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<journal-title><![CDATA[Gestión y política pública]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sistemas de evaluación del desempeño para organizaciones públicas: ¿Cómo construirlos efectivamente?]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Sistemas de evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o para organizaciones p&uacute;blicas: &iquest;C&oacute;mo construirlos efectivamente?</b></i></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alberto Ca&ntilde;as Garc&iacute;a</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>de David Arellano Gault, Walter Lepore, Emilio Zamudio y Felipe Blanco, M&eacute;xico, Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;micas, 2012, 221 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;micas, CIDE.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas, programas y proyectos, ejecutados desde las organizaciones p&uacute;blicas, ha sido desde su inicio un tema que genera divergencia en cuanto a la preferencia de mecanismos y herramientas para su aplicaci&oacute;n. Sin embargo, ha existido un amplio consenso en cuanto al reconocimiento de su imperante necesidad y profunda utilidad. Los procesos de evaluaci&oacute;n, en este contexto, enfrentan m&uacute;ltiples interrogantes sobre su dise&ntilde;o y aplicaci&oacute;n, bien sea por las causas que los motivan, por el m&eacute;todo que utilizan, o por el objetivo que persiguen. Es ante este panorama que surge el texto encabezado por el doctor David Arellano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Sistemas de evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o para organizaciones p&uacute;blicas: &iquest;C&oacute;mo construirlos efectivamente?</i> es un libro que describe y discute la necesaria urdimbre argumentativa que da sustento a los sistemas de evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o (SED). Asimismo, se&ntilde;ala la utilidad que &eacute;stos tienen para la toma de decisiones y para el proceso de rendici&oacute;n de cuentas, sin dejar de reconocer que no deben ser entendidos como una panacea o irrestricta receta. El volumen ofrece cuatro cap&iacute;tulos, los cuales est&aacute;n hilados mediante ejemplos concretos, y nos llevan de manera muy did&aacute;ctica a reflexionar en torno a los l&iacute;mites y potencialidades de los SED, los caminos para su construcci&oacute;n (reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica y marco l&oacute;gico), y las herramientas que los acompa&ntilde;an (indicadores).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer cap&iacute;tulo, "Bases del SED para organizaciones p&uacute;blicas: un ejemplo", tiene el objetivo de explicar y discutir qu&eacute; son y qu&eacute; objetivos tienen los SED. Los autores argumentan que, en tanto las organizaciones son constructos humanos de complicada direcci&oacute;n, asimismo los SED, al intentar seguir una concatenaci&oacute;n l&oacute;gica de eslabones causa&#45;efecto, no expresan listados de buenos deseos, sino argumentos y supuestos, pero tambi&eacute;n comprometen pol&iacute;ticamente acciones y efectos. Se insiste en que estos sistemas no son una panacea, ni existen recetas para su realizaci&oacute;n, antes bien, se trata de construir sistemas <i>ad hoc</i> para cada situaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este cap&iacute;tulo se establece que un SED es "un proyecto de reforma y acci&oacute;n administrativa dirigida a legitimar al gobierno &#91;...&#93;, una herramienta que se discute y se construye de manera particular en diferentes organizaciones, con diferentes fines &#91;.&#93;, una herramienta que deber&aacute; ser interpretada dentro de cada organizaci&oacute;n para ser implementada seg&uacute;n los c&aacute;nones y sentidos de la misma" (pp. 28&#45;29). En otras palabras, la l&oacute;gica de los SED implica comprender que una organizaci&oacute;n transforma insumos en productos, y dichos productos generan impactos que posiblemente modifiquen la realidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este tenor se se&ntilde;ala que, a pesar de la utilizaci&oacute;n de las herramientas de revisi&oacute;n para solidificar la l&oacute;gica detr&aacute;s del SED, si se le hace cruzar el tamiz de la complejidad causal y organizacional puede resultar falible; sin embargo, se logra rescatar que estos sistemas son &uacute;tiles principalmente para dos objetivos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>a)&nbsp;</i>como mecanismos para alinear acciones y estrategias organizacionales y</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>b)&nbsp;</i>como mecanismos de aprendizaje interno y rendici&oacute;n de cuentas hacia la sociedad. En t&eacute;rminos generales, aunque se puede ver como un instrumento limitado, es en el hecho de conocer sus limitaciones donde se encuentra su fortaleza. En ese sentido su utilidad y naturaleza puede entenderse como "un medio para un fin mayor que puede resumirse en un mejor gobierno que rinde cuentas en forma inteligente" (p. 72).