<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-7742</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Política y cultura]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Polít. cult.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-7742</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-77422015000200013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las derechas en Argentina y Brasil]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meireles]]></surname>
<given-names><![CDATA[Monika]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Facultad de Economía ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<numero>44</numero>
<fpage>257</fpage>
<lpage>261</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-77422015000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-77422015000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-77422015000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Diversa/Rese&ntilde;a de libros</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Las derechas en Argentina y Brasil<a href="#notas">*</a></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Monika Meireles**</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Profesora de asignatura en la Facultad de Econom&iacute;a de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i> &#91;<a href="mailto:meireles@usp.br">meireles@usp.br</a>&#93;.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro que nos entrega Pedro * Corona trata de forma sistem&aacute;tica un tema que tras breves a&ntilde;os de euforia con los rumbos progresistas irrumpe nuevamente en el escenario pol&iacute;tico latinoamericano: las derechas, tomadas a partir del an&aacute;lisis de sus actores sociales, partidos pol&iacute;ticos y m&uacute;ltiple arsenal ideol&oacute;gico. Vale destacar que la obra aborda con especial &eacute;nfasis la trayectoria de las derechas en los casos argentino y brasile&ntilde;o, pero sin dejar de hacer menci&oacute;n de la din&aacute;mica mexicana &#45;por cierto, de las discusiones que se detonan a partir de la lectura de su texto, quiz&aacute;s la m&aacute;s prometedora para investigaciones futuras sea justamente aquella referente al examen m&aacute;s detallado del comportamiento de las fuerzas conservadoras en M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nuestros comentarios al libro van enfocados a su an&aacute;lisis de las derechas en Brasil. Si tomamos la tensionada coyuntura pol&iacute;tica brasile&ntilde;a actual veremos que es necesario y pertinente el tema del libro aqu&iacute; rese&ntilde;ado. Entre las fortalezas que el texto ofrece al lector preocupado por reflexionar sobre los limitantes y potencialidades del <i>lulismo&#45;dilmismo</i> en el pa&iacute;s carioca hoy, podemos destacar la minuciosa reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica de la derecha en Brasil, entendiendo que la pr&aacute;ctica de &eacute;sta va m&aacute;s all&aacute; que una serie de banderas fijas, inmutable y repetible a lo largo del tiempo. Las acciones de las fuerzas conservadoras son identificables a cada periodo hist&oacute;rico en relaci&oacute;n con las ofensivas adoptadas contra las conquistas de la clase trabajadora. En esta perspectiva, las derechas se repaginan continuamente, no s&oacute;lo por medio de sus partidos pol&iacute;ticos, sino por la manifestaci&oacute;n de los dem&aacute;s grupos sociales que la constituyen, su conjunto de ideas y sus distintos mecanismos de difusi&oacute;n, adem&aacute;s del surtido radio de acci&oacute;n y esferas en las cuales se mueven. Desde este lineamiento de observaci&oacute;n, haciendo guisa de marco te&oacute;rico y conduciendo la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica perpetrada en el trabajo, Corona identifica tres momentos de las derechas, siendo cada uno de &eacute;stos encarnado por un protagonista distinto &#45;lo que no significa que los grupos conservadores predominantes en los periodos anteriores hayan desaparecido, sino que m&aacute;s bien no se encuentran tan en evidencia&#45;, a saber: 1) <i>tradicionales,</i> cuyos antecedentes pueden remontarse desde los privilegios coloniales y que encuentra su expresi&oacute;n m&aacute;xima en la oligarqu&iacute;a terrateniente de la Rep&uacute;blica Vieja y los m&uacute;ltiples "coronelismos" (caudillos) locales; 2) <i>militares,</i> desde los apoyadores de la "modernizaci&oacute;n conservadora" hasta aquellos que diseminaron la paranoia anticomunista con el golpe militar de 1964 y canalizaron los temores de una clase media que trae el conservadorismo en su ADN para sustentar su discurso de "orden"; y 3) <i>neoliberales,</i> expresi&oacute;n acabada de la <i>nueva derecha</i> que tiene como vasallo fiel a la tecnocracia plenamente convencida de la superioridad de una econom&iacute;a guiada por las leyes de mercado, enmascarando que la pr&aacute;ctica de esta pol&iacute;tica econ&oacute;mica pseudo&#45;neutral favorece expl&iacute;citamente a determinadas clases y fracciones de clase.