<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1405-2253</journal-id>
<journal-title><![CDATA[América Latina en la historia económica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Am. Lat. Hist. Econ]]></abbrev-journal-title>
<issn>1405-2253</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1405-22532005000100010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los archivos bancarios mexicanos: Notas para el análisis de fuentes del sistema bancario 1900-1940]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Anaya Merchant]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de Morelos  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<numero>23</numero>
<fpage>105</fpage>
<lpage>118</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-22532005000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1405-22532005000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1405-22532005000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Dossier tem&aacute;tico: Acervos documentales de empresas mexicanas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los archivos bancarios mexicanos. Notas para el an&aacute;lisis de fuentes del sistema bancario 1900&#45;1940</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luis Anaya Merchant*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad Aut&oacute;noma de Morelos. Agradezco a Carlos Marichal las valiosas sugerencias que ha hecho al presente trabajo, cuya responsabilidad, naturalmente, es s&oacute;lo m&iacute;a.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; relevancia tiene preservar los archivos bancarios para M&eacute;xico? En primer lugar, porque los archivos permiten reexaminar la buena o mala experiencia hist&oacute;rica de esas organizaciones y, en consecuencia, distinguir los factores cr&iacute;ticos que permitieron su supervivencia o las condujeron a su liquidaci&oacute;n. En segundo lugar, porque permiten describir y explicar las relaciones entre la actividad financiera y el crecimiento econ&oacute;mico. Adicionalmente, porque la formaci&oacute;n de generaciones mejor capacitadas de banqueros atraviesa por el conocimiento m&aacute;s puntual, m&aacute;s difundido y responsable de la actividad bancaria vista desde una perspectiva hist&oacute;rica. En sentido contrario, la realizaci&oacute;n de nuevas investigaciones sobre el ramo puede dificultarse por malas condiciones o falta de informaci&oacute;n sobre el desempe&ntilde;o hist&oacute;rico de las organizaciones financieras. Su dispersi&oacute;n, el desinter&eacute;s de los propios directivos bancarios y la ausencia de una regulaci&oacute;n clara pueden multiplicar los problemas que enfrenta la preservaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica de la banca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo tiene como eje principal de reflexi&oacute;n la pregunta arriba citada, pues consideramos de la mayor importancia impulsar una discusi&oacute;n sobre las leyes que actualmente regulan la conservaci&oacute;n de archivos hist&oacute;ricos de empresas e instituciones de cr&eacute;dito en el pa&iacute;s. El trabajo se divide en cuatro apartados: el primero destaca la urgencia de clasificar y seleccionar la documentaci&oacute;n generada por las actividades bancarias. El segundo vincula esa reflexi&oacute;n general con problemas particulares del caso mexicano. En el tercero se ofrecen orientaciones b&aacute;sicas de localizaci&oacute;n de los archivos bancarios que funcionaron en M&eacute;xico en los primeros 40 a&ntilde;os del siglo XX, y el cuarto apartado se&ntilde;ala los principales problemas que afectan la preservaci&oacute;n de los archivos bancarios y se comenta la pertinencia de formular iniciativas para corregir el deterioro y/o liquidaci&oacute;n de &eacute;stos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tarea primordial de cualquier sistema bancario es la captaci&oacute;n del ahorro social para concentrarlo y redistribuirlo en forma rentable; al efectuarla, los bancos generan oportunidades de inversi&oacute;n y/o agilizan los negocios de los individuos, las empresas y los mercados, lo que redunda en la consolidaci&oacute;n de un moderno sistema de pagos. En el proceso de selecci&oacute;n de riesgos de pr&eacute;stamo, inversi&oacute;n, colocaci&oacute;n de fondos, respaldo de garant&iacute;as, emisi&oacute;n de bonos, recuperaci&oacute;n de cartera, etc., los bancos generan sistemas complejos de informaci&oacute;n con la finalidad de asegurar el dinero de sus propias utilidades, de sus accionistas y de sus ahorradores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Obviamente los bancos s&oacute;lo confieren utilidad a la organizaci&oacute;n y el desarrollo de la informaci&oacute;n de sus actividades financieras presentes, mientras que conceden poco valor y pr&aacute;cticamente nula utilidad a sus archivos hist&oacute;ricos. Adem&aacute;s, existe el peligro de que la ausencia o ineficiencia de normas legales en la materia puede facilitar la eliminaci&oacute;n de informaci&oacute;n no s&oacute;lo &uacute;til para estudios cient&iacute;fico&#45;sociales, sino tambi&eacute;n para ocultar informaci&oacute;n que pudiera resolver juicios sobre quebrantos financieros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las anteriores consideraciones &#45;de car&aacute;cter general&#45;parecen valer para el caso mexicano. Es innegable que el costo de alcanzar mejores &iacute;ndices de calidad informativa, as&iacute; como lograr una eficiente supervisi&oacute;n oficial de la banca ha sido muy alto<sup><a name="n1b"></a><a href="#n1a">1</a></sup> en el M&eacute;xico moderno, pues a las dos m&aacute;s importantes crisis bancarias de principios y de fines de siglo (1913&#45;1923 y 1982&#45;1995) han seguido periodos dif&iacute;ciles que compartieron al menos dos caracter&iacute;sticas: contracci&oacute;n del cr&eacute;dito y menores tasas de crecimiento econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se puede afinar que en la &eacute;poca constitucionalista y de la reconstrucci&oacute;n revolucionaria la calidad de la informaci&oacute;n bancaria haya mejorado significativamente. En septiembre de 1916, Venustiano Carranza, l&iacute;der del constitucionalismo, justific&oacute; su decreto de incautaci&oacute;n de la banca porfiriana por la necesidad de corregir abusos y regularla m&aacute;s cercana y rigurosamente, lo que manifiesta el reconocimiento del problema que intentamos se&ntilde;alar. M&aacute;s a&uacute;n, durante la Primera Convenci&oacute;n Bancaria, las cl&aacute;usulas de privilegios bancarios y la afectaci&oacute;n de los intereses de los usuarios continuaron siendo temas relevantes.