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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Competencia económica en México: Un debate necesario]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios y debates</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Competencia econ&oacute;mica en M&eacute;xico. Un debate necesario</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Economic Competition in Mexico: A Much Needed Debate</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rogelio Huerta*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor de la Facultad de Econom&iacute;a de la UNAM. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:rhuerta@unam.mx">rhuerta@unam.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 2 de agosto de 2011.    <br> 	Fecha de aceptaci&oacute;n: 25 de enero de 2012.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prop&oacute;sito de este ensayo es debatir con uno de los responsables de la pol&iacute;tica de competencia econ&oacute;mica en M&eacute;xico, su concepci&oacute;n de la misma, as&iacute; como los errores de apreciaci&oacute;n sobre las condiciones de la competencia econ&oacute;mica en el pa&iacute;s, que desde mi punto de vista comete Ernesto Estrada (2010) en el art&iacute;culo publicado por El Colegio de M&eacute;xico. El presente trabajo no busca mostrar las condiciones emp&iacute;ricas en que se desenvuelve la competencia en M&eacute;xico, y se prescinde de cualquier informaci&oacute;n estad&iacute;stica sobre la competencia y la productividad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el pa&iacute;s. Por ello, el ensayo no se refiere a un periodo en particular de la historia econ&oacute;mica de M&eacute;xico. S&oacute;lo se presentan objeciones te&oacute;ricas a las afirmaciones de dicho autor y para ello se toman referencias de las teor&iacute;as no ortodoxas del pensamiento microecon&oacute;mico. Se trata de confrontar al "pensamiento &uacute;nico" neocl&aacute;sico con las teor&iacute;as que se han elaborado desde una perspectiva heterodoxa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro de <i>Microeconomia</i> editado por El Colegio de M&eacute;xico como parte de su colecci&oacute;n "Los grandes problemas de M&eacute;xico", aparece el trabajo de Ernesto Estrada (2010: 125) que se referencia como Director General de Estudios Econ&oacute;micos de la Comisi&oacute;n Federal de Competencia en M&eacute;xico, titulado "Competencia econ&oacute;mica". Comienza se&ntilde;alando lo siguiente: "La literatura sobre econom&iacute;a y la evidencia emp&iacute;rica indican que la competencia en los mercados reduce el precio de los bienes y servicios para el consumidor y promueve la productividad y el crecimiento econ&oacute;mico". Iniciar as&iacute; un estudio sobre competencia econ&oacute;mica tiene muchos significados. Aqu&iacute; nos vamos a ocupar de los que est&eacute;n relacionados con la teor&iacute;a de la disciplina econ&oacute;mica; en particular se utilizar&aacute;n las relaciones te&oacute;ricas entre precios y margen de ganancia, la competencia y la productividad y el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico de las empresas en su lucha competitiva. Se trata de mostrar que la intensidad de la competencia no presiona a los precios a la baja, que el margen de ganancia puede reducirse por otras razones no vinculadas a las disminuciones de precios y que no es verdad que las instituciones que regulan la competencia provoquen una reducci&oacute;n de los precios. En este sentido y finalmente, se muestra que las mejoras en los indicadores de productividad en M&eacute;xico, que a su vez pudieron provocar reducciones en los costos, no necesariamente se sustentan en mejoras tecnol&oacute;gicas sino en reducciones del nivel de empleo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Presuponemos que el autor E. Estrada conoce ampliamente o cuando menos en su substancia, la literatura sobre la competencia econ&oacute;mica. Su conocimiento le permite concluir que en los modelos te&oacute;ricos, entre mayor (o m&aacute;s intensa) sea la competencia habr&aacute; una tendencia a la reducci&oacute;n de los precios de los bienes y servicios de consumo final. &Eacute;sta es una de las conclusiones m&aacute;s importantes de la teor&iacute;a microecon&oacute;mica convencional. Sin embargo, al leer con detenimiento su ensayo, surgen algunas dudas sobre los conocimientos del autor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciencia econ&oacute;mica que se conoce y la literatura disponible no nos permiten afirmar contundentemente que la competencia reduce los precios. As&iacute;, si aumentara el n&uacute;mero de competidores en un mercado y esto hiciera que la oferta sobrepasara a la demanda, el ajuste se podr&iacute;a dar por la desaparici&oacute;n de oferentes y al rev&eacute;s, si la demanda excediera a la oferta, lo que se incrementar&iacute;a ser&iacute;an las cantidades ofertadas mediante el uso de capacidades ociosas instaladas. &Eacute;stas son conclusiones que se extraen de la teor&iacute;a microecon&oacute;mica poskeynesiana (ver entre otros a Sylos Labini, 1988; Steindl, 1979; Lavoie, 2005.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vale la pena plantear algunas preguntas para definir el objeto de la investigaci&oacute;n de Estrada. &iquest;Bajo qu&eacute; condiciones una pol&iacute;tica de competencia podr&iacute;a reducir los precios? Frente a esta interrogante tendr&iacute;amos que hacer algunos cuestionamientos sobre los conceptos que contienen. &iquest;Qu&eacute; se entiende por reducci&oacute;n de precios del mercado? y &iquest;c&oacute;mo se establece la relaci&oacute;n entre la competencia y los precios? Por lo que se refiere a la reducci&oacute;n de los precios del mercado puede parecer ret&oacute;rica pero no lo es. Para algunas personas la reducci&oacute;n del precio de un bien o servicio no consiste en su disminuci&oacute;n absoluta, sino en su nivel en relaci&oacute;n con otras mercanc&iacute;as. Es decir, a pesar de que haya subido el precio absoluto, para estos economistas puede haberse reducido en t&eacute;rminos relativos. En esta perspectiva, si se aumenta