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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En la medida en que nuestra Am&eacute;rica Latina busca cada vez m&aacute;s denodadamente nuevos modelos que la lleven a un desarrollo econ&oacute;mico con equidad social, y en tanto ciertas luchas pol&iacute;ticas van cambiando el rostro de muchos de nuestros pa&iacute;ses </i>&#8212;<i>que los acerque a una nueva igualdad social dentro de un desarrollo que no tenga que ver &uacute;nicamente con mayor crecimiento, sino tambi&eacute;n con una justa distribuci&oacute;n de la riqueza</i>&#8212;<i>, </i>Problemas del Desarrollo. Revista Latinoamericana de Econom&iacute;a<i> incorpora en sus p&aacute;ginas aquellos estudios que desde diferentes &aacute;ngulos y emanados de diversos escenarios plantean los riesgos de ciertas propuestas. Estas &uacute;ltimas, algunas veces, aplicadas en bloque, podr&iacute;an seguir perjudicando los retos de quienes </i>&#8212;<i>por diferentes medios</i>&#8212;<i> apuestan a implantar nuevos modelos econ&oacute;micos de ese desarrollo que aqu&iacute; apelamos.</i></font></p> </blockquote>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">* * * *</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Encabezamos hoy esta publicaci&oacute;n con un tema por dem&aacute;s sugerente para la l&iacute;nea de nuestra publicaci&oacute;n: "&iquest;Nuevos aires en la teor&iacute;a del desarrollo?". Ubicado en la vereda de la nueva econom&iacute;a institucional (NEI), que en la &uacute;ltima d&eacute;cada viene manifestando un debate importante en las ciencias sociales, sobre todo en algunas regiones, como la oriunda de nuestra autora, Susana Valdivieso Canal, el trabajo que aqu&iacute; se presenta sugiere la existencia de fuertes debilidades en esa corriente de pensamiento.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">    <br>     Despu&eacute;s de relevar las <i>recomendaciones</i> de ciertos te&oacute;ricos como North, quien insiste en la acci&oacute;n de las instituciones frente a la incertidumbre actual, la autora se detiene en una reflexi&oacute;n de Haber, por dem&aacute;s sugerente, cuando &eacute;ste asevera que es necesario "emplear la historia de las econom&iacute;as latinoamericanas como un laboratorio para la investigaci&oacute;n emp&iacute;rica del Nuevo Institucionalismo". Al respecto, Valdivieso recuerda que "interesa destacar que, seg&uacute;n la NEI, en aquellas sociedades que logren establecer un marco institucional <i>eficiente</i> se generar&aacute;n <i>externalidades</i> positivas y bienes p&uacute;blicos que afectar&aacute;n favorablemente a toda la poblaci&oacute;n, impidiendo el oportunismo de los <i>captores de renta</i>". En todo caso, resalta que estamos frente a un ambiente de crisis social y te&oacute;rica que resulta propicio para introducir el an&aacute;lisis institucional en la teor&iacute;a del desarrollo y que, de la mano de esa propuesta, "se traslada el &eacute;nfasis explicativo acerca de las causas del atraso, de la carencia de capital financiero, de inversi&oacute;n o capital humano, hacia los marcos institucionales inestables o <i>ineficientes</i> e incapaces de promover las actividades productivas y  	rentables". Finalmente, en una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica y bien fundamentada, se concluye que si bien "es simplista la explicaci&oacute;n del subdesarrollo, las propuestas para superarlo lo son mucho m&aacute;s. En primer lugar, la meta &oacute;ptima de la sociedad, seg&uacute;n la NEI y los organismos internacionales del desarrollo, es la econom&iacute;a de mercado y la democracia liberal, en una r&eacute;plica exacta del sue&ntilde;o de Fukuyama, cuando pronostic&oacute; el fin de la historia".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">     Tres noveles investigadores, V&iacute;ctor Ramiro Fern&aacute;ndez, Mar&iacute;a Cecilia G&uuml;emes y Jos&eacute; Ignacio Vigil, pero no por ello menos creativos y acuciosos en el empleo de su bibliograf&iacute;a y de la documentaci&oacute;n empleada, presentan un trabajo acerca de "Estado y desarrollo en los discursos del Banco Mundial".