionado por la Audiencia para fundar la ciudad de Puebla, en 1531 orden&oacute; abrir una v&iacute;a que conectara la capital del virreinato con la ciudad de los &Aacute;ngeles y la Veracruz. Con el apoyo de los frailes, los se&ntilde;ores de Tlaxcala y Texcoco pidieron que el camino se alejara de sus provincias y pasara por Puebla, con el prop&oacute;sito de evitar que los espa&ntilde;oles se alimentaran y se aprovisionaran a expensas de los indios y que sus animales pastaran en los maizales que cultivaban.<sup><a name="n22b"></a><a href="#n22a">22</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los se&ntilde;ores ind&iacute;genas de Chalco, Huejotzingo, Cholula y Tepeaca se ofrecieron a construir el camino de M&eacute;xico a Puebla y las ventas, adem&aacute;s de abastecerlas de lo necesario, con tal de que se ubicaran lejos de sus pueblos. De esta forma consiguieron que, en las cinco jornadas en que el camino se apartaba de la vieja ruta, no tocara ning&uacute;n asentamiento ind&iacute;gena.<sup><a name="n23b"></a><a href="#n23a">23</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta donde sabemos, el principal cambio en el trazo de la v&iacute;a que se dirig&iacute;a al puerto consisti&oacute; en desplazarla al norte de las provincias de Tlaxcala y Texcoco con la intenci&oacute;n de proteger a los indios.<sup><a name="n24b"></a><a href="#n24a">24</a></sup> La nueva ruta favoreci&oacute; la circulaci&oacute;n porque el terreno era m&aacute;s plano y accesible en temporada de lluvia, adem&aacute;s de estar mejor provisto de agua y pastos.<sup><a name="n25b"></a><a href="#n25a">25</a></sup> Las obras de los caminos debieron haber consistido en redefinir las rutas del M&eacute;xico antiguo, ensancharlas, nivelar las partes m&aacute;s desiguales del terreno y levantar puentes sobre las corrientes dif&iacute;ciles de cruzar. De este modo pudieron circular recuas de mulas, as&iacute; como carretas r&uacute;sticas jaladas por bueyes, las cuales hab&iacute;an sido dise&ntilde;adas para el terreno extremadamente accidentado de la Castilla medieval.<sup><a name="n26b"></a><a href="#n26a">26</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tramo que iba de M&eacute;xico a Puebla, desde 1527 el Cabildo de la capital hab&iacute;a construido una venta en Iztapalapa, la cual daba en arriendo como parte de sus propios.<sup><a name="n27b"></a><a href="#n27a">27</a></sup> En 1531 se construyeron dos posadas que se arrendaron en beneficio de la Real Hacienda,<sup><a name="n28b"></a><a href="#n28a">28</a></sup> y se levantaron dos m&aacute;s en la parte que conectaba la ciudad de los &Aacute;ngeles con la v&iacute;a de la Veracruz, las cuales pasaron a formar parte de sus propios<sup><a name="n29b"></a><a href="#n29a">29</a></sup> (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/alhe/n27/a1m2.jpg" target="_blank">mapa 2</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los vecinos de Puebla trataron de que el camino que comunicaba el puerto con la ciudad de M&eacute;xico pasara por dicha urbe, pero no tuvieron &eacute;xito, probablemente debido a la importancia que ten&iacute;an los intereses comerciales de la ciudad de M&eacute;xico. En el a&ntilde;o de 1538 la ciudad de los &Aacute;ngeles reiter&oacute; dicha demanda y pidi&oacute; al rey que le cediera como parte de sus propios las ventas de Tlalmanalco, Texmelucan, Xupana y el Pinar.<sup><a name="n30b"></a><a href="#n30a">30</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los europeos concentraron en M&eacute;xico la comercializaci&oacute;n de bienes dom&eacute;sticos y ultramarinos, situaci&oacute;n que consolid&oacute; la primac&iacute;a mercantil que hab&iacute;a tenido la ciudad antes de su llegada.<sup><a name="n31b"></a><a href="#n31a">31</a></sup> Las primeras d&eacute;cadas de colonizaci&oacute;n se fundaron en el ciclo del oro. El metal que se obten&iacute;a a trav&eacute;s del pillaje y su acopio en los placeres aur&iacute;feros<sup><a name="n32b"></a><a href="#n32a">32</a></sup> era comerciado por mercaderes y oficiales en la misma ciudad de M&eacute;xico<sup><a name="n33b"></a><a href="#n33a">33</a></sup>. Cuando se inici&oacute; la excavaci&oacute;n en las minas, los insumos y alimentos requeridos se remit&iacute;an desde M&eacute;xico,<sup><a name="n34b"></a><a href="#n34a">34</a></sup> en donde se ubicaba la Casa de Moneda a la que se destinaban la mayor&iacute;a de los metales preciosos,<sup><a name="n35b"></a><a href="#n35a">35</a></sup> porque los mineros ten&iacute;an gran necesidad de reales para el pago de los trabajadores. Desde M&eacute;xico tambi&eacute;n se redistribu&iacute;an las calderas, las herramientas e instrumentos de trabajo, as&iacute; como los esclavos requeridos por los primeros ingenios que se establecieron en la d&eacute;cada de 1530 en la regi&oacute;n de Cuernavaca, y en el siguiente decenio en Zit&aacute;cuaro y Tamazula. Por el camino que iba de la Veracruz a Puebla se transportaron los bienes requeridos para el ingenio de Atlixco.<sup><a name="n36b"></a><a href="#n36a">36</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escasez de animales dio lugar a que en 1533 se autorizara cargar a los indios. El uso de tamemes pudo haber disminuido a partir de 1537, cuando el virrey Antonio de Mendoza prohibi&oacute; que se emplearan para ir a la Veracruz debido a los inconvenientes y "da&ntilde;os" que en las tierras calientes y donde hab&iacute;a poca gente se segu&iacute;a del "desorden" de dicha pr&aacute;ctica. No obstante, el otorgamiento de licencias muestra que el uso de tamemes continu&oacute;.<sup><a name="n37b"></a><a href="#n37a">37</a></sup> De acuerdo con el virrey Mendoza, era imposible dejar de cargar indios, entre otras razones, porque el descubrimiento de nuevas minas hab&iacute;a incrementado la necesidad de plomo y otros insumos procedentes de Sevilla, al tiempo que se hab&iacute;a elevado notablemente el precio de los animales como consecuencia del desproporcionado aumento de la demanda. Adem&aacute;s, hab&iacute;a ciertas mercanc&iacute;as que por sus dimensiones y "la mala disposici&oacute;n de la tierra" no se pod&iacute;an transportar en recuas ni en carretas, como los "aceites y aguas de boticas, &#91;los&#93; vidrio &#91;...&#93; y las calderas para alumbres, tintes de pa&ntilde;os e ingenios de az&uacute;car".<sup><a name="n38b"></a><a href="#n38a">38</a></sup> Para demostrar que era pr&aacute;cticamente imposible prescindir de los tamemes, el virrey expuso c&oacute;mo el licenciado Sandoval, visitador general de Nueva Espa&ntilde;a, hab&iacute;a "cargado muchos indios a la venida de la Veracruz y a la vuelta hasta ella".<sup><a name="n39b"></a><a href="#n39a">39</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fray Toribio de Motolin&iacute;a, impactado por la intensidad de los intercambios que se realizaban en la ciudad de M&eacute;xico hacia mediados del siglo XVI, expuso c&oacute;mo "andan ordinariamente 100 arr&iacute;as o recuas desde el puerto que se llama la Vera Cruz proveyendo esta ciudad, y muchas carretas que hacen lo mismo".<sup><a name="n40b"></a><a href="#n40a">40</a></sup> Es posible que entonces, la arrier&iacute;a empezara a predominar como el principal medio de carga entre la capital y el puerto, aun cuando hab&iacute;a un importante tr&aacute;nsito de tamemes y carretas que contribu&iacute;an de manera importante con el acarreo de mercader&iacute;as. Sin embargo, las mayores transformaciones en la actividad comercial y su infraestructura estaban por llegar. En la d&eacute;cada de 1550 se produjo un cambio singular en la producci&oacute;n de metales preciosos. Al mismo tiempo que deca&iacute;a la explotaci&oacute;n de los dep&oacute;sitos de oro, que hab&iacute;a constituido el principal est&iacute;mulo de la econom&iacute;a,<sup><a name="n41b"></a><a href="#n41a">41</a></sup> se present&oacute; la notable expansi&oacute;n de la industria de la plata, cuyas demandas imprimieron gran dinamismo a otros sectores productivos y a la actividad mercantil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El camino carretero a la Veracruz</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la d&eacute;cada de 1550 se inici&oacute; una nueva fase en la econom&iacute;a de Nueva Espa&ntilde;a como consecuencia del desarrollo extraordinario de la producci&oacute;n argent&iacute;fera que result&oacute; de las transformaciones en la tecnolog&iacute;a minera y la administraci&oacute;n de la mano de obra ind&iacute;gena.<sup><a name="n42b"></a><a href="#n42a">42</a></sup> Al descubrimiento de los ricos dep&oacute;sitos de plata del norte,<sup><a name="n43b"></a><a href="#n43a">43</a></sup> se aun&oacute; la introducci&oacute;n y difusi&oacute;n del m&eacute;todo de amalgamaci&oacute;n con mercurio,<sup><a name="n44b"></a><a href="#n44a">44</a></sup> el cual hizo redituable la explotaci&oacute;n de minerales con bajo contenido de argento. Asimismo, el decreto de 1549, que sustituy&oacute; el servicio personal que los indios prestaban a los encomenderos por el pago de tributos y estableci&oacute; el repartimiento de trabajo, tambi&eacute;n favoreci&oacute; al sector <i>minero.</i><sup><a name="n45b"></a><a href="#n45a">45</a></sup> Garner calcul&oacute; que en Nueva Espa&ntilde;a durante el primer periodo de producci&oacute;n de plata en gran escala, que va de 1559 a 1627, la tasa de crecimiento anual fue de 2.5 por ciento.<sup><a name="n46b"></a><a href="#n46a">46</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La explotaci&oacute;n minera se fundaba en una s&oacute;lida infraestructura y en el abasto continuo de bienes diversos, por lo que se transform&oacute; en la producci&oacute;n econ&oacute;mica dominante en Nueva Espa&ntilde;a. La excavaci&oacute;n, la extracci&oacute;n de minerales y el desag&uuml;e de las minas requer&iacute;an tanto de hierro y herramientas como de insumos derivados del ganado y alimentos para los numerosos hombres y animales que participaban en dichas labores. Esta demanda gener&oacute; la mercantilizaci&oacute;n de la producci&oacute;n agr&iacute;cola y ganadera, as&iacute; como el desarrollo de gran n&uacute;mero de actividades productivas, entre las que se destacan las grandes haciendas para triturar y refinar los metales.<sup><a name="n47b"></a><a href="#n47a">47</a></sup> Todo tipo de negociantes, desde los ind&iacute;genas y viandantes hasta los funcionarios locales y los grandes mercaderes de la ciudad de M&eacute;xico, participaba en el abasto de los reales mineros.<sup><a name="n48b"></a><a href="#n48a">48</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La expansi&oacute;n de la producci&oacute;n argent&iacute;fera estimul&oacute; el desarrollo de los intercambios de manera notable. La particularidad de la plata de servir como mercanc&iacute;a y medio de cambio dio lugar a la monetizaci&oacute;n extensiva en el nivel m&aacute;s elevado de la econom&iacute;a de Nueva Espa&ntilde;a. Se ha calculado que durante el siglo XVI y principios del XVII se acu&ntilde;aron en promedio entre 1 500 000 y 3 000 000 de pesos al a&ntilde;o, de los cuales se extra&iacute;a m&aacute;s de la mitad por concepto del pago de bienes externos y las transferencias gubernamentales, mientras que el resto del circulante dinamizaba la econom&iacute;a del virreinato.<sup><a name="n49b"></a><a href="#n49a">49</a></sup> Junto con la circulaci&oacute;n de la plata en pasta y en moneda, el cr&eacute;dito desempe&ntilde;aba un papel fundamental en las transacciones comerciales. Para realizar los intercambios en los niveles bajos de la econom&iacute;a se utilizaban sustitutos del dinero, como el cobre, los granos de cacao y los tlacos.<sup><a name="n50b"></a><a href="#n50a">50</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los repartimientos de trabajo ind&iacute;gena no s&oacute;lo favorecieron al sector minero, tambi&eacute;n hicieron posible el mejoramiento de la infraestructura de comunicaciones en Nueva Espa&ntilde;a. Al inicio de la d&eacute;cada de 1550 se construy&oacute; el primer camino para carros de ruedas met&aacute;licas, el cual articul&oacute; la ciudad de M&eacute;xico con los yacimientos de plata reci&eacute;n descubiertos en Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta v&iacute;a, adem&aacute;s de consolidar la frontera minera que limit&oacute; a los chichimecas que se resist&iacute;an a la conquista, facilit&oacute; el abastecimiento del azogue y otros insumos de la miner&iacute;a, as&iacute; como el acarreo de la plata que los particulares y el real erario remit&iacute;an a la ciudad de M&eacute;xico para su amonedaci&oacute;n y posterior env&iacute;o a la Veracruz, en donde era embarcada para la pen&iacute;nsula.<sup><a name="n51b"></a><a href="#n51a">51</a></sup> En 1551 y 1552 el virrey Luis de Velasco mand&oacute; que los indios de los pueblos cercanos al camino M&eacute;xico&#45;Veracruz realizaran los trabajos necesarios para ponerlo en buen estado, junto con las ventas que se encontraban a su paso.<sup><a name="n52b"></a><a href="#n52a">52</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1556, cuando Felipe II ascendi&oacute; al trono, la mayor parte de los ingresos fiscales de la monarqu&iacute;a estaban comprometidos con los prestamistas.<sup><a name="n53b"></a><a href="#n53a">53</a></sup> El soberano declar&oacute; la bancarrota en 1557, y para obtener pr&eacute;stamos de los genoveses les otorg&oacute; en garant&iacute;a los metales preciosos americanos. A partir de entonces el monarca se propuso generar en Indias una masa creciente de recursos fiscales, los cuales le permitir&iacute;an, entre otros fines, sostener la guerra contra el imperio otomano y los conflictos b&eacute;licos que le sucedieron.<sup><a name="n54b"></a><a href="#n54a">54</a></sup> En el mismo a&ntilde;o se estableci&oacute; el monopolio real del abasto del mercurio.<sup><a name="n55b"></a><a href="#n55a">55</a></sup> Este gener&oacute; ganancias elevadas porque el metal l&iacute;quido se remataba al mejor postor, cuando la explotaci&oacute;n minera generaba una demanda cada vez mayor.<sup><a name="n56b"></a><a href="#n56a">56</a></sup> Para favorecer el env&iacute;o de fondos a la metr&oacute;poli, entre 1564 y 1566 se regulariz&oacute; el tr&aacute;fico de la Carrera de Indias.<sup><a name="n57b"></a><a href="#n57a">57</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es posible que el apremio de caudales por parte de Felipe II, unido al incremento notable que presentaba la circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as, condujera al Cabildo de la ciudad de M&eacute;xico a plantear, en 1562, que el camino a la Veracruz se transformara en v&iacute;a carretera, como la que se hab&iacute;a abierto poco antes rumbo a Zacatecas.<sup><a name="n58b"></a><a href="#n58a">58</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El virrey Luis de Velasco autoriz&oacute; la costosa propuesta de los regidores porque agilizar&iacute;a el transporte de metales preciosos al puerto para embarcarlos rumbo a Castilla, as&iacute; como el suministro de mercurio y otros insumos para la miner&iacute;a. Es muy probable que el proyecto fuera respaldado por los mercaderes establecidos en la capital, quienes abastec&iacute;an a los mineros a cr&eacute;dito a fin de acceder a la plata con la que adquir&iacute;an los bienes europeos. En 1561 dichos mercaderes hab&iacute;an demandado la erecci&oacute;n de un consulado en la ciudad de M&eacute;xico, con el apoyo del Cabildo, instituci&oacute;n en la que algunos de ellos, o sus parientes, fung&iacute;an como alcaldes y regidores.<sup><a name="n59b"></a><a href="#n59a">59</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajos de la v&iacute;a carretera se iniciaron a fines de 1564 mediante la utilizaci&oacute;n del repartimiento de indios.<sup><a name="n60b"></a><a href="#n60a">60</a></sup> La construcci&oacute;n de varias calzadas y puentes de piedra hizo posible la introducci&oacute;n de grandes carretas de ruedas met&aacute;licas jaladas hasta por 16 mulas.<sup><a name="n61b"></a><a href="#n61a">61</a></sup> Estos veh&iacute;culos eran m&aacute;s ligeros y veloces que sus precedentes y ten&iacute;an una capacidad cuatro veces mayor, por lo que pod&iacute;an transportar mercanc&iacute;as voluminosas, como el equipo requerido por las minas, las haciendas de beneficio y los ingenios azucareros,<sup><a name="n62b"></a><a href="#n62a">62</a></sup> el cual, hasta entonces, se hab&iacute;a acarreado con enormes dificultades.<sup><a name="n63b"></a><a href="#n63a">63</a></sup> Ante el aumento creciente del tr&aacute;nsito y la necesidad de resguardar los metales preciosos que circulaban por dicha v&iacute;a, se comision&oacute; a un juez para que conservara en buen estado el camino y las posadas, que tambi&eacute;n hab&iacute;an sido renovadas.<sup><a name="n64b"></a><a href="#n64a">64</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Juan L&oacute;pez de Velasco, cosm&oacute;grafo y cronista del Consejo de Indias, en 1574 registr&oacute; el trayecto del camino "que llaman de las Ventas".<sup><a name="n65b"></a><a href="#n65a">65</a></sup> Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, Antonio de Ciudad Real, secretario del comisario visitador de la orden franciscana, describi&oacute; el primer tramo del "camino real de los carros".<sup><a name="n66b"></a><a href="#n66a">66</a></sup> Estas v&iacute;as se dirig&iacute;an por rutas diferentes hasta el pueblo de Tecoac, a partir del cual segu&iacute;an el mismo derrotero hasta San Juan de Ul&uacute;a. Ciudad Real registr&oacute; cinco caminos que part&iacute;an de M&eacute;xico rumbo al oriente, entre los que se encontraban los dos mencionados, que sal&iacute;an del noreste de la urbe. Uno de los caminos se dirig&iacute;a por "Calpulalpa a Otumba y a San Juan Teotihuacan", que era el que describi&oacute; L&oacute;pez de Velasco, y "&uacute;ltimamente est&aacute; el camino real de los carros m&aacute;s hacia el norte, el cual es llano como para carros, aunque de mucho rodeo",<sup><a name="n67b"></a><a href="#n67a">67</a></sup> al parecer, el que se construy&oacute; a mediados de la d&eacute;cada de 1560.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede verse en el <a href="/img/revistas/alhe/n27/a1m2.jpg" target="_blank">mapa 2</a>, el primer tramo del camino de las Ventas se dirig&iacute;a de la ciudad de M&eacute;xico al Santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe, San Crist&oacute;bal Ecatepec y Tequistl&aacute;n. De esta poblaci&oacute;n a la de Tepetlaostoc solamente pod&iacute;an transitar los arrieros. En adelante daba acceso a la circulaci&oacute;n de carros por Calpulalpan, los pueblos de Adangatepec y Tecoac, en los que se ubicaba una posada de "su majestad". Continuaba por la venta de C&aacute;ceres, en donde se encontraba la bifurcaci&oacute;n que daba origen a la ruta que se dirig&iacute;a a la ciudad de los &Aacute;ngeles. El camino al puerto segu&iacute;a por los mesones de Perote, Aguilar y el Encero, de donde se pod&iacute;a acudir al pueblo de Jalapa, situado una legua al margen del camino, o continuar por las ventas del R&iacute;o<sup><a name="n68b"></a><a href="#n68a">68</a></sup> y la Rinconada para acceder al puerto de la Veracruz y, de este, a San Juan de Ul&uacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Antonio de Ciudad Real, el primer tramo del camino "carretero", que se ubicaba al norte del anterior, tambi&eacute;n sal&iacute;a de M&eacute;xico rumbo a la ermita de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe y continuaba por San Crist&oacute;bal Ecatepec, pero a partir de ah&iacute; se orientaba hacia el noreste pasando por San Juan Teotihuacan, Otumba y Apan.<sup><a name="n69b"></a><a href="#n69a">69</a></sup> El siguiente tramo se dirig&iacute;a por el pueblo de Tecoac y la venta de C&aacute;ceres,<sup><a name="n70b"></a><a href="#n70a">70</a></sup> punto donde ambos caminos se un&iacute;an en una misma ruta, que pasaba por el pueblo de Perote y continuaba por el trayecto registrado por L&oacute;pez de Velasco, en el que se pod&iacute;a optar por la desviaci&oacute;n a Jalapa o dirigirse a la Veracruz y, finalmente, llegar a San Juan de Ul&uacute;a. Dado que se acostumbraba esperar el momento de embarcar en Jalapa, debido al clima insalubre del puerto,<sup><a name="n71b"></a><a href="#n71a">71</a></sup> en el recorrido entre este poblado y la Veracruz hab&iacute;a diez mesones.<sup><a name="n72b"></a><a href="#n72a">72</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&oacute;pez de Velasco tambi&eacute;n proporcion&oacute; el itinerario del camino "que llaman de los &Aacute;ngeles o &#91;...&#93; de la Puebla" (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/alhe/n27/a1m2.jpg" target="_blank">mapa 2</a>). Esta v&iacute;a sal&iacute;a de la capital por el oriente al parador de Chalco, cruzaba la Sierra de Tl&aacute;loc por el paso de R&iacute;o Fr&iacute;o, continuaba por las hospeder&iacute;as de Texmelucan y Huejotzingo rumbo a Cholula,<sup><a name="n73b"></a><a href="#n73a">73</a></sup> de donde llegaba a la ciudad de los &Aacute;ngeles. De aqu&iacute; part&iacute;a hacia el noreste, por el pueblo de Amozoc y la venta del Pinar, en donde conectaba con el camino M&eacute;xico&#45;Veracruz, cuatro leguas antes de la venta de C&aacute;ceres.<sup><a name="n74b"></a><a href="#n74a">74</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El comercio interregional en torno al camino de Orizaba</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La construcci&oacute;n del camino que enlazaba la ciudad de M&eacute;xico con el puerto de la Veracruz, por el norte de la Sierra Madre, refleja la importancia que ten&iacute;a para la autoridad real, el Cabildo y los mercaderes de la ciudad de M&eacute;xico el abasto de ultramarinos y la extracci&oacute;n de plata a la metr&oacute;poli. Adem&aacute;s, la apertura del camino de Orizaba que comunicaba el altiplano poblano con las tierras bajas de la costa, por el sur de la cordillera, muestra el incipiente impulso que adquirieron el comercio regional e interregional, al igual que los intercambios con las Antillas, Castilla, Per&uacute; y Filipinas, como consecuencia de la temprana especializaci&oacute;n que gener&oacute; la demanda externa, as&iacute; como de los centros mineros y urbanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha planteado que en Nueva Espa&ntilde;a hab&iacute;a una escasa integraci&oacute;n mercantil a causa de la geograf&iacute;a y la pol&iacute;tica imperial, de modo que la producci&oacute;n agr&iacute;cola se limitaba al consumo regional, en raz&oacute;n de los malos caminos, los elevados grav&aacute;menes sobre la circulaci&oacute;n interna y la prohibici&oacute;n de establecer v&iacute;nculos intercoloniales.<sup><a name="n75b"></a><a href="#n75a">75</a></sup> Sin embargo, el estudio de las articulaciones que se establecieron en torno al camino de Orizaba muestra los complejos intercambios que se realizaron en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XVI entre la Veracruz, San Juan de Ul&uacute;a, la costa de sotavento, el valle de Orizaba, las comarcas de los valles poblanos, las ciudades de Puebla y M&eacute;xico, la Mixteca, Oaxaca y Guatemala.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los v&iacute;nculos comerciales que enlazaban dichos territorios pueden explicarse por sus particularidades ecol&oacute;gicas. Por una parte, tanto la tierra y el clima del Altiplano Central como los valles de la ladera oriente de la Sierra Madre y la planicie costera del Golfo de M&eacute;xico presentan marcadas diferencias. Esta situaci&oacute;n favoreci&oacute; la especializaci&oacute;n productiva y la demanda rec&iacute;proca. Por otra parte, el puerto del Golfo daba acceso a los textiles y otros bienes procedentes de Europa y a los esclavos de &Aacute;frica, y salida a los productos de la agricultura especializada, como los tintes y la harina de trigo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el M&eacute;xico antiguo hubo una importante circulaci&oacute;n de bienes por la ruta de Orizaba, cuando menos desde mediados del siglo XV.