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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Propuestas metodol&oacute;gicas para analizar la televisi&oacute;n</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Gonz&aacute;lez Dom&iacute;nguez</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b><b>Soulages, Jean&#150; Claude (2007), <i>Les rh&eacute;toriques t&eacute;l&eacute;visuelles. Leformatage du regard</i></b> Bruxelles: De Boeck&#150;INA, 153 pp., ISBN 9782804153380</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico. E&#150;mail: </i><a href="mailto:cgdomin@hotmail.com">cgdomin@hotmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La televisi&oacute;n, como fen&oacute;meno social surgido recientemente,<sup><a href="#notas">1</a></sup> demanda diversas y pertinentes metodolog&iacute;as para su estudio. Cuesti&oacute;n comprensible si tomamos en cuenta los avatares que configuran este fen&oacute;meno comunicativo a cada momento y en cada espacio social. En medio de estas circunstancias inexorables, el libro de Jean&#150;Claude Soulages, <i>Les rh&eacute;toriques t&eacute;l&eacute;visuelles. Le formatage du regard (Las ret&oacute;ricas televisuales.</i><a href="#notas"><sup>2</sup></a><i> El formateo de la mirada) </i>desarrolla una reflexi&oacute;n metodol&oacute;gica necesaria para los especialistas del an&aacute;lisis de la televisi&oacute;n. Parad&oacute;jicamente, trat&aacute;ndose de un fen&oacute;meno relativamente nuevo en la historia, dicha obra nos sugiere retomar el pensamiento ret&oacute;rico<sup><a href="#notas">3</a> </sup>para no s&oacute;lo pensar, sino analizar la televisi&oacute;n. La sugerencia no es encontrar un repertorio de f&oacute;rmulas ret&oacute;ricas anquilosadas en la pantalla chica, sino concebir una diversidad de estilos y g&eacute;neros televisivos y sus respectivas ret&oacute;ricas televisuales que justamente formatean la mirada del telespectador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para tal tarea te&oacute;rico&#150;metodol&oacute;gica, Jean&#150;Claude Soulages nos advierte sobre la necesidad de alejarse de posturas que deploran los productos televisivos, pero que no profundizan en el fen&oacute;meno. Por el contrario, propone abordar las dimensiones est&eacute;ticas y expresivas de este medio audiovisual sin tomar en cuenta el gusto (la norma de lo est&eacute;tico), sino el uso; no el "aura de la obra" (Walter Benjamin), sino el formateo de la mirada. En este sentido, se deben considerar varios componentes para comprender las ret&oacute;ricas televisuales que terminan en un consumo del <i>ciudadano cat&oacute;dico</i>;<sup><a href="#notas">4</a></sup> quien se presenta como parte constitutiva de este fen&oacute;meno cultural que es la producci&oacute;n y consumo de la televisi&oacute;n. Dicho lo anterior, es importante tomar en cuenta, dice nuestro autor, la interacci&oacute;n cognoscitiva y de cooperaci&oacute;n que demandan los diferentes tipos de dispositivos televisivos: los medial&oacute;gicos; los socioecon&oacute;micos que determinan la audiencia; los sociocomunicativos al interior de los programas, as&iacute; como los que integran al televidente. Al mismo tiempo se deben tomar en cuenta: los componentes est&eacute;tico&#150;formales de los textos televisivos que se instalan y se presentan efectivos para el p&uacute;blico; y finalmente los componentes imaginarios propios de las sociedades. Todas estas dimensiones del fen&oacute;meno televisivo han sido omitidas (o al menos consideradas en una segunda posici&oacute;n) en los paradigmas cl&aacute;sicos de la comunicaci&oacute;n. En consecuencia, en general las investigaciones se han reducido a los contenidos u objetivos de los medios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De estas dimensiones, <i>Las ret&oacute;ricas televisuales. El formateo de la mirada </i>no va a dar cuenta directamente, pues se trata de componentes de tipo sociol&oacute;gico. La pertinencia de <i>Las ret&oacute;ricas televisuales </i>es la de "proponer nuevos instrumentos de an&aacute;lisis considerando de manera efectiva el vasto panorama de formas y de contenidos de la pantalla chica; &#91;...&#93; de tomar en cuenta sobre todo la especificidad de procedimientos de lenguaje y de formas esc&oacute;picas singulares que son autor&iacute;a del medio televisual" (p. 7). En efecto, los an&aacute;lisis propuestos por Jean&#150;Claude Soulages, sobre los dispositivos televisuales, nos deben conducir a complementar las dimensiones sociol&oacute;gicas, descritas en el p&aacute;rrafo anterior, relacionadas con el ciudadano cat&oacute;dico, &eacute;ste, pieza fundamental del lado de la recepci&oacute;n. En otras palabras, los productos televisivos (es decir, los programas de televisi&oacute;n) habr&aacute;n de responder a la demanda de un consumo particular. De aqu&iacute; que el conocimiento de los componentes textuales de la televisi&oacute;n, sus propuestas verbo&#150;esc&oacute;pico&#150;ret&oacute;ricas, o lo que ser&iacute;a <i>le formatage du regard </i>(el formateo de la mirada), nos conducir&iacute;an a observar "los determinantes que aportan los elementos de estas <i>im&aacute;genes&#150;mundo </i>que el medio engendra para, m&aacute;s all&aacute;, dibujar los contornos de las configuraciones imaginarias y identitarias que generan continuamente los programas televisivos" (p. 10).