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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Principales rasgos geogr&aacute;ficos de la Rep&uacute;blica Mexicana<a name="n0b"></a><a href="#n0a">*</a></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Main geographic features of Mexico</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rita L&oacute;pez de Llergo</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Fue una mujer excepcional para su tiempo, cuya meritoria trayectoria acad&eacute;mica habr&iacute;a que rescatar. A ella se debe el desarrollo del Instituto de Geograf&iacute;a de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, ya que en junio de 1943 se le confiri&oacute; la tarea de dirigirlo, al haber sido reconocido ese a&ntilde;o en forma oficial, por lo que se la considera su primera directora y fundadora.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Entre sus mayores aportes destaca la Carta Altim&eacute;trica de la Rep&uacute;blica Mexicana, proyecci&oacute;n c&oacute;nica conforme de Lambert, escala 1:4 000 000, que apareci&oacute; en 1959 junto con la publicaci&oacute;n del escrito "Principales rasgos geogr&aacute;ficos de la Rep&uacute;blica Mexicana" en Esplendor del M&eacute;xico Antiguo.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Rep&uacute;blica Mexicana est&aacute; situada entre los paralelos 14&deg; 28' y 32&deg; 43' 35" de latitud norte y, por esto, ocupa la zona de transici&oacute;n en la que los caracteres f&iacute;sicos de la Am&eacute;rica del Norte van siendo reemplazados por los de la Am&eacute;rica Central. En efecto, al sur del paralelo 30&deg;, la Am&eacute;rica del Norte se estrecha considerablemente a causa de la penetraci&oacute;n oce&aacute;nica que ha formado el Golfo de M&eacute;xico. El estrechamiento contin&uacute;a hacia el sur; a la latitud de 20&deg; aumenta m&aacute;s r&aacute;pidamente al cambiar la direcci&oacute;n de los accidentes m&aacute;s importantes del relieve y, con el Istmo de Tehuantepec, se inicia ya la serie de depresiones e istmos interoce&aacute;nicos que son uno de los rasgos esenciales del relieve centroamericano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>RELIEVE</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El accidente m&aacute;s notable del pa&iacute;s al norte del paralelo 20&deg;, es la existencia de una gran meseta, la Altiplanicie Mexicana, que tiene una direcci&oacute;n general NW&#45;SE. Constituyen los bordes este y oeste de la Meseta las cordilleras conocidas con los nombres de Sierra Madre Oriental y Sierra Madre Occidental. Los flancos exteriores de la primera se inclinan hacia el Golfo de M&eacute;xico, y los de la segunda, hacia el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico y el Golfo de California.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Altiplanicie est&aacute; inclinada de sur a norte; su borde sur est&aacute; formado por una enorme aglomeraci&oacute;n de aparatos volc&aacute;nicos que se extiende de este a oeste, a la que se da el nombre de Eje Volc&aacute;nico. Es en esta serie de monta&ntilde;as donde se encuentran las cimas m&aacute;s elevadas de la Rep&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra cadena de monta&ntilde;as, las Sierras de Zacatecas, se extiende sobre la Altiplanicie, de NW a SE a partir del paralelo 24&deg;. Se une al NW con la Sierra Madre Occidental y al SE con la Sierra Madre Oriental y con el Eje Volc&aacute;nico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al S del paralelo 20&deg; la direcci&oacute;n general del relieve no es ya de NW a SE, sino de oeste a este. Una tercera Sierra Madre, la Sierra Madre del Sur, muy pr&oacute;xima al litoral del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, forma un gran arco convexo hacia el sur al bordear un macizo muy dislocado contra el que chocaron los empujes que originaron los plegamientos y que constituyen la propia Sierra Madre del Sur y la parte sur de la Sierra Madre Oriental (Sierra de Zongolica). A la existencia de este macizo, al que con toda propiedad puede darse el nombre de Escudo Mixteco, se debe la convexidad que el litoral del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico tiene en la parte comprendida entre el paralelo 20&deg; y el Istmo de Tehuantepec.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n en donde los empujes que formaron la Sierra Madre del Sur encontraron a los que dieron nacimiento a la Sierra Madre Oriental, esto es, la regi&oacute;n situada al este del Escudo Mixteco, tiene un relieve muy complicado; se la conoce con el nombre muy poco cient&iacute;fico de "Nudo de Zempoalt&eacute;petl". Las monta&ntilde;as de esta regi&oacute;n bajan, con pendientes muy r&aacute;pidas, hacia el Istmo de Tehuantepec.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El relieve sigue tambi&eacute;n la direcci&oacute;n este&#45;oeste al este del Istmo de Tehuantepec. All&iacute; est&aacute;n situadas, de sur a norte paralelas las unas a las otras, cinco regiones: la Sierra Madre, la Depresi&oacute;n Central, las Mesetas Centrales y las Sierras Septentrionales de Chiapas y las Llanuras de Tabasco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La losa caliza casi plana de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n se inclina de sur a norte, ba&ntilde;ada al este por el Mar de las Antillas y al norte y el oeste por el Golfo de M&eacute;xico.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Pen&iacute;nsula de la Baja California, larga y estrecha, es paralela a la Sierra Madre Occidental; la separa del continente el Golfo de California. Una serie de cadenas de monta&ntilde;as que se suceden unas a otras en el sentido de su longitud, conserv&aacute;ndose siempre muy pr&oacute;ximas al Golfo de California, forma su espina dorsal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los fen&oacute;menos diastr&oacute;ficos que han actuado en el modelado de la Rep&uacute;blica Mexicana fueron los que tuvieron lugar durante el Paleozoico Superior (probablemente en el P&eacute;rmico); en los pisos superiores de los per&iacute;odos Tri&aacute;sico y Jur&aacute;sico; a fines del Cret&aacute;cico Inferior y los que se desarrollaron entre el Cret&aacute;cico Superior y el Eoceno. La actividad que principi&oacute; al finalizar el Plioceno tuvo manifestaciones epeirog&eacute;nicas (movimientos verticales) en todo el pa&iacute;s, y parece que contin&uacute;a todav&iacute;a actuando.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sirvieron como macizos resistentes o pilares directores de los fen&oacute;menos diastr&oacute;ficos las siguientes unidades estructurales:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Un bloque de rocas premesozoicas que forma el basamento de la actual Sierra Madre del Sur. Parece que estas formaciones estuvieron unidas al este con las que constituyen la Sierra Madre de Chiapas y que, posiblemente, tienen su continuaci&oacute;n al NW en la parte occidental de la Baja California, puesto que son an&aacute;logas a las que forman la Cadena Costera en Estados Unidos y Canad&aacute;. Han estado afectadas por fen&oacute;menos diastr&oacute;ficos muy intensos y, por esta raz&oacute;n, est&aacute;n muy dislocadas y han sufrido un profundo metamorfismo debido a las grandes intrusiones que en ellas han tenido lugar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;nica parte estable de este bloque ha sido la que forma la Sierra Madre de Chiapas, las dem&aacute;s han estado sujetas a emersiones y sumersiones sucesivas. El Escudo Mixteco es parte de este bloque.