<sup><a name="n2b"></a><a href="#n2a">2</a></sup> Sin embargo, dado el lento colapso del viejo sistema bancario y la aparici&oacute;n de intermediarios no regulados (bancos privados, denominados en la &eacute;poca "compa&ntilde;&iacute;as bancarias"), los resultados en materia de transparencia de la informaci&oacute;n bancaria que sucedieron a los cambios legales de las citadas &eacute;pocas fueron bastante magros, incluso considerando la fundaci&oacute;n y primera &eacute;poca (1925&#45;1932) del Banco de M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de las decisiones pol&iacute;ticas forzadas por circunstancias perentorias o debidas a autoritarismos que afectaron a la banca mexicana, tambi&eacute;n cabria agregar otro infortunio importante: la p&eacute;rdida de capital humano experimentado en el negocio bancario. Al respecto, me parece que los investigadores que nos hemos ocupado de revisar la historia bancaria y financiera mexicana a&uacute;n no hemos destacado suficientemente los costos impl&iacute;citos a las p&eacute;rdidas de funcionarios experimentados a partir de los cambios m&aacute;s dram&aacute;ticos que experiment&oacute; la banca mexicana. Los ejemplos m&aacute;s claros se ligan a la crisis bancaria de la revoluci&oacute;n, y m&aacute;s recientemente a la estatizaci&oacute;n (1982) ya la reprivatizaci&oacute;n de la banca (1990&#45;1992). Estos tres distintos procesos hist&oacute;ricos comparten este elemento com&uacute;n: la p&eacute;rdida de la generaci&oacute;n precedente de banqueros. &iquest;Cu&aacute;les fueron los costos que se pagaron para sustituirla? &iquest;Est&aacute;n vinculados con el estancamiento econ&oacute;mico y la falta de cr&eacute;dito a lo largo del primer lustro de los a&ntilde;os veinte y el segundo de los a&ntilde;os noventa? Las respuestas no son f&aacute;ciles. Sin embargo, al menos para los a&ntilde;os de la revoluci&oacute;n y de la reconstrucci&oacute;n se puede atestiguar que la anterior generaci&oacute;n de banqueros fue sustituida por otra menos preparada en el negocio bancario y m&aacute;s dispuesta a correr riesgos m&aacute;s altos.<sup><a name="n3b"></a><a href="#n3a">3</a></sup> Ya fuese por su inexperiencia, por su af&aacute;n de ganar mercados, por el inter&eacute;s de recuperar r&aacute;pidamente sus inversiones o por las insuficiencias del marco regulatorio, lo cierto es que las nuevas generaciones de banqueros sol&iacute;an correr mayores riesgos. Su incursi&oacute;n en un proceso de selecci&oacute;n de riesgos (manifiesto en las crisis de 1921&#45;1923) estaba vinculada tanto a su falta de experiencia como de informaci&oacute;n de buena calidad, y tuvo por consecuencia el retrasar, a&uacute;n m&aacute;s, el aletargado y fr&aacute;gil sistema bancario mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre las dificultades para la recuperaci&oacute;n y/o restablecimiento de <i>los</i> sistemas bancarios no siempre se reconoce el valor ni la importancia de generar informaci&oacute;n de buena calidad. Sin embargo, el d&eacute;ficit de informaci&oacute;n o su mala calidad suelen tener una incidencia directa en la salud financiera de los bancos. Pi&eacute;nsese, por ejemplo, en los casos donde se desea ocultar problemas a supervisores o accionistas, describibles como "pr&aacute;cticas de cosm&eacute;tica contable", que, por 10 dem&aacute;s, eran frecuentes en el M&eacute;xico del porfiriato y la revoluci&oacute;n (insistir&iacute;amos en que el citado decreto carrancista las combati&oacute;). No obstante, dichas pr&aacute;cticas no s&oacute;lo tienden a ocultar realidades a terceros, sino que tambi&eacute;n &#45;con frecuencia&#45;conducen hacia una idea equivocada del estado real del negocio. Esto es, si los problemas no suelen reflejarse en los estados contables tampoco suelen inscribirse en la percepci&oacute;n de los administradores. En el M&eacute;xico de las primeras d&eacute;cadas del siglo XX estas deficientes pr&aacute;cticas se combinaron con hiatos y lagunas legales hasta el punto de obstaculizar un sano ejercicio de inspecci&oacute;n y de normalizaci&oacute;n de la actividad bancaria por parte de las autoridades haceudarias.<sup><a name="n4b"></a><a href="#n4a">4</a></sup> Leyes demasiado liberales o, peor a&uacute;n, la aplicaci&oacute;n de un improvisado proyecto de desregulaci&oacute;n (como el que sigui&oacute; a la incautaci&oacute;n bancaria de 1916) pueden llevar a una situaci&oacute;n de deterioro y quebranto a las organizaciones bancarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto que una gu&iacute;a general del estado y localizaci&oacute;n de los archivos de los bancos que funcionaron en M&eacute;xico entre 1900 y 1940 no puede realizarse en un ensayo breve, aqu&iacute; nos limitamos a un boceto de trazos amplios y gruesos que, sin embargo, esperamos pueda ubicar a los interesados en este ramo. Quiz&aacute; el mejor modo de iniciarla sea refiriendo el modo como se organizaba o jerarquizaba el sistema bancario de la &eacute;poca y que, en realidad, guard&oacute; hasta 1925 &#45;por lo menos&#45;muchas reminiscencias de su pasado porfiriano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La banca mexicana de comienzos del siglo XX estaba integrada jer&aacute;rquicamente. En la c&uacute;spide hab&iacute;a dos bancos de emisi&oacute;n privilegiada:<sup><a name="n5b"></a><a href="#n5a">5</a></sup> Banco Nacional de M&eacute;xico y Banco de Londres y M&eacute;xico; seguidos por una veintena<sup><a name="n6b"></a><a href="#n6a">6</a></sup> de bancos emisores estatales. Adem&aacute;s de los emisores exist&iacute;an tambi&eacute;n bancos agr&iacute;colas, refaccionarios, hipotecarios y una caja de compensaci&oacute;n similar a las <i>clearinghouses</i> estadunidenses denominada Banco Central Mexicano. Estos cinco tipos de bancos eran clasificados como de "concesi&oacute;n federal", pues requer&iacute;an la autorizaci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Hacienda para iniciar sus actividades. Exist&iacute;a adem&aacute;s un sexto tipo de intermediarios que no gozaban de la "concesi&oacute;n" y a los que, consecuentemente, la Ley de Instituciones de Cr&eacute;dito no autoriz&oacute; usar el t&iacute;tulo de "bancos": nos referimos a las denominadas "casas" o "compa&ntilde;&iacute;as bancarias". No obstante carecer de estas formalidades legales, en la pr&aacute;ctica cotidiana realizaban la mayor&iacute;a de las funciones de bancos formales. Estas "casas" tuvieron una expansi&oacute;n de actividades (o inclusive un auge) luego de la crisis de los bancos emisores y la contracci&oacute;n general del sistema bancario porfiriano (1913&#45;1917); para su posicionamiento en el mercado no s&oacute;lo ayud&oacute; el desplazamiento de los antiguos competidores, sino tambi&eacute;n el que estas "casas" no estuviesen limitadas por la especializaci&oacute;n que restring&iacute;a a los bancos "concesionados". Un s&eacute;ptimo tipo de agentes financieros eran las sucursales de bancos extranjeros, los principales eran de origen franc&eacute;s, alem&aacute;n, espa&ntilde;ol, canadiense y estadunidense. Un octavo tipo de intermediarios se cre&oacute; entre el segundo lustro de los a&ntilde;os veinte y el cardenismo:<sup><a name="n7b"></a><a href="#n7a">7</a></sup> los denominados bancos nacionales o estatales, entre ellos, Banco de M&eacute;xico, Banco Nacional de Cr&eacute;dito Ejidal, Banco Nacional de Cr&eacute;dito Agr&iacute;cola, Banco Nacional de Comercio Exterior, Nacional Financiera, etc. Por &uacute;ltimo, cabr&iacute;a mencionar a las cajas de ahorro, que si bien no alcanzaron a consolidarse durante los a&ntilde;os que nos ocupan, s&iacute; comenzaron a perfilarse y a emerger, tal y como fue el caso de las Cajas cat&oacute;licas en el Baj&iacute;o mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Veamos ahora con m&aacute;s detenimiento los archivos o fondos documentales disponibles para estudiar la historia de estas diversas organizaciones bancarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1) Sin duda el mejor ejemplo de conservaci&oacute;n de un archivo bancario en M&eacute;xico lo ofrece el Banco Nacional de M&eacute;xico (localizado en su sede del Centro Hist&oacute;rico en la ciudad de M&eacute;xico). Adem&aacute;s de ser el principal banco emisor fung&iacute;a realmente como un banco de gobierno y como el principal agente financiero del Estado, y por ello su estudio tiene un doble inter&eacute;s en tanto nos permite analizar la econom&iacute;a financiera p&uacute;blica y privada. El acervo refleja su importancia hist&oacute;rica, pues no se limita a la conservaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de sus libros de contabilidad, correspondencia de Direcci&oacute;n General y de sus sucursales, sino que se ampl&iacute;a con folle te r&iacute;a, libros de contabilidad de otros bancos que fueron adquiridos o que se fusionaron con &eacute;ste, adem&aacute;s de contar con una magn&iacute;fica biblioteca especializada en el &aacute;rea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los archivos de los bancos emisores estatales se localizan en el Archivo General de la Naci&oacute;n (AGN), sin embargo, su consulta no es tan f&aacute;cil como en el primer caso; a la fecha s&oacute;lo dos cuentan con una gu&iacute;a impresa para facilitar su consulta: el Banco Mercantil de Veracruz y el Banco Oriental de M&eacute;xico.<sup><a name="n8b"></a><a href="#n8a">8</a></sup> La misma secci&oacute;n que alberga estas fuentes documentales conserva tambi&eacute;n fondos del Banco Central Mexicano, de la Caja de Pr&eacute;stamos para Obras de Irrigaci&oacute;n y Fomento a la Agricultura y de la Comisi&oacute;n Monetaria. Estas tres instituciones son claves para entender los mecanismos de integraci&oacute;n del sistema bancario porfiriano. No obstante las dos &uacute;ltimas tambi&eacute;n sirvieron de "plataformas" para fundar otras organizaciones financieras; as&iacute;, activos de la Comisi&oacute;n sirvieron para constituir nuestra actual banca central, el Banco de M&eacute;xico, y a su vez los de la Caja de Pr&eacute;stamos pasaron a manos de Nacional Financiera. Debe se&ntilde;alarse que gracias a un proyecto financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a se ha podido sufragar la catalogaci&oacute;n y elaboraci&oacute;n de un instrumento de consulta de los fondos de la Caja de Pr&eacute;stamos y de la Comisi&oacute;n Monetaria.<sup><a name="n9b"></a><a href="#n9a">9</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2) Si bien el Archivo de la <i>Comisi&oacute;n</i> Monetaria concentra la mayor cantidad de informaci&oacute;n sobre amonedaciones, t&iacute;tulos, litigios, correspondencia interna, con compa&ntilde;&iacute;as y particulares, inventarios y, en general, la documentaci&oacute;n correspondiente a la liquidaci&oacute;n de los Antiguos Bancos de <i>Emisi&oacute;n,</i> tambi&eacute;n re&uacute;ne gran cantidad de informaci&oacute;n relativa al campo mexicano y que complementa la de la Caja de Pr&eacute;stamos para Obras de Irrigaci&oacute;n y Fomento a la Agricultura &#45;organizaci&oacute;n clave para entender una salida a la crisis de 1907, al uso pol&iacute;tico de recursos y dinero durante la revoluci&oacute;n y a los or&iacute;genes del Banco Nacional de Cr&eacute;dito Agr&iacute;cola. Desde luego, otras fuentes son importantes en materia de financiamiento agr&iacute;cola: el fondo Basave (Centro de Estudios sobre la Universidad&#45;UNAM), el Gonzalo Robles (AGN) y los fondos Obreg&oacute;n y Calles (en el Fondo Calles&#45;Torreblanca &#91;FCT&#93;, ubicados en la colonia Condesa de la ciudad de M&eacute;xico). Una dispersi&oacute;n mucho m&aacute;s acentuada muestran los fondos del Banco Nacional de Cr&eacute;dito Ejidal; informaci&oacute;n sobre &eacute;ste se encuentra en litigios de casi todos los presidentes de la rep&uacute;blica despu&eacute;s de Plutarco El&iacute;as Calles (en el AGN y en el FCT).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">3) La Caja de Pr&eacute;stamos para Obras de Irrigaci&oacute;n y Fomento a la Agricultura, a pesar de ser un banco con funciones de desarrollo agr&iacute;cola, fue clasificada como un Banco Refaccionario. Igual denominaci&oacute;n correspond&iacute;a al ya mencionado Banco Central Mexicano (AGN) y al Banco Mexicano de Comercio e Industria, los tres refaccionarios m&aacute;s importantes del porfiriato.<sup><a name="n10b"></a><a href="#n10a">10</a></sup> El archivo del &uacute;ltimo se localiza en el Archivo Hist&oacute;rico del Deutsche Bank (Zimmerstrasse 6, Frankfurt del Main), pero informaci&oacute;n complementaria se encuentra en el Archivo Hist&oacute;rico del Banco Nacional de M&eacute;xico, pues &eacute;ste y la Casa Speyer de Nueva York tambi&eacute;n fueron socios de la empresa.