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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cómo dejó de ser Tijuana laboratorio de la posmodernidad/ Diálogo con Néstor García Canclini]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Di&aacute;logos</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>C&oacute;mo dej&oacute; de ser Tijuana laboratorio de la posmodernidad/ Di&aacute;logo con N&eacute;stor Garc&iacute;a Canclini*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Fiamma Montezemolo**</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Departamento de Estudios Culturales, Colegio de la Frontera Norte, Tijuana. Km. 18.5, Carretera Esc&eacute;nica Tijuana&#150;Ensenada, San Antonio del Mar, 22560, Tijuana, Baja California </i>&lt;<a href="mailto:famma@colef.mx" target="_blank">famma@colef.mx</a>&gt;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Fiamma Montezemolo (F.M.)</b>: N&eacute;stor, cuando te ped&iacute; una entrevista para el libro que prepar&eacute; sobre Tijuana, me contestaste por correo electr&oacute;nico que te parec&iacute;a buena idea, pero aclarando que hab&iacute;as hecho tu &uacute;ltima investigaci&oacute;n en esa ciudad en el a&ntilde;o 2000. Luego, dec&iacute;as, "he ido siguiendo su proceso de descomposici&oacute;n y transformaci&oacute;n en los diarios, en art&iacute;culos acad&eacute;micos y en relatos de amigos. Dir&iacute;a que ya para m&iacute; Tijuana no es, como escrib&iacute; en <i>Culturas h&iacute;bridas</i>, un laboratorio de la posmodernidad sino quiz&aacute; un laboratorio de la desintegraci&oacute;n social y pol&iacute;tica de M&eacute;xico como consecuencia de una ingobernabilidad cultivada". En esta aclaraci&oacute;n hay varios puntos que me gustar&iacute;a retomar contigo. El primero es &iquest;por qu&eacute; te interes&oacute; Tijuana en los ochenta?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N&eacute;stor Garc&iacute;a Canclini (N.G.C.)</b>: Fui por primera vez a Tijuana en 1979 a dar una conferencia dentro de un ciclo organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes de M&eacute;xico en poblaciones de frontera. Fue el momento en que comenz&oacute; a formularse en el gobierno federal (entonces era presidente L&oacute;pez Portillo) la idea de que hab&iacute;a que afirmar la identidad mexicana en la frontera, porque se supon&iacute;a que en esa zona el sentido de la mexicanidad era deficiente debido a la cercan&iacute;a con Estados Unidos. Yo estaba haciendo trabajo de campo en Michoac&aacute;n sobre las artesan&iacute;as y sus transformaciones en el contacto con la ciudad, con el turismo, con factores externos a las comunidades ind&iacute;genas. Me fascin&oacute; encontrar en la frontera un M&eacute;xico muy distinto y tambi&eacute;n un discurso muy diferente al del centro del pa&iacute;s. Era evidente que las poblaciones fronterizas ten&iacute;an m&aacute;s relaci&oacute;n con Estados Unidos que con la capital mexicana, muchos nunca hab&iacute;an estado al sur de Guadalajara.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luego, en 1984, me invitaron a hacer un estudio sobre el p&uacute;blico del Centro Cultural de Tijuana (Cecut). El Centro hab&iacute;a sido construido en 1982 como parte del proyecto de afirmar la identidad y desarrollar un equipamiento cultural local. Vimos que el Cecut existi&oacute; primero como edificio y tiempo despu&eacute;s como programa cultural. Aceptamos &#150;con otros dos antrop&oacute;logos&#150; hacer un estudio no s&oacute;lo sobre el p&uacute;blico del Cecut, como nos ped&iacute;an, sino para comprender las necesidades culturales de Tijuana. Trabaj&eacute; tambi&eacute;n con una fot&oacute;grafa, Lourdes Grobet, tomando im&aacute;genes de muchas zonas de Tijuana y proponiendo, a trav&eacute;s de grupos focales, a gente de distintas profesiones, que eligieran los lugares m&aacute;s representativos de la ciudad. Encontramos evidencias interesantes de la percepci&oacute;n no estrictamente territorial de Tijuana: cuando pregunt&aacute;bamos, por ejemplo, cu&aacute;les eran los lugares que ellos prefer&iacute;an en la ciudad o que les parec&iacute;an m&aacute;s representativos, alguien respond&iacute;a "el parque Balboa", que est&aacute; en San Diego. Hab&iacute;a una cierta transterritorialidad o transnacionalidad urbana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por medio de las entrevistas y el trabajo de campo con artistas, intelectuales, acad&eacute;micos de El Colegio de la Frontera Norte, periodistas y fot&oacute;grafos, comprobamos que la ciudad ten&iacute;a ya entonces una potencia econ&oacute;mica y cultural extraordinaria. Es significativo que mientras en casi toda la d&eacute;cada de los ochenta M&eacute;xico tuvo crecimiento cero de su econom&iacute;a, Tijuana registraba aproximadamente un diez por ciento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: As&iacute; dicen: "Cuando a M&eacute;xico le va mal, a Tijuana le va bien..."</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: La imagen que daba el trabajo de campo en Tijuana era muy distinta de la que aparec&iacute;a en los diarios de Estados Unidos o M&eacute;xico, basada en los estereotipos de las poblaciones de ambos pa&iacute;ses. En los a&ntilde;os ochenta, Tijuana era para muchos sin&oacute;nimo de emigrantes de todo M&eacute;xico que formaban all&iacute; una especie de condensaci&oacute;n o s&iacute;ntesis de la mexicanidad y, al mismo tiempo, un lugar muy din&aacute;mico de comercio, turismo y sexo espectacular. Todo eso generaba interacciones complejas, una diversidad de demandas culturales y expectativas hacia lo que pod&iacute;a ofrecer un centro cultural tan grande como el Cecut, demandas muy distintas de las que hab&iacute;amos encontrado estudiando p&uacute;blicos de museos o centros culturales en la Ciudad de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s, en los a&ntilde;os noventa, comenc&eacute; a ir nuevamente a Tijuana pero en relaci&oacute;n con inSITE, un gran evento art&iacute;stico binacional desarrollado en Tijuana y San Diego. Trabaj&eacute; con Manuel Valenzuela en un estudio sobre la repercusi&oacute;n que hab&iacute;a tenido ese "arte de frontera", "arte p&uacute;blico", que experimentaba cada dos o tres a&ntilde;os con nuevas propuestas est&eacute;ticas urbanas e institucionales.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Me interes&oacute; mucho la complejidad de los procesos migratorios, la existencia de varias fronteras del lado mexicano y tambi&eacute;n varias, por supuesto, del lado estadounidense: apenas comenzaba a salirse en ese momento del clich&eacute; de la frontera mexicano&#150;estadounidense y se reconoc&iacute;a que eran muy distintas las perspectivas no s&oacute;lo entre Tijuana y San Diego, sino entre San Diego y El Paso, o entre Tijuana y Ciudad Ju&aacute;rez.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En parte porque Tijuana sintetizaba procesos contempor&aacute;neos desafiantes para las ciencias sociales y las artes &#150;reelaboraci&oacute;n de relaciones entre metr&oacute;polis y periferias, creatividad inter&eacute;tnica, pasaje de las culturas nacionales a los flujos globalizados&#150;, esa ciudad multicultural fue exaltada como emblema de la posmodernidad. Muchos de los que participamos en esas experiencias o las estudiamos vimos en esa frontera, junto con los dramas migratorios y las violentas asimetr&iacute;as entre Estados Unidos y M&eacute;xico, una escena donde se desestabilizaban las certezas en agon&iacute;a del nacionalismo y pod&iacute;a emerger una creatividad in&eacute;dita. Esa mirada fue desarroll&aacute;ndose en los an&aacute;lisis de cr&iacute;ticos y curadores latinoamericanos, as&iacute; como en las notas dedicadas a inSITE por <i>art in america </i>y <i>art Forum</i>. Soci&oacute;logos como Larry Herzog se preguntaban si Tijuana "could become the next Hong Kong".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en los a&ntilde;os siguientes, fui percibiendo que esa noci&oacute;n de Tijuana como un laboratorio de la posmodernidad, adem&aacute;s de tener los problemas caracter&iacute;sticos del pensamiento posmoderno para sostenerse con consistencia emp&iacute;rica, corr&iacute;a otros riesgos. A prop&oacute;sito de mi descripci&oacute;n de esa frontera como lugar donde se descompon&iacute;an los estereotipos territorializados de la mexicanidad, me acuerdo que John Kraniauskas, el cr&iacute;tico cultural ingl&eacute;s, hizo una cr&iacute;tica acertada: dec&iacute;a que yo dedicaba mucha m&aacute;s atenci&oacute;n al fen&oacute;meno de la desterritorializaci&oacute;n que al de la reterritorializaci&oacute;n buscada por los migrantes convertidos en nuevos pobladores de la frontera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Cambios en la conceptualizaci&oacute;n de las fronteras</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: &iquest;Te pareci&oacute; Tijuana por un momento una vanguardia?