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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una visión estadounidense de la realidad internacional]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a de libros</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Una visi&oacute;n estadounidense de la realidad internacional*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"> <b>Abraham Trejo Terreros**</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>* Robert Kagan, <i>The Return of History and the End of Dreams, </i>Nueva York, Alfred A. Knopf, 2008, 116 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">** <i>Licenciado en relaciones internacionales por la Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales, UNAM.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:atrejot@gmail.com">atrejot@gmail.com</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pensar cu&aacute;l ser&aacute; el impacto de la actual crisis econ&oacute;mica mundial en el sistema internacional implica, entre otras cosas, intentar desenredar el complejo entramado de grupos de inter&eacute;s al interior de los Estados y sus diversas posiciones, intereses y objetivos espec&iacute;ficos. Esta tarea cobra mayor preponderancia en el momento que nos referimos al pa&iacute;s con m&aacute;s poder en las relaciones internacionales a inicios del siglo XXI: Estados Unidos. Es una constante que en las sociedades existan diversos grupos con intereses y objetivos distintos &#151;en ocasiones antag&oacute;nicos&#151;, y la sociedad estadounidense es una confirmaci&oacute;n de esta regla. En este sentido, el libro de Robert Kagan debe leerse desde esa &oacute;ptica: la expresi&oacute;n de un grupo neoconservador al interior de Estados Unidos, que presiona por una pol&iacute;tica exterior que renueve la primac&iacute;a indiscutible y el liderazgo mundial estadounidense.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor, adem&aacute;s de ser comentarista en medios impresos estadounidenses, es miembro fundador del "Project for the New American Century", creado en 1997 con la finalidad de promover el liderazgo mundial de Estados Unidos y en el que participan importantes miembros del Partido Republicano y ex funcionarios de la administraci&oacute;n de George W. Bush. Adem&aacute;s, Robert Kagan trabaj&oacute; para el Departamento de Estado entre 1984 y 1988 y fue asesor del ex presidente George W. Bush y del candidato presidencial republicano en 2008, John McCain. <i>The Return of History and the End of Dreams </i>est&aacute; inscrito en la l&iacute;nea de investigaci&oacute;n de Kagan, a saber: el papel de Estados Unidos en el sistema internacional, as&iacute; como sus interacciones con sus aliados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tesis de Kagan es clara: se precipitaron quienes vieron en el final de la Guerra Fr&iacute;a la llegada de una &eacute;poca de paz y prosperidad como resultado del triunfo inevitable del libre mercado y la democracia liberal. El error de aquellos que proclamaron "el fin de la historia" consisti&oacute; en no darse cuenta que los victoriosos de la Guerra Fr&iacute;a, las democracias liberales, enfrentan amenazas a su seguridad, su estabilidad y, por lo tanto, a su supervivencia. Es as&iacute; como Kagan llama a las democracias occidentales, Estados Unidos a la cabeza y secundado por la Uni&oacute;n Europea, a reafirmar su papel preponderante &#151;en contraposici&oacute;n a las autocracias&#151; para consolidarse como modelo y opci&oacute;n viable para el desarrollo de las naciones del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL SISTEMA INTERNACIONAL A INICIOS DEL SIGLO XXI</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lucha por el poder es una constante del sistema internacional, as&iacute; lo demuestra la historia. Tal como en el siglo XIX e inicios del XX, hoy d&iacute;a las grandes potencias est&aacute;n formando alianzas para proteger sus intereses, generando las condiciones, seg&uacute;n Kagan, para la din&aacute;mica de la geopol&iacute;tica mundial del presente siglo: una tensi&oacute;n y contraposici&oacute;n de fuerzas entre las democracias y las autocracias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con el autor, la Guerra Fr&iacute;a contuvo las ambiciones nacionales de los pa&iacute;ses debido a que la pugna por el equilibrio de poder mundial resid&iacute;a en la bipolaridad Washington&#150;Mosc&uacute;. Por lo tanto, el final de la era bipolar tuvo consecuencias inmediatas en la lucha mundial por el poder, pues ahora, sin contenci&oacute;n a sus pretensiones nacionales, los Estados se lanzan a una b&uacute;squeda de poder para la consecuci&oacute;n de sus intereses. De esta manera, Kagan reafirma la preponderancia del Estado&#150;naci&oacute;n al ubicarlo como el actor central de las relaciones internacionales. Reconoce tambi&eacute;n que al interior de &eacute;stos, los nacionalismos han recobrado un rol primordial como