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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios y debates</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Innovaci&oacute;n financiera y desarrollo<sup><a href="#nota">1</a></sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Financial innovation and development</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jan Toporowski*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Economista de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos, Universidad de Londres. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:jt29@soas.ac.uk">jt29@soas.ac.uk</a>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 11 de octubre de 2010.    <br> 	Fecha de aceptaci&oacute;n: 5 de diciembre de 2010.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos economistas, banqueros y quienes toman las decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica piensan que la innovaci&oacute;n financiera es algo que se asemeja a la innovaci&oacute;n que ocurre en la ingenier&iacute;a, en los bienes de consumo o en los servicios p&uacute;blicos, esto es, un proceso continuo para mejorar la calidad o para disminuir los costos de los bienes y servicios de que disfrutamos. Sin embargo, la crisis financiera ha arrojado una sombra sobre las recientes innovaciones financieras, en particular sobre aquellas que claman por que se elimine el riesgo. El evidente fracaso de innovaciones como las permutas para protegerse de la falta de pago <i>(Credit Default Swaps,</i> <i>CDS)</i> o los seguros crediticios, ha puesto en duda la utilidad de las innovaciones financieras. El surgimiento de nuevos instrumentos financieros, en particular los derivados financieros, fue una caracter&iacute;stica tan notable del prolongado auge financiero iniciado a finales de los a&ntilde;os setenta del siglo XX, que la innovaci&oacute;n financiera lleg&oacute; a asociarse con la expansi&oacute;n financiera, justo como ahora se le asocia con mecanismos de cr&eacute;dito opacos y de dudoso valor. Personajes bien conocidos del mundo de las finanzas, como George Soros y Warren Buffett, han denunciado los derivados financieros. En los debates sobre la regulaci&oacute;n de los mercados financieros, las funciones y el valor de uso social de la innovaci&oacute;n financiera quedan bajo escrutinio. En los pa&iacute;ses en desarrollo, surge la pregunta crucial de en qu&eacute; medida la innovaci&oacute;n financiera es esencial para crear la infraestructura financiera necesaria para la industrializaci&oacute;n, en contraposici&oacute;n a simplemente hacer que la riqueza sea m&aacute;s l&iacute;quida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En sus d&iacute;as de gloria, los que ideaban innovaciones financieras eran afectos a presentarse a s&iacute; mismos como ingenieros, es decir hombres pr&aacute;cticos muy bien preparados (pues casi todos eran hombres) que pod&iacute;an dise&ntilde;ar mejores m&aacute;quinas o construcciones. Pero por lo general las m&aacute;quinas tienen una funci&oacute;n &uacute;til, mientras las innovaciones financieras carec&iacute;an de valor de uso significativo o intr&iacute;nseco para cualquiera que estuviera fuera de los mercados financieros. Adem&aacute;s la innovaci&oacute;n financiera es un proceso end&oacute;geno de los mercados financieros, generado internamente en &eacute;stos a medida que su actividad se desarrolla y expande. Como proceso, la innovaci&oacute;n financiera no es, como algunos afirman, una respuesta a la pol&iacute;tica o regulaci&oacute;n desde fuera de los mercados, aunque determinados instrumentos financieros puedan dise&ntilde;arse para evadir regulaciones, o para responder a la pol&iacute;tica fiscal o monetaria del gobierno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una simple definici&oacute;n de innovaci&oacute;n financiera es que implica la invenci&oacute;n y uso de nuevos instrumentos financieros (por ejemplo, las tarjetas de cr&eacute;dito en los a&ntilde;os setenta del siglo pasado), o nuevos usos para instrumentos m&aacute;s viejos (como usar los tel&eacute;fonos celulares para hacer pagos transfronterizos). Esto puede ser cierto, pero confunde la apariencia general de las innovaciones con sus funciones espec&iacute;ficas. Tal definici&oacute;n puede ser compatible con los "ingenieros" financieros a quienes les gusta pensar que su actividad es realmente una actividad creadora, por dotar a la humanidad de mejores m&aacute;quinas. Pero no se&ntilde;ala por qu&eacute; suceden esas innovaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De hecho, la innovaci&oacute;n financiera est&aacute; enraizada en el desarrollo econ&oacute;mico y en el surgimiento de los mercados. Esto est&aacute; detr&aacute;s de la bien conocida teor&iacute;a de las "etapas de la banca" de Victoria Chick (1986). Tambi&eacute;n ha sido reconocida en la extensa discusi&oacute;n sobre la secuencia institucional en los programas de liberalizaci&oacute;n financiera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>1. Innovaci&oacute;n crediticia y mercados de activos...