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: No s&eacute; si dir&iacute;a vanguardia, porque vi a Tijuana como un lugar muy avanzado pero tambi&eacute;n con regresiones sociales y econ&oacute;micas graves. Si uno considera las formas de trabajo en las maquiladoras, por ejemplo, o la desintegraci&oacute;n social, los impactos brutales en las familias desgarradas por la migraci&oacute;n, los que se quedan del lado mexicano y los que logran pasar a Estados Unidos, no se puede simplificar ese proceso en una sola direcci&oacute;n hist&oacute;rica. No usar&iacute;a la expresi&oacute;n vanguardia, pero sin duda esas contradicciones contempor&aacute;neas se manifestaban de un modo m&aacute;s evidente, m&aacute;s intenso, que en otras regiones de M&eacute;xico. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el tiempo se volvi&oacute; necesario oponerse a ciertos pensamientos apresurados que citaban a ciudades como Tijuana o fronteras como la de M&eacute;xico y Estados Unidos para justificar su teorizaci&oacute;n sobre el predominio del nomadismo. Incluso en zonas donde las migraciones y las fronteras hac&iacute;an muy evidentes las oposiciones, los conflictos, la dificultad de pasar de un pa&iacute;s a otro, se produc&iacute;a un pensamiento celebratorio de los flujos, de la permeabilidad de las fronteras. Algunos movimientos art&iacute;sticos, aun impulsados por la exaltaci&oacute;n del nomadismo, intentaron un nuevo tipo de an&aacute;lisis. Los cambios generados durante el desarrollo de inSITE representan bien ese desplazamiento. Las residencias de artistas e intelectuales de muchos pa&iacute;ses a esta zona, convocados para este programa binacional antes de realizar sus obras, les daban oportunidad de descubrir la variedad de situaciones y actores. No llegaban con obra prefabricada, sino que hac&iacute;an un proceso de inmersi&oacute;n en la zona antes de producir sus trabajos, aunque no se les exig&iacute;a que se refrieran expl&iacute;citamente a la frontera. Seguir esos procesos, ver las ambivalencias que generaban, c&oacute;mo los artistas tomaban posici&oacute;n o esquivaban la cuesti&oacute;n de la frontera, iba iluminando la diversidad y las ambivalencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los contrastes que primero advert&iacute; fue que mientras los artistas extranjeros usaban con mucha m&aacute;s libertad los espacios p&uacute;blicos de Tijuana, contrastaban su b&uacute;squeda formal con la cultura local y los conflictos fronterizos, muchos artistas latinoamericanos, cuando iban a San Diego a hacer su obra, la escond&iacute;an en un s&oacute;tano: era como si el urbanismo de San Diego les hiciera m&aacute;s dif&iacute;cil intervenir, manejar ese tejido urbano. Algunos usaban los espacios abiertos, sobre todo los muralistas chicanos, pero hubo pocas experiencias de arte p&uacute;blico dentro de la ciudad. La desestructuraci&oacute;n urbana de Tijuana parec&iacute;a m&aacute;s disponible para la utilizaci&oacute;n del espacio que el trazado de barrios aislados en San Diego, enlazados por autopistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: Si todos somos sujetos posicionados &#150;en el sentido que le dan a este t&eacute;rmino Donna Haraway, Renato Rosaldo, Trinh Minh&#150;Ha y mucha teor&iacute;a cultural&#150;, &iquest;cu&aacute;l fue la influencia de tu propio posicionamiento en relaci&oacute;n con la lectura que diste de Tijuana en una cierta &eacute;poca hist&oacute;rica? Me refiero a los conceptos de desterritorializaci&oacute;n e h&iacute;brido en particular. &iquest;Consideras por ejemplo que t&uacute; mismo captaste ese concepto porque ven&iacute;as de una condici&oacute;n de desterritorializaci&oacute;n e hibridismo dada por tu propia migraci&oacute;n de Argentina a M&eacute;xico?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: S&iacute;, a partir del a&ntilde;o 1976, cuando sal&iacute; de Argentina luego del golpe militar y me traslad&eacute; a M&eacute;xico, experiment&eacute; varios procesos de migraci&oacute;n: uno fue el cambio de pa&iacute;s, otro fue la migraci&oacute;n disciplinaria porque me form&eacute; en filosof&iacute;a y en M&eacute;xico comenc&eacute; a hacer trabajo de campo, como antrop&oacute;logo. Con un grupo de investigaci&oacute;n trabajamos sobre Michoac&aacute;n, en la perspectiva de no solamente registrar las comunidades en s&iacute; mismas, en sus propios territorios, sino tambi&eacute;n migrando, viajando para vender sus productos artesanales, para ir a fiestas lejanas, visitar parientes. Para m&iacute; era constitutivo del proyecto antropol&oacute;gico de ese momento no estudiar comunidades ensimismadas sino reconocer m&uacute;ltiples salidas e intercambios, que acababan redefiniendo la cultura pur&eacute;pecha.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: &iquest;Para acabar con el mito de la comunidad aislada y totalmente autosuficiente? &iquest;Y a nivel personal?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: Esas migraciones de pa&iacute;s y de disciplinas me hac&iacute;an sentir extranjero respecto de los h&aacute;bitos convencionales de la investigaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: Porque yo me imagino que t&uacute;, siendo de Argentina, habr&aacute;s tenido una relaci&oacute;n con M&eacute;xico por lo menos inicialmente, un poco diferente de la de un mexicano, o sea, hablamos del nacionalismo mexicano que puede ser un nacionalismo bastante fuerte.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: S&iacute;, y con un papel del Estado que en Argentina nunca hab&iacute;a conocido... Muchos me han preguntado c&oacute;mo fue el choque con M&eacute;xico cuando llegu&eacute;, en t&eacute;rminos culturales, y siempre digo que no hubo mucha confrontaci&oacute;n porque la sensaci&oacute;n m&aacute;s fuerte que tra&iacute;a del terror en Argentina contrastaba con un M&eacute;xico muy acogedor... R&aacute;pidamente consegu&iacute; trabajo, buenas condiciones para formar equipos de investigaci&oacute;n, financiamientos para ir al campo, para publicar, incluso consegu&iacute; que se editaran dos libros que en Argentina no hab&iacute;an podido aparecer por la represi&oacute;n y la censura. M&eacute;xico era un pa&iacute;s con un desarrollo estabilizado por la hegemon&iacute;a monopartidista del PRI y a la vez comenzaba a abrirse a pensamientos disidentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, fue m&aacute;s bien unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde &#150;cuando empec&eacute; a reflexionar sobre lo que me estaba pasando en relaci&oacute;n con M&eacute;xico&#150; que escrib&iacute; algunas p&aacute;ginas sobre el extra&ntilde;amiento o la dificultad de adaptarme a formas de ser y de actuar mexicanas. Sobre todo en el libro <i>la globalizaci&oacute;n imaginada</i>, en el cual pens&eacute; que ten&iacute;a que escribir un ap&eacute;ndice para explicar desde d&oacute;nde hab&iacute;a escrito ese texto sobre la globalizaci&oacute;n. No hablaba desde un lugar neutral, sino en la tensi&oacute;n entre varias culturas, o sea la de un argentino que hab&iacute;a estudiado en Francia, que hab&iacute;a venido exiliado a M&eacute;xico y admiraba ciertas formas de vida en Estados Unidos y Europa y rechazaba otras, descubriendo la relatividad de cada cultura y la necesidad de pensar interculturalmente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Tijuana y el debate sobre hibridaci&oacute;n y etnicidad</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: Sabr&aacute;s por cierto que tu teor&iacute;a de lo h&iacute;brido ha creado varias reacciones local e internacionalmente. Algunos la han adoptado con entusiasmo y otros la han interpretado como una teor&iacute;a no correspondiente a la "real condici&oacute;n" de la ciudad. Hay dos problemas: por un lado, la visi&oacute;n "interna" que se opone a quien no viene de esa misma cultura y ve la interpretaci&oacute;n del otro as&iacute;, como de un "otro", un extra&ntilde;o que tiene el poder de hablar de un nosotros decidiendo, sin nuestro consenso, lo que somos o no somos; por otro lado, est&aacute; el problema puesto por escritores tijuanenses como Heriberto Y&eacute;pez que sienten que la teor&iacute;a del h&iacute;brido ser&iacute;a de alguna manera una s&iacute;ntesis hegeliana pacificada disfrazada de algo nuevo, en fin, una falta de resistencia. Es un hecho que la teor&iacute;a del h&iacute;brido ha tenido m&aacute;s &eacute;xito fuera de la ciudad que en la ciudad misma. Y es otro hecho que a veces hay una defensa exagerada de la identidad local contra todo&#150;lo&#150;que&#150;viene&#150;de&#150;fuera&#150;y&#150;nos&#150;define&#150;sin&#150;conocernos. &iquest;C&oacute;mo responder&iacute;as a esas cr&iacute;ticas?