<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-7742</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Política y cultura]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Polít. cult.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-7742</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-77422004000100013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Iglesia católica: Argentina, ni diversa ni laica]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tarducci]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mónica]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tagliaferro]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bárbara]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Buenos Aires  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad de Buenos Aires  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<numero>21</numero>
<fpage>191</fpage>
<lpage>200</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-77422004000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-77422004000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-77422004000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><font size="4" face="Verdana">Diversa</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana"><b>Iglesia    cat&oacute;lica: Argentina, ni diversa ni laica</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><i>M&oacute;nica    Tarducci</i>*    <br>   <i>B&aacute;rbara Tagliaferro</i>** </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">* Universidad de    Buenos Aires y Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires    <br>   <a href="mailto:tarducci@fibertel.com.ar">tarducci@fibertel.com.ar</a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">** Universidad    de Buenos Aires    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a href="mailto:barbarat@infovia.com.ar">barbarat@infovia.com.ar</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">Recepci&oacute;n    de original: 02/09/03    <br>   Recepci&oacute;n de art&iacute;culo corregido: 25/02/04</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">FUNDAMENTALISMO    Y TOLERANCIA </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">    <br>   En 1992, mujeres provenientes de diferentes pa&iacute;ses y tradiciones religiosas,    reunidas por el Women&#8217;s Global Leadership Institute Center, firmaron un    documento titulado &#8220;Fundamentalism as a Present and Increasing Threat    to Women&#8217;s Human Rights&#8221;. En &eacute;l, llamaban la atenci&oacute;n    acerca del avance de lo religioso en el mundo secular y de c&oacute;mo este    avance constituye en muchos casos violaciones a los derechos humanos de las    mujeres. En la declaraci&oacute;n se instaba a estudiar de manera comparativa    los distintos fundamentalismos, a comprenderlos como fen&oacute;menos sociales,    a seguir sus agendas pol&iacute;ticas y sus estrategias, sobre todo en lo referido    a la situaci&oacute;n de las mujeres, y se preguntaban, entre otras cosas, qu&eacute;    ten&iacute;an en com&uacute;n, mas all&aacute; de sus diferencias teol&oacute;gicas.<a href="#Nota1">1</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Esta advertencia    de las feministas no ha perdido validez once a&ntilde;os despu&eacute;s. Prueba    de ello es que la campa&ntilde;a actual de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas    y Caribe&ntilde;as se titula &#8220;Por un estado laico, por el derecho a decidir&#8221;.    Esta embestida de la intolerancia religiosa sobre las instituciones seculares,    que afecta a diferentes pa&iacute;ses y tradiciones (y que no es privativa del    estigmatizado mundo musulm&aacute;n), sit&uacute;a en el centro de la escena,    en pleno siglo XXI, la discusi&oacute;n sobre la tolerancia, el Estado, la ley,    as&iacute; como las esferas p&uacute;blica y privada, como si el proceso de    secularizaci&oacute;n no hubiese tenido lugar. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">En efecto, tolerancia    y fundamentalismo son incompatibles. Tolerancia supone respeto hacia las opiniones    o pr&aacute;cticas de los dem&aacute;s y actitud social razonada. Filos&oacute;ficamente    surge a partir de los primeros a&ntilde;os de la reforma protestante, hacia    los siglos XVI-XVII, cuando la autoridad pol&iacute;tica se enfrenta al hecho    de que los s&uacute;bditos no aceptan la religi&oacute;n oficial y posteriormente    fue una de las reivindicaciones exigidas con mayor insistencia por la Ilustraci&oacute;n.    Implica favorecer la autonom&iacute;a de los asuntos que se consideran humanos,    reconocer que hay otras posiciones distintas de la propia y que la fe se ha    de practicar en forma voluntaria. Siguiendo este razonamiento se llega a la    separaci&oacute;n de la Iglesia y el Estado.<a href="#Nota2">2</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por otra parte,    fundamentalista<a href="#Nota3">3</a> se refiere a los movimientos dentro de    las religiones m&aacute;s extendidas del mundo en este momento, que comparten    algunos elementos: es un fen&oacute;meno moderno, m&aacute;s all&aacute; de    sus precursores hist&oacute;ricos; apela de modo directo a las Escrituras; es    oposicional; unifica a un grupo cuyos miembros se ven a s&iacute; mismos como    el sagrado remanente de un pasado y como la vanguardia de un futuro por revelar.    Sus militantes son luchadores activos e instrumentan campa&ntilde;as concretas.<a href="#Nota4">4    </a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ante las pol&eacute;micas    que suscita la utilizaci&oacute;n comparativa del t&eacute;rmino fundamentalista,    algunos autores prefieren el de &#8220;fundamentalismo cultural&#8221;, t&eacute;rmino    acu&ntilde;ado por los historiadores Donald Mathews y Jane De Hart<a href="#Nota5">5</a>    para designar el compromiso absoluto hacia formas culturales y sociales &#8220;tradicionales&#8221;    como modelos sagrados de la realidad, patrones fijos que trascienden el cambio    hist&oacute;rico ordinario. Ese compromiso conservador es f&aacute;cilmente    observable en las ideas respecto de los roles de g&eacute;nero y familiares    que son necesarios para mantener el orden social, los ideales de masculinidad    y feminidad que son vistos como consistentes en un conjunto universal y constantes    de reglas y esquemas. Como dice McCarthy Brown, &#8220;el fundamentalismo es    muy dif&iacute;cil de definir [...] para aquellos que utilizan al g&eacute;nero    como categor&iacute;a de an&aacute;lisis, un indicio para reconocerlo es la    presencia de un alto grado de control de las mujeres sancionado religiosamente&#8221;.