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Un islote o escudo que emergi&oacute; al finalizar el Tri&aacute;sico Superior y que, desde entonces, no ha vuelto a sumergirse, ocupa la parte media de la actual Altiplanicie entre los paralelos 20&deg; y 24&deg;. El nombre de Tierra de Zacatecas parece el m&aacute;s adecuado para designarlo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Una extensa isla o peque&ntilde;o continente, al que Schuchert llama Llanor&iacute;a, probablemente prepaleozoico, cuyo borde meridional estuvo formado por dos pen&iacute;nsulas que ocuparon, respectivamente, la parte NE de la Altiplanicie (Pen&iacute;nsula de Coahuila), y la regi&oacute;n comprendida entre la Sierra Madre Oriental y el Golfo de M&eacute;xico al norte del paralelo 20&deg;. Esta tierra sufri&oacute; una sumersi&oacute;n que se inici&oacute; en el Cret&aacute;cico Inferior, y que fue progresando de sur a norte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los principales rasgos estructurales del relieve actual de la Rep&uacute;blica Mexicana estaban ya formados antes del Plioceno, con excepci&oacute;n de las Sierras Septentrionales de Chiapas y de la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, que datan de este per&iacute;odo. A partir del Plioceno, los fen&oacute;menos que han determinado la evoluci&oacute;n del modelado fueron intensos movimientos epeirog&eacute;nicos que afectaron en conjunto a todo el territorio y que, al hacerlo emerger, modificaron los ciclos hidrol&oacute;gicos y, consecuentemente, la obra de la erosi&oacute;n. Deben tambi&eacute;n haber ocasionado cambios en los climas, tanto por el aumento considerable de la altitud, como por la diversa forma en que los vientos debieron influir en la distribuci&oacute;n de las precipitaciones al oponerse a su paso barreras m&aacute;s elevadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La formaci&oacute;n de las Sierras Madre Oriental y Occidental que parece haber terminado en el Eoceno Inferior y los fen&oacute;menos volc&aacute;nicos que en el Mioceno y el Plioceno Inferior tuvieron lugar, y a consecuencia de los cuales se form&oacute; el Eje Volc&aacute;nico, al rodear por un verdadero cerco a la Altiplanicie, la aislaron del drenaje oce&aacute;nico y, como consecuencia, ocasionaron la formaci&oacute;n, en ella, de numerosas cuencas lacustres. Los r&iacute;os que escurr&iacute;an a estas cuencas ten&iacute;an su origen, principalmente, en las Sierras de Zacatecas y en las sierras plegadas que se formaron al norte de la Tierra de Zacatecas rodeando la Pen&iacute;nsula de Coahuila, as&iacute; como en la vertiente interior de la Sierra Madre Occidental (como se ver&aacute; despu&eacute;s, la vertiente interior de la Sierra Madre Oriental es muy seca), y corr&iacute;an unos hacia el sur para desembocar en lagos situados al pie del Eje Volc&aacute;nico; y otros hacia el norte, siguiendo la inclinaci&oacute;n general de la Altiplanicie.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre la multitud de sierras que forman el Eje Volc&aacute;nico, hay peque&ntilde;as cuencas rodeadas por cadenas volc&aacute;nicas, que son casos t&iacute;picos de las formas de relieve designadas topogr&aacute;ficamente con el nombre de "hoyas". Tales son la Cuenca de M&eacute;xico, las cuencas de Cuitzeo y P&aacute;tzcuaro, los Llanos de Apan y los de San Juan, y tales debieron ser, en otro tiempo, el Valle de Puebla, y el de Toluca. En todas estas hoyas existieron lagos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las muy numerosas fallas paralelas al litoral del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico y las que siguieron la direcci&oacute;n de la Sierra Madre Oriental sobre el Escudo Mixteco, alojaron cuencas lacustres: el Valle de Oaxaca fue un lago y, en forma an&aacute;loga, hubo lagos de las cuencas superiores de los afluentes del r&iacute;o de las Balsas, del Verde y del Papaloapan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La disposici&oacute;n de la Sierra Madre Occidental en series de cadenas paralelas, origin&oacute; la formaci&oacute;n de valles longitudinales aislados unos de otros, en los que hubo lagos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la existencia de las cuencas lacustres se deben las enormes masas de conglomerados rojos que cubren &aacute;reas muy extensas de la parte sur de la Altiplanicie; tambi&eacute;n los hay sobre la Sierra Madre Occidental, en el Escudo Mixteco y en el Valle de Tehuac&aacute;n, que ocupa una gran l&iacute;nea de fractura situada al oeste de la Sierra de Zongolica. En la vertiente sur del Eje Volc&aacute;nico, los poderosos dep&oacute;sitos de la formaci&oacute;n Cuernavaca, formados por gruesos cantos rodados, son una prueba evidente de la existencia de lagos; en la parte W. de la misma vertiente, la estratificaci&oacute;n de los productos cl&aacute;sticos arrojados por los volcanes, s&oacute;lo se explica por la presencia de cuencas lacustres en las que los fragmentos quedaron depositados. En la misma forma se origin&oacute; la toba volc&aacute;nica llamada "xalnene", t&iacute;pica del Valle de Puebla, y los grandes dep&oacute;sitos de tepetate, tambi&eacute;n una toba volc&aacute;nica, de la Cuenca de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Playas y conos de deyecci&oacute;n sirven para delimitar el &aacute;rea que los lagos ocuparon y su proceso de extinci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La emersi&oacute;n que se inici&oacute; en el Plioceno produjo alteraciones importantes en el modelado de la Rep&uacute;blica Mexicana: los dep&oacute;sitos sedimentarios acumulados a lo largo de los litorales sufrieron flexiones. Estos sedimentos son cada vez m&aacute;s modernos al acercarse al litoral. Se formaron l&iacute;neas de cord&oacute;n litoral que limitan albuferas particularmente extensas en el litoral del Golfo de M&eacute;xico, en el litoral sur del Istmo de Tehuantepec y en algunas partes del litoral este del Golfo de California. Al mismo proceso se debe la existencia de dunas o m&eacute;danos que actualmente est&aacute;n alejados del litoral, pero que fueron dunas litorales, en la regi&oacute;n h&uacute;meda que se inclina al Golfo de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El movimiento de emersi&oacute;n debe haber sido intermitente y de amplitud variable, como lo demuestra la existencia de terrazas litorales no equidistantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El movimiento de ascenso hizo descender considerablemente el nivel de base de los r&iacute;os de las vertientes exteriores, con lo que la pendiente de esos r&iacute;os se hizo m&aacute;s pronunciada y su capacidad de excavaci&oacute;n aument&oacute;. Profundizaron entonces sus canales en forma muy intensa y tallaron sobre las vertientes de las monta&ntilde;as, valles muy inclinados. Al progresar el trabajo erosivo, las cuencas de los r&iacute;os se ampliaron, con lo que el volumen de los aluviones y su dep&oacute;sito en las desembocaduras tuvo un gran aumento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras que los r&iacute;os de las vertientes oce&aacute;nicas ten&iacute;an las alteraciones que acaban de se&ntilde;alarse, los de las vertientes interiores prosegu&iacute;an su evoluci&oacute;n normal, puesto que al subir tambi&eacute;n sus respectivos niveles de base, el desnivel entre las cotas extremas de sus perfiles longitudinales se manten&iacute;a constante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al crecer las cuencas de los r&iacute;os de las vertientes exteriores, invadieron las cuencas interiores. Las aguas de las regiones invadidas, al ser solicitadas a la vez por ambos r&iacute;os, escurrieron hacia el que ten&iacute;a mayor capacidad erosiva, es decir, hacia las vertientes exteriores, con lo que la mayor parte de las cuencas interiores quedaron capturadas y los lagos desecados por canalizaci&oacute;n. Los fondos de los lagos desecados son actualmente llanuras ligeramente inclinadas, en los que el tallado de los canales contin&uacute;a, cortando los sedimentos lacustres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los fen&oacute;menos de captura han coordinado las cuencas de r&iacute;os primitivamente independientes, para formar grandes r&iacute;os que desembocan en los mares. La intensidad erosiva de los r&iacute;os, que depende en gran parte de la inclinaci&oacute;n de su canal de escurrimiento, variaba mucho de uno a otro antes de la captura, porque cada uno ten&iacute;a su propio nivel de base. Despu&eacute;s de la captura, los procesos erosivos prosiguieron con mucho mayor energ&iacute;a porque el nivel del mar sustituy&oacute;, como nivel de base, a los niveles particulares situados a diferentes alturas. Fue as&iacute; como se formaron las cuencas del r&iacute;o de las Balsas, que coordin&oacute; una serie de cuencas lacustres que se extend&iacute;an de este a oeste entre el Eje Volc&aacute;nico y la Sierra Madre del Sur; del r&iacute;o Lerma&#45;Santiago que coordin&oacute; las cuencas situadas entre la Sierra Madre Occidental, las Sierras de Zacatecas y el Eje Volc&aacute;nico; el r&iacute;o P&aacute;nuco, cuyos formadores corren entre la Sierra Madre Oriental, las Sierras de Zacatecas y el Eje Volc&aacute;nico y, en la misma forma, quedaron organizadas las cuencas de los r&iacute;os Papaloapan, Yaqui, del Fuerte y Grijalva, entre otros.