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, se tratar&iacute;a de un programa de investigaci&oacute;n pertinente y necesario, donde parecen combinarse consideraciones que no son exclusivas de la disciplina de la comunicaci&oacute;n, sino evidentemente tambi&eacute;n de la sociolog&iacute;a. Pero como hemos se&ntilde;alado, la propuesta de Jean&#150;Claude Soulages sobre el objeto televisual es la de analizar los dispositivos del <i>formateo de la mirada </i>que la televisi&oacute;n nos ofrece, a trav&eacute;s de las im&aacute;genes&#150;mundo que, construidas en ese complejo del imaginario social tanto del lado de su producci&oacute;n como de su consumo, nos colocan en <i>un mirar </i>que no sabemos si viene del otro o de uno mismo (el televidente). En otras palabras, ese formateo de la mirada es producto de una intersubjetividad como pr&aacute;ctica cultural, generada por las industrias culturales y el ciudadano cat&oacute;dico, ubicados ambos en el espacio p&uacute;blico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicha forma de abordar la televisi&oacute;n constata una vez m&aacute;s la importancia y la dignidad que &eacute;sta ha adquirido como objeto de estudio acad&eacute;mico a justo t&iacute;tulo.<sup><a href="#notas">5</a></sup> A este respecto, Jean&#150;Claude Soulages es claro cuando invoca el trabajo de Pierre Sorlin, para quien la experiencia audiovisual reclama esbozos posest&eacute;ticos que habr&aacute;n de formularse en un metalenguaje propio. Justamente a este metalenguaje, construido gracias al esfuerzo de muchos investigadores del audiovisual, Soulages recurre para evidenciar la pertinencia anal&iacute;tica desplegada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (la suya incluida) para comprender, en este caso, los avatares de la televisi&oacute;n. Es as&iacute; que la obra de nuestro autor, a lo largo de sus siete cap&iacute;tulos, aborda aspectos concretos de la textualidad de la televisi&oacute;n, no sin relacionar las dimensiones sociol&oacute;gicas y sus respectivos efectos en el espacio p&uacute;blico, incluyendo evidentemente el impacto de la cultura audiovisual en su producci&oacute;n y en su consumo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo el concepto de <i>im&aacute;genes&#150;mundo, </i>Jean&#150;Claude Soulages muestra que la televisi&oacute;n se presenta en nuestros d&iacute;as como un importante dispositivo que nos pone en contacto con lo que llamamos realidad. Se trata fundamentalmente de tres formas esc&oacute;picas y que corresponden a tres tipos de programas televisivos. &Eacute;stas son: de mostraci&oacute;n (donde el mundo se deja ver como tal,<sup><a href="#notas">6</a> </sup>es decir, im&aacute;genes epist&eacute;micas), de espect&aacute;culo (donde el mundo est&aacute; para contemplarse, es decir, im&aacute;genes atractivas) y de ficci&oacute;n (del orden de la narraci&oacute;n fictiva). Estas formas esc&oacute;picas nos relacionan con el mundo. De ah&iacute; que se les llame "im&aacute;genes&#150;monde", porque nos establecen en un <i>continuum </i>de nuestro estar frente a la c&aacute;mara chica, en una disposici&oacute;n que nos encuadra la realidad, ya sea del orden de lo cognoscitivo, de lo contemplativo o del ocio. Esta es la trascendencia sociol&oacute;gica de dichos reg&iacute;menes esc&oacute;picos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo se concretizan estas formas esc&oacute;picas? Bajo ret&oacute;ricas televisuales que formatean la mirada, nuestra mirada. A trav&eacute;s de una minuciosa descripci&oacute;n (ejemplos concretos resultado de ciertas investigaciones), Jean&#150;Claude Soulages evidencia la puesta en marcha de los diversos dispositivos televisuales que integran al telespectador, justamente en esas im&aacute;genes&#150;mundo. Se trata b&aacute;sicamente de dos ret&oacute;ricas: de la interpelaci&oacute;n o de participaci&oacute;n del televidente sobre lo que est&aacute; viendo. Se hablar&iacute;a en este caso, seg&uacute;n el autor, de <i>espect&aacute;culos televisivos para p&uacute;blicos </i>o <i>espect&aacute;culos televisivos para espectador, </i>que se construyen en funci&oacute;n del telespectador deseado por el programa (y en funci&oacute;n del g&eacute;nero evidentemente). Esto requiere una habilidad est&eacute;tico&#150;t&eacute;cnica de los productores&#150;realizadores, pero tambi&eacute;n una determinada demanda de consumo televisivo de ciertos