</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">    Para los autores, el comienzo de los a&ntilde;os noventa encuentra al Banco Mundial encaminado a realizar ciertos cambios a la pol&iacute;tica de matriz keynesiana que sosten&iacute;an una gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses despu&eacute;s de la etapa de posguerra. Sin embargo, "hacia 1997, mediante el Informe sobre el Desarrollo Mundial, el BM experiment&oacute; un <i>aparente viraje</i> en relaci&oacute;n con su postura anterior, la cual ve&iacute;a al Estado como problema, colocando su existencia y calidad como factor fundamental para pensar el desarrollo. Inscrito en lo que los propios organismos comenzaron a denominar <i>reformas de segunda generaci&oacute;n</i>, dicho informe pas&oacute; a exaltar el papel de las calidades institucionales en la obtenci&oacute;n de una administraci&oacute;n p&uacute;blica moderna, descentralizada, transparente y con capacidad reguladora. Ahora bien, &iquest;implic&oacute; este documento un cambio efectivo respecto de aquella idea manifestada desde comienzos de los noventa, caracterizada por la sistem&aacute;tica desimplicaci&oacute;n del actor estatal del proceso productivo?".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de desplegar una serie de argumentaciones bien fundamentadas e incluso ejemplificar las mismas por medio de un caso de la provincia de Santa Fe, en Argentina, los autores concluyen afirmando que: "La <i>desestructuraci&oacute;n social</i> representada en esa secuencia espiralada, la cual oper&oacute; como antesala de la implicaci&oacute;n estatal, puede examinarse mediante dos variables: el creciente desempleo y subempleo, y el constante aumento en la distribuci&oacute;n regresiva del ingreso".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, en sus conclusiones generales, plantean sus dudas acerca de que algunas naciones puedan alcanzar ciertas metas y lo formulan con este interrogante: "&iquest;Ser&aacute;n nuestros pa&iacute;ses capaces de articular estos elementos y reemprender una trayectoria que recoloque estrat&eacute;gicamente al Estado en el impulso de procesos productivos y competitivos compatibles con la cohesi&oacute;n social, en el cada vez m&aacute;s agobiante escenario de la globalizaci&oacute;n que profundiza las divisiones sociales y territoriales?".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"&iquest;Podr&iacute;a Asia contribuir a establecer la pluralidad en el sistema monetario y financiero internacional?". A partir de esta interrogante, Alma Chapoy desarrolla de manera clara y concisa una serie de hip&oacute;tesis que se enraizan en los a&ntilde;os noventa, momento en el cual se intensifican los bloques comerciales regionales, hasta ese entonces un camino poco transitado      por los pa&iacute;ses asi&aacute;ticos. Para la autora de este trabajo: "el papel de Asia es crucial en la resoluci&oacute;n de los desequilibrios econ&oacute;micos globales. La regi&oacute;n ha registrado enormes  super&aacute;vit en cuenta corriente, y con su acumulaci&oacute;n de reservas monetarias internacionales 	(un bill&oacute;n de derechos especiales de giro, DEG, en 2004, sin contar las de Jap&oacute;n) financia una parte importante del d&eacute;ficit estadounidense, principalmente mediante la compra de grandes cantidades de valores &#91;...&#93; Las reservas oficiales combinadas de Jap&oacute;n, la ASEAN, China, India y Corea (bill&oacute;n y medio de DEG), que dejan muy atr&aacute;s a las de Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea juntas, hacen ver que la regi&oacute;n tiene un mercado suficientemente grande y recursos financieros como para apoyar y sostener el r&aacute;pido desarrollo econ&oacute;mico de sus pa&iacute;ses. S&oacute;lo falta la voluntad y la decisi&oacute;n para actuar en contra de los lineamientos del FMI y de Estados Unidos".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">    <br>     M&aacute;s adelante &#8212;y con el fin de lograr una mayor estabilidad monetaria&#8212; se analiza la posibilidad de crear un Banco de Reserva Asiatico (BRA) y de que esa misma instituci&oacute;n emitiera una unidad monetaria asi&aacute;tica (UMA).