<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-4611</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Investigaciones geográficas]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Invest. Geog]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-4611</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Geografía]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-46112014000200010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Turismo y sexo en México: Cuerpos masculinos en venta y experiencias homoeróticas. Una perspectiva multidisciplinaria]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hortensia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Programa Universitario de Estudios de Género ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<numero>84</numero>
<fpage>112</fpage>
<lpage>114</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-46112014000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-46112014000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-46112014000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ 
	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>

	    <p>&nbsp;</p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>L&oacute;pez L&oacute;pez, &Aacute;. y A. M. Van Broeck (coords.; 2013), <i>    <br>
    Turismo y sexo en M&eacute;xico. Cuerpos masculinos en venta y experiencias homoer&oacute;ticas. Una perspectiva multidisciplinaria</i>,     <br>
    Colecci&oacute;n Geograf&iacute;a para el siglo XXI, Serie Libros de Investigaci&oacute;n, n&uacute;m. 12,     <br>
    Instituto de Geograf&iacute;a, UNAM, M&eacute;xico, 417 p., ISBN 978&#45;607&#45;02&#45;4953&#45;2</b></font></p>

	    <p>&nbsp;</p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Hortensia Moreno*</b></font></p>

	    <p>&nbsp;</p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*Programa Universitario de Estudios de G&eacute;nero Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i></font></p>

	    <p>&nbsp;</p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la monumental obra donde reflexiona sobre la construcci&oacute;n del espacio, Henri Lefebvre propone la idea de las arquitexturas. Se trata de una manera de abordar los fen&oacute;menos espaciales donde est&aacute;n presentes tres niveles de an&aacute;lisis: el espacio social, la representaci&oacute;n del espacio y el espacio de la representaci&oacute;n. Traducidos en diferentes modalidades de comprensi&oacute;n y uso, estos niveles de asunci&oacute;n permiten entender que el espacio no es una localizaci&oacute;n neutra ni una determinaci&oacute;n decisiva, sino un factor din&aacute;mico que al mismo tiempo interviene y se deja intervenir por el flujo de la vida humana precisamente en texturas, en tejidos, en redes de relacionamientos m&uacute;ltiples y en constante movimiento. Porque el espacio no se puede entender en independencia del tiempo, ni el tiempo aparte del espacio.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pensamiento sobre la espacialidad se ha convertido en un elemento fundamental para la investigaci&oacute;n de los fen&oacute;menos sociales. En particular, adquiere una relevancia clave en temas sobre g&eacute;nero y sexualidad. Los cuerpos dejan de concebirse como hechos abstractos, como datos duros, como fen&oacute;menos subsidiarios de los designios biol&oacute;gicos para convertirse en portadores de experiencia que viven, respiran, piensan y habitan el espacio; que influyen sobre y se dejan influir por el entorno; que reciben la informaci&oacute;n del ambiente y devuelven su propia aportaci&oacute;n para la textura, para el tejido denso y multi&#45;dimensionado de las relaciones sociales.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sexualidad se va transformando, as&iacute;, de haberse definido en sus or&iacute;genes te&oacute;ricos como una fuerza instintiva orientada hacia un fin superior al individuo &#45;el destino altruista de la reproducci&oacute;n&#45;, hacia una multiplicidad de derivas dependientes de condiciones s&iacute; materiales, corporales, biol&oacute;gicas, hormonales, pero tambi&eacute;n y de manera crucial, de componentes que, si aceptamos la definici&oacute;n en sentido amplio que nos ofrece la reflexi&oacute;n en el momento presente, habremos de conceptualizar dentro del marco de la espacialidad.