p&uacute;blicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas caracter&iacute;sticas interpelan, sin duda, la cuesti&oacute;n de estilo y de g&eacute;nero<sup><a href="#notas">7</a> </sup>para el an&aacute;lisis de estos programas televisivos. Ambos conceptos, dice nuestro autor, dan cuenta de una temporalidad social que se data en la historia de las sociedades. Por un lado, el g&eacute;nero aparece como construcci&oacute;n hist&oacute;rica necesaria en la producci&oacute;n y consumo de los textos, los cuales obedecen a una serie de normas textuales en funci&oacute;n de un <i>horizonte de espera</i><sup><a href="#notas">8</a></sup> por el otro, el estilo, como conjunto de normas subjetivas en t&eacute;rminos de econom&iacute;a est&eacute;tica y cultural, identifica cada programa (serie de textos) o bien cada &eacute;poca, al interior de cada uno de los g&eacute;neros. Mientras que un g&eacute;nero permanece m&aacute;s estable en el tiempo, un estilo tiende a desaparecer. La propuesta de Jean&#150;Claude Soulages para observar esta textualidad ser&iacute;a a trav&eacute;s de diferentes estratos: esc&oacute;picos, cin&eacute;ticos, ic&oacute;nicos, pl&aacute;sticos, comunicacionales, verbales, los cuales se analizar&iacute;an junto con distintas formas de expresi&oacute;n b&aacute;sicas de encuadramiento (escena, ventana, fresco, recorrido), mismos que habr&iacute;a que ubicar en un cierto dispositivo de mediaci&oacute;n gen&eacute;rica (de mostraci&oacute;n, de espect&aacute;culo o de ficci&oacute;n). Con estas categor&iacute;as, ricas en ense&ntilde;anzas metodol&oacute;gicas, <i>Las ret&oacute;ricas televisuales </i>nos ofrecen poder desarrollar nuestros an&aacute;lisis, sin olvidar su conexi&oacute;n con el &aacute;mbito sociol&oacute;gico (aspecto por desarrollar en cada investigaci&oacute;n de acuerdo con las preocupaciones de la misma).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, por ejemplo, la l&oacute;gica de las ret&oacute;ricas televisuales de programas televisivos de estudio, por necesidad metodol&oacute;gica, obliga a observar el papel de la relaci&oacute;n entre el trabajo de cabina y lo que sucede en el estudio (tanto en su disposici&oacute;n arquitect&oacute;nica, como de los actos comunicativos que all&iacute; se desarrollan). Para tal aspecto se requiere de manera imperante el concepto de <i>dispositivo. </i>En <i>Las ret&oacute;ricas televisuales, </i>Jean&#150;Claude Soulages<sup><a href="#notas">9</a></sup> menciona ciertas metodolog&iacute;as que han permitido observar las din&aacute;micas comunicacionales que se desarrollan en este medio audiovisual y sus correspondientes dispositivos para producir efectos discursivos. As&iacute;, hay que tomar en cuenta, por ejemplo: las diversas perspectivas espectatoriales; las sincron&iacute;as y asincron&iacute;as comunicacionales; las sincron&iacute;as tem&aacute;ticas y situacionales; as&iacute; como el juego que se construye entre el <i>ethos, </i>el <i>pathos </i>y el logos.<sup><a href="#notas">10</a></sup> La combinaci&oacute;n de todos estos dispositivos televisuales produce efectos discursivos diversos y condiciona el discurso de los sujetos hablantes, en el marco del estudio televisivo (espacio arquitect&oacute;nico de ciertos programas de la televisi&oacute;n y sus reglas de din&aacute;mica comunicativa).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros dispositivos de los cuales la instituci&oacute;n televisiva echa mano de manera recurrente y se deben considerar para su an&aacute;lisis es el <i>terreno, </i>las <i>secuencias </i>y los <i>roles.</i><a href="#notas"><sup>11</sup></a> El primero es el anclaje referencial desde donde la televisi&oacute;n lleva "la realidad" al televidente, no necesariamente en el tiempo y espacio desde los cuales suceden los eventos. Se trata de poner ante los ojos del telespectador "una ventana abierta del mundo". Con este dispositivo los valores indiciales funcionan como garant&iacute;a de veracidad del discurso de informaci&oacute;n, se produce un efecto ciertamente de realismo propio a este discurso televisual. El segundo es tambi&eacute;n una f&oacute;rmula muy repetida que tiende a mostrar de "forma transparente" la realidad. Es un recurso ciertamente narratol&oacute;gico donde se construye una trama, la tensi&oacute;n de &eacute;sta y su resoluci&oacute;n.<sup><a href="#notas">12</a></sup> Un ejemplo elocuente que ilustra este procedimiento es el segmento <i>No comment </i>del noticiario televisivo <i>Euronews, </i>donde, justamente, una serie de im&aacute;genes sin comentarios pretenden entregarnos la realidad tal cual es, como si el discurso verbal fuera un accesorio in&uacute;til, como si una orientaci&oacute;n discursiva fuera incapaz de suplir lo que el propio dispositivo de la c&aacute;mara de televisi&oacute;n nos representa.