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">    <br>     El desarrollo rural en Am&eacute;rica Latina no debe ser considerado como un proceso social en construcci&oacute;n; es necesario desarrollar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas desde el &aacute;ngulo de la territorialidad y, para ello, Javier Delgadillo, deja sentado desde un comienzo el concepto de competitividad sist&eacute;mica territorial, en el cual "reconoce que la competitividad de un determinado &aacute;mbito es el resultado de la acci&oacute;n conjunta de una serie muy amplia de factores p&uacute;blicos, privados, sociales y personales que act&uacute;an de forma simult&aacute;nea en un territorio determinado". M&aacute;s adelante enfatiza: "Para fomentar alternativas de participaci&oacute;n entre los productores rurales es necesario que las econom&iacute;as de aglomeraci&oacute;n se promuevan a escala local, que respeten las caracter&iacute;sticas y vocaciones de los diversos entornos territoriales rurales, las distintas escalas del capital social y la experiencia acumulada en la actividad dominante". No obstante, tal como la actual bibliograf&iacute;a especializada hoy lo considera, Delgadillo acota: "Las cadenas territoriales pueden surgir a partir de las capacidades que tengan los actores econ&oacute;micos y las empresas para vincularse con otros lugares, o seg&uacute;n su capacidad de construcci&oacute;n de redes u organizaciones dentro del mismo territorio" y m&aacute;s adelante subraya: "Es por ello que la industrializaci&oacute;n rural ha sido una aspiraci&oacute;n en diversos gobiernos de pa&iacute;ses latinoamericanos, al igual que de los planificadores del territorio. Se piensa que dicha alternativa sirve para alcanzar mejor equilibrio entre los &aacute;mbitos rural y urbano".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin deternerse en la especificidad de muchos pa&iacute;ses latinoamericanos, pero aclarando en las generalidades que algunos de ellos mantienen hoy determinados modelos en los que se considerar&iacute;an esas competitividades territoriales, finaliza su trabajo recomendando que "la gesti&oacute;n p&uacute;blica debe enfocar sus pol&iacute;ticas aceptando una nueva corresponsabilidad para con esos procesos y desplegar estrategias de desarrollo asociadas con los activos locales y la actividad econ&oacute;mica tradicional de las comunidades. Para ello es indispensable restituir el papel integrador de la agricultura, la agroindustria y los agronegocios al interior de los sistemas territoriales; respetar los intereses locales, culturales y de tradiciones que favorecen la integraci&oacute;n comunitaria; dimensionar favorablemente las actividades de la econom&iacute;a rural no agr&iacute;cola; fortalecer procesos encaminados a consolidar cadenas productivas y cadenas interterritoriales, que sean al mismo tiempo socialmente redituables al territorio rural".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"En una visi&oacute;n de conjunto, el desarrollo participativo transnacional basado en las organizaciones de migrantes tiene una peculiaridad distinta a cualquier otra modalidad del desarrollo participativo, &eacute;sta consiste en que al convertirse en sujeto y objeto del proceso de desarrollo, la poblaci&oacute;n migrante est&aacute; desplegando una pr&aacute;ctica transnacional, se trata de grupos poblacionales vinculados de manera transfronteriza por las <i>remesas participativas</i>". De ese modo, Humberto M&aacute;rquez Covarrubias, reflexiona acerca de un modelo de desarrollo participativo transnacional aplicado al caso de Zacatecas (M&eacute;xico), en un programa que ha dado en llamarse Tres por Uno. Este desarrollo participativo se basa en organizaciones de migrantes y est&aacute; organizado por el Estado con el fin de aplicar una parte de las remesas a la organizaci&oacute;n de obras p&uacute;blicas tanto en el nivel local, como en el &aacute;mbito nacional para promover un desarrollo social, limitado a la convivencia. Para el autor, lo que designa como teor&iacute;a del desarrollo participativo se <i>alimentar&iacute;a</i> de cuatro conceptos: el capital social, el empoderamiento, la gobernabilidad local y, finalmente, la descentralizaci&oacute;n, que tiene que ver, esta &uacute;ltima, con la modernizaci&oacute;n del Estado.