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No todas las cuencas evolucionaron de igual manera: las de la parte de la Altiplanicie que queda al norte de las Sierras de Zacatecas, se han ido secando a causa del d&eacute;ficit cada vez mayor, entre el total de las precipitaciones y la intensa evaporaci&oacute;n. Por esta causa, las antiguas cuencas lacustres son, en la actualidad, llanuras d&eacute;bilmente inclinadas hacia los vasos de los lagos desecados. Estas llanuras se llaman bolsones; los r&iacute;os son verdaderos <i>ueds</i> (cauce de torrentes en los desiertos), incapaces de arrastrar el enorme volumen de aluviones que antes acarreaban y que cubre la superficie de la llanura; los lagos se han convertido en charcas temporales. S&oacute;lo los r&iacute;os que reciben agua de la Sierra Madre Occidental, cadena muy elevada, tienen verdadera importancia: el Nazas, el Aguanaval y el Conchos, este &uacute;ltimo capturado por el r&iacute;o Bravo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas cuencas lacustres subsisten todav&iacute;a: unas porque las monta&ntilde;as que las rodean no han podido ser cortadas, como ocurre con las peque&ntilde;as cuencas situadas en la parte norte de la Sierra Madre Occidental y en la parte oeste del Eje Volc&aacute;nico; otras, porque los r&iacute;os captores no han tenido capacidad suficiente para realizar la captura, como sucede en los Llanos de Apan y los Llanos de San Juan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los r&iacute;os que de la Sierra Madre Occidental bajan al Golfo de California y al Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, salen de la Sierra por estrechas y profundas cortaduras, normales a la direcci&oacute;n de la cadena, que reciben el nombre de quebradas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los que drenan la Sierra Madre del Sur y los del Escudo Mixteco que desembocan en el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, han cortado la Sierra para salir al mar, formando ca&ntilde;adas muy angostas. En la vertiente del Golfo de M&eacute;xico el modelado del valle inferior de los r&iacute;os es diferente porque las lluvias son muy abundantes, el perfil transversal de los valles ha podido ampliarse y la cuenca inferior de los r&iacute;os se abre ampliamente hacia la llanura litoral; es as&iacute; como se ha formado la f&eacute;rtil regi&oacute;n conocida con el nombre de las Huastecas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CLIMA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las latitudes extremas de la Rep&uacute;blica Mexicana, 14&deg; y 32&deg; N, equidistan del Tr&oacute;pico de C&aacute;ncer; por lo tanto, este c&iacute;rculo pasa por la parte media del pa&iacute;s y, por esto, la Rep&uacute;blica se encuentra dentro de la zona subecuatorial, tropical y subtropical del Hemisferio Norte. Esta circunstancia y la situaci&oacute;n del pa&iacute;s respecto al Mediterr&aacute;neo Americano, son factores muy importantes en su r&eacute;gimen de vientos y de precipitaciones; en la distribuci&oacute;n de las temperaturas ejerce mayor influencia la variaci&oacute;n en la altitud que la latitud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una l&iacute;nea que partiera del extremo sur de la Baja California hacia la Sierra Madre Occidental y que, despu&eacute;s de pasar por las Sierras de Zacatecas saliera al Golfo de M&eacute;xico a la latitud del Tr&oacute;pico de C&aacute;ncer, pudiera ser llamada, con toda propiedad, Tr&oacute;pico Climatol&oacute;gico, porque sirve para delimitar fen&oacute;menos climatol&oacute;gicos muy importantes: al sur de ella, la curva de 1 000 m fija el l&iacute;mite entre los climas c&aacute;lidos y los semic&aacute;lidos; al norte, es la curva de 700 m. Las regiones situadas al sur, carecen de verdadero invierno, mientras que las que quedan al norte tienen ya una estaci&oacute;n fr&iacute;a bien marcada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La curva de 1 500 m separa los climas semic&aacute;lidos de los templados, y la de 2 500 m, los templados de los semifr&iacute;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los vientos dominantes son los del NE, puesto que la mayor parte del pa&iacute;s est&aacute; situada al sur del paralelo 30&deg;, esto es, en la zona de los alisios del Hemisferio Norte. La regi&oacute;n NW de la Altiplanicie y la parte norte de la Baja California recibe, en invierno, el soplo de las brisas del Oeste.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los alisios, despu&eacute;s de haber atravesado el Golfo de M&eacute;xico donde se cargan de humedad, van a chocar contra la vertiente este de la Sierra Madre Oriental y la norte de las Sierras Septentrionales de Chiapas, fen&oacute;meno que provoca la condensaci&oacute;n del vapor de agua y, por lo mismo, precipitaciones muy intensas. El m&aacute;ximo de pluviosidad est&aacute; localizado en la zona situada entre los 100 y los 1 500 m de altitud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los vientos, ya casi desprovistos de humedad, pasan las sierras antes citadas: la Sierra Madre Oriental y las Sierras Septentrionales de Chiapas separan regiones que difieren mucho por su jerarqu&iacute;a de humedad; casi sin transici&oacute;n se pasa de tipos de climas h&uacute;medos, a climas esteparios y aun des&eacute;rticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Afortunadamente, muchas regiones situadas al oeste de la Sierra Madre Oriental y al sur de las Sierras Septentrionales de Chiapas no tienen climas esteparios o des&eacute;rticos, gracias a las lluvias que les proporcionan los ciclones antillanos, cuyas trayectorias est&aacute;n determinadas por las diferencias de presi&oacute;n, debidas al calentamiento muy intenso que en el verano tienen las tierras que cierran por el norte el Golfo de M&eacute;xico, y a las temperaturas menos elevadas de los mares de las Antillas y el Caribe. Estas perturbaciones chocan contra las vertientes meridionales de la Sierra Madre del Sur, del Eje Volc&aacute;nico y de las Sierras de Zacatecas, y producen en ellas precipitaciones; aumenta la intensidad de las lluvias en las regiones situadas sobre la vertiente del Golfo de M&eacute;xico, y hacen h&uacute;medos los climas de las vertientes exteriores de la parte sur de la Sierra Madre Occidental y la regi&oacute;n este de la Sierra Madre de Chiapas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia los centros de baja presi&oacute;n, situados en invierno en el Golfo de Tehuantepec y los mares de las Antillas y Caribe, soplan las ondas fr&iacute;as, perturbaciones que tienen su origen en el centro de alta presi&oacute;n de Manitoba. Estos vientos son fr&iacute;os y secos para casi todo el pa&iacute;s, con excepci&oacute;n de la parte norte del Istmo de Tehuantepec, la vertiente norte de las Sierras Septentrionales de Chiapas, las Llanuras Tabasque&ntilde;as y la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n, adonde llegan despu&eacute;s de atravesar el Golfo de M&eacute;xico. En estas regiones se les conoce con el nombre de "nortes".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La parte norte de la Altiplanicie y la Baja California tienen climas esteparios y des&eacute;rticos. Algunos ciclones las atraviesan; pero llegan a ella despu&eacute;s de que han dejado su humedad en las vertientes meridionales de la Sierra Madre del Sur, del Eje Volc&aacute;nico y de las Sierras de Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El examen brev&iacute;simo que antecede de los caracteres generales del relieve y de los climas de la Rep&uacute;blica Mexicana, justifica la divisi&oacute;n de su territorio en las siguientes regiones o provincias f&iacute;sicas:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Altiplanicie Mexicana.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Sierra Madre Oriental.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Sierra Madre Occidental.</font></p> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Sierra Madre del Sur.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Cuencas Superiores de los r&iacute;os Balsas, Papaloapan y Verde.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Regi&oacute;n &Iacute;stmica.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">8. Pen&iacute;nsula de Baja California.    <br></font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REGIONES F&Iacute;SICAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Altiplanicie Mexicana</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura de la Altiplanicie Mexicana es el resultado de los fen&oacute;menos orog&eacute;nicos que han tenido lugar a partir del Tri&aacute;sico Superior y de la existencia de dos grandes islotes o peque&ntilde;os continentes que actuaron como pilares en los que tuvieron apoyo los empujes orog&eacute;nicos: la Llanoria y la Tierra de Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Llanoria, emergida desde el Proterozoico, ocup&oacute; el NE de la Altiplanicie Mexicana, la parte sur de las Grandes Llanuras y de la Llanura Costera de los Estados Unidos hasta la desembocadura del Mississipi, y la superficie de la actual plataforma continental de esta regi&oacute;n. La tierra de Zacatecas emergi&oacute; a fines del Tri&aacute;sico Superior, al plegarse los sedimentos depositados en este per&iacute;odo, y no ha vuelto a sumergirse.