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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Carlos Marichal y Johanna von Grafenstein (coordinadores),<i> El secreto del imperio espa&ntilde;ol: los situados coloniales en el siglo XVIII</i></b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rafal Reichert</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico y el Instituto de Investigaciones Dr. Jos&eacute; Mar&iacute;a Luis Mora, 2012, 144 p.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Estudios Superiores de M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas</i>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/tzintzun/n58/a12.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A finales del a&ntilde;o 2012, a la luz del d&iacute;a sali&oacute; un valioso e importante libro sobre los gastos militares que hab&iacute;a sufragado el imperio espa&ntilde;ol en el mantenimiento de sus fronteras en Hispanoam&eacute;rica durante el siglo XVIII. La obra es fruto de un largo camino que inici&oacute; con la apertura del seminario "El situado en el imperio espa&ntilde;ol", celebrado en 2003 en Cartagena de Indias, Colombia. La coordinaci&oacute;n de esta brillante aportaci&oacute;n qued&oacute; en manos de dos especialistas del tema: Carlos Marichal y Johanna von Grafenstein, quienes despu&eacute;s de casi una d&eacute;cada de consultas, reuniones y discusiones con los colaboradores del libro, lograron a publicar esta novedosa obra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo primordial del trabajo se centra en la presentaci&oacute;n de nuevos aspectos sobre la fiscalidad militar que en el siglo XVIII se utiliz&oacute; para fortalecer, y sobre todo defender, el poder&iacute;o espa&ntilde;ol en las Indias contra la creciente amenaza europea. A lo largo de esta centuria, Hispanoam&eacute;rica y especialmente la cuenca del Gran Caribe se convirtieron en el principal actor del teatro de las guerras, que traslad&oacute; su escenario del Viejo al Nuevo Mundo. Con este cambio era necesario proteger las posesiones espa&ntilde;olas, asignando para las regiones estrat&eacute;gicas recursos humanos, militares y sobre todo monetarios. Estos &uacute;ltimos, llamados <i>situados,</i> aportaban de sus cajas matrices los ricos virreinatos de Nueva Espa&ntilde;a, del Per&uacute; y posteriormente de Nueva Granada para "nutrir" con su plata las &aacute;reas de escasos recursos, como sucedi&oacute; en el caso de las islas de El Caribe, Filipinas, Florida, el istmo de Panam&aacute;, Yucat&aacute;n, Colombia y Chile. Lugares que por su insuficiencia econ&oacute;mica no pudieran mantener sus presidios, tropas, fortificaciones y buques.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la publicaci&oacute;n encontramos once art&iacute;culos, escritos por historiadores que trabajan las cuestiones del financiamiento militar del imperio espa&ntilde;ol. El primero de ellos, Ramiro Alberto Flores Guzm&aacute;n, nos lleva a conocer el funcionamiento del sistema de <i>situados</i> peruanos que se enviaban a las guarniciones militares desde Chile hasta Panam&aacute; entre 1700 y 1800. En el caso de los subsidios para las plazas chilenas &#45;Concepci&oacute;n, Chilo&eacute; y Valdivia&#45;, proporcionados por la Caja Real de Lima, una parte importante de ellos sal&iacute;a en mercader&iacute;as y armamento que serv&iacute;an para equipamiento de soldados estacionados en lugares muy aislados. En cambio, <i>situados</i> para Panam&aacute; remitidos desde la capital peruana, siempre se enviaban en plata. Ramiro Flores calcul&oacute; que este subsidio cubr&iacute;a las necesidades de defensa de los presidios de Portobelo, Panam&aacute; y Chagre, que ascend&iacute;a a 49 por ciento de las remesas peruanas remitidas al exterior con fines defensivos, y representaba 12 por ciento de los egresos totales de la Caja Real de Lima durante el siglo XVIII.