el precio de una mercanc&iacute;a en <i>x</i> porcentaje &#151;y todos los dem&aacute;s precios de las mercanc&iacute;as existentes aumentan en m&aacute;s de ese porcentaje&#151; para los consumidores todas las mercanc&iacute;as subieron de precio pero para un economista que observa los precios relativos, ha ocurrido una disminuci&oacute;n en el precio de la primera de las mercanc&iacute;as. Por esa raz&oacute;n es pertinente aclarar qu&eacute; es lo que se entiende por reducci&oacute;n del precio de los bienes y servicios para el consumidor. En un modelo de equilibrio parcial, reducci&oacute;n de precios implica una ca&iacute;da absoluta de los mismos; en un enfoque de equilibrio general, adem&aacute;s de la ca&iacute;da relativa de alg&uacute;n precio en particular, una reducci&oacute;n en el nivel general de precios es propiamente una deflaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a la afirmaci&oacute;n de Estrada sobre que "la evidencia emp&iacute;rica indica que la competencia en los mercados reduce el precio de los bienes y servicios para el consumidor" habr&iacute;a que observar, en t&eacute;rminos estad&iacute;sticos, qu&eacute; es lo que ha pasado con la evoluci&oacute;n del nivel general de precios en M&eacute;xico desde que nuestro pa&iacute;s se abri&oacute; a la competencia exterior. La impresi&oacute;n superficial que tendr&iacute;a cualquier observador es que desde 1994 y aun antes, desde 1986 (cuando M&eacute;xico ingresa al gatt), el nivel general de precios no ha disminuido; al contrario, a&ntilde;o con a&ntilde;o ha tenido un movimiento ascendente. Se puede afirmar que los precios de productos comerciables subieron menos que los de los bienes y servicios no comerciables y que se debi&oacute; a la mayor competencia, producto de la apertura externa. Esto puede ser verdad, pero no significa que haya una reducci&oacute;n de los precios de los bienes comerciables, sino que lo que hemos vivido es un menor ritmo de elevaci&oacute;n de los precios dom&eacute;sticos. Ahora que si se habla de precios relativos, entonces se puede suponer que s&iacute; pudo presentarse una reducci&oacute;n para algunos bienes, aunque el nivel general de precios haya subido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La parte de la afirmaci&oacute;n inicial del art&iacute;culo comentado, que se refiere a que la competencia en los mercados promueve la productividad y el crecimiento s&oacute;lo ser&aacute; tocada de soslayo en este escrito, porque ambos temas ameritar&iacute;an una investigaci&oacute;n m&aacute;s amplia. Nos centraremos en la relaci&oacute;n de la competencia con el movimiento de los precios y el margen de ganancia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La teor&iacute;a de la competencia y el margen de ganancia</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cualquier libro de texto que verse sobre microeconom&iacute;a, la clasificaci&oacute;n de los mercados se presenta normalmente de la siguiente forma: mercados de competencia perfecta o pura, mercados de monopolio puro, mercados de competencia monop&oacute;lica y mercados oligop&oacute;licos o de duopolio. Para poder identificar cada uno de estos mercados es relevante el n&uacute;mero de firmas existentes en cada uno, pues se sobre entiende, seg&uacute;n los libros de texto, que entre mayor sea el n&uacute;mero de empresas que compiten en el mercado, mayor ser&aacute; la intensidad de la competencia. As&iacute;, en el monopolio y el duopolio, que son mercados con uno o dos o pocos competidores (en el caso del oligopolio), la competencia no existe o es muy reducida, mientras que &#151;por el contrario&#151; en la competencia perfecta y en la competencia monop&oacute;lica que tiene un gran n&uacute;mero de competidores, la competencia ser&aacute; intensa. La diferencia entre estos dos &uacute;ltimos tipos de mercado es el grado de homogeneidad del producto: en la competencia perfecta el bien o servicio es completamente homog&eacute;neo y se supone que no se compite mediante las diferencias en el producto. Este &uacute;ltimo fen&oacute;meno, el de la diferenciaci&oacute;n del producto, es crucial en la competencia monop&oacute;lica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el punto de vista de Estrada "la competencia crece cuando hay m&aacute;s rivales" (2010: 126), por lo que en un mercado monop&oacute;lico (un solo productor) habr&aacute; nula competencia y &eacute;sta se intensificar&aacute; en la medida en que existan m&aacute;s firmas independientes entre s&iacute;. En este sentido el grado de concentraci&oacute;n de la producci&oacute;n es un indicador de la intensidad de la competencia. Su relaci&oacute;n ser&iacute;a inversa: entre mayor sea el grado de concentraci&oacute;n, menor ser&aacute; la competencia y viceversa, entre menor sea el grado de concentraci&oacute;n, mayor ser&aacute; la intensidad de la competencia. Para sostener esta tesis es necesario presuponer que el producto (bien o servicio) que se intercambia en el mercado es totalmente homog&eacute;neo. Es decir, se supone que no existe ninguna diferenciaci&oacute;n en el producto por parte de las empresas y por tanto que la competencia se centra en los precios y no afecta la diferenciaci&oacute;n del producto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta teor&iacute;a de los libros de texto de microeconom&iacute;a es la que lleva a concluir a Estrada que la mayor competencia influir&aacute; para que los precios bajen y el monopolio impedir&aacute; que los precios se reduzcan. &iquest;Por qu&eacute; raz&oacute;n? Porque seg&uacute;n esta visi&oacute;n, las empresas que est&aacute;n sujetas a una mayor competencia buscar&aacute;n asignar m&aacute;s eficientemente sus recursos, lo que har&aacute; que los costos bajen y por tanto que los precios puedan bajar. Lo contrario existe con el monopolio cuando el productor al no tener competencia, le es indiferente producir con costos elevados pues puede poner un precio alto por su mercanc&iacute;a. Es decir, en la teor&iacute;a de los libros de texto de microeconom&iacute;a ortodoxa, la competencia est&aacute; vinculada a la eficiencia y el monopolio a la ineficiencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En apoyo a sus afirmaciones, Estrada cita varios estudios. En uno de ellos, el de H&#248;j <i>et al.