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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Jorge Cadena Roa y Miguel Armando L&oacute;pez Leyva, comps., <i>El PRD: or&iacute;genes, itinerario, retos</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Esperanza Palma*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, UNAM&#45;IIS/Centro de Investigaciones Interdisciplinarias/Ficticia Editorial, 2013, 600 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Doctora en Ciencias Pol&iacute;ticas por la University of Notre Dame, Estados Unidos. Profesora titular C del Departamento de Ciencias Sociales de la UAM&#45;Cuajimalpa.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cl&aacute;sico libro editado por Richard Katz y Peter Mair, <i>How Parties Organize. Change and Adaptation in Party Organizations in Wetern Democracies</i> (1994), Mair propone alejarse de la concepci&oacute;n que ve en los partidos actores unitarios e invita a desagregarlos en, al menos, tres facetas distintas: partido en el gobierno y el parlamento, partido terrestre, en relaci&oacute;n con sus militantes y votantes, y partido en el gobierno central que organiza y representa al partido terrestre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro compilado por Jorge Cadena Roa y Miguel Armando L&oacute;pez Leyva sobre el Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica (PRD) nos invita a pensar en las distintas dimensiones de una organizaci&oacute;n partidista. El volumen re&uacute;ne 25 cap&iacute;tulos de importantes acad&eacute;micos y algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos como el Ing. Cuauht&eacute;moc C&aacute;rdenas, a prop&oacute;sito de los 20 a&ntilde;os del partido. Ah&iacute; nos muestran, al menos, tres partidos: el PRD y su relaci&oacute;n con los movimientos sociales; el partido y sus problemas organizativos, y el desempe&ntilde;o de los gobiernos locales perredistas. En una cuarta secci&oacute;n se discuten los retos del partido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde 2009, cuando tuvo lugar el coloquio que dio origen a este volumen, a 2013 han ocurrido cosas relevantes en el campo perredista que nos ofrecen nuevos problemas para la discusi&oacute;n; el m&aacute;s importante fue la salida de L&oacute;pez Obrador y lo que esto implica para el PRD de cara a los procesos electorales locales y federales por venir. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de los nuevos elementos de la coyuntura posterior a 2012, el libro abre l&iacute;neas importantes de investigaci&oacute;n y en &eacute;l encontramos debates te&oacute;ricos, an&aacute;lisis con una investigaci&oacute;n emp&iacute;rica relevante y debates normativos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las posibles lecturas de este libro es la relativa a los v&iacute;nculos del PRD con ciertos movimientos sociales que han dado lugar a una forma particular de estructuraci&oacute;n del partido en el D.F. De ah&iacute; pueden hilarse buena parte de los temas abordados en los cap&iacute;tulos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como plantean los compiladores, la relaci&oacute;n entre movimientos y partidos es uno de los temas menos explorados por la literatura especializada, al menos en nuestro pa&iacute;s. Efectivamente, buena parte de los estudios sobre partidos en M&eacute;xico se han centrado en su desarrollo electoral, sus bases territoriales y la din&aacute;mica de la competencia partidista. Incluso el problema de la organizaci&oacute;n ha sido m&aacute;s trabajado, entre otros, por Francisco Reveles y V&iacute;ctor Hugo Mart&iacute;nez, quienes escriben en este volumen. La relaci&oacute;n entre partidos y movimientos y organizaciones sociales no ha sido un campo de investigaci&oacute;n sistem&aacute;tica. Esto se debe en parte a que, como plantea H&eacute;l&egrave;ne Combes, ha habido una divisi&oacute;n disciplinaria entre la ciencia pol&iacute;tica y la sociolog&iacute;a para analizar partidos y movimientos de forma separada. Adem&aacute;s, la relaci&oacute;n se ha pensado en t&eacute;rminos de instrumentaci&oacute;n y cooptaci&oacute;n, es decir, ha predominado una visi&oacute;n normativa que presenta a los partidos como art&iacute;fices de la cooptaci&oacute;n y desmovilizadores de los movimientos sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera