<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-7653</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Perfiles latinoamericanos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Perf. latinoam.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-7653</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Académica de México]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-76532013000200010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cuba en la era de Raúl Castro: Reformas económico-sociales y sus efectos]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bobes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Velia Cecilia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>42</numero>
<fpage>233</fpage>
<lpage>239</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-76532013000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-76532013000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-76532013000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Carmelo Mesa Lago, <i>Cuba en la era de Ra&uacute;l Castro. Reformas econ&oacute;mico&#45;sociales y sus efectos</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Velia Cecilia Bobes*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Madrid, Colibr&iacute;, 2012, 336 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctora en Ciencias Sociales por El Colegio de M&eacute;xico. Profesora&#45;investigadora de la Flacso M&eacute;xico</i>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando, en 2006, una grave enfermedad oblig&oacute; a Fidel Castro a traspasar la direcci&oacute;n del gobierno cubano a su hermano Ra&uacute;l, &eacute;ste, al tiempo que se declaraba m&aacute;s un continuador que un reformador de la obra de la Revoluci&oacute;n afirm&oacute; que para enfrentar la crisis de la econom&iacute;a cubana eran necesarias reformas "estructurales y de concepto". Tales reformas debieron esperar, no obstante, algo de tiempo para comenzar a concretarse en el conjunto de directrices contenidas en los "Lineamientos de la Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica y Social del Partido y la Revoluci&oacute;n" puestos a discusi&oacute;n en 2010 y aprobados finalmente en el VI Congreso del PCC de 2011.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Cuba en la era de Ra&uacute;l Castro</i>. <i>Reformas econ&oacute;mico&#45;sociales y sus efectos</i> (Madrid, Colibr&iacute;, 2012), tiene por objetivo analizar este proceso de "actualizaci&oacute;n del modelo" socialista. Su autor, Carmelo Mesa Lago &#151;la principal autoridad en el campo de los estudios sobre la econom&iacute;a cubana post 1959&#151; cuenta para ello con el aval de una larga carrera a lo largo de la cual ha producido los an&aacute;lisis m&aacute;s comprensivos, bien documentados, actualizados y objetivos sobre las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de la revoluci&oacute;n cubana. &Eacute;ste, su libro m&aacute;s reciente, no constituye una excepci&oacute;n sino m&aacute;s bien una excelente culminaci&oacute;n &#151;y uso esta palabra en su acepci&oacute;n de punto m&aacute;s elevado&#151; del l&uacute;cido y revelador an&aacute;lisis que ha realizado en todos estos a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Escrito con un lenguaje claro y sencillo que no desatiende el rigor cient&iacute;fico, el libro puede ser le&iacute;do f&aacute;cilmente tanto por acad&eacute;micos y especialistas que buscan datos duros y referencia confiables, como por el gran p&uacute;blico interesado en conocer la realidad cubana actual y su perspectiva a futuro. La manera en que est&aacute; estructurado, facilita al lector acompa&ntilde;ar al autor en sus derroteros argumentales y sus propuestas de interpretaci&oacute;n, ya que comienza con un resumen de la historia econ&oacute;mica y social de Cuba desde 1959 hasta 2012, que sirve como antecedente tanto a la caracterizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n actual de la econom&iacute;a, el sector externo y el bienestar social, como a comprender las causas y al estudio de las reformas en