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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La migración y las remesas mexicanas en el contexto de la globalización]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Comentarios y debates</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La migraci&oacute;n y las remesas mexicanas en el contexto de la globalizaci&oacute;n</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Gerardo Gonz&aacute;lez Ch&aacute;vez*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Investigador y responsable de la Unidad de Econom&iacute;a del Trabajo y la Tecnolog&iacute;a (IIEC&#45;UNAM). </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:gerardog@servidor.unam.mx">gerardog@servidor.unam.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 11 de mayo de 2006.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 22 de septiembre de 2006. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mercado de trabajo est&aacute; conformado por cuatro elementos de an&aacute;lisis b&aacute;sicos: el comportamiento de la tasa de desempleo, el empleo formal, el empleo informal y  los trabajadores inmigrantes. En ese contexto, el an&aacute;lisis de la migraci&oacute;n implica incorporar a la fuerza de trabajo en el mercado laboral internacional. Para el caso de M&eacute;xico, el mercado de trabajo de Estados Unidos es el m&aacute;s importante desde la perspectiva de la globalizaci&oacute;n. Es decir, para entender el problema de los migrantes se deben analizar las condiciones de la oferta y la demanda de trabajo en el mercado local para poder entender los factores que explican su expulsi&oacute;n hacia otros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el capitalismo actual, la circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as se traslada al mercado mundial que se encuentra dominado por las empresas transnacionales, las cuales establecen las condiciones necesarias para su reproducci&oacute;n en el &aacute;mbito de la globalizaci&oacute;n. En ese sentido, la movilidad poblacional,<sup><a href="#nota">1</a></sup> por motivos econ&oacute;micos, corresponde a la b&uacute;squeda de un empleo o de mejores condiciones materiales de vida. La mayor&iacute;a de las investigaciones se&ntilde;alan que ese fen&oacute;meno es producto de la falta de oportunidades de empleo en los mercados nacionales,<sup><a href="#nota">2</a></sup> aunque tambi&eacute;n influyen otros factores, como las diferencias salariales entre una econom&iacute;a subdesarrollada en contraste con los pa&iacute;ses industrializados, as&iacute; como las expectativas individuales creadas a partir de la difusi&oacute;n de los beneficios de la apertura econ&oacute;mica y la libertad de los mercados.<sup><a href="#nota">3</a></sup> De esta forma, la migraci&oacute;n y su control constituyen uno de los retos de la pol&iacute;tica neoliberal, principalmente para los pa&iacute;ses receptores, m&aacute;s a&uacute;n si se toma en cuenta que en su mayor parte se realiza de manera ilegal o indocumentada, aunque una gran proporci&oacute;n se da en esas condiciones por as&iacute; convenir a los intereses de quienes hacen uso de esa fuerza de trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto es claro por el manejo discrecional que se hace de la ideolog&iacute;a neoliberal; por un lado, est&aacute;n los principios que rigen el <i>libre mercado</i> y, por otro, la realidad cotidiana donde la libre circulaci&oacute;n de la fuerza de trabajo aparece m&aacute;s como un mito del neoliberalismo. Se plantea el libre tr&aacute;fico de la mayor&iacute;a de las mercanc&iacute;as y productos pero, al mimo tiempo, el Estado ejerce un estricto control de la fuerza de trabajo. Es decir, frente a la "desfronterizaci&oacute;n" de los bienes y servicios, ha surgido una "refronterizaci&oacute;n" que rechaza a los inmigrantes extranjeros con y sin documentos. Esa situaci&oacute;n afecta cada vez m&aacute;s a los pa&iacute;ses y regiones y sus v&iacute;nculos con intrincados procesos que ata&ntilde;en al mundo entero debido, en gran parte, a las pol&iacute;ticas gubernamentales (Verea, 2003:43; Castles y Miller, 2004:337).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las econom&iacute;as m&aacute;s desarrolladas ejercen gran atracci&oacute;n sobre los trabajadores que buscan un empleo o que perciben ingresos muy reducidos en su pa&iacute;s de origen. Esa necesidad da lugar a acciones contradictorias: los mercados de las econom&iacute;as atrasadas, por su lado, consideran esos espacios como un amortiguador de las graves dificultades para absorber la demanda de trabajo, en tanto que los pa&iacute;ses desarrollados establecen un control cada vez m&aacute;s estricto de las migraciones laborales con el objetivo de mantener vigilado tanto el mercado laboral interno, como las condiciones precarias de los inmigrantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mundo de los que inmigran al mercado de trabajo internacional es creciente. De acuerdo con el informe de la Organizaci&oacute;n Internacional para la Migraci&oacute;n (OIM), el n&uacute;mero de inmigrantes en el mundo se duplic&oacute; entre 1965 y 2000 de 75 a 150 millones (Castles y Miller, 2004:15). Esa tendencia se ha mantenido y alcanza ya 190 millones de personas en 2005. Ello corresponde a un crecimiento anual de 1.3% de personas en el mundo que viven fuera de su lugar de nacimiento. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los principales pa&iacute;ses receptores fueron Estados Unidos, Rusia, Alemania y Ucrania (CONAPO, 2004:12&#45;13).