<sup><a name="n76b"></a><a href="#n76a">76</a></sup> A la llegada de los europeos, la Triple Alianza dominaba la provincia de Cotaxtla,<sup><a name="n77b"></a><a href="#n77a">77</a></sup> la cual le tributaba sal, algod&oacute;n, pieles, plumas, cacao<sup><a name="n78b"></a><a href="#n78a">78</a></sup> y obsidiana.<sup><a name="n79b"></a><a href="#n79a">79</a></sup> Asimismo almacenaba ma&iacute;z en dicha regi&oacute;n para cuando hubiera escasez en la cuenca de M&eacute;xico<sup><a name="n80b"></a><a href="#n80a">80</a></sup>. Los bienes procedentes de las tierras bajas de la costa se transportaban de Cotaxtla a Quauhtochco<sup><a name="n81b"></a><a href="#n81a">81</a></sup> por la corriente del r&iacute;o Atoyac, y el resto del recorrido lo realizaban tamemes que eran alimentados y reemplazados en los pueblos sujetos que se encontraban a lo largo del camino. Este se dirig&iacute;a por Ahuilizapan (poblaci&oacute;n situada en el valle de Orizaba), Maltrata, Tecamachalco, Tepeaca y Cholula, de donde se acced&iacute;a al valle de M&eacute;xico por el paso ubicado entre los volcanes,<sup><a name="n82b"></a><a href="#n82a">82</a></sup> v&iacute;a que se conservaba en uso a fines del siglo XVI.<sup><a name="n83b"></a><a href="#n83a">83</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consumada la conquista, por la ruta de Orizaba se mantuvo un intenso comercio de cacao, algod&oacute;n y sal, entre otros productos.<sup><a name="n84b"></a><a href="#n84a">84</a></sup> Dicho camino era la v&iacute;a natural de comunicaci&oacute;n entre Tierra Caliente y el centro de M&eacute;xico. Es probable que el camino que iba por el sur de la Sierra Madre fuera utilizado por Hern&aacute;n Cort&eacute;s a fines de la d&eacute;cada de 1520 para transportar a la ciudad de M&eacute;xico la mayor parte del az&uacute;car y otros productos que explotaba de la jurisdicci&oacute;n de los Tuxt&iacute;as.<sup><a name="n85b"></a><a href="#n85a">85</a></sup> El conquistador estableci&oacute; bodegas en Otapa, Santiago Tuxtla y Totoltepec, o San Andr&eacute;s. Desde estas poblaciones se conduc&iacute;an las mercanc&iacute;as a la laguna de Alvarado por una de las afluentes del Papaloapan, para continuar por el r&iacute;o Blanco a Tlalixcoyan, y de ah&iacute; a Cotaxtla, localidad que, como vimos, formaba parte de el camino de Orizaba.<sup><a name="n86b"></a><a href="#n86a">86</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La v&iacute;a que uni&oacute; la ciudad de M&eacute;xico con la de Puebla se continu&oacute; rumbo al oriente, cuando menos hasta Tepeaca,<sup><a name="n87b"></a><a href="#n87a">87</a></sup> tomando como base geogr&aacute;fica la ruta del M&eacute;xico antiguo. Existen testimonios de que en 1535 unos "aventureros jerezanos", auxiliados por peque&ntilde;as cuadrillas de indios, utilizaban dicho camino para el transporte de mercanc&iacute;as.<sup><a name="n88b"></a><a href="#n88a">88</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es posible que accedieran directamente a San Juan de Ul&uacute;a, desde la Mixteca, Tehuac&aacute;n, Oaxaca, Puebla y la ciudad de M&eacute;xico, con el objeto de evadir el pago de los derechos que se impon&iacute;an en la Veracruz.<sup><a name="n89b"></a><a href="#n89a">89</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al inicio de la d&eacute;cada de 1540 el camino de la ciudad de los &Aacute;ngeles, que como vimos se hab&iacute;a extendido hasta Tecamachalco para facilitar el tr&aacute;nsito a la villa de Antequera, pudo haberse continuado hacia el oriente con el prop&oacute;sito de acceder al valle de Orizaba, en donde el virrey Antonio de Mendoza estableci&oacute; vina hacienda azucarera de grandes dimensiones en 1542.<sup><a name="n90b"></a><a href="#n90a">90</a></sup> Poco despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n de dicho ingenio, su producci&oacute;n debi&oacute; haberse comercializado en M&eacute;xico y Puebla,<sup><a name="n91b"></a><a href="#n91a">91</a></sup> en donde el elevado precio del dulce<sup><a name="n92b"></a><a href="#n92a">92</a></sup> permit&iacute;a solventar los gastos de transporte.<sup><a name="n93b"></a><a href="#n93a">93</a></sup> Asimismo, la provisi&oacute;n de las calderas y otros utensilios que eran requeridos para la instalaci&oacute;n del ingenio, as&iacute; como de los numerosos esclavos que aseguraron su funcionamiento, pudieron haber dado lugar a que se consolidara el tramo del camino que iba de San Juan de Ul&uacute;a a Orizaba.<sup><a name="n94b"></a><a href="#n94a">94</a></sup> Adem&aacute;s, es muy posible que parte del az&uacute;car que se enviaba a la metr&oacute;poli, poco despu&eacute;s de que mediara el siglo XVI, procediera del ingenio de Orizaba, dada su cercan&iacute;a con el puerto.<sup><a name="n95b"></a><a href="#n95a">95</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pueblo de Orizaba se form&oacute; poco antes de que mediara el siglo XVI para satisfacer las necesidades del ingenio del virrey Antonio de Mendoza, as&iacute; como de los traficantes y los enfermos procedentes de Tierra Caliente.<sup><a name="n96b"></a><a href="#n96a">96</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1545 una epidemia de viruela diezm&oacute; la poblaci&oacute;n de Orizaba y provoc&oacute; que familias completas de indios huyeran a las monta&ntilde;as. En 1552, o 1553, los indios fueron restituidos por la fuerza al pueblo de Orizaba, luego de que el virrey Luis de Velasco orden&oacute; que se congregaran junto al vecindario de espa&ntilde;oles, quienes ve&iacute;an incrementarse el tr&aacute;fico comercial.<sup><a name="n97b"></a><a href="#n97">97</a></sup> Un testigo de la &eacute;poca declar&oacute; que "el dicho pueblo, por estar en camino pasajero se mud&oacute; la cabecera, y estaba despoblado y derramados los indios por las estancias y por otros pueblos comarcanos y que despu&eacute;s de que dicho virrey &#91;Mendoza&#93; los tom&oacute; se han ganado a la dicha cabecera y la han poblado, porque pasando este testigo por ah&iacute; vio muchas casas".<sup><a name="n98b"></a><a href="#n98a">98</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El comercio de trigo y harina contribuy&oacute; a la consolidaci&oacute;n del camino de Orizaba. Existen referencias de que hab&iacute;a un molino "de pan moler" en el pueblo de Orizaba en 1555.<sup><a name="n99b"></a><a href="#n99a">99</a></sup> Dicho molino se abastec&iacute;a del trigo procedente de Tehuac&aacute;n y las comarcas dependientes de la ciudad de Puebla, Atlixco, Tepeaca, Tecamachalco, Cholula y Huejotzingo, ya que el cereal s&oacute;lo se cultiva en tierras templadas y fr&iacute;as. Dichas regiones fueron las mayores productoras del grano en Nueva Espa&ntilde;a, situaci&oacute;n que favoreci&oacute; la cr&iacute;a de ganado menor y la producci&oacute;n obrajera de pa&ntilde;os de lana, as&iacute; como la engorda de cerdo y la elaboraci&oacute;n de sus derivados. Asimismo, la abundancia de corrientes hab&iacute;a propiciado el establecimiento de molinos de trigo y curtidur&iacute;as.<sup><a name="n100b"></a><a href="#n100a">100</a></sup> La harina que se elaboraba en Orizaba<sup><a name="n101b"></a><a href="#n101a">101</a></sup> y Puebla, as&iacute; como el trigo que se produc&iacute;a en su entorno, se destinaba a Tierra Caliente, al consumo de la Veracruz, La Habana y otras posesiones de las Antillas, as&iacute; como al abasto de los nav&iacute;os y las flotas estacionadas en San Juan de Ul&uacute;a.<sup><a name="n102b"></a><a href="#n102a">102</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A mediados del siglo XVI, la v&iacute;a de Orizaba tambi&eacute;n era empleada para transportar a las ciudades de los &Aacute;ngeles y M&eacute;xico, as&iacute; como al puerto de la Veracruz, los productos que elaboraban los indios de la Mixteca, Oaxaca y Puebla. Seda, grana, lana, carne y cueros curtidos de ganado menor se intercambiaban por vino, cera, textiles y otros bienes poblanos.<sup><a name="n103b"></a><a href="#n103a">103</a></sup> Para entonces, la ciudad de Puebla se hab&iacute;a transformado en el segundo n&uacute;cleo productivo de Nueva Espa&ntilde;a y rivalizaba con M&eacute;xico en el &aacute;mbito comercial. A partir de la expansi&oacute;n del sector minero y los centros urbanos, se increment&oacute; la demanda de los productos mencionados. En consecuencia, el camino que iba de la capital a la ciudad de los &Aacute;ngeles se continu&oacute; hacia el sur para articular la Mixteca y la villa de Antequera,<sup><a name="n104b"></a><a href="#n104a">104</a></sup> a la que llegaban las veredas que un&iacute;an con Soconusco y Guatemala, por Nexapa, Tehuantepec e Ixhuatl&aacute;n.<sup><a name="n105b"></a><a href="#n105a">105</a></sup> La villa de Antequera tambi&eacute;n enlazaba con el camino de Miahuatl&aacute;n que conectaba con Huatulco. En este &uacute;ltimo se traficaba con otros puertos del Pac&iacute;fico, entre los que se destaca El Callao, de donde proced&iacute;a plata, mercurio, aceite y vinagre peruanos que se intercambiaban por manufacturas mexicanas, esclavos y bienes europeos. Al inicio de la d&eacute;cada de 1570, cuando se regulariz&oacute; el tr&aacute;fico con Filipinas, Huatulco fue desplazado por Acapulco;<sup><a name="n106b"></a><a href="#n106a">106</a></sup> no obstante, se mantuvo el comercio de ciertos bienes, como el cacao de Guayaquil y el a&ntilde;il de Guatemala.<sup><a name="n107b"></a><a href="#n107a">107</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El acceso de la ciudad de los &Aacute;ngeles a dicha red de caminos la transform&oacute; en un nudo de tr&aacute;nsito, en el que se concentraba una intensa actividad de redistribuci&oacute;n mercantil tanto de bienes procedentes de la metr&oacute;poli,<sup><a name="n108b"></a><a href="#n108a">108</a></sup> Filipinas,<sup><a name="n109b"></a><a href="#n109a">109</a></sup> Per&uacute; y Guatemala como de productos regionales. Entre los productos que elaboraban los indios de Puebla, la Mixteca y Oaxaca se destaca la grana cochinilla, que, desde antes que mediara el siglo XVI, era objeto de una creciente demanda en Europa porque ten&iacute;a mayor rendimiento y menor costo que los colorantes procedentes de Asia y el Mediterr&aacute;neo.<sup><a name="n110b"></a><a href="#n110a">110</a></sup> La comercializaci&oacute;n de la grana se concentr&oacute; en Puebla,<sup><a name="n111b"></a><a href="#n111a">111</a></sup> y la de los textiles de seda que elaboraban los indios de la Mixteca, en dicha urbe y en Antequera.<sup><a name="n112b"></a><a href="#n112a">112</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un plano realizado en 1590 se puede apreciar c&oacute;mo el camino de Orizaba estaba formado por varios senderos procedentes de la costa. Estos converg&iacute;an en el valle de Orizaba, cruzaban la Sierra Madre por las cumbres de Acultzingo y volv&iacute;an a ramificarse en el altiplano, en donde la vereda principal se dirig&iacute;a por Tecamachalco, Tepeaca y Puebla (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/alhe/n27/a1m3.jpg" target="_blank">mapa 3</a>).<sup><a name="n113b"></a><a href="#n113a">113</a></sup> El pueblo de Orizaba era el principal n&uacute;cleo de tr&aacute;nsito en la parte oriental de la cordillera, por ser el lugar en el que concurr&iacute;an las veredas procedentes de las tierras bajas. Entre los senderos que llegaban a Orizaba del oriente, se encontraban los que enlazaban con San Juan de Ul&uacute;a y Tlalixcoyan. En el lado del occidente, dos sendas cruzaban la sierra por los pasos de Maltrata y Acultzingo, los cuales comunicaban con Tecamachalco, Tepeaca y Cholula. El camino de Acultzingo tambi&eacute;n enlazaba con el que se dirig&iacute;a a Tehuac&aacute;n y Oaxaca (v&eacute;ase <a href="/img/revistas/alhe/n27/a1m2.jpg" target="_blank">mapa 2</a>). La existencia de un tr&aacute;nsito intenso por el camino de Orizaba<sup><a name="n114b"></a><a href="#n114a">114</a></sup> se hace patente a trav&eacute;s de los registros de compraventa y transporte de mercanc&iacute;as que aparecen en Archivo de Notar&iacute;as de Orizaba a fines del siglo XVI, cuando la situaci&oacute;n estrat&eacute;gica del poblado lo hab&iacute;a consolidado como un importante centro mercantil.<sup><a name="n115b"></a><a href="#n115a">115</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La v&iacute;a de Orizaba conectaba con San Juan de Ul&uacute;a, poblado del que sal&iacute;a la v&iacute;a que se dirig&iacute;a a la Veracruz. De este puerto sal&iacute;a vino y llegaban harina de Orizaba, as&iacute; como trigo y harina de Tehuac&aacute;n, Tecamachalco, el valle de San Pablo, Atlixco y Puebla.<sup><a name="n116b"></a><a href="#n116a">116</a></sup> En tanto que en San Juan de Ul&uacute;a &uacute;nicamente se registr&oacute; la remisi&oacute;n de harina de Orizaba,<sup><a name="n117b"></a><a href="#n117a">117</a></sup> parte de esta se destinaba a La Habana y otras posesiones de las Antillas. En Orizaba tambi&eacute;n se recib&iacute;a harina y trigo de la ciudad de los &Aacute;ngeles, Tecamachalco y Tepeaca,<sup><a name="n118b"></a><a href="#n118a">118</a></sup> lugares a los que se enviaba cacao y vino.<sup><a name="n119b"></a><a href="#n119a">119</a></sup> Este &uacute;ltimo producto tambi&eacute;n se remit&iacute;a a Tepozcolula y Tlaxiaco en grandes cantidades.<sup><a name="n120b"></a><a href="#n120a">120</a></sup> La importancia que ten&iacute;a el comercio del trigo procedente del altiplano poblano en la Veracruz dio lugar a que arrieros de Orizaba y San Antonio Huatusco se dedicaran al acarreo de dicho producto, cuando menos desde el inicio de la d&eacute;cada de 1580.<sup><a name="n121b"></a><a href="#n121a">121</a></sup> Pr&aacute;cticamente en todos los lugares mencionados se vend&iacute;an esclavos africanos,<sup><a name="n122b"></a><a href="#n122a">122</a></sup> mulas de San Antonio Huatuxco, "machos de arria" y novillos de Orizaba.<sup><a name="n123b"></a><a href="#n123a">123</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por la vereda que comunicaba con Tlalixcoyan se realizaba un intenso comercio con las poblaciones ubicadas a lo largo de la <i>costa</i> del Golfo y en la cuenca del r&iacute;o Papaloapan, cuyas corrientes facilitaban el transporte de mercanc&iacute;as.<sup><a name="n124b"></a><a href="#n124a">124</a></sup> Uno de los productos que ten&iacute;a mayor comercializaci&oacute;n era el cacao de Tabasco<sup><a name="n125b"></a><a href="#n125a">125</a></sup> y, en menor medida, el algod&oacute;n de Alvarado y otras zonas de Tierra Caliente.<sup><a name="n126b"></a><a href="#n126a">126</a></sup> Hacia la d&eacute;cada de 1580 se report&oacute; que los tratantes de Tlacotalpan "traen y tratan ropa de Castilla y de la tierra, machetes y cuchillos, tijeras, lienzo y vino".<sup><a name="n127b"></a><a href="#n127a">127</a></sup> En 1609 se registr&oacute; que el "trato com&uacute;n" de los espa&ntilde;oles avecindados en Tlalixcoyan se realizaba por medio de las recuas que llevaban pescado, madera, frutas y ropa blanca de algod&oacute;n "a muchas partes y traen de retorno harinas".<sup><a name="n128b"></a><a href="#n128a">128</a></sup> Desde 1569 se hab&iacute;a afirmado que "el pueblo de Orizaba &#91;era&#93; muy pasajero de todos los que iban y ven&iacute;an de la Veracruz, Coatzacoalcos y Yucat&aacute;n".<sup><a name="n129b"></a><a href="#n129a">129</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La construcci&oacute;n del camino de Orizaba</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El virrey Mart&iacute;n Enr&iacute;quez propuso construir un nuevo puerto en San Juan de Ul&uacute;a, luego de que John Hawkins estuvo a punto de apoderarse de m&aacute;s de 7 000 000 de pesos que hab&iacute;an sido embarcados en los nav&iacute;os que se encontraban en el islote,<sup><a name="n130b"></a><a href="#n130a">130</a></sup> y tambi&eacute;n por el temporal que en 1572 pr&aacute;cticamente destruy&oacute; la Veracruz. El abandono de este puerto permitir&iacute;a acabar con los problemas que causaba la insalubridad del terreno en que estaba ubicado<sup><a name="n131b"></a><a href="#n131a">131</a></sup> y suprimir la peligrosa traves&iacute;a que se realizaba desde San Juan de Ul&uacute;a cuando se descargaba la flota.<sup><a name="n132b"></a><a href="#n132a">132</a></sup> Las obras del muelle se empezaron a realizar en la Banda de Buitr&oacute;n, ubicada frente al islote, en donde se edificar&iacute;a un baluarte para reforzar la defensa del puerto.<sup><a name="n133b"></a><a href="#n133a">133</a></sup> Asimismo se dispuso abrir un nuevo camino que comunicar&iacute;a la ciudad de M&eacute;xico con San Juan de Ul&uacute;a, en el que pudieran transitar carros jalados por bueyes.<sup><a name="n134b"></a><a href="#n134a">134</a></sup> Dicho camino, de acuerdo con &oacute;rdenes de Felipe II, deb&iacute;a guiarse "desde tierra firme de frente de San Juan de Ul&uacute;a, sin tocar en la Veracruz",<sup><a name="n135b"></a><a href="#n135a">135</a></sup> posiblemente para abandonar dicho poblado y evadir el dif&iacute;cil paso del r&iacute;o de la Veracruz. De acuerdo con un estudio realizado en diciembre de 1573, el viaje por el camino de Orizaba resultaba m&aacute;s accesible porque s&oacute;lo ten&iacute;an que cruzarse tres arroyos.<sup><a name="n136b"></a><a href="#n136a">136</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A fines de 1575, Felipe II mand&oacute; suspender el proyecto del camino de Orizaba, luego de conocer el costo estimado de la obra, el cual era sumamente elevado porque se ten&iacute;an que emplear esclavos, debido a la escasez de ind&iacute;genas cerca del puerto.<sup><a name="n137b"></a><a href="#n137a">137</a></sup> El soberano plante&oacute; al virrey la posibilidad de financiar los trabajos mediante la imposici&oacute;n de un gravamen sobre la circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as, pero Enr&iacute;quez lo rechaz&oacute;, ya que los comerciantes pagaban cuantiosos derechos ordinarios.<sup><a name="n138b"></a><a href="#n138a">138</a></sup> Aun cuando los ingresos fiscales pudieron haber bajado como consecuencia de la desorganizaci&oacute;n productiva que gener&oacute; la gran mortandad de los indios que se present&oacute; entre 1576 y 1579,<sup><a name="n139b"></a><a href="#n139a">139</a></sup> al parecer se continuaron las obras del camino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A principios de 1580, el virrey emiti&oacute; una ordenanza para que el alcalde mayor que ten&iacute;a a su cargo el pueblo de Orizaba inspeccionara los carros que iban y ven&iacute;an a la Veracruz por el "camino nuevo", con el prop&oacute;sito de evitar que se llevaran indios a trabajar a Tierra Caliente.<sup><a name="n140b"></a><a href="#n140a">140</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciudad de Puebla tuvo una importante participaci&oacute;n en la construcci&oacute;n del muelle y de las bodegas de San Juan de Ul&uacute;a, adem&aacute;s de apoyar la apertura del camino nuevo de Orizaba.<sup><a name="n141b"></a><a href="#n141a">141</a></sup> Como vimos, Puebla estaba conectada con la ciudad de M&eacute;xico y la Veracruz, y en ella converg&iacute;an los caminos procedentes de Iz&uacute;car, la villa de Antequera y Huatulco. El acceso de la ciudad de los &Aacute;ngeles a dicha red de caminos la hab&iacute;a transformado en un n&uacute;cleo de redistribuci&oacute;n mercantil. Entre los principales vecinos de la Angel&oacute;polis se destacan quienes se dedicaban al comercio y al transporte de mercanc&iacute;as,<sup><a name="n142b"></a><a href="#n142a">142</a></sup> as&iacute; como los que pose&iacute;an estancias de ganado mayor en lugares cercanos al camino de Orizaba.<sup><a name="n143b"></a><a href="#n143a">143</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1584 se desat&oacute; la guerra entre Inglaterra y la monarqu&iacute;a cat&oacute;lica, luego de que Isabel apoy&oacute; abiertamente a los protestantes holandeses que luchaban contra Felipe II, En el mismo a&ntilde;o Francis Drake captur&oacute; Santo Domingo y saque&oacute; Cartagena.<sup><a name="n144b"></a><a href="#n144a">144</a></sup> Ante la amenaza anglosajona, Felipe II decidi&oacute; fortificar las radas de las Antillas y el Seno Mexicano, para esto comision&oacute; al ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli, quien se dirigi&oacute; a Indias a principios de 1586<sup><a name="n145b"></a><a href="#n145a">145</a></sup>. El virrey marqu&eacute;s de Villamanrique propuso al monarca concluir la fortaleza de San Juan de Ul&uacute;a y el muelle de Buitr&oacute;n, a fin de trasladar el puerto a la costa lo m&aacute;s pronto posible.<sup><a name="n146b"></a><a href="#n146a">146</a></sup> En su proyecto, el virrey incluy&oacute; la conclusi&oacute;n del camino de carros que se dirig&iacute;a por Orizaba, parte de cuyo costo se cargar&iacute;a a las ciudades, villas y pueblos por los que pasaba.<sup><a name="n147b"></a><a href="#n147a">147</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre las causas que pudieron haber inducido a Villamanrique a acelerar los trabajos en la nueva v&iacute;a, se ha destacado su inter&eacute;s por disminuir el fraude fiscal. Los nav&iacute;os con destino a la Veracruz sol&iacute;an descargar parte importante de sus mercanc&iacute;as en la venta de Buitr&oacute;n, u otro punto propicio, como la isla Blanca de Ant&oacute;n Lizardo, desde donde las introduc&iacute;an por el r&iacute;o Jamapa al pueblo de Medell&iacute;n para acceder a las veredas que se dirig&iacute;an a Orizaba.<sup><a name="n148b"></a><a href="#n148a">148</a></sup> En 1587 el virrey puso en remate la obra del nuevo camino que enlazaba la ciudad de M&eacute;xico con San Juan de Ul&uacute;a. Claudio de Arciniega ofreci&oacute; llevar a cabo los trabajos a condici&oacute;n de que se le proporcionaran 300 000 pesos de los productos del derecho de aver&iacute;a, el servicio ordinario de 200 indios, 50 esclavos, y otras cosas, propuesta que al virrey le pareci&oacute; muy elevada. Villamanrique no encontr&oacute; quien hiciera una postura m&aacute;s baja, por lo que comision&oacute; al oidor Diego Garc&iacute;a Palacio para que realizara las obras bajo el r&eacute;gimen de administraci&oacute;n.<sup><a name="n149b"></a><a href="#n149a">149</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el prop&oacute;sito de financiar la construcci&oacute;n del camino de Orizaba, Villamanrique mand&oacute; recoger uno de los dos reales que cada indio pagaba a su comunidad de "sobras de tributos", por considerar que se gastaba "en borracheras y en regalar frailes",<sup><a name="n150b"></a><a href="#n150a">150</a></sup> e impuso un gravamen sobre el consumo de vino en las poblaciones mineras.<sup><a name="n151b"></a><a href="#n151a">151</a></sup> Asimismo, puso a disposici&oacute;n del oidor a los indios de los pueblos "comarcanos" al camino. En 1588 se iniciaron las obras en las tierras bajas de la costa.<sup><a name="n152b"></a><a href="#n152a">152</a></sup> A fines de dicho a&ntilde;o se registr&oacute; en Orizaba una recua de mulas que conduc&iacute;a 18 cajones de azogue de San Juan de Ul&uacute;a a la ciudad de M&eacute;xico.