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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La protesta social en América Latina. Cuaderno de Prospectiva Política 1]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Fernando Calder&oacute;n Guti&eacute;rrez (coord.), <i>La protesta social en Am&eacute;rica Latina. Cuaderno de Prospectiva Pol&iacute;tica 1</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Joalin&eacute; Pardo N&uacute;nez*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Doctora en Ciencias Sociales con menci&oacute;n en Sociolog&iacute;a por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede acad&eacute;mica de M&eacute;xico</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La Protesta Social en Am&eacute;rica Latina</i> es el primer cuaderno de perspectiva pol&iacute;tica, una iniciativa del Proyecto de An&aacute;lisis Pol&iacute;tico y Escenarios Prospectivos (PAPEP), del Bur&oacute; Regional para Am&eacute;rica Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La colecci&oacute;n a la que pertenece esta obra parte del an&aacute;lisis del proceso de revaloraci&oacute;n de la pol&iacute;tica que vivi&oacute; la regi&oacute;n en la &uacute;ltima d&eacute;cada; profundiza en sus caracter&iacute;sticas y revisa, en el primer n&uacute;mero, su vinculaci&oacute;n con la gesti&oacute;n del conflicto social; en el segundo n&uacute;mero, la gesti&oacute;n de la crisis econ&oacute;mica global; en el tercero, la emergencia de distintos procesos de cambio sociopol&iacute;tico en la regi&oacute;n, y en el cuarto, las caracter&iacute;sticas y orientaciones del liderazgo pol&iacute;tico que lo impuls&oacute;, lo sustenta y lo proyecta. Todos estos cuadernos apuntan a fortalecer el ejercicio de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La Protesta Social en Am&eacute;rica Latina</i> presenta los resultados de una investigaci&oacute;n del papep&#45;PNUD en torno a los imaginarios del conflicto social latinoamericano, seg&uacute;n fueron narrados por 54 peri&oacute;dicos de la prensa escrita en 17 pa&iacute;ses de la regi&oacute;n<sup><a href="#notas">1</a></sup> en un periodo de once meses que va de octubre de 2009 a septiembre de 2010.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas las noticias referentes a conflictos sociales<sup><a href="#notas">2</a></sup> publicadas en 54 peri&oacute;dicos fueron recopiladas y analizadas en torno a cuatro categor&iacute;as de an&aacute;lisis: campos del conflicto, conflictividad, niveles de radicalizaci&oacute;n y orientaci&oacute;n pol&iacute;tica del gobierno hacia el conflicto. Adem&aacute;s de dichas categor&iacute;as, se consideraron variables como el tipo de conflicto, los actores dentro del conflicto y las regiones del conflicto, entre otras.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro abre con un cap&iacute;tulo conceptual en torno a la pol&iacute;tica constructivista entendida como el mejor recurso para procesar conflictos. En el segundo cap&iacute;tulo se realiza un balance de la crisis global en las econom&iacute;as centrales y los conflictos que &eacute;sta suscita. El cap&iacute;tulo tres trata brevemente los conflictos hist&oacute;ricos en Am&eacute;rica Latina, como par&aacute;metro para comprender los conflictos actuales. El cap&iacute;tulo cuatro se refiere a la din&aacute;mica general del conflicto en la regi&oacute;n, mientras que los cap&iacute;tulos quinto, sexto y s&eacute;ptimo se concentran en analizar los tres principales campos de conflictividad detectados en el an&aacute;lisis: reproducci&oacute;n social, institucional y cultural. El cap&iacute;tulo ocho trata de los conflictos en la red y del uso que los actores y movimientos sociales hacen de ella. El libro concluye con la construcci&oacute;n de escenarios prospectivos de conflicto basados en la proyecci&oacute;n de las principales tendencias emp&iacute;ricas registradas, as&iacute; como en estudios de prospectivas econ&oacute;micas de la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante mencionar que, a pesar del t&iacute;tulo, la protesta social como manifestaci&oacute;n de la sociedad civil organizada no es en realidad el actor central del libro, sino el conflicto como proceso necesario para que la democracia avance. No presenta un an&aacute;lisis a fondo de la protesta social en Am&eacute;rica Latina . De