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No debemos olvidar que la fuerza de trabajo es una mercanc&iacute;a especial, generadora de riqueza, por lo que el camino que siga su apropiaci&oacute;n afectar&aacute; tanto a los pa&iacute;ses receptores como a los expulsores de ese tipo de mercanc&iacute;as. Los trabajadores reciben un salario por su trabajo y se convierten en consumidores en los mercados locales, pagan impuestos y env&iacute;an recursos a sus familias. En tanto, los empresarios contratan esa fuerza de trabajo con grandes ventajas, porque establecen salarios m&aacute;s bajos, sin prestaciones sociales, jornadas de trabajo mayores a las prevalecientes en esas econom&iacute;as, etc&eacute;tera. Es decir, la llegada y permanencia de los inmigrantes ha significado importantes beneficios para los inversionistas locales que demandan fuerza de trabajo que estimule la producci&oacute;n y el crecimiento general de la econom&iacute;a; de ese modo, son un factor esencial en la conversi&oacute;n regional y en la competencia mundial. Asimismo, los pa&iacute;ses exportadores de fuerza de trabajo tambi&eacute;n se ven beneficiados con las remesas que reciben y les sirve como v&aacute;lvula de escape para mitigar el desempleo, adem&aacute;s de ayudar a mitigar el problema de la pobreza y los desequilibrios de la balanza de pagos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este comportamiento del mercado laboral ha permitido un abaratamiento global de la fuerza de trabajo por el incremento competitivo y la disminuci&oacute;n del precio del trabajo, por lo cual los empresarios han podido establecer con mayor facilidad las nuevas formas de organizaci&oacute;n laboral y remuneraci&oacute;n arriba se&ntilde;aladas y, que significan graves violaciones a los derechos laborales fundamentales, adem&aacute;s de influir en la regulaci&oacute;n del costo laboral de los trabajadores nativos. La fuerza de trabajo inmigrante es una mano de obra abundante, barata y temporal, la cual ha sido no s&oacute;lo necesaria, sino estrat&eacute;gica para el desarrollo y la competitividad, particularmente para algunos sectores de la econom&iacute;a estadounidense, en especial la agricultura, aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &eacute;sta ha tendido a generalizarse a las diversas actividades econ&oacute;micas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico se sit&uacute;a a la cabeza de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina emisores de inmigrantes legales e indocumentados hacia Estados Unidos, seguido por Brasil, El Salvador, Rep&uacute;blica Dominicana y Jamaica. Quienes emigran son j&oacute;venes en plenitud productiva, entre 15 y 44 a&ntilde;os, con una escolaridad crecientemente superior a los 10 grados (CONAPO, 2004:29): esa situaci&oacute;n no es nueva, ha sido producto de la historia de la conformaci&oacute;n del mercado laboral que requiere la acumulaci&oacute;n capitalista. Los estadounidenses han demandado inmigrantes temporales, tanto en forma legal como ilegal, en las distintas etapas de su desarrollo. por ello podemos afirmar que la contrataci&oacute;n de esos trabajadores es una necesidad para el sost&eacute;n de la actividad econ&oacute;mica capitalista de Estados Unidos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa situaci&oacute;n es muy clara cuando observamos la forma como se establecen las relaciones entre M&eacute;xico y aquel pa&iacute;s, es decir, a pesar de la creciente importancia de la migraci&oacute;n de mexicanos hacia Estados Unidos, no se acepta como una relaci&oacute;n binacional, en la que se reconozca el valor de la poblaci&oacute;n inmigrante en el fortalecimiento de la econom&iacute;a y no s&oacute;lo como un problema que est&aacute; centrado en el control de &eacute;stos. Es una pol&iacute;tica que tiende a restringir los flujos migratorios con la adecuaci&oacute;n constante de leyes, restricciones sistem&aacute;ticas a la entrada y la permanencia, pero sin destacar el problema de la demanda y la explotaci&oacute;n de la fuerza de trabajo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la firma del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN) se ampli&oacute; la disminuci&oacute;n de barreras arancelarias para facilitar la libre circulaci&oacute;n de capital, bienes y servicios entre M&eacute;xico, Estados Unidos y Canad&aacute;. Sin embargo, el gobierno mexicano, debido a numerosas presiones, decidi&oacute; no incluir el tema migratorio en el tratado pues exist&iacute;a un alto riesgo de que no se aprobara, dada la reticencia por parte de los estadounidenses. De esa manera, el TLCAN no incluy&oacute; disposiciones que permitieran la migraci&oacute;n entre los tres pa&iacute;ses signatarios, es m&aacute;s, el empleo permanente no aparece como algo que tenga que ser promovido, sino que debe ser protegido en cada pa&iacute;s (Verea, 2003:15 y 135). Los acuerdos de liberalizaci&oacute;n fortalecieron los puntos esenciales y ampliaron las reformas para imponer la apertura econ&oacute;mica de la mayor&iacute;a de las cercan&iacute;as, el alejamiento del Estado en su intervenci&oacute;n econ&oacute;mica directa, la privatizaci&oacute;n de amplios sectores econ&oacute;micos, entre otros, pero se evit&oacute; tratar el asunto de la libre circulaci&oacute;n de la fuerza de trabajo, a pesar de que esa pol&iacute;tica provoc&oacute; un aumento significativo del n&uacute;mero de inmigrantes, tanto legales como indocumentados hacia Estados Unidos y Canad&aacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los acuerdos internacionales dejaron fuera la liberalizaci&oacute;n del mercado laboral, limit&aacute;ndose al establecimiento de nuevos mecanismos de control o de combate directo de los flujos migratorios ilegales (restricciones de tr&aacute;nsito y tiempo de permanencia que incluye la construcci&oacute;n de muros fronterizos), o el establecimiento de sanciones a los patrones que contrataran a los trabajadores indocumentados, con