<sup><a name="n11b"></a><a href="#n11a">11</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4) El caso de los archivos de bancos hipotecarios es menos alentador. Del estudio m&aacute;s riguroso<sup><a name="n12b"></a><a href="#n12a">12</a></sup> que existe sobre &eacute;stos no se deduce su existencia. No obstante se puede localizar informaci&oacute;n de algunos antiguos bancos hipotecarios en las <i>Memorias de</i> <i>las</i> <i>instituciones de cr&eacute;dito (1899&#150;1911</i>), en el fondo Limantour (CONDUMEX), en el Archivo de Notar&iacute;as de la Ciudad de M&eacute;xico, as&iacute; como en peri&oacute;dicos especializados de la &eacute;poca:<i>La Semana Mercantil, El Financiero, El Foro, El Economista Mexicano, El Bolet&iacute;n de la Sociedad Agr&iacute;cola Mexicana, The Mexican Yearbook, Mexican Financier</i> y <i>El Diario Oficial.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>5)</i> La suerte de los archivos de sucursales de bancos extranjeros apenas comienza a ser investigada. Como mencionamos arriba en M&eacute;xico exist&iacute;an cinco oficinas de bancos, con matrices francesas, alemanas, canadienses, espa&ntilde;olas y estadunidenses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>a)</i> Para el estudio de los bancos franceses que operaban en M&eacute;xico, existe abundante informaci&oacute;n en Par&iacute;s en los magn&iacute;ficos archivos hist&oacute;ricos de los grandes bancos de Paribas, Soci&eacute;t&eacute; Generale y Cr&eacute;dit Lyonnais.<sup><a name="n13b"></a><a href="#n13a">13</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, se encuentra alguna documentaci&oacute;n al respecto en el Archivo Hist&oacute;rico del Banco Nacional de M&eacute;xico,<sup><a name="n14b"></a><a href="#n14a">14</a></sup> cuyo capital original fue en parte importante de inversores franceses y sigui&oacute; si&eacute;ndolo durante decenios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>b)</i> En el caso de las sucursales alemanas destacan las del Deutsche Bank as&iacute; como la del Dresden Bank, respectivamente el Banco Alem&aacute;n Trasatl&aacute;ntico (transformado en 1906 en el Banco Mexicano de Comercio e Industria) y el Banco Germ&aacute;nico de la Am&eacute;rica del Sur.<sup><a name="n15b"></a><a href="#n15a">15</a></sup> No obstante, el intermediario bancario alem&aacute;n con inversiones m&aacute;s cuantiosas en M&eacute;xico era la Casa Bleichroeder, que requiere estudiarse para entender los v&iacute;nculos comerciales entre M&eacute;xico y Alemania y para explicar la suerte de empresas de alemanes afincadas en M&eacute;xico, sobre todo en lo que se refiere a la deuda p&uacute;blica porfiriana en manos de inversores germanos. El Archivo Bleichroeder es custodiado en la Baker Library de la Universidad de Harvard, pero desafortunadamente su consulta no es f&aacute;cil.<sup><a name="n16b"></a><a href="#n16a">16</a></sup> Aunque no fueron directamente sucursales de bancos alemanes, merecen ser mencionadas las casas comerciales de alemanes radicados en M&eacute;xico, las que por lo dem&aacute;s parecen haber mantenido relaciones con bancos alemanes.<sup><a name="n17b"></a><a href="#n17a">17</a></sup> En la Universidad de Sinaloa es donde se han desarrollado m&aacute;s monograf&iacute;as sobre estas casas que emplearon asiduamente el puerto de Mazatl&aacute;n para sus actividades. Sin embargo, no s&oacute;lo se desarrollaron en ese puerto, por lo que es del todo conveniente investigar la existencia de sus archivos o de fuentes que indirectamente aporten conocimiento de sus actividades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>e)</i> Entre los bancos estadunidenses que tuvieron negocios en M&eacute;xico destacan The National City Bank, American Banking Ca., The National City Bank of New York, National Bank of Commerce, First National Bank, Houston National Bank, Guardian Trust Co., y la lista ser&iacute;a m&aacute;s amplia y compleja si incluy&eacute;semos compa&ntilde;&iacute;as de seguros o si se hiciese un rastreo de este g&eacute;nero de empresas a lo largo de nuestra frontera norte. No obstante nuestra vecindad y la importancia que han logrado desarrollar lasinversiones estadunidenses es de lamentar que no exista una gu&iacute;a que d&eacute; cuenta de la existencia de los fondos hist&oacute;ricos que se preservan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>d)</i> Otro caso del que no tenemos noticias ciertas es el de las sucursales de bancos canadienses, mismos que ten&iacute;an una importancia similar o incluso mayor a la de los bancos estadunidenses. No obstante es seguro que existe informaci&oacute;n en los archivos del Canadian Bank of Comerce y del Montreal Banking Co., bajo la custodia del Canadian Royal Bank of Comerce.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6) Respecto a las casas bancarias privadas a&uacute;n no se ha destacado ni dimensionado suficientemente su importancia.<sup><a name="n18b"></a><a href="#n18a">18</a></sup> Para hacerlo valdr&iacute;a la pena introducir un par&aacute;metro de comparaci&oacute;n. Por ejemplo, puede compararse alg&uacute;n antiguo banco de emisi&oacute;n con alguna casa privada, pues este g&eacute;nero de actividad luc&iacute;a como la m&aacute;s favorecida de la &eacute;poca. Consideremos el contraste entre el Banco de Coahuila y la Casa Bancaria Purcell, ambos con sede en Saltillo, capital de Coahuila; en cuanto a su capital social el banco emisor de Coahuila sumaba 500 000 pesos, mientras que la Casa de William Purcell ten&iacute;a actividad por 1 600 000 pesos pese a tener un reconocimiento legal menor. Espero no cometer una imprecisi&oacute;n, pero hasta la fecha no tengo noticia de que tengamos un instrumento de consulta del Banco de Coahuila; cabe se&ntilde;alar que el Archivo de la Casa Purcell se encuentra bajo la custodia de sus herederos en Inglaterra y que no s&oacute;lo servir&iacute;a para aclarar el estado de sus cinco haciendas, de sus despepitadoras, del Ferrocarril Coahuila y Zacatecas, de la C&iacute;a. Industrial Saltillera, de la f&aacute;brica de La Bella Uni&oacute;n y de la Mazapil Copper Company Lim&iacute;ted, cuya posterior fusi&oacute;n con la Macocozac dar&iacute;a origen a la primera etapa de la actual Compa&ntilde;&iacute;a Pe&ntilde;oles.