curso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque su t&iacute;tulo s&oacute;lo refiere al momento actual, en este libro Mesa Lago retoma y resume su enfoque sobre la evoluci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mico&#45;social desde 1959, a la cual caracteriza como una estrategia pautada por "ciclos" u oscilaciones pendulares "entre el idealismo y el pragmatismo" que suponen alejarse o acercarse al mercado. M&aacute;s que redundar en viejas reflexiones, esta inclusi&oacute;n de su impecable periodizaci&oacute;n de los ciclos econ&oacute;micos de la Revoluci&oacute;n cubana (inicialmente expuesta en <i>Cuba in the 1970s: Pragmatism and Institutionalization,</i> Albuquerque, University of New Mexico Press, 1974 y luego reformulada y actualizada sistem&aacute;ticamente en sus libros posteriores) permite al lector contextualizar la reforma actual y al autor proponer su balance de las mismas como parte de un proceso de largo plazo que funciona como precedente para una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda, tanto del meollo argumental del modelo anal&iacute;tico como de las conclusiones a las que se arriba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de estos ciclos rebasa lo puramente econ&oacute;mico y alcanza una visi&oacute;n comprensiva que integra el papel de factores externos e internos, las distintas pol&iacute;ticas y sus efectos espec&iacute;ficos sobre los diferentes sectores de la econom&iacute;a, el empleo y el bienestar social pero tambi&eacute;n (<i>last but not least</i>) su imbricaci&oacute;n e influencia sobre los mecanismos de control y el consenso. Con ello demuestra el predominio de la l&oacute;gica pol&iacute;tica en las decisiones econ&oacute;micas del gobierno y las consecuencias econ&oacute;mico&#45;sociales de las diferentes pol&iacute;ticas y estrategias de desarrollo en cada uno de los ocho ciclos estudiados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos antecedentes son el punto de partida para abordar el an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica interna entre 2006 y 2012 (Cap&iacute;tulo 2), el cual deja en claro la importancia de los efectos adversos de la crisis econ&oacute;mica internacional y la vuelta a viejas pr&aacute;cticas centralizadoras implantadas por Fidel entre 2002 y 2006. Para evaluarlo &#151;dada la escasez de cifras confiables y comparables en algunas estad&iacute;sticas clave&#151; el autor se apoya en un arduo trabajo de producci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de indicadores, construidos de manera prodigiosa a partir de las cifras disponibles en una buena cantidad de fuentes dispersas. Estos datos (crecimiento y composici&oacute;n de PIB, formaci&oacute;n de capital, inflaci&oacute;n y producci&oacute;n agropecuaria; exportaciones e importaciones, t&eacute;rminos de intercambio y balanza de pagos, inversi&oacute;n extranjera por sectores, entre otros), son complementados por el an&aacute;lisis de la relaci&oacute;n de la econom&iacute;a cubana con sus principales socios internacionales (Cap&iacute;tulo 3); partiendo de la importancia de este rubro para una econom&iacute;a que hist&oacute;ricamente ha mostrado una fuerte dependencia con alg&uacute;n socio comercial principal, en este tema sobresale la modificaci&oacute;n de la distribuci&oacute;n del volumen de comercio de mercanc&iacute;as en el &uacute;ltimo quinquenio que lleva a Venezuela al primer lugar con 42% (concentrando tambi&eacute;n el mayor d&eacute;ficit) lo que, agregando la compra de servicios profesionales cubanos, la inversi&oacute;n directa y los subsidios al petr&oacute;leo, se estima en US$13,000 millones o 21% del PIB (algo mayor que la relaci&oacute;n con la URSS en su mejor a&ntilde;o). En el volumen de comercio, le siguen con una amplia brecha China y Canad&aacute;, mientras que Rusia &#45;principal socio hasta 1989&#45; desciende al lugar 12. Es interesante el an&aacute;lisis de la posici&oacute;n de Estados Unidos porque trae consigo una reflexi&oacute;n sobre el tema del embargo, cuyas consecuencias tambi&eacute;n se toman