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del Jur&aacute;sico Inferior, los bordes de la Pen&iacute;nsula de Coahuila, extremo SW de la Llanoria, comenzaron a sumergirse y a ser cubiertos por sedimentos depositados por el mar que se extend&iacute;a entre la Pen&iacute;nsula y la Tierra de Zacatecas. Un ligero plegamiento afect&oacute; estos sedimentos al finalizar el Cret&aacute;cico Medio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el Cret&aacute;cico Superior los mares cubrieron la mayor parte de la Llanoria e intensos plegamientos formaron sierras cuya direcci&oacute;n general NW&#45;SE qued&oacute; modificada muchas veces, al desviarla la Tierra de Zacatecas; de manera que no constituyen un sistema organizado, sino que son sierras aisladas sin aparente conexi&oacute;n unas con otras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ciclo de erosi&oacute;n originado por el intenso movimiento de ascenso del Eoceno, convirti&oacute; la Altiplanicie en una penillanura. Una nueva emersi&oacute;n que data del Plioceno Superior, parece que contin&uacute;a actuando.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta &uacute;ltima fase de actividad provoc&oacute; la formaci&oacute;n de numerosas fallas a lo largo de las sierras plegadas y sobre la Tierra de Zacatecas. Intensas manifestaciones volc&aacute;nicas y grandes intrusiones fueron la consecuencia de los fen&oacute;menos anteriores y han sido uno de los factores m&aacute;s importantes de la morfolog&iacute;a de la Altiplanicie; los grandes derrames de lavas cubrieron en algunas regiones el relieve primitivo y modificaron totalmente el desarrollo de los fen&oacute;menos erosivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre la Tierra de Zacatecas, enormes acumulaciones de riolitas, que en la mayor&iacute;a de los casos salieron por grietas y pocas veces por chimeneas, formaron las sierras a las que gen&eacute;ricamente hemos dado el nombre de Sierras de Zacatecas. En el borde sur de la Altiplanicie, a trav&eacute;s de las rocas muy afalladas del Cret&aacute;cico Medio, surgieron grandes cantidades de lavas andes&iacute;ticas, riol&iacute;ticas y bas&aacute;lticas que formaron infinidad de conos y corrientes, casi desde el litoral del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico hasta el Golfo de M&eacute;xico. Los mayores conos est&aacute;n formados por andesitas; entre ellos pueden citarse de este a oeste el volc&aacute;n y el Nevado de Colima, el Pico de Tanc&iacute;taro, el Quinceo, el Cerro de San Andr&eacute;s, el Nevado de Toluca, los volcanes de la Sierra del Ajusco, el Popocat&eacute;petl, el Iztacc&iacute;huatl, la Malinche, el Pico de Orizaba y el Cofre de Perote. Los conos formados por los volcanes bas&aacute;lticos son mucho menos elevados, arrojaron grandes cantida des de lavas muy fluidas que se extendieron formando mantos llamados pedregales, que en ocasiones est&aacute;n constituidos por numerosas emisiones superpuestas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Grandes &aacute;reas est&aacute;n cubiertas por tobas y cenizas volc&aacute;nicas; numerosos cr&aacute;teres de explosi&oacute;n, que reciben el nombre de "xalapascos", son formaciones t&iacute;picas de los Llanos de San Juan que est&aacute;n situados entre la Malinche, el Pico de Orizaba y el Cofre de Perote, y del Valle de Santiago que se encuentra en la parte media de la vertiente norte del Eje Volc&aacute;nico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los manantiales termales son muy numerosos, tanto en el Eje Volc&aacute;nico como en las sierras que forman parte del sistema de Zacatecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las Sierras de Zacatecas constituyen un parteaguas que divide a la Altiplanicie en dos regiones, cuya evoluci&oacute;n ha sido diferente: la parte norte, regi&oacute;n de los bolsones, de climas esteparios y des&eacute;rticos, y la parte sur, en la que se han coordinado, por capturas, las cuencas de dos r&iacute;os muy importantes: el Lerma&#45;Santiago al oeste y el P&aacute;nuco al este.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n de los bolsones, con intensas oscilaciones de temperatura debidas a la sequedad ambiente y a que est&aacute; expuesta, directamente, al paso de las ondas fr&iacute;as, tiene precipitaciones muy escasas que caen en forma espor&aacute;dica y violenta y provocan crecientes intensas y r&aacute;pidas de los r&iacute;os, casi siempre secos, durante las cuales hay un arrastre enorme de aluviones que el r&iacute;o se ve obligado a abandonar y que van azolvando los cauces y formando dep&oacute;sitos en los que las aguas se infiltran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los r&iacute;os que nacen en la Sierra Madre Occidental y en la uni&oacute;n de &eacute;sta con las Sierras de Zacatecas son los &uacute;nicos de verdadera importancia: el Conchos que fue capturado por el Bravo y que, por esto, pertenece a la vertiente del Golfo de M&eacute;xico, y los r&iacute;os Nazas y Aguanaval que antes desembocaban respectivamente en las lagunas de Mayr&aacute;n y de Parras, ahora desecadas, cuyos aluviones han formado la f&eacute;rtil regi&oacute;n conocida con el nombre de Comarca Lagunera.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sequedad del clima, los dep&oacute;sitos de aluviones no consolidados y la fragmentaci&oacute;n de las rocas por las oscilaciones diurnas de la temperatura, han favorecido la formaci&oacute;n de dunas (m&eacute;danos) y de dep&oacute;sitos de loes (l&eacute;gamos).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El medio geogr&aacute;fico de la parte sur de la Altiplanicie difiere considerablemente del de la regi&oacute;n norte, a causa de los factores climatol&oacute;gicos y de la mayor intensidad de los fen&oacute;menos volc&aacute;nicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre el Eje Volc&aacute;nico, como ya se dijo, quedan localizadas numerosas y peque&ntilde;as cuencas. Todas ellas fueron, primitivamente, cuencas cerradas, cuyas partes bajas ocupaban, total o parcialmente, lagos a los que aflu&iacute;an las aguas que bajaban de sus respectivos cercos monta&ntilde;osos. Algunas conservan este r&eacute;gimen, entre otras las peque&ntilde;as cuencas lacustres de Michoac&aacute;n, los Llanos de Apan y los Llanos de San Juan; otras han sido llevadas, por captura, al drenaje oce&aacute;nico, y sus lagos han desaparecido por canalizaci&oacute;n. A este tipo pertenecen el Valle de Puebla, en donde tiene su origen el r&iacute;o de las Balsas y el Valle de Toluca, en donde nace el r&iacute;o Lerma. La cuenca de M&eacute;xico, que est&aacute; situada entre los valles de Puebla y Toluca, ha sido drenada hacia el r&iacute;o P&aacute;nuco por medio de un canal y un t&uacute;nel que llevan, fuera de la cuenca los excedentes de aguas, para evitar las inundaciones de la Ciudad de M&eacute;xico, que ocupa su parte m&aacute;s baja. El r&eacute;gimen hidrol&oacute;gico de la Cuenca de M&eacute;xico ha sido, por lo mismo, modificado por una captura artificial que ha desecado, casi totalmente, los lagos que en ella exist&iacute;an: Texcoco, Zumpango, Xaltocan, San Crist&oacute;bal, Xochimilco y Chalco, de los cuales s&oacute;lo subsisten el de Xochimilco, ya muy mermado y, parcialmente, el de Zumpango que se utiliza para regularizar el escurrimiento de las aguas del canal de desag&uuml;e por el t&uacute;nel que las saca fuera de la Cuenca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como consecuencia de la direcci&oacute;n NW&#45;SE de las Sierras de Zacatecas, una extensa regi&oacute;n est&aacute; localizada entre estas sierras, la Sierra Madre Occidental y el Eje Volc&aacute;nico, en tanto que otra, mucho m&aacute;s angosta, est&aacute; situada en el &aacute;ngulo SE de la Altiplanicie en el que se unen la Sierra Madre Oriental, y el Eje Volc&aacute;nico con las Sierras de Zacatecas. La primera es la cuenca de Lerma&#45;Santiago; la otra es la cuenca del r&iacute;o P&aacute;nuco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la cuenca del Lerma&#45;Santiago las mayores precipitaciones ocurren sobre las vertientes de las Sierras de Zacatecas, que es normal a la direcci&oacute;n de los vientos h&uacute;medos; por esta causa, en ellas se originan r&iacute;os que corren de norte a sur. Estos r&iacute;os primitivamente independientes, se vert&iacute;an en lagos situados al pie del Eje Volc&aacute;nico, a los que llevaban f&eacute;rtiles aluviones producidos por el desgaste de las rocas volc&aacute;nicas en que las corrientes tallaron sus valles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al intensificarse la erosi&oacute;n fluvial por el ascenso del Continente en el Plioceno, los r&iacute;os fueron capturados uno despu&eacute;s de otro por un nuevo cauce paralelo al Eje Volc&aacute;nico que desec&oacute; los lagos al canalizarlos, y convirti&oacute; a los r&iacute;os en afluentes suyos. Los sedimentos depositados por los lagos forman una f&eacute;rtil llanura llamada el Baj&iacute;o. La &uacute;ltima en ser capturada fue la cuenca que estuvo alojada en el Valle de Toluca; su captura tuvo lugar a trav&eacute;s de la estrecha cortadura de la Ca&ntilde;ada de Ixtlahuaca.