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo y tercer cap&iacute;tulos representan la posibilidad de ver con lentes de diferente alcance el mismo proceso; es decir, ambos aportan los elementos para elaborar un SED. Uno desde la reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica, el otro desde el enfoque de marco l&oacute;gico. Aunque estos cap&iacute;tulos pueden leerse de forma independiente, es sumamente recomendable ligar los procesos que en ellos se discuten. El segundo cap&iacute;tulo, "Reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica en el marco de los SED", presenta el proceso de gesti&oacute;n estrat&eacute;gica como el detonante para el &oacute;ptimo dise&ntilde;o de una organizaci&oacute;n o de sus programas, as&iacute; como una herramienta para la construcci&oacute;n de un SED. Se sugiere el proceso de pensamiento estrat&eacute;gico como el camino para que los gobiernos consigan los resultados que desean. Este proceso inicia con la identificaci&oacute;n y definici&oacute;n de los asuntos a tratar, a lo que siguen la transformaci&oacute;n de demandas sociales en problemas de pol&iacute;tica p&uacute;blica, la selecci&oacute;n de los medios e instrumentos para solucionarlos, y finalmente la implementaci&oacute;n de dichos instrumentos. Este enfoque intenta mediar entre el estricto voluntarismo (modificar cualquier situaci&oacute;n con la simple voluntad de hacerlo) y la ineludible limitante del contexto (s&oacute;lo el contexto determina la manera en que la organizaci&oacute;n deber&aacute; moverse) (p. 87).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este proceso estrat&eacute;gico, caracterizado por la secuencia de pasos concatenados, que se refuerzan de manera recursiva, existen cuatro elementos fundamentales: misi&oacute;n, visi&oacute;n, diagn&oacute;stico estrat&eacute;gico y objetivos estrat&eacute;gicos. Estos elementos terminan siendo complementados por un an&aacute;lisis FODA, con lo cual se logra entender la relaci&oacute;n que guardan la misi&oacute;n y la visi&oacute;n con los objetivos estrat&eacute;gicos. En concreto, la importancia de la estrategia consiste en "construir las cadenas causales que van del impacto a la acci&oacute;n, no en una forma voluntarista y de definici&oacute;n de buenos deseos, sino en la de una integraci&oacute;n del papel de la organizaci&oacute;n en su contexto y de los problemas que enfrentan para alcanzar sus deseos (misi&oacute;n y visi&oacute;n)" (p. 120).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer cap&iacute;tulo, "Enfoque de marco l&oacute;gico como un componente del SED", nos ofrece de manera m&aacute;s fina lo que se explica en el proceso de reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica. El enfoque de marco l&oacute;gico (EML) es un mapa de ruta para poder identificar, adem&aacute;s de los productos, resultados e impactos, las relaciones causales en torno del problema estrat&eacute;gico. Los componentes de este enfoque son: <i>a)</i> estudio de involucrados, que implica recuperar el an&aacute;lisis de los <i>stakeholders; b)</i> an&aacute;lisis de hechos mediante &aacute;rbol de problemas, que es una gu&iacute;a para clarificar conceptos, explicar teor&iacute;as y supuestos, y presentar argumentos de viabilidad de las alternativas; <i>c)</i> an&aacute;lisis de prop&oacute;sitos mediante el &aacute;rbol de objetivos, que implica la identificaci&oacute;n del fin que se pretende, as&iacute; como su v&iacute;nculo con los medios alineados, y <i>d)</i> opciones de cambio: selecci&oacute;n de alternativas, que trata simplemente de establecer cu&aacute;les alternativas est&aacute;n disponibles en realidad. La informaci&oacute;n que se genera en este proceso se condensa en la herramienta conocida como matriz de marco l&oacute;gico (MML), que es un auxiliar para comprender las relaciones verticales y horizontales entre los objetivos y acciones, as&iacute; como entre indicadores. El EML es en t&eacute;rminos sucintos un "m&eacute;todo procedural que sirve como gu&iacute;a para observar esquem&aacute;ticamente un proceso pol&iacute;tico y de reflexi&oacute;n" (p. 158).