en consideraci&oacute;n; a pesar de ello, y a partir de su flexibilizaci&oacute;n relativa por la enmienda del a&ntilde;o 2000, este pa&iacute;s es hoy el principal abastecedor de alimentos y bebidas para Cuba (aunque ha ca&iacute;do en t&eacute;rminos del volumen de comercio de la posici&oacute;n 5 a la 7). Como balance del sector externo se aprecia la no recuperaci&oacute;n de las exportaciones y un notable aumento de las importaciones lo que resulta en el crecimiento del d&eacute;ficit comercial a cifras record. En su conjunto, estos datos revelan el grave deterioro de la situaci&oacute;n, aunque tambi&eacute;n se valoran los r&eacute;ditos alcanzados en la balanza de servicios, especialmente por los pagos cuantiosos de Venezuela.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La caracterizaci&oacute;n termina con el examen de los diversos programas de pensiones, salud, empleo, salario, vivienda y asistencia social que muestra el deterioro de casi todos estos indicadores. Este an&aacute;lisis del bienestar social (Cap&iacute;tulo 4) &#151;tema en el cual Mesa Lago es un experto&#151; se desarrolla con un enfoque que permite analizar la pol&iacute;tica social actual no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de su eficiencia y viabilidad sino tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de sus implicaciones pol&iacute;ticas y sus efectos sobre la poblaci&oacute;n, lo que constituye un insumo invaluable para las discusiones sobre equidad y desigualdad que al d&iacute;a de hoy son el mayor desaf&iacute;o de una reforma que intenta "actualizar el modelo sin abandonar el socialismo". Adem&aacute;s demuestra con cifras oficiales una ca&iacute;da dr&aacute;stica en la asistencia social a contrapelo de la necesidad de extenderla frente a los efectos adversos de varias de las reformas estructurales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n de las reformas (cap&iacute;tulos 5 y 6) recupera el debate nacional en torno a los Lineamentos y los Acuerdos, poniendo especial atenci&oacute;n a las reflexiones de economistas y otros cient&iacute;ficos sociales de la Isla que se rese&ntilde;an minuciosamente. En la discusi&oacute;n sobre de la orientaci&oacute;n deseable del nuevo modelo afloran problemas de concepto como la disyuntiva entre crear un modelo propio o seguir los caminos (exitosos) de China o Vietnam. Al respecto, Mesa Lago destaca el atractivo que pueden tener estos modelos para la dirigencia cubana, ya que combinan dinamismo econ&oacute;mico con control pol&iacute;tico y, aunque parece mostrar cierta inclinaci&oacute;n a favor de las ventajas del modelo vietnamita, no deja de advertir que a pesar de las semejanzas, tambi&eacute;n existen considerables diferencias entre esos pa&iacute;ses y Cuba (especialmente con China), lo cual requerir&iacute;a ciertos ajustes al contexto cubano. Otros debates conceptuales son el referido a las formas de propiedad, donde una nueva conceptualizaci&oacute;n de la propiedad socialista (disociada de lo estatal) sugiere alternativas de socializaci&oacute;n como la cooperativa y la autogesti&oacute;n; tambi&eacute;n los que apuntan hacia la aceptaci&oacute;n casi un&aacute;nime de la ampliaci&oacute;n de las formas no estatales como el empleo por cuenta propia y el usufructo de la tierra; la eliminaci&oacute;n de "gratuidades indebidas" y la racionalizaci&oacute;n (recorte de gastos) de los subsidios a los alimentos y los servicios sociales gratuitos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos de estos cambios conceptuales se han visto reflejados en las medidas de la reforma, que el autor analiza y clasifica en tres tipos diferentes: 1) Medidas Administrativas, destinadas a mejorar la eficiencia en la gesti&oacute;n (como el perfeccionamiento empresarial, la lucha contra la corrupci&oacute;n y la indisciplina laboral y mayor apertura a la cr&iacute;tica); 2) Cambios no Estructurales que, aunque no modifican la "m&eacute;dula del sistema", s&iacute; corrigen exclusiones y prohibiciones (como el acceso a hoteles y sitios tur&iacute;sticos para los ciudadanos cubanos, permisos a transportistas privados, aumento de salarios, reforma de las pensiones, y eliminaci&oacute;n de gratuidades y subsidios); y 3) Reformas Estructurales &#151;destinadas a modificar "las bases materiales y organizativas del funcionamiento de la econom&iacute;a" (p. 237) que requieren del largo plazo (cuya &uacute;nica manifestaci&oacute;n reciente ser&iacute;a la entrega de tierras en usufructo).