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se trata solamente de reconocer que todos los asuntos humanos se desarrollan por necesidad en el espacio; se trata sobre todo de caracterizar esa pluralidad, esa inmensa complejidad. Se trata de recuperar la significaci&oacute;n que estructura las texturas de los espacios en su temporalidad. Se trata de aprehender el espacio vivido en su fluidez. Y la experiencia humana en su capacidad para asumir el espacio, modificarlo, re&#45;significarlo y producirlo en un proceso continuado y colectivo donde lo nuevo y lo viejo se encuentran, se construyen y se destruyen mutuamente.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro es un ejemplo magn&iacute;fico de tal esfuerzo geogr&aacute;fico, sociol&oacute;gico, etnogr&aacute;fico, multidisciplinario. A partir de un proyecto desarrollado entre 2007 y 2011, el grupo de investigaci&oacute;n convocado por Anne Marie Van Broeck y &Aacute;lvaro L&oacute;pez L&oacute;pez explor&oacute; siete puntos de afluencia tur&iacute;stica en M&eacute;xico para dilucidar los mecanismos socio&#45;espaciales del comercio homoer&oacute;tico. Las ciudades y puertos de Acapulco (Salvador Vargas y Brenda Alcal&aacute;), Puerto Vallarta (Crist&oacute;bal Mendoza y Patricia Medina), Veracruz (Ros&iacute;o C&oacute;rdova), Canc&uacute;n (Lucinda Arroyo y Karina Amador), Tijuana (Ruth Gaxiola y Nora Bringas), el Distrito Federal (&Aacute;lvaro L&oacute;pez) y Guadalajara (Javier P&eacute;rez) sirvieron como escenario para recoger los testimonios de hombres que fueron identificados como sexo&#45;servidores.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los hallazgos m&aacute;s relevantes de la investigaci&oacute;n colectiva tiene que ver con la existencia de dos culturas del comercio homoer&oacute;tico: una tradicional, presente desde un momento no determinado en las posibilidades del intercambio, y otra novedosa que los autores denominan gay, datada a finales del siglo pasado con la irrupci&oacute;n en el panorama global de un conjunto de identidades que adquieren ciudadan&iacute;a y reivindican sus derechos a existir en la ciudad. Esta dicotom&iacute;a marca de manera sensible el objeto de estudio. Las pr&aacute;cticas &#45;y por lo tanto los lugares&#45; est&aacute;n estratificadas en funci&oacute;n de su pertenencia al territorio de lo tradicional o de lo gay, pero tambi&eacute;n est&aacute;n atravesadas por componentes de tipo socio&#45;econ&oacute;mico e inclusive &eacute;tnico.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Llama la atenci&oacute;n la enorme variedad de experiencias, percepciones, opiniones, actitudes y disposiciones reflejadas en el material etnogr&aacute;fico reportado, las cuales permiten dibujar un enorme fresco de posturas identitarias, pr&aacute;cticas, formas de relacionamiento, apreciaciones del poder, autodesignaciones y gamas de emociones. De forma que resulta sumamente complicado someter esta diversidad a un modelo preestablecido de organizaci&oacute;n te&oacute;rica, aunque la din&aacute;mica econ&oacute;mica tienda a homogeneizar y a extender las l&oacute;gicas culturales de la metr&oacute;polis a la periferia.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero lo m&aacute;s interesante es la mirada geogr&aacute;fica, la b&uacute;squeda de la espacialidad. Existe una pregunta por el lugar. Por la forma en que se entiende, se propicia, se establece, se mueve, se oculta o se muestra el lugar. Los lugares son diversos, visibles para el ojo atento, invisibles para el ojo incauto. Las actividades y las necesidades de la propia actividad determinan y son determinadas por la elecci&oacute;n del lugar.</font></p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, nos encontramos con una temporalidad interna del encuentro homoer&oacute;tico que puede proyectarse con cuidadosa anticipaci&oacute;n al plan del viaje, o puede ocurrir de manera espont&aacute;nea en funci&oacute;n de la oportunidad. Puede consultarse en gu&iacute;as de turistas prolijamente detalladas, en p&aacute;ginas web o en las referencias de usuarios satisfechos, o puede decidirse al azar del encuentro fortuito m&aacute;s o menos sospechado de o&iacute;das, o con el que se tropieza por suerte o mala suerte.