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto cap&iacute;tulo, "Indicadores", cierra el libro con una interesante reflexi&oacute;n inicial respecto de la dificultad que representa medir a partir de indicadores el desempe&ntilde;o de las organizaciones p&uacute;blicas. Los autores se&ntilde;alan que se convierte en una tarea realmente complicada por tres elementos principales: <i>a)</i> existe un efecto de interacci&oacute;n, que implica que los impactos no necesariamente son resultado de secuencias lineales de acciones, sino de interacciones en diferentes direcciones, <i>b)</i> existen diferentes condiciones ineludibles, como el acatamiento de las normas aplicables, la reducci&oacute;n de costos y el respeto a las personas y sus derechos, y <i>c)</i> el factor tiempo es sustantivo, en el sentido de que diversos efectos no son verificables de forma inmediata, sino como resultado de otros procesos o etapas previas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tras se&ntilde;alar que no existe clara definici&oacute;n sobre el concepto desempe&ntilde;o, y como consecuencia existen diversas definiciones sobre el t&eacute;rmino "indicador del desempe&ntilde;o", se presenta y discute la diversidad de las mismas, las cuales transcurren en un continuo que va de mayor a menor grado de exactitud en las lecturas de las mediciones de estos instrumentos. Lo que es com&uacute;n a todos ellos es que muestran cierto tipo de informaci&oacute;n (evidencia) que pretende persuadir sobre alg&uacute;n tipo de progreso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un esfuerzo descriptivo, los autores establecen una taxonom&iacute;a de indicadores. Las ramas principales de esta clasificaci&oacute;n son: de econom&iacute;a, de eficiencia y de efectividad. A&ntilde;aden adem&aacute;s dos niveles de caracter&iacute;sticas, las primeras se&ntilde;alan que la presentaci&oacute;n de los indicadores debe responder al tipo de usuario al que se dirige y al grado de complejidad en que se presentan. Las segundas indican que debe existir: relevancia, claridad, comparable, verificable, costo&#45;efectivo, atribuible, sensible, evita incentivos perversos e innovador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas caracter&iacute;sticas se enfocan en hacer que los indicadores cumplan un papel que se desdobla en dos dimensiones, una de gesti&oacute;n interna que favorece la toma de decisiones oportuna e informada, y otra que posibilita la rendici&oacute;n de cuentas respecto del uso eficiente de recursos p&uacute;blicos escasos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro deja dos elementos d&eacute;biles. El primero respecto al objetivo de ser una gu&iacute;a para evaluadores o para servidores p&uacute;blicos. Si bien el libro desarrolla y aborda en su primer cap&iacute;tulo un ejemplo inicialmente sencillo, para llevar de la mano al lector, m&aacute;s adelante este mismo ejemplo comienza a encontrar obst&aacute;culos, precisamente por las complicaciones propias del proceso de construcci&oacute;n de un SED, al grado de emplearse ejemplos alternos e inconexos con el primero. Esto podr&iacute;a hacer dudar a algunos sobre la factibilidad de llevar a cabo estos procesos, cuando se trate de realidades a&uacute;n m&aacute;s complejas que las del ejemplo. El segundo elemento d&eacute;bil es respecto a la discusi&oacute;n sobre indicadores. El libro explica y discute la secuencia de procesos&#45;productos&#45;resultados&#45;impactos, y en particular reconoce la dificultad de medir los impactos, por tratarse generalmente de efectos combinados. Sin embargo, en el cap&iacute;tulo dedicado a los indicadores no se abordan mecanismos que pudieran ser empleados para solventar las dificultades de la etapa de impactos. Es decir, se dejan fuera temas tan puntuales y relevantes como los m&eacute;todos experimentales y cuasi experimentales para la evaluaci&oacute;n de los impactos de pol&iacute;ticas y programas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de esto, el libro es una aportaci&oacute;n totalmente pertinente y necesaria para fortalecer el debate sobre la construcci&oacute;n de sistemas efectivos para evaluar el desempe&ntilde;o de las organizaciones p&uacute;blicas. Se trata pues de una s&oacute;lida obra, muy &uacute;til para reconocer y caminar sobre los elementos conceptuales y principales herramientas pr&aacute;cticas <i>sine qua non</i> de los sistemas de evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o.</font></p>      ]]></body>
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