<sup><a href="#notas">13</a> </sup>El tercero, los roles, nos remite a la representaci&oacute;n de fragmentos de vida de un personaje, a quien le corresponden ciertas secuencias de acci&oacute;n que posteriormente se convierten en c&oacute;digos visuales; esto conlleva una repetici&oacute;n de estereotipos sociales: elementos cotidianos de vida y sus respectivos espacios f&iacute;sicos y sociales de convivencia. Los efectos discursivos de estos dispositivos pueden crear empat&iacute;a, o lo que algunos llaman fen&oacute;meno "teleg&eacute;nico".<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior se relaciona con ciertos g&eacute;neros televisivos que, sobre todo en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, se han producido. Esta diversificaci&oacute;n de g&eacute;neros est&aacute; &iacute;ntimamente vinculada con la representaci&oacute;n del propio ciudadano cat&oacute;dico de carne y hueso en la televisi&oacute;n. Se trata de un fen&oacute;meno especular que satisface un cierto narcisismo del televidente promedio, quien se ve as&iacute; mismo en la "tele". De aqu&iacute; la presencia de lo que se conoce como la "tele&#150;realidad" (los diferentes <i>talks&#150;shows, </i>o bien <i>Big brother, Star academy, </i>o programas de prueba en escenarios naturales como <i>Operation seduction</i><a href="#notas"><sup>15</sup></a><i>).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, por un lado y dependiendo de los g&eacute;neros televisivos, se despliegan ret&oacute;ricas televisuales que no deben dejarse de lado. Parad&oacute;jicamente, es al dispositivo de ficcionalizaci&oacute;n a la que recurre la televisi&oacute;n, cuando &eacute;sta pretende mostrarnos la realidad "tal cual es". Por un lado, dec&iacute;amos con anterioridad, la necesidad de construir una trama, un nudo y un desenlace en el discurso de informaci&oacute;n, comporta un tratamiento de ostentaci&oacute;n visual (los roles de los personajes). Dado que no es posible capturar (grabar por el dispositivo t&eacute;cnico propio de este medio audiovisual), en el momento preciso de un evento no programado, se recurre a una <i>feintaise</i><a href="#notas"><sup>16</sup></a> (en espa&ntilde;ol la podr&iacute;amos traducir como "simulaci&oacute;n actoral"). Como bien lo se&ntilde;ala Soulages: "este 'doble cuerpo', propio del personaje, es frecuentemente desbordado por el del actor, fen&oacute;meno diametralmente opuesto a los mecanismos inherentes al universo factual" (p. 108). En efecto, lo que la televisi&oacute;n nos muestra como real, acaba por estar contaminado por una ficci&oacute;n donde los individuos pasan de ser personajes a actores; y donde la realidad de un estar ah&iacute; a un rol actoral de gui&oacute;n. Por otro lado, justamente este formateo de la mirada, como resultado de la puesta en marcha del conjunto de los dispositivos televisivos, tiene como objetivo fundir al telespectador y los personajes representados de la pantalla chica: "Es esto en efecto, en &uacute;ltima instancia, el componente mediag&eacute;nico del terminal televisual y su contexto de recepci&oacute;n que priman: una serializaci&oacute;n y un tiempo compartidos y fundidos en una cohabitaci&oacute;n estructural entre el p&uacute;blico y los programas y quiz&aacute; en el esp&iacute;ritu de los programadores, la utop&iacute;a de poder lograr una osmosis de los dos" (p. 113). Ret&oacute;rica de integraci&oacute;n de los telespectadores a la representaci&oacute;n <i>quasi </i>ficcional de toda la televisi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro desarrollo metodol&oacute;gico interesante de Soulages es el referente al flujo semi&oacute;tico que es la televisi&oacute;n. &Eacute;ste, dice el autor, puede comprenderse tambi&eacute;n como procesos de <i>fragmentaci&oacute;n, </i>de <i>intermedialidad</i><a href="#notas"><sup>17</sup></a> y ciertamente de <i>intersemiotizaci&oacute;n. </i>Estos tres procesos obedecen a factores ciertamente de orden comercial, pero tambi&eacute;n a un orden est&eacute;tico derivado de las posibilidades t&eacute;cnico&#150;semi&oacute;ticas del dispositivo de la televisi&oacute;n. La fragmentaci&oacute;n se refiere a la delimitaci&oacute;n de programas en el <i>continuum </i>temporal, pero sobre todo a la identificaci&oacute;n de g&eacute;neros y fragmentos en el flujo televisual al interior de los mismos programas: la publicidad como elemento de fragmentaci&oacute;n (los clips publicitarios entre los programas), las r&uacute;bricas al interior de los programas (publirreportajes,<sup><a href="#notas">18</a></sup> entrevistas, secciones informativas, los cuales producen programas que pueden inscribirse en un conjunto de g&eacute;neros).