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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>The New Case for Bureaucracy</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rafael Ruiz Ortega</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>de Charles T. Goodsell, SAGE CQ Press, 2014, 234 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Estudiante del Doctorado en Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas, CIDE.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es evidente en muchos aspectos de la vida cotidiana la connotaci&oacute;n negativa que se da al t&eacute;rmino "burocracia" y con sus representantes, "los bur&oacute;cratas". En general, al escuchar esa palabra se asocia con ineficiencia, desperdicio de recursos, corrupci&oacute;n, mal servicio, prepotencia, sobrerregulaci&oacute;n y lentitud, entre otros adjetivos peyorativos. Incluso, en la jerga popular, para hacer referencia a procesos tardados y con mucho papeleo, regularmente se dice que son procesos burocratizados. Sin embargo, ante lo anterior, que no s&oacute;lo se evidencia en el d&iacute;a a d&iacute;a, sino tambi&eacute;n en un vasto cuerpo te&oacute;rico desarrollado por reconocidos estudiosos del &aacute;rea, cabe preguntarse: &iquest;son verdaderas todas esas afirmaciones?, &iquest;es realmente tan mala la burocracia?, &iquest;existen elementos que puedan hablar en su favor? Esas y otras cuestiones relacionadas son las que plantea Charles T. Goodsell en <i>The New Case for Bureaucracy</i>.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Considerado como un ferviente defensor de la burocracia, la idea central del autor es que la mayor&iacute;a de las "imputaciones" a la burocracia se basan en estereotipos o mitos que, por lo menos para la burocracia estadounidense, no aplican como tales, y que si se usan los incentivos, recursos y procedimientos adecuados, la burocracia puede ser todo lo contrario de esas acusaciones. En ese sentido, sin pretender dar respuestas acabadas ni sesgar opiniones al respecto, el autor presenta datos, evidencias e incluso an&eacute;cdotas que pueden ayudar a estructurar una respuesta propia a las interrogantes ya mencionadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe decir que este libro se podr&iacute;a considerar como una secuencia del libro <i>The Case for Bureaucracy que Goodsell</i> public&oacute; en 1985. Sin embargo, &eacute;l mismo se&ntilde;ala (y se puede apreciar en el libro) que aunque los argumentos siguen siendo en favor de la burocracia como un aparato indispensable en un pa&iacute;s democr&aacute;tico como Estados Unidos, &eacute;stos son m&aacute;s moderados, pues reconoce de manera impl&iacute;cita que la burocracia estadounidense presenta serias deficiencias y que no se puede negar que haya situaciones, agencias o individuos que cumplan con el perfil negativo. Pero tambi&eacute;n destaca que existe un n&uacute;mero considerable de virtudes y casos de &eacute;xito que pueden ser extrapolados a todas las &aacute;reas de la misma y a diferentes niveles de gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Visto as&iacute;, este libro en verdad constituye un nuevo caso para la burocracia, pues los datos y evidencias que se presentan corresponden en su mayor&iacute;a a eventos de la &uacute;ltima d&eacute;cada, que incluso sucedieron cuando el libro estaba por terminarse. Tales pruebas se exhiben de una manera did&aacute;ctica que facilita su lectura, pues a partir de plantear en cada cap&iacute;tulo una serie de preguntas se aboca a presentar argumentos tanto te&oacute;ricos como emp&iacute;ricos para que cada lector forme su propia tesis. De esa manera, el libro representa un aporte fundamental para formar un pensamiento cr&iacute;tico hacia la burocracia a partir de reconocer sus posibles virtudes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto est&aacute; dividido en cinco cap&iacute;tulos. En el primero, el autor expone que en general el libro presenta una concepci&oacute;n de la burocracia pr&aacute;cticamente contraria