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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="Verdana" size="4">Obituario</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="4"><b>Alberto Sandoval Land&aacute;zuri (1918&#45;2002)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Fernando Walls</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Qu&iacute;mica de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Circuito exterior, Ciudad Universitaria. Coyoac&aacute;n 04510. M&eacute;xico, D.F.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El doctor Alberto Sandoval Land&aacute;zuri, distinguido acad&eacute;mico universitario quien fuera el primer Doctor en Ciencias Qu&iacute;micas graduado de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Presidente fundador de la hoy Academia Mexicana de Ciencias, y Director del Instituto de Qu&iacute;mica de 1953 a 1970, falleci&oacute; el 20 de diciembre del 2002.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alberto Sandoval naci&oacute; en Tacubaya, en la Ciudad de M&eacute;xico, el 10 de noviembre de 1918, en la calle de Ciencias no. 8. Su padre era m&eacute;dico home&oacute;pata, que con gran ingenio y dedicaci&oacute;n produc&iacute;a sus preparaciones. La educaci&oacute;n inicial la recibi&oacute; en su casa, donde algunas se&ntilde;oras, entre ellas su propia madre, se reun&iacute;an y se improvisaron como maestras para ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os la educaci&oacute;n primaria. Cabe mencionar que en el M&eacute;xico posrevolucionario, los servicios p&uacute;blicos se encontraban muy limitados, y la educaci&oacute;n no fue la excepci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la educaci&oacute;n recibida en su casa, Alberto Sandoval ingres&oacute; al 4&deg; a&ntilde;o de primaria de la escuela p&uacute;blica "Alberto Correa", ubicada cerca de donde ahora se localiza el Centro M&eacute;dico, a la cual asist&iacute;a realizando las caminatas diarias desde Tacubaya. Desde su primer a&ntilde;o en la escuela, Alberto decidi&oacute; que su profesi&oacute;n ser&iacute;a la de qu&iacute;mico farmac&eacute;utico. Puede presumirse que el haber nacido en una casa ubicada en la calle de Ciencias, y el que su padre fuera m&eacute;dico home&oacute;pata, hayan sido algunos factores que favorecieron su decisi&oacute;n. Su padre ten&iacute;a un consultorio en la calle de Benjam&iacute;n Franklin, y Alberto le auxiliaba en las extracciones de especies vegetales para la preparaci&oacute;n de diversas recetas. Una de estas era denominada <i>"lactis cannis"</i>, la cual requer&iacute;a leche de perra, y precisamente Alberto era el encargado de orde&ntilde;ar a la perra de su casa. Alberto continu&oacute; sus estudios en la Escuela Secundaria No. 3, y la preparatoria en la Universidad Nacional. Curs&oacute; la carrera de qu&iacute;mico en la Escuela de Ciencias Qu&iacute;micas de la UNAM, por aquel entonces en Tacuba, de 1937 a 1940, e inmediatamente entr&oacute; a trabajar al Ingenio Azucarero de Atencingo, en Puebla. Sin embargo, debido a las limitaciones pr&aacute;cticas a sus actividades, tal posici&oacute;n laboral no era de su completo agrado. A dos meses de estar ah&iacute;, un compa&ntilde;ero de escuela, Octavio Mancera, le coment&oacute; que hab&iacute;a un puesto de qu&iacute;mico en otro ingenio, en el Ingenio de Mante, en San Luis Potos&iacute;, el cual se encontraba en mejores condiciones, y para all&aacute; se fue.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como estudiante de la Escuela de Ciencias Qu&iacute;micas, Alberto particip&oacute; en un concurso de an&aacute;lisis cualitativo, en el cual obtuvo menci&oacute;n honor&iacute;fica, y debido a eso, el doctor Fernando Orozco, quien era el director de la escuela y posteriormente, del Instituto de Qu&iacute;mica, conoci&oacute; a Alberto. As&iacute;, en unas vacaciones del Ingenio de Mante, durante las cuales Alberto visit&oacute; la Universidad, el doctor Orozco le ofreci&oacute; que entrara a trabajar en investigaci&oacute;n en el reci&eacute;n creado Instituto de Qu&iacute;mica, en abril de 1941. Inmediatamente, Alberto acept&oacute; el ofrecimiento e inici&oacute; sus actividades como ayudante de investigador, en mayo de aquel a&ntilde;o, con un sueldo de 90 pesos mensuales, bajo la direcci&oacute;n de