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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los derechos humanos en un mundo globalizado y unipolar: Contra la devaluación conceptual y el cinismo práctico]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Justicia internacional y derechos humanos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los derechos humanos en un mundo globalizado y unipolar. Contra la devaluaci&oacute;n conceptual y el cinismo pr&aacute;ctico</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ruth Zimmerling*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Prof. de Teor&iacute;a Pol&iacute;tica, Institut fuer Politikwissenschaft, Universitaet Mainz, RFA.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las d&eacute;cadas transcurridas desde la proclamaci&oacute;n de la <i>Declaraci&oacute;n universal de derechos humanos,</i> el tema de los derechos humanos ha provocado tanta discusi&oacute;n y producido tanta literatura especializada que es dif&iacute;cil aportar ideas nuevas en este campo. Pero, el discurso de los derechos humanos est&aacute;, a veces, cargado de ret&oacute;rica e ideolog&iacute;a, raz&oacute;n por la cual no parece superfluo intentar, de vez en cuando, "volver a las bases" y echar una mirada anal&iacute;tica fresca (aunque sin pretensiones de originalidad)<sup><a href="#nota">1</a></sup> a la idea fundamental de la noci&oacute;n misma de derechos humanos, como tambi&eacute;n a los efectos pr&aacute;cticos que se pueden esperar de la invocaci&oacute;n de tales derechos, sobre todo con miras a la particular situaci&oacute;n internacional en la que nos encontramos a comienzos del siglo XXI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siendo polit&oacute;loga, intentar&eacute; evitar en este ensayo los temas genuinamente jur&iacute;dicos &#45;no deseo ni podr&iacute;a competir en este campo con los autores de las dem&aacute;s contribuciones que se publican en este n&uacute;mero de <i>Isonom&iacute;a&#45;.</i> En la medida en que ello sea posible (como veremos, no lo ser&aacute; totalmente), me limitar&eacute; m&aacute;s bien a la consideraci&oacute;n de algunos aspectos conceptuales y pol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera parte de lo que sigue, volver&eacute;, pues, a los fundamentos del concepto de <i>derechos humanos</i> (II.1) y a la consideraci&oacute;n de la relaci&oacute;n entre este tipo de derechos y la <i>justicia social</i> (II.2). Para evitar confusiones y malentendidos en este an&aacute;lisis, creo conveniente distinguir, desde el comienzo, el <i>nivel moral</i> de la discusi&oacute;n de su <i>nivel jur&iacute;dico&#45;pol&iacute;tico</i> (III). Esto es tanto m&aacute;s importante cuanto que, a mi entender, el car&aacute;cter dual de los derechos humanos &#45;en el sentido de que se presentan tanto en una versi&oacute;n moral como en una versi&oacute;n positiva, jur&iacute;dico&#45;pol&iacute;tica&#45; es probablemente m&aacute;s pronunciado, y la diferencia entre los dos niveles m&aacute;s relevante, que con respecto a cualquier otra clase de derechos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda parte de este trabajo, con base en lo anterior, presentar&eacute; algunas consideraciones sobre los efectos que puedan tener las circunstancias del sistema internacional para las posibilidades de una implementaci&oacute;n efectiva de los derechos humanos en el mundo real. Me concentrar&eacute;, para ello, en las dos circunstancias supuestamente caracter&iacute;sticas de la actualidad internacional, es decir, la <i>globalizaci&oacute;n,</i> por un lado (IV), y la <i>unipolaridad,</i> por el otro (V).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. Los derechos humanos desde el punto de vista moral</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El concepto b&aacute;sico</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El significado b&aacute;sico de <i>derechos humanos</i> no parece ser nada complicado: si se toman las palabras en serio, por un derecho humano habr&iacute;a que entender &#45;y as&iacute; suele hacerse, si no me equivoco&#45; <i>un derecho del que es portador todo ser humano, simplemente por ser tal.</i> As&iacute; entendidos, los derechos humanos evidentemente tienen un car&aacute;cter fundamentalmente moral. La idea misma de que una persona pueda tener un derecho que no est&aacute; condicionado a ninguna otra caracter&iacute;stica como no sea la de haber nacido como ser humano es una idea claramente prepol&iacute;tica y prejur&iacute;dica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema de la fundamentaci&oacute;n moral</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo dif&iacute;cil es, desde luego, la <i>fundamentaci&oacute;n</i> de la existencia de tales derechos morales. Este es un tema que no me propongo tratar en este trabajo.<sup><a href="#nota">2</a></sup> Pienso, en cualquier caso, que la noci&oacute;n misma de derechos humanos no es razonablemente concebible sin alguna concepci&oacute;n previa de los seres humanos como agentes morales aut&oacute;nomos. Pero no voy a defender esta posici&oacute;n aqu&iacute;. En lo que sigue, har&eacute; m&aacute;s bien lo mismo que suelen hacer casi todos los participantes en el discurso p&uacute;blico sobre derechos humanos: partir&eacute; sin m&aacute;s de la suposici&oacute;n de que efectivamente es posible una fundamentaci&oacute;n &eacute;tica de ciertos derechos en tanto derechos humanos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego, con la afirmaci&oacute;n de la mera posibilidad de una fundamentaci&oacute;n queda totalmente abierta la forma particular que &eacute;sta pueda tener. Y dado que el contenido de cualquier lista de derechos humanos que uno defienda depender&aacute; necesariamente del tipo de fundamentaci&oacute;n que se les d&eacute; &#45;es decir, en &uacute;ltima instancia, de la teor&iacute;a moral subyacente y, m&aacute;s espec&iacute;ficamente, del <i>modelo de persona</i> y de <i>agente moral</i> presupuestos en ella&#45; no ser&aacute; posible decir, sin entrar ya en el asunto de la fundamentaci&oacute;n &eacute;tica, cu&aacute;les puedan ser los contenidos concretos de estos derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sorpresa del consenso</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, justamente porque tanto