</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la pr&aacute;ctica las innovaciones financieras ocurren en tres etapas; a cada una corresponde un diferente tipo de innovaci&oacute;n, y cada una lleva a la siguiente etapa. En el momento en que se alcanza la etapa final, es posible que se est&eacute;n presentando de manera simult&aacute;nea tres diferentes clases de innovaciones. La innovaci&oacute;n financiera empieza en sociedades que tienen dinero y riqueza, y donde &eacute;sta se distribuye de manera inequitativa, pues su buena distribuci&oacute;n desincentiva a la innovaci&oacute;n financiera al desalentar la acumulaci&oacute;n de la riqueza que obedece al deseo de emular a quienes tienen m&aacute;s. Por supuesto el dinero puede usarse para comprar bienes y servicios, pero la riqueza s&oacute;lo puede disfrutarse, o aplicarse de manera productiva. Esta situaci&oacute;n da lugar a la innovaci&oacute;n financiera, es decir, al desarrollo de nuevas formas de dinero. Ejemplos de ello abundan en la historia. En el apogeo del imperio romano, los terratenientes necesitaban poder pedir prestado para mantener su estilo de vida en Roma, o para superar dificultades financieras cuando bajaban los precios agr&iacute;colas. La hipoteca, un pr&eacute;stamo seguro sobre la tierra, se desarroll&oacute; para aliviar la situaci&oacute;n de los terratenientes. De m&aacute;s est&aacute; decir que en cuanto se dispuso de ese arreglo crediticio, apareci&oacute; un mercado de bienes ra&iacute;ces, simplemente porque se pod&iacute;a comprar sin necesidad de tener que ahorrar antes. En los a&ntilde;os treinta del siglo XX, el gobierno colonial de Kenia organiz&oacute; con efecto similar, bancos de bienes ra&iacute;ces que ofrec&iacute;an hipotecas para aliviar la situaci&oacute;n de los colonizadores europeos, cuyos ingresos se hab&iacute;an reducido al bajar los precios de las materias primas (Chick, 1986).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De este modo, la innovaci&oacute;n monetaria facilit&oacute; la aparici&oacute;n de mercados de activos. La fase m&aacute;s importante de la innovaci&oacute;n crediticia en la historia reciente vino con la construcci&oacute;n de la moderna infraestructura y con la producci&oacute;n capitalista en gran escala. El cr&eacute;dito requerido para financiar ambas exced&iacute;a por mucho el cr&eacute;dito que los comerciantes pod&iacute;an girar para financiar los costos de carga y transporte. De ah&iacute; el surgimiento de bonos y acciones, en particular desde la segunda mitad del siglo XIX, despu&eacute;s de que en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses se aprobaron las Leyes de Compa&ntilde;&iacute;as que facilitaron el establecimiento de empresas que pod&iacute;an emitir acciones y valores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las acciones y bonos de empresas se sumaron a una clase particular de riqueza, los activos financieros, existentes desde el siglo XVII. El desarrollo de nuevos activos financieros, o riqueza, es una segunda etapa o tipo de innovaci&oacute;n financiera. En esos activos los gobiernos fueron pioneros siglos antes, cuando necesitaron pedir prestado, por lo general para sufragar los costos de las guerras. Desde la &eacute;poca medieval, reyes y pr&iacute;ncipes hab&iacute;an pedido dinero prestado a los bancos e incluso a particulares. Pero en el siglo XVII desarrollaron un nuevo instrumento, las anualidades, que se vend&iacute;an a individuos que pagaban para recibir un ingreso por el tiempo de vida de un individuo espec&iacute;fico. Las anualidades eran demandas sobre los gobiernos, pero eran dif&iacute;ciles de valuar, ya que depend&iacute;an de la expectativa de vida del beneficiario. En contraste, los bonos ten&iacute;an un valor de reembolso y un plazo espec&iacute;ficos, y se negociaban f&aacute;cilmente. La introducci&oacute;n de esos activos marca la segunda etapa o tipo de innovaci&oacute;n financiera. Adem&aacute;s el hecho de que, en general, los activos financieros fueran tan f&aacute;ciles de negociar, dio lugar a una gran innovaci&oacute;n crediticia. Un ejemplo notable y pionero de tal innovaci&oacute;n