<sup><a name="n19b"></a><a href="#n19a">19</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el caso de la Casa Bancaria Purcell es uno de los m&aacute;s relevantes en el pa&iacute;s, poco sabemos de otras "bancarias" cuyos archivos debieran existir y cuyo n&uacute;mero creci&oacute; en la revoluci&oacute;n de forma por dem&aacute;s importante. Un breve recuento permite se&ntilde;alar la existencia en 1921 de, al menos, 27 casas bancarias repartidas entre la ciudad de M&eacute;xico y las capitales de Jalisco, Puebla, Nuevo Le&oacute;n, Coahuila, San Luis Potos&iacute;, Chihuahua, Aguascalientes y Guanajuato. Sin embargo, dicho n&uacute;mero no refleja la totalidad de estas organizaciones bancarias, pues otros estados como Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, Yucat&aacute;n, Puebla, Veracruz, etc. contaban con varias de esas empresas. No ser&iacute;a improbable encontrar no digamos archivos completos, como es el caso de la Casa Purcell, pero s&iacute; una gran cantidad de informaci&oacute;n de aquellas que sobrevivieron o fueron absorbidas en bancos de mayor tama&ntilde;o o se transformaron en otro g&eacute;nero de razones sociales.<sup><a name="n20b"></a><a href="#n20a">20</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">7) Otro punto que es importante se&ntilde;alar es el de los bancos estatales. En este caso, la dispersi&oacute;n de los fondos tambi&eacute;n tiene un peso importante aunque se combina con otros elementos que deben llamar a&uacute;n m&aacute;s nuestra atenci&oacute;n. Pero destaquemos primero el tema de la dispersi&oacute;n. Al respecto podr&iacute;amos mencionar un ejemplo significativo: el del Banco de M&eacute;xico (al menos de la gesti&oacute;n de su direcci&oacute;n general durante la mayor parte del cardenismo). As&iacute;, en el caso de la banca central mexicana, el archivo institucional encuentra su complemento &#45;para los a&ntilde;os cardenistas&#45;en el archivo personal de Luis Montes de Oca (propiedad del Centro de Estudios Hist&oacute;ricos de CONDUMEX) y en el de Eduardo Villase&ntilde;or (bajo la custodia del Archivo Hist&oacute;rico de El Colegio de M&eacute;xico), ambos directores generales en ese periodo. Por su parte, los acervos de Nacional Financiera (AGN) han integrado acervos de otras instituciones financieras &#45;Banco Azucarero, por ejemplo&#45;, pero tambi&eacute;n sufrieron separaciones en su unidad institucional original.<sup><a name="n21b"></a><a href="#n21a">21</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro fondo que merece una mayor atenci&oacute;n es el del Banco Nacional de Comercio Exterior. Realmente es un archivo que ha sido desatendido por economistas e historiadores, lo que sorprende un poco dado que su caso es relevante, en principio, por ser el organismo que el gobierno federal cre&oacute; especialmente para financiar el impulso a la exportaci&oacute;n&#45;importaci&oacute;n y que fue concebido como un soporte esencial del desarrollo econ&oacute;mico. Clasificarlo como un archivo hist&oacute;rico es pretencioso; se trata m&aacute;s bien de una bodega que preserva la documentaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de las direcciones, gerencias, subgerencias y departamentos que integran la informaci&oacute;n hist&oacute;rica del comercio exterior mexicano. Entre muebles y equipo descontinuado se conservan aproximada mente 10 000 cajas con informaci&oacute;n de al menos los &uacute;ltimos 25 o 30 a&ntilde;os, m&aacute;s una serie denominada hist&oacute;rica con material diverso que incluye los libros de contabilidad, que est&aacute;n obligados por ley a conservar, as&iacute; como las Actas del Consejo de Administraci&oacute;n. Estimo que la documentaci&oacute;n conservada m&aacute;s importante se refiere a los &uacute;ltimos 25 o 30 a&ntilde;os porque la instituci&oacute;n no cuenta con un balance global de lo que realmente conserva, y no conocemos ni podemos estimar &#45;en un tiempo corto&#45;lo que se ha eliminado, debido a que los denominados "programas de depuraci&oacute;n" entre 1995 y 2003 afortunadamente no han alcanzado sus objetivos. Digo "afortunadamente" porque el archivo cuenta con informaci&oacute;n relativa, por ejemplo, al Tratado de Libre Comercio para Am&eacute;rica del Norte, que sin duda podr&iacute;a ser muy valiosa para futuros historiadores y cient&iacute;ficos sociales. Desde luego, habr&iacute;a que llamar la atenci&oacute;n sobre otros temas, pero quisiera destacar una insuficiencia y una ventaja. La insuficiencia consiste en que BANCOMEXT no cuenta con un criterio expl&iacute;cito en la "depuraci&oacute;n", pero pese a ello s&iacute; cuenta con todos los medios t&eacute;cnicos para rotar el tipo de soporte documental; es decir, tienen toda la tecnolog&iacute;a necesaria para duplicar el material documental en microfilmes (c&aacute;maras, lentes, reproductores, etc). Equipo que, hasta donde tenemos noticia, no tienen a su disposici&oacute;n otros archivos de bancos estatales, como el de BANOBRAS o el Banco del Ej&eacute;rcito. En otras palabras, la ventaja de BANCOMEXT es que cuenta con recursos que, bien administrados, permitir&iacute;an salvar la insuficiencia de que adolece.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8) Naturalmente, una imagen m&aacute;s global de los asuntos financieros importantes durante la revoluci&oacute;n estar&iacute;a incompleta si no se hiciese menci&oacute;n del problema de la deuda mexicana. Al respecto, los investigadores pueden consultar varios archivos en la ciudad de M&eacute;xico, tal es el caso del fondo intitulado Corporation of Foreign Bondholders, &uacute;til, por ejemplo, para documentar la formaci&oacute;n e historia del Comit&eacute; Internacional de Banqueros con negocios en M&eacute;xico, cuyo microfilme es localizable en la Biblioteca de El Colegio de M&eacute;xico. Para una mejor comprensi&oacute;n de dicho Comit&eacute; es necesaria tambi&eacute;n la consulta del fondo Dwight Morrow, cuya copia en micropel&iacute;cula conserva el Instituto Mora.