<sup><a href="#notas">19</a></sup> La fragmentaci&oacute;n tiene que ver tambi&eacute;n con la composici&oacute;n lineal del flujo televisivo. As&iacute;, por ejemplo, algunas instancias de producci&oacute;n de programas televisivos suelen adelantarse al <i>zapping </i>de los televidentes: antes de que &eacute;stos cambien de canal, la televisora lo hace por ellos al presentar im&aacute;genes que interpelan la atenci&oacute;n del televidente sin permitirle abandonar el programa en cuesti&oacute;n,<sup><a href="#notas">20</a></sup> imponi&eacute;ndole una mirada permanente sobre la textualidad televisual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por intermedialidad, Soulages se refiere al car&aacute;cter m&uacute;ltiple de los componente de un programa, en t&eacute;rminos de g&eacute;nero y de semiotizaci&oacute;n: la "figuraci&oacute;n de &#91;...&#93; universos audiovisuales, si recurre a dispositivos de mediatizaci&oacute;n determinadas, se alimenta constantemente de fen&oacute;menos de intermedialidad y de uso diverso de g&eacute;neros,<sup><a href="#notas">21</a></sup> v&eacute;ase de interculturalidad" (p. 126). Casos elocuentes de esta intermedialidad es el videoclip musical y el spot publicitario, los cuales, al obedecer a l&oacute;gicas comerciales, se han construido como una combinaci&oacute;n de diversos g&eacute;neros hasta instalar una cultura de producci&oacute;n y consumo hist&oacute;ricamente datados. El videoclip musical al hacer "ver" el sonido y promocionando la figura y la canci&oacute;n de un cantante; el spot publicitario al recurrir al g&eacute;nero narrativo (y sus implicaciones melodram&aacute;ticas), para difundir un producto comercial o propagand&iacute;stico. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el an&aacute;lisis de esta fragmentaci&oacute;n e intermedialidad se requiere echar mano del proceso de intersemiotizaci&oacute;n.<sup><a href="#notas">22</a></sup> La fabricaci&oacute;n de estos nuevos productos televisuales conduce a pensar en las posibilidades est&eacute;tico&#150;ret&oacute;ricas&#150;semi&oacute;ticas propias de la televisi&oacute;n que surgen en el marco de l&oacute;gicas socioculturales en el uso de este medio audiovisual. Si se habla de estas posibilidades que involucran a los tres procesos, comentados aqu&iacute;, es justo reconocer la plasticidad de la televisi&oacute;n y con ello el potencial semi&oacute;tico para construir discursos, cuyos sentidos son interpelados e interpelan a sus destinatarios (el resultado de la interacci&oacute;n social entre la instituci&oacute;n televisi&oacute;n y sus televidentes es la producci&oacute;n de signos, en su sentido semi&oacute;tico y, en consecuencia, discursos). As&iacute;, Soulages, bas&aacute;ndose en Jean&#150;Marc Vernier,<sup><a href="#notas">23</a> </sup>considera, junto con este autor, que este medio audiovisual ha edificado tres contratos de visibilidad, es decir, "modalidades de exposici&oacute;n de ver", a trav&eacute;s de tres tipos de im&aacute;genes: imagen en profundidad (lo mostrado es lo real), imagen en superficie (el mundo es puesto en escena) e imagen fragmento (el discurso fragmento como "pulsi&oacute;n", caso del videoclip). Cada una de estas im&aacute;genes dieg&eacute;ticas y extradieg&eacute;ticas crea paisajes ontol&oacute;gicos<sup><a href="#notas">24</a></sup> que corresponden a sus respectivos g&eacute;neros y/o programas televisivos. Sus efectos est&eacute;tico&#150;ret&oacute;rico&#150;discursivos no ser&iacute;an otra cosa que el trabajo de una intersemiotizaci&oacute;n que se instala en un momento dado en las sociedades por y para usos espec&iacute;ficos, a trav&eacute;s de los dispositivos televisuales, present&aacute;ndose hist&oacute;ricamente in&eacute;ditos.<sup><a href="#notas">25</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin duda, todos estos elementos metodol&oacute;gicos que presentan <i>Las ret&oacute;ricas televisuales. Elformateo de la mirada </i>son valiosas aportaciones para el investigador de la televisi&oacute;n. Su utilidad radica en pensar las especificidades con las que trabajan los dispositivos, as&iacute; como sus usos en la textualidad televisual. En este sentido, el propio autor recuerda la propuesta de Patrick Charaudeau,<sup><a href="#notas">26</a></sup> para quien un an&aacute;lisis transversal de los <i>polos de producci&oacute;n, de recepci&oacute;n </i>y <i>del producto </i>ser&iacute;a deseable, cuando se emprende una investigaci&oacute;n de la televisi&oacute;n. En este &uacute;ltimo polo <i>Las ret&oacute;ricas televisuales </i>cumplen su cometido: aportar elementos metodol&oacute;gicos de la textualidad televisual, sin desconectarse de posibles implicaciones societales<sup><a href="#notas">27</a></sup> de tales usos, mutaciones y avatares de uno de los medios de comunicaci&oacute;n de masas m&aacute;s importantes, en el desarrollo del espacio p&uacute;blico y de la industria cultural actuales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los an&aacute;lisis de Jean&#150;Claude Soulages, presentados en <i>Las ret&oacute;ricas televisuales, </i>nos llevan a observar claramente la correspondencia de los usos de los dispositivos televisuales en el &aacute;mbito societal, y con esto el alcance del t&eacute;rmino de <i>ciudadano cat&oacute;dico, </i>para comprender que la televisi&oacute;n se ha convertido en un lugar de pasaje frecuentado por este tipo de ciudadano. Pi&eacute;nsese, dice Soulages, en el <i>talk shows, </i>el <i>reality&#150;show </i>o la tele&#150;realidad. En efecto, lugares donde el ciudadano cat&oacute;dico se ve perfectamente reflejado en sus preocupaciones y aspiraciones sociales. Es aqu&iacute; donde "la pregunta lancinante que ha dominado hace tiempo el campo de la investigaci&oacute;n &#151;&iquest;qu&eacute; hacen los medios con sus p&uacute;blicos?