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Lago de Chapala que tiene una cuenca de alimentaci&oacute;n m&aacute;s amplia, y que est&aacute; probablemente alojado en una fosa tect&oacute;nica, es el &uacute;nico de los lagos de este tipo que ha subsistido, aun cuando su caudal est&aacute; muy mermado en la actualidad. El r&iacute;o Lerma, despu&eacute;s de atravesar el Baj&iacute;o, entra al Lago de Chapala, de donde sale el r&iacute;o Santiago que, con fuertes desniveles, corre en el fondo de grandes barrancas y, muy encajonado, atraviesa la Sierra Madre Occidental para desembocar en el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n que del Baj&iacute;o y los valles de los afluentes del Lerma&#45;Santiago sube a las Sierras de Zacatecas, es conocida con el nombre de Los Altos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El r&iacute;o Moctezuma&#45;P&aacute;nuco nace en la vertiente norte de las sierras que limitan por el norte la Cuenca de M&eacute;xico; corre encajonado por la regi&oacute;n muy seca situada al pie de la vertiente interior de la Sierra Madre Oriental, y sale de la Altiplanicie por barrancas fuertemente inclinadas que se abren ampliamente hacia la llanura del Golfo de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La intensidad de los fen&oacute;menos volc&aacute;nicos en la Altiplanicie explica la abundancia de vetas y filones metal&iacute;feros que est&aacute;n localizados principalmente en los lugares en que la Tierra de Zacatecas y las sierras plegadas que la rodean han sido afectadas por fen&oacute;menos volc&aacute;nicos, esto es, en el contacto de ellas con las sierras de Zacatecas y el Eje Volc&aacute;nico. En la primera se encuentran los distritos mineros de Fresnillo, Sombrerete, Zacatecas, Mazapil, Concepci&oacute;n del Oro. Catorce, Guadalc&aacute;zar, Guanajuato y Pachuca; en la segunda, los del Oro, Tlapujahua, Temascaltepec y Taxco.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sierra Madre Occidental</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sistema monta&ntilde;oso que limita a la altiplanicie por el oeste y cuya vertiente exterior se inclina hacia el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, es la Sierra Madre Occidental. Est&aacute; formada por series de cadenas sensiblemente paralelas de flancos occidentales muy pendientes, que son cada vez m&aacute;s altas de oeste a este. Su parte m&aacute;s elevada, las Cumbres del Gato, est&aacute; situada en los paralelos 26&deg; y 28&deg;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su parte NW, las monta&ntilde;as no forman series continuas, son grupos de colinas y peque&ntilde;as sierras que han sufrido una erosi&oacute;n muy intensa, pero que tanto por la direcci&oacute;n de sus ejes, como por la disposici&oacute;n de los r&iacute;os que corren por ellas, tienen los mismos caracteres que las otras partes de la Sierra Madre. Entre las sierras se extienden planicies formadas por conos de deyecci&oacute;n muy tendidos y por dep&oacute;sitos e&oacute;licos debidos al car&aacute;cter des&eacute;rtico del clima.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los movimientos orog&eacute;nicos que afectaron las partes sur y oeste de la Rep&uacute;blica Mexicana al iniciarse el Cret&aacute;cico Medio, plegaron e hicieron emerger un geanticlinal que se extendi&oacute; de la parte este de la Baja California a la Sierra Madre Occidental, desde la actual frontera con los Estados Unidos hasta una l&iacute;nea que sigue toscamente el curso inferior del r&iacute;o Lerma&#45;Santiago. Los fen&oacute;menos del Cret&aacute;cico Superior plegaron tambi&eacute;n la regi&oacute;n y provocaron instrusiones batol&iacute;ticas de granitos. Durante el Plioceno Superior y el Pleistoceno, un intenso movimiento de emersi&oacute;n dio lugar a la formaci&oacute;n de fallas e intensific&oacute; el trabajo erosivo de los r&iacute;os por la iniciaci&oacute;n de nuevos ciclos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura de la Sierra Madre Occidental ha sido en gran parte determinada por la abundancia de rocas &iacute;gneas: en diferentes &eacute;pocas han tenido lugar emisiones volc&aacute;nicas muy intensas y fen&oacute;menos intrusivos. Las emisiones terciarias y cuaternarias fueron sucesivamente de andesitas, riolitas y basaltos. Las andesitas son muy abundantes en toda la sierra: al sur del r&iacute;o Santiago formaron el Cerro de Tequila y han sido las que el Volc&aacute;n del Ceboruco ha arrojado en sus &uacute;ltimas erupciones. Las riolitas ocupan, principalmente, la zona comprendida entre los paralelos 20&deg; y 24&deg;, sus mantos han dado lugar a la formaci&oacute;n de amplias mesetas de las que se desciende por escalones debidos a la alternancia de capas de diferente estructura. Los basaltos tienen tambi&eacute;n una distribuci&oacute;n muy amplia en toda la Sierra; forman en ocasiones conos como los Volcanes de Ixtl&aacute;n, en la parte sur y el Macizo del Pinacate en la regi&oacute;n norte, y, a veces, extensos malpa&iacute;ses; hay tambi&eacute;n corrientes con estructura columnar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La disposici&oacute;n en series paralelas que parece haber sido originada por la distribuci&oacute;n de las formaciones premesozoicas, y que se advierte ya en la direcci&oacute;n de los sinclinales mesozoicos, origin&oacute; que, desde los movimientos orog&eacute;nicos mesocret&aacute;cicos, se manifestara una marcada tendencia a la formaci&oacute;n de valles longitudinales dirigidos de norte a sur, o de NW a SE. Su desarrollo se debi&oacute; a la gran altura que alcanzaron las cadenas. La abundancia de conglomerados y de capas de yeso en los valles, indica que existieron lagos a los que se tributaban los r&iacute;os que tallaron esos valles. El ascenso del Plioceno intensific&oacute; el trabajo erosivo de los r&iacute;os de la vertiente externa de la Sierra, que, al tallar valles transversales, cortaron la Sierra normalmente a su direcci&oacute;n con lo que capturaron a los r&iacute;os que corr&iacute;an por los valles longitudinales intermontanos. Las cortaduras practicadas en la Sierra por los r&iacute;os captores, son barrancas profund&iacute;simas, conocidas con el nombre de quebradas. Pero el fen&oacute;meno no se limit&oacute; a la captura de los valles pr&oacute;ximos al borde exterior de la Sierra, sino que hizo que los valles longitudinales quedaran comunicados entre s&iacute; por barrancas an&aacute;logas a las quebradas. Es &eacute;sta la causa de que los r&iacute;os tengan cambios bruscos de direcci&oacute;n que corresponden a codos de captura, y tramos paralelos unidos por barrancas estrechas y profundas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El desarrollo de las cuencas en la parte este de la Sierra ha sido an&aacute;logo, pero menos intenso, porque el nivel de base de los r&iacute;os no era el oc&eacute;ano, sino los lagos de la Altiplanicie. Por la misma causa el parteaguas de la Sierra queda muy pr&oacute;ximo a su borde este y, adem&aacute;s, existen sobre esta parte de la Sierra Madre, cuencas que no han sido capturadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La parte de la Sierra que queda al norte de la margen derecha del r&iacute;o Santiago, est&aacute; cortada por una serie de barrancas encajonadas, estrechas y profundas, por donde corren algunos de los afluentes del Santiago.