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n elaborada por Matilde Souto y Carlos Marichal ofrece una visi&oacute;n de <i>situados</i> remitidos por la Real Hacienda novohispana para el mantenimiento de las guarniciones espa&ntilde;olas en la regi&oacute;n del Gran Caribe, entre 1720 y 1800. Su an&aacute;lisis sugiere que los excedentes de plata remitidos de Veracruz a La Habana fueron uno de los renglones m&aacute;s importantes del sustento hispano del sistema militar, y tambi&eacute;n comercial, en Luisiana, Florida, Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, Trinidad y algunos otros lugares de menor importancia para el imperio espa&ntilde;ol durante el siglo XVIII. Los historiadores, al comparar las remisiones de <i>situados</i> con las remesas enviadas a la metr&oacute;poli, descubren que los apoyos fiscales de Nueva Espa&ntilde;a para sus territorios fronterizos superaban las sumas que se enviaban a la metr&oacute;poli durante la mayor parte del gobierno de los borbones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jos&eacute; Manuel Serrano y Alian Kuethe, en su art&iacute;culo, se centran en las remisiones enviadas desde Veracruz a La Habana, el coraz&oacute;n militar de El Caribe hispano. Los autores presentan especial inter&eacute;s en el principal puerto cubano, como el m&aacute;s importante receptor de recursos novohispanos a lo largo de la centuria decimoctava. Dicen que con el reglamento para las tropas de La Habana de 1719, se produjo el fortalecimiento de montos y la regularidad de env&iacute;os de <i>situados.</i> Aparte de la plata destinada para los sueldos de soldados, tambi&eacute;n en su trabajo consideran otros rubros que depend&iacute;an de las remesas novohispanas, como la construcci&oacute;n y el mantenimiento del sistema de fortificaciones y del estanco de tabaco. Adem&aacute;s, en el ensayo presentan el impacto que caus&oacute; el flujo de met&aacute;lico novohispano en la econom&iacute;a cubana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Argelia Pacheco D&iacute;az analiza los subsidios novohispanos para la plaza militar de Puerto Rico entre 1765 y 1815. En su investigaci&oacute;n es interesante el aspecto del financiamiento durante la lucha por la independencia de M&eacute;xico, de donde todav&iacute;a se enviaban remesas monetarias para el presidio puertorrique&ntilde;o, pero ahora no con fines de defender la isla frente a las agresiones extranjeras, sino para apoyar empresas militares espa&ntilde;olas en contra de las rebeliones que hab&iacute;an surgido en el continente americano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra persona que estudia las remesas enviadas por las cajas reales de Nueva Espa&ntilde;a al Golfo&#45;Caribe es Johanna von Grafenstein. Su trabajo se enfoca en la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XVIII y la primera de la centuria posterior. El ensayo se dedica a examinar varios aspectos del <i>situado</i> novohispano enviado a los presidios de este espacio mar&iacute;timo. Se trata tanto de los recursos en met&aacute;lico como de v&iacute;veres, ya que por cuenta de <i>situado</i> tambi&eacute;n se enviaban alimentos, sobre todo harina de trigo. La historiadora subraya que la disminuci&oacute;n en el env&iacute;o de remesas novohispanas al final del siglo XVIII, se debi&oacute; a las crecientes demandas metropolitanas, la p&eacute;rdida y la cesi&oacute;n de territorios en la regi&oacute;n y las guerras con Gran Breta&ntilde;a, que por largos periodos interrump&iacute;an las comunicaciones entre el virreinato y los presidios grancaribe&ntilde;os.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cambio, Laura N&aacute;ter estudia la transferencia anual de dinero que no ten&iacute;a una finalidad militar, la cual se realizaba desde Nueva Espa&ntilde;a a Cuba. Se trata del llamado <i>situado</i> de tabaco, que consist&iacute;a en una asignaci&oacute;n anual de determinada cantidad de plata para apoyar el estanco de tabaco cubano, un ramo muy importante para la econom&iacute;a del imperio espa&ntilde;ol. A partir de 1767, este <i>situado</i> ascend&iacute;a a 500 mil pesos y se destinaba a cubrir los costos de la cosecha anual de tabaco que vend&iacute;an agricultores cubanos. Con ello, N&aacute;ter explica el impacto de <i>situados</i> de tabaco a la econom&iacute;a y la sociedad cubanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n de Adolfo Meisel analiza los ingresos fiscales de la Caja Real de Cartagena de Indias entre 1751 y 1810. El autor, buscando la respuesta sobre la base de la econom&iacute;a cartagenera, demuestra que <i>situados</i> enviados por las cajas de Nueva Granada, constitu&iacute;an el ingreso principal de la hacienda del puerto, alcanzando casi 50 por ciento del total de los ingresos. Adem&aacute;s, subraya que <i>situado</i> no s&oacute;lo era vital para el sustento de las finanzas p&uacute;blicas, sino tambi&eacute;n para la econom&iacute;a portuaria. Los caudales para salarios de militares y trabajadores de la construcci&oacute;n, as&iacute; como para el mantenimiento de las fortificaciones, contribu&iacute;an de manera significativa al desarrollo econ&oacute;mico de la ciudad y sus alrededores. De esta manera, Meisel demuestra que las remesas en met&aacute;lico fung&iacute;an una doble funci&oacute;n: ayudaban a la defensa del puerto y, al mismo tiempo, nutr&iacute;an la econom&iacute;a regional de Cartagena.