la idea de disuadir a los posibles contratantes de indocumentados, as&iacute; como a los inmigrantes para que desistieran en su intento de entrar a Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aumento del presupuesto para contratar nuevos elementos para la patrulla fronteriza o brigadas militares estadounidenses, adem&aacute;s de la sofisticaci&oacute;n de los sistemas informativos de inteligencia para compartir informaci&oacute;n entre agencias de inteligencia y servicio secreto, como la Agencia Central de Inteligencia, la Oficina Federal de Investigaciones, el Sistema de Inmigraci&oacute;n y Naturalizaci&oacute;n (CIA, FBI, INS, respectivamente, por sus siglas en ingl&eacute;s), y el Departamento de Estado, adem&aacute;s de la aplicaci&oacute;n de programas de registro y control de inmigrantes tales como el Sistema Computarizado de Scanner Biom&eacute;trico (IDENT), la compra de helic&oacute;pteros, luces de gran intensidad y equipo de alta tecnolog&iacute;a (Massey, 2003:17), a lo que realmente contribuyeron fue crear un clima de restricci&oacute;n y persecuci&oacute;n incompatible con la importancia econ&oacute;mica que representa esa fuerza de trabajo para la econom&iacute;a de Estados Unidos. Es decir, las condiciones de paso en la frontera de M&eacute;xico con aquel pa&iacute;s resultan crecientemente peligrosas, tanto por la vigilancia y restricci&oacute;n por medios violentos, como por las dif&iacute;ciles caracter&iacute;sticas geogr&aacute;ficas de la regi&oacute;n, sin que esas medidas hayan reflejado una disminuci&oacute;n efectiva del n&uacute;mero de inmigrantes que llegan a ese pa&iacute;s, por el contrario, se observa un incremento de la inmigraci&oacute;n ilegal. por otro lado, en ese largo recorrido de restricciones tambi&eacute;n se encuentran las acciones para impedir que los inmigrantes indocumentados puedan tener acceso a la educaci&oacute;n p&uacute;blica y a los servicios m&eacute;dicos gratuitos, excepto en casos de emergencia (Verea, 2003:93). Adem&aacute;s, no hay que olvidar la &uacute;ltima embestida aprobada el 26 de octubre de 2006 para destinar entre 4 y 6 mil millones de d&oacute;lares para la construcci&oacute;n de una barda de mil 125 kil&oacute;metros a lo largo de la frontera de M&eacute;xico y Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las condiciones espec&iacute;ficas del mercado de trabajo antes descritas nos permiten asegurar que lejos de frenar la migraci&oacute;n, lo que han provocado dichas medidas es poner en un riesgo mayor a la poblaci&oacute;n inmigrante en tanto que se militariza la frontera, se desatan los sentimientos xenof&oacute;bicos por parte de la poblaci&oacute;n local (agravados por los ataques terroristas de 2001), se encarecen los costos para los inmigrantes ilegales, pero tambi&eacute;n se intensifican las restricciones administrativas para los legales (licencias de manejo, el cobro y mayores restricciones para otorgar las visas) que deterioran a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n de los inmigrantes y dan pauta para contratarlos en la informalidad con empleos precarios. En s&iacute;ntesis, la pol&iacute;tica migratoria desplegada por Estados Unidos, y aceptada en los hechos por M&eacute;xico, favorece el surgimiento y desarrollo de empresas de migraci&oacute;n clandestina, que mueven muchos millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o y cuyo negocio aumenta en proporci&oacute;n directa con el fortalecimiento de las pol&iacute;ticas antimigratorias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las medidas se&ntilde;aladas para impedir el ingreso y permanencia de los trabajadores ilegales en Estados Unidos no ha impedido el crecimiento del fen&oacute;meno, en cambio, s&iacute; ha logrado aumentar el n&uacute;mero de detenciones, la desviaci&oacute;n del tr&aacute;fico de inmigrantes indocumentados hacia territorio escarpado y el incremento de lesiones o muerte, porque, adem&aacute;s de tratarse de lugares menos poblados y vigilados, estas zonas desoladas tambi&eacute;n son m&aacute;s peligrosas (Massey, 2003:17&#45;18).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La literatura que analiza las condiciones en que se da esta circulaci&oacute;n de trabajadores nos da cuenta de las innumerables tragedias humanas en los intentos por esquivar barreras, pero no hay datos que muestren que con esas medidas se inhiba el tr&aacute;fico de indocumentados y, por el contrario, dan lugar al desarrollo de poderosas empresas dedicadas a la migraci&oacute;n clandestina que genera beneficios astron&oacute;micos, comparables a los del narcotr&aacute;fico o el tr&aacute;fico de armas (Arango, 2003:17). Cada a&ntilde;o se aprehende a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas (979 mil 101 en 1994 y un mill&oacute;n 643 mil 679 en 2000). En este &uacute;ltimo a&ntilde;o murieron 499 mexicanos, en comparaci&oacute;n con 23, en 1994. En su mayor&iacute;a por las condiciones adversas del ambiente (&Aacute;vila <i>et al.,</i> 2000a:183; Castles y Miller, 2004:21,186 y Cornelius, 2001:4). Pese a ello, el paso de indocumentados mexicanos a Estados Unidos va en ascenso; mientras que en 1970 se ten&iacute;an registrados 7 millones 597 mil 511 mexicanos, con un flujo de 30 mil personas anuales, para los a&ntilde;os noventa alcanz&oacute; aproximadamente 300 mil personas (CONAPO, 1997:221). En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os han emigrado a ese pa&iacute;s 9.9 millones de mexicanos, lo cual representa 3.6% de la poblaci&oacute;n total de Estados Unidos (CONAPO, 2004:32), por lo que en 2006 se calcula que hay alrededor de 28 millones de mexicanos de primera y segunda generaci&oacute;n en aquel pa&iacute;s. Tan s&oacute;lo en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os han salido un promedio de 500 mil trabajadores anuales, lo cual significar&iacute;a que en este sexenio emigraron m&aacute;s de 3 millones de mexicanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A lo largo de la historia de la migraci&oacute;n mexicana a Estados Unidos se ha extendido el n&uacute;mero de entidades y municipios que se han integrado a ese proceso. Los principales estados que tradicionalmente han sido proveedores de mano de obra para el mercado laboral de Estados Unidos son: Guanajuato, Jalisco, Michoac&aacute;n, San Luis Potos&iacute; y Zacatecas (Verea, 2003:137).