hecho, el actor movimiento social est&aacute; ausente en &eacute;l, as&iacute; como otros actores sociales que hist&oacute;ricamente han estelarizado procesos de lucha. En su lugar, el libro se concentra en el conflicto como detonante de la democracia, y lo revisa desde categor&iacute;as generales de su manifestaci&oacute;n y de su procesamiento por parte de los estados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El punto de partida para los autores es entender la democracia como un orden donde el conflicto social, como dato de la realidad latinoamericana, es parte indispensable de los procesos de cambio. El conflicto en este sentido encierra potenciales positivos de transformaci&oacute;n; es la ausencia de capacidades para gestionar los conflictos, ya sea del Estado o de la sociedad misma, lo que lleva a su escalamiento en la protesta, a su radicalizaci&oacute;n o a la respuesta violenta para contenerlo y negarlo. Es la falta de marcos institucionales que no ofrecen plataformas de di&aacute;logo y negociaci&oacute;n lo que hace del conflicto una situaci&oacute;n de estancamiento para la democracia.	</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El constructivismo pol&iacute;tico es la clave que proponen los autores para abordar la gesti&oacute;n del conflicto en Am&eacute;rica Latina, para lo cual se necesitan tanto capacidades pol&iacute;tico&#45;institucionales, como espacios de di&aacute;logo y una sociedad propositiva. En el constructivismo pol&iacute;tico, la pol&iacute;tica es vista como un sistema de expectativas y de reconocimientos rec&iacute;procos, en el que se establecen normas de reciprocidad en espacios de deliberaci&oacute;n en los cuales se redefinen identidades sociales y pol&iacute;ticas en conflicto. El constructivismo pol&iacute;tico implica interacci&oacute;n y reconocimiento del otro. Es lo opuesto a la b&uacute;squeda de hegemon&iacute;a dentro de un sistema de opciones finales en el cual el otro es un enemigo a ser derrotado. En este sentido el libro no es &uacute;nicamente una apuesta de los autores sino del PNUD mismo para revisar el procesamiento de los conflictos a lo largo de sus cuadernos sobre gobernabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los medios de comunicaci&oacute;n son el elemento de donde se recogen los datos para el estudio, con la consideraci&oacute;n de que &eacute;stos reconfiguran constantemente el conflicto y sus dimensiones, en tanto fuentes de poder que construyen significados e imaginarios p&uacute;blicos as&iacute; como espacios donde el conflicto se decide o se interpreta. Tambi&eacute;n elaboran narrativas e imaginarios colectivos cuando aportan informaci&oacute;n sobre el conflicto, interpret&aacute;ndolo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conflictos revisados tienen como ingrediente contextual la globalizaci&oacute;n como orden mundial y el neoliberalismo como marco econ&oacute;mico, en cuya decisi&oacute;n de implementaci&oacute;n se excluy&oacute; la participaci&oacute;n ciudadana, lo cual dio lugar a crisis concretas en los &aacute;mbitos de la reproducci&oacute;n social, la cultura y la legitimidad institucional. La globalizaci&oacute;n entonces es un d&iacute;namo generador de conflictividad, y el cap&iacute;tulo dos del libro realiza un balance de la crisis global en las econom&iacute;as centrales y los conflictos que ella suscita, concentr&aacute;ndose en pa&iacute;ses del norte y en la emergencia, dentro del mismo contexto global, de los BRics.<sup><a href="#notas">3</a></sup> Este cap&iacute;tulo hace una revisi&oacute;n sint&eacute;tica de los choques sociales que se han dado en las sociedades civiles y entre &eacute;stas y las c&uacute;pulas empresariales o gobernantes al ser excluidas de las direcciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas de sus pa&iacute;ses. Estos conflictos, a&uacute;n en boga, servir&iacute;an para entender mejor los actuales conflictos en los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos de Am&eacute;rica Latina, si fueran incorporados en el an&aacute;lisis de los cap&iacute;tulos subsecuentes. Sin embargo, las categor&iacute;as de an&aacute;lisis que se emplean en el libro, y las diferentes variables, no se introducen hasta el tercer cap&iacute;tulo, lo que impide una lectura sistem&aacute;tica desde el inicio que permita elaborar un gui&oacute;n