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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Instituto Nacional de Geograf&iacute;a, Estad&iacute;stica e Inform&aacute;tica (INEGI) es la principal instituci&oacute;n productora de mapas del pa&iacute;s. La nueva organizaci&oacute;n y funcionamiento del INEGI es motivo de atenci&oacute;n en esta editorial de <i>Investigaciones Geogr&aacute;ficas, </i>Bolet&iacute;n del Instituto de Geograf&iacute;a de la UNAM. En la historia mexicana hay numerosas iniciativas y cambios en las oficinas geogr&aacute;ficas del pa&iacute;s. Una mirada al pasado inmediato registra la evoluci&oacute;n de las instituciones. Desde la &oacute;ptica del gobierno mexicano, se crearon las instituciones responsables de la integraci&oacute;n de los datos y de la producci&oacute;n del mapa mexicano, como una imagen geogr&aacute;fica actualizada, uniforme y precisa. Los primeros pasos se dieron con la fundaci&oacute;n del Instituto Nacional de Geograf&iacute;a y Estad&iacute;stica, que funcion&oacute; desde 1833 hasta 1839, cuando fue reemplazado por la Comisi&oacute;n de Estad&iacute;stica Militar y luego, unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, funciona con el nombre de Sociedad Mexicana de Geograf&iacute;a y Estad&iacute;stica hasta nuestros d&iacute;as.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa primera organizaci&oacute;n respond&iacute;a a los problemas geogr&aacute;ficos de M&eacute;xico. Al inicio de la vida independiente, la amplitud del territorio mexicano fue un desaf&iacute;o para la nueva elite pol&iacute;tica de la ciudad de M&eacute;xico, porque su conocimiento exig&iacute;a la actuaci&oacute;n de los ingenieros ge&oacute;grafos tanto en las fronteras internacionales, el interior del territorio y en las costas, como en la disponibilidad de nuevas tecnolog&iacute;as de alta precisi&oacute;n, como el mapa, hasta ese momento fuera de su alcance t&eacute;cnico y financiero. Por lo que las empresas particulares realizaron sus propios mapas orientados, por ejemplo, a la explotaci&oacute;n minera. La variedad de los mapas integran una compleja y larga historia de tensiones territoriales, de variedad de estilos y de herencias culturales que, hoy en d&iacute;a, son de un inter&eacute;s renovado para la historia de la cartograf&iacute;a mexicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el nacimiento de M&eacute;xico, se tiene reconocido, la carta general del pa&iacute;s, la particular de cada uno de los estados, y el diccionario geogr&aacute;fico formaban parte de las nuevas tecnolog&iacute;as al servicio del Estado. En conjunto abordaban los problemas b&aacute;sicos de informaci&oacute;n del territorio mexicano. A mediados del siglo XIX, era necesario reemplazar el mapa de la Nueva Espa&ntilde;a de Alejandro de Humboldt, calculado para el meridiano de Par&iacute;s y de utilidad como referencia de los antiguos 37 distritos mineros y la localizaci&oacute;n de las ricas minas de plata. Uno de los intentos se hizo a trav&eacute;s de la Comisi&oacute;n Geogr&aacute;fico&#150;Exploradora y la serie 1:100 000 del territorio mexicano, de la que terminaron una cuarta parte (alrededor de 210 hojas), pero los tiempos se aceleraron y la Revoluci&oacute;n Mexicana dio un cambio a la manera de hacer los mapas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay varias experiencias de trabajo sobre los mapas del siglo XX mexicano. Lo esencial es la introducci&oacute;n de la fotograf&iacute;a a&eacute;rea, oblicua y vertical, y su uso generalizado en la elaboraci&oacute;n de las nuevas series de mapas con cobertura nacional y escalas regionales. Sin embargo, nuevas necesidades econ&oacute;micas y