factores de cohesi&oacute;n interna, y que se han visto fortalecidos como reacci&oacute;n a la globalizaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sistema internacional actual tiene a Estados Unidos como la &uacute;nica superpotencia <i>(superpower), </i>pero se desenvuelve en un entorno mundial conflictivo, pues sus intereses chocan con los de grandes potencias regionales <i>(great powers). </i>Por lo que se avecina una &eacute;poca de pugnas y desacuerdos, donde las alianzas y contra&#150;alianzas ser&aacute;n configuraci&oacute;n esencial del sistema internacional de este siglo que inicia. Por ello, Kagan plantea la urgencia que tienen las democracias del mundo, esencialmente Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea, para alinear el orden mundial a partir de sus propios intereses:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la disoluci&oacute;n de los sue&ntilde;os de la era posterior a la Guerra Fr&iacute;a el mundo democr&aacute;tico tendr&aacute; que decidir c&oacute;mo responder. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las autocracias de Rusia y China han aumentado y los islamistas radicales han librado su propia lucha, las democracias se han dividido y distra&iacute;do con temas tanto profundos como nimios. Ellos han puesto en duda su objetivo y su moralidad, cuestionando el poder y la &eacute;tica, y se&ntilde;alando los defectos del otro. La desuni&oacute;n ha debilitado y desmoralizado a las democracias en un momento en el que no pueden permit&iacute;rselo. La historia ha vuelto y las democracias deben unirse para darle forma, u otros se la dar&aacute;n en su lugar (2008:4).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LAS AUTOCRACIAS COMO AMENAZA A LAS DEMOCRACIAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; como la derrota de la Alemania de Hitler contra los Aliados caus&oacute; un vac&iacute;o de poder en Europa del Este a mediados del siglo pasado, el colapso de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hace dos d&eacute;cadas desencaden&oacute; un reacomodo del equilibro de poder en las antiguas rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas de Europa del Este. Durante la era bipolar, Mosc&uacute; ten&iacute;a la capacidad suficiente para mantener bajo su zona de influencia a los pa&iacute;ses cercanos a su frontera, pero luego de su desintegraci&oacute;n se gener&oacute; un vac&iacute;o de poder. A inicios del siglo XXI estamos siendo testigos de la competencia entre Rusia, por un lado, y la Uni&oacute;n Europea y Estados Unidos por otro, para tratar de influir en los procesos pol&iacute;ticos de los pa&iacute;ses de Europa del Este. Es aqu&iacute;, dice Kagan, donde la historia ha regresado con mayor dinamismo que en cualquier otra parte del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ensayo no pasa por alto las fuentes del poder nacional en Rusia: el petr&oacute;leo y el carb&oacute;n, cuyos ingresos se han destinado para la militarizaci&oacute;n del Estado ruso. El autor hace un paralelismo interesante entre la actual situaci&oacute;n rusa y el periodo de entreguerras del siglo pasado y las sanciones impuesta a Alemania, se&ntilde;alando, en ambos casos, la conjunci&oacute;n de resentimiento y sentimientos de humillaci&oacute;n por las sanciones de Occidente. En suma, a Kagan le queda claro que Rusia busca alterar el equilibrio de poder de posguerra fr&iacute;a para restablecerse como una potencia dominante en Eurasia, de tal manera que se consolide como una de las dos o tres grandes potencias del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debido a los conflictos que ha significado con Rusia, algunos pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea se lamentan por haber admitido a pa&iacute;ses de Europa del Este a su organismo, es por esa misma raz&oacute;n que se rechaza el ingreso de Georgia y Ucrania. La estrategia rusa en Europa del Este es mantener neutrales a Polonia y otros miembros de la Organizaci&oacute;n del Tratado del Atl&aacute;ntico Norte (OTAN). Sin embargo, con todo y este ajedrez pol&iacute;tico internacional, Estados Unidos no desea entretenerse con Rusia, ya que las condiciones de la actual crisis en Medio Oriente le imponen a Washington una agenda distinta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El caso que utiliza para referirse a las amenazas a la democracia en el Medio Oriente es Ir&aacute;n, que posee una ambici&oacute;n nacional regional, sobre todo despu&eacute;s de la alteraci&oacute;n del equilibrio de poder que se ha generado en la regi&oacute;n recientemente. Pero Estados Unidos tiene sus propias motivaciones para no permitir a Ir&aacute;n consolidarse como potencia regional. La situaci&oacute;n actual que resume las posiciones de Estados Unidos e Ir&aacute;n, seg&uacute;n Kagan, se deja ver en la b&uacute;squeda de Ter&aacute;n por poseer una bomba nuclear y la negativa de Washington.