<sup><a name="n153b"></a><a href="#n153a">153</a></sup> El a&ntilde;o siguiente el marqu&eacute;s inform&oacute; al rey que se constru&iacute;an los puentes del camino "a toda prisa y de manera que ya se frecuenta con mucha facilidad".<sup><a name="n154b"></a><a href="#n154a">154</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando Villamanrique fue destituido, en enero de 1590, el virrey Luis de Velasco puso en cuesti&oacute;n las obras del camino nuevo.<sup><a name="n155b"></a><a href="#n155a">155</a></sup> De acuerdo con un estudio realizado a principios de dicho a&ntilde;o, hab&iacute;a dos v&iacute;as principales que enlazaban la venta de Buitr&oacute;n con la ciudad de Puebla por el sur de la Sierra Madre, uno para carros y otro para recuas de mulas. Al parecer, el primero cruzaba la Sierra por las cumbres de Acultzingo, y el segundo, por el paso de Maltrata. El camino de carros era "como se puede desear de bueno", sin embargo, para concluirlo era necesario levantar puentes en los r&iacute;os Jamapa, Atoyac y Blanco; construir una calzada de piedra en las tierras bajas de la costa y otra en la quebrada y escarpada de la cuesta de Acultzingo, lo que implicaba realizar gastos muy elevados.<sup><a name="n156b"></a><a href="#n156a">156</a></sup> Entonces, el doctor Diego Garc&iacute;a Palacio ofreci&oacute; concluir el camino en seis a&ntilde;os, para lo que solicit&oacute; 150 000 pesos, 200 indios de servicio ordinario y 50 esclavos, que escoger&iacute;a entre los que hab&iacute;a en San Juan de Ul&uacute;a, y que se le concedieran las ventas que se establecieran desde Acultzingo hasta el islote, en una distancia de 24 leguas.<sup><a name="n157b"></a><a href="#n157a">157</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poco despu&eacute;s, Velasco suspendi&oacute; las obras del camino, dado que hab&iacute;a otro por el que se transitaba desde hac&iacute;a "70 a&ntilde;os". El virrey fund&oacute; su decisi&oacute;n en la escasez de trabajadores, ya que los indios que hab&iacute;a apenas se daban abasto para reparar el camino de carros. Para concluir el camino se necesitaban 200 esclavos negros, cuando menos, era de los cuales dif&iacute;cil disponer porque ten&iacute;a prioridad la fortificaci&oacute;n del puerto, la cual, calcul&oacute;, se concluir&iacute;a en diez a&ntilde;os.<sup><a name="n158b"></a><a href="#n158a">158</a></sup> Apoyado en el parecer de letrados y religiosos, el virrey manifest&oacute; que no era de buena conciencia que su antecesor hubiera destinado a los gastos del camino los tributos de las comunidades y el gravamen sobre la venta de vino en los reales mineros, por lo que suprimi&oacute; ambas contribuciones. De los 30 000 pesos que se hab&iacute;an reunido para la construcci&oacute;n del camino, Velasco remiti&oacute; al monarca 24 000 pesos por concepto de "socorro y pr&eacute;stamo", y le aconsej&oacute; que destinara el <i>total</i> a la construcci&oacute;n de la casa e iglesia de los franciscanos, en donde socorr&iacute;an a los indios enfermos, y al Hospital Real de ind&iacute;genas que atend&iacute;a a los que no pertenec&iacute;an a dicha doctrina.<sup><a name="n159b"></a><a href="#n159a">159</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el juicio de residencia realizado a Villamanrique, se le acus&oacute; de haber intentado "mudar" el camino sin orden expresa del monarca, dando lugar a que los indios fueran "molestados y vejados, de que murieron muchos". El marqu&eacute;s tambi&eacute;n fue acusado de haber emprendido una obra sumamente dispendiosa, a costa de las poblaciones ind&iacute;genas y espa&ntilde;olas, as&iacute; como de los productos del fondo del derecho de aver&iacute;a. Asimismo, se le culp&oacute; de los abusos que hab&iacute;an cometido quienes hab&iacute;an llevado a cabo el proyecto,<sup><a name="n160b"></a><a href="#n160a">160</a></sup> tanto por los elevados honorarios que percib&iacute;an<sup><a name="n161b"></a><a href="#n161a">161</a></sup> como por haber trazado la ruta del camino para favorecer el acceso a sus propiedades. Entre estas se encontraba la estancia del oidor Garc&iacute;a Palacio,<sup><a name="n162b"></a><a href="#n162a">162</a></sup> a quien se acus&oacute; de haber dirigido la v&iacute;a en cuesti&oacute;n por un lugar "muy dificultoso y casi imposible de abrirle para que rodasen carros".<sup><a name="n163b"></a><a href="#n163a">163</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1593, Velasco manifest&oacute; a Felipe II su extra&ntilde;eza ante la orden de que siguiera reteniendo a los indios uno de los dos reales de "sobras de tributos" para el camino de Orizaba, y mantuviera reservado lo que se hab&iacute;a cobrado, ya que, seg&uacute;n le hab&iacute;a informado, hab&iacute;a destinado el dinero al convento grande de San Francisco y dejado una partida pendiente para el Hospital Real de los indios.<sup><a name="n164b"></a><a href="#n164a">164</a></sup> En junio de 1594, el soberano mand&oacute; al virrey concluir el muelle y el baluarte de San Juan de Ul&uacute;a a fin de poner el nuevo fondeadero en uso lo m&aacute;s pronto posible.<sup><a name="n165b"></a><a href="#n165a">165</a></sup> Felipe II insisti&oacute; en que Velasco deb&iacute;a destinar el real de "sobras de tributos" para continuar las obras de la nueva v&iacute;a; sin embargo, el virrey reiter&oacute; sus objeciones, con el apoyo de las &oacute;rdenes religiosas.<sup><a name="n166b"></a><a href="#n166a">166</a></sup> A fines de 1595, el reci&eacute;n llegado virrey conde de Monterrey mand&oacute; que la descarga de la flota se hiciera en San Juan de Ul&uacute;a, seg&uacute;n las ordenes del monarca.<sup><a name="n167b"></a><a href="#n167a">167</a></sup> Sin embargo, el muelle no se hab&iacute;a concluido, no hab&iacute;a bodegas en las ventas de Buitr&oacute;n,<sup><a name="n168b"></a><a href="#n168a">168</a></sup> y las pipas de vino no se pod&iacute;an enviar a M&eacute;xico, porque los "carros herrados" no pod&iacute;an pasar por el r&iacute;o y por los m&eacute;danos ubicados a la entrada del puerto.<sup><a name="n169b"></a><a href="#n169a">169</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conde de Monterrey se esforz&oacute; por acabar las obras de San Juan de Ul&uacute;a,<sup><a name="n170b"></a><a href="#n170a">170</a></sup> para lo cual comprometi&oacute; el financiamiento del Consulado de Mercaderes de la Ciudad de M&eacute;xico, que se hab&iacute;a constituido en 1594.<sup><a name="n171b"></a><a href="#n171a">171</a></sup> Este Consulado tambi&eacute;n apoy&oacute; la creaci&oacute;n del camino de Orizaba y de un cuerpo de guardias que patrullara una de las v&iacute;as que conectaba con la capital.<sup><a name="n172b"></a><a href="#n172a">172</a></sup> Por instrucciones del rey, el conde averigu&oacute; el costo de la apertura de un camino alternativo a los de Orizaba y la Veracruz,<sup><a name="n173b"></a><a href="#n173a">173</a></sup> pero resultaba dif&iacute;cil y costosa, por lo que sugiri&oacute; mejorar la comunicaci&oacute;n con las ciudades del Altiplano mediante la construcci&oacute;n de un puente para cruzar el r&iacute;o de la Veracruz, con los productos del real de "sobras de tributos".<sup><a name="n174b"></a><a href="#n174a">174</a></sup> Concluido el puerto de Ul&uacute;a a principios de 1597, el virrey reinici&oacute; la construcci&oacute;n del camino nuevo,<sup><a name="n175b"></a><a href="#n175a">175</a></sup> a pesar de la oposici&oacute;n de los jesuitas.<sup><a name="n176b"></a><a href="#n176a">176</a></sup> Los costos de la v&iacute;a de Orizaba se hab&iacute;an estimado en m&aacute;s de 300 000 pesos, no obstante, unos "due&ntilde;os de carros" propusieron al conde abrir el camino por una vereda que facilitar&iacute;a los trabajos, de los que se har&iacute;an cargo por s&oacute;lo 14 000 pesos. Monterrey les asign&oacute; la obra, porque no hab&iacute;a encontrado "buena salida al medio de las chatas &#91;para el cruce&#93; del r&iacute;o de Vera Cruz".<sup><a name="n177b"></a><a href="#n177a">177</a></sup> Es probable que dichos transportistas fueran vecinos de Puebla, en donde hab&iacute;a "infinidad de carretas de bueyes y de mulas".<sup><a name="n178b"></a><a href="#n178a">178</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A fines de 1597, los pobladores de la Veracruz se opusieron a la conclusi&oacute;n del camino de Orizaba, a trav&eacute;s del contador de dicha poblaci&oacute;n, quien plante&oacute; que se utilizaba menos que la vieja v&iacute;a porque carec&iacute;a de ventas y almacenes.<sup><a name="n179b"></a><a href="#n179a">179</a></sup> Esta afirmaci&oacute;n contradec&iacute;a el informe que hab&iacute;a presentado Juan Bautista de Antonelli, en 1590, seg&uacute;n el cual hab&iacute;a no menos de siete ventas entre la Banda de Buitr&oacute;n y el pueblo de Orizaba.<sup><a name="n180b"></a><a href="#n180a">180</a></sup> El contador mencionado tambi&eacute;n afirm&oacute; que no se podr&iacute;an construir puentes en los r&iacute;os Jamapa y Cotaxtla porque cuando crec&iacute;an se extend&iacute;an demasiado,<sup><a name="n181b"></a><a href="#n181a">181</a></sup> lo que el conde de Monterrey juzg&oacute; una exageraci&oacute;n.<sup><a name="n182b"></a><a href="#n182a">182</a></sup> Los trabajos y reparaciones del camino nuevo a San Juan de Ul&uacute;a se llevaron a cabo con indios de repartimiento.<sup><a name="n183b"></a><a href="#n183a">183</a></sup> Adem&aacute;s de construirse calzadas y puentes de piedra, se edificaron pilas y se condujo el agua a donde se requer&iacute;a.<sup><a name="n184b"></a><a href="#n184a">184</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con los virreyes Luis de Velasco y conde de Monterrey, el proyecto de trasladar la descarga a las ventas de Buitr&oacute;n y abrir un camino que no pasara por la Veracruz hab&iacute;a sido apoyado por los mercaderes de M&eacute;xico y sus encomenderos, sin embargo, una vez iniciadas las obras se hab&iacute;an manifestado en contra.<sup><a name="n185b"></a><a href="#n185a">185</a></sup> Es probable que dichos mercaderes hubieran apoyado el proyecto del camino nuevo con la intenci&oacute;n de limitar las pretensiones de los tratantes avecinados en la Veracruz, quienes en 1593 hab&iacute;an demandado que el consulado se erigiera en dicho puerto, cuando eran sus "factores y agentes".<sup><a name="n186b"></a><a href="#n186a">186</a></sup> Es factible que, una vez establecido el tribunal y cuerpo mercantil, se manifestaran en contra del camino de Orizaba porque beneficiaba directamente a los negociantes de Puebla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1599 el peque&ntilde;o pero pr&oacute;spero asentamiento de las ventas de Buitr&oacute;n fue reconocido oficialmente como la Nueva Veracruz,<sup><a name="n187b"></a><a href="#n187a">187</a></sup> as&iacute; que los carreteros circulaban cada vez m&aacute;s por el camino de Orizaba.<sup><a name="n188b"></a><a href="#n188a">188</a></sup> Seg&uacute;n el conde de Monterrey, en dicha obra se gastaron &uacute;nicamente "unos millares" m&aacute;s de la suma que se hab&iacute;a acordado<sup><a name="n189b"></a><a href="#n189a">189</a></sup>. El virrey estableci&oacute; un "juez comisario del nuevo camino de la ciudad y puerto de la Veracruz", que ten&iacute;a la funci&oacute;n de mantenerlo en buen estado, y recomend&oacute; a su sucesor favorecer la nueva v&iacute;a, en especial mediante el establecimiento de ventas.<sup><a name="n190b"></a><a href="#n190a">190</a></sup> El camino nuevo, que iba por Orizaba y las cumbres de Acultzingo, se uni&oacute; a la ruta que enlazaba las ciudades de Puebla y M&eacute;xico, de modo que qued&oacute; como una sola v&iacute;a que comunicaba el puerto de San Juan de Ul&uacute;a con la capital. Este camino s&oacute;lo era accesible a la arrier&iacute;a y a carros de bueyes, porque el tramo que segu&iacute;a de Orizaba se dirig&iacute;a por un terreno accidentado y con pendientes muy pronunciadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el camino que cruzaba la Sierra Madre por el norte se continuaron realizando obras<sup><a name="n191b"></a><a href="#n191a">191</a></sup> para mantener la circulaci&oacute;n de carretas de mu&#45;las, carros de bueyes y arrieros.<sup><a name="n192b"></a><a href="#n192a">192</a></sup> Aun cuando esta v&iacute;a parece haber sido la m&aacute;s importante para el comercio de larga distancia entre el puerto y la capital, presentaba el obst&aacute;culo del r&iacute;o de la Veracruz, el cual ten&iacute;a que cruzarse en barcas, con grandes riesgos y p&eacute;rdida de tiempo. Esta situaci&oacute;n pudo haber orientado parte del tr&aacute;fico de larga distancia al camino de Orizaba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1530 el Cabildo de la ciudad de M&eacute;xico recurri&oacute; al trabajo colectivo de los naturales para abrir los caminos que conectaban las ciudades de M&eacute;xico y Puebla, y a estas con el puerto de la Veracruz.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La v&iacute;a que enlaz&oacute; la ciudad de M&eacute;xico con dicho puerto se bas&oacute; en la ruta que se segu&iacute;a en el M&eacute;xico antiguo por el norte de la Sierra Madre. S&oacute;lo tenemos algunos indicios sobre la forma en que los cabildos de M&eacute;xico, Puebla y la Veracruz pudieron haber financiado dicha obras. Estas facilitaron el tr&aacute;nsito de la arrier&iacute;a y las carretas r&uacute;sticas jaladas por bueyes, junto con el empleo de cargadores ind&iacute;genas. Al parecer, el empleo de tamemes predomin&oacute; debido a que su trabajo era gratuito o sumamente barato en oposici&oacute;n al elevado precio que entonces ten&iacute;an los animales, en raz&oacute;n de su escasez. Los indios hicieron posible el transporte de objetos voluminosos que se requer&iacute;an para las labores en las minas y los ingenios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando la explotaci&oacute;n minera se transform&oacute; en la producci&oacute;n econ&oacute;mica dominante en Nueva Espa&ntilde;a, se present&oacute; una expansi&oacute;n notable de los intercambios. Ante el creciente tr&aacute;fico de mercanc&iacute;as, el Cabildo de M&eacute;xico promovi&oacute; la transformaci&oacute;n del camino a la Veracruz en una v&iacute;a que diera acceso a carretas tiradas por mulas, las cuales ten&iacute;an gran capacidad de carga y eran m&aacute;s r&aacute;pidas que las recuas y los carros de bueyes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta forma se favoreci&oacute; el abasto de la industria minera y se increment&oacute; la velocidad de circulaci&oacute;n de las mercanc&iacute;as, en particular de los metales preciosos que se extra&iacute;an para la metr&oacute;poli. Esta obra fue realizada con el repartimiento de trabajo ind&iacute;gena, sin embargo, no sabemos con qu&eacute; fondos se solventaron la mayor parte de los gastos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El camino de Orizaba muestra c&oacute;mo se aprovecharon las rutas del M&eacute;xico antiguo para mantener la circulaci&oacute;n de los productos aut&oacute;ctonos, entre los que destacan los tintes que se elaboraban en la Mixteca, Oaxaca y Guatemala. La v&iacute;a que se dirig&iacute;a por el sur de la Sierra Madre fue abierta para la arrier&iacute;a en funci&oacute;n de los intereses regionales de los empresarios de Orizaba y Puebla, los cuales estaban relacionados, fundamentalmente, con la comercializaci&oacute;n de az&uacute;car, trigo y harina. El camino de Orizaba conectaba San Juan de Ul&uacute;a con las ciudades de M&eacute;xico y Puebla, que eran los principales centros de redistribuci&oacute;n de mercanc&iacute;as del virreinato, adem&aacute;s, en &eacute;l converg&iacute;an las v&iacute;as que enlazaban con el oriente, sur y sureste de Nueva Espa&ntilde;a, Guatemala y el puerto de Huatulco, a trav&eacute;s del cual se comerciaba con las posesiones hispanas del Pac&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los circuitos mercantiles mencionados adquirieron mayor dinamismo a fines del siglo XVI, como consecuencia de la expansi&oacute;n de la demanda de los centros mineros, los ingenios y las poblaciones, as&iacute; como de la econom&iacute;a europea y otras colonias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se contaba con el camino de la Veracruz, la administraci&oacute;n real se ocup&oacute; de hacer accesible la v&iacute;a de Orizaba al tr&aacute;nsito de carros hasta la d&eacute;cada de 1570. La construcci&oacute;n del camino nuevo form&oacute; parte del proyecto del traslado del puerto de la Veracruz a San Juan de Ul&uacute;a, a causa de los problemas que ocasionaba el clima malsano del primero, la peligrosa traves&iacute;a que implicaba la descarga de la flota y el complicado paso del r&iacute;o de la Veracruz. Al parecer, la primera parte del camino se realiz&oacute; con el respaldo de los intereses mercantiles de las regiones que articulaba; sin embargo, el financiamiento del tramo que iba del pueblo de Acultzingo a San Juan de Ul&uacute;a result&oacute; problem&aacute;tico debido al costo elevado, porque parte del territorio era abrupto y escarpado y escaseaban los trabajadores. El inter&eacute;s del monarca en agilizar el transporte entre el puerto y la ciudad de M&eacute;xico condujo a gravar a los indios para financiarlo, a pesar de las objeciones del virrey Velasco y de las &oacute;rdenes religiosas. Finalmente, unos due&ntilde;os de carros, probablemente vecinos de Puebla, concluyeron el camino a un costo moderado. A principios del siglo XVII hab&iacute;a dos v&iacute;as que conectaban las ciudades de M&eacute;xico y Puebla con el puerto del Golfo, que tambi&eacute;n hac&iacute;a posible un intenso comercio interregional. Al respecto habr&iacute;a que investigar cu&aacute;l de las dos v&iacute;as fue m&aacute;s empleada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Archivos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">AHNM Archivo Hist&oacute;rico Nacional de Madrid.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">AGN Archivo General de la Naci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">AHH Archivo Hist&oacute;rico de Hacienda.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">ANO Archivo de Notar&iacute;as de Orizaba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acu&ntilde;a, Ren&eacute; (ed.), <i>Relaciones geogr&aacute;ficas del siglo XVI: Tlaxcala,</i> M&eacute;xico, UNAM, 1985.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675587&pid=S1405-2253200700010000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aguirre Beltran, Gonzalo, <i>El se&ntilde;or&iacute;o de Cuauhtochco. Luchas agrarias en M&eacute;xico durante el virreinato,</i> M&eacute;xico, Universidad Veracruzana/Instituto Nacional Indigenista/Gobierno del Estado de Veracruz/FCE, 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675589&pid=S1405-2253200700010000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, Cuatro nobles titulados en contienda por la tierra,</i> M&eacute;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675591&pid=S1405-2253200700010000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arr&oacute;niz, Joaqu&iacute;n, <i>Ensayo de una historia de Orizaba,</i> M&eacute;xico, Editorial Citlalt&eacute;petl 1980.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675593&pid=S1405-2253200700010000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Assadourian, Carlos Sempat, "La organizaci&oacute;n econ&oacute;mica espacial del sistema colonial" en <i>El sistema de la econom&iacute;a colonia. El mercado interior regiones y espacio econ&oacute;mico,</i> M&eacute;xico, Editorial Nueva Imagen, 1983, pp. 255&#45;307.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675595&pid=S1405-2253200700010000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "La despoblaci&oacute;n ind&iacute;gena en Per&uacute; y Nueva Espa&ntilde;a durante el siglo XVI y la formaci&oacute;n de la econom&iacute;a colonial", <i>Historia Mexicana,</i> vol. XXXVIII, n&uacute;m. 3 (151), enero&#45;marzo de 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675597&pid=S1405-2253200700010000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bakewell, P. J., <i>Miner&iacute;a y sociedad en el M&eacute;xico colonial. Zacatecas (1546&#45;1700),</i> M&eacute;xico, FCE, 1976.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675599&pid=S1405-2253200700010000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bazant,Jan, "Evoluci&oacute;n de la industria textil poblana (1544&#45;1845)", <i>Historia Mexicana,</i> vol. XIII, n&uacute;m. 4 (52), abril&#45;junio de 1964.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675601&pid=S1405-2253200700010000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Berm&uacute;dez, Gilberto, <i>&iacute;ndice del Archivo Notarial de Jalapa, siglo XVI,</i> Jalapa, H. Ayuntamiento de Jalapa, 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675603&pid=S1405-2253200700010000100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Borah Woodrow, Wilson, <i>Comercio y navegaci&oacute;n entre M&eacute;xico y Per&uacute; en el siglo XVI,</i> M&eacute;xico, Instituto Mexicano del Comercio Exterior, 1975.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675605&pid=S1405-2253200700010000100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Boyd&#45;Bowman, Meter, "La emigraci&oacute;n peninsular a Am&eacute;rica, 1529&#45;1539", <i>Historia Mexicana,</i> vol. XIII, n&uacute;m. 2 (50), octubre&#45;diciembre de 1963, pp. 165&#45;192.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675607&pid=S1405-2253200700010000100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Braudel, Fernand, <i>Civilizaci&oacute;n material, econom&iacute;a y capitalismo, siglos XV&#45;XVIII,</i> 1.1, <i>Las estructuras de lo cotidiano: lo posible y lo imposible,</i> Madrid, Alianza Editorial, 1984.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675609&pid=S1405-2253200700010000100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bustos, Gerardo, <i>Libro de las descripciones. Sobre la visi&oacute;n geogr&aacute;fica de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n en textos espa&ntilde;oles del siglo XVI,</i> M&eacute;xico, IIF&#45;UNAM, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675611&pid=S1405-2253200700010000100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Calder&oacute;n Quijano, Jos&eacute; Antonio, <i>Historia de las fortificaciones en Nueva Espa&ntilde;a,</i> Madrid, Gobierno del Estado de La Veracruz/Csic/Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla, 1984.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675613&pid=S1405-2253200700010000100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Calvo, Thomas, <i>Por los caminos de Nueva Galicia: transportes y transportistas en el siglo XVII,</i> Guadalajara, Universidad de Guadalajara/Centre Fran&ccedil;ais d'Etudes Mexicaines et Centroam&eacute;ricaines, 1997</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675615&pid=S1405-2253200700010000100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carande, Ram&oacute;n, <i>Carlos V y sus banqueros,</i> Barcelona, Cr&iacute;tica, <i>1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675616&pid=S1405-2253200700010000100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Carroll Patrick, James, "Mexican Society in Transition. The Blacks in Veracruz, 1750&#45;1830", tesis doctoral, Austin, University of Texas, 1975.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675618&pid=S1405-2253200700010000100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Chevalier, Fran&ccedil;ois, <i>La formaci&oacute;n de los latifundios en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, FCE, 1976.