Antonio Madinaveitia, inmigrante espa&ntilde;ol, y cofundador, junto con Fernando Orozco, del Instituto de Qu&iacute;mica &#91;1&#93;. Desarroll&oacute; la tesis intitulada "El &Iacute;tamo Real como Curtiente", en octubre de 1941 se recibi&oacute; de qu&iacute;mico, y su sueldo subi&oacute; a 600 pesos mensuales. En agosto de 1944 Alberto obtuvo una beca de 100 d&oacute;lares mensuales del Institute for International Education para realizar estudios en el Instituto Tecnol&oacute;gico de California, en Pasadena, bajo la direcci&oacute;n del doctor Lazlo Zechmeister, un c&eacute;lebre profesor h&uacute;ngaro&#45;jud&iacute;o inmigrante, y fundador en 1938 de la importante serie peri&oacute;dica <i>Progress in the Chemistry of Organic Natural Products</i>, editada por Springer&#45;Verlag . El doctor Zechmeister trabajaba sobre las entonces muy novedosas t&eacute;cnicas cromatogr&aacute;ficas, y sobre las aplicaciones de la espectroscop&iacute;a de ultravioleta en la determinaci&oacute;n estructural de compuestos naturales coloridos, an&aacute;logos estructuralmente a los carotenos, los cuales se obten&iacute;an de diversas especies vegetales tales como zanahoria, jitomate, lechuga, espinacas, entre otras. En Caltech tuvo la oportunidad de conocer al soplador de vidrio que fabricaba los aparatos empleados en investigaci&oacute;n, se hicieron amigos, y Alberto aprendi&oacute; r&aacute;pidamente esta dif&iacute;cil artesan&iacute;a, convirti&eacute;ndose con el tiempo, en un soplador con gran habilidad y perfeccionismo. Despu&eacute;s de un a&ntilde;o en Pasadena, Alberto vino a M&eacute;xico, cas&oacute; con la Srita. Olga Espinosa, y se regres&oacute; a continuar sus estudios de doctorado, volviendo a M&eacute;xico en Octubre de 1946. En Octubre de 1947 present&oacute; su examen doctoral, siendo sus sinodales los doctores Fernando Orozco, Antonio Madinaveitia y H&eacute;ctor Calzada. Alberto Sandoval fue el primer Doctor en Ciencias de la Escuela de Graduados de la UNAM, dependencia que por aquellos a&ntilde;os, otorgaba los posgrados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe mencionar que durante los a&ntilde;os inmediatos posteriores a la fundaci&oacute;n del Instituto de Qu&iacute;mica, auspiciada por el Banco de M&eacute;xico y el Colegio de M&eacute;xico (antes la Casa de Espa&ntilde;a en M&eacute;xico), las condiciones pr&aacute;cticas para el desarrollo del trabajo de investigaci&oacute;n eran tan precarias, que parec&iacute;a que estaba destinado a desaparecer, ya que el propio doctor Madinaveitia, por razones de salud, se retir&oacute; de las actividades universitarias, por lo que el doctor Fernando Orozco qued&oacute; como Director del Instituto, y como Secretario, el doctor Alberto Sandoval. Sin embargo, por aquellos a&ntilde;os, el doctor Antonio Madinaveitia, quien ten&iacute;a relaciones con la Fundaci&oacute;n Rockefeller, de la que ya hab&iacute;a recibido donativos cuando se encontraba en la Universidad de Madrid, y por conducto del doctor Harry M. Miller Jr., gestion&oacute; exitosamente donativos para el Instituto, los cuales continuaron hasta 1963.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A finales de la d&eacute;cada de los cuarentas del siglo pasado, los laboratorios Syntex, fundados en 1943, se desarrollaron notablemente, y sus directivos, los doctores Jorge Rosenkranz, Carl Djerassi, Stefan Kaufmann, entre otros, solicitaron la colaboraci&oacute;n de la Universidad para que se desarrollaran investigaciones conjuntas con el Instituto de Qu&iacute;mica en el campo de la qu&iacute;mica de esteroides. En ese tiempo, en 1949, de los investigadores que hab&iacute;a en el Instituto, tales como Jos&eacute; Iriarte, Octavio Mancera, Jos&eacute; F. Herr&aacute;n, Humberto Flores, Humberto Estrada, entre otros, solo Alberto Sandoval ten&iacute;a el nombramiento de tiempo completo, ya que entonces no exist&iacute;an las posiciones de investigadores en la Universidad, y los sueldos que algunos percib&iacute;an eran muy modestos. Alberto Sandoval acord&oacute; e implement&oacute; con los directivos de Syntex la colaboraci&oacute;n interinstitucional: el doctor Sandoval fabricaba los aparatos de vidrio requeridos por la empresa, y &eacute;sta proporcionaba al Instituto aparatos, substancias, disolventes y partidas para gastos de emergencia. Adicionalmente, se