parece depender del tipo de fundamentaci&oacute;n que uno adopte, hay algo que s&iacute; se puede decir ya desde esta perspectiva general, indeterminada: Tomando en cuenta la pluralidad de puntos de vista &eacute;ticos y las controversias morales efectivamente existentes en el mundo, es m&aacute;s bien sorprendente, y algo sospechoso, el consenso amplio que &#45;por lo menos, aparentemente&#45; existe hoy en d&iacute;a en el mundo con respecto a ciertas listas de derechos humanos. La manifestaci&oacute;n m&aacute;s notoria de este consenso es el hecho de que pr&aacute;cticamente todos los Estados han ratificado uno u otro de los pactos universales o regionales de derechos humanos, que vienen todos con listas de derechos muy similares (si no pr&aacute;cticamente id&eacute;nticas) a la contenida en la <i>Declaraci&oacute;n universal de derechos humanos,</i> y que con su firma se han manifestado de acuerdo y asumido un compromiso pol&iacute;tico y jur&iacute;dico con los derechos morales enumerados en este &uacute;ltimo documento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">II.1 <i>Restricciones conceptuales al contenido de los derechos humanos</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como no deseo entrar aqu&iacute; en la discusi&oacute;n sobre la teor&iacute;a moral adecuada para fundamentar los derechos humanos, tampoco discutir&eacute; la cuesti&oacute;n de si aquella lista, o cualquier otra posible, es o no es adecuada desde el punto de vista &eacute;tico. Mi punto de partida es m&aacute;s b&aacute;sico, y &eacute;ticamente m&aacute;s neutral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Deseo defender la tesis de que tambi&eacute;n sin referencia alguna a una teor&iacute;a moral espec&iacute;fica, existen <i>restricciones l&oacute;gicas</i> &#45;restricciones que derivan del concepto b&aacute;sico mismo&#45; con respecto al posible contenido de un derecho humano. La noci&oacute;n misma de un derecho que, por definici&oacute;n, pertenece a todo ser humano, a toda persona individual, <i>cualquiera que sean sus circunstancias de vida</i> particulares, tiene un efecto altamente restrictivo del contenido posible de un tal derecho, por las siguientes razones.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1.&nbsp;Si se toma en serio la idea moral de un derecho no condicionado por ninguna otra caracter&iacute;stica como no sea la de pertenecer a la especie humana, se sigue que los derechos humanos tienen que ser los mismos para <i>todas</i> las personas. Entre otras cosas, esto significa que tienen que ser concebidos como iguales no s&oacute;lo para todos los seres humanos vivientes en un momento dado, sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s del tiempo: en el pasado, el presente y el futuro. Si pertenecen a todos los seres humanos, son necesariamente <i>atemporales</i><a href="#nota">.<sup>3</sup></a></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;Por otra parte, si se quiere que tenga alg&uacute;n sentido pr&aacute;ctico, el contenido de un derecho humano as&iacute; entendido no puede ser tal que la <i>posibilidad</i> del cumplimiento de los <i>deberes</i> correspondientes sea contingente.<sup><a href="#nota">4</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se aceptan estas dos condiciones, derivadas directamente del significado del t&eacute;rmino "derecho humano" y de una concepci&oacute;n pr&aacute;ctica de la moral, se sigue sin m&aacute;s que es conceptualmente inadmisible que la <i>posibilidad</i> de respetar un tal derecho humano dependa de circunstancias hist&oacute;ricas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s generalmente, ello implica, en &uacute;ltima instancia, que ser&iacute;a <i>l&oacute;gicamente inconsistente</i> reivindicar como un "derecho humano" el derecho "gen&eacute;rico" a alg&uacute;n bien material &#45;natural o artificial&#45; determinado si se trata de un bien cuya disponibilidad en el mundo es precaria, es decir, un bien que fuera totalmente desconocido en &eacute;pocas anteriores o agotable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A primera vista, esta afirmaci&oacute;n pueda parecer muy fuerte y dif&iacute;cilmente aceptable. Pero, pienso que el precio de su no aceptaci&oacute;n ser&iacute;a la inconsistencia,<sup><a href="#nota">5</a></sup> por una muy simple raz&oacute;n: Debido al principio <i>ultra posse...</i> , nadie tiene el deber de proveer a alguien un bien que &#45;todav&iacute;a o ya&#45; no existe ni puede ser producido (sea porque el propio bien o alg&uacute;n ingrediente o instrumento necesario para su producci&oacute;n todav&iacute;a no se ha descubierto, o porque se ha agotado una vez para siempre). Si el acceso a este bien fuera incluido entre los derechos humanos, este supuesto derecho humano estar&iacute;a, pues, suspendido "en el aire": ser&iacute;a un derecho totalmente vac&iacute;o. Dif&iacute;cilmente se podr&iacute;a entender en qu&eacute; sentido existir&iacute;a como derecho (aunque sea "tan s&oacute;lo" como derecho moral, para no hablar de un derecho efectivo, con fuerza pr&aacute;ctica en el mundo real). Para ilustrarlo con un ejemplo que, desgraciadamente, no parece ser totalmente irreal, se puede pensar aqu&iacute; en algo tan necesario para la supervivencia de las personas como, por ejemplo, el agua potable: reclamar un derecho al agua potable en t&eacute;rminos de "derechos humanos" ser&iacute;a l&oacute;gicamente insostenible, en el sentido que acabo de explicar, porque implicar&iacute;a que en alg&uacute;n momento podr&iacute;a haber personas con un "derecho" que nadie podr&iacute;a respetar;<sup><a href="#nota">6</a></sup> hablar de un "derecho humano" bajo tales circunstancias ser&iacute;a mera ret&oacute;rica barata. Y lo mismo vale, necesariamente, para todo bien cuya <i>posibilidad</i> de provisi&oacute;n es contingente (en lo que sigue, para facilitar las cosas, llamar&eacute; a este tipo de bienes "bienes contingentes"). un derecho <i>incondicionado</i> a algo cuya <i>posible</i> disponibilidad es contingente, es decir, <i>no</i> es <i>incondicionada,</i> ser&iacute;a l&oacute;gicamente incoherente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata aqu&iacute; de un argumento casi trivial que, sin embargo, suele provocar fuertes objeciones. Ello indica que debe haber alg&uacute;n malentendido en el debate; y pienso que este malentendido est&aacute; vinculado con las supuestas consecuencias del argumento esbozado. Efectivamente, parece que las objeciones no est&aacute;n dirigidas contra el argumento como tal, sino que son comprensibles s&oacute;lo cuando se las interpreta como una reacci&oacute;n al hecho &#45;indudable&#45; de que el argumento ha sido usado por algunos autores como apoyo para concluir que el <i>&uacute;nico</i> tipo de derecho l&oacute;gicamente admisible en la lista de derechos humanos en sentido estricto ser&iacute;an los derechos a la libertad de ciertas intervenciones en la integridad y el libre albedr&iacute;o de las personas por parte de otros actores, ya que los deberes correspondientes a este tipo de derechos &#45;los as&iacute; llamados "deberes negativos"&#45; son omisiones, y la posibilidad de realizar omisiones ser&iacute;a b&aacute;sicamente "inagotable".