<a href="#Nota6">6</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Cuando vemos en    los medios masivos de comunicaci&oacute;n, en los reportes de agrupaciones de    derechos humanos y de organizaciones feministas, denuncias de actitudes referidas    al mundo de lo dom&eacute;stico y especificamente a pautas que reglamentan la    conducta de las mujeres y lo que se denominan los derechos sexuales y reproductivos,    como pueden ser la obligato-riedad de pautas de vestimenta en Ir&aacute;n; a    los fundamentalistas israel&iacute;es apedreando a un grupo de mujeres que deseaban    rezar en el Muro de los Lamentos; la insistencia vaticana en ordenar a las iglesias    locales al oponerse a la anticoncepci&oacute;n y el aborto, lo que est&aacute;    presente es la arremetida fundamentalista contra el mundo &#8220;moderno&#8221;,    desde un punto de vista moral y comunitario. El elemento que moviliza la acci&oacute;n    y la urgencia que inspira el activismo es el sentido del inminente peligro,    real o percibido, y lo que est&aacute; en peligro son los &#8220;valores tradicionales&#8221;,    especialmente los asociados con la familia, que frecuentemente es concebida    como el microcosmos de un orden moral universal.<a href="#Nota7">7</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para el caso que    nos ocupa en este trabajo, el fundamentalismo cat&oacute;lico,<a href="#Nota8">8</a>    veremos que su agenda sociopol&iacute;tica amplia incluye la condena a la homosexualidad,    la pornograf&iacute;a, el aborto, el feminismo, es decir, todas las formas de    &#8220;depravaci&oacute;n moral&#8221; que han penetrado en la sociedad actual.    La Iglesia cat&oacute;lica ha utilizado hist&oacute;ricamente todo su poder    y todos sus recursos para obstaculizar el logro y el ejercicio de los derechos    de las mujeres (por ejemplo, oponi&eacute;ndose al voto femenino) y en los &uacute;ltimos    a&ntilde;os es evidente su cruzada internacional para &#8220;convertir en ley    de los Estados, sus preceptos morales y creencias religiosas&#8221;.<a href="#Nota9">9</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En los foros internacionales,    vali&eacute;ndose de su <i>status</i> privilegiado de Estado no miembro pero    observador permanente de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU),    la santa sede se dedica sistem&aacute;ticamente a intervenir y trata de imponer    su agenda conservadora.<a href="#Nota10">10</a> Son, precisamente, las conferencias    internacionales convocadas por la ONU en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: de    Derechos Humanos en 1993; de Poblaci&oacute;n en El Cairo en 1994, y de la Mujer    en Beijing en 1995 (donde se discutieron los derechos de las mujeres, las pol&iacute;ticas    de poblaci&oacute;n y la salud reproductiva), los escenarios privilegiados donde    los cat&oacute;licos (unidos a los fundamentalistas musulmanes) ejercen infatigablemente    sus presiones y <i>lobbies</i>.<a href="#Nota11">11</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En 2001 el Parlamento    Europeo redact&oacute; una declaraci&oacute;n sobre las mujeres y el fundamentalismo    en la que califica de &#8220;lamentables las injerencias de las iglesias y las    comunidades religiosas en la vida p&uacute;blica y pol&iacute;tica de los estados,    en particular cuando pretenden limitar los derechos humanos y las libertades    fundamentales, como el &aacute;mbito sexual y reproductor, o alientan y fomentan    la discriminaci&oacute;n.&#8221; El Vaticano y el episcopado europeo protestaron    por el documento al que consideran en general &#8220;contradictorio&#8221; e    &#8220;inadecuado&#8221;, entre otras cosas porque &#8220;no diferencia entre    fundamentalismo y la normal pr&aacute;ctica de la religi&oacute;n&#8221;. Tambi&eacute;n    molesta que, &#8220;frente al fundamentalismo, se defienda la secularizaci&oacute;n,    yendo mas all&aacute; de la mera separaci&oacute;n de la Iglesia y el Estado&#8221;,    pero fundamentalmente les preocupa que el informe introduzca el aborto a trav&eacute;s    de la defensa de los derechos reproductivos y que exprese el apoyo del Parlamento    Europeo &#8220;a la dificil situaci&oacute;n de las lesbianas, que sufren como    consecuencia del fundamentalismo&#8221;.<a href="#Nota12">12 </a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En Am&eacute;rica    Latina, la ofensiva de la Iglesia cat&oacute;lica sobre el laicismo va acompa&ntilde;ada    de la preocupaci&oacute;n por la pobreza, lo que les permite englobar su pr&eacute;dica    contra los derechos reproductivos en un sorprendente antiimperialismo. As&iacute;,    el arzobispo de Asunci&oacute;n nos previene contra las &#8220;campa&ntilde;as    antinatalistas que buscan por cualquier medio disminuir el n&uacute;mero de    los nacimientos en los pa&iacute;ses pobres&#8221;. En ning&uacute;n momento    intentan relacionar, como tantas veces se ha hecho desde las ciencias sociales,    la situaci&oacute;n de las mujeres con la pobreza y con los derechos reproductivos.    Como bien lo expres&oacute; Rosalind Petchensky &#8220;[...] el conservadurismo    moral y la reestructuraci&oacute;n econ&oacute;mica y social se re&uacute;nen    de manera extra&ntilde;a y a las feministas que luchan a favor de los derechos    sexuales y reproductivos o la autodeterminaci&oacute;n de sus propios cuerpos,    se las acusa de servir a los intereses de los gobiernos del norte y de las agencias    financiadoras&#8221;.