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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Lecturas</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Antropolog&iacute;a del cuerpo. G&eacute;nero, itinerarios corporales, identidad y cambio*</b> </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rese&ntilde;ado por Guadalupe Georgina Poot Campos**</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b> *Mari Luz Esteban, <i>Antropolog&iacute;a del cuerpo. G&eacute;nero, itinerarios corporales, identidad y cambio, </i>Ediciones Bellaterra, Barcelona, 2004</b> </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <i>** Estudiante del doctorado en Antropolog&iacute;a Social de El Colegio de Michoac&aacute;n.</i> &lt;<a href="mailto:gpootcampos@yahoo.com.mx" target="_blank">gpootcampos@yahoo.com.mx</a>&gt;.  </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pensar el cuerpo como sujeto, como lugar de resistencia y espacio reflexivo es el prop&oacute;sito de Mari Luz Esteban en  <i>Antropolog&iacute;a del cuerpo. G&eacute;nero, itinerarios corporales, identidad y cambio. </i> Formada en la medicina y posteriormente en la antropolog&iacute;a, Esteban se ha enfocado en el estudio de temas como el cuerpo y la imagen corporal en Europa del Sur, y en los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os de su vida profesional ha estado vinculada a proyectos sobre planificaci&oacute;n familiar y sexualidad reproductiva. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de campo que sustenta el presente libro fue llevado a cabo en Espa&ntilde;a, y algunos cap&iacute;tulos est&aacute;n incluidos en trabajos previos expuestos en simposios y congresos.<sup><a href="#notas">1</a></sup> La obra est&aacute; conformada por tres partes. En la primera, la autora reflexiona sobre una teor&iacute;a social y feminista del cuerpo, revisando el estudio del cuerpo en las ciencias sociales desde la sociolog&iacute;a y la antropolog&iacute;a del siglo XX; los nuevos desaf&iacute;os de la teor&iacute;a feminista frente a las exigencias en el an&aacute;lisis del cuerpo de las mujeres; un autoan&aacute;lisis de la propia trayectoria profesional y de vida de la autora; y la propuesta de una teor&iacute;a corporal de la acci&oacute;n social e individual. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte consta de un examen del cuerpo en la sociedad occidental; considera tanto las relaciones como las diferencias de g&eacute;nero, y abunda sobre cuestiones relacionadas con el control y el consumo en &aacute;mbitos como la alimentaci&oacute;n, el ejercicio f&iacute;sico, la sexualidad y el cuidado est&eacute;tico del cuerpo. En este &uacute;ltimo aspecto, la autora aborda una profesi&oacute;n donde la exhibici&oacute;n del cuerpo es su eje principal: el modelaje en la sociedad actual. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera parte es un recorrido por los itinerarios corporales de hombres y mujeres con distintas profesiones y experiencias de vida, que Esteban juzga clave para discurrir sobre el cambio y la transformaci&oacute;n en las identidades y concepciones del desigual sistema de g&eacute;nero. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en la primera secci&oacute;n de la obra, se identifica a Marcel Mauss como el pionero del an&aacute;lisis socioantropol&oacute;gico del cuerpo con su concepto de t&eacute;cnicas corporales. La autora retoma el planteamiento de Mauss de que no "hay un comportamiento natural en relaci&oacute;n con el cuerpo y que convertirse en un individuo social implica un determinado aprendizaje corporal" (p. 19). Mari Douglas es otra pensadora que Esteban rescata en la relaci&oacute;n que establece entre el cuerpo individual y el cuerpo social, concibiendo al primero como una met&aacute;fora del segundo. Foucault con su concepto de biopoder, Bourdieu con el de  <i>habitus </i> y Merleau Ponty con la experiencia encarnada y el cuerpo vivido, son tambi&eacute;n tres estudiosos que Esteban considera fundamentales en el an&aacute;lisis del cuerpo desde las ciencias sociales. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, es en Thomas Csordas donde la autora parece encontrar el punto hasta ahora culminante de la teor&iacute;a social del cuerpo en su concepto de  <i>embodiment, </i> con el cual busca "superar la idea de que lo social se inscribe en el cuerpo, para hablar de lo corporal como aut&eacute;ntico campo de la cultura, como 'proceso material de interacci&oacute;n social'" (p. 21). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entender el cuerpo como agente y como intersecci&oacute;n de lo biol&oacute;gico, lo psicol&oacute;gico y lo social, resulta fundamental para comprender las relaciones entre el cuerpo, el sujeto y la sociedad. En este sentido, la postura de Esteban no se enfrasca en determinismos biologicistas ni constructivistas de la corporeidad; m&aacute;s bien pugna por una antropolog&iacute;a del cuerpo que considere la experiencia corporal reflexiva de los actores y actoras<sup><a href="#notas">2</a></sup> dentro de, pero tambi&eacute;n frente a, la cultura. Entonces, la agencia de los actores/as en el sistema de g&eacute;nero es una preocupaci&oacute;n central a lo largo de su libro. </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/alte/v18n36/a14i1.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conceptos manejados por la autora est&aacute;n enfocados a recuperar la experiencia corporal y social de los agentes, sus resistencias y contestaciones dentro de la enculturaci&oacute;n corporal, y para ello recurre a la noci&oacute;n de itinerarios corporales como aquellos </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...procesos vitales individuales &#91;...&#93; que nos remiten siempre a un colectivo, que ocurren dentro de estructuras sociales concretas y en los que damos toda la centralidad a las acciones sociales de los sujetos, entendidas &eacute;stas como pr&aacute;cticas corporales. El cuerpo es as&iacute; entendido como el lugar de la vivencia, el deseo, la reflexi&oacute;n, la resistencia, la contestaci&oacute;n y el cambio social en diferentes encrucijadas econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas, sexuales, est&eacute;ticas e intelectuales (p. 54). </font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para entender esta idea y contribuir a una teor&iacute;a de la acci&oacute;n social e individual, Esteban transita por una serie de conceptos como el de empoderamiento y de la identidad de g&eacute;nero &#150;a los que opone el empoderamiento y la identidad corporales&#150;, las pr&aacute;cticas de g&eacute;nero y la reflexi&oacute;n corporal en discusi&oacute;n y di&aacute;logo con autores como Joan Scott, Judith Butler y R.W. Connell. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esteban define la identidad de g&eacute;nero como una identidad corporal puesto que nos identificamos con relaci&oacute;n al g&eacute;nero y desde vivencias y percepciones como seres carnales; pero esta identidad de g&eacute;nero va m&aacute;s all&aacute; de las afirmaciones de Scott en cuanto a su configuraci&oacute;n en actos, discursos y representaciones simb&oacute;licas. Inspirada en Butler y Connell, la investigadora agrega a ello una base reflexiva corporal y performativa, f&iacute;sica y material. El &eacute;nfasis en la interacci&oacute;n social es central para Esteban, de modo que las pr&aacute;cticas de g&eacute;nero surgen de ella como pr&aacute;cticas "que no son internas, ni individuales, sino que conforman el mundo social" (p. 58). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El empoderamiento es otro concepto relevante para el an&aacute;lisis de los itinerarios corporales. Entendido como "un proceso por el cual las personas oprimidas ganan control sobre sus propias vidas tomando parte, con otras, en actividades transformadoras de la vida cotidiana y de las estructuras, aumentando as&iacute; su capacidad de incidir en todo aquello que les afecta" (Del Valle etal., 1999, cit. en p. 61), el empoderamiento, seg&uacute;n Esteban, es siempre corporal. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, intentando superar la dicotom&iacute;a de explicaciones racionalistas/irracionalistas de la acci&oacute;n social e individual, en la obra se plantea el concepto de reflexi&oacute;n corporal como aquella "que va guiando las acciones de hombres y mujeres, permiti&eacute;ndoles en circunstancias y coyunturas concretas, reducir sus itinerarios y resistir y contestar a las estructuras sociales, al margen de la intencionalidad o no de partida, y contribuyendo as&iacute; tambi&eacute;n a su propio 'empoderamiento'" (p. 63). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, Esteban dedica un apartado especial a lo que denomina  <i>autoetnograf&iacute;a, </i> donde hace referencia a la vinculaci&oacute;n entre sus intereses (t&oacute;picos, orientaciones y preguntas) como investigadora y sus experiencias y circunstancias de vida. Esta interrelaci&oacute;n, seg&uacute;n ella, es propia del trabajo cient&iacute;fico y pertinente para una antropolog&iacute;a encarnada. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La preocupaci&oacute;n de la autora por incluirse en su obra implica deliberar sobre la reflexibidad cient&iacute;fica de tal hecho. En la cr&iacute;tica que Bourdieu hace a la "objetividad" en las ciencias sociales propone objetivar la posici&oacute;n del sujeto conocedor "en el universo de la producci&oacute;n cultural" (Bourdieu y Wacquant, 1995: 44), de modo que pueda hacerse visible el epistemocentrismo consistente en "ignorar todo aquello que el analista proyecta en su percepci&oacute;n del objeto, por el hecho de que es exterior al objeto, que lo observa desde lejos y desde arriba" (Bourdieu y Wacquant, 1995: 44). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigadora sostiene que hacer etnograf&iacute;a de una misma "sirve para validar otras formas de expresi&oacute;n y acercamiento a la realidad social, y reconoce el valor de lo personal, lo subjetivo, en la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica o acad&eacute;mica, sin descomponer la tarea antropol&oacute;gica" (p. 49). Siguiendo este argumento, se posiciona a s&iacute; misma desde su formaci&oacute;n profesional como m&eacute;dica y luego como antrop&oacute;loga, pero tambi&eacute;n como mujer y feminista. Con este apartado sobre la autoetnograf&iacute;a, Esteban adjunta a su libro una especie de reporte de los l&iacute;mites cient&iacute;ficos de su investigaci&oacute;n y se presenta como un itinerario corporal m&aacute;s involucrado en tal proceso. Desde aqu&iacute;, podr&iacute;a decirse que la sujeto conocedora se muestra posicionada y consciente de las implicaciones de la intersubjetividad en la investigaci&oacute;n. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, Esteban trasciende la reflexi&oacute;n sobre la relaci&oacute;n "observadora&#150;observado" y cruza la frontera de la llamada reflexibidad cient&iacute;fica, con un continuo &eacute;nfasis (que reconoce narcisista) en c&oacute;mo la pr&aacute;ctica antropol&oacute;gica ha influenciado diferentes aspectos de su trayectoria de vida. Por lo tanto, afirma que "poder entender las zonas m&aacute;s oscuras de mi propia experiencia sexual, corporal, emocional, intelectual o pol&iacute;tica ha sido algo impl&iacute;cito en los fines de mi investigaci&oacute;n" (p. 45). </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda parte del libro, Esteban sostiene que en Occidente, a finales de los siglos XX y principios del  XXI , el cuerpo se ha caracterizado por un culto total, el cual lo vincula con una relaci&oacute;n contradictoria entre consumo y est&eacute;tica, por un lado, y control y autodisciplina, por otro. En este sentido, la autora habla de los ideales corporales y el cuerpo medi&aacute;tico de la publicidad como uno de sus principales generadores. Se&ntilde;ala que los ideales corporales hegem&oacute;nicos no afectan por igual a los distintos sectores culturales y grupos &eacute;tnicos; esto se refiere a que, no obstante tales ideales sobre el cuerpo y la belleza fueran socialmente compartidos como un "deber ser", no necesariamente se corresponder&iacute;an con las necesidades y experiencias reales de las personas, pudiendo haber entonces una especie de "desfase" entre el ideal estandarizado de la est&eacute;tica corporal y las pr&aacute;cticas de quienes lo comparten, ante la imposibilidad de coincidir consigo mismos (cf. Viqueira, 2000). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;ltima parte del libro se centra en los itinerarios corporales de diez mujeres y dos hombres, con la hip&oacute;tesis de que "la imagen y el cuerpo, y sobre todo los cambios respecto a &eacute;l, son elementos ineludibles para el an&aacute;lisis de las transformaciones sociales generales" (p. 80). Como ya se ha se&ntilde;alado, el principal inter&eacute;s de la autora al utilizar el concepto de itinerarios corporales es abordar a los agentes como sujetos encarnados, que de esta manera resisten y contestan a la cultura, al igual que participan en el cambio social. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esteban plantea, analizando los doce casos que presenta, que los procesos corporales experimentados en la pr&aacute;ctica del modelaje, los deportes (la halterofilia femenina) y determinadas actividades art&iacute;sticas (hombres en la danza) son procesos corporales de autotransformaci&oacute;n. En el an&aacute;lisis de los itinerarios corporales identifica que, en la autotransformaci&oacute;n corporal de los sujetos entrevistados, sus identidades de g&eacute;nero han entrado en un proceso de complejizaci&oacute;n, no siendo suficiente su clasificaci&oacute;n como femeninas o masculinas. </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/alte/v18n36/a14i2.