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, no es cierto que esta conclusi&oacute;n siga del argumento. El enfoque exclusivo en la libertad de intervenciones y en los correspondientes deberes de omisi&oacute;n restringe el posible contenido de los derechos humanos m&aacute;s de lo necesario por las razones conceptuales presentadas. Las objeciones en contra de esta conclusi&oacute;n insostenible no afectan, pues, el argumento de la inadmisibilidad l&oacute;gica de un "derecho humano" gen&eacute;rico a bienes contingentes. No hay (o, al menos, no veo) ninguna raz&oacute;n <i>l&oacute;gica</i> que impida, en general, la existencia de derechos humanos que impliquen "deberes positivos"; s&oacute;lo que estos no pueden ser derechos <i>absolutos</i> al acceso a bienes contingentes &#45;y ello, independientemente de la relevancia que ciertos bienes de este tipo puedan tener para la supervivencia de las personas.<sup><a href="#nota">7</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">II.2 <i>Derechos humanos y justicia social</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, como sabemos, el discurso en t&eacute;rminos de "derechos humanos" ha llegado a ser muy amplio. En M&eacute;xico, por ejemplo,<sup><a href="#nota">8</a></sup> se invocan por doquier "derechos humanos" a una gran variedad de bienes que, en el sentido estricto que acabo de presentar, no deber&iacute;an ser incluidos en este contexto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego, es perfectamente <i>comprensible</i> el af&aacute;n de usar el r&oacute;tulo de "derechos humanos" para toda reivindicaci&oacute;n que se cree importante: dado que tales derechos son entendidos como b&aacute;sicamente incondicionados, la reivindicaci&oacute;n de un derecho humano es, en cierto sentido, el reclamo moral m&aacute;s fuerte que puede hacerse. Es, pues, una idea atractiva y tentadora contar con esta fuerza moral para reclamos de todo tipo, a trav&eacute;s de su clasificaci&oacute;n en t&eacute;rminos de "derechos humanos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, para los fines de un an&aacute;lisis riguroso, tambi&eacute;n y sobre todo con miras a posibles estrategias para mejorar la vigencia, en el mundo real, de los derechos humanos en sentido estricto, pienso que esta tendencia a la extensi&oacute;n abusiva del discurso de derechos humanos es contraproducente y hasta moralmente peligrosa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En aras de su fundamentaci&oacute;n y justificaci&oacute;n &#45;por lo pronto te&oacute;rica, pero luego tambi&eacute;n pr&aacute;ctica&#45;, me parece sumamente importante distinguir los <i>derechos incondicionados</i> de las personas, independientes de sus condiciones sociales concretas y, en este sentido, <i>absolutos,</i> de sus <i>derechos relativos</i> al respectivo contexto social, que obviamente es contingente. El &aacute;mbito de los primeros es el &aacute;mbito de los <i>derechos humanos</i> propiamente dichos; el de los segundos, el &aacute;mbito de la <i>justicia social,</i> cuya caracter&iacute;stica especial es el aspecto distributivo. Confundir lo uno con lo otro me parece un error categorial. El <i>derecho a la libre expresi&oacute;n,</i> para mencionar un derecho al que corresponde un deber negativo, o el <i>derecho a la igual consideraci&oacute;n</i> en las decisiones sociales acerca de la distribuci&oacute;n de un bien primario escaso &#45;como lo es, por ejemplo, el agua potable&#45;, para mencionar uno al que corresponde un deber positivo, deben (y, en mi opini&oacute;n, pueden) tener una fundamentaci&oacute;n muy distinta de la de alg&uacute;n posible derecho particular a un bien concreto &#45;por ejemplo, a cierta cantidad de agua potable en una situaci&oacute;n social determinada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lejos de reforzar la reivindicaci&oacute;n de un derecho al agua potable (o a cualquier otro tipo de bien contingente), su inclusi&oacute;n ret&oacute;rica en la clase de los derechos humanos m&aacute;s bien debilita la fuerza de ambos tipos de reclamos &#45;es decir, de la reivindicaci&oacute;n de derechos humanos tanto como de la reivindicaci&oacute;n de la justicia social&#45; porque el enfoque manifiesto en el respectivo bien en tanto tal tiende a distraer la atenci&oacute;n de la ra&iacute;z del problema (la violaci&oacute;n de posibles derechos humanos, por ejemplo, a la igual consideraci&oacute;n, o a la consideraci&oacute;n preferente de las necesidades primarias, o a la libertad de poderes arbitrarios, etc., por las instituciones sociales existentes), y as&iacute; f&aacute;cilmente provoca resignaci&oacute;n o cinismo, como, por ejemplo, lo expres&oacute; recientemente un autor no identificado quien, hablando de "derechos humanos", sostuvo que "La colecci&oacute;n de derechos <i>inalienables e inalcanzables</i> de los mexicanos es extraordinaria"<sup><a href="#nota">9</a></sup> y a&ntilde;adi&oacute; con respecto a la incorporaci&oacute;n de tales "derechos" en el derecho positivo mexicano:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son leyes buenonas, pol&iacute;ticamente correctas, que no sirven para nada sino para aumentar nuestro d&eacute;ficit en materia de cumplimiento de la ley. (ibid.)