<sup><a href="#nota">4</a></sup> En los noventa,<sup><a href="#nota">5</a></sup> a esos estados exportadores de fuerza de trabajo se les uni&oacute; la migraci&oacute;n de otros m&aacute;s, como Puebla, Hidalgo, Estado de M&eacute;xico, Distrito Federal y Morelos, que en el pasado no contaban con tradici&oacute;n migratoria (Tuir&aacute;n, 2000b:19). Se ha conformado una <i>nueva geograf&iacute;a</i> de las zonas de origen de la migraci&oacute;n en M&eacute;xico, que ahora comprende casi todo el territorio nacional y los grandes centros urbanos. De esa manera, se propician importantes cambios en la econom&iacute;a regional mexicana: desplazamiento de la actividad agropecuaria, nuevas formas de mercado interno, cambios en la estructura demogr&aacute;fica (predominio de la poblaci&oacute;n femenina, infantil y de la tercera edad), as&iacute; como la presencia cada vez m&aacute;s com&uacute;n de los <i>pueblos fantasma.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es claro que en M&eacute;xico no se han generado los empleos bien pagados que se requieren anualmente para una creciente poblaci&oacute;n en edad de trabajar, de modo que la necesidad de fuerza de trabajo en Estados Unidos se convierte en un polo de atracci&oacute;n para una mano de obra joven y barata. Ello se acent&uacute;a por los bajos niveles de crecimiento econ&oacute;mico que propician una m&iacute;nima creaci&oacute;n de puestos de trabajo fijos y seguros, adem&aacute;s de un aumento dr&aacute;stico del desempleo, conjugado con la diferencia salarial, la integraci&oacute;n familiar que impulsa la operaci&oacute;n de complejas redes sociales y familiares que vincula los hogares de origen y destino que facilitan la migraci&oacute;n (CONAPO, 1997:29; Herrera, 2005:143&#45;150); por lo cual es f&aacute;cilmente comprensible el crecimiento del n&uacute;mero de migrantes en nuestro pa&iacute;s y que, al mismo tiempo, env&iacute;an recursos para la supervivencia de la familia que se queda.<sup><a href="#nota">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las remesas enviadas por los inmigrantes a sus parientes o familiares crecen en la misma proporci&oacute;n en que salen trabajadores hacia esos mercados, por lo cual sus dimensiones son cada d&iacute;a m&aacute;s significativas, as&iacute; como los montos en remesas que se convierten en uno de los principales ingresos de la econom&iacute;a y en el sustento &uacute;nico de amplias regiones del pa&iacute;s. Es decir, los trabajadores mexicanos inmigrantes residentes en Estados Unidos se han convertido en una fuente de divisas muy importante para el pa&iacute;s y en un sost&eacute;n esencial para los integrantes de millones de hogares mexicanos, sin olvidar que la migraci&oacute;n permite liberar la tensi&oacute;n que produce el aumento del desempleo y la pobreza en el &aacute;mbito nacional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos macroecon&oacute;micos, las remesas significan un importante porcentaje del ingreso nacional (2.5% del PIB nacional en 2005) y esa relaci&oacute;n crece en la proporci&oacute;n que aumenta la migraci&oacute;n, sobre todo a partir de la d&eacute;cada de los noventa, cuando se registr&oacute; una tasa anual de 10%. Se deben considerar tambi&eacute;n las innovaciones tecnol&oacute;gicas para el env&iacute;o de recursos, que explica un porcentaje importante en el monto de las remesas recibidas en M&eacute;xico. Los bancos aseguran que se han abaratado los costos de env&iacute;o hasta en 52%, en promedio, entre 1999 y 2004.<sup><a href="#nota">7</a></sup> El Banco de M&eacute;xico report&oacute; un ingreso por remesas, en 1990, de 2 mil 494 millones de d&oacute;lares, que pasaron a 3 mil 672 millones en 1995, a 6 mil 572 millones en 2000 (Banco de M&eacute;xico, 2004:82) y m&aacute;s de 20 mil millones de d&oacute;lares en 2005. En t&eacute;rminos macroecon&oacute;micos, eso significa 80% de las exportaciones petroleras y m&aacute;s de 70% del super&aacute;vit de la balanza comercial de maquilas, adem&aacute;s de aumentar 40% los ingresos por turismo y rebasar el ingreso por inversi&oacute;n extranjera directa (IED).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un elemento adicional por comentar es el relacionado con el destino de los recursos enviados como remesas. Los datos oficiales se&ntilde;alan que alrededor de 8 de cada 10 pesos (80%) de lo empleado corresponde a gasto corriente para la satisfacci&oacute;n de necesidades b&aacute;sicas de la familia mediante la adquisici&oacute;n de bienes de consumo inmediato y duradero, como los gastos escolares o la compra y mejora de vivienda. El restante 20% se destina al ahorro y a la llamada inversi&oacute;n productiva. Sin embargo, la mayor parte del dinero de los inmigrantes termina por filtrarse fuera del pa&iacute;s en forma de demanda de productos importados o por la importaci&oacute;n de materias primas y auxiliares para los sectores productivos nacionales. Esos recursos tienen una influencia determinante en la disminuci&oacute;n de la pobreza a escala nacional al estimular la demanda en diversos mercados regionales y locales del pa&iacute;s y, en consecuencia, tienen un impacto considerable en el empleo de los sectores industriales y de servicios, adem&aacute;s del incentivo que significa para la recaudaci&oacute;n tributaria (CONAPO, 1999:161, 174, 182; Tuir&aacute;n, 2000:91, 169).