comparativo a lo largo del texto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo tres hace una revisi&oacute;n hist&oacute;rica, bastante sint&eacute;tica, pero tambi&eacute;n bastante completa en su marco hist&oacute;rico y contextual, de las tendencias pol&iacute;ticas que han existido en Am&eacute;rica Latina para procesar, o intentar gestionar, el conflicto por parte de los gobiernos. En Am&eacute;rica Latina las elites de poder han sido m&aacute;s dominantes que dirigentes; han procesado los conflictos con ensayos diferentes de pol&iacute;ticas para lograr la gobernabilidad. El libro ofrece un buen panorama de estos ensayos, sus or&iacute;genes y sobre todo sus consecuencias en la estructura de las diferentes formas de protesta que se detectan en la regi&oacute;n. Como formas de gobierno, tuvieron un papel determinante en moldear la sociedad y sus estrategias para posicionar el conflicto, como el populismo creador de nacionalismo, las dictaduras y su debilidad institucional para regular y organizar el conflicto, y la vida social y la democratizaci&oacute;n diferenciada que dio lugar a distintas relaciones gobierno&#45;sociedad para el procesamiento de conflictos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas formas de gobierno se reconfiguran en distintas formas de procesar los conflictos emanados de la sociedad, despu&eacute;s de la transici&oacute;n aceptada como consolidada a la democracia. Los autores llaman a estas distintas formas "orientaciones pol&iacute;ticas" y las constituyen como categor&iacute;as de an&aacute;lisis, aunque no queda claro cu&aacute;les orientaciones pol&iacute;ticas predominan seg&uacute;n el tipo de r&eacute;gimen anterior al democr&aacute;tico en los diferentes pa&iacute;ses, lo cual aportar&iacute;a al hilado del texto para contextualizar las diferentes variables de an&aacute;lisis que se presentan posteriormente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las orientaciones pol&iacute;ticas que los autores consideran como categor&iacute;as de an&aacute;lisis, de acuerdo con la capacidad institucional que se configur&oacute; en los gobiernos para lidiar con las crisis pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas contempor&aacute;neas son: modernizaci&oacute;n conservadora, reformismo pr&aacute;ctico, neodesarrollismo indigenista, y nacional popular. Estas formas de orientaci&oacute;n pol&iacute;tica se combinan aunque, por lo general, una tiende a dominar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo cuarto se introducen los dem&aacute;s elementos del an&aacute;lisis para los 2,318 conflictos que se detectaron y procesaron en la base de datos que sustenta el libro. Destacan entre &eacute;stos los campos del conflicto, es decir, los tipos de demandas y luchas que se publicaron en la prensa durante el periodo de estudio. Esta tipolog&iacute;a constituye un aporte importante de los autores para entender las principales causas de conflictos percibidas por la sociedad y que en su mayor&iacute;a (80%) se dirigen al Estado como actor demandado. En tres campos de conflicto se engloba el total de las luchas revisadas: conflictos por reproducci&oacute;n social que comprenden todos aquellos orientados a lograr una mejor calidad de vida; los conflictos institucionales, es decir, aquellos que buscan mayor eficacia y legitimidad por parte de las instituciones del Estado o ante el Estado, y los conflictos culturales dirigidos a cambiar los modos de vida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra categor&iacute;a de an&aacute;lisis generada por los autores es la relaci&oacute;n del Estado con la sociedad para el procesamiento de conflictos, lo cual conduce al an&aacute;lisis del tipo de respuesta que el Estado tiene para dar cauce a las demandas ciudadanas, independientemente de sus contenidos. Los autores distinguen estados s&oacute;lidos que articulan marcos institucionales para manejar importantes niveles de conflictividad de manera consensual (como el caso de Uruguay); estados con medianas e irregulares capacidades para procesar los conflictos, con una l&oacute;gica negociadora a mediante mecanismos semiinformales de arbitraje y negociaci&oacute;n, en los que se dan conflictos medios a importantes (Brasil); sociedades con alta capacidad e intensa tradici&oacute;n de movilizaci&oacute;n ante un Estado con capacidades d&eacute;biles e ineficientes para procesar los conflictos en los marcos institucionales (Per&uacute; y Bolivia), y estados fuertes con sociedades con niveles relativamente bajos de acci&oacute;n colectiva y protesta (Costa Rica, Chile).