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo de Parena Lawrence y Sandra Castro "Government Intervention in Street Vending Activities in Guayaquil, Ecuador: A Case Study of Vendors in the Municipal Markets" aborda, desde un punto de vista de un trabajo m&aacute;s preocupado por describir y constatar con los datos obtenidos <i>in situ</i> y <i>ad hoc</i> , los problemas del <i>caso</i> por desarrollar que hacer extensivas ciertas categor&iacute;as anal&iacute;ticas a otras dimensiones espaciales. El desarrollo acelerado en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas del sector urbano informal y la relaci&oacute;n que ello tiene con la migraci&oacute;n rural es, sin duda, el punto de partida para ese estudio. Pone &eacute;nfasis y se detiene en el an&aacute;lisis de las pol&iacute;ticas gubernamentales para <i>favorecer</i> la organizaci&oacute;n de dichos vendedores &#8212;especialmente mujeres de minor&iacute;as &eacute;tnicas, m&aacute;s de 50% para este estudio de caso en espacios urbanos, y concretamente en el escenario de determinadas aceras <i>versus</i> los mercados propiamente&#8212; en la ciudad de Guayaquil. Incorporan para el levantamiento de sus hip&oacute;tesis la variable educaci&oacute;n y manejan rangos de la misma en relaci&oacute;n con edades. Finalmente alertan acerca del impacto de esa migraci&oacute;n rural para el desarrollo del sector agr&iacute;cola.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las autoras se remiten a los a&ntilde;os setenta, momento en el cual el llamado sector informal cobr&oacute; &eacute;nfasis en Ghana, pero destacan que a&uacute;n existe una l&iacute;nea borrosa, no muy bien definida, entre ambos sectores de la econom&iacute;a, formal e informal, en algunos pa&iacute;ses.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otro nivel de an&aacute;lisis y para un escenario diferente, en este caso M&eacute;xico, una parte de las interrogantes planteadas por algunos de los autores que anteceden en este n&uacute;mero a Eduardo Ram&iacute;rez Cedillo en su art&iacute;culo "El gobierno como empleador de &uacute;ltima instancia: una alternativa de programa p&uacute;blico de empleo (PPE)", se responden cuando &eacute;ste afirma: "no es sencillo que en la actualidad y en econom&iacute;as como la mexicana se acepte nuevamente el regreso del gobierno como actor principal en el desarrollo econ&oacute;mico por las siguientes implicaciones: por una parte, para instrumentar el PPE el gobierno tendr&iacute;a que aumentar su d&eacute;ficit presupuestal, situaci&oacute;n poco viable ante la aparente carencia de recursos &#91;...&#93; para que las empresas puedan encarar los cambios en las condiciones del mercado, es necesario que exista un nivel de desempleo que garantice soluciones a los problemas que ocasiona la inflexibilidad del equipo de capital y la fuerza de trabajo."</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, para el autor, una pol&iacute;tica dirigida a lograr la plena ocupaci&oacute;n de la mano de obra no tiene por qu&eacute; ser inflaccionaria. "La inflaci&oacute;n puede coincidir con el PPE, pero no es originada por &eacute;l y, en algunos casos, de acuerdo con Wray, puede incluso constituirse como estabilizador autom&aacute;tico que elimine las fluctuaciones del ciclo econ&oacute;mico &#91;...&#93; Un programa p&uacute;blico de empleo, cualesquiera que sean sus caracter&iacute;sticas, debe ser permanente, cambiando la intensidad del mismo de acuerdo con el ciclo econ&oacute;mico, por lo cual se podr&iacute;a argumentar, sin problema alguno, que el programa se puede visualizar como contrac&iacute;clico, es decir, que en los momento, de recesi&oacute;n econ&oacute;mica deber&aacute;n ser m&aacute;s intensos, mientras que a medida que la econom&iacute;a incremente su crecimiento, la intensidad de los recursos dedicados al programa tendr&aacute; que disminuir".