&#151; se ha progresivamente borrado en beneficio de otra &#151;&iquest;quiz&aacute; ser&iacute;a m&aacute;s oportuno aclarar el juego complejo de interacci&oacute;n que se establece alrededor entre este par de involucrados &#91;medios y p&uacute;blicos&#93;, no solamente sobre el valor de cambio, sino sobre todo del valor de uso de estos bienes culturales?" (p. 140). Sin duda la respuesta ser&iacute;a afirmativa e incluso podr&iacute;amos invertir la primera:<sup><a href="#notas">28</a></sup> &iquest;Qu&eacute; hacen los p&uacute;blicos con los medios ? Se tratar&iacute;a no de una pregunta para el estudio de recepci&oacute;n, sino para pensar la influencia de los p&uacute;blicos (por su consumo) en la producci&oacute;n, en este caso de la televisi&oacute;n como instituci&oacute;n social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Basta recordar que contamos con la presencia de la televisi&oacute;n en los hogares desde hace apenas un poco m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, y sin embargo sus transformaciones y usos han sido muchas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Para el caso concreto del t&iacute;tulo de este libro que rese&ntilde;amos, preferimos traducir el t&eacute;rmino <i>t&eacute;l&eacute;visuelle </i>por televisual (ciertamente menos "natural" en castellano que televisivo), porque es m&aacute;s fiel al abordaje de la textualidad de la televisi&oacute;n, es decir, su sentido est&aacute; m&aacute;s asociado con los componentes del texto de las producciones televisivas (g&eacute;neros, estilos, formatos). Al hacerlo as&iacute; se es m&aacute;s fiel sem&aacute;nticamente al t&eacute;rmino franc&eacute;s, ya que en castellano suele usarse "televisivo" sin distinguirse del "televisual".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Lo que no ser&iacute;a una sorpresa si consideramos que la ret&oacute;rica ser&iacute;a un ancestro de las teor&iacute;as de la comunicaci&oacute;n (Bautier, Roger, <i>De la rh&eacute;torique &agrave; la communication, </i>Grenoble, PUG, 1994), 400 a&ntilde;os antes de nuestra era, con la sistematizaci&oacute;n de Arist&oacute;teles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> T&eacute;rmino acu&ntilde;ado que nos parece interesante para recordar que toda producci&oacute;n televisiva tiene una terminal "dependiente de una red medi&aacute;tica y ante la cual el tele (espectador) se presenta como un usuario y un socio" (p. 7), quien participa en la generaci&oacute;n del fen&oacute;meno televisivo en raz&oacute;n de usos y consumos, en el orden de lo semi&oacute;tico, comunicativo y social del espacio p&uacute;blico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Como lo se&ntilde;ala acertadamente Guy Lochard en su art&iacute;culo "La t&eacute;l&eacute;vision comme op&eacute;rateur de l&eacute;gitimation des SIC", en la revista <i>Herm&egrave;s, </i>n&uacute;m. 38, CNRS Editions, Par&iacute;s, 2004. Para remitirnos a un contraste, es pertinente evocar el caso de los estudios cinematogr&aacute;ficos que adquirieron m&aacute;s r&aacute;pidamente un estatus acad&eacute;mico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> No que esas im&aacute;genes sean neutras o presenten al mundo tal cual es, sino que <i>pretenden </i>factualmente dar cuenta del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Nociones abundantemente discutidas sobre todo en el terreno de la literatura. Con esto, justamente puede observarse la necesidad de la interdisciplinariedad que convocan los estudios en comunicaci&oacute;n y que en <i>Las ret&oacute;ricas televisivas </i>se aprecia su utilidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Soulages se apoya en este t&eacute;rmino desarrollado por Hans Robert Jauss en sus estudios literarios <i>(Pour une esth&eacute;tique de la r&eacute;ception, </i>Gallimard, Par&iacute;s, 1978).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Justamente este autor forma parte activa de ese grupo de investigadores que en Francia, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, no ha dejado de aportar herramientas metodol&oacute;gicas a partir del concepto de <i>dispositivo, </i>para el estudio de la televisi&oacute;n. V&eacute;ase, por ejemplo: Jean&#150;Claude Soulages, <i>La Mise en sc&egrave;ne de l'information t&eacute;l&eacute;visuelle, </i>Par&iacute;s, Nathan, INA (1999); Guy Lochard, "Parcours d'un concept dans les &eacute;tudes t&eacute;l&eacute;visuelles", en revista <i>Herm&egrave;s, </i>n&uacute;m. 25, CNRS (1999). De ambos autores, una revisi&oacute;n epistemol&oacute;gica interesante se encuentra en: "La parole politique &agrave; la t&eacute;l&eacute;vision. Du logos &agrave; l'ethos", en revista <i>R&eacute;seaux, </i>n&uacute;m. 118, CNET (2003), particularmente las p&aacute;ginas 88&#150;91.