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez hecho el recuento de los aspectos del libro que me parecen esenciales, quisiera hacer una breve lista de las inquietudes que su lectura me suscit&oacute;. Mis comentarios est&aacute;n simult&aacute;neamente anclados en dos perspectivas, una centrada m&aacute;s en consideraciones hist&oacute;ricas y otra preocupada por la discusi&oacute;n actual sobre las derechas latinoamericanas, destacando la experiencia brasile&ntilde;a. Buscamos, a partir de la discusi&oacute;n hist&oacute;rica tratada en el libro, rescatar elementos para seguir discutiendo la actualidad del contexto pol&iacute;tico de la regi&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Respecto de c&oacute;mo las fuerzas armadas y la ultraderecha son retratadas en el texto de Corona, habr&iacute;a que reflexionar de forma m&aacute;s expl&iacute;cita acerca de las diferencias entre los golpes militares y los gobiernos que los siguieron en Argentina y Brasil. Estoy de acuerdo en la manera como es retratado el militarismo aperturista argentino, pero me genera ruido trasladar esta experiencia para dibujar la brasile&ntilde;a sin mayores cuidados. Lejos de defender al gobierno militar golpista, mi intenci&oacute;n al hacer notar el rasgo <i>nacional desarrollista</i> de los militares en Brasil se hace necesario por dos aspectos. El primero, dice respecto a la adecuaci&oacute;n de la reflexi&oacute;n con el relativo consenso historiogr&aacute;fico en la forma de caracterizar el periodo de excepci&oacute;n. El segundo aspecto, a la vez, relaciona esta correcci&oacute;n de perspectiva a un mejor entendimiento del porqu&eacute; en la psique colectiva de gran parte de la poblaci&oacute;n que se levant&oacute; desde las <i>jornadas de junio</i> de 2013 hay la patente nostalgia del "orden" y de los "servicios p&uacute;blicos de calidad" ofrecidos en esta &eacute;poca. Esta acotaci&oacute;n es necesaria para aclararse que fue de la mano de los militares que se aceler&oacute; la entrada y dominaci&oacute;n del capital extranjero, que se corrompi&oacute; definitivamente al proyecto en el que a partir de la generalizada industrializaci&oacute;n se pudiera llevar al pa&iacute;s a un sendero de desarrollo decente y que, adem&aacute;s, se vivi&oacute; un acelerado crecimiento econ&oacute;mico, el <i>milagro brasile&ntilde;o,</i> solamente posible y teniendo como contracara la aguda represi&oacute;n de los trabajadores.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Sin embargo, el Estado no se retir&oacute; de su rol de interventor en la econom&iacute;a y promotor de la industrializaci&oacute;n como ser&iacute;a de esperarse de una pr&aacute;ctica estrictamente liberal. Asimismo, fue por el II Plan Nacional de Desarrollo (II PND) del gobierno M&eacute;dici que los proyectos de infraestructura y de industria pesada del pa&iacute;s fueron impulsados evitando que la estrategia industrializadora &#45;aunque ahora con rasgos m&aacute;s extranjerizados&#45; fuera tan tempranamente abortada. Son justamente estas caracter&iacute;sticas que ayudan a explicar por qu&eacute; Brasil tard&oacute; m&aacute;s que su vecino sure&ntilde;o a abrazar completamente los preceptos neoliberales &#45;ni la pol&iacute;tica monetaria brasile&ntilde;a jam&aacute;s lleg&oacute; a ser la de una "caja de conversi&oacute;n", tampoco tan diseminadas fueron las privatizaciones de las empresas estatales&#45; y cuando los aplic&oacute; lo hizo de forma menos profunda, hecho que tambi&eacute;n nos ayuda a entender por qu&eacute; nuestra crisis del neoliberalismo de 1999 no tuvo los efectos catastr&oacute;ficos que se siguieron a la crisis de 2001 en Argentina. Adem&aacute;s, esta reubicaci&oacute;n en la caracterizaci&oacute;n hist&oacute;rica confiere a la apertura democr&aacute;tica parte sustancial del "pecado original" y de las "culpas del neoliberalismo a la brasile&ntilde;a" a los gobiernos civiles que sucedieron al r&eacute;gimen militar, forzando a que entremos a una ruta de reflexi&oacute;n mucho m&aacute;s interesante que aquella en la que es suficiente con que se eche a los milicos la totalidad de la culpa del origen de las pol&iacute;ticas neoliberales y se ponga una piedra sobre el asunto sin mayores cuestionamientos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Pensando acerca de la conformaci&oacute;n de la <i>nueva derecha</i> en Brasil, tema que merece ser abordado con m&aacute;s cuidado de lo que se hace en el libro, es fundamental la conversi&oacute;n de la socialdemocracia brasile&ntilde;a al neoliberalismo, absolutamente en tono con la gui&ntilde;ada observada por parte de los partidos socialdem&oacute;cratas europeos. Me parece que m&aacute;s fruct&iacute;fero que buscar sus ra&iacute;ces en el periodo militar, la fracci&oacute;n de la derecha relevante como actor social hoy d&iacute;a en el pa&iacute;s tiene su ancestro en los caminos y descaminos del Partido de la Social Democracia Brasile&ntilde;a (PSDB). Si en el pasado fundacional del partido los <i>tucanos</i> se presentaron como el "ala a la izquierda" del Partido del Movimiento Democr&aacute;tico Brasile&ntilde;o (PMDB), es f&aacute;cil observar que el PSDB de la d&eacute;cada de 1990 hasta ahora