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El env&iacute;o del dinero representa un gran negocio para los intermediarios y una sangr&iacute;a importante para cientos de miles de inmigrantes y sus familiares en M&eacute;xico. Por otro lado, son grandes beneficiados del proceso los organizadores de los movimientos migratorios, ya sean agentes de viajes, reclutadores, int&eacute;rpretes y agentes de alojamiento de la migraci&oacute;n legal, o los abogados, <i>coyotes</i> o <i>polleros</i> de la inmigraci&oacute;n ilegal. Asimismo, el sistema financiero internacional, que sirve de intermediario en los env&iacute;os de dinero, obtiene enormes ganancias, pues, a pesar de que han reducido un poco sus comisiones, &eacute;stas siguen siendo muy elevadas y obtienen grandes utilidades que cobran en el marco de la ausencia de una regulaci&oacute;n en la materia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los medios m&aacute;s utilizados para la transferencia de los recursos desde hace muchos a&ntilde;os son <i>money orders,</i> cheques personales, efectivo personal,<sup><a href="#nota">8</a></sup> con amigos o empresas mercantiles en Estados Unidos y centros de remesas en M&eacute;xico.<sup><a href="#nota">9</a></sup> Esas empresas crecen a la par del incremento de las remesas, debido a que los intermediarios bancarios o las instituciones involucradas cobran altas comisiones por el servicio: hasta 12 d&oacute;lares por env&iacute;o de 300,<sup><a href="#nota">10</a></sup> sin contar las p&eacute;rdidas por manipulaci&oacute;n de la tasa de cambio por cada d&oacute;lar cobrado. Los elevados costos tienen que ver, en gran medida, con la falta de una regulaci&oacute;n en las comisiones por el env&iacute;o y recepci&oacute;n de remesas. Ello se asocia con una mayor cobertura de esas operaciones por parte de las instituciones financieras intermediarias, as&iacute; como la considerable reducci&oacute;n de los costos de operaci&oacute;n que involucra transferencias monetarias entre ambos pa&iacute;ses (CONAPO, 2004:82). La incorporaci&oacute;n de m&aacute;s empresas a esa actividad estimula la competencia y la presi&oacute;n a la baja en los costos de env&iacute;o; sin embargo, algunos analistas consideran que &eacute;stos se mantienen elevados (Ortega y Ochoa, 2004:18, 23).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, no debemos perder de vista que los empresarios estadounidenses son los beneficiados directos de la explotaci&oacute;n de los trabajadores inmigrantes, lo que redunda en el crecimiento de la econom&iacute;a de ese pa&iacute;s. A pesar de las multas y las amenazas de prisi&oacute;n que la ley considera para los patrones que contratan a sabiendas a indocumentados, contin&uacute;an contrat&aacute;ndolos, pues se trata de mano de obra barata y saben que no hay voluntad pol&iacute;tica para aplicar esa legislaci&oacute;n. Al mismo tiempo, la ampliaci&oacute;n de la oferta de la fuerza de trabajo inmigrante en Estados Unidos se ha convertido en un mecanismo de regulaci&oacute;n del mercado de trabajo a escala global y le da elementos para establecer la <i>flexibilidad</i> que requiere la competencia internacional, al permitir la disminuci&oacute;n de los salarios en beneficio del capital en su conjunto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La incorporaci&oacute;n de la mujer en el creciente volumen de inmigrantes<sup><a href="#nota">11</a></sup> se conforma como parte de la fuerza de trabajo joven que ha movido su perfil productivo de las ramas agr&iacute;colas hacia actividades urbanas y terciarias (servicios, hoteler&iacute;a y restaurantes). Pero tambi&eacute;n esa expulsi&oacute;n de fuerza de trabajo representa una p&eacute;rdida de poblaci&oacute;n productiva para el pa&iacute;s, porque los esfuerzos sistem&aacute;ticos y las cuantiosas inversiones en la educaci&oacute;n benefician a la econom&iacute;a de Estados Unidos por el env&iacute;o de trabajadores cada vez con m&aacute;s habilidades y destrezas, aptos para el trabajo en la industria y los servicios. No es extra&ntilde;o que ocupe la tercera posici&oacute;n mundial entre los diez pa&iacute;ses con mayor p&eacute;rdida neta anual de poblaci&oacute;n por concepto de migraci&oacute;n internacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las proyecciones indican que continuar&aacute;n saliendo del pa&iacute;s un promedio de 400 mil trabajadores anuales para sumarse a los m&aacute;s de 3 millones que ya lo hicieron en la presente administraci&oacute;n. Ello implica, en el mediano y largo plazos, no s&oacute;lo la p&eacute;rdida definitiva del emigrante, as&iacute; como tambi&eacute;n la disminuci&oacute;n de las remesas como producto de su residencia definitiva. Adem&aacute;s de que el tr&aacute;nsito de una sociedad a otra afecta no s&oacute;lo los aspectos econ&oacute;micos, sino tambi&eacute;n las relaciones sociales, patronales, la cultura, la pol&iacute;tica, la estructura familiar &#45;entre otros&#45;, tanto en pa&iacute;ses receptores, como en los de origen del inmigrante. No hay que olvidar que los ilegales mexicanos trabajan un n&uacute;mero de horas mucho mayor que los trabajadores legales (hasta cien horas a la semana, lo cual significa una jornada laboral de 12 horas diarias o m&aacute;s durante los siete d&iacute;as), lo que provoca agotamiento y enfermedades.