<sup><a name="n22b"></a><a href="#n22a">22</a></sup> Respecto a la evoluci&oacute;n de la deuda interna es aconsejable consultar el fondo del Comit&eacute; Liquidador de los Antiguos Bancos de Emisi&oacute;n, en el Archivo General de la Naci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el panorama de fuentes bancarias que he bosquejado con trazos largos, observo una constante: la desorganizaci&oacute;n tanto de los archivos bancarios como la falta de asignaci&oacute;n de recursos para emprender programas consistentes de conservaci&oacute;n y custodia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La desorganizaci&oacute;n se manifiesta no s&oacute;lo en la localizaci&oacute;n f&iacute;sica de los archivos, sino tambi&eacute;n en el mismo car&aacute;cter vago de los lineamientos y criterios con los que se depuran o se preservan los acervos, as&iacute; como en el car&aacute;cter escaso y disperso de los recursos que facilitar&iacute;an la mejor preservaci&oacute;n de estas fuentes y la divulgaci&oacute;n de su propia existencia. Me parece que este punto podr&iacute;a presentarse, en particular, a la Asociaci&oacute;n de Banqueros bajo la forma de una propuesta de trabajo conjunta que tenga como finalidad <i>aclarar los criterios que definir&aacute;n esta preservaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de lo que por</i> <i>ley</i> <i>marque que est&eacute;n obligados a satisfacer.</i> Esto podr&iacute;a vincularse, antes o despu&eacute;s, con la elaboraci&oacute;n de un segundo documento de diagn&oacute;stico orientado a identificar lo m&aacute;s exhaustivamente posible el cuadro de fortalezas y debilidades de los archivos del sector bancario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este primer diagn&oacute;stico y de la experiencia del trabajo conjunto se podr&iacute;a proponer que los bancos emprendieran un rescate m&aacute;s coordinado o asistido de sus archivos. En el caso de no poder costear su preservaci&oacute;n se los podr&iacute;a invitar a transformar o a "convertir" la base documental de papel en otros tipos de soporte material, que bien pueden ser "soportes" digitales o de micropel&iacute;cula. Estos objetivos me parecen desde luego ambiciosos, pero tambi&eacute;n, y sobre todo, relevantes para los propios bancos. Sin embargo, a ello hay que agregar otra consideraci&oacute;n: son metas realizables. Para documentar mi optimismo quisiera comentar, por &uacute;ltimo, una experiencia personal que no me parece fuera de contexto, pues se encuentra vinculada al problema; es la experiencia de coordinar los trabajos del Archivo Hist&oacute;rico Digital del Estado de Morelos emprendida por la Facultad de Humanidades de la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de Morelos. Este proyecto tiene el prop&oacute;sito de rescatar los archivos municipales, privados, de organismos p&uacute;blicos e incluso parroquiales del estado. Y si bien aparentemente son archivos de distinta naturaleza a los bancarios, la mec&aacute;nica del trabajo archiv&iacute;stico es similar. La heterogeneidad de nuestro esfuerzo, en el que nos acercamos a cabildos, alcaldes, p&aacute;rrocos y particulares de municipios de recursos muy limitados (no cabe siquiera compararlos con los recursos de que podr&iacute;an disponer las instituciones de cr&eacute;dito), ha redundado no s&oacute;lo en una mayor sensibilidad de parte de las comunidades (manifiesta, por ejemplo, en su participaci&oacute;n activa), sino tambi&eacute;n en la destinaci&oacute;n de recursos para los programas de rescate en "soportes" digitales. Dada esta experiencia, no me parece improbable presentar la iniciativa de <i>transformaci&oacute;n</i> de las bases documentales en papel de los archivos bancarios en otros tipos de soporte cuya conservaci&oacute;n sea menos onerosa. Esta iniciativa u otras pueden frenar "el proceso de depuraci&oacute;n" que lentamente ha acabado con las fuentes documentales que guardaron o a&uacute;n guardan la memoria y la experiencia hist&oacute;rica de empresas y bancos; de un sector clave de nuestra econom&iacute;a y, tambi&eacute;n, de un sector que debe estar cada vez m&aacute;s interesa.do en la calidad de su informaci&oacute;n. Despu&eacute;s de todo, como se&ntilde;alamos al principio, &eacute;se es uno de sus negocios importantes.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/alhe/n23/a10f1.jpg" target="_blank">Foto</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Anaya Merchant, Luis, "La crisis internacional y el sistema bancario mexicano, <i>1907&#45;1909", Secuencia,</i> n&uacute;m. 54, septiembre&#45;diciembre de 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667537&pid=S1405-2253200500010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, "Un sindicato financiero germano&#45;americano al final del porfiriato; el Banco Mexicano de Comercio e Industria", ponencia presentada en el Coloquio M&eacute;xico&#45;Alemania, M&eacute;xico y la Econom&iacute;a Atl&aacute;ntica. Siglos XVIII&#45;XX, 29 Y 30 de mayo, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667539&pid=S1405-2253200500010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Colapso y reforma. La integraci6n del sistema bancario en el M&eacute;xico revolucionario,</i> 1913&#45;1932, M&eacute;xico, UAZ/Porr&uacute;a, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667541&pid=S1405-2253200500010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>Un sindicato financiero germano&#45;americano al final del porfiriato. El Banco Mexicano de Comercio e Industria,</i> en prensa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667543&pid=S1405-2253200500010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cerutti, Mario y Carlos Marichal, <i>La banca regional en M&eacute;xico, 1870&#45;1930,</i> M&eacute;xico, COLMEX/FCE, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667545&pid=S1405-2253200500010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Charlton, Mamie, <i>La vida de Guillermo Purcell, 1844&#45;1909,</i> M&eacute;xico, CESHAC/Archivo Municipal de Saltillo, 1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667547&pid=S1405-2253200500010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Convenci&oacute;n Bancaria de</i> 1924, M&eacute;xico, Editorial Cultura, 1924.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667549&pid=S1405-2253200500010001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Landes, David, "Bleichroeders and Rothschilds. The Problem of Continuity in the Family Firm" en Charles Rosenberg, <i>The Family in History,</i> Pensilvania, University of Pennsylvania Press, 1975.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667551&pid=S1405-2253200500010001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ludlow, Leonor (coord.), <i>Cat&aacute;logo de fondos documentales del Banco Oriental de M&eacute;xico, 1900&#45;1932,</i> M&eacute;xico, Instituto Mora, 2001 (Colecci&oacute;n Perfiles, serie Fuentes).