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho de otra manera: Cuando hay m&aacute;s dinero en circulaci&oacute;n que ofertas de bienes y servicios adquiribles con &eacute;l, solemos hablar de 'inflaci&oacute;n'. En una situaci&oacute;n inflacionaria, la liquidez es s&oacute;lo aparente; el dinero se convierte en papelitos luciendo n&uacute;meros grandes, pero con cada vez menos valor real. un efecto similar parece que se est&aacute; produciendo actualmente con el uso inflacionario de la noci&oacute;n de derechos humanos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando los que hablan en t&eacute;rminos de derechos humanos reivindican derechos universales a la alimentaci&oacute;n o al trabajo o a la asistencia social, pero omiten a mostrar qui&eacute;n tiene las obligaciones correspondientes o ad&oacute;nde uno se puede dirigir para reclamar derechos o quejarse, est&aacute;n lanzando un arma que puede convertirse en bumer&aacute;n. <i>En el mejor de los casos,</i> una ret&oacute;rica prematura de derechos <i>puede</i> tener sentido e impacto pol&iacute;ticos. La invocaci&oacute;n de "derechos de manifiesto" del tipo promulgado en Cartas y Declaraciones recuerda y subraya ideales que <i>pueden</i> guiar la agitaci&oacute;n, la pol&iacute;tica o la legislaci&oacute;n en la lucha por derechos institucionalizados, reclamables. El sonoro ideal de los derechos humanos... <i>puede</i> galvanizar a personas que antes se autoconceb&iacute;an como meros sujetos... <i>Puede ser</i> que lleguen a autoconcebirse como ciudadanos... capaces de insistir que la justicia ha sido violada y reclamar lo que se les debe. Pero, <i>en el peor de los casos</i> una ret&oacute;rica prematura de derechos puede inflar las expectativas y, al mismo tiempo, ocultar la falta de derechos reclamables.<sup><a href="#nota">10</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>III. Los derechos humanos desde el punto de vista jur&iacute;dico&#45;pol&iacute;tico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se ve en esta &uacute;ltima cita, el cinismo provocado por reivindicaciones morales basadas en una concepci&oacute;n exageradamente amplia de los derechos humanos f&aacute;cilmente contagia tambi&eacute;n las actitudes frente al derecho positivo, en la medida en que ciertos derechos humanos vienen a ser reconocidos jur&iacute;dicamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto no es exclusivo, por supuesto, de la situaci&oacute;n actual mexicana, sino que es algo notorio, al menos desde los a&ntilde;os 60, a nivel internacional. Como es bien sabido, en el contexto de las pugnas ideol&oacute;gicas en el mundo bipolar de aquel entonces, a una concepci&oacute;n de los derechos humanos en t&eacute;rminos de derechos a ciertas libertades pol&iacute;ticas y civiles se opon&iacute;a otra que los entend&iacute;a m&aacute;s bien en t&eacute;rminos de derechos sociales y econ&oacute;micos. Esta confusi&oacute;n de derechos humanos con asuntos de justicia social se "positiviz&oacute;", por as&iacute; decirlo, en los dos Pactos internacionales de 1966 que desde entonces han sido tratados como una especie de "gemelos normativos". El hecho de que los dos Pactos compartan el mismo Pre&aacute;mbulo y el mismo art. 1 seguramente ha servido para reforzar esta impresi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto, habr&iacute;a mucho que decir sobre los problemas de la transformaci&oacute;n de los <i>derechos humanos en sentido moral</i> en <i>derechos en sentido jur&iacute;dico.</i> Pero no quiero aqu&iacute; tratar las cuestiones complejas siempre implicadas en la positivizaci&oacute;n de ideas (o quiz&aacute; mejor: ideales) morales. Me interesa m&aacute;s bien destacar un solo aspecto particular de la relaci&oacute;n entre la calidad <i>moral</i> y la calidad <i>pol&iacute;tica</i> y <i>jur&iacute;dica</i> de los derechos humanos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dije al comienzo que la noci&oacute;n misma de unos derechos que las personas tienen meramente por su condici&oacute;n de ser miembros del g&eacute;nero humano es fundamentalmente una noci&oacute;n moral y prepol&iacute;tica. Sin embargo, nuestra manera com&uacute;n de hablar de los derechos humanos apunta en otra direcci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aparentemente, concebimos la noci&oacute;n de derechos humanos como algo que <i>presupone</i> al Estado (o alg&uacute;n sistema pol&iacute;tico soberano, en general). Porque del uso ling&uuml;&iacute;stico que solemos hacer del t&eacute;rmino "derechos humanos" se puede inferir que los entendemos habitualmente, no como derechos de las personas frente a <i>cualquier</i> tipo de actor sino justamente <i>frente</i> al Estado, no como derechos correspondientes a deberes "privados" sino como correspondientes a deberes "p&uacute;blicos".<sup><a href="#nota">11</a></sup> Los da&ntilde;os hechos a una persona por un criminal com&uacute;n no se describen normalmente en t&eacute;rminos de la violaci&oacute;n de un derecho humano de la v&iacute;ctima, mientras que los mismos da&ntilde;os, infligidos, por ejemplo, por un agente policial, s&iacute; se interpretan como tal. No hablamos normalmente de la violaci&oacute;n del derecho humano a la vida, cuando alguien mata a otro; pero s&iacute; lo hacemos cuando este alguien es un agente p&uacute;blico y comete el asesinato en su funci&oacute;n como tal. No se nos ocurre hablar de una "masiva violaci&oacute;n de derechos humanos" cuando describimos el estado de cosas en ciudades como Chicago, de mala fama por el alto n&uacute;mero de cr&iacute;menes violentos cometidos en ellos por bandas criminales organizadas; pero s&iacute; lo hacemos cuando las llamadas "fuerzas de seguridad" de un pa&iacute;s cometen el mismo tipo de actos violentos contra el mismo n&uacute;mero de personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, pues, parece que la noci&oacute;n de derechos humanos no depende tan s&oacute;lo de las concepciones de persona y de agente moral incluidas en una teor&iacute;a moral subyacente, sino tambi&eacute;n de una <i>teor&iacute;a pol&iacute;tica normativa.</i> En palabras de Lea Brilmayer, "alegaciones de violaci&oacute;n de derechos humanos son similares a alegaciones de que el gobierno ha pasado los l&iacute;mites de su justificaci&oacute;n pol&iacute;tica".