secci&oacute;n del libro nos ofrece distintas perspectivas de dicha relaci&oacute;n, lo que permite cuestionar la visi&oacute;n parcial de c&oacute;mo los partidos se relacionan con los movimientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paul Haber plantea que en la medida en que los partidos de izquierda se mueven hacia el centro para ganar elecciones y para gobernar, sus relaciones con los movimientos tienden a deteriorarse. As&iacute;, una vez que se form&oacute; el PRD la relaci&oacute;n de la izquierda pol&iacute;tica con la social se deterior&oacute;. Aunque el objetivo com&uacute;n de ambas sea una agenda de justicia social, sus m&eacute;todos son radicalmente distintos; los movimientos son disruptivos y cuestionan a las instituciones; los partidos se forman para ganar elecciones y, para ello, deben tener un discurso multiclasista; los candidatos de izquierda que han ganado lo han hecho formando amplias coaliciones ideol&oacute;gicas de centro y moderadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tamayo se plantea una pregunta te&oacute;rica y pr&aacute;ctica: si el partido debe construirse desde el movimiento o si debe hacerse movimiento desde el partido. Revisa distintas teor&iacute;as, como la de la estructura de oportunidades pol&iacute;ticas que plantea que a mayor autonom&iacute;a de los movimientos sociales respecto de los partidos, mayor generaci&oacute;n de alternativas de construcci&oacute;n democr&aacute;tica del sistema pol&iacute;tico, y analiza distintas visiones perredistas sobre esta relaci&oacute;n: una ha intentado subordinar el trabajo de masas a la construcci&oacute;n del partido y otra ha visto al partido como enraizado en el movimiento. Una de sus conclusiones es que la relaci&oacute;n del partido con los movimientos sociales deber&iacute;a ser de un profundo respeto a su autonom&iacute;a e independencia pol&iacute;ticas. No obstante, otros cap&iacute;tulos de esta secci&oacute;n llegan a conclusiones distintas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cap&iacute;tulos separados Mauricio M&eacute;ndez y Ligia Tavera analizan de qu&eacute; manera el Movimiento Urbano Popular (MUP) ha tomado formas de acci&oacute;n institucional en su relaci&oacute;n con el PRD en el D.F. La relaci&oacute;n entre movimientos urbanos y PRD en esta entidad muestra que los movimientos sociales en M&eacute;xico frecuentemente tienen fuertes lazos con los partidos. Alrededor de 50 organizaciones apoyaron a C&aacute;rdenas en 1988, y muchos de sus l&iacute;deres se convirtieron en legisladores de congresos locales, el congreso federal o en presidentes municipales y empezaron a jugar un papel central en la pol&iacute;tica institucional de la ciudad de M&eacute;xico. As&iacute;, las organizaciones del MUP son una fuente de reclutamiento de &eacute;lites pol&iacute;ticas en la capital, lo cual se refleja tambi&eacute;n en la composici&oacute;n de la dirigencia partidista. Tavera nos recuerda que personajes como S&uacute;per Barrio fueron miembros del primer comit&eacute; ejecutivo nacional del partido y plantea que la inclusi&oacute;n de organizaciones de izquierda en la arena electoral marca un punto de quiebre en la historia de la izquierda social y la de los movimientos sociales en M&eacute;xico que actuaban en la arena no institucional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kathleen Bruhn y Sara Gordon tambi&eacute;n examinan las relaciones entre las organizaciones del movimiento urbano y el PRD en el D.F. Si bien, el PRD mantiene relaciones con otras organizaciones como sindicatos y otros movimientos de la sociedad civil, las del movimiento urbano son las m&aacute;s aptas para las negociaciones electorales justo por su tipo de demandas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bruhn analiza tres casos diferentes de organizaciones que se relacionaron de manera distinta con el PRD: una organizaci&oacute;n que lo apoya desde su fundaci&oacute;n (Asamblea de Barrios); una que busc&oacute; una alianza en 1997 (Uni&oacute;n de Cuartos de Azotea) y otra que permaneci&oacute; independiente (Frente Popular Francisco Villa). Las diferentes respuestas a la incorporaci&oacute;n o no al PRD tienen que ver con las diferencias en las estructuras organizativas. El Frente Francisco Villa, por ejemplo, tiene una estructura compleja y limita el n&uacute;mero de