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Cabe destacar que estos tres conceptos provenientes de la ret&oacute;rica cl&aacute;sica participan de un cuadro te&oacute;rico que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha resultado por dem&aacute;s productivo. El uso de dichos conceptos puede aplicarse para el an&aacute;lisis en la toma de la palabra (es decir, el habla en oposici&oacute;n a la lengua como la concibe Saussure), o para observar c&oacute;mo el habla de un sujeto hablante (su discurso) se construye por la instancia de producci&oacute;n. En estudios de comunicaci&oacute;n apenas comienzan a explotarse estos t&eacute;rminos, v&eacute;ase por ejemplo: Guillaume, Soulez, "Ethos, &eacute;nonciation, m&eacute;dia. S&eacute;miotique de l'ethos", en revista <i>Recherches en communication, </i>n&uacute;m. 18, Universit&eacute; Catholique de Louvain, pp. 175&#150;198 (2002); Carlos Gonz&aacute;lez Dom&iacute;nguez, "El ethos del conductor del noticiario televisivo. Una comparaci&oacute;n entre los noticiarios de Francia y M&eacute;xico", en la <i>Revista Mexicana de Comunicaci&oacute;n, </i>n&uacute;m. 104, M&eacute;xico, Fundaci&oacute;n Manuel Buend&iacute;a (2007), pp. 56&#150;60.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> El autor habla de <i>sc&eacute;narisations </i>pero si lo traducimos literalmente como "guionizaciones" no encontramos el equivalente cercano al castellano, preferimos <i>roles </i>(como actividad actoral en una escena).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> La referencia a Paul Ricoeur en este pasaje es obligada ( <i>Temps et r&eacute;citIII, Le temps racont&eacute;, </i></font><font face="verdana" size="2">Par&iacute;s, Seuil, 1985).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Lo que ser&iacute;a en s&iacute; mismo un discurso a justo t&iacute;tulo, pero que se pretende ocultar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> T&eacute;rmino usado para significar las posibilidades emp&aacute;ticas producidas sobre el objeto (el personaje) que la televisi&oacute;n representa, como lo hace la c&aacute;mara fotogr&aacute;fica con su objeto (fotog&eacute;nico). V&eacute;ase, por ejemplo : Philippe, Marion, "narratologie m&eacute;diatique et m&eacute;diag&eacute;nie des r&eacute;cits", en revista <i>Recherches en communicaction, </i>n&uacute;m. 7, Louvain, Universit&eacute; Catholique de Louvain (1997), pp. 61&#150;89.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Programas concebidos desde un mismo modelo y propuestos internacionalmente, pero producidos a nivel nacional, lo que los lleva a poseer caracter&iacute;sticas culturales propias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Concepto acu&ntilde;ado por Fran&ccedil;ois Jost, para indicar los momentos en los cuales los personajes de la vida cotidiana se someten a simular sus acciones como si &eacute;stas sucedieran naturalmente en un tiempo y espacio social "natural", frente al dispositivo de la c&aacute;mara de televisi&oacute;n ( <i>Un monde &agrave; notre image. Enunciation, cin&eacute;ma, t&eacute;l&eacute;vision, </i>Par&iacute;s, M&eacute;ridiens Klincksieck, 1993).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> <i>Cfr. Interm&eacute;dialit&eacute; </i>(pp. 125&#150;127) que traducimos aqu&iacute; como intermedialidad; t&eacute;rmino que ubicar&iacute;amos entre el de multimedia y el de mediatizaci&oacute;n. El primero alude al dispositivo t&eacute;cnico, y el segundo al dispositivo cognoscitivo&#150;discursivo con el que trabaja todo producto medi&aacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Aqu&iacute;, el caso del noticiario televisivo mexicano puede mencionarse, si pensamos en los publirreportajes que suelen confundirse (para el televidente no avisado) con los reportajes propios del noticiario. Los primeros ser&iacute;an parte de una continuidad, pero al mismo tiempo son una fragmentaci&oacute;n en el flujo de este g&eacute;nero. Lo mismo se debe aplicar con la publicidad en el flujo del noticiero mexicano (a diferencia del franc&eacute;s que carece de publicidad y se presenta como un todo en continuo).