<sup><a href="#nota">12</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Una</i> explicaci&oacute;n posible para este uso asim&eacute;trico, a primera vista poco consistente del lenguaje (si algo es identificado como un ,derecho humano', &iquest;no deber&iacute;a serlo frente a <i>todo</i> tipo de actor?) es que una vez que un derecho humano est&aacute; reconocido jur&iacute;dicamente y su violaci&oacute;n castigado por una sanci&oacute;n jur&iacute;dica, entonces su identificaci&oacute;n ,pr&oacute;xima' se hace por referencia al crimen definido en el sistema jur&iacute;dico correspondiente y ya no por referencia a la m&aacute;s "remota" raz&oacute;n moral subyacente. Pero si esto es as&iacute;, nuestro uso del lenguaje parece indicar que tenemos la intuici&oacute;n que frente al Estado y sus agentes, no cabe la invocaci&oacute;n de normas <i>jur&iacute;dicas</i> sino que solamente queda la apelaci&oacute;n a normas <i>morales.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto, esto es <i>te&oacute;ricamente</i> falso: concebidos como derechos morales de los individuos frente al Estado, los derechos humanos implican l&iacute;mites a las acciones leg&iacute;timas del Estado y as&iacute; apuntan directamente a la imposici&oacute;n de frenos constitucionales, es decir, <i>jur&iacute;dicos.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y con respecto a aquella gran mayor&iacute;a de Estados que se han sometido, en materia de derechos humanos, a normas del derecho internacional, esta intuici&oacute;n es tambi&eacute;n <i>jur&iacute;dicamente</i> equivocada, como tambi&eacute;n lo es con respecto a aquellos Estados que reclaman para s&iacute; el status de Estado de derecho democr&aacute;tico y cuyas constituciones o leyes ordinarias prohiben expl&iacute;citamente la violaci&oacute;n de lo que se considera derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero desde el punto de vista <i>pr&aacute;ctico,</i> sabemos que en muchos casos la impresi&oacute;n de la fuerza "meramente" moral de la invocaci&oacute;n de los derechos humanos responde a la realidad pol&iacute;tica y jur&iacute;dica, ya que no existe (&iquest;todav&iacute;a?) una instancia sancionadora que tenga las competencias y el poder f&aacute;ctico para hacer realidad efectica por lo menos aquellos derechos humanos que el Estado respectivo se ha formalmente comprometido a respetar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>IV. Los derechos humanos en el mundo globalizado</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sin embargo, han habido algunos avances parciales en este respecto, si pensamos en el establecimiento del <i>Alto Comisionado de Derechos Humanos</i> de la ONU en 1993, de las Cortes internacionales para el caso de Yugoslavia y de Ruanda (ITCY, ITCR) y de la flamante <i>Corte Internacional de Justicia Penal,</i> o en el hecho de que un hombre sospechado de ser el autor intelectual de asesinatos y torturas m&uacute;ltiples como Pinochet por lo menos ya no se puede atrever ya a salir de su pa&iacute;s. Pero, los l&iacute;mites de estos avances son tambi&eacute;n evidentes. Y las pol&iacute;ticas internacionales de los pa&iacute;ses que son lo suficientemente poderosos como para estar en condiciones de actuar en contra de violaciones de derechos humanos en otros pa&iacute;ses siguen bas&aacute;ndose casi exclusivamente en otros tipos de intereses, que poco o nada tienen que ver con la protecci&oacute;n de los derechos humanos en el mundo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al mismo tiempo, se habla mucho de los supuestos cambios dram&aacute;ticos en el sistema internacional, sobre todo como consecuencia de la "globalizaci&oacute;n" y de la desaparici&oacute;n del que sol&iacute;a ser durante medio siglo uno de los dos polos de un mundo bipolar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo tanto, parece interesante considerar la cuesti&oacute;n acerca de los efectos que estos cambios en el sistema internacional puedan tener con respecto a la vigencia de los derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Empecemos, por lo pronto, con la globalizaci&oacute;n. &iquest;En qu&eacute; sentido puedan estos procesos jugar alg&uacute;n papel en la implementaci&oacute;n universal de los derechos humanos? &iquest;Qu&eacute; diferencia pueda hacer para estos &uacute;ltimos el hecho de que el mundo sea m&aacute;s o menos globalizado?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Visto sobriamente, "globalizaci&oacute;n" no significa m&aacute;s que el desmantelamiento de fronteras territoriales que obstaculizan el libre movimiento de bienes y personas, y la reducci&oacute;n de los costos de transacciones a (cada vez m&aacute;s) larga distancia. Pienso que con respecto a los <i>derechos humanos</i> &#45;a diferencia de lo que concierne a la <i>justicia social internacional</i> que es un asunto mucho m&aacute;s complicado&#45;, esto tiene primordialmente efectos positivos. En combinaci&oacute;n con los nuevos medios electr&oacute;nicos, la globalizaci&oacute;n facilita enormemente el acceso a informaciones sobre los acontecimientos en otras partes del mundo, y as&iacute; tambi&eacute;n el monitoreo de la conducta de agentes estatales en todos los pa&iacute;ses y, cuando es necesario, su denuncia p&uacute;blica a nivel mundial. En este sentido, creo que no es casual que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se haya multiplicado el n&uacute;mero de ONGs que trabajan en el area de los derechos humanos, y que haya aumentado notablemente su capacidad de formar redes para informarse mutuamente y dirigir, a trav&eacute;s de acciones bien coordenadas, la atenci&oacute;n mundial a violaciones individuales o sistem&aacute;ticas de derechos humanos (como, por ejemplo, recientemente en el caso de Amina Lawal, condenada a muerte por haber tenido un hijo dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de su marido). La adjudicaci&oacute;n del Premio Nobel de la Paz 2003 a Shirin Ebadi por su lucha por los derechos humanos en ir&aacute;n tambi&eacute;n puede verse como un indicador de este proceso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>V. Los derechos humanos en el actual mundo unipolar</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo pronto, se podr&iacute;a pensar que este efecto positivo de la globalizaci&oacute;n para la posibilidad y probabilidad de una promoci&oacute;n m&aacute;s decidida y efectiva de los derechos humanos a nivel mundial resultar&aacute; reforzado por efectos del mismo signo provocados por la