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muy revelador resulta el an&aacute;lisis sobre la expansi&oacute;n del trabajo por cuenta propia y en el sector no estatal, ya que presenta datos de la evoluci&oacute;n de su proporci&oacute;n en la estructura de empleos entre 2000 y 2010 (distinguiendo el trabajo por cuenta propia, los cooperativistas y otros privados, Cuadro 30, p. 260) que muestran un crecimiento sostenido entre 2000 y 2004 y un descenso (tambi&eacute;n sostenido) a partir del 2005. Estos datos pueden analizarse mejor si atendemos a los proporcionados en el Cuadro 32 (p. 286) que expone el aumento del trabajo por cuenta propia desde 2009 y los estimados para 2012 y 2015. Aqu&iacute; podr&iacute;a observarse un efecto positivo de la reforma sobre la tasa de crecimiento de este sector del empleo, que aumenta de 1.6% en 2009 (2.8% de la fuerza de trabajo) a una proyecci&oacute;n de 158.9% en 2015 (cuando llegar&iacute;a a ser un 35.2% de la misma). Tales cifras apoyan la tesis del autor en cuanto a los beneficios de los ciclos pragm&aacute;ticos para la econom&iacute;a cubana, pero en este caso no son interpretados desde una visi&oacute;n rom&aacute;ntica (a menudo presente en los an&aacute;lisis proyectivos de la econom&iacute;a cubana) sino destacando tambi&eacute;n las limitaciones de este tipo de trabajo y sus efectos negativos en el aumento de la informalidad y la desprotecci&oacute;n y vulnerabilidad a la que estos trabajadores suelen estar sometidos &#45;una de las principales consecuencias previsibles de las primeras medias de la reforma y que, lamentablemente no se encuentra a&uacute;n en el centro de la discusi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro est&aacute; dedicado a la evaluaci&oacute;n de los efectos de la reforma, una decisi&oacute;n audaz (ya que como &eacute;l mismo reconoce tal valoraci&oacute;n se dificulta por lo reciente e inconcluso del proceso) que el autor enfrenta con gran maestr&iacute;a. En las p&aacute;ginas 277 y 278, presenta un resumen de inmensa utilidad para todos los que nos dedicamos al estudio de temas cubanos; se trata del Recuadro 3 donde se sintetizan todas y cada una de las reformas, clasificadas por tipo (administrativas, no estructurales y estructurales) precisando la fecha de aprobaci&oacute;n (real o prevista), sus objetivos y sus efectos espec&iacute;ficos. Ah&iacute; se aprecia que a&uacute;n faltan por implementarse algunas muy importantes como la eliminaci&oacute;n de la dualidad monetaria, el aumento del salario real, el fortalecimiento de la propiedad cooperativa y su autonom&iacute;a y la apertura de nuevos sectores a la inversi&oacute;n extranjera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de ello, resulta claro que las decisiones del nuevo modelo, aunque son positivas, "no transforman sustancialmente el modelo actual sino que proponen actualizarlo en forma gradual y programada" (p. 253); en aras de preservar el socialismo, a&uacute;n mantienen "trabas y desincentivos que restringen su efectividad para resolver los problemas" (p. 253), aun as&iacute;, el autor eval&uacute;a esta reforma como la m&aacute;s extensa y profunda realizada al modelo socialista desde 1959. El balance de lo positivo incluye la incipiente racionalizaci&oacute;n estatal, la lucha contra la corrupci&oacute;n, el pago de adeudos a productores agr&iacute;colas, el aumento de las actividades privadas (que solucionan problemas a los ciudadanos), y la (discreta) reducci&oacute;n del d&eacute;ficit en las pensiones o el recorte del gasto social. A la vez, se&ntilde;ala los obst&aacute;culos que enfrenta la nueva estrategia; entre ellos la reticencia a abandonar