fue el esquema de John Law en las primeras d&eacute;cadas del siglo XVIII, para que el cr&eacute;dito bancario financiara la compra de acciones en su Compa&ntilde;&iacute;a Francesa del Mississippi, y en su equivalente brit&aacute;nico, la Compa&ntilde;&iacute;a del Mar del Sur. Tambi&eacute;n fue pionero en los planes de venta de acciones a los empleados, y las empresas de riesgo en s&iacute; fueron prototipo de la privatizaci&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as estatales que se hicieron tan comunes despu&eacute;s de los a&ntilde;os ochenta del siglo XX. El colapso de las compa&ntilde;&iacute;as de Law, aunque pudo haber retrasado siglo y medio el progreso de la innovaci&oacute;n crediticia, revel&oacute; el papel que en verdad desempe&ntilde;a la innovaci&oacute;n financiera en los ciclos de auge y ca&iacute;da en los mercados financieros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>2. ...Gestaci&oacute;n de los mercados de activos inestables</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La proliferaci&oacute;n de activos financieros a partir de finales del siglo XIX en la forma de acciones, pr&eacute;stamo de acciones, obligaciones sin garant&iacute;a, acciones preferentes, etc&eacute;tera, extendieron en gran medida las posibilidades de innovaci&oacute;n crediticia. Se hizo com&uacute;n para los bancos dar cr&eacute;dito contra valores financieros y contra activos f&iacute;sicos negociables. La posibilidad de pedir prestado contra activos financieros seguros fue un factor importante para individuos ricos dispuestos a mantener activos financieros de largo plazo. Pedir prestado contra ellos permiti&oacute; a los propietarios convertir esos activos, aunque de manera temporal, en cr&eacute;dito, sin tener que esperar a que los bonos fueran reembolsados, o encontrar a alguien que los comprara. Por una parte, esto eventualmente debilit&oacute; al patr&oacute;n oro, pues el cr&eacute;dito se expandi&oacute; hasta exceder por amplio margen las reservas de oro en las que supuestamente el sistema financiero era capaz de convertir ese cr&eacute;dito. Por otra parte, tambi&eacute;n dio lugar a inestabilidad en esos mercados. Toda demanda creciente por un activo, que provocara una elevaci&oacute;n de su precio, iba seguida por solicitudes de pr&eacute;stamo para comprar ese activo con el prop&oacute;sito de obtener un beneficio especulativo en la medida en que subiera su valor. La compra adicional hac&iacute;a que el precio del activo se elevara a&uacute;n m&aacute;s. Si el precio de un activo ca&iacute;a, los prestamistas ve&iacute;an reducirse la calidad de su colateral: un pr&eacute;stamo respaldado con un activo financiero era menos probable que fuera cubierto por el valor de ese activo. Los bancos entonces demandaban m&aacute;s colateral, elevaban las tasas de inter&eacute;s o demandaban el reembolso de los pr&eacute;stamos. Esto tend&iacute;a a causar ventas de activos, que hac&iacute;an caer a&uacute;n m&aacute;s sus precios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez que los precios de los activos se tornaron inestables, surgi&oacute; la tercera etapa o tipo de innovaci&oacute;n financiera: los derivados financieros. &Eacute;stos van desde contratos de diferencia (compromisos para pagar la diferencia entre un precio especificado en el contrato, llamado precio del ejercicio, <i>strike,<sup><a href="#nota">2</a></sup></i> y el precio de mercado, en un momento dado en el futuro, o en un periodo dado) hasta compromisos formales de comprar o vender el activo a un precio fijo en el futuro, contratos de compra o de venta <i>(call</i> o put)<sup><a href="#nota">3</a></sup> como se llaman en el negocio de futuros. Tales contratos han sido detectados desde periodos tan tempranos como el de la Burbuja del Mar del Sur, en forma de acuerdos incidentales entre individuos. Pero los derivados se multiplicaron durante la enorme expansi&oacute;n de los mercados de activos financieros que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XIX, conduciendo a la aparici&oacute;n de mercados en los cuales pod&iacute;an ser comprados y vendidos contratos <i>call</i> y <i>put.