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al sur del r&iacute;o Santiago las cadenas no est&aacute;n ya dispuestas en series paralelas dirigidas de NW a SE, sino que empieza a notarse la tendencia a tomar la direcci&oacute;n oeste&#45;este, dominante al sur del paralelo 20&deg;; la direcci&oacute;n de las cadenas de los valles cambia mucho, y el relieve es muy complicado. Los r&iacute;os no corren ya por estrechos ca&ntilde;ones de fuerte pendiente, sino por amplios valles poco inclinados. La actividad volc&aacute;nica ha sido muy intensa: en esta regi&oacute;n est&aacute;n localizados el Volc&aacute;n del Ceboruco, el Sangang&uuml;ey, el Tequila y el grupo de volcanes de la Sierra de Ixtl&aacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La abundancia de cord&oacute;n litoral que en algunas regiones forman dos y aun tres series, es una prueba del movimiento de emersi&oacute;n. Existe gran cantidad de albuferas, pero tambi&eacute;n hay excelentes bah&iacute;as, por la proximidad de las monta&ntilde;as al mar; entre ellas las de Guaymas y Mazatl&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sierra Madre Oriental</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n que se inclina hacia el Golfo de M&eacute;xico entre el Istmo de Tehuantepec y el r&iacute;o Bravo, est&aacute; formada por varias series monta&ntilde;osas y por llanuras. El eje principal de las primeras, situado en el borde oeste de la regi&oacute;n recibe el nombre de la Sierra Madre Oriental; las llanuras se extienden hacia el este y bajan suavemente al Golfo de M&eacute;xico interrumpidas con frecuencia por series secundarias y monta&ntilde;as aisladas. Como la morfolog&iacute;a de las llanuras est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con la tect&oacute;nica de la Sierra Madre, es preferible examinarlas en conjunto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Sierra Madre Oriental tiene, al sur del paralelo 19&deg;, una direcci&oacute;n bien definida de NNW a SSE; recibe en este tramo el nombre de Sierra de Zongolica. Entre los 19&deg; y los 20&deg;, la altura de la Sierra aumenta por la existencia de enormes volcanes: Sierra Negra, Pico de Orizaba y Cofre de Perote y est&aacute; dirigida de sur a norte. Sobre el paralelo 20&deg; la Sierra forma una especie de espol&oacute;n que avanza casi hasta el litoral; desde all&iacute; hasta el paralelo 25&deg; sigue una direcci&oacute;n NW&#45;SE y es muy elevada. Sobre el paralelo 25&deg; parece dividirse en dos partes: una de ellas, la m&aacute;s elevada, toma la direcci&oacute;n este&#45;oeste y se interna en la Altiplanicie; la otra, mucho menos alta, formada por cadenas aisladas, contin&uacute;a de SE a NW. Es esta &uacute;ltima parte de la sierra la que obliga al r&iacute;o Bravo a formar la gran comba que los americanos llaman "Big Bend".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio de direcci&oacute;n de la rama principal de la Sierra Madre Oriental a la latitud de 25&deg; se debi&oacute; a la situaci&oacute;n de las pen&iacute;nsulas terminales de la Llanoria, que actuaron como directrices de los empujes orog&eacute;nicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al este de la Sierra Madre Oriental y m&aacute;s o menos paralelas a ella, se extienden series de anticlinales que forman sierras y colinas a las que se da el nombre de Sierras Frontales. Entre los 23&deg; y 25&deg; la llanura est&aacute; interrumpida por una serie de monta&ntilde;as estructurales: las sierras de San Carlos y de Tamaulipas; estas estructuras se contin&uacute;an hacia el sur con la c&eacute;lebre Faja de Oro, tan abundante en yacimientos de petr&oacute;leo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al principiar el Cret&aacute;cico Medio, intensos movimientos orog&eacute;nicos plegaron en&eacute;rgicamente las rocas al sur del paralelo 19&deg;, por lo que un geanticlinal se elev&oacute; en el lugar que ocupa la Sierra Madre Oriental. Al finalizar el Cret&aacute;cico Superior, el mar comenz&oacute; a retroceder hacia el este como consecuencia de la iniciaci&oacute;n de movimientos orog&eacute;nicos. Entre el r&iacute;o Bravo y su afluente el Salado hay capas de carb&oacute;n formadas, seg&uacute;n parece, en lagos y pantanos litorales. Las oscilaciones de los mares mesozoicos fueron los factores determinantes de la morfolog&iacute;a de la regi&oacute;n; por esto, los sedimentos tienen muy diferentes facies, fen&oacute;meno muy importante para la localizaci&oacute;n de los mantos petroleros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actividad tect&oacute;nica que form&oacute; la Sierra Madre Oriental se intensific&oacute; al finalizar el Eoceno; al terminar el Mioceno, la formaci&oacute;n de la Sierra estaba concluida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fen&oacute;menos volc&aacute;nicos importantes afectaron la Sierra y las llanuras en diferentes &eacute;pocas: como observaci&oacute;n general puede decirse que en la parte situada al norte del paralelo 20&deg; los fen&oacute;menos intrusivos fueron m&aacute;s frecuentes que los eruptivos; al sur del propio paralelo estos &uacute;ltimos tienen una importancia excepcional. Las intrusiones se manifestaron en filones, diques y lacolitos. Los cuellos bas&aacute;lticos son muy numerosos al sur de la Sierra de Tamaulipas, uno de los m&aacute;s notables es el Bernal de Horcasitas, formado por una columna bas&aacute;ltica de 1 km de di&aacute;metro y 600 m de altura. Mesas bas&aacute;lticas est&aacute;n localizadas entre la parte sur de la Sierra de Tamaulipas y las Sierras Frontales y al norte de la Sierra de San Carlos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los paralelos 19&deg; y 20&deg;, grandes cantidades de material volc&aacute;nico cubren la Sierra Madre Oriental. Sobre la parte m&aacute;s elevada de los plegamientos se formaron enormes conos andes&iacute;ticos; sucesivamente aparecieron el Cofre de Perote, la Sierra Negra y el Pico de Orizaba. Peque&ntilde;os conos se encuentran en la vertiente este de estas monta&ntilde;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Separada de la Sierra de Zongolica por la extensa llanura de los r&iacute;os Papaloapan y San Juan, y muy pr&oacute;xima al litoral, hay una peque&ntilde;a cadena volc&aacute;nica formada por rocas bas&aacute;lticas: la Sierra de San Mart&iacute;n. La parte central de la Sierra tiene una depresi&oacute;n, que se inclina hacia la llanura del Papaloapan y que est&aacute; ocupada por el Lago de Catemaco. Uno de los mayores volcanes de la Sierra es el de San Andr&eacute;s, situado en la parte oeste.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La actividad tect&oacute;nica que hizo emerger la regi&oacute;n, al intensificar la capacidad erosiva de los r&iacute;os, provoc&oacute; el tallado de profundas y amplias barrancas y el dep&oacute;sito de grandes cantidades de aluviones que cubren en gran parte las formaciones mesozoicas y cenozoicas de la llanura. Particularmente importante ha sido la acumulaci&oacute;n de aluviones en la regi&oacute;n comprendida entre la Sierra de Zongolica y la de San Mart&iacute;n, en donde la llanura tiene una gran amplitud; estos acarreos han sido efectuados principalmente por el r&iacute;o Papaloapan y sus afluentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como consecuencia de la escasa inclinaci&oacute;n de la llanura y de que la extensa plataforma continental que la prolonga es muy tendida, grandes l&iacute;neas de cord&oacute;n litoral, que limitan extensas albuferas, han podido formarse. La direcci&oacute;n de los vientos y de las corrientes marinas tambi&eacute;n ha incrementado la formaci&oacute;n del cord&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escasa intensidad de las mareas y el arrastre de aluviones son la causa de que todos los r&iacute;os desemboquen formando barras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Sierra Madre del Sur</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las series de cadenas que constituyen la Sierra Madre del Sur forman el borde meridional del Escudo Mixteco y est&aacute;n tan pr&oacute;ximas al litoral, que no existe realmente llanura costera, de modo que, en algunas partes, los flancos de las monta&ntilde;as bajan directamente al Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cordillera se extiende al sur del paralelo 19&deg;, desde la Sierra de Coalcom&aacute;n, que est&aacute; situada al sur de la zona comprendida entre los volcanes de Colima y el Pico de Tanc&iacute;taro, hasta la regi&oacute;n del Zempoalt&eacute;petl, en la que los empujes orog&eacute;nicos que la hicieron surgir encontraron, al chocar contra el Escudo Mixteco, a los que dieron origen a la parte sur de la Sierra Madre Oriental, dando lugar, as&iacute;, a la formaci&oacute;n de la serie de sierras muy elevadas cuyas direcciones parecen no seguir orden alguno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos rasgos muy bien definidos caracterizan el relieve de la Sierra Madre del Sur:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">1&ordm; La existencia de valles paralelos a la direcci&oacute;n del litoral del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, alojados unos entre los pliegues de las cadenas que forman la cordillera, y otros, sobre la l&iacute;nea que separa la Sierra Madre del Sur de la vertiente sur del Eje Volc&aacute;nico al oeste, y del Escudo Mixteco al este.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2&ordm; Una serie de ca&ntilde;adas muy estrechas que cortan a la Sierra normalmente a su direcci&oacute;n, por las que los r&iacute;os salen de la Cordillera al Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico. Al pasar de los valles antes mencionados a las ca&ntilde;adas, los r&iacute;os cambian bruscamente la direcci&oacute;n oeste&#45;este por la norte&#45;sur.