cultivaba una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n de inter&eacute;s mutuo, y de gran importancia industrial, que era la qu&iacute;mica de los esteroides. As&iacute;, con la colaboraci&oacute;n de Syntex, y con los donativos concertados con la Fundaci&oacute;n Rockefeller, el Instituto logr&oacute; la adquisici&oacute;n de un espectr&oacute;metro de ultravioleta, un espectr&oacute;metro de infrarrojo, un hidrogenador catal&iacute;tico de alta presi&oacute;n (que contin&uacute;a en servicio), entre otros suministros. Consecuentemente, los resultados no se hicieron esperar: aumentaron la cantidad y calidad de los trabajos cient&iacute;ficos, lo cual se reflej&oacute; en el aumento de las publicaciones en revistas internacionales de prestigio &#91;2&#93;, el Instituto creci&oacute; en cuanto al n&uacute;mero y preparaci&oacute;n de los acad&eacute;micos, y se inici&oacute; un contacto directo tanto con investigadores y universidades extranjeros &#91;3&#93;. En todo esto tom&oacute; parte decisiva el doctor Sandoval, consagrando su dinamismo, dedicaci&oacute;n y entusiasmo a las actividades acad&eacute;micas, administrativas, y de gesti&oacute;n del Instituto. As&iacute;, en 1953 asumi&oacute; la direcci&oacute;n del mismo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de las actividades que Alberto Sandoval realiz&oacute;, es necesario destacar una de gran relevancia, que fue la edici&oacute;n del Bolet&iacute;n del Instituto de Qu&iacute;mica de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (<i>Bol. Inst. Qu&iacute;m. Univ. Nac. Aut&oacute;n. M&eacute;x.</i>), durante veinte a&ntilde;os, de 1951 a 1970. Esta revista cient&iacute;fica la inici&oacute; el doctor Fernando Orozco en 1945, y estaba dedicada casi exclusivamente a la publicaci&oacute;n de los resultados de las investigaciones realizadas en el Instituto, los cuales eran muy escasos, y por consiguiente, con muchas dificultades fue posible la publicaci&oacute;n de los primeros vol&uacute;menes en 1945 y 1946. Se reinici&oacute; la edici&oacute;n del Bolet&iacute;n en 1951, bajo la direcci&oacute;n del doctor Sandoval, y a lo largo de esos 20 a&ntilde;os, con la ayuda de Octavio Mancera, de 1951 a 1953; Humberto Flores de 1954 a 1958; Jos&eacute; Luis Mateos de 1959 a 1961; y de quien esto escribe de 1961 a 1971 &#91;3&#93;. A&uacute;n hasta los a&ntilde;os actuales, las publicaciones del mencionado Bolet&iacute;n son citadas en la literatura cient&iacute;fica mundial.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el rectorado del doctor Luis Garrido, el Gobierno Mexicano aprob&oacute; la construcci&oacute;n de la Ciudad Universitaria, y al Instituto de Qu&iacute;mica se le asignaron los pisos 11, 12 y 13 de la Torre de Ciencias (ahora Torre de Humanidades II). Alberto Sandoval se dedic&oacute; con su entusiasmo habitual a colaborar, planeando junto con los ingenieros y arquitectos responsables, las mejores instalaciones posibles para la dependencia, y gestionando en diversas instancias, entre las que destac&oacute; la fundaci&oacute;n Rockefeller, la adquisici&oacute;n de libros, revistas, equipo y mobiliario para equipar las instalaciones en la Ciudad Universitaria. Precisamente en el mural de Jos&eacute; Ch&aacute;vez Morado del Auditorio Antonio Caso intitulado "Los Constructores de la Ciudad Universitaria" qued&oacute; plasmada la figura del doctor Sandoval, junto con Carlos Graff Fern&aacute;ndez, Alberto Barajas y Nabor Carrillo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el rectorado del doctor Nabor Carrillo, se logr&oacute; el otorgamiento de las asignaciones presupuestales asignadas a la contrataci&oacute;n de personal de investigaci&oacute;n de tiempo completo, por lo que se regulariz&oacute; la situaci&oacute;n laboral del personal acad&eacute;mico del Instituto de Qu&iacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra contribuci&oacute;n sobresaliente para la ciencia en M&eacute;xico se debi&oacute; a la visi&oacute;n de Alberto Sandoval y Guillermo Haro, quienes en 1959 sentaron las bases y fundaron la Academia de la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica, ahora Academia Mexicana de Ciencias, que actualmente aglutina a cerca de 1700 miembros que pertenecen a instituciones mexicanas y del extranjero &#91;4&#93;. El doctor Sandoval fue el primer