la disponibilidad de nuevas tecnolog&iacute;as dieron con el cambio. Impulsor del nuevo dise&ntilde;o, las escalas grandes y la alta precisi&oacute;n, Juan B. Puig de la Parra propuso la creaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n de Estudios del Territorio Nacional y Planeaci&oacute;n (CETENAP). La nueva oficina geogr&aacute;fica naci&oacute; el 1 de octubre de 1968 en el seno de la Secretar&iacute;a de la Presidencia y en su organizaci&oacute;n contaba con un director, Puig de la Parra, dos departamentos y doce oficinas en un edificio de 4 000 metros cuadrados sobre San Antonio Abad (n&uacute;m. 124). El programa de trabajo lo imagin&oacute; su director terminado en un plazo de ocho a diez a&ntilde;os, basado en las t&eacute;cnicas de la fotogrametr&iacute;a y la fotointerpretaci&oacute;n. Adem&aacute;s del mapa fotogram&eacute;trico, la nueva oficina plane&oacute; la elaboraci&oacute;n de otros mapas en serie (geol&oacute;gico, uso del suelo, edafol&oacute;gico y uso potencial) e informes b&aacute;sicos o especiales para la Presidencia de la Rep&uacute;blica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el paso del tiempo, la CETENAP cambi&oacute; de adscripci&oacute;n en la administraci&oacute;n p&uacute;blica, de nombre y de una parte de sus objetivos. Lo esencial se mantuvo con la producci&oacute;n de la serie 1:50 000 del territorio mexicano, por procedimientos anal&oacute;gicos y anal&iacute;ticos. Para las 2 292 hojas (cada una de casi mil kil&oacute;metros cuadrados) se reparti&oacute; la labor y apoyo terrestre en 85 zonas de trabajo del territorio nacional. Con el tiempo, la oficina termin&oacute; bajo estos procedimientos la carta topogr&aacute;fica del pa&iacute;s y dio paso a nuevas ideas, proyectos y escalas. Con tales herencias, el actual INEGI se cre&oacute; el 25 de enero de 1983 y luego de los sismos de 1985, su <a href="/img/revistas/igeo/n66/a1f1.JPG" target="_blank">nueva sede</a> est&aacute; en el estado de Aguascalientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La nueva Ley del Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Estad&iacute;stica y Geogr&aacute;fica (SNIEG), del 14 de abril de 2008, se integra por 126 art&iacute;culos y 17 transitorios, en dos apartados centrales: el nuevo SNIEG, as&iacute; como de la organizaci&oacute;n y funcionamiento del INEGI o Instituto. El primero introduce el concepto de "Informaci&oacute;n de Inter&eacute;s Nacional" (una variedad de temas, datos e indicadores) con car&aacute;cter de oficial y uso obligatorio en los &aacute;mbitos territoriales de la Federaci&oacute;n. La nueva ley busca que la informaci&oacute;n sea comparable en el tiempo y el espacio y a est&aacute;ndares internacionales, para facilitar su comparaci&oacute;n. En el caso del Instituto, dicta las atribuciones y funciones que le son exclusivas, entre otras, la coordinaci&oacute;n y operaci&oacute;n eficiente del SNIEG y la elaboraci&oacute;n de las normas t&eacute;cnicas y metodol&oacute;gicas necesarias para las actividades estad&iacute;sticas y geogr&aacute;ficas. A&ntilde;ade, en la parte administrativa, la creaci&oacute;n de una Junta de Gobierno, integrada por cinco miembros, entre los que se nombra al Presidente del Instituto por un periodo de seis a&ntilde;os. La nueva ley entr&oacute; en vigor el 15 de julio del presente a&ntilde;o. Por su contenido y diversos alcances en materia geogr&aacute;fica y estad&iacute;stica, es adecuado la difusi&oacute;n y el conocimiento puntual de las caracter&iacute;sticas y amplitud de esta ley en los diversos contextos de la Geograf&iacute;a universitaria del pa&iacute;s.</font></p>      ]]></body>
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