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El plegamiento que form&oacute; la Sierra Madre del Sur se inici&oacute; en el Cret&aacute;cico Superior y tuvo sus fases finales en el Eoceno. La intensidad del fen&oacute;meno provoc&oacute; la formaci&oacute;n de fallas que siguen, casi siempre, la direcci&oacute;n de los ejes de los sinclinales, esto es, la paralela al litoral; estos ejes sirvieron de directrices al drenaje en la Sierra. El examen de las curvas batim&eacute;tricas de esta regi&oacute;n, muestra que muy pr&oacute;ximas al litoral existen profundas fosas oce&aacute;nicas. Intrusiones batol&iacute;ticas de granodiorita tuvieron lugar a lo largo de los anticlinales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los movimientos de ascenso que afectaron a todo el pa&iacute;s a partir del Eoceno y que se intensificaron en el Plioceno al aumentar la pendiente de los r&iacute;os de la vertiente oce&aacute;nica de la Sierra, incrementaron su capacidad de excavaci&oacute;n, lo que les permiti&oacute; tallar las estrechas ca&ntilde;adas que antes han sido mencionadas y llevar al Pac&iacute;fico por capturas sucesivas, no s&oacute;lo las aguas de las cuencas intermontanas, sino las de las cuencas lacustres que existieron sobre el Escudo Mixteco y las localizadas en la vertiente sur del Eje Volc&aacute;nico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La formaci&oacute;n de terrazas a lo largo del litoral, fue tambi&eacute;n originada por la emersi&oacute;n a la que la Sierra estuvo sujeta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La proximidad de la Sierra al litoral ha permitido la formaci&oacute;n de excelentes bah&iacute;as, entre otras pueden mencionarse la de Acapulco y la de Zihuatanejo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Cuencas Superiores de los R&iacute;os Balsas, Papaloapan y Verde</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre el Eje Volc&aacute;nico, la Sierra Madre del Sur y la Sierra Madre Oriental est&aacute; localizada una regi&oacute;n muy importante cuyo relieve no ha podido ser satisfactoriamente explicado porque no se ha hecho un an&aacute;lisis cuidadoso de sus caracteres esenciales y del contraste tan marcado que existe entre estos caracteres y los de las regiones que las rodean. En efecto, al observar una carta hidrogr&aacute;fica de la parte sur de la Rep&uacute;blica Mexicana, se advierte que, adem&aacute;s de los cambios de direcci&oacute;n que antes han sido mencionados al hablar de los r&iacute;os que de la Sierra Madre del Sur van al Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, existen cambios de direcci&oacute;n tambi&eacute;n muy marcados al pasar los r&iacute;os del Escudo Mixteco y de la vertiente sur del Eje Volc&aacute;nico a las l&iacute;neas que separan estas regiones de las Sierras Madre Oriental y del Sur. Por otra parte, mientras que en su curso medio los r&iacute;os corren por valles estrech&iacute;simos, verdaderos ca&ntilde;ones muy profundos y de paredes abruptas, en su curso superior sus valles son amplios y poco inclinados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las observaciones anteriores sugieren que los cursos medios de los r&iacute;os fijan una l&iacute;nea de demarcaci&oacute;n entre regiones afectadas por ciclos de erosi&oacute;n de edades diferentes, y que el relieve del Escudo Mixteco era ya el resultado de pliegues y fallas muy intensos y de una erosi&oacute;n muy en&eacute;rgica cuando las Sierras Madres aun no se hab&iacute;an formado. Los empujes orog&eacute;nicos que dieron origen a las dos Sierras, se apoyaron en el Escudo Mixteco y, como consecuencia, &eacute;ste sufri&oacute; un fallamiento muy intenso. Las fallas del escudo pueden agruparse toscamente en dos sistemas principales: son paralelas unas a la Sierra Madre Oriental, y otras, a la Sierra Madre del Sur.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La m&aacute;s importante de las fallas es la que form&oacute; el valle de Tehuac&aacute;n, situado entre el borde este del Escudo Mixteco y la Sierra de Zongolica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La formaci&oacute;n de las fallas ocasion&oacute; tambi&eacute;n una intensa actividad volc&aacute;nica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El car&aacute;cter marginal de las dos Sierras Madres respecto al Escudo Mixteco y a la vertiente sur del Eje Volc&aacute;nico, favoreci&oacute; la formaci&oacute;n de cuencas lacustres que ocuparon las partes menos elevadas y las regiones afectadas por fracturas. Un lago, largo y angosto, ocup&oacute; el valle de Tehuac&aacute;n; probablemente el valle de Oaxaca estuvo tambi&eacute;n ocupado por un lago, y muchos otros estuvieron localizados en los sistemas de fallas del Escudo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La formaci&oacute;n del Valle de Tehuac&aacute;n, situado a menor altura que el Escudo Mixteco, oblig&oacute; a fluir hacia el lago que lo ocupaba a los r&iacute;os del borde NE del Escudo y a los de la vertiente interior de la Sierra Madre Oriental. La gran inclinaci&oacute;n de los sinclinales por los que estos &uacute;ltimos corren, hizo que pudieran ser tallados ca&ntilde;ones muy profundos de los que el m&aacute;s conocido es el de Tomell&iacute;n. Los r&iacute;os del borde este del Escudo (Sierra de Zapotitl&aacute;n) tallaron tambi&eacute;n cauces muy profundos y capturaron a los r&iacute;os que primitivamente desembocan en los lagos situados en la parte este del Escudo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tantas veces mencionado movimiento de emersi&oacute;n de la Rep&uacute;blica que principi&oacute; en el Eoceno tuvo como resultado la captura de las cuencas lacustres para el drenaje oce&aacute;nico, con lo que las tres grandes cuencas de los r&iacute;os Verde, Papaloapan y Balsas quedaron coordinadas a expensas de las peque&ntilde;as y numerosas cuencas primitivamente independientes. El proceso de evoluci&oacute;n de los tres r&iacute;os es casi id&eacute;ntico: no hay diferencia apreciable entre la morfolog&iacute;a del Ca&ntilde;&oacute;n de Santo Domingo que al cortar la Sierra Madre Oriental da salida a las aguas de los r&iacute;os Salado y Quiotepec, formadores del Alto Papaloapan, la Ca&ntilde;ada de Coahuayutla por la que el r&iacute;o de las Balsas atraviesa la Sierra Madre del Sur y el Ca&ntilde;&oacute;n del R&iacute;o Verde, que tambi&eacute;n corta a esta Sierra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Regi&oacute;n &iacute;stmica</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La regi&oacute;n situada entre el Istmo de Tehuantepec y la frontera con Guatemala puede ser llamada con toda propiedad regi&oacute;n &iacute;stmica porque el angostamiento del Continente, aunque no tan marcado como en el Istmo de Tehuantepec, se manifiesta en toda ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta regi&oacute;n queda morfol&oacute;gicamente dividida en cinco zonas dispuestas en fajas paralelas al litoral del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico, esto es, dirigidas de WNW a ESE; mencionadas de sur a norte estas zonas son: la Sierra Madre de Chiapas, la Depresi&oacute;n Central, las Mesetas Centrales, las Sierras Septentrionales y las Llanuras de Tabasco. En general hay una marcada correspondencia entre la morfolog&iacute;a de cada zona y la edad de los dep&oacute;sitos sedimentarios que en ella dominan: a medida que se avanza de sur a norte son estos m&aacute;s recientes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Sierra Madre de Chiapas tiene dos rasgos morfol&oacute;gicos peculiares: una gran diferencia de la inclinaci&oacute;n de sus vertientes y una gradual disminuci&oacute;n en altura de SE a NW La vertiente sur es muy inclinada y sobre ella existen terrazas litorales escalonadas; los aluviones acarreados por los r&iacute;os han formado una llanura costera que se angosta de SE a NW. En su parte este la Sierra Madre ha sido afectada por fen&oacute;menos volc&aacute;nicos muy intensos; sobre ella est&aacute; el Volc&aacute;n del Tacan&aacute;, enorme cono de rocas andes&iacute;ticas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al norte de la Sierra Madre se extiende la Depresi&oacute;n Central, llanura ligeramente ondulada que, contrariamente a la Sierra, se inclina de NW a SE y por la que corre de este a oeste el r&iacute;o Grande de Chiapa, formador del Grijalva, en un cauce cada vez m&aacute;s encajonado a causa de la inclinaci&oacute;n de la Depresi&oacute;n. Hacia la Depresi&oacute;n bajan, de la Sierra Madre, los valles de los afluentes del r&iacute;o Grande de Chiapa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un gran acantilado de calizas cret&aacute;cicas casi verticales forma el l&iacute;mite norte de la Depresi&oacute;n, es el flanco de una gran flexi&oacute;n formada por el movimiento ascendente que dio origen a las Mesetas Centrales. En &eacute;stas, las rocas calizas tienen una posici&oacute;n casi horizontal. Un sistema de fallas paralelas a la Depresi&oacute;n ha originado la formaci&oacute;n de ca&ntilde;ones al acelerar el desarrollo del ciclo k&aacute;rstico; por estos ca&ntilde;ones corren hacia el este, r&iacute;os que van al Lacant&uacute;n, afluente del Usumacinta. Otro sistema de fallas, casi perpendiculares a las que acaban de citarse, form&oacute; la Depresi&oacute;n de Ixtapa, que divide en dos secciones a las Mesetas; inici&oacute; la formaci&oacute;n del Ca&ntilde;&oacute;n del Sumidero por donde el r&iacute;o Grande de Chiapa sale de la Depresi&oacute;n y, probablemente, origin&oacute; la formaci&oacute;n del cauce del r&iacute;o Lacant&uacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fen&oacute;menos volc&aacute;nicos formaron, sobre las Mesetas, los conos del Zontehuitz y el Hueytepec.