a la forma en la que la mayor&iacute;a de los estadounidenses la concibe. Seg&uacute;n Goodsell, por su naturaleza individualista y apego a las ideas del libre mercado, tienden a concebirla de una manera negativa, mientras que &eacute;l se&ntilde;ala que uno de los puntos que lo hace sentir orgulloso de su pa&iacute;s es precisamente la relativa competencia y dedicaci&oacute;n con la que los servidores p&uacute;blicos americanos hacen trabajar la democracia estadounidense d&iacute;a con d&iacute;a. Asimismo, deja en claro que el libro no se refiere a la burocracia como gobierno fallido, sino en general a la administraci&oacute;n p&uacute;blica estadounidense, que en volumen es amplia, tanto por lo que se gasta en ella como por su n&uacute;mero de trabajadores y su dispersi&oacute;n en todo el pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese sentido, despu&eacute;s de presentar de manera breve los or&iacute;genes te&oacute;ricos de la burocracia, as&iacute; como su estructura en Estados Unidos, en la que seg&uacute;n sus datos, en 2011 trabajaban m&aacute;s de 22 millones en los tres niveles de gobierno, se&ntilde;ala que el estereotipo negativo que se tiene de la burocracia se puede ver tanto en pel&iacute;culas y programas de televisi&oacute;n como en las redes sociales y se refleja en cifras de diversas encuestas sobre la confianza de los ciudadanos en el gobierno y sus instituciones. A partir del an&aacute;lisis de tales encuestas concluye que a pesar de que desde 1997 hasta 2012 se muestra una tendencia creciente de desconfianza hacia el gobierno, ha habido puntos de inflexi&oacute;n en los que dicha confianza aumenta o disminuye. Tambi&eacute;n concluye que aunque al hablar de burocracia como &oacute;rgano completo del gobierno la percepci&oacute;n es negativa, no sucede lo mismo cuando se desagrega por agencias, de tal manera que en algunas se conf&iacute;a m&aacute;s que en otras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este cap&iacute;tulo tambi&eacute;n muestra algunos de los argumentos te&oacute;ricos con los que diferentes autores condenan o defienden la burocracia. Entre los primeros sit&uacute;a a quienes sostienen que la burocracia no trabaja o por lo menos no como debiera y en su defecto se deben buscar nuevas formas de trabajo; que la exponen como una fuerza opresiva que no permite que los funcionarios sean libres para tomar decisiones y en muchos casos llegan a tergiversar los objetivos iniciales, y que la perciben como antidemocr&aacute;tica. Entre los segundos destaca a quienes afirman que la burocracia s&iacute; trabaja; que puede permitir la libertad y adem&aacute;s enriquecer intelectualmente a los funcionarios p&uacute;blicos y a quienes defienden que puede contribuir a la democracia. En los cap&iacute;tulos siguientes se centra en contrastar esas posturas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo cap&iacute;tulo el autor presenta datos y conclusiones de estudios que ponen en duda algunas de las afirmaciones condenatorias hacia la burocracia. La primera de ellas tiene que ver con el hecho de que la burocracia no satisface a los ciudadanos. Ante ello, expone los hallazgos de diferentes estudios enfocados en captar la percepci&oacute;n y satisfacci&oacute;n de los ciudadanos sobre los servicios que brindan agencias gubernamentales, y encuentran que en general &eacute;stas son positivas. Eso lo atribuye a las tareas espec&iacute;ficas que cada una de ellas lleva a cabo, siendo mejor evaluadas las que dan apoyo en vez de exigir obligaciones ciudadanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda afirmaci&oacute;n que contrasta es la que tacha a la burocracia de ineficiente. A partir del an&aacute;lisis del &Iacute;ndice Federal de Productividad, muestra que las agencias y programas gubernamentales, en general, han mantenido una productividad creciente desde 1967. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que otros estudios encaminados a valorar los resultados sociales que las agencias y programas gubernamentales han tenido en diferentes objetivos de prioridad nacional, han encontrado que, con excepci&oacute;n del combate a la pobreza, diez de once rubros analizados han tenido considerables avances de 1980 a 2009.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar contrasta la afirmaci&oacute;n de que el sector p&uacute;blico est&aacute; plagado de vicios mientras que el sector privado est&aacute; dotado de elementos que lo hacen m&aacute;s eficiente. Cita el estudio emblem&aacute;tico de B&aacute;rbara Stevens (1985), quien a partir de comparar diferentes rubros y actividades realizadas por ambos sectores lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que, con excepci&oacute;n del costo total de provisi&oacute;n de servicios, la eficiencia en todas las actividades analizadas tuvo un nivel similar en los dos sectores; por lo que afirma que, considerando aspectos puramente econ&oacute;micos, lo m&aacute;s inteligente es la privatizaci&oacute;n, pero si se consideran tambi&eacute;n aspectos sociales, la decisi&oacute;n ya no resulta tan clara. En ese sentido, apoyado tambi&eacute;n en otros estudios con objetivos y resultados similares, Goodsell concluye que aun cuando en algunos rubros el sector privado sea m&aacute;s eficiente, en otros puede tener resultados inesperados, como disminuir la transparencia, la calidad en el servicio y la sensibilidad social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuarta condena es la del crecimiento inevitable e insostenible de la burocracia. Ante ella, el autor encontr&oacute; que en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os el n&uacute;mero de trabajadores se redujo en trece ocasiones y s&oacute;lo aumento en siete. Adem&aacute;s, que el ratio de funcionarios por cada mil habitantes, aunque leve, se ha mantenido a la baja. Pero a nivel estatal y local s&iacute; hall&oacute; un crecimiento significativo de 1982 a 2009. Aun as&iacute;, resalta que en los tres niveles de gobierno se ha observado una estabilizaci&oacute;n desde el a&ntilde;o 2000.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La quinta y &uacute;ltima afirmaci&oacute;n que el autor contrasta en este cap&iacute;tulo es la que tilda a la burocracia de est&aacute;tica y conservadora. Al respecto, presenta algunos estudios que no encontraron correlaciones importantes entre el promedio de edad de los ejecutivos y la decadencia de las agencias. En esa misma l&iacute;nea contrasta la afirmaci&oacute;n de que la innovaci&oacute;n y la renovaci&oacute;n son raras en la burocracia. A favor expone el papel del gobierno en el surgimiento de internet, en el cual muchas ideas surgieron de trabajadores gubernamentales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tercer cap&iacute;tulo, Goodsell discute las cr&iacute;ticas basadas en comparar a los bur&oacute;cratas estadounidenses con los ciudadanos en general. En primer t&eacute;rmino analiza la afirmaci&oacute;n de que los servidores p&uacute;blicos est&aacute;n sobre&#45;pagados, ante lo cual encuentra resultados tanto a favor como en contra. Por ejemplo, menciona que cuando se considera el nivel educativo, los trabajadores p&uacute;blicos en los niveles m&aacute;s bajos s&iacute; est&aacute;n mejor pagados; pero conforme sube el nivel educativo, las cosas se revierten.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo t&eacute;rmino, a partir del an&aacute;lisis de la composici&oacute;n racial, &eacute;tnica y de g&eacute;nero de la burocracia estadounidense, contrasta la afirmaci&oacute;n de que no es incluyente. En cuanto a lo racial y &eacute;tnico, con el an&aacute;lisis de los censos de Estados Unidos concluye que en efecto existe una sobrerrepresentaci&oacute;n de blancos y negros y una subrepresentaci&oacute;n de hispanos y asi&aacute;ticos en la burocracia en todos sus niveles. Pero al hacer el an&aacute;lisis seg&uacute;n el nivel de los puestos, uno de los principales resultados es que de 1980 a 2008, aunque los blancos han seguido siendo mayor&iacute;a en todos los niveles, su porcentaje ha disminuido en favor de las