</i> Una vez que se establecieron los mercados en derivados financieros, esos derivados se convirtieron por derecho propio, en activos financieros, aunque ef&iacute;meros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya en los a&ntilde;os 1890 hubo un acalorado debate entre economistas, banqueros y quienes toman las decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica sobre si era conveniente regular ese tipo de innovaci&oacute;n financiera, y en caso de serlo, c&oacute;mo. Los defensores de la innovaci&oacute;n financiera, y las empresas financieras que estuvieron vendi&eacute;ndolos, argumentaban que a cambio de honorarios relativamente modestos, ellos proporcionaban un servicio p&uacute;blico al ofrecer a las empresas industriales y comerciales y a los inversionistas profesionales, una forma de fijar los precios de varios activos, incluyendo materias primas industriales y agr&iacute;colas, proporcionando as&iacute; certeza en un mundo incierto (S. &amp; K. Aaronovitch, 1947). Quienes se opon&iacute;an a los derivados los vieron simplemente como una forma m&aacute;s sofisticada de apostar, lo cual podr&iacute;a arruinar a las que sin eso, ser&iacute;an s&oacute;lidas finanzas de particulares y empresas. Como cualquier otra clase de apuesta, sostuvieron, deber&iacute;a ser estrictamente controlada. Los defensores de estas innovaciones las presentaron como una forma de seguros. Mientras m&aacute;s de ellas tuviera la gente, sus vidas ser&iacute;an financieramente m&aacute;s estables. Cualquier p&eacute;rdida que hubiera sobre tales contratos se deber&iacute;a a un "manejo" inadecuado; con la asesor&iacute;a correcta, de expertos en los mercados, los derivados ser&iacute;an ben&eacute;ficos. Como suceder&iacute;a en los a&ntilde;os 1970, los defensores ganaron. Ellos ten&iacute;an una importante ventaja pr&aacute;ctica: los mercados de activos fueron y son inestables. Pod&iacute;a hacerse dinero fuera de esa inestabilidad usando los derivados financieros, y nadie ha inventado a&uacute;n una manera infalible de impedir a la gente con dinero usarlo para hacer a&uacute;n m&aacute;s dinero, sin importar cu&aacute;n desastrosas puedan ser las consecuencias para la sociedad (por ejemplo, las pir&aacute;mides bancarias est&aacute;n prohibidas pr&aacute;cticamente en todo el mundo, pero el esquema de Bernard Madoff funcion&oacute; por a&ntilde;os en EUA).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El actual ciclo de innovaci&oacute;n financiera empieza con la Gran Depresi&oacute;n de los a&ntilde;os treinta del siglo XX, y con la Segunda Guerra Mundial. Aqu&eacute;lla demoli&oacute;, o al menos cort&oacute; severamente, las actividades financieras, mientras que el financiamiento de la guerra requiri&oacute; estricto control del cr&eacute;dito e inund&oacute; los mercados con deuda gubernamental cuyos mercados necesitaban ser vigilados muy de cerca. Otra vez, la innovaci&oacute;n monetaria condujo a m&aacute;s innovaci&oacute;n financiera general, con el aumento de saldos no regulados de eurod&oacute;lares en los bancos de Londres y Singapur. Esto a su vez desestabiliz&oacute; los mercados de activos, sobre todo los mercados cambiarios, de los cuales estaban a cargo los bancos centrales, conforme a los acuerdos de Bretton Woods de mantener fijo el precio del d&oacute;lar de EUA.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los mercados del eurod&oacute;lar pusieron en movimiento r&aacute;pidamente una variedad de nuevos instrumentos financieros, desde pr&eacute;stamos sindicados (en los que participaban varias instituciones) hasta bonos y valores en euromonedas. Con el rompimiento de los tipos de cambio fijos a principios de los a&ntilde;os setenta, el proceso entr&oacute; en la tercera etapa de innovaci&oacute;n, con la proliferaci&oacute;n de futuros y derivados financieros. Aqu&iacute;, Milton Friedman, como consultor del <i>Chicago Mercantile Exchange,</i> donde su amigo Leo Melamed quer&iacute;a desarrollar un mercado no regulado de divisas, desempe&ntilde;&oacute; un importante papel en urgir la liberalizaci&oacute;n financiera y la licencia para negociar nuevos instrumentos. Friedman sostuvo que la inestabilidad de los activos converger&iacute;a a un equilibrio estable y reiter&oacute; el argumento de los a&ntilde;os 1890 de que los derivados financieros eran una protecci&oacute;n &uacute;til contra la inestabilidad financiera. Cuando el mundo pas&oacute; a una fase de mayor inestabilidad econ&oacute;mica y financiera, los monetaristas volvieron a asegurar que todo era para bien y presionaron para que la pol&iacute;tica monetaria se encargara de eliminar la inestabilidad de precios. El resultante activismo de la pol&iacute;tica monetaria desestabiliz&oacute; las tasas de inter&eacute;s. A las opciones accionarias y a los futuros sobre tipos de cambio, se a&ntilde;adieron los futuros sobre tasas de inter&eacute;s.