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El intento con esta categor&iacute;a generalizadora de los procesos entre Estado y sociedad es interesante y permite aproximarse a entender el avance hacia el constructivismo pol&iacute;tico en los diferentes pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, pero a ello no contribuye el an&aacute;lisis general que posteriormente se presenta, en cuanto se arroja la informaci&oacute;n al terreno de lectura y se diluye el an&aacute;lisis en una multiplicidad de variables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo cinco, con el an&aacute;lisis concreto de los conflictos por reproducci&oacute;n social (los m&aacute;s numerosos con 1097 casos), referidos a las capacidades de una sociedad para continuarse o cambiar a lo largo del tiempo, asociada a umbrales b&aacute;sicos de calidad de vida, al concepto de bienestar y de vida digna como condici&oacute;n para la libertad es el mejor logrado, pues incorpora un buen marco te&oacute;rico de conceptos y posicionamientos que permite contextualizar el an&aacute;lisis de este campo de conflicto con la desigualdad social como factor detonante de estas demandas. El an&aacute;lisis de este cap&iacute;tulo y de los subsecuentes alrededor de cada campo de conflicto toma la temperatura de cada pa&iacute;s en materia de percepci&oacute;n de la desigualdad (con el uso de datos del latinobar&oacute;metro), compar&aacute;ndolas con los datos duros arrojados por las estad&iacute;sticas. Queda como gran faltante en este cap&iacute;tulo establecer el cruce entre desigualdad en el ingreso y el n&uacute;mero de conflictos que se presentan por pa&iacute;s, datos que se encuentran separados en el an&aacute;lisis. No obstante, el cap&iacute;tulo permite una buena discusi&oacute;n con los autores y una fluidez en la lectura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo sexto se refiere a los conflictos institucionales (874 casos detectados), que son los que tienen el potencial de trascender la defensa de derechos puntuales y de orientarse hacia la reestructuraci&oacute;n del sistema de reglas de distribuci&oacute;n y ejercicio del poder en un sentido m&aacute;s amplio. Aqu&iacute; tambi&eacute;n se presenta un marco te&oacute;rico y conceptual completo sobre el origen y las potenciales causas de este tipo de conflicto en la regi&oacute;n. Sin embargo, en el desarrollo anal&iacute;tico se formulan hip&oacute;tesis que, a partir de la informaci&oacute;n recopilada, siguen quedando sin posibilidad de ser respondidas, y abren al lector cuestionamientos que sin duda se pueden traducir en posteriores preguntas de investigaci&oacute;n con alta relevancia en materia de gobernabilidad para la regi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo siete, de conflictos culturales, contextualiza este tipo de lucha en las diferencias socioecon&oacute;micas y la historia de dominaci&oacute;n de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Ofrece explicaciones coherentes a la interpretaci&oacute;n de los datos y por categor&iacute;a de an&aacute;lisis. Aqu&iacute; tambi&eacute;n la recopilaci&oacute;n te&oacute;rica de las aproximaciones hacia los movimientos culturales, de &iacute;ndole identitario, &eacute;tnico, generacional o intelectual, es completa. Este conflicto, aunque el menos numeroso (374) es el de mayor alcance sist&eacute;mico, en tanto que, con el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y el conocimiento, se enlaza con movimientos similares a nivel mundial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las gr&aacute;ficas que se presentan en los cap&iacute;tulos anal&iacute;ticos de los campos de conflicto son homog&eacute;neas y esto facilita las comparaciones consistentes que el lector considere pertinente elaborar, para llegar a conclusiones propias o incluso preguntas nuevas de investigaci&oacute;n para las que el libro ofrece un buen punto documental de partida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La multiplicidad de variables que se arrojan a lo largo del texto permite hacer del mismo un buen documento de consulta para la