minor&iacute;as, principalmente la de los negros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En relaci&oacute;n con el g&eacute;nero, tambi&eacute;n encuentra subrepresentaci&oacute;n de mujeres, pero expone diferentes estudios que muestran un ascenso en la participaci&oacute;n de las mujeres en altos niveles de la administraci&oacute;n p&uacute;blica desde 1970. Adem&aacute;s, ante la afirmaci&oacute;n de que las mujeres est&aacute;n en desventaja por el car&aacute;cter jer&aacute;rquico de la burocracia, muestra que algunos estudios concluyen que las mujeres llegan a tener mayor influencia en diferentes aspectos del dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. La postura de Goodsell al respecto es a favor de que no se discrimine, pero se&ntilde;ala que lo importante es que haya una representaci&oacute;n real de los intereses de cada grupo y que su comparaci&oacute;n se d&eacute; s&oacute;lo por cuestiones meritocr&aacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer t&eacute;rmino, analiza si realmente los bur&oacute;cratas son culpables de muchos "dolores" que los ciudadanos estadounidenses les atribuyen. El primer punto en contra de ellos es que tienden a no votar o hacerlo por la izquierda, en favor de candidatos liberales. Pero Goodsell muestra diferentes estudios que han encontrado que los bur&oacute;cratas votan m&aacute;s, que apoyan m&aacute;s a los dem&oacute;cratas, que su ideolog&iacute;a tiende m&aacute;s a ser conservadora, que su opini&oacute;n en diferentes &aacute;reas de pol&iacute;ticas es muy similar a la del p&uacute;blico en general y que apoyan m&aacute;s las regulaciones ambientales. El segundo punto en contra es que la burocracia tiene una personalidad inflexible ante las reglas. Ante ello, el autor cita estudios que concluyen que la existencia de ese fen&oacute;meno es razonablemente raro y que por el contrario, la mayor&iacute;a de ellos tienden a usar otras maneras de solucionar los problemas que se les presentan, sin obstruir el logro de los objetivos generales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuarto lugar, pone a prueba la cr&iacute;tica de deshumanizaci&oacute;n de la burocracia. Para ello cita algunos trabajos que muestran lo contrario, se&ntilde;alando que los bur&oacute;cratas tend&iacute;an a pensar de manera individual e inteligente. Lo cual Goodsell cree que se debe a la mayor educaci&oacute;n promedio de los bur&oacute;cratas sobre otros trabajadores o que esos trabajos atraen a personas creativas e inteligentes. En quinto t&eacute;rmino, analiza la cuesti&oacute;n de si los bur&oacute;cratas son confiables al seguir las instrucciones de sus superiores (lo que en econom&iacute;a se llama el problema del agente&#45;principal). Nuevamente encuentra estudios que desdicen la afirmaci&oacute;n de que los bur&oacute;cratas eluden o sabotean las tareas que se les asignan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, presenta evidencia para constatar si en efecto existe un adoctrinamiento de los servidores p&uacute;blicos. A partir del an&aacute;lisis de la <i>Federal Employee Viewpoint Survey</i>, conducida por la <i>US Office of Personnel Management</i>, concluye que la mayor&iacute;a de los empleados federales est&aacute;n motivados con su trabajo, tienen regular o buena opini&oacute;n sobre sus agencias y avalan a sus supervisores en cuanto a liderazgo, compromiso y honestidad. Sin embargo, a partir del an&aacute;lisis de otros trabajos emp&iacute;ricos, considera que la brutal realidad muestra que para motivar a los humanos es necesario que los incentivos intr&iacute;nsecos de las creencias e ideolog&iacute;as deben ser acompa&ntilde;ados de adecuados incentivos materiales, lo cual depende de cada agencia, ya que cada una tiene su historia y evoluci&oacute;n institucional propia. A partir de todo lo anterior, Goodsell concluye el cap&iacute;tulo apuntando que los trabajadores gubernamentales merecen ser exonerados de pecados no existentes y ser reconocidos porque representan principios esenciales para un gobierno