presidente de la Academia, y despu&eacute;s de ser director durante 18 a&ntilde;os del Instituto de Qu&iacute;mica, y con 36 de servicios en la Universidad, se jubil&oacute; en 1975, aunque continu&oacute; con varias actividades acad&eacute;mico&#45;administrativas, como miembro de algunas comisiones universitarias. En 1977 fungi&oacute; como Jefe del Departamento Qu&iacute;mico Biol&oacute;gico en el CONACyT; de 1978 a 1982 como Subdirector de Investigaci&oacute;n y Desarrollo Acad&eacute;mico de la Direcci&oacute;n General de investigaci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica; de 1982 a 1988 como Subdirector de Investigaci&oacute;n en la Secretar&iacute;a de Minas e Industria Paraestatal, y de 1988 a 1993 como Asesor en la Direcci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Federal de Electricidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nivel personal, puede mencionarse que Alberto Sandoval fue un asiduo aficionado al alpinismo durante toda su vida, escal&oacute; varias veces el Popocat&eacute;petl y el Iztacc&iacute;huatl; y tambi&eacute;n fue un viajero incansable. Durante muchos a&ntilde;os hizo muy buen vino, en colaboraci&oacute;n con su familia y amigos, en cantidades de 1 a 3 toneladas al a&ntilde;o. Tuvo siete medios hermanos, tres hermanos y tres hijos. Su hija tiene una escuela Montessori en Cuernavaca, uno de sus hijos es doctor en f&iacute;sica, y dirige un grupo de investigaci&oacute;n en el acelerador de part&iacute;culas CERN en Ginebra, Suiza; y su tercer hijo es un reconocido escultor que emplea t&eacute;cnicas mixtas. Le sobreviven siete nietos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alberto Sandoval tuvo una vida larga, plena, muy activa y variada. Personalmente me siento muy orgulloso de haber sido su disc&iacute;pulo, pues me ense&ntilde;&oacute; las t&eacute;cnicas del soplado de vidrio, y fue mi director de tesis de licenciatura y doctorado. Me siento muy honrado de haber sido su amigo por m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os. Fue un universitario ejemplar que consagr&oacute; cuatro d&eacute;cadas de su vida al desarrollo y fortalecimiento de la Universidad, y en particular, del Instituto de Qu&iacute;mica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Walls, F. El Instituto de Qu&iacute;mica. Inicio de la Investigaci&oacute;n. <i>Qu&iacute;mica en M&eacute;xico. Ayer, Hoy y Ma&ntilde;ana</i>. Garritz, A., Compilador. pp. 109&#45;121. Edici&oacute;n de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. 1991.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6964953&pid=S0583-7693200300010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Por ejemplo: Sandoval, A.; Miramontes, L.; Rosenkranz, G.; Djerassi, C. <i>J. Am. Chem. Soc.</i> <b>1951</b>, <i>73</i>, 990&#45;999;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6964955&pid=S0583-7693200300010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Djerassi, C.; Rosenkranz, G.; Iriarte, J.; Berlin, J.; Romo, J. <i>J. Am. Chem. Soc.</i> <b>1951</b>, <i>73</i>, 1523&#45;1527;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6964956&pid=S0583-7693200300010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Mancera, O.; Miramontes, L.; Rosenkranz, G.; Sondheimer, F.; Djerassi, C. <i>J. Am. Chem. Soc.</i> <b>1953</b>, <i>75</i>, 4428&#45;4429;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6964957&pid=S0583-7693200300010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> Sandoval, A.; Miramontes, L.; Rosenkranz, G.; Sondheimer, F.; Djerassi, C.; <i>J. Am. Chem. Soc.</i> <b>1953</b>, <i>75</i>, 4117&#45;4118.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6964958&pid=S0583-7693200300010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Sandoval, A. <i>Bol. Inst. Qu&iacute;m. Univ. Nac. Aut&oacute;n. M&eacute;x.</i> <b>1965</b>, <i>17</i>, 83&#45;121.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6964960&pid=S0583-7693200300010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. P&aacute;gina electr&oacute;nica de la Academia Mexicana de Ciencias: <a href="http://www.amc.unam.mx" target="_blank">http://www.amc.unam.mx</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6964962&pid=S0583-7693200300010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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