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675620&pid=S1405-2253200700010000100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciudad Real, Antonio de, <i>Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, UNAM, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675622&pid=S1405-2253200700010000100019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Corral, Miguel del, <i>La costa de sotavento, 1777,</i> M&eacute;xico, Editorial Citlalt&eacute;petl, 1963.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675624&pid=S1405-2253200700010000100020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Crespo, Horacio (dir.), <i>Historia del az&uacute;car en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Az&uacute;car S. A./FCE, 1988, 2tt.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675626&pid=S1405-2253200700010000100021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Diccionario Porr&uacute;a de historia, biograf&iacute;a y geograf&iacute;a de M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Editorial Porr&uacute;a, 1986, t. III.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675628&pid=S1405-2253200700010000100022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Driever, Steven, "The Veracruz&#45;Mexico City Routes in the Sixteenth Century and the Study of Pre&#45;Industrial Transport in Historical Geography", <i>Geograf&iacute;a y Desarrollo. Revista del Colegio Mexicano de Geograf&iacute;a,</i> a&ntilde;o 6, vol. extraordinario, n&uacute;m. 12,1995, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675630&pid=S1405-2253200700010000100023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Elliot John H., "Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica en los siglos XVI y XVII" en Leslie Bethell (ed.), <i>Historia de Am&eacute;rica Latina, Am&eacute;rica Latina colonial: Europa y Am&eacute;rica en los siglos XVI, XVII y XVIIl,</i> Barcelona, Cr&iacute;tica, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675632&pid=S1405-2253200700010000100024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Florescano, Sergio, <i>El camino M&eacute;xico&#45;Veracruz en la &eacute;poca colonial,</i> M&eacute;xico, Universidad Veracruzana, 1987.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675634&pid=S1405-2253200700010000100025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, Antonio, <i>Mart&iacute;n Enr&iacute;quez y la reforma de 1568 en Nueva Espa&ntilde;a,</i> Sevilla, Diputaci&oacute;n Provincial de Sevilla, 1983.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675636&pid=S1405-2253200700010000100026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a&#45;Fuentes, Lutgardo, <i>Los peruleros y el comercio de Sevilla con las Indias, 1580-1630,</i> Sevilla, Universidad de Sevilla, 1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675638&pid=S1405-2253200700010000100027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a de Le&oacute;n, Antonio, "Contrabando y comercio de rescate en el Veracruz del siglo XVII" en Carmen Yuste (coord.), <i>Comercio mar&iacute;timo colonial: nuevas interpretaciones y &uacute;ltimas fuentes,</i> M&eacute;xico, INAH, 1997, pp. 9&#45;33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675640&pid=S1405-2253200700010000100028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, Contra viento y marea. Los piratas en el Golfo de M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, Plaza y Jan&eacute;s, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675642&pid=S1405-2253200700010000100029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a M&aacute;rquez, Agust&iacute;n, <i>La provincia de Cuauhtochco, 1450&#45;1524 (El dominio azteca y la conquista espa&ntilde;ola en la regi&oacute;n de C&oacute;rdoba Orizaba),</i> M&eacute;xico, Grupo Cultural Mendocino, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675644&pid=S1405-2253200700010000100030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;,</i>"La gran hambruna de uno conejo: crisis agr&iacute;cola y conquista de Cotaxtla, 1450&#45;1463", Quintas Jornadas de Etnohistoria, M&eacute;xico, ENAH, septiembre de1998 (mimeografiado).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675646&pid=S1405-2253200700010000100031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a Mart&iacute;nez, Bernardo, <i>El marquesado del Valle. Tres siglos de r&eacute;gimen se&ntilde;orial en Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, CEH&#45;Colmex, 1969.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675648&pid=S1405-2253200700010000100032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, Los pueblos de la sierra. El poder y el espacio entre los indios del norte de Puebla hasta 1700,</i> M&eacute;xico, Colmex, 1987.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675650&pid=S1405-2253200700010000100033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garner, Richard, "Long&#45;Term Silver Mining in Spanish America: A Comparative An&aacute;lisis of Peru and Mexico", <i>American Historical Review,</i> t. 93, n&uacute;m. 4, 1998, pp. 898&#45;935.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675652&pid=S1405-2253200700010000100034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gerhard, Meter, <i>Geograf&iacute;a hist&oacute;rica de la Nueva Espa&ntilde;a, 1519&#45;1821,</i> M&eacute;xico, Instituto de Geograf&iacute;a&#45;UNAM, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675654&pid=S1405-2253200700010000100035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gibson, Charles, <i>Los aztecas bajo el dominio espa&ntilde;ol, 1519&#45;1810,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI, 1996.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675656&pid=S1405-2253200700010000100036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&oacute;mez de Cervantes, Gonzalo, <i>La vida econ&oacute;mica y social de Nueva Espa&ntilde;a al finalizar el siglo XVI,</i> pr&oacute;l. y notas de Alberto Mar&iacute;a Carre&ntilde;o, M&eacute;xico, Antigua Librer&iacute;a Robredo, de Jos&eacute; Porr&uacute;a e Hijos, 1944.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675658&pid=S1405-2253200700010000100037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hanke, Lewis (ed.), <i>Los virreyes espa&ntilde;oles en Am&eacute;rica durante el gobierno de la casa de Austria,</i> Madrid, Atlas, 1976&#45;1978 (Biblioteca de Autores Espa&ntilde;oles, 273&#45;277).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675660&pid=S1405-2253200700010000100038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Haring, Clarence H., <i>Comercio y navegaci&oacute;n entre Espa&ntilde;a y las Indias,</i> M&eacute;xico, FCE, 1984 (la. ed. en ingl&eacute;s 1918).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675662&pid=S1405-2253200700010000100039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hassig, Ross, <i>Comercio, tributo y transportes. La econom&iacute;a pol&iacute;tica del valle de M&eacute;xico en el siglo XVI,</i> M&eacute;xico, Alianza Editorial, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675664&pid=S1405-2253200700010000100040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoberman, Louisa Schell, <i>Mexico's Merchant Elite, 1590&#45;1660. Silver, State and Society,</i> Durham, Duke University Press, 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675666&pid=S1405-2253200700010000100041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kellenbenz, H., <i>Los Fugger en Espa&ntilde;a y Portugal hasta 1560,</i> Salamanca, Junta de Castilla y Le&oacute;n, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675668&pid=S1405-2253200700010000100042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lee, Raymond L., "Cochineal Production and Trade in New Spain to 1600", <i>The Americas,</i> n&uacute;m. 4, abril de 1948, pp. 449&#45;473.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675670&pid=S1405-2253200700010000100043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&oacute;pez de Velasco, Juan, <i>Geograf&iacute;a y descripci&oacute;n universal de las Indias,</i> Madrid, Ediciones Atlas, 1971 (Biblioteca de Autores Espa&ntilde;oles 248).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675672&pid=S1405-2253200700010000100044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&oacute;pez Zea, Leopoldo Daniel, <i>Piratas del Caribe y Mar del Sur en el siglo XVI (1497&#45;1603),</i> M&eacute;xico, FFyL&#45;UNAM, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675674&pid=S1405-2253200700010000100045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lorenzo Sanz, Eufemio, <i>Comercio de Espa&ntilde;a con Am&eacute;rica en la &eacute;poca de Felipe II,</i> Valladolid, Servicio de Publicaciones de la Diputaci&oacute;n Provincial de Valladolid, 1979.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675676&pid=S1405-2253200700010000100046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lynch, John, <i>Los Austrias (1576&#45;1598),</i> Barcelona, Pen&iacute;nsula, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675678&pid=S1405-2253200700010000100047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mart&iacute;nez, Ma. del Pilar, <i>La g&eacute;nesis del cr&eacute;dito colonial, ciudad de M&eacute;xico, siglo XVI,</i> M&eacute;xico, IIH&#45;UNAM, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675680&pid=S1405-2253200700010000100048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mier y Ter&aacute;n Rocha, Luc&iacute;a, <i>La primera traza de la ciudad de M&eacute;xico 1524&#45; 1535,</i> M&eacute;xico, FCE, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675682&pid=S1405-2253200700010000100049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Miranda Flores, Fernando y Annick Daneels, "Regionalismo cultural en el valle del r&iacute;o Atoyac" en Carlos Serrano S&aacute;nchez (ed.), <i>Contribuciones a la historia prehisp&aacute;nica de la regi&oacute;n de Orizaba&#45;C&oacute;rdoba,</i> M&eacute;xico, IIA&#45;UNAM/H. Ayuntamiento de Orizaba, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675684&pid=S1405-2253200700010000100050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mohar, Luz mar&iacute;a, "Trabajo tributario y consumo suntuario en el M&eacute;xico antiguo" en Gloria Artes Espriu <i>et. al., Trabajo y sociedad en la historia de M&eacute;xico. Siglos XVI&#45;XVII,</i> M&eacute;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675686&pid=S1405-2253200700010000100051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "Tlacuilos y escribanos: el algod&oacute;n y las mantas en el siglo XVI", <i>Revista Mexicana de Estudios Antropol&oacute;gicos,</i> t. XL, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675688&pid=S1405-2253200700010000100052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moncada, Omar, "Miguel Constanzo y el reconocimiento geogr&aacute;fico de la costa de Veracruz de 1797", <i>Suplemento del Anuario de Estudios Americanos,</i> separata del t. XLIX, n&uacute;m. 2, 1993, Sevilla.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675690&pid=S1405-2253200700010000100053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moreno Toscano, Alejandra y Enrique Florescano, <i>El sector externo y la organizaci&oacute;n espacial y regional de M&eacute;xico (1527&#45;1970),</i> Puebla, Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, 1977.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675692&pid=S1405-2253200700010000100054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mota y Escobar, Alonso de la, <i>Memoriales del obispo de Tlaxcala. Un recorrido por el centro de M&eacute;xico a principios del siglo XVII,</i> intr. y notas de Alba Gonz&aacute;lez J&aacute;come, M&eacute;xico, SEP, 1987.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675694&pid=S1405-2253200700010000100055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Motolin&iacute;a, Fray Toribio de, <i>Historia de los indios de la Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675696&pid=S1405-2253200700010000100056&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Naredo, Jos&eacute; Mar&iacute;a, <i>Estudio geogr&aacute;fico, hist&oacute;rico y estad&iacute;stico del cant&oacute;n de la ciudad de Orizaba,</i> Orizaba, Imprenta del Hospicio, 1898.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675698&pid=S1405-2253200700010000100057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otte, Enrique, <i>Cartas privadas de emigrantes a Indias 1540&#45;1676,</i> M&eacute;xico, FCE, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675700&pid=S1405-2253200700010000100058&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paso y Troncoso, Francisco del (recopilador), <i>Epistolario de Nueva Espa&ntilde;a, 1505 &#45;1878,</i> M&eacute;xico, Antigua Librer&iacute;a Robledo, Porr&uacute;a, 1939.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675702&pid=S1405-2253200700010000100059&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pastor, Rodolfo, "El repartimiento de mercanc&iacute;as y los alcaldes mayores novohispanos: un sistema de explotaci&oacute;n, de sus or&iacute;genes a la crisis de 1810" en Borah Woodrow (coord.), <i>El gobierno provincial en la Nueva Espa&ntilde;a, 1570&#45;1787,</i> M&eacute;xico, UNAM, 1985.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675704&pid=S1405-2253200700010000100060&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pierson, Peter, <i>Felipe II de Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, FCE, 1984.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675706&pid=S1405-2253200700010000100061&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Powel, Philip W., <i>La guerra chichimeca (1550&#45;1600),</i> M&eacute;xico, FCE/SEP, 1984 (Lecturas Mexicanas 52).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675708&pid=S1405-2253200700010000100062&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rees, Peter, <i>Transporte y comercio entre M&eacute;xico y Veracruz, 1579&#45;1970,</i> M&eacute;xico, SEP, 1976.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675710&pid=S1405-2253200700010000100063&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ringrose, David, <i>Imperio y pen&iacute;nsula. Ensayos sobre historia econ&oacute;mica de Espa&ntilde;a, (siglos XVI&#45;XIX),</i> Madrid, Siglo XXI, 1987.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675712&pid=S1405-2253200700010000100064&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Romano, Ruggiero, <i>Mecanismo y elementos del sistema econ&oacute;mico colonial americano. Siglos XVI&#45;XVIH,</i> M&eacute;xico, FCE/Fideicomiso Historia de las Am&eacute;ricas, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675714&pid=S1405-2253200700010000100065&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Romero, Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles, <i>Econom&iacute;a y vida de los espa&ntilde;oles en la Mixteca Alta:1519&#45;1720,</i> M&eacute;xico, INAH/Gobierno del Estado de Oaxaca, 1990 (Colecci&oacute;n Regiones de M&eacute;xico).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675716&pid=S1405-2253200700010000100066&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "Evoluci&oacute;n econ&oacute;mica de la Mixteca Alta (siglo XVll)" en Marcus C. Winter, <i>Lecturas hist&oacute;ricas del estado de Oaxaca,</i> vol. II, <i>&Eacute;poca colonial,</i> M&eacute;xico, INAH/ Gobierno del Estado de Oaxaca, 1990 (Colecci&oacute;n Regiones de M&eacute;xico).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675718&pid=S1405-2253200700010000100067&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "Comercio y cr&eacute;dito: la relaci&oacute;n entre la Mixteca Alta y la ciudad de Puebla en el siglo XVII", <i>La ciudad y el campo en la historia de M&eacute;xico. Memoria de la VII Reuni&oacute;n de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos,</i> M&eacute;xico, IIH&#45;UNAM, 1992, t. II, pp. 467&#45;472.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675720&pid=S1405-2253200700010000100068&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ruiz Medrano, Ethelia, "Los funcionarios coloniales en M&eacute;xico como empresarios. El primer virrey Antonio de Mendoza (1535&#45;1550)" en Carmen Casta&ntilde;eda (coord.), <i>C&iacute;rculos de poder en la Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social/Editorial Porr&uacute;a, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675722&pid=S1405-2253200700010000100069&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&aacute;nchez Bella, Ismael, <i>La organizaci&oacute;n financiera de las Indias (siglo XVI),</i> M&eacute;xico, Escuela Libre de Derecho/Fondo para la Difusi&oacute;n del Derecho Mexicano, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675724&pid=S1405-2253200700010000100070&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Segura, Vicente, <i>Apuntes para la estad&iacute;stica del departamento de Orizaba,</i> Jalapa, Oficina del Gobierno por Aburto y Blanco, 1831.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675726&pid=S1405-2253200700010000100071&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Studnicki&#45;Gizbert, Daviken, "From Agents to Consulado: Comercial Networks in Colonial Mexico, 1520&#45;1590 and Beyond", <i>Anuario de Estudios Americanos,</i> vol. LVII, n&uacute;m. 1,2000, pp. 41&#45;68.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675728&pid=S1405-2253200700010000100072&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Torre Villar, Ernesto de la (estudio preliminar, coord., bibliograf&iacute;a y notas), <i>Instrucciones y memorias de los virreyes novohispanos,</i> M&eacute;xico, Editorial Porr&uacute;a, 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675730&pid=S1405-2253200700010000100073&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Valle Pav&oacute;n, Guillermina del, <i>El camino M&eacute;xico&#45;Puebla&#45;Veracruz. Comercio poblano y pugnas entre mercaderes a fines de la &eacute;poca colonial,</i> M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n/AGN/Gobierno del Estado de Puebla, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675732&pid=S1405-2253200700010000100074&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "El camino de Orizaba: comercio y problemas para financiar su conservaci&oacute;n, 1759&#45;1795" en Leonor Ludlow y Jorge Silva (coords.), <i>Los negocios y las ganancias de la colonia al M&eacute;xico moderno,</i> M&eacute;xico, Instituto Mora/IIH&#45;UNAM, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675734&pid=S1405-2253200700010000100075&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "Expansi&oacute;n de la econom&iacute;a mercantil y creaci&oacute;n del Consulado de M&eacute;xico", <i>Historia Mexicana,</i> vol. LI, n&uacute;m. 3 (202), enero&#45;marzo de 2002, pp. 517&#45;557.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675736&pid=S1405-2253200700010000100076&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "Los mercaderes de M&eacute;xico y la transgresi&oacute;n de los l&iacute;mites al comercio Pac&iacute;fico en Nueva Espa&ntilde;a, 1550&#45;1620", <i>Revista de Historia Econ&oacute;mica,</i> n&uacute;m. extraordinario, <i>La econom&iacute;a en tiempos de don Quijote,</i> vol. XXIII, 2005, pp. 213&#45;240.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675738&pid=S1405-2253200700010000100077&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Van Young, Eric, "A modo de conclusi&oacute;n: el siglo parad&oacute;jico", <i>Empresarios, indios y estado. Perfil de la econom&iacute;a mexicana (siglo XVIII),</i> M&eacute;xico, Universidad Iberoamericana, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675740&pid=S1405-2253200700010000100078&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ventura Bele&ntilde;a, Eus&eacute;bio, <i>Recopilaci&oacute;n sumaria de todos los autos acordados de la Real Audiencia y Sala de Crimen de esta Nueva Espa&ntilde;a,</i> pr&oacute;l. de Mar&iacute;a del Refugio Gonz&aacute;lez, M&eacute;xico, IIJ&#45;UNAM, 1991, 2 vols.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675742&pid=S1405-2253200700010000100079&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Williams Garc&iacute;a, Robert, "Por el valle de Orizaba. La ruta de los embajadores de Moctezuma" en <i>B&uacute;squedas y hallazgos. Estudios antropol&oacute;gicos en homenaje a Johana Faulhaber,</i> M&eacute;xico, IIA&#45;UNAM, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675744&pid=S1405-2253200700010000100080&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yun Casaulla, B., "El siglo de la hegemon&iacute;a castellana (1450&#45;1590)" en Francisco Com&iacute;n, Mauro Hernandez y Enrique Llopis (eds.), <i>Manual de historia econ&oacute;mica de Espa&ntilde;a, siglosXIX&#45;XX,</i> Barcelona, Cr&iacute;tica, 2002, pp. 51&#45;84.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675746&pid=S1405-2253200700010000100081&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zavala, Silvio, <i>Asientos de la gobernaci&oacute;n de Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, AGN, 1982.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675748&pid=S1405-2253200700010000100082&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, El servicio personal de los indios en la Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, Colmex/El Colegio Nacional, 1984, 1985 y 1987, tt. I&#45;II, respectivamente.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675750&pid=S1405-2253200700010000100083&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;,</i> y Mar&iacute;a Castelo (recopiladores), <i>Fuentes para la historia del trabajo en la Nueva Espa&ntilde;a,</i> M&eacute;xico, Centro de Estudios Hist&oacute;ricos del Movimiento Obrero Mexicano, 1980.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=675752&pid=S1405-2253200700010000100084&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a></sup>Existe un tercer paso situado entre las cimas de las monta&ntilde;as mencionadas, sin embargo, ha sido muy poco transitado por la dificultad para acceder a las elevadas cumbres de la Sierra. Rees, <i>Transporte,</i> 1976, p. 12, y Moneada, "Miguel", 1993, pp. 21&#45;22.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a></sup> Florescano, <i>Camino,</i> 1987, pp. 32, 37&#45;38, 41&#45;42.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n3a"></a><a href="#n3b">3</a></sup> Al concebir los caminos de Jalapa y Orizaba como "parte de un sistema econ&oacute;mico colonial a larga distancia, basado en la exportaci&oacute;n de materias primas y la importaci&oacute;n de art&iacute;culos manufacturados", Rees encontr&oacute; que hab&iacute;a una "duplicaci&oacute;n" como resultado de la competencia entre los intereses comerciales vinculados con el exterior y la consecuente inercia que mantuvo a ambos caminos. Rees, <i>Transporte,</i> 1976, pp. 14&#45;16.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n4a"></a><a href="#n4b">4</a></sup> Los esfuerzos por transformar la v&iacute;a de Orizaba en un camino carretero que conectara directamente la ciudad de Puebla y el puerto de San Juan de Ul&uacute;a fueron atribuidos al &iacute;mpetu comercial que present&oacute; la primera en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XVI, as&iacute; como a los intereses de los individuos que hab&iacute;an obtenido estancias cerca de la ruta de dicho camino. Driever, "Veracruz&#45;Mexico", 1995, pp. 10&#45;16.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n5a"></a><a href="#n5b">5</a></sup> Garc&iacute;a, "Gran", 1998, pp. 8, 9, y Gerhard, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1986, pp. 85, 211.