efectivo, tales como dedicaci&oacute;n a su trabajo, compromiso por lograr la misi&oacute;n de su agencia y disponibilidad para servir a otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cuarto cap&iacute;tulo, a partir de considerar que en el argot com&uacute;n el t&eacute;rmino "gobernanza burocr&aacute;tica" se considera peligroso por creer que representa organizaciones autoritarias, Goodsell analiza c&oacute;mo se usa el poder burocr&aacute;tico. Sostiene que en t&eacute;rminos generales por gobernanza burocr&aacute;tica puede hacerse referencia a una sociedad dirigida o gobernada por cuerpos burocr&aacute;ticos y propone distinguir entre dos actividades que se llevan a cabo: reglas y respuestas. Las primeras son las acciones de iniciaci&oacute;n, direcci&oacute;n, gu&iacute;a y reglamentaci&oacute;n que tienen lugar en el sector p&uacute;blico. Las segundas se refieren a todas las acciones de cuestionamiento, disputas, interacciones y replanteamientos en oposici&oacute;n a las reglas, tanto por parte del gobierno como de la sociedad civil.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a la primera, Goodsell se&ntilde;ala que aunque parezca exagerada, la reglamentaci&oacute;n es absolutamente crucial, ya que los bur&oacute;cratas, adem&aacute;s de tener la libertad de ser proactivos, tambi&eacute;n necesitan estar listos para intervenir en casos concretos, contando con procedimientos de acci&oacute;n que se puedan seguir al pie de la letra. En relaci&oacute;n con la segunda, menciona que las agencias deben estar listas para absorber nueva informaci&oacute;n, detener procedimientos si es necesario, hacer ajustes en circunstancias cambiantes o realizar nuevas tareas. Esto se vuelve m&aacute;s necesario si se considera que la burocracia se puede visualizar como cuerpo educativo, informativo, representativo y que comparte actividades con la sociedad. Gracias a lo cual posee la capacidad &uacute;nica de definir los problemas p&uacute;blicos y formular estrategias para atacarlos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se&ntilde;ala que la gobernanza se puede ver como adquisici&oacute;n o compra, principalmente debido a sus relaciones con instituciones privadas para adquirir bienes y servicios que le son necesarios. Menciona que debido a eso ha desarrollado relaciones con empresas privadas, lo que se llama <i>outsourcing</i>, cuya idea central es el achicamiento del Estado para hacerlo m&aacute;s barato en su nivel instrumental. Pero, como ya se menciona en el cap&iacute;tulo dos, hay evidencia de que eso en muchos casos resulta marginal e incluso m&aacute;s caro. Adem&aacute;s, agrega que es dif&iacute;cil monitorear que los contratos que se extienden al &aacute;mbito privado sean cumplidos y que existen situaciones en las que los agentes privados contratados llegan a ser tan poderosos que pueden condicionar al gobierno. Asimismo, resalta la cuesti&oacute;n moral, y no s&oacute;lo econ&oacute;mica, por lo cual en ocasiones las empresas privadas no son sensibles a cuestiones &eacute;ticas en el sentido social y de derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esa misma l&oacute;gica, tambi&eacute;n considera la gobernanza como compromiso. Menciona que debido a lo multifac&eacute;tico de las actividades que la burocracia tiene que llevar a cabo, resulta necesario contar con un conjunto de colaboradores sin fines de lucro, comerciales, gubernamentales y de la sociedad civil. Sin embargo, en tales relaciones la pregunta es: &iquest;qu&eacute; tanto compromiso logra el gobierno de parte de esos actores para cumplir objetivos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Expone que, por un lado, esas relaciones ayudan a corregir desequilibrios presupuestales entre niveles de gobierno y la descentralizaci&oacute;n de la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. Pero tambi&eacute;n implica costos de transacci&oacute;n que se cristalizan en tiempo, recursos y poca certeza sobre c&oacute;mo ser&aacute;n recibidos los fondos o los objetivos por los diferentes