<sup><a href="#nota">12</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; las cosas, la fuerza de trabajo seguir&aacute; fluyendo mientras la econom&iacute;a mexicana no crezca y se dinamice el mercado interno para generar los puestos de trabajo que se demandan anualmente. Si el Estado mexicano no modifica esas condiciones para promover el mercado interno mediante el fortalecimiento del empleo y la masa salarial, en el mediano y largo plazos se producir&aacute;n desequilibrios importantes en la econom&iacute;a nacional y seguir&aacute; la salida de trabajadores a pesar de todas las leyes antiemigrantes, la vigilancia extrema o la construcci&oacute;n de bardas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema migratorio tiene importantes consecuencias tanto para M&eacute;xico como para la naci&oacute;n receptora. Nuestro pa&iacute;s ocupa uno de los primeros lugares en la obtenci&oacute;n de remesas, pero, al mismo tiempo, los trabajadores que emigran lo hacen por carecer de un empleo o por mejorar su situaci&oacute;n econ&oacute;mica, con una diferencia muy marcada del salario real entre M&eacute;xico y Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las condiciones en que se desenvuelve el mercado laboral est&aacute;n determinadas por las de la oferta y la demanda; cuando ocurre un aumento de esta &uacute;ltima la pol&iacute;tica migratoria se vuelve m&aacute;s laxa en Estados Unidos, y al aumentar el desempleo se refuerza la vigilancia y se destinan enormes recursos para controlar el flujo migratorio. Esa situaci&oacute;n conduce a un deterioro permanente de las condiciones en que se moviliza esa parte del mercado de trabajo hacia lugares m&aacute;s remotos y peligrosos, adem&aacute;s de propiciar la multiplicaci&oacute;n de los intentos de cruce y el incremento de los costos antes de lograr el objetivo o desistir.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de ello, el n&uacute;mero de personas que cruzan la frontera sigue aumentando, as&iacute; como las violaciones a los derechos humanos y el n&uacute;mero de muertes debido a la deshidrataci&oacute;n, exposici&oacute;n excesiva al sol e hipotermia. Los costos por la transportaci&oacute;n y el ingreso ilegal se han incrementado m&aacute;s del doble con las modificaciones legislativas y los controles fronterizos; el negocio de los <i>coyotes</i> se ha vuelto m&aacute;s atractivo, a pesar de sus crecientes riesgos,<sup><a href="#nota">13</a></sup> al ingresar por lugares desolados y peligrosos, aunque buena parte son capturados por la patrulla fronteriza en su intento, no muy lejos de la frontera del vecino pa&iacute;s, y devueltos a M&eacute;xico (Tuir&aacute;n, 2000:113). Quienes logran pasar manifiestan su intenci&oacute;n de establecerse permanentemente al tratar de llevarse a su familia a Estados Unidos con el correspondiente aumento de los trabajadores indocumentados.<sup><a href="#nota">14</a></sup> La apuesta de la pol&iacute;tica migratoria ha estado centrada en establecer los mecanismos necesarios para lograr un control del flujo migratorio, ya que la fuerza de trabajo inmigrante es ampliamente competitiva por los bajos costos que implica ser indocumentada, pero tambi&eacute;n se vincula a las condiciones espec&iacute;ficas y coyunturales en Estados Unidos, como pueden ser los actos terroristas, los procesos electorales o la recesi&oacute;n econ&oacute;mica que genera presiones sobre la tasa de desempleo. Mientras la fuerza de trabajo siga generando los m&aacute;rgenes de ganancia hasta ahora obtenidos el flujo migratorio permanecer&aacute;, y si no se hace nada en el mercado interno de los pa&iacute;ses exportadores de fuerza de trabajo no s&oacute;lo seguiremos perdiendo trabajadores sino que se estar&aacute; generando empleo fuera de sus fronteras y cada vez m&aacute;s precario.</font></p>         <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arango, Joaqu&iacute;n, "Inmigraci&oacute;n y diversidad humana. Una nueva era en las migraciones internacionales", en <i>Revista de Occidente,</i> n&uacute;m. 268, Madrid, 2003, pp. 5&#45;21.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274429&pid=S0301-7036200700010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Aacute;vila, Jos&eacute; Luis, Carlos Fuentes y Rodolfo Tuir&aacute;n, "Mujeres mexicanas en la migraci&oacute;n a Estados Unidos", en Rodolfo Tuir&aacute;n (coordinador), <i>Migraci&oacute;n M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. Presente y futuro,</i> M&eacute;xico, Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n, 2000, pp. 151&#45;172.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274431&pid=S0301-7036200700010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Banco de M&eacute;xico, Informe anual, 2004, en <a href="http://www.banxico.org.mx/gpublicaciones/InformeAnual/Informe/2000/inforanual 2004/InformeAnual2004.PDF" target="_blank">www.banxico.org.mx/gpublicaciones/InformeAnual/Informe/2000/inforanual 2004/InformeAnual2004.PDF</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274433&pid=S0301-7036200700010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Castles, Stephen y Mark J. Miller, <i>La era de la migraci&oacute;n. Movimientos internacionales en el mundo moderno,</i> Universidad Aut&oacute;noma de Zacatecas/Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n/Instituto Nacional de Migraci&oacute;n/Fundaci&oacute;n Colosio/Editorial Porr&uacute;a, 2004, 388 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274434&pid=S0301-7036200700010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n, <i>La situaci&oacute;n demogr&aacute;fica de M&eacute;xico, 1997,</i> M&eacute;xico, CONAPO, 1997, 114 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274436&pid=S0301-7036200700010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;,<i> La situaci&oacute;n demogr&aacute;fica de M&eacute;xico, 1998,&nbsp;</i>M&eacute;xico, CONAPO, 1999, 231 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274438&pid=S0301-7036200700010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> &#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>La