<a href="#Nota13">13</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">    <br>   LOS EMBATES EN ARGENTINA </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Argentina, al igual    que el resto de Am&eacute;rica Latina, sufre una situaci&oacute;n econ&oacute;mica    cr&iacute;tica. M&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n est&aacute; por    debajo de la l&iacute;nea de pobreza y las pol&iacute;ticas neoliberales han    afectado el acceso de las ciudadanas y los ciudadanos a los servicios p&uacute;blicos    de salud, justicia y educaci&oacute;n. En este marco econ&oacute;mico y social,    la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que tengan en cuenta    la situaci&oacute;n de las mujeres, en especial su salud reproductiva, y las    reformas que buscan adecuar la legislaci&oacute;n a las convenciones internacionales,    pasan por el tamiz de la Iglesia cat&oacute;lica argentina, que en nombre de    la custodia moral cela las libertades de toda la poblaci&oacute;n y condiciona    fuertemente las decisiones del gobierno. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El discurso p&uacute;blico    en Argentina es cat&oacute;lico y fundamentalista y, como se dijo, adquiere    relevancia en tiempos percibidos como de crisis. A partir de la democracia este    discurso se expres&oacute; con m&aacute;s violencia cuando se sinti&oacute;    tambalear lo que denominan &#8220;el orden natural&#8221;, es decir, cuando    las leyes modernas &#8212;y por lo tanto laicas&#8212; desaf&iacute;aron al    &#8220;derecho natural&#8221;: durante el debate por la aprobaci&oacute;n de    la ley del divorcio vincular, en 1986; cuando la Iglesia cat&oacute;lica se    opuso tenazmente a los cambios curriculares de los Contenidos B&aacute;sicos    Comunes de la Ley Federal de Educaci&oacute;n, en 1995; durante la discusi&oacute;n    y aprobaci&oacute;n de la Ley de Salud Reproductiva de la Ciudad de Buenos Aires    en 2001, y m&aacute;s recientemente de la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreaci&oacute;n    Responsable (2002) y la Ley de Uni&oacute;n Civil de la Ciudad de Buenos Aires,    en 2003. En efecto, en todas estas discusiones, como en las presiones para que    el Estado argentino no ratifique el Protocolo Facultativo de la CEDAW, <a href="#Nota14">14</a> as&iacute;    como en los c&iacute;clicos exabruptos legales para que la Corte Suprema proh&iacute;ba    los anticonceptivos, est&aacute; presente el mismo discurso que gira alrededor    de la defensa de la familia tradicional, pilar de ese orden natural: &#8220;El    orden y la paz se logran cuando el Estado se encuentra al servicio de la familia    y de la naci&oacute;n, respetando el orden natural&#8221;.<a href="#Nota15">15</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Si el divorcio    y la ense&ntilde;anza de la diversidad en las escuelas son vistos como amenazas    al orden social, el &#8220;antinatalismo&#8221; de las leyes de salud reproductiva    no s&oacute;lo atenta contra la autoridad paterna (al permitir la educaci&oacute;n    sexual), sino que atenta contra la vida misma, en un pa&iacute;s que conmemora    todos los 25 de marzo &#8220;el d&iacute;a del Ni&ntilde;o por nacer&#8221;.<a href="#Nota16">16</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Partiendo del supuesto    de que la mayor&iacute;a de los anticonceptivos son abortivos porque surten    efecto luego de la uni&oacute;n del &oacute;vulo con el espermatozoide (de nada    valen los m&uacute;ltiples informes cient&iacute;ficos en sentido contrario),    se defiende la vida del que &#8220;no puede hablar, que no puede decidir&#8221;,    del que &#8220;es una persona indefensa&#8221;. El discurso cat&oacute;lico    emplea concepciones arcaicas del cuerpo humano, demanda soberan&iacute;a moral    sobre la legislaci&oacute;n que rige a toda la ciudadan&iacute;a argentina,    y llega a pedir a sus seguidores no s&oacute;lo expresar su repudio mediante    cartas, denuncias y juicios de amparo, sino incluso la desobediencia lisa y    llana de las leyes. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Muy pocos partidos    pol&iacute;ticos (y jam&aacute;s los mayoritarios) corren el riesgo de volverse    enemigos de la Iglesia cat&oacute;lica apoyando leyes que la contradigan. Las    propuestas como la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreaci&oacute;n Responsable    que crea el Programa Nacional del mismo nombre, entre cuyos objetivos se encuentra,    por una parte, la disminuci&oacute;n de la morbimortalidad de mujeres y ni&ntilde;os,    la prevenci&oacute;n de embarazos adolescentes y no deseados y el acceso a la    informaci&oacute;n, sufri&oacute; incontables cambios y &#8220;lavados&#8221;    para hacerla aceptable, y aun as&iacute;, est&aacute; frenada por un pedido    de inconstitucionalidad que debe resolverse. <a href="#Nota17">17</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Poco antes del    Encuentro Nacional, del que nos ocuparemos aqu&iacute;, se aprob&oacute;, para    el acotado &aacute;mbito de la ciudad de Buenos Aires, la Ley de Uni&oacute;n    Civil, definida &eacute;sta como &#8220;la uni&oacute;n conformada libremente    por dos personas con independencia de su sexo u orientaci&oacute;n sexual&#8221;,    que permite el acceso a algunos beneficios a las parejas del mismo sexo, pero,    por sobre todo, como las mismas organizaciones que patrocinaron la ley lo reconocen,    que lleva la discusi&oacute;n sobre la homosexualidad a la escena p&uacute;blica.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Poco tiempo despu&eacute;s,    el Vaticano emiti&oacute; un documento de sorprendente vehemencia contra las    uniones homosexuales, en el que reitera su posici&oacute;n tradicional respecto    de la sexualidad y exige a los pol&iacute;ticos cat&oacute;licos que combatan    toda ley a favor de un estatuto jur&iacute;dico para las parejas del mismo sexo.