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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera edici&oacute;n en castellano del diario de viaje por M&eacute;xico de Friedrich Ratzel (1844&#150;1904) es motivo de atenci&oacute;n en esta editorial de <i>Investigaciones Geogr&aacute;ficas, </i>Bolet&iacute;n del Instituto de Geograf&iacute;a de la UNAM, debido a la personalidad y lugar que ocupa este ge&oacute;grafo en el pensamiento pol&iacute;tico alem&aacute;n, as&iacute; como por su influencia en el pensamiento geogr&aacute;fico y particularmente de la regi&oacute;n Iberoamericana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ratzel viaj&oacute; a Am&eacute;rica como corresponsal de la secci&oacute;n de ciencias naturales del diario <i>K&ouml;lnischen Zeitung </i>(Zerme&ntilde;o, 2009). Atraves&oacute; los Estados Unidos en dos meses, desde Nueva York hasta la costa californiana y en un barco de la Pacific Mail Steamship Company lleg&oacute; a M&eacute;xico, setenta a&ntilde;os despu&eacute;s de Alejandro de Humboldt (1803&#150;1804), por el mismo puerto del Pac&iacute;fico: Acapulco, procedente de San Francisco. Con anterioridad, ya hab&iacute;a viajado por el sur de Francia y norte de Italia para el mismo diario y tambi&eacute;n hab&iacute;a llevado a cabo estudios universitarios de geolog&iacute;a y paleontolog&iacute;a con Carl Alfred de Zittel, en Munich. Por lo que su formaci&oacute;n de naturalista lo prepar&oacute; como un agudo observador de la naturaleza, al mismo tiempo que se posicionaba como un seguidor de la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n de las especies de Charles Darwin, el ingl&eacute;s que causaba controversias en el episcopado cat&oacute;lico alem&aacute;n de Colonia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El viaje de Ratzel hacia Acapulco le permiti&oacute; observar el paisaje de la costa y, a la altura de Mazatl&aacute;n, qued&oacute; asombrado de "los magn&iacute;ficos bosques tropicales". Entonces escribi&oacute;: "Se aproximaba un nuevo y maravilloso cap&iacute;tulo de mi viaje, y yo intu&iacute;a que me iba a aportar un inesperado tesoro de experiencias, que alcanzaba para enriquecer y alegrar toda una vida" (Ratzel 1878 &#91;2009&#93;). Arrib&oacute; al puerto guerrerense el 16 de octubre de 1874 y examin&oacute; su profunda d&aacute;rsena. La mirada de Ratzel pasaba de la admiraci&oacute;n por la naturaleza "casi intacta" a la vida social, calificada bajo el rigor de los ojos europeos y el criterio de la acelerada experiencia que vivi&oacute; en los Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El viaje desde el puerto hacia Morelia se hac&iacute;a en doce d&iacute;as, suficientes para reflexionar sobre el "medio ind&oacute;mito" y la organizaci&oacute;n social. Al dejar la orilla del mar, llam&oacute; la atenci&oacute;n del viajero que la monta&ntilde;a estaba "mucho menos poblada" y los pueblos indios se localizaban "en torno de un espacio libre, en cuyo centro invariablemente hay un gran &aacute;rbol de sombra". Al privar una temperatura m&aacute;s fr&iacute;a, Ratzel observ&oacute; que los hombres de la monta&ntilde;a carec&iacute;an de la "holgazaner&iacute;a tan paradis&iacute;aca &#91;...&#93; como en la regi&oacute;n c&aacute;lida", por lo que nota que las viviendas estaban construidas con adobes. Bajo esta l&oacute;gica geogr&aacute;fica, Ratzel pens&oacute; que hacia el interior del pa&iacute;s la situaci&oacute;n cambiar&iacute;a porque, para &eacute;l, "el clima permite un trabajo m&aacute;s esforzado". Sin embargo, no sucedi&oacute; como imagin&oacute;, las condiciones econ&oacute;micas y la "masa del pueblo" las hall&oacute; peor que en la costa. Para &eacute;l, por tanto, m&aacute;s que el clima, "la pereza y la falta de aspiraciones" era lo que caracterizaba la pobreza y la falta de perspectivas del pueblo mexicano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este punto, se revela la noci&oacute;n de civilizaci&oacute;n en Ratzel que se traduce en "el grado de transformaci&oacute;n del mundo natural y el grado de autodisciplina del yo" y que para su &eacute;poca divid&iacute;a a los pueblos "b&aacute;sicamente dominados por los ciclos vitales de la naturaleza" y otros que hab&iacute;an "logrado emanciparse de dicha "naturalidad"" (Zerme&ntilde;o, 2009). De Morelia, Ratzel se prepar&oacute; para el camino a la ciudad de M&eacute;xico. Entre "pedregoso y desierto", el viaje pas&oacute; por los "buenos cultivos de ma&iacute;z y trigo", antes de llegar a Toluca en diligencia. Describe el valle de M&eacute;xico, la ubicaci&oacute;n y la conformaci&oacute;n del terreno, y fij&oacute; su mirada desde lo alto, sobre todo, en los "imponentes" bosques de oyameles y abetos de las