l&iacute;deres que pueden aceptar una candidatura o puesto p&uacute;blico para preservar la continuidad del movimiento. Para Gordon el tipo de alianzas que mantiene el movimiento urbano con el PRD dependen de sus concepciones ideol&oacute;gicas, el grado de complejidad organizativa y el car&aacute;cter jer&aacute;rquico u horizontal de sus mecanismos de toma de decisiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conclusi&oacute;n de Kathleen Bruhn es totalmente acertada: aliarse con un partido tiene efectos positivos y negativos para los movimientos: por un lado, los v&iacute;nculos estabilizan los recursos de una organizaci&oacute;n. Por otro, aliarse con un partido muchas veces provoca escisiones y conflictos internos. Para el PRD, el MUP ha sido fundamental para predominar en el D.F. "&#91;...&#93; es casi imposible distinguir el partido del movimiento urbano popular: la infraestructura y la organizaci&oacute;n del partido est&aacute; habilitada por activistas de los movimientos, la infraestructura y la organizaci&oacute;n de los movimientos se utiliza para movilizar el voto durante las elecciones y garantizar la plaza llena en los m&iacute;tines" (p. 145). Estas caracter&iacute;sticas llevan a autores como Reveles a plantear desde un an&aacute;lisis m&aacute;s politol&oacute;gico y desde una perspectiva organizativa, que el PRD en el D.F. es un partido de masas por la vocaci&oacute;n movilizadora, colectivista y autogestionaria de sus organizaciones y sus militantes que se reconocen como parte de un sujeto colectivo. Por cierto, V&iacute;ctor H. Mart&iacute;nez, que analiza la vida interna del PRD en t&eacute;rminos organizativos, no estar&iacute;a de acuerdo con esta tesis. Plantea que el partido no es de masas ni de integraci&oacute;n social sino m&aacute;s bien un actor electoral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">H&eacute;l&egrave;ne Combes propone el concepto de dirigentes multi&#45;posicionados que son aquellos que ocupan posiciones de direcci&oacute;n en el seno de una o varias organizaciones contestatarias y que paralelamente hacen carrera pol&iacute;tica en su partido. Los dirigentes del PRD tienen un origen militante plural que hace funcionar de manera particular al partido y los motiva a repensar sus fronteras: &iquest;D&oacute;nde termina el PRD? &iquest;Qui&eacute;n puede ser y cu&aacute;ndo dirigente del PRD? Esto abre el campo de investigaci&oacute;n a las interacciones del partido con los movimientos sociales y se desplaza el tema de la autonom&iacute;a. Algunos dirigentes multi&#45;posicionados han dedicado a&ntilde;os al trabajo de organizaci&oacute;n y han contribuido a crear un terreno f&eacute;rtil para la movilizaci&oacute;n y la obtenci&oacute;n de votos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al perfil de los l&iacute;deres "con la puesta en pr&aacute;ctica de elecciones internas, los dirigentes multi&#45;posicionados bien establecidos territorialmente que a menudo viven en colonias populares &#91;...&#93; resultaron aventajados en la lucha interna con relaci&oacute;n a cuadros, generalmente de fama nacional, de clase media y dotados de un capital social y educativo importante, pero sin implantaci&oacute;n territorial..." (p. 181). Una parte importante de estos dirigentes han sido mujeres. As&iacute;, puede plantearse que esta relaci&oacute;n entre partido y movimientos sociales ha hecho m&aacute;s representativo al PRD y ha permitido que sectores desventajados tengan acceso a los cargos de representaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Este modelo de partido y la relaci&oacute;n particular que ha generado el PRD con los movimientos sociales en el D.F. se puede generalizar en otros estados? Para abordar esta cuesti&oacute;n hay que analizar el debate que se encuentra en los cap&iacute;tulos sobre los gobiernos locales perredistas. Ellos nos muestran el aspecto de gobierno&#45;partido como plantea Gabino Solano en su cap&iacute;tulo sobre Guerrero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se analizan los casos de gobiernos perredistas: el D.F., Baja California Sur, Guerrero, Michoac&aacute;n, Tlaxcala, Zacatecas y Chiapas. Para el a&ntilde;o de publicaci&oacute;n del libro el PRD ya hab&iacute;a perdido cinco de ellos y hab&iacute;a ganado Morelos, Tabasco, Oaxaca, Sinaloa y Puebla. Silvia Incl&aacute;n plantea