investigaci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica. Sin embargo, no hace del mismo un estudio que permita entender los detonantes y los elementos de la protesta social en Am&eacute;rica Latina. M&aacute;s a&uacute;n porque no se documenta la soluci&oacute;n de 74% de los conflictos que se siguieron. Esto, como bien lo explica el libro mismo, se relaciona con la falta de noticias en la prensa. Sin embargo, el hecho de no haber podido documentar este final o ep&iacute;logo de los conflictos introduce un sesgo anal&iacute;tico en detrimento de las conclusiones de la situaci&oacute;n actual en materia de constructivismo pol&iacute;tico, pues el proceso queda incompleto y por tanto tambi&eacute;n las conclusiones que deben matizarse en tanto que no se sabe si hubo una negociaci&oacute;n, o una apertura institucional para dar fin a los conflictos. Esto tambi&eacute;n debilita la categor&iacute;a de orientaciones pol&iacute;ticas cuya existencia est&aacute; sustentada en la respuesta del Estado al conflicto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La agrupaci&oacute;n de los pa&iacute;ses por orientaci&oacute;n pol&iacute;tica o por regi&oacute;n (andina, cono sur, Centroam&eacute;rica), obliga a que el lector interesado en un pa&iacute;s en particular se remita a las fuentes bibliogr&aacute;ficas, lo que indudablemente sirve como fuente generadora de mayor conocimiento, aunque el an&aacute;lisis que se hace de la informaci&oacute;n dentro del libro mismo es muy general y a menudo se limita a una descripci&oacute;n del contenido gr&aacute;fico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La protesta social en Am&eacute;rica Latina</i> es un buen documento de la situaci&oacute;n actual en materia de los campos de conflicto m&aacute;s relevantes en Am&eacute;rica Latina. Realiza an&aacute;lisis generales que si bien no ofrecen particular atenci&oacute;n a cada pa&iacute;s, s&iacute; dan un panorama importante de la relaci&oacute;n entre tipos de sociedad, motivos de los conflictos y orientaciones pol&iacute;ticas del Estado para gestionarlos. Sin embargo, debido a cuestiones relativas a la base de datos empleada, no permite realmente entender los procesos de gesti&oacute;n de conflictos ante los gobiernos. Ofrece un buen panorama de las&nbsp; tendencias de los conflictos iniciados por la sociedad, pero no se trata de un an&aacute;lisis integral ni integrado sobre el estado actual del conflicto. Uno de los talones de Aquiles del libro estriba en que la prensa escrita que no siempre refiere el final de los conflictos, como bien lo marcan los autores en el libro, pero adem&aacute;s en que no toma en cuenta las nuevas tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n, que son los medios vivos donde tambi&eacute;n se dan las batallas. El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo habla de estos medios como los campos en los que se construyen y se debaten gran n&uacute;mero de conflictos, pero no se integra esta discusi&oacute;n al texto, lo que deja un hueco importante en el panorama. Las nuevas subjetividades culturales est&aacute;n cada vez m&aacute;s asociadas con los usos sociales de las nuevas tecnolog&iacute;as por lo que dejarlas al margen del an&aacute;lisis, considerarlas por separado, introduce un sesgo importante al an&aacute;lisis.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conclusi&oacute;n a la que se arriba en todos los cap&iacute;tulos se relaciona con la necesidad de repensar el concepto mismo de la democracia, hacia una dimensi&oacute;n m&aacute;s deliberativa, plural y participativa. Tanto la democracia liberal como los nacionalismos t&iacute;picos de Am&eacute;rica Latina han fracasado en el reconocimiento de la legitimidad de los actores sociales y de sus demandas, y tienden a imponer agendas p&uacute;blicas sin escuchar ni tomar en cuenta los problemas reales de las sociedades. Tal vez por eso los patrones de desigualdad que permean todos los conflictos, ya sea con actores de mercado, de gobierno o de la misma sociedad civil, se mantienen fuertes hasta la fecha.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evidentemente, el reconocimiento de la interculturalidad de las sociedades latinoamericanas ser&aacute; un paso grande en el perfeccionamiento de las democracias de la regi&oacute;n, lo que conducir&aacute; a niveles aceptables de gobernabilidad, pero &eacute;sta es una apuesta pol&iacute;tica que subyace en el libro como conclusi&oacute;n, no como una directriz constante del an&aacute;lisis.