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> A esta fragmentaci&oacute;n que describe Jean&#150;Claude Soulages puede agregarse todo elemento visual (discursivo necesariamente) que aparece en la pantalla. Por ejemplo, en un partido de futbol, la publicidad (a trav&eacute;s de bandas y juegos virtuales sobre el terreno de juego o la tribuna del estadio). Esto es un flujo que se fragmenta al interior de un espacio televisual supuestamente ajeno a la "realidad" del evento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> Nos parece que estar&iacute;amos hablando de la imposici&oacute;n de un <i>ritmo </i>como dispositivo constitutivo de todo programa televisivo y que ser&iacute;a pertinente que se tomara en cuenta en un an&aacute;lisis. V&eacute;anse, por ejemplo, los estudios de Pascale Michon <i>(Rythmes, pouvoir et mondialisation, </i>Par&iacute;s, PUF, 2005).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Aqu&iacute; el autor utiliza la palabra <i>transg&eacute;n&eacute;ricit&eacute; &#91;cfr. </i>pp. 125&#150;127&#93;, para significar un uso de g&eacute;neros no "normativo" o una combinaci&oacute;n de &eacute;stos en un mismo programa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Tratando de ser m&aacute;s fieles al original franc&eacute;s <i>(inters&eacute;mioticit&eacute;), </i>ocupar&iacute;amos el t&eacute;rmino intersemioticidad, pero preferimos intersemiotizaci&oacute;n por ser m&aacute;s castellanizado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> "Les trois ordres de l'image t&eacute;l&eacute;visuelle", en revista <i>Quaderni, </i>n&uacute;m. 4, Par&iacute;s, Ediciones Laura Wind (1988), pp. 9&#150;18.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> Lo que podr&iacute;amos remitir sin duda al <i>formateo de la mirada </i>que Jean&#150;Claude Soulages propone a lo largo de esta obra: que ser&iacute;a el proceso de <i>formaci&oacute;n de mirar el mundo, </i>desde la producci&oacute;n misma principalmente, pero tambi&eacute;n desde el consumo televisivo de los p&uacute;blicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> Para Soulages este car&aacute;cter inaudito produce nuevas "actitudes espectatoriales", en raz&oacute;n de una correspondencia entre la forma de representar el mundo y el supuesto car&aacute;cter ontol&oacute;gico de lo representado, v&iacute;a los signos, necesariamente semiotizados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> En 2005 este autor edit&oacute; su libro <i>Les m&eacute;dias et l'information. L'impossible transparence </i>(Bruxelles, De Boeck&#150;INA, 2005), que es la versi&oacute;n actualizada de aquella de 1997 bajo el nombre de <i>Le discours d'infomation m&eacute;diatique. La construction du miror social. </i>V&eacute;anse particularmente las p&aacute;ginas 14&#150;20 de la edici&oacute;n de 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> Como sabemos, el t&eacute;rmino <i>societal, </i>a diferencia de <i>social, </i>se distingue por poner el acento en las propias caracter&iacute;sticas de las sociedades para pensar sus din&aacute;micas espec&iacute;ficas, para evitar cortes anal&iacute;ticos arbitrarios. V&eacute;ase Maurice Marc, "M&eacute;thode comparative et analyse soci&eacute;tal. Les implications th&eacute;oriques des comparaisons internationales", en revista <i>Sociologie du travail, </i>n&uacute;m. 2, Elsevier (1989), pp. 175&#150;191.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> Soulages parece seguir las sugerencias de Umberto Eco (Cfr. "Indagaci&oacute;n semiol&oacute;gica del mensaje televisivo", en <i>Cuadernos de comunicaci&oacute;n, </i>No 36, Centro Avanzado de Comunicolog&iacute;a Aplicada, S/f, p. 51&#150;58; "El caso y la trama. La experiencia televisiva y la est&eacute;tica", en <i>Obra abierta, </i>Barcelona, Planeta, 1992, p. 226&#150;250).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Gonz&aacute;lez Dom&iacute;nguez. </b>Doctorado y M&aacute;ster en Ciencias de la Informaci&oacute;n y de la Comunicaci&oacute;n por la Universidad de la Sorbonne&#150;Paris III. Licenciado en Comunicaci&oacute;n por la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico. Profesor&#150;investigador de la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Administraci&oacute;n P&uacute;blica de la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico. Ex jefe del &aacute;rea de radio y televisi&oacute;n del Instituto Mexiquense de Cultura. L&iacute;nea de investigaci&oacute;n: an&aacute;lisis ret&oacute;rico&#150;semi&oacute;tico&#150;discursivo de la televisi&oacute;n, basado en los dispositivos televisuales. Ha publicado "&iquest;El espacio p&uacute;blico sirve al di&aacute;logo del espacio p&uacute;blico? Una aproximaci&oacute;n comparativa Francia&#150;M&eacute;xico", en la revista <i>Contribuciones desde Coatepec, </i>n&uacute;m. 13, Toluca (2007); "El ethos del conductor televisivo. Una comparaci&oacute;n entre los noticiarios de Francia y M&eacute;xico", en la <i>Revista Mexicana de Comunicaci&oacute;n; </i>"Pensar el discurso m&eacute;dico desde la comunicaci&oacute;n", en <i>Nuevas agendas en estudios en comunicaci&oacute;n, </i>M&eacute;xico (en prensa).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
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