</i> (2007), se analiza la informaci&oacute;n de muchas otras investigaciones preparadas por la OCDE y se concluye que "las regulaciones que restringen la competencia incrementan los m&aacute;rgenes de operaci&oacute;n, especialmente en las industrias no manufactureras" (2010: 126). Estrada expone que los autores que &eacute;l cita parten de la dificultad para medir el concepto de competencia y ante estas dificultades optan por utilizar como una variable aproximada el margen de operaci&oacute;n que obtienen las empresas. Sostienen que el margen de ganancias o de operaci&oacute;n ha sido usado para medir la intensidad de la competencia y que las pol&iacute;ticas de fomento o de ampliaci&oacute;n de la competencia est&aacute;n correlacionadas positivamente con bajos m&aacute;rgenes de ganancia, mientras las regulaciones que impiden la competencia aumentan tales m&aacute;rgenes. En particular, afirman que los m&aacute;rgenes de ganancia son menores en el sector manufacturero porque los bienes aqu&iacute; elaborados est&aacute;n expuestos a la competencia internacional, en contraste con la mayor parte de los servicios cuyos m&aacute;rgenes de ganancia tienden a ser mayores puesto que son dif&iacute;ciles de comerciar internacionalmente. As&iacute;, la competencia internacional hace que los m&aacute;rgenes de ganancia tiendan a reducirse.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta conclusi&oacute;n parte de la idea de que es mejor la competencia entre muchos y en particular la libre competencia, pues conlleva una tendencia a la reducci&oacute;n de los precios y por ende a una reducci&oacute;n de los m&aacute;rgenes de ganancia, o al rev&eacute;s, que la competencia y las pol&iacute;ticas de fomento a la competencia reducen los m&aacute;rgenes de ganancia y por este medio se reducen los precios. Todo esto supone un marco competitivo o mercado de competencia perfecta, donde los precios son flexibles y responden a la baja cuando se reducen los costos. Sin embargo, vale la pena detenerse un poco en la explicaci&oacute;n de la diferencia entre precio y costo en un marco te&oacute;rico en el que los precios no son flexibles sino que se contempla una cierta rigidez de precios o mejor dicho, en un marco competitivo donde los precios son fijos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; puede variar la diferencia precio&#45;costo? Es decir, &iquest;por qu&eacute; puede variar el margen de ganancias? Lo que aqu&iacute; se sostiene es que el margen de beneficio puede reducirse por distintas razones a la reducci&oacute;n del precio, sobre todo al contemplar un mercado donde el producto no es homog&eacute;neo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El margen de ganancia puede ser reducido si, considerando constante el costo de producci&oacute;n, la empresa realiza esfuerzos de venta para intensificar su competencia. Estos esfuerzos de venta consisten b&aacute;sicamente en gastos de publicidad y gastos en diferenciaci&oacute;n del producto. Ambos tipos de gastos intensifican la competencia y pueden traer por el lado del gasto una reducci&oacute;n del margen de ganancia al aumentar el gasto de comercializaci&oacute;n debido a un mayor costo de esfuerzo de ventas. Sin embargo, a la empresa le conviene hacer estos gastos de venta, pues al incrementarse las ventas como resultado de ese esfuerzo de ventas y mantenerse constante el precio, se puede presentar un aumento en las ganancias totales si la elasticidad ventas sobre gasto en esfuerzo de ventas es mayor a uno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es decir que los menores m&aacute;rgenes de ganancia pueden deberse a una intensificaci&oacute;n de la competencia por medio de los gastos en innovaci&oacute;n para la diferenciaci&oacute;n del producto y no a que el n&uacute;mero de competidores se incremente y el precio caiga, como sugieren los autores del ensayo citado por Estrada para apoyar su idea de que la mayor competencia se refleja en menores precios y por ende en menores m&aacute;rgenes de ganancia. Incluso los menores m&aacute;rgenes de ganancia, al estar ocasionados por el aumento en los gastos de publicidad y promoci&oacute;n para diferenciar el producto, significan que la competencia se intensifica por medios diferentes a los t&eacute;rminos convencionales, basados en un modelo ideal de competencia perfecta de reducci&oacute;n de precios con productos homog&eacute;neos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el caso mexicano, Estrada cita entre otros autores a Casta&ntilde;eda y Mulato (2006) quienes publicaron un art&iacute;culo en la revista <i>Estudios Econ&oacute;micos</i> de El Colegio de M&eacute;xico donde, seg&uacute;n Estrada, "estiman que la competencia reduce los m&aacute;rgenes de utilidad del sector manufacturero" (2010: 127). En realidad, Casta&ntilde;eda y Mulato lo dicen en el resumen de su art&iacute;culo: "los m&aacute;rgenes de precio&#45;costo se hacen en funci&oacute;n de los &iacute;ndices de concentraci&oacute;n y el grado de penetraci&oacute;n de las importaciones" (2006: 177). Es decir, los m&aacute;rgenes precio&#45;costo son mayores cuando la concentraci&oacute;n crece y son menores cuando las importaciones crecen. Su estudio se refiere a la industria manufacturera de M&eacute;xico y abarca el periodo 1980&#45;1998. El c&aacute;lculo de la concentraci&oacute;n se hace a trav&eacute;s del &Iacute;ndice de Lerner. De acuerdo con los autores, &eacute;ste es un indicador de la presencia de <i>poder sustancial de mercado;</i> adicionalmente el &iacute;ndice de concentraci&oacute;n lo miden con el C4 (que es la proporci&oacute;n de las ventas de las cuatro mayores empresas en las ventas totales de la industria). Ambos &iacute;ndices se estiman para ver su comportamiento tanto antes como despu&eacute;s de la apertura comercial externa de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien el ensayo citado busca comprobar sus hip&oacute;tesis en la realidad econ&oacute;mica de M&eacute;xico, aqu&iacute; no discutiremos sus