<a href="#Nota18">18</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Para comprender    el clima en que se desarrollaba el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres, debemos    mencionar que por esos d&iacute;as se discut&iacute;an en Argentina cuestiones    important&iacute;simas referidas al terrorismo de Estado de los a&ntilde;os    setenta. Sin embargo, la Conferencia Episcopal Argentina, reunida en una sesi&oacute;n    de tres d&iacute;as, dedic&oacute; las jornadas a &#8220;desarrollar estrategias    para contrarrestar las graves amenazas que est&aacute; padeciendo la familia&#8221;,    y su portavoz asegur&oacute; que no hab&iacute;a consenso sobre las leyes de    impunidad, porque en cuestiones de derechos humanos &#8220;urge no caer en extremos    de la impunidad o la venganza&#8221;.<a href="#Nota19">19</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">    <br>   LA CONFRONTACI&Oacute;N ANUNCIADA: EL ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Los Encuentros    Nacionales de Mujeres (ENM) se llevan a cabo todos los a&ntilde;os desde 1986,    en distintas ciudades de Argentina. Son espacios pluralistas, heterog&eacute;neos    y autoconvocados, en los que mujeres provenientes de organizaciones vecinales,    de derechos humanos, de partidos pol&iacute;ticos, de sindicatos, de movimientos    de desocupados, feministas, estudiantes, profesionales, discuten en talleres    durante tres d&iacute;as. Una comisi&oacute;n surgida ad hoc en el lugar donde    se realiza el encuentro de ese a&ntilde;o es la encargada de facilitar y organizar    el acto, que a&ntilde;o tras a&ntilde;o suma m&aacute;s participantes: en este    &uacute;ltimo super&oacute; la cifra de diez mil mujeres. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los talleres son    tem&aacute;ticos: salud, cultura, trabajo, trabajo dom&eacute;stico, sexualidad,    familia, migrantes, religi&oacute;n, derechos humanos, violencia contra las    mujeres, anticoncepci&oacute;n, aborto, y as&iacute; podr&iacute;amos seguir    enumerando una cantidad variable de talleres, en los que ciertos temas son &#8220;cl&aacute;sicos&#8221;    y otros coyunturales o surgidos de alguna urgencia. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tanto la elecci&oacute;n    como la permanencia dentro de ellos son voluntarias. De com&uacute;n acuerdo    se establece un l&iacute;mite a la cantidad de participantes por taller, y cuando    se supera el n&uacute;mero, se abre otro con la misma tem&aacute;tica. Cada    grupo tiene una coordinadora y asistentes que toman nota del debate y elaboran    las conclusiones y propuestas de acci&oacute;n consensuadas. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">M&aacute;s all&aacute;    de las intensas y muchas veces conflictivas discusiones en los talleres, los    encuentros son espacios donde las mujeres comparten experiencias, conocen lugares    nuevos, adquieren publicaciones espec&iacute;ficas, forman redes de informaci&oacute;n,    llevan a vender sus artesan&iacute;as y, como muchas de ellas lo expresan orgullosas,    &#8220;aprenden a hablar en p&uacute;blico&#8221;.<a href="#Nota20">20 </a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Por la masiva presencia    de mujeres, los encuentros suelen ser tambi&eacute;n terreno disputado por los    partidos pol&iacute;ticos (progresistas y de izquierda), que compiten por facilitar    la concurrencia de mujeres de sectores populares y por introducir los temas    de su agenda pol&iacute;tica de coyuntura. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En los talleres    no deja de estar presente la preocupaci&oacute;n por la salud, especialmente    la exigencia de contar con servicios de anticoncepci&oacute;n eficientes y seguros    en los hospitales p&uacute;blicos.<a href="#Nota21">21</a> Esto justamente es    lo que ha alarmado a la Iglesia cat&oacute;lica, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os    ha incrementado su participaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s organizada, tratando    de que su posici&oacute;n quede por escrito en las conclusiones. As&iacute;,    pues, llega por azar a las organizadoras del &uacute;ltimo encuentro una carta    enviada por la arquidi&oacute;cesis de Rosario a todas las parroquias en la    que advierte sobre la realizaci&oacute;n del encuentro: </font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana">organizado en      talleres (por ej.: mujer y c&aacute;rcel, mujer y adolescencia, mujer y deuda      externa, mujer y tercera edad, mujer y educaci&oacute;n, mujer y partidos      pol&iacute;ticos, mujer y sindicato, etc.), pero, en realidad, todos tienen      temas transversales de fondo, tales como el feminismo de g&eacute;nero, el      aborto, el lesbianismo, la anticoncepci&oacute;n, la desvalorizaci&oacute;n      de la familia tradicional y de la maternidad. Al concluir el trabajo, las      conclusiones son enviadas a pol&iacute;ticos y legisladores para urgir la      elaboraci&oacute;n e implementaci&oacute;n de leyes. </font></p>       <p><font size="2" face="Verdana">Considerando      esto y viendo la necesidad de que las mujeres cat&oacute;licas participemos      en dicho encuentro, mons. Eduardo V. Mir&aacute;s decidi&oacute; formar, en      diciembre del a&ntilde;o pasado, una Comisi&oacute;n de Mujeres que tiene      a su cargo la motivaci&oacute;n y preparaci&oacute;n de las participantes.      </font></p>       <p><font size="2" face="Verdana">Es por eso que      le pedimos tenga a bien <i>invitar al menos 10 mujeres</i> de su comunidad,      que fieles a su bautismo y con profundo amor a la Iglesia, se sientan movidas      a intervenir en dicho encuentro para testimoniar la defensa de los derechos      de la mujer y de la vida desde una perspectiva cristiana. </font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Puesto que este      evento no es una instancia de formaci&oacute;n sino de confrontaci&oacute;n      donde deben quedar claros y bien fundamentados los principios de orden natural      que dignifican a la mujer, ser&aacute; necesario enviar mujeres con cierta      formaci&oacute;n en el tema del taller que elijan para participar.