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Algunas de esas cr&iacute;ticas son comprensibles. A varios de los que hemos trabajado sobre hibridaci&oacute;n nos han se&ntilde;alado que, al interpretar los procesos sociales con esa categor&iacute;a, se corre el riesgo de ocultar las contradicciones. Fue para discutir esa cuesti&oacute;n y otras de tipo metodol&oacute;gico que en 2001 escrib&iacute; una nueva introducci&oacute;n al libro <i>Culturas h&iacute;bridas, </i>retomando el debate muy intenso sobre hibridaci&oacute;n, tanto en castellano como en ingl&eacute;s, durante los a&ntilde;os noventa. Aparecieron much&iacute;simos trabajos, por ejemplo el libro de Homi Bhabha, y una producci&oacute;n enorme de revistas, n&uacute;meros enteros especializados, libros, debates internacionales. Fui percibiendo ciertas consecuencias te&oacute;ricas del concepto de hibridaci&oacute;n que no tuve presente en la primera edici&oacute;n: la necesidad de pensar la hibridaci&oacute;n no s&oacute;lo como proceso central de la modernidad y la posmodernidad, sino como una noci&oacute;n que deb&iacute;a articularse con otras, como los conceptos de contradicci&oacute;n y desigualdad. Asimismo, la necesidad de diferenciar la hibridaci&oacute;n en cuanto proceso inicial, de fusi&oacute;n, de s&iacute;ntesis, de las consecuencias que posteriormente surg&iacute;an en su desenvolvimiento. Cuando hay una migraci&oacute;n y se produce lo que los antrop&oacute;logos en otra &eacute;poca llamaban "contacto de culturas", casi siempre hay hibridaci&oacute;n, pero no basta atender a lo que se puede fusionar: tambi&eacute;n debemos considerar lo que queda afuera, otros procesos de contradicci&oacute;n, de conflicto. Hibridaci&oacute;n no es sin&oacute;nimo de conciliaci&oacute;n entre diferentes o desiguales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Yo siento tambi&eacute;n que el trabajo sobre lo h&iacute;brido implicaba un pensamiento pol&iacute;tico en el sentido de que no se trataba tanto de conciliar sino de sobrepasar esos dualismos, oposiciones muy occidentales de tradicional/moderno, blanco/no blanco, femenino/ masculino; o sea una cierta categorizaci&oacute;n de lo mismo y del otro, hoy muy discutible, que siempre conlleva una jerarqu&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: S&iacute;, el &eacute;nfasis en la hibridaci&oacute;n fue puesto para oponernos a los esencialismos identitarios, al nacionalismo en M&eacute;xico y en otros pa&iacute;ses.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: En Estados Unidos tambi&eacute;n, dir&iacute;a yo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: S&iacute;, al multiculturalismo segregante que compartimentaba los grupos &eacute;tnicos y los migrantes. Todo eso estaba ah&iacute;, pero con el tiempo me di cuenta de que desde el punto de vista epistemol&oacute;gico y metodol&oacute;gico la noci&oacute;n de hibridaci&oacute;n es una noci&oacute;n descriptiva, permite describir procesos m&uacute;ltiples de fusi&oacute;n, que pueden ser sincretismos religiosos, mestizajes &eacute;tnicos, fusiones musicales, culturales, etc&eacute;tera, pero en cada caso hay que analizar espec&iacute;ficamente c&oacute;mo esas fusiones, siempre parciales &#150;que dejan mucho fuera&#150;, operan en medio de conflictos y desigualdades sociales que persisten y a veces se agravan por el mismo contacto. Entonces la hibridaci&oacute;n no es el punto de llegada, no es la noci&oacute;n clave para describir un estado de la sociedad, y menos un estado satisfactorio, es el reconocimiento de que ya las culturas no pueden desenvolverse en forma aut&oacute;noma y ajena a lo que ocurre en la escena global.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: &iquest;Crees que el hibridismo y una concepci&oacute;n menos s&oacute;lida de la identidad, una concepci&oacute;n demasiado plural, pueda debilitar una pol&iacute;tica de resistencia, de autodefinici&oacute;n? Hay como un miedo a que la pol&iacute;tica de las diferencias vaya destruyendo una pol&iacute;tica de oposici&oacute;n. A&uacute;n yo me siento cercana a Paul Gilroy, que sugiere una posibilidad de salida a esas dos oposiciones en la noci&oacute;n de <i>anti&#150;antiesencialismo</i>, o sea en la noci&oacute;n de una identidad ni monol&iacute;tico&#150;esencializada, ni totalmente ineficaz por ser demasiado fragmentada por la diferencia. Hablamos de una tercera posibilidad: una identidad sensible a las diferencias y al mismo tiempo abierta a la posibilidad de alianzas por afinidades situacionales. Pienso, por ejemplo, en el movimiento antiglobal que en G&eacute;nova y en otras ocasiones vio juntarse a feministas, ecologistas, pacifstas y migrantes, todos unidos por un momento con el fin com&uacute;n de oponerse a algo m&aacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero aun con esa visi&oacute;n gilriana, en mi mente queda vivo el problema m&aacute;s general de c&oacute;mo conciliamos el h&iacute;brido con hegemon&iacute;as y subalternidades que siguen existiendo en las relaciones entre Estados&#150;naciones que no parecen acabar de existir; c&oacute;mo conciliar tanta biopol&iacute;tica presente en la frontera y la teor&iacute;a de una multiplicaci&oacute;n de las identidades. &iquest;C&oacute;mo conciliamos el discurso de la autorrepresentaci&oacute;n con el discurso del h&iacute;brido?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Tengo la impresi&oacute;n de que ha habido un cierto debate en los &uacute;ltimos diez o 15 a&ntilde;os en las ciencias sociales, en el que se cambiaron ciertos conceptos ejes. Hoy hablamos, m&aacute;s que de identidad, de identificaci&oacute;n, de procesos de identificaci&oacute;n, e incluso hablamos, m&aacute;s que de hibridaci&oacute;n, de interculturalidad. &iquest;Qu&eacute; significado tienen esos cambios conceptuales? <i>identidad </i>siempre tiene el riesgo de sobrevalorar la autoafirmaci&oacute;n y de esencializarla, congelarla. Sabemos que todas las identidades son sedimentaciones temporales de procesos que han venido cambiando y van a seguir cambiando. Entonces no significa mucho decir "hacer esto en nombre de la identidad chicana" o "nos comportamos de esta manera en nombre de la identidad brasile&ntilde;a". Esas identidades grupales o nacionales designan fusiones abstractas de ciertas particularidades, que en determinado momento hist&oacute;rico han podido organizarse como naci&oacute;n pero van a ir modific&aacute;ndose de formas distintas en diferentes regiones de la misma naci&oacute;n y en contactos con el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podemos situar este an&aacute;lisis con lo que dec&iacute;amos hace un momento sobre Tijuana en los a&ntilde;os ochenta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me refiero al conflicto entre quienes promov&iacute;an la cultura de Tijuana con su complejidad y su conformaci&oacute;n heterog&eacute;nea, y las pol&iacute;ticas culturales unificadoras ejercidas desde la Ciudad de M&eacute;xico, que pretend&iacute;an establecer los c&aacute;nones de mexicanidad para los norte&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese periodo se enfrentaban, m&aacute;s que dos identidades, dos modos de identificaci&oacute;n, que pueden tener mayor o menor eficacia en relaci&oacute;n con proyectos socioculturales y pol&iacute;ticos, uno regional y otro nacional. Si hablamos de procesos de identificaci&oacute;n podemos entender que en G&eacute;nova, como en otros lugares, se hayan reunido en movimientos globalizadores grupos con identificaciones diferentes, identidades distintas definidas m&aacute;s por lo &eacute;tnico, lo ecol&oacute;gico o el g&eacute;nero, entre otros. La relaci&oacute;n con la identificaci&oacute;n es m&aacute;s din&aacute;mica y nos obliga a tomar como referencia aquello con lo cual nos identificamos, no pensar que la identidad sea algo que poseemos, como si fuera una sustancia autocontenida, que nos pertenece a nosotros como grupo. Estoy pensando en la cr&iacute;tica de Arjun Appadurai, en <i>modernity at large, </i>a las concepciones esencialistas de identidad y cultura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: Que la toman de forma casi naturalizada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: Naturalizada y naturalizante...