hallazgos emp&iacute;ricos, sino sus fundamentos te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos por estar directamente relacionado con las afirmaciones de Estrada de que la competencia reduce los m&aacute;rgenes de utilidad que conlleva la idea de que incrementa la eficiencia productiva o en otras palabras, de que la competencia al hacer reducir los precios mejora la eficiencia y el bienestar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; disminuye el margen de beneficio? Seg&uacute;n Casta&ntilde;eda y Mulato porque al abrirse a las importaciones en el mercado dom&eacute;stico de M&eacute;xico se intensifica la competencia: "encontramos que las importaciones act&uacute;an como un dispositivo de disciplina de mercado que reduce los m&aacute;rgenes de precio&#45;costo de la industria dom&eacute;stica" (2006: 177). Adem&aacute;s, sostienen que en el periodo posterior a la liberalizaci&oacute;n externa de M&eacute;xico, el impacto de la concentraci&oacute;n disminuye. "Mientras la econom&iacute;a se vuelve m&aacute;s abierta, el impacto pro&#45;competitivo de las importaciones reduce el impacto de concentraci&oacute;n de los m&aacute;rgenes de precio&#45;costo" (2006: 187). En suma, la competencia de las importaciones determina tanto la disminuci&oacute;n del margen de ganancias, como el efecto de la concentraci&oacute;n sobre el mismo. Y no cabe duda de que la apertura externa de la econom&iacute;a mexicana influy&oacute; para que el margen disminuyera, pero la duda es si lo hizo porque los precios se redujeron o porque &eacute;stos empezaron a subir m&aacute;s lentamente. M&aacute;s bien, como los mismos autores sostienen, en un comportamiento est&aacute;ndar de un mercado oligopolizado, los precios tendieron a aumentar, aunque a un ritmo menor, como parece fue el caso en M&eacute;xico, mientras las cantidades vendidas tend&iacute;an a reducirse como resultado de la afluencia masiva de importaciones. El mayor ajuste se hizo por cantidades vendidas. Para probar esto veamos la medici&oacute;n que hacen los autores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su investigaci&oacute;n los dos autores citados, utilizan el &Iacute;ndice de Lerner para medir el margen precio&#45;costo. &Eacute;ste fue calculado usando la f&oacute;rmula est&aacute;ndar. Esta f&oacute;rmula es enunciada de la siguiente manera:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">PCM = Ventas totales&#151;Salarios&#151;Insumos Intermedios/Ventas totales</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">PCM: se refiere al <i>Price&#45;Cost Margin.</i></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las ventas totales est&aacute;n compuestas por los precios y las cantidades vendidas, nos permiten ver que si los precios no bajan con la apertura y aun si suben, las cantidades vendidas pueden verse reducidas por la competencia de las importaciones. Las empresas instaladas en M&eacute;xico, como efecto de la apertura externa, redujeron sus ventas por la aparici&oacute;n, en el mercado dom&eacute;stico, de las mercanc&iacute;as importadas sin aranceles. Y para resarcir sus ganancias de esta disminuci&oacute;n de las ventas, lo que hicieron fue mantener constantes sus precios o, si la elasticidad precio de la demanda era r&iacute;gida, los elevaron ligeramente, y el resultado final fue una disminuci&oacute;n de las ventas totales. As&iacute;, si en el periodo estudiado disminuy&oacute; el margen precio&#45;costo (medido con el &Iacute;ndice de Lerner), en la industria manufacturera, sobre todo en los sectores que producen bienes durables, no fue por reducci&oacute;n de precios sino por reducci&oacute;n de los montos vendidos. En las conclusiones los autores mencionan que la competencia internacional cambia la manera en que las empresas establecen los precios dom&eacute;sticos. Esto no se prueba, pero es una hip&oacute;tesis te&oacute;rica que se fundamenta en la idea de que la reducci&oacute;n de los m&aacute;rgenes precio&#45;costo es resultado de la reducci&oacute;n de precios para poder competir. En el fondo nos est&aacute; diciendo que las empresas oligop&oacute;licas compiten en el mercado internacional mediante la reducci&oacute;n de precios. Y esto no es demostrado en el art&iacute;culo. Como ya se indic&oacute;, la reducci&oacute;n de los m&aacute;rgenes precio&#45;costo tal y como los miden, pudo ser debida a una reducci&oacute;n de las cantidades vendidas. Esto est&aacute; m&aacute;s de acuerdo con la hip&oacute;tesis de la teor&iacute;a del oligopolio que sostiene que las empresas tienen un pol&iacute;tica de precios fijos, con ajustes en sus niveles de producci&oacute;n mediante el mayor o menor uso de su capacidad productiva instalada.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La competencia y los movimientos de la productividad</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siguiente apartado titulado <i>Competencia y productividad,</i> Estrada afirma que "la competencia introduce incentivos para el desarrollo y adopci&oacute;n de nuevas y mejores tecnolog&iacute;as, proceso o productos, mejorando la productividad de las empresas" (2010: 127). Es decir, que la competencia medida por los niveles de ganancia puede estimular la innovaci&oacute;n y por ende la productividad de las empresas. Su punto de apoyo te&oacute;rico es una investigaci&oacute;n muy detallada que Nickell realiza bas&aacute;ndose en el an&aacute;lisis de alrededor 670 compa&ntilde;&iacute;as del Reino Unido. Como el propio Nickell lo dice: "la cuesti&oacute;n acerca de la cual estoy directamente preocupado aqu&iacute; es la del impacto de la competencia sobre la eficiencia y sobre las tasas de crecimiento de la productividad de las firmas" (1996: 725). Es decir, le interesa demostrar, mediante procedimientos l&oacute;gicos, que una mayor intensidad de la competencia provoca est&iacute;mulos para que las empresas busquen y logren mejorar su productividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, &iquest;c&oacute;mo mide Nickell la competitividad? De la misma manera que la hacen todos los autores citados, mediante los m&aacute;rgenes o tasas de ganancia. Si hay poca competencia las ganancias ser&aacute;n altas y viceversa, con una gran competencia las ganancias tender&aacute;n a ser bajas. "Si se observan los tama&ntilde;os de renta, podemos ver que la renta es generada por la falta de competencia" (1996: 734), pero tambi&eacute;n observa que la relaci&oacute;n inversa puede f&aacute;cilmente ser establecida en t&eacute;rminos te&oacute;ricos: son los incrementos en la productividad los que traen como consecuencia un aumento en el poder de mercado y por tanto una mayor participaci&oacute;n en el mismo y menores niveles de competencia. A nosotros nos interesa saber cu&aacute;l es la relaci&oacute;n de causalidad que se verifica en el mundo real.