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los a&ntilde;os 1980 y 1990, las innovaciones financieras mantuvieron su ritmo con nuevos instrumentos vinculados a los valores de los portafolios de acciones, o convirtieron un tipo de instrumento de deuda (como los pr&eacute;stamos bancarios) en obligaciones de deuda con colateral, un proceso conocido como titulizaci&oacute;n o titularizaci&oacute;n <i>(securitisation).</i> Por &uacute;ltimo, cuando la inestabilidad empez&oacute; a afectar a los propios bancos, aparecieron nuevos instrumentos de seguro crediticio, las permutas contra el incumplimiento de pago <i>(Credit Default Swaps,</i> <i>CDS).</i> La propaganda sobre estas innovaciones se&ntilde;alaba que su funci&oacute;n era el "manejo del riesgo", esto es, la eliminaci&oacute;n de la inestabilidad en el valor de los activos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero como todos sabemos ahora, esas innovaciones fueron tan s&oacute;lo mecanismos para transferir los riesgos a todo el mercado, no para eliminarlos. Mientras m&aacute;s se usaron los derivados para pasar las p&eacute;rdidas potenciales a cualquier otro, m&aacute;s de los riesgos de todos los dem&aacute;s adquiri&oacute; cada quien.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>3. Riesgos conocidos y desconocidos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Incluso es posible, en esta situaci&oacute;n, caracterizar una propiedad peculiar de la innovaci&oacute;n financiera que implica transferir pasivos a p&eacute;rdida mediante una variedad de instrumentos financieros, hasta que puedan ser colocados en un instrumento que el comprador no entienda. En este punto, la incomprensi&oacute;n del comprador, su aparente satisfacci&oacute;n con mantener un pasivo que no sabe que &eacute;l tiene, y la satisfacci&oacute;n del vendedor de transferir un pasivo a alguien que evidentemente quiere mantener ese pasivo, elimina el incentivo de mercado para cualquier innovaci&oacute;n adicional. Tal vez surja una cuarta clase de innovaci&oacute;n financiera, en la cual los pasivos que cada quien opera en los mercados bancario y financiero pasan a sus hojas de balance transformados en pasivos que son desconocidos. En los mercados guiados por la percepci&oacute;n de riesgo, como los de derivados financieros, la innovaci&oacute;n convierte riesgos conocidos en riesgos desconocidos. Esto hace que todos estemos satisfechos, porque lo que el coraz&oacute;n (o el contador) no sabe, el coraz&oacute;n (o ese contador) no puede lamentar. El hecho de valuar contablemente los instrumentos de acuerdo a su valor de mercado <i>(Marking to Market)</i><a href="#nota"><sup>4</sup></a> entierra la ignorancia colectiva en las hojas del balance. All&iacute; descansa hasta que la historia descubra el verdadero valor de todos los pasivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusi&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No toda innovaci&oacute;n financiera es una respuesta a la expansi&oacute;n crediticia y a la inestabilidad de los activos. Algunas innovaciones han sido en verdad &uacute;tiles al facilitar los pagos y el acceso al cr&eacute;dito, por ejemplo, las tarjetas de cr&eacute;dito, o la moneda &uacute;nica europea. Sin embargo, la fuerza motriz de casi todas las innovaciones financieras recientes, no es la necesidad real fuera de los mercados financieros, o la conveniencia del p&uacute;blico, sino la inestabilidad de los mercados de activos a medida que la innovaci&oacute;n monetaria se extiende y el cr&eacute;dito a&ntilde;ade liquidez ef&iacute;mera a los mercados. Hay incluso escasa necesidad financiera de la mayor&iacute;a de estas innovaciones, ya que los riesgos financieros se protegen de manera m&aacute;s barata y conveniente manteniendo bonos gubernamentales o activos l&iacute;quidos, lo que Keynes llam&oacute; preferencia por la liquidez. La raz&oacute;n por la cual han proliferado los derivados es que los intermediarios financieros los usan para beneficiarse de la inestabilidad financiera (y no s&oacute;lo para eliminar los riesgos inherentes a esa inestabilidad), o est&aacute;n obteniendo ingresos por comisiones al vender esos instrumentos a sus clientes, o porque los fondos de protecci&oacute;n de riesgo <i>(Hedge Funds)</i> los necesitan para complejas operaciones de arbitraje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, la literatura reciente sobre liberalizaci&oacute;n financiera garantiza una seria revisi&oacute;n de la conexi&oacute;n entre innovaci&oacute;n financiera y desarrollo econ&oacute;mico, v&iacute;nculo que fue revisado cr&iacute;ticamente por Charles Kindleberger y Alexander Gerschenkron. Considerando s&oacute;lo la historia de las econom&iacute;as capitalistas m&aacute;s avanzadas de Norteam&eacute;rica y Europa occidental, es evidente que se necesitaron