situaci&oacute;n demogr&aacute;fica de M&eacute;xico, 1999, </i>M&eacute;xico, CONAPO, 2000, 282 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274440&pid=S0301-7036200700010001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> &#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, <i>La nueva era de las migraciones. Caracter&iacute;sticas de la migraci&oacute;n internacional en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, CONAPO, 2004, 110 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274442&pid=S0301-7036200700010001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cornelius, Wayne, "La eficacia y las consecuencias 'involuntarias' de la pol&iacute;tica estado&#45;unidense de control de la inmigraci&oacute;n, 1993&#45;2000", en <i>Este Pa&iacute;s,</i> n&uacute;m. 119, febrero, M&eacute;xico, 2001, pp. 2&#45;18.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274444&pid=S0301-7036200700010001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Corona, Rodolfo y Rodolfo Tuir&aacute;n, "Medici&oacute;n directa e indirecta de la migraci&oacute;n mexicana hacia Estados Unidos, 1990&#45;1995", Rodolfo Tuir&aacute;n (coordinador), <i>Migraci&oacute;n M&eacute;xico&#45;Estados Unidos: continuidad y cambio,</i> M&eacute;xico, Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n, 2000,&nbsp;pp. 65&#45;75.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274446&pid=S0301-7036200700010001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Herrera Lima, Fernando Francisco, <i>Vidas itinerantes en un espacio laboral transnacional,</i> M&eacute;xico, Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, Cultura Universitaria (serie Ensayo n&uacute;m. 82), 2005, 320 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274448&pid=S0301-7036200700010001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Levine, Elaine, "La otra cara de la migraci&oacute;n: inserci&oacute;n laboral y estatus social de los migrantes mexicanos y latinos en Estados Unidos", en Elaine Levine (editora), <i>Inserci&oacute;n laboral de migrantes mexicanos y latinos en Estados Unidos, Cuadernos de Am&eacute;rica del Norte</i> n&uacute;m. 2, M&eacute;xico, CISAN&#45;UNAM, 2004, pp. 87&#45;104.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274450&pid=S0301-7036200700010001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Massey, Douglas S., "Una pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n disfuncional", en <i>Letras Libres,</i> a&ntilde;o 5, n&uacute;m. 53, mayo, M&eacute;xico, 2003, pp. 16&#45;20.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274452&pid=S0301-7036200700010001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ortega Rivas, C&eacute;sar y Ra&uacute;l Ochoa Bautista, "Campo, migraci&oacute;n y remesas en M&eacute;xico", en <i>Revista Claridades Agropecuarias,</i> n&uacute;m. 129, mayo, 2004, pp. 1&#45;27, en <a href="http://www.infoaserca.gob.mx/claridades/revistas/129.pdf/page=1" target="_blank">http://www.infoaserca.gob.mx/claridades/revistas/129.pdf/page=1</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274454&pid=S0301-7036200700010001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ramos, Jorge, <i>Morir en el intento. La peor tragedia de inmigrantes en la historia entre M&eacute;xico y Estados Unidos,</i> M&eacute;xico, Grijalbo, 2006, 189 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274455&pid=S0301-7036200700010001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tuir&aacute;n, Rodolfo (coordinador), <i>Migraci&oacute;n M&eacute;xico&#45;Estados Unidos. Presente y futuro,</i> M&eacute;xico, CONAPO, 2000a, 179 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274457&pid=S0301-7036200700010001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (coordinador), <i>Migraci&oacute;n M&eacute;xico&#45;Estados Unidos: continuidad y cambio,</i> M&eacute;xico, CONAPO, 2000b, 197 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274459&pid=S0301-7036200700010001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Verea, M&oacute;nica, <i>Migraci&oacute;n temporal en Am&eacute;rica del Norte: propuestas y respuestas,</i> M&eacute;xico, CISAN&#45;UNAM, 2003, 262 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6274461&pid=S0301-7036200700010001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Aunque cada movimiento migratorio tiene patrones hist&oacute;ricos espec&iacute;ficos, es posible generalizar sobre la din&aacute;mica social de sus procesos. No obstante, es necesario diferenciar entre la migraci&oacute;n motivada por cuestiones econ&oacute;micas y la migraci&oacute;n forzada. La mayor parte de las migraciones econ&oacute;micas comienzan con personas j&oacute;venes econ&oacute;micamente activas. Las din&aacute;micas son diferentes en el caso de los refugiados y los solicitantes de asilo, quienes se ven obligados a migrar porque la persecuci&oacute;n, la violaci&oacute;n de los derechos humanos y la violencia generalizada hacen insostenible la vida en sus pa&iacute;ses de origen (Castles y Miller, 2004:44 y 46). Nuestro inter&eacute;s corresponde a la migraci&oacute;n mexicana por motivos econ&oacute;micos.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <sup>2</sup> Seg&uacute;n un balance del Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n (CONAPO), se requiere un ritmo de crecimiento econ&oacute;mico alto y sostenido de entre 6 y 7% anual para suscitar una demanda agregada de trabajo productivo de 3 a 4% (Tuir&aacute;n, 2000:56&#45;57).