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Nickell y por supuesto para Estrada &#151;ya que lo cita para apoyar su planteamiento&#151;, es la competencia la que genera est&iacute;mulos a la productividad. Si uno se pregunta de d&oacute;nde viene esa concepci&oacute;n, la primera respuesta se ubica en la teor&iacute;a econ&oacute;mica en que fundamentan sus visiones. Si regresamos a lo que dicen los libros de texto, sostienen que en un mercado ideal de competencia perfecta, los precios de equilibrio son tales que el margen de ganancia es cero. En equilibrio estable las empresas producen aquella cantidad de mercanc&iacute;as que iguala el costo medio al costo marginal, los cuales se igualan al ingreso marginal que a su vez es igual al precio, pues en ese tipo de mercado, como las empresas son tomadoras de precios, pueden vender todo lo que producen al mismo precio (constante para la empresa individual), determinado por el mercado. As&iacute; en esta estructura de mercado, de competencia perfecta, la diferencia entre el precio y el costo unitario de producci&oacute;n se nulifica, no existe un margen de ganancia positivo en el equilibrio estable de las empresas. En esta perspectiva te&oacute;rica, en la medida en que se va reduciendo el n&uacute;mero de competidores, se va haciendo m&aacute;s amplio el margen de beneficio hasta llegar a un solo productor (mercado de monopolio puro) que obtiene ganancias monop&oacute;licas, y en este mercado en equilibrio la diferencia entre el precio de monopolio y el costo medio se hace m&aacute;xima. En el mercado monop&oacute;lico se obtienen las mayores ganancias, pues se logra ampliar el margen precio&#45;costo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Nickell, la conclusi&oacute;n es que puede encontrarse un soporte emp&iacute;rico en sus resultados para sostener que el aumento de la competencia puede provocar un aumento de la productividad de las empresas.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primero, encuentro que el poder de mercado, indicado por la participaci&oacute;n en el mercado, genera niveles de productividad reducidos. Segundo y mucho m&aacute;s importante, presento que la competencia, medida ya sea por el incremento en el n&uacute;mero de competidores o por niveles m&aacute;s bajos de rentas, est&aacute; asociada con altas tasas de crecimiento de la productividad total de los factores. (1996: 741).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo anterior se desprende que la intensidad de la competencia, que para los autores comentados es sin&oacute;nimo de menor margen de ganancias como se a&ntilde;ade en el p&aacute;rrafo anterior, que puede ser medida por el mayor n&uacute;mero de competidores en el mercado, produce est&iacute;mulos a la productividad pues entre menores ganancias se obtengan, o se tenga un margen precio&#45;costo m&aacute;s reducido, se estimular&aacute; a los empresarios para generar mayor productividad para competir. Es decir, seg&uacute;n esta visi&oacute;n se compite a trav&eacute;s de incrementos en la productividad, pues las empresas son tomadoras de precios. Al ser tomadoras de precios, las empresas no tienen otras formas de competir en el mercado (suponiendo un bien homog&eacute;neo), que mediante introducci&oacute;n de nueva tecnolog&iacute;a y mejoras en el proceso de trabajo, pues esto acarrear&aacute; una reducci&oacute;n de costos y, por ende, una ampliaci&oacute;n del margen de ganancias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde una perspectiva te&oacute;rica distinta, mediante la teor&iacute;a del oligopolio no est&aacute;tica se puede observar que las empresas desarrollan sus planes productivos con el prop&oacute;sito de ganar una porci&oacute;n mayor del mercado y por tanto aumentar sus ganancias. Pero al ganar mayor participaci&oacute;n en el mercado las empresas crecen, y al convertirse en empresas de mayor tama&ntilde;o la competencia no disminuye. Dos o unas cuantas empresas pueden desarrollar una competencia encarnizada por el mercado por m&eacute;todos distintos que la disminuci&oacute;n de sus precios. Si una empresa aumenta su productividad esto puede acarrear un aumento de su nivel de producci&oacute;n, la empresa crece en tama&ntilde;o y puede colocar una mayor cantidad de mercanc&iacute;as en el mercado y con ello tiene que desplazar a otras empresas si el mercado crece lentamente o est&aacute; estancado. Para lograr ese desplazamiento tiene que intensificar la competencia en el mercado. Es decir, la innovaci&oacute;n que la empresa desarrolla para aumentar su productividad provoca un aumento en la competencia por el mercado. Las empresas al incrementar su capacidad productiva y su productividad promedio, obligan a sus departamentos de ventas y de mercadotecnia a intensificar sus esfuerzos de ventas y por tanto a aumentar su competencia en el mercado. En el proceso de obtenci&oacute;n de mayor participaci&oacute;n en el mercado la competencia se intensifica, aunque una vez ganadas esas posiciones pudieran volver a reducirse. Nuevamente, como en el apartado anterior en este segmento. Estrada cita un estudio realizado por I&sect;can (1998) para la industria manufacturera mexicana, diciendo que "en M&eacute;xico se ha observado que la competencia asociada con la liberalizaci&oacute;n comercial aumenta la productividad" (2010: 128). Aunque la hip&oacute;tesis central de I&#351;can en esa investigaci&oacute;n no pasa expl&iacute;citamente por la competencia en el mercado y su influencia