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n6a"></a><a href="#n6b">6</a></sup> Miranda y Daneels, "Regionalismo", 1998, p. 58.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n7a"></a><a href="#n7b">7</a></sup> Zavala, <i>Servicio,</i> 1984, t. i, p. 122. En 1528, cuando Hern&aacute;n Cort&eacute;s solicit&oacute; al rey las mercedes que integrar&iacute;an el territorio del futuro marquesado del Valle, incluy&oacute; el pueblo de Izcalpan, mejor conocido <i>como</i> la Rinconada, el cual se ubicaba en el camino a M&eacute;xico, entre el puerto de Veracruz y Jalapa, con el prop&oacute;sito de favorecer el transporte de las mercanc&iacute;as procedentes de la regi&oacute;n de los Tuxtlas. Garc&iacute;a, <i>Marquesado,</i> 1969, pp. 45&#45;47, 137&#45;140.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n8a"></a><a href="#n8b">8</a></sup> La Villa Rica de la Veracruz inicialmente se fund&oacute; en un campamento establecido en las playas de Chalchihuecan, frente a la isla de San Juan de Ul&uacute;a; sin embargo, poco despu&eacute;s fue abandonado debido al clima malsano del lugar. <i>Diccionario,</i> 1986,t. III, p. 3105. La descarga de mercanc&iacute;as continu&oacute; realiz&aacute;ndose en San Juan de Ul&uacute;a, por ser el puerto menos "ruin" de la costa del Golfo, la cual era arenosa, de baja profundidad, as&iacute; como de dif&iacute;cil acceso por los continuos huracanes y vientos violentos que la azotaban. "Relaci&oacute;n de Antonio de Mendoza a Luis de Velasco al t&eacute;rmino de su gobierno", s. f., <i>ca.</i> 1550 o 1551, en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976, vol. 1, p. 46.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n9a"></a><a href="#n9b">9</a></sup> Antes de que se fundara la ciudad de la Veracruz, los pobladores de Medell&iacute;n se esforzaron para que el puerto se estableciera en dicha poblaci&oacute;n, en donde se pod&iacute;a realizar la descarga porque se encontraba cerca de la desembocadura de un "buen r&iacute;o", ubicado a tres leguas de San Juan de Ul&uacute;a; sin embargo, los vientos favorec&iacute;an a Veracruz, adem&aacute;s de que hab&iacute;a "mejor camino y m&aacute;s f&aacute;cil para M&eacute;xico y para los dem&aacute;s pueblos principales del reino". Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 310. Seg&uacute;n L&oacute;pez de Velasco, el puerto se estableci&oacute; en Medell&iacute;n, luego del abandono de la Villa Rica de la Veracruz. L&oacute;pez de Velasco, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1971, p. 109.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n10a"></a><a href="#n10b">10</a></sup> Dicho arancel puede consultarse en Zavala, <i>Servicio,</i> 1984, t. i, pp. 122&#45;123, nota 155.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n11a"></a><a href="#n11b">11</a></sup> Rees, <i>Transporte,</i> 1976, p. 17; Hassig, <i>Comercio,</i> 1990, p. 184, y Driever, "Veracruz&#45;Mexico", 1995, p. 8.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n12a"></a><a href="#n12b">12</a></sup> Mier y Ter&aacute;n, <i>Primera,</i> 2005, pp. 188, 194. En 1529 se concedieron a la ciudad de M&eacute;xico las ventas mencionadas, en calidad de propios. Zavala, <i>Servicio,</i> 1984, t. i, p. 125.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n13a"></a><a href="#n13b">13</a></sup> Driever, "Veracruz&#45;Mexico", 1995, p. 8. Acerca de la conformaci&oacute;n de los caminos de la &eacute;poca preindustrial en Europa, v&eacute;ase Braudel, <i>Civilizaci&oacute;n,</i> 1984, pp. 361&#45;363.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n14a"></a><a href="#n14b">14</a></sup> Rees, <i>Transporte,</i> 1976, pp. 18, 20.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n15a"></a><a href="#n15b">15</a></sup> El licenciado Salmer&oacute;n se lamentaba de que no se hab&iacute;an podido conducir, de Panuco al Altiplano, 20 000 sarmientos para cultivar vi&ntilde;as, "porque el camino no lo pueden andar ac&eacute;milas, y los esclavos que hay de los naturales de la tierra son tan fugitivos que quit&aacute;ndolos del recogimiento y guarda con que los tienen en las minas no queda ninguno". "Carta del licenciado Salmer&oacute;n al Consejo de Indias... 1531", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XVI, pp. 17&#45;18.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup><a name="n16a"></a><a href="#n16b">16</a></sup> Ibid.,</i> pp. 16&#45;17.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n17a"></a><a href="#n17b">17</a></sup> "Relaci&oacute;n del virrey de la Nueva Espa&ntilde;a don Antonio de Mendoza sobre los servicios personales que hac&iacute;an los indios en aquellas provincias 1537", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XVI, pp. 29&#45;31.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n18a"></a><a href="#n18b">18</a></sup> En la &eacute;poca prehisp&aacute;nica los indios fueron el &uacute;nico medio de transporte debido a la inexistencia de animales de carga y veh&iacute;culos de ruedas. Calvo expone la forma en que los espa&ntilde;oles abusaron de los cargadores ind&iacute;genas, de manera "totalmente antiecon&oacute;mica", las consecuencias demogr&aacute;ficas de dicha pr&aacute;ctica y c&oacute;mo se mantuvo hasta principios del siglo XVII. Calvo, <i>Caminos,</i> 1997, pp. 37&#45;39.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n19a"></a><a href="#n19b">19</a></sup> Zavala, <i>Servicio,</i> 1984, t. i, p. 145.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n20a"></a><a href="#n20b">20</a></sup> Gibson, <i>Aztecas,</i> 1996, p. 225. En 1533 el oidor Juan de Salmer&oacute;n hizo referencia a los 200 indios de Tlaxcala ocupados en la parte del camino que pasaba por dicha provincia. "Carta a la emperatriz, del licenciado Salmer&oacute;n... 1533", en Paso <i>y</i> Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939,t. III<i>,</i> pp. 19, 101.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n21a"></a><a href="#n21b">21</a></sup> Mier y Ter&aacute;n, <i>Primera,</i> 2005, pp. 363&#45;364.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n22a"></a><a href="#n22b">22</a></sup> Los se&ntilde;ores de Tlaxcala ofrecieron a&ntilde;adir 200 indios a los 800 que hab&iacute;an prometido para la construcci&oacute;n de Puebla, a cambio de no dar indios para las ventas. Zavala, <i>Servicio,</i> 1984, t i, pp. 527&#45;528, Hassig, <i>Comercio,</i> 1990, p. 186. Sobre los abusos que realizaban los espa&ntilde;oles contra los indios en el camino a Zacatecas y las soluciones propuestas por el virrey Luis de Velasco, v&eacute;ase Powel, <i>Guerra,</i> 1984, pp. 38&#45;39, 42&#45;43.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n23a"></a><a href="#n23b">23</a></sup> "Carta del licenciado Salmer&oacute;n al Consejo de Indias... 1531" y "carta a la emperatriz, del licenciado Salmer&oacute;n... 1533", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XVI, pp. 14&#45;15, 18, yt. III, p. 20.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n24a"></a><a href="#n24b">24</a></sup> Adem&aacute;s se prohibi&oacute; recurrir a los indios cuando hubiera ventas en el camino, de lo contrario, se ten&iacute;an que pagar los consumos a los precios usuales; y se impusieron penas severas para los transgresores. Powel, <i>Guerra,</i> 1984, pp. 42&#45;43, y Hassig, <i>Comercio,</i> 1990, p. 186.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n25a"></a><a href="#n25b">25</a></sup> Rees, <i>Transporte,</i> 1976, pp. 18, 20&#45;21.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n26a"></a><a href="#n26b">26</a></sup> Dichas carretas estaban formadas por tres troncos ligados transversalmente, de los que sobresal&iacute;a el de en medio para ayuntar a los animales, y corr&iacute;an sobre dos ruedas peque&ntilde;as de madera unidas por un eje que giraba en un engaste situado bajo el bastidor de la carreta. Se trataba de veh&iacute;culos que se reparaban con facilidad, utilizando herramientas sencillas de carpinter&iacute;a. Ringrose, <i>Imperio,</i> 1987, pp. 37&#45;38, y Rees, <i>Transporte,</i> 1976 p. 20. De acuerdo con Powel, las llantas de las carretas eran de hierro. Powel, <i>Guerra,</i> 1984, p. 34.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n27a"></a><a href="#n27b">27</a></sup> Mier y Ter&aacute;n, <i>Primera,</i> 2005, pp. 225, 336.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n28a"></a><a href="#n28b">28</a></sup> El contrato se estableci&oacute; por seis a&ntilde;os, en cada uno se pagar&iacute;a 200 pesos de arrendamiento, "sin que tengan servicio ninguno de indios". "Carta del licenciado Salmer&oacute;n al Consejo de Indias... 1531", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XVI, pp. 13&#45;14.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup><a name="n29a"></a><a href="#n29b">29</a></sup> Ibid.,</i> p. 14. Los habitantes de Puebla solicitaron concesiones para establecer varias ventas en el camino que comunicaba con Veracruz, con el argumento de que sus productos se destinar&iacute;an a la construcci&oacute;n del camino Puebla&#45;M&eacute;xico. Rees, <i>Transporte,</i> 1976, p. 22.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n30a"></a><a href="#n30b">30</a></sup> Zavala, <i>Servicio,</i> 1984, t. i, pp. 528, 539, y Rees, <i>Transporte,</i> 1976, pp. 22&#45;23.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n31a"></a><a href="#n31b">31</a></sup> En la &eacute;poca prehisp&aacute;nica los principales mercados de Mesoam&eacute;rica se hallaban en la ciudad de Tenochtitlan&#45;Tlatelolco. Gibson, <i>Aztecas,</i> 1996, pp. 361&#45;362.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n32a"></a><a href="#n32b">32</a></sup> Acerca del ciclo del oro y las remisiones del metal a Sevilla, v&eacute;ase Studnicki&#45;Gizbert, "Agents", 2000, p. 52.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n33a"></a><a href="#n33b">33</a></sup>Mier y Ter&aacute;n, <i>Primera,</i> 2005, p. 154. De acuerdo con el flujo de mercaderes peninsulares a Indias, Boyd&#45;Bowman ubic&oacute; a la ciudad de M&eacute;xico como el principal centro mercantil de Am&eacute;rica en el periodo de 1530 a 1539. Boyd&#45;Bowman, "Emigraci&oacute;n", 1963, p. 175.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n34a"></a><a href="#n34b">34</a></sup> Las minas de Taxco, Zumpango, Sultepec, Pachuca y Real del Monte se descubrieron en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1530.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n35a"></a><a href="#n35b">35</a></sup> La Casa de Moneda se fund&oacute; en 1535 con el objeto de favorecer las contrataciones, evitar las p&eacute;rdidas que resultaban del pago con trozos de metal y propiciar la tributaci&oacute;n en moneda. Instrucci&oacute;n a Antonio de Mendoza, 25 de abril de 1535, en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976, vol. 1, p. 25, y S&aacute;nchez, <i>Organizaci&oacute;n,</i> 1990, pp. 229&#45;238.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n36a"></a><a href="#n36b">36</a></sup> Chevalier, <i>Formaci&oacute;n,</i> 1976, pp. 108&#45;109, y Crespo, <i>Historia,</i> 1988, t. 1, pp. 34&#45;50.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n37a"></a><a href="#n37b">37</a></sup> "Relaci&oacute;n del virrey de la Nueva Espa&ntilde;a... sobre los servicios personales que hac&iacute;an los indios... 1537", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XVI, pp. 29&#45;32. En dicho documento pueden consultarse las principales restricciones impuestas a la utilizaci&oacute;n de tamemes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup><a name="n38a"></a><a href="#n38b">38</a></sup> Ibid.,</i> pp. 31&#45;34.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup><a name="n39a"></a><a href="#n39b">39</a></sup> Ibid.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n40a"></a><a href="#n40b">40</a></sup> Motolin&iacute;a, <i>Historia,</i> 1995, p. 142.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n41a"></a><a href="#n41b">41</a></sup> Studnicki&#45;Gizbert, "Agents", 2000, p. 52.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n42a"></a><a href="#n42b">42</a></sup> Assadourian, "Despoblaci&oacute;n", 1989, pp. 428&#45;429.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n43a"></a><a href="#n43b">443</a></sup> Al hallazgo de los ricos minerales de Zacatecas, en 1546&#45;1548, siguieron los de Guanajuato en 1554&#45;1556, Pachuca, Real del Monte, San Mart&iacute;n y Sombrerete en la misma d&eacute;cada, y en la siguiente los de Durango, Santa B&aacute;rbara, Fresnillo y Mazapil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n44a"></a><a href="#n44b">44</a></sup> En 1554 Bartolom&eacute; de Medina obtuvo licencia del virrey Luis de Velasco para que algunos mineros adaptaran el proceso de amalgamaci&oacute;n de metales. Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, p. 86, y Bakewell, <i>Miner&iacute;a,</i> 1976, pp. 191&#45;197.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n45a"></a><a href="#n45b">45</a></sup> Elliot, "Espa&ntilde;a", 1990, vol. 2, pp. 161, 166&#45;167, y Assadourian, "Despoblaci&oacute;n", 1989, pp. 431&#45;435.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n46a"></a><a href="#n46b">46</a></sup> Garner, "Long&#45;Term", 1988, pp. 903&#45;904.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n47a"></a><a href="#n47b">47</a></sup> Assadourian, "Organizaci&oacute;n", 1983, pp. 259&#45;260.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n48a"></a><a href="#n48b">48</a></sup> Desde 1543 se hablaba de los indios y <i>mercaderes</i> como los principales introductores de metales a la Casa de Moneda. "Carta de don Antonio de Mendoza virrey de Nueva Espa&ntilde;a al marqu&eacute;s de Mondejar", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. iv, pp. 57&#45;61.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n49a"></a><a href="#n49b">49</a></sup> Garner, "Long&#45;Term", 1988, p. 914.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n50a"></a><a href="#n50b">50</a></sup> Studnicki&#45;Gizbert, "Agents", 2000, p. 52, y Romano, <i>Mecanismo,</i> 2004, pp. 343&#45;347.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n51a"></a><a href="#n51b">51</a></sup> Bakewell, <i>Miner&iacute;a,</i> 1976, pp. 17&#45;44.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n52a"></a><a href="#n52b">52</a></sup> Tenemos como ejemplo los mandatos del virrey para que se hicieran alcantarillas de piedra en los arroyos por los que pasaba el camino cerca de Huejotzingo, para que se reparara la venta de Tepeapa, ubicada entre la del Encero y el pueblo de Jalapa, y para que el visitador de tributos de los pueblos situados entre M&eacute;xico y Veracruz se asegurara de que las ventas estaban en buen estado y bien abastecidas, adem&aacute;s de cumplir con los aranceles acordados. Asimismo dio licencia al pueblo de Tequistl&aacute;n para que construyera una venta. Zavala, <i>Asientos,</i> 1982, pp. 134&#45;135, 151&#45;154, 161.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n53a"></a><a href="#n53b">53</a></sup> Sobre la situaci&oacute;n de las rentas de Castilla en la &eacute;poca, v&eacute;ase Yun Casalilla, "Siglo", 2002, pp. 74&#45;79.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n54a"></a><a href="#n54b">54</a></sup> Carande, <i>Carlos,</i> 1990, t, 3, pp. 409&#45;420, y Lynch, <i>Austrias,</i> 1993, pp. 170&#45;174.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n55a"></a><a href="#n55b">55</a></sup> El rey mand&oacute; que el azogue de las minas de Almad&eacute;n se destinara a la Casa de Contrataci&oacute;n de Sevilla para remitirlo a Veracruz. Lorenzo, <i>Comercio,</i> 1979 t. i, p. 482; Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, p. 86, y Bakewell, <i>Miner&iacute;a,</i> 1976, pp. 191&#45;197. Las minas de Almad&eacute;n en 1525 hab&iacute;an sido arrendadas por Carlos V a Ant&oacute;n Fugger, el patriarca de la dinast&iacute;a alemana de banqueros, a cambio de un empr&eacute;stito para la defensa contra los turcos. Kellenbenz, <i>Fugger,</i> 2000, pp. 21&#45;22.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n56a"></a><a href="#n56b">56</a></sup> Entre 1559 y 1571 el mercurio de Almad&eacute;n costaba al rey 75 pesos el quintal, mientras que en la ciudad de M&eacute;xico se remataba a 167 pesos en promedio. Esta situaci&oacute;n report&oacute; a la corona ganancias superiores a 100%. Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, pp. 87&#45;88, 93.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n57a"></a><a href="#n57b">57</a></sup> El conjunto de normas que se dictaron entonces rigieron la din&aacute;mica de las flotas durante el reinado de los Habsburgo. Haring, <i>Comercio,</i> 1984, pp. 251&#45;266.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n58a"></a><a href="#n58b">58</a></sup> Florescano, <i>Camino,</i> 1987, pp. 21&#45;22; Powel, <i>Guerra,</i> 1984, pp. 34&#45;35, y Zavala, <i>Servicio,</i> 1985, t. II, p. 509.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n59a"></a><a href="#n59b">59</a></sup> Valle, "Expansi&oacute;n", 2002, pp. 522&#45;525.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n60a"></a><a href="#n60b">60</a></sup> En 1566 el encargado de los trabajos del camino pidi&oacute; al rey que le quitara "dos o tres pueblos" que ten&iacute;a en corregimiento y que le diera el de Jalapa para asegurar la asistencia y obediencia de los indios que deb&iacute;an hacer una calzada de piedra. "Carta al rey de Francisco Verdugo dando cuenta del estado del camino... 1566", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t x, pp. 161&#45;162.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n61a"></a><a href="#n61b">61</a></sup> R&iacute;ngrose, <i>Imperio, 19S7,</i> pp. 41&#45;43.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n62a"></a><a href="#n62b">62</a></sup> <i>Ibid.,</i> p. 43. Aun cuando se introdujo el tr&aacute;nsito de carros y carretas en el camino a la Veracruz, durante el gobierno del virrey Mart&iacute;n Enr&iacute;quez la plata se transportaba al puerto a lomo de mula. Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, pp. 212&#45;214.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n63a"></a><a href="#n63b">63</a></sup> Se puede tener una idea de c&oacute;mo se integraban los trenes de carretas, considerando que un carretero en 1581 pose&iacute;a diez veh&iacute;culos y 80 mulas. Bermudez, <i>Indice,</i> 1991, n&uacute;m. 77, p. 15.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n64a"></a><a href="#n64b">64</a></sup> Como ejemplo v&eacute;anse los documentos un y evil, en Zavala y Castelo, <i>Fuentes,</i> 1980, t. i, pp. 60, 99&#45;100.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n65a"></a><a href="#n65b">65</a></sup> L&oacute;pez de Velasco, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1971, pp. 99&#45;100.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n66a"></a><a href="#n66b">66</a></sup> Ciudad Real omiti&oacute; la descripci&oacute;n de la parte intermedia del camino, debido a que la zona por la que se dirig&iacute;a era ajena al inter&eacute;s de la visita que se realiz&oacute; entre 1584 y 1589. Ciudad, <i>Tratado, 1993.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n67a"></a><a href="#n67b">67</a></sup> <i>Ibid.,</i> t 1. p. 99.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n68a"></a><a href="#n68b">68</a></sup> En noviembre de 1575 el virrey Enr&iacute;quez mand&oacute; al corregidor del pueblo de Jalapa que no diera en servicio a los indios del pueblo de Xacomulco a la venta del R&iacute;o, porque en el pasado hab&iacute;an ido contra su voluntad y hab&iacute;a recibido agravios de pasajeros y arrieros. Zavala y Castelo, <i>Fuentes,</i> 1980, t. i, p. 26.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n69a"></a><a href="#n69b">69</a></sup> Ciudad, <i>Tratado,</i> 1993, t. 1, p. 99.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n70a"></a><a href="#n70b">70</a></sup> Rees estableci&oacute; el recorrido del camino sin registrar la fuente correspondiente. Rees, <i>Transporte,</i> 1976, p. 19.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n71a"></a><a href="#n71b">71</a></sup> L&oacute;pez de Velasco, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1971, pp. 99&#45;100.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n72a"></a><a href="#n72b">72</a></sup> Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 348. La ubicaci&oacute;n de las ventas y del pueblo de Jalapa con respecto al camino real puede verse en el mapa ubicado despu&eacute;s de la p&aacute;gina 374.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n73a"></a><a href="#n73b">73</a></sup> Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 136.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n74a"></a><a href="#n74b">74</a></sup> L&oacute;pez de Velasco, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1971, p. 100, y Ciudad, <i>Tratado,</i> 1993, t 1, p. 87, t. 2, pp. 262&#45;263.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n75a"></a><a href="#n75b">75</a></sup> Moreno y Florescano, <i>Sector,</i> 1977.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n76a"></a><a href="#n76b">76</a></sup> De acuerdo con las investigaciones arqueol&oacute;gicas, es probable que el paso por el sur de la Sierra Madre estuviera en uso desde el a&ntilde;o 1200 a. C. Respecto a las rutas que pudieron haberse empleado, se ha especulado acerca del trayecto que siguieron los teotihuacanos en el tr&aacute;nsito a la costa del Golfo, en donde establecieron enclaves para apoyar el tr&aacute;fico comercial con el &aacute;rea maya. Miranda y Daneels, "Regionalismo", 1998, pp. 56&#45;57.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n77a"></a><a href="#n77b">77</a></sup> La Triple Alianza conquist&oacute; Orizaba en 1450 e impuso su dominio en Cotaxtla, con la intenci&oacute;n de proseguir a los Tuxtlas; sin embargo, no logr&oacute; penetrar en la provincia de Coatzacoalcos. Williams, "Valle", 1995, p. 297.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n78a"></a><a href="#n78b">78</a></sup> Los mexicas recib&iacute;an cacao de Quauhtochco, poblaci&oacute;n que adem&aacute;s se encontraba entre los mayores tributarios de algod&oacute;n, al igual que Cosamaloapan. Mohar, "Trabajo", 1992, pp. 36, 39, y "Tlacuilos", 1994, pp. 82&#45;83.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n79a"></a><a href="#n79b">79</a></sup> Al parecer, la obsidiana de las minas de Itzteyoacan era enviada por los aztecas a las guarniciones ubicadas en las llanuras costeras del sur de la Veracruz y el norte de Oaxaca. Garc&iacute;a, <i>Provincia,</i> 1994, pp. 9, 11.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n80a"></a><a href="#n80b">80</a></sup> Garc&iacute;a, "Gran", 1998, pp. 8&#45;9. La Triple Alianza almacenaba ma&iacute;z en grandes silos ubicados en las faldas del Citlalt&eacute;ped o Pico de Orizaba. Gerhard, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1986, pp. 85, 211. Acerca de las hambrunas que se padecieron en la cuenca de M&eacute;xico y la consecuente expansi&oacute;n militar de la Triple Alianza, v&eacute;ase Garc&iacute;a, <i>Pueblos,</i> 1987, pp. 57&#45;58.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n81a"></a><a href="#n81b">81</a></sup> En dicha poblaci&oacute;n se estableci&oacute; Santiago Huatusco. Miranda y Daneels, "Regionalismo", 1998, p. 59.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n82a"></a><a href="#n82b">82</a></sup> Garc&iacute;a, "Gran", 1998, pp. 8&#45;9.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n83a"></a><a href="#n83b">83</a></sup> Ciudad, <i>Tratado,</i> 1993, t II, pp. 219&#45;224.