monta&ntilde;as circundantes y que le recordaban las "reservas de con&iacute;feras californianas" que hab&iacute;a visto. De los lagos, se&ntilde;al&oacute; la amenaza que significaban para la vida urbana y anotaba los estragos de la inundaci&oacute;n de 1607. A Ratzel, la ciudad de M&eacute;xico le causaba una variedad de impresiones y se fijaba m&aacute;s en su historia antigua (para &eacute;l, por su poder unificador de los pueblos y que distingue a unos de otros) o en las monta&ntilde;as que la rodean y menos en su aspecto, pobreza y desorden. Paseaba por sus calles, criticaba la traza, pero se detuvo a apreciar la catedral. Opinaba que las malas v&iacute;as de comunicaci&oacute;n reduc&iacute;an la influencia de la capital sobre el resto del pa&iacute;s. Puebla le gust&oacute; mucho m&aacute;s como ciudad y sus calles las lleg&oacute; a comparar con el "ordenado confort" de una ciudad alemana media. Desde ah&iacute; el viaje de Ratzel sigui&oacute; rumbo al puerto de Veracruz.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La majestuosidad del Pico de Orizaba no pas&oacute; inadvertida para Ratzel, que se prepar&oacute; para el ascenso, con un grupo y el audaz perro Bataillon. La marcha dur&oacute; dos d&iacute;as, al segundo alcanz&oacute; la cima y permaneci&oacute; ah&iacute; por dos horas, donde hizo una "medici&oacute;n hipsom&eacute;trica" a una temperatura de &#150; 4 y &#150; 5&deg; grados. El itinerario continu&oacute; hacia el puerto para trasladarse en barco de vapor a Minatitl&aacute;n y seguir el viaje a Tehuantepec. De regreso por Oaxaca, hizo parada en las ruinas de Mitla y en la capital oaxaque&ntilde;a antes de continuar hacia Tehuacan, Puebla y, de nuevo, en la ciudad de M&eacute;xico donde termina su diario de viaje. Regres&oacute; a Europa, pasando por Cuba, en abril de 1875.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la vuelta de su viaje, Ratzel fue invitado por su profesor Zittel a dar clases de geograf&iacute;a en Munich y luego en Leipzig (Zerme&ntilde;o, 2009). Y dedic&oacute; los siguientes a&ntilde;os a la redacci&oacute;n de una amplia obra cient&iacute;fica, donde incluy&oacute; sus experiencias de viaje y, al final de su vida, expuso su concepto de "espacio vital" (1901), donde para &eacute;l los organismos vivos enfrentaban una "lucha por el espacio" y que va a inspirar a la pol&iacute;tica exterior alemana. Su acuerdo en los m&eacute;todos de las ciencias naturales en la geograf&iacute;a, afirm&oacute; su actitud positivista, s&oacute;lo que ante la falta de la experimentaci&oacute;n, indic&oacute;, el mapa constituye "un instrumento esencial de investigaci&oacute;n" (Capel, 1981). La obra de Ratzel permanece en su lengua original, el alem&aacute;n. Algunas traducciones al ingl&eacute;s y al franc&eacute;s fueron &uacute;tiles para los primeros cursos de geograf&iacute;a humana impartidos en las universidades iberoamericanas a principios del siglo XX. De una versi&oacute;n del italiano al portugu&eacute;s procede una importante antolog&iacute;a con lo esencial y maduro del pensamiento de Ratzel sobre el tema de las influencias publicada por Antonio Carlos Robert Moraes (Moraes, 1990). El diario de M&eacute;xico permite, por tanto, una lectura a los inicios del pensamiento ratzeliano y a una parte de los contenidos emp&iacute;ricos que m&aacute;s adelante expondr&aacute; te&oacute;ricamente con mayor amplitud en sus obras mayores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"> <b>REFERENCIAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Capel, H. (1981), <i>Filosof&iacute;a y ciencia en la Geograf&iacute;a </i><i>contempor&aacute;nea. </i>Una introducci&oacute;n a la Geograf&iacute;a, Editorial Barcanova, Barcelona. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4689236&pid=S0188-4611200900020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ratzel, F. (1878 (2009)), <i>Desde M&eacute;xico. Apuntes de viaje de los a&ntilde;os 1874&#150;1875, </i>Editorial Herder, M&eacute;xico. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4689237&pid=S0188-4611200900020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Moraes, A. C. R. (Org, 1990), <i>Ratzel, </i>Editora &Aacute;tica, S&atilde;o Paulo. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4689238&pid=S0188-4611200900020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zerme&ntilde;o, G. (2009), "La mirada de un naturalista", en Ratzel, F. (1878 (2009)), <i>Desde M&eacute;xico. Apuntes de viaje de los a&ntilde;os 1874&#150;1875, </i>Editorial Herder, M&eacute;xico, pp. 15&#150;34.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4689239&pid=S0188-4611200900020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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