sobre la productividad, s&iacute; busca demostrar c&oacute;mo la liberalizaci&oacute;n del sector externo de M&eacute;xico, sobre todo de su sector importador, influy&oacute; positivamente sobre la productividad de la industria manufacturera de M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">I&#351;can sostiene la hip&oacute;tesis de que la apertura externa de M&eacute;xico despu&eacute;s de 1986, liberaliza el comercio exterior y esto contribuye positivamente en la tasa de crecimiento de los niveles de productividad de la industria manufacturera dom&eacute;stica. Este crecimiento de la productividad est&aacute; significativamente correlacionado con la participaci&oacute;n de las importaciones de insumos intermedios en el producto. As&iacute;, la disminuci&oacute;n de la tasa de protecci&oacute;n afecta significativamente de manera positiva los niveles internos de productividad sectorial. La investigaci&oacute;n citada, que utiliza un panel de 47 sectores manufactureros entre 1970 y 1990, relaciona el comercio y la productividad de las manufacturas mexicanas e identifica la apertura externa con la intensificaci&oacute;n de la competencia. Se supone entonces que la apertura externa provoca mayor competencia porque se a&ntilde;aden al mercado todas las empresas externas que anteriormente no compet&iacute;an por la existencia de tasas de protecci&oacute;n dom&eacute;stica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los hallazgos de esta investigaci&oacute;n bien podr&iacute;an haberse detectado de manera m&aacute;s simple, sin necesidad de las sofisticadas t&eacute;cnicas con que se hicieron las mediciones. Cualquier pa&iacute;s que reduzca dr&aacute;sticamente, como lo hizo M&eacute;xico, las tasas arancelarias con que proteg&iacute;a el mercado interno, tiene autom&aacute;ticamente una reducci&oacute;n de costos en los bienes importados y por tanto un aumento de la relaci&oacute;n valor del producto/costo de los insumos, o sea, un aumento de la productividad. Al reducirse los costos de los insumos intermedios por reducci&oacute;n o desaparici&oacute;n del arancel, autom&aacute;ticamente se incrementa al valor agregado y &eacute;ste, dividido entre el n&uacute;mero de trabajadores o entre el costo total de los factores, se incrementar&aacute; si estos &uacute;ltimos permanecen constantes; pero si adem&aacute;s, como ocurri&oacute; en M&eacute;xico, en los a&ntilde;os que siguieron a la apertura (1986), se redujo el n&uacute;mero de trabajadores empleados, es decir que se increment&oacute; el desempleo, los efectos sobre los indicadores de productividad debieron ser a&uacute;n mayores al reducirse el numerador. Debe quedar claro que los aumentos de los niveles de productividad en ese periodo (1986&#45;1990) en la industria manufacturera de M&eacute;xico, no fueron resultado de una introducci&oacute;n masiva de tecnolog&iacute;a moderna o de innovaciones en la parte t&eacute;cnica del proceso de producci&oacute;n (con ramas excepcionales), sino que se debi&oacute; sobre todo a modificaciones en el proceso de trabajo que conllevaron el desempleo de miles de trabajadores (de la Garza Toledo, 1998). As&iacute; la medida de productividad (o el &iacute;ndice de su medici&oacute;n) se increment&oacute; en M&eacute;xico por dos razones: porque se redujeron los costos de los insumos importados al reducirse los aranceles y porque se desocup&oacute; a trabajadores. Esto ocurri&oacute; de manera inmediata despu&eacute;s de la apertura. El resultado de la liberalizaci&oacute;n comercial en la industria manufacturera instalada en M&eacute;xico fue una reducci&oacute;n de las ventas de las empresas, una reducci&oacute;n de su nivel de empleo y una reducci&oacute;n de los costos al tener acceso a insumos importados m&aacute;s baratos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello, inclusive, una de las conclusiones de I&ccedil;can es que en el largo plazo la hip&oacute;tesis no se cumple. "Por otro lado, el nivel de protecci&oacute;n no parece ser un determinante significativo del crecimiento de la producci&oacute;n a largo plazo (...) sectores con grandes reducciones en sus tasas de protecci&oacute;n tambi&eacute;n han incrementado sus niveles de productividad" (I&#351;can, 1998: 143). Y s&iacute;, la hip&oacute;tesis a corto plazo se cumple en los sectores en que era m&aacute;s grande el arancel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, la apertura, que implica la reducci&oacute;n de aranceles y la eliminaci&oacute;n de cuotas en comercio exterior de M&eacute;xico, trajo como consecuencia un aumento en la intensidad de la competencia que acarre&oacute; el desempleo de mano de obra. Con este efecto, cualquier indicador de productividad se esperar&iacute;a que subiera en el corto plazo, mientras que si fuera resultado de introducci&oacute;n de tecnolog&iacute;a m&aacute;s avanzada, se esperar&iacute;a un crecimiento de la productividad m&aacute;s all&aacute; del plazo inmediato a la apertura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, aunque I&#351;can no menciona expl&iacute;citamente el aumento en la intensidad de la competencia como producto de la apertura externa, puede suponerse que la mayor introducci&oacute;n de productos extranjeros como resultado de la reducci&oacute;n de aranceles opera como un mecanismo que aumenta la cantidad de empresas y de productos que compiten por el mercado dom&eacute;stico. Este fen&oacute;meno de crecimiento del n&uacute;mero de empresas y de productos en un mercado dado, deber&iacute;a de traer como consecuencia, si hubiera mercados de competencia perfecta, una reducci&oacute;n en el precio de las mercanc&iacute;as elaboradas en M&eacute;xico. Pero esto no ocurri&oacute;; lo que se dio fue una reducci&oacute;n del ritmo de crecimiento del margen de ganancia precio&#45;costo. Es decir, no se redujo el nivel absoluto de precios, sino su ritmo de crecimiento. De tal manera que los precios en M&eacute;xico tendieron a subir al mismo ritmo que lo hacen los precios en Estados Unidos. La inflaci&oacute;n tendi&oacute; a hacerse igual, no a desaparecer, ni mucho menos hubo deflaci&oacute;n de