</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Es m&aacute;s procesual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.:</b> Algo semejante pasa con el cambio desde el concepto de hibridaci&oacute;n hasta el de interculturalidad. Sigo reivindicando la importancia de examinar los procesos de hibridaci&oacute;n, pero hablar de interculturalidad remite a una noci&oacute;n en la cual entendemos que las culturas act&uacute;an entre ellas sin prejuzgar lo que va a suceder o lo que est&aacute; sucediendo. Tenemos que analizar, entonces, muchas formas de interculturalidad, que implican aceptaci&oacute;n, rechazo, resistencias, dominaciones, hegemon&iacute;as, modos muy diversos de interactuar. Sabemos que hay momentos hist&oacute;ricos en los que la afirmaci&oacute;n de una comunidad, de un grupo, es valiosa y necesaria para la sobrevivencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: Decimos que es necesario esencializarse por un momento para moverse a nivel pol&iacute;tico, por ejemplo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: Podemos comprender la importancia y el valor de procesos de afirmaci&oacute;n identitaria, entendidos como afirmaci&oacute;n &eacute;tnica y nacional en Bolivia, en este momento, aunque desde un punto de vista te&oacute;rico o m&aacute;s general preferiamos la productividad de procesos interculturales que trabajen con la apropiaci&oacute;n de m&uacute;ltiples culturas, o sea una interacci&oacute;n m&aacute;s fluida con lo exterior a la propia naci&oacute;n. Pero entiendo que &#150;despu&eacute;s de 500 a&ntilde;os de dominaci&oacute;n blanca, criolla, subordinaci&oacute;n o exclusi&oacute;n de los ind&iacute;genas&#150; el hecho de que haya un gabinete enteramente ind&iacute;gena, no s&oacute;lo el presidente, sea un acontecimiento hist&oacute;rico. Ser&iacute;a bueno que tuvieran tiempo para articular con nuevos ejes ese bloque hist&oacute;rico que llamamos Bolivia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: Me haces pensar en cuando trabaj&eacute; con el zapatismo en los primeros a&ntilde;os noventa, y not&eacute; el uso din&aacute;mico que hac&iacute;an ellos de lo "&eacute;tnico" en sus comunicados. Los primeros comunicados subrayaban mucho menos una cierta "indigenidad", "mayanidad", mientras los posteriores recurr&iacute;an mucho m&aacute;s a esa noci&oacute;n, porque se entendi&oacute; que el uso de la etnicidad no necesariamente aislaba al grupo, sino le daba fuerza en un mundo globalizado, ante el temor frente a la homogeneizaci&oacute;n dominante. Cierto localismo identitario atra&iacute;a a muchas almas perdidas (la m&iacute;a incluida) de un Occidente que buscaba alternativas a s&iacute; mismo. Se lleg&oacute; a entender al zapatismo y su especificidad &eacute;tnica como una posibilidad de resistencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: Tambi&eacute;n hay que incluir en el an&aacute;lisis el arrinconamiento de los zapatistas en la zona de Chiapas realizado por el Estado mexicano y el ej&eacute;rcito, que les dificult&oacute; construir una alternativa nacional e internacional. En los primeros comunicados, el zapatismo ten&iacute;a tres agendas: una local para Chiapas y las comunidades ind&iacute;genas, otra para el pa&iacute;s y propon&iacute;a tambi&eacute;n una agenda internacional para las relaciones de M&eacute;xico con el mundo (no olvidemos que la insurgencia empez&oacute; el 1&deg; de enero de 1994, cuando entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte, TLCAN &#150;NAFTA, por sus siglas en ingl&eacute;s&#150;). Esa &uacute;ltima parte qued&oacute; despu&eacute;s en relaciones diplom&aacute;ticas: buscar solidaridad desde el extranjero. Dentro de M&eacute;xico fueron fracasando por muchas razones, que no se deben solamente a los zapatistas, sino al sistema pol&iacute;tico mexicano y a los movimientos sociales: las convocatorias organizaron un poder alternativo y eso tambi&eacute;n contribuy&oacute; a que ellos se arraigaran m&aacute;s en lo ind&iacute;gena, lo &eacute;tnico y en demandas m&aacute;s locales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: &iquest;No te parece interesante que una aclamada ciudad "posmoderna", <i>bajalta</i>, megal&oacute;polis conjunta a Los &Aacute;ngeles, presente con tanta fuerza una realidad industrial (la de la maquila) generalmente asociada con la era moderna&#150;fordista? Una ciudad en la cual 50 por ciento de la poblaci&oacute;n todav&iacute;a no cruza, y el otro 50 cruza sobre todo para consumir o trabajar, y poco para compartir una cierta <i>bajaltidad</i>, a menos de que se trate de relaciones parentales o amistosas espec&iacute;ficas, posiblemente de clase media&#150;alta. En cinco a&ntilde;os de experiencia en Tijuana me di cuenta de que tambi&eacute;n ciertos conceptos te&oacute;ricos como hibridismo y trans&#150;culturaci&oacute;n o transnacionalismo operan con m&aacute;s funcionalidad en relaci&oacute;n con determinadas clases sociales o ciertos grupos &eacute;tnicos. Por ejemplo, est&aacute;n m&aacute;s conectados los j&oacute;venes de clase social media alta con acceso a Internet, que tienen pasaporte y acceso no s&oacute;lo a su propio entorno. O vemos que la noci&oacute;n m&aacute;s abierta de frontera es m&aacute;s utilizada desde un punto de vista chicano que espec&iacute;ficamente fronterizo. Como dijimos, hay muchos en Tijuana que ni cruzan y por los cuales la frontera queda nada m&aacute;s como un muro, un muro desafortunadamente nada poroso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: La transculturalidad, o la transciudad, o transfrontera fue sobrevalorada. Existe m&aacute;s como un circuito que como un espacio, m&aacute;s como posibilidad de un intercambio constante y fluido, a veces muy entorpecido, que como una cultura compartida. Cuando uno pasa de Tijuana a San Diego o de San Diego a Tijuana, inmediatamente percibe las diferencias en la escenograf&iacute;a del espacio, en el cuidado de los jardines, en la circulaci&oacute;n por las calles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Hasta en la actitud... Mis amigos tijuanenses, casi invariablemente, cuando cruzan a San Diego conducen de manera diferente, incorporan ya no nada m&aacute;s el sentido de transgresi&oacute;n sino el de ley y de respeto de cualquier se&ntilde;al... son m&aacute;s cuidadosos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: En ese sentido quiz&aacute;s la noci&oacute;n de <i>bajalta</i>, de transfrontera, no sea muy productiva. Sirve m&aacute;s bien para hablar de circuitos, que son importantes. En cuanto a la organizaci&oacute;n de las industrias, buscando precios m&aacute;s baratos en los costos de producci&oacute;n y una facilidad de ir y volver no s&oacute;lo entre M&eacute;xico y Estados Unidos, corresponde a movimientos globales, que ocurren tambi&eacute;n en Yakarta o pa&iacute;ses africanos que hacen que la movilidad del capital, los objetos y los bienes tengan una circulaci&oacute;n y forma de acumulaci&oacute;n muy distinta de la fordista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: S&iacute;, es cierto... pero con las condiciones locales de trabajo en la maquila me refer&iacute;a m&aacute;s a esto: sin sindicatos, sin derechos, con mayor&iacute;a de mujeres porque est&aacute;n menos escolarizadas, son m&aacute;s vulnerables y as&iacute; m&aacute;s f&aacute;ciles de manipular. Me parece que quedan en un momento hist&oacute;rico que ya pens&aacute;bamos terminado; o sea, yo diferenciar&iacute;a la din&aacute;mica del producto acabado y la de su producci&oacute;n. Esas dos condiciones me parece que pertenecen a dos &eacute;pocas distintas que, de manera parad&oacute;jica, en Tijuana siguen existiendo contempor&aacute;neamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Pero &eacute;sta es una caracter&iacute;stica del desarrollo del capitalismo en gran parte del mundo. En los pa&iacute;ses centrales subsiste, pese a las crisis, un mayor