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que el propio Gonzalo Caballero define como una aproximaci&oacute;n anal&iacute;tica a lo que debiera ser un s&oacute;lido an&aacute;lisis institucional y sin entrar a medir los alcances de lo que hoy se plantea en la llamada econom&iacute;a institucional para la planificaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, el autor analiza, por ejemplo, las aristas m&aacute;s filosas dentro del Estado espa&ntilde;ol y c&oacute;mo debiera reestructurase el sistema parlamentario en el que, seg&uacute;n su opini&oacute;n, "hay un monopolio de autoridad p&uacute;blica, el cual dificulta el veto &#91;ya que&#93; al emanar el ejecutivo de un parlamento diverso, el gobierno est&aacute; m&aacute;s cercano a la posici&oacute;n del votante mediano. Adem&aacute;s, la regla proporcional favorece la inexistencia de mayor&iacute;a absoluta de asientos en el parlamento para un partido pol&iacute;tico y, cuando no hay ganador solitario, los partidos intentar&aacute;n negociar." De ese modo, "Abriendo la caja negra del Estado espa&ntilde;ol: reglas, vetos, intereses y jerarqu&iacute;a en la formaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica", despu&eacute;s de un extenso an&aacute;lisis se responde as&iacute;: "el bicameralismo del Parlamento espa&ntilde;ol encubre una situaci&oacute;n de desequilibrio en la que el Congreso tiene primac&iacute;a sobre el Senado y en la que el sistema electoral convierte al Senado en actor de veto inefectivo. De ese modo, el bicameralismo no ha introducido actores de veto relevantes en la formaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas del pa&iacute;s".</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la secci&oacute;n de Comentarios y Debates presentamos una serie de reflexiones de corte filos&oacute;fico que ayudan para que a futuro se pudiera reflexionar desde otros &aacute;ngulos ciertos problemas de la propia econom&iacute;a institucional. De ese modo, dejemos hablar al propio autor, Francisco Ballina, cuando se pregunta: "&iquest;Son las sociedades latinoamericanas al mismo tiempo premodernas, modernas y posmodernas? Una teor&iacute;a administrativa propiamente posmoderna, esto es, una adecuada descripci&oacute;n de la sociedad posmoderna y la administraci&oacute;n, deber&iacute;a examinar m&aacute;s cerca y cr&iacute;ticamente esta relaci&oacute;n. Se requiere una descripci&oacute;n de las caracter&iacute;sticas del orden social previo (modernidad) y la nueva condici&oacute;n social posmoderna y la ruptura y separaci&oacute;n entre ellas. Deber&iacute;a indicar tanto continuidades, como discontinuidades entre lo antiguo y lo nuevo &#91;...&#93; Los estudios de Jameson y Mandel han hecho crecer la pregunta de si las teor&iacute;as desarrolladas en funci&oacute;n de la periodizaci&oacute;n de lo premoderno y posmoderno deber&iacute;an interpretarse en una nueva reconfiguraci&oacute;n ubicando al posmodernismo como una nueva forma de capitalismo, caracterizado por el t&eacute;rmino multinacional o algo parecido". Finalmente concluye: "Consecuentemente, las actuales teor&iacute;as y discusiones del postmodernismo en la Administraci&oacute;n no est&aacute;n describiendo la metamorfosis de la nueva condici&oacute;n posmoderna, dentro de la evoluci&oacute;n del capitalismo en la regi&oacute;n latinoamericana, las periodizaciones que pretenden interpretar ese proceso hist&oacute;rico tienen dificultades cuando no adoptan una actitud cr&iacute;tica de la relaci&oacute;n r&eacute;gimen social&#45;administraci&oacute;n, adem&aacute;s se carece de un aparato te&oacute;rico&#45;conceptual para dar una adecuada descripci&oacute;n del proceso hist&oacute;rico".</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">* * * *</font></p>     <blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Aprovechamos este espacio para informar a nuestros lectores y colaboradores la pr&oacute;xima aparici&oacute;n de </i>Problemas del Desarrollo. Revista Latinoamericana de Econom&iacute;a, Cono Sur<i>, edici&oacute;n internacional de nuestra revista en periodo semestral. Nos complace se&ntilde;alar que se lanzar&aacute; el primer n&uacute;mero en las pr&oacute;ximas semanas y ser&aacute; coeditada y distribuida por CLACSO&#45;Buenos Aires, en once pa&iacute;ses latinoamericanos, as&iacute; como en Espa&ntilde;a.</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="verdana" size="2">La direcci&oacute;n de la Revista    <br>  M&eacute;xico, Ciudad Universitaria, febrero de 2006</font></p>      ]]></body>
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