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</front><body><![CDATA[ <p><font size="4" face="Verdana"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el mundo contempor&aacute;neo,    dicen dos expertos en migraciones internacionales, Stephen Castles y Mark J.    Miller, los movimientos de personas en gran escala surgen del acelerado proceso    de la integraci&oacute;n global. Las migraciones no son un fen&oacute;meno aislado:    los movimientos de mercanc&iacute;as y de capital casi siempre dan lugar a movimientos    de gente. El intercambio cultural global, facilitado por el transporte mejorado    y la proliferaci&oacute;n de medios impresos y electr&oacute;nicos, tambi&eacute;n    conduce hacia la migraci&oacute;n. Las migraciones internacionales han crecido    en volumen y significado desde 1945, y m&aacute;s particularmente desde mediados    de los a&ntilde;os ochenta del siglo XX. La predicci&oacute;n para principios    del XXI, apuntaban estos autores a comienzos de los noventa, es que la migraci&oacute;n    continuar&aacute; creciendo, y es probable que &eacute;ste sea uno de los factores    m&aacute;s importantes del cambio global. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En efecto, a partir    de comienzos de la d&eacute;cada de los noventa y hasta mediados de la actual,    ha tenido lugar un notable incremento en los flujos migratorios en el plano    global. De acuerdo con la Organizaci&oacute;n Internacional para la Migraci&oacute;n    (OIM), en 1990 se estimaban en m&aacute;s de 80 millones de personas, incluyendo    todos los tipos de migrantes, documentados o no. El Informe sobre la Migraci&oacute;n    Internacional, dado a conocer por la Divisi&oacute;n de Poblaci&oacute;n de    la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas en octubre de 2002, remonta la    cifra hasta 175 millones de personas que residen actualmente en un pa&iacute;s    diferente del que nacieron. Casi una de cada 10 personas que reside en las regiones    m&aacute;s desarrolladas del mundo es un inmigrante; en contraste, casi una    de cada 70 personas en los pa&iacute;ses subdesarrollados es un emigrante. En    un lustro, de 1995 a 2000, apunta el informe, las regiones m&aacute;s desarrolladas    ganaron aproximadamente 12 millones de migrantes provenientes de las regiones    menos desarrolladas; de ellos, Estados Unidos y Canad&aacute; atrajeron 1.4    millones anualmente, seguido por Europa con una ganancia neta anual de 800 000    y por Ocean&iacute;a con 90 000. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">De acuerdo con    la Divisi&oacute;n de Poblaci&oacute;n de la ONU, en su revisi&oacute;n de c&aacute;lculos    y proyecciones demogr&aacute;ficas de 2002, mientras que hoy la poblaci&oacute;n    de las regiones m&aacute;s desarrolladas del mundo est&aacute; creciendo a una    tasa anual de 0.25%, la de las regiones menos desarrolladas lo hace a una tasa    de 1.46% y la de los pa&iacute;ses a&uacute;n menos desarrollados est&aacute;    experimentando un incremento de poblaci&oacute;n todav&iacute;a mayor (2.4%    anual). Tales diferencias persistir&aacute;n m&aacute;s o menos as&iacute; hasta    2050. El caso de Estados Unidos es &uacute;nico entre estos pa&iacute;ses, pues    siendo una de las naciones m&aacute;s poderosas del mundo, su crecimiento poblacional    ser&aacute; una combinaci&oacute;n, por un lado, de tasas de natalidad diferenciales    (menores entre los anglo y afroamericanos, mayores en los asiaticoamericanos    y a&uacute;n mayores entre los latinos, de los cuales los mexicanos tienen las    tasas m&aacute;s altas, y son tambi&eacute;n la poblaci&oacute;n m&aacute;s    joven); y, por otro lado, de altas tasas de inmigraci&oacute;n, donde los mexicanos    llevan asimismo la mayor parte (de los 40 millones de latinos que existen en    Estados Unidos, 63% son de origen mexicano, o sea, 24 millones; y de &eacute;stos,    11 millones son nacidos en M&eacute;xico, 6 millones de los cuales son indocumentados).    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Siguiendo la revisi&oacute;n    de la ONU de 2002, la migraci&oacute;n internacional permanecer&aacute; alta    durante la primera mitad de este siglo. Se espera que las regiones m&aacute;s    desarrolladas se mantendr&aacute;n como receptoras netas de migrantes internacionales,    con una ganancia promedio de casi 2 millones por a&ntilde;o, y continuar&aacute;    una transferencia constante y creciente de personas de los pa&iacute;ses de    regiones menos desarrolladas -pero no los m&aacute;s pobres- a pa&iacute;ses    de regiones m&aacute;s ricas, pero que cuentan con tasas de fecundidad por abajo    del reemplazo de sus propias poblaciones. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Castles y Miller    plantean que si bien es cierto que la cantidad de migrantes respecto a la poblaci&oacute;n    mundial podr&iacute;a parecer peque&ntilde;a, el impacto de la migraci&oacute;n    es mucho m&aacute;s grande que lo que sugiere el porcentaje de los mismos. La    gente tiende a moverse en grupos antes que individualmente. Su partida puede    tener considerables consecuencias para las relaciones sociales y econ&oacute;micas    en el &aacute;rea de origen (<i>i.e</i>., por las remesas que env&iacute;an    los trabajadores migrantes). En el pa&iacute;s de recepci&oacute;n, el asentamiento    de los migrantes se encuentra estrechamente ligado a las oportunidades de empleo,    y se concentra casi por completo en las &aacute;reas urbanas e industriales,    donde el impacto sobre las comunidades receptoras es por dem&aacute;s considerable.    La migraci&oacute;n afecta entonces no s&oacute;lo a los migrantes mismos, sino    incluso a las sociedades expulsoras y receptoras en su totalidad. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Y es que la migraci&oacute;n    de trabajadores que se produce en el marco de las econom&iacute;as capitalistas    adquiere caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas derivadas de la particular    forma de organizaci&oacute;n de los procesos productivos y constituye uno de    sus elementos estructurales. Sus caracter&iacute;sticas est&aacute;n vinculadas    directamente a los requerimientos de la acumulaci&oacute;n. En este sentido,    las necesarias y profundas transformaciones que de manera permanente debe enfrentar    el capitalismo son los elementos que le asignan a la migraci&oacute;n su dimensi&oacute;n    y su permanencia. As&iacute;, aunque la decisi&oacute;n de emigrar aparece generalmente    como un hecho individual, o a lo mucho familiar, las migraciones son procesos    sociales producidos por m&uacute;ltiples factores globales, tales como las necesidades    de los mercados laborales, los desequilibrios demogr&aacute;ficos, las pol&iacute;ticas    migratorias y las pol&iacute;ticas de desarrollo de los estados de expulsi&oacute;n    y de recepci&oacute;n, los v&iacute;nculos de dependencia econ&oacute;mica entre    los pa&iacute;ses centrales y perif&eacute;ricos, los lazos socioculturales    y las redes migratorias. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La actual explosi&oacute;n    migratoria constituye la continuaci&oacute;n directa de un proceso iniciado    en el siglo XIX y retomado en la segunda posguerra en la que Estados Unidos,    Europa Occidental y otros centros secundarios de acumulaci&oacute;n capitalista,    ante problemas de escasez de sus propios ej&eacute;rcitos industriales de reserva,    tuvieron que recurrir a trabajadores migratorios. Proceso con caracter&iacute;sticas    diferentes, pero que debe ser considerado como un mismo movimiento cuya l&oacute;gica    se inscribe en la consolidaci&oacute;n de un mercado laboral mundial, sobre    la base de la internacionalizaci&oacute;n de la producci&oacute;n. En este sentido,    la migraci&oacute;n de trabajadores ha adquirido la forma de un <i>mercado    mundial de fuerza de trabajo, un verdadero ej&eacute;rcito industrial de reserva    que puede ser reclutado en cualquier parte del mundo</i>, con lo que se presenta    una verdadera explosi&oacute;n de las corrientes migratorias, que constituye    uno de los elementos de la &quot;globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica&quot;.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En la conformaci&oacute;n    de los mercados laborales en los niveles global, regional y subregional, los    pa&iacute;ses desarrollados receptores tratan de regular los flujos migratorios    para controlarlos y adecuarlos a sus necesidades de acumulaci&oacute;n. En los    niveles regional y subregional, en el continente americano, Estados Unidos ha    venido impulsando la regulaci&oacute;n de los flujos migratorios (particularmente    la migraci&oacute;n indocumentada) no s&oacute;lo en sus fronteras (militariz&aacute;ndolas)    y en el &aacute;mbito geogr&aacute;fico inmediato, sino apuntando tendencias    para hacerlo en el plano continental. En el caso de la Uni&oacute;n Europea    tambi&eacute;n se han impulsado algunas medidas, de car&aacute;cter regional,    para regular estos flujos. En pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Inglaterra,    Francia, Italia y Suiza se han establecido mecanismos, mediante leyes de extranjer&iacute;a    o nuevas pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n y asilo, para controlar m&aacute;s    estrechamente los flujos migratorios. Con ello se pone a los trabajadores migrantes    en un mayor grado de vulnerabilidad y explotaci&oacute;n, y se les expone a    sufrir mayores riesgos en el proceso migratorio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">En todo este proceso,    los migrantes reconfiguran o fortalecen identidades; desarrollan estrategias    adaptativas de car&aacute;cter &eacute;tnico o nacional, y aun de g&eacute;nero;    crean y ampl&iacute;an redes sociales transnacionales, y se organizan social    y pol&iacute;ticamente, tratando de regionalizar y globalizar sus luchas para    defender sus derechos plenos como trabajadores migratorios. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">COMIT&Eacute; EDITORIAL</font></p>      ]]></body>
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