<a href="#Nota22">22      </a></font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana">Se llega as&iacute;    al XVIII Encuentro Nacional de Mujeres, realizado en agosto de 2003 en la ciudad    de Rosario, provincia de Santa Fe, en el centro-este del pa&iacute;s. Luego    del acto de apertura, comenzaronn los 44 talleres dispuestos en varias aulas    de universidades y escuelas del centro de la ciudad. Las mujeres se aproximan    a cada uno de ellos de acuerdo con su inter&eacute;s. Recorrimos los distintos    talleres y registramos en notas de campo las intervenciones de las participantes    (sin incluirnos en el debate) en &#8220;Mujer y familia&#8221;, &#8220;Sexualidad&#8221;,    &#8220;Anticoncepci&oacute;n&#8221;, &#8220;Anticoncepci&oacute;n de emergencia    y aborto&#8221;, &#8220;Estrategias para el aborto legal y seguro&#8221; y &#8220;Lesbianismo&#8221;.    De m&aacute;s est&aacute; decir que, conocida la beligerante carta desde unos    meses atr&aacute;s, se respiraba un clima expectante, con las participantes    divididas en dos grandes grupos, las mujeres en general y las &#8220;cat&oacute;licas&#8221;    enviadas por las parroquias que, adem&aacute;s de hacerse o&iacute;r, trataban    de proponerse como ayudantes para tomar nota y redactar las conclusiones. <a href="#Nota23">23</a>    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Es com&uacute;n    presentarse mencionando la organizaci&oacute;n a la que se pertenece. Las mujeres    que acudieron en respuesta al llamado de la Iglesia jam&aacute;s mencionaban    su pertenencia cuando hablaban, pero eran r&aacute;pidamente identificadas por    su discurso y sus actitudes, que en general correspond&iacute;an a la noci&oacute;n    de <i>personalidad autoritaria</i> de Theodor Adorno, cuyas principales caracter&iacute;sticas    son: los prejuicios raciales y religiosos, las tendencias etnoc&eacute;ntricas,    la rigidez del pensamiento y conservadurismo en actitudes y creencias, y tambi&eacute;n    la necesidad de estructurar la realidad a trav&eacute;s de una jerarqu&iacute;a    social en donde existe una sumisi&oacute;n ante el superior y un servilismo    ante la autoridad.<a href="#Nota24">24</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Firmes y disciplinadas,    con un discurso monol&iacute;tico que deb&iacute;an recitar, no dialogaban sino    que impon&iacute;an sus puntos de vista, abroqueladas en determinados talleres:    en todos los de salud reproductiva, aborto, lesbianismo, identidad, sexualidad    y familia. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En ocasiones provocaron    situaciones parad&oacute;jicas cuando, por ejemplo, insist&iacute;an en estar    presentes en &#8220;Estrategias para el acceso al aborto legal y seguro&#8221;,    organizado por las activistas por el derecho al aborto, para llevar a cabo acciones    concretas para lograr una ley que en principio no lo penalice. De nada val&iacute;a    que se les explicase que no era un taller para opinar en contra, sino que todas    las que estaban all&iacute; reunidas estaban a favor del derecho al aborto.    &#8220;Si predican la no discriminaci&oacute;n, es autoritario que ac&aacute;    entren las que est&eacute;n de acuerdo con el aborto y las que no, no puedan    entrar.&#8221; </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En un momento dado    entrevistamos a una mujer que hac&iacute;a o&iacute;r su disgusto a viva voz    en los pasillos de una de las escuelas donde se sesionaba. </font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana">Estoy enojada      porque yo estoy a favor de las mujeres, de la vida, soy dem&aacute;cratica      y liberal y qu&eacute; pasa, yo quise ir al taller del aborto, yo soy de una      fundaci&oacute;n que defiende los derechos humanos&#8230;. que est&aacute;      en Naciones Unidas. Al principio, en el taller, si bien hab&iacute;a mujeres      que estaban a favor del aborto, la mayor&aacute;a no lo est&aacute;bamos,      pero despu&eacute;s de una reuni&oacute;n que hubo a la noche [se refiere      a la asamblea de la Coordinadora por el Derecho al Aborto] que yo me qued&eacute;      a escuchar &iexcl;y las que cosas que dijeron! Contra los curas, se hablaba      de la vagina... en fin&#8230; Yo vine ac&aacute; porque soy un ser humano      mujer, vine a discutir otros temas; en cambio, era contra las cat&oacute;licas.      Yo tengo amigas jud&iacute;as, yo respeto, yo quer&iacute;a hablar de salud,      de las mujeres desocupadas, y esto pareci&oacute; un encuentro de feministas      donde no se toc&oacute; el tema de las pobres, de la falta de trabajo...;      si quieren un encuentro [en el] que se hable del aborto, que hagan un encuentro      de aborto, YO ESTOY MUY ENOJADA [a los gritos]. </font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana">Cuando se le pregunt&oacute;    acerca de la carta en la que se llamaba a las mujeres cat&oacute;licas a concurrir    al encuentro, intent&oacute; negarla, pero ante nuestra insistencia coment&oacute;:    </font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">S&iacute;, nos      aconsejaron venir a luchar porque haya m&aacute;s trabajo..., menos desocupaci&oacute;n.      Yo trabajo con los comedores, yo quiero que los chicos coman, que los anticonceptivos      se los compren las que quieran, que no los regale el gobierno, es decir, las      abortistas est&aacute;n manejadas por Kissinger, que ha decretado que en la      Argentina tiene que haber control de la natalidad, para que nuestro pa&iacute;s      no crezca, lo digo porque est&aacute; en el sitio de internet, lo pod&eacute;s      buscar&#8230;. Que la que no quiera tener hijos que no los tenga, pero que      no me obliguen a votar por el aborto. </font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face="Verdana">En otro de los    talleres que cubrimos etnogr&aacute;ficamente, &#8220;Mujer y familia&#8221;,    conformado por una mayor&iacute;a de mujeres de bajos recursos de diferentes    zonas del pa&iacute;s, que en su mayor&iacute;a cr&iacute;an solas a sus hijos,    las dos cat&oacute;licas presentes trataban infructuosamente de imponer un discurso    sobre la familia nuclear. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Siguiendo el temario    propuesto en el programa, se hablaba de los cambios en la familia, sobre el    cual todas coincid&iacute;an, menos las mujeres cat&oacute;licas que se refer&iacute;an    a la &#8220;unidad natural&#8221; creada por Dios. Ante las diversas experiencias    de discriminaci&oacute;n sufrida por las mujeres presentes, sosten&iacute;an    que &#8220;no hab&iacute;a que generalizar&#8221;, ya que ellas no eran discriminadas.    Ante el peso agobiante de la doble y triple jornada laboral, reivindicaban los    placeres del trabajo dom&eacute;stico, y sosten&iacute;an &#8220;que no habia    que buscar la realizaci&oacute;n personal fuera de la casa&#8221;. Ante la discusi&oacute;n    sobre las parejas del mismo sexo y la reciente Ley de Uni&oacute;n Civil, afirmaban    que el fin &uacute;ltimo del matrimonio es la procreaci&oacute;n. Mientras se    avanzaba tranquilamente hacia ciertas definiciones que trataban de deslindar    a la biolog&iacute;a de las tareas de cuidado, ellas afirmaban enf&aacute;ticamente    que &#8220;la biolog&iacute;a determina los rasgos psicol&oacute;gicos&#8221;    y &#8220;lo que dignifica a una mujer es ser madre&#8221;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ni qu&eacute; hablar    de los talleres sobre lesbianismo, donde se escuchaban cosas tales como &#8220;queremos    saber por qu&eacute; se llega a ser lesbiana&#8221;, y acto seguido irse porque    &#8220;no las entendemos&#8221;. O sobre su presencia en el taller de Estudios    de g&eacute;nero, al solo efecto de negar la categor&iacute;a misma y afirmar;    &#8220;se nace var&oacute;n o mujer, y eso viene dado por el sexo&#8221;, para    demostrar que durante el ENM no qued&oacute; ninguna consigna fundamentalista    sin deplegar, tuviese que ver o no con el tema del taller. E incluso participaron    monjas, sin sus h&aacute;bitos, que en algunos casos eran reconocidas por las    mujeres presentes en los talleres. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En el taller de    Anticoncepci&oacute;n de emergencia, el terrorismo discursivo lo emprendieron    mujeres que dijeron ser m&eacute;dicas, lo que llenaba de confusi&oacute;n y    temor a quienes no ten&iacute;an mucha informaci&oacute;n al respecto. Se escuchaban    cosas tales como: &#8220;El preservativo deja pasar el virus del HIV, por lo    tanto no protege de las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual&#8221;; &#8220;Del    SIDA no debemos preocuparnos porque es una enfermedad de los homosexuales&#8221;;    &#8220;Las pastillas matan m&aacute;s que los embarazos adolescentes&#8221;;    &#8220;Los yanquis quieren terminar con los de piel oscura, por eso nos mandan    anticonceptivos que ellos ya no usan mas&#8221;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">    <br>   BATALLA PERDIDA </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Tanta intolerancia    y autoritarismo provoc&oacute; el efecto contrario al esperado: que las m&aacute;s    de diez mil mujeres dejaran de lado sus diferencias y se unieran en torno de    las consignas del derecho a decidir. La &#8220;confrontaci&oacute;n&#8221; decidida    por las autoridades eclesi&aacute;sticas coloc&oacute; en el centro de la discusi&oacute;n    los anticonceptivos, el aborto y la libertad sexual, que habitualmente formaban    parte del debate, pero sin la centralidad excluyente de esta vez. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En la marcha por la ciudad, cuando terminaron    las discusiones en los talleres y antes de la lectura de las conclusiones del    &uacute;ltimo d&iacute;a,<a href="#Nota25">25</a> adem&aacute;s del cartel de    identificaci&oacute;n del ENM, se ve&iacute;a uno de color lila con la leyenda:    &#8220;Por el aborto libre y gratuito&#8221;. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La organizaci&oacute;n    Cat&oacute;licas por el Derecho a Decidir hab&iacute;a distribuido durante la    marcha miles de pa&ntilde;uelos de color verde en los que se pod&iacute;an leer:    <i>Cat&oacute;licas por los anticonceptivos, Por la despenalizaci&oacute;n    del aborto y Por la anticoncepci&oacute;n</i>, situaci&oacute;n que provoc&oacute;    la algarab&iacute;a de las mujeres que los demandaban para lucirlos orgullosas,    ante la indignaci&oacute;n de las &#8220;otras&#8221; cat&oacute;licas que,    como pudimos presenciar, exig&iacute;an a gritos a las organizadoras que no    se pod&iacute;a marchar con &#8220;insignas&#8221;, demostrando una vez m&aacute;s    su intolerancia y el desconocimiento del funcionamiento horizontal de los encuentros.<a href="#Nota26">26</a>    </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Los c&aacute;nticos    durante todo el recorrido no dejaban de atacar a la Iglesia cat&oacute;lica    ni de exigir &#8220;Anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir&#8221;    y otros muy ocurrentes que se refer&iacute;an a la paradoja de prohibir tantas    cosas los &#8220;curas abusadores&#8221;. &#8220;Atenci&oacute;n, atenci&oacute;n,    son la misma cosa cura, milico y patr&oacute;n&#8221; cantaban las m&aacute;s    jovenes; &#8220;Basta ya de represi&oacute;n de la Santa Inquisici&oacute;n,    hasta cu&aacute;ndo las sotanas persiguiendo a las lesbianas&#8221; y los cantos    se hac&iacute;an m&aacute;s virulentos cuando se pasaba cerca de un templo,    donde miles de voces se un&iacute;an en los cl&aacute;sicos &#8220;Iglesia basura,    vos sos la dictadura&#8221; y &#8220;Ustedes d&oacute;nde estaban cuando se    las llevaron&#8221;.<a href="#Nota27">27</a> </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se pod&iacute;a    ver en los rostros de las miles de mujeres que marchaban la satisfacci&oacute;n    de haber &#8220;ganado&#8221;, despu&eacute;s de dos d&iacute;as de tanta presi&oacute;n.    Por eso, los intentos de provocaci&oacute;n durante la lectura de las conclusiones,    a la ma&ntilde;ana siguiente, fue la comprobaci&oacute;n fehaciente del triunfo.<a href="#Nota28">28</a>    O bien, como dijo una de las mujeres entrevistadas: &#8220;La conclusi&oacute;n    que saco del encuentro es que la ofensiva de la Iglesia logr&oacute; que m&aacute;s    mujeres que nunca (seg&uacute;n charl&eacute; con muchas otras que vienen asistiendo    hace varios a&ntilde;os) se unieran en la consigna de &#8216;anticonceptivos    para no abortar y aborto legal para no morir&#8217;&#8221;.