desaparici&oacute;n de una superpotencia basada en una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica colectivista que no reconoc&iacute;a derechos individuales frente al Estado. Hab&iacute;a momentos, hace m&aacute;s o menos una d&eacute;cada, en que se pod&iacute;a esperar que el casi monopolio mundial del poder militar y econ&oacute;mico de aquellos pa&iacute;ses cuya autocomprensi&oacute;n pol&iacute;tica se basa en teor&iacute;as normativas que privilegian al individuo aut&oacute;nomo y sus derechos, conducir&iacute;a r&aacute;pidamente a la promoci&oacute;n global de los derechos humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, mientras tanto, esta esperanza se ha esfumado, a m&aacute;s tardar, el 12 de septiembre de 2001 cuando la &uacute;nica superpotencia restante declar&oacute; que <i>nuevamente</i> existen <i>dos polos</i> en el mundo: el de "los que est&aacute;n con nosotros" en la "guerra" anti&#45;terrorista, y el de "los que no lo est&aacute;n". El hecho de que vivamos, pues, en un mundo <i>unipolar</i> por lo que respecta a la distribuci&oacute;n del poder econ&oacute;mico y militar, pero <i>bipolar</i> por lo que respecta a la percepci&oacute;n ideol&oacute;gica del mundo, sobre todo por parte de los actores m&aacute;s poderosos, nos augura tiempos conflictivos de los que ya estamos viendo el comienzo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la vigencia de los derechos humanos en el mundo, esto trae un triple peligro:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 Primero, est&aacute; el peligro que siempre se da cuando el mundo se divide en campos opuestos sobre la base de <i>un solo criterio</i> espec&iacute;fico: la inclusi&oacute;n de un Estado en el campo de los "buenos" seg&uacute;n este &uacute;nico criterio suele sofocar las cr&iacute;ticas y eliminar las presiones que se le puedan hacer con miras a <i>otros</i> criterios, entre ellos el del respeto o la violaci&oacute;n de derechos humanos. Esto lo saben los latinoamericanos tal vez mejor que los habitantes de cualquier otra regi&oacute;n del mundo, ya que en su historia reciente han padecido bajo un buen n&uacute;mero de dictadores que tranquilamente y sin tener que temer sanciones externas pod&iacute;an violar los derechos humanos, siempre que no ced&iacute;an en su discurso anticomunista. Existe actualmente el peligro de que se vuelva a imponer este "principio de <i>our son&#45;of&#45;a&#45;bitch"</i>.<sup><a href="#nota">13</a></sup></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 Segundo, estamos viviendo un momento en que la sensaci&oacute;n de inseguridad e impotencia frente a un 'enemigo' largamente invisible y dif&iacute;cilmente comprensible parece haber cambiado el equilibrio anterior entre los requisitos de la <i>libertad</i> y de la <i>seguridad</i> ciudadanas. Esto vale tanto para los EE. UU. como para otros pa&iacute;ses que se sienten amenazados por el terrorismo, sobre todo el de origen islamista fundamentalista. Es indudable que esto ha conducido ya a violaciones masivas de derechos humanos en estos pa&iacute;ses (la palabra clave aqu&iacute; es, desde luego, "Guant&aacute;namo").</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 Tercero, este descuido oportunista de los derechos humanos por parte de Estados cuyos documentos fundamentales proclaman la adhesi&oacute;n a ellos tiene efectos negativos secundarios porque resta credibilidad a las proclamaciones de derechos humanos y provoca el cinismo al que ya me he referido. As&iacute;, los derechos humanos pueden perder relevancia hasta en la percepci&oacute;n de aquellos que hasta ahora se autoidentificaban como liberales. Tal vez ya sea una indicaci&oacute;n de este proceso el hecho de que hace un par de semanas, en la primera p&aacute;gina del peri&oacute;dico semanal liberal m&aacute;s importante de Alemania, <i>DIE ZEIT,</i> el editor discuti&oacute; el posible plan de Israel de matar a Arafat casi exclusivamente desde el punto de vista de la oportunidad pol&iacute;tica de un asesinato tal, mencionando el aspecto moral s&oacute;lo de paso <i>(cfr.</i> Naumann 2003).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>VI. Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resumiendo, he defendido aqu&iacute; las siguientes tesis:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>(1)&nbsp;con respecto a la</i> concepci&oacute;n <i>de los derechos humanos:</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 la importancia de distinguir los derechos humanos en su <i>versi&oacute;n moral,</i> de los derechos humanos en su <i>versi&oacute;n jur&iacute;dico&#45;pol&iacute;tica;</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 la importancia de distinguir, en el nivel moral, los <i>derechos humanos</i> de aquellos derechos que emanan m&aacute;s bien de consideraciones de <i>justicia social;</i> y</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 la persistencia de una percepci&oacute;n asim&eacute;trica de cr&iacute;menes cometidos por <i>agentes privados</i> y por <i>agentes estatales</i> que parece resultar de una visi&oacute;n ,hiperrealista' de la soberan&iacute;a del Estado que ya deber&iacute;amos reconocer como obsoleta.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>(2)&nbsp;con respecto a la</i> implementaci&oacute;n <i>de los derechos humanos en el actual sistema internacional:</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 los <i>efectos primordialmente positivos</i> que tienen los procesos de globalizaci&oacute;n en las posibilidades de ejercer presi&oacute;n social internacional en contra de la violaci&oacute;n de derechos humanos; y</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1 los <i>efectos primordialmente negativos</i> que hay que temer de la actual <i>unipolaridad del poder</i> en circunstancias de una <i>nueva bipolaridad ideol&oacute;gica</i> en el sistema internacional, sobre todo desde el 11 de septiembre del 2001.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me temo que en &uacute;ltima instancia, los efectos negativos de la "unipolaridad bipolarizante" ser&aacute;n m&aacute;s fuertes que los positivos de la globalizaci&oacute;n &#45;aunque desear&iacute;a equivocarme.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Allgemeine Erkl&auml;rung der Menschenrechte,</i> Frankfurt/M.: Insel 1983.