bienestar en t&eacute;rminos laborales, mejores condiciones en los contratos colectivos de trabajo, en tanto las mismas empresas cuando act&uacute;an en pa&iacute;ses perif&eacute;ricos imponen las condiciones m&aacute;s leoninas, no s&oacute;lo en la producci&oacute;n sino tambi&eacute;n en los servicios. Las grandes transnacionales como Walmart, por ejemplo, explotan de forma m&aacute;s radical a los trabajadores de Am&eacute;rica Latina porque la legislaci&oacute;n es m&aacute;s d&eacute;bil, y es m&aacute;s f&aacute;cil corromper a las autoridades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: S&iacute;, y es bien sabido que ahora las maquiladoras se mueven de M&eacute;xico a China porque ah&iacute; hay todav&iacute;a m&aacute;s ventajas para las empresas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, me parece que Tijuana est&aacute; quedando atrapada entre dos violencias principales: la de la frontera y la de la biopol&iacute;tica foucaltiana/bioseguridad mencionada por Paul Rabinow, y la del narco y de los secuestros que ocurren en todo M&eacute;xico en este momento. &iquest;Qu&eacute; opinas? &iquest;C&oacute;mo se lleg&oacute; a esta condici&oacute;n? &iquest;Eventos ocurridos en Estados Unidos (el 11 de septiembre) y otros en M&eacute;xico crearon esta situaci&oacute;n explosiva?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Es un proceso anterior al 11 de septiembre. La represi&oacute;n a los migrantes, la organizaci&oacute;n de grupos tipo Ku Klux Klan, las leyes limitativas de los derechos... todo eso ya expresaba un malestar social y cultural estadounidense y formas de discriminaci&oacute;n racistas previas a la ampliaci&oacute;n del muro fronterizo ordenado durante el gobierno de Bush. Tiene que ver tambi&eacute;n con el aumento de expulsi&oacute;n de mano de obra de M&eacute;xico y de otros pa&iacute;ses latinoamericanos por la reorganizaci&oacute;n productiva del campo debido al TLCAN y la desindustrializaci&oacute;n. Junto con esos procesos de regresi&oacute;n econ&oacute;mica y social, se fue consintiendo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo pasado el avance de la informalidad y la ilegalidad en las relaciones laborales, el creciente poder de los narcos y hasta se les dio protecci&oacute;n pol&iacute;tica. La muerte de Colosio en 1994 ocurri&oacute; en Tijuana, pero era el candidato del PRI a la Presidencia para todo el pa&iacute;s y nunca se aclar&oacute; mediante una investigaci&oacute;n suficiente qu&eacute; fuerzas nacionales estuvieron implicadas. Por eso es posible decir que Tijuana fue desde entonces el laboratorio de una desintegraci&oacute;n sociopol&iacute;tica de todo M&eacute;xico como consecuencia de una ingobernabilidad fomentada. Con esa descomposici&oacute;n, el volumen de la migraci&oacute;n aument&oacute;, y tambi&eacute;n la posibilidad de enviar remesas a las familias que quedaron en M&eacute;xico: as&iacute; se mantuvo un muy precario equilibrio entre la poblaci&oacute;n que se perd&iacute;a y la sobrevivencia de los que se quedaban.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: &iquest;Las remesas son la tercera entrada nacional a nivel econ&oacute;mico en M&eacute;xico, verdad?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Pero est&aacute;n bajando. Parece que el env&iacute;o de 25 mil millones de d&oacute;lares en un a&ntilde;o no se va a repetir y los especialistas de emigraci&oacute;n dan varias razones: una es la recesi&oacute;n y la p&eacute;rdida de empleos en Estados Unidos; otra es que a la segunda o tercera generaci&oacute;n de migrantes en Estados Unidos, con todos los compromisos que tienen localmente (pagar el coche, la vivienda, la educaci&oacute;n de los hijos), no les queda mucho dinero y se debilita su relaci&oacute;n con M&eacute;xico. Luego, tambi&eacute;n las trabas: hay mayor control para pasar la frontera y para mandar el dinero.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos hechos explican, en parte, la reubicaci&oacute;n de Tijuana y otras poblaciones de la frontera mexicana en relaci&oacute;n con la recomposici&oacute;n mundial de los mercados. El impacto de la reciente crisis econ&oacute;mica de Estados Unidos es m&aacute;s fuerte en M&eacute;xico, debido al NAFTA, a una dependencia m&aacute;s consolidada y acrecentada hacia ese pa&iacute;s. M&aacute;s de 90 por ciento del comercio mexicano se hace con Estados Unidos, a diferencia de otros pa&iacute;ses latinoamericanos, como Argentina y Brasil, que dividen sus relaciones comerciales en diferentes partes: un tercio con Europa, un tercio con Estados Unidos y otro tercio con su entorno regional. A la vez, influye el modo en que se estableci&oacute; el Tratado de Libre Comercio, con libre pasaje de mercanc&iacute;as, pero no de personas. El gobierno mexicano no fue capaz de incluir las migraciones en las tratativas. Al mismo tiempo, ha habido un crecimiento de la informalidad en todo el pa&iacute;s, manifestado en la frontera por el tr&aacute;fico ilegal de bienes y personas, en negocios turbios de todo tipo: narcotr&aacute;fico, explotaci&oacute;n de migrantes, secuestros, crueldad en la disputa por los espacios p&uacute;blicos y las redes comerciales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: &iquest;Estamos en un momento de nueva "Leyenda Negra"?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Pero no es ya la "Leyenda Negra" del siglo pasado, que estigmatizaba a Tijuana en particular. Lo que est&aacute; pasando en Tijuana de alguna forma pasa en todo M&eacute;xico: ejecuciones violent&iacute;simas, descuartizamientos, corrupci&oacute;n en todos los niveles policiacos y del Estado. Los enfrentamientos entre mafias, los cad&aacute;veres decapitados y la complicidad policial y pol&iacute;tica se reproducen en regiones alejadas de la frontera: Acapulco, Michoac&aacute;n, la Ciudad de M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Creo que la principal diferencia en la violencia de Tijuana es que &eacute;sta se halla atrapada entre dos violencias, como te dec&iacute;a: la que comparte con todo el pa&iacute;s, y la frontera, esa violencia que es tambi&eacute;n biopol&iacute;tica, relacionada con la hiperidentificaci&oacute;n en t&eacute;rminos digitales, con huellas, con el iris, dando poder al otro de buscar en m&iacute;, en mi cuerpo, la comprobaci&oacute;n de mi ciudadan&iacute;a y de mi intenci&oacute;n de volver a ella despu&eacute;s de mi visita al otro lado. El ejemplo de la inspecci&oacute;n secundaria es muy evidente en este sentido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la pr&aacute;ctica, una inspecci&oacute;n secundaria es una revisi&oacute;n obsesiva de tu identidad, tu "legalidad" y tus intenciones de cruzar la frontera. Se cuestiona &#150;a trav&eacute;s de la figura del guardia y de la divisi&oacute;n simb&oacute;lica geopol&iacute;tica&#150; cualquier intento de intrusi&oacute;n de una identidad incierta. Una identidad que, para poder ser monitoreada, debe primero ser obsesivamente definida en uno u otro sentido. El primer guardia del pasaje fronterizo lleva a cabo una revisi&oacute;n que es menos r&iacute;gida y mayormente ritual&iacute;stica, con repeticiones de palabras y gestos; pero la segunda "inspecci&oacute;n" examina los m&aacute;s m&iacute;nimos detalles de tu persona, tu medio de transporte y tu confiabilidad. Existe una l&oacute;gica en la temida inspecci&oacute;n secundaria; es muy estricta pero a la vez enraizada en el concepto de pertenencia y de Estado&#150;naci&oacute;n. Una l&oacute;gica que (a pesar de los muy mencionados hibridismos y flujos en el plano te&oacute;rico) resiste con fuerza marcando los l&iacute;mites entre el "Primer" y el "Tercer" Mundo: es la l&oacute;gica del gui&oacute;n, interrumpido si no se ejecuta de manera correcta. Ni siquiera la m&aacute;s m&iacute;nima ambig&uuml;edad est&aacute; permitida. Si t&uacute; eres mexicano, ser&aacute;s admitido, pero s&oacute;lo bajo ciertas condiciones: debes tener dinero en tu cuenta de banco y tienes que probarlo; estar en tr&aacute;nsito o tener una raz&oacute;n espec&iacute;fica que debes explicar primero al Consulado; tus antecedentes legales deben ser impecables y tus intenciones todav&iacute;a m&aacute;s limpias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si el NAFTA vino a alterar la relaci&oacute;n entre las varias Am&eacute;ricas y unificar el continente, esto no parece haber cambiado en lo m&aacute;s m&iacute;nimo el destino de aquellos que no saben c&oacute;mo personificar el gui&oacute;n adecuado, el de pertenecer a cierta "naci&oacute;n".