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escuadra naval, llamada Armada de Barlovento o Armadilla, ocupaba un lugar importante dentro del sistema espa&ntilde;ol defensivo y de protecci&oacute;n al comercio colonial en el Circuncaribe, al circular entre los puertos de este espacio mar&iacute;timo. Del estudio de este tema se encarga Yovana Celaya, quien recupera los avances realizados por Torres Ram&iacute;rez sobre el funcionamiento y el financiamiento de esta unidad militar. La historiadora presenta en su trabajo un an&aacute;lisis de la Armada de Barlovento entre 1702 y 1748. Durante este periodo, la Armadilla recibi&oacute; apoyos por concepto de <i>situados</i> procedentes generalmente de M&eacute;xico y de Veracruz. Sin embargo, entre 1730 y 1740, tambi&eacute;n obtuvo de los recursos fiscales provenientes de las cajas reales de Caracas, Cartagena y La Habana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante se&ntilde;alar que <i>situados</i> novohispanos tambi&eacute;n se remit&iacute;an a los peque&ntilde;os presidios fronterizos del norte del virreinato, entre ellos los de Texas, que comenzaron a fundarse a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. Jos&eacute; Manuel Serrano ofrece un ensayo sobre este tema, donde sostiene que las transferencias monetarias de Nueva Espa&ntilde;a por el concepto de <i>situados,</i> remitidas a los presidios texanos entre 1740 y 1760, no influyeron significativamente en la consolidaci&oacute;n de las l&iacute;neas defensivas, ni facilitaron la colonizaci&oacute;n de manera sustancial. Al contrario, las guarniciones resultaron muy vulnerables, salvo algunas excepciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El d&eacute;cimo ensayo de este libro presenta la situaci&oacute;n militar de la frontera m&aacute;s lejana del imperio espa&ntilde;ol, es decir, las islas Filipinas, donde <i>situados</i> desempe&ntilde;aron un papel fundamental en la defensa imperial. Luis Alonso &Aacute;lvarez realiza un an&aacute;lisis al respecto, mediante el cual presenta una estimaci&oacute;n cuantitativa de los caudales novohispanos a lo largo de m&aacute;s de 200 a&ntilde;os, y su impacto en la econom&iacute;a de las islas. El historiador sostiene que en ciertos periodos de los siglos XVI y XVII, los socorros para el archipi&eacute;lago llegaron a representar una porci&oacute;n muy alta de los recursos fiscales de la Caja Real de M&eacute;xico, aunque en la centuria posterior este porcentaje ya era mucho menor. Finalmente, &Aacute;lvarez subraya que para las islas, los socorros novohispanos fueron una aportaci&oacute;n esencial en su econom&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo art&iacute;culo de la presente publicaci&oacute;n es de Alejandra Irigoin y Regina Grafe, quienes enfocan su atenci&oacute;n en las complejas negociaciones entre el Estado y las corporaciones privilegiadas a lo largo de estos siglos, con un an&aacute;lisis especial de la distribuci&oacute;n de beneficios derivados de <i>situados.</i> Las investigadoras argumentan que, desde el comienzo del siglo XVI, la corona espa&ntilde;ola encontr&oacute; una f&oacute;rmula fiscal efectiva para mantener la unidad del dilatado sistema imperial, a partir de transferencias de fondos de las regiones con mayores riquezas hacia aquellas que demostraban insuficiencia monetaria para soportar sus responsabilidades militares. Irigoin y Grafe subrayan que este instrumento llamado <i>situado</i> fue utilizado de manera consistente tanto en Europa, desde las guerras en Flandes a fines del siglo XVI, como en Am&eacute;rica, en el mismo periodo hasta la desintegraci&oacute;n del imperio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para terminar, hay que subrayar una vez m&aacute;s que la obra bajo la coordinaci&oacute;n de Carlos Marichal y Johanna von Grafenstein, donde se exponen los trabajos que tratan la fiscalidad militar del imperio hispano, demuestra un enorme valor en explicaci&oacute;n y aclaraci&oacute;n del funcionamiento del sistema fiscal espa&ntilde;ol, empleado con el fin de defender las fronteras imperiales. Asimismo, despu&eacute;s de leerla, se puede decir con mucha certeza que es una aportaci&oacute;n novedosa y significante para la historia econ&oacute;mica de Hispanoam&eacute;rica.</font></p>      ]]></body>
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