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe otra incompatibilidad de principios entre Estados Unidos e Ir&aacute;n, pues, seg&uacute;n Kagan, el Islamismo radical &#151;la rebeli&oacute;n isl&aacute;mica en Ir&aacute;n&#151; rechaza la democracia, ya que parte del supuesto de que el liberalismo y la modernidad contaminan al Islam. Al mismo tiempo, la globalizaci&oacute;n y la modernizaci&oacute;n han desencadenado una radical rebeli&oacute;n islamista que los prepara para pelear por la defensa de sus principios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el ensayo no se hace referencia a Afganist&aacute;n ni a Irak como amenazas al modelo de las democracias. Aqu&iacute; est&aacute; la gran encrucijada de la pol&iacute;tica internacional de Washington &#151;error de an&aacute;lisis al no ser abordados&#151;, pues finalmente, el equilibrio regional de poder depender&aacute; del futuro pol&iacute;tico de estos pa&iacute;ses. El autor justifica que Estados Unidos enfoque su estrategia en Medio Oriente porque existe en Washington la ilusi&oacute;n de una alianza y de cooperaci&oacute;n con otras potencias, con las que ser&iacute;a imposible alinearse de otra manera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de lo pa&iacute;ses a los que Kagan caracteriza como autocracia es China, y no niega la proyecci&oacute;n de aquel pa&iacute;s como un gigante econ&oacute;mico y geopol&iacute;tico. Kagan no se equivoca cuando se&ntilde;ala que ninguna naci&oacute;n en la historia se ha desplazado tan r&aacute;pidamente de una posici&oacute;n de debilidad a una de fortaleza, como lo est&aacute; haciendo China a inicios de este siglo. Lo anterior se conjuga con el hecho de que existe una idea generalizada en la opini&oacute;n p&uacute;blica mundial de que ha sido y ser&aacute; una "fuerza central" del mundo, basando su poder&iacute;o en su r&aacute;pido crecimiento econ&oacute;mico. Al mismo tiempo, China busca mostrarse como un actor justo y limpio de las relaciones internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paralelamente a su estatus de potencia comercial, China se est&aacute; convirtiendo en una potencia militar. Despu&eacute;s de todo, se&ntilde;ala el autor, las naciones comerciales no son pac&iacute;ficas. Adem&aacute;s, subsisti&oacute; en la d&eacute;cada de 1990 un nacionalismo reaccionario contra Jap&oacute;n y, en algunas ocasiones, contra Estados Unidos. Kagan se&ntilde;ala que China, como Rusia, est&aacute; convencida que debe convertirse en una gran potencia, y hacia all&aacute; se dirigen sus ambiciones nacionales. No le parece una coincidencia que Rusia y China fortalezcan a la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n de Shangai como una instituci&oacute;n pol&iacute;tica y militar que haga contrapeso a Estados Unidos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL RETO DE LAS DEMOCRACIAS EN EL SIGLO XXI</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya se ha hecho referencia a las alianzas que se est&aacute;n configurando en el sistema internacional, y algunas de &eacute;stas pueden ser formales. Sin embargo, la complejidad de la realidad internacional &#151;por un lado la pugna de intereses entre las potencias y, por otro, la confrontaci&oacute;n entre democracias y autocracias&#151; no siempre producir&aacute; las mismas alianzas. En otras palabras, a&uacute;n no existe un reordenamiento de alianzas lo suficientemente consolidadas para que sean consideradas de mediano plazo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Kagan, Jap&oacute;n fue el primer pa&iacute;s que vivi&oacute; la amenaza de las autocracias. La situaci&oacute;n regional asi&aacute;tica le clarific&oacute; a los japoneses que la posguerra fr&iacute;a no era una etapa de plena paz; as&iacute; se lo dej&oacute; ver el surgimiento de China como potencia y las pretensiones nucleares de Corea del Norte. No puede perderse de vista que la competencia entre China y Jap&oacute;n determinar&aacute; la geopol&iacute;tica de Asia durante los siguientes a&ntilde;os. De ah&iacute; que resulta interesante identificar en la obra analizada los aliados regionales asi&aacute;ticos con las democracias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el autor, India es un buen ejemplo de c&oacute;mo el comercio y la globalizaci&oacute;n pueden contribuir a las ambiciones de una potencia, y se ha dedicado a ser reconocido como un Estado que posee armas nucleares. Como parte de su estrategia nacional de seguridad, India busca estrechar sus lazos con Jap&oacute;n y Estados Unidos, por lo que est&aacute; en el inter&eacute;s de Nueva Delhi encontrar en Jap&oacute;n a una naci&oacute;n fuerte, pr&oacute;spera y din&aacute;mica. Esta posici&oacute;n de un Jap&oacute;n fortalecido tambi&eacute;n es af&iacute;n a los intereses estadounidenses, debido a que la din&aacute;mica geopol&iacute;tica de Asia recae en el equilibrio de poder que se establezca entre China y Jap&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el autor, Estados Unidos