el modelo de planificaci&oacute;n estatal; el predominio de la empresa estatal; los candados a la concentraci&oacute;n de la propiedad y la visi&oacute;n de la inversi&oacute;n extranjera s&oacute;lo como "complemento" de la estatal en sectores estrat&eacute;gicos; las fallas en el dise&ntilde;o y la profundidad de los cambios necesarios y dilaciones en la implementaci&oacute;n (como la lentitud en los despidos anunciados y la creaci&oacute;n de empleos no estatales) y, el gran tema pendiente de la dualidad monetaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos de estos impedimentos est&aacute;n relacionados m&aacute;s con la voluntad pol&iacute;tica de los gobernantes (falta de acuerdo al interior de la &eacute;lite, temor a la p&eacute;rdida o al debilitamiento del control pol&iacute;tico, la inercia burocr&aacute;tica, o la ambivalencia frente a la alternativa del cambio o la permanencia del <i>status quo</i>) que a los desaf&iacute;os estructurales. Esta interpretaci&oacute;n se fundamenta en el an&aacute;lisis de los ciclos econ&oacute;micos precedentes, que muestra c&oacute;mo medidas que comenzaban a dar resultados positivos fueron frenadas o revertidas, delineando un patr&oacute;n recurrente donde las decisiones pol&iacute;ticas de la dirigencia (y sus preocupaciones en torno a la erosi&oacute;n que los modelos m&aacute;s orientados al mercado puedan traer sobre el control econ&oacute;mico, pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico) se han impuesto sobre la l&oacute;gica racional de maximizar los beneficios. Por ello, las recomendaciones del autor para perfeccionar la "actualizaci&oacute;n" son muy claras y apelan al &aacute;mbito de la toma de decisiones: m&aacute;s prisa, m&aacute;s firmeza y mayor profundidad en las reformas estructurales para lograr mayor productividad, aumentar las exportaciones, sustituir las importaciones, crecer econ&oacute;micamente y mejorar el bienestar social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aporte fundamental de este libro es ofrecer una radiograf&iacute;a de la situaci&oacute;n actual que no se limita a lo econ&oacute;mico (aunque &eacute;ste sea su objetivo principal) sino que pone sobre el tapete otras cuestiones que tambi&eacute;n forman parte del bienestar y que deben ser afrontadas en un di&aacute;logo amplio e incluyente sobre el futuro del pa&iacute;s. Ya que estas nuevas directrices (aunque dirigidas a la econom&iacute;a) implican una reformulaci&oacute;n de la relaci&oacute;n Estado&#45;sociedad, marcan nuevos desaf&iacute;os al dise&ntilde;o del sistema pol&iacute;tico y a su ideolog&iacute;a legitimante. La reforma econ&oacute;mica ha puesto en marcha (quiz&aacute; como un efecto no esperado) un proceso de transformaci&oacute;n social, y sus profundos alcances sociales, ideol&oacute;gicos y pol&iacute;ticos implican problemas que demandan una discusi&oacute;n a fondo; entre ellos podr&iacute;a mencionar el incremento de la heterogeneidad social, la diversificaci&oacute;n de sujetos econ&oacute;micos y el crecimiento de la desigualdad de ingresos y estilos de vida, que conducir&aacute; inevitablemente (a mediano y largo plazo) a una "re&#45;estratificaci&oacute;n social"; la expansi&oacute;n del trabajo por cuenta propia y otras formas de propiedad no estatal junto a la nueva pol&iacute;tica fiscal que modifican la percepci&oacute;n del trabajo y los ingresos y ponen fin a la satanizaci&oacute;n del dinero y la riqueza que hab&iacute;a prevalecido en la cultura pol&iacute;tica oficial; por &uacute;ltimo, el retraimiento del Estado y la contracci&oacute;n de sus mecanismos (igualitarios) de protecci&oacute;n y distribuci&oacute;n que favorece la constituci&oacute;n de nuevos actores y el fortalecimiento de la sociedad civil. Todos estos elementos, confirman la idea de que la reforma econ&oacute;mica es un paso fundamental (pero no suficiente); el pa&iacute;s necesita adem&aacute;s cambios pol&iacute;ticos, ideol&oacute;gicos y jur&iacute;dicos para facilitar, profundizar y dar certidumbre a la reforma.</font></p>      ]]></body>
</article>