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota1"></a>1    El documento completo se puede consultar en <a href="http://waf.gn.apc.org/j4p53.htm" target="_blank">http://waf.gn.apc.org/j4p53.htm</a>.</font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota2"></a>2    Jordi Cort&eacute;s Morato y A. Martinez Riu, <i>Diccionario de filosof&iacute;a</i>,    Barcelona, Herder, 1996. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185194&pid=S0188-7742200400010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota3"></a>3    Fundamentalista es un nombre orgullosamente autoconferido por el editor de un    peri&oacute;dico bautista en 1920, desde donde se peleaba por &#8220;Las verdades    <i>fundamentales</i> de la fe&#8221; que estaban contenidas en 12 escritos    de teolog&iacute;a protestante conservadora. En la tradici&oacute;n francesa    se usa el t&eacute;rmino &#8220;integrista&#8221; para definir lo que la anglosajona    designa como fundamentalista, si bien existe cierto acuerdo en que &#8220;integrista&#8221;    hace referencia a los cat&oacute;licos. </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota4"></a>4    V&eacute;ase la definici&oacute;n del fundamentalismo en &#8220;estado puro&#8221;    en Martin E. Marty y R. Scott Appleby (comps.), <i>Fundamentalisms Observed</i>,    Chicago/Londres, University of Chicago Press, 1991. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185196&pid=S0188-7742200400010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota5"></a>5    Donald Mathews, y Jane DeHart, <i>Sex, Gender, and the Politics of ERA: A State    and the Nation</i>, Nueva York, Oxford University Press, 1990. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185197&pid=S0188-7742200400010001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota6"></a>6    Karen McCarthy Brown, &#8220;Fundamentalism and the Control of Women&#8221;,    en Stratton Hawley (comp.), <i>Fundamentalism and Gender</i>, Nueva York,    Oxford University Press, 1994, p. 175.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185198&pid=S0188-7742200400010001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota7"></a>7    Hardacre Helen, &#8220;The Impact of Fundamentalisms on Women, the Family, and    Interpersonal Relations&#8221;, en Martin E. Marty y R. Scott Appleby (comps.),    <i>Fundamentalisms and Society</i>, Chicago/Londres, Chicago University Press,    1993. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185199&pid=S0188-7742200400010001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota8"></a>8    En el caso de la Iglesia cat&oacute;lica, no podemos hablar de &#8220;facciones&#8221;,    corrientes, etc. Su fundamentalismo emana de las autoridades vaticanas y las    iglesias locales siguen sus directivas. </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota9"></a>9    Mar&iacute;a Consuelo Mej&iacute;a, &#8220;La defensa del laicismo desde una    perspectiva &eacute;tica cat&oacute;lica y feminista&#8221;, <i>Conciencia    Latinoamericana</i>, vol. XIII, n&uacute;m. 5, diciembre, 2002. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185201&pid=S0188-7742200400010001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota10"></a>10    Desde 1996 el Vaticano suspendi&oacute; su colaboraci&oacute;n simb&oacute;lica    con el UNICEF, pues entend&iacute;a que esta instituci&oacute;n apoyaba el aborto    y alentaba en sus campa&ntilde;as al ejercicio de la sexualidad entre los ni&ntilde;os.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota11"></a>11    A partir del gobierno de G. W. Bush cuentan con la alianza de Estados Unidos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota12"></a>12    &#8220;El Vaticano presiona a la Euroc&aacute;mara para que retire un informe    sobre fundamentalismo y mujer&#8221;, El Pa&iacute;s, 11 de marzo de 2002. </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota13"></a>13    Rosalind Pollack Petchensky, &#8220;From Population Control to Reproductive    Rights: Feminist fault lines&#8221;, <i>Reproductive Health Matters</i>, 6    de noviembre de 1995, p. 154.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185205&pid=S0188-7742200400010001300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota14"></a>14    Sigla en ingl&eacute;s de la Convenci&oacute;n sobre la Eliminaci&oacute;n de    todas las Formas de Discriminaci&oacute;n de la Mujer. </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota15"></a>15    Bernardino Montejano, <i>Familia y naci&oacute;n hist&oacute;rica,</i> Buenos    Aires, Crusamante, 1986, p. 31. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185207&pid=S0188-7742200400010001300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota16"></a>16    Instaurado por el decreto presidencial 1406, el 7 de diciembre de 1999, cuando    gobernaba el pa&iacute;s Carlos Menem. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota17"></a>17    La cruzada intolerante persiste a pesar de haber logrado que se respeten los    &#8220;criterios o convicciones de los ciudadanos&#8221; (art&iacute;culo 6&ordm;,    inciso B) y otro que desvincula del cumplimiento y las responsabilidades a las    instituciones privadas confesionales que con base en su doctrina religiosa as&iacute;    lo consideran (art&iacute;culo 10).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota18"></a>18    Vaticano, Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, <i>Consideraciones    acerca de los proyectos de reconocimiento lege entre personas homosexuales</i>,    31 de julio de 2003. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota19"></a>19    &#8220;La Iglesia prepara acciones para contrarrestar las &#8216;amenazas&#8217;    contra la familia&#8221;, <i>Los Andes</i>, 15 de agosto de 2003. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota20"></a>20    En todos los encuentros a los que hemos asistido, escuchamos a mujeres que afirman    que es la primera vez que est&aacute;n lejos de su hogar por tres d&iacute;as.