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667553&pid=S1405-2253200500010001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; y Carmen Bl&aacute;zquez (coords.), <i>Cat&aacute;logo de fondos documentales del Banco Mercantil de Veracruz;</i> (1897&#45;1933), M&eacute;xico, Instituto Mora, 1997 (Colecci&oacute;n Perfiles, serie Fuentes).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667555&pid=S1405-2253200500010001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Riguzzi, Paolo, "The Legal System, Institutional Change, and Financial Regulation in Mexico, 1870&#45;1911: Mortgage Contracts and Long Tenn Credit" en Jeffrey Bortz y Stephen Haber, <i>The Mexican Economy, 1870&#45;1930. Essays on the Economic History on Institutions, Revolution and Growth,</i> Stanford, Leland Stanford Junior University, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667557&pid=S1405-2253200500010001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stern, Frutz, <i>Gold and Iron. Bleichroeder, and the building ofthe German empire,</i> Nueva York, Knopf, 1977.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667559&pid=S1405-2253200500010001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zebad&uacute;a, Emilio, <i>Banqueros</i> <i>y</i> <i>revolucionarios: la soberan&iacute;a financiera de M&eacute;xico,</i> 1914&#45;1919, M&eacute;xico, FCE, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=667561&pid=S1405-2253200500010001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n1a"></a><a href="#n1b">1</a></sup> En <i>otro</i> trabajo hemos mostrado deficiencias de estos sistemas de supervisi&oacute;n y c&oacute;mo &eacute;stas pod&iacute;an allanar el camino de los <i>cracks.</i> V&eacute;ase Anaya, "Crisis", 2002.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n2a"></a><a href="#n2b">2</a></sup> V&eacute;ase, <i>Convenci&oacute;n</i>, 1924.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n3a"></a><a href="#n3b">3</a></sup> Para un panorama de la compleja sustituci&oacute;n de esa generaci&oacute;n de banqueros, v&eacute;ase Zebad&uacute;a, <i>Banqueros,</i> 1994; Anaya, <i>Colapso</i>, 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n4a"></a><a href="#n4b">4</a></sup> La ley con la que se fund&oacute; el Banco de M&eacute;xico en 1925 dejaba en libertad a los bancos privados de asociarse con &eacute;ste, y s&oacute;lo despu&eacute;s de 1932, tanto la reglas de asociaci&oacute;n como de supervisi&oacute;n sobre &eacute;stos comenz&oacute; a modificarse. Antes y durante <i>ese</i> &iacute;nterin la Secretar&iacute;a de Hacienda regul&oacute; la actividad bancaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n5a"></a><a href="#n5b">5</a></sup> Privilegiada por el derecho que ten&iacute;an para que sus billetes circularan en el &aacute;mbito nacional, a diferencia de los emisores estatales cuya circulaci&oacute;n se restring&iacute;a al estado para el que estaban autorizados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n6a"></a><a href="#n6b">6</a></sup> El n&uacute;mero de &eacute;stos vari&oacute; a lo largo del porfiriato por motivo de crisis y fusiones. Luegode la incautaci&oacute;n carrancista su n&uacute;mero se redujo a nueve, pero ya ninguno de &eacute;stos conserv&oacute; la facultad de emisi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n7a"></a><a href="#n7b">7</a></sup> No obstante, durante el constitucionalismo se transformaron dos instituciones que prefiguraron la creaci&oacute;n de bancos estatales: la Comisi&oacute;n Monetaria y la Caja de Pr&eacute;stamos para Obras de Irrigaci&oacute;n y Fomento de la Agricultura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n8a"></a><a href="#n8b">8</a></sup> V&eacute;ase Ludlow y Bl&aacute;zquez, <i>Cat&aacute;logo,</i> 1997; Ludlow, <i>Cat&aacute;logo,</i> 2001.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n9a"></a><a href="#n9b">9</a></sup> La "Gu&iacute;a sucinta" de los citados fondos fue elaborada por Jes&uacute;s M&eacute;ndez y no ha sido editada a&uacute;n; sin embargo, el Archivo General de la Naci&oacute;n cuenta con copia de la gu&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n10a"></a><a href="#n10b">10</a></sup> Aunque no los &uacute;nicos, pues el porfiriato vio nacer otras cuatro organizaciones similares: el Banco Comercial Refaccionario de Chihuahua, el Banco Espa&ntilde;ol Refaccionario y los Bancos Refaccionarios de Campeche y Michoac&aacute;n. Infortunadamente no disponemos de informaci&oacute;n verificada de la existencia y localizaci&oacute;n de sus archivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n11a"></a><a href="#n11b">11</a></sup> Sobre la historia de este banco he escrito un trabajo de investigaci&oacute;n, <i>Un sindicato financiero germano&#45;americano al final del porfiriato. El Banco Mexicano de Comercio e Industria,</i> actualmente en prensa.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n12a"></a><a href="#n12b">12</a></sup> V&eacute;ase Riguzzi, "Legal", 2002.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n13a"></a><a href="#n13b">13</a></sup> Un manuscrito del libro coordinado por Carlos Marichal y Albert Broder sobre las influencia de la banca francesa en Am&eacute;rica Latina, 1870&#45;1940, actualmente en prensa, ofrece informaci&oacute;n sobre estas fuentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n14a"></a><a href="#n14b">14</a></sup> El Nacional de M&eacute;xico se fund&oacute; en 1881 por la fusi&oacute;n del Banco Mercantil Mexicano y el Banco Nacional Mexicano, que era una sucursal del Banco Franco&#45;Egipcio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n15a"></a><a href="#n15b">15</a></sup> El Archivo Hist&oacute;rico del Dresden Bank fue trasladado a Hamburgo hace dos a&ntilde;os y no he tenido la oportunidad de consultarlo directamente. Adem&aacute;s de haber realizado el trabajo referido en la nota 11, <i>dispongo</i> de una buena cantidad de copias fotost&aacute;ticas como para ofrecer una imagen global del archivo del Banco Mexicano de Comercio e Industria, y en un porcentaje mucho menor, de la sucursal mexicana del Trasatl&aacute;ntico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n16a"></a><a href="#n16b">16</a></sup> El trabajo de Stern, <i>Gold,</i> 1977, revela la amplitud de los negocios de Heunan B1eichroeder. En sentido complementario los or&iacute;genes de su fortuna y sus relaciones familiares con los Rothschild pueden revisarse en Landes, "Bleichroeders", 1975.