se posiciona como el art&iacute;ficie m&aacute;ximo de esta "derecha esclarecida" cuyo discurso liberal&#45;refinado resuena en innumerables pasillos acad&eacute;micos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Si seguimos analizando al PSDB, vale decir que fue con los dos mandatos presidenciales de Fernando Henrique Cardoso que se consolid&oacute; la tradici&oacute;n de dejarse el n&uacute;cleo duro del manejo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en las manos de "economistas t&eacute;cnicos", gente con el benepl&aacute;cito de los grandes capitales y "aprobados" por los mercados financieros internacionales. Si antes tuvimos a un leg&iacute;timo <i>chicago boy</i> en la presidencia del Banco Central (BC), como bien hace referencia Corona (p. 160) al periodo de Carlos Longoni; despu&eacute;s encabezaron la autoridad monetaria del pa&iacute;s personajes como Gustavo Franco y Arm&iacute;nio Fraga, cuya formaci&oacute;n ortodoxa es m&aacute;s que notoria. Sin embargo, lo que llama m&aacute;s la atenci&oacute;n es que un individuo como Henrique Meirelles &#45;quien hizo su carrera en la banca privada internacional&#45; haya sido por ocho a&ntilde;os el hombre fuerte del BC de Lula, y causa a&uacute;n m&aacute;s inquietud que &eacute;ste fuera mantenido tanto tiempo en el cargo incluso otras m&uacute;ltiples peleas p&uacute;blicas por la conducci&oacute;n de la econom&iacute;a por parte del gobierno y, sobre todo, por lo inc&oacute;modo que le resultaba el sesgo heterodoxo de la pol&iacute;tica fiscal de Guido Mantega, entonces ministro de Fazenda. En s&iacute;ntesis, la cuesti&oacute;n sobre c&oacute;mo el n&uacute;cleo duro del manejo de la pol&iacute;tica monetaria es destinado a economistas con el aval absoluto de las finanzas y con el credo ortodoxo como marca de su gesti&oacute;n, no importando los tintes ideol&oacute;gicos del gobierno en turno, es bastante estimulante y emerge como continuidad l&oacute;gica del quinto cap&iacute;tulo del libro.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Finalmente, la lectura del libro nos empuja a seguir la pista sobre el Partido de los Trabajadores (PT) como gobierno y la oposici&oacute;n de derecha que &eacute;ste enfrenta. Incluso hay un latente debate si en este trayecto de oposici&oacute;n el PT mismo no se convirti&oacute; en principal agente de la derecha en el pa&iacute;s. Est&aacute; muy bien identificada por Corona la periodizaci&oacute;n de dos etapas en la historia del partido, la m&aacute;s combativa fundacional y la m&aacute;s "d&oacute;cil" de la &eacute;poca de las victorias electorales (pp. 264&#45;276). Sin embargo, un an&aacute;lisis m&aacute;s detenido de c&oacute;mo se articularon como oposici&oacute;n de derecha al <i>lulismo</i> fuerzas que podr&iacute;an ser identificadas como esenciales, una <i>nov&iacute;sima derecha,</i> sigue como tarea pendiente. De tal forma que ser&iacute;a necesario identificar c&oacute;mo se gestaron nuevas formas de contratacar, con enorme ferocidad, al modelo de mejor&iacute;a de las condiciones sociales que apenas empez&oacute; a ser engendrado. Entre los actores de esta nueva embestida conservadora pudi&eacute;ramos mencionar: <i>a)</i> la fusi&oacute;n estrat&eacute;gica entre los partidos de la derecha tradicional, representados anta&ntilde;o por el Partido del Frente Liberal (PFL) y ahora refundado como Dem&oacute;cratas (DEM), con los partidos de la social democracia convertida; <i>b)</i> la gran prensa y dem&aacute;s medios de comunicaci&oacute;n, no nada m&aacute;s la Red Globo &#45;como mencionado en el libro&#45;, pero tambi&eacute;n el peri&oacute;dico <i>Folha de S. Paulo</i> y la revista <i>Veja; c)</i> las iglesias pentecostales y su &aacute;nimo imparable para interferir en la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s, v&eacute;ase como ejemplo a la composici&oacute;n de la c&aacute;mara de diputados en esta legislatura; y <i>d)</i> los movimientos de la sociedad civil que empiezan a organizar a los estratos m&aacute;s conservadores de la clase media, como ilustrado en el Movimento Brasil Livre.</font></p> 	</blockquote>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Pedro Corona, <i>Las derechas en Argentina y Brasil: tradicionales, militares, neoliberales,</i> M&eacute;xico, Dissa impresores, 2015.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> En palabras del autor: "&#91;...&#93; la dictadura militar tuvo como base el liberalismo econ&oacute;mico y para poner en pr&aacute;ctica dicho proyecto, los militares &#45;en alianza con sectores econ&oacute;micos poderosos&#45; tuvieron que quebrantar la estructura de organizaci&oacute;n de la clase trabajadora; es decir, las metas de crecimiento econ&oacute;mico, justificaron en cierta forma la concentraci&oacute;n del r&eacute;gimen militar con el objetivo de parar las reivindicaciones y las demandas de la sociedad a un nivel considerado por los gobernantes &#45;especialmente por los tecn&oacute;cratas&#45; como compatibles con la racionalidad econ&oacute;mica y el desaf&iacute;o del desarrollo" (p. 218).</font></p>      ]]></body>
</article>