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El borde norte de las Mesetas es una regi&oacute;n de rocas terciarias intensamente plegadas en la que la muy intensa humedad debida a la abundancia de las precipitaciones ha producido una gran alteraci&oacute;n: son las Sierras Septentrionales de Chiapas, cuyas &uacute;ltimas estribaciones descienden hacia las Llanuras de Tabasco y hacia el Pet&eacute;n. De estas Sierras proceden poderosos r&iacute;os que corren de sur a norte para unirse en las Llanuras de Tabasco al sistema de los r&iacute;os Grijalva y Usumacinta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las Llanuras de Tabasco han sido llamadas con toda justicia Delta Tabasque&ntilde;o porque, en efecto, han sido formadas por los dep&oacute;sitos aluviales de r&iacute;os primitivamente independientes que, al crecer la llanura, han quedado unidos en la parte baja de sus cuencas y forman el sistema Grijalva&#45;Usumacinta. La escasa inclinaci&oacute;n de la llanura, el gran caudal de los r&iacute;os y la enorme cantidad de aluviones que arrastran, hacen los cauces muy inestables y provocan la formaci&oacute;n de infinidad de lagunetas llamadas "popales".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n es una loza caliza casi plana que se inclina de SE a NW, bordeada al este por el Mar de las Antillas y al norte y el oeste por el Golfo de M&eacute;xico. Los empujes orog&eacute;nicos que tuvieron lugar del Cret&aacute;cico Superior al Eoceno, al ser desviados por los Montes Mayas, formaron amplios pliegues muy poco elevados, que probablemente sirvieron de fundamento a la meseta de escasa elevaci&oacute;n que constituye la parte central de la pen&iacute;nsula y a las ligeras elevaciones de su parte oeste que reciben el nombre de Sierra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La permeabilidad de las rocas calizas impide la formaci&oacute;n de corrientes y dep&oacute;sitos de agua en la superficie de la pen&iacute;nsula: la circulaci&oacute;n de las aguas es toda subterr&aacute;nea. Los cambios en la profundidad de los mares que cubrieron hasta el Plioceno la pen&iacute;nsula, ocasionaron la formaci&oacute;n de dep&oacute;sitos sedimentarios de diferente estructura y, por lo mismo, de diferente grado de permeabilidad, por lo que el manto subterr&aacute;neo de agua no tiene un nivel uniforme en toda la pen&iacute;nsula, y el desarrollo del proceso k&aacute;rstico no puede seguir su proceso natural de evoluci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el Plioceno se formaron numerosas fallas paralelas a la direcci&oacute;n del litoral del actual Mar de las Antillas. En ellas est&aacute;n alineadas las Bah&iacute;as de la Ascensi&oacute;n, del Esp&iacute;ritu Santo y de Chetumal, el Lago Bacalar, el r&iacute;o Hondo y la serie de escalones, probablemente escarpas de falla, por las que se desciende de la peque&ntilde;a meseta central de la pen&iacute;nsula hacia la regi&oacute;n baja que la rodea.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La circulaci&oacute;n de esta agua a trav&eacute;s de cavernas, ocasiona el desgaste de la parte superior de &eacute;stas por disoluci&oacute;n de las calizas. Al hundirse el techo de las cavernas, queda accesible el manto de agua en el fondo de cavidades c&oacute;nicas o en pozos dentro de una gruta, que reciben el nombre de "cenotes", equivalente regional de dolina. La evoluci&oacute;n de las dolinas en las regiones afalladas, forma los <i>akalch&eacute;s,</i> bajos ocupados por pantanos; en ios lugares en que la diferente estructura de las calizas permite que se formen dep&oacute;sitos suspendidos, hay peque&ntilde;as charcas llamadas aguadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Pen&iacute;nsula de la Baja California</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El rasgo estructural m&aacute;s importante de la Baja California es la existencia de una serie monta&ntilde;osa que sigue la direcci&oacute;n NW&#45;SE dominante en la Pen&iacute;nsula a la que parece servir de espina dorsal en toda su longitud, y que est&aacute; formada por cadenas que se suceden unas a otras, separadas por valles y puertos. La parte m&aacute;s alta est&aacute; al norte en las Sierras de Ju&aacute;rez y San Pedro M&aacute;rtir, de donde se desprenden sierras secundarias que avanzan hacia el litoral del Pac&iacute;fico. A la latitud de 24&deg; una depresi&oacute;n separa, del resto de la serie, las monta&ntilde;as que forman el extremo sur de la pen&iacute;nsula. &Eacute;stas se acercan al pac&iacute;fico sobre el que proyectan cabos muy empinados, en tanto que su vertiente este es tendida.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las sierras bajan al Golfo de California por escarpas de diferente inclinaci&oacute;n que marcan la existencia de varias l&iacute;neas litorales originadas por emersiones sucesivas. La vertiente oeste est&aacute; formada por una serie de cerros y mesas cuyo conjunto se inclina suavemente hacia el Pac&iacute;fico. Las Sierras de la Baja California fueron formadas por plegamientos que tuvieron lugar al iniciarse el Cret&aacute;cico Superior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La gran emersi&oacute;n del Plioceno y el Pleistoceno origin&oacute; una intensa actividad volc&aacute;nica. Los basaltos y las riolitas son las rocas m&aacute;s abundantes en la vertiente del Pac&iacute;fico; en la del Golfo de California hay, adem&aacute;s, andesitas. Sobre el paralelo 27&deg;, en una cadena volc&aacute;nica que avanza hacia el oeste est&aacute; el Volc&aacute;n de las Tres V&iacute;rgenes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de los fen&oacute;menos eruptivos, intrusiones de proporciones batol&iacute;ticas de granitos, granodioritas y dioritas tuvieron lugar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un fen&oacute;meno muy importante en la Baja California es la existencia de fallas que siguen dos direcciones: unas, las m&aacute;s importantes, de norte a sur, o m&aacute;s bien de NNW a SSE, otras, de car&aacute;cter secundario, de WNW a ESE. A este sistema de fallas se debe la direcci&oacute;n actual del litoral y la formaci&oacute;n de lenguas y puntas que cierran grandes bah&iacute;as, entre otras, la de Sebasti&aacute;n Vizca&iacute;no, situada en la parte media del litoral del Pac&iacute;fico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A causa de la sequedad del clima, los valles sumergidos que la emersi&oacute;n hizo aflorar, no han podido evolucionar normalmente, sus fondos est&aacute;n cubiertos por arenas y gravas que las corrientes no han tenido capacidad para acarrear. La eterna oscilaci&oacute;n diurna de la temperatura desintegra las rocas y forma fragmentos angulosos; el material de acarreo de los arroyos muestra que no ha estado sometida a la acci&oacute;n continua de una corriente, sino a avenidas ocasionadas por tormentas espor&aacute;dicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="n0a"></a><a href="#n0b">*</a> Publicado en <i>Esplendor del M&eacute;xico Antiguo,</i> Serie Centro de Investigaciones Antropol&oacute;gicas de M&eacute;xico, Editorial del Valle de M&eacute;xico, S.A., 1959, 5&ordf; edici&oacute;n corregida y aumentada, M&eacute;xico, pp. 1&#45;48.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se agradece a la Mtra. Irma Escamilla por el pr&eacute;stamo del material in&eacute;dito y recopilado, que hizo posible la elaboraci&oacute;n de este documento.</font></p>      ]]></body>
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