que las bases perredistas estatales, los grupos de apoyo, el perfil de los candidatos, su relaci&oacute;n con el PRD nacional var&iacute;an significativamente de un estado a otro. En algunos casos hay rupturas dentro del Partido de la Revoluci&oacute;n Institucional (PRI), que capitaliza el PRD (Zacatecas, Baja California Sur y Tlaxcala); en otros hay un mayor arraigo y crecimiento paulatino del partido (Guerrero, Chiapas, Michoac&aacute;n), y en el caso del D.F., el partido siempre ha gobernado desde que se celebran elecciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de estos estados nos deja algunas reflexiones: la primera es que el PRD del D.F. ha logrado definir una identidad y una agenda propias; aqu&iacute; es donde tiene sus bases m&aacute;s s&oacute;lidas, enraizadas en movimientos sociales y donde ha impulsado una agenda novedosa de izquierda post&#45;materialista y materialista a la vez que no se ha visto en otros estados. Pol&iacute;ticas y medidas de vanguardia tales como la despenalizaci&oacute;n del aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo, por mencionar algunas, son &uacute;nicas en el pa&iacute;s y ponen en evidencia que el PRD ha logrado no s&oacute;lo vincularse con el MUP sino tambi&eacute;n, de otra forma, con organizaciones de una nueva izquierda como grupos feministas y el movimiento LGBT.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No hemos visto esta agenda en otros estados. H&eacute;ctor Ch&aacute;vez y Ver&oacute;nica Silsa, por ejemplo, plantean en su an&aacute;lisis de Michoac&aacute;n que el PRD se movi&oacute; m&aacute;s hacia el centro pol&iacute;tico y ha dado la impresi&oacute;n de indefinici&oacute;n ideol&oacute;gica. Francisco Muro plantea que en Zacatecas Amalia Garc&iacute;a incorpor&oacute; una perspectiva de g&eacute;nero en todos sus programas de gobierno. Eso fue relevante pero no se acerc&oacute; a la agenda del D.F. Tampoco han impulsado otros estados el esquema de participaci&oacute;n ciudadana y gobernabilidad democr&aacute;tica que explica Luc&iacute;a &Aacute;lvarez en su cap&iacute;tulo sobre los gobiernos perredistas en el D.F. El PRD del D.F parece ser &uacute;nico por sus or&iacute;genes y su forma particular de estructurarse con los actores que act&uacute;an en este espacio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda reflexi&oacute;n es que hay estados del norte del pa&iacute;s en donde el PRD es pr&aacute;cticamente inexistente; ah&iacute;, por ejemplo, obtiene porcentajes de voto de menos del 5%. La desigualdad territorial es uno de sus mayores retos. Ser&iacute;a relevante tener mayor presencia en el pa&iacute;s no s&oacute;lo por un objetivo electoral sino tambi&eacute;n para difundir una agenda pol&iacute;tica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A este reto se agregan los expuestos en la &uacute;ltima parte del volumen por V&iacute;ctor Manuel Durand, Silvia G&oacute;mez Tagle, Jos&eacute; Woldenberg, Gustavo Urbina, Cuauht&eacute;moc C&aacute;rdenas y Mar&iacute;a del Carmen Legorreta. Entre &eacute;stos, los autores mencionan el papel ambiguo del PRD en la democracia, esto es, participar en las elecciones y el gobierno y al mismo tiempo erosionar las instituciones al no reconocer, por ejemplo, los resultados electorales. Tener la riqueza de la diversidad de corrientes pero a la vez vivir en un conflicto interno permanente y tener una precaria vida organizativa. No ser capaz de promover cambios m&aacute;s profundos a trav&eacute;s de acciones contestatarias como la resistencia civil, ni de dialogar con las izquierdas sociales. No poder generar un proyecto articulado como s&iacute; lo han hecho otras izquierdas en Am&eacute;rica Latina. Tal vez una de las mayores interrogantes es si la salida de L&oacute;pez Obrador representar&aacute; el incentivo para generar los cambios internos que necesita o s&oacute;lo se enfrentar&aacute; a un competidor que lo debilitar&aacute; en el largo plazo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Katz, Richard S. y Peter Mair, eds., 1994, <i>How Parties Organize. Change and Adaptation in Party Organizations in Western Democracies</i>, Londres, Sage Publications.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6014635&pid=S0188-7653201300020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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