precios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Regulaci&oacute;n de la competencia y desempe&ntilde;o econ&oacute;mico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el siguiente apartado del art&iacute;culo de Estrada <i>Pol&iacute;ticas procompetitivas y desempe&ntilde;o econ&oacute;mico,</i> se relacionan las leyes de regulaci&oacute;n econ&oacute;mica con el efecto que tienen sobre la econom&iacute;a. En esta parte, como era de esperarse por el desempe&ntilde;o del autor, las pol&iacute;ticas que son procompetencia, seg&uacute;n &eacute;l tienen los efectos m&aacute;s grandes y sorprendentes: "incrementan la inversi&oacute;n y la productividad multifactorial (...) el empleo (...) el ingreso per c&aacute;pita (...) los salarios reales (...) y el ritmo y adopci&oacute;n de mejoras tecnol&oacute;gicas (...) Tambi&eacute;n (...) incrementa el crecimiento (...) la expansi&oacute;n de las empresas privadas m&aacute;s eficientes (...) la productividad multifactorial (...) y el est&aacute;ndar de vida (...) Finalmente (...) las leyes de competencia explican una reducci&oacute;n promedio de 5% en los precios de los bienes no comerciables" (Estrada, 2010: 128&#45;129). Es decir, las leyes que regulan y fomentan la competencia te&oacute;ricamente permitir&iacute;an alcanzar mejores niveles de empleo, ingreso per c&aacute;pita, salarios reales, inversi&oacute;n, productividad, eficiencia y niveles de vida, por eso hay que impulsar pol&iacute;ticas que sean pro competitivas. Pero no basta con eso, sino que y sobre todo, por lo que respecta a este ensayo, las leyes de competencia reducen los precios de los bienes no comerciables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Estrada, la investigaci&oacute;n realizada por Rodr&iacute;guez demuestra que las leyes de competencia aprobadas en diversos pa&iacute;ses provocaron una reducci&oacute;n de precios en aqu&eacute;llos. Sin embargo esta referencia no est&aacute; tan clara. En la investigaci&oacute;n de Rodr&iacute;guez se concluye que:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">la variable que importa para la presencia de una ley de competencia es negativa y estad&iacute;sticamente significativa con un nivel del 95%, indicando que la pol&iacute;tica de competencia cuenta para un promedio disminuido del 5% en el precio relativo de los no&#45;comerciables limitando el efecto Balassa&#45;Samuelson que sostiene que el aumento de productividad en un pa&iacute;s aumenta el precio de los no&#45;comerciables en relaci&oacute;n a los comerciables (Rodr&iacute;guez, 2006: 170).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y m&aacute;s adelante en las mismas conclusiones agrega:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">una parte de los errores est&aacute;ndar confirma el posible sesgo y provee resultados sugiriendo que no hay impacto en el precio de los no&#45;comerciables que se le pueda atribuir a la presencia de una ley de competencia (Rodr&iacute;guez, 2006: 170).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que en definitiva afirma Rodr&iacute;guez es que en los a&ntilde;os setenta pa&iacute;ses donde se hizo la investigaci&oacute;n no se puede afirmar que las pol&iacute;ticas procompetitivas tengan un efecto sobre la reducci&oacute;n de precios. Las leyes sobre la competencia y por tanto las comisiones nacionales de competencia, cuando se ponen a funcionar y se aplican en sus objetivos, seg&uacute;n esta investigaci&oacute;n emp&iacute;rica, no reducen los precios de las mercanc&iacute;as que no se comercian con el exterior (los servicios b&aacute;sicamente). Pensar que la mera pulverizaci&oacute;n de los monopolios u oligopolios para aumentar la competencia, va a provocar mayor eficiencia econ&oacute;mica y mejores niveles de bienestar entre las comunidades, es pensar que las peque&ntilde;as empresas tienen costos unitarios m&aacute;s bajos que las grandes empresas y que el autoempleo y la microempresa pueden desarrollar y transformar el sistema de mercado actual de una manera m&aacute;s din&aacute;mica que las grandes empresas con su inversi&oacute;n en nuevos productos, nuevas tecnolog&iacute;as y su b&uacute;squeda de nuevos mercados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En definitiva, la realidad econ&oacute;mica que idealiza Estrada es una que se refiere a mercados en competencia perfecta, donde el producto es homog&eacute;neo, existe libre movilidad de factores, la informaci&oacute;n es perfecta para todos los agentes, no existe la publicidad por parte de las empresas, y la forma de competir de estas &uacute;ltimas se basa en las mejoras en la productividad que llevan a una reducci&oacute;n de costos. Esta baja en los costos permite a las empresas reducir sus precios para competir con sus rivales. &Eacute;sa es la clase de competencia que, idealmente, permite ganar en eficiencia y que se aprende en los libros de texto; despu&eacute;s de estudiar y aprender el modelo de competencia perfecta o del equilibrio general, se cree que dicho modelo debe de existir en el mundo real y si no existe es que el mundo real es imperfecto o que la realidad econ&oacute;mica tiene fallas que hay que corregir mediante la promoci&oacute;n y el fomento de la competencia. El autor no puso atenci&oacute;n a una afirmaci&oacute;n de Hicks sobre su propio modelo de competencia perfecta: "El error del an&aacute;lisis de <i>Valor y capital</i> es su tratamiento de un tipo de mercado excepcional como si fuese com&uacute;n" (Hicks, 1989: 212).