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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>OEA y PNUD, <i>Nuestra democracia</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Roberto Garc&iacute;a Jurado*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2010, 260 pp. (Colecci&oacute;n Sociolog&iacute;a)</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Maestro en Ciencia Pol&iacute;tica por la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Profesor Investigador de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana Unidad Xochimilco.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante casi todo el siglo XX, el principal desaf&iacute;o pol&iacute;tico para los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina fue la amenaza de la irrupci&oacute;n de reg&iacute;menes autoritarios que desplazaran a los gobiernos electos democr&aacute;ticamente. Sin embargo, al parecer, la &eacute;poca de los gobiernos autoritarios en este subcontinente ha llegado a su fin; en nuestros d&iacute;as, salvo casos excepcionales, como el del presidente hondure&ntilde;o Manuel Zelaya en 2009, pocos son los casos de desalojo violento de gobiernos democr&aacute;ticos. En la actualidad, a diferencia de hace medio siglo, la regi&oacute;n est&aacute; gobernada por reg&iacute;menes democr&aacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto significa que en Am&eacute;rica Latina la democracia electoral ya no es una mera aspiraci&oacute;n o ficci&oacute;n; es una realidad. Claro, eso no significa que el conjunto de procedimientos e instituciones democr&aacute;ticas de la regi&oacute;n est&eacute;n libres de defectos y de problemas, pues muchos de ellos persisten enconadamente, pero lo que s&iacute; es cierto es que los fantasmas de los golpes de Estado, gobiernos militares o usurpaciones presidenciales no son ya el principal problema a resolver. Entonces &iquest;cu&aacute;les son los desaf&iacute;os que enfrentan ahora las democracias latinoamericanas?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta es la pregunta que trata de responder el informe <i>Nuestra democracia</i> preparado por la OEA y el PNUD, una especie de reedici&oacute;n y actualizaci&oacute;n del informe <i>La democracia en Am&eacute;rica Latina. Hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos</i> que hab&iacute;a preparado en 2004 el PNUD, el cual ten&iacute;a similares objetivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya desde el Informe de 2004, se hab&iacute;a prefigurado la respuesta que se reproduce y ampl&iacute;a en el de 2010: si bien en Am&eacute;rica Latina se ha logrado consolidar la democracia electoral, lo que sigue ahora es construir una democracia de ciudadan&iacute;a, una democracia en la que los individuos se conviertan en ciudadanos con plenos derechos; es decir, no s&oacute;lo nominales, sino reales y efectivos. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de esta declaraci&oacute;n general, &iquest;qu&eacute; significa una democracia de ciudadan&iacute;a? M&aacute;s a&uacute;n, &iquest;qu&eacute; es lo que la diferencia de una democracia electoral?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acogi&eacute;ndose a la cl&aacute;sica definici&oacute;n de T. H. Marshall, en el informe se entiende por ciudadan&iacute;a un amplio conjunto de derechos y atribuciones que deben disfrutar los individuos integrantes de una determinada sociedad y que se agrupan en tres &aacute;mbitos fundamentales: pol&iacute;tico, civil y social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podr&iacute;a decirse que hasta la contribuci&oacute;n seminal de Marshall (1950), la ciudadan&iacute;a se hab&iacute;a concebido como un conjunto determinado de derechos civiles y pol&iacute;ticos, pero no sociales. A partir de entonces, se ha desatado una discusi&oacute;n y pol&eacute;mica en torno a ello, que llega incluso hasta nuestros d&iacute;as, en las cuales la incorporaci&oacute;n de los derechos sociales a los derechos de ciudadan&iacute;a se ha convertido incluso en una divisa distintiva de la socialdemocracia y dem&aacute;s posturas igualitarias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, una de las contribuciones y atractivos del informe es tratar de operacionalizar los tres componentes de la definici&oacute;n de Marshall; es decir, lo pol&iacute;tico, lo civil y lo social: re&uacute;ne una serie de indicadores cuantitativos y cualitativos que permiten ponderar y sopesar los derechos o atribuciones que se consideran dentro de cada uno de estos tres &aacute;mbitos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, por ejemplo, en el Informe se recuperan o elaboran diferentes &iacute;ndices que permiten valorar si se realizan elecciones libres, limpias e incluyentes; si se cuenta con los apropiados frenos y contrapesos para las autoridades electas, o si existe el poder de los ciudadanos o sus representantes para cambiar la constituci&oacute;n; los cuales, sumados a algunos otros, permiten asignar una medida a la ciudadan&iacute;a pol&iacute;tica. Y lo mismo se hace con la ciudadan&iacute;a civil y social, de manera que, a partir de los elementos proporcionados, se puedan emitir juicios m&aacute;s elaborados acerca de la evoluci&oacute;n y situaci&oacute;n actual de los factores constitutivos