colaboradores. Sobre todo porque en algunos casos se trata de &aacute;reas que requieren lazos relacionales y no s&oacute;lo contractuales, lo cual puede generar posibles tendencias disfuncionales. Concluye el cap&iacute;tulo se&ntilde;alando que la evidencia muestra que las agencias gubernamentales generalmente responden a las indicaciones de sus superiores, pero al mismo tiempo pueden ser creativas y modificar su misi&oacute;n para hacerla pr&aacute;ctica y llevarla a cabo en condiciones de cambio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el quinto cap&iacute;tulo Goodsell explora las posibilidades de la burocracia estadounidense para construir y mantener la confianza p&uacute;blica en su gobierno. A partir de lo expuesto en los cuatro cap&iacute;tulos anteriores, cree que existen bases positivas para ello: la mayor parte de los estadounidenses expresaron niveles de satisfacci&oacute;n altos al tener contacto con alguna agencia p&uacute;blica; el sector p&uacute;blico funciona mejor en ciertos rubros en comparaci&oacute;n con el privado; la burocracia cada vez es m&aacute;s incluyente y multicultural; los empleados federales exhiben altos niveles de trabajo y compromiso y, aunque la burocracia no hace las reglas que rigen a la sociedad, puede participar activamente en ello debido a su experiencia directa en campo y contribuir a mejores decisiones p&uacute;blicas. A pesar de lo anterior, Goodsell reconoce que se han tenido importantes retrocesos en habilidades operativas, lo cual puede da&ntilde;ar la confianza p&uacute;blica, sobre todo en momentos de divisi&oacute;n pol&iacute;tica que han afectado actividades prioritarias y necesarias de la burocracia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo restante del cap&iacute;tulo el autor expone y analiza diferentes sucesos recientes que pusieron a prueba a la burocracia estadounidense y estructura ideas e hip&oacute;tesis generales sobre c&oacute;mo tales hechos afectaron o erosionaron la tarea burocr&aacute;tica de construir y mantener la confianza de los ciudadanos en las labores gubernamentales. En primer t&eacute;rmino examina cuatro esc&aacute;ndalos p&uacute;blicos que sucedieron de 2010 a 2013: los gastos excesivos e injustificables realizados por un jefe de unidad de la General Services Administration en 2010; se&ntilde;alamientos de incumplimiento de labores por parte de un agente del servicio secreto en una visita de Estado a Colombia; el esc&aacute;ndalo del operativo <i>fast and furious</i> perpetrado de manera secreta en M&eacute;xico por parte del Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives y la acusaci&oacute;n de tratos especiales por parte de la Internal Revenue Service (IRS) para exentar de impuestos a quienes apoyaron la campa&ntilde;a electoral del presidente Obama. Despu&eacute;s de analizar caso por caso, concluye que en general las barreras creadas por esc&aacute;ndalos p&uacute;blicos para erosionar la confianza pueden ser tanto quimeras fugaces como im&aacute;genes penetrantes; sin embargo, las agencias pueden aprender a minimizar lo primero y superar lo segundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo t&eacute;rmino, explora las formas en las cuales diferentes agencias manejaron una grave falta de recursos y deterioro de la efectividad de su misi&oacute;n, desencadenada por una serie de recortes presupuestales llevados a cabo por el gobierno federal a partir de 2010. Principalmente eval&uacute;a c&oacute;mo &eacute;stas podr&iacute;an o no buscar mantener la confianza p&uacute;blica circunnavegando la inacci&oacute;n de un Congreso estancado. En ese sentido, Goodsell considera que las agencias gubernamentales deben ser proactivas en construir y mantener la confianza en situaciones de crisis, incluso si tienen que sufrir por ello.