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer punto &#45;en la secuencia temporal&#45; es el del encuentro, el del ligue, el del preludio que se romantiza en algunas narrativas como posibilidad sentimental, como encuentro con el otro ex&oacute;tico, como aventura riesgosa y clandestina. O bien se establece como puro y simple intercambio comercial. Se presume que los clientes y sexo&#45;servidores en el espacio tradicional comparten la necesidad de mantener ciertos grados de ambig&uuml;edad donde el encuentro homoer&oacute;tico cuenta con coartada. En cambio, en los espacios gais, los deseos se destapan sin pudor y van directamente al grano.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De todas formas, el espacio es decisivo. Se puede tratar de la calle, del transporte p&uacute;blico, del establecimiento comercial; pero no de cualquiera: hay puntos, hay marcas y signos en los espacios que indican los lugares donde se puede intercambiar una mirada, un gesto, una leve inclinaci&oacute;n de cabeza. Los lugares van adquiriendo esta capacidad significativa que permite ubicar, ubicarse. As&iacute;, una esquina en particular, una estaci&oacute;n del metro, un restaurant, un bar, una tienda, un parque, una plaza p&uacute;blica, se puede convertir en ese punto de encuentro del que derivar&aacute; el intercambio.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente paso implica un compromiso muy serio porque, sin obstar la liberalizaci&oacute;n y la apertura que acompa&ntilde;an nuestra &eacute;poca, el homoerotismo y la prostituci&oacute;n se siguen interpretando como una actividad clandestina por propios y extra&ntilde;os. Y aunque quiz&aacute; uno de los atractivos del asunto resida en el peligro, lo cierto es que con gran frecuencia tanto clientes como prestadores del servicio pueden estar sometidos al hostigamiento y a la extorsi&oacute;n. Como en todo espacio de sexualidad comercial &#45;y quiz&aacute; en todo espacio donde se practique una sexualidad no normativa, es decir, que se salga de la heterosexualidad obligatoria y del imperativo reproductor&#45;, existe aqu&iacute; el riesgo de meterse en el territorio pantanoso del hampa, de los giros negros. Salirse de la ley.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego, la aparici&oacute;n de las identidades que en el libro se caracterizan como gais acarrea una relativa permisividad y la introducci&oacute;n de una cultura distinta, quiz&aacute; determinada sobre todo por la disponibilidad de recursos. Desde luego, como todo buen planteamiento de inicio, el libro deja abierta una serie de cuestionamientos que habr&aacute;n de discutirse ulteriormente.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los lugares donde se practica la sexualidad homoer&oacute;tica tur&iacute;stica comercial son tan variados como sus protagonistas: desde las denominadas "casitas" o "ranchos privados" hasta los ba&ntilde;os p&uacute;blicos, en su modalidad de retretes de centros comerciales o de saunas y vapores, pasando por cines, parques, z&oacute;calos, malecones, playas, hoteles, moteles, sex&#45;shops, lugares de masajes, antros, discotecas, cantinas, bares, tiendas, escuelas, universidades, restaurantes, puentes, t&uacute;neles, escaleras, conexiones y vagones del metro e inclusive los patios de alg&uacute;n pante&oacute;n. La lista no es exhaustiva, es solo indicativa. La imaginaci&oacute;n es el l&iacute;mite.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me gusta este libro porque es el producto de un trabajo colectivo, concertado, y no una suma de textos heterog&eacute;neos reunidos por casualidad. Me gusta que cuente con una sola lista bibliogr&aacute;fica, lo cual contribuye a dar la idea de acuerdo y complicidad. Adem&aacute;s de que hace m&aacute;s f&aacute;cil la lectura.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me gusta desde luego, que tenga introducciones (de la pluma de quienes coordinan, pero tambi&eacute;n con la participaci&oacute;n de Joan Vendrell y de Porfirio Miguel Hern&aacute;ndez) y conclusiones abarcadoras. Un planteamiento metodol&oacute;gico coherente (explicitado por quienes coordinan) y un estudio de caso en Internet (&Aacute;lvaro S&aacute;nchez). Una escritura m&aacute;s o menos tersa. En fin, es un acontecimiento que celebro y aplaudo aqu&iacute;.</font></p>
     ]]></body>
</article>