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los mercados de competencia perfecta que aseguran un equilibrio general con la mayor eficiencia en el uso de los recursos econ&oacute;micos, son la excepci&oacute;n en el mundo real; la norma es otro tipo de mercados como los oligop&oacute;licos. En la realidad nos encontramos con un mundo de monopolios y de oligopolios que compiten entre s&iacute; y que impulsan el crecimiento y la transformaci&oacute;n econ&oacute;mica. Desde los inicios del capitalismo industrial en Inglaterra, compa&ntilde;&iacute;as como la de las Indias, que fue un gran monopolio ingl&eacute;s de su comercio con el Oriente, han sido el sost&eacute;n y la forma principal de acumulaci&oacute;n de capital. En Estados Unidos la Ford, General Electric y Sears; en M&eacute;xico, Pemex, Bimbo y las cervecer&iacute;as, para s&oacute;lo mencionar algunas, son ejemplo de lo dicho. Las grandes empresas, como bien lo se&ntilde;al&oacute; Schumpeter, son las encargadas de la innovaci&oacute;n en la producci&oacute;n, en el dise&ntilde;o de nuevos bienes, en el uso de materiales y en la consecuci&oacute;n de nuevos mercados. As&iacute;, las grandes compa&ntilde;&iacute;as no s&oacute;lo son las gestoras del progreso tecnol&oacute;gico, sino que son las empresas capaces de acumular capital para impulsar la inversi&oacute;n y el crecimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&iacute;a que agregar que en el caso de M&eacute;xico, las grandes compa&ntilde;&iacute;as han existido sin ser las fuentes de nuevas tecnolog&iacute;as porque se han acostumbrado, desde su nacimiento, a la importaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a. As&iacute;, en M&eacute;xico tenemos los dos males juntos, gran concentraci&oacute;n de la producci&oacute;n en pocas empresas y, al mismo tiempo, nulo proceso de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Comentarios finales a manera de conclusi&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los <i>Comentarios finales</i> de su ensayo, Estrada insiste en que "la teor&iacute;a econ&oacute;mica y la evidencia emp&iacute;rica indican que la competencia en los mercados reduce los precios para los consumidores y promueve la productividad y la innovaci&oacute;n" (2010: 169). Y lo que nosotros podemos concluir, al contrario de lo que sostiene Estrada, es que: <b>a)</b> el margen de beneficio no se reduce por la disminuci&oacute;n de precios, sino por el incremento en los gastos de publicidad y gastos para diferenciar el producto y que esto &uacute;ltimo es lo que intensifica la competencia oligop&oacute;lica; <b>b)</b> la apertura externa, que aument&oacute; el n&uacute;mero de competidores por el mercado dom&eacute;stico, no disminuy&oacute; los precios, sino que redujo las cantidades vendidas por empresa, obligando a las compa&ntilde;&iacute;as a mantener o aumentar sus precios para que no disminuyeran sus ganancias; <b>c)</b> no son los mayores niveles de competencia los que inducen incrementos en la productividad, pues &eacute;sta dejar&iacute;a notar m&aacute;s sus efectos en el largo plazo si fuera causada por innovaciones tecnol&oacute;gicas, sino que son las mejoras en la productividad, resultado de una din&aacute;mica estrat&eacute;gica de las grandes y medianas empresas, lo que provoca un aumento en la competencia por el mercado; <i><b>d)</b></i> no est&aacute; demostrado que la introducci&oacute;n y desarrollo de pol&iacute;ticas pro&#45;competitivas desde las comisiones nacionales en los distintos pa&iacute;ses, provoquen una reducci&oacute;n en los precios y por tanto que esas pol&iacute;ticas conlleven un beneficio para los consumidores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Casta&ntilde;eda, A. y Mulato, D., "Market Structure: Concentration and Imports as Determinants of Industry Margins", M&eacute;xico, <i>Estudios Econ&oacute;micos,</i> vol. 21, n&uacute;m. 2, El Colegio de M&eacute;xico, 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321385&pid=S0301-7036201200030000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la Garza Toledo, Enrique, <i>Estrategias de modernizaci&oacute;n empresarial en M&eacute;xico, flexibilidad y control sobre el proceso de trabajo,</i> M&eacute;xico, Editores Rayuela y Fundaci&oacute;n Ebert, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321387&pid=S0301-7036201200030000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estrada G., Ernesto, "Competencia econ&oacute;mica", en Casta&ntilde;eda Sabido, Alejandro (coord.), <i>Microeconom&iacute;a,</i> M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, 2010, pp. 123&#45;174.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321389&pid=S0301-7036201200030000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hicks, John, <i>Dinero, inter&eacute;s y salarios,</i> M&eacute;xico, FCE, 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321391&pid=S0301-7036201200030000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">H&#248;j, J., M. Jim&eacute;nez, M. Maher, <i>Product Market Competition in the OECD Countries.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321393&pid=S0301-7036201200030000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">I&#351;can, T., "Trade Liberalization and Productivity: a Panel Study of the Mexican Manufacturing Industry", USA, <i>The Journal of Development Studies,</i> vol. 34, num. 5, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321395&pid=S0301-7036201200030000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lavoie, M., <i>La econom&iacute;a postkeynesiana,</i> Barcelona, Icaria editorial, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321397&pid=S0301-7036201200030000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nickell, Stephen J., "Competition and Corporate Performance", USA, <i>The Journal of Political Economy,</i> vol. 104, num. 4, 1996.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321399&pid=S0301-7036201200030000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rodr&iacute;guez, A. E., "An Empirical Examination of Competition Policy Performance", USA, <i>Bolet&iacute;n Latinoamericano de Competencia,</i> (22), 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321401&pid=S0301-7036201200030000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Steindl, J., <i>Madurez y estancamiento en el capitalismo norteamericano,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI Editores, 1979.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321403&pid=S0301-7036201200030000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sylos Labini, P., <i>Las fuerzas del desarrollo y del declive,</i> Espa&ntilde;a, Oikos&#45;tau, S. A., 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6321405&pid=S0301-7036201200030000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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