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;nico pasajero que no parece temible es el "alien" que cruza la frontera temporalmente y con una transitoriedad que es expl&iacute;cita. Por ejemplo, una familia mexicana con una cartera m&aacute;s gorda y con motivaciones esencialmente recompensables: esto es, ir de compras.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las estad&iacute;sticas hablan acerca de la migraci&oacute;n ilegal y los <i>commuters</i>, pero tambi&eacute;n insisten en contar las historias de 42 por ciento de las personas que hacen fila por horas bajo el fuerte sol para ir "de compras". A muchos consumidores mexicanos les fascina gastar sus ahorros en San Diego o en "el otro lado", en tiendas de ropa, electr&oacute;nicos y abarrotes. Esta topolog&iacute;a recuerda la categor&iacute;a del visitante "m&aacute;s agradable e inofensivo", del cual hablamos anteriormente, un visitante que no es un transe&uacute;nte ambiguo, posiblemente de clase media, de piel no muy oscura, con un ingl&eacute;s entendible y quien, despu&eacute;s de una tarde de compras, regresa a casa, a su propio territorio de pertenencia jur&iacute;dico&#150;pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las fronteras se convierten en <i>mise&#150;en&#150;sc&eacute;ne </i>en dos sentidos: adem&aacute;s de los guardias fronterizos que vigilan un gui&oacute;n y a personajes particulares, est&aacute;n tambi&eacute;n los personajes que tienen un entendimiento y familiaridad con el sistema de "cruce", saben c&oacute;mo comportarse, qu&eacute; decir. La naci&oacute;n es representada en dos sentidos: al exterior en Estados Unidos y al interior en el mismo M&eacute;xico. El mexicano "blanco", de clase media&#150;alta, educado en ciertos ambientes escolares, econ&oacute;micamente estable, un "consumidor" que sabe que para &eacute;l no es dif&iacute;cil personificar el papel del "alien" &uacute;til, es el mismo personaje que por lo general es bien aceptado tambi&eacute;n en M&eacute;xico &#150;un pa&iacute;s que en ocasiones reproduce din&aacute;micas raciales hist&oacute;ricas parecidas a las de los pa&iacute;ses occidentales&#150;. Es tal ambig&uuml;edad la que crea esta sensaci&oacute;n de peligro, las identidades extra&ntilde;as inciertas, o las intenciones oscuras tanto dentro como fuera de las naciones de pertenencia, las mismas que levantan sospechas de los guardias de cualquier l&iacute;nea que preserve la homogeneidad imaginaria de un Estado&#150;naci&oacute;n. As&iacute; pues, la frontera contin&uacute;a siendo un lugar fuertemente biopolitizado no s&oacute;lo como obvio sistema judicial de inclusi&oacute;n/exclusi&oacute;n, sino como una puesta en escena de los proyectos nacionales mexicano y estadounidense, respectivamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La creatividad perdida y la apropiaci&oacute;n de lo diferente</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M.</b>: N&eacute;stor, ahora quiero pasar a otra pregunta: Tijuana vive entre dos mitos que a veces no caracterizan s&oacute;lo la percepci&oacute;n de esta ciudad sino del "Tercer Mundo" en general: creatividad y violencia, el "buen salvaje" de Rousseau y el otro como hombre peligroso y oscuro del cual hablan desde Sally Price hasta Jim Clifford. Parece que un cierto Occidente no acaba de percibir a cierto "otro" de esta forma doble y en realidad un&iacute;voca: una excepcionalizaci&oacute;n del otro en sentido positivo o negativo que a fin de cuentas llega al mismo resultado: percepci&oacute;n distorsionada. Los artistas tijuanenses se volvieron indiscriminadamente relevantes (muchas veces al margen de su valor real, que en ciertos casos es indudable), porque Occidente todav&iacute;a necesita sus buenos salvajes. Su creatividad se vuelve "natural", innata, en oposici&oacute;n a un Oeste considerado instrumental y racional. Es como si cierto Oeste siguiera buscando a sus Josephine Baker, la explotaci&oacute;n del otro a trav&eacute;s de una creatividad que siente perdida en s&iacute; mismo. Una moda que ahora lleva al auge de lo poscolonial y los otros perif&eacute;ricos, y que ma&ntilde;ana &#150;humoral e inestable&#150; consignar&aacute; a esos otros internos y externos a un nuevo olvido... &iquest;T&uacute; sientes algo de todo esto?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.</b>: S&iacute;, parcialmente. Encontramos varios procesos en lo que refieres. Por un lado, existen movimientos internacionales que ampl&iacute;an el campo de legitimidad del <i>mainstream </i>art&iacute;stico y han ido incorporando a una muestra selectiva de artistas africanos, asi&aacute;ticos y latinoamericanos. La mayor parte del arte que se produce en estos tres continentes circula s&oacute;lo nacional o localmente, pero es cierto que ahora hay un mayor n&uacute;mero de artistas invitados a las bienales, aun a aquellas que se desarrollan en el llamado Tercer Mundo: Johannesburgo, S&atilde;o Paulo, etc&eacute;tera. En Tijuana tambi&eacute;n vimos un desarrollo cultural cosmopolita, en parte gracias a inSITE. En la Tijuana de los ochenta no hab&iacute;a ese desarrollo art&iacute;stico y cultural y los artistas ten&iacute;an m&aacute;s dificultades para exponer, casi ninguno pasaba la frontera para exhibir al otro lado, iban como espectadores. Eso cambi&oacute; tambi&eacute;n porque ahora Tijuana, con un nivel educativo m&aacute;s alto y una producci&oacute;n de calidad sostenida, tiene p&uacute;blicos locales y resonancia internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Entre otras cosas, la nueva escuela de arte de la Universidad Aut&oacute;noma de Baja California (UABC)...</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: S&iacute;, publicaciones, muestras, visitas y residencias de artistas del <i>mainstream</i>. Todo eso ha atra&iacute;do la atenci&oacute;n de revistas internacionales de arte, de curadores de Estados Unidos, hacia lo que ha estado pasando en esta ciudad. Aparece un nuevo perfil de escritores y artistas, que ya no escriben s&oacute;lo como tijuanenses o sobre Tijuana, sino con un cierto estilo que tiene ecos internacionales: pienso en Marcos Ram&iacute;rez Erre, Luis Humberto Crosthwaite, y otros. No es que dejen de representar un lugar, pero hablan de su lugar diciendo "tienen que reconocerme no porque soy tijuanense, sino porque soy un artista que produce obras de cierto valor". El fen&oacute;meno de los colectivos tambi&eacute;n me parece muy interesante, como Bulbo, por ejemplo, colectivo de medios, con intereses antropol&oacute;gicos. Tambi&eacute;n es importante la intervenci&oacute;n de artistas de fuera de la ciudad como Judith Werhein, la de Brico, que hizo el zapato de tenis para cruzar la frontera. No es entonces hablar de un lugar desde un sentido naturalista, sino posicion&aacute;ndose como podr&iacute;an hacerlo en otro lado. Pienso en la obra de Erre, el caballo de Troya puesto por un periodo junto a las casetas de migraci&oacute;n de Tijuana a San Diego: un caballo gigante de madera, con dos cabezas, una mirando hacia Estados Unidos y la otra hacia M&eacute;xico, que despu&eacute;s reprodujo en Valencia, Espa&ntilde;a, para hablar de las fronteras entre Europa y Am&eacute;rica Latina, y fue adoptado como s&iacute;mbolo de la Bienal "Encuentro entre dos mares".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Mi cr&iacute;tica es m&aacute;s hacia cierta curadur&iacute;a... Recuerdo a una artista de Tijuana que me dec&iacute;a: "simplemente no les interesa a los curadores un arte que no est&eacute; relacionado con lo fronterizo, por eso si uno quiere entrar en cierto circuito tiene que producir obras de frontera..."</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Ese proceso de exotizaci&oacute;n sigue siendo notorio aun cuando el reconocimiento de los artistas latinoamericanos sea mayor. A un artista alem&aacute;n, o franc&eacute;s, o estadounidense, no se le pide pasaporte, no se le exige que represente su lugar de origen...</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: ...es un hecho que no hay muchos artistas romanos que se ocupen tanto de su romanidad o a quienes se les pida este tipo de producci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Al artista m&aacute;s internacionalizado de M&eacute;xico, Gabriel Orozco, casi se le obliga &#150;pese a todos su esfuerzos para desmarcarse de la mexicanidad&#150; a representar, dar signos de mexicanidad a toda costa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: &iquest;Esta obsesi&oacute;n con cierta mexicanidad, que tiene siempre que estar asociada con los artistas mexicanos, se relaciona con un discurso de modernidad alternativa?