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784681&pid=S1405-0218200400010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Brilmayer, Lea 1989: <i>Justifying International Acts,</i> Ithaca, N. Y. y Londres: Cornell university Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784683&pid=S1405-0218200400010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Charter of the United Nations and Statute of the International Court of Justice,</i> Nueva York: united Nations office of Public information, s/f.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784685&pid=S1405-0218200400010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cranston, Maurice 1973: <i>What Are Human Rights?,</i> Londres: Bodley Head.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784687&pid=S1405-0218200400010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Erkl&auml;rung der Menschen&#45; und B&uuml;rgerrechte</i> (26 de agosto de 1789, Par&iacute;s).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784689&pid=S1405-0218200400010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Feinberg, Joel 1980: The Nature and Value of Rights, en: id., <i>Rights,</i> <i>Justice and the Bounds of Liberty,</i> Princeton, N. J.: Princeton University Press, 143&#45;158.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784691&pid=S1405-0218200400010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ferrara, Alessandro 2003: Two Notions of Humanity and the Judgment Argument for Human Rights, <i>Political Theory</i> 31:3 (June) 392&#45;420.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784693&pid=S1405-0218200400010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Forsythe, David P. (comp.) 1989: <i>Human Rights and Development.</i> <i>International Views,</i> Houndmills: Macmillan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784695&pid=S1405-0218200400010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Galtung, Johan 1994: <i>Menschenrechte &#45; anders gesehen,</i> trad. de G. G&uuml;nther, Frankfurt/M.: Suhrkamp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784697&pid=S1405-0218200400010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garz&oacute;n Vald&eacute;s, Ernesto 1986: Los deberes positivos generales y su fundamentaci&oacute;n, <i>DOXA</i> 3, 17&#45;33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784699&pid=S1405-0218200400010000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gewirth, Alan 1983: <i>Human Rights. Essays on Justification and</i> <i>Applications,</i> Chicago: University of Chicago Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784701&pid=S1405-0218200400010000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gewirth, Alan 1984: Are there any absolute rights?, en: Waldron (1984), 91&#45;109.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784703&pid=S1405-0218200400010000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Heidelmeyer, Wolfgang (comp.) 1982: <i>Die Menschenrechte.</i> <i>Erkl&auml;rungen, Verfassungsartikel, Internationale Abkommen,</i> 3a ed. Paderborn et al.: Sch&ouml;ningh (UTB).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784705&pid=S1405-0218200400010000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Iingram, David 2003: Between Political Liberalism and Postnational Cosmopolitanism: Toward an Alternative Theory of Human Rights, <i>Political Theory</i> 31:3 (June) 359&#45;391.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784707&pid=S1405-0218200400010000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kamenka, E. y A. Tay (comps) 1978: <i>Human Rights,</i> Londres: Edward Arnold.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784709&pid=S1405-0218200400010000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ku&ccedil;uradi, Ioanna (comp.) 1995: <i>The Idea and the Documents of Human</i> <i>Rights,</i> Ankara: Philosophical Society of Turkey.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784711&pid=S1405-0218200400010000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Naumann, Michael 2003: Keine Kugel f&uuml;r Arafat, <i>DIE ZEIT</i> No. 39 del 18 de sept., 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784713&pid=S1405-0218200400010000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nino, Carlos Santiago 1991: <i>The Ethics of Human Rights,</i> Oxford: Clarendon.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784715&pid=S1405-0218200400010000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">O'Neill, Onora 1996: <i>Towards justice and virtue. A constructive account</i> <i>of practical reasoning,</i> Cambridge: Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784717&pid=S1405-0218200400010000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paul, Ellen Frankel, Fred D. Miller, Jr., y Jeffrey Paul (comps.) 1984: <i>Human Rights,</i> oxford: Basil Blackwell.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784719&pid=S1405-0218200400010000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pennock, J. R. y J. W. Chapman (comps.) 1981: <i>Human Rights</i> (NOMOS XXIII), Nueva York: New York University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784721&pid=S1405-0218200400010000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rawls, John 2000: <i>Lectures on the History of Moral Philosophy,</i> Cambridge, Mass.: Harvard university Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784723&pid=S1405-0218200400010000500022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Raphael, D. D. (comp.) 1967: <i>Political Theory and the Rights of Man,</i> Londres: Macmillan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784725&pid=S1405-0218200400010000500023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schmitz, Hans&#45;Peter et al. 1998: Die Macht der Menschenrechte. Zur innenpolitischen Durchsetzung internationaler Normen, <i>Aus Politik</i> <i>und Zeitgeschichte,</i> B 46&#45;47/98, 6 de nov. de 1998, 43&#45;53.