se comporta como una superpotencia ambiciosa, pues no ha retrocedido a su visi&oacute;n de s&iacute; mismo como gu&iacute;a del mundo e intenta moldearlo conforme a sus preferencias pol&iacute;ticas y morales. Luego de terminada la era bipolar se dedic&oacute; a extender y fortalecer sus alianzas; es la potencia militar indiscutible y utiliza este factor de poder para intervenir en diversas regiones del mundo (aunque disminuy&oacute; el gasto militar se mejoraron tecnol&oacute;gicamente los equipos). Adem&aacute;s, bajo el entendido de que el fin justifica los medios, Kagan recuerda que Estados Unidos ha ignorado a las Naciones Unidas, sus alianzas y el derecho internacional cuando &eacute;stos han sido un obst&aacute;culo a sus objetivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay un apoyo por conveniencia de la opini&oacute;n p&uacute;blica mundial para que Estados Unidos permanezca como superpotencia, pero s&oacute;lo como temor a otra potencia. Seg&uacute;n Kagan, no existen posibilidades de cambio en el sistema internacional mientras que la opini&oacute;n p&uacute;blica siga apoyando el predominio estadounidense, y mientras no surja una nueva potencia que inspire m&aacute;s miedo que simpat&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra llama a Estados Unidos para que acepte su papel en la configuraci&oacute;n del sistema internacional, despu&eacute;s de todo, &eacute;ste es moldeado por quienes tienen la capacidad de configurarlo con su toque particular. Estados Unidos es la pieza central en las regiones vitales del mundo, Asia, Europa, Medio Oriente; si su poder pol&iacute;tico es removido, se colapsar&iacute;a el sistema de equilibrio mundial. Adem&aacute;s, las democracias &#151;es decir, Estados Unidos y sus aliados&#151; deben buscar nuevos mecanismos para defender sus intereses y principios. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ya no los promueve porque se ha paralizado por ser un campo de batalla entre las autocracias y las democracias. El autor se&ntilde;ala que Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea, Jap&oacute;n, Australia, India y Brasil deben complementar en sus acciones a la OTAN, a Naciones Unidas y al G&#150;8.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, lo que Kagan transmite en <i>The Return of History and the End of Dreams </i>es que cuando dej&oacute; de verse al socialismo real como una alternativa viable para las naciones del mundo, no signific&oacute; que se terminaran los retos y amenazas para las democracias. Por el contrario, la obra apunta sobre las amenazas que representa el autoritarismo ruso y la ausencia de democratizaci&oacute;n en China. Para estos pa&iacute;ses ha resultado convincente incrementar el poder nacional a la par de la autocracia. "Los aut&oacute;cratas aprenden y se ajustan a las circunstancias. Las autocracias de China y Rusia se las han arreglado para neutralizar a la oposici&oacute;n dentro de una apertura pol&iacute;tica" (2008:57).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta obvio que las democracias buscan, mediante su pol&iacute;tica exterior, un mundo propicio para su proyecto nacional y que, en contraposici&oacute;n, las autocracias emplean su pol&iacute;tica exterior buscando un mundo af&iacute;n a las autocracias, o al menos propias a los gobiernos. Seg&uacute;n el autor, el Derecho Internacional, con sus principios que defienden la soberan&iacute;a de cada Estado para que no se entrometan en sus asuntos internos, tiende a proteger a las autocracias. En la obra se exhorta a que las democracias remuevan ese tipo de protecci&oacute;n, ya que las autocracias se aferran al principio de la inviolabilidad de la soberan&iacute;a. En este contexto, las autocracias se presentan como un modelo de defensa de soberan&iacute;a frente a las democracias. Las implicaciones de la eliminaci&oacute;n del principio de no intervenci&oacute;n en los asuntos internos de las naciones tiene claras implicaciones directas para M&eacute;xico, vecino territorial de la superpotencia mundial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se mencion&oacute; al inicio, esta es una obra que debe enmarcarse en la pugna que existe al interior de Estados Unidos para la formulaci&oacute;n de la pol&iacute;tica exterior de Washington. Robert Kagan expone la visi&oacute;n del sector neoconservador que busca una primac&iacute;a mundial estadounidense sin contrapeso. En consecuencia, no puede marginarse el estudio del proceso pol&iacute;tico estadounidense si se desea vislumbrar hacia d&oacute;nde se dirige el sistema internacional al inicio del siglo XXI. Para M&eacute;xico, este ejercicio resulta doblemente trascendente, por razones acad&eacute;micas, pero tambi&eacute;n para definir c&oacute;mo queremos construir a la sociedad mexicana en un entorno internacional conflictivo, y en consecuencia definir una estrategia nacional.</font></p>      ]]></body>
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