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Vemos situaciones distintas. En algunos casos se necesita exotizar para reafirmar una cultura que se piensa en decadencia: hay quienes, para dinamizar el mercado, llevan una oferta de alguna forma novedosa, pintoresca. Tambi&eacute;n est&aacute; el deseo de los artistas perif&eacute;ricos de llegar a ser aceptados por circuitos hegem&oacute;nicos. No olvidemos que el mercado del arte se ha vuelto un lugar de inversi&oacute;n m&aacute;s segura, con enormes recursos econ&oacute;micos, o una manera de descargar impuestos. Pero lo que est&aacute; ocurriendo en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os &#150;a diferencia de la &eacute;poca del neomexicanismo&#150; es que despu&eacute;s del '89, de la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, Europa ha empezado a mirar m&aacute;s al Este que a Am&eacute;rica Latina. Despu&eacute;s del surgimiento de los pa&iacute;ses asi&aacute;ticos en el mundo del arte occidental, los artistas latinoamericanos vienen siendo desplazados por los nuevos protagonistas: chinos, indios, coreanos...</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Artistas como antrop&oacute;logos?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: La posibilidad de un arte relacionado con lo etnogr&aacute;fico en bienales y eventos art&iacute;sticos geopol&iacute;ticamente posicionados en zonas estrat&eacute;gicas, tal vez tercermundistas, resulta dif&iacute;cil; pienso en las cr&iacute;ticas de Hal Foster y en lo que yo en lo personal he vivido colaborando con ellos. En muchos de esos eventos quiz&aacute;s el nombre de la ciudad &#150;situada por lo general a los m&aacute;rgenes&#150; finalmente emerge, pero con escepticismos locales porque el evento acaba, los curadores y visitantes se van y las condiciones quedan iguales. Otra cr&iacute;tica es acerca de la real imposibilidad de interacci&oacute;n de los artistas visitantes y de las comunidades que intentan involucrar de manera temporal en sus proyectos. De un "otro" que se supone importante porque, como dice Foster, esta <i>"dans le vrai", </i>nada m&aacute;s por ser de esos m&aacute;rgenes culturales, &eacute;tnicos, econ&oacute;micos, sociales o de g&eacute;nero.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Un aspecto es lo que Foster llama el "giro etnogr&aacute;fico" del arte contempor&aacute;neo, que desde luego me atrae mucho como antrop&oacute;logo. Pienso que tiene m&aacute;s inter&eacute;s en este momento que una sociolog&iacute;a del arte o un arte sociol&oacute;gico. Nos hace repensar las diferencias entre antropolog&iacute;a y sociolog&iacute;a. Sabemos que estas diferencias son parciales, pero en general la sociolog&iacute;a tiende a trabajar con estructuras y coyunturas sociales, y la antropolog&iacute;a con cuestiones m&aacute;s interpersonales, intersubjetivas, considerando m&aacute;s las variaciones subjetivas del comportamiento, la experiencia, y no s&oacute;lo las determinaciones. En este sentido, el arte, como trabajo con la alteraci&oacute;n del yo y con la alteridad del otro, como disciplina tambi&eacute;n interesada en la experiencia, est&aacute; m&aacute;s pr&oacute;ximo a la antropolog&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra coincidencia que invita a hablar de un arte etnogr&aacute;fico es que tanto el arte como la antropolog&iacute;a han dedicado desde hace tiempo mucho trabajo a desenmascarar a las instituciones que sedimentan o congelan los objetos y las relaciones sociales e interpersonales. La cr&iacute;tica de la antropolog&iacute;a a la codificaci&oacute;n institucionalizadora de los museos es an&aacute;loga a la de muchos artistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, me parece que hay en este giro etnogr&aacute;fico lo que el mismo Foster llama "una nostalgia de lo real", la b&uacute;squeda de reinsertar el arte en la vida, como se dec&iacute;a en las vanguardias de la primera mitad del siglo XX.<sup><a href="#notas">2</a></sup> Volver a lo cotidiano, hacer participar a los espectadores como actores, escuchar de nuevo a la sociedad desde adentro. Encuentro semejanzas entre lo que sucede con las intervenciones ef&iacute;meras de los artistas y lo que ocurre con el trabajo antropol&oacute;gico. Aunque el trabajo etnogr&aacute;fico suele ser m&aacute;s prolongado, hay un momento en que el antrop&oacute;logo se va, escribe y ense&ntilde;a sobre lo que vio y los protagonistas de los hechos que viv&iacute;an en tal lugar. La capacidad del antrop&oacute;logo, sabemos, es limitada en cuanto a operar, pero suele aspirar a modificar la sociedad o las relaciones interculturales entre sociedades. El artista quiere intervenir, pero m&aacute;s en lo simb&oacute;lico. La pregunta del antrop&oacute;logo es: "&iquest;esto que revel&eacute;, que descubr&iacute; en ese aspecto de lo social, c&oacute;mo se puede cambiar? &iquest;Sirve o no sirve mi descripci&oacute;n?" En cambio, en la medida en que el arte interviene en relaciones simb&oacute;licas, lo que el artista puede proporcionar es m&aacute;s bien un cambio en el modo de percibir y de representar de la sociedad, abrir posibilidades de ver de otra manera.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tanto lo simb&oacute;lico forma parte de la sociedad, existe una posibilidad de intervenir en lo real actuando desde lo simb&oacute;lico. Pero todo esto es, claro, muy inseguro, muy incierto. Lo que llamamos arte etnogr&aacute;fico en algunos artistas ha potenciado su papel, evita reducirlo a &aacute;mbitos elitizados, s&oacute;lo para especialistas, y sugiere otros modos de relaci&oacute;n social. En otros casos, el deconstruccionismo de la instituci&oacute;n &#150;o de la codificaci&oacute;n fronteriza, como en Tijuana&#150; puede convertirse en un juego de enterados que vuelve a las pr&aacute;cticas art&iacute;sticas m&aacute;s herm&eacute;ticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a lo que dec&iacute;as respecto de las pr&aacute;cticas art&iacute;sticas y etnogr&aacute;ficas en los pa&iacute;ses perif&eacute;ricos, prevalece la discriminaci&oacute;n porque vivimos en esta escisi&oacute;n del control hegem&oacute;nico que viene de un <i>mainstream</i>, del arte metropolitano, y los desarrollos separados o alternativos, sin acceso a ese <i>mainstream</i>. Pero tambi&eacute;n hay otras experiencias que, aunque no se llamen de arte etnogr&aacute;fico, ocurren dentro de Europa y en pa&iacute;ses centrales. Estoy pensando en la intervenci&oacute;n de Santiago Sierra en la Bienal de Venecia en el 2003, cuando cerr&oacute; el pabell&oacute;n de Espa&ntilde;a con una pared que clausuraba la entrada principal y un cartel que dec&iacute;a "si quieren entrar deben hacerlo por la parte de atr&aacute;s, donde hay guardias armados que le pedir&aacute;n un documento de identidad nacional espa&ntilde;ola". Puso en evidencia la exclusi&oacute;n de los extranjeros en Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n, de alg&uacute;n modo, esa obra habla de la dificultad de representar a un pa&iacute;s, el sin&#150;sentido de que un artista se haga cargo de la representaci&oacute;n nacional en un evento globalizado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Me haces pensar en las exposiciones universales de finales del siglo XIX, aquellas que menciona tambi&eacute;n Walter Benjamin, con los primitivos exhibidos...</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C.:</b> Esto lleva m&aacute;s que a un arte etnogr&aacute;fico a un arte que interfiere con las formas de percepci&oacute;n de lo nacional en lo mundial, entre lo que es un pa&iacute;s y la forma en que se representa en el exterior.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: O hasta en el interior... me parecer&iacute;a imposible que un solo espa&ntilde;ol pensara poder representar a todo un pa&iacute;s, a toda Espa&ntilde;a. "No es por ser negro que yo pueda representar a cualquier negro", dec&iacute;a Stuart Hall...