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784727&pid=S1405-0218200400010000500024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Shute, Stephen y Susan Hurley (eds.) 1993: <i>On Human Rights. The</i> <i>Oxford Amnesty Lectures 1993,</i> Nueva York: Basic Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784729&pid=S1405-0218200400010000500025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vincent, R. J. 1986: <i>Human Rights and International Relations,</i> Cambridge: Cambridge university Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784731&pid=S1405-0218200400010000500026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Waldron, Jeremy (comp.) 1984: <i>Theories of Rights,</i> Oxford: Oxford university Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4784733&pid=S1405-0218200400010000500027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Proceder&eacute;, en lo que sigue, a desarrollar un razonamiento 'desnudo', sin extensas referencias a la inmensa literatura existente sobre el tema. Para algunas discusiones interesantes, desde diferentes perspectivas, cf., por ejemplo, Raphael 1967, Cranston 1973, Kamenka/Tay 1978, Pennock/Chapman 1981, Gewirth 1983, Paul/Miller/Paul 1984, Waldron 1984, Vincent 1986, Forsythe 1989, Nino 1991, Shute/Hurley 1993, Galtung 1994, Ku&ccedil;uradi 1995.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Los esfuerzos m&aacute;s recientes que conozco de criticar varios enfoques contempor&aacute;neos (Rawls, Habermas) y de presentar alternativas m&aacute;s convincentes son Ferrara 2003 e Ingram 2003.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>&nbsp;Desde luego, sabemos que en el pasado, al menos en algunas partes del mundo, el n&uacute;mero de lo que hoy en d&iacute;a llamamos 'violaciones de derechos humanos' ha sido mucho m&aacute;s elevado de lo que es actualmente, y esperamos que en el futuro se reduzca a&uacute;n m&aacute;s. Pero, este desarrollo hist&oacute;rico de la <i>vigencia efectiva</i> de los derechos humanos &#45;vinculada, sin duda, a los procesos paralelos de su cada vez mayor consideraci&oacute;n filos&oacute;fica, positivizaci&oacute;n jur&iacute;dica e invocaci&oacute;n pol&iacute;tico&#45;ret&oacute;rica&#45; no tiene nada que ver con su <i>existencia</i> como derechos desde el punto de vista moral. Para esta &uacute;ltima, vale una &laquo;condici&oacute;n de perpetuidad&raquo; similar a la que, seg&uacute;n Rawls (2000, p. 171), est&aacute; impl&iacute;cita en el imperativo categ&oacute;rico kantiano (agradezco esta referencia a Ernesto Garz&oacute;n Vald&eacute;s).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup>&nbsp;Para una presentaci&oacute;n filos&oacute;fica de la relaci&oacute;n entre derechos y deberes (obligaciones) &#45;y sobre todo de la imposibilidad conceptual de un derecho, en un sentido interesante, sin una obligaci&oacute;n correspondiente de alg&uacute;n agente identificable&#45; <i>cfr.</i> o'Neill 1996, cap. 5.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup>&nbsp;La cual podr&iacute;a traer consecuencias potencialmente mucho peores para la implementaci&oacute;n pr&aacute;ctica de los derechos morales en el mundo que las de una restricci&oacute;n, por razones conceptuales, del contenido de la lista de derechos humanos. Sobre el asunto de las consecuencias volver&eacute; m&aacute;s adelante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup>&nbsp;Esto parece ser ya una amenaza real, como indica el hecho de que el a&ntilde;o 2003 haya sido proclamado por la ONU "A&ntilde;o internacional del agua potable" (UN General Assembly Res. 55/ 196 del 20 de dic. de 2000); la d&eacute;cada 2005&#45;2015, la 'D&eacute;cada internacional del agua para la vida', y el 22 de marzo de cada a&ntilde;o, el "D&iacute;a mundial del agua".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Para una instructiva discusi&oacute;n de la posibilidad, en general, de la existencia de derechos absolutos, cf. Gewirth 1984; sobre la posibilidad de la fundamentaci&oacute;n &eacute;tica de deberes positivos, Garz&oacute;n Vald&eacute;s 1986.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Como pude comprobar simplemente leyendo los peri&oacute;dicos de los d&iacute;as anteriores a la conferencia en la que present&eacute; una primera versi&oacute;n de este trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> "M&eacute;xico: El esp&iacute;ritu de las leyes", <i>Nexos,</i> sept. de 2003, pp. 13&#45;14, p. 13; cursiva de RZ.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> O'Neill 1996, p. 133: "When advocates of Human Rights proclaim universal rights to food or to work or to welfare, yet fail to show who has corresponding obligations, or where claims of right or redress may be lodged, they hurl a weapon that may boomerang. <i>At best</i> a premature rhetoric of rights <i>may</i> have political point and impact. An appeal to the 'manifesto rights' of the sort promulgated in Charters and Declarations invokes and highlights ideals that <i>may</i> guide agitation, politics and legislation in a quest for institutionalized, claimable rights. The resonating ideal of Human Rights... <i>may</i> galvanize people who once conceived of themselves as mere subjects... They <i>may</i> come to conceive of themselves as citizens... who can insist that justice is violated and claim what is owed to them. But <i>at worst</i> a premature rhetoric of rights can inflate expectations while masking a lack of claimable entitlements." La noci&oacute;n de 'derecho de manifiesto' aqu&iacute; es tomada de Joel Feinberg 1980.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Los derechos humanos, seg&uacute;n esta concepci&oacute;n ampliamente difundida, tratan de "la conducta de los gobiernos frente a sus ciudadanos" (Schmitz et al. 1998, p. 44).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Brilmayer 1989, p. 37: "arguments that human rights have been transgressed resemble arguments that the government has exceeded its political justification".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Es de temer que el hecho de que hace poco se haya cerrado la "Escuela de las Am&eacute;ricas" donde tantos militares latinoamericanos hab&iacute;an sido entrenados justamente para la "lucha antiterrorista" &#45;es decir, entre otras cosas, para torturar, asesinar, y hacer desaparecer&#45; no pueda ser visto como una se&ntilde;al alentadora en este respecto, y que no indique que se haya abandonado la violaci&oacute;n de los derechos humanos como t&aacute;ctica militar, sino tan s&oacute;lo que la atenci&oacute;n de los 'maestros' en esta materia se ha desplazado de Am&eacute;rica Latina hacia otros lados.</font></p>      ]]></body><back>
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