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, el libro fija una serie de "escenarios de conflictividad social" hasta el 2015, que echan luz sobre aquellas tensiones a&uacute;n latentes que pudieran aflorar en las democracias contempor&aacute;neas. Para el planteamiento de estos escenarios se introducen nuevas variables: <i>clima social,</i> que depende del tipo de factores que impactan en la mejora o deterioro de la calidad de vida, as&iacute; como de sus tiempos y mecanismos; los <i>acumuladores de tensi&oacute;n</i> que se relacionan con la persistencia de un modelo de desarrollo excluyente (brechas sociales, participaci&oacute;n, desigualdad econ&oacute;mica), y los <i>detonadores de tensi&oacute;n</i> de largo plazo (desempleo masivo, hiperinflaci&oacute;n, deterioro de servicios, corte de subsidios, fraudes electorales). A partir del an&aacute;lisis de este nuevo grupo de variables que se confunden con las empleadas en la primera parte del libro, los autores proyectan cuatro posibles escenarios de gesti&oacute;n del conflicto en Am&eacute;rica Latina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer escenario se caracteriza por presentar climas sociales relativamente positivos y una importante capacidad de procesamiento de conflictos (Uruguay, Brasil, Costa Rica y Argentina); el segundo est&aacute; caracterizado por un clima social positivo pero con baja capacidad de procesamiento de los conflictos por parte del Estado (Chile, Colombia y Paraguay); en el tercero se encuentran pa&iacute;ses que en la coyuntura actual tienen problemas generados por un clima social deteriorado y limitaciones gubernamentales para procesar los conflictos (Venezuela, Guatemala, M&eacute;xico y Honduras); por &uacute;ltimo, en el escenario 4 se encuentran pa&iacute;ses con importantes capacidades de procesamiento de conflictos, pero con climas sociales de alta complejidad para desarrollar consenso y constancia en su interior (El Salvador, Bolivia, Ecuador, Rep&uacute;blica Dominicana y Per&uacute;).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El marco de estos escenarios en el cap&iacute;tulo 9 ofrece una buena s&iacute;ntesis de los an&aacute;lisis que se presentan a lo largo del libro; condensa en unos cuantos p&aacute;rrafos las categor&iacute;as que fueron m&aacute;s revisadas a lo largo del texto, y aborda las tendencias generales por grupo de pa&iacute;s, a&uacute;n si al revisar a cada uno en su contexto espec&iacute;fico &eacute;ste saliera considerablemente del escenario en el que est&aacute; ubicado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente el libro plantea que "el horizonte deseable, la situaci&oacute;n ideal es aquella en la que existen, a la vez, conflictos sociales y capacidades institucionales y pol&iacute;ticas para procesarlos". Lo contrario, afirman, es un Estado incapaz de asumir los desaf&iacute;os que plantean los conflictos sociales.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Notas</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, M&eacute;xico, Panam&aacute;, Paraguay, Per&uacute;, Rep&uacute;blica Dominicana, Uruguay y Venezuela. </font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Entendidos como procesos de interacci&oacute;n contenciosa entre actores sociales e instituciones, movilizados con diversos grados de organizaci&oacute;n y que act&uacute;an de manera colectiva de acuerdo con expectativas de mejora, de defensa de la situaci&oacute;n preexistente o proponiendo un contraproyecto social.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Nombre que se da a las econom&iacute;as emergentes: Brasil, Rusia, India y Sud&aacute;frica.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre la autora</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Joalin&eacute; Pardo N&uacute;&ntilde;ez</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">CBM Oficina de Coordinaci&oacute;n Londres No. 209 Col. Prados de Cuernavaca, Cuernavaca, Morelos, M&eacute;xico. CP. 62239 Tel: +52 777 311 56 74 </font><font face="verdana" size="2"><a href="mailto:joaline@gmail.com">joaline@gmail.com</a></font></p>      ]]></body>

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