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota21"></a>21    La falta de servicios de salud reproductiva afecta principalmente a las mujeres    pobres, que son la inmensa mayoria de quienes concurren a los ENM. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota22"></a>22    Carta de la &#8220;Comisi&oacute;n Arquidiocesana para el XVIII Encuentro Nacional    de Mujeres&#8221;, 8 de marzo de 2003. Las cursivas son del original. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota23"></a>23    Lo que no quiere decir que entre las primeras no hubiese cat&oacute;licas; de    hecho, como veremos m&aacute;s adelante, la presencia de Cat&oacute;licas por    el Derecho a Decidir fue muy importante, pero estaba claro que no eran &#8220;las    enviadas por las parroquias&#8221;.</font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota24"></a>24    Theodor Adorno <i>et al.</i>, <i>The Authoritarian Personality</i>, Nueva    York, Harper, 1950. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6185216&pid=S0188-7742200400010001300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota25"></a>25    La marcha por el centro de la ciudad, donde se realizan los ENM, es una tradici&oacute;n    que exhibe, adem&aacute;s del colorido y la alegr&iacute;a de las mujeres, la    &#8220;temperatura&#8221; del encuentro, en sus consignas, carteles y cantidad    de personas (incluidos algunos hombres). </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota26"></a>26    Adem&aacute;s, las mujeres estaban en plena calle, &iquest;c&oacute;mo prohibirles    usar un pa&ntilde;uelo, llevar banderas o cantar lo que se les ocurriera? </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota27"></a>27    Los frentes de la Catedral y del Arzobispado de Rosario quedaron cubiertos de    consignas tales como &#8220;Saquen sus rosarios de nuestros ovarios&#8221;,    especialmente irritante para el clero. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana"><a name="Nota28"></a>28    Mujeres definidas por los medios de comunicaci&oacute;n que cubrieron el acto    como &#8220;pulcras y atildadas&#8221; hicieron su entrada en el lugar donde    se leyeron las conclusiones con unos carteles que dec&iacute;an: &#8220;No queremos    preservativos ni anticonceptivos. Queremos pan y trabajo. Con mirada de mujer&#8221;.    Esto provoc&oacute; una escaramuza ampliamente cubierta por los medios gr&aacute;ficos    y televisivos.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cortés Morato]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jordi]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martinez Riu]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Diccionario de filosofía]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Herder]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marty]]></surname>
<given-names><![CDATA[Martin E.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Appleby]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. Scott]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fundamentalisms Observed]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[ChicagoLondres ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University of Chicago Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mathews]]></surname>
<given-names><![CDATA[Donald]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[DeHart]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jane]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sex, Gender, and the Politics of ERA: A State and the Nation]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oxford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[McCarthy Brown]]></surname>
<given-names><![CDATA[Karen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Fundamentalism and the Control of Women]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Hawley]]></surname>
<given-names><![CDATA[Stratton]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fundamentalism and Gender]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>175</page-range><publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oxford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Helen]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hardacre]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Impact of Fundamentalisms on Women, the Family, and Interpersonal Relations]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Marty]]></surname>
<given-names><![CDATA[Martin E.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Scott Appleby]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fundamentalisms and Society]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[ChicagoLondres ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Chicago University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mejía]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Consuelo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La defensa del laicismo desde una perspectiva ética católica y feminista]]></article-title>
<source><![CDATA[Conciencia Latinoamericana]]></source>
<year>dici</year>
<month>em</month>
<day>br</day>
<volume>XIII</volume>
<numero>5,</numero>
<issue>5,</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pollack Petchensky]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rosalind]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[From Population Control to Reproductive Rights: Feminist fault lines]]></article-title>
<source><![CDATA[Reproductive Health Matters]]></source>
<year>6 de</year>
<month> n</month>
<day>ov</day>
<page-range>154</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Montejano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bernardino]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Familia y nación histórica]]></source>
<year>1986</year>
<page-range>31</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Crusamante]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Adorno]]></surname>
<given-names><![CDATA[Theodor]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Authoritarian Personality]]></source>
<year>1950</year>
<publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Harper]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