innovaciones financieras, las cuales facilitaron el surgimiento del capitalismo industrial, por ejemplo, el uso del cr&eacute;dito y de los instrumentos del mercado de capital, como acciones y valores. Los defensores de la liberalizaci&oacute;n financiera han inferido de esto que los mercados financieros sofisticados son necesarios para la industrializaci&oacute;n de los pa&iacute;ses en desarrollo. Sin embargo, la fase m&aacute;s reciente de la innovaci&oacute;n financiera en las econom&iacute;as financieramente avanzadas, la fase en la cual surgieron en EUA y Reino Unido los derivados financieros, como los <i>swaps</i> (permutas) y los futuros sobre tasas de inter&eacute;s, la titulizaci&oacute;n y las permutas para protegerse de la falta de pago (CDS), coincide con un menor ritmo del crecimiento industrial y de la innovaci&oacute;n. Es err&oacute;nea la idea que surge del pensamiento neocl&aacute;sico o neokeynesiano, en cuanto a que los pa&iacute;ses necesitan una gama completa de mercados financieros para facilitar las decisiones eficientes de la empresa, de los particulares, o de los "agentes". El desarrollo industrial puede necesitar de las finanzas, pero la industrializaci&oacute;n no necesita de las innovaciones financieras que los bancos e instituciones financieras usan para sacar provecho de la inestabilidad financiera. Un proceso end&oacute;geno de innovaci&oacute;n financiera puede surgir junto con el desarrollo industrial. Pero esa innovaci&oacute;n no cumple su prop&oacute;sito social cuando ofrece a la industria la posibilidad de acumular beneficios mediante operaciones en el mercado financiero, y no, como ser&iacute;a deseable, en la empresa industrial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aaronovitch, S. &amp; K., <i>Crisis in Kenya,</i> Londres, Lawrence and Wishar, 1947.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6340651&pid=S0301-7036201100020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Chick, V., "The Evolution of the Banking System in Theory of Saving, Investment and Interest", en P. Arestis y S.C. Dow (eds.), <i>On Money, Method</i> <i>and Keynes, Selected Essays,</i> Londres, Macmillan, 1986.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6340653&pid=S0301-7036201100020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Emery, H. C., <i>Speculation on the Stock and Produce Exchanges of the United</i> <i>States,</i> Nueva York, Columbia University Press, 1896.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6340655&pid=S0301-7036201100020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gerschenkron, A., <i>Economic Backwardness in Historical Perspective,</i> Cambridge, Mass., Harvard University Press, 1962.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6340657&pid=S0301-7036201100020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kindleberger, C. P., <i>A Financial History of Western Europe,</i> Nueva York, Oxford University Press, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6340659&pid=S0301-7036201100020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol por Alma Chapoy, investigadora del IIEC&#45;UNAM.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> El precio de ejercicio <i>(strike price)</i> es aqu&eacute;l al que el comprador de una opci&oacute;n de compra <i>(call)</i> o de venta <i>(put)</i> puede decidir ejercer sus derechos para la compra o venta del contrato de futuros subyacente (n. de la t.).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Una opci&oacute;n de compra <i>(call option)</i> es el contrato que da a su poseedor el derecho a comprar una determinada cantidad de activos a un precio y en una fecha espec&iacute;ficos. Una opci&oacute;n de venta <i>(put option)</i> es el contrato que otorga a su poseedor el derecho a vender una determinada cantidad de activos a un precio y en una fecha espec&iacute;ficos (n. de la t.).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Mark to Market</i> es el ajuste diario de una cuenta para reflejar beneficios y p&eacute;rdidas en las posiciones abiertas, de compra o de venta, en contratos de futuros o venta de opciones. En otras palabras, es la valuaci&oacute;n de una posici&oacute;n o portafolio con referencia al precio m&aacute;s reciente, al cual un instrumento financiero puede ser comprado o vendido en vol&uacute;menes normales. El valor <i>mark&#45;to&#45;market</i> puede igualar el valor actual de mercado &#151;como opuesto al valor en libros&#151; o al valor actual de los flujos futuros de efectivo esperados (n. de la t.).</font></p>      ]]></body><back>
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