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n17a"></a><a href="#n17b">17</a></sup> Due&ntilde;os de &eacute;stas participaron como accionistas <i>del</i> Banco Mexicano de Comercio e Industria, v&eacute;ase Anaya, "Sindicato", 2003.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n18a"></a><a href="#n18b">18</a></sup> Entre los trabajos que intentan subsanar hiatos a&uacute;n presentes en la historiograf&iacute;a, v&eacute;anse Cerutti y Marichal, <i>Banca,</i> 2003, y Anaya Merchant, <i>Colapso,</i> 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n19a"></a><a href="#n19b">19</a></sup> Si bien el origen de la familia era irland&eacute;s, el archivo Purcell est&aacute; hoy en Inglaterra. Para m&aacute;s informaci&oacute;n de ambos cons&uacute;ltese, Charlton, <i>Vida,</i> 1997.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n20a"></a><a href="#n20b">20</a></sup> Algunos ejemplos de ello pueden localizarse en el Archivo Hist&oacute;rico de BANAMEX. Los archivos estatales de notar&iacute;as; y judiciales suelen aportar informaci&oacute;n sobre sus actividades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n21a"></a><a href="#n21b">21</a></sup> Tanto el archivo Cenara Robles (AGN), como el de la Caja de Pr&eacute;stamos y el de la Comisi&oacute;n Monetaria preservan informaci&oacute;n que sirve a los investigadores interesados en la primera &eacute;poca de Nacional Financiera.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><a name="n22a"></a><a href="#n22b">22</a></sup> Dicho archivo cuenta tambi&eacute;n con informaci&oacute;n cualitativa importante que permite observar, entre otras cosas, las tensiones entre los grupos de los acreedores financieros y de los grupos de inter&eacute;s, las presiones diplom&aacute;ticas, etc&eacute;tera.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Anaya Merchant]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La crisis internacional y el sistema bancario mexicano, 1907-1909]]></article-title>
<source><![CDATA[Secuencia]]></source>
<year>sept</year>
<month>ie</month>
<day>mb</day>
<volume>54</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Anaya Merchant]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA["Un sindicato financiero germano-americano al final del porfiriato; el Banco Mexicano de Comercio e Industria", ponencia presentada en el Coloquio México-Alemania, México y la Economía Atlántica. Siglos XVIII-XX]]></source>
<year>29 Y</year>
<month> 3</month>
<day>0 </day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Anaya Merchant]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Colapso y reforma. La integraci6n del sistema bancario en el México revolucionario, 1913-1932]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[UAZPorrúa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Anaya Merchant]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Un sindicato financiero germano-americano al final del porfiriato. El Banco Mexicano de Comercio e Industria]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cerutti]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mario]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marichal]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La banca regional en México, 1870-1930]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[COLMEXFCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Charlton]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mamie]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La vida de Guillermo Purcell, 1844-1909]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CESHACArchivo Municipal de Saltillo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Convención Bancaria de 1924]]></source>
<year>1924</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Cultura]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Landes]]></surname>
<given-names><![CDATA[David]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Bleichroeders and Rothschilds. The Problem of Continuity in the Family Firm]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Rosenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Charles]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Family in History]]></source>
<year>1975</year>
<publisher-loc><![CDATA[^ePensilvania Pensilvania]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University of Pennsylvania Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ludlow]]></surname>
<given-names><![CDATA[Leonor]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Catálogo de fondos documentales del Banco Oriental de México, 1900-1932]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Mora]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ludlow]]></surname>
<given-names><![CDATA[Leonor]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Blázquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carmen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Catálogo de fondos documentales del Banco Mercantil de Veracruz; (1897-1933)]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Mora]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Riguzzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paolo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[The Legal System, Institutional Change, and Financial Regulation in Mexico, 1870-1911: Mortgage Contracts and Long Tenn Credit]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Bortz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jeffrey]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haber]]></surname>
<given-names><![CDATA[Stephen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Mexican Economy, 1870-1930. Essays on the Economic History on Institutions, Revolution and Growth]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Stanford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Leland Stanford Junior University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stern]]></surname>
<given-names><![CDATA[Frutz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Gold and Iron. Bleichroeder, and the building ofthe German empire]]></source>
<year>1977</year>
<publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Knopf]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zebadúa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Emilio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Banqueros y revolucionarios: la soberanía financiera de México, 1914-1919]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[FCE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