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> De acuerdo con Castles y Miller, "Los movimientos adoptan muchas formas: las personas emigran como obreros, especialistas altamente calificados, refugiados o como parientes de migrantes previos. Independientemente de si la intenci&oacute;n original es un movimiento temporal o permanente, muchos se establecen de manera definitiva. Se crean redes de migrantes que vinculan las &aacute;reas de origen y destino y ayudan a impulsar importantes cambios en los dos. Estos fen&oacute;menos pueden cambiar las estructuras demogr&aacute;ficas, econ&oacute;micas y sociales y conllevar una nueva diversidad cultural, lo que con frecuencia cuestiona su identidad nacional" (Castles y Miller, 2004:14).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> En el caso de ese estado, 39% de su poblaci&oacute;n reside en Estados Unidos (CONAPO, 2004:42 y 70).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> De acuerdo con los datos del censo de 1990, las diez entidades que perdieron mayor n&uacute;mero de habitantes por concepto de emigraci&oacute;n fueron: Michoac&aacute;n (214 mil), Guanajuato (103 mil), Jalisco (93 mil), Durango (61 mil), Zacatecas (867 mil), Chihuahua (68 mil), Nuevo Le&oacute;n (68 mil), Guerrero (70 mil) y Estado de M&eacute;xico (117 mil), que en conjunto aportaron alrededor de 67% de todo el saldo del quinquenio (Corona y Tuir&aacute;n, 2000:68). </font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> En la informaci&oacute;n que proporciona el CONAPO se asegura que 62% de los inmigrantes env&iacute;a peri&oacute;dicamente dinero a sus familias en M&eacute;xico por un valor que equivale a poco m&aacute;s de la mitad del salario ganado (CONAPO, 2000:222, Tuir&aacute;n, 2000b:151).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup><i> El Financiero,</i> 10 de noviembre de 2004:8.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Los cheques personales fueron desapareciendo paulatinamente, lo mismo que el env&iacute;o de dinero en efectivo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> En 2002, el oligopolio de Western Union y Money Gram acaparaban 85% de las transferencias electr&oacute;nicas de migrantes. Estas empresas cobraban entre 14 y 25% del monto de &eacute;stas, manipulando el tipo de cambio (El <i>Financiero,</i> 30 de mayo, 2002:36). En Jalisco se desarroll&oacute; un fondo fiduciario denominado Fideraza, con el prop&oacute;sito de generar el capital constitutivo para realizar obras de infraestructura b&aacute;sica y como entidad de fomento crediticio que brindara servicios financieros a los jaliscienses radicados en Estados Unidos que env&iacute;an dinero a sus familiares en M&eacute;xico. Con ese mecanismo, el pago de los env&iacute;os disminuy&oacute; hasta 40% del costo promedio de Western Union y Money Gram (v&eacute;ase CONAPO, 1999:184&#45;185).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> En una muestra de empresas de Chicago, el costo promedio disminuy&oacute; de 21.8 d&oacute;lares, en 1999, a 11.3 en el segundo semestre de 2004 por cada env&iacute;o de 300 d&oacute;lares. En tanto, en Dallas pas&oacute; de 27.1 a 12.6 d&oacute;lares durante el periodo indicado; en Houston disminuy&oacute; de 21.8 a 12.6 d&oacute;lares; en Indian&aacute;polis pas&oacute; de 42.1 a 11.0 d&oacute;lares; en Los Angeles el costo se redujo de 28.3 a 11.6 d&oacute;lares; en Miami pas&oacute; de 27.4 a 12.4 d&oacute;lares; en Nueva York disminuy&oacute; de 27 a 12 d&oacute;lares; y en Sacramento cay&oacute; de 32.4 a 11.6 d&oacute;lares (CONAPO, 2004:91).</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Para finales del siglo XX (1997) se calculaba que alrededor de 3.6 millones de mujeres mexicanas viv&iacute;an en Estados Unidos. Se estima que alrededor de 86% tiene entre 15 y 64 a&ntilde;os de edad; la mitad lleg&oacute; a ese pa&iacute;s despu&eacute;s de 1985 y una de cada cuatro tiene la ciudadan&iacute;a estadounidense. Su escolaridad es sensiblemente mayor que la obtenida en M&eacute;xico por las trabajadoras temporales, al punto que m&aacute;s de la mitad tiene estudios superiores a la secundaria. La mayor&iacute;a est&aacute; unida e integra hogares de entre cuatro y seis miembros. Su participaci&oacute;n en la vida productiva es alta, trabaja un promedio de 33 horas a la semana en calidad de asalariada y obtiene en promedio un ingreso corriente monetario de mil d&oacute;lares mensuales (&Aacute;vila <i>et al,</i> 2000:168).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> <i>El Financiero,</i> 1 de septiembre de 2003:20.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Los <i>coyotes</i> se han convertido en una verdadera necesidad para los inmigrantes ilegales en su cruce hacia Estados Unidos. Debido a la creciente vigilancia &#45;sobre todo despu&eacute;s de los actos terroristas del 11 de septiembre de 2001&#45; es muy dif&iacute;cil cruzar a solas la frontera. por eso los inmigrantes est&aacute;n dispuestos a pagar a los <i>coyotes</i> miles de d&oacute;lares por persona para ser guiados. El problema es que los m&eacute;todos y las rutas para cruzar son cada vez m&aacute;s peligrosos. Si antes se pod&iacute;a cruzar cerca de las ciudades fronterizas, ahora hay que hacerlo a trav&eacute;s de desiertos ardientes, monta&ntilde;as inh&oacute;spitas y un caudaloso r&iacute;o. Y ya dentro de Estados Unidos es preciso utilizar tr&aacute;ileres sellados, vagones de tren cerrados por fuera y sistemas de transporte muy poco confiables para alejarse de la frontera. por eso est&aacute;n muriendo tantos inmigrantes (Ramos, 2006:163&#45;164).</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> El tiempo de permanencia de los migrantes temporales en Estados Unidos se ha m&aacute;s que duplicado durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os: de 5.5 meses en 1993&#45;1997 a 12.2 meses en 20012003 (CONAPO, 2004:72).</font></p>      ]]></body><back>
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