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este proceso, los sujetos participan reflexionando sobre s&iacute; mismos y al hacerlo adquieren una autoconciencia que los lleva a plantearse alternativas de g&eacute;nero diferentes a las del sistema (de g&eacute;nero) dominante. Aqu&iacute; podr&iacute;an ligarse el argumento de Esteban y el concepto gramsciano de cultura como auto&#150;conocimiento. Kate Crehan apunta que la cultura desde Gramsci es vista como "producto del autoconocimiento &#91;...&#93; cr&iacute;tico e interesado en comprender las relaciones con los dem&aacute;s, incluidos los propios 'derechos y obligaciones' en relaci&oacute;n y nuestro lugar en la historia" (Crehan, 2004: 96). Sin embargo, Gramsci estaba pensando en la cultura como parte de un proyecto pol&iacute;tico en otras esferas distintas de la del g&eacute;nero, mientras que Esteban ve en la reflexi&oacute;n corporal un cuestionamiento a la propia cultura. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, aunque a lo largo del texto se subraya la relaci&oacute;n entre los sujetos (el cuerpo como agente) y los procesos sociales, no hay en el abordaje de los itinerarios corporales un nexo muy estrecho de las trayectorias individuales con sus contextos sociales m&aacute;s amplios que permita entender sus interrelaciones m&aacute;s all&aacute; del grupo familiar, laboral o de amigos. Me parece que en este aspecto Esteban no logra concretar esta relaci&oacute;n en t&eacute;rminos etnogr&aacute;ficos, dominando en el an&aacute;lisis de los itinerarios un cierto dejo de "individualismo metodol&oacute;gico" con el que impl&iacute;citamente ella pretende romper. Asimismo, aunque reconoce esta limitaci&oacute;n, al concentrarse s&oacute;lo en entrevistas y no en observaciones de campo, el an&aacute;lisis de los itinerarios corporales se queda en el nivel del discurso de los sujetos y no en conjunci&oacute;n con sus pr&aacute;cticas concretas. El "desfase" es ahora el de la propia investigadora con su preocupaci&oacute;n por la experiencia de los actores/as. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me parece, en s&iacute;ntesis, que la aportaci&oacute;n del libro est&aacute; centrada en los apuntes y en las reflexiones te&oacute;ricas que hace Mari Luz Esteban sobre la corporeidad y el g&eacute;nero y la posibilidad de una teor&iacute;a corporal de la acci&oacute;n social e individual; pero es a&uacute;n de mayor importancia su propuesta de una antropolog&iacute;a que abandone la descorporeizaci&oacute;n y que considere la carnalidad (yo dir&iacute;a corporeidad) de la agencia y la experiencia humanas. As&iacute; pues, el estudio de la corporeidad debe ser visto no como una moda sino como una necesidad para entender a los sujetos menos en la abstracci&oacute;n y m&aacute;s en la experiencia etnogr&aacute;fica concreta. </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/alte/v18n36/a14i3.jpg"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Bourdieu ,  Pierre y    L&ouml;ic  J.D. Wacquant.    1995.  <i>Respuestas por una antropolog&iacute;a reflexiva, </i> Grijalbo, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=623533&pid=S0188-7017200800020001400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->  </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Crehan, Kate. 2004.  <i>Gramsci, cultura y antropolog&iacute;a, </i> Ediciones Bellaterra, Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=623535&pid=S0188-7017200800020001400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Viqueira, Juan Pedro. 2000. "Una historia en construcci&oacute;n. Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de los desfases", en Miguel Hern&aacute;ndez y Jos&eacute; Lameiras (eds.),  <i>Las ciencias sociales y humanas en M&eacute;xico, </i> El Colegio de Michoac&aacute;n, Zamora, pp. 119&#150;159.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=623537&pid=S0188-7017200800020001400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b> </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Como en el Simposio de Cultura, Salud y Poder, que fue parte del IX Congreso Estatal de Antropolog&iacute;a realizado en septiembre de 2002 en Barcelona. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2 </sup>T&eacute;rmino que utiliza la autora. </font></p>     ]]></body>
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