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n84a"></a><a href="#n84b">84</a></sup> Respecto al tr&aacute;fico de sal, v&eacute;ase Bustos, <i>Libro,</i> 1988, p. 127.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n85a"></a><a href="#n85b">85</a></sup> Los trapiches de Tepecuan y la Rinconada se fundaron a orillas del r&iacute;o Tepengo a fines de la d&eacute;cada de 1520. Chevalier, <i>Formaci&oacute;n,</i> 1976, p. 108, y Crespo, <i>Historia,</i> 1988,1.1, pp. 36&#45;37, 50.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n86a"></a><a href="#n86b">86</a></sup> Acerca de la comunicaci&oacute;n fluvial por el Papaloapan, v&eacute;anse Corral, <i>Costa,</i> 1963, pp. 36, 38, 40&#45;41, y Gerhard, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1986, p. 376. Entre las mercedes que Hern&aacute;n Cort&eacute;s solicit&oacute; al rey en 1528, se encontraba el territorio de Cotaxda. Garc&iacute;a, <i>Marquesado,</i> 1969, pp. 45&#45;47, 137&#45;140.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n87a"></a><a href="#n87b">87</a></sup> A partir de 1531 el Ayuntamiento de Puebla se hizo cargo de construir los puentes del camino que comunicaba dicha urbe con Tepeaca. Rees, <i>Transporte,</i> 1976, p. 23.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n88a"></a><a href="#n88b">88</a></sup> Segura, <i>Apuntes,</i> 1831, p. 21.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n89a"></a><a href="#n89b">89</a></sup> En 1530 se mand&oacute; que uno de los tres oficiales de la Real Hacienda que se encontraban en M&eacute;xico residiera por tercios del a&ntilde;o en la Veracruz para evitar el fraude en el pago del almojarifazgo. A mediados de siglo, los oficiales reales de M&eacute;xico hab&iacute;an establecido tenientes en la Veracruz y una casa de contrataci&oacute;n, donde se almacenaban las mercanc&iacute;as que deb&iacute;an ser gravadas. "Instrucciones para la segunda Audiencia" e "instrucci&oacute;n a Luis de Velasco sobre cosas tocantes a la hacienda, 16 de abril de 1550", en Torre, <i>Instrucciones,</i> 1991, pp. 59, 140&#45;141. En 1572 se colocaron oficiales propietarios en la caja real de la Vera Cruz. L&oacute;pez de Velasco, <i>Geograf&iacute;a,</i> 1971, p. 98.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n90a"></a><a href="#n90b">90</a></sup> Chevalier, <i>Formaci&oacute;n,</i> 1976, p. 162. Dicho ingenio se extend&iacute;a desde el pueblo de Orizaba hasta Acultzingo. Carroll, "Mexican", 1975, p. 63.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n91a"></a><a href="#n91b">91</a></sup> Los primeros documentos referentes a la circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as por el camino de Orizaba datan de 1580, a&ntilde;o en el que se inici&oacute; el registro notarial en Orizaba, y a partir de 1582 aparecen referencias sobre la comercializaci&oacute;n del az&uacute;car de dicho ingenio en las ciudades de M&eacute;xico y Puebla. Para M&eacute;xico v&eacute;anse, por ejemplo, a&ntilde;o 1582, n&uacute;m. 47; a&ntilde;o 1583, n&uacute;ms. 103, 105, 167, 168, 173, 199, y a&ntilde;o 1585, n&uacute;ms. 262; y para Puebla, a&ntilde;o 1588, n&uacute;m. 495, en Archivo de Notar&iacute;as de Orizaba (en adelante ANO).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n92a"></a><a href="#n92b">92</a></sup> Acerca del precio que llegaba a adquirir el dulce en la ciudad de M&eacute;xico, en la segunda mitad del XV, v&eacute;ase Chevalier, <i>Formaci&oacute;n,</i> 1976, pp. 110&#45;111.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n93a"></a><a href="#n93b">93</a></sup> En 1550 el acarreo del az&uacute;car del ingenio de Santiago Tuxda a la ciudad de M&eacute;xico representaba cerca de 60% de su valor. Van Young, "Modo", 1992, p. 350, cita n&uacute;m. 61. Dicho porcentaje debi&oacute; haber sido menor en el caso del dulce que sal&iacute;a de Orizaba, ya que el az&uacute;car procedente de Santiago Tuxtla deb&iacute;a conducirse por el r&iacute;o San Juan Michapan, la laguna de Alvarado y el r&iacute;o Blanco hasta Tlalixcoyan, de donde se llevaba a Orizaba a lomo de mula. En relaci&oacute;n con dicho circuito v&eacute;ase Valle, "Camino", 1993, pp. 182&#45;183.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n94a"></a><a href="#n94b">94</a></sup> Chevalier, <i>Formaci&oacute;n,</i> 1976, pp. 107&#45;108. Dicho ingenio pose&iacute;a m&aacute;s de 100 esclavos africanos en la d&eacute;cada de 1540. Carroll, "Mexican", 1975, p. 63.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n95a"></a><a href="#n95b">95</a></sup> Respecto a la exportaci&oacute;n de az&uacute;car a Sevilla en la segunda mitad del siglo XVI y las dos primeras d&eacute;cadas del XVII, v&eacute;ase Crespo, <i>Historia,</i> 1988, t. i, pp. 262&#45;265.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n96a"></a><a href="#n96b">96</a></sup> Se designaba Tierra Caliente a la regi&oacute;n integrada por la costa de sotavento de Veracruz y el oriente de Oaxaca, que comprend&iacute;a los distritos de Tlalixcoyan, Cosamaloapan, Tuxtla, Acayucan, Villa Alta y Teutila.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n97a"></a><a href="#n97b">97</a></sup> Segura, <i>Apuntes,</i> 1831, pp. 21&#45;22; Arr&oacute;niz, <i>Ensayo,</i> 1980, pp. 122&#45;124.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n98a"></a><a href="#n98b">98</a></sup> Citado en Ruiz, "Funcionarios", 1998, p. 30.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n99a"></a><a href="#n99b">99</a></sup> Naredo, <i>Estudio,</i> 1898, t i, p. 41.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n100a"></a><a href="#n100b">100</a></sup> Chevalier, <i>Formaci&oacute;n,</i> 1976, pp. 89, 91; Bazant, "Evoluci&oacute;n", 1964, pp. 476&#45;484, 491492, v Rees, <i>Transporte,</i> 1976, pp. 50&#45;51.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n101a"></a><a href="#n101b">101</a></sup> Aguirre Beltran hace referencia a un peque&ntilde;o molino ubicado a la orilla del r&iacute;o Orizaba, en el &uacute;ltimo tercio del siglo XVI, el cual present&oacute; una notable expansi&oacute;n como consecuencia de la demanda en cuesti&oacute;n, de modo que a principios del siguiente siglo lleg&oacute; a contar con "dos caballer&iacute;as de tierra para hacer cal &#91;...&#93; un sitio para venta a la salida del pueblo y dos sitios y heridos de molino en el r&iacute;o", adem&aacute;s de 18 hornos, troje, bodega, descargaderos y panader&iacute;a. Aguirre, <i>Cuatro,</i> 1995, pp. 143, 147.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n102a"></a><a href="#n102b">102</a></sup> Los carros y recuas que acud&iacute;an a Veracruz para el acarreo de ultramarinos estaban obligados a conducir el abasto requerido para los nav&iacute;os. Al respecto v&eacute;anse Zavala, <i>Asientos,</i> 1982, pp. 160, 164&#45;166; Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 314, y Chevalier, <i>Formaci&oacute;n,</i> 1976, pp. 90&#45;91.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n103a"></a><a href="#n103b">103</a></sup> Desde mediados del siglo XVI tratantes mixt&eacute;eos e hispanos comerciaban activamente los productos mencionados en Soconusco, la Mixteca, Puebla, M&eacute;xico y Veracruz. Romero, "Comercio", 1992,t. II, pp. 474, 477, y <i>Econom&iacute;a, 1990,</i> pp. <i>100&#45;108, 121,</i> 132&#45;134, <i>141&#45;155.</i> Sobre la exportaci&oacute;n de dichos bienes a Sevilla poco despu&eacute;s de que mediara el siglo XVI, v&eacute;ase Crespo, <i>Historia,</i> 1988, t. i, p. 262.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n104a"></a><a href="#n104b">104</a></sup> El camino de Iz&uacute;car comunicaba con la Mixteca y la villa de Antequera, a la que tambi&eacute;n se pod&iacute;a acceder por Tepeaca, Tecamachalco, Tehuac&aacute;n y Cuicatl&aacute;n. V&eacute;anse mapa en Romero, "Evoluci&oacute;n", 1990, p. 324, y Hassig, <i>Comercio,</i> 1990, p. 187. En 1544 se hace menci&oacute;n al camino que se dirig&iacute;a a la villa de Antequera. "Relaci&oacute;n de Bartolom&eacute; de Zarate, vecino y regidor de M&eacute;xico... 1544", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. rv, p. 140. En 1550 el virrey Antonio de Mendoza recomend&oacute; a su sucesor que se acabara un puente y se hiciera otro en el camino a la Mixteca. "Relaci&oacute;n, apuntamientos y avisos que por mandado de su majestad di al se&ntilde;or don Luis de Velasco...", en Torre, <i>Instrucciones,</i> 1991, t. 1, p. 106.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n105a"></a><a href="#n105b">105</a></sup> V&eacute;anse mapa Romero, "Evoluci&oacute;n", 1990, p. 324; Gibson, <i>Aztecas,</i> 1996, p. 370, y Hassig, <i>Comercio,</i> 1990, p. 187.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n106a"></a><a href="#n106b">106</a></sup> Desde un principio el comercio con Filipinas fue controlado por los mercaderes de la ciudad de M&eacute;xico, motivo por el cual Acapulco se transform&oacute; en el principal puerto del Pac&iacute;fico. Valle, "Mercaderes", 2005, p. 215.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n107a"></a><a href="#n107b">107</a></sup> Borah, <i>Comercio,</i> 1975, pp. 64&#45;69, y Romero, <i>Econom&iacute;a,</i> 1992, pp. 100&#45;101.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n108a"></a><a href="#n108b">108</a></sup> Hacia mediados del siglo XVI fray Toribio Motolin&iacute;a escribi&oacute;: "Va el camino del puerto a M&eacute;xico por medio de esta ciudad &#91;Puebla&#93;; y cuando las recuas van cargadas a M&eacute;xico, como es el paso por aqu&iacute;, los vecinos se proveen y compran todo lo que han menester en mejor precio que los de M&eacute;xico; y cuando las recuas son de vuelta cargan de harina, y tocino, y bizcocho, para matalotaje de las naos." Motolin&iacute;a, <i>Historia,</i> 1995, p. 188.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n109a"></a><a href="#n109b">109</a></sup> Es probable que las "mercader&iacute;as de China", que a principios del siglo XVII vend&iacute;an al menudeo algunos vecinos hispanos del pueblo de Amad&aacute;n, en la provincia de Cosamaloapan, procedieran de Puebla. Mota, <i>Memoriales,</i> 1987, p. 52.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n110a"></a><a href="#n110b">110</a></sup> Dicho tinte ocup&oacute; el segundo valor en las exportaciones durante el periodo colonial. Lee, "Cochineal", 1948, p. 451. G&oacute;mez de Cervantes comparaba la grana con el oro y la plata, debido a la gran demanda que ten&iacute;a en Castilla. G&oacute;mez de Cervantes, <i>Vida,</i> 1944, pp. 163&#45;164.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n111a"></a><a href="#n111b">111</a></sup> La seda se remit&iacute;a a Sevilla y a Guatemala, en donde ten&iacute;a gran demanda, junto con otras manufacturas mexicanas que se intercambiaban por a&ntilde;il. Bazant, "Evoluci&oacute;n", 1964 p. 476, y Garc&iacute;a&#45;Fuentes, <i>Peruleros,</i> 1997, pp. 214, 227.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n112a"></a><a href="#n112b">112</a></sup> A partir de 1572 toda la grana destinada a la metr&oacute;poli era inspeccionada y registrada en la ciudad de Puebla, de donde se remit&iacute;a al puerto. Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, pp. 153&#45;154.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n113a"></a><a href="#n113b">113</a></sup> Driever, "Veracruz", 1995, pp. 7, 10&#45;11.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n114a"></a><a href="#n114b">114</a></sup> De acuerdo con los libros de cuentas de Juan Gonz&aacute;lez de Olmedo, uno de los comerciantes mas importantes de Orizaba a fines del siglo XVI y principios del XVII, sus negocios se extend&iacute;an a Maltrata, Chalchicomula, Tecamachalco, Puebla, Texmelucan y M&eacute;xico; Acultzingo, Tehuac&aacute;n, Oaxaca y Guatemala; Veracruz; Alvarado, Cosamaloapan, Tlalixcoyan, Tuxtla y Acayucan; Chocam&aacute;n, y San Juan de los Llanos. Aguirre, <i>Cuatro,</i> 1995, p. 151.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n115a"></a><a href="#n115b">115</a></sup> El registro notarial en Orizaba se inicio en 1580, poco despu&eacute;s se traslad&oacute; el asiento del corregidor de Tequila a dicha poblaci&oacute;n. Segura, <i>Apuntes,</i> 1831, p. 24, y Arr&oacute;niz, <i>Ensayo,</i> 1980, pp. 129, 131&#45;133.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n116a"></a><a href="#n116b">116</a></sup> Vino a cambio de harina de Tehuac&aacute;n, febrero de 1586, n&uacute;m. 290; harina de Orizaba, septiembre de 1584, n&uacute;m. 235, y agosto de 1588, n&uacute;m. 539; harina de Tehuac&aacute;n, Tecamachalco, el valle de San Pablo, Atlixco y Puebla, y trigo de Tehuac&aacute;n, enero de 1587, n&uacute;ms. 415 y 417, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n117a"></a><a href="#n117b">117</a></sup> Enero de 1582, n&uacute;m. 9; marzo de 1582, n&uacute;m. 25; febrero de 1584, n&uacute;m. 146, y diciembre de 1584, n&uacute;ms. 321 y 330, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n118a"></a><a href="#n118b">118</a></sup> Harina, diciembre de 1584, n&uacute;ms. 321, 330, y trigo, septiembre de 1584, n&uacute;m. 160, y a&ntilde;o de 1587, n&uacute;m. 423, en ANO. El primer conde del valle de Orizaba, a quien se le concedi&oacute; el cargo de alcalde mayor de Tepeaca en 1594, desde hac&iacute;a tiempo que compraba y vend&iacute;a ma&iacute;z a las autoridades y principales del lugar. Aguirre, <i>Cuatro,</i> 1995, p. 31.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n119a"></a><a href="#n119b">119</a></sup> Cacao, a&ntilde;o de 1587, n&uacute;m. 453, y vino, mayo de 1586, n&uacute;m. 307, octubre de 1585, n&uacute;m. 230, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n120a"></a><a href="#n120b">120</a></sup> Noviembre de 1583, n&uacute;m. 113, y a&ntilde;o de 1586, n&uacute;m. 362, en ANO. Romero, <i>Econom&iacute;a,</i> 1990, pp. 141&#45;145.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n121a"></a><a href="#n121b">121</a></sup> Aguirre, <i>Se&ntilde;or&iacute;o,</i> 1991, pp. 260, 262.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n122a"></a><a href="#n122b">122</a></sup> V&eacute;anse, por ejemplo, a&ntilde;o de 1587, n&uacute;ms. 444 y 445; a&ntilde;o de 1588, n&uacute;m. 530; agosto de 1588, n&uacute;m. 538, y enero de 1589, n&uacute;ms. 573, 574, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n123a"></a><a href="#n123b">123</a></sup> V&eacute;anse, por ejemplo, marzo de 1582, n&uacute;m. 27; mulas de San Antonio Huatusco, octubre de 1583, n&uacute;m. 112; mayo de 1584, n&uacute;m. 319; abril de 1584, n&uacute;m. 110; novillos, noviembre de 1585, n&uacute;m. 244, y diciembre de 1587, n&uacute;m. 515, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n124a"></a><a href="#n124b">124</a></sup> Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 284. La compleja red de comunicaciones que se extendi&oacute; a partir de dicha vereda puede conocerse para fines del siglo XVIII en Valle, <i>Camino,</i> 1992, pp. 182&#45;183.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n125a"></a><a href="#n125b">125</a></sup> El cacao proced&iacute;a del r&iacute;o Alvarado, Guaspaltepec, Cosamaloapan, Acayucan y Coatzacoalcos. Mayo de 1583, n&uacute;m. 87; febrero de 1584, n&uacute;m. 122; octubre de 1584, n&uacute;ms. 234 y 238; abril de 1585, n&uacute;m. 248; marzo de 1586, n&uacute;m. 298, y agosto de 1587, n&uacute;ms. 463 y 524, en ANO. En Tepeaca y Cholula se comerciaba cacao en grandes cantidades. Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, pp. 143&#45;144, 256, y Aguirre, <i>Cuatro,</i> 1995, p. 142.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n126a"></a><a href="#n126b">126</a></sup> Abril de 1584, n&uacute;m. 248, en ANO, y Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 256.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n127a"></a><a href="#n127b">127</a></sup> Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 285.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n128a"></a><a href="#n128b">128</a></sup> Mota, <i>Memoriales,</i> 1987, pp. 48&#45;49, 51&#45;52.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n129a"></a><a href="#n129b">129</a></sup> Segura, <i>Apuntes,</i> 1831, pp. 23&#45;24.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n130a"></a><a href="#n130b">130</a></sup> En 1568 Hawkins se apoder&oacute; del islote de Ul&uacute;a, en donde se encontraban los nav&iacute;os que hab&iacute;an sido cargados con 7 200 000 pesos para enviarse a la pen&iacute;nsula, sin embargo, fue vencido por las fuerzas del capit&aacute;n de la armada que custodiaba la flota, quien arrib&oacute; a dicho puerto de manera sorpresiva. L&oacute;pez, <i>Piratas,</i> 2003, pp. 105&#45;117, y Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, pp. 323&#45;329.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n131a"></a><a href="#n131b">131</a></sup> V&eacute;ase, al respecto, Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, pp. 316&#45;318, 348.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n132a"></a><a href="#n132b">132</a></sup> Las mercanc&iacute;as de los nav&iacute;os se descargaban en peque&ntilde;as barcas para franquear la barra costera del r&iacute;o Huitzilapan, la cual cambiaba de lugar con las avenidas del r&iacute;o. Las labores se dilataban de cinco a seis meses, periodo que pod&iacute;a ampliarse entre septiembre y marzo, cuando los fuertes vientos llegaban a hundir las barcas, lo que ocasionaba p&eacute;rdidas humanas y materiales. Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, pp. 311, 319, y Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Martin,</i> 1983, pp. 331&#45;332. Advertimentos que Luis de Velasco dej&oacute; al conde de Monterrey, 1596, en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1977,t. II, p. 111.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n133a"></a><a href="#n133b">133</a></sup> Los vecinos de San Juan de Ul&uacute;a y las Ventas de Buitr&oacute;n se ocupaban del desembarco de los ultramarinos, as&iacute; como de la provisi&oacute;n y el despacho de los nav&iacute;os y las flotas. Acu&ntilde;a, <i>Relaciones,</i> 1985, p. 325. En la d&eacute;cada de 1580 los vecinos de Orizaba y Tepeaca vend&iacute;an harina en San Juan de Ul&uacute;a, entre otros a Juan Gonz&aacute;lez de Buitr&oacute;n. Marzo de 1582, n&uacute;m. 25, y diciembre de 1584, n&uacute;ms. 321 y 330, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n134a"></a><a href="#n134b">134</a></sup> El traslado del puerto y la apertura del nuevo camino se hab&iacute;an considerado desde mediados de la d&eacute;cada de 1550, luego de que un hurac&aacute;n destruy&oacute; la Veracruz. "Carta al emperador, de Garc&iacute;a de Escalante Alvarado, informando de los estragos que hab&iacute;a hecho un hurac&aacute;n en la ciudad de la Veracruz y el puerto..." y "carta al rey, del concilio celebrado en M&eacute;xico... 1555", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. vil, pp. 36&#45;39, y t. VIII, pp. 49&#45;50.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n135a"></a><a href="#n135b">135</a></sup> Memorial del marqu&eacute;s de Villamanrique, 1592, en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1977,11, pp. 298&#45;299.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n136a"></a><a href="#n136b">136</a></sup> Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, p. 332.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n137a"></a><a href="#n137b">137</a></sup> Para solucionar el problema de la falta de trabajadores, el monarca consider&oacute; la posibilidad de emplear a los esclavos africanos sobrantes en La Habana y el virrey propuso recurrir al trabajo forzado de los chichimecas. <i>Ibid,</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n138a"></a><a href="#n138b">138</a></sup> <i>Ibid.,</i> pp. 332&#45;333. En 1571 se hab&iacute;a incrementado el derecho de almojarifazgo que se impon&iacute;a al comercio atl&aacute;ntico, adem&aacute;s de hacerlo extensivo a las transacciones interprovinciales que se realizaban en Am&eacute;rica, y en 1575 se hab&iacute;a introducido el derecho de alcabala que gravaba la venta, trueque y reventa de mercanc&iacute;as en el interior del virreinato, luego de que el virrey llevara a cabo dif&iacute;ciles negociaciones con los mercaderes. Valle, "Mercaderes"\ 2005, pp. 221&#45;222.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n139a"></a><a href="#n139b">139</a></sup> De acuerdo con los c&aacute;lculos de Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, el n&uacute;mero de ind&iacute;genas muertos a causa de esta epidemia se elev&oacute; a 1 021 759, sin incluir a los indios que no estaban contados, ni tasados como tributarios, as&iacute; como los menores de edad. Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, p. 77. Acerca de los problemas que se generaron como consecuencia de la ca&iacute;da de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, v&eacute;anse Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, pp. 82&#45;84, 247&#45;248, y Pastor, "Repartimiento", 1985, pp. 207&#45;209.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n140a"></a><a href="#n140b">140</a></sup> Se hace referencia a dicha ordenanza en "Recopilaci&oacute;n de algunos mandamientos y ordenanzas del gobierno de esta Nueva Espa&ntilde;a", en Ventura, <i>Recopilaci&oacute;n,</i> 1991,11, n&uacute;m. XIX, f. 15.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n141a"></a><a href="#n141b">141</a></sup> Garc&iacute;a&#45;Abas&oacute;lo, <i>Mart&iacute;n,</i> 1983, p. 332.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n142a"></a><a href="#n142b">142</a></sup> La intensa participaci&oacute;n de los vecinos de Puebla en el transporte de mercanc&iacute;as se pone de manifiesto en su temprana especializaci&oacute;n en la construcci&oacute;n de carretas. En 1551 Diego y Ortu&ntilde;o de Ibarra mandaron comprar en Puebla 40 carretas con sus bueyes. Zavala, <i>Asientos,</i> 1982, pp. <i>156&#45;157.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n143a"></a><a href="#n143b">143</a></sup> Este pod&iacute;a haber sido el caso de quienes hab&iacute;an obtenido grandes estancias en Tlalixcoyan. Aguirre, <i>Se&ntilde;or&iacute;o,</i> 1991, p. 257.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n144a"></a><a href="#n144b">144</a></sup> Pierson, <i>Felipe,</i> 1984, pp. 254, 258; Elliot, "Espa&ntilde;a", 1990, pp. 34&#45;35, y L&oacute;pez, <i>Piratas,</i> 2003, pp. 155&#45;167.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n145a"></a><a href="#n145b">145</a></sup> La corona se lamentaba de la cantidad de dinero que se hab&iacute;a gastado en la fortaleza de San Juan de Ul&uacute;a, sin que se hubiera avanzado gran cosa debido a la corrupci&oacute;n de quienes se hab&iacute;an hecho cargo de la obra. Calder&oacute;n, <i>Fortificaciones,</i> 1984, pp. 16&#45;17, y Elliot, "Espa&ntilde;a", 1990, p. 23. Pueden verse referencias sobre la realizaci&oacute;n de los trabajos portuarios desde antes de 1551 en Zavala, <i>Asientos,</i> 1982, pp. 147&#45;148, 158.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n146a"></a><a href="#n146b">146</a></sup> En la instrucci&oacute;n destinada al marqu&eacute;s de Villamanrique se le encomend&oacute; acelerar la obra del muelle de San Juan de Ul&uacute;a y cambiar de sitio la ciudad de la Veracruz, por "ser sepultura de vivos", "Instrucciones al marqu&eacute;s de Villamanrique, 1 de marzo de 1585", en Torre, <i>Instrucciones,</i> 1991, t. 1, pp. 216, 218.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n147a"></a><a href="#n147b">147</a></sup> Seg&uacute;n el virrey, la mayor dificultad que presentaba la obra consist&iacute;a en realizar dos puentes y hacer que un r&iacute;o desaguara en el mar. Driever, "Veracruz", 1995, pp. 9, 13.