de la ciudadan&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de toda la informaci&oacute;n proporcionada se puede hacer un balance m&aacute;s claro de la situaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, el cual no puede ser sino desalentador. La regi&oacute;n no s&oacute;lo es la m&aacute;s desigual del mundo, sino tambi&eacute;n la m&aacute;s violenta, la m&aacute;s corrupta y la m&aacute;s aquejada por otros problemas de similar gravedad. El balance que arroja el informe podr&iacute;a presentarse como una lista de d&eacute;ficits: d&eacute;ficit fiscal, d&eacute;ficit de representaci&oacute;n, d&eacute;ficit de Estado, d&eacute;ficit de ciudadan&iacute;a, y un largo recuento de fallas y carencias. Independientemente de que cada pa&iacute;s requerir&iacute;a un examen detallado de sus limitaciones y problemas, en el informe se hace un intento por identificar las debilidades y carencias m&aacute;s extendidas con el fin de sugerir algunas soluciones generales.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la parte conclusiva se detallan tres pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que podr&iacute;an contribuir a resolver algunos de los problemas m&aacute;s serios y avanzar as&iacute; en la construcci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a que se requiere. Estas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas son: la fiscal, la social y la de seguridad p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de la pol&iacute;tica fiscal cabe destacar la sugerencia de darle preeminencia a los impuestos directos sobre los indirectos, ya que la regi&oacute;n se caracteriza no s&oacute;lo por su escasa recaudaci&oacute;n, sino por su excesiva dependencia de las contribuciones indirectas, siendo que la experiencia de la mayor parte de los pa&iacute;ses desarrollados muestra que los impuestos indirectos tienen la caracter&iacute;stica de favorecer la redistribuci&oacute;n del ingreso, sobre todo los que recaen sobre las personas f&iacute;sicas m&aacute;s que sobre las corporaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que respecta a la pol&iacute;tica social, se propone un cambio radical en el enfoque, pasando de un esquema asistencial a ciertos principios de universalidad y solidaridad que promuevan m&aacute;s vigorosamente la integraci&oacute;n social. Tambi&eacute;n la experiencia muestra que los mayores efectos redistributivos se logran con subsidios de alcance universal, como educaci&oacute;n b&aacute;sica y salud p&uacute;blica. No obstante, aunque la recomendaci&oacute;n acent&uacute;a los servicios universales, no se descarta el fortalecimiento de la pol&iacute;tica social mediante recursos espec&iacute;ficos de focalizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a la pol&iacute;tica de seguridad p&uacute;blica, la recomendaci&oacute;n b&aacute;sica consiste en mejorar el sistema de gesti&oacute;n policiaca, lo que implica no s&oacute;lo elevar su presupuesto y mejorar su tecnolog&iacute;a e infraestructura, sino tambi&eacute;n introducir mecanismos de rendici&oacute;n de cuentas y supervisi&oacute;n externa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede verse, este Informe es un &uacute;til diagn&oacute;stico de la situaci&oacute;n actual de la democracia en Am&eacute;rica Latina. Es pertinente hacer notar que la base te&oacute;rica del documento es claramente distinta de la que predominaba hace unos 50 a&ntilde;os, cuando la mayor parte de las indagaciones sobre este r&eacute;gimen pol&iacute;tico se concentraban en identificar sus prerrequisitos, condiciones y detonantes, con el fin de activarlos para que fueran creando las bases necesarias sobre las cuales se asentar&iacute;a la democracia una vez que se diera la transici&oacute;n desde los gobiernos autoritarios. As&iacute;, muchas teor&iacute;as se&ntilde;alaron la educaci&oacute;n, la cultura pol&iacute;tica, las comunicaciones, las clases medias, el desarrollo industrial, etc., como la principal palanca impulsora de la democracia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero ahora, avanzado ya el siglo XXI, nos encontramos con que la democracia, al menos la democracia electoral, se ha instalado en muchos pa&iacute;ses que de acuerdo con aquellas teor&iacute;as no reun&iacute;an las condiciones econ&oacute;micas, sociales o culturales para darles cabida. Esto ha obligado a que se inviertan los t&eacute;rminos. Ahora, se concibe fundamentalmente la democracia no como el resultado de la activaci&oacute;n o promoci&oacute;n de estas condiciones socioecon&oacute;micas, sino como un medio para fomentarlas y para construir una ciudadan&iacute;a s&oacute;lida, satisfecha con su gobierno, ancla de la democracia; una ciudadan&iacute;a que en esas otras perspectivas se consideraba como su progenitora y no como su producto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor:</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Roberto Garc&iacute;a Jurado</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana Unidad Xochimilco Calzada del Hueso 1100 Col. Villa Quietutd CP 04960, M&eacute;xico, D.F. Tel. 5483 7000 &lt;<a href="mailto:rgarcia@correo.xoc.uam.mx">rgarcia@correo.xoc.uam.mx</a>&gt;</font></p>     ]]></body>
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