</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: &iexcl;Claro, tambi&eacute;n! En fin, hay muchos caminos que los artistas est&aacute;n ensayando. En el caso particular de inSITE y de Tijuana, lo que vimos cuando estudiamos la recepci&oacute;n del evento en t&eacute;rminos de intervenci&oacute;n p&uacute;blica en 1997 y 2000, es que su eco fue mucho m&aacute;s fuerte en revistas internacionales que a nivel local. No s&oacute;lo porque los artistas pasaban un tiempo limitado, hac&iacute;an sus obras y se iban, sino porque tambi&eacute;n la sociedad ten&iacute;a baja capacidad de absorber esa experiencia. Los artistas locales estaban poco organizados, hab&iacute;a pocas instituciones que apoyaran su experiencia y tambi&eacute;n, por supuesto, las dificultades que ven&iacute;an de la situaci&oacute;n fronteriza, los l&iacute;mites por las pol&iacute;ticas de seguridad, la descalificaci&oacute;n de Estados Unidos hacia los mexicanos. Pero no s&eacute; si sea justo pedirle al arte que ocupe el lugar que dej&oacute; vacante la pol&iacute;tica. Quiz&aacute; la tarea del artista sea m&aacute;s bien la de producir experiencias o hacer visibles experiencias ocultas e interpretarlas y sugerir formas de pensamiento y memoria, proyecciones hacia el futuro sin tener que producir resultados comprobables. Es la trama m&aacute;s sinuosa y el&iacute;ptica de lo simb&oacute;lico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Al mismo tiempo, hay artistas que buscan cambiar su lugar de intervenci&oacute;n. Pero no es tan f&aacute;cil, si involucras a una "comunidad" &#150;con todos los riesgos que conlleva esta definici&oacute;n&#150; no es cierto que eso cambiar&aacute; sus condiciones, generalmente en desventaja, como consecuencia de la intervenci&oacute;n e involucramiento art&iacute;stico. Entonces hay quien se pregunta: &iquest;para qui&eacute;n es esta experiencia? &iquest;para el estricto p&uacute;blico de los artistas? Dif&iacute;cilmente es para la comunidad en cuesti&oacute;n que, cuando el artista se va, vuelve a su cotidianidad de incertidumbre. El artista toma su &eacute;xito, quiz&aacute;s hasta el de alguien de la comunidad involucrada en el evento, pero m&aacute;s all&aacute; de un cierto narcisismo y notoriedad, a veces no parece posible avanzar. Tengo dudas con respecto al arte relacional, in situ... siento que lo &eacute;tico queda fuera... por ejemplo, ese buen&iacute;simo video producido por Itzel Mart&iacute;nez en inSITE sobre las ni&ntilde;as de la calle. &iquest;Qu&eacute; llevar&aacute; a las ni&ntilde;as cuando inSITE se acabe? &iquest;Qu&eacute; llevar&aacute;, en lo espec&iacute;fico, a su dificil&iacute;sima realidad cotidiana?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Hay otro aspecto todav&iacute;a: la relaci&oacute;n del artista con los medios. Gran parte del circuito art&iacute;stico se ha vuelto elocuente por su relaci&oacute;n con los medios. Muchos artistas tratan de producir una perturbaci&oacute;n, una sorpresa, para que los medios se ocupen de las obras dando ampliaci&oacute;n medi&aacute;tica, para impactar con su obra. Pero es complicado porque en parte requiere subordinarse a la l&oacute;gica de los medios, que es ef&iacute;mera, que casi nunca genera ciudadan&iacute;a sino espect&aacute;culo, que puede manipular el mensaje. Aun as&iacute; no es una opci&oacute;n descartable, es una interacci&oacute;n entre arte y medios, que en algunos casos ha producido efectos interesantes. Pienso en la obra de Krzysztof Wodiczko, en Tijuana, cuando proyect&oacute; las historias de las mujeres de la maquila en la gran "bola", el edificio del Cecut, sus relatos de los abusos por parte de los jefes, maridos, hombres generalmente. &Eacute;l trabaj&oacute; con psic&oacute;logos de Tijuana para hacer estas entrevistas. Las mujeres dieron sus testimonios y aparecieron con sus rostros en el video que se proyect&oacute;. La cr&iacute;tica que se le hizo fue que el artista se iba y las mujeres se quedaban en Tijuana y pod&iacute;an sufrir venganzas por esas denuncias p&uacute;blicas. Para el artista esta obra fue muy exitosa, para las mujeres no sabemos... habr&iacute;a que hablar con ellas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Habr&iacute;a que hacer una obra sobre la postobra, los efectos de la obra cuando la obra ya se acab&oacute;. &Eacute;se es el aspecto &eacute;tico que te dec&iacute;a, me deja perpleja. Pero claro, esto pasa tambi&eacute;n con el antrop&oacute;logo. No es que por quedarse m&aacute;s meses que el artista, o durante a&ntilde;os, el antrop&oacute;logo no tenga cuestiones similares que nacen con su etnograf&iacute;a... en su "coraz&oacute;n de tiniebla", como dec&iacute;a Conrad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Es an&aacute;logo. Aunque las intervenciones tengan sentidos diferentes. Otro recurso que se ha considerado es que el artista, en vez de crear esas obras solo, involucre a organizaciones locales de mujeres o migrantes, con la esperanza de que la organizaci&oacute;n local pueda capitalizar en parte la obra.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Pero subsistir&iacute;a el problema de por qu&eacute; escoger a las mujeres, a los ind&iacute;genas, o sea, mantener esa idea de un sujeto de la alteridad &#150;ahora de moda y antes rechazado, y quiz&aacute;s ma&ntilde;ana rechazado otra vez&#150; que tiene la verdad para todos nosotros que no pertenecemos a su alteridad espec&iacute;fica. Adem&aacute;s de dar poder a ciertas organizaciones o protagonistas, que el artista elije para su di&aacute;logo, en vez de otros, creando as&iacute; localmente m&aacute;s jerarqu&iacute;as entre los que se quedaron en el proyecto y los que se quedaron fuera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Me pregunto qu&eacute; hubiera pasado si Krzysztof Wodiczko se hubiera atrevido a entrevistar tambi&eacute;n a los hombres acusados, a los jefes de las maquiladoras o a los esposos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Ser&iacute;a interesante hacer la obra con m&aacute;s voces contradictorias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: En este sentido, el &eacute;nfasis que ahora ponemos en la interculturalidad y en no hablar de un solo lugar, nos saca de las &eacute;pocas luckacshiana y de los subalternistas en que se pensaba que hab&iacute;a posiciones sociales que generaban verdad: el proletariado en el capitalismo, las mujeres en la condici&oacute;n de g&eacute;nero, los ind&iacute;genas como poseedores de la verdad sobre la sociedad inter&eacute;tnica. Me parece que la verdad, o las representaciones m&aacute;s aproximadas de ella, deben estar en m&aacute;s lados, en las interacciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>F.M</b>.: Decimos que lo comparativo puede multiplicar puntos de vista, dar verdades m&aacute;s parciales. Quisiera concluir con una pregunta sobre ciertas categor&iacute;as geopol&iacute;ticas, que juzgamos poco rigurosas pero todav&iacute;a muy empleadas y nacidas en la era post&#150;Bandung: &iquest;Es Tijuana, Ciudad de M&eacute;xico, M&eacute;xico en general, "Primer" o "Tercer" Mundo o los dos?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>N.G.C</b>.: Son categor&iacute;as cada vez menos precisas, aunque se sigan utilizando. La categor&iacute;a Tercer Mundo, incluyendo a Asia, &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina, abarca continentes diferentes entre ellos y dentro de ellos, engloba una realidad tan enorme que ha perdido sentido. Dir&iacute;a que es una categor&iacute;a que se qued&oacute; para unificar a los excluidos desde el punto de vista de la "metr&oacute;poli": "los que no son como nosotros". Pero tampoco el "nosotros" es homog&eacute;neo, ni siquiera dentro de Europa. Est&aacute;n a la vista los problemas que tiene la Uni&oacute;n Europea para que los miembros se identifiquen como europeos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Entrevista realizada el 7 de septiembre de 2008.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> N&eacute;stor Garc&iacute;a Canclini y Jos&eacute; Manuel Valenzuela Arce, <i>Intromisiones compartidas. Arte y sociedad en la frontera M&eacute;xico/Estados Unidos, </i>Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes /inSITE 97, San Diego y Tijuana, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=629776&pid=S0188-7017200900020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Hal Foster, "El artista como etn&oacute;grafo", en <i>El Retorno de lo real, </i>Akal, Madrid, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=629778&pid=S0188-7017200900020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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