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n148a"></a><a href="#n148b">148</a></sup> Rees, <i>Transporte,</i> 1976, pp. 28&#45;29, 33; Florescano, <i>Camino,</i> 1987, pp. 23&#45;28, y Driever, "Veracruz", 1995, pp. 13&#45;14.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n149a"></a><a href="#n149b">149</a></sup> Zavala, <i>Servicio,</i> 1987,t. III, p. 281.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n150a"></a><a href="#n150b">150</a></sup> "Advertimientos generales que el marqu&eacute;s de Villamanrique dio al virrey don Luis de Velasco en el gobierno de la Nueva Espa&ntilde;a, Texcoco, 14 de febrero de 1590", en Torre, <i>Instrucciones,</i> 1991, p. 239, y "memorial del marqu&eacute;s de Villamanrique. 1592", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976, t. 1, pp. 298&#45;299.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n151a"></a><a href="#n151b">151</a></sup> "Carta al rey de don Luis de Velasco... 1590", en Paso <i>y</i> Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t xii, pp. 178&#45;179.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n152a"></a><a href="#n152b">152</a></sup> Se construir&iacute;an nueve puentes de madera y piedra. Zavala, <i>Servicio,</i> 1987, t in, pp. 279280. En agosto de 1588 Garc&iacute;a de Palacio, el encargado del camino, otorg&oacute; poder a Andr&eacute;s de Laredo para cobrar a los oficiales reales de la Veracruz 1 000 pesos oro que se libraron para las obras, y en diciembre del mismo a&ntilde;o se dio cuenta de los fondos invertidos. Agosto de 1855, n&uacute;m. 542, y diciembre de 1588, n&uacute;m. 562, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n153a"></a><a href="#n153b">153</a></sup> Diciembre de 1588, n&uacute;m. 561, en ANO.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n154a"></a><a href="#n154b">154</a></sup> Driever, "Veracruz", 1995, p. 14.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n155a"></a><a href="#n155b">155</a></sup> "Carta al rey, de don Luis de Velasco...", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t XII, p. 179.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n156a"></a><a href="#n156b">156</a></sup> Driever, "Veracruz", 1995, p. 11, y Calder&oacute;n, <i>Fortificaciones,</i> 1984, p. 24.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n157a"></a><a href="#n157b">157</a></sup> Se hace referencia a la carta que escribe el doctor Palacio al rey en 1590, en Zavala, <i>Servicio,</i> 1987, t in, pp. 281&#45;282.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n158a"></a><a href="#n158b">158</a></sup> &laquo;Carta al rey, de don Luis de Velasco...", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XII, p. 178; Calder&oacute;n, <i>Fortificaciones,</i> 1984, p. <i>25;</i> Zavala, <i>Servicio,</i> 1987,t. III, p. 280, y Driever, "Veracruz", 1995, p. 15.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n159a"></a><a href="#n159b">159</a></sup> "Carta al rey, de don Luis de Velasco...", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t XII, p. 179, y Zavala, <i>Servicio,</i> 1987, t. III, pp. 280&#45;281.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n160a"></a><a href="#n160b">160</a></sup> "Cargos contra el virrey de Villamanrique. 18 de abril de 1592", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976, t. II, p. 48.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n161a"></a><a href="#n161b">161</a></sup> Los pagos a los encargados del camino hab&iacute;an ascendido a "casi 13 000 pesos cada a&ntilde;o". "Carta al rey, de don Luis de Velasco...", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario, 1939, t</i> XII, p. 179.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n162a"></a><a href="#n162b">162</a></sup> Es posible que tambi&eacute;n estuviera implicado Gaspar de Rivadeneira, quien recibi&oacute; una estancia de ganado mayor en las tierras en donde m&aacute;s adelante se fundar&iacute;a la villa de C&oacute;rdoba. Aguirre, <i>Se&ntilde;or&iacute;o,</i> 1991, p. 257.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n163a"></a><a href="#n163b">163</a></sup> Driever, "Veracruz", 1995, pp. 10, 15&#45;16. Los beneficios que hab&iacute;an recibido los encargados de la obra tambi&eacute;n fueron denunciados en "Apuntamientos dados contra los cap&iacute;tulos y memorial del marqu&eacute;s de Villamanrique, 1592", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976, t. 1, pp. 324&#45;325.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n164a"></a><a href="#n164b">164</a></sup> El virrey se manifest&oacute; en contra de volver a gravar a las comunidades. Explic&oacute; que de las "sobras de tributo" se descontaba un cuarto para el Juzgado de Indios, de modo que, si del real y medio que quedaba se quitaba uno para el camino, s&oacute;lo quedar&iacute;a medio real para las comunidades, cuyo producto no podr&iacute;a solventar los salarios del gobernador y los oficiales, las obras p&uacute;blicas, el arreglo de las iglesias y las fiestas de los santos. Tampoco cre&iacute;a que fuera posible incrementar un real sobre el tributo ordinario, el nuevo servicio de "cuatro reales" y las bulas. Zavala, <i>Servicio,</i> 1987,t. III, p. 282.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n165a"></a><a href="#n165b">165</a></sup> Driever, "Veracruz", 1995, p. 16.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n166a"></a><a href="#n166b">166</a></sup> Zavala, <i>Servicio,</i> 1987, t. III, pp. 282&#45;283.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n167a"></a><a href="#n167b">167</a></sup> Felipe II hab&iacute;a sido informado de que en Ul&uacute;a hab&iacute;a "casas reales, aduanas, bodegas, caminos abiertos, puentes en los r&iacute;os y muelles". Del maestre de la flota, general Pedro Melendez M&aacute;rquez, al prior y c&oacute;nsules de la universidad de mercaderes, 28 de noviembre de 1595, en Archivo General de la Naci&oacute;n (en adelante AGN), Archivo Hist&oacute;rico de Hacienda (en adelante AHH), 791&#45;6, fs. 164.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n168a"></a><a href="#n168b">168</a></sup> Como alternativa se utilizaban las viviendas, pero, siendo de tablas y tejamanil, estaban expuestas al robo y al fuego, el cual ya hab&iacute;a devastado la casa en que estaban depositados los caudales del rey. De los encomenderos de la Veracruz al prior y c&oacute;nsules del Consulado, 19 y 31 de octubre de 1594, en AGN, AHH, 791&#45;6, fs. 173v&#45;175.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n169a"></a><a href="#n169b">169</a></sup> Adem&aacute;s, los carreteros se negaron a pasar a San Juan de Ul&uacute;a "por ning&uacute;n dinero", debido a que en el pasado se les hab&iacute;an muerto los indios, que no resist&iacute;an el clima malsano de la zona. De los encomenderos de la Veracruz al prior y c&oacute;nsules de la Universidad de Mercaderes, 8 de octubre de 1595, en AGN, AHH, 791&#45;6, fs. 163&#45;164.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n170a"></a><a href="#n170b">170</a></sup> Driever, "Veracruz", 1995, p. 16.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n171a"></a><a href="#n171b">171</a></sup> Acerca de la erecci&oacute;n del Consulado de M&eacute;xico, v&eacute;ase Valle, "Expansi&oacute;n", 2002, pp. 517&#45;557.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n172a"></a><a href="#n172b">172</a></sup> En 1596 el Consulado le pag&oacute; a una persona para que participara en la apertura del camino nuevo que conect&oacute; la ciudad de M&eacute;xico con el puerto de San Juan de Ul&uacute;a. Testimonio de todos los servicios y donativos que ha hecho a su majestad el Consulado, M&eacute;xico, 3 de marzo de 1646, en AGN, AHH, 218&#45;25, 131&#45;3.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n173a"></a><a href="#n173b">173</a></sup> Dicha v&iacute;a hab&iacute;a sido recomendada por Francisco Valverde. "Instrucciones al conde de Monterrey, 20 de marzo de 1596", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976, t. II, pp. 139&#45;140. Antonelli y Valverde hab&iacute;an expuesto las ventajas de descargar las flotas en las Ventas de Buitr&oacute;n y los inconvenientes de hacerlo en la Veracruz, entre los que se destac&oacute; la imposibilidad de defender dicho puerto de los corsarios, que constitu&iacute;an un gran peligro cuando la plata estaba dispuesta para ser embarcada. Calder&oacute;n, <i>Fortificaciones,</i> 1984, pp. 23&#45;24.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n174a"></a><a href="#n174b">174</a></sup> Dicha medida fue autorizada por el monarca. "Advertimentos que Luis de Velasco dej&oacute; al conde de Monterrey, 1596", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976,t. II, pp. 110&#45;111.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n175a"></a><a href="#n175b">175</a></sup> "Testimonio del mandamiento del virrey de Nueva Espa&ntilde;a conde de Monterrey, de 10 de marzo de 1597...", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XIII, pp. 198&#45;199. El monarca hab&iacute;a encomendado al conde de Monterrey terminar las obras portuarias e informar acerca de la apertura del camino que deb&iacute;a llegar a San Juan de Ul&uacute;a. "Instrucciones al conde de Monterrey, 20 de marzo de 1596", en Hanke, <i>Virreyes, 1976,</i>t. II, pp. 139&#45;140.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n176a"></a><a href="#n176b">176</a></sup> Los sacerdotes no consideraban justo que los indios contribuyeran con una obra que no les era &uacute;til. "Relaci&oacute;n de los pareceres que dieron las &oacute;rdenes y otras personas sobre el tom&iacute;n que se les hab&iacute;a impuesto para las obras del camino nuevo del puerto de San Juan de Ul&uacute;a, a los naturales de esta Nueva Espa&ntilde;a. M&eacute;xico, 5 de noviembre de 1997", en Zavala, <i>Servicio,</i> 1987, t. III, p. 599.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n177a"></a><a href="#n177b">177</a></sup> "Advertimientos generales que el conde de Monterrey dej&oacute; al marqu&eacute;s de Montesclaros. 28 de marzo de 1604", en Hanke, <i>Virreyes, 1976,</i>t. II, pp. <i>197&#45;198.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n178a"></a><a href="#n178b">178</a></sup> Ciudad, <i>Tratado,</i> 1993,1.1, pp. 85&#45;86. Alonso de Vi&ntilde;uelas y uno de sus hermanos ten&iacute;an ocho carros en la ciudad de los &Aacute;ngeles. Carta de Alonso de Vi&ntilde;uelas a su hermano Juan de Vi&ntilde;uelas, en Brihuela (1583), en Otte, <i>Cartas,</i> 1993, p. 165.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n179a"></a><a href="#n179b">179</a></sup> "Carta de Antonio Cortina, contador de la Veracruz, al rey... 1597", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t XIII, p. 254.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n180a"></a><a href="#n180b">180</a></sup> En una distancia de 23 leguas. Driever, "Veracruz", 1995, p. 13.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n181a"></a><a href="#n181b">181</a></sup> "Cartas de Antonio Cortina, contador de la Veracruz, al rey... 1597 y 1599", en Paso y Troncoso, <i>Epistolario,</i> 1939, t. XIII, pp. 254, 282 283.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n182a"></a><a href="#n182b">182</a></sup> "Advertimentos generales que el conde de Monterrey dej&oacute; al marqu&eacute;s de Montesclaros. 28 de marzo de 1604", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976,t. II, pp. 197&#45;198.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n183a"></a><a href="#n183b">183</a></sup> V&eacute;anse los mandatos que dict&oacute; el virrey conde de Monterrey en 1599 para que se destinaran a las obras del camino los indios de repartimiento de Cotaxtla, Quechula y Tecamachalco. Documentos XXVII y CXXV, en Zavala y Castelo, <i>Fuentes,</i> 1980, t. rv, pp. 288, 373374. En 1599 se repar&oacute; un mal paso del nuevo camino de Orizaba con el servicio de los indios de Cotaxtla. Zavala, <i>Servicio,</i> 1987,t. III, p. 283.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n184a"></a><a href="#n184b">184</a></sup> Zavala, <i>Servicio,</i> 1987,t. III, pp. 284. "Advertimentos generales que el conde de Monterrey dej&oacute; al marqu&eacute;s de Montesclaros. 28 de marzo de 1604", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976,t. II, p. 198. "Para que los pueblos aqu&iacute; contenidos den servicio...", en Zavala y Castelo, <i>Fuentes,</i> 1980, t. rv, p. 373.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n185a"></a><a href="#n185b">185</a></sup> &laquo;Advertimentos que Luis de Velasco dej&oacute; al conde de Monterrey, 1596" y "advertimentos generales que el conde de Monterrey dej&oacute; al marqu&eacute;s de Montesclaros. 28 de marzo de 1604", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976, t II, pp. 110&#45;111, 198.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n186a"></a><a href="#n186b">186</a></sup> Hoberman, <i>Mexico's,</i> 1991, p. 19.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n187a"></a><a href="#n187b">187</a></sup> Acerca del devenir del puerto en el siglo XVII, v&eacute;ase Garc&iacute;a de Le&oacute;n, "Contrabando", 1997, y <i>Contra,</i> 2004.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n188a"></a><a href="#n188b">188</a></sup> Driever, "Veracruz", 1995, p. 12.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n189a"></a><a href="#n189b">189</a></sup> <i>Ibid.,</i> p. 198. En 1621 se revocaron los nombramientos hechos a los jueces de Caminos, por lo que su cuidado y aderezo qued&oacute; a cargo de los corregidores de cada jurisdicci&oacute;n. Auto acordado y de gobierno de 19 de abril de 1621, en "Recopilaci&oacute;n de algunos mandamientos y ordenanzas del gobierno de esta Nueva Espa&ntilde;a", en Ventura, <i>Recopilaci&oacute;n,</i> 1991, 1.1, f. 14.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n190a"></a><a href="#n190b">190</a></sup> En 1599 se proporcion&oacute; el servicio de algunos indios para hacer las reparaciones de la venta del Lencero. "Para que el alcalde mayor de Xalapa...", en Zavala y Castelo, <i>Fuentes,</i> 1980, t. rv, p. 289.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n191a"></a><a href="#n191b">191</a></sup> En el <i>&iacute;ndice del Archivo Notarial de Xalapa</i> aparecen numerosas referencias relativas a los carros que eran tirados por gran n&uacute;mero de mulas. Berm&uacute;dez, <i>Indice,</i> 1991.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n192a"></a><a href="#n192b">192</a></sup> "Advertimentos generales que el conde de Monterrey dej&oacute; al marqu&eacute;s de Montesclaros. 28 de marzo de 1604", en Hanke, <i>Virreyes,</i> 1976,t. II, pp. 197&#45;198.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sobre la autora</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Guillermina del Valle Pav&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Investigadora en el Instituto Mora. Doctora en Historia por el Centro de Estudios Hist&oacute;ricos de El Colegio de M&eacute;xico. Investigador nacional nivel n. &Uacute;ltimas publicaciones: "La lucha por el control de los precios entre los consulados de M&eacute;xico y Andaluc&iacute;a", <i>Revista Complutense de Historia de Am&eacute;rica,</i> 2006, Madrid; "Los excedentes del ramo alcabalas. Habilitaci&oacute;n de la miner&iacute;a y defensa del monopolio de los mercaderes de M&eacute;xico en el siglo XVIII", <i>Historia Mexicana,</i> 2007, M&eacute;xico, y "Los mercaderes de M&eacute;xico y la trasgresi&oacute;n de los l&iacute;mites al comercio Pac&iacute;fico en Nueva Espa&ntilde;a, 1550&#45;1620", <i>Revista de Historia Econ&oacute;mica,</i> n&uacute;m. extraordinario, <i>La econom&iacute;a en tiempos de don Quijote,</i> vol. XXIII, 2005. Autora de <i>El camino M&eacute;xico&#45;Puebla&#45;Veracruz. Comercio poblano y pugnas entre mercaderes a fines de la &eacute;poca colonial,</i> M&eacute;xico y Estado de Puebla, AGN, 1992. Coordinadora y autora de <i>Mercaderes comercio y consulados de Nueva Espa&ntilde;a en el XVIII,</i> M&eacute;xico, Instituto Mora, 2002.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Acuña]]></surname>
<given-names><![CDATA[René]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Relaciones geográficas del siglo XVI: Tlaxcala, México]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-name><![CDATA[UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aguirre Beltran]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gonzalo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El señorío de Cuauhtochco. Luchas agrarias en México durante el virreinato]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad VeracruzanaInstituto Nacional IndigenistaGobierno del Estado de VeracruzFCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aguirre Beltran]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gonzalo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cuatro nobles titulados en contienda por la tierra]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arróniz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Joaquín]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ensayo de una historia de Orizaba]]></source>
<year>1980</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Citlaltépetl]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Assadourian]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Sempat]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La organización económica espacial del sistema colonial]]></article-title>
<source><![CDATA[El sistema de la economía colonia. El mercado interior regiones y espacio económico]]></source>
<year>1983</year>
<page-range>255-307</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Nueva Imagen]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Assadourian]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Sempat]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La despoblación indígena en Perú y Nueva España durante el siglo XVI y la formación de la economía colonial]]></article-title>
<source><![CDATA[Historia Mexicana]]></source>
<year>marz</year>
<month>o </month>
<day>de</day>
<volume>XXXVIII</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bakewell]]></surname>
<given-names><![CDATA[P. J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Minería y sociedad en el México colonial. Zacatecas (1546-1700)]]></source>
<year>1976</year>
<publisher-name><![CDATA[FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bazant]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jan]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evolución de la industria textil poblana (1544-1845)]]></article-title>
<source><![CDATA[Historia Mexicana]]></source>
<year>juni</year>
<month>o </month>
<day>de</day>
<volume>XIII</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bermúdez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gilberto]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[índice del Archivo Notarial de Jalapa, siglo XVI]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[Jalapa ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[H. Ayuntamiento de Jalapa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Borah Woodrow]]></surname>
<given-names><![CDATA[Wilson]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comercio y navegación entre México y Perú en el siglo XVI]]></source>
<year>1975</year>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Mexicano del Comercio Exterior]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boyd-Bowman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Meter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La emigración peninsular a América, 1529-1539]]></article-title>
<source><![CDATA[Historia Mexicana]]></source>
<year>dici</year>
<month>em</month>
<day>br</day>
<volume>XIII</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>165-192</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Braudel]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fernand]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Civilización material, economía y capitalismo, siglos XV-XVIII, 1.1, Las estructuras de lo cotidiano: lo posible y lo imposible]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Alianza Editorial]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bustos]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gerardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Libro de las descripciones. Sobre la visión geográfica de la península de Yucatán en textos españoles del siglo XVI]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-name><![CDATA[IIF-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Calderón Quijano]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Antonio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de las fortificaciones en Nueva España]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gobierno del Estado de La VeracruzCsicEscuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Calvo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Thomas]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Por los caminos de Nueva Galicia: transportes y transportistas en el siglo XVII]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Guadalajara ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de GuadalajaraCentre Français d'Etudes Mexicaines et Centroaméricaines]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carande]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ramón]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Carlos V y sus banqueros]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Crítica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carroll Patrick]]></surname>
<given-names><![CDATA[James]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mexican Society in Transition. The Blacks in Veracruz, 1750-1830]]></source>
<year>1975</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chevalier]]></surname>
<given-names><![CDATA[François]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La formación de los latifundios en México]]></source>
<year>1976</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ciudad Real]]></surname>
<given-names><![CDATA[Antonio de]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-name><![CDATA[UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Corral]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miguel del]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La costa de sotavento, 1777]]></source>
<year>1963</year>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Citlaltépetl]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Crespo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Horacio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia del azúcar en México]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-name><![CDATA[Azúcar S. A.FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Diccionario Porrúa de historia, biografía y geografía de México]]></source>
<year>1986</year>
<volume>III</volume>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Porrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Driever]]></surname>
<given-names><![CDATA[Steven]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Veracruz-Mexico City Routes in the Sixteenth Century and the Study of Pre-Industrial Transport in Historical Geography]]></article-title>
<source><![CDATA[Geografía y Desarrollo. Revista del Colegio Mexicano de Geografía]]></source>
<year>1995</year>
<volume>6,</volume>
<numero>12</numero>
<issue>12</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Elliot John]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[España y América en los siglos XVI y XVII]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Bethell]]></surname>