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante la escasez de recursos, Goodsell resalta la importancia de la noci&oacute;n de <i>self&#45;stewardship</i>. La idea es que como mayordomos de su propia misi&oacute;n y de la instituci&oacute;n que la persigue, los directivos de las mismas deben implementar suaves, sabias e inteligentes pol&iacute;ticas, lo cual depende de las situaciones particulares. Pero la evidencia que presenta muestra que pocas agencias actuaron de esa manera. Por el contrario, Goodsell cree que se desat&oacute; una batalla por los recursos, cuando lo que debi&oacute; haberse dado era una batalla por la misi&oacute;n a partir de centrarse en la motivaci&oacute;n de bur&oacute;cratas y empujar hacia adelante a sus agencias, pues considera que aunque los recursos son una condici&oacute;n necesaria, no es suficiente para una buena administraci&oacute;n p&uacute;blica. Como conclusi&oacute;n, el autor cree que esos eventos sin duda obstruyen el logro de la confianza p&uacute;blica y que las medidas tomadas erosionaron la moral de millones de servidores p&uacute;blicos, los cuales son clave en la reconstrucci&oacute;n de la confianza p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El argumento de Goodsell es que la administraci&oacute;n p&uacute;blica estadounidense es capaz de reforzar la confianza p&uacute;blica perdida en tiempos de turbulencia pol&iacute;tica, a partir de mantener el orden e integridad lo mejor posible y contraatacando aunque sea justificable que sus capacidades se vean reducidas. Considera que una oportunidad para eso se present&oacute; con el <i>shutdown</i><a href="#footnote&#45;37988&#45;1" id="footnote&#45;37988&#45;1&#45;backlink" name="footnote&#45;37988&#45;1&#45;backlink">&#91;1&#93;</a> ocurrido en Estados Unidos en octubre de 2013, sobre todo porque las acciones que llevaron a &eacute;l fueron dependientes del gobierno central como un componente del orden p&uacute;blico civil y no de la burocracia y porque se hizo visible una relaci&oacute;n causal entre una s&oacute;lida burocracia y la seguridad, la productividad y las pol&iacute;ticas satisfactorias. En esta ocasi&oacute;n se vio que la primera afecta positivamente a las segundas en tiempos de paz, pero lo contrario sucede en periodos turbulentos; por lo tanto, Goodsell considera que esa debacle permite recordar a los estudiantes de administraci&oacute;n p&uacute;blica qu&eacute; tan esencial es la burocracia para desarrollar y ejecutar programas complejos y de largo aliento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, el libro de Goodsell se debe tomar como su nombre indica, un nuevo caso para la burocracia. Si bien es cierto que presenta evidencias que exponen el &eacute;xito de &eacute;sta en diferentes rubros, las mismas son s&oacute;lo para el caso de la burocracia de Estados Unidos, sin dar argumentos para defender la burocracia en general. Adem&aacute;s, aun en el caso estadounidense, en cada uno de los contrastes frente a las "condenas" de la burocracia, presenta evidencias de algunos casos de &eacute;xito, lo cual no necesariamente es aplicable para todos los rubros en los que el gobierno de ese pa&iacute;s act&uacute;a. Lo anterior no quiere decir que la burocracia no tenga aspectos defendibles, sino m&aacute;s bien que, as&iacute; como no se pueden hacer condenas en general, tampoco se pueden hacer defensas en general, ya que el funcionamiento de &eacute;sta depende tanto de lo bien dise&ntilde;adas que est&eacute;n las estrategias en el papel, como de que lo est&eacute;n en funci&oacute;n del contexto de la burocracia en cuesti&oacute;n. Pero el mayor aprendizaje del libro puede ser la existencia de la posibilidad de lograr un mejor funcionamiento de la burocracia en cualquier contexto.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>NOTA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;<a href="#footnote&#45;37988&#45;1&#45;backlink" id="footnote&#45;37988&#45;1" name="footnote&#45;37988&#45;1">1</a>&#93; Periodo de 16 d&iacute;as en que el gobierno de Estados Unidos suspendi&oacute; la prestaci&oacute;n de servicios considerados como no esenciales debido a la falta de consenso sobre la aprobaci&oacute;n del presupuesto federal.</font></p>      ]]></body>
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