<given-names><![CDATA[Leslie]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de América Latina, América Latina colonial: Europa y América en los siglos XVI, XVII y XVIIl]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Crítica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Florescano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sergio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El camino México-Veracruz en la época colonial]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Veracruzana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García-Abasólo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Antonio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Martín Enríquez y la reforma de 1568 en Nueva España]]></source>
<year>1983</year>
<publisher-loc><![CDATA[Sevilla ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Diputación Provincial de Sevilla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García-Fuentes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lutgardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los peruleros y el comercio de Sevilla con las Indias, 1580-1630]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Sevilla ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Sevilla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García de León]]></surname>
<given-names><![CDATA[Antonio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Contrabando y comercio de rescate en el Veracruz del siglo XVII]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Yuste]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carmen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comercio marítimo colonial: nuevas interpretaciones y últimas fuentes]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>9-33</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[INAH]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García de León]]></surname>
<given-names><![CDATA[Antonio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Contra viento y marea. Los piratas en el Golfo de México]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Plaza y Janés]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García Márquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Agustín]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La provincia de Cuauhtochco, 1450-1524 (El dominio azteca y la conquista española en la región de Córdoba Orizaba)]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Grupo Cultural Mendocino]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García Márquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Agustín]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La gran hambruna de uno conejo: crisis agrícola y conquista de Cotaxtla, 1450-1463]]></source>
<year>sept</year>
<month>ie</month>
<day>mb</day>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[ENAH]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bernardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El marquesado del Valle. Tres siglos de régimen señorial en Nueva España]]></source>
<year>1969</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CEHColmex]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bernardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los pueblos de la sierra. El poder y el espacio entre los indios del norte de Puebla hasta 1700]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Colmex]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Garner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Long-Term Silver Mining in Spanish America: A Comparative Análisis of Peru and Mexico]]></article-title>
<source><![CDATA[American Historical Review]]></source>
<year>1998</year>
<volume>93</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>898-935</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gerhard]]></surname>
<given-names><![CDATA[Meter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Geografía histórica de la Nueva España, 1519-1821]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Geografía-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gibson]]></surname>
<given-names><![CDATA[Charles]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los aztecas bajo el dominio español, 1519-1810]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez de Cervantes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gonzalo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La vida económica y social de Nueva España al finalizar el siglo XVI]]></source>
<year>1944</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Antigua Librería Robredo, de José Porrúa e Hijos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hanke]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lewis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los virreyes españoles en América durante el gobierno de la casa de Austria]]></source>
<year>1978</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Atlas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Haring]]></surname>
<given-names><![CDATA[Clarence H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comercio y navegación entre España y las Indias]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hassig]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ross]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comercio, tributo y transportes. La economía política del valle de México en el siglo XVI]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Alianza Editorial]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hoberman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Louisa Schell]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mexico's Merchant Elite, 1590-1660. Silver, State and Society]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[Durham ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Duke University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kellenbenz]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los Fugger en España y Portugal hasta 1560]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Salamanca ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Junta de Castilla y León]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raymond L.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cochineal Production and Trade in New Spain to 1600]]></article-title>
<source><![CDATA[The Americas]]></source>
<year>abri</year>
<month>l </month>
<day>de</day>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>449-473</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López de Velasco]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Geografía y descripción universal de las Indias]]></source>
<year>1971</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Atlas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Zea]]></surname>
<given-names><![CDATA[Leopoldo Daniel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Piratas del Caribe y Mar del Sur en el siglo XVI (1497-1603)]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FFyL-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lorenzo Sanz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eufemio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comercio de España con América en la época de Felipe II]]></source>
<year>1979</year>
<publisher-loc><![CDATA[Valladolid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial de Valladolid]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lynch]]></surname>
<given-names><![CDATA[John]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los Austrias (1576-1598)]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Península]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ma. del Pilar]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La génesis del crédito colonial, ciudad de México, siglo XVI]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[IIH-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mier y Terán Rocha]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lucía]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La primera traza de la ciudad de México 1524- 1535]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miranda Flores]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fernando]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Daneels]]></surname>
<given-names><![CDATA[Annick]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Regionalismo cultural en el valle del río Atoyac]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Serrano Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Contribuciones a la historia prehispánica de la región de Orizaba-Córdoba]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[IIA-UNAMH. Ayuntamiento de Orizaba]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mohar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luz maría]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Trabajo tributario y consumo suntuario en el México antiguo]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Artes Espriu]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gloria]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Trabajo y sociedad en la historia de México. Siglos XVI-XVII]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mohar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luz maría]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tlacuilos y escribanos: el algodón y las mantas en el siglo XVI]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Mexicana de Estudios Antropológicos]]></source>
<year>1994</year>
<volume>XL</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moncada]]></surname>
<given-names><![CDATA[Omar]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Miguel Constanzo y el reconocimiento geográfico de la costa de Veracruz de 1797]]></article-title>
<source><![CDATA[Suplemento del Anuario de Estudios Americanos]]></source>
<year>1993</year>
<volume>XLIX</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<publisher-loc><![CDATA[Sevilla ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B54">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moreno Toscano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alejandra]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Florescano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El sector externo y la organización espacial y regional de México (1527-1970)]]></source>
<year>1977</year>
<publisher-loc><![CDATA[Puebla ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma de Puebla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B55">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mota y Escobar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alonso de la]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Memoriales del obispo de Tlaxcala. Un recorrido por el centro de México a principios del siglo XVII]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SEP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B56">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Motolinía]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fray Toribio de]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de los indios de la Nueva España]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Porrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B57">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Naredo]]></surname>
<given-names><![CDATA[José María]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Estudio geográfico, histórico y estadístico del cantón de la ciudad de Orizaba]]></source>
<year>1898</year>
<publisher-loc><![CDATA[Orizaba ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Imprenta del Hospicio]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B58">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Otte]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cartas privadas de emigrantes a Indias 1540-1676]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B59">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Paso y Troncoso]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco del]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Epistolario de Nueva España, 1505 -1878]]></source>
<year>1939</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Antigua Librería RobledoPorrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B60">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pastor]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodolfo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El repartimiento de mercancías y los alcaldes mayores novohispanos: un sistema de explotación, de sus orígenes a la crisis de 1810]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Woodrow]]></surname>
<given-names><![CDATA[Borah]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El gobierno provincial en la Nueva España, 1570-1787]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B61">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pierson]]></surname>
<given-names><![CDATA[Peter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Felipe II de España]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B62">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Powel]]></surname>
<given-names><![CDATA[Philip W.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La guerra chichimeca (1550-1600)]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCESEP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B63">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rees]]></surname>
<given-names><![CDATA[Peter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Transporte y comercio entre México y Veracruz, 1579-1970]]></source>
<year>1976</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SEP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B64">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ringrose]]></surname>
<given-names><![CDATA[David]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Imperio y península. Ensayos sobre historia económica de España, (siglos XVI-XIX)]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B65">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Romano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ruggiero]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mecanismo y elementos del sistema económico colonial americano. Siglos XVI-XVIH]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCEFideicomiso Historia de las Américas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B66">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[María de los Ángeles]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Economía y vida de los españoles en la Mixteca Alta:1519-1720]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[INAHGobierno del Estado de Oaxaca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B67">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[María de los Ángeles]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evolución económica de la Mixteca Alta (siglo XVll)]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Winter]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marcus C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Lecturas históricas del estado de Oaxaca, vol. II, Época colonial]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[INAHGobierno del Estado de OaxacaColección Regiones de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B68">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Romero]]></surname>
<given-names><![CDATA[María de los Ángeles]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Comercio y crédito: la relación entre la Mixteca Alta y la ciudad de Puebla en el siglo XVII]]></article-title>
<source><![CDATA[La ciudad y el campo en la historia de México. Memoria de la VII Reunión de Historiadores Mexicanos y Norteamericanos]]></source>
<year>1992</year>
<volume>II</volume>
<page-range>467-472</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[IIH-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B69">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Medrano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ethelia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los funcionarios coloniales en México como empresarios. El primer virrey Antonio de Mendoza (1535-1550)]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Castañeda]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carmen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Círculos de poder en la Nueva España]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología SocialEditorial Porrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B70">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Bella]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ismael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La organización financiera de las Indias (siglo XVI)]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Escuela Libre de DerechoFondo para la Difusión del Derecho Mexicano]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B71">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Segura]]></surname>
<given-names><![CDATA[Vicente]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Apuntes para la estadística del departamento de Orizaba]]></source>
<year>1831</year>
<publisher-loc><![CDATA[Jalapa ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oficina del Gobierno por Aburto y Blanco]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B72">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Studnicki-Gizbert]]></surname>
<given-names><![CDATA[Daviken]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[From Agents to Consulado: Comercial Networks in Colonial Mexico, 1520-1590 and Beyond]]></article-title>
<source><![CDATA[Anuario de Estudios Americanos]]></source>
<year>2000</year>
<volume>LVII</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>41-68</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B73">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Torre Villar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ernesto de la]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Instrucciones y memorias de los virreyes novohispanos]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Porrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B74">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valle Pavón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermina del]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El camino México-Puebla-Veracruz. Comercio poblano y pugnas entre mercaderes a fines de la época colonial]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Secretaría de GobernaciónAGNGobierno del Estado de Puebla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B75">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valle Pavón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermina del]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El camino de Orizaba: comercio y problemas para financiar su conservación, 1759-1795]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Ludlow]]></surname>
<given-names><![CDATA[Leonor]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Silva]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los negocios y las ganancias de la colonia al México moderno]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto MoraIIH-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B76">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valle Pavón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermina del]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Expansión de la economía mercantil y creación del Consulado de México]]></article-title>
<source><![CDATA[Historia Mexicana]]></source>
<year>marz</year>
<month>o </month>
<day>de</day>
<volume>LI</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>517-557</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B77">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valle Pavón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermina del]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los mercaderes de México y la transgresión de los límites al comercio Pacífico en Nueva España, 1550-1620]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Historia Económica]]></source>
<year>2005</year>
<volume>XXIII</volume>
<page-range>213-240</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B78">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Van Young]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eric]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[A modo de conclusión: el siglo paradójico]]></article-title>
<source><![CDATA[Empresarios, indios y estado. Perfil de la economía mexicana (siglo XVIII)]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Iberoamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B79">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ventura Beleña]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eusébio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Recopilación sumaria de todos los autos acordados de la Real Audiencia y Sala de Crimen de esta Nueva España]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[IIJ-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B80">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Williams García]]></surname>
<given-names><![CDATA[Robert]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Por el valle de Orizaba. La ruta de los embajadores de Moctezuma]]></article-title>
<source><![CDATA[Búsquedas y hallazgos. Estudios antropológicos en homenaje a Johana Faulhaber]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[IIA-UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B81">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yun Casaulla]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El siglo de la hegemonía castellana (1450-1590)]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Comín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hernandez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mauro]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Llopis]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual de historia económica de España, siglos XIX-XX]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>51-84</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Crítica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B82">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zavala]]></surname>
<given-names><![CDATA[Silvio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Asientos de la gobernación de Nueva España]]></source>
<year>1982</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[AGN]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B83">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zavala]]></surname>
<given-names><![CDATA[Silvio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El servicio personal de los indios en la Nueva España]]></source>
<year>1987</year>
<volume>I</volume><volume>II</volume>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[ColmexEl Colegio Nacional]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B84">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zavala]]></surname>
<